Sunday, December 23, 2018

CHOLO VISCERAL y su experiencia vital en el Festival Woodstaco 2018



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy es el turno de presentar “Live At Woodstaco”, disco en vivo del grupo peruano CHOLO VISCERAL que significa no solo un disco en vivo en sí mismo sino también el primer manifiesto de una nueva etapa en su carrera musical. Con la renovada alineación de Manuel Villavicencio [bajo], Arturo Quispe Velarde [batería], Kevin Lara [guitarras], Beto Cerquera [teclados y efectos] y Carlos Jiménez [flauta traversa], el ensamble de CHOLO VISCERAL se enfiló directamente hacia un enfoque remodelado del esquema sonoro desde donde se articula su psicodelia progresiva ecléctica de siempre. Lara ha vuelto a las filas del grupo y lo hace como guitarrista único, mientras que Quispe asume el rol de baterista (el mismo que cumple en THE TERRORIST COLLECTIVE); por otro lado, el teclado se convierte en un instrumento fijo dentro del arsenal colectivo y la flauta reemplaza al saxo en el departamento de vientos. En lo que respecta a este último aspecto, Cerquera y Jiménez se erigen desde sus primeras instancias como integrantes del quinteto en figuras creativas de orden mayor dentro del sonido grupal. Villavicencio, dentro de este nuevo armazón, aprovecha la oportunidad para soltar mucho más sus líneas y bases de bajo en cada tema tocado en el concierto recogido en este ítem. ¿Cuándo y dónde tuvo lugar dicho concierto? Pues en el sábado de 13 de enero en el Cruce El Manzano, en la localidad chilena de La Montaña de Teno, VII Región. Todo ello en el contexto del Festival Woodstaco 2018, que tuvo lugar entre los días 12 y 14 de enero con un cartel de más  de 100 bandas distribuidas en cuatro escenarios distintos. Woodstaco nació como iniciativa de un grupo de amigos de la ciudad de Curicó que deseaban compartir una fiesta al aire libre, desconectados de su rutina y con una buena dosis de música en vivo. Uno de ellos, Felipe “Enaco” Salas, adaptó el patio de su casa mientras que otros armaron de forma muy artesanal el escenario y los equipos de sonido y de luces, todo ello para la actuación de una sola banda: LOS GATOS NEGROS. Como la percepción general fue que esa fiesta rockera fue como un Woodstock pequeño en la casa de Enaco, de inmediato tuvo nombre propio: Woodstock + Enaco = Woodstaco. Era diciembre de 2008.* Ahora, con una logística más grande y un lugar al aire libre, los organizadores celebraban cada año el Woodstaco y en este décimo aniversario se realizó esta magnífica actuación de los renovados CHOLO VISCERAL. El festival también incluyó un espacio dedicado al entretenimiento infantil llamado “Woodstaquitos”, donde se realizaron shows y talleres de malabarismo, serigrafía, marionetas y teatro. culturales. Bueno, nos concentramos estrictamente en el contenido de este ítem fonográfico. 


El evento se abre con ‘Menú De 4’, pieza que desde sus instantes iniciales da testimonio solvente e irrefutable del tipo de vitalidad colorida y densa que el grupo define como su esencia progresiva consistente. Eso funciona incluso en esta situación en la que la logística sonora reemplaza al saxofón por la flauta y el rol de los guitarreos se siente mejor focalizado. La verdad que la labor de la batería añade dosis de sofisticación a la vivaz musculatura que es tan persistente en el repertorio del grupo. Más bien, en los pasajes más contenidos, la flauta opera como un pincel que dibuja sinuosos retazos que se sitúan en medio de lo pastoral y lo señorial. Con la dupla de ‘Kión’ y ‘Silvia Escarmiento’, el grupo recibe orgullosamente los poderosos ecos de la pieza de apertura, siendo así que el rol de los teclados se hace sentir más; ellos apoyan un realce de lo cósmico y de lo sofisticado dentro del gran bloque instrumental, el cual siempre se da abasto para abrir vías al lucimiento de la flauta en momentos estratégicos. ‘Kión’ impone su punche grisáceo que algo tiene de ceremonioso mientras que ‘Silvia Escarmiento’ establece, en una primera instancia, una nueva modalidad para su curtida visceralidad incendiaria, situada a medio camino entre ASH RA TEMPEL, AGITATION FREE y los OZRIC TENTACLES de los primeros años. Ya para su segunda mitad, esta tercera pieza explora subterfugios de sutileza rayanos con lo melancólico, algo idóneo para que el grupo explore sesudamente las aristas más propiamente cósmicas de su ideario musical. De esto modo, se abre el camino hacia el momento concluyente de la jornada, el cual está ocupado por ‘Luzbel / La Rataza’ y es donde el grupo se explayó en sus mayores derroches de polenta rockera. En realidad, el protagonista de este popurrí es ‘La Rataza’, tema que siempre fue uno de nuestros favoritos de todos los que tiene grabados el grupo hasta el momento. Debido a su mezcla de gancho y nervio dentro de un contexto de majestuosa pesadez psicodélica, funciona tanto para instaurar una impactante apertura como para cerrar una secuencia con fuego sonoro. La flauta y la guitarra dialogan permanentemente a través de las variantes de groove que establece la grandilocuente dupla rítmica, siendo así que el teclado aporta capas que llenan las atmósferas que van reformando sobre el camino sus niveles de intensidad.

  

Esto fue todo lo que se nos brindó en “Live At Woodstaco” como carta de presentación de la nueva faz de CHOLO VISCERAL: como se ve, el grupo utilizó solamente piezas del homónimo álbum de debut del año 2013 para esta ocasión. Si la segunda etapa del grupo (la del sexteto) fue una de exuberancia que fungía como fuerza capitalizadora del vigor originario del grupo, en esta tercera etapa, dicho vigor adquiere una aureola de renovadora prestancia y algunos recursos de proyección arquitectónica; así las cosas, la quintaesencia robusta del ideario de CHOLO VISCERAL se reviste de un distinguido fulgor que le permite seguir funcionando como una visión muy importante dentro del underground progresivo peruano. Hoy por hoy, el saxofonista Max Vega está de vuelta en CHOLO VISCERAL, reemplazando a su propio reemplazante: gracias a Carlos Jiménez por todo. Por ahora, el sello Necio Records ha decidido limitarse a publicar este disco de forma digital en su blog de Bandcamp, pero promete realizar una edición física del mismo durante la primera mitad del inminente año 2019 mientras prepara material nuevo para el que habrá de ser su tercer disco de estudio. ¡Todo pinta bien!, ¡muy bien!


Muestras de “Live At Woodstaco”.-

Saturday, December 22, 2018

La aventura marina de ÁNGEL ONTALVA y VESPERO, en directo




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos otro disco que se publicó en este año 2018 como obra conjunta del maestro español ÁNGEL ONTALVA y el magistral grupo ruso VESPERO: nos referimos al disco “Sea Orm Liventure”, el cual incluye varias piezas de conciertos que brindó esta asociación hispano-rusa entre noviembre del año 2017 y abril del año 2018, además de tres temas hasta ahora inéditos. El séxtuple colectivo de Ángel Ontalva [guitarra], Alexander Kuzovlev [gutiarra y mandolin], Vitaly Borodin [vioín, efectos y loops de dictáfono], Alexey Klabukov [órgano y sintetizadore], Arkady Fedotov [bajos y sintetizador bajo] e Ivan Fedotov [batería y wave drum] se dedica primordialmente a exhibir las joyas de su magna corona real spave-rock-jazz-progresiva “Carta Marina” en este ítem publicado a inicios del pasado mes de agosto por el sello OctoberXart Records en una edición limitada de 200 ejemplares, con un formato de digipack

Los primeros 9 ½ minutos del evento están ocupados por ‘Mirskonca’ y luego le sigue ‘Esir’, que dura poco menos de 4 ½ minutos: tenemos de entrada a dos de los tres temas nuevos. ‘Mirskonca’ comienza con un enclave de mandolina y violín que sitúa el tempo de 7/8. Mientras el ensamble completo va ampliando la amalgama sonora en curso, se crea un ambiente de densa gracilidad iluminado por un cálido fulgor cósmico. A medio camino, todo se detiene sobre la base de las flotantes capas  de sintetizador y los oscilantes fraseos de la guitarra, gestándose así el impulso para una segunda sección mucho más dinámica donde la ferocidad de la batería y las texturas compartidas por la guitarra y el violín regulan la logística del bloque instrumental general. Para la coda, la mandolina nos retrotrae al motif inicial para cerrar el círculo con convincente prestancia cósmica. Por su parte, ‘Esir’ se enfila más abiertamente hacia climas misteriosos con un halo de sombrías vibraciones, siendo así que las flotantes líneas de la guitarra y sus correlativas variantes marcan el terreno para la expresividad diseñada en este momento. Por su parte, la percusión electrónica la de un matiz punzante al asunto sin romper para nada la atmósfera de grisáceo hechizo que va llenando todos los espacios impresionistas sónicos. Cuando llega el turno de ‘Sea Orm’, el ensamble muestra los primeros indicios de frontal musculatura dentro de un encuadre ceremonioso y refinadamente lírico que es propio de la faceta más señorial del paradigma prog-psicodélico. ‘Giant Lobster Between The Orkneys And The Hebrides’ se engarza de inmediato con la pieza precedente para seguir por este trecho a través de complejos intervalos rítmicos y un realce del factor fusionesco. Ahora lo cósmico se reviste de ropajes terrenales. He aquí la hibridización perfecta de eso que llaman jazz-prog con el paradigma del space-rock progresivo.

La emblemática pieza ‘Carta Marina’ ocupa el quinto lugar dentro del repertorio de este evento y lo hace exhibiendo su distinción y su donaire con una garra rotunda. Los iniciales aires sigilosos finalmente abren paso a un despliegue de nerviosas vibraciones psicodélicas donde el nervio esencial del ensamble vuelve a brotar cual cúmulo de ríos de lava para brillar con incendiario fulgor. Con la dupla de ‘Sledges Crossing The Gulf Of Bothnia’ y ‘Horrenda Charybdis Near Lofoten’, el ensamble se dispone a transitar por varias áreas de su eclecticismo estructural: la primera de estas dos piezas encarna la gracia embrujadora de la fusión contemporánea en clave sofisticadamente progresiva a través de algunos cambios de ritmo que emergen a lo largo del camino; la segunda despliega el mayor nivel de majestuosidad musical a través del ahondamiento continuo en un motif recurrente bien definido. Los últimos 17 minutos y pico de este registro en vivo están ocupados por la sucesión de ‘Mare Ingenii’ y ‘Ziphius’. ‘Mare Ingenii’ es la tercera pieza nueva de este evento, consistiendo su cuerpo central en un extenso pasaje hipnótico donde los embrujadores guitarreos de ONTALVA y la percusión creadora de cadencias étnicas conforman las columnas en medio de las cuales fluyen los aportes de los demás instrumentistas (siendo el violín y la mandolina los ítems más destacados dentro del bloque). En fin, ‘Ziphius’ concluye las cosas gestando una peculiar ilación de las aristas más aguerridas del paradigma psicodélico (al modo de la época clásica de HAWKWIND) y el space-rock con raíces folclóricas. Todo esto es lo que se nos ha brindado en “Sea Orm Liventure”, el disco en vivo que complementa el posicionamiento del disco de estudio de ÁNGEL ONTALVA y VESPERO “Carta Marina” como una de las obras progresivas más fabulosas y exquisitas del año 2018. “Sea Orm Liventure” queda registrada para la posteridad como una aventura inolvidable organizada por esta inspirada e inteligente asociación hispano-rusa.


Muestras de “Sea Orm Liventure”.-
Mirskonca: https://music.vespero.ru/track/mirskonca
Carta Marina: https://music.vespero.ru/track/carta-marina-3
Mare Ingenii: https://music.vespero.ru/track/mare-ingenii

Abriendo puertas y agujeros negros para la vanguardia musical con ÁNGEL ONTALVA




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos detenemos para echar un detenido vistazo al disco solista que publicó el músico y compositor español ÁNGEL ONTALVA a fines de enero de este año 2018 que ya se nos va: el disco en cuestión se titula “Two Black Holes And A Closed Door”. Armado solo con su guitarra y apoyándose en nueve composiciones suyas, ONTALVA completó la realización y la producción de este disco entre los días 20 y 31 de enero, publicándolo en su blog de Bandcamp el mismo día en que culminó la experiencia. Este disco es otro glorioso pretexto más para que ONTALVA dé rienda suelta a sus inquietudes de avant-jazz, música progresiva deconstructiva y fusión experimental con su habitual mezcla de acidez y refinamiento, una mezcla signada por la genialidad con la cual nacieron el cerebro y el espíritu del autor. Cabe señalar que dos de los temas que forman parte del repertorio de “Two Black Holes And A Closed Door” pusieron el impulso inicial para la colaboración de ONTALVA y el trabajólico ensamble ruso VESPERO que dio como resultado “Carta Marina” (uno de los discos más electrizantes y contundentes dentro de la producción progresiva del año 2018): los dos temas en cuestión son el que precisamente se titula ‘Carta Marina’ e ‘Insula Magnetica’.* Bueno, veamos ahora los detalles de este disco que ahora nos ocupa. 



Durando poco más de 6 ¼ minutos, ‘The Ocean Is Deeper Than You Think, Part 1’ abre el repertorio con un lirismo envolvente y penetrante, que no arrollador. El asunto siempre se queda inserto en una especie de magia distante mientras la guitarra se explaya suavemente sobre un swing comedido. Los fraseos finales se marcan con retazos cósmicos cuya aureola grisácea añade matices interesantes en la compleción del desarrollo musical en curso. Luego sigue ‘The Wind Is Low, The Birds Will Sing...’, pieza encargada de explorar unas formas más libres por vía del uso de punteos razonablemente ágiles dentro del general espíritu contemplativo del álbum: algunos de los rasgueos que entran a tallar asumen una dosis incrementada de energía expresionista. El solo que emerge durante el último tercio de la pieza se sitúa en una extraña pero efectiva mezcla de exaltación y lamento: un estratégico momento de soltura en medio del candor meditabundo e intimista que predomina de manera innegable. Con la dupla de ‘A Strange Guest’ y ‘Summer Rain’, ONTALVA sigue proyectando variantes sugerentes para el esquema de trabajo elaborado en este disco. En el caso de ‘A Strange Guest’, tenemos una pieza más consistentemente alegre que la precedente en su atmósfera general, pues hay una radiante luminosidad que emana de los mayormente ágiles fraseos que conforman el cuerpo central de la pieza. Por su parte, ‘Summer Rain’ le da un viraje reflexivo a esta renovadora luminosidad, lo cual hace que su talante sea un poco menos extrovertido y un poco más grave que el del tema antecesor. La pieza homónima, que dura poco más de 4 ½ minutos, se hace cargo de iniciar la segunda mitad del repertorio con una soltura señorial muy semejante a la que se mostró en el primer tema mientras que también se entrometen algunos matices opulentamente sombríos. Así las cosas, el álbum llega un culmen especial de fastuosidad sónica... y mientras está en esas, nos brinda algunas aguerridas intervenciones de la guitarra durante la sección marcial que ocupa toda la segunda mitad. 

‘That’s How It Goes’ nos interpela a seguir adelante con la recuperación de las vibraciones alegres mientras que, acto seguido, ‘Just Glass And Green’ nos arropa con sus flotantes exploraciones a través de misteriosas neblinas exorcizadas por un inquietante solipsismo. Esta última pieza recibe una herencia expresiva de ‘The Wind Is Low, The Birds Will Sing...’ para elevarla a niveles expansivos de rotunda intensidad. Un muy buen tema que pertinentemente deja paso finalmente al arribo de ‘Carta Marina’, pieza concebida para instaurar el ultimo cénit del disco con su inapelable magnificencia. Su vitalidad, que se toma un tiempo para hacerse apropiadamente explícita, se apoya en un grisáceo señorío que, a fin de cuentas, marca uno de los ejercicios de mayor estructuración que hallamos en el repertorio de este disco. Su ubicación, cerca del final del disco, pone los fundamentos para un climático lirismo donde la luminosidad y la densidad se funden en una sola táctica musical. El epílogo del disco completa su círculo temático con la breve pieza ‘The Ocean Is Deeper Than You Think, Part 2’, la cual se centra en retomar los aspectos más serenos de la pieza inaugural: además de dar la impresión de cerrar un círculo de ideas, también instaura un lugar de remanso tras el precedente testimonio de señorío. Todo esto fue lo que se nos mostró en “Two Black Holes And A Closed Door”, una obra en la que ÁNGEL ONTALVA nos brinda un testimonio de su grandiosa visión de la vanguardia musical del siglo XXI por enésima vez.


Muestras de “Two Black Holes And A Closed Door”.-
Carta Marina: https://octoberxart.bandcamp.com/track/carta-marina


* De hecho, ya nos referimos a esto en la reseña que hicimos sobre “Carta Marina” de ÁNGEL ONTALVA y VESPERO, en el enlace https://autopoietican.blogspot.com/2018/07/angel-ontalva-vespero-cartografias.html

Wednesday, December 19, 2018

MAAT LANDER y el segundo libro de una proyección cósmica progresiva



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión fijamos nuestra atención en el grupo moscovita MAAT LANDER si pretexto de la publicación reciente de su nuevo trabajo de estudio, el cual se titula “Seasons Of Space – Book #2”. Lanzado al mercado en el 5 de noviembre último, este disco nos muestra a la habitual formación triádica de Arkadiy Fedotov [bajo, sintetizadores y efectos], Ilya Lipkin [guitarras eléctricas y acústica, y efectos] e Ivan Fedotov [batería, Wave Drum, máquinas de ritmos y sampleos] ahondando en las exploraciones sónicas macizas del Libro #1 que ya nos habían dejado bastante impresionados en la misma primera semana del mismo mes de noviembre del pasado año 2017. El repertorio del disco consta oficialmente de 7 temas, comunes a las ediciones de CD y vinilo por vía de Colstridium Records, pero hay 2 bonus tracks que también repasaremos en su momento que solo aparecen en el primero de estos formatos. Todo el material recogido aquí fue grabado en varias sesiones organizadas en el Rushus Studio y en el VMS Studio, a lo largo de los años 2016 y 2017. Ya sabemos que este grupo es un proyecto paralelo del bajista de VESPERO (jóvenes veteranos y líderes de la escena space-rock-progresiva rusa y también mundial) que se proyecta hacia una exploración de los aspectos más áridos del fastuoso paradigma space-rockero que el otro grupo mencionado cultiva sesuda y trabajólicamente desde inicios del nuevo milenio, así como hacer algo diferente a THE RE-STONED (donde es integrante Lipkin). Pero aún así también se puede hablar de refinamiento y eclecticismo en el caso de MAAT LANDER. Bueno, pasemos ahora a los detalles de “Seasons Of Space – Book #2”, ¿vale? 



Los primeros 14 minutos del disco están ocupados por la dupla de ‘Realm Of The Firelimbies’ y ‘There, Where The Crystal Image Of The Whole Space Dwells’, los cuales disponen con gran solvencia de la mayor parte de los esquemas de trabajo esenciales del grupo. En el caso de la pieza de apertura, tras un breve prólogo etéreo y levemente grisáceo, disfrutamos de una ambientación exquisita que se explayan sobre una frenética ingeniería rítmica que es manejada con virtuoso preciosismo. La manera en que las fluctuantes capas de los sintetizadores imponen su presencia en medio de los riffs y los solo de guitarra impulsa a la dupla rítmica a reforzar la electrizante y envolvente energía de la pieza. El último solo de guitarra resulta particularmente espectacular. Por su parte, en el caso de ‘There, Where The Crystal Image Of The Whole Space Dwells’, el ensamble centra su cuerpo central en una atmósfera refulgente con una luminosidad un poco más sobria, lo cual hace que las texturas sintetizadas se armonicen más estrechamente con las bases armónicas de la guitarra. El campo está abierto para las emergencias ocasionales de flotantes solos de guitarra y el armazón de un groove a medio tiempo que despliegue un aroma de serenidad cósmica. El jolgorio ha abandonado la plaza para que la reflexión ocupe su lugar... pero solo hasta el último tercio, que es cuando las cosas se agilizan un poco no tanto para crear un recurso de abierto contraste frente a lo proyectado hasta ahora sino para incorporar una breve variante extrovertida antes de que el ambiente central regrese para la coda. La miniatura de medio minuto ‘Galaxy Passage #4’ expone un retrato sonoro de arquetipos meditabundos en base al matrimonio de guitarra acústica y efectos de sintetizador, con lo cual se abre paso a la pieza más extensa del disco: ‘Meteors Serenade’. Durando poco menos de 9 ¾ minutos, sus primeros 6 minutos están centrados en establecer un crescendo meticuloso en base a un foco armónico sencillo donde las sutiles labores de la guitarra y de la  percusión electrónica permiten a las capas y secuencias de sintetizador desplegar cómoda y absorbentemente una aureola de ensombrecida serenidad. El cuerpo central se asienta definitivamente con el encuadre de la batería, la cual inicia un sendero de profundización rockera sobre un compás ceremonioso. Suena como un jam lento perdido de LED ZEPPELIN que fue remodelado por los OZRIC TENTACLES. El epílogo de guitarras acústicas duales es simplemente hermoso.

Tras la delicada maniobra de despliegues épicos que supuso ‘Meteors Serenade’, llega el turno de ‘Klaus, I’m Lost Among The Moleculs’, que es otra gozada especialmente destacada dentro del disco. Recogiendo y replanteando los factores de serenidad contemplativa que eran predominantes en los temas #2 y #4 del repertorio, aquí se le da una dimensión de renovadora sofisticación por vía del empleo de un groove fusionesco durante su primera mitad y otro más al estilo krautrockero a través del filtro del space-rock en su faceta más señorial. Los guitarreos, que ahora asumen un rol protagónico indiscutible en el desarrollo temático, se mueven cómodamente entre los paradigmas de Steve Hillage y David Gilmour en beneficio de la oportuna  explotación de las cadencias enérgicas de la pieza en cuestión. Vigor y majestuosidad convertidas en una sola fuente expresiva de colorido musical. El sexto tema del disco, ‘Quantum Ballad’, cumple con la función de perpetuar el preponderante espíritu contemplativo del álbum con una dirección musical orientada hacia una mezcla de calidez y seriedad. La presencia preeminente de la guitarra acústica y el empleo de suaves arreglos de percusiones étnicas refuerzan ese factor de calidez que acabamos de mencionar. Un poco más adelante, cuando la batería entra a tallar con un swing de tenor jazz-fusionesco, se abre campo a un evocativo solo de guitarra eléctrica que exorciza una especie de ánimo extrovertido dentro de las invariables cadencias introspectivas de la pieza. Todo vuelve al predominio de lo acústico en el último tercio mientras la guitarra acústica elabora algunos bellos fraseos de tenor aflamencado. El repertorio oficial del álbum se cierra con la segunda pieza más extensa del álbum, ‘Space Scum’, la cual dura poco más de 9 ½ minutos. Es como entrar a otro mundo, o al menos, a otro disco. El grupo inicia la pieza elaborando el swing más aguerrido del disco al modo de una cruza entre OZRIC TENTACLES, HAWKWIND y CAUSA SUI con tentáculos sonoros que se conectan con la herencia del hard rock clásico. De hecho, los solos y riffs de la guitarra nos remontan por igual a los modelos de DEEP PURPLE, JIMI HENDRIX y de ASH RA TEMPEL. Mientras progresa la pieza, el swing baja el nivel de explicitación para su nervio inherente, pero éste sigue activando implícitamente las excursiones del bloque instrumental general. De hecho, este nervio y este músculo están mal ocultados pues es inevitable que pronto regresen a sus iniciales niveles de alborotada prestancia: de hecho, eso es lo que sucede en el último minuto y medio  



Tal como señalamos antes hay dos bonus tracks del CD que no aparecen en la edición de vinilo: ‘Galaxy Passage #5’ y ‘The Asteroid Of Living Machinery’. ‘Galaxy Passage #5’ es una miniatura que cuenta con los mismos ingredientes y la misma contextura que ‘Galaxy Passage #4’, mientras que ‘The Asteroid Of Living Machinery’ exhibe un punto intermedio entre los dos primeros temas del disco. Es decir, exhibe un colorido cósmico bastante afilado mientras lo reviste de un aura señorial en base a un vitalista swing de tenor jazz-rockero. Pero también recibe los ecos de los dos últimos temas del repertorio oficial en el sentido de que la guitarra ocupa un rol protagonista dentro del gran entramado sonoro. Bueno, esto es todo lo que se nos ofreció en “Seasons Of Space – Book #2” de la mano del excelso trío MAAT LANDER: una vez más, este trío de Lipkin y los hermanos Fedotov se ha lucido a lo grande y nos deja con ganas de nuevas obras de su parte en el futuro próximo.


