Tuesday, April 12, 2022

THE TRONOSONIC EXPERIENCE: un doble juego de luces y sombras

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el muy especial honor de presentar lo nuevo del ensamble jazz-punk-progresivo noruego THE TRONOSONIC EXPERIENCE, una diada de álbumes publicada en formato de vinilo por el sello Apollon Records: PROG, los cuales son respectivamente titulados “The Shadow Vol. I” y “The Shadow Vol. II”. El primero de ellos se publicó en color naranja el asado 18 de marzo, mientras que el segundo se publicó a la semana siguiente en color rojo. El grupo también ha mostrado al público este material en algunas redes virtuales. El honor de presentar esta doble obra es, tal como dijimos, muy especial, porque no solo es la propuesta más ambiciosa que este cuarteto ha creado hasta el momento, sino porque también se trata del trabajo póstumo del principal compositor de la banda, el bajista Per Harald Ottesen. Ottesen, quien también ha tocado la guitarra lap steel y gestado algunos efectos electrónicos en el nuevo repertorio, no llegó a ver la publicación de este disco porque sucumbió al cáncer a inicios del pasado mes de marzo a los 48 años de edad, pero los planes para publicar este doble concepto de “The Shadow” no se detuvieron para nada. Los otros integrantes son Jan Inge Nilsen [batería y percusión], Øyvind Nypan [guitarra, guitarra barítono, efectos electrónicos y soundscapes] y Ole Jørgen Bardal [saxofón tenor]. Las sesiones de grabación de esta obra se iniciaron a fines de 2019 en el estudio Ocean Sound Recordings, ubicado en la localidad de Giske, siendo así que las posteriores labores de mezcla y masterización tuvieron lugar en Oslo, en los estudios Propeller Music Division. Las sesiones de grabación básicas consistieron primordialmente en sesiones en vivo dentro de los ambientes de Ocean Sound. Entre Ottesen y Nypan se dividieron las responsabilidades compositivas (con prioridad del primero). El propio Nypan se hizo cargo de las masivamente caleidoscópicas pinturas que ilustran cada volumen de “The Shadow”, y el ulterior diseño gráfico corrió a cargo de Oliver Habbe. Teniendo en cuenta las características exteriores de estas portadas y su contraste con el gran vacío que deja Ottesen al mudarse su alma a la oscuridad extraterrenal, se puede muy bien afirmar que este trabajo fonográfico simboliza un doble juego de luces y sombras.


Revisamos ahora los detalles de este nuevo material. El primer volumen comienza con la dupla de ‘Sheik Pt. I’ y ‘Sheik Pt. II’, que ocupa un total de 10 minutos y pico (la última parte es, más bien, una miniatura de medio minuto de duración). Tras une breve momento prologar de misteriosa nebulosidad, el cuerpo central de ‘Sheik Pt. I’ devela un magnífico juego de complejos grooves que son pletóricamente llenados por un vitalismo aguerrido que, en buena parte, es impulsado por la genial labor del baterista. Aires de familia hay con FIRE! y con los KROKOFANT de los primeros discos, pero cabe matizar que esta impresionante pieza de apertura carga sobre sus espaldas la misión de perpetuar el vigor expresivo que ya estuvo presente en su segundo álbum. La miniatura es un reprise del motif inicial tras las hendiduras sutiles que afloraron en las últimas instancias de la Parte I. Tras este gran inicio del volumen sigue ‘The Last Stand’, un tema que realiza un ágil híbrido del músculo del punk-jazz y el swing sofisticado del jazz-fusion histórico con raigambre funk. Los delirantes viajes respectivos de la guitarra y del saxo llenan espacios con una colorida extroversión que también acoge algunos matices de furia (o algo parecido). ‘The Sunwatcher’ es una breve exhibición de aleatorios retazos abstractos que apela a paisajes oníricos convertidos al lenguaje sonoro. Así las cosas, emerge ‘Golden Comet’, una pieza signada por una combinación de nervio y sensibilidad lírica. Ya desde esos rotundos redobles de batería que dan inicio al tema vamos intuyendo que vamos a disfrutar de algo especial y, en efecto, aquí tenemos al cuarteto manejando magistralmente el ambiente general del motif central y las ulteriores variantes que van emergiendo a lo largo del camino, focalizadas éstas en la acentuación del groove básico dentro de un eficaz crescendo. Tras este clímax fundamental de esta parte del repertorio llega otro titulado ‘Totak’, tema que vira hacia una atmósfera totalmente distinta. Sus sosegadas vibraciones sustentan un talante contemplativo arropado por un ambiente crepuscular; la delicadeza manejada por la dupla rítmica condiciona efectivamente el modo en que los demás instrumentos exponen sus propios aportes. ‘Undertow’ es el breve epílogo del primer volumen y consiste en una serie de efectos de sonido rugosos y distantes. 


El segundo volumen dura un poco más que el primero y comienza con el breve prólogo de menos de medio minuto de duración titulado ‘Undertow (Slight Return)’, una continuación de los efectos sonoros con los que concluyó el primer volumen. Así se prepara el terreno para el arribo de ‘The Shadow Of The New Praetorian’, que no es solo el tema más extenso de esta doble obra con su 12 minutos y medio de duración, sino que también es lo más largo que ha grabado jamás la gente de THE TRONOSONIC EXPERIENCE. Todo empieza con un extenso prólogo de formas libres que nos remite a una deconstrucción oscurantista del paradigma de SUN RA filtrado a través del inmortal fantasma de KING CRIMSON. Una vez instalado el cuerpo central, nos metemos en un terreno afín a los de GUTBUCKET con el filo estilizado que ya conocemos de TTE. La confluencia entre los dobles matrimonios de guitarra-saxo y batería-bajo convergen exquisitamente a través de la ingeniería temática diseñada para el momento. El medio tiempo está sustentado con suficiente garra como para asegurar una contundente fuerza de carácter para el bloque instrumental íntegro. En la sección improvisada del intermedio se nota que hay una sigilosa atención comunal respecto a lo que se está haciendo en el momento y el lugar al cual se habrá de llegar en última instancia. Otro momento culminante de este nuevo repertorio. ‘Supernova’ se enfoca en unos enclaves cósmicos inquietantes que son sobriamente ornamentados por el saxo, siendo así que el epílogo se centra en unos minimalistas fraseos de guitarra y saxo. Es prácticamente una excursión en el kraut más abstracto a través de la lógica del avant-jazz. ‘Beehive’ nos muestra a la banda volviendo de lleno a su faceta extrovertida, y las saltarinas líneas de saxo iniciales dan una muestra inconfundible de ello. Si su espíritu comienza siendo bastante semejantes al de ‘The Last Stand’, es verdad que con la adición de una dosis extra de bríos incendiarios en algunos riffs estratégicamente plantados en ciertos parajes y la presencia de algunos ornamentos grisáceos, el resultado final se siente más sofisticado. Cuando llega el turno de ‘Chiaroscuro’, el grupo decide explorar nuevamente su dimensión misteriosa y noctámbula, proyectando un aura tranquila, no tanto como un sueño sino como una mirada nostálgica al cielo negro y sus estrellas esparcidas por aquí y por allí. El saxofón es el instrumento más explícitamente concentrado en esta actitud. El final de esta doble obra lo trae ‘Dunes’, un último ejercicio de sonoridades abstractas y solipsistas... como algo que se va evaporando para siempre tras haber estado patente ante nuestros ojos y mentes.


Todo esto es lo que se nos ha brindado desde los cuarteles del fenomenal ensamble noruego THE TRONOSONIC EXPERIENCE con “The Shadow Vol. I” y “The Shadow Vol. II”. Esta labor gestada y producida con tanta creatividad para mantener viva la llama de la experimentación jazz-rockera en el presente milenio ha sido exitosa en su cometido; por ello, la recomendamos al 400% (un 100% por cada músico integrante) en cualquier fonoteca de rock y jazz de vanguardia. Lamentablemente, también ha plasmado el testimonio del testamento final de Per Harald Ottesen. Gracias a la banda por dar al mundo este doble álbum y gracias a Ottesen por toda la música que compuso y realizó durante su existencia terrenal: nunca le olvidaremos, maestro.


