Tuesday, October 24, 2023

TUSMØRKE: música progresiva para los ritos paganos de fertilidad

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Aquí presentamos el nuevo disco del fructífero grupo noruego TUSMØRKE, el mismo que se publicó el pasado 18 de agosto con el título de “Hestehoven”. Con una hermosa portada elaborada por Sverre Malling, este disco en cuestión fue publicado por el sello Karisma Records, tanto en vinilo como en CD. El colectivo conformado por Benediktator [bajo, guitarras eléctrica y acústica, sintetizadores, mellotrón, piano eléctrico, baglamá, percusión, efectos electrónicos y voz], Krizla [flauta, percusión y voz], Haugebonden Gode Gullstein [órganos, pianos acústico y eléctrico, mellotrón y sintetizadores] y HlewagastiR [batería]. “Hestehoven” es una obra conceptual cuya idea central es una celebración de los perseverantes mitos tradicionales paganos sobre la fertilidad, el amor y el erotismo que subyacen, aunque se de forma inconsciente y escondida, en varios aspectos del comercio, la cultura del consumo y la superestructura moral de nuestra sociedad moderna. Esta es la principal motivación de esta banda, celebrar la resistencia pagana que sólo finge haber sido subyugada por los sucesivos imperios de la idiosincrasia cristiana y la globalización consumista de base capitalista. Su disco del 2021 “Nordisk Krim” celebraba la relevancia de los antiguos sacrificios humanos y el del año siguiente, titulado “Intetnett”, se centraba en la nostalgia de los mitos de Mesopotamia y la crítica de la inteligencia artificial, usando la narrativa de una fábula cuyo protagonista es un profesor de educación inicial tecnofóbico qu quiere enseñar a sus pupilos a vivir libres de las predicciones algorítmicas de nuestro mundo computarizado. La gente de TUSMØRKE siempre ha orientado su inspiración musical en torno a la reactualización de las tradiciones precristianas y las cosmovisiones premodernas (escandinavas, célticas, indoeuropeas, etc.), y en esta ocasión, el enfoque intelectual es de desenmascaramiento de cómo lo arcaico trasciende a su época patente para permanecer como una fuerza latente inevitable en el espíritu comunitario. Para este décimo disco del grupo (muy prolífico, teniendo en cuenta que su debut fonográfico se dio en 2012), la producción estuvo a cargo de Benediktator; él también se encargó de la ingeniería de sonido para las sesiones de grabación junto a Morten ØbyJens Petter Nilsen realizó las ulteriores labores de masterización. La hermosa arte gráfica es de la autoría de Sverre Malling, quien ya hizo portadas para algún disco anterior de TUSMØRKE, así como para MOTORPSYCHO y ALTAAR. Bueno, revisemos ahora los detalles del repertorio aquí contenido. 


Durando poco más de 4 minutos, ‘Cycle Of The Gylfaginning’ abre el álbum con aura ágil y colorida que nos remite tanto al paradigma de BO HANSSON como al de CARAVAN, dando como resultado algo muy afín a esa otra gran banda escandinava que es NEEDLEPOINT. Definitivamente, son el piano y la flauta que se asocian en la luz guía del fulgor general del esquema instrumental; también ayuda bastante el tenor teatral plasmado en el breve intermedio que precede al último estribillo. Acto seguido, llega el turno de la pieza homónima, la cual se encarga de incrementar el colorido sónico del ensamble dentro del esquema de trabajo ideado para el presente disco. En efecto, ‘Hestehoven’ exhibe una vitalidad rotunda y convincente a través de una exhibición de jovialidad progresiva que se deja arropar por cósmicas ambientaciones psicodélicas que emanan de los diversos teclados actuantes. Siendo menos explícitamente festivo que en la canción de inicio, el dúo rítmico persiste hábilmente en la articulación de una ingeniería sofisticada que está a la altura de la exaltación esencial de la pieza. No podemos dejar de mencionar lo simpático que es el gesto de incluir una amplia cita de la canción del grupo folklórico LOS KJARKAS ‘Llorando Se Fue’ (canción famosamente plagiada en un gran hit del estilo lambada de fines de los 80 en manos de cierto grupo franco-brasileño) en el solo de sintetizador. No la vimos venir, nos pareció gracioso e ingenioso a la vez. Los aires barrocos añadidos en la sección final incrementan la reinante ampulosidad. Es un cénit del álbum, así como lo es el tercer tema del álbum el cual dura poco más de 7 ¾ minutos y se llama ‘Den Behornede Guden’: es el tema más extenso del repertorio. En muchos sentidos, esta canción regresa al ambiente general que signó a la primera, pero cabe resaltar que su paleta sonora está más expandida, logrando con ello enriquecer el espíritu mayormente lúdico que late en la estructura melódica del desarrollo temático. Los aspectos pastorales nos remiten definitivamente a JETHRO TULL y WHITE WILLOW, pero la dinámica está más emparentada con los espíritus de JORDSJØ y AGUSA. La inserción de elementos psicodélicos y (relativamente) pesados se hace con perfecta fluidez. ‘Åndemaneren’. ‘Jeg Klumser Deg’ preserva el espíritu de lúdica e ingenuamente entrañable alegría mientras aumenta la dosis de vivacidad. Parece como si volviésemos a los tiempos de THE WILDE FLOWERS pero con las lecciones aprendidas del prog-folk europeo de los 70s.


‘Jeg Klumser Deg’ ostenta una emotividad más ceremoniosa, al modo de un KEVIN AYERS de los cuatro primeros discos con algunos trazos de la faceta folk-psicodélica de las obras más ambiciosas de THE KINKS. También hay algunas tímidas conexiones con los GONG de los dos primeros discos, especialmente mientras la canción va avanzando y asume algunos retazos grisáceos en su desarrollo temático. La relajada calidez de la coda trae un mesurado remanso revestido de tersos matices prog-sinfónicos antes de que regrese el estribillo por última vez. Cuando llega el turno de ‘Kyprianos’, el grupo se dispone a elaborar un espacio intermedio entre el señorial vitalismo de los dos primeros temas y las indagaciones ceremoniosas de la canción inmediatamente anterior. Así las cosas, el esquema melódico viaja transcurre con total naturalidad desde pasajes abiertamente vívidos hasta otros donde impera una suerte de misterio controladamente denso. Las creativas líneas del bajo ayudan bastante en el enriquecimiento de los sucesivos grooves centrales. El final del repertorio llega de la mano de su segundo tema más largo, que dura 7 ½ minutos: éste porta el sugerente título de ‘The Wicked Ways Of Witches And Wizards’ y tiene la misión de sintetizar los aspectos fundamentales de la dimensión ceremoniosa del grupo bajo una pauta de incrementada majestuosidad expresiva. Así pues, el desarrollo temático se ve motivado a virar hacia terrenos solemnes y expresionistas en alguna parte del camino. Por otro lado, encontramos de nuevo recursos propios del folk-rock y el prog sinfónico en pasajes estratégicos sobre los que se apoyan diversos modismos de energía sónica. Dentro de su versátil ingeniería, esta canción se erige como otro momento culminante del disco, un momento que se cierra eficazmente con el atavismo envolvente que encuadra al cautivador epílogo. Punto final para “Hestehoven”, el álbum que llega a nosotros desde los cuarteles de la muy proactiva banda TUSMØRKE en esta segunda mitad del año 2023. El grupo ha vuelto a lucir su creatividad melódica y su elegante uso de la esencia prog-sinfónica para nuestros tiempos. Se trata, a fin de cuentas, de un disco bastante recomendable.


