HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA
Es un enorme gusto presentar el nuevo trabajo fonográfico del grupo español AURORA CLARA, el cual se titula “Seven Hills” y fue publicado el pasado 8 de junio por el sello Youkali Music. El grupo elabora en este nuevo disco un asentamiento especial del factor rockero dentro de su habitual mezcla de jazz-rock, rock progresivo y fusión contemporánea, lo cual lo convierte en un trabajo particularmente filudo dentro de su vigente discografía. En éste, su quinto trabajo de estudio, el guitarrista y compositor Raúl Mannola lidera una alineación que se completa con el flautista Juan Carlos Aracil, el teclista Denis Bilanin, el bajista Nil Oliveira y el baterista-percusionista Miguel Díaz. La sólida díada de “Dreams” (2023) y “IV” (2024), los dos discos precedentes, posicionó al quinteto en un lugar muy alto dentro de la élite progresiva española y “Seven Hills” cumple con la misión de reforzar esa presencia alturada con un renovado vigor expresivo; repasemos los destalles de su repertorio ahora mismo.
El disco se inicia con la pieza homónima, que es también la más extensa con su espacio de casi 10 minutos. ‘Seven
Hills’ comienza ostentando un groove a medio tiempo sobre un compás inusual donde la exquisitez del motif central sabe apoyar su encanto intrínseco con una dosis adecuada de nervio. El posterior arribo de un exuberante solo de flauta aporta una pauta fundamental de colorido al bloque sonoro donde los instrumentos encuentran su amalgama perfecta. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, emerge un segundo motif donde el vigor aumenta un poco al modo de una cruza entre CAMEL y Jeff Beck con un trasfondo hispano: el solo de guitarra es simplemente alucinante, elevando su estructura lvirtuosismo hacia una senda de genuina efervescencia pasional. Un solo de órgano que se mueve en el área fronteriza entre los paradigmas de Wakeman y Lord empuja al ensamble a dar forma definitiva a la sección final del desarrollo temático, el cual termina a lo grande. Un acto valiente de parte de la banda el de iniciar el repertorio con un cénit. Acto seguido,
emerge ‘Day Five’, tema que cumple con la función de concentrar los varios recursos de suntuosidad que el tema inaugural ya concretó en su mezcla de jazz-rock y prog sinfónico, siendo así que el primero de estos factores está un poco más realzado. El señorío de las cristalinas florituras de la flauta incrementan el candor del enclave melódico en curso. Los ulteriores solos de guitarra y de teclado completan la majestuosidad del momento a paso firme con el sólido sustento de una dupla rítmica bien afiatada. ‘Blues For L.C.’ apunta hacia el patrón de los WEATHER REPORT de fines de los 70 a la ahora de edificar el ambiente general para el jam central. Los solos de sintetizador y de guitarra gestan eficaces recursos de vigor mientras la flauta pone sus designios pastorales al servicio de una funcional musicalidad (un poco a lo FOCUS).
‘Wise
Raven’ es el segundo tema más largo del disco con sus 9 minutos y pico de
duración. Su encuadre está más directamente conectado con el estándar sinfónico: la estilización melódica y el cuidado perfilamiento de los diversos esquemas rítmicos que se van hilando cohabitan dentro de un fluido sendero musical donde la extroversión es la pauta predominante. La versátil exuberancia del momento tiene varios vasos conectores con el paradigma Yessiano y el patrón de Steve Hackett, más algunos sutiles matices del proyecto eléctrico de Chick Corea. Otro cénit del repertorio. ‘Feel
The Cool Wind’ regresa a la atmósfera señorial que ya apreciamos en el tema #2, esta vez, con una cualidad un poco más grácil que se sostiene sobre el elegante swing armado por la dupla rítmica. Las tonalidades y la energía colectivas se sostienen sobre un excelente equilibrio entre los instrumentos actuantes. La no muy larga
composición ‘No Return’ trae consigo el cierre del álbum. Su espacio de 2 ½ minutos está focalizado en un jam vivaz en base a la guitarra acústica, la cual había iniciado la pieza con un intrigante prefacio. Una vez en acción la dupla rítmica, la guitarra eléctrica entra a tallar con la forja de un ascenso armónico en asociación con la flauta y el sintetizador, resolviéndose todo con un travieso nudo conclusivo. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Seven Hills” desde los cuarteles de AURORA CLARA, un disco bastante colorido cuyo consistente vigor expresivo le asegura un puesto de merecido privilegio dentro de la élite progresiva de España y, por qué no, de Europa entera.
Muestras de “Seven Hills”.-
Seven Hills:
https://www.youtube.com/watch?v=Gacs3LOMoYE
Wise
Raven: https://www.youtube.com/watch?v=xUGq5cmPqr8

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