Muestras de “Seasons Of Space – Book #2”.-

Sunday, December 16, 2018

PTF: una nueva expansión del mundo prog-sinfónico contemporáneo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos muy buenas nuevas progresivas de parte de PTF porque ellos acaban de lanzar al mercado su nuevo trabajo fonográfico, el cual se titula “The World[s]”. Este talentoso y enérgico cuarteto conformado por Keisuke Takashima [violines acústico y eléctrico], Takeya Kito [teclados], Hiroyuki Ito [bajo] y Yusuke Seki [batería] practica una modalidad rotunda y colorida de rock progresivo sinfónico que juega con sus propias reglas de creatividad musical mientras recibe influencias de las viejas escuelas de PREMIATA FORNERIA MARCONI, CAMEL y YES, mientras establece líneas de parentesco con sus compatriotas de KBB y TEE. “The World[s]” fue publicado por el sello Perpetual Spring Records a mediados del pasado mes de octubre.



El Acto 1 comienza con la breve pieza ‘Monologue (Just Another Day)’, un hermoso ejercicio de candidez romántica guiado por la dupla de violín y órgano que, en sus últimas instancias, nos sorprende con un desvío disonante que se torna impresionista con un innegable (aunque delicado) toque de inquietud. Las cosas se agitan de manera muy significativa con el arribo de ‘Overture’, una pieza enérgica que toma impulso instantáneo a partir de la última nota sostenida de la primera pieza. Con sus esplendorosos encuadres sinfónicos y el vigor sofisticado que emana de la dupla rítmica, se afirma y afianza una atmósfera cautivadora y excitante. A poco de pasada la frontera del segundo minuto y medio, el desarrollo temático aumenta su nervio y nos topamos con un excelso solo de sintetizador, situado en medio de los paradigmas de Jobson y Banks. Se trata de un interludio tan poderoso que, aún después de terminado y con un regreso al motif inicial, hace sentir las huellas de su llamarada mientras se prepara el terreno para el lucimiento de un bellísimo solo de violín. El epílogo abraza cierta aureola levemente tenebrista antes de sustentar un momento evocativamente lírico que marca el mismo inicio del siguiente tema, titulado ‘Wondering What I See’. Este tercer ítem del álbum se hace cargo de exhibir recursos de calidez sinfónica a lo CAMEL mientras establece nexos con el paradigma de JEAN-LUC PONTY (etapa 75-82). Siendo así que la ingeniería rítmica empleada aquí es menos compleja que la que se usó para la Obertura, supera a ésta en cuanto a claridad melódica. Ambos temas hacen bien en engarzarse pues se complementan a las mil maravillas a través de sus diferenciaciones mutuas. Cuando las orquestaciones de teclados se encauzan por una ambientación introspectiva, se anuncia el arribo de ‘The Stranger (Facing Her)’ con su mágico lirismo introspectivo. Las bases armónicas del piano son muy Chopinianas mientras el violín llena espacios con una sublime delicadeza. Durando poco más de 9 minutos, ‘Experience Another World’ emerge tomando la posta de estilizada delicadeza de ‘The Stranger (Facing Her)’ para remontarse hacia una fastuosa sucesión de dos motivos gentilmente pomposos. El primero de ellos se mueve sobre un tempo de 7/8 mientras exhibe una luminosidad meticulosamente preciosista, mientras que el segundo ostenta una mayor musculatura (al modo de unos ELP reciclados por los KBB). Aquí está otro momento culminante del disco. 



El rol de ‘Reminiscence’ consiste en oponerse a la luminosidad palaciega de la pieza precedente por vía de la instalación de un clima lánguidamente grisáceo, portando la calma propia de un atardecer otoñal donde el tedio motiva alguna forma de solipsista reflexión. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, las cosas se agitan un poco mientras preservan su tonalidad grisácea, aunque esta vez hay campo de expansión para algunos matices cándidos en medio de la niebla. El final del primer acto llega de la mano de ‘Monologue (MY WORLD)’, una pieza sinfónica sobre un medio tiempo que se mueve grácilmente sobre compases de 4/4, 5/4 y 11/8 mientras organiza una ilación de grooves que sucesivamente se mueven entre el jazz-rock y el estándar progresivo. Este tema y el anterior contienen lucimientos medidos del violín y de los sintetizadores, lo cual indica a todas luces que el grupo está armando un episodio de tendencia atmosférica dentro de la arquitectura general del disco. El Acto 2 se inicia de la mano de la muy alegre pieza ‘The Dialogue’, la cual casi suena a una pieza Tulliana de la época 77-79 que se perdió por allí, y fue remodelada y aumentada por los HAPPY THE MAN contando con el maestro PONTY de invitado. La verdad que se trata de una pieza muy encantadora, portando en una primera instancia un aire de jolgorio campestre que presume inocentemente de su propia algarabía, pasando luego a una extroversión un poco más comedida para que así el potencial fusionesco de los arreglos esenciales del segundo motivo fluyan con impoluta naturalidad en medio de la esencia eminentemente sinfónica de la composición. A propósito, en esta segunda sección de la presente pieza escuchamos una de las más intrincadas labores de la dupla rítmica. ¡Qué belleza de tema!... Tal vez es la composición sinfónica más bella del año. El swing jazzero del breve epílogo prepara el terreno para la emergencia de ‘Time To Realize’, un número bastante cálido cuyo inspirado desarrollo melódico tiene como núcleo la expansión . El penúltimo tema del álbum se titula ‘In Agony’ y se destaca por mostrar las aristas más aguerridas del concepto musical vertido en el disco mientras sigue rizando el aventurero rizo de celebrar la magia seductora de lo melódico. Las robustas marañas sinfónicas que se van hilando a lo largo del camino. En muchos sentidos, este tema es primo hermano de ‘Experience Another World’ mientras ostenta una agilidad propia en base al refinado punche rockero que la banda utiliza como impulso esencial del núcleo temático.



