HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Aquí tenemos una estupenda novedad de MoonJune Records desde el primer día del presente mes de mayo: el nuevo álbum del guitarrista y compositor estadounidense ANTHONY GARONE. “OK, But Why?” es el título del disco que hoy nos ocupa y supone (permítasenos adelantarlo) un gran aporte para la escena progresiva norteamericana. La publicación es tanto en CD como en vinilo doble. Se trata de su primer trabajo de larga duración desde 2007. Oriundo de Mesa, Arizona, el buen ANTHONY es, además de músico, tecnólogo y autor del libro Failure To Fracture: Learning King Crimson’s Impossible Songs, donde analiza las estructuras compositivas de varios temas dentro del inmenso canon de esa leyenda inmortal del rock progresivo de todos los tiempos. También dirige un canal de YouTube llamado Make Weird Music. En “OK, But Why?”, GARONE está acompañado por varios excelentes colaboradores: los bateristas Morgan Ågren, Owen Dueck y Rob Müller, los bajistas Michael Manring, John Landy, Andy West y Robbie Mangano, los guitarristas Steve Ball, Jan Zehrfeld, Tom Monda y Gretchen Menn, el pianista Gabe Garone, el teclista Adam Strand, la violinista Grace Guthrie y el fagotista Paul Hanson. Las labores de mezcla y masterización del disco fueron realizadas por el propio ANTHONY. Bueno, ya es hora de detenernos en los detalles estrictamente musicales de “OK, But Why?”.
‘Binge’ es el título del tema que abre el repertorio y lo hace con un despliegue de exquisito vigor rockero revestido de electrizante sofisticación. Los meticulosos juegos de síncopas armados por la batería se asocian con un bajo robustamente distorsionado para asentar la ingeniería de un desarrollo temático sobriamente ágil en clave jazz-progresiva. La subsiguiente dupla de ‘Three Legged Dog’ y ‘Deathtrap’ permite a GARONE y sus compañeros de viaje añadir una inmensa garra a la persistente fuerza de carácter esencial de este proyecto. El primero de estos temas mencionados exhibe un esplendor asertivo a través de un dinamismo contundente. Aires de familia hay con STICK MEN y AZIOLA CRY con un filtro math-rockero. En cuanto al segundo, se trata de una explosión vitalista de jovial musculatura con una intrepidez propia de varios estándares del prog-metal y el jazz-rock en su modalidad más explosiva, coqueteando con eso que se suele llamar brutal prog. La cuarta pieza del disco es ‘Dance’ y cumple con la función de enfocarse en una senda de aristocrática neurosis donde confluyen aires de GORDIAN KNOT y los KING CRIMSON del nuevo milenio. La fuerza rockera es manejada con una prestancia cristalina sin ocultar una partícula de su fulgor esencial; la sofisticada labor de la batería ayuda a realzar este factor para el beneficio del lucimiento colectivo dentro de un aristocrático entramado sónico. Hemos podido disfrutar de tres cénit sucesivos del repertorio... Y todavía queda bastante por apreciar. ‘Brex’ define un patrón jazz-progresivo muy reminiscente de CAB con el retorno de algunos impulsos math-rockeros: la claridad melódica es manejada con impoluta lucidez en este ejercicio ecléctico de las aureolas expresivas de los tres primeros temas, lo cual se concreta en un manejo equilibrado de los espacios repartidos entre explosiones controladas, exaltaciones vivaces y vibraciones complejas. Los ornamentos del fagot aportan un color muy peculiar dentro del bloque global. Cuando llega el turno de ‘Harnch’, GARONE y sus colegas de turno suavizan el aura musical para focalizarse en una gracilidad fusionesca alimentada por un comedido uso del aliento rockero: lo que suena es como una composición perdida de Pat Metheny que fue redescubierta y reelaborada por THE ARISTOCRATS. El uso sistemático de compases inusuales realza el aura refinada de la composición. Otro cénit del álbum y ya van... varios.
‘My
Garden’ retoma y remodela algunos aires expresionistas de los temas #3 y #4 mientras prosigue la exploración sesuda de esquemas rítmicos complejos de una manera similar a como lo hizo la pieza precedente. La adición del canto realza el cálido núcleo melódico que ya se anuncia desde los fraseos de la guitarra: en cierto sentido, esto suena como algo de los YES de 1971-72 a través del filtro de WISHBONE ASH con un tímido acercamiento a los STICK MEN. Una interesante sorpresa es la aparición de ‘Erudite Eyes’. He aquí esta
versión de una vieja composición del legendario Robert Fripp para GILES, GILES
& FRIPP, siendo transformada en un ejercicio de jazz-rock melódico donde los espacios de tersa delicadeza son priorizados dentro del armazón sonoro. ‘Trust’ ahonda en este viraje hacia algo intimista y contemplativo, incluso
rayano con lo melancólico en esta ocasión específica. Desde las primeras notas del piano con las que se introduce la canción, se advierte que aquí se impone una actitud contemplativa: a pesar de su brevedad, el solo de violín que emerge en algún momento del último tercio aporta algo interesante a la atmósfera general. El canto refuerza la impresión de que la serenidad reinante refleja una manera de asentarse en el mundo que es muy propia de la faceta más etérea del discurso progresivo. ‘Pune’ establece un regreso pletórico a lo más extrovertido y alegre que forma parte del ideario musical de GARONE. La composición y sus arreglos exhiben una fluida combinación entre el colorido estilizado del rock progresivo y el brío radiante del jazz-prog, además de algunos ornamentos folk-rockeros en un interludio que nos toma por sorpresa en el sentido más agradable del término. Los 8 minutos y pico siguientes están ocupados por sendas adaptaciones rockeras de los motivos centrales de los Movimientos 1 y 3 del Concierto Para Violín Y Oboe del inmortal JOHANN SEBASTIAN BACH. El 1er. Movimiento es trasladado a una suntuosidad Yes-Emersoniana con anfetaminas, un recurso muy útil para que se destaquen los parajes más reposados que surgen en ciertos lugares estratégicos. El órgano asume el protagonismo cada vez que sale al frente mientras la batería hace gala de su fuerza mientras atraviesa los laberintos que se manifiestan a su paso. Por su parte, el 3er. Movimiento es más fiel a la luminosidad barroca propia de la idea original. El arsenal de guitarras se basta para realizar y amalgamar todas las texturas ágiles que podemos decir que son típicamente Bachianas.
‘Crush’ retoma la garra ígnea y bizarra que se genera de la fusión entre prog-metal y brutal prog dentro de un esquema de trabajo que, a despecho de la fiereza de su manifestación sónica, revela una ingeniería musical muy refinada. El talante machacante que exhibe la dupla rítmica a lo largo de la mayor parte del desarrollo temático refuerza la exaltada arquitectura de esta poderosa erupción rockera. La miniatura de menos de un minuto ‘Tingz’ cierra el álbum con un aura misteriosa arropada por una gentileza noctámbula. Todo esto fue lo que se nos brindó con “OK, But Why?” desde los cuarteles de ANTHONY GARONE, un maestro de la guitarra que siempre se sale con su gusto de hacer música buena y extraña porque sí. En concreto, este disco supone un aporte muy constructivo para la avanzada progresiva de los EE.UU. y, en general, del mundo entero. Totalmente recomendable, la verdad que sí.
Muestras de “OK, But Why?”.-
Three Legged Dog: https://anthonygarone-moonjune.bandcamp.com/track/three-legged-dog
Bach –
Concerto For Violin And Oboe, Mov. 3: https://anthonygarone-moonjune.bandcamp.com/track/bach-concerto-for-violin-and-oboe-mov-3



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