Sunday, May 26, 2024

REFESTRAMUS: turismo interior en clave progresiva

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar al grupo estadounidense REFESTRAMUS y su nuevo disco “Intouríst”, publicado a inicios de este año 2024 por el sello independiente Melodic Revolution Records. El colectivo de REFESTRAMUS está conformado por Derek Ferguson [batería], Jerry King [bajo], Derek Pavlic [guitarras, mellotrón, vocoder y viola] y Rogelio Souza [teclados]. Se trata del segundo disco de esta banda radicada en Chicago, Illinois, tras “Decoupage”, el cual fue publicado en 2021. Para este álbum que ahora nos ocupa, el cuarteto contó con varios colaboradores ocasionales: Ian Beabout (voz en un tema y flauta), Nathan James (voz en un tema), Mitch Lawrence (saxos), NIDA (voz en 5 temas), Craig Cairns (voz en 4 temas), Dave Newhouse (acordeón). Jose Garcia (trompeta), Myles Boisen (guitarra lap steel), Leon van Egmond (armónica), Denisse Ferrara (voz), Max (canto ruso) y Verdana Lina (voz). Ferguson es el autor exclusivo de todo el material contenido en el disco (o casi todo, pues hay una versión de un clásico de SPIRIT del cual hablaremos más tarde), siendo los arreglos ulteriores creados por la banda junto a Ian Beabout, quien, además de coproducir este disco junto al mencionado Ferguson. se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales de 
“Intouríst”. 
 

La dupla de ‘DMK’ y ‘Asunción’ abre el álbum y lo hace con ágiles sonoridades que llaman la atención instantáneamente. La primera es una pieza que se explaya por un espacio de 7 ½ minutos para concretar un vivaz ejercicio de dinámicas sinfónicas se sitúan cómodamente en una cruza entre lo clásico (GENESIS, EMERSON, LAKE & PALMER) y el revival de las 3 últimas décadas (MAGELLAN, SPOCKS BEARD). Para las partes cantadas, el dinamismo de la ingeniería grupal se torna más llamativo, el cual nos recuerda a los YES de los dos últimos discos. En cuanto a ‘Asunción’, se trata de una sólida excursión en territorio de KANSAS que hace buena gala de musculatura rockera para impulsar la vivacidad potencial del fulguroso núcleo melódico creado para la ocasión. La dupla rítmica acrecienta la espiritualidad jovial sobre la que se sostiene la atmósfera central de la canción. ‘The Devil Returns’ elabora una suerte de síntesis entre el colorido pomposo del priner tema y el magnetismo vivaz del segundo mientras crea renovadores recursos de sofisticación expresiva. El canto alcanza unas efectivas cuotas dramáticas en algunos pasajes  estratégicos de esta canción que nos parece el cénit del disco. ‘Intouríst Suite (con el subtítulo de Интурист) dura 11 ½ minutos y contiene las secciones autónomamente tituladas ‘Nevalyashka (Ηеваляшка)’, ‘Agent M. Vs. The Sex Lizard’ y ‘Zombie Love’. Todo empieza con un tenor sigiloso que pronto asume un aura de señorial ceremoniosidad mientras la primera sección cantada se va asentando. No tarda mucho el momento en que las cosas adquieren unos cimientos policromados con la presencia de los vientos que se unen a la permanente viola. A mitad de camino, el ensamble vira hacia un modernismo tecnificado que establece extraños vínculos con el trance-disco y el hip-hop. Es algo raro, pero funciona a la hora de gestar vibraciones urbanas. La sección final sirve para insertar una suntuosidad barroca a esta dinámica, además de un elegante punche rockero. Heredando algo de los resabios pop que signaron a la pieza precedente para retorcerlos a través de un filtro mesuradamente blues-rockero, ‘Mr. Darwin’ se encarga de traer de vuelta a la frontal claridad melódica que caracterizó al segundo tema del disco, elaborando un colorido cándido y genuino para el armazón instrumental. 


‘Side Hustle’ suena a un híbrido de JETHRO TULL y TRAFFIC que ha pasado por la ingeniería remodeladora de la banda compatriota RESISTOR. Las florituras de la flauta adornan la base temática con entusiasta eficacia, lo cual hace que lo llamativo del centro melódico se refuerce más. A propósito... ¿por qué no pudo durar un poco más esta canción? ‘The Red Apple’ es una semi-balada que no hubiese estado fuera de lugar en algún disco de ECHOLYN de los 90: el encanto de los arreglos vocales y la cristalina elegancia del entramado instrumental se asocian fluidamente. Esta canción dice mucho en su espacio de poco más de 3 ½ minutos, y tampoco nos hubiera molestado que durara un poco más; al fin y al cabo, su letra se basa en la narrativa del maestro ruso MÁXIMO GORKI. ‘Smiling’ cierra el repertorio oficial de “Intouríst” y lo hace llevando el factor de pop moderno hacia una dimensión contemplativa. El CD incluye el bonus track ‘Mr. Skin’, versión de una canción del cuarto álbum de los legendarios SPIRIT (una hermosa composición de Jay Ferguson). Aquí se incluye un estupendo solo de saxofón, además de un gran lucimiento de la guitarra en los momentos finales. También hay una version acústica de ‘The Red Apple’ y una versión española de ‘Asunción’, piezas que nos muestran la faceta más lúdica de la visión estética del ensamble. En fin, todo esto fue “Intouríst”, un disco que resulta siendo bastante agradable e interesante a través de las estrategias eclécticas empleadas para gestar su contenido. El colectivo de REFESTRAMUS se ha lucido a lo grande principio a fin en este disco cuya principal virtud reside en la inspirada manera de congregar diversos registros sonoros. 
 
 
Muestras de “Intouríst”.-
DMK:
https://refestramus.bandcamp.com/track/dmk

Thursday, May 23, 2024

Desde el año 2004 para el año 2024: el tercer testimonio de LAS OREJAS Y LA LENGUA


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hay una fiesta en la avanzada musical argentina porque ya se publicó (¡Por fin se publicó!) el tercer disco del legendario ensamble LAS OREJAS Y LA LENGUA, el cual se titula “Dos Mil Cuatro Buenos Aires”. La publicación tuvo lugar el 15 de mayo pasado, por vía del sello Viajero Inmóvil, que operó como ente coproductor del disco (por vía de su heroico jefe Felipe Abel Surkan) que ahora reseñamos junto al grupo en cuestión. El título del disco se refiere al último año de actividad de esta banda que anteriormente había publicado dos discos excelentes como “La Eminencia Inobjetable” (2002) y “Error” (2003): el material contenido en “Dos Mil Cuatro Buenos Aires” fue grabado en el departamento C de Guardia Vieja, 4346, como dijimos, en el año titular. Las mezclas adicionales y la masterización tuvieron lugar en el año 2022, en manos de Adolfo Schmidt en el estudio Juli Records. La alineación final de LAS OREJAS Y LA LENGUA estaba conformada por Juan Bisso [violín], Fernando de la Vega [batería], Nicolás Diab [bajo], Gastón Leiras [guitarra eléctrica], Diego Kazmierski [teclados] y Diego Suárez [flauta]. O sea, el colectivo se rearmó como quinteto tras la gestación del segundo disco con el ingreso de un violinista y, a los pocos meses, el guitarrista del primer disco volvió al grupo. Para este álbum, el sexteto contó con las participaciones ocasionales del clarinetista Heldo Fonseca y el violinista Francos Avnian. Lo que suena aquí es una cruza entre el colorido del primer álbum y el nervio del segundo, aprovechando que el guitarrista había regresado a la banda y ya había un violín disponible para ampliar la paleta sonora grupal. Han pasado 20 años desde esas sesiones de grabación y la actual publicación... Demasiado tiempo, así que no esperamos un segundo más para revisar lo contenido en su repertorio. 
 