Muestras de “The Shadow Vol. I” y “The Shadow Vol. II”.-
The Golden Comet: https://www.youtube.com/watch?v=7BAswqCwck0
Totak: https://www.youtube.com/watch?v=NeL_4-dw6Es
The Shadow Of The New Praetorian: https://www.youtube.com/watch?v=PXU4JVsz5Jw
Supernova: https://www.youtube.com/watch?v=7BXiP8Jvov8


Saturday, April 09, 2022

ASCETA: la altura del chamber-rock en la vanguardia progresiva chilena de hoy

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CESAR INCA.

Hoy tenemos el enorme placer de presentar al ensamble avant-progresivo chileno ASCETA y su disco debut homónimo, el cual fue publicado a inicios del presente año 2022 por el sello mexicano Azafrán Media (con la colaboración de Musea Records). La alineación de ASCETA consiste en Alfonso Vergara [clarinete], Efra Vidal [fagot], Eduardo Rubio [bajo eléctrico y contrabajo], Christian Peralta [cello],  [cello], Leonardo Saavedra [batería y percusión], Arianne Guerra [violín], Oscar Pizarro [pianos acústico y eléctrico] y Rodrigo Maccioni [guitarras eléctrica, acústicas de 6 y 12 cuerdas, flauta y sintetizadores]. Este último, Maccioni, se hace cargo de todas las composiciones y de la dirección musical del grupo. Si nos suena de algo su nombre es porque se trata de uno de los integrantes de esa fabulosa banda llamada ÁBRETE GANDUL. Si hacemos un poco de memoria, el hasta ahora último disco de ÁBRETE GANDUL “Referencias Circulares” (publicado en 2018) significó una incursión en elementos de corte RIO que eran novedosos para la susodicha banda, ahora, en este disco “Asceta”, Maccioni y el resto de este nuevo grupo se dedica a explorar a fondo los legados del chamber-rock continental de bandas como UNIVERS ZERO, ART ZOYD y PRESENT, además de tener algunas conexiones con otros grupos más cercanos como el mexicano ARTERIA, el argentino ORQUESTA METAFÍSICA y el estadounidense FAR CORNER. Estas conexiones se hacen notar especialmente en la agilidad sonora que invade a varias instancias del disco. La musa vanguardista de Maccioni se reveló a lo largo del año 2020, y el repertorio concreto se grabó y mezcló en los Estudios Paraíso de Santiago de Chile, entre el 2 de junio y el 30 de agosto de 2021. Más adelante, la masterización fue realizada por el prestigioso ingeniero de sonido Udi Koomran en Tel Aviv. Este señor tiene un amplio currículum como ingeniero y músico colaborador para bandas como PRESENT, GONG, 5UU’S, SOFT MACHINE, YUGEN, INNER EAR BRIGADE, ACCORDO DEI CONTRARI, PANZERPAPPA, ORPHANED LAND y un largo etcétera. Como dato curioso, el nombre de este ensamble proviene de un juego de palabras con las letras a y z, como se nota en su logo, y no de algún ideario místico. 


Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Asceta”. El inicio del álbum se da con ‘Fobia’, tema que dura 8 ¾ minutos, erigiéndose como el más extenso del mismo. Comenzando con un prólogo minimalista impulsado por un empuje misterioso y tétrico, más adelante entra a tallar el ensamble entero para desplegar un motif más expresionista donde opera un colorido arcano y moderadamente inquietante, no exento de cristalina delicadeza en algunos pasajes estratégicos. Los juegos de síncopas que predominan en la ingeniería rítmica permiten a la fastuosidad reinante dejarse envolver por una gracilidad muy peculiar. También hay un interludio nebuloso que permite a la dimensión fastuosa de la pieza coger un nuevo brío para la siguiente exhibición de colorido sónico. Todo termina con un epílogo de claro talante mortuorio, un gran cierre para un tema excelente. La dupla de ‘Virusmosis’ y ‘Gigantes Microscópicos’ permite al ensamble seguir afinando su paleta sonora. La primera de estas piezas mencionadas se enmarca dentro de un dinamismo particularmente ágil desde el cual se desarrolla una serie de esbozos razonablemente saltarines, casi diríamos celebratorios. En cuanto a ‘Gigantes Microscópicos’, ésta se encarga de revisar los aspectos más extrovertidos de la pieza inaugural para remodelarlos con una dosis mayor de solemnidad. Esta vez, el aura de distinción reemplaza a las vibraciones nebulosas que habían predominado en ‘Fobia’. ‘Los De Afuera’ es el cuarto tema del álbum y encarna uno de los cénit decisivos del mismo. Desde el mismo punto de partida se destaca un manejo meticulosamente sofisticado de las interacciones entre los diversos instrumentos, así como la convicción para armar una ingeniería rítmica que sepa transmitir oscilaciones gráciles mientras instaura su propia trama compleja. Los pasajes marcados por una cierta suntuosidad luminosa son mayoritarios, asociándose con otros pasajes moderadamente oscuros con perfecta fluidez. ‘Ameba’ sigue, en buena medida, el sendero suntuoso y vivaz de la pieza precedente, tal vez con una dosis de musculatura expresiva un poco mayor. No falta, eso sí hace falta recalcarlo, el paraje sutil epilogar que añade un oportuno toque de variedad al asunto.


‘Movimiento Estático’ comienza con una atmósfera abstracta que nos hace sospechar que tenemos frente a nosotros un ejercicio de dinamismos oscurantistas, pero, en realidad, tenemos aquí la pieza más cálida del álbum. Su envolvente lirismo destila una aureola evocadora que se siente cautivadora en grandes proporciones. El final del álbum llega de la mano de ‘Sistemas Alterados’, un tema empieza explorando atmósferas oscurantistas a las que se añade un talante melancólico, para luego virar hacia un groove extrovertido de tenor jazz-progresivo. Este nuevo vitalismo es manejado con rigor arquitectónico desde el encuadre general, pero el vitalismo expresivo se advierte claramente en los matices y melodías que aportan las maderas y el violín, principalmente. El epílogo se centra en un breve juego de tensiones que completa ingeniosamente el ya predominante fulgor musical. En conclusión, los nombres del grupo ASCETA y del disco “Asceta” deben ser escritos con letras doradas en el calendario de publicaciones progresivas del año 2022: Rodrigo Maccioni y sus compañeros de viaje se han lucido a lo grande con este repertorio que dura 44 minutos y pico. Desde Chile se proyecta al mundo este excelente catálogo de chamber-rock revitalizado para nuestros tempos, un catálogo totalmente recomendable para cualquier fonoteca dedicada al rock progresivo y experimental. De lo mejor que se nos ha brindado desde tierras sudamericanas para el actual escenario progresivo mundial en lo que va del año 2022.


