Tuesday, November 18, 2025

Los primeros pasos del maestro francés TOM PENAGUIN



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy echamos un vistazo, o mejor dicho, muchos vistazos a un disco muy especial del prodigioso multiinstrumentista y compositor francés TOM PENAGUIN que el sello español áMARXE publicó en el último tercio de mayo pasado. PENAGUIN toca todos los instrumentos de cuerda, teclado, percusión y madera que se hacen presentes en las siete piezas aquí contenidas. El título de este disco no puede ser otro que “Beginnings”. Además de los estrictamente referido a la logística instrumental, PENAGUIN también se hizo cargo de las labores de mezcla y producción de esta colección de maquetas. En palabras del propio PENAGUIN: “Cada uno de estos temas fue, en su momento, lo que mejor que podía crear entonces, las piezas de inicio para álbumes que nunca llegaron a existir, como pequeñas semillas que esperaban a ser regadas para que pudiesen conformar un LP entero. Estas piezas eran (y siguen siendo) muy importantes para mí, pero están demasiado ampliadas como pata que yo pueda hacer algo nuevo con ellas, por lo que [publicar este disco] es una situación de «ahora o nunca».” Como no es de extrañar a partir de lo que conocemos de su anterior disco homónimo del año 2024, la línea de trabajo aquí plasmada se mueve dentro del factor jazz-progresivo que usualmente se denomina como Canterbury, pero lo mejor es que repasemos los detalles estrictamente musicales de cada uno de estos temas principiantes dentro de la caminata progresiva de este maestro francés.  


Durando poco más de 12 ¼ minutos, ‘Long Piece No. 1’ abre el repertorio con una grandilocuencia entusiasta y vibrante, apelando a grooves complejos y esquemas rítmicos sofisticados para armar una señorial arquitectura que se va llenando con ingeniosas interconexiones entre las guitarras y los teclados. Lo que suena aquí es un eficaz y convincente híbrido entre HATFIELD AND THE NORTH, MATCHING MOLE y los SOFT MACHINE de 1970, añadiéndose algunos colores comedidamente surrealistas aparentemente inspirados en el Zappa de 1969-73. Hay varios parajes delineados por los teclados que emanan una calidez absorbente, estando ellos a cargo de preservar un tono amable para la majestuosidad sónica en curso. También hay momentos en los que la extroversión se erige como guía de la expresividad integral elaborada desde el entramado de los instrumentos actuantes: es en éstos donde la batería se luce más intensamente. Ya en el último tercio, PENAGUIN se orienta hacia un área más emparentada con CARAVAN: apoyándose en un llamativo dinamismo, el nuevo motif se explaya en un jam gentilmente grácil que sabe cómo manejar su propia musculatura consistente. Tras este gran inicio de álbum surge ‘Ominous Bathbub In April’, una pieza que ostenta una espiritualidad más serena, más allá de que algunos interludios tengan un compás de base genuinamente impetuosa. Siendo lo ceremoniosa que es, la manifestación melódica irradia algunos atices de introversión y contemplación mientras las sedosas armonías del órgano saben, en ciertas ocasiones, desarrollar un aura de controlada densidad. De hecho, esto es muy útil para hacer natural la transición hacia el intermedio bélico junto a su ulterior desarrollo. El epílogo es relejado, casi cercano a lo pastoral. Conectándose con la nota final de la pieza precedente, ‘Two And A Half’ desarrolla una aureola expresionista muy parecida a la del tema inaugural, pero esta vez, con una fastuosidad menor: el despliegue de color se ajusta a la duración del desarrollo temático mientras establece algunas confluencias con SCHERZOO y NEEDLEPOINT. ‘The Tap Dancing Millipede Grew Tired’ exhibe una vivacidad más prolija, la cual se deja ornamentar con recursos sofisticados mientras se van desplegando sus recovecos multitemáticos. Se trata de una pieza verídicamente primaveral en su preclara luminosidad. La sección epilogar es más calmada, algo así como el arribo del anochecer tras una kermesse animada. Un cénit del álbum. 