Los primeros 2 ¾ minutos de “Dos Mil Cuatro Buenos Aires” están ocupados por ‘Ni Loco Polar’, una pieza ágil cuyo índice temático se centra fácilmente en las calculadas florituras del piano mientras la dupla rítmica sustenta toda la arquitectura sónica sobre un groove fusionesco provisionado con una mesurada energía rockera. Cuando llega el breve momento del lucimiento del violín, lo que resta del tema adquiere una dosis extra de vigor rumbo hacia el golpe final. Tras este gran inicio de álbum llega el turno de ‘Asamblea’, una pieza ciertamente hermanada con la anterior, pero con una notoria ampliación de sus ambiciones en los arreglos de las interacciones instrumentales, las mismas que se sitúan en un área avant-jazz-progresiva que se hermana con FRANK ZAPPA, los HENRY COW de 1973 y los AKSAK MABOUL del segundo álbum... Todo ello en un espíritu de recuperación de la línea de trabajo plasmada en el primer álbum de LOYLL. El traviesamente saltarín epílogo es un cierre oportuno para una pieza tan extrovertidamente ácida como ésta, un primer cénit del álbum. La dupla de ‘Como Un Gato Tieso’ y ‘Lezama’ sigue a continuación con la misión de ampliar la gama sonora del ensamble. El primero de estos temas mencionados apela a una calidez lírica envolvente mientras recibe cierto impacto del espíritu modernista de ‘Asamblea’. Ahora, la densidad expresiva está al servicio de los esquemas melódicos diseñados para la ocasión mientras se van hilando a lo largo del camino. En cuanto a ‘Lezama’, que es el ítem más extenso del repertorio con sus 5 ½ minutos de duración, establece una inteligente síntesis entre el lirismo del tema #3 y la señorial sofisticación del tema #2, reforzando el vitalismo grácil del primero e impulsando la musculatura de la segunda. Así las cosas, el ensamble se pone a transitar de lo colorido a lo grisáceo con impoluta destreza mientras la batería elabora diversos swings sucesivos y el bajo aporta matices extra con sus sesudos ornamentos. Otro cénit. ‘Fábula’ se centra en una espiritualidad evocadora que asume, de a pocos, una majestuosidad patente y, a la vez, razonablemente contenida. El motif sencillo del núcleo gira crecientemente en torno a su propio eje con una inmensamente elegante soltura a través de la ceremoniosidad esencial de la pieza en cuestión. 

‘La Olvidada De La Muerte’ se orienta hacia una atmósfera solemne que hace sentir sus vibraciones crepusculares, las mismas que parecen esconder algo probablemente siniestro bajo su manto de etérea delicadeza. Lo que suena aquí es como un esbozo inicial de una de las composiciones del primer álbum de UNIVERS ZERO que se filtra a través de una óptica fusionesca con ribetes noctámbulos. Bajo el curioso título de ‘Sacale La Ballenita’, el séptimo tema del disco manifiesta un ahondamiento en la aureola chamber-rockera del tema precedente, permitiendo al violín trazar un sugerente prólogo que, finalmente, nos lleva a un lugar de misterioso lirismo que, de alguna manera, nos transporta a los tiempos de la GENERACIÓN CERO de RODOLFO MEDEROS en su faceta más introspectiva. El arcano encanto de esta pieza resulta idóneo para gestar atmósferas cinematográficas semejantes a las que hallamos en la obra del AIRE LÍQUIDO ENSAMBLE y la ORQUESTA METAFÍSICA. ‘Niqueque’ tiene un breve prólogo que parece proseguir en la senda trazada por las dos piezas precedentes, pero muy pronto se nos muestra a un sexteto dispuesto a reavivar la agilidad y las agitaciones experimentales de los cuatro primeros temas del álbum. Se dice mucho en menos de 3 minutos. Cuando llega el turno de ‘No Tomes De Esa Taza’, es el momento de volver a lo introvertido a través del sortilegio del lenguaje jazz-progresivo. La manera en que confluyen las respectivas florituras de flauta y violín es simplemente sensacional. ‘Palermo, Vete De Almagro’ es la pieza de casi 5 ¼ minutos de duración que se encarga de cerrar el repertorio a lo grande. Se trata de un jam centrado en un esquema minimalista al que los músicos le brindan un llamativo vigor psicodélico mientras corren los minutos. Esa dimensión tensa de LOYLL que también existió concreta aquí un síntoma muy inspirado, una resolución marcada por traqueteos surrealistas que, de una manera extraña, podemos asociar a CAN y KING CRIMSON hasta cierto punto. Como sea, se trata de un desenvolvimiento de punzantes algarabías que funciona a las mil maravillas como clausura del disco. 

En suma y a fin de cuentas, lo que nos brinda este diferidamente resucitado ensamble de LAS OREJAS Y LA LENGUA gracias a la benéfica dirección que las brisas del tiempo usaron para movilizar la nave que atesoraba este repertorio grabado dos décadas atrás. “Dos Mil Cuatro Buenos Aires” es un testimonio de la eminencia atemporalmente inobjetable de LAS OREJAS Y LA LENGUA, una noción que no nos puede llevar a error alguno tras escuchar y disfrutar de este catálogo de 10 piezas musicales de tan gran categoría. Totalmente recomendable este disco que encarna la gran revancha final de este grupo que dejó una huella importante en la vanguardia musical argentina del nuevo milenio. ¡¡Aguanten los pibes de LAS OREJAS Y LA LENGUA!! 

Monday, May 20, 2024

MACROSCREAM: viaje de regreso en la caverna del rock progresivo italiano

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el nuevo disco del grupo italiano MACROSCREAM, el cual está conformado por el teclista Davide Cirone, el baterista Giacomo Liò, el bajista Alessandro Patierno, el guitarrista Daniele Pulcini y el cantante Giovanni Saulini. El disco en cuestión se titula “Macrophonix” y fue publicado el pasado 9 de febrero por el sello Ma.Ra.Cash Records, en asociación con AltrOck Productions. El músico invitado Pierluigi Pensabene hizo aportes ocasionales a los saxofones tenor y soprano. Se trata de su tercer trabajo, sucediendo por 8 años al disco homónimo que permitió a MACROSCREAM hacerse de un lugar dentro del Parnaso del rock progresivo italiano de nuestros días. El material contenido en “Macrophonix” fue grabado en el Fourth Miles Studio de Roma entre los meses de mayo y setiembre de 2023; allí también se realizó la mezcla. La ulterior labor de masterización se elaboró en el estudio Reference Studio Mastering. Tenemos aquí un disco conceptual cuya narrativa relata el viaje de un caminante sin nombre que se deja guiar a lo largo de una caverna por una criatura femenina semejante a una Medusa, llevándole por recovecos de nuevas dimensiones, lo cual condicionará el contexto al cual llegará a la salida de la caverna. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales del repertorio de esta nueva obra fonográfica de MACROSCREAM. 
 
Todo comienza con ‘Inside The Tunnel’, una pieza que comienza con una aura de misteriosa expectativa que muy pronto se convierte en un ejercicio de atmósferas cósmicas cuyas vibraciones cósmicas van por un crescendo fastuoso. A partir de este momento emerge ‘First Step’, una canción bastante ágil cuyo desarrollo melódico se acomoda naturalmente dentro de la sofisticada ingeniería rítmica armada para la ocasión. El tenor suntuoso del solo de guitarra que emerge a mitad del camino y el dinamismo señorialmente jazz-rockero de los teclados enriquecen crucialmente las interacciones del bloque instrumental. Lo que suena aquí está vinculado con los paradigmas de bandas compatriotas como UNREAL CITY y NOT A GOOD SIGN. El instrumental ‘Sand Dunes’ se mueve a paso firme a lo largo y ancho de su groove fusionesco para permitir a los instrumentistas pulir su bien cuajado entramado, lo cual hace que se realce la calidez inherente al desarrollo temático. Lo que suena parece una cruza entre ACCORDO DEI CONTRARI e INTERPOSE+. Cuando llega el turno de ‘Follow Me Down’, el grupo retoma la línea de trabajo del tema #2 y lo eleva a una dimensión más grandilocuente de prestancia jazz-progresiva; incluso se nota que hay un filo más aguerrido tanto en la guitarra como en el bajo, lo cual redunda positivamente en que el esquema grupal aumente sus destellos sónicos en consonancia con su musculatura. Es en este último punto que ‘Bloody Noise’, la canción que sigue a continuación, la vitalidad rockera recibe un impulso renovador que se traduce a una exhibición de prog sinfónico con remozados acentos heavy y un manejo más urgente de los quiebres rítmicos propios del discurso jazz-rockero a los que ya nos tienen acostumbrados el teclista y la dupla rítmica (casi como SYNDONE). Tres cénit seguidos para el repertorio. La sexta pieza del album dura poco más de 3 minutos y se titula justamente ‘Macrophonix’: se trata de un instrumental de poco más de 3 minutos de duración que prosigue por una senda Emersoniana mientras perpetúa los aires extrovertidos de la canción precedente. 