Muestras de “Hestehoven”.-

Sunday, October 22, 2023

ELECTRIC ORANGE: saliendo del intervalo para volver a brillar en el mundo prog-psicodélico del 2023

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la afortunada ocasión de presentar el nuevo disco del ensamble prog-psicodélico alemán ELECTRIC ORANGE, el cual se titula “Gap” y fue publicado el pasado 23 de agosto por el sello Adansonia Records, siendo el vinilo de color mármol negro el formato escogido en exclusiva, edición limitada de 300 ejemplares. La edición en CDE se hizo de forma independiente. El cuarteto conformado por Eric Karow [batería], Werner Wieczorek [bajo], Dirk Bittner [guitarras, percusión, arpa y voz] y Dirk Jan Müller [órgano Hammond, sintetizadores y piano eléctrico Farfisa] vuelve a dar rienda suelta a sus instigaciones habituales de krautrock guitarra-céntrico, psicodelia pesada y matices de tenor jazz-rock-progresivo. El material aquí recogido fue grabado en el Studio Fleisch en diciembre de 2022 y mayo de 2023. El propio Dirk Jan Müller se hizo cargo de la producción junto a Dirk Bittne, estando el ulterior proceso de masterización en manos exclusivas del primero. Tras su debut fonográfico en el año 1993, ahora la gente de ELECTRIC ORANGE celebra 30 años de trayectoria fonográfica con un disco poderoso e intenso, decimoquinto de estudio, que dura 38 minutos y pico. El impulso creativo desarrollado en “Encoded” (2020) y “Psyi-Hybrid” (2021) sigue dando estupendos réditos estéticos en lo que podemos apreciar en “Gap”: veamos los detalles del repertorio contenido en él. 


‘Cyanine’ abre el álbum con una buena carga de energía extrovertida. 
Despliega, en un espacio de alrededor de 3 ½ minutos, un groove jazz-rockero con raigambre funky (al modo de un espacio intermedio entre el HERBIE HANCOCK de la etapa 1974-76 y los WEATHER REPORT de la etapa 1973-75) sobre el cual se desarrolla una atmósfera psicodélica bastante domesticada, la cual plantea modismos equitativamente inspirados en el paradigma de AGITATION FREE y el esquema de trabajo de unos RED KITE. Muy atractivo inicio del álbum que, incluso podríamos decir, daba para durar un poco más a fin de explotar más fehacientemente su mágico gancho. A continuación, llega el turno de ‘Merkstein’, tema que dura 15 minutos y pico. Se adentra en un territorio muy diferente, uno arropado por atmósferas más densas y etéreas con abundantes retazos grisáceos al modo de un space-rock alimentado con convulsiones ácidas. El asunto ya se aproxima más al paradigma de GILA con añadidos matices post-rockeros que ostentan una misteriosa parsimonia cuyas vibraciones latentes parecen siempre estar al borde de explotar en un fulgor imponente; mientras tanto, éste se queda bien resguardado bajo una mezcla de pulsaciones oportunamente comedidas y zumbidos oníricamente minimalistas. Todo se expande a paso firme con ligeras variantes a lo largo del camino, las mismas que dependen de los ornamentos de guitarra, órgano y bajo que van surgiendo mientras la batería, también dada a gestar algunos adornos, preserva el swing ceremonioso hasta llegar a la frontera del noveno minuto y medio. A partir de allí, el asunto se torna un poco más sofisticado y se incrementa el factor jazz-rockero con razonable notoriedad. Así las cosas, los ornamentos de la guitarra y el teclado lideran conjuntamente un crescendo global que es sabiamente azuzado por un bajo cada vez más aguerrido. Llega un momento en que ese fulgor contenido halla su camino de exteriorización a fin de concretar una efectiva musculatura grupal. El grupo ya se halla en territorio vecino al oscurantismo sin llegar a habitarlo propiamente: he aquí algo que los HAWKWIND hubiesen estado orgullosos de componer bajo la guía de los AMON DÜÜL II de la fase 1970-71. 

La segunda mitad del álbum comienza con la pieza homónima, que dura poco más de 3 ¾ minutos y funge como la contraparte de ‘Merkstein’, arrojándose a un estilizado frenesí dentro de los cánones del discurso prog-psicodélico. Los instrumentistas se asocian fluidamente en la labor de sacarle el jugo al vitalismo inherente a la composición, especialmente en lo referente a las intervenciones del órgano Hammond (situado en el centro nuclear del bloque sonoro y abiertamente asociado con los recursos de ansiosa vitalidad de la batería). Así las cosas, el álbum está listo para su cierre, y éste llega de la mano de ‘Das Bunte’, que ocupa un espacio de 15 ½ minutos y cumple fehacientemente con la misión de llevar al bloque total del álbum a su clímax conclusivo. Regresa de lleno a la línea de trabajo concretada en el tema de apertura mientras recoge los ecos del luminoso dinamismo que signó a la pieza homónima. Las influencias de AGITATION FREE, EMBRYO y GILA (y tal vez, también las de los GURU GURU de la fase 1971-72) nutren la imaginación colectiva del grupo para armar un sólido ejercicio de jazz-rock progresivo con generosas afluencias psicodélicas. La batería asume un rol crucialmente protagónico dentro del entramado sonoro mientras los demás instrumentos aportan sus propios recursos de exuberancia para preservar la constancia en la agilidad del jam básico. Alrededor de la frontera del sexto minuto, el filo rockero se vuelve más punzante a fin de permitir la efervescencia de un clímax estratégicamente situado, siendo así que la guitarra empieza a tomar las riendas del bloque sonoro con vías a conquistar un sendero de fastuosa pesadez. En este renovado contexto, el órgano asume un rol más señorial y la dupla rítmica se torna más machacona. La sección epilogar que se desarrolla en los tres últimos minutos y medio atenúa levemente la garra expresiva mientras hace un viraje razonablemente más reposado en el swing; por su parte, el órgano, que ha ganado nuevo protagonismo, se convierte en el principal medio de colorido sonoro para completar los últimos tramos de este mural. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Gap” desde los cuarteles de ELECTRIC ORANGE, un grupo que vuelve a salir al frente de la ciudadela de la vanguardia prog-psicodélica alemana para hacer brillar, una vez más, su luz musical. Haciendo gala de oficio y creatividad, el colectivo de ELECTRIC ORANGE vuelve a lucirse en un disco que recomendamos para cualquier buena fonoteca de rock artístico. 

Thursday, October 19, 2023

T.A.P: nuevo paradigma multinacional para la avanzada progresiva del momento


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Estamos de plácemes nuevamente con lo que se produce continuamente dentro de la escena del rock experimental: esta vez nos referimos a T.A.P, proyecto conformado por el canadiense Mike Jobborn [teclados, sintetizadores, soundscapes y programaciones de ritmos], el estadounidense Mark Cook [Warr guitar, guitarras, bajos, batería, sintetizadores, soundscapes y sampleos] y la británica Suzi James [guitarras, bajos, oud, flauta y percusiones]. Este colectivo ha publicado el disco “Paradigms” en la primera semana de este mes de octubre. Colaboradores ocasionales en este disco son Gayle Ellett (sintetizadores, órgano Hammond y mellotrón), Paul Sears (batería y percusión) y Bill Bachman (batería). Los nombres de los integrantes de T.A.P. y sus colaboradores nos suenan a entidades musicales de gran renombre como HERD OF INSTINCT, SPOKE OF SHADOWS, DJAM KARET, FEARFUL SYMMETRY y THE MUFFINS. Los orígenes de T.A.P se remontan al año 2014 cuando Jobborn y Cook, tras conocerse por medio de la amistad con el músico Gayle Ellett en el contexto de la promoción de la banda DJAM KARET, coescribieron y grabaron una maqueta de una pieza musical por el simple gusto de disfrutar del proceso creativo. Un par de años más tarde, se volvieron a encontrar e hicieron planes (a medio definir) para trabajar juntos en un proyecto, y así llegó el año 2018 cuando ellos ya tenían completos cuatro temas. Al año siguiente, mientras Jobborn apoyaba a Suzi James con la promoción del álbum debut de su proyecto FEARFUL SYMMETRY, le propuso formar parte del naciente proyecto, a lo cual ella accedió con gusto y se completó un nuevo tema. Justo cuando esto ya empezaba a cobrar forma, era un poco difícil darle un seguimiento regular debido a los otros grupos en los cuales estaban involucrados los integrantes del ahora trío… ¡Y encima vino la pandemia del COVID! Ya llegado el año 2022 y con la pandemia superada, Jobborn consultó con Cook y James sobre la posibilidad de retomar el proyecto y dedicarle suficiente tiempo como para completar un álbum, y afortunadamente, las circunstancias y las coincidencias de agendas jugaron a favor de la iniciativa. Y aquí está “Paradigms”, una realidad fonográfica concreta: veamos ahora los detalles de su contenido. 
 