Cuando llega el turno de ‘Several Clocks’, nos topamos inicialmente con una maraña de percusiones para que se pueda presenciar una reformulación del señorío intensamente patricio del tema #2. Hay un par de solos de guitarra que se destacan en medio de la instrumentación global, siendo así que ellos insuflan una musculatura renovadora al asunto. ‘Hamburg’s Heaviest Pebble’ se explaya por un espacio de 15 ¾ minutos para trasladar esta renovada fuerza hacia un terreno solemne y reflexivo. Los recursos de vigor rockero plasmados por la batería y la guitarra permiten que siempre se imponga una exuberancia solvente a través de las diversas variantes temáticas. Hay un intermedio psicodélico muy a lo GONG (de 1974), pero con un enfoque jazz-progresivo a lo MATCHING MOLE, un despliegue cósmico enlazado con un groove idóneamente terrenal. Tras dicho intermedio, un jam razonablemente aguerrido abre campo a la manifestación de ágiles riffs de guitarra, un rotundo solo de órgano y un amenazante diálogo entre bajo y batería; cuando entra a tallar otro solo de guitarra, se da un abierto coqueteo con el stoner y el Zeuhl a partir de esta confluencia de jazz-prog y space-rock. Esto llega a tener repercusiones incendiarias a partir de la frontera del decimotercer minuto, cuando la ebullición rockera se hermana con el paradigma de HAWKWIND. Los efluvios oníricos del sintetizador marcan un final inquietante con un inescrutable aire de misterio. Decisivo cénit del disco. El plus final del repertorio es una versión revisada y ampliada del primer tema: ‘Long Piece No. 1 Five Years Later’, 2 ¼ minutos más larga, exhibe una sesuda labor de remodelación donde los subterfugios sonoros empleados para la ocasión aportan una flamante solidez donde el brío de la versión original gana en tensión y opulencia. Se nota que aquí se quiso dar más nervio a la labor de la batería así como una mayor presencia de la guitarra eléctrica en la ubicación frontal del armazón instrumental. Las secciones más complejas y aristocráticas siguen allí, impolutas a través de este enfoque ampliado. Menos calidez y más musculatura que la primera versión. 

Como balance final, nos complace enormemente que TOM PENAGUIN sea capaz de mostrar su maestría performativa y creativa en esta serie de viejas composiciones. Esta revelación de sus ya añejos primeros pasos, a despecho del aspecto un tanto rudimentario de varios factores técnicos de lo que aquí se escucha, “Beginnings” es un estupendo legado sonoro de lo que fue PENAGUIN en su momento. He aquí un excelente testimonio de lo que ahora sabemos de él… Y nos deja con ganas de nuevos discos de su cosecha para el futuro próximo. ¡¡Muy pero que muy recomendable!!


Muestras de “Beginnings”.- 

Sunday, November 16, 2025

El presagio de UNIVERS ZÉRO en esos tiempos de “Uzed”

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Volvemos a revisar el legado de la fabulosa banda belga UNIVERS ZÉRO, campeona histórica del avant-prog europeo desde los 70: esta vez contemplamos “Uzed”, su cuarta placa fonográfica que data del año 1984, so pretexto de su reciente reedición a cargo del sello Sub Rosa, tanto en CD como en vinilo. La fecha exacta es el último 6 de noviembre. Ese año 1984 fue un tiempo de replanteamiento y nuevas activaciones para el esquema sonoro de la banda, la cual quería tornarse un poco más suntuosa. Veamos la logística instrumental usada para “Uzed”: Daniel Denis [batería, percusión y sintetizador], Dirk Descheemaeker [saxo soprano, clarinete y clarinete bajo], Christina Genet [bajo, balafón, guitarra con arco, whistle y efectos de cintas], André Mergen [cello, saxo alto y voz] y Jean-Luc Plouvier [pianos acústico y eléctrico, sintetizador, cuerdas de piano y percusión]. El material aquí contenido fue grabado en el Daylight Studio de Bruselas; Denis es el autor de todas las piezas. El sello francés que hizo la publicación original fue Cryonic Inc., siendo distribuida por Madrigal. Esto hermanaba a UZ con el ensamble francés amigo ART ZOYD.

