Monday, July 21, 2025

Tercer triunfo de la idea del rock como experimentación de la mano de MALDITO WASABI


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
La vanguardia argentina es realmente imparable, o al menos, eso parece cuando nos topamos con el tercer disco del ensamble experimental MALDITO WASABI, el cual se titula simplemente “3”. El álbum está en el mercado como descarga digital a través del sello Viajero Inmóvil. Este tercer capítulo de la susodicha banda, actualmente alineada por Jorge Falcón [guitarras], Fernando Bruno [bajo y dispositivos electrónicos] y Juan Manuel Montenegro [batería y percusión] nos vuelve a mostrar su gran espíritu de aventura a la hora de combinar recursos del avant-prog, el ruidismo y la psicodelia de raigambre stoner bajo sus propios términos. En esta ocasión, con una musculatura rockera más expansiva que en el álbum precedente. Lo que se recoge en este disco fue grabado, mezclado y masterizado en el Estudio A17 Records durante los meses de marzo y mayo de 2025. Edu Pop y Falcón se hicieron cargo de la mezcla, asumiendo sólo el primero de ellos la labor de masterización. 
 
El repertorio de “3” se inicia con ‘Acto 9’, un jam centrado sobre un groove consistente donde la musculatura se reviste de electrizante fulgor. Los delirantes fraseos sistemáticamente disonantes de la guitarra y el talante punzante de las sofisticadas líneas del bajo se asocian naturalmente sobre el majestuoso swing de la batería. Lo que suena aquí tiene un apego muy cercano a los GURU GURU de los dos primeros discos, así como con la faceta más anarquista de la tradición space-rockera y, cómo no, los descarríos del free jazz a través del filtro del punk-jazz. De hecho, esto último se hace más evidente en el tercio final de la pieza. Impactante inicio de las cosas, pero bueno, todavía quedan más sorpresas por develar y disfrutar en los Actos siguientes. En efecto, la dupla de ‘Acto 10a’ y ‘Acto 10b’ se manifiesta como un par de piezas diseñadas para explorar las directrices más abstractas y surrealistas que forman parte irrenunciable del ideario de MALDITO WASABI. ‘Acto 10a’ juega con pulsiones cibernéticamente filtradas donde la estrageia maquinista sirve para que el trío viaje a sus anchas por la región del futurismo dentro de un vehículo equipado con una ingeniería ruidista. Los incansables drones comandan la siempre inconstante articulación de sonidos de mecanismos, artefactos hospitalarios, atmósferas siderales, motores de vuelo, pulsiones eléctricas, tránsitos furtivos de personas sin identificación, e incluso una voz de mando que combina la parquedad de la orden y la ansiedad de la vigilancia. La variación minimalista que surge a poco de pasado el ecuador de este peculiar viaje sonoro añade un matiz extra de tensión que aterriza en una luminosidad absorbente y aterradora. Por su parte, ‘Acto 10b’ impone un aura un poco más extrovertida para la perpetuación de las abstracciones ruidistas del momento, siendo así que la solitaria guitarra instaura un señorío bizarro y surrealista. Estos efluvios y traqueteos posmodernistas se orientan hacia una zona intermedia entre JOHN ZORN y GROUND ZERO. Algunos fraseos ostentan cierta ceremoniosidad, algunos momentos de extravagante reposo en medio de las aún más extravagantes deconstrucciones que van teniendo lugar.
 
Con sus casi 11 ¾ minutos de duración, ‘Acto 11’ es el ítem más extenso del disco y también es el encargado de cerrarlo. Tras un inicio caótico que juega traviesamente con su propia indefinición al tomar el relevo de ‘Acto 10b’, el trío logra concretar un jam reconocible sobre un tempo moderadamente ágil, el cual permite al bloque sónico transitar fluidamente de la psicodelia progresiva al jazz-rock experimental y viceversa. Es casi como si se hubiese edificado una encrucijada entre KING CRIMSON, ALMENDRA y MASSACRE (el grupo de Fred Frith y Bill Laswell en los 80). Como el vitalismo reinante siempre está sujeto a deconstrucciones ulteriores, la guitarra y el bajo perfilan cuidadosamente los momentos en que gestan inquietantes despliegues lisérgicos y otros donde asumen un posicionamiento más sutil. Sea como sea, ambos puntos de referencia ostentan vibraciones punzantes, jugando con lo inesperado dentro de un contexto de improvisaciones coordinadas. Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, el trío intentsifica las cosas con aguerrida determinación hasta que llega otro paraje deconstructivo, esta vez, con un porte solemnemente cósmico. Un cierre muy impactante del repertorio, sin duda, y posiblemente haya sido éste el cénit de un disco caracterizado por una grandilocuencia uniforme. Como resumen final, lo que se nos ha mostrado en los menos de 40 minutos que dura “3” ha sido otro triunfo de la ideal del rock como experimentación dentro de la escena vanguardista argentina del momento. Un logro más para el currículum de MALDITO WASABI dentro del arte del sonido en su posición más extrema. Una nueva victoria... ¡¡¡Y ya van tres!!!

No comments: