Thursday, July 21, 2016

IL CASTELLO DI ATLANTE: la ciudadela renovada del sinfonismo italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca presentar el nuevo trabajo fonográfico de la curtida y prolífica banda italiana IL CASTELLO DI ATLANTE, titulado “Arx Atlantis”. El nombre del disco, publicado a fines del pasado mes de marzo por vía del sello Aenima Recordings, significa lo mismo que el de la banda en el idioma latín. La formación del grupo consta de los veteranos de siempre Aldo Bergamini [guitarras y voz] y Paolo Ferrarotti [teclados, batería y voz] junto a Andrea Bertino [violín], Davide Cristofoli [teclados], Dino Fiore [bajo] y Mattia Garimano [batería]: de estos cuatro últimos, Fiore es el que lleva más tiempo como integrante del grupo. En el caso de Garimano tenemos a un baterista permanente que reemplaza parcialmente al baterista original y aún vigente miembro Ferrarotti, el cual prefiere en su actual edad pasarse al rol de segundo teclista y ocasional baterista adicional mientras sigue alternando roles vocales con su colega eterno Bergamini. La línea de trabajo de IL CASTELLO DE ATLANTE sigue centrada en cultivar un sinfonismo rico y estilizado, fiel tanto a la tradición de la primera escuela británica como a la primera escuela de su propio país. Junto a la vitalidad de YES y la espiritualidad de GENESIS conviven la magia de PREMIATA FORNERIA MARCONI, el lirismo prístino de LOCANDA DELLE FATE, la calidez señorial de LE ORME y la fuerza de METAMORFOSI. La gente de IL CASTELLO DI ATLANTE siempre ha sabido darle un sabor propio a la amalgama de las influencias recibidas, y en el caso de este bello disco que es “Arx Atlantis”, ésta sigue siendo la regla. Da paso, sirve para celebrar el aniversario #40 del grupo. Pasemos ahora a los detalles del disco en cuestión.


Ocupando un espacio de 10 ¼ minutos, ‘Non Ho Mai Imparato’ da inicio al repertorio con una fastuosidad irresistible, rebosante de magnetismo melódico, el mismo que es perpetrado con un refinado punche rockero. La intensa y extrovertida amalgama de riffs guitarreros y orquestaciones de múltiples teclados viene oportunamente sazonada por retazos de violín. Poco antes de pasar la barrera del quinto minuto y medio, el grupo transita a un motivo más furioso que el anterior, lo cual abre campo para el ulterior explayamiento de un solo de órgano. Es una pena que este motivo, con todo el gancho que tiene, sea tan breve, pero es suficiente para elaborar un clímax señorial antes de que un pequeño puente ceremonioso retome el motivo inicial con miras a gestar una conclusión majestuosa para la canción. Una gran apertura para el álbum, sin duda, y la misión de sucederla está a cargo de ‘Il Vecchio Giovanne’… y la misión se cumple con rotunda solvencia. En efecto, esta pieza que es solo un poco menos extensa que la primera despliega un atrapante y conmovedor colorido melódico trazado por un lirismo contundente en su refinamiento romántico, el mismo que a lo largo del camino se beneficia de ocasionales ornamentos manieristas. El encuadre de violín y teclados ocupa un rol más destacado dentro del esquema instrumental, lo cual ayuda a que el sentido orquestal de la composición se muestre particularmente relevante. ‘Ghino E L’Abate Di Cligni’ se centra en recursos de expresividad sobria y serena: el escenario sonoro porta una espiritualidad relajada como si estuviera envuelta bajo el manto de una bruma otoñal, algo muy afín a lo que notamos en los momentos más solemnes del paradigma Genesiano, y también en los dos primeros álbumes de PFM. Cabe señalar el rol que cumple Tony Pagliuca como invitado especial a los teclados: sí, nos referimos al tecladista histórico de LE ORME, uno de los grupos crucialmente influyentes en el desarrollo histórico de la visión musical de IL CASTELLO DI ATLANTE.


La antepenúltima pieza del álbum se titula ‘Il Tempo Del Grande Onore’ y ciertamente se trata de la canción más ligera del álbum. Tras un breve pasaje preparatorio signado por un groove tribal de talante misterioso, la canción da rienda suelta a su vitalismo directo. Un breve interludio reposado sirve para consolidar al motivo central rumbo a su reprise conclusivo. No debemos pasar por alto la anécdota entrañable de que para esta ocasión Massimo Di Lauro aparece como invitado especial al violín: este músico que estuvo en la banda desde su origen nos obsequia una despedida por la puerta grande para el deleite de nuestros oídos. Durando cerca de 16 ½ minutos, ‘Il Tesoro Ritrovato’ cierra el álbum con una sólida síntesis de los aspectos esencialmente sinfónicos con los que se ha venido obsequiando a nuestros oídos a lo largo del álbum. Comenzando con una apertura solemne a lo YES, el grupo saca buen provecho de la situación para desplegar un efectivo retrato de los efluvios emocionales propios de la actitud contemplativa: las escalas de piano a la base sirven de asidero especial para esto, así como el canto compartido por Ferrarotti y Bergamino. Más adelante, el grupo gira a una sección más animada en la que el factor Yessiano se mezcla perfectamente con los aromas esenciales de los paradigmas respectivos de PREMIATA FORNERIA MARCONI y LOCANDA DELLE FATE. Si bien la patente prestancia de este ambiciosamente extenso tema no llega a igualar el esplendor establecido en las dos primeras canciones del álbum – sus puntos culminantes, según nos parece –, no deja de ser un cierre idóneo para el repertorio de “Arx Atlantis”, habida cuenta que su luminosidad melódica se deja llevar grácilmente por sus perpetuos centelleos sinfónicos. La orquestación final y el golpe postrero de gong completan el cuadro sonoro con total cabalidad.


Todo esto fue “Arx Atlantis”, un disco muy bello, tal como dijimos en algún lugar del primer párrafo de la presente reseña. La propuesta de IL CASTELLO DI ATLANTE sigue asentada como una firme ciudadela dentro de la élite prog-sinfónica de Italia, y teniendo en cuenta que la alineación del grupo ha recibido una renovación parcial, esto puede muy bien significar que aún nos deparan muchas obras de gran factura de parte de esta entidad musical. Por lo pronto, recomendamos “Arx Atlantis” como el estupendo disco que es. 


Muestra de “Arx Atlantis”.-
Non Ho Mai Imparato: https://www.youtube.com/watch?v=nQ4SdAbUFiE

Monday, July 18, 2016

BUBU: sueños de ayer, resplandores de hoy



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

“Así continuó Anabelas su cósmico desplazarse en espiral por los espacios vacíos del sueño, ondulando entre lo que podríamos decir la conciencia propia y las intersecciones de una realidad que cada tanto la ve aparecer en la fluorescencia de las piedras, en la perfección quimérica de las estructuras móviles del abrazo, entre silencios que le son absolutamente propios.” Esta leyenda ocupa la funda interior del clásico del movimiento progresivo argentino “Anabelas”, perteneciente al colectivo BUBU, el cual instauró una de las páginas más excelsas, intensas y aventureras del legado progresivo argentino de los 70s, una página que, de hecho, constituyó todo un hito dentro de la escuela avant-progresiva en tierras sudamericanas. Este colectivo ya no es tan solo una figura luminosa en un relato de grandezas pasadas sino una vida renovada que ha vuelto a conectarse con el universo a través de un nuevo trabajo, un EP titulado “Resplandor”. Pongamos orden a nuestras ideas comenzando por el principio.