  

Inquietud y tensión son las dos constantes de los ejercicios instrumentales vertidos en cada uno de los ítems contenidos en este disco, algo que es de esperar de cualquier disco de UZ, pero como se dijo anteriormente, la banda quería dar un razonable giro hacia un colorido más refrescante a su ideario musical. La ambiciosa pieza de 9 ¾ minutos ‘Présage’ es un síntoma exacto de lo que será el tenor general del disco, un trabajo de tensiones, contrapuntos y contrastes entre secciones serenas y explosivas donde los recovecos creados por cada instrumento son manejados dentro de una delicada y, a la vez, enérgica armonía arquitectónica. Los músicos actuantes asumen sin tapujos las influencias de BARTÓK, PROKOFIEV y SCHÖNBERG mientras establecen un ágil despliegue de cromatismos sonoros. La elaboración de aguerridos contrapuntos y dinámicos contrapesos para el continuo refuerzo del cuerpo central reflejan una vitalidad renovada dentro del ideario musical de UZ. La cosa sigue prácticamente igual con el más breve tema que llega a continuación, ‘L’Etrange Mixture Du Docteur Schwartz’, añadiéndose en este caso algunos matices de jazz-fusion al complejo groove armado por la batería así como a varias florituras del bajo. Ello repercute de manera importante en el tipo de vivacidad que se proyecta para el razonablemente denso centro temático. Posiblemente haya una mayor excitación festiva en las interacciones entre los teclados y los vientos. ‘Celesta’ explora senderos más tenebrosos, comenzando con un tenor reposado al modo de un anticipo a una extraña pesadilla, un prolongado anticipo severamente guiado por ceremoniosos fraseos del piano sobre los cuales se proyectan ocasionales inmersiones orquestales. El aura cinematográfica es imponente sin llegar a ser particularmente estridente, pero esa latente pesadilla amenazante tendrá que emerger tarde o temprano... Y lo hace a instantes de pasada la barrera del quinto minuto, una laceración ejecutada con exquisita fineza, un castigo ritual que exhibe su oscura crueldad en su total desnudez mientras las flotantes líneas de la guitarra reflejan un desgarro tanático.


La segunda mitad del repertorio se inicia con ‘Parade’, una pieza que retoma frontalmente la agilidad esencial del tema inaugural en consonancia con la exquisita gracilidad del segundo, incluso incrementando la vivacidad expresiva hasta el punto de que algunos pasajes que forman parte del entramado multitemático muy buen podrían calificarse como cálidas. Incluso hay algunos parajes envolventes ejecutados por los vientos que destilan algo así como una jovialidad celebratoria, a despecho de los matices misteriosos que hay en algunos de sus fraseos. Atención al resonante solo de clarinete que entra a tallar alrededor de la frontera del tercer minuto, exuberancia en su más pura expresión. Claro está, las puntillosas y densas líneas del bajo, junto a algunos patrones armónicos del teclado, se encargan de preservar el paradigma de tensión fantasmal que opera en la mayor parte del ideario musical de UZ: resulta muy significativa la ordalía percusiva que surge cerca del final, la cual cumple con la misión de abrir campo a la coda conclusiva con oportuno garbo. ‘Émanations’ trae consigo el cierre del álbum. Comenzando con un evocador centro melódico no carente de ribetes ansiosos, pronto da lugar a una serie de texturas minimalistas que, a su vez, terminan dejando paso a un fastuoso juego de contrapuntos armónicos donde el cello, los vientos, el piano y los sintetizadores establecen diálogos absorbentes y pulcramente sostenidos sobre compases complicados. La sección rítmica maneja éstos con inmaculada fluidez. El pasaje epilogar, consistente en una secuencia de sonidos sintetizados de cariz mecanicista, resulta efectivo para cortar paulatinamente la tensión crecientemente creada por las secciones más fastuosas le precedieron. La edición de CD incluye el bonus track ‘Le Triomphe Des Mouches’, tema conocido primeramente bonus track como de la edición de “Crawling Wind” que realizó en su momento el sello Cuneiform Records.* Comienza con un prólogo espectral, desplegando luego una serie de climas pulsátiles donde la tensión va variando de niveles mientras los índices temáticos elaboran diversos recursos de exaltación. El viaje termina con un desconcertante epílogo deconstructivo. Este elogio del triunfo de las moscas tiene un talante expresivo propio de la época de los dos discos precedentes al que hoy nos ocupa, o sea, “Hérésie” y “Ceux Du Dehors”, que de por sí son hitos fundamentales del paradigma avant-progresivo de UZ. 
  