Durando casi 12 minutos, ‘Infinite Names’ abre el repertorio en base a un motif bastante extrovertido que nos remite simultáneamente a los universos sónicos de DJAM KARET y HERD OF INSTINCT. La presencia de elementos cibernéticos resulta tan crucial como la de los poderosos guitarreos que guían el camino de los motivos más electrizantes: el primero de éstos es bastante marchoso, el segundo se ubica sobre un groove de raigambre blues-rockera y el tercero se traslada sobre territorio Floydiano con refinados ornamentos cósmicos. En el breve prólogo y los más desarrollados intermedios, los retazos y capas de sintetizador arman paisajes etéreos que operan como fulguroso contrapuntos ante a los momentos más propiamente rockeros del amplio tema en curso. El epílogo combina sabiamente lo etéreo con lo punzante bajo un ropaje ensoñador. Tras este estupendo inicio de álbum emerge ‘The Progbient’, un tema que se inicia en clave de misteriosa solemnidad para abrir prontamente camino a un groove bastante ágil de talante jazz-rockero y proyecciones progresivas. La vitalidad inherente a este cuerpo central se impone con naturalidad mientras los teclados, las guitarras y la Warr Guitar van afianzando sustancialmente su hermandad de filigranas musicales.  Las connotaciones space-rockeras se hacen presentes tanto en el mencionado preludio como en el epílogo, los cuales se sienten bastante cinematográficos. Un cénit decisivo del disco. ‘Initiate Protocol’ nos transporta hacia la dimensión contemplativa del ensamble, comenzando con una sección ensoñadora donde un evocador solo de guitarra proyecta sus inquietudes sobre un trasfondo flotante. Un poco más tarde, el asunto vira hacia un motif lento que exhibe una dosis adecuada de fastuosidad y allí se queda. Si imaginamos un universo alternativo donde los legendarios CAMEL se rehace a través del filtro de los no menos legendarios OZRIC TENTACLES con la participación del inmortal Jeff Beck, entonces nos podemos hacer una buena idea de qué va este tercer tema del álbum. ‘Signal Transactions’ tiene un prólogo que ahonda más sesudamente en las vibraciones reflexivas que conformaron el poderoso núcleo del cuerpo central de la pieza precedente. Justo cuando parece que lo nebuloso se está tornando genuinamente oscuro, emerge un motivo bastante llamativo donde se combinan prestancia prog-psicodélica comedidamente robusta y un swing jazz-rockero que, a veces, parece coquetear con lo Canterburyano. El evocador epílogo es simplemente hermoso.

El quinto ítem del repertorio se llama ‘Silence From The Storm’ y es el más extenso del mismo con su espacio de poco menos de 12 ½ minutos. Una vez más, tenemos aquí una estrategia que se inicia con un prólogo etéreo, siendo así que su actitud es un poco más densa que la de las secciones iniciales de otras piezas precedentes. Una vez que la batería del maestro Sears entra a tallar, las cosas se intensifican notoriamente dentro de un enclave donde el space-rock y el prog sinfónico se dan la mano. Se notan algunas confluencias con los respectivos paradigmas de DJAM KARET (etapa 1989-97) y de los STICK MEN a la hora de asentar el jam central y reforzar las atmósferas que lo envuelven. A poco de cruzar la frontera del cuarto minuto y medio, el swing y el entramado de cuerdas y teclados incrementan su tensión expresiva que, a fin de cuentas, se siente razonablemente refinada bajo la vigilancia de un canon de preciosismo estructural. Todavía no termina la pieza y ya la podemos considerar como otro cénit fundamental del álbum; lo que se sigue escuchando en la ilación multitemática refuerza nuestras favorables sospechas. La sección final aterriza sobre un groove ceremonioso que cierra un lazo de señorial claridad este imponente triunfo del rock artístico. ‘The Last Words Of Dutch Schultz’ y ‘Terminus’ es la dupla que se encarga de cerrar el repertorio oficial del disco. El primero de estos temas mencionados comienza con un breve pasaje sintetizado de corte industrial para abrir paso a un jam psicodélico que se instala grácilmente sobre un swing jazz-rockero de raigambre bluesera. La prestancia colectiva de los instrumentos actuantes funciona como una confluencia bizarramente surrealista entre STEVE HILLAGE y WEATHER REPORT. En lo referente a ‘Terminus’, se trata de un nuevo ejercicio de motivos llamativos y grooves sofisticados que heredan los ecos de los dos primeros temas del álbum y algunas facetas del quinto. La rotunda labor de la batería refuerza cabalmente el dinamismo que brota lúcidamente de las interacciones entre la guitarra y la Warr Guitar; por su parte, las sobrias florituras del bajo añaden un mágico colorido al bloque sonoro. Como bonus tenemos una versión ligeramente reducida de ‘Silence From The Storm’, la cual tiene una remezcla que realza el encuadre entre las capas de teclados y la labor de la batería, lo cual le da un giro refrescante a los selectos motivos presentes. 

En fin, todos esto fue “Paradigms”, el manifiesto inaugural de T.A.P como proyecto fácticamente efectivo dentro de la avanzada rockera estadounidense del momento. Esta obra aviva la hoguera musical que fue gestada en los 80 por DJAM KARET y luego fue reanimada por bandas como HERD OF INSTINCT y SPOKE OF SHADOWS en el nuevo milenio. Su versátil combinación de magia y vigor expresivo es algo que inunda el conjunto total de este disco, siendo recomendable al 300% (un 100% por cada integrante permanente del ensamble).

Monday, October 16, 2023

La cuarta aventura retro-progresiva de JORDSJØ

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Aquí está lo nuevo del magnífico dúo noruego JORDSJØ, especialista en cultivar música retro-progresiva con un fuerte componente folk-rockero. “Salighet” es el título de lo más reciente que ha publicado este dúo conformado por Håkon Oftung [guitarras, flauta, órgano Hammond M100, sintetizadores ARP Pro-Soloist y Solina, clavinet, piano eléctrico Fender Rhodes, bajo y voz] y Kristian Frøland [batería, percusiones tonales y atonales y coros]. Karisma Records publicó este ítem en CD y en vinilo (ediciones en el usual color negro y transparente) el pasado 6 de octubre (hace muy pocos días). También aparecen en el disco algunos invitados ocasionales: Mats Lemjan (clarinetes), Ståle Langhelle (sintetizador ARP Pro-Soloist) y Vilde Mortensen Storesund (canto). 
El grupo mismo se hizo cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla en los Bjørnerød Studios, Østfold; más adelante, Magnus Gulbrandsen fue la persona encargada de la masterización en el estudio Jelöy Sound, Moss. La hermosa portada es de Sindre Foss Skancke. Este disco es el séptimo dentro de su discografía, la cual se estrenó con el disco homónimo del año 2015; prácticamente, el dúo quiere decir que está celebrando el décimo aniversario de su fundación. De hecho, JORDSJØ ha demostrado fehacientemente su capacidad para mantener un regular sentido de la inspiración musical a través de la obra hasta ahora existente. Específicamente, la principal virtud de “Salighet” reside en mantenerse dentro del camino estilístico desarrollado en “Nattfiolen” y “Pastoralia” (las dos obras fonográficas precedentes, de los años 2019 y 2021, respectivamente) mientras explora algunos recursos de vigor rockero de manera un poco más expansiva. Revisemos este conciso diagnóstico inicial con un detenido repaso del repertorio aquí contenido. 