Muestras de “Asceta”.-

Wednesday, April 06, 2022

ACCORDO DEI CONTRARI: un renovador quinto convenio

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy viajamos al hermoso país de Italia y nos topamos con UR-”, el disco que el genial grupo jazz-progresivo ACCORDO DEI CONTRARI lanzó al mercado el 19 de noviembre del pasado año 2019 por vía del sello Cuneiform Records. Llega con cierta demora esta reseña, es verdad, y nos disculpamos por eso, pero nunca es demasiado tarde para expresar elogios entusiastas para un disco tan fenomenal como éste. Hoy por hoy, la alineación de ACCORDO DEI CONTRARI consta de Marco Marzo Maracas [guitarras eléctricas 6 y 12 cuerdas], Stefano Radaelli [saxofón alto], Cristian Franchi [batería] y Giovanni Parmeggiani [pianos clásico Steinway y eléctrico Fender Rhodes, órgano y sintetizador Minimoog]. A lo largo de UR-”, el cuarteto contó con las colaboraciones ocasionales de Alessandro Bonetti (violín), Sergio Papajanni (bajo), Carlo Facondini (guitarra), Francesco Guerri (cello) y Patrizia Urbani (canto). Es el primer álbum de la banda sin un bajista permanente (de hecho, el bajista invitado solo toca en un tema) y con un saxofonista ntegrante (en álbumes anteriores aparecía uno que otro invitado a los vientos o al violín). El resultado es que ahora el colectivo de ACCORDO DEI CONTRARI ha concretado un filo renovador dentro de un esquema de trabajo jazz-progresivo, un esquema que ha convertido desde hace varios años al grupo en uno de los más notables dentro de la avanzada progresiva italiana del nuevo milenio. El material contenido en UR-” fue compuesto por Parmeggiani, y tras los procesos de grabación y mezcla dirigidos por Loris Ceroni (entre el 30 de enero y el 2 de febrero de 2020), la masterización fue realizada por el prestigioso músico e ingeniero de sonido israelí Udi Koomran, alguien que ha trabajado con otras grandes bandas como 5UU’S, YUGEN, PRESENT, INNEAR EAR BRIGADE, PANZERPAPPA, AHVAK y un largo etcétera. Bueno, vayamos ahora a los detalles de este fabuloso disco, ¿vale? 


Durando 9 minutos, ‘Tergeste’ abre el repertorio. Comenzando con una secuencia de piano sazonada con retazos de saxo, una vez que e ensamble completo entra en acción, el asunto se convierte en un híbrido de la excelsa majestuosidad de NATIONAL HEALTH y la frescura sofisticada de sus inolvidables compatriotas de D.F.A. Con el incendiario solo de guitarra que emerge a mitad de camino para extenderse a placer y el brío alucinante que aporta la batería, el croquis sonoro gana en vigor e intensidad. La sección final tiene algo de lúgubre ceremoniosidad en un inicio, pero de repente, todo vira hacia una retoma de la intensidad anterior. Tras este estupendo punto de entrada llega el turno de Così Respirano Gli Incendi Del Tempo’, una pieza igualmente fantástica que preserva el clímax inicial con absoluta solvencia. Su atmosfera es, en general, más ágil y celebratoria que la desarrollada en ‘Tergeste’, siempre exhibiendo unas vibraciones extrovertidas, aunque la estructura rítmica comienza manteniendo un sereno garbo a través de sus complejos quiebres. En un momento en que se detiene la batería, el piano se queda a cargo de sustentar el groove global, pero una vez que aquélla regresa, la pieza adquiere su vivacidad decisiva. Es justo aquí que el ensamble decide gestar una cruza entre jazz-rock y RIO francófono. Algún pasaje solista de piano nos recuerda a Keith Jarrett mientras se prepara a armar la última sección de la pieza. Un cénit que nos deja totalmente satisfechos. El tercer tema del álbum es ‘Più Limpida E Chiara Di Ogni Impressione Vissuta (Pt. III)’, que continúa por la senda de las Partes I y II (respectivamente ubicadas en los discos “Kublai” de 2011 y “AdC” de 2014). Aquí se capitaliza el fulgor heredado de la pieza precedente, proveyéndolo de un candor aún más saltarín. También hay nervio, pero está más controlado. Durando poco menos de 11 minutos, la pieza homónima resulta ser la más extensa del álbum. Todo comienza con una parsimonia misteriosa cuyo hechizo procede del canto femenino que acompaña al piano en el preludio. Una vez instalado el cuerpo central, el ensamble comienza explayándose en matices y atmósferas crepusculares, para luego reactivar el vigor señorial de siempre. Los momentos donde el teclado y la guitarra generan sus expresiones más filudas gestan una aureola palaciega para la expresamente compleja musicalidad que el ensamble va asentando continuamente.

  

La dupla de ‘Secolo Breve’ y ‘Contrari Ad Ogni Accordo’ ocupa los últimos 10 minutos y medio del álbum. El primero de estos temas es tal vez el más macizo de todo el álbum, exhibiendo una compacta fiereza sónica que es parcialmente domesticada por la meticulosa ingeniería temática que tiene lugar bajo la guía triple de teclado, saxo y guitarra. Esto casi suena a una pieza perdida de GENTLE GIANT que fue descubierta y radicalmente remodelada por un colectivo de músicos de la MAHAVISHNU ORCHESTRA y de GUTBUCKET. Otro cénit del álbum. En cuanto a ‘Contrari Ad Ogni Accordo’, hallamos en él algo enteramente diferente. El sereno y meditabundo dueto de piano y saxo es seguido por un adagio marcado por el cello, y ya a partir de allí,  el grupo exorciza los fantasmas de WEATHER REPORT y RETURN TO FOREVER. Este tema de cierre es como el preludio a un atardecer mágico. Todo esto fue lo que el colectivo de ACCORDO DEI CONTRARI nos brindó con UR-”, una obra novedosa para el estándar de esta fabulosa y veterana banda italiana cuyo ingenio creativo parece ser incombustible, siempre manteniéndose en una firme e imponente espiral ascendente de ingenio musical. En un espacio total de 42 minutos y pico, el grupo ha lucido sus galones con suprema maestría dentro de este renovador convenio musical que se ha dado en su seno. Recomendable al 400%, un ciento por cada integrante del grupo.



Sunday, April 03, 2022

Sin tregua nuevamente: lo que nos brinda el maestro alemán MARKUS REUTER en el año 2022

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme deleite de presentar “Truce 2”, el nuevo trabajo fonográfico solista de MARKUS REUTER que fue publicado por el sello MoonJune Records en la segunda semana de enero de 2022. Ciertamente, no es un disco solista en el sentido más estricto del término, pues REUTER, quien se hace cargo las Touch Guitars, el sintetizador, los soundscapes y los efectos, se hizo acompañar de principio a fin por dos magistrales acompañantes como son Fabio Trentini (bajos con y sin cuerdas ,contrabajo eléctrico y sintetizador bajo) y Asaf Sirkis (batería y percusiones). No solo eso: también resulta que todo el material aquí contenido fue escrito y arreglado por los tres, al igual que en el disco “Truce” del año 2020. Las sesiones de grabación de “Truce 2” tuvieron lugar en el Ritmo&Blu Studio, ubicado en la localidad italiana de Pozzolengo, entre los días 3 y 5 de julio del año 2021. Ese mismo estudio sirvió para el proceso de mezcla, en el último tercio del siguiente mes de agosto, y más tarde tuvo lugar la masterización. Para estas dos últimas fases fue crucial la presencia de Trentini como socio constante de REUTER (además de Stefano Castagna).


Este disco, tal como dijimos más arriba, exuda vigor y distinción por partes iguales, y basta con prestar atención a la dupla inicial de ‘The Rake' y ‘Rounds Of Love’. El primero de estos temas comienza con un tentativo despliegue de sonoridades aleatoriamente explosivas antes de que el trío se focalice en un motif aguerrido apropiadamente articulado. Los grooves son complejos al más puro estilo progresivo, pero se nota que ya tienen trazos bien definidos; con las apariciones estratégicas de algunos interludios etéreos, la pieza adquiere un señorío extra. A mitad de camino, el grupo incorpora matices heredados del free jazz a su contundente exhibición de psicodelia pesada progresiva, la cual se centra aún más impetuosamente en su propia tensión esencial. En cuanto a ‘Rounds Of Love’, el trío se dedica a explorar swings fusionescos para brindar una agilidad renovadora a la persistentemente ígnea expresividad que delinea con pulso firme la amalgama de los instrumentos partícipes. Es como si una partitura perdida de alguno de los dos últimos trabajos de estudio de los STICK MEN hubiese llegado a manos de los KING CRIMSON de última generación con la misión de explorar estándares del punk-jazz. Aparte de tener aquí uno de los más electrizantes solos de Touch Guitar, también hay un fulgor muy llamativo que es alimentado por la antes mencionada agilidad. Hemos disfrutado de un poderoso inicio de disco y de un momento culminante del mismo, sucesivamente. En el tercer tema del repertorio, que responde al título de ‘Barren’, el grupo invierte un buen rato en su faceta más propiamente enfilada por la senda avant-progresiva; la densidad cósmica y la parsimoniosa aureola de misterio son las coordenadas bajo las que se desarrolla esta pieza signada por una esotérica nebulosidad. Opera aquí una peculiar cruza entre el jazz experimental y el RIO. Ya en la segunda mitad, la batería vira hacia un groove más decididamente brioso, lo cual empuja al tema hacia un fiero clímax conclusivo. 