La evocación de este presagio musical de la escena avant-progresiva de los 80 nos ha servido para redescubrir la magia especial que caracteriza a “Uzed”, uno de los discos más importantes dentro del inmortal legado de UNIVERS ZÉRO. Realmente se trataba de un presagio de algo renovador dentro de este particular paradigma avant-progresivo, pues sus trazos son perpetuados en el disco sucesor “Heatwave”, del año 1986. No sólo eso: también servirá como un pilar creativo para el disco de retorno del año 1999 “The Hard Quest” y un par más que vendrán más adelante (“Implosion” y “Clivages”, de los años 2004 y 2010, respectivamente). En suma, tenemos aquí una magnífica reposición de un disco fundamental para la avanzada progresiva europea de los 80. ¡¡A no dejar pasar esta reedición!!



* De hecho, hace poco se ha reseñado aquí el susodicho EP junto a “Live At The Triton 2009”. Enlace: https://autopoietican.blogspot.com/2025/11/univers-zero-viejos-vientos-y-nuevas.html


[Algunas ideas aquí vertidas están inspiradas en la reseña originalmente publicada en el blog La Caja de Música. Enlace: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/universzero_uzed.html] 

Friday, November 14, 2025

ANDRÉS OLAEGUI, como siempre, sigue su camino



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos el más reciente disco del maestro ANDRÉS OLAEGUI, principalmente conocido por ser uno de los artífices del legendario ensamble GUADALQUIVIR. El disco en cuestión data del primer tercio del año 2024... Llega un poco tarde esta reseña, es verdad. El título de este disco es “Siguiendo Mi Camino” y OLAEGUI se lo planteó en el año 1988... Sí, hasta ese tiempo se remontan los inicios de esta obra fonográfica que hoy nos ocupa. Se trata, de hecho, de algo que se suponía como su primer disco solista tras la disolución de GUADALQUIVIR, el grupo por el que OLAEGUI habitualmente es más reconocido. Entre ese año 1988 y 1993, cuando se terminó, el buen ANDRÉS estuvo grabando el material que él mismo iba componiendo en estudios de Madrid y León: uno de ellos era el estudio de su viejo amigo “Manglis” y otro era el de otro amigo, Rafael Rubay, quien le daba trabajo en una orquesta en el Corral de la Pacheca. Estaba planteado que Raúl Ferrera publicara este disco por vía del sello Caskabel, pero su triste fallecimiento lo impidió. Con desánimo, OLAEGUI decidió guardar el fruto de toda esta larga labor, pero 30 años después, otro amigo, Juan Antonio Vergara, el jefe de 5 Lunas, sacara al mercado de una buena vez este disco. Su edición está dedicada al propio Raúl Ferrera y a los padres de OLAEGUI. Él se hizo cargo de las guitarras eléctricas y acústicas, secuencias de ritmos, bajo y teclado, algunas partes cantadas y, en un tema, el bajo. Sus colaboradores fueron Antonio Moreno “El Tacita” (batería), Luis Nieto (bajo), Ralph Santos (percusión), Juan Jesús Silva (percusión), Rafa Pérez (batería), Toni García (piano), Eva Durán (canto), Emilio Róbalo (piano), Javier Mora (piano), Miguel Ángel Palmero (piano), una sección de bronces conformada por el saxofonista Carlos Bermúdez, el trompetista Ramón L, maroto y el trombonista Óscar Cuenca, Juan Luis Mateo (clarinete), Javier Colina (contrabajo), Iván Palmero (guitarra flamenca), Juan Diego Palmero (guitarra flamenca), Jorge Pardo (flauta y saxo tenor), Fernando Bravo (pículo y flauta), Enrique Valiño (violín) y Julio Daud (fliscorno). También hay otros colaboradores a las palmas, el jaleo y los coros. La foto de la portada de este disco que hoy nos ocupa fue hecha por el productor Juan Antonio Vergara, mientras que Salvador Vélez se hizo cargo del diseño gráfico. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Siguiendo Mi Camino”.