Ocupando los últimos 11 minutos del disco, el objetivo de ‘So Many Senses / Just Another Day (Reprise)’ se centra en un replanteamiento de los aires cálidos e introspectivos que ya hemos apreciado en ‘Time To Realize’, en lo que concierne a  su motif central. En algún momento, el bloque instrumental vira hacia una agitación compleja manejada con suma agilidad para la instauración de un breve interludio; aunque nos toma de sorpresa, el pronto retorno del motif inicial nos hace entender pronto que se trata de un destello de esplendor jubiloso en medio de la predominante aureola contemplativa que ahora entendemos mejor. El violín lleva la batuta del desarrollo temático mediante la utilización de flexiones serenas que recalcan los matices más relevantes del enfoque melódico, siendo así que en ciertas ocasiones las bases armónicas de los teclados asumen un rol coprotagónico en beneficio del afiatamiento grupal. Lo que tenemos en “The World[s]” es una gozada melómana total, una joya imponente dentro del ideario actual del rock progresivo sinfónico. A la gente de PTF le ha salido un trabajo totalmente bordado en la creación, la amalgama sonora y los arreglos finales de cada composición que integra el repertorio de este álbum: lo recomendamos como lo que es, uno de los máximos aportes de la escena japonesa al universo progresivo internacional. Por Dios... ¡qué gozada! 



Muestra de “The World [s]”:

So Many Senses / Just Another Day (Reprise): https://www.youtube.com/watch?v=C39Ou4x6n6E


Friday, December 14, 2018

FATES WARNING: crónicas de vuelos europeos



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El grupo FATES WARNING, leyenda viviente de esos ya lejanos tiempos de germinación y primer florecimiento del metal progresivo, se hace presente en la oferta musical del año 2018 con su doble CD en vivo “Live Over Europe”, el mismo que ha sido publicado por el sello InsideOut Music a fines de junio último (también existe la edición de triple LP). La conformación grupal está integrada por los guitarristas Jim Matheos y Mike Abdow, el baterista Bobby Jarzombek, el bajista Joey Vera y el cantante desde hace 30 años Ray Alder. Abdow y Vera colaboran ocasionalmente en los coros. Lo que se recoge aquí procede de diferentes conciertos realizados en localidades europeas: para ser más específicos, Aschaffenburg (Alemania), Belgrado (Serbia), las ciudades griegas de Tesalónica y Atenas, las ciudades italianas de Roma y Milán, la capital húngara de Budapest y la ciudad eslovena de Ljubljana, escenarios que acogieron y agasajaron al quinteto en diversos momentos de inicios de este mismo año 2018. Como es de suponer, se trataba de una gira diseñada para reforzar la promoción de su hasta ahora último trabajo de estudio “Theories Of Flight” (originalmente publicado en julio del 2016). Abdow, quien tiene una trayectoria solista en el área del prog-metal instrumental, integra el grupo en reemplazo del socio histórico de Matheos, Frank Aresti, salvo en el tramo de 1996 al 2003) porque este último decidió llevar un ritmo de vida más hogareño. Lo que escuchamos en este disco, tal como se dijo antes, toma fuentes de varios conciertos realizados en Europa: se recoge en la labor de posproducción esa estrategia que tiene la banda para hilar varias de sus canciones, dejando que la nota flotante y persistente de una de las guitarras señale el camino para el inicio de la siguiente tras la señal del baterista. Repasemos ahora los detalles de este exquisito documento de FATES WARNING.  


El primer volumen comienza con ‘From The Rooftops’, número que también abre el disco promocionado. La dupla subsiguiente de ‘Life In Still Water’ y ‘One’ exhibe una ascensión vibrante de electricidad rockera donde los aires de sofisticación y de garbo se orientan hacia un creciente vehemencia: ‘One’ siempre nos ha parecido una de las más magnéticas canciones particularmente pesadas dentro del repertorio histórico de FATES WARNING y la versión en vivo que aquí se nos muestra nos indica que su vigorosa fuerza es eterna. Con la secuencia de  ‘Pale Fire’, ‘Seven Stars’ y ‘SOS’, la banda sigue dando rienda suelta a su polenta esencial: en esta serie particular, el bloque sonoro del quinteto se conduce por una vía de creciente distinción guerrera a través de los bravíos despliegues de musculatura. En el caso de ‘SOS’, el reinante fulgor adquiere un imponente aura de magnificencia. ‘Pieces Of Me’ recibe los ecos de ‘One’ (de hecho, pertenecen al mismo álbum “Disconnected”) para volver a la zona de fuego aguerrido reluciente en una chimenea palaciega. Lo ostentoso se refuerza monumentalmente con la dupla de ‘Firefly’ y ‘The Light And Shade Of Things’.‘Firefly’ exhibe una garra comedida sin dejar de ser convincente en su garbo metalero: dejando siempre espacios abiertos para la instauración de sofisticados juegos de síncopas, la persistencia de la sofisticación como herramienta esencial del sonido del quinteto está garantizada. ‘The Light And Shade Of Things’, con su ácido y reflexivo dramatismo edificado como un majestuoso ejercicio de metal señorial y meticulosamente lírico, recoge la posta de la canción precedente para erigirse en un indiscutible punto álgido de este documento en vivo: nueve minutos y medio de gloria que son recibidos por el público con intensa calidez. Con la siguiente canción, ‘Wish’, llega un momento de templanza contemplativa; así las cosas, ‘Another Perfect Day’ recibe el impacto de la canción precedente para alimentarlos con una renovada luminosidad y llevarnos por el sendero de un ensimismamiento razonablemente sereno.

  

Procedente de “No Exit” (disco con el que Alder debutó como frontman de FATES WARNING, po lo que suponemos que siempre le resulta especial canciones de él), ‘Silent Cries’ habrá de revitalizar el vigor lírico tan emblemático dentro de buena parte del catálogo histórico de la banda. El primer volumen concluye con ‘And Yet It Moves’, la maratón con la que concluía el disco de estudio precedente “Darkness In A Different Light”. Tras su preludio de talante renacentista, la pieza desarrolla toda su grandilocuente majestuosidad para sacar buen provecho del espacio que ocupa: 14 minutos. La labor de la dupla rítmica es simplemente fabulosa y los armazones bien afiatados de las guitarras a la hora de alternar y compartir riffs, solos y bases armónicas elaboran un ejemplo perfecto del prog metal desde lo épico. El pasaje relajante que emerge poco antes de cruzar la frontera del noveno minuto y la cuidadosa labor de edificación del camino de retorno hacia la contundencia para la sección final conforman el final perfecto para el primer volumen. El CD #2 comienza con la emblemática canción ‘Still Remains’, siendo sucedida por la magnífica ‘Nothing Left To Say’. La misión de ‘Still Remains’ consiste en dar una nueva vuelta de tuerca a la poesía introspectiva de Matheos a través de un extenso ejercicio de dinamismos variables que van de lo misterioso a lo explosivo y de regreso: A few lines from lifes long soliloquy. / A dying voice in one part harmony. / All these words and memories / Are all of you thats really left for me. / And a fading memory / Cant cloud the pain. / When the voice is gone, / The words still remain. / And the years that fall away / Cant stop the rains. / When illusions gone, / The truth still remains. Dado que la versión original tenía una fuerte presencia de teclados, ahora con las dobles guitarras, los momentos más atmosféricos son manejados con una musculatura contenida. ‘Nothing Left To Say’, por su parte, hace lucir la magnificencia de su fastuoso episodio prologar instrumental así como la de la sección cantada, que vira hacia una emotividad muscular y vivaz. Recordemos estas líneas: Pride and the drive that started the dream / Turned, in time, to an endless obsession. / Caught in a vicious circle of compulsion, / Possessed by the goal and the possession. / I remember the endless longing.Si el primer volumen concluyó en un clima de grandilocuencia, estos dos ítems iniciales del volumen 2 perpetúan la situación de magnífica opulencia musical.