Durando 10 minutos y pico, ‘Melomania’ se erige como la pieza más extensa del repertorio, lo cual nos prepara para una exhibición de magistral magnificencia de parte del ensamble. Todo comienza con una especie de retoma de la densidad estilizadamente voraz que signó a buena parte de la pieza precedente, aunque con un vigor más contenido. La batería, totalmente centrada en vibraciones avant-jazzeras, se luce mientras guía a los otros instrumentos a lo largo de este viaje que se toma su tiempo para desarrollar texturas sigilosas de tenor psicodélico-sideral. Cuando la dupla rítmica se detiene, se abre campo para un onírico solo de Touch Guitar en medio de capas y efectos cósmicos; ya con el regreso de aquélla, el trío vuelve a elaborar un sólido ejercicio de jazz experimental combinado con prog Crimsoniano, lo cual conlleva otra nueva muestra de fiereza señorial. Ahora la Touch Guitar se convierte en embajadora de Vulcano y la dupla rítmica va reforzando su nueva agilidad para sostener la ingeniería incendiaria en curso de manera solvente. ¡Qué gran cénit del álbum!, ¡por Dios! Cuando llega el turno de ‘Consolation’, el grupo se dispone a explorar una dimensión melancólicamente torturada de la psique humana dentro de un encuadre sonoro donde la garra avant-rockera es manejada con relativa sobriedad. Los extensos y expansivos fraseos que tienen lugar en el maratónico solo de Touch Guitar están convenientemente apoyados en la sofisticada labor de la dupla rítmica. ‘River Of Things’ sigue, en buena medida, la estrategia creativa del tema #2, pero con una menor dosis de densidad y un más pronunciado punche rockero. La vitalidad inherente a la pieza adquiere una tonalidad especial cuando la dupla rítmica utiliza una arquitectura que en muchas instancias está basada en juegos de síncopas. Ya cerca del final, el bloque sonoro asume una garra similar a las de las dos piezas anteriores. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘One Cut Suffices’, que es auténticamente la pieza más serena del mismo. Durando casi 8 minutos y cuarto, el ensamble deposita en este tema una auscultación de atmosferas y matices introspectivos que se deja arropar por una arcana tensión procedente del exterior. Podemos imaginar que lo que sucede aquí es una remodelación del paradigma Crimsoniano del nuevo milenio en un fuego cruzado entre los patrones de Ray Russell y Allan Holdsworth.


De este modo se completa la experiencia de “Truce 2”, una de las obras más majestuosamente aguerridas dentro del escenario progresivo internacional del presente año 2022. El crack MARKUS REUTER se ha lucido una barbaridad junto a sus ilustrísimos compañeros de viaje. Sin tregua y con mucho talento, él, Trentini y Sirkis nos han brindado un estupendo catálogo de música progresiva aventurera y vanguardista. Recomendable al 300% (un 100% por cada músico involucrado en esta nueva gesta excelsa dentro del arte del sonido).


Muestras de “Truce 2”.-

Friday, April 01, 2022

Una nueva mirada al origen de ANCIENT VEIL



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy revisamos un clásico del revival progresivo italiano de los 90s: el homónimo disco debut del grupo entonces llamado THE ANCIENT VEIL, el mismo que hace pocos años ha sido remodelado en la edición definitiva titulada “New – The Ancient Veil Remastered”. Ésta fue firmada por ANCIENT VEIL (nombre actual sin el artículo) y publicada por Lizard Records. La edición original de “The Ancient Veil” data del año 1995 y fue publicada por Mellow Records. Los orígenes de esta banda radicada en Génova se remontan justamente al año 1995, cuando el guitarrista-vocalista Alessandro Serri y el vientista Edmondo Romano dejaron atrás sus membrecías en ERIS PLUVIA para seguir adelante con su visión progresiva donde lo sinfónico y lo folklórico, algo que el grupo antes mencionado ya cultivaba en su álbum de 1991 “Rings Of Earthly Light” (otro clásico del revival italiano de los 90s). Bueno, el hecho es que Serri y Romano siguieron adelante por su cuenta: el primero, llevando consigo su arsenal de guitarras acústicas y eléctricas, el segundo, su equipamiento de flautas dulces. Ambos compusieron bastante material para “The Ancient Veil”, contando con las colaboraciones de otros músicos al bajo, la batería, las percusiones, maderas adicionales, y hasta un ensamble de cuerdas llamado The Willow Quartet (Roberto Mazzola y Sara Diano a los violines, Alessandro Sacco a la viola, y Stefano Cabrera al cello) y un ensamble coral. 2018 es el año de esta edición remasterizada y ampliada (por incluir algunos recursos de instrumentación adicional) de ese disco debut, ahora titulado “New – The Ancient Veil Remastered”; también hay un reacomodo del repertorio original, aunque algunas locaciones se mantienen iguales. Esta producción renovadora tuvo lugar en Eden Studio a lo largo del otoño y el invierno de 2017. Serri toca las guitarras acústicas de 6 y 12 cuerdas, eléctrica y clásica, el bajo, la flauta, algunas percusiones y la programación de ritmos; Romano, por su parte, se hace cargo de las flautas dulces, los saxofones soprano, tenor y sopranino, el clarinete y el bansuri, además de algunos teclados adicionales. Pasemos ahora a la larga lista de colaboradores: Fabio Serri (piano, sintetizadores y órgano), Gianni Serino (bajo), Marco Fadda (batería y percusiones), Massimo Tarozzi (batería), Massimo Pisano (clarinete bajo), Osvaldo Loi (viola y fandur), Sergio Grazia (flauta), Antonella Trovato (oboe), Tomaso Olivari (contrabajo), Pino Parello (bajo sin trastes), Alessio Menconi (guitarra acústica) y Alberto Malnati (contrabajo). Pasemos ahora a los detalles del repertorio de este disco resucitado. 

  

El inicio del álbum viene de la mano de ‘Ancient Veil’, una pieza portadora de unas vibraciones extrovertidas que se expanden sólidamente sobre un groove sobrio. Desde el mismo punto de partida se da un sólido despliegue de energía expresiva en la complicidad de la guitarra y los teclados. Ya más adelante, los vientos añaden sus particulares colores a la paleta sonora en curso mientras algunas cadencias folk-rockeras y otras en clave jazz-prog van emergiendo. Para la tardía parte cantada, el ensamble vira a un sinfonismo ceremonioso donde confluyen las herencias de LE ORME y CELESTE. Un tremendamente exquisito inicio de álbum. Viene a continuación ‘Flying’, un tema que comienza con un solemne prólogo de cuerdas y maderas antes de que irrumpa el cuerpo central, centrado en una saltarina danza donde se fusionan lo céltico con lo renacentista italiano. El canto entra en acción cuando el bloque instrumental hace un reprise del motivo inicial. El hermoso instrumental ‘Feast Of The Puppets’ instaura un recurso de cordial jovialidad pastoral sobre un tempo de 5/4, algo que nos puede sonar bastante Tulliano en cierta medida. La manera en que las flautas dulces descargan sus comedidas florituras sobre el refinado armazón rítmico es simplemente cautivadora. Con la dupla de ‘Creatures Of The Lake’ y ‘Gleam’, el ensamble sigue explorando sus expansiones estilísticas. El primero de estos temas mencionados sigue adelante con lo pastoral, insertándose en una sosegada ambientación bucólica bajo un ropaje de cristalina claridad melódica. En cuanto al segundo, éste se centra en un swing jazzero de talante fusionesco para crear un clima ensoñador bajo la guía del saxo, quien está en alianza con la flauta dulce para desarrollar cabalmente el cuerpo central. La fina elegancia de la guitarra acústica y las virguerías del bajo completan este excelso cuadro musical, el cual preserva su orientación acústica de manera muy meticulosa. ‘The Dance Of The Elves’ vuelve de lleno al terreno de lo pastoral, aunque esta vez no se centra en un revival renacentista sino que conserva el tenor fusionesco operante en la pieza precedente. Eso sí, las intervenciones del violín añaden un efectivo matiz sinfónico al asunto. ‘Dance Around My Slow Time’, por su parte, es una balada progresiva que apela a una cruza entre el legado de CELESTE y el sinfonismo moderno al estilo de PENDRAGON. Hay una esencia grandilocuente en el desarrollo temático, pero ella se explicita solamente hasta cierto punto. A propósito, el solo de saxo que aparece en la sección final es impresionante.