‘Waiting For My Turn’ tiene una cualidad marchosa que parece acercarse un poco al jazz-pop de los 80 con algunos aditamentos extra del estándar de Jeff Beck, pero el uso de un compás inusual y la exhibición de un dramatismo efectivo hacen que la canción mantenga su pureza prog-sinfónica. El canto es particularmente estimulador para el carácter  general de la canción, así como los impresionantes  solos de guitarra que entran a tallar. ‘Standing On A Miracle’ se enfila hacia la senda trazada por el tema precedente, pero esta vez hay un espíritu un poco más sosegado, así como unos arreglos musicales más contenidos; éstos realzan el lado evocador del estándar jazz-progresivo. Para el último tercio, el esquema sonoro se intensifica notoriamente, lo cual abre espacios para el explayamiento de un fabuloso solo de sintetizador. La breve coda serena redondea la idea a la perfección. Durando casi 9 ¾ minutos, ‘Road To The East’ se erige como la pieza más extensa del álbum. Comenzando con un ejercicio de hard rock melódico a medio tiempo (un poco a lo URIAH HEEP de la fase 71-73), pronto volvemos al terreno sembrado en la serie de los temas #3 y #6: una alternancia entre palaciegos pasajes prog-sinfónicos diseñados con estilizado nervio y otros marcados por un aristocrático swing jazz-rockero. La emergencia de una sección ceremoniosa cuasi-Floydiana durante el último tercio se siente muy natural al tener la canción un persistente medio tiempo. La guitarra se encarga de guiar el sendero epilogar con pulso firme mientras el esquema musical en curso gesta un clímax contundente. El final del repertorio llega de la mano de la miniatura ‘Outside The Tunnel’, la misma que funciona como una clausura adicional para la atmósfera señorial con la que había terminado Road To The East. Todo esto fue “Macrophonix”, el nuevo trabajo fonográfico de los italianos MACROSCREAM. Hemos esperado muchos años desde aquel tiempo en que nos impresionó tanto el grupo con su segundo álbum al siguiente disco.... Y realmente ha valido la pena la espera: es un disco bastante recomendable dentro de cualquier buena fonoteca dedicada al rock progresivo de ayer y hoy. 
 
 
Muestras de “Macrophonix”.-
Follow Me Down: https://altrockproductions.bandcamp.com/track/follow-me-down
 

Sunday, May 19, 2024

La quinta estación de la ORCHESTRA OF THE UPPER ATMOSPHERE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Se nos ha pasado esto y, mientras tanto, la ORCHESTRA OF THE UPPER ATMOSPHERE está planificando su próxima obra fonográfica (que será la séptima). De todas maneras, no debemos pasar por alto lo que nos trajo el mencionado ensamble británico en el año 2020: más específicamente, nos referimos a su penúltimo disco hasta la fecha, “Theta Five” (o “Theta 5”), el cual data del 11 de setiembre de 2020, dos años y pico después de “Theta Four” y dos años y medio antes de “Theta Six”, el cual nos pareció una de las mejores obras de música abant-jazz-progresiva del pasado año 2023. En retrospectiva, tenemos una óptica similar respecto a el disco que hoy comentamos. Para esta osada expedición sónica, el personal de la ORCHESTRA OF THE UPPER ATMOSPHERE constaba de Martin Archer [saxofones, clarinetes, flauta, órgano, mellotrón, instrumentos de software y voces], Steve Dinsdale [batería y sintetizadores], Lorin Halsall [contrabajos acústico y eléctrico, y sintetizador], Yvonna Magda [violín y sintetizador], Andy Peake [piano eléctrico Fender Rhodes y sintetizadores], Walt Shaw [percusión y sintetizador], Jan Todd [voz, arpas. efectos electrónicos, teclados Midi, contrabajo, glockenspiel, guitarra acústica de 12 cuerdas, Korg wave drum e Idiopan] y Terry Todd [bajo y guitarra acústica de 12 cuerdas]. Lo que aparece aquí se recogió en sesiones de estudio en vivo en dos días de octubre del año 2019, mayormente con improvisaciones colectivas; ya en ulteriores meses, la labor de post-producción se centró en editar y reunir las ideas creadas en ese momento y añadir esquemas compuestos e intervenciones instrumentales. Bueno, ya es hora de repasar los detalles estrictamente musicales de “Theta Five”

‘Obsidian (Overture)’ abre el repertorio al modo de una excursión de libres formas que se expande por un espacio de 7 ¾ minutos. Dichas formas libres vibran desde los rincones más lúgubres del subconsciente al modo de una expansión de los aspectos más abstractos de los PRESENT de los 80 y las exploraciones inquietantes de los ART ZOYD de 1982, añadiéndose una oportuna dosis de ruidismo frontalmente tenebroso. Fiel a su rol de obertura, funciona primordialmente como un preámbulo a otra cosa, y ésa es una pieza que dura alrededor de 20 ½ minutos y que porta el título de ‘Changeling’. Aquí hay un solemne groove en clave de jazz-fusion que se centra en la inteligente articulación triangular de batería, teclados y piano eléctrico, una columna en torno a la cual se arman las paredes, techos y escaleras de una mansión sónica donde los saxofones, los clarinetes y las capas de mellotrón van delineando los misteriosos colores a ser llenados en este exquisito regugio musical. Desde antes de llegar a la frontera del quinto minuto, se percibe claramente la operabilidad del híbrido entre el SUN RA de 1978 y los WEATHER REPORT de 1971-72 bajo la guía inspiradora de ese legendario proyecto del maestro Keith Tippett CENTIPEDE. Llega un momento de calma poco antes del ecuador, el mismo que sirve para arrojarse a una ensoñación surrealista donde la inquietud y el ensimismamiento confluyen en una única magia expresiva: esto sirve de empuje para un nuevo esquema rítmico marcado por una cadencia un poco más relajada que la primera, algo que, en vez de atenuar el vigor del ensamble, le permite explayarse en sus recursos particulares y estrategias colectivas. Hay espacio por llenar y los músicos se congregan en diálogos abiertos y desafíos sutiles hasta el punto de que el swing se intensifica al modo de una extravagante cruza entre los EMBRYO de 1971-73, los SOFT MACHINE de 1972-73, los GONG de 1971 y los CAN de 1974. La sección final sobre un tempo de 5/4 concluye este genial viaje musical con un inconfundible aire festivo. Si este segundo tema de “Theta Five” es su mastodonte, pues su oruroboros es ‘Pillared Space’, una maratón altivamente postmoderna que se prolonga por un espacio de 42 minutos y pico. Los aires dadaístamente aleatorios que habían marcado a la ‘Obertura’ salen nuevamente al frente en las primeras instancias, esta vez con una actitud de sortilegio esotérico que viene bien para el canto femenino que se superpone al elegante caos de fondo. Parece que las percusiones estuvieran tanteando el camino, parece que las capas sintetizadas aguardaran el momento de concretar un foco, y es cuando la batería establece un complejo groove que el amanecer ilumina las ideas para una nueva fruición colectiva, pero... es algo efímero. Vuelven los efluvios misteriosos con aparentes matices lóbregos, los cuales instalan un puente hacia un futuro ejercicio radical de free jazz con matices psicodélicos.
  
