Tuesday, November 10, 2020

El viaje de MOTHS & LOCUSTS a los exoplanetas del space-rock contemporáneo




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega hoy el momento de concentrarnos en el grupo canadiense MOTHS & LOCUSTS, grupo de space-rock progresivo asentado en Nanaimo, en la provincia canadiense de British Columbia... y lo hacemos so pretexto del nuevo álbum que el susodicho grupo publicó a fines de octubre del pasado año 2020 y que se titula “Exoplanets”. Este disco sirve no solo para mostrar las nuevas ideas de la banda en cuestión, sino también para celebrar su décimo aniversario.  el último trabajo de larga duración que tienen hasta la fecha. Se trata de su tercer disco sin contar con la buena cantidad que tienen de EPs y singles que tienen en su currículum desde el año 2011, siendo obviamente un grupo trabajólico que gusta de estar constantemente involucrado en actuaciones, incluso participando en festivales donde comparten el local con otros músicos sobre el escenario, y a veces, apoyando a colegas como banda de apoyo. En lo referente a este disco en cuestión “Exoplanets” se concretó en sendas ediciones de vinilo y de casete en una producción asociada de Noiseagonymayhem Records (el sello de la propia banda) y el sello británico The Weird Beard. Una prensa de 25 vinilos contiene dos dibujos de carácter psicodélico. La alineación de MOTHS & LOCUSTS consta de Dave Read [bajo de 6 cuerdas y sintetizador], Mike ‘Le Serpent’  Breen [guitarras], Dave Bean [batería, percusión, sintetizador y canto], Angus Barter [guitarras, sintetizador y canto], Samantha Letourneau [flauta, órgano y canto] y Valentina Cardinalli [canto]. Para el segundo tema del álbum, el grupo contó con la colaboración del sintetista Brendan Holm, mientras que para el quinto, el invitado especial fue el guitarrista Jon Carter. Este disco consta de dos mitades bien diferenciadas, una primera donde lo más relevante es la combinación de energía y colorido, y una segunda donde predominan totalitariamente lo introspectivo y lo grisáceo, llegando incluso a pisar áreas tenebrosas en algunos pasajes. Mejor entremos de una buena vez en los detalles del repertorio de este disco, ¿vale?


La dupla inicial de ‘Cocaine Kangaroo’ y ‘Genghis Khan’, que ocupa casi un total de 11 minutos, pone sobre el tapete todas las aristas filudas e intrépidas de la propuesta musical colectiva. El primero de los temas mencionados es prácticamente un homenaje a los HAWKWIND de la etapa 1971-4 con aspectos añadidos del vitalismo visceralmente mecanicista de NEU! y confluencias con el paradigma de ACID MOTHERS TEMPLE. El segundo de estos temas lleva la extroversión lisérgica hacia una dimensión más cósmica en base al groove tribal que asume la batería. Las florituras de flauta que emergen en medio de los recovecos oníricos del sintetizador y el canto evocador aportan un colorido muy especial al asunto, incluso en aquellos pasajes donde la dupla rítmica intensifica su ingeniería para obligar al ensamble a endurecer drásticamente su enfoque sonoro. La garra aplanadora de la primera pieza adquiere aquí un señorío renovador. Hemos tenido un gran inicio de álbum con la secuencia de estas dos piezas. Cuando llega el turno del tercer tema del álbum, el cual se titula ‘Nero’s Surgery’, el ensamble se dispone a explorar atmósferas más tiradas al acid-folk con abundantes ropajes psicodélicos, los cuales sirven tanto para ornamentar la atmosfera contemplativa del momento como para generar recursos disruptivos a modo de contrapunto frente a la calidez de los rasgueos de guitarra acústica. Las oleadas flotantes que emergen de la guitarra eléctrica se sienten muy Floydianas (de la época 68-71). ‘A Ram Named Drama’ sirve básicamente para devolvernos al magnetismo mecanicista de la pieza de entrada, pero al tratarse esta vez de un viaje instrumental, se nota un aire más abstracto en los recursos de soltura que desarrollan la guitarra y el sintetizador. La garra rockera se torna más incandescente en el último tercio del jam, hasta que el epílogo exhibe ruidos de aves cantando mientras la corriente de un río cercano hace gala de su gracilidad acuosa. Prosiguen los aires de familia con HAWKWIND, así como con una banda más contemporánea como THE SPACELORDS, tanto en este tema como en el que le sigue, ‘Avulsion’, que en poco menos de 4 minutos capitaliza e incrementa el ímpetu trepidante heredado de ‘A Ram Named Drama’.

La suite homónima de poco más de 15 minutos y medio abre la segunda mitad del repertorio con una actitud diferente a la que fue predominante en la secuencia de las piezas anteriores. Hay más espacios abiertos al desarrollo de atmósferas contemplativas y bosquejos etéreos, hay, de hecho, una actitud más cinematográfica en varios de los pasajes que conforman este ítem tan particularmente ambicioso. Las secciones contenidas en ‘Exoplanets’ portan los títulos autónomos de ‘Theme’, ‘The Promise Of The Stars’, ‘The Realm Of Peril’, ‘Rebirth Among Supernova’, ‘Wormhole’ y ‘Theme Nuova’. Todo empieza con una calidez introspectiva, casi sigilosa, donde los parcos fraseos de la guitarra dejan a espacios a ser llenados por el teclado, la flauta y el sitar eléctrico, y cuando la dupla rítmica entra en acción, se instaura una ingeniería post-rockera envolvente y ensoñadora. Más adelante, manteniendo esa espiritualidad introspectiva, los guitarreos se hacen cargo de poner más densidad al asunto, tendiendo puentes entre los PINK FLOYD de inicios de los 70s y los MOGWAI de los tres primeros álbumes. Todo parece detenerse gradualmente alrededor de la frontera del octavo minuto y medio, momento en el que la banda se sumerge en una atmósfera otoñal y gaseosa que parece ocultar algo espectral bajo su densa neblina. En efecto, algunos efectos vocales emergen con la intención de expresar explosivos anhelos cuyos ecos persisten desde una vida anterior... y es allí donde se gesta una nueva excursión instrumental donde se ahonda en la parsimoniosa inquietud que antes e había manifestado. Ahora es mucho más densa, absorta en su propia tensión interior mientras el persistente talante evocador se torna abiertamente tenebroso. Ya tenemos aquí una cercanía clara al toque volátil y elegantemente torturado que es tan propio del paradigma de la leyenda viviente GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR. Un final climático oportunamente perturbador para esta suite space-rockera que usó un esquema de trabajo calmo para expresar todo lo contrario de ello. El cierre del álbum llega de la mano de  ‘Resh Red Blood’, pieza cuya misión consiste en reactivar la languidez otoñalmente post-rockera que marcó crucialmente a la suite precedente, aunque esta vez no es lo inquietante sino lo misterioso el enfoque estético empleado para expresar lo que se quiere expresar en este momento. Los espartanos fraseos y cósmicos efectos de las dos guitarras, junto a las oscuras capas de sintetizador y de órgano, plasman el núcleo central del desarrollo temático, cobijado éste por una atmósfera minimalista y herméticamente mohína. Una serenidad muy rara y, a la vez, muy seductora, es la que late a lo largo de los 6 minutos que ocupa la pieza. 

  

Todo esto es lo que se nos brindó en “Exoplanets” desde los cuarteles del ensamble canadiense MOTHS & LOCUSTS; se trata de un trabajo muy notable que demuestra al mundo que el ideal del space-rock sigue vivo y coleando con gran fuerza dentro del escenario vanguardista rockero del nuevo milenio. Un disco muy recomendable, la verdad, como recomendable es investigar en su discografía: los neófitos pueden muy bien entrar por este disco, justamente.  