‘Night Thoughts’ comienza con efectos de sonido pastoriles, abriendo pronto campo a la emergencia de unos solemnes arreglos minimalistas de cuerdas que portan un cierto cariz cinematográfico. Mientras estos se desvanecen emerge un cuerpo central donde, una vez más, se realiza una cruza entre el sinfonismo y el prog-folk. Tenemos unas cadencias y ornamentos preciosistas de carácter Genesiano (etapa 70-71) junto a una presencia importante de la guitarra acústica y los vientos. Lo que suena nos parece cercano a lo que en su momento hizo el maestro ANTHONY PHILLIPS en sus dos primeros discos solistas, aunque con un refuerzo eléctrico bastante asertivo durante la sección final, poco antes de la coda acústica que ha de sumergirse en un fade-out. La siguiente canción, titulada ‘New’, es un breve ejercicio de nostálgicas vibraciones bucólicas cuya mayor fuente de colorido musical emana de los arreglos orquestales. De esta manera se abre camino a la emergencia de ‘The Talking Frame’, la pieza más larga del álbum con sus 8 minutos y medio de duración. Generando con solvencia un esquema sonoro donde pueda darse una serie de generosas variaciones, el grupo se embarca en un viaje musical donde se alternan pasajes sinfónicos de inclinación pastoral con otros donde se despliega un fabuloso y flameante fulgor jazz-progresivo. Para esto último resulta esencial el encuadre creado entre el saxo y la dupla rítmica para asentar los lugares a ser ocupados por los demás instrumentos. También hay un breve pasaje en clave cercana al Latin-jazz que surge a poco de pasada la frontera del cuarto minuto, pero su función es la de instaurar un puente hacia una fastuosa sección sinfónica. Ya a partir de este momento, el grupo decida focalizarse exclusivamente en su dimensión extrovertida en una confluencia de prog sinfónico y folk-rock. Se puede decir que este cénit del álbum es también su epílogo, tal como lo fue para el álbum original de 1995, dado que el último tema que aparece en esta reedición revisada es una coda. Más específicamente, es un ‘Medley’ que recoge versiones remodeladas de otras canciones del susodicho álbum original: ‘Youll Become Rain’, ‘Walking Around’, ‘Landscape And Two’, ‘Can You Feel Me?’ y ‘Eris Pluvia’, más la adición de ‘Sarai Pioggia’. A través de las transiciones marcadas por sonidos urbanos, forestales, pluviales, radiales y abstractos, la secuencia de las piezas mencionadas transita del folk-prog al minimalismo, y de allí, a la cámara, al etno-fusión en clave electrónica y al ambient. 


El resultado final de “New – The Ancient Veil Remastered” es impresionante, realmente nos hace apreciar mejor los méritos artísticos de ese primer disco de ANCIENT VEIL, se nota una mayor dosis de fastuosidad en el esquema sonoro grupal, así como una nueva luminosidad en la manera en que se articulan todos los instrumentos empleados para gestar la atmósfera de cada canción. Hoy por hoy, con el núcleo de Alessandro Serri, Edmondo Romano y el teclista Fabio Serri más la dupla de Massimo Palermo y Marco Fuliano, los ANCIENT VEIL se han mantenido activos con los discos en vivo “Rings Of Earthly... Live” (2018) y “Unplugged Live” (2020), además del disco de estudio 2017 “I Am Changing”. También han publicado material extra para la reedición del primer álbum de ERIS PLUVIA, miren ustedes por dónde... En fin, haber echado este nuevo vistazo al remodelado repertorio “The Ancient Veil” nos ha permitido recordar vívidamente  la belleza esencial de una propuesta progresiva que, ojalá, rinda nuevos frutos fonográficos en el futuro próximo.



Tuesday, March 29, 2022

YANG: un nuevo diseño de genial música progresiva

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de presentar “Designed For Disaster”, el nuevo disco del ensamble francés YANG, el cual fue publicado en la segunda mitad del pasado mes de febrero por el sello Cuneiform Records. Este cuarto conformado por Frédéric L’Epée [guitarras y sintetizador], Laurent James [guitarras], Nico Gomez [bajo] y Volodia Brice [batería] ha hecho algo nuevo aquí, que es incorporar algunas piezas vocales. Es por ello que Ayşe Cansu Tanrikulu aparece en algunos temas de este nuevo álbum, mientras que L’Epée, James y Gomez aportan ocasionalmente coros. El material recogido en “Designed For Disaster” fue grabado en varias locaciones de Berlín, Anthéor, La Turbie y La Ciotat. Específicamente, las pistas de batería fueron registradas en Le Cri de la Tarente Studio, en La Ciotat. El diseño artístico de la portada fue realizado por Jean-Christian Philippart, quien incorporó caracteres de “L’alphabet Imaginaire” de Bruno Mendonça. Como es habitual, todas las composiciones son de L’Épée; además, él compartió con el maestro alemán Markus Reuter las funciones de producción y mezcla de este álbum. Bueno, pasemos ahora los detalles de “Designed For Disaster”.


El disco empieza con ‘Descendance’, una pieza de claro talante ceremonioso y portadora de ciertos tintes ceremoniosos, especialmente en lo que referente al groove signado por la batería. Por su parte, las guitarras plantean una moderada evocación saltarina, siendo así que todo el conjunto suena a un Crimsonismo 80ero con matices añadidos de ART BEARS. Un muy buen comienzo cuyas vibraciones y esquemas expresivos hallan un apropiado eco en la subsiguiente dupla de ‘Collision Course’ y ‘Disentropy’. El primero de estos temas, que instaura un primer cénit para el álbum, exhibe una vivacidad ágil y rotunda, alimentada por ribetes futuristas que son brindados por la secuencia sintetizada con que se da origen a la pieza. El ensamble se pasea por ilaciones entre pasajes aguerridos y otros más contenidos con una fluidez impecable, logrando que este ejercicio de cruza entre jazz-prog, math-rock, tensión al estilo RIO y manierismos de metal experimental brille con un fulgor imponente. El solo de guitarra que guía la senda del clímax conclusivo es simplemente genial. El segundo de estos temas mencionados no se queda precisamente a la zaga. ‘Disentropy’ apuesta por un ahondamiento en climas misteriosos recargados por una recia espiritualidad oscurantista que pone al bloque instrumental en diálogo permanente con la tradición del chamber-rock francófono (ART ZOYD, PRESENT, UNIVERS ZERO) a la hora de diseñar la impacablemente densa ingeniería desde donde se ha de articular el motif central. La idea de colocar algunos pasajes más serenos en el intermedio es muy efectiva a la hora de resaltar la reinante lobreguez. La miniatura ‘Interlude – Golem’ presenta un ejercicio de parcos sobresaltos rockeros seguido de una reposada ambientación que casi coquetea con el estándar post-rockero. A partir de allí, emerge la canción ‘Words’ para instalar una nueva instancia de inquietud oscurantista, esta vez con una mayor explicitación. Los ornamentos corales que acompañan a las parsimoniosas acentuaciones de la dupla rítmica sustentan buena parte de la atmósfera general, muy amenazante de por sí, algo que parece una procesión en un rincón apartado del Limbo. Por su parte, los comedidos fraseos de la primera guitarra procuran añadir una aura palaciega al asunto. Los interludios flotantes vienen bien para plasmar una faz más sutil de la inquietud esencial de la pieza. Otro momento culminante del repertorio.