Abre el disco ‘Invokasjon’ y lo hace exhibiendo una razonable musculatura sónica desde el primer instante en base al armazón melódico dirigido coetáneamente por el órgano y la flauta. Cuando irrumpe un segundo motif, el asunto se torna más folk-rockero con la grácil hermandad de la guitarra acústica y los teclados, haciendo que todo suene emparentado con los GENESIS de la fase 1970-71. Con un golpe de autoridad se cierra esta primera habitación musical para que ingresemos a la siguiente, que es ‘Sankeren’. Tiene un prólogo que se conecta parcialmente con el espíritu de la segunda sección del tema inicial, siendo así que pronto surge el cuerpo central para asentar una perspectiva serena y contemplativa en un viraje melódico crucial. La dinámica crepuscular que crea en torno a sí unas vibraciones otoñales se alterna muy fluidamente con otras secciones más ágiles que revelan un refinado ajuste del colorido rockero en curso; esto es algo que nos remite a los WOBBLER de los dos primeros discos, así como a la histórica dupla de ÄNGLAGÅRD y SINKADUS. Es revelador que la parte más épica, expresivamente situada a medio camino entre lo renacentista y lo barroco, se reserve para el último tercio para un eficaz golpe de efecto. La dupla de ‘Salighet I’ y ‘Salighet II’ ocupa un espacio conjunto de 12 1⁄2 minutos. La Parte I se inicia con un talante reflexivo alimentado por unas muy inspiradas vibraciones líricas que vienen muy a cuento cuando la ingeniería caleidoscópica aquí trazada va, poco a poco, desplegando sus muy bien orquestados matices. El equilibrio entre los pasajes pastorales y otros más extrovertidos es la clave para que el sofisticado enclave melódico se vaya explayando con cristalina claridad mientras el sendero de la canción se va completando. Para la sección epilogar, el ambiente se deja envolver por una agilidad preciosista muy propia del paradigma del retro-prog escandinavo. En cuanto a la Parte II, ésta comienza con una luminosidad bien focalizada, dando pronta evidencia de que su principal misión es la de elevar a una dimensión de exultante fulgor los aspectos más jubilosos y grandilocuentes de la Parte I. Bajo esta estrategia, la guitarra puede exhibir una soltura renovadora en varios pasajes estratégicos, mientras que la batería saca de sí un vigor juguetón. El epílogo parece reflejar un sereno paisaje de atardecer donde los pastores llevan a su rebaño de regreso a la granja bajo la cubierta de ornamentos de maderas. Así pues, ‘Salighet II’ logra erigirse en un auténtico cénit del repertorio. 

‘Ura’ comienza con suaves escalas y armonías de la guitarra sobre un trasfondo de calmadas capas de teclados abren campo a un ceremonioso cántico de tenor renacentista. Cuando entra a tallar el ensamble entero, emerge un ejercicio sinfónico con elementos jazzeros al más puro estilo de BO HANSSON, añadiéndose algunos matices de los RAGNARÖK del primer disco. Básicamente, lo que se hace aquí es cosechar los aspectos más líricos de las dos piezas precedentes para explotar sus tonalidades más distinguidas con la prestancia habitual del grupo. Tras un breve interludio plácido que surge a mitad de camino, la pieza concluye con un motif envolventemente ceremonioso que combina herencias de GENESIS, KAIPA y CAMEL. El matrimonio de sintetizador y guitarra que dirige este pasaje final expone una prestancia muy bien pulida. ‘Danseritualer Fra Jordsjø - Prosesjon & Ekstase’ encarna un ágil y estilizado ejercicio de folk-rock donde la faceta más extrovertida de JORDJØ se explaya a sus anchas. Vivacidad que se apropia de su propia luz mientras presume de ella. Con su duración de poco más de 10 ¼ minutos, ‘Stjernestigen’ se erige como la pieza más extensa del repertorio, y de paso, también es la encargada de cerrarlo. Tiene un doble prólogo de piano y flauta donde lo solemne se arropa con un señorío a la vez amable y melancólico, haciendo que la prestancia de lo crepuscular ocupe todos los espacios con suma delicadeza. Los ornamentos de la batería sirven para puntualizar algunos aspectos de la ingeniería melódica mientras ésta sigue absorta en su ensimismado resplandor. Ya al entrar en acción el canto, la ingeniería grupal concreta una solidez sonora que se mueve con bastante solvencia sobre las serenas cadencias creadas por la batería. Mientras la pieza se aproxima a su ecuador, se da un calculado incremento del vigor rockero bajo la guía de la guitarra. Más adelante, la pieza vuelve a su señorial relax, pero ya florece la semilla de una suntuosidad flamante que se sostiene mayormente sobre la orquestación de los teclados y los enclaves melódicos del piano. El final idóneo para este disco que ha desplegado un aura mágica de manera consistente y convincente.

  

Todo esto fue lo que se nos bridó con “Salighet” desde los cuarteles de JORDJØ, un colectivo que sigue a paso firme por la vía de la creación de estupendas aventuras progresivas para la permanencia vital de este género para el nuevo milenio. Ya no es JORDJØ tan sólo una promesa; es una promesa cumplida que tiene adecuadamente registrada su presencia como una entidad veterana dentro de la nueva generación del rock progresivo escandinavo. Muy recomendable. 
 

Friday, October 13, 2023

Los nuevos ecos de ELOY y los últimos ecos de Juana de Arco

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy echamos una visita a los cuarteles de la legendaria banda progresiva alemana ELOY, una de las más prolíficas y más celebradas en los diversos círculos de apreciación de este género alrededor del mundo. La razón de ello es que este grupo históricamente liderado por el guitarrista-vocalista Frank Bornemann ha publicado el último 23 de junio, por vía del sello Drakkar, su nuevo disco, el cual se titula “Echoes From The Past”. Este disco aparece en formatos de CD y vinilo en diversos colores para elegir (azul, blanco, rojo y naranja). “Echoes From The Past” cierra la trilogía conceptual sobre la heroica Doncella de Orleans, Juana de Arco, trilogía cuyos dos estamentos anteriores fueron The Vision, The Sword And The Pyre – Part I” y “The Vision, The Sword And The Pyre – Part II”, de los años 2017 y 2019, respectivamente. El centro temático específico de “Echoes From The Past” se enfoca en los últimos días de Juana de Arco, su muerte en la hoguera y el legado de su lucha, que se interpreta no sólo como un acto de exigencia de autodeterminación de un pueblo, sino también como un ideal humanista. En este disco completan la alineación de ELOY Steve Mann [teclados], Klaus-Peter Matziol [bajo] y Stephan Emig [batería y percusión]. También aparecen varios colaboradores a los teclados: Artur Künfuss, Finn Mac Cormac, Nic Knoll y Tobias Reckfort. Estos dos últimos fungieron, además, como ingenieros de sonido en las sesiones de grabación del material aquí contenidos, sesiones realizadas en el Horus Sound Studio de Hanover. Las ulteriores labores de mezcla tuvieron lugar en el Artist Station Production Studio y estuvieron a cargo del antes mencionado Mac Cormac, Arne Neurand, Benjamin Schäfer y Nils Wülker; la masterización, por su parte, fue llevada a cabo por Hans-Jörg Maucksch. También aparecen apoyando en los coros Anke Renner, Carinha, Elin Bell, Kim Baete y Laila Nysten. Las imágenes y el diseño gráfico son de la autoría de Michael Narten, de por sí, un asiduo colaborador de ELOY en los últimos años (incluso decenios). Una ventaja que vemos en este disco respecto a los dos que le precedieron es que su magnificencia esencial está cobijada por una mayor inspiración melódica; otra ventaja es que la ceremoniosidad ínsita al concepto no es llevada a niveles exagerados, como si hiciese falta hacer narraciones teatrales (algo que nos chocó en The Vision, The Sword And The Pyre – Part I). Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales de “Echoes From The Past”.



‘Conspiracy’ abre el álbum con envolvente fastuosidad. Las capas iniciales de sintetizador, adornadas por leves fraseos de la guitarra, arropan al soliloquio inaugural: “Los momentos significativos apuntalan la oscuridad del olvido. Ellos regresan a nuestra memoria, cabalgando sobre las alas de luz eterna e infinita, y permanecen dentro de nosotros como sempiternos ecos del pasado.” Con el galope de la guitarra se instala la base para el groove nuclear del cuerpo central, el cual ostenta vibraciones típicas del legado tradicional de la banda, tendiendo puentes entre los vuelos cósmicos de la etapa 1977-79 y la estilizada gracilidad de la etapa 1980-82. ‘Compassion For Misery’ es el segundo tema del álbum y su espíritu es más sosegado que el del tema inicial, exhibiendo una aureola contemplativa que se deja ornamentar por sutiles armonías de teclados dentro de un mecanismo progresivo situado entre lo Floydiano y lo Genesiano. El tercer tema es justamente el homónimo y dura poco más de 5 ½ minutos: ‘Echoes From The Past’ ostenta un sobrio dinamismo que se deja impulsar por las creativas líneas de bajo mientras la batería preserva un groove límpidamente ceremonioso, el mismo que va aumentando gradualmente su intensidad mientras progresa el esquema melódico. La energía rockera, siendo tan genuina como es, está cabalmente controlada por la atmósfera señorial elaborada para la ocasión. Las orquestaciones de los teclados fungen como fieles aliadas para los riffs y armonías de la guitarra, la cual termina brindando un interesante solo en los momentos finales. ‘Danger’ desarrolla una suerte de remodelación Floydiano de un esquema de melódico a lo URIAH HEEP; la batería brinda una mesurada sofisticación a la ingeniería rítmica desarrollada para la ocasión. Esta canción tiene gancho y un aire distinguido. Así las cosas, llega el turno de ‘Deceptive Glory’ para que regrese a lo ceremonioso y lo haga preservando varios de los recursos de extroversión impulsados por la canción precedente. Lo que suena tiene ciertas afinidades con el paradigma de NEKTAR mientras exhibe algunas conexiones con la era de “Planets”. La secuencia de estos tres temas conforma una expansión culminante de laboriosidad progresivo de clásico cuño.  