Muestras de “Exoplanets”.-
Cocaine Kangaroo: https://mothsandlocusts.bandcamp.com/track/cocaine-kangaroo-2
Genghis Khan: https://mothsandlocusts.bandcamp.com/track/genghis-khan
Exoplanets: https://mothsandlocusts.bandcamp.com/track/exoplanets


Saturday, November 07, 2020

ISOBAR: un estupendo proyecto progresivo ecléctico desde California


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el gusto de presentar al proyecto ISOBAR y su disco homónimo de debut, el cual fue publicado a mediados del pasado mes de agosto en el blog de Bandcamp del grupo, y luego, a fines de octubre, se tradujo en un CD por vía de una iniciativa conjunta entre el sello japonés Belle Antique y el estadounidense Trope Audio. Este ensamble provino de la reunión de tres exintegrantes de METAPHOR Jim Anderson [bajo], Malcolm Smith [guitarras] y Marc Spooner [teclados]. En su momento, METAPHOR fue una banda neo-progresiva formada en California en la primera mitad de los 90s como una banda tributo a GENESIS, logrando evolucionar como una banda con material propio entre el 2000 y el 2019: por lo general, son sus dos primeros discos – “Starfooted” (2000) y “Thanatos” (2004) – los más celebrados de su discografía. El cuarto y último disco de METAPHOR, “The Pearl”, fue publicado a inicios del 2019 tras un largo hiato, el cual ya indicaba que las cosas se presentaban muy inestables para su posible supervivenvia, la cual, finalmente, no se dio. Un factor crucial para la concreción definitiva de este nuevo proyecto es la presencia del baterista Mattias Olsson como invitado constante (sí, el mismo Sr. Olsson de NECROMONKEY y WHITE WILLOW, que alguna vez perteneció a 
ÄNGLAGÅRD, y que hoy en día produce mil y un proyectos cuando no toca en ellos). Además, en varios temas de “Isobar”, el grupo contó con la presencia de un dueto de trompeta y saxofón; a veces, el dúo participante estaba conformado por Evan Weiss y Ben Bohorquez, otras veces, por Lonnie Cory y Tony Abena. Tal como se ve en la estupenda factura de este disco, las cosas han funcionado bastante bien para este proyecto de los Sres. Anderson, Malcolm Smith y Spooner, asentados todos ellos en la localidad californiana de San José. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en este disco en cuestión.

 
Con la dupla de ‘Weekend Of Mammals’ y  ‘Control Mouse’, la gente de ISOBAR pone sus cartas sobre la mesa con convicción. El índice temático del primero de estos temas mencionados se enfila hacia un encuadre Yessiano-Emersoniano a través de un filtro combinado de THE FLOWER KINGS y SPOCK
’S BEARD, lo cual hace que el grupo establezca un parentesco con la banda compatriota THIRTEEN OF EVERYTHING. El vivaz vitalismo con el que se arman los diálogos y paralelismos entre la guitarra y el sintetizador alimenta eficazmente el dinamismo inherente a la pieza. En el caso de ‘Control Mouse’, tenemos un ejercicio de sinfonismo que lleva la vivacidad precedente por una vía un poco más disonante, acercándose más al modelo de GENTLE GIANT, y de remate, a los contemporáneos ADVENT. Eso significa que la apuesta por la complejidad musical se torna más osada, especialmente en lo referente a los juegos de síncopas que se exhiben en varios pasajes del último tercio. Un primer cénit del álbum. ‘Major Matt Mason’ comienza con un breve prólogo de piano que abre camino a un bloque global bien metido en un encuadre jazz-progresivo de razonable tenor fastuoso; éste establece nexos estilísticos con THIEVES’ KITCHEN a la vez que preserva el factor Gigantesco-Gentil. También emergen algunos trucos Crimsonianos de cariz superficial, no diseñados para crear tensión sino más bien para brindar un leve tenor sofisticado a algunos riffs de guitarra que entran a tallar. Cuando llega el turno de ‘Off The A6’, el grupo crea un primer motif marcado por una rara mezcla de sinfonismo bucólico con orquestaciones masivamente disonantes que se sienten extrañamente emparentadas con el modelo del chamber-rock. La segunda sección vira drásticamente hacia un sinfonismo pomposo estandarizado con ciertas filiaciones Yessianas mientras mantiene algunos recursos oscurantistas. Por insólito que suene esto que estamos diciendo, eso es lo que se revela ante nuestros oídos en este momento, y de ahí emerge otra gema muy especial del disco. Así las cosas, ‘Dinky Planet’ llega como una brisa fresca con su diversidad de grooves jazz-rockeros, los cuales establecen un vínculo entre la tradición del jazz-fusion de los 70s con propuestas posteriores como la de NIACIN. La intromisión de variantes en los motivos y los tempos ayuda a crear una ambientación claramente progresiva para el entramado sonoro impulsado por todos los instrumentos actuantes. Otro notable cénit del repertorio.

 
Todavía quedan 8 temas por repasar y la gente de ISOBAR ya he dejado en claro con cuánta convicción está desarrollando su visión ecléctica del rock artístico, y la dupla de ‘Mais Daze’ y ‘New Math’ muestra que las cosas van a continuar así. El primero de estos temas ahonda más en el factor jazz-rockero y lo hace con una jovialidad incrementada, siendo así que los bronces ayudan mucho a capitalizar el colorido melódico de la composición. El segundo de ellos se mete en un sinfonismo más frontal, lírico como CAMEL y suntuoso como YES; la guitarra es quien se luce más en los solos. Las piezas octava y novena, respectivamente tituladas ‘79¢’ y ‘Dinner Ain’t Ready’, coinciden en durar cinco minutos y pico. El primero de ellos tiene un preludio sigiloso y un tanto sombrío que oculta la sorpresa de agilidad y llamativa sencillez con la que se ha de encuadrar el cuerpo central, el mismo que está dominado por los teclados. El grupo establece vínculos estilísticos con los GENESIS de fines de los 70s así como con MORON POLICE, e incluye algunos de los solos y capas de teclado más envolventes de todo el álbum. La labor compositiva aquí invertida ha sido tremendamente refinada, además de haber aprovechado muy bien los recursos de jovial dinamismo intrínsecos al razonablemente complejo groove gestado por la dupla rítmica. Algo muy similar pasa con el segundo de ellos, pero se nota en la espiritualidad general de la pieza que hay una gravedad subyacente al despliegue de colorido prog-sinfónico que se despliega con extrovertida fastuosidad. En una suerte de cruza entre lo Cameliano y lo Yessiano, los instrumentistas crean diversos recovecos temáticos que se congregan dentro de una ingeniería fluida. ‘Elves Are Go!’ tiene la misión de volver de lleno a los aspectos más luminosos y gráciles del enfoque prog-sinfónico de la banda, y en muchos aspectos, hereda el gancho de las dos piezas precedentes. Tras un ensoñador preludio armado por diversas capas impresionistas de sintetizador, el grupo en bloque entra en acción bajo la guía de la guitarra y con un peculiar empuje de la dupla rítmica. El epílogo es un reprise del prólogo. Siendo el tema más largo del álbum con sus poco más de 9 ¼ minutos de duración, ‘AP Alchemy’. Trabajando con el impacto de los diversos matices y atmósferas que se desarrollaron en la secuencia de las cinco piezas precedentes, el grupo trabaja a mayor escala con todos ellos mientras afina aún más su capacidad de hilar diversos ambientes y motivos que transitan de lo reflexivo a lo extrovertido y viceversa. Bien es verdad que ahora es el primero de estos factores el prioritario en la arquitectura multitemática que la banda diseñó para la ocasión; el resultado final se traduce en un esplendor evocativo sistemático, algo que convierte a esta pieza en otra de sus expresiones culminantes.


Tras esta fabulosa maratón, ‘Uncanny, The’ se mete a explorar ambientes ceremoniosos que tienen algo de oscurantista: se trata prácticamente de un estrambótico ejercicio de hibridización entre las disonancias ágiles de unos GENTLE GIANT, la densidad de unos STICK MEN y el oscurantismo mágico de unos KING CRIMSON (73-74), pero el truco está en que el grupo se da maña para organizar el entramado de estos dispares ingredientes sonoros bajo una atmósfera mayormente etérea que se centra en el modelo prog-sinfónico. La estructura compositiva de esta pieza fue claramente tensa, mas el grupo le dio un giro peculiarmente esplendoroso al asunto. Es una pena que solo dure poco más de tres minutos y medio, pues nos hubiese interesado ver cómo resultaba todo esto si se expandía un poco más, pero es que ya llega el turno de ‘Isobars’, el tema encargado de cerrar el repertorio. Básicamente, su estructura melódica y su ambiente central se basan en una confluencia entre la agilidad luminosa de los dos primeros temas y la gracilidad exquisita de las piezas #5 y #6. Fueron cerca de 66 minutos de esplendorosas exhibiciones prog-sinfónicas impulsadas por un sano espíritu ecléctico los que quedaron encapsulados en el repertorio de “Isobar”. El nombre de este disco y el de la banda ISOBAR deben ser anotados con tinta indeleble en nuestros mapas de investigación en los tesoros de la vigente generación progresiva. En conclusión, este disco es todo un sueño californiano en clave progresiva.