‘Acquiescence’ (parte de la suite ‘The Ivory Gate Of Dreams’ que ocupaba el lado B entero de “No Exit”) apela al gancho de su groove y a la oscura vivacidad de su desarrollo temático y su swing general para crear el perfecto puente entre ‘Nothing Left To Say’ y la que sigue a continuación: ésta es una de las muchas canciones emblemáticas de la gloriosa fase de la primera mitad de los 90s de FATES WARNING y se titula ‘The Eleventh Hour’. Sí, esta infaltable canción que es el himno metalero oficial a la desesperación y el remordimiento no podía faltar aquí. El público se muestra indefectiblemente ávido por acompañar a Alder en las partes tarareadas de la crucial sección intermedia (“Ooooh, ooooooh, / When the eleventh hour calls, / The eleventh hour calls. / Ooooh, ooooooh, / And nothing's easy anymore / When the eleventh hour calls.”) El grupo, con su actual conformación, le sabe dar un punche extra desde el cual se puede dar un viraje más robusto a la respetada estilización melódica que es su esencia irrenunciable a perpetuidad. Otro de los pasajes más elevados de este disco, no nos cabe duda. ‘Point Of View’ agiliza las cosas exhibiendo una estructura y un gancho más directos. ‘Falling’ pone la cuota de máxima introversión junto a la sección más frágil de ese inquietante y novedoso álbum conceptual del año 1997 que es “A Pleasant Shade Of Gray”: es que esta joya no podía estar ausente y aquí nos brinda el grupo la Parte IX. Esas nociones dramáticamente combinadas de abandono, trastocamiento y alienación que se vierten en las últimas líneas de ‘Falling’ (“Oh, and it’s hard to stay this graceful when I’m falling, falling. / Oh, and I have to say that yesterday is calling. / Now here I am with eyes shut tight, / Not knowing if I’ll see the light / Before it’s too late in this life. / I never knew I could not count on you”) se engarzan a la perfección con el espíritu de la siguiente canción (“Wind at my window / Whispers to me instead / And I lie alone / Writing letters in my head. / Where you are, I am / Through nights that never end. / Where you are, I am / In words I'll never send”), en tanto que ambas coinciden en plantear una expresividad de serena tristeza que porta una extraña especie de dulzura. Este momento de introspección está signado por una neblina de decaimiento que aún sabe mostrar un aura de nobleza.



Con la agilidad de ‘Through Different Eyes’ y ‘Monument’, la banda va calentando el momento para el cierre definitivo. El gancho sofisticado de la primera de estas canciones es el anticipo idóneo para la vitalidad señorial de la segunda: es revelador transitar desde la poesía sobre el escrutinio de las propias limitaciones de nuestras vidas (“Staring into ageless eyes / That shared secrets too dark for light, / We’re searching for old bonds in places / That lie forever out of sight.”) hasta la autorreflexión de la creación artística (There’s a photograph and there’s a frame. / There’s a time, a moment to confine. / Something to save, something to see, / A monument to enshrine.” – “Is it fiction?, is it confession? / Is it a passion or just an obsession?”). Todo tiene que concluir en algún momento y los FATES WARNING escogen la canción ‘Eye To Eye’ (cuarta canción del disco “Parallels” escogida para este repertorio) en el irremediable momento del inevitable epílogo. El ágil vigor y la grácil estructura melódica que se conjugan aquí la convierten en un cierre celebratorio: dado que tiene una fuerza bastante refinada, no se hace apabullante a la hora de concluir las cosas. Habiendo pasado revista a todo lo que se nos ofrece en “Live Over Europe”, llegamos a la conclusión de que hay que agradecer a los Sres. Matheos, Alder, Vera, Jarzombek y Abdow por habernos demostrado que la visión musical de FATES WARNING sigue siendo un referente de energía, inteligencia y elegancia dentro del universo del prog-metal. 34 años después de la publicación de su primer álbum, este colectivo rockero todavía se hace merecedor de pleitesía melómana. 


Muestra de “Live Over Europe”.-
The Light And Shade Of Things: https://youtube.com/watch?v=rvT6GyrrhG4 
Life In Still Water: https://youtube.com/watch?v=FRHc7QEw2qQ 
Firefly: https://youtube.com/watch?v=n90v_ZQ-d4s 

Tuesday, December 11, 2018

Testimonios y memorias del quinto vector progresivo de HAKEN



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el turno de escuchar, comentar y celebrar el nuevo disco de HAKEN, una de las bandas más admiradas dentro de la hornada progresiva europea en el presente decenio: nos referimos al álbum titulado “Vector”. Contando con la alineación de Ray Hearne [batería], Charles Griffiths [guitarras], Richard “Hen” Henshall  [guitarras y teclados], Diego Tejeida [teclados], Ross Jennings [canto] y Conner Green [bajo], HAKEN publicó este disco en el pasado 26 de octubre por vía del sello InsideOut Music, siendo el quinto trabajo de su carrera. Hay edición habitual en CD y también edición en vinilo (en el último caso, ediciones limitadas respectivas en color claro y color verde petróleo). Se trata de un álbum conceptual que comienza con el punto de vista de un Doctor que tiene un intrigante, probablemente siniestro plan a la hora de investigar a un determinado paciente; a mitad de camino, el concepto del álbum se pone desde el punto de vista de este paciente, quien parece estar en estado catatónico pero cuyo cerebro emana radiaciones, las cuales pueden ser memorias de eventos pasados o alucionaciones de eventos irreales que son producto del tratamiento que está recibiendo de parte del Doctor. ¿Cuál de ambas opciones narrativas? Griffiths prefiere que cada oyente escoja la opción de su preferencia. Por lo pronto, se nota que el ensamble ha puesto un enfoque rigurosamente prioritario en el factor metal-progresivo dentro de un ideario musical que siempre se había movido en una encrucijada entre el mencionado factor y otros como el neo-prog y retro-prog-sinfónico. Podemos ver en esta movida un intento por establecer una renovación desde dentro de la esencia progresiva en busca de una nueva energía expresiva, un intento que desde ya calificamos de exitoso pues nos satisface bastante lo que encontramos en él. Pero bueno, vayamos ahora a los detalles de “Vector”. 