‘Flower You’ es algo muy diferente a lo que escuchamos anteriormente: se trata de una canción plácida y, en su mayor parte, transmisora de una espiritualidad gentil y reflexiva, aún en aquellos momentos en los que la musculatura sónica aumenta un poco. ‘Unisson’ tiene un prólogo signado por un garbo sereno, el cual anticipa la expansión de vibraciones melancólicas con las que la hermosa maraña de evocativas escalas de las guitarras duales arma el núcleo central de la pieza. Opera aquí un swing jazz-rockero muy etéreo a la hora de sostener la delicada densidad que engloba a todas las moléculas sonoras que van emergiendo hasta el golpe final. La miniatura ‘Miniature – Echo’ establece una especie de continuación de la atmósfera contemplativa y cautivadora que llenó al tema precedente, y eso mismo sirve para abrir campo a la emergencia de ‘Migrations’, pieza que dura casi 10 ¾ minutos y que es la más extensa del álbum. El grupo sabe sacar muy buen provecho del espectro temporal que se ha dispuesto para la ocasión, y lo hace estableciendo una magnificencia sofisticada que no resulta para nada ostentosa. Los desarrollos temáticos que consignan la ilación de motivos que tienen lugar (unos tirando hacia lo flotante, otros tirando hacia una gracilidad comedidamente extravagante) se preservan encapsulados bajo una inteligente estrategia progresiva que da prioridad a las múltiples expansiones armónicas que se amalgaman bajo el poder de las inflexiones compartidas entre las dos guitarras y el bajo. Hay algunos momentos en los que la tensión aumenta, algo idóneo para abrir espacios a algunos solos de guitarra (muy a lo Fripp-con-Frith). Básicamente, lo que hace esta maratón es remodelar el aura de las dos piezas que le precedieron para darle un viraje más fastuoso y más neurótico. ‘La Voie Du Mensonge’ es un tema instrumental que, en su mayor parte, recoge la tensión contenida que tuvo lugar en varios parajes de la pieza precedente y le brinda una renovadora gracilidad sobre un medio tiempo con un compás de 11/8. Tendiendo puentes entre el RIO y el post-rock de una manera novedosa, esta pieza gesta una síntesis de la tensión contenida antes mencionada y el groove principal del tema que abrió el álbum. Algunos riffs filudos aportan matices cañeros al asunto.


Los últimos 8 ½ minutos del álbum están ocupados por la dupla de ‘Interlude – Décombes’ y ‘Despite Origins (En Dépit Des Origines)’. El primer ítem es un interludio de talante abstracto, colateralmente emparentado con el oscurantismo que signó a las piezas #3 y #5. En cuanto a ‘Despite Origins’, éste se caracteriza por desplegar una contundente garra muy similar a la que tuvo lugar en el arrebatado segundo tema del álbum; similar, pero no igual, porque aquí el filo rockero está un poco más domesticado. Es como si el grupo exigiera al oyente a enfocar su atención en la estructura del tema y el modo en que ésta organiza las variantes de vigor expresivo que tienen lugar. El cántico que se explaya sobre las cadencias intermedias resuena como un himno surrealista. Como conclusión, “Designed For Disaster” resulta ser una gran obra musical diseñada para brillar con luz propia dentro del escenario mundial del rock progresivo de nuestros días. La gente de YANG ha salido bien parada de esta labor de reinvención de su visión musical mientras mantiene la consistencia inicial de la misma para la gloria de la escena progresiva del presente año 2022.

Saturday, March 26, 2022

La ECLECTIC MAYBE BAND, otra vez

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos grandes noticias desde los cuarteles del músico y compositor belga Guy Segers, ilustre y vigente veterano del avant-progresivo: se trata de la publicación del tercer álbum de la ECLECTIC MAYBE BAND, su principal proyecto en estos últimos años. “Again Alors?” es el título del tercer disco de este genial ensamble de música experimental y fue publicado por el sello británico Discus Music el día 4 de marzo, hace muy poco. El maestro Segers se hizo cargo del bajo, como siempre, además de los sampleos y las reproducciones virtuales de algunos teclados y baterías. Pero además, como también es habitual, contó con una nutrida pléyade de invitados para completar tan tremenda faena: los guitarristas Michel Delville, Ángel Ontalva y Pascal Vaucel, el baterista Fabrice Owerzarzak, las vocalistas Carla Diratz y Cathryn Robson, los flautistas Pierre Bernard y Roland Binet, Stephan Köhr (fagot y contrafagot), Martin Archer (clarinete), Dave Newhouse (saxofones y clarinete bajo), Dirk Descheemaeker (clarinetes alto y bajo), Joe Higham (clarinete y teclados), Andy Kirk (teclado), Catherine Smet (piano), Jean Pierre Soarez (trompeta), las violinistas Cécile Broché y Ariane Plumarel, la cellista Sigrid Vandenbogaerde y Kazuyuki Kishino (máquina fantasmal). O sea, viejos colegas de UNIVERS ZERO, gente de THE WRONG OBJECT / MACHINE MASS, THE MUFFINS, OCTOBER EQUUS, ART ZOYD, K.K. NULL, ilustres veteranos del avant-jazz europeo, etc. La estrategia creativa plasmada en este álbum tiene una mitad basada en improvisaciones en el estudio y otra centrada en secuencias temáticas creadas con anticipación para que los invitados de turno añadan sus propios aportes posteriormente. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Again Alors?”, el cual, anticipamos, es fabuloso.

La suntuosa pieza ‘Disquiet’ ocupa los primeros 13 minutos y cuarto del álbum, siendo de por sí la más extensa del mismo. Todo empieza con una inquietante expansión de vibraciones lúgubres organizada por una poderosa amalgama de sintetizadores, órgano y percusiones cibernéticas, una interesante cruza entre UNIVERS ZERO y los ART ZOYD post-1983. Poco a poco, la atmósfera reinante se va develando como vórtex impulsor del motivo nuclear, el mismo que llega a un punto de quiebre alrededor de la frontera del cuarto minuto y medio, pues ahora el oscurantismo ejecutivo asume un ahora más ceremoniosa, lo cual se traduce en un notable incremento de suntuosidad en el encuadre instrumental. Ya un poco más adelante, el rumbo colectivo se enfila hacia un jazz-prog patentemente vigoroso que sigue siendo informado por la ceremoniosidad precedente: la oscuridad se desvaneció para que se devele ante nuestros ojos un escenario surrealista hecho sonido. Esta nueva musculatura logra salir más al frente durante el último minuto y medio para gestar un epílogo oportunamente contundente. ¡Gran inicio de álbum! ‘Retable Vertigineux’ sigue a continuación para explorar más a fondo el factor surrealista que ya había tenido una importante presencia en la pieza de entrada. El asunto empieza con unos azuzamientos psicodélicos centrados en loops aflautados, para luego virar hacia un ejercicio de avant-jazz con fuertes influencias de la tradición free. La triangulación de batería, piano y flauta marca la pauta para el bloque sonoro global, jugando siempre a usar la tensión como enfoque creativo, ya sea de forma más o menos explícita según lo que se de en cada pasaje concreto. Otro cénit tras el que abrió el repertorio. ‘Further On The Ladder’ cumple con la función de dar tribuna al canto elegantemente perturbador de Carla Diratz dentro de un contexto muy afín al RIO tanto de PRESENT como de MASSACRE (y también algo de los HENRY COW de los dos últimos discos). Hay un gancho rockero muy a flor de piel del armazón sonoro instalado sobre un medio tiempo que es manejado por la batería en clave jazzera. La confluencia entre los solos de maderas, violín y guitarra cerca del final merecen una mención aparte por sí misma, así como por su capacidad de enfilar al bloque instrumental hacia su epílogo con perfecta compacidad. 

‘Tinglin Skin’ exhibe inicialmente un aura más sosegada, algo que se ve venir desde la combinación prologar de sobrios fraseos de piano y ambientes cósmicos de tenor misterioso. No pasa mucho tiempo antes de que el sosiego desaparezca una vez que una maquinaria perturbadora e intensa se disponga a proyectar vibraciones de inescrutable y penetrante nebulosidad. A lo largo del camino, el piano empieza a desplegar fraseos oscurantistas mientras la amalgama de sintetizadores y efectos cibernéticos se va tornando más densa. Con el arribo de ‘Voici Voila’, el ensamble operante se encarga de capitalizar la nebulosidad surrealista heredada del tema precedente y procede a establecer un esquema de trabajo aún más volátil e informe. Las maderas trabajadas mayormente en sus tonalidades más bajas se encargan de llenar espacios con amenazante soltura, preparando así el camino para un groove reconocible que se sitúa cómodamente dentro de la nocturnidad reinante, dando algo de gracilidad al asunto sin tratar de esconder su dinamismo marcadamente inquietante. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto, la arquitectura rítmica se torna un poco más machacona, lo cual ayuda a darle un interesante matiz mecanicista al bloque grupal y también estimula el surgimiento de una robustez gradualmente incrementada para el núcleo central de este viaje musical. El aire calmado del breve epílogo refleja muy bien la imagen de algo que se desvanece tras haber brillado en toda su gloria. ‘A Beast Trophy’ elabora un ejercicio de distinguido jazz-prog marcado por un gran despliegue de energía expresiva, la cual no está exenta de matices lúdicos: algo así como un Canterbury contaminado por esquemas posmodernos. De hecho, éstos son fundamentales para hacer de esta pieza la más propiamente alegre del álbum, o, si se prefiere, más vivaz. Aquí hallamos confluencias con los patrones estilísticos de GUTBUCKET, THE MUFFINS y, hasta cierta medida, GONG, siendo así que el contraste entre la aureola saltarina de los vientos y el adusto brío de las poderosas líneas de bajo funciona a las mil maravillas. En algunos parajes estratégicos, la batería llena espacios con brioso ingenio. Ya en las instancias finales, la vivacidad lúdica adopta aires dadaístas. ‘Smudgy Cartography’ es un ejercicio de free jazz arropado por un manto avant-progresivo. El esquema rítmico establece una ingeniería con algunos parajes dejados abiertos a propósito a la vez que el piano procura gestar algunos recursos de centralización. Por su parte, los vientos y la guitarra van entrecruzando sus respectivas intervenciones; tampoco faltan algunos interesantes ornamentos intrusivos de sintetizador. 

‘Atomos Keyhole’ ocupa un espacio de poco más de 10 minutos y cuarto, cerrando el álbum con el asentamiento de un predominio de expansiones sonoras combativamente abstractas. Inicialmente, impera la lógica de lo informe con déspota distinción mientras los persistentes ornamentos cósmicos que simbolizan una masiva ventisca hallan un adecuado contrapunto en los efectos percusivos y en las espartanamente cortantes líneas del bajo. Los alocados cánticos que aparecen de vez en cuando y el aguerrido solo de guitarra que emerge a mitad de camino añaden un foco dadaísta al asunto, el cual ya encontró una estructura osada a la cual aferrarse. Mientras tanto, las intervenciones del bajo se tornan más filudas. Así pues, todo esto fue lo que se nos brindó a lo largo y ancho del repertorio de “Again Alors?” y todo esto es más que suficiente para confirmar nuevamente a la ECLECTIC MAYBE BAND como una entidad importante dentro de la música vanguardista de los últimos años. Los caminos de diálogo y cohesión participativa que Segers ha diseñado para este colectivo de músicos de múltiples nacionalidades y generaciones han servido como un excelso caldo cultivo de música extraordinariamente rica en matices dentro de unas pautas claramente definidas dentro de una hibridación de chamber-rock, free form y avant-jazz. Guy Segers sigue siendo un visionario total de nuevas formas musicales dentro de una línea de trabajo progresiva que aspira a radicalizarse continua y sostenidamente. Un disco recomendable al 1000% (sí, usted ha leído bien, hemos puesto 3 ceros) en cualquier fonoteca dedicada a la música aventurera sin concesiones.
 


Wednesday, March 23, 2022

TOUNDRA: el maleficio redentor de la escena del rock experimental español

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos concentramos en “Hex”, el séptimo trabajo de estudio de la banda madrileña de post-metal progresivo TOUNDRA. Este cuarteto conformado por Alberto Tocados [bajo y sintetizador], Álex Pérez [batería y piano], David López Macón [guitarras y sintetizador] y Esteban Jiménez Girón [guitarras] publicó este disco que ahora reseñamos el pasado 14 de enero de 2022, tanto en CD como en vinilo (en negro y en lila), además de una edición conjunta de CD  y vinilo por vía del sello Inside Out Music, en alianza con Sony Music Entertainment. Para esta ocasión, la gente de TOUNDRA contó con las colaboraciones ocasionales del saxofonista Adrià Bauzo y el percusionista Marc Clos. Ultramarinos Costa Brava, estudio situado en la localidad de Sant Feliu de Guíxols, Girona, fue el lugar donde “Hex” fue grabado, mezclado y masterizado. Adelantamos que este disco sirve principalmente para que el grupo recupere y remodele enfoques estéticos antes explorados en “IV” y “Vortex” (que datan de los años 2015 y 2018, respectivamente), a la vez que se explora nuevos recursos de suntuosidad art-rockera. Dado que el grupo siempre ha mostrado su afinidad por las artes plásticas y audiovisuales, es sintomático que la suite tripartita con la que comienza este nuevo disco tenga su expansión en un cortometraje realizado por Jorge Carbajales. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “Hex”, ¿vale?


La triada de ‘El Odio, Parte I’, ‘El Odio, Parte II’ y ‘El Odio, Parte III’ abre el disco ocupando un espacio de 21 minutos y cuarto. La Parte I, que dura poco más de 8 minutos, establece una atmósfera solemne y cadenciosa donde se alternan fluidamente pasajes contenidos con otros más notoriamente explosivos, siendo así que estos últimos son los que guían el camino hacia un momento muy relevante que es impulsado por un ímpetu feroz y una incandescencia voraz. Es aquí donde la energía expresiva del cuarteto concreta niveles genuinamente explosivos, aunque preservando la magia solemne con la que se inició la pieza. El vigor en curso se toma su tiempo para llenar espacios por doquier a través de varios motivos focalizados en sus respectivos riffs. El epílogo vira drásticamente hacia unas vibraciones razonablemente introspectivas, las cuales gestan un crescendo que siembra el camino para el ulterior florecimiento de la Parte II. Ésta exhibe una agilidad peculiar que, de varias maneras, insufla unos aires gráciles al esquema sonoro grupal, no solo en lo referente al armazón rítmico, sino también a los tintineos líricos que emana la primera guitarra. El manejo de los varios niveles de vitalidad que se van explayando a lo largo de la elástica ingeniería de esta Parte II sirve para que los TOUNDRA conquisten un territorio señorial para su mecánica post-metalera. El epílogo de los dos últimos minutos brinda una oportuna síntesis de todo lo que ocurrió aquí. En fin, la Parte III empieza con una nebulosa ceremoniosidad con un cierto talante lisérgico (al modo de una cruza entre MOGWAI y ASH RA TEMPEL) para luego asentarse en una sofisticada arquitectura contundente y rotunda. Toda esta pesadez palaciega se asienta sobre una cruza de stoner y post-rock con sus infaltables traqueteos metaleros. Esta suite está dispuesta a terminar con destellos mágicos, a juzgar por el aura ensoñadora que prevalece en las últimas instancias. De lo mejor del disco, y definitivamente, de lo mejor que ha grabado jamás TOUNDRA hasta ahora. ‘Ruinas’ sigue a continuación, comenzando con un prólogo de ligeras connotaciones abstractas, para luego cimentar un groove aguerrido para los múltiples juegos de guitarras que entran a tallar una y otra vez. Ya en la sección epilogar, el ambiente general se torna más cálido y grácil, una variante bastante efectiva a la hora de explorar y encuadrar diversas atmósferas dentro de una sólida narrativa instrumental. Un gran ejercicio de pesadez progresiva en comunión con el estándar del post-metal.