 
 
Muestras de “Isobar”.-
Control Mouse: https://isobarprog.bandcamp.com/track/control-mouse
Dinky Planet: https://isobarprog.bandcamp.com/track/dinky-planet
79¢: https://isobarprog.bandcamp.com/track/79
AP Alchemy: https://isobarprog.bandcamp.com/track/ap-alchemy

Wednesday, November 04, 2020

Quinta residencia retro-progresiva de los noruegos WOBBLER

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el gran gusto de presentar uno de los discos más esperados dentro del ámbito progresivo en este último tramo del año 2020: “Dwellers Of The Deep”, el nuevo trabajo fonográfico de los noruegos WOBBLER, el quinto, para ser más específicos. 3 años después de “From Silence To Somewhere” y 9 después de “Rites At Dawn” – sus dos discos más aclamados hasta la fecha –, este nuevo álbum recoge la delicadeza melódica de aquél y el fulgor explícito de éste, logrando conjugar nuevamente una muestra solvente de la inagotable vitalidad que este colectivo insufla al paradigma retro-prog-sinfónico, el cual es de por sí muy vigente en la escena escandinava desde la década de los 90s. El quinteto conformado por Kristian Karl Hultgren [bajo], Martin Nordrum Kneppen [batería], Marius Halleland [guitarras eléctricas de 6 y 12 cuerdas, y coros], Lars Fredrik Frøislie [órgano Hammond, Mellotron, Chamberlin, pianos de cola Bluthner y Yamaha, piano eléctrico Fender Rhodes, sintetizadores Mini-Moog, Arp Pro-Soloist y Solina String Ensemble, clavinet, espineta, marxófono, percusión y coros] y Andreas Wettergreen Strømman Prestmo [voz, guitarras eléctrica, acústica y clásica, flauta dulce, glockenspiel y percusión] contó con la colaboración ocasional de Åsa Ree al violín y los coros. Publicado el pasado 23 de octubre, “Dwellers Of The Deep” tiene ediciones de CD y de vinilo, éste en cuatro formatos de edición limitada: negro, verde, transparente y rojo-amarillo. El sello Karisma Records se hizo cargo de todos estos formatos. El material aquí contenido fue grabado en diversas sesiones que tuvieron lugar en LFF Studios, Vilthagen Studios y Studio Paradiso, entre el verano de 2019 y la primavera de 2020. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales de “Dwellers Of The Deep”, ¿vale?
 


El disco se abre con ‘By The Banks’, pieza que se expande a través de un generoso espacio de 13 ¾ minutos, y juzgando por la forma tan asertiva con la que instaura unas vibraciones energéticas y pomposas desde el punto de arranque, se nota que el grupo está dispuesto a exhibir todas y cada una de las texturas organizadas dentro de su faceta extrovertida. Los aires Yessianos son predominantes aquí, pero también hay conexiones con el paradigma de los EMERSON, LAKE & PALMER de los tres primeros álbumes, así como con otras figuras escandinavas de las últimas décadas como son THE FLOWER KINGS (los cinco primeros discos) y BRIGHTEYE BRISON (los dos últimos discos). Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, el piano, con la compañía de matices de mellotrón, está a cargo de gestar un interludio donde el grupo replantea el groove dominante con una ligereza un poco más sobria; de este modo, el grupo crear una atmósfera etérea y derivar el desarrollo temático hacia una variante interesante. Para cuando el ensamble regresa a los aires previos de vigor directo, se nota que la musicalidad se ha tornado más sofisticada, la cual incluso parece incorporar algunos elementos colaterales heredados de GENTLE GIANT. Un nuevo interludio sereno emerge, incluso aumentando la dosis de tenue expresividad, lo cual es muy útil para realzar el intenso pasaje final, el cual saca a relucir una ampulosidad rotunda. ¡Gran inicio de álbum! ‘Five Rooms’ es el segundo tema del álbum, y siendo así que ostenta una agilidad vitalista y una pulcritud melódica bien encauzada, encarna uno de los momentos decisivamente climáticos del repertorio. El prólogo está marcado por una ambientación románica centrada en el emparejamiento de órgano y arreglos corales, lo cual nos conduce de inmediato a un exultante cuerpo central donde se cruzan los modelos de YES, MIRTHRANDIR y los KAIPA de los 70s. Las siempre coloridas interacciones entre la guitarra y los teclados llevan la voz cantante a lo largo de las variantes temáticas que se arman desde el bloque instrumental. Definitivamente, la suntuosidad inherente a la estructura compositiva de esta pieza se beneficia infinitamente de las dosis de musculatura y energía que la banda concreta a través de su viaje musical. El viraje ceremonioso de la sección final abre campo a un macizo solo de Hammond en medio de las partes cantadas. 


Con ‘Naiad Dreams’, el quinteto realiza un giro introvertido con espíritu pastoral, muy al estilo de las baladas acústicas de GENESIS (70-73) y, en general, el estándar del folk-prog. Los ulteriores ornamentos de teclado y los retazos de bajo y guitarra aportan momentáneos recursos de mágica orquestación. Los últimos 19 minutos del disco están ocupados por ‘Merry Macabre’, obviamente, una pieza diseñada para cerrar el disco por todo lo alto. Una breve introducción de piano signado por una solemne gravedad abre la puerta al primer motivo central, que es vivaz en su estructura pero ceremoniosa en su esquema melódico. Esta ambientación cobra fuerza cuando una segunda sección nos lleva por terrenos de otoñal niebla y arcana densidad, haciendo que la ceremoniosidad precedente se arrope con una relativamente inquietante aura de nocturnidad. Una nueva sección vira drásticamente hacia un fulgor vivaz y razonablemente jovial al cual la dupla rítmica brinda un swing jazz-rockero mientras los demás instrumentos gestan subterfugios sinfónicos notablemente ampulosos. Lo Yessiano y lo Genesiano se hacen muy presentes aquí mientras la trama multitemática sigue explayándose a su gusto en sus intercalaciones de pasajes vigorosos y otros contenidos. Definitivamente, es la dupla rítmica quien carga con la labor más compleja de todo el álbum al llevar a cabo la misión de hilar todos los aspectos de la incesante variabilidad de los recursos compositivos en curso. En la frontera de los 14 minutos y medio emerge un interludio parsimonioso dirigido por el piano que nos recuerda parcialmente a las secciones introvertidas de la primera canción del álbum, pero en el contexto de esta misma maratón, el piano aprovecha la ocasión para explayarse en un ejercicio de dramatismo claroscuro, siendo así que los ornamentos de sintetizador que entran a tallar en las últimas instancias del susodicho interludio marcan el camino para el ingreso de una nueva sección muscular y vivaz. Esta vez, la guitarra y el sintetizador se reparten los momentos de lucimiento virtuoso; lo que suena ahora es un híbrido de GENESIS y WHITE WILLOW, lo cual se traduce en un epílogo electrizante e impactante. Un final apropiado para este majestuoso puzle de laberintos prog-sinfónicos.

 


En fin, todo esto fue lo que la gente de WOBBLER nos ofreció en “Dwellers Of The Deep”, un disco muy importante para que la banda siga reforzando su bien enraizado lugar de prestigio dentro de la amplia foresta de la música progresiva escandinava actual. El repertorio contenido en este disco es un diseño perfecto para la quinta residencia retro-progresiva de WOBBLER, sobre todo ahora que ha recobrado nuevas energías en su expresividad musical. Los seguidores de la banda en cuestión, y en general, los amantes del prog sinfónico de vieja escuela, se sentirán complacidos al 100% con este nuevo álbum de esta excelente banda noruega.  

 
 
Muestras de “Dwellers Of The Deep”.-
Five Rooms: https://wobbler.bandcamp.com/track/five-rooms
Merry Macabre: https://wobbler.bandcamp.com/track/merry-macabre


Sunday, November 01, 2020

El florecimiento cósmico de THE SPACELORDS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy estamos presentando aquí el nuevo disco del grupo de space-rock progresivo alemán THE SPACELORDS, el cual se titula “Spaceflowers” y fue publicado el pasado 21 de febrero en diversas variantes de vinilo (verde traslúcido, amarillo y dorado con manchas negras), así como en CD, por el sello Tonzonen Records. También el sello estadounidense Olde Magick Records produjo una edición en casete de “Spaceflowers” más tarde, en el mes de agosto. Haciendo un poco de historia, este grupo se formó en el segundo trimestre del año 2008 por vía de las iniciativas conjuntas del guitarrista Matthias “Hazi” Wettstein, el baterista Marcus Schnitzler y el bajista Klaus Werz. Al poco rato se les unió el flautista Holdi Pape, pero este format de cuarteto no duró mucho, pues Pape solo se quedó en las filas de THE SPACELORDS hasta finales de 2009. El debut fonográfico del grupo que ahora nos ocupa tuvo lugar su disco homónimo del año 2010, el cual contenía material grabado con la entonces operativa formación de cuarteto. Discos posteriores como “Synapse” (2014) y “Water Planet” (2017) hicieron del ya reformulado trío un grupo con un público de culto firme y leal: de hecho, estos dos discos que acabamos de mencionar son usualmente considerados como de lo mejor de su vigente catálogo. El año 2020 se da el turno de “Spaceflowers” para dejar su propia huella dentro de este paradigma propio de space-rock y psicodelia progresiva de THE SPACELORDS, que hoy por hoy está conformado por Wettstein, Schnitzler y el bajista Akee Kazmaier. El trío ha contado, a lo largo del disco, con las ocasionales colaboraciones de Didi Holzner (órgano Hammond y sintetizador Moog), Alwin Puetsch (didgeridoo) y Ralph Nebl (zurna). Además, el propio Wettstein toca el saz en la segunda parte de la suite, mientras que Kazmaier añade partes de guitarra y de melódica a lo largo de las tres partes. Por su parte, pasando a otra dimensión del disco que aquí reseñamos, el baterista Schnitzler se hizo cargo del arte gráfica del álbum.