  

La segunda mitad del repertorio se inicia con ‘Warning Signs’, una hermosa y envolvente canción cuya sección prologar sigue la pauta de los PINK FLOYD de la fase 1973-75. A partir de allí, unas pulsaciones de sintetizador externalizan de manera inequívoca el aura exultante que el grupo tiene en mente para el desarrollo temático y sus arreglos correspondientes. En este punto, la gente de ELOY parece estar actualizando su modus operandi para tender puentes con bandas más jóvenes como PENDRAGON y GALAHAD, casi como cerrando un círculo de inspiraciones y retroalimentaciones entre el sinfonismo de primera generación y la escena reemergida entre inicios y finales de los 80. Dueño de una expresividad bien perfilada y motivado por una cierta teatralidad (principalmente, por vía de los arreglos corales), ‘Fate’ se sitúa en un medio tiempo que traza un nuevo momento ceremonioso. La vitalidad contenida y señorial que arropa al bloque instrumental garantiza que este tema gane en magnetismo. Durando casi 9 ½ minutos, ‘The Pyre’ resulta ser la pieza más extensa del álbum; se nota que está diseñada para encarnar el clímax definitivo del álbum. El prólogo está signado por una disposición sigilosa centrada en una resolución poética claramente expresada en el canto, pasando luego a una suntuosidad refulgente que se deja alimentar por una musculatura arquitectónica mientras se eleva hacia una manifestación cinematográfica. De regreso a la espiritualidad sigilosa del inicio, el resto de los desarrollos instrumentales se encauza por una senda de sobrias atmósferas prog-sinfónicas. La coda es como un ensueño flotante de connotaciones cósmicas que abre la puerta al tema que cierra el repertorio, el mismo que se titula apropiadamente ‘Farewell’. Se trata de una balada sinfónica signada por una otoñal solemnidad que se despliega como un paisaje de atardecer donde los músicos actuantes pueden plasmar el momento más explícitamente lírico del disco. La prestancia testimonial de Bornemann es muy elocuente: “Parece que tu camino fue predeterminado, / Agitado por una fuerza superior. / ¿Estabas consciente de tu hado? / ... ¿O confiaste en falsas promesas hechas durante un desesperado predicamento? / ¿Guardabas aún, muy dentro de ti, la esperanza de escapar de tu destino? / Tu sacrificio no fue en vano. / Hasta el fin del tiempo permanecerá.”
                                    
  

Un muy digno disco es “Echoes From The Past” y resulta una muy agradable experiencia advertir que el ideario y la tradición progresivas de ELOY han recibido un eficaz respeto de parte de la vigente alineación de la banda. Con este nuevo álbum, este proyecto en el que se embarcó el veterano Frank Bornemann conquista un cierre bastante destacable. La entidad musical de ELOY sigue teniendo suficiente solidez como para que éste, su trabajo más reciente, resulte recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo. 



Tuesday, October 10, 2023

GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS... y varios ilustres amigos

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da la ocasión de visitar la vanguardia rockera estadounidense y nos topamos con el nuevo disco de GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS, el cual está conformado por el titular Ellett a las guitarras, el sintetizador Mini Moog, el órgano Hammond, el mellotrón y el piano eléctrico Fender Rhodes, Mark Cook a los bajos, y Craig Kahn a la batería. Se trata del segundo trabajo de este ensamble y se llama “Friends”, un nombre muy idóneo pues, a lo largo de los 13 temas contenidos en él, aparecen intervenciones de 22 compañeros de viaje… sí, ¡22! Éstos son Issei Takami (guittarra), Shin Ichikawa (bajo), Thierry Payssan (sintetizadores), Ted Price (órgano Hammond), Marc Ceccotti (guitarra y sintetizadores), Frédéric L’Épée (guitarra), Brian Chapman (guitarra), Lucio Calegari (guitarra), Germán Vergara (guitarra), Juan Pablo (sintetizadores), Álvarez Ortega Bianchi (guitarras), Paul Richards (guitarra), Alfonso Rodenas (guitarra, bajo y piano eléctrico Fender Rhodes), Jim Crawford (guitarras eléctrica y slide), Carl Weingarten (guitarra), Bill Polits (guitarra), Walter Whitney (sintetizadores, percusiones y gong), David Udell (guitarras), Dudley Taft (guitarra), Barry Cleveland (guitarras eléctricas de 6 y 12 cuerdas, bowed y bowhammered), Joee Corso (guitarra) y Aquiles Magaña (guitarra). Vemos nombres asociados a SHYLOCK, BARAKA, EDHELS, MINIMUM VITAL, THE CALIFORNIA GUITAR TRIO, WICKED MINDS, AISLES, etc., así como a veteranos de excelente trayectoria solista como lo son Cleveland y Whitney. La mayor parte de estos amistosos colaboradores es gente conocida por Ellett desde hace décadas por su membrecía en DJAM KARET en relación con la participación de esta banda en festivales extranjeros y en redes de comunicación con sellos de distribución discográfica. 
“Friends” tendrá muy pronto su disponibilidad comercial tanto en CD como en formato de descarga virtual; de hecho, ya está pautada para el 27 de octubre. Sin embargo, desde fines de setiembre se estaba anunciando en las redes la existencia de ítems físicos preparados para la venta. Como sea, se trata de un disco muy especial, no sólo por la cantidad de nombres que congrega, sino también y sobre todo, por los buenos resultados concretados. Ellett es el autor de todos los temas y se hizo cargo de la producción, la mezcla y la masterización de los aportes básicos del trío en estudios de Topanga (California) y Arlington (Texas). Carl Weingarten es el autor de las fotografías. Las intervenciones de tan cosmopolita y dispersa asociación de amigos se grabaron de manera cosmopolita y dispersa: cada músico invitado o grupo de músicos invitados registró su aporte desde su propio estudio personal. A pesar de las distancias geográficas, en palabras del propio Ellett, “se sintió como si estuviésemos tocando juntos bajo un mismo cielo a altas horas de la noche.”
 

El repertorio de “Friends” se inicia con ‘Viewer Discretion Advised’, una canción bastante amena que suena muy afín a la línea de trabajo del JEFF BECK de mediados de los 70 con ribetes añadidos de IRON BUTTERFLY y una labor muy refinada de remodelación sonora (la cual incluye algún efecto cósmico de sintetizador que sobrevuela encima del último solo de órgano). ‘The Many Moods Of Morgan’ sigue a continuación para seguir ahondando en el espíritu extrovertido del tema inicial y darle un pletórico viraje jazz-progresivo al asunto. La elaboración de la ilación de diversos grooves es perfectamente compacta. La labor de la batería se siente bastante versátil aquí al tener que sostener entramados donde se alternan momentos de destaque para la guitarra y piano eléctricos. La ensoñadora coda que cierra este cénit del álbum es simplemente encantadora. Con la dupla de ‘Via Valencia’ y ‘It’s All San Andreas’ Fault’, el ensamble sigue explorando nuevos matices dentro de su ágil ideología sónica. El primero de estos temas mencionados ostenta una aureola contemplativa mientras va asentando su etéreo núcleo melódico sobre un swing razonablemente ágil. En cuanto al segundo, se trata de una inspirada excursión en el jazz-rock que se deja arropar por gentiles y fastuosos ropajes progresivos. Aunque el groove básico es relativamente sencillo, los músicos actuantes se dan maña para brindar un dinamismo preciosita al esquema melódico en curso. ‘TransPacific Highway’ le da un vuelco más aguerrido al esquema sonoro del trío y sus amigos de turno, realizando una llamativa excursión de hibridación entre el jazz-rock y el hard prog. El uso de unos tempos no demasiado trepidantes permite a los riffs de guitarra lucirse de una manera especial. ‘Splitting Hairs’ comienza perpetuando la senda ceremoniosa de la pieza precedente incrementando, mientras tanto, el filo rockero; éste se hace más notorio aún cuando el swing se torna más intenso. Una pena que el fade-out llegue tan pronto, pero, a fin de cuentas, se trata de un estupendo ítem. ‘Maximum Connection’ tiene la presencia del maestro francés Payssan y otros dos amigos más del trío (Polits y Magaña). Lo que hacen los músicos es tomar una idea inspirada en el jam-rock con base boogie para trastocarlo a un ejercicio de lúdica gracilidad en clave prog-sinfónica. Los sintetizadores saben hacer sentir su soltura folk-rockera dentro de este inaudito enclave comunitario. Otro cénit del repertorio.