‘Como Viene Se Va’ inicia las cosas con aires de plena algarabía. Cálida exuberancia y grácil colorido emanan de la exaltación musical derivada del encuentro del candor melódico y el vigor rítmico, estando este último a cargo de asegurar la dosis de intensidad latino-caribeña,  oportunamente impulsada desde un tajante fade-in percusivo. Cuando entra en acción el canto femenino, el embrujo adquiere aún mayor fuerza. ‘Cántame Un Bolero’ persiste en estas cercanías entre la fusión aflamencada y el estándar del Latin-jazz, usando una cruza entre el swing del bolero y la alegría de la rumba para darle un dinamismo refrescante al desarrollo temático. Eso sí, la claridad melódica creada para la ocasión se asocia muy prístinamente al patrón del bolero, algo que contribuye esencialmente a la provisión de una cautivadora candidez para el dinamismo en curso. A fin de cuentas, esta pieza es el camino de florecimiento definitivo de las semillas sónicas sembradas y cuidadas durante el esquema melódico y el swing del tema inaugural. ‘La Calle De Las Flores’, como no puede ser de otra forma, ostenta un vergel de cromatismos musicales bastante coqueto. Tras un prólogo signado por un jaleo flamenco,  OLAEGUI y sus compañeros de viaje elaboran un sofisticado entramado fusionesco que se agita con estilizada vivacidad a lo largo y ancho de la compleja ingeniería rítmica. El brillo del sol andaluz ilumina este paisaje musical con imponente esplendor. Es como si el rocío de GUADALQUIVIR empapara la floresta de un tal Pat Metheny. Un momento culminante del álbum. ‘Cómo Te Llamas’ vira hacia un área introvertida para guiar con pulso firme el delicado lirismo de la composición. El solo de saxo añade interesantes texturas al encuadre sonoro, el cual preserva eficazmente su evocadora tesitura. Cuando llega el turno de ‘Vaya Calor’, el maestro OLAEGUI y sus colegas retoman la senda del gozo vibrante, esta vez con una clara inclinación hacia la tradición de la bossa nova con elementos añadidos de la fusión caribeña. Un momento de fulgor ubicado en el lugar adecuado del repertorio. 


‘Fantasía Menor Armónica’ es una toda una belleza, una pieza bastante embrujadora que delinea su estructura melódica con vivaces colores fusionescos. La manera en que el núcleo temático se revela a través de la interacción de los instrumentos actuantes y el despliegue de encantadores destellos sónicos que se sostienen sobre el vibrante swing principal son simple y llanamente embrujadores. ‘Sueños’ manifiesta una cautivadora arquitectura de desarrollos melódicos donde las confluencias sónicas en curso revelan un vitalismo único. Hay una sedosidad mágica en este tema que no se diferencia mucho de la anterior; de hecho, hemos disfrutado de dos cénit sucesivos del álbum que ostentan sus propias maneras de hechizo. La breve pieza ‘Natural’ nos lleva de vuelta a la faceta más introspectiva del ideario musical de OLAEGUI. Los fraseos y trazos de las guitarras acústicas flotan con firmeza bajo un manto evocador arropado por una aureola otoñal. El penúltimo tema se llama justamente ‘Siguiendo Mi Camino’ y su expresividad se centra en un nuevo ejercicio de fulgores y júbilos desde las que se celebra la autoafirmación del yo en el centro del gran carnaval del mundo. Cierra el repertorio la miniatura ‘Tal Como Vino Se Fue’, una respuesta al tema inicial del disco en clave de celebración percusiva. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Siguiendo Mi Camino”, una obra del crack ANDRÉS OLAEGUI que tuvo que esperar un largo tiempo antes de salir al mercado como un ítem concreto. Y se trata de un ítem que enriquece grandemente la foresta de la avanzada fusionesca de España, una foresta de varios caminos y aquí gozamos de varias hermosas semblanzas del camino que hace OLAEGUI al andar con guitarra en mano. Muy recomendable, la verdad que sí, como también es recomendable investigar otros buenos discos que él ha realizado como “Espíritu Salvaje” (2018), así como en otros proyectos (“Paisaje Andaluz”, del año 2022, con el ensamble CUATRO POR DOS, y “Como Niños”, del año 2005, firmado por el ANDRÉS OLAEGUI TRÍO).


Muestras de “Siguiendo Mi Camino”.-

Wednesday, November 12, 2025

Recuerdos de un pecado progresivo de 2017 perpetrado por los noruegos ARABS IN ASPIC