Vayamos ahora a los detalles mismos del disco. La pieza homónima, que dura 13 ½ minutos y ostenta una contundente fuerza de carácter, abre el álbum con la misión de instaurar unos referentes enérgicos para lo que habrá de ser la identidad integral del repertorio. Por lo pronto, se instaura un groove llamativo a medio tiempo que establece unos cimientos firmes y seguros para el aura ceremoniosa que habrá de imperar a lo largo de la pieza. Con un pie en la psicodelia antigua de los PINK FLOYD de la etapa 68-71 y el krautrock guitarra-céntrico de unos GILA y unos ASH RA TEMPEL, y otro en la nueva generación space-progresiva de CAUSA SUI y AUTOMATISM, la triangulación de guitarra, bajo y batería crea un despliegue de creciente densidad mientras el swing básico persiste. Con la muy oportuna adición del órgano, el bloque sonoro colectivo añade recursos de señorío y magnificencia a su entramado sonoro; de hecho, hay momentos en los que el órgano (muy a lo Richard Wright pero con una musculatura más cercana al estilo de un Vincent Crane) asume cierto protagonismo con algunas variantes armónicas antes de que la pieza llegue a la frontera del séptimo minuto. Es a partir de este momento que el jam cambia de motif con una prestancia aguerrida que permite al sintetizador emerger como contraparte creativa de la guitarra. A la par, la pieza se ha vuelto más robusta y más intrigante; a pesar de la obvia extroversión que empuja al bloque instrumental, se impone un cierto aire de misterio en el ambiente, como si todo se hubiese vuelto grisáceo en medio del tumulto mundano. Excelsas exploraciones cósmicas para un muy buen inicio del disco. Tras la pieza homónima sigue otra de largo aliento, durando un par de minutos menos que ‘Spaceflowers’: se titula ‘Frau Kunhkes Kosmos’. Aquí el grupo apuesta por un dinamismo más frenético que el utilizado para el armazón del tema de entrada, y ya desde el punto de arranque, la dupla del bajista y el baterista asienta el esquema de trabajo planteado para la ocasión. Se nota tanto en el nervio performativo como en la espiritualidad luminosa del cuerpo central que el enfoque psicodélico de este tema es fulguroso y jovial. A mitad de camino, el grupo decide aligerar un poco la densidad reinante con un juego de síncopas que permite al bloque instrumental añadir sutilezas al desarrollo temático.             

La segunda mitad del álbum está ocupada por la suite tripartita de poco más de 24 ¼ minutos ‘Cosmic Trip’: definitivamente, es aquí donde el trío elabora las mayores ambiciones estéticas de la línea de trabajo plasmada en este álbum, es a todas luces un ítem diseñado para cerrar el repertorio a lo grande. Las tres partes sucesivas portan los lacónicos títulos de ‘Part 1’, ‘Part 2’ y ‘Part 3’. Con una potencia de carácter  stoner para las dos guitarras partícipes y un patrón rítmico parsimonioso, el grupo explora su faceta más sombría, la cual a veces se deja iluminar cuando entran a tallar algunas capas seudo-mellotrónicas dentro de la ingeniería sonora. El groove se vuelve un poco más adusto (hasta mecanizado) en la segunda parte, lo cual revela la intención de la banda de afianzar machaconamente una atmósfera particularmente evocadora. Los ornamentos de sintetizador, melódica y de didgeridoo, que emergen como enclaves space-rockeros en esta instancia de la pieza, ocupan un rol central dentro del enriquecimiento de matices que, en estas circunstancias, opera prácticamente como centro temático, yendo más allá de una simple estrategia de ornamentaciones. En medio de todo esto, el trío da la apariencia de haber matizado un poco la musculatura inicial, pero si escuchamos con más atención, lo que realmente se ha dado ha sido un aumento de la sofisticación. Esto se nota en lo que se gesta para la tercera y última parte del jam, un rol destacado de los guitarreos con miras a realzar la esencia stoner-psicodélica de la pieza, reforzando el vigor y la intensidad mientras se recibe los ecos de la sofisticación cósmica de la parte precedente. El bajo, al distorsionar masivamente las resonancias de sus pulsaciones, colabora muy eficazmente con el aumento de estas vibraciones tormentosas, y, además, obliga a la batería a intensificar su punche. Los dos últimos minutos exhiben un clímax rockero magníficamente vibrante, dejando bien grabada su fuerza incendiaria en la mente del oyente varios minutos después de haberse acabado todo. “Spaceflowers” es un estupendo ejemplo de lo que todavía tiene por ofrecer el ideal del space-rock dentro de la vanguardia rockera contemporánea: vayan nuestras palabras de agradecimiento a THE SPACELORDS por habernos brindado este gozo melómano tan potente y contundente. 


Muestra de “Spaceflowers”.-

Friday, October 30, 2020

DUŠAN JEVTOVIĆ y sus nuevas visualizaciones musicales


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da la ocasión de presentar el más reciente trabajo del maestro serbio del jazz-rock contemporáneo DUŠAN JEVTOVIĆ, el cual se titula “If You See Me” y fue publicado durante la segunda mitad del pasado mes de marzo. JEVTOVIĆ, compositor de todo el material contenido en el susodicho álbum, se hizo cargo de la guitarra con su virtuosismo habitual, y se hizo acompañar por unas luminarias con nombre propio: Markus Reuter (Touch guitars y loops), Bernat Hernandez (bajo sin trastes) y Gary Husband (batería). También aparece ocasionalmente Aleksandar Petrov tocando el tapan (un tambro folclórico de Macedonia). La grabación de este disco que hoy reseñamos tiene una historia más larga: se realizó en sesiones en vivo en La Casa Murada Studio, Banyeres del Penedes (Tarragona) en Mayo de 2017, bajo la dirección de Jesús Rovira. Las partes de tapan fueron grabadas en el estudio Podrumot de la localidad de Skoplje, en Macedonia. Finalmente, los procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Juan Pablo Alcaro en la capital argentina de Buenos Aires. Ha sido un proceso largo y muy cosmopolita el que nos ha llevado a la concreción específica de
“If You See Me” como publicación física; bueno, concentrémonos ya en los detalles estrictamente musicales de este trabajo fonográfico.


 
El disco comienza con ‘Walking Seven’, una pieza cuyo preludio es sigiloso y hermético, para luego abrirse a un cuerpo central donde el vigor y la lógica de la textura se entrecruzan con una fluidez tremendamente exquisita. En medio de las lisérgicas interacciones de la guitarra y la Touch guitar, el bajo luce a placer las ondas y oleajes que emanan de su corriente expresiva a lo largo del robusto compás en 7/8 que crea el siempre grácil Husband. El ensamble se reserva para la segunda mitad la disposición de su energía comunitaria dentro del engranaje temático diseñado para la ocasión. Un gran inicio de disco al cual le sigue la dupla de ‘Babe’ y ‘Blue’, la cual a presta a seguir explorando matices y recursos expresivos para el grupo. Tras el manifiesto de exquisito vigor expuesto en la pieza inicial, ‘Babe’ (que significa abuelitas en nuestro idioma) comienza con un despliegue percusivo que se sitúa a medio camino entre el exorcismo de imágenes rurales y el enraizamiento de un groove que pronto habrá de germinar; los cánticos femeninos serbios, de hecho, enfatizan el primero de estos factores mencionados. Ya a poco de pasada la frontera del segundo minuto, el ensamble instaura un motif recurrente cuyo empuje central procede de las columnas elaboradas por la percusión étnica y la batería al unísono. En otros pasajes, los cánticos antes mencionados resurgen para mantener esa aureola mágica que la pieza asume como su esencia estructural; el lenguaje del jazz-rock experimental se ofreció al servicio de un evocador ritual étnico. Por su parte, ‘Blue’ vira hacia un terreno introspectivo con un convincente talante psicodélico, lo cual ayuda a la excursión musical en curso a crear en torno a sí una aureola de misteriosa densidad. A contrapelo de su explícita parsimonia, late aquí una solipsista fuerza de carácter. El cuarto tema del álbum se titula ‘If You See Me Again’ y desde ya lo colocamos como un cénit especial del álbum. Acogiendo los ecos del misterioso recogimiento que marcó a la pieza precedente, ahora éstos se dejan arropar por una revitalizadora luminosidad que se siente tan etérea como exultante (algo que nos hace recordar a otros maestros como MARK WINGFIELD y RAY RUSSELL). JEVTOVIĆ y sus ilustres compinches se lucen magistralmente a la hora de sacar lustre al sencillo motivo básico y convertirlo en un ejercicio de auténtico señorío musical. ‘Something In Between’ comienza con un regreso al área de lo introspectivo que se encierra en su propia nebulosidad, pero más adelante, todo se torna drásticamente hacia un vitalismo agudo y poderoso que exuda algunos aires Crimsonianos por aquí y por allí. No será la última vez que nos topemos con algo así en lo que queda del repertorio de este álbum.

 


‘Once Ocho’ tiene el compás que se anuncia en su propio título: 11/8. Su talante se es sereno y contemplativo, dando prioridad a lo sutil en los fraseos solistas de la guitarra y también permitiendo que los ornamentos psicodélicos que entran a tallar se explayen con moderada generosidad en sus flotantes ribetes cósmicos. El lirismo aquí vertido está lleno de gracilidad; por su parte, la dupla rítmica se encarga de mantener firme a la ingeniería esencial de la pieza con un groove que no distorsiona para nada a la reinante placidez. ‘Si Pooro?’ es algo totalmente distinto; apela a las expresividades más filudas de todo el álbum y las replantea con una musculatura nueva donde reina la jovialidad con una vibración jubilosa que obliga al ensamble íntegro a crear un nervio bien afiatado en pos de preservar coherentemente el desarrollo temático. Los ornamentos percusivos que entran a tallar se acomodan a la perfección al alborozado swing. Solo dura 4 minutos y pico, pero no nos hubiera molestado que durara un poco más debido a su irresistible gancho, el cual acusa el peso de la influencia Crimsoniana a través del filtro de los STICK MEN. Cenit crucial del álbum que lo lleva a su clímax decisivo. La relativamente breve pieza de cierre ‘Ending’ – dura 2 ¾ minutos – porta una lánguida densidad donde el discurso del jazz-rock parece tender puentes con el del post-rock con inclinaciones psicodélicas. El vitalismo elegante de la batería se erige como el principal aportador de ornamentos durante este efímero núcleo temático. Un cierre muy interesante para un disco excelente. “If You See Me” es un testimonio claro y distinto de la relevancia que tiene el maestro DUŠAN JEVTOVIĆ dentro de la esfera del jazz contemporáneo, ecléctico y progresivo en nuestros días. Se trata, para decirlo en pocas palabras, de un disco magnífico que recomendamos al 100%.

 
 
Muestras de “If You See Me”.-
If You See Me Again: https://www.youtube.com/watch?v=rBmPbR3q5qk
Babe: https://www.youtube.com/watch?v=gZjfRivb3bU
Si Pooro?: https://dusanjevtovic.bandcamp.com/track/si-pooro

Tuesday, October 27, 2020

Quinta movida progresiva de SCHERZOO


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy llega el dichoso turno de SCHERZOO y su nuevo disco “05”, uno de los más notables y refinados que aporta Francia a la producción progresiva de este año 2020 que ya está en su último trimestre. Publicado el pasado 10 de octubre tanto por el sello italiano Lizard Records como en el blog de Bandcamp del grupo, “05” reitera el sistema de trabajo plasmado en “04” – que data del año 2018, también en octubre – que consiste en dar prioridad a la labor de los teclados con una alineación de cuarteto donde dos músicos se encargan de dichos aparatos. Este proyecto formado y dirigido por François Thollot desde el año 2005 en su cuartel de la bella ciudad de Lyon, se completa con Clément Curaudeau [batería], Anthony Pontet [piano eléctrico, órgano y sintetizadores] y Grégoire Plancher [piano eléctrico y mellotrón], mientras que el mencionado Thollot se ciñe al rol de bajista: o sea, es la misma formación que operó en el mencionado “04”. Antes, en este mismo año, exactamente a inicios de abril, Thollot publicó un trabajo de piezas de piano que se titulaba “Piano Pieces” a secas. Se nota que el norte compositivo de este maestro se centra en los teclados en estos últimos tiempos. Centrándonos en el caso concreto de SCHERZOO, advertimos que su habitual mezcla de jazz-rock, Canterbury y RIO es manejada con una grácil aureola de elegancia y distinción. Todos los ítems incluidos en este álbum fueron compuestos por Thollot con la excepción de un par de temas que son de la autoría de Plancher.
 


Los primeros 3 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Sunday Therapy’, una pieza que desde el punto de partida muestra al ensamble en pleno gozando de un groove ágil y exquisito sobre el cual se explaya un estupendo ejercicio de cálidos manierismos de SOFT MACHINE y de los ZAO de la fase 75-77 con algunos leves filtros Magmianos que añaden un subterfugio de muy leve tensión al bloque sonoro. Un muy llamativo inicio de álbum, sin duda, y ‘Le Reveil’ sigue a continuación para que el ensamble edifique el primer cénit decisivo del álbum. Para esta pieza, el grupo elabora un desarrollo temático más majestuoso y versátil en base a un ahondamiento del factor jazz-rockero en modo Canterbury, a la par que el gusto por atmósferas densas y esquemas compositivos signados por la disonancia (al modo de un Zeuhl galantemente acicalado) siguen señalizando su imperio y rotulando su afianzamiento. Definitivamente, en la articulación del desarrollo musical operan la lógica de lo ágil y la estrategia de lo inescrutable, siendo así que los pasajes intensos y los tenues se van hilando con impoluta consistencia. Los aires de espléndida e imponente magnificencia musical instaurados en el segundo tema del álbum se perpetúan sólidamente con la dupla de ‘Plastic Lizard’ y ‘XZ/02’. El primero de estos temas practica un vitalismo que ostenta un colorido grácil, aunque siempre preservando algunos matices grisáceos al modo de una inquietud escondida y controlada. De hecho, esta inquietud habrá de salir al frente a mitad del camino, mostrando unas aristas ciertamente tenebrosas, aunque éstas son manejadas con estupenda delicadeza. Lo que suena está situado en una muy bien perfilada cruza entre los senderos de NATIONAL HEALTH y los POTEMKINE del primer álbum; también notamos aires de familia con las bandas compatriotas FORGAS BAND PHENOMENA y XING SA. El epílogo de esta pieza asume un aire jovial y extrovertido, aunque la efímera coda nos sorprende con una nota minimalista en reversa, la misma que sirve para abrir el camino a ‘XZ/02’. Este tema comienza con una extroversión aún más abierta que la de cualquier otro que le precedió, lo cual permite que los pasajes tensos que vayan a emerger más adelante gocen de un dinamismo refrescante mientras agitan exorcismos crepusculares estrictamente refinados. Por otra parte, la cercanía estilística con la pieza precedente es inocultable, algo que se nota especialmente en el carácter sosegado de la sección final. Otro cénit del álbum, sin duda.
 