Las raíces de BUBU se asientan en las mentes de los jóvenes estudiantes de arte del Instituto Di Tella, quienes gozaban de un amplio y creativo marco de referencia en los mundillos de la literatura, el teatro, las artes plásticas, y por supuesto, la vanguardia rockera de esa primera mitad de los 70s. Allí se dio la primera asociación del bajista Daniel Andreoli con el baterista Jorge “Monin” Liechtenstein (entonces, de ORION’S BEETHOVEN), el flautista Ricardo La Civita, el guitarrista Sergio Blostein, el violinista Noel Reyes, el carismático cantante Miguel Zavaleta y el saxofonista Wim Fortsman en saxos. SION fue el nombre escogido para el naciente ensamble, el cual tenía la mira puesta en una propuesta sonora que fuera tan vigorosa como fastuosa: así las cosas, Andreoli y Forstman se erigieron pronto en los creadores principales del grupo, al cual concebían bajo coordenadas orquestales. Andreoli se hacía cargo de la música y Forstman, de las letras. La disolución de SION no desmotivó a los sobrevivientes, quienes armaron BUBU desde las cenizas de aquél: como a Andreoli se le otorgó una beca en el Collegium Musicum para profundizar sus estudios musicales en composición. De hecho, fue la composición el rol que Andreoli hubo de asumir en exclusiva en BUBU, pues ahora el grupo contaba con las presencias del bajista Edgardo “Fleke” Folino y el recién llegado guitarrista Eduardo Rogatti, además del nuevo baterista Eduardo “Polo” Carbella, la flautista Cecilia Tenconi, el violinista Sergio Polizzi, junto al sempiterno frontman Miguel Zavaleta. Este último era inmensamente vital en las presentaciones en vivo de BUBU: su fuerza de carácter como cantante venía acompañada de su desparpajo actoral humorístico y su manejo de los contextos teatrales y la escenografía que añadía colores especiales a la compleja y muy intelectualizada música de la banda. En palabras del propio Andreoli, “lo que atraía a la gente era una combinación entre la música de BUBU en sí y todo el despliegue que había sobre el escenario, y esto era un aporte innegable de Zavaleta.” Una de las cosas que más se suele recordar de aquellos primeros tiempos es un sketch protagonizado por Zavaleta donde éste encarnaba a un tipo de traje y corbata con una maleta llena de dinero en sus manos, manteniendo una satírica interacción con una mujer de ropas glamorosas.


Andreoli ya tenía compuesta la amplia y ambiciosa suite bipartita “El Cortejo De Un Día Amarillo” antes de recibir la mencionada beca de composición, por lo que el abandono de un rol exteriormente activo en el grupo en aras de la exclusiva labor de composición le permitió desarrollar esta máxima inquietud de su ser. Él y Fortsman tenían muy en claro que la partitura era la estrategia necesaria para el desenvolvimiento musical de BUBU: la lógica de su gestación era inusual, pues primero se hacía la música y luego se delineaba la conformación del ensamble que debía ejecutar esa música. Este tipo de disciplina creativa se plasmó fehacientemente en “Anabelas”, tema que muestra la obsesión por KING CRIMSON, OLIVIER MESSIAEN e IGOR STRAVINSKY que por entonces tenía el buen Andreoli. Por supuesto, Forstman, además de ser el gran vientista que es, tenía talento ejecutivo para poner las cosas en marcha dentro del grupo… ¿o no sería mejor llamarle orquesta de rock? Dentro de estas pautas, la batería operaba como el instrumento más libre de todos, lo cual resultaba muy útil a la hora de avivar el swing de los momentos más febriles e intensos. Dejamos a Andreoli que nos explique cómo era la dinámica de los ensayos: “Ensayábamos las bases por separado. Bajo y batería por un lado. Después bajo, guitarra y batería. Y saxo, violín y flauta por otro lado. Después se ensamblaban todas las partes. El mérito por el resultado obtenido fue de todos los músicos, ya que el esfuerzo y la entrega fueron totales. Y no era fácil, porque más de uno ya estaba casado y tenía hijos y esto no daba dinero.” Es una pena que todo este arduo trabajo por amor al arte no se reflejara en el apoyo explícito por parte de algún sello discográfico: a pesar de que BUBU tuvo muchas presentaciones en vivo, los planes de la grabación de un disco se iban postergando, lo cual creaba un creciente deterioro y una no menos creciente incomodidad en los integrantes. Cuando las sesiones de grabación para el disco “Anabelas” por fin empezaron a tener lugar (entre marzo y octubre de 1978), Zavaleta solo estuvo en el grupo en los dos primeros días: sus discrepancias continuadas frente a Forstman llegaron a su punto máximo. El disco se tuvo que realizar con Petty Guelache ocupando el rol de vocalista.


A fin de cuentas, fue ésta la alineación que quedó inmortalizada en el registro del álbum de debut de BUBU, fue éste el BUBU que logró por fin abrirse al mundo. La absoluta maestría e infinita sensibilidad de cada integrante del ensamble permiten a cada pieza de “Anabelas” mostrarse como oro hecho sonido: el ensamble es exquisito y fiero a la vez, haciendo de la musculatura una nueva variedad de estilización… tal vez una variedad diabólicamente celestial. Incluso en aquellos pesajes en los cuales la guitarra o el saxo emiten despliegues rudos prevalece impoluto el sentido de la exquisitez. En las alternaciones e interacciones de saxo, flauta y violín se da una facilidad para transitar a través de parajes arquitectónicos que se repite en los viajes más libres; en paralelo, el trípode de guitarra, bajo y batería muestra gran soltura a la hora de reciclar las influencias de KING CRIMSON – tanto la época del “Red” como del “Lizard” –, MAGMA, MAHAVISHNU ORCHESTRA y FRANK ZAPPA. También se puede observar algo de la influencia del Canterbury en su faceta más “salvaje”: pensamos en los momentos más filudos de SOFT MACHINE y de CATAPILLA, por ejemplo. Y por si fuera poco, también confluencias con esa línea (mal) llamada RIO que desarrollaron los legendarios HENRY COW, especialmente en sus dos primeros álbumes. En más de un ocasión notamos que hay un aguerrido fraseo de guitarra que se conjuga fluidamente con los ornamentos de los vientos, lo cual permite que el desarrollo melódico de turno se sienta tan bizarro y tan cautivador a la vez: este elemento particular es un indicio irrefutable de la capacidad de BUBU de funcionar como una orquesta sin recurrir a encorsetamientos, sino por el contrario, manejar dinámicas renovadoras propias de las vertientes más osadas y cerebrales del movimiento progresivo. El bloque sonoro del ensamble se enriquece ocasionalmente con la presencia del invitado Mario Kirlis al piano, así como por la de un ensamble coral de seis personas. Como es natural dentro del cosmos musical de BUBU, que tanto espacio da a las amalgamas orquestales de vientos y violín, la flauta es el instrumento más destacado y relevante de estos dos.