Cuando llega el turno de ‘La Larga Marcha’, el grupo se dispone inicialmente a volver a enfatizar la faceta ceremoniosa de su enfoque musical, pro pronto llega el momento en que los sofisticados arreglos planteados por la dupla rítmica animan a las guitarras a explayarse en múltiples coloridos sonoros. He aquí un sumario de la Parte I de ‘El Odio’ y ‘Ruinas’ plagado de exquisito señorío. ‘Watt’ abarca un despliegue de sofisticado poderío rockero, el mismo que se asienta muy cómodamente en una encrucijada de metal, stoner y space-rock. El señorío emanado por los solos y los ornamentos psicodélicos añadidos en algunos pasajes estratégicos ayudan a avivar las llamas de esta ritualística hoguera rockera. A mitad de camino, el groove básico se vuelve más intrépido e intenso. Una vez más, el grupo recurre a un epílogo cálido y moderadamente calmado para redondear la faena. El final del repertorio llega de la mano de la pieza justamente titulada ‘FIN’, la misma que dura poco menos de 5 minutos. Su enfoque es netamente post-rockero, anticipado por un prólogo nebuloso y minimalista; el cuerpo central exhibe una compostura introspectiva, lánguidamente arropada por un manto onírico que, poco a poco, va ganando en texturas (por ejemplo, la adición del piano). La percusión cibernética, que mantiene un perfil discreto dentro del entramado global, añade sólidos matices futuristas al asunto. Todo esto fue “Hex”, la nueva obra del excelso ensamble TOUNDRA que lo vuelve a encumbrar en su sitial de gran alcurnia dentro de la escena del rock experimental español y también mundial. Nos parece, de hecho, parte de lo mejor que este cuarteto ha realizado en todo lo que lleva de trayectoria, que es muy extensa y también muy ambiciosa. Un disco tan bueno como éste nos deja con mucha curiosidad respecto a futuras producciones, pero, por ahora, nos conformamos con decir que “Hex” es una gran adición en cualquier buena fonoteca de rock artístico. Totalmente recomendable.


Muestra de “Hex”.-


Sunday, March 20, 2022

CODY CARPENTER: un equilibrio jazz-progresivo para el año 2022

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el placer de presentar el nuevo trabajo fonográfico del teclista y compositor estadounidense CODY CARPENTER, el cual fue publicado el pasado 7 de enero bajo el sugerente título de “Balace Of Extremes”. Para este disco, CARPENTER contó con el apoyo del guitarrista Marco Sfogli, el bajista Jimmy Haslip y el baterista Gergő Borlai; Haslip es, además, coproductor de este álbum junto al propio CARPENTER. Los procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de John Spiker, mientras que la portada, al igual que en otras ocasiones previas, fue realizada por Nobokatsu Mizoguchi. En este nuevo disco, CARPENTER sigue explorando su gusto por combinar la elegante energía del jazz-rock y la estilización preciosista del prog sinfónico, dando cierta prioridad al primero de estos ítems a la hora de articular las creaciones y arreglos musicales. Bueno, de algo es indicativo el hecho de que Hasli haya sido parte no solo de la banda de apoyo sino también del proceso de producción. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio de “Balace Of Extremes”.

‘Hold On’ abre el álbum con un empuje ágil y vital que se sustenta, en buena medida, sobre el llamativo groove que sostiene al armazón sonoro, un groove vivaz que sabe ornamentarse en algunas instancias estratégicas. Los diálogos y traslapamientos de sintetizador y guitarra mantienen solventemente el magnetismo virtuoso de la pieza. Atención del oyente garantizada. Luego sigue ‘Floating With You’, una pieza refinadamente lírica que nos remite al paradigma de JORDAN RUDESS (y posiblemente, también al de los LIQUID TENSION EXPERIMENT), haciendo gala de su señorío esencial a través de cada poro sonoro. La batería resuelve el relativamente sosegado swing con una enérgica sofisticación. Al fin y al cabo, tenemos aquí un cénit del álbum. La dupla de ‘Junk’ y ‘Dancer’ permite al ensamble seguir explorando matices dentro de su enfoque estético. En el caso del primero de estos temas mencionados, opera una parsimonia de apariencia reflexiva donde el punche rockero se asiente sobre una cadencia autoconstreñida; en su segunda parte, el posicionamiento del piano en primer plano hace que todo vire hacia una ambientación introspectiva, la cual concluye con una orquestación cósmica de sintetizadores. En cuanto al segundo de estos temas, su enfoque es el de retomar el talante general de la primera pieza con un aura más sofisticada, la cual se sitúa bajo las coordenadas de unos PLANET X; o sea, un despliegue de jazz-prog con tintes prog-metaleros. Con el arribo de ‘Self-Hatred’, vuelve a darse rienda suelta a su faceta más extrovertida, pero esta vez hay un complejo encuadre rítmico donde los juegos con las síncopas se desarrollan con pulcrísima eficiencia. Además, hay un enfoque electrónico en el modo en que los teclados se hacen cargo del mando de la pieza en cuestión. ‘Vitality’ destila una fastuosidad cautivadora y envolvente que no en poca medida recibe el impacto de ‘Floating With You’ en cuanto al refinamiento melódico, pero, sin duda, hay una dosis mucho mayor de señorío típicamente progresivo en la arquitectura sónica y en el modo en que se desenvuelve el desarrollo temático. Otro cénit indiscutible del repertorio.

‘Cute Little Living Things’ es un tema alegre cuya sobria vivacidad rítmica va muy a tono con el patrón jazz-rockero de CHICK COREA en los 80s. ‘Crystal Hell’, por su parte, elabora una vibrante reactivación de los elementos más extrovertidos y fulgurosos del ideario musical de CARPENTER, apelando a un gancho sofisticado y bien perfilado. La miniatura ‘Transfer’ consiste en una serie de orquestaciones sosegadas donde se ostenta una espiritualidad relajada y contemplativa. Así las cosas, ‘Uncontrollable Rage’ pone la cuota de abierto contraste al instaurar un ejercicio de palaciego señorío dentro de una nueva expresión inspirada de la cruza entre el esplendor preciosista del prog sinfónico y la dimensión más lírica del discurso prog-metalero. Con sus poco más de 6 minutos y tres cuartos, ‘Trying To Explain’ se erige como la pieza más extensa del álbum y también es la encargada de cerrarlo. Su propuesta es la de sintetizar los aspectos predominantes de los temas #1, #4 y # 10: jazz-rock, sinfonismo y tonalidades prog-metaleras se fusionan a través del muy alegre motif central. Con la adición de interludios razonablemente sofisticados, la pieza preserva su encanto innato a fin de ponerle un final tremendamente dinámico al repertorio. Todo esto es lo que se nos brinda en este nuevo disco “Balace Of Extremes”, una nueva muestra de la creatividad y el vigor de CODY CARPENTER. Con álbumes tan recomendables como éste, el año progresivo 2022 ha comenzado bastante bien.