‘Tourmente Des Nombres’ establece una ágil y sofisticada síntesis entre la versátil exuberancia del tema #2 y los elegantes juegos de contrastes perfeccionados a lo largo de la ilación de los dos temas siguientes. Básicamente, la función de esa pieza consiste en fortalecer la línea de trabajo que ya, a estas alturas del álbum, ha quedado establecida como la predominante. Creando un híbrido bien equilibrado entre el Canterbury y la tradición del jazz-fusion de los 70s, ‘Bachannales Bucoliques’ establece un señorío asertivo y rotundamente vivaz a través de su cristalina ingeniería musical. El epílogo brinda un contraste crepuscular frente a lo que había operado en el cuerpo central, lo cual sirve para que emerja ‘Baron Perché’, cuyo prólogo brinda una atmósfera calmadamente oscura, a medio camino entre lo lóbrego y lo melancólico. Una vez que entra a tallar el cuerpo central, las cosas se agilizan un poco y dejan que se muestre un nuevo juego de luces, aunque todavía quedan claramente rezagos de la niebla inaugural. Podemos notar que el armazón rítmico ostenta un nervio mecanicista en varios pasajes cruciales del cuerpo central, lo cual funciona muy bien a la hora de dar tensión a la arquitectura general de la pieza. La serenidad se apodera de la última sección antes de los últimos golpes de tensión: un gran recurso de controlada fastuosidad. Siendo el tema más extenso del álbum con sus 14 minutos y pico de duración, ‘Tsunami’ también es el encargado de clausurar el repertorio... y hacerlo a lo grande. La pieza comienza con un juego de síncopas sutilmente amenazante, con un bajo punzante que complementa las sobrias y misteriosas intervenciones de los dos teclados. De hecho, el bajo se hará notar mucho en varios parajes del ambicioso desarrollo temático diseñado para la ocasión. La pieza no tarda mucho en agilizarse para explorar la dimensión fusionesca del Zeuhl y llevarla hacia exploraciones densas dentro del discurso jazz-progresivo. Esta densidad también se hace presente, aunque con otra faz, en la sección que comienza alrededor de la frontera del cuarto minuto, la cual hace gala de una grisácea parsimonia desde la que se alude a una potencial fuerza ominosa que no se anima a brotar cabalmente. Eso sí, una sección siguiente se apoya sobre un tempo machacante y un motif repetitivo que, más que expresar tensión, exhiben una tirantez indescifrable: resurgen aquí los fantasmas de los primeros discos de ZAO y POTEMKINE bajo una aureola de displicente aspereza. Esta misma aspereza se remodela con un aire de ilustre sofisticación en base a los exquisitos juegos de síncopas y métricas complejas que marcan al groove compartido por todos los instrumentos actuantes desde poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto. A ratos, casi parece un momento de jovialidad. Tras un interludio mecánico de piano eléctrico que signa una actitud expectante, el grupo retoma algunos de los motivos iniciales, alternando swings contenidos y otros llenos de dinámica soltura, siendo así que ésta es la que ha de encauzar el gran finale. ¡Qué enorme conclusión para tan hermoso disco! 
 
Todo esto fue “05”, un disco enorme que sirve para mantener a la figura de SCHERZOO dentro de su sitial de luminosa y privilegiada grandeza que siempre ha estado a su disposición, siempre, desde ese ya lejano año 2011 que en sus inicios permitió ver la luz al primer álbum de este ensamble. Allí y en los dos siguientes discos, Thollot fue transitando por la batería, el bajo y los teclados mientras afinaba la dirección de la banda en concordia con su visión musical. El disco que ahora reseñamos es el primero en el que el grupo repite la alineación y la logística sonora del precedente; esto que puede sonar anecdótico es, en realidad, un síntoma claro de l certeza actual que funciona en esta quinta movida progresiva de SCHERZOO. ¡¡Disco recomendable al 200%!!
 
 
Muestras de “05”.-
Le Reveil: https://scherzoo.bandcamp.com/track/le-reveil
XZ/02: https://scherzoo.bandcamp.com/track/xz-02
Tsunami: https://scherzoo.bandcamp.com/track/tsunami

Saturday, October 24, 2020

ZAAL: una observación jazz-progresiva sobre nuestro entorno contemporáneo


 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Tenemos hoy el enorme placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del ensamble jazz-progresivo italiano ZAAL, fundado y liderado por el teclista Agostino Macor (cuyo impresionante currículum incluye a grandes grupos y proyectos como FINISTERRE, LA MASCHERA DI CERA, ROHMER, LAZONA y L‘OMBRA DELLA SERA): este tercer disco de ZAAL se titula “Homo Habilis” y fue publicado por el sello Lizard Records el pasado 9 de octubre. Se trata de un álbum conceptual sobre la relación entre el ser humano y las máquinas, un tema totalmente relevante no solo respecto a la mecanización imparablemente creciente de nuestra sociedad, sino también porque la actual situación de distanciamiento a nivel mundial ha hecho que la máquina sea prácticamente nuestra única vía de expresión fuera de los confines de nuestros hogares. Macor, quien, además de componer todo el material, se hace cargo del piano de cola, el piano eléctrico Fender Rhodes, los sintetizadores y el órgano, cuenta con una amplia cantidad de colaboradores en “Homo Habilis”. Ellos son los bateristas Federico Branca y Maurizio di Tollo, el bajista-contrabajista Paolo Furio Marasso, el violinista Sergio Caputo, la cellista Melissa del Lucchese, el percusionista Alessandro Quattrino, el vientista Edmondo Romano, el sitarista Emanuele Ysmail Miletti, el flautista Andrea Monetti, el saxofonista Francesco Mascardi y el trompetista Roberto Nappi Calcagno. Este disco sucede por 10 años a “Onda Quadra”, el mismo que se publicó 6 años después del primer disco de este proyecto, “La Lama Sottile”. En lo referente a la estrategia jazz-progresiva desarrollada en los discos precedentes, el enfoque musical expuesto en este nuevo disco supone una especie de continuidad lógica respecto a los anteriores, pero en lo referente a las tácticas compositivas y sus correspondientes arreglos, resulta que el esquema sonoro grupal ahora se orienta hacia una ampulosidad y densidad renovadoras, lo cual se debe al gran peso que tiene lo étnico en la mayor parte de este nuevo repertorio. Bueno, veamos ahora los detalles específicos de cada ítem del mismo, ¿vale?

 

Ocupando un espacio de poco más de 5 ½ minutos, ‘Meccanica Naturale’ abre el álbum comenzando con un envolvente motif de vientos y cuerdas que, a partir de la frontera del segundo minuto, se hace a un lado para que se expanda un grácil y etéreo cuerpo central sobre un compás de 7/8. Ahora el asunto cobra una prestancia más sólida mientras las sucesivas florituras de flauta, saxo y trompeta van enriqueciendo a paso firme los espacios aludidos por el piano eléctrico. Como ingeniosa contraparte a esto, la batería crea un groove mecanizado. El breve interludio en el que el sitar pasa al primer plano permite que se arme un epílogo ensoñador. Luego sigue la estupenda dupla de ‘Revéil (Post Big Bang)’ y ‘Presences’, durando 7 ¾ minutos y poco menos de 7 ¼ minutos, respectivamente, una dupla en la que en el ensamble explora más recursos variados. El primero de estos temas comienza con fraseos solemnes de piano con talante impresionista, los cuales son indicadores de la asunción de un talante más solemne. Coqueteando por igual con el chamber-rock y la fusión contemporánea sobre un trasfondo de tenor ambient, el ensamble edifica un hermoso desarrollo temático cuya delicada sutileza apunta hacia el exorcismo de algo misterioso que solo se manifiesta en parte, algo así como una poderosa luz de verano que solo puede manifestar parte de su grandilocuencia a través del amplio follaje de un bosque arcano. En los últimos minutos, la exuberancia latente se suelta un poco más. Por su parte, el segundo de los temas mencionados exhibe un estupendo híbrido de nu-jazz y Canterbury mientras expresa las primeras instancias de genuina extroversión del álbum. La rotunda vitalidad de la trompeta y las sobrias florituras del piano eléctrico se asocian fluidamente a través de sus marcadamente contrastantes personalidades. La extroversión en curso va in crescendo merced al vigor incrementado que aporta la batería, lo cual repercute en que las cosas se pongan un poco más densas, eso sí, sin perder un ápice de exquisitez. Las cosas regresan al punto de origen para el último minuto y medio, en general, aunque la batería sigue dando últimas muestras de mágica soltura antes del silencio de clausura. ¡Qué hermosa fue esta secuencia de los tres primeros temas! Sin duda, hemos tenido aquí unos 20 ½ minutos de enorme gloria jazz-progresiva... y todavía queda más por disfrutar.