La maratón sigue adelante con esa dispersa alegría en clave de free jazz hasta que llega un nuevo momento de etéreas dilataciones aleatorias, esta vez con un ropaje más celestial que, de cierto modo, apelan a una reservada exaltación mística. Poco a poco, estas convergencias de sonidos individuales van mostrando su apego a la desafiante lógica de la musique concrète. Algo tendrá que suceder cuando la batería vuelva a tallar y esta vez lo hace para establecer un asidero para lo que parece ser un ritual ligeramente descoyuntado cuya misión es buscar un momentáneo asidero para los aportes de los instrumentos actuantes. Parajes sucesivos de introspección pastoral, densidad anárquica e introspección solipsistamente posmoderna refuerzan la versatilidad visceral y la mecánica cerebral que mueven conjuntamente a la razón de ser ensamble. Finalmente, el colectivo arma un complejo swing jazz-progresivo para brindar un relativamente luminoso epílogo a esta maratón, aunque nos queda claro que el patente fulgor es el tintineo postrero de las agitaciones solares antes del imperio del anochecer; la instrumentación está organizada como una oda a la luminiscencia que se va. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Zyxomma’, la pieza más ágil del álbum, siendo así que establece aires de familia con DAS RAD mientras también busca confluencias con la faceta más cálida de LED BIB y el estándar evocador de los WEATHER REPORT pre-Pastorius. A diferencia de las dos piezas extensas que le antecedieron, ‘Zyxomma’ aterriza en una terreno nebulosamente sereno. Un gran final para un disco excelso como “Theta Five”, una obra que se encuentra entre las más osadas del siempre aventurero ensamble de ORCHESTRA OF THE UPPER ATMOSPHERE. Como ya dijimos más arriba, el ensamble tiene en el horizonte cercano la planificación de su séptima entrega fonográfica: mientras tanto, vayamos revisando y redescubriendo todo lo que han hecho hasta ahora. * 
 
 
Muestra de “Theta Five”.-
Changeling: https://discusmusic.bandcamp.com/track/changeling


* Por si acaso, las reseñas de “Theta Four” y “Theta Six” dentro de este blog se encuentran en los enlaces https://autopoietican.blogspot.com/2018/10/la-cuarta-estacion-de-la-orchestra-of.html y https://autopoietican.blogspot.com/2024/01/la-sexta-estacion-de-la-orchestra-of.html, respectivamente.

Thursday, May 16, 2024

VYÖNI: en el trifinio de la actual escena progresiva noruega



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

El trifinio o tripunto es un punto de convergencia entre las fronteras de tres referentes geográficos; también es la inspiración para el título del disco de debut de VYÖNI, proyecto progresivo del multiinstrumentista y compositor noruego Kim-Frode H. Wøhni. Dicho proyecto cultiva un ecléctico encuentro entre prog psicodélico y sinfónico, post-rock, jazz-rock y ambient. El disco en cuestión se llama 
“The Tripoint” y fue publicado el pasado 24 de abril, tanto en formato digital como en vinilo, por vía del sello Loftysound Recordings. Wøhni
 se hace cargo de las guitarras, el bajo, el sintetizador, la batería, el piano eléctrico Fender Rhodes, el mellotrón, el clavinet, el vibráfono, el violín,  el saxofón, la programación de ritmos y las grabaciones de campo. O sea, todo lo que suena aquí. Siendo el autor exclusivo de todo el material aquí contenido, él también se hizo cargo de la producción y la mezcla, pero las labores de masterización estuvieron en manos de su ilustre compatriota Jacob Holm-Lupo (sí, el mismo de WHITE WILLOW, THE OPIUM CARTEL, etc.), en el Dude Ranch Studio. Todo lo que dijimos sobre el trifinio en la primera frase de esta reseña tiene mucho que ver con el título de este disco porque Wøhni es natural de la localidad de Kirkenes, cerca de un área donde se acercan las fronteras de Noruega, Suecia y Finlandia. El título también puede remitirse a la noción del encuentro de las tres tribus, o sea, la confluencia de gentes de ascendencia noruega, sami y kven. Como vemos, el maestro Wøhni se ha tomado muy en serio el concepto para trabajar en “The Tripoint”, el punto de partida de VYÖNI, un proyecto que, esperamos, rinda bastantes frutos en el futuro próximo. Repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de este manifiesto progresivo para la avanzada rockera de nuestros tiempos.


Durando poco más de 6 ½ minutos y erigiéndose como la pieza más extensa del repertorio, ‘Way Up North’ da el puntapié inicial a las cosas con un prólogo aleatorio movido por inquietos ornamentos de batería que, al fin al cabo, abren la puerta a un cuerpo central sereno e introspectivo que se sitúa en una senda intermedia entre los paradigmas respectivos BURNT BELIEF y TORTOISE. Hay un lirismo operativo a lo largo y ancho del groove general y los sosegados fraseos de guitarra que dirigen el esquema melódico; en el último tercio se arma un efectivo crescendo en base a las capas de mellotrón y la creciente presencia de los riffs de guitarra, siendo así que todo aterriza en la serenidad inicial. Sigue a continuación ‘Steep Mountainside’ y lo hace exhibiendo una dosis razonablemente aumentada de musculatura en la ingeniería sónica donde los instrumentos actuantes se enfilan hacia la gestación de atmósferas grisáceas. Éstas se estructuran a través de juegos sutiles con vacíos y bases armónicas razonablemente parcas, lo cual hace que el entramado sonoro se muestre como un ejercicio de post-rock con notables matices jazzeros. El furioso pasaje final añade una cierta majestuosidad al asunto, redondeándose la faena con una misteriosa nebulosidad guitarrera. ‘Tales From The Ferries’ regresa al lirismo sereno que signó a la pieza #1 mientras le añade un colorido extra: el motif central ostenta un esquema melódico bastante cautivador. Recibiendo algunos ecos de este señorío otoñal, ‘Homecoming’ emerge con la misión de remodelarlos con una dosis comedida de musculatura rockera, creando así un paisaje musical donde la neblina se deja alumbrar sólidamente por un sol que, aunque no llega a borrar la dominante atmósfera de nostalgia, sí la agita para que llegue a exteriorizar algo de la furia interna que se resiste a expresar por completo. Cuando llega el turno de ‘Trip To Kilpis’, el disco conquista una de sus cimas expresivas, abriendo espacios a interesantes solos de guitarra y dejándose llevar por un groove crecientemente enérgico: este mismo groove asume una magnificencia típicamente progresiva en el ecuador, algo que marca decisivamente al espíritu de la pieza como un todo. En la secuencia de estos dos últimos ítems hay ciertas huellas de una remodelación Floydiana de MOGWAI y el legado del tercer álbum de la legendaria banda sueca RAGNARÖK en algunos pasajes.

La pieza homónima y la que le siguen asientan dos cénit decisivos para el álbum cuando éste ya se encuentra cerca del final. ‘The Tripoint’ establece un decisivo ejercicio de sofisticación jazz-progresiva que sabe asentarse muy bien en un área intermedia entre la faceta más relajada de SARCOPHAGUS NOW  y los SOFT MACHINE de 1976. Los parajes más serenos parecen intercalar recursos de misterio en medio del reinante señorío, lo cual nos remite nuevamente al estándar de BURNT BELIEF. También se destaca el que tal vez sea el mejor solo de guitarra de todo el disco en algún momento de la segunda mitad. ‘Shaky & Stirred’, que así se llama el tema siguiente, prosigue por la senda trazada por el tema precedente y le brinda un giro más cinlinado hacia lo introspectivo, manteniendo impoluta la aureola de refinado y delicado preciosismo heredada de aquél. ‘Heating The Sauna’ cierra el repertorio y lo hace desarrollando una síntesis entre los grooves predominantes en los dos temas precedentes y la faceta más reflexiva de algunas piezas precedentes. El aspecto filudo de algunos guitarreos brindan un vigor especial al sosegado swing que mayormente se basa en el estándar del post-rock. Las cortantes vibraciones emanadas de las últimas notas de la guitarra crean un final bastante impactante para la pieza y el repertorio. Todo esto es lo que hay en “The Tripoint”, un catálogo de elegantes y envolventes piezas que surgen del taller musical de VYÖNI para brindarnos un deleite melómano de casi 45 ½ minutos. Hay que seguir la pista a este proyecto para ver qué nos tiene deparado el horizonte de futuros contingentes para lo que eventualmente surja de allí en el inescrutable transcurso del siempre misterioso mañana.