La obertura ‘Clear’ establece un clima gótico marcado por una envolvente aureola ceremoniosa desde donde el muy sencillo motif adquiere su impactante fulgor de tenebrosa sutileza. Así, la inminente emergencia de ‘The Good Doctor’ se inserta contundetemente en el meollo del primer esquema melódico ambiciosamente desarrollado del álbum. Se trata de una canción que inserta interesantes aires industriales a un dinamismo prog-metalero que se mueve solventemente sobre y a través de sofisticados y musculares grooves: es como hallarse a medio camino entre lo que hacían los THRESHOLD durante la fase 2001-07 y lo que actualmente hacen bandas como HAGO y MOTHER TURTLE. Luego sigue ‘The Puzzle Box’, una canción diseñada para capitalizar la señorial fiereza de la canción precedente y llevarla hacia niveles más intensos de agudeza preciosista. En este sentido, la gente de HAKEN entabla nexos de parentesco estilístico con los DREAM THEATER post-Portnoy así como con la contemporánea vitalidad del djent dentro de las más robustas propuestas prog-metaleras del momento. Cómo no, siempre hay lugar para algún pasaje de predominio electrónico donde el grupo explora climas industriales, algo muy a tono con la temática futurista y tecnocéntrica del concepto del disco. Por su parte, los estribillos establecen un lirismo de claros acentos épicos, especialmente en lo referente a los arreglos vocales. Tenemos aquí un primer cénit del álbum, y de inmediato nos disponemos a acoger al siguiente cénit, que es el cuarto ítem del disco; también es el más extenso con sus 12 ½ minutos de duración, respondiendo al título de ‘Veil’. Tras un muy breve sereno prólogo con base de piano, el cuerpo central instaura una vitalidad. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto, la canción vira hacia un clima de balada con leves ribetes angustiosos que se sitúan a medio camino entre el paradigma post-rockero y el modelo de los PORCUPINE TREE de sus tres últimos discos. Cerca del final, se da una interesante sucesión de solos de guitarra y de sintetizador que sirve para explotar a cabalidad el potencial majestuoso de esta segunda mitad de la canción sobre la base de un compás complejo a medio tiempo. Para las últimas instancias, el grupo retoma parte del cuerpo central, recogiendo toda la suntuosidad precedente y sintetizándola en un vehemente clamor aguerrido. 


El instrumental ‘Nil By Mouth’ es un ítem donde los músicos se esmeran particularmente en el pulido y el perfilamiento de las aristas más absorbentes de la dominante visión metalera desarrollada en el disco. En efecto, ya desde las cortantes metrallas de los riffs iniciales y las agitadas maquinaciones de la dupla rítmica, se nota que el grupo ha encendido en clave de máxima turbulencia todos los cilindros de su maquinaria rockera: los niveles de tenacidad en el desarrollo del vigor rockero y de tenacidad en los armazones de síncopas que impulsan la mayor parte de la ingeniería rítmica son realmente estratosféricos. Se nota una labor muy equilibrada entre la dupla guitarrera y el teclista a la hora de instalar e hilar los diversos motivos en curso mientras la dupla rítmica edifica una arquitectura robusta y exigente con prodigiosa precisión. La sucesión de ‘Host’ y ‘A Cell Divides’ ocupa los últimos 11 ½ minutos del repertorio oficial de “Vector”‘Host’ es una canción lenta que focaliza su desarrollo temático en un dramatismo melancólico que se sitúa a medio camino entre la vulnerabilidad desnuda y la inquietud distante. La sección donde el sintetizador elabora un solo flotante sobre la base de unos parsimoniosos arpegios de guitarras acústicas evoca una volátil espiritualidad reflexiva. Para cuando llega el turno de ‘A Cell Divides’, el grupo inicialmente dispone de una síntesis de los climas y esquemas sonoros antes desarrollados en las canciones #2 y #3, encuadrando los patentes recursos de gancho melódico que aquí operan dentro de un ágil manejo de los complejos esquemas rítmicos. A mitad de camino, el teclado marca el camino para un intermedio ceremonioso donde las sensaciones dramáticas de la canción se extienden mientras se prepara el camino para el breve epílogo explosivo: el muscular afiatamiento de los instrumentos en este cónclave conclusivo es simplemente brutal, contundente, voraz... Un final grandilocuente para una canción que hace que el disco, como un todo, termine a lo grande. El CD “Vector” tiene la alternativa deluxe edition que contiene las versiones instrumentales de todas las siete piezas del álbum (un factor redundante para ‘Nil By Mouth’, valgan verdades) en un segundo volumen.



Pues bueno, esto es todo lo que nos muestra “Vector”, un disco poderosamente llamativo donde el vigor rockero y el gancho congenian dentro de una ingeniería progresiva muy potente. Como dijimos en el párrafo inicial, la gente de HAKEN escogió esta vez ahondar en la prioridad del factor metal-progresivo dentro de su propuesta musical, la cual nunca se encapsuló exclusivamente en esta modalidad específica. Podemos extrañar las muestras de vitalista eclecticismo que ellos nos brindaron en discos precedentes como “Affinity” y “The Mountain”, es una noción válida, pero la verdad es que, como balance final, “Vector” se defiende solventemente por su cuenta a la hora de proyectar una brisa renovadora dentro de las fuerzas naturales que se congregan dentro del cosmos musical de HAKEN. Este vector progresivo tiene su módulo y su orientación muy sólidamente proyectados.



Muestras de “Vector”.-

A Cell Divides [vídeo-clip]:  https://www.youtube.com/watch?v=XNT_9mmQaS8