El breve preludio ‘Broken Arm Improptu’ (dura medio minutos) instala una atmósfera melancólica con base de piano, y con ello abre la puerta a la emergencia de la pieza titular. ‘Homo Habilis’ recoge muchos aspectos de la sistemática sutileza sonora y la calidez expresiva expuestas en los temas #1 y #2, volviendo al campo de la fusión contemporánea mientras lo siembra con semillas de avant-jazz y chamber-rock. Recibiendo los ecos del SUN RA de la fase 70-74, los EMBRYO de los dos primeros álbumes y el paradigma de JULIAN JULIEN, el ensamble construye una atmósfera alegre con la que presume abiertamente de las perfiles y atmósferas exóticos que va reforzando a su paso. Un jolgorio ágil y mágico a la vez, un estupendo cénit del álbum. ‘Jaime S*mmers’ es otra pieza breve que consiste en una atmósfera ensoñadoramente  minimalista de piano eléctrico; así, prepara el terreno para el arribo de ‘Instruments’, un tema cuya función es la de retomar los aires coloridos y joviales de la pieza titular, pero esta vez se hace con un aura un poco más ceremoniosa, como si la celebración de la vida se centrara esta vez en lo contemplativo y no tanto en la alegría justificada por sí misma. Al igual que en el caso de ‘Homo Habilis’, el sitar ocupa un rol prominente dentro del ensamble, pero en esta ocasión, son las cuerdas y no los vientos quienes asumen el rol protagónico dentro del entramado central. ‘Revéil (Together Project)’ impone una nueva luz sobre los gráciles ejercicios sonoros vertidos en el segundo tema del álbum, proveyéndoles de un señorío nuevo y realzando el potencial de misterio metafísico en sus encuadres expresivos. Las sobrias intervenciones del piano eléctrico se capitalizan con sus propios ecos mientras el saxo asume un posicionamiento relativamente reservado dentro de su propio protagonismo, todo ello mientras las percusiones indias y el sitar instauran el núcleo central de la edificación sónica que, poco a poco, genera sus propios recursos de exuberancia. Por muy contenida que esté en esta ocasión, el vitalismo de los instrumentos actuantes se hace notar con diáfana plenitud. El trayecto polimórfico del ensamble va ensanchando su vía gradualmente y, a mitad de camino, halla en la batería un foco renovador con el que el mencionado vitalismo puede acoger para sí un resplandor suntuoso. ‘Android Void’ dura poco más de 5 ½ minutos y se hace cargo de cerrar el repertorio de “Homo Habilis”. La multívoca secuencia sintetizada y los espacios vacíos señalados por los espartanos fraseos del piano muestran el contraste entre la abstracta ingeniería que sustenta la mecanización del mundo y las añoranzas concretas del corazón humano. Esta sencilla composición ostenta en su arreglo una sofisticación preclara y cristalina donde parecen cruzarse los mundos de GOGO PENGUIN y TORTOISE.



Todo esto es lo que el colectivo de ZAAL nos ha brindado con “Homo Habilis”. El maestro Agostino Macor y sus colaboradores nos han ofrecido un festín musical de gran alcurnia que expone, en menos de 4 minutos y medio, convincentes y refinadas pruebas de inspirada evolución estilística dentro del paradigma esencial de ZAAL. Esta observación sobre el entorno contemporáneo de la humanidad actual es todo un triunfo para la vanguardia italiana del momento. ¡¡Recomendable al 200%!!

 
 
Muestras de “Homo Habilis”.-
Presences:  https://www.youtube.com/watch?v=rP4_djYdsls
Homo Habilis: https://www.youtube.com/watch?v=_r31T_dCdBU
Revéil (Together Project): https://www.youtube.com/watch?v=CCNDZ6aV4lc

Thursday, October 22, 2020

La materia estelar de OVRFWRD


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Aquí estamos con complacidos de presentar el nuevo disco de la banda estadounidense OVRFWRD, el cual se titula “StarStuff” y fue publicado el segundo día del presente mes de octubre, tanto en vinilo como en CD, de forma independiente. El cuarteto conformado por Richard Davenport [batería y percusión], Kyle Lund [bajo], Mark Ilaug [guitarras eléctricas y acústica] y Chris Malmgren [pianos acústico y eléctrico Fender Rhodes, órgano Hammond B3, sintetizadores y mellotrón] contó con las colaboraciones ocasionales de la flautista Paula Gudmundson y el percusionista Brian Hanna. El nuevo material contenido en este disco fue grabado entre el 15 y el 19 de julio pasados en The Hideaway Studio, situado en la ciudad de Minneapolis Minnesota, la residencia del grupo. En líneas generales, podemos señalar que este disco sigue por la senda de fresca sofisticación que tan buenos réditos estéticos brindó a la banda el disco de estudio precedente, 
“Blurring The Lines (... A Democracy Manifest)”, el cual data de dos años atrás, y además, ahonda con mayor tesón en el aspecto prog-sinfónico; a partir de aquí, se impulsa un lirismo más sistemático que el que se hizo presente en cualquiera de los trabajos precedentes de la banda. Siendo fiel a su propia esencia histórica, el cuarteto ha sabido crear algo razonablemente renovado dentro de sus propias pautas musicales. Bueno, veamos ahora los detalles de este nuevo disco.

 


El repertorio del disco comienza con la dupla de la pieza homónima y ‘Firelight’, completando entre ambas un total de 10 ¾ de música poderosa y cautivadora. ‘StarStuff’ se inicia con unos fraseos sobrios y evocadores de guitarra, los cuales abren pronto la puerta a la irrupción del ensamble entero a fin de que el cuerpo central pueda instaurar sus majestuosos recursos de recogimiento etéreo. La banda está dispuesta a elaborar una inteligente combinación de estilizaciones sinfónicas y atmósferas post-rockeras, siendo así que la guitarra guía el desarrollo temático y el mellotrón lo colma con flotante elegancia. Por su parte, ‘Firelight’ se enfila hacia un dinamismo más aguerrido, y es esta vez el órgano quien inicia el esquema sonoro creado para la ocasión. Tras un breve preludio de tenor espartano, el grupo se dispone a realizar un groove extrovertido y llenarlo con subterfugios llamativos y fosforescentes. El asunto suena a una cruza entre EMERSON, LAKE & PALMER y URIAH HEEP, añadiéndose algunos elementos de KANSAS. La soltura que se va desenvolviendo preserva siempre un aura distinguida, incluso cuando el swing baja un poco su intensidad alrededor de la frontera del tercer minuto y medio. Esta segunda pieza del álbum es, sin duda, uno de los puntos álgidos del mismo. ‘Let It Burn (King George)’ se caracteriza por exhibir un lirismo cálido y bien articulado, no ajeno a cierto impacto desde el área del prog-folk, algo para lo cual ayuda bastante la intervención de la flauta en algunos lugares estratégicos (incluyendo un hermoso solo a mitad de camino). Con todo, es justo decir que la expresividad rockera es lo que más sobresale dentro de los arreglos instrumentales, asentados con elegante precisión sobre el predominante tempo de 6/8. Los paradigmas de YES y CAMEL, junto a los aires de familia con sus compatriotas de MOON LETTERS, trazan la atmósfera general de este bello tema. Siendo el tema más extenso del álbum con sus poco más de 8 ¼ minutos de duración, ‘Look Up’ está diseñado para llamar la atención de una manera especial. Comenzando con un prólogo aguerrido y ceremonioso, pronto el cuerpo central exhibe una mezcla de sinfonismo y jazz-prog, siendo así que los primeros lucimientos del teclado y de la guitarra se manejan con sugerente sobriedad. Ya más adelante, otros solos de guitarra se sentirán notablemente más filudos, al modo de un híbrido de Beck y Howe; de este modo, el bloque general también deberá sonar más potente, antes de que la sección epilogar elabore un clima sereno. En líneas generales, nos parece una pieza muy bella, con un trasfondo melódico pautado liberalmente para que sean las atmósferas y los solos quienes más se luzcan durante la operabilidad grupal. Otro cénit del álbum. 
 
‘Daybreak’ consiste en una pieza de piano solo que, en lo básico, suena muy a lo GENESIS de la etapa 76-79, algo muy romántico y absorbido por una aureola de expectativa. A pesar de que persisten algunos tonos que anuncian cierta gravedad, es un aire de calmada reflexión el que predomina en esta pieza; de hecho, funciona muy bien como epílogo adicional para la pieza precedente. ‘Zathras’ cambia de registro y nos lleva hacia un paraje musical más fastuoso, el mismo que comienza con un talante denso y poco después se deriva hacia una musculatura excelsa y señorial. Vuelven a salir a flote los aires de familia con YES y KANSAS, así como con los paradigmas de MOON LETTERS (y de paso, también de ECHOLYN). El cierre del álbum llega de la mano de ‘From Parts Unknown’, tema donde predomina lo introspectivo, lo cual permite al grupo volver a explorar a fondo su dimensión lírica y su habilidad para explorar atmósferas para ponerlas en funcionamiento dentro del centro temático. Lo mucho que se hacen notar el piano y la guitarra acústica en medio del bloque sonoro global habla bien del modo en que el grupo concretó el balance estructural entre lo bucólico y lo suntuoso en esta composición idónea para cerrar el álbum de forma impresionante. Poco menos de 39 minutos, ése es todo el tiempo que ha necesitado el personal de OVRFWRD para lucirse a lo grande otra vez, aunque tal vez hubiésemos querido que durara un poco más. 
“StarStuff”, su aporte a la producción progresiva internacional del presente año 2020, es un disco enérgico y refinado que habrá de merecer un lugar preferente dentro de las listas de discos más destacados; por lo pronto, permite a los OVRFWRD permanecer firmes en un sitial elevado dentro de la actual generación de rock progresivo estadounidense. Un excelente disco que recomendamos al 100%.