Llega el turno de ‘Three Parsecs Of Tucson’ y el ahora sexteto de Ellett, Cook, Khan, Weingarten, Whitney y Udel se dedica básicamente a establecer una cruza entre los espíritus expresivos de los temas #1 y #4, más específicamente, combinando la gracia estilizada de éste y el groove alegre de aquél. El cariz atmosférico aportado por el sintetizador ayuda bastante a añadir un aura distinguida al sonido grupal. ‘Maria’s Lakeside Drive’ es el tema con el maestro Cleveland como invitado. Su fundamento estilístico se centra en establecer un punto intermedio entre los parámetros de Jeff Beck y Philip Catherine dentro de una muy dinámica composición de blues-rock cuya estructura temática es signada por un ímpetu ambicioso. Tal vez debió haber durado un poco más, pero es que ya llega el turno de ‘Guitar City’: ostentoso título para una pieza caracterizada por un swing de tipo boogie que es transportado por un fulgor grácil a través de versátiles cambios de motivos. La primera parte es pura luminosidad, la segunda es un inspirado paisaje del atardecer, el epílogo es una breve retoma de la primera parte con una añadida dosis de sofisticación. Situándose en un punto intermedio entre COLOSSEUM II y BECK, BOGERT & APPICE en lo correspondiente al groove creado para la ocasión, ‘Sons Of Sebastien’ persiste en la lógica inaugurada el tema #1 mientras le brinda renovados recursos de exquisitez (en los sintetizadores) y musculatura (en las guitarras). ‘Bueno Sanga’ es la pieza más breve del disco con sus casi 3 minutos de espacio; suena muy cercana al paradigma de los legendarios DIXIE DREGS con adicionales matices derivados de la faceta más sofisticada de otro legendarios, CCR. La siguiente pieza, por el contrario, es el más largo con sus casi 5 ½ minutos de duración, y también es el encargado de culminar las cosas: su título es ‘1960 Ocean Front Walk’. He aquí donde entra en acción Frédéric L’Épée, otrora niño prodigio del prog francés de los 70 y ahora un veterano de gran trayectoria con YANG y su propia carrera solista. Es el clímax conclusivo perfecto para el álbum al estar dispuesto como un enclave señorial de sonoridades evocadoras que van transcurriendo fluidamente por los rieles del sinfonismo relajado, el blues-rock y el jazz-prog con ribetes Canterburyanos. Los diversos solos de guitarra son patentemente electrizantes mientras respetan meticulosamente la atmósfera contemplativa diseñada para la ocasión. 


He aquí lo que se ha gestado desde los cuarteles de GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS, quienes se vistieron de gala para juntarse con varios ilustres amigos y dejar que éstos dejen sus respectivas huellas en el mundo musical del trío anfitrión. “Friends” es el testimonio de una cofradía polimórfica y caleidoscópica que se ha movido lúcidamente a través de una ingeniería sónica bien definida dentro de una idea de hacer rock animado con suficientes dosis de preciosismo e inspirada diversidad expresiva. Muy recomendable este trabajo, la verdad que sí. 

Saturday, October 07, 2023

La inconmensurablemente vanguardista creatividad de Guy Segers y la ECLECTIC MAYBE BAND

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡Albricias! ¡Se acaba de publicar el nuevo disco del ensamble ECLECTIC MAYBE BAND! En efecto, este proyecto del absoluto icono de la vanguardia progresiva belga Guy Segers se vuelve a hacer presente dentro de la producción fonográfica progresiva con “Bars Without Measure”, su cuarto disco , el cual promete erigirse como uno de los más brillantes de este año 2023 que ya está en su último tercio. Fue publicado el pasado 19 de setiembre por vía del sello británico Discus Records, como siempre. Con un Segers comprometido con la composición y los arreglos de todos los temas, además de la ejecución al bajo y los instrumentos virtuales, opera también una nutrida selección de grandes personajes: los teclistas Andy Kirk y Catherine Smet; los guitarristas Michel Delory, Pierre Vervloesem, Michel Delville, Matvi Bilis y Ángel Ontalva; los bateristas Sean Rickman, Fabrice Owerzarzak y Dirk Wachtelaer; cantantes de la talla de Julie Tippetts, Dani Klein y Sibel Dinçer. Además, hay una larga serie de instrumentistas de cuerdas y de vientos. Están Pierre Bernard (flauta), Piet Van Bockstal (oboe), Stephan Köhr (fagot), Martin Archer (saxello), Dirk Descheemaeker (clarinete y clarinete bajo), Joe Higham (clarinete, clarinete bajo y saxofón soprano), Mark Bogaerts (saxofones alto y soprano), Dave Newhouse (saxofón barítono), Jean Pierre Soarez (trompeta) y Franck Cottret (trombón). También están Marianne Denoïa (violín), Cécile Broche (violín), Ariane Plumerel (violín), Forrest Fang (violín procesado), Thierry Zaboïtzeff (cello) y Daniel Vincke (saz y canto). Vemos en esta monumental congregación a varios nombres asociados a UNIVERS ZÉRO, ART ZOYD, THE MUFFINS, MANNA / MIRAGE, THE WRONG OBJECT, OCTOBER EQUUS, DAS RAD, etc. Al igual que en los álbumes precedentes, la estrategia consiste en que Segers deje improvisar en el estudio algunos grooves y jams que él delinea de manera básica para que luego se añadan en nuevas pistas varios solos y ornamentos, ya compuestos, ya aleatorios, para que al final vuelva Segers a asumir las riendas desde su rol de arreglista así como un escultor utiliza varios materiales para concretar la forma final de su obra. Se ha mantenido constante la producción de la ECLECTIC MAYBE BAND desde el año 2018, cuando se publicó el álbum debut 
“The Blind Night Watchers Mysterious Landscapes”. De hecho, esta plástica cofradía avant-progresiva ha ido incrementando su cosmopolitismo a lo largo del tiempo. Bueno, veamos los detalles del repertorio de “Bars Without Measure”

Todo comienza con ‘Casanova’, una pieza bastante colorida donde los vientos asumen un ágil protagonismo en lo que es un excelente ejercicio híbrido de Canterbury denso (al modo de una fusión entre NATIONAL HEALTH y THE MUFFINS) y RIO grácil (a lo THINKING PLAGUE). Los efluvios cósmicos del sintetizador y las notables florituras del bajo generan un carácter muy especial para el bloque sonoro íntegro. Un torturado solo de guitarra emerge en las instancias finales para completar la faena. ‘Senseless Ostensibly’ sigue a continuación con la misión de desarrollar un groove jazz-progresivo bastante llamativo, casi tan colorido como el tema de entrada pero con una espiritualidad un poco más solemne, la misma que se resalta eficazmente merced al canto femenino. La dupla rítmica, ostensiblemente vibrante, es un auténtico pilar de la misteriosa extroversión que impulsa al señorial enmarañamiento de los instrumentos actuantes mientras se va reforzando el esquema sonoro. ‘Painting With Illicit Pigment’ es la pieza más extensa del disco con sus 8 minutos y pico de duración. Desde los traqueteos de vientos graves en el pasaje prologar hasta el armado una razonablemente inquietante atmósfera, se advierte el pleno predominio de lo crepuscular a la hora de articular y gestionar los matices y oscilaciones surrealistas que signan a este jam avant-jazz-progresivo. Esto se podría describir como un motif perdido del segundo disco de PRESENT que ha pasado por el filtro de la SUN RA ARKESTRA bajo la mirada de los HENRY COW de 1979. Tres cénit consecutivos para iniciar el repertorio. La dupla de ‘Octopus Lagoon’ y ‘Gratitude’ permite al maestro Segers y sus secuaces seguir expandiendo la aventurera paleta sonora que está a su plena disposición. El primero de estos temas mencionados recibe algunos ecos de la nocturnidad inherente al tema precedente y los lleva hacia un área deconstructiva que, bajo su aparente calma casual, esconde a medias una tensión deconstructiva donde reina una zozobra aristocrática. En cuanto a ‘Gratitude’, se trata de una mezcla de los espíritus dominantes de los dos primeros temas del álbum, renovándolos con el empleo de aires exóticos en el esquema melódico básico y un swing inteligentemente complejo. Durante la segunda mitad, impera un aura de disturbio que obliga a la pieza a elevarse crecientemente por una senda climáticamente neurótica (tal vez a lo ZAPPA). La miniatura de poco más de medio minuto ‘Quarantine’ opera como un recurso de impetuoso caos para cerrar con candado la habitación donde se desarrolló ‘Gratitude’. 