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy llega esta retrospectiva sobre el disco que publicó la banda noruega ARABS IN ASPIC en el año 2017: “Syndenes Magi”. En aquel entonces, la alineación vigente del grupo constaba de Jostein Smeby [guitarras y voz], Stig Arve Kvam Jørgensen [teclados y voz], Erik Paulsen [bajo y voz] y Eskil Nyhus [batería y percusión]. Músicos colaboradores fueron Halvor Viken Holand (violín) y Alessandro Elide (percusión). “Syndenes Magi”, el sexto trabajo fonográfico de ARABS IN ASPIC, fue publicado por el sello Apollon Records tanto en CD como en vinilo y el grupo lo aprecia como un disco vital para su desarrollo dentro de la avanzada rockera de su país, decidiendo incrementar los índices épicos y progresivos de sus composiciones, así como de su logística instrumental. El entonces cuarteto sentía una nueva adrenalina creativa tras la serie de los dos discos precedentes, “Pictures In A Dream” y “Father’s Agony” (de los años 2013 y 2015, respectivamente). El disco fue grabado y mezclado en el Børse Studio de Trondheim, siendo Julia Proszowska Lund la autora de las imágenes. Hay una peculiaridad sobre este disco. Originalmente, la idea era hacer letras en inglés al igual que en otros discos de la banda, pero las letras que quería poner Smeby (el principal compositor) a la música ya compuesta no encajaban bien con ésta, pero el efecto inverso ocurría cuando hacía letras en noruego. Esto hizo que el disco resultase como lo hizo. De todas maneras, cuando la gente de ARABS IN ASPIC decidió publicar versiones remasterizadas de 6 de sus discos para el sello Karisma Records entre 2021 y 2023, se retomó la idea de poner letras en inglés para este disco ahora titulado “The Magic Of Sin”. Jacob Holm-Lupo se hizo cargo de las labores de remasterización para esta reedición, mientras que Lund hizo una nueva portada para la misma. Veamos ahora los detalles de “Syndenes Magi”.
 

Durando poco más de 12 ¼ minutos, la pieza titular abre el álbum con poderosa prestancia. ‘Syndenes Magi’ comienza con unas cadencias expectantes de tenor Crimsoniano al estilo de su etapa 72-73 para luego focalizarse en un groove pesado cuya calculada parsimonia nos remite a una mezcla de vitalismo y ceremoniosidad. Lo que suena en el ya bien instalado cuerpo central es una cruza entre KING CRIMSON, URIAH HEEP y PINK FLOYD. El lento señorío con que se va afianzando el núcleo melódico permite a las armonías del órgano y las texturas del mellotrón marcar significativamente la espiritualidad de los pasajes más serenos. Para el caso de los pasajes más aguerridos, la doble instanciación de los riffs de guitarra y la diagramación percusiva sustenta al bloque instrumental con pulso firme. Los solos de guitarra que emergen a lo largo del camino refuerzan un apuntillamiento que termina traduciéndose en un jam intenso y electrizante durante un puente desarrollado cerca del final. La sección epilogar regresa al ambiente inicial, aterrizando en un remanso contemplativo. El resto del álbum se centra en el concepto de ‘Mørket’. ‘Mørket 2’ dura alrededor de 9 ½ minutos y ‘Mørket 3’ ocupa toda la segunda mitad del repertorio, extendiéndose por un espacio de poco más de 20 ¼ minutos. Sólo para aclarar esta peculiaridad, resulta que hay una canción titulada ‘Mørket’ en el álbum del año 2010 “Strange Frame Of Mind”. La Parte 2 de ‘Mørket’ está atravesada por solemnes vibraciones cuya fortelza expresiva se orienta por una dimensión sómnica centrada en lo misterioso. Las emanaciones psicodélicas de las lacónicas líneas del sintetizador y la sistemática rectitud del groove blues-rockero usado para el esquema rítmico posibilitan que se genere un aura dramática donde el canto se suelta en varias ocasiones para expresar algo parecido a una furia solipsista. En la parte final, el ensamble regresa a lo denso y le añade matices tétricos que resuenan como un retorcimiento Crimsoniano del níbrido entre BLACK SABBATH y DEEP PURPLE. Esta canción se tomó su tiempo para mostrar abiertamente el pathos rockero que se hizo manifiesto prontamente en la canción inicial.  
 

