Sunday, May 10, 2026

Los polacos AMPACITY vuelven a marcar la diferencia en la psicodelia pesada contemporánea



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Nos llegan buenas nuevas desde la avanzada rockera polaca, más exactamente, la publicación del nuevo disco de AMPACITY el 24 de abril pasado por vía del sello Piranha Music, tanto en CD como en vinilo (formatos de color negro y verdiblanco). “Cosmic Indifference” es el título del álbum que hoy nos convoca, el mismo que se proyecta hacia una persistencia de la psicodelia pesada con tintes space-rockeros y recursos progresivos que el grupo ha ido edificando y fortaleciendo a lo largo de su carrera. Ésta se inició en la localidad de Tricity a inicios de la segunda década del milenio y lo que tenemos aquí es su tercer trabajo de estudio. “Cosmic Indifference” sucede por 3 años a “IV”. El cuarteto vigente está conformado por Piotr Paciorkowski [guitarras], Marek Kostecki [teclados, órgano y sintetizadores], Sebastian Sawicz [batería] y Wojciech Lacki [bajo y sintetizadores]. El material aquí contenido se grabó en el Studio Cierpienie, estando Marcel Gawiniecki a cargo de la ingeniería de sonido. La mezcla estuvo en manos de Wojciech Lacki y la masterización fue realizada por Marek Przybyszewski. Kuba Sokólski hizo el arte gráfica y el diseño de la cubierta.


El repertorio se inicia con ‘Cosmic Indifference Blues’, un ejercicio de stoner blueseado que no estaría fuera de lugar en el tercer o cuarto álbum de BLACK SABBATH, aunque como se trata de AMPACITY, las texturas de sintetizador y las sucesivas variantes en la sobria musculatura de la batería hacen que el asunto se amplíe en recursos de sofisticación sónica que van más allá de los estándares inspiradores de trasfondo. Bastantes matices angulares y filudos que se hacen presentes en el bien calculado desarrollo temático se acercan a lo hecho por bandas como FANATISM, THE SPACELORDS y KUNGENS MÄN, especialmente cuando el groove se intensifica drásticamente a instantes de traspasar la frontera del tercer minuto y medio. Tras la explosión llega un breve momento de calma parsimoniosa desde el que se eleva un fulgor final. Un punto de arranque bastante llamativo. ‘Symetriada’ sigue a continuación para darle un viraje jazz-rockero al esquema de trabajo de la banda, siendo así que la dupla rítmica y el teclado aprovechan la ocasión para establecer un ambiente general marcado por una calma misteriosa que parece cobijar una fuerza ígnea bajo su manto exterior. Los guitarreos iniciales apuntan hacia lo atmosférico, casi como emulando la música de fondo de un spaghetti  western. A poco de atravesar la frontera del cuarto minuto, emerge una segunda sección donde el cuarteto se deja llevar por su lado más fiero, armando un jam cañero que deja una huella de hierro candente dentro del croquis musical en curso. La estrategia de insertar un pasaje parsimonioso comandado por una orquestación mellotrónica de talante reflexivo (muy a lo ANEKDOTEN) cuando menos se lo espera capitaliza inteligentemente las pretensiones eclécticas de la composición, la cual concluye con una coda sutil. Primer cénit del álbum. ‘Horizon Split’ es más ágil, usando una gracilidad urgente sobre un compás inusual. Esto significa que la banda quiere centrarse más en el aspecto más textural del estándar progresivo y atenuar, aunque sea transitoriamente, el boato más agresivo del paradigma psicodélico. Claro está, éste sigue presente dentro del armazón sonoro gestado para estructurar los arreglos vitales de esta composición. La magnífica sección epilogar se enfila sobre un swing elegante que no tarda en abrir paso a un groove aristocráticamente pesado donde confluyen los legados de KING CRIMSON y BLUE ÖYSTER CULT. Otro momento culminante del disco.

‘Phantomatics’ dura cerca de 13 minutos y se erige así como la pieza más extensa del álbum: claramente, tiene aspiraciones épicas, y cómo no, recibe los ecos de los diversos impulsos eclécticos mostrados en los dos temas precedentes. Todo empieza con un ejercicio de pletórica incandescencia no brilla como una fogata para una rito celebratorio, sino como un incendio en las praderas de la conciencia. El razonablemente complejo esquema rítmico empuja por un rato el potencial enérgico de los guitarreos hasta que las cosas se calman un poco a fin de mostrar una neblina más serena. De hecho, se aprovecha el momento para dar varias vueltas a una atmósfera relajada en clave post-rockera: el entramado colectivo de los instrumentos se hermana en un compacto clima otoñal. Una sección siguiente retoma lo más vitalista del paradigma stoner mientras retiene elementos de suntuosidad progresiva en clave psicodélica. algo muy emparentado con PAPIR y CAUSA SUI (también nuevamente, con los ANEKDOTEN del nuevo milenio). El terreno está preparado para que el cuarteto se encamine hacia un epílogo de inspiración minimalista. ‘Caves Of Carbon Fiber’ trae consigo el cierre del repertorio y su actitud es la de recuperar lo más aguerrido de su propuesta estética, un nuevo incendio dentro del discurso rockero. El jam inicial instala el motic principal con firmeza, pero el esquema integral de la pieza no se queda allí: se inserta una sección intermedia que comienza con un tenor sosegado signado por una aura misteriosa y concluye con un breve ejercicio de ruidismo. El epílogo retoma el jam inicial con una prestancia renovada. Un cierre contundente para el tema y el álbum. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Cosmic Indifference” desde los cuarteles de AMPACITY, un disco crucial para mantener a esta veterana entidad musical en la primera línea de la vanguardia rockera de Polonia y de Europa, en general. Siempre marcando la diferencia, han hecho este disco bastante recomendable.   


Muestras de “Cosmic Indifference”.-  
 

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