Tuesday, May 14, 2024

La quinta excursión de PHOG por la foresta de rock prog-sinfónico francés


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy viajamos un poco atrás en el tiempo hacia el primer día de octubre de 2022 para toparnos con “Forêt Noire”, el quinto y hasta ahora último trabajo de estudio de PHOG, el proyecto progresivo del multiinstrumentista y compositor francés Philippe Ogier. Él se hace cargo de las guitarras, el bajo, los teclados, la flauta, el ukulele y la programación de ritmos a lo largo del álbum que ahora nos ocupa. La dupla de sus discos de 2020 y 2021 (“This World…” y “El Castillo”, respectivamente) instauró un cénit muy inspirado para la proyección de la visión musical de Ogier, y en lo referente a la misión específica de “Forêt Noire”, ésta consiste mayormente en proseguir por la excelente y refinada senda del segundo de los discos que mencionamos más arriba. Como es habitual dentro del cosmos musical de PHOG, el enfoque creativo se centra principalmente en renovar y reforzar los estándares sinfónicos Camelianos, Yessianos y Genesianos, añadiendo matices fastuosos de cosecha propia. En estas nuevas composiciones se nota que hay una vitalidad colorida renovadora en el empleo de las orquestaciones y bases armónicas de los teclados en medio de la instrumentación íntegra. Revisemos ahora los detalles del material aquí contenido.
 

Los primeros 5 minutos del repertorio de “Forêt Noire” están ocupados por la pieza titulada ‘Talking Trees’, un preciosista y noble ejercicio de confluencias entre los GENESIS de 1976, los CAMEL de 1978 y los PINK FLOYD de 1975. Todo se inicia con unos breves tanteos de la guitarra que no tardan casi nada en instalar las bases para el motif central. La ceremoniosidad reinante en la arquitectura sonora se deja ornamentar por el arsenal de teclados y un minúsculo solo de flauta que se entromete en medio de los diversos fraseos de la guitarra. Para su último tercio, la pieza asume una renovadora intensidad expresiva que apunta hacia un fastuoso clímax conclusivo. Tras este despliegue de refinada belleza prog-sinfónica emerge un tema ambiciosamente desplegado en un espacio de casi 13 minutos: su título es ‘Hidden Seeds’. Todo empieza con un clima solemne que arropa una cálido esquema melódico donde impera lo reflexivo en una cruza entre el MIKE OLDFIELD de 1979-82  y (una vez más) los GENESIS de 1976. Alrededor de la frontera del cuarto minuto, el asunto vira hacia un recurso de entrañable jovialidad que nos recuerda a los primeros discos de ECLAT y EDHELS, aunque con un poco más de músculo; aún con una nueva variación temática posterior, el armazón sonoro se sigue afianzando dentro de una ingeniería gentilmente suntuosa, y ya cuando se regresa a la serenidad inicial, la solemnidad resultante ostenta un colorido nuevo. Notamos una mezcla de lo Floydiano y lo Yessiano en los recovecos melódicos del último cuarto de esta pieza; su epílogo cuasi-pastoral termina aportando una luminosidad fresca a la maraña instrumental. ‘Friendly Squirrel’ hereda ciertos recursos de preciosista pomposidad que signaron a la sección final de la pieza precedente, pero, en espíritu, su esquema melódico está más cercano a la gracilidad lírica propia del primer tema del disco. Se nota en las armonizaciones de bajo y teclados que se está creando una nueva forma de agilidad expresiva en el arreglo globalmente jazz.progresivo del desarrollo melódico.

 
La suite justamente titulada ‘Forêt Noire’ cierra el álbum, ocupando un espacio de cerca de 20 ½ minutos. Dada esta situación tan retadora, el maestro Ogier debe aprovechar el momento para sacar de sí las dimensiones más fastuosas de su visión musical. Todo comienza con un tenor sereno y mesuradamente esplendoroso al modo de un hermanamiento entre los CAMEL de 1979 y los PINK FLOYD de 1975, con algunos brotes de soltura expresionista que son típicos de PHOG en sí mismos. Los primeros fraseos de la guitarra dan un fuerte carácter musical a lo que se desarrolla en los primeros minutos, pero en una sección siguiente tiene que asumir un perfil menos predominante a fin de que emerja el enfoque bucólico y etéreo que se tiene diseñado para la ocasión. Ahora se impone una espiritualidad contemplativa que, a su vez, no tarda mucho en reacomodarse a un esquema de trabajo más preciosista cuando vuelve a entrar en acción la percusión programada en conjunción con las hermosas líneas de bajo. Los momentos de lucimiento de la guitarra acústica, a pesar de su brevedad, son eficientes a la hora de realzar el exuberante lirismo del momento. En el ecuador de la pieza, entra a tallar de nuevo la influencia Yessiana, lo cual significa que las atmósferas sónicas se van volviendo más fulgurosas y que hay ocasionales incrementos de intensidad en el esquema rítmico; en simultáneo, el talante contemplativo sigue siendo el mismo, perseverando en apelaciones a una aureola introspectiva que se deja arropar por velos aristocráticos. Para los tres últimos minutos y pico, la instrumentación asume un crucial viraje extrovertido que perfila de una manera nueva los recursos de absorbente preciosismo que han estado signando a la expansión multi-temática. Los ribetes serenos de las últimas notas aplican un oportuno punto final a la suite. Todo esto fue lo que había salido del taller progresivo de PHOG bajo el título de “Forêt Noire”; este disco es un estupendo muestrario de la belleza de la foresta del rock artístico francés de nuestros tiempos. Heredando parte de la majestuosidad del álbum precedente, este repertorio parece retratar un recorrido minucioso por todos los salones del castillo para luego disfrutar de  una larga tarde luminosa en los bosques aledaños. Aunque esta reseña es un poco tardía, nunca está de más recomendar su adquisición para cualquier buena fonoteca dedicada a la música progresiva de ayer y hoy. 
 
 
Muestras de “Forêt Noire”.-
Talking Trees: https://phog.bandcamp.com/track/talking-trees
Forêt Noire: https://phog.bandcamp.com/track/for-t-noire

Saturday, May 11, 2024

CELESTE: presente y futuro de una leyenda viviente de la música progresiva italiana

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Llegan buenas noticias desde el escenario progresivo italiano porque acaba de salir el nuevo disco del veterano grupo CELESTE, el cual se titula “Echi Di Un Futuro Passato”. La fecha de publicación en el blog de Bandcamp de Ciro Perrino, el líder sempiterno del grupo, fue el pasado 4 de mayo. Para más adelante están programadas las respectivas ediciones en CD y vinilo. Perrino se hace cargo del mellotrón, los sintetizadores Solina, Eminent, Minimoog y ARP 2600, el órgano Hammond y el canto; la alineación de CELESTE se completa con Francesco Bertone [bajos con y sin trastes], Enzo Cioffi [batería], Marco Moro [flautas alto, en Sol y bajo, soxofones contralto, tenor y barítono, y flautas dulces] y Mauro Vero [guitarras acústicas y eléctricas]. Aparecen también algunos invitados: Marco Canepa (piano), Sergio Caputo (violín), Paolo Maffi (saxofones contralto y tenor) e Ines Aliprandi (canto). Perrino es el autor exclusivo de todo el material contenido en este disco grabado en los meses de enero y febrero del presente año 2024, en el Studio Mazzi de Borghetto S. Spiritu, bajo el mando de Alessandro Mazzitelli. En medio de todas estas tareas de creación y grabación de este nuevo material, el maestro Perrino ha estado ocupado con la preparación de un próximo disco solista y la reedición de viejo material de IL SISTEMA. La mezcla y la post-producción de “Echi Di Un Futuro Passato” estuvieron a cargo de Alessio y Andy Senis en los Studi Rosenhouse de Vallecrosia, en estos meses de marzo y abril; realmente este proceso final de gestación se hizo en un tiempo presuoramente aprovechado. La idea para la portada es de Mauro Degrassi y Massimo Mazzeo hizo el diseño gráfico. En líneas generales, no nos parece tan impresionante como los dos primeros que iniciaron esta segunda etapa de CELESTE, pero tiene muchos méritos estéticos por sí mismo: revisemos éstos a continuación. 
 
‘Pigmenti’ ocupa los primeros 8 ¾ minutos del repertorio y ya desde sus primeros instantes, donde se revela una delicada mezcla de suaves cadencias jazz-progresivas y gráciles colores pastorales, advertimos que se nos viene una exploración en la faceta más cálida de la introspección. Las aristocráticas florituras del piano que emergen poco antes del ecuador añaden más dosis de sofisticación al esquema melódico, el cual habrá de terminar con un aura razonablemente exultante con los solos alternados de saxofón y guitarra que surgen en la sección final. Sigue a continuación ‘Sottili Armonie’, el tema más largo del disco con sus más de 10 ¾ minutos de duración. Enraizándose en el paisaje musical pintado en la pieza precedente, Perrino y sus compinches se disponen a delinear y trazar una trayectoria de majestuosidad ensoñadora arropada bajo una atmósfera consistentemente solemne. El breve prólogo de piano asienta firmemente las bases de la ingeniería colectiva, la cual ahora da amplia prioridad al estándar sinfónico. Los CELESTE de los dos discos precedentes establecen nexos con sus geniales herederos HÖSTSONATEN. ‘Aspetti Astratti’ tiene un inicio cósmico signado por capas etéreas, el cual abre la puerta a un motif más ágil que reaviva el dinamismo jazz-progresivo con el que se inició el repertorio, esta vez, con una vivacidad renovada que nos remite a los PASSPORT de inicios de los 80. El saxofón se luce particularmente en medio del entramado grupal, aunque todavía prevalece una forja de ambientes bucólicos. ‘Attese Sottese’ es otra pieza de generosa extensión: dura 10 ½ minutos y su enfoque central está muy cercanamente emparentado con el del tema #2. El meticulosamente sereno esquema rítmico se permite elaborar algunos ornamentos mientras las maderas, las guitarras acústica y eléctrica y el saxofón llenan los espacios señalados por las refinadas orquestaciones de teclados y cuerdas. Éstas proporcionan el tamizado idóneo para el suelo que sustenta el mesuradamente suntuoso viaje colectivo. Hemos disfrutado de dos cénit seguidos del álbum. 
 
El encuadre melódico desarrollado en ‘Misteri Evoluti’ se sitúa en el centro del puente entre los grooves serenos del segundo tema y las cadencias sistemáticamente elegantes del primero y el tercero, una estrategia que gesta una muy llamativa estructura melódica merced al bien perfilado rol protagónico de la flauta. El epílogo de guitarra acústica cierra la puerta con cristalina delicadeza. Cuando llega el turno de ‘Madrigale’ – tema que dura poco más de 10 ½ minutos –, el ensamble se dispone a ahondar en el aspecto ceremonioso y solemne de su ideario folk-progresivo hasta lo más hondo de sus cimientos. La atmósfera general de los arreglos del sencillo núcleo melódico van oscilando entre el dejarse envolver por una neblina otoñal y el centrarse en la contemplación de un matutino nevado invernal. El candor del canto femenino realza la predominante aureola reflexiva de la composición. ‘Circonvoluzioni’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace completando el círculo integralmente dibujado por el repertorio con un regreso casi total a la atmósfera principal del tema #1. El aspecto nuevo aquí es que el aura crepuscular se nota más pronunciada, además de que el momentáneo canto femenino funciona como un sedoso sortilegio. El epílogo del saxofón solitario refleja muy bien el espíritu de agradecida despedida tras un exquisito viaje musical. “Echi Di Un Futuro Passato” es, a fin de cuentas, un manifiesto claro y distinto de cuánta fuerza tiene la visión musical de CELESTE para persistir como una poderosa voz dentro de la escena progresiva italiana de ayer, hoy y siempre. Es muy bueno que la idea de CELESTE se mantenga vigente con una consistencia de la que no pudo gozar en su primera etapa en aquella lejana década de los 70: con cada nuevo disco hermoso y refinado que surge del esfuerzo del maestro Ciro Perrino y sus compañeros de viaje, la revancha del tiempo se consolida más a favor de esta heroica banda, y “Echi Di Un Futuro Passato” no es la excepción. Muy recomendable.
 
 
Muestras de “Echi Di Un Futuro Passato”.-
Aspetti Astratti: https://celeste4.bandcamp.com/track/aspetti-astratti

Wednesday, May 08, 2024

Segundo volumen de la nueva visión paradisíaca de los japoneses MONO

 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Volvemos a visitar el país musical del grupo japonés MONO para ver qué ha estado haciendo en las pasadas jornadas navideñas del año 2023 y nos topamos con el EP “Heaven Vol. 2”, el cual fue publicado de forma exclusivamente digital en el blog de Bandcamp del grupo el 23 de diciembre de 2024. “Heaven Vol. 2” sucede a “Heaven Vol. 1” en la actual misión que tiene el grupo de publicar pequeños discos por cada Navidad. El cuarteto conformado por el guitarrista Takaakira “Taka” Goto (también principal compositor), la bajista-teclista Tamaki, el guitarrista Yoda y el baterista Dahm. Este EP que ahora nos ocupa fue producido por Jeremy DeVine (el jefe del sello Temporary Residence Limited) y el propio “Taka”, siendo así que las sesiones de grabación tuvieron lugar en el Studio Forty-4. Más bien, las pistas de batería se grabaron en el estudio The Union de Nueva York, en octubre de 2023. Los ulteriores procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de DeVine y Rafael Anton Irisarri en el Black Knoll Studio, también en ese mes de octubre. Repasemos ahora el breve repertorio contenido en “Heaven Vol. 2”. 


Durando poco más de 7 ¾ minutos y siendo la pieza más extensa del EP, ‘Snow Ghost’ abre el mismo con esa mezcla de intensidad emocional y estilizado dinamismo cerebral que desde hace mucho tiempo es marca de la casa. El vigor contenido que se establece en la maraña de los instrumentos actuantes permite al aura reflexiva de la pieza instalar la atmósfera general con total comodidad. ‘Haunting Echo’ sigue a continuación con una exhibición de vibraciones luminosas que, sobre unas cadencias meticulosamente gráciles armadas por la dupla rítmica, se deja llevar por un fulgor cuasi-crepuscular, siendo éste el que define el carácter moderado con el que se ha de expresar la alegría intrínseca a la composición. Algunas líneas de bajo añaden un elemento extra de sofisticación al asunto, un factor que no hace sino aumentar el magnetismo consistente de la composición en sí misma. ‘Beloved’ cierra el EP con un aura de calma que logra cubrir algún tipo de inquietud melancólica mientras no llega a ocultarlo totalmente. Hay una fuerza intrínseca, que no extrovertida, reinando en la ingeniería sonora que se concreta con suma elegancia por obra y gracia de la amalgama de los instrumentos actuantes. Es un estupendo modo de terminar el EP ahora que el grupo ha anunciado que pronto lanzará al mercado su próximo trabajo de larga duración, el cual se habrá de titular “Oath”. Mientras tanto, “Heaven Vol. 2”, en menos de 20 minutos, nos deja el enésimo testimonio de la creatividad de MONO junto a su permanencia dentro de la élite de la vanguardia rockera de su país. ¡Pero es que esta banda cuenta desde hace mucho con un amplio renombre internacional! 
 

Segunda aventura del dúo canadiense-estadounidense THE FOREVER MOMENT


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Tenemos buenas nuevas de parte de THE FOREVER MOMENT, el proyecto conformado por el músico estadounidense Mark Cook (HERD OF INSTINCT, LIQUID SOUND COMPANY, T.A.P) y el canadiense Steven Leak. Se trata de la publicación de su segundo trabajo discográfico en el pasado 26 de abril bajo el título de “Splay”. Sucede por un año y nueve meses a su homónimo álbum de debut. Su propuesta musical se enfila por un híbrido fulguroso y evocador de electrónica, rock psicodélico de tenor atmosférico, prog-ambient y post-rock. Steven Leak se hace cargo de los sintetizadores Arturia Microfreak y Arturia Minifreak, los pedales Red Panda Tensor and Particle pedals, el TC Infinite Sampler, el Zoom Multistomp y grabaciones de campo; por su parte, Mark Cook ejecuta las Warr Guitars con y sin trastes, el bajo sin trastes, los sintetizadores Korg Minilogue y Monologue, la guitarra clásica, los pianos eléctrico y acústico, la batería y los sampleos. En un tema de este disco que ahora nos ocupa, el dúo contó con la colaboración del músico neerlandés Ottmar Soulier a los teclados, la trompeta y la percusión. El material contenido en “Splay” fue grabado en Arlington (Texas), Peterborough (Ontario) y los Países Bajos. El arte gráfica es de Steven Leak. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa. 

 
El repertorio de “Splay” se inicia con ‘The Moon’s Concern’, una pieza que hace sentir las vibraciones serenamente ensoñadoras de su motif central. Las flotantes capas de sintetizador y las mágicas líneas de las flautas étnicas acogen e impulsan una espiritualidad contemplativa. Cuando entran a tallar las secuencias rítmicas de tenor tribal, la reinante magia adopta una sutilmente incrementada vivacidad que, a su vez, aumenta moderadamente el fulgor sónico. La subsiguiente dupla de ‘Sleeping Under Rough Blankets’ y ‘Speeding Grace’ se encarga de expandir la paleta sonora del dúo. El primero de estos temas mencionados apela a una densidad más determinante en base al empleo de atmósferas grisáceas y misteriosas sobre un parsimonioso groove. Lo que suena aquí es una cruza entre la faceta más intimista de HERD OF INSTINCT y la dimensión space-rockera que se ha venido vertiendo en los últimos discos de DJAM KARET. Los elegantes ornamentos del bajo sin trastes preparan el terreno para el ulterior lucimiento de la Warr Guitar. En cuanto a ‘Speeding Grace’, se trata del primer ejercicio de extroversión musical del disco, ostentando una refinada musculatura que va fluyendo grácilmente a través del desarrollo temático. Las bases y pequeños solos de sintetizador preparan el terreno para las prontas piruetas de la Warr Guitar; mientras tanto, la batería impulsa al dinamismo establecido por los instrumentos actuantes, erigiéndose finalmente en el centro de la coda en clave de free form. Todo un cénit del álbum. ‘This Now’ preserva esta línea extrovertida y la trabaja con una luminosidad más llamativa. Las armonías sintetizadas se comunican muy eficazmente  con los retazos de la Warr Guitar y los solos de teclado mientras la vivacidad del entramado sonoro sigue su curso. ‘Java Current’ establece un groove fusionesco para un esquema sonoro envolvente mientras su núcleo temático se siente muy cercananente emparentado con el del tema #3. La secuencia de estos tres temas ha concretado un enfoque vitalista para una creativa cruza de ambientes fusionecos y estructuras sonoras modernistas sobre vivaces cimientos progresivos.


Con su duración de poco más de 10 ½ minutos, ‘The Shining Multiples’ se erige como la pieza más extensa del álbum. Comienza con un largo episodio de exploraciones sónicas tremendamente abstractas que parecen evadir cualquier formalismo, pero es que, en realidad, se trata de una busca sigilosa de algún tipo de asentamiento. Una vez hallado y concretado el groove correcto, el asunto vira hacia un sereno jam jazz-progresivo alimentado por recursos inspirados tanto en el paradigma de los STICK MEN como en el legado de los TANGERINE DREAM de 1974-75. Las parcas notas finales del piano crean el epílogo perfecto. ‘Indra’s Net’ regresa de lleno a las texturas cósmicas como núcleo central, apoyándose en arquitectónicas amalgamas de capas cibernéticas cuya potencial densidad es matizada por una luminosa majestuosidad en el tramo final. ‘Ruthsong’ trae consigo el cierre del álbum y lo hace con una actitud contemplativa que se hermana con el paradigma de BURNT BELIEF y la faceta más etérea de los veteranos DJAM KARET. Los sobrios fraseos de la guitarra clásica y la sutil soltura de las bases armónicas del piano eléctrico se apoyan cómodamente sobre las capas de sintetizador y Warr Guitar. La dupla rítmica sostiene el armazón general con meticulosa delicadeza. Todo esto es lo que nos brindó la gente de THE FOREVER MOMENT con su nuevo disco “Splay”, una nueva muestra de la estilizada frescura que es capaz de brindar a las respectivas escenas vanguardistas de ambos países del Norte de América.... y de todo el mundo, también Totalmente recomendable. 
 
 
Muestras de “Splay”.-
Speeding Grace: https://theforevermoment.bandcamp.com/track/speeding-grace
Java Current: https://theforevermoment.bandcamp.com/track/java-current
The Shining Multiples: https://theforevermoment.bandcamp.com/track/the-shining-multiples

Sunday, May 05, 2024

El punto de vista de FRANÇOIS THOLLOT para la música progresiva francesa de inicios del año 2024

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En estos días tenemos a nuestro alcance el nuevo disco del maestro francés FRANÇOIS THOLLOT, un tipo bastante proactivo dentro de la escena progresiva del nuevo milenio. El disco en cuestión se titula “Point Of View” y se publicó en su blog de Bandcamp el último día del pasado mes de febrero, sucediendo por cuatro meses y una semana a su antecesor “Maybe”. Lo que se aprecia en “Point Of View” es una nueva serie de excursiones vanguardistas donde confluyen instanciaciones del Zeuhl fusionesco, el esquematismo dodecafónico favorecido por el RIO y la particular elegancia jazz-progresiva del Canterbury, algo en lo cual THOLLOT se ha especializado fehacientemente desde sus días como líder del ensamble SCHERZOO. Lo más saltante de este nuevo disco es el rol prioritario que tiene el piano tanto en los centros nucleares de los temas como en los armazones instrumentales generales. Además, dentro de esta estrategia, THOLLOT se pone a explorar meticulosamente los rudimentos más explosivos de dicho instrumento a través de los habitualmente complejos diseños temáticos que se van sucediendo en la serie de siete piezas aquí contenidas; especialmente, la batería se empeña en diseñar esquemas rítmicos complejos de una manera obsesiva. En cuanto a los detalles técnicos, “Point Of View” no es la excepción en lo referente al hecho de que THOLLOT es el responsable exclusivo de todo lo que se ejecutó en la grabación de los temas y los ulteriores procesos de mezcla y masterización. Pasemos ahora al repertorio específico.
 
La dupla inicial de ‘Good Book’ y ‘Monster Traktor’ ocupa un espacio conjunto de casi 13 ½ minutos, dejando bien claras las pautas predominantes del repertorio general. ‘Good Book’ exhibe desde el primer instante un dinamismo jovial cuyo grácil colorido motiva un encanto peculiar a ser emanado de los recovecos atonales con los que se arma la ingeniería melódica. El hermanamiento de piano, sintetizador y órgano sabe muy bien cómo focalizar su instauración sobre el complejo cimiento rítmico. En cuanto a ‘Monster Traktor’, se basa en una composición de espiritualidad siniestra que, en base al encuadre dual de batería y piano, se deja penetrar por una agilidad jazz-progresiva que, en muchas ocasiones, nos recuerda a la faceta más señorial de unos NATIONAL HEALTH. Casi parece contra natura, pero ése es el híbrido aquí concretado. Si el primer tema del álbum era como un HAPPY THE MAN perversamente remodelado por los HENRY COW de 1975, el segundo fue como un ejercicio de agitaciones híbridas de DÜN y SOFT MACHINE (del año 1975) para una partitura perdida de los PRESENT de los 80. Asertiva como osada, la idea de iniciar el disco con dos piezas con tanto carácter resultó exitosa. El tercer tema se llama ‘Structures’ y ostenta un talante un poco más sobrio que cualquiera de los dos precedentes, pero, por otra parte, la exuberancia sigue siendo la misma. También hay una mayor robustez en los varios  grooves planteados por la batería. Notamos confluencias con KOTEBEL y LEMMINGS SUICIDE MYTH. La cuarta pieza del disco es la que justamente le da título. A lo largo de sus 6 minutos de duración, ‘Point Of View’ elabora un lúcido ejercicio de cromatismos jazz-progresivos al modo de unos HAPPY THE MAN alucinados con suriles toques de Zeuhl. Hay ciertas conexiones con el primer tema del disco, algo que no ocurre con ‘Destruct’, la pieza siguiente. Ésta delinea un aura notablemente más solemne para los arreglos de su desarrollo temático, poniendo a las florituras del piano más al frente que nunca. Los sonidos imitadores de percusión tonal añaden interesantes texturas armónicas al paisaje musical con miras a realzar el omnisciente fulgor sónico.
 