A través de su ambiciosa extensión, ‘Mørket 3’ realizada una épica síntesis entre los aspectos más majestuosos y los más contemplativos del ideario grupal que se ha ido plasmando en todo lo anterior. Eso sí, se nota que hay una renovada fiereza en el modo en que los instrumentos se asocian para expresar su nervio rockero común. La atmósfera general es ceremoniosa, enfilándose por un muy bien calculado crescendo que, a poco de pasada la frontera del octavo minuto, estalla en un jam contundente cuya pesadez abre de par en par las puertas a un fulgor desmedido. Alrededor de la frontera del décimo minuto surge un fastuoso solo de órgano que añade más intensidad al fragor rockero en curso. Poco después, el grupo regresa a la ceremoniosidad inicial, esta vez con un enfoque un poco más sofisticado. Un prolongado interludio lisérgico entra a tallar con una actitud etérea, haciendo que las aleatorias capas de teclado y bajo, los cortantes efectos de guitarra y los ocasionales rudimentos percusivos realicen su labor deconstructiva con un cierto toque de magia. La sección final vira hacia un enfoque folk-progresivo con añadidos recursos ácidos y un latente colorido sinfónico provisto por suaves capas de teclado. Es la calidez reflexiva que sucede a la informe languidez que, a su vez, sucedió a un prolongado arrebato tormentoso. Así concluye todo esto fue lo que se nos brindó con “Syndenes Magi” desde los cuarteles de ARABS IN ASPIC en ese año 2017. En años posteriores, la gente de ARABS IN ASPIC impulsó su presencia dentro de la primera fila de la escena progresiva escandinava de nuestros días. Dado que a inicios de este mes de noviembre falleció el teclista Stig Arve Kvam Jørgensen, dedicamos esta humilde retrospectiva a su memoria. 
 
 
Muestra de “Syndenes Magi”.-
Mørket 3: https://www.youtube.com/watch?v=PfnZRASHukA
 

Monday, November 10, 2025

UNIVERS ZÉRO: viejos vientos y nuevas luchas



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

En este día nos concentramos en los viejos vientos y los nuevos presagios que han marcado a dos publicaciones fonográficas del legendario ensamble belga UNIVERS ZÉRO, referente fundamental de la vanguardia progresiva radical, en este año 2025 por vía del sello connacional Sub Rosa. Una de ellas es la reedición de su EP del año 1981 “Crawling Wind”, la otra es la edición de “Live At The Triton 2009”, ítem que documenta el concierto que brindó el grupo en Le Triton de París para celebrar su 35to aniversario. En ese tiempo, UNIVERS ZÉRO ya estaba disfrutando de varios años de su etapa de resurrección iniciada a fines de los 90: su alineación constaba de Andy Kirk [guitarra, teclados, percusión y saxofón], Dimitri Evers [bajo], Pierre Chevalier [teclados], Daniel Denis [batería], Martin Lauwers [violín], Kurt Budé [clarinetes alto y bajo, y saxofón tenor] y Michel Berckmans [oboe, fagot y corno inglés]. Tres figuras históricas bien acompañadas por talentosos integrantes nuevos. Volviendo a “Crawling Wind”, éste fue originalmente publicado por el sello japonés Chaos International Series en 1983, un tiempo entre la gestación del tercer álbum “Ceux Du Dehors” y la preparación de “Uzed”, una época de nuevo impulso necesario para UNIVERS ZÉRO tras la partida de Roger Trigaux, quien había sido el lugarteniente de Denis desde los inicios de la banda y que ya operaba por su cuenta como líder de PRESENT. En aquel entonces, la alineación de UZ constaba de Denis [batería, percusión, violín y voz], Andy Kirk [piano, órgano, sintetizador, viola, armonio, caja musical y voz], Guy Segers [bajo, violín, voz y efectos vocales], Alan Ward [violín] y Dirk Descheemaeker [clarinete]. En ulteriores ediciones de “Crawling Wind” en CD a cargo de Cuneiform Records, a inicios del milenio, se añadieron bonus tracks en vivo para aumentar el repertorio a seis temas y hacer más extenso el álbum, pero esta reedición en vinilo de Sub Rosa de febrero de 2025 recupera el repertorio original de tres. Comencemos con este EP, entonces.