‘A Move To Unchange The Place’ regresa de lleno al mundo de SUN RA (en su faceta más serena) con algunos trazos de WEATHER REPORT y ORNETTE COLEMAN, pero con un aura más controlada que la que usualmente hallamos en los álbumes de este último. El foco se centra activamente en la labor de la dupla rítmica y algunos arreglos de viento, permitiendo que varios solos salgan al frente sin alterar un ápice del paisaje general. Hay un cierto aire de osadía aquí, pero también resulta curioso que este tema resulte tan llamativo como es. Estando así las cosas, emerge ‘Rhésus Rétractible’ con el fin de expresar una musculatura especial con amplios ribetes psicodélicos y un enraizamiento sólidamente concentrado en un ejercicio progresivo donde convergen el jazz-rock experimental y el space-rock. A poco de pasado el ecuador, todo se desmiembra en un desconcierto tan descoyuntado como señorial, el mismo que tiende puentes hacia un segundo jam un poco más solemne. Ahora, las texturas psicodélicas pasan por un filtro nu-jazzero hasta que llega el súbito golpe final. Llega el turno de ‘Are You Out Of My Mind’ y las cosas se enfilan hacia un terreno más majestuoso donde imperan el Canterbury más grácil y el RIO más caleidoscópico en una tirante hermandad. Por lo general, las líneas de maderas y cuerdas brindan subterfugios de cálido sortilegio, mientras que algún breve solo de guitarra añade un filo acerado en medio del refulgente panorama sonoro. Es de notar la vitalidad incrementada que asume la batería mientras la pieza va avanzando. A fin de cuentas, un nuevo cénit del disco. ‘Isolation’ es todo un viaje nostálgico a aquellos tiempos de los cuatro primeros álbumes de UNIVERS ZÉRO (adicionalmente, también de los ART ZOYD de la fase 1980-83): chamber-rock ilustremente enfilado hacia lo oscurantista e insignemente remozado con tonalidades inquietantemente lóbregas. Eso sí, todo esto se plasma con refinamiento impoluto, siendo el fagot el instrumento que opera como guía principal para los demás tras la introducción armada por el ensamble de cuerdas. El final del repertorio llega de la mano de ‘Temporal Trace Of Erich Zann’s Presence’, un ejercicio de brujería organizado por una cofradía de cánticos femeninos exaltadamente amargos, bases de cuerdas solipsistas y sintetizador, y agitados ornamentos de vientos que van aleteando con el auspicio de las intervenciones percusivas. El epílogo de este disco es como una evocación a la oscuridad que se muestra ante nosotros pero que todavía no se decide a ahogarnos en su seno. 

Todo esto fue lo que salió desde los cuarteles de la ECLECTIC MAYBE BAND encapsulado en “Bars Without Measures”, un disco donde este ensamble liberalmente polimorfo deja, de nuevo, debida constancia de su inconmensurablemente vanguardista creatividad bajo la guía del maestro belga Guy Segers. En definitiva, se trata de una de las obras más notables dentro del territorio experimental vigente en el año 2023. ¡¡¡Totalmente recomendable!!!
 
 
Muestras de “Bars Without Measures”.-
Senseless Ostensibly: https://discusmusic.bandcamp.com/track/senseless-ostensibly
Painting With Illicit Pigment: https://discusmusic.bandcamp.com/track/painting-with-illicit-pigment
Rh​é​sus R​é​tractible: https://discusmusic.bandcamp.com/track/rh-sus-r-tractible
Are You Out Of My Mind: https://discusmusic.bandcamp.com/track/are-you-out-of-my-mind

Wednesday, October 04, 2023

ZHORHANN: una nueva referencia de la vanguardia francesa



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a una fuerza musical llamada ZHORHANN que, desde ya, se revela como un auténtico punto de referencia para la actual vanguardia rockera francesa. Su disco de debut fue publicado hace muy pocos días, el 15 de setiembre, y responde al título de “Ainsi Parlait Hominina”. La publicación corre a cargo del sello Luminol Records. El colectivo de ZHORHANN está conformado por Mathieu Torres [guitarras], Vincent Blandeau [bajo] y Heiva Arnal [batería], siendo el primero el autor de todo el material de la banda. Por supuesto, su nombre nos suena de otros excelentes proyectos franceses como LA THÉORIE DES CORDES y M’Z; de hecho, la estrategia estética de ZHORHANN tiene bastantes aires de familia con la de M’Z. La propuesta de ZHORHANN se sitúa en un entusiasta eclecticismo de jazz-rock, prog-metal, jazz-metal y avant-prog, concretando una visión musical aguerrida y colorida con su buena dosis de desconcierto. “Ainsi Parlait Hominina” se traduce como “Así Hablaron Los Homininos”, un guiño al gran clásico filosófico de NIETZSCHE Así habló Zaratustra. De hecho, lo que reseñamos hoy es un disco conceptual en el que se plasma una narrativa crítica a los ideales abstractos de la Razón que terminan traduciéndose en leyes del mercado, individualismos descentrados y competiciones dogmáticas. Todos ellos, en palabras del propio Torres, “han sido capaces de contaminar todos los pensamientos hasta el punto de prohibir la crítica, negar la crueldad vital en favor de una benevolencia vacua, el marketing y la cerrazón mental”. El ideario de este disco es una defensa de la imaginación requerida para gozar de la vida desde sus más genuinas entrañas y cuestionar nuestro entorno consumista, pero el statu quo persiste en opacar todo este potencial espiritual para reducir todo pensamiento a una búsqueda de solitaria y fantaseada paz. La mezcla del material aquí contenido fue realizada por Hugo Lemercier en el estudio La Mercery de Mirepoix (departamento de Ariège, distrito de Pamiers). La portada es de la autoría de Stephanie Artaud. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales de este disco.


Durando poco menos de 9 ½ minutos, ‘L’homme À La Tête De Gélule’ abre el disco siendo el tema más extenso del mismo. Desde las primeras instancias se crea una sólida y fluida ilación de motivos imperiosamente prog-metaleros y otros serenamente jazz-rockeros, lo cual traza la senda musical a través de la cual se va a desarrollar íntegramente el tema en cuestión. Este juego de contrastes hace sentir sus filudas vibraciones todo el tiempo, lo cual realza la esencia tormentosa de los pasajes pesados y el talante evocador de los más ligeros con iguales dosis de eficacia. Acto seguido, llega el turno de ‘Les Filleuls Ancestraux - Partie 1’, cuya estrategia sónica consiste en hacer travesuras con motivos y swings de estilo Dixieland, comenzando con un enclave acústico y, poco después, derivando hacia un excelso y electrizante zig-zag de jazz-rock y metal. Hay un perseverante espíritu lúdico que atraviesa a cada partícula sonora de las interacciones entre los músicos. Con el arribo de ‘Intro – (Si si...)’, el grupo se transporta hacia el territorio de FATES WARNING con amplios resabios del hard rock clásico (en una zona intermedia entre LED ZEPPELIN y URIAH HEEP). A partir de allí, la dupla de ‘Le Flamant Rose’ y ‘Les Filleuls Ancestraux - Partie 2’ exhibe más recursos de expresión diversos dentro del ideario grupal. El primero de estos temas mencionados desarrolla una estrategia de deconstrucción masiva y muscular de un motif que, a pesar de mostrar un núcleo prog-metalero bien definido, pronto es sometido a una cirugía dadaísta que lo arrastra hacia el terreno de MASSACRE y COMBAT ASTRONOMY. Aunque el nervio rockero se halla notoriamente desenfocado, su nueva situación le permite seguir mostrando su brío inherente de una manera distinta. El breve epílogo retorna las cosas a su lugar originario. El segundo tema, por su parte, consiste en un vitalista ejercicio de hibridación entre jazz-prog y prog-metal donde parecen confluir los universos de CANVAS SOLARIS y CAB, añadiéndose algunos elementos de los KING CRIMSON del nuevo milenio dentro del resultado final. Todo un cénit del álbum, sin duda, y tal vez más que eso, su clímax decisivo.
 
‘Egoduc’, en buena medida, sigue por el sendero caleidoscópico de la pieza precedente, aunque con algunos importantes elementos particulares que cabe resaltar: el empleo de modismos propios del rock industrial en algunos arreglos estratégicamente situados; el uso preferente de compases en medio tiempo que se sitúan a medio camino entre los paradigmas del stoner y del heavy metal, y; un esquema sonoro general mayoritariamente centrado en explorar el dinamismo más belicoso dentro del ideario multívoco del trío. También es justo resaltar el alucinante solo de bajo que emerge durante la sección pseudo-reggae. El penúltimo tema del álbum es una versión de una pieza original de M’Z que se titula ‘Sweet Acid’. Tratándose de una pieza centrada en un diagrama lírico muy bien perfilado, su grácil garra rockera opera como un recurso de gentil luminosidad dentro del álbum. Todo termina con ‘Dieu Sirote Le Sang’, tema que ocupa un generoso espacio de 8 ¼ minutos. Su propuesta consiste principalmente en desarrollar una ágil síntesis entre los espíritus predominantes de los temas #1, #3 y #5, siendo así que los contrastes entre las secciones más pesadas y las más ligeras no son tan drásticas como lo suelen ser en el tema de apertura. Se nota que la gente de ZHORHANN ha querido elevar la cuota de sofisticación estructural a la hora de darle este nuevo giro de tuerca a su habitual logística creativa. A poco de cruzar la frontera del tercer minuto, el grupo se pone a coquetear seriamente con el black metal, pero siempre proveyendo a su aventura de un toque progresivo. Ya en su último tercio, la pieza regresa a la senda conocida y se asegura de asentar un cierre fastuoso para sí misma y para el álbum; hay un factor humorístico en el juego de tentativas para los golpes finales de este tema en cuestión. Todo esto es lo que se nos ofreció en “Ainsi Parlait Hominina” desde los cuarteles de ZHORHANN: tenemos aquí una magistral obra de música progresiva experimental y ecléctica que se recomienda totalmente dentro de cualquier colección fonográfica dedicada al rock artístico.
 
 
Muestras de “Ainsi Parlait Hominina”.-
L’homme À La Tête De Gélule: https://matzizrecords.bandcamp.com/track/lhomme-la-t-te-de-g-lule

Sunday, October 01, 2023

La tercera serie de sueños jazz-rockeros de AURORA CLARA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy llega a nuestro blog esta reseña sobre el estupendo tercer disco del grupo español de jazz-rock fusión con matices progresivos AURORA CLARA, el cual fue publicado en los primeros días de agosto del presente año 2023 bajo el título de “Dreams”. El sello discográfico a cargo de esta publicación es Youkali Music. AURORA CLARA es un colectivo actualmente conformado por Raul Mannola [guitarras eléctrica, clásica y acústica], Juan Carlos Aracil [flauta], Denis Bilanin [piano y teclados], Nill Oliveira [bajo] y Marc Halbheer [batería]; hay un rumano, un suizo y un brasileño en esta alineación, la cual es menos de la mitad española. El propio Raúl Mannola cuenta con una trayectoria aparte como líder de varios ensambles. Para este disco, el grupo recibió colaboraciones ocasionales de parte de Iván Mellén (percusiones), Tino di Geraldo (tabla) y Kai Olander (saxo tenor). En “Transformation” (2019) y “Clear Dawn” (2022), los discos anteriores, este grupo fue instaurando un lenguaje musical que en “Dreams” se refuerza con un fulgor mágico y rotundo. Las composiciones de Mannola surgieron en buena parte durante una estancia de dos meses en Brasil a inicios del año 2022; allí conoció el arte urbano de graffiti de Boletabike, quien es el autor de la hermosa portada del álbum. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en él.   

Buen inicio de álbum con ‘Beyond The Tetrachords’, siendo así que esta pieza impone su presencia desde los iniciales fraseos de la guitarra eléctrica, las cuales invocan la presencia de compañía. Una vez en funciones el ensamble entero, se instaura una vivaz atmósfera fusionesca que se inserta en una cruza entre lo flamenco y lo arábigo, con algunos tintes añadidos de SHAKTI. El desarrollo temático es simplemente embrujador. Las ágiles alternancias entre guitarra y flauta, así como sus mutuos traslapamientos, ostentan una magia inapelable. Las cosas siguen siendo buenas con la secuencia de ‘Para Gato Y Carlos’ y ‘River Of January’. El primero de estos temas mencionados se enfila hacia la faceta más serena del grupo, siendo así que el suave motif central se explaya en vibraciones introvertidas. Los aportes del saxo añaden un color especial a la gama gestada por el bloque instrumental, mientras que el rol de la flauta se concentra en un cristalino lirismo que muy bien nos puede remitir al legado de los legendarios FOCUS. En cuanto a ‘River Of January’, se trata de un ejercicio de jovial fusión con raíces brasileñas, algo que nos puede hacer recordar a los RETURN TO FOREVER de los dos primeros discos, pero también al paradigma de Antônio Carlos Jobim. Apelando a una exuberancia que es, en muchos sentidos, semejante a la del tema de apertura, ‘River Of January’ exhibe una mayor dosis de frenesí en los pasajes más altivos del desarrollo de su groove central. El cuarto tema del disco se titula ‘Dezoito De Setembro’ mantiene la calidez de la pieza anterior, pero con un candor más grácil, coqueteando sutilmente con lo etéreo sin perder la espiritualidad extrovertida. Siendo así que la flauta es el primer instrumento en lucirse en el centro protagónico del ensamble, parece que este movimiento inicial ha de marcar la estrategia general para el armazón integral de este cuarto tema del álbum. También hay que destacar el hermoso solo de piano eléctrico que emerge en algún momento para aumentar el aura señorial del tema. 

‘Deep ’n Blue’ es básicamente una exploración de la dimensión más intimista de AURORA CLARA, un ejercicio de contemplaciones compartidas que parece exorcizar los legados de esos dúos que hizo el gran COLTRANE con MONK y con ELLINGTON. Claro está, la logística grupal se acerca sonoramente más al patrón de unos WEATHER REPORT. Tras un tema tan crepuscular llega el turno de otro momento de júbilo musical, y éste es provisto prestamente por ‘I Remember Shakti’. Tal como lo señala el título, el esquema de trabajo se conecta con el paradigma de SHAKTI mientras proyecta un aura celebratoria, pero también hay aproximaciones a RETURN TO FOREVER. Es increíble el virtuosismo exhibido por la guitarra acústica en el que muy bien puede ser su mejor solo dentro del disco. También hay que señalar la quirúrgica precisión que emana de las percusiones indias a la hora de completar el groove iniciado por la batería... Y no puede faltar un solo de tabla. Portando el cabal título de ‘Epilog’, el breve séptimo tema del repertorio (ocupa un espacio de 2 minutos y pico) es el que le pone el broche final, y lo hace con un talante pastoral. Las meditabundas escalas de la guitarra clásica reciben las complementaciones idóneas de parte de una evocadora flauta. Una maravilla de disco es “Dreams” y es una maravilla que sigan existiendo bandas como AURORA CLARA, así de dispuestas a apostar genuinamente por los ideales de exquisito refinamiento y creativo eclecticismo dentro de la música popular. Este álbum es totalmente recomendable en cualquier colección de música jazz-progresiva y de jazz-fusion contemporáneo. 


Muestras de “Dreams”.-
Beyond The Tetrachords: https://www.youtube.com/watch?v=rtc2Mz2o2bg
River Of January: https://www.youtube.com/watch?v=B0f9HuWhmss
I Remember Shakti: https://www.youtube.com/watch?v=_2AO7FkfB3E