Cuando llega el turno de ‘Matrice’, es el momento de explorar parajes y atmósferas un poco más ceremoniosas que los que predominaron en los temas precedentes. Por otra parte, notamos aquí  unos coqueteos con lo lóbrego que tienen cierta afinidad con el vitalismo grisáceo del tema #2. Lo que impide que la tensión sea igual es el empuje calculadamente disperso de la batería. ‘Little Suite’ no es solamente la pieza más extensa del repertorio con su espacio de casi 10 ½ minutos, sino que también es el que le da cierre. La artillería instrumental con la que cuenta THOLLOT está al servicio de una ambiciosa ingeniería híbrida de sinfonismo, jazz-prog y vibraciones Zappianas. En varias ocasiones notamos cierta aproximación al paradigma de GENTLE GIANT (etapa 72-75), así como algunas lecciones aprendidas de ka majestuosidad de NATIONAL HEALTH y de los ZAO de 1975-76, siempre con esos retorcimientos armónicos que aportan un colorido bizarro al versátil dinamismo de la pieza. Los pasajes climáticos son varios, pero éstos no llegan nunca a saturar la ingeniería musical, la cual se sustenta sobre un bien pulido equilibrio entre lo intenso y lo cálido. 
Todo esto es lo que el infatigable maestro FRANÇOIS THOLLOT nos ha brindado con su nueva obra “Point Of View”, una muestra de la típica vitalidad que este señor ha convertido en paradigma suyo, apostando por algunos detalles nuevos para reactivar su maquinaria creativa donde lo refinado y lo extravagante se convierten en una sola cualidad bien compacta. Totalmente recomendable este disco, engrandece a la escena progresiva francesa en el primer tercio de este año 2024. 
 
 
Muestras de “Point Of View”.-
Good Book: 
https://scherzoo.bandcamp.com/track/good-book-2

Thursday, May 02, 2024

SUMDEUS: una interesante visión de la energía jazz-progresiva dentro de la escena rockera estadounidense

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy viajamos a los EE.UU., más específicamente, al Área de la Bahía de California para descubrir a SUMDEUS, proyecto progresivo del guitarrista y compositor Rome Yamilov, músico residente en el país de Edward Hopper y Ray Brabdury, pero nacido en la localidad rusa de Óbninsk. SUMDEUS hizo su primera obra en el año 2012 y se ha mantenido publicando discos y EP con regularidad, manteniendo bien centrado su foco en el jazz-prog eclécticamente psicodélico. Yamilov tiene una interesante experiencia en la vanguardia estadounidense, no sólo con composiciones propias y una membrecía en el colectivo THE GREASELAND YOUNGSTERS, sino también haciendo un disco a dúo con el ilustre veterano Henry Keiser en el año 2022. El colectivo de SUMDEUS se completa con Tom Weeks [saxofones], Nima Hafezieh [teclados], Kazuto Sato [bajo y contrabajo] y Patrick Talesfore, Jr. [batería]. “Somedays” es el nombre del disco que este ensamble publicó el primer día de marzo del presente año 2024; aquí se muestra un vergel de jazz-rock, improvisaciones de núcleo psicodélico, space-rock y exploraciones inspiradas en la tradición del free jazz. El material contenido en “Somedays” fue grabado en los Sharkbite Studios de Oakland, con la ulterior mezcla siendo realizada en The Noise Shop, otro estudio de Oakland. La masterización estuvo a cargo de Robert Rich. Por su parte, el arte gráfica es de Nick Ross. Bueno, vamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “Somedays”.
 

‘Nice Little’ inicia el rumbo de las cosas con una declaración de principios sobre la importancia de los jams a la hora de estructurar ideas musicales a lo largo del camino. La patente agilidad con la que se mueven los aportes de los diversos instrumentos resulta esencial para la configuración y la concreción de un entramado sonoro vitalista y festivo. Hay una alegría que motiva el armazón de fuentes expresivas para los sucesivos solos de saxo, sintetizador y guitarra sobre un swing genuinamente enérgico, el mismo que se intensifica en el último tercio. A continuación, llega el turno de ‘Big Pat’s Beat’, que tiene un groove un poco más reposado y un señorío más imponente, concretando una peculiar elegancia para la confluencia entre jazz-rock y psicodelia progresiva. El rol de los teclados es crucialmente protagónico. Lo que suena aquí es como un híbrido de NATIONAL HEALTH, WEATHER REPORT y EMBRYO con añadidos matices contemporáneos que se sienten afines a ZOPP. El asunto se enfila hacia temas cada vez más extensos al pues el tercer tema del disco dura alrededor de 16 ¾ minutos; su título es ‘Mirage’ y su función consiste en asentar una expansiva dilatación del fragor sonoro propio del ensamble dentro de un enfoque intensivamente fastuoso. Todo empieza con un intenso juego de formas libres con clara raigambre en el jazz experimental: las florituras del saxo, los retazos distorsionados de la guitarra y las indicaciones anarquistas de la batería triangulan el despliegue de surrealismo deconstructivo. A poco de pasada la frontera del octavo minuto, se delinea un groove elegante y exóticamente grisáceo que tiende puentes entre WEATHER REPORT y FIRE! con aumentados matices del SUN RA de 1978. A través de los constantes devaneos y virguerías del saxofón, en algún momento asume el protagonismo la guitarra, la cual despliega las que tal vez sean sus intervenciones más electrizantes de todo el álbum; es así que el bloque sonoro adquiere un nervio renovador mientras el esquema sonoro en curso va reforzando la senda tomada para estos últimos minutos. 

Hemos disfrutado de dos cénit espectaculares del álbum en sucesión directa, pero todavía queda la monumental maratón ‘The Confluence Of Creation’, la cual ocupa un espacio de casi 29 ½ minuto. Su misión es la de llevar las vibraciones masivamente épicas de la pieza precedente hacia una dimensión más misteriosa, haciendo que lo fastuoso retuerce algunos de sus potenciales fulgores. Esto es necesario debido a que el ensamble decide explorar con inaudita profundidad sus inquietudes más vanguardistas. Esto se hace muy claro a lo largo de la extensa primera sección que se adentra en territorio deconstructivo al modo de un SUN RA de la etapa 1970-74 contaminado por matices de los HENRY COW del tercer álbum y los legendarios ANNEXUS QUAM. Las aleatorias combinaciones e interconexiones instrumentales alternan la lógica de las expansiones libres con la de las ondas circulares crecientes, apelando a una espiritualidad inquieta y enérgica que no llega a hacerse ominosa pero que, al fin y al cabo, está en las antípodas del relax espiritual. Una lucidez de fulgores impredecibles va avanzando hacia la frontera del noveno minuto, cuando las tensiones se elevan hacia un área de explosiva neurosis. Esto es seguido, alrededor de la frontera del minuto 13, por unas texturas cósmicas que abren el camino para un solemne riff de guitarra que, a su vez, motiva un señorial ejercicio híbrido de krautrock a lo AGITATION FREE y avant-jazz afín al legado de KEITH TIPPETT. Para la sección epilogar, se genera un relajante jam de jazz-fusion de la vieja guardia. Como balance final, “Somedays” es un disco que merece ser apreciado como una exhibición de enérgicos y versátiles esquemas musicales para la gloria de la actual escena progresiva estadounidense. Recién descubrimos la obra de SUMDEUS y los diversos trabajos colaborativos en los que ha estado embarcado el guitarrista Rome Yamilov, y realmente estamos bastante sorprendidos con este mundo tan vitalista que se nos va revelando poco a poco. Esta obra de SUMDEUS para el año 2024 es totalmente recomendable en cualquier buena colección fonográfica dedicada al género progresivo.