 
 
Muestras de “StarStuff”.-
Firelight: https://ovrfwrd.bandcamp.com/track/firelight
Look Up: https://ovrfwrd.bandcamp.com/track/look-up
From Parts Unknown: https://ovrfwrd.bandcamp.com/track/from-parts-unknown 

Monday, October 19, 2020

La quinta navegación progresiva de NODO GORDIANO... ¡Y con tripulación nueva!

 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la tremenda alegría de presentar el nuevo trabajo de la banda italiana NODO GORDIANO, la cual había entrado en un largo proceso de hibernación tras la publicación de “Nous” en el año 2014. El nuevo disco se titula “Sonnar” y nos muestra a una banda que ha pasado por una drásticamente remodelada alineación conformada por Andrea De Luca [guitarras, bajo y teclados], Davide Guidoni [batería, percusiones y teclados], Filippo Brilli [vientos] y la rusa Natalia Suvorina [voces]. Si el nombre de Davide Guidone nos suena de algo, es por sus amplias presencias en TAPROBAN, DAAL, PENSIERO NOMADE, DORACOR, NUOVA ERA y un largo etcétera; de hecho, su presencia es sumamente relevante como nuevo integrante de la banda, pues De Luca y él se repartieron las labores de composición del nuevo material. Este disco es también el segundo con una persona integrante que se hace cargo exclusivo del canto, pero ahora está la peculiaridad de que el canto está más presente dentro de los viajes musicales grupales planificados, diseñados y grabados para la ocasión. El grupo ha venido asentando una posición muy particular dentro de la escena progresiva italiana del nuevo milenio, especialmente entre sus discos segundo y cuarto (
“Alea”, de 2005, y “Nous”, de 2014), un híbrido de patrones Crimsonianos, avant-prog, jazz-prog y fusión contemporánea. “Sonnar” ofrece esto, queda claro, pero también algo más: una energía aumentada y renovadora para el particular eclecticismo progresivo del grupo, algo que se nota particularmente en muchas de las labores de la batería, así como en la prioridad de recursos distorsionados para los guitarreos. Hay notables incrementos de aridez y garra a través de la irrenunciable aura de exquisitez que siempre ha sido parte del ideario de NODO GORDIANO a través de todas sus encarnaciones. Este ítem será publicado oficialmente por el sello Lizard Records a fines de noviembre próximo, pero ya hay algunos adelantos del mismo en las redes virtuales.* Las sesiones de grabación para el presente disco, el quinto en la discografía de NODO GORDIANO, tuvieron lugar entre los meses de enero y agosto de 2020; los ulteriores procesos de mezcla y masterización fueron realizados por De Luca en el estudio Officine Nodo Gordiano de Roma. 

 


Durando 9 minutos y pico, ‘Only Fool! Only Poet!’ abre el álbum con una aura señorial envolvente e imponente, impulsada por un grosor musical que permite al desarrollo temático asumir una actitud robusta, y esto va en crescendo cuando emerge el canto. Ya a mitad de camino, el groove se torna más lento y ceremonioso, y es así que esta nueva instancia de la pieza adopta un talante evocador. Para poner algo de variedad al asunto, el bloque sonoro crea algunos pasajes frenéticos en clave funky-rock. ‘Limbic Rendez-vous’ sigue a continuación para explayarse en un fulgor sonoro intenso y versátil, comenzando con un motif jazz-progresivo filtrado a través de un recurso a lo VAN DER GRAAF GENERATOR, y con algunos elementos de heavy prog insertados de manera cuidadosa y elegante. Lo siguiente es un cuerpo central razonablemente complejo donde conviven elementos Crimsonianos y cósmicos; el modo en que el bajo se impone sobre las bases de sintetizador y el empuje que muestra el saxo al entrar a tallar con incendiaria soltura son relevantes para que el vitalismo en curso concrete el foco de densidad que exige a todas luces. Es tremendo que el álbum comience con la dupla de estos dos convincentes temas, especialmente el segundo, al cual desde ya señalamos como un cénit decisivo del álbum. ‘Charun’ exhiba una mezcla de RIO y fusión desde un enclave cibernético que se ahonda sesudamente en la dimensión futurista del lenguaje progresivo. Es como si una idea perdida de los DEAD CAN DANCE hubiese sido remodelada por los TANGERINE DREAM bajo la guía de los ART ZOYD de la fase post-1983, y además, se le haya dado una dosis extra de surrealista agilidad. El cuarto ítem del repertorio es la suite ‘After Dusk’, que se explaya por un espacio de 20 ¾ minutos. Las ocho secciones que la conforman se titulan respectivamente ‘Promenade’, ‘Debut’, ‘Hey, Mr. Professor!’, ‘Sgalambro’s Ghost’, ‘Pometine’, ‘Pale Gallery’, ‘Transhipment’ y ‘Nightdrive’. La primera sección es un ejercicio de free jazz con ruido de numerosa gente en el fondo, mientras que la segunda se sostiene sobre un llamativo groove rockero donde se fusionan los modelos del heavy prog y del prog sinfónico, con algunos matices Vandergraafianos que se insertan en algunos parajes estratégicos. El núcleo temático de esta sección destila una exquisita aureola de tensión y garra, y ésta se volverá más densa y exuberante en la siguiente sección, la misma que se sostiene sobre un groove más complejo y frenético. Ya estamos en terreno Crimsoniano y el ritmo acogido por el ensamble es rebosante de dinamismo. 
 


Cuando las cosas se calman un poco, la combinación de espartanos fraseos de guitarra y sobrias florituras de bajo llenan varios de los espacios impulsados por el swing parsimonioso elaborado por la batería. Este pasaje misterioso y relativamente sosegado establece una intrigante y eficaz mezcla de jazz-rock y post-rock, con una vibración contenida que a veces encuentra espacios de soltura en algunos ornamentos de la batería. A fin de cuentas, la misión principal de esta sección es la de fungir como puente hacia un próximo motif que está más orientado hacia un hard rock melódico de estilo clásico (muy cercano al modelo de LED ZEPPELIN, en verdad), alimentado por ribetes psicodélicos que coquetean con el stoner. La siguiente sección comienza con una prestancia etérea y embrujadora, tal vez con un sutil trasfondo de enigmática oscuridad, pero aún capaz de establecer recursos de fulguroso expresionismo por vía de un excelente solo de guitarra que se deja acompañar dignamente por unas excursiones fastuosas del bajo. Lo etéreo fue reemplazado por lo aguerrido, y para cuando llega el momento del nuevo (y muy extenso) solo de saxo, el despliegue de vigor creciente termina por asentarse con persuasiva elocuencia. Éste es el empuje hacia el cual se dirigía el clímax definitorio y concluyente de la suite. La dupla de ‘Vanth’ y la pieza homónima cierra el álbum. El primero de estos temas mencionados es un ceremonioso viaje instrumental de talante Crimsoniano que, de manera ocasional, también echa un guiño al paradigma de PRESENT. Los ornamentos de sintetizador brindan un bizarro trasfondo de tenor space-rockero, pero son las capas mellotrónicas quienes asumen el protagonismo dentro del arsenal de teclados utilizado para la ocasión. En cuanto a ‘Sonnar’, éste empieza con un prólogo sereno y ambiental guiado por un envolvente desarrollo armónico de los teclados y ornamentos de guitarra. Cuando ingresa el cuerpo central, el grupo crea una atmósfera prog-sinfónica alimentada por una aridez estilizada. La espiritualidad de esta canción de cierre es reflexiva a pesar de que se transpiran patentes aires extrovertidos en los arreglos instrumentales. Es como si una idea de GENESIS hubiese sido reconstruida por ANEKDOTEN, y a lo largo de este camino metamórfico, se hubiese añadido un factor jazz-rockero al armazón rítmico. Para el último minuto, el teclado y la guitarra elaboran un reprise del pasaje introductorio en camino hacia el fade-out.



Esta quinta navegación progresiva de parte del colectivo de NODO GORDIANO ha supuesto un importante cambio de rumbo para su evolución estilística, siendo el material contenido en “Sonnar” un testimonio del renovado nervio expresivo con el que grupo iza sus velas en dirección a sus remodelados horizontes musicales. Cargando con el peso de su propia historia, el grupo se ha dado a sí mismo no solo nueva sangre sino también una nueva vitalidad. Una muy agradable sorpresa ha significado para nosotros este nuevo disco de NODO GORDIANO, el mismo que recomendamos totalmente como parte de cualquier fonoteca actualizada del multívoco género progresivo de nuestros días.

 
 

Muestra de “Sonnar”.-
Limbic Rendez-vous: https://www.youtube.com/watch?v=QmaAX89q3ak 
After Dusk: https://nodogordiano.bandcamp.com/track/after-dusk
Vanth: https://nodogordiano.bandcamp.com/track/vanth



* Agradecemos a nuestro amigo Andrea De Luca por presentarnos este disco con anticipación.