La suite que ocupa toda la primera mitad de “Anabelas” instaura, de una vez por todas, el manifiesto de las ambiciones artísticas que se proyecta BUBU: eso es lo que se nos exhibe en los casi 19 ½ minutos que dura ‘El Cortejo De Un Día Amarillo’ (con sus dos secciones ‘Danza De Las Atlántides’ y ‘Locomotora Blues’), un manifiesto. La creación de intensa complejidad es la orden de cada nuevo minuto que pasa, derrochando musculatura a raudales tanto en los momentos más explícitamente frenéticos como en los más sutiles… y con toda esta carga sonora que arrolla, la pieza no pierde consistencia en lo más mínimo. Las expansiones de cada motivo determinado son manejadas con soberbia inteligencia: el bajista Folino merece una especial mención por logar que su instrumento se haga notar en medio de la inmensidad orquestal que arma el bloque de sus compañeros. La manera en que culmina la pieza es sencillamente genial: tenemos un engañosamente relajado pasaje de guitarra acústica y coral que poco a poco es absorbido por un explosivo solo de saxo que motiva el descargo de la tensión reinante, y cuando éste se concretiza, el neurótico clímax final se desata con una compacta y rotunda energía. Un dato curioso de esta suite es que en uno de sus interludios incluye una cita de la famosa composición del maestro EDWARD ELGAR Pomp and circumstance (anécdota musical que comparten BUBU con MIA por el caso de su primer disco “Transparencias”). Las otras dos piezas de “Anabelas”, a pesar de no ser tan épicamente diversas como ‘El Cortejo De Un Día Amarillo’, también gozan de una grácil genialidad que no se debe subestimar. ‘El Viaje De Anabelas’ resulta ser el ítem más exultante del disco, pletórico de modismos Zappianos tanto en lo que se refiere a la ostentación de extravagancia musical como a la descarada agilidad de los desempeños de los instrumentistas. Hay un determinante solo de violín que gesta una aura solemne desde el cual se proyecta un final majestuoso, marcado por una controlada explosividad. ‘Sueños De Maniquí’ comienza con una flotante sección con base de piano y canto, para que luego emerjan unos retazos sostenidos de guitarra desde donde la banda en pleno abre la puerta para entrar en acción. Las electrizantes indulgencias jazz-rockeras que tienen lugar despliegan un fabuloso frenesí que solo concluye cuando resurge la sección cantada inicial, ahora aumentada con un colorido más pomposo. El motivo en 11/8 del cierre nos puede hacer recordar a otro que apreciamos en ‘El Cortejo De Un Día Amarillo’ pero con un filo más audaz… o mejor aún, más caprichoso.


Todo esto que apreciamos en “Anabelas” fue el fin de una era. Cuando “Anabelas” salió por fin al mercado en el año 1978, el grupo en cuestión prácticamente había dejado de existir a pesar de que sus actividades en conciertos diversos aún le mantenían vigente a despecho de las tensiones y desintegraciones internas… Pero éste no fue el fin definitivo de la historia, pues BUBU ha vuelto a salir a la luz hace poco, y de hecho, ya tiene un nuevo ítem en su currículum vitae: “Resplandor”, un EP de tres piezas que conjuntamente suman una extensión de poco más de un cuarto de hora. Daniel Andreoli se hace cargo de la creación compositora que se debe concretizar por vía de las labores que están en manos de los nuevos instrumentistas… y esta vez uno de los nuevos es el mismo Andreoli al bajo. Los demás héroes son Julián Bachmanosky a la batería, Alvar Dusá Llamiani al violín, Federico Silva a la guitarra y Juan Ignacio Varela al saxo tenor. Si concebimos a BUBU esencialmente como una idea, entonces se hace preciso hablar de un regreso al mundo de los hechos dentro del aleatorio orden de la historia de la vanguardia progresiva argentina, una auténtica resurrección. Pero si centramos nuestra hermenéutica en la particularidad de todos y cada uno de sus componentes individuales desde los días de SION, debemos interpretar esta vuelta al ruedo como un acto de renovación y no tanto de resurrección, pues ninguno de los músicos comprometidos con la actual presencia de BUBU formaba parte de ninguna de las alineaciones de aquellos lejanos 70s. Eduardo Rogatti y “Polo” ya no están entre nosotros, así que también podemos apreciar esta nueva tentativa como un homenaje a la historia de lo que significó BUBU a través del esfuerzo de todos sus actores. Al igual que en los tiempos de ese ayer, el ensamble cuenta con un músico invitado a los teclados, y en este caso, se trata de Pablo Murgier, pero además, también está invitado el flautista Aníbal Domínguez.


El nuevo disco fue grabado en el último mes del año pasado 2015, siendo publicado en la red a mediados del presente 2016: veamos ahora los detalles específicos de “Resplandor”. Durando poco más de 3 minutos, la pieza homónima abre este EP con un despliegue de vigor extravagante cuya refinadamente neurótica arquitectura sónica ya reconocemos de los tiempos del primer disco. Las alternancias de protagonismo entre la guitarra, el saxo, la flauta y el violín están meticulosamente dibujadas dentro del gran espectro intensivo del bloque instrumental en pleno. Cómo no, la dupla rítmica asienta su dinamismo sustentador con un riguroso y bien afiatado músculo desde el cual se proyecta la antes citada neurosis musical. Nunca se llega al punto de saturación para el oyente cuando de combinar los paradigmas de KING CRIMSON y FRANK ZAPPA se trata. El tema más extenso es ‘Omer’, ocupando un espacio de casi 6 ¾ minutos: el lirismo introspectivo y la tensión emocional asolapada de la primera sección dan buenos réditos al ensamble, el cual toma un impulso nuevo a la hora de articular la segunda sección, construida sobre un dinamismo jazz-rockero cubierto bajo un sobrio ropaje de estilizado sinfonismo. El inicial impone su presencia de nuevo para completar el cuerpo central de la pieza con un lirismo enriquecido por una renovada fastuosidad. Cierra el EP ‘(Se Ponga El) Cielo Negro’, tema que cumple con la misión fundamental de volver a la intensidad extrovertida del primer tema y darle una expansión temática más ambiciosa, penetrándolo con ciertas referencias a los pasajes más punzantes de la suite del primer álbum. Eso sí, la inclusión de un pasaje reposado a mitad de camino nos toma gratamente de sorpresa al modo de un recurso disruptivo que reconstruye la musicalidad inherente al tema a fin de cimentar el camino hacia el clímax conclusivo. Esta nueva música es grandiosa, y a la vez, nos hace lamentar profundamente que sea tan breve, pero al menos, es un indicio indudable de una vitalidad progresiva renacida a todo dar.


Si éste es el presente de BUBU como registro fonográfico, en cuanto a la praxis, es de celebrar que el ensamble reconstituido haya tenido un celebrado debut en un concierto que tuvo lugar en el Teatro El Cubo el pasado 7 de julio. Ojalá sea éste solamente el preámbulo de un próximo desarrollo de nuevas ideas musicales dentro del gran escenario de la música progresiva de hoy en día.


Muestras de “Anabelas” y del BUBU actual.-
El Cortejo De Un Día Amarillo: https://www.youtube.com/watch?v=24Pu-ngYpkU
(Se Ponga El) Cielo Negro: https://bubuprog.bandcamp.com/track/se-ponga-el-cielo-negro

Saturday, July 16, 2016

DJAM KARET y los pantanos del ayer


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca echar una mirada al mes de octubre del año pasado 2015 para centrar nuestros ojos y oídos en el disco “Swamp Of Dreams” de DJAM KARET, el cual no fue literalmente un disco nuevo sino una recopilación de piezas no incluidas en álbumes de su catálogo sino en recopilaciones y proyectos especiales. Todas estas piezas han sido remasterizadas para la ocasión. Dado que las fechas de estas seis piezas recogidas en “Swamp Of Dreams” van entre 1990 y 2006, no es de extrañar que veamos a músicos de varias alineaciones en el transcurso del repertorio: dicho sea de paso, el repertorio sigue una secuencia cronológica inversa, comenzando con un tema del año 2006, siguiendo con dos del 2005, un cuarto del 2001 y dos de 1990. La lista de músicos involucrados en la creación de este material está conformada por Gayle Ellet (guitarras eléctricas y acústica, bouzouki, órgano, Moog, mellotrón, piano eléctrico, percusión y grabaciones de campo), Chuck Oken, Jr. (batería, percusión, programaciones de ritmos, sintetizadores análogos y digitales), Mike Henderson (guitarras eléctricas, acústica y slide, sintetizador bajo y efectos), Aaron Kenyon (bajo en un tema) y Henry Osborne (bajo en cuatro temas, bottled y elephant basses, y efectos).

El presente catálogo se abre con ‘Voodoo Chases The Muse’, una pieza enormemente vitalista que se encuadra dentro de una ágil confluencia entre el “cargamontón emocional” del space-rock y la elegante crudeza de la psicodelia progresiva, arropada con una generosa (que no apabullante) presencia de recursos electrónicos. Tenemos aquí algo así como una cruza entre el OZRIC TENTACLES pre-1995, el estándar de UPPER EXTREMITIES y una versión modernizada de GONG. ‘The Shattering Sky’ sigue a continuación para llevarnos hacia parajes sonoros más etéreos, aunque no por ello menos musculares: la presencia de lo electrónico sigue siendo importante en el entramado sonoro que se nos muestra aquí, siendo así que para los últimos dos minutos y medio el ensamble le da un viraje jazz-rockero al desarrollo del jam central. Da una enorme pena que tenga que llegar el fade-out porque realmente el tema tiene mucho gancho. ‘Pentimento’ se centra en un ejercicio de space-rock con raíces fusionescas norafricanas que se hacen sentir tanto en el groove de la dupla rítmica como en los arreglos percusivos. Los fraseos exquisitamente delirantes de la guitarra eléctrica evocan tanto a los vuelos magnánimos de STEVE HILLAGE como a la tensión neurótica de un FRED FRITH. ‘New Light On The Dark Age’ también gesta una ambientación space-rockera sobre una base fusionesca, pero esta vez el elemento exótico está inspirado en el Medio Oriente: el swing creado por la combinación de percusiones grabadas y electrónicas aparece reforzado por flotantes ornamentos de sintetizador. Cuando emerge ‘Inventions Of The Monsters’, nos topamos con una musicalidad serena y envolvente que tiene algo de grisáceo tenebrismo: es como música de fondo para el momento del surgimiento de algo que amenaza con ser terrible pero que aún no sale de su misterio originario.

La pieza que cierra el disco es también la más larga del mismo, y por si fuera poca responsabilidad, también le da título: durando poco menos de 8’50”, ‘Swamp Of Dreams’ comienza con climas cósmicos tan minimalistas como inquietantes, pero pronto emerge un frenesí rockero bastante marchoso que ostenta una sólida confluencia de psicodelia y sinfonismo. Los roles del sintetizador y el mellotrón dentro de la instrumentación global resultan, sin duda, esenciales para que el bloque sonoro se deje arropar por un colorido muy llamativo. También cabe destacar el groove tan fantástico que se instaura desde la batería, el mismo que sirve eventualmente para que el solo de guitarra pueda elevarse con confianza y garra. Así terminan los poco más de 44 minutos que nos ofrece “Swamp Of Dreams”, un ítem en el que la gente de DJAM KARET contempla varios momentos especiales de su creación pasada para beneplácito de todos los que nos ofrecemos como testigos oyentes. Una estupenda mirada a los pantanos musicales del ayer.


Muestras de “Swamp Of Dreams”.-

Wednesday, July 13, 2016

MACROSCREAM: la grandeza impenetrable de la actual escena progresiva italiana


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el tremendo agrado de presentar al grupo italiano MACROSCREAM por motivo del lanzamiento de su segundo disco, el cual se titula al igual que la banda… ¡y vaya si no es bueno este disco! Hacienda un poco de historia, tenemos que MACROSCREAM tiene su germen en la intención del bajista-teclista Alessandro Patierno de formar un grupo en Milán bajo el molde de la vieja tradición progresiva de los 70s desde inicios del milenio: dicha idea empezó a concretarse seriamente cuando entró en escena el baterista Marco Pallotti en el 2008, uniéndose poco después Davide Cirone a los teclados principales y Tonino Politanò a las guitarras. Contando todos ellos con estudios teóricos de música y composición, la idea cogió fuerza muy pronto, y más prontitud trajo el ingreso del violinista Gianpaolo Saracino, quien tenía ya una vasta experiencia en el área del folk-rock. “Sisyphus”, del año 2012, fue su disco de debut, y ahora en el 2016, “Macroscream” nos brinda un rotundamente hermoso catálogo de eclécticos viajes musicales donde el sinfonismo, el jazz-rock y la fusión contemporánea se unen en una compacta expresión progresiva. Todo un golazo para el sello Fading Records. Hoy por hoy, la alineación de MACROSCREAM consta de los mencionados Politanò, Saracino, Pallotti, Patierno (tocando también guitarra clásica, mandolina y algunas percusiones) y Cirone, además del vocalista Luca Marconi. El bloque sonoro que se explaya a lo largo del álbum se completa merced a una generosa lista de músicos invitados a los vientos (los saxofonistas Pierluigi Pensabene y Edoardo Capparucci, el flautista Fabio Angelo Colajanni y la trompetista Francesco Marsigliese), las percusiones (Davide Eusebi y Sanjay Kansa), las gaitas (Daniele Bicego) y los coros (Esharef Alì Mhagag, Awa Koundoul, Chiara Calderale y Ben Slavin). Veamos los detalles de este repertorio ahora mismo, ¿vale?

  

Durando poco menos de 13 minutos, la canción ‘Mr. Why’ abre el álbum con despliegues generosos de grácil coloración musical y de vibraciones humorísticas. El inicio con efectos de estación de metro y alguien caminando daban un probable augurio de teatralización y no nos estaban engañando: el canto de Marconi y los diversos motivos que se van sucediendo cuales trasfondos de escenas de una vida que parece tener mucho de cotidiana pero mucho más de peculiar captan la esencia de un relato cinematográfico. La primera sección está marcada por un ágil groove jazzero que está a medio camino entre la farsa Zappiana y un musical de Gene Kelly, mientras que la segunda sección vira a un dramatismo ceremonioso al estilo de PREMIATA FORNERIA MARCONI. La influencia de la vieja tradición progresiva italiana persiste mientras la tercera sección nos lleva a una aureola de exaltación surrealista: ahora la cosa apunta a un híbrido entre el manierismo hiperbólico de BANCO DEL MUTUO SOCCORSO y el aspecto fusionesco de AREA. El pasaje final nos lleva a una dimensión reflexiva donde la congregación de piano y violín dirige a la instrumentación global. Sigue a continuación ‘Then It Goes Away’, pieza que elabora un aura jazz-rockera imponente y aguerrida, a pesar de que la armazón de los compases sustentadores no es precisamente muy frenética. Estableciendo un entramado sonoro que porta aires de familia con los paradigmas de D.F.A. y DEUS EX MACHINA, también hay campo para la inserción momentánea de un groove de corte reggae. ‘Unquiet’ es el título del tercer tema y se caracteriza por un hermoso despliegue de lirismo, muy en línea con la tradición del prog sinfónico. La pieza exhibe una vitalidad señorial a despecho del empleo de un compás razonablemente reposado para el sustento de su desarrollo temático. La ambientación resultante establece ciertos aires de familia con las líneas de trabajo de NOT A GOOD SIGN y UBI MAIOR, aunque sin duda los recursos jazz-rockeros siguen presentes en los coloridos que aportan los solos de saxo y el Groove ligero que crea el piano eléctrico. Por otro lado, es imposible no pensar en el PFM del “Chocolate Kings” cuando entran a tallar esos hermosos diálogos de guitarra y violín.

  

‘The Flying Giampy’ está a cargo de establecer, al menos en su mayor parte, un dinamismo sanamente extrovertido que nos retrotrae a los legados de COLOSSEUM y de GENTLE GIANT (época del “Three Friends”), además de algunos resabios del inmortal estándar del Canterbury en su versión más fastuosa (HATFIELD AND THE NORTH, NATIONAL HEALTH). Así las cosas, con el oportuno añadido de la robustez del jazz-rock contemporáneo, tenemos también una conexión con ALTARE THOTEMICO y DEUS EX MACHINA. Para la sección final, el grupo elabora un motivo solemne y ceremonioso con el cual la pieza adquiere una envolvente aureola pomposa, un poco a lo GENESIS. Durando cerca de 11 minutos ‘Goliath’ se explaya en expresionistas luminosidades musicales. Su función principal consiste en desarrollar una genuina síntesis de los aspectos más marcadamente extrovertidos de la rutilante y caleidoscópica vitalidad musical que la gente de MACROSCREAM ha venido marcando como su norte estilístico a lo largo del repertorio precedente. Algunas secciones ciertamente irradian un gozo de vivir único, contagioso, muchas veces humorístico; también cabe señalar que aquí están algunos de los mejores solos de sintetizador del disco. La conclusión, ceremoniosa como es, recibe los ecos del masivo colorido precedente. Los últimos 12 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Impenetrable Oak Bark’, canción que empieza centrándose en un relax emocional sobrio y envolvente con una sencilla instrumentación protagonizada por la guitarra acústica. Cuando llegamos a la frontera del tercer minuto, el grupo varía de registro hacia una triunfante luminosidad signada por complejos grooves y elegantes interacciones entre guitarra, teclado y violín. Otras dos secciones sirven para que el grupo trabaje con un creciente lirismo desde cuya estilizada placidez se podrá articular la erección del pomposo final de la canción, la cual delinea un preclaro ejercicio de emotividad musical: el dramatismo reinante goza de una vibración grisácea muy efectiva. El fade-out da la impresión de que la tensión emocional en curso se encierra en su propia espiral sin solución de continuidad.

  
  

MACROSCREAM y “Macroscream” son nombres a ser anotados en nuestras agendas de próximas compras progresivas porque tenemos en nuestras manos una joya definitiva del presente año 2016, no nos cabe duda alguna al respecto. Recomendado al 100%.


Muestras de “Macroscream”.-
Unquiet: https://altrockproductions.bandcamp.com/track/unquiet

Sunday, July 10, 2016

El púlsar musical de COUNTER-WORLD EXPERIENCE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy prestamos nuestros oídos al trío alemán COUNTER-WORLD EXPERIENCE por motivo de su nuevo trabajo “Pulsar”, el cual sucede por cuatro años a su obra anterior “Music For Kings”: “Pulsar” queda registrado como el sexto ítem de estudio en lo que va de su carrera discográfica, siendo publicado a mediados de marzo pasado por vía del sello Haensel & Gretel, en coordinación con MIG para la distribución a gran escala. Benjamin Schwenen [guitarras y efectos], Sebastian Hoffmann [bajo] y Thorsten Harnitz [batería] prosiguen con su misión de mantenerse firmes como una de las figuras más señoriales del ámbito alemán del jazz-prog-metal. Para esta ocasión, el trío contó con las intervenciones de apoyo ocasionales de Christian Meyers (a la trompeta en un tema), Fountainhead (a la guitarra sin trastes en un tema), Steve Die Giorgio (al bajo sin trastes en un tema) y Hannes Gorssmann (a la batería en un tema). Veamos ahora los detalles del repertorio de “Pulsar”, ¿vale?


El repertorio del disco se pone en marcha con la pieza homónima, la cual despliega una estupenda vitalidad en el departamento melódico por vía de la guitarra y los efectos sintetizados, mientras que la dupla rítmica decide elaborar un groove contenido en el sustento de la pieza. Si alguien quería encontrar un híbrido de LIQUID TENSION EXPERIMENT y TRIBAL TECH, pues aquí lo tiene. Acto seguido, ‘Bellatrix’ se encarga de llevar la herencia de robustez estilizada y sobria de la pieza de entrada hacia una dimensión más “barroca”: el colorido que aporta la trompeta ayuda mucho a reforzar el refinamiento musical en curso. La dupla de ‘Helios’ y ‘Merak’ cumple con la misión de expandir la paleta estilística de la banda a paso firme y con convicción. Estableciendo una musculatura imponente tras un breve preludio de carácter etéreo, ‘Helios’ explora a fondo la dimensión prog-metalera del trío hasta llevarla a establecer parentescos con los modelos del DREAM THEATER de los últimos 6 años y de SPECIAL PROVIDENCE. Por su parte, ‘Merak’ nos brinda un agradable ejercicio de jazz-rock donde la ceremoniosa sutileza con que se dibuja el motif central se beneficia del impulso provisto por el groove elegante de la dupla rítmica. ‘Elektra’, el quinto tema del álbum, regresa con todo a la faceta más vitalista de la banda: haciendo una aseverada ostentación de su poder metálico, el trío se centra en su propia capacidad de generar una explosividad rotunda y luminosa. A pesar del atractivo gancho que tiene esta pieza, el grupo decide no extenderla demasiado. ‘Nebula’ sí se extiende por un espacio de 6 minutos, y lo hace creando un clima de serena introspección. Las suaves orquestaciones sintetizadas saben trascender a su trasfondo para envolver a la instrumentación global. ‘Alpha Serpentis’, por su parte, se centra en una pomposidad sinfónica para crear un nuevo ropaje para ese lado muscular de la banda que siempre se rehúsa a desaparecer por mucho tiempo. El desarrollo temático es simplemente impactante, un encuentro inaudito y bien articulado entre la galaxia de DREAM THEATER y el cosmos de KEITH EMERSON.


Si en la dupla de ‘Helios’ y ‘Merak’ tuvimos un clímax de sano eclecticismo, con esta otra dupla de ‘Nebula’ y ‘Alpha Serpentis’ tenemos la mejor exhibición del contraste de luz y sombra que late en el estilo de COUNTER-WORLD EXPERIENCE en lo que va del disco, pero el disco tiene que seguir adelante con ‘Zaurak’, tema que perpetúa en buena medida la sofisticación rutilante de la pieza anterior, además de reforzar las huellas de cálido vigor que se instauraron desde la secuencia de las piezas segunda y tercera del álbum. Así las cosas, la breve pieza ‘Europa’ debe asumir la misión de devolvernos a la faceta textural del grupo: específicamente, se trata de un reservado solo de guitarra con ribetes blueseros que se explaya sobre unas capas cósmicas de sintetizador: casi como un homenaje al paradigma del PINK FLOYD de la época 73-75. Mientras nos vamos acercando al final del disco, ‘Cygnus’ vuelve a la dimensión extrovertida de la banda, pero esta vez con un uso muy medido del fuego rockero. El repertorio concluye con el fuego estilizado y desaforado de ‘Sirius’, pieza que va a tono con los elementos más agresivos del disco. En nuestro balance general de estas dos últimas piezas, sentimos que los solos de guitarra destrozan todo a su paso, pero no al modo de un torbellino que transforma el paisaje inicial en un caos irreconocible sino al modo de una fuerza inteligente que remodela un orden anterior para crear otro nuevo. Todo esto fue “Pulsar”, un disco ameno y efectivo en el cual la gente de COUNTER-WORLD EXPERIENCE saca de sí sus mejores recursos de vigor expresivo. Recomendamos este disco con toda seriedad y toda honestidad a quienes disfrutan de las vertientes jazz-rockera y prog-metalera dentro de la escena del rock artístico de nuestros días.


Muestras de “Pulsar”.-
Nebula: https://www.youtube.com/watch?v=_foFt4Hq_xw

Thursday, July 07, 2016

MOOGG: todo un lujo italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy agradable ocasión de presentar el segundo disco del grupo italiano MOOGG que se titula “Italian Luxury Style” y que resulta una de las novedades fonográficas más notables de la infatigable avanzada progresiva que se mueve en el país de Italo Svevo y Umberto Eco. Este grupo está conformado por Marco Dolfini [batería, percusiones y canto], Toni Galforini [teclados], Roberto Matiz [bajo] e Ivan Vanoglio [guitarras], y tiene como vecinos estilísticos a grandes figuras actuales del jazz-prog italiano como ACCORDO DEI CONTRARI, ALTARE THOTEMICO y ASSOLO DI BONGO, sin pasar por alto algunos vasos comunicantes con los inolvidables D.F.A. Se trata del segundo disco de la banda: su debut fonográfico tuvo lugar en el 2011 con “Le Ore I Giorni Gli Anni”, pero la banda existe desde el año 2003. En efecto, este grupo inició sus días en ese año como un trío de teclado-bajo-batería para incorporar a un guitarrista un año después: años después, los tenemos encarnando un cénit particular e inmenso dentro de la avanzada progresiva de su país. Especialmente, este segundo disco es todo un lujo: pasamos a ver sus detalles a continuación.  


Ocupando un generoso espacio de casi 11 ½ minutos, ‘Ieri / Italian Luxury I’ abre el álbum con un aire de relejada distinción marcado por el piano eléctrico en el breve prólogo y luego exaltado con gloriosa extroversión fusionesca con el ensamble en pleno actuando con un vitalista jolgorio. Las influencias que el grupo recibe de los legados de RETURN TO FOREVER y WEATHER REPORT son innegables, aunque también se puede advertir matices mediterráneos al estilo de los legendarios exponentes de la primera generación del jazz-prog italiano PERIGEO. Menciones especiales para los solos de sintetizador, que ostentan una perfecta mezcla de virtuosismo y magia lírica. A mitad de camino, la pieza vira hacia un segundo motivo, de tal modo que la extroversión reinante pasa a una atmósfera un poco menos exaltada; así las cosas, los modelos de HATFIELD AND THE NORTH y NATIONAL HEALTH pasan a ser las voces rectoras en la musicalidad en curso. A poco de llegar a la frontera del séptimo minuto emerge por primera vez el canto de Dolfini, el cual motiva no solo el redondeo del nuevo motivo sino que también impulsa la gestación de un fabuloso pasaje instrumental desde donde se ordena el clímax final. Tras este excelente punto de arranque emerge ‘Nani, Verline E Cortigiani’, pieza que comienza recibiendo de frente el impacto de colorido y extroversión de la primera pieza y llevarla hacia una dimensión más incendiaria: esta vez, el énfasis está en lo rockero del jazz-rock, con una guitarra que se expande a placer sobre las bases que elaboran los otros tres instrumentos. Un segundo momento es para los lucimientos respectivos del piano eléctrico y del bajo, y así el ensamble vuelve al modelo de RETURN TO FOREVER en su faceta sosegada. Eso sí, no falta el cierre frenético, algo a lo cual la banda es muy adepta. Durando poco menos de 6 minutos, ‘Turista Per Sempre’ nos muestra sin tapujos la faceta introspectiva de la banda, trabajando un groove lánguido y un desarrollo melódico etéreo e impresionista, muy al modo de GILGAMESH. Más adelante, ‘Due Come Noi’ retomará esta faceta llevándola hacia un ahondamiento en las vibraciones melancólicas que arropan naturalmente a esta estrategia particular. La guitarra acústica y el piano eléctrico comparten el protagonismo sónico mientras el bloque general logra crear una ambientación ensoñadora.


Retomando la ilación normal del disco, nos topamos con ‘L’Estinzione Del Congiutivo’, canción que ostenta una musicalidad muy grácil y luminosa, y definitivamente, su foco está en darle un lirismo refrescante a las coordenadas extrovertidas y expresionistas bajo las que se mueve el cuarteto la mayor parte del tiempo. Los aires de familia Canterburyanos que determinan las vibraciones de la guitarra (ésta nos suena mucho al estilo de Phil Lee) y el dinamismo impoluto con el que la dupla rítmica maneja los complejos compases diseñados para la ocasión generan una magia muy especial desde donde la luminosidad reinante asume también una ligeramente inquietante densidad. El quinto tema del álbum se llama ‘Le Voyage (Pour Christian Vander)’ y ya desde el subtítulo debemos entender los indicios que el grupo parece darnos respecto a su concepción, aunue en verdad, no hay mucho de Magmiano en esta pieza que de por sí ostenta una musculatura bárbara y convincente desde la cual todos los instrumentistas están motivados para poner toda la carne en el asador. En su mayor parte, la pieza en cuestión suena a un híbrido de RETURN TO FOREVER y MAHAVISHNU ORCHESTRA, con algunos matices añadidos en alguna breve sección que se inspiran tal vez en el aspecto jazzero del discurso del Zeuhl – o sea, tiene más afinidad con los proyectos solistas de CHRISTIAN VANDER. Aquí hay un solo de sintetizador tremendamente demoledor, rebosante de voracidad, candente como un sol de verano, imponente como la presencia de un castillo imperial, y también hay una presencia destacada del bajo en la arquitectura grupal. El disco concluye con otra pieza de largo aliento, ‘Italian Luxury II (Include Ritorno A Ieri)’, la cual dura poco más de 10 ½ minutos (es el segundo más largo, dicho sea de paso). Cargando con la misión de redondear el ciclo del repertorio con una exaltación similar a la que tuvo lugar cuando se inició, nos muestra al ensamble desplegando su vigor de siempre con un colorido particularmente exultante los jams que crea sucesivamente. El momento del solo de batería porta una rotundidad fulminante con miras a concretizar el arribo de un espectacular final donde el grupo explora a lo grande una mezcla de nervio y lirismo: jazz-rock y densidad psicodélica se funden en una indivisible unidad sonora. 

  

Como balance final, tenemos en “Italian Luxury Style” un muestrario fabuloso de rutilante música jazz-progresiva, un trabajo fonográfico que ubica a MOOGG como una de las bandas más notables dentro de la actual escena progresiva tanto de Italia como del mundo entero. ¡¡Recomendado al 500%!!


Muestras de “Italian Luxury Style”.-
Due Come Noi: https://mellowrecords.bandcamp.com/track/due-come-noi

Monday, July 04, 2016

HUMAN FACTOR expanden su universo prog-psicodélico


HOLA, AMIGOS DE AUTOPIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El grupo ruso HUMAN FACTOR vuelve a la carga en el presente año 2016 con su nuevo trabajo “Homo Universum”, el cual ahonda seriamente en la confluencia de space-rock y heavy prog que ha marcado su propuesta musical desde siempre (bueno, desde el tiempo de su primer disco “4:Hm.f”), siendo así que ahora este cuarteto decide insuflar renovadores aires del post-rock y del post-metal a su esquema sonoro a fin de enriquecerlo de una manera eficaz y decisiva. Publicado en abril pasado, este disco que tenemos en nuestras manos nos muestra a unos HUMAN FACTOR con las ideas bien claras sobre cómo robustecer su propuesta con miras a afilar sus aristas más fastuosas y refinar su potencial de contundencia sónica. Este cuarteto de Sergey Volkov [teclados y guitarras], Ivan Ivanov [guitarras], Alexander Meshcheryakov [bajo] y Konstantin Shtirlitz [batería] realmente se las trae. 

Ocupando un espacio de 7 ½ minutos, ‘Beyond The Event Horizon’ abre el álbum con una serena calidez desarrollada sobre un groove contenido que, a pesar de no estar exento de vivacidad, despliega solamente una dosis mesurada de musculatura con el fin de preservar con impoluta precisión la sobria espiritualidad en torno a la que se centra el motif. Los guitarreos son más propios del estándar del post-metal que del space-rock, mientras que la labor de los teclados hace buen uso de su potencial orquestal. Tras este evocativo punto de arranque sigue ‘Fifth Dimension’ para aportar una coloración más etérea a un esquema de trabajo que se mantiene incólume y coherente: el empleo de retazos de guitarra para complementar los riffs en simultáneo con las capas de sintetizador es un recurso muy útil para ello. A contrapelo, la dupla rítmica ejerce una musculatura mayor a la empleada en el primer tema, y esto habrá de ser aprovechado por la guitarra para elaborar algunos trucos robustos durante el desarrollo del jam. La tercera pieza del álbum se titula ‘145 Billion’ y cumple con la misión de elaborar un refrescante procedimiento sonoro con el que el cuarteto aumenta sus recursos de energía en el desarrollo temático y sofisticación en la armazón rítmica. La cercanía con el modelo de sus paisanos de VESPERO se puede advertir con facilidad, aunque hay algo más de cercanía con el de los belgas de QUANTUM FANTAY (sus dos primeros álbumes) y los alemanes de SPACE DEBRIS. Con ‘Abandoned… Devanated’, el álbum conquista una suerte de cénit musical, siguiendo así el ímpetu creativo explorado en el tema precedente. En efecto, creando una especie de síntesis entre la sobria y elegante incandescencia de los dos primeros temas y el brío sofisticado del tercero para llevar a esta instancia de “Homo Universum” hacia un clima de arrebatada fastuosidad. Estando el cuerpo central bien dibujado desde temprano, los músicos saben bien cómo dar numerosas vueltas en torno a él y mantener su frescura intacta por varios minutos mientras le añaden capas de multivalente expresividad sonoro. Como dijimos, tenemos en ‘Abandoned… Devanated’ el cénit perfecto del álbum y en ‘145 Billion’ su anunciador idóneo.


Haciendo honor a su título, ‘On The Top Of Light’ nos abre las puertas a la dimensión más mística de la visión musical del grupo: específicamente, su enfoque se centra en un retorno a las vibraciones señoriales y serenas de las dos primeras piezas del álbum con dosis añadidas de luminosidad rockera en los pasajes más musculares. ‘Sails Of The Sun’ instaura un nuevo cénit del álbum con su modo tan creativo y vigoroso de elaborar un despliegue de estilización progresiva para arropar y alzar el cuerpo central del jam en curso. Tenemos aquí una de las mejores labores de los teclados en todo el disco. La pieza que cierra el disco es también la más extensa del mismo, ocupando un espacio de 9 ¼ minutos. El proceso de desarrollo para su dinámica particular se centra en enfatizar las ambientaciones grisáceas que se derivan de los riffs básicos y las labores de los teclados en las orquestaciones y ornamentaciones solistas; estas últimas realzan las bases armónicas en curso. Mientras tanto, la dupla rítmica establece una robusta ingeniería para los cimientos de las susodichas ambientaciones: cabe destacar especialmente la labor de la batería en aquellos pasajes en los que el groove dominante se beneficia de un incremento de la sofisticación. El asunto llega a ponerse épico en varias instancias de la pieza, logrando así conformar un revelador clímax conclusivo para el disco. Todo esto fue “Homo Universum”, un disco intenso e interesante que nos muestra a unos HUMAN FACTOR en una renovadora plenitud creativa.  


Muestras de “Homo Universum”.-
Abandoned… Devanated [video-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=bWla51fV50A
Beyond The Event Horizon [ensayo]: https://www.youtube.com/watch?v=mWj0vllsuaU  


Friday, July 01, 2016

Los dos lados de ANTHONY PHILLIPS, 37 años después

Sides 4 disc deluxe edition

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

ANTHONY PHILLIPS es una figura señorial dentro de la tradición del rock progresivo sinfónico británico. Ya con tener en su currículum vitae una estadía en los primeros años de GENESIS como guitarrista y uno de los compositores más prolíficos de la banda en sus primeros años, su carrera solista tan versátil y tan prolífica le pone a la altura de otros gigantes como MIKE OLDFIELD y RICK WAKEMAN… y eso que su labor principal está en la composición de música de archivo para telefilmes, documentales y cosas así. Además, su álbum solista de debut “The Geese & The Ghost” es un clásico indiscutible del género progresivo en los 70s. En fin, lo que nos ha brindado este año el sello Esoteric Recordings – una sucursal de Cherry Red Records – es una meticulosa reedición de su cuarto álbum, titulado “Sides”, publicado originalmente en 1979. Este disco procuraba proponer un híbrido de rock melódico accesible y rock progresivo, siguiendo así la tendencia iniciada en el segundo álbum “Wise After The Event” (del año 1978). Se trata de una edición deluxe con 3 CD y un DVD: los CD recogen una remezcla actualizada del disco, una serie de maquetas preparatorias y la mezcla del vinilo original, respectivamente, mientras que el DVD contiene una mezcla de formato surround sound del disco. PHILLIPS se hace cargo de todas las guitarras y los teclados, además del bajo en un tema y el cello en otro (bajo el seudónimo de Vic Stench), y el canto en tres temas (bajo el seudónimo de The Vicar). La dupla rítmica constante está formada por dos veteranos ilustres de la vanguardia progresiva británica: Mike Giles (el mismo primer baterista de KING CRIMSON) y John G. Perry (bajista que pasó por las filas de CARAVAN, CURVED AIR y la banda de GORDON GILTRAP). También colaboran Ray Cooper (percusiones diversas), Frank Racotti (tímpanos orquestales), el productor del álbum Rupert Hine (percusión en la balada ‘Luy Will’ y corno inglés en el poderoso instrumental ‘Nightmare’… pero bajo el seudónimo de Humbert Ruse), Mel Collins (saxo), así como los cantantes Dale Newman y Dan Owen (integrantes de un dúo, pero aquí cantan por separado en un puñado de canciones). Un chiste recurrente en los créditos de los discos de ANTHNY PHILLIPS es la presencia de un tal Ralph Bernascone, y “Sides” no es la excepción: se trata de una persona real pero su presencia en los discos de PHILLIPS es solo una ficción bromista… tanto así en el caso de este disco que tenemos en nuestras manos que se le atribuye la intervención vocal en el tema instrumental que cierra el disco.



El repertorio se inicia con ‘Um & Aargh’, canción ágil y amena con una letra punzante que exhibe un ácido sarcasmo contra la intervención de la gerencia corporativa en el proceso creativo del arte: la letra es abundante y exige una vocalización precisa a la hora de ajustarla al ritmo marchoso de turno. La letra incluye citas sobre cómo algunos de estos esperpentos enternados y acorbatados se ponen a cuestionar el que “esta música sea demasiado buena para la gente” y evaluar que “estas canciones carecen de pelotas”*. El groove es gentil y pegadizo, al modo del aspecto más asequible del art-rock que en esos mismos fines de los 70s exploraban CAMEL (post-Bardens) y GENESIS (post-Hackett). Cabe destacar también el bello interludio contenido antes de que las olas vuelvan a su cauce marchoso pues incluye un bellísimo solo de guitarra, flotante y lamentoso para un giro inteligente en medio de tanta jovialidad burlesca. Tras este brote inicial de humor pop-progresivo siguen las cálidas baladas ‘I Want Your Love’ y ‘Lucy Will’, siendo así que la primera de éstas guarda una estilización tremendamente refinada al estilo de THE ALAN PARSONS PROJECT (en la época del “Eve”) mientras que la última nos suena como una canción prima hermana de esa estupenda reliquia de GENESIS que es ‘Vancouver’: PHILLIPS y sus compañeros de turno se esmeran en delinear delicados paisajes al pastel de la faceta más vulnerable del corazón. ‘Side Door’, por su parte, nos muestra una vibración flagrantemente popera que coquetea seriamente con grooves de tendencia funky: el gancho es obvio y hasta alevoso, pero no por ello se deja de sentir esa fineza propia de PHILLIPS en su faceta abiertamente lírica. ‘Holy Deadlock’ baja un poco las revoluciones para ofrecer una curiosa mezcla de reggae y jazz-pop, casi como acercándose a esos estándares del pop extravagante que 10CC convirtió en marca propia. ‘Souvenir’ es un bonus track que originalmente había aparecido como lado B del single de ‘Um & Aargh’: situado como sexta pieza del CD, nos revela una calidez introspectiva esencial ya desde los primeros días de la carrera solista de PHILLIPS. Las líneas de flauta que aporta John Hackett son útiles para completar algunos matices del interludio instrumental.

Es en la segunda mitad donde hallamos las aristas más eclécticas y reveladoras de la inspiración musical que motivaba a PHILLIPS por aquel entonces, totalmente dispuesta a preservar sus inquietudes aventureras. ‘Sisters Of Remindum’ es un instrumental simplemente fabuloso que se sostiene vivazmente sobre las estilizadas cascadas del piano, mareas sónicas que quedan solventemente cubiertas por las orquestaciones de los sintetizadores. Mientras tanto, mientras la dupla rítmica y las percusiones adicionales  resuelven convincentemente el llenado de espacios, lo cual hace que se enfatice el dinamismo sinfónico nuclear de la pieza; también hay un momento breve de soltura rockera. Aires de familia con los estándares de THE ENID y GREENSLADE se notan de manera clara. Épica y romántica, la canción ‘Bleak House’ está basada en una novela firmada por el maestro literario Charles Dickens: la inspiración llegó a PHILLIPS tras apreciar una versión teatral de la susodicha novela. Haciéndose eco de la abundante magia sinfónica de la canción precedente mientras elabora un irresistible lirismo romántico, esta canción se siente muy cómoda en el parnaso de las mejores composiciones del rock progresivo británico con base de teclados: la manera en que los sintetizadores y el piano eléctrico añaden sus masivos coloridos al piano acústico es colosal. También ayuda el aire señorial del canto de Dale Newman. ‘Magdalen’ dura 7 ¾ minutos y es la pieza más extensa del álbum: se trata de otra balada progresiva, la cual abandona el esplendor épico de ‘Bleak House’ a favor de un manierismo pastoral que se siente muy afín al estándar Genesiano. Los momentos de relajada languidez se proyectan sólidamente en espera de la emergencia de la dupla rítmica para los estribillos y los pasajes de refuerzo del motif central. El clímax conclusivo del disco llega con el fabuloso instrumental ‘Nightmare’: siendo la segunda pieza más extensa del álbum, suena como un cruce de los caminos de STEVE HACKETT y ROBERT FRIPP… así es la fuerza de carácter que impone el motif central a cargo de la dupla de guitarra y guitarra-sintetizador, la cual podemos describir como una imagen sonora de la encrucijada entre ‘Please, Dont Touch’ y ‘Breathless’. El talante ominoso del pasaje central es manejado con sumo refinamiento, aguardando el momento en que el interludio lleve las cosas a una esfera más intensa.


Es toda una experiencia recordar este momento particular de la carrera fonográfica de ANTHONY PHILLIPS como artista de Arista Records, y eso es lo que encontramos en el tercer volumen de esta reedición especial, una remasterización de la mezcla de estéreo publicada en la primera edición de vinilo. El primer volumen nos ofrece una remezcla nueva a partir de las cintas de master originales, y allí encontramos no solo un sonido más prístino para cada uno de los instrumentos utilizados para las piezas del álbum sino también la ausencia de las maracas de Morris Pert para ‘Nightmare’ y la de sus congas para ‘Lucy Will’. Resulta que estos ornamentos percusivos fueron añadidos en posproducción en tomas de estudio sobre las ya existentes pistas definitivas, y dado que éstas fueron las que exclusivamente se utilizaron para la remezcla, entonces no formaban parte de la información sonora de la que dispusieron Jonathan Dann, Simon y Beau Hayworth al preparar esta reedición. En cuanto al segundo volumen, éste contiene maquetas rescatadas y nuevas mezclas instrumentales de las canciones que formaron parte del álbum, además de un par de tesoros rescatados para la ocasión. Por ejemplo, tenemos en dicho volumen 2 una reveladora versión completa de la maqueta original de ‘Um & Aargh’ sin el fade-out: Perry y Giles siguen dando rienda suelta al swing un poco más sin PHILLIPS para improvisar su propia conclusión, la cual llega cuando falta poco para llegar a la frontera del séptimo minuto. También tenemos la versión single de esta canción. Una agradable sorpresa es la canción sobrante ‘Catch You When You Fall’ en una versión netamente instrumental (la letra original era poco satisfactoria para el propio PHILLIPS): aquí se revela como un agradable ejercicio de pop-rock con algunos ribetes progresivos que calzan (una vez más) con el estándar del CAMEL de esa época. Un detalle de especial valía es la inclusión de la bella pieza de piano ‘Before The Night’, la misma que nació como una posible alternativa a ‘Bleak House’, pero que fue abandonada debido a cuán bien evolucionó ésta: de todos modos, ‘Before The Night’ resulta una bella exhibición de serena melancolía con un gran potencial épico. Hablando de ‘Bleak House’, también disfrutamos aquí de una hermosa mezcla con la base de piano y pocos sintetizadores, lo cual nos ayuda a apreciar mejor la imponente belleza de la pieza en su estado más “puro”. ‘Side Door’ también aparece en una maqueta sin el saxo de Mel Collins que se añadió durante el periodo de posproducción. El DVD nos muestra la nueva mezcla con tres alternativas de disfrute audiófilo y poco más, aunque se ven simpáticos los aumentos de las imágenes de la portada del disco cada vez que se recurre a una modalidad de audio. El libro está lleno de información sobre la orientación artística que enfocaba entonces el maestro PHILLIPS, además de sus apreciaciones sobre el negocio musical corporativo, además de algunas fotos interesantes (como una de la fiesta de presentación de “Sides”). También hay un folio con una imagen a escala grande la portada y la contraportada: es una delicia ver los créditos de ese tamaño.


Bueno, todo esto fue nuestro humilde repaso de este clásico de ANTHONY PHILLIPS: se nota que este músico tenía suficiente talento como para salir muy airoso de las presiones a las cuales le sometía la élite ejecutiva de la industria musical – el resultado es muy positivo desde los estándares de la música progresiva. Esta reedición cuatripartita es el pretexto idóneo para disfrutar de estos dos lados de la visión musical de PHILLIPS: el asequible y el exigente.  


Muestras de “Sides”.-
I Need Your Love: https://www.youtube.com/watch?v=VxZsWFw0zDA 
Souvenir:  https://www.youtube.com/watch?v=TtwVCUyn13Y


* Hechos de la vida real: la primera frase se lo dijeron a Perry cuando estaba ya producida la grabación de su primer álbum solista, mientras que la segunda fue sugerida fervientemente al propio Phillips mientras terminaba de grabar su segundo álbum “Wise After The Event”.