  

‘Toujours Plus À l’Est’ y ‘Before The Heat’, los dos primeros temas, fueron grabados en 1983 en la localidad belga de Jenappes, estando Michel Rorive a cargo de la mezcla. El primero de ellos exhibe una vivacidad muy peculiar, pues los índices temáticos marcados por los vientos y el violín portan unas vibraciones bastante coquetas, casi rayando con la jovialidad traviesa, algo que no es muy común en el ideario musical de UNIVERS ZÉRO. Bien es verdad que hay una razón de ser para ello: el título del tema alude a una frase habitual del Profesor Cálculo, personaje de Las aventuras de Tintín, el celebérrimo cómic del magistral caricaturista narrador belga HERGÉ. El uso de elementos folclóricos de base europeo oriental en el sofisticado groove central ayuda a realzar esa sensación de travesura. ‘Before The Heat’ sí se mete de lleno dentro del aura grisácea y latentemente amenazadora que funge como recurrente móvil creativo para el estándar histórico del ensamble. El núcleo temático es etéreo desde lo oscurantista, ostentando una aura cinematográfica que juega a lo expectante con pulso contenido. El tema de casi 10 minutos de duración ‘Central Belgium In The Dark’ fue registrado en concierto en la también belga localidad de Haine Saint Pierre el 27 de marzo de 1982. Michel Denayer se encargó de operar la logística de sonido. Se trata de una improvisación creada en homenaje al compositor estadounidense CHARLES IVES y su obra Central Park In The Dark. Tras un comienzo tentativo que suena como algo informe que ansía germinar, una vez que se completa el juego del ensamble ya se arma una bien definida ilación de motivos y ambientes a paso firme. El motivo final es ceremonioso, portando algunas vibraciones trágicas. Habiendo mencionado la edición ampliada en CD de parte del sello estadounidense Cuneiform Records, aprovechamos la ocasión para comentar algo sobre sus bonus tracks, uno de estudio y dos registrados en vivo. El primero es ‘Influences’ y tiene la misma alineación de los tres temas anteriores. Centrado en una vivacidad semejante a la del primer tema del EP, esta vez articula una densidad dadaísta en torno a la tensa extroversión que caracteriza al desarrollo temático y al ágil esquema rítmico diseñado para la ocasión. Hay algunas intervenciones instrumentales que evocan lo perturbador, cierto, pero el bloque sonoro general se acerca más a lo primaveral dentro de un cosmos misterioso. Incluso los pasajes más lánguidos exudan un fulgor especial. Posiblemente sea una de las composiciones más bellas que jamás se halla perpetrado en el cuartel de UNIVERS ZÉRO y parece mentira que sea un añadido de la reedición ampliada de un EP. 


‘Triomphe Des Mouches’ también dura poco menos de 10 minutos: tiene a Christian Genet al bajo, Denis a la batería, Descheemaeker al clarinete y al sintetizador, André Mergenthaler al cello y Jean-Luc Plouvier a los teclados. Esta versión en vivo fue registrada en The Pavillion de Hannover, Alemania, y se trata de una pieza compuesta en el tiempo de “Ceux Du Dehors” y, de hecho, aparece como bonus track en el CD. Su vigor oscurantista es algo más recurrente dentro del universo de UZ: tras un prólogo espectral, su despliegue temático juega con una serie de climas pulsátiles donde la tensión va variando de niveles mientras los índices temáticos elaboran diversos recursos de exaltación. La maleabilidad de los enfoques abstractos concretados por el grupo mantiene una fuerza de carácter constante hasta su chocantemente deconstructivo final. ‘Complainte’, registrado en el T’ STUC de Lovaina, tiene a Roger Trigaux a la guitarra, Denis al armonio, Segers a la percusión, Michel Berkmans al fagot y el oboe, y Patrick Hanappier a la viola. Su parsimonia contemplativa ostenta un lirismo introspectivo donde la neblina emocional en curso se arroja hacia una posición de evocaciones solipsistas. La ausencia de batería enfila al ensamble hacia un camino de impresionismo impregnado de un oscurantismo mesurado. Vamos ahora al repertorio de “Live At The Triton”, publicado a fines del pasado mes de octubre. Las reacciones del público fueron omitidas del audio. El evento comienza con ‘Présage’, un clásico Univers-Zeriano del año 1984. Ya desde sus iniciales fraseos da cuenta esta pieza de su quintaesencial magnificencia, siendo así que el impacto inicial se refuerza convincentemente con el pronto asentamiento de los juegos de tensos contrapuntos y dinámicos contrapesos que el grupo utiliza en los recovecos del cuerpo central. El culmen de agilidad conquistado poco antes de pasar por la barrera del sexto minuto marca una suerte de pauta expresionista para el resto del tema. ‘Xenantaya’ sigue a continuación para remodelar la línea de retorcida majestuosidad firmemente asentada por la pieza de apertura. Eso sí, se nota que en su prólogo hay unas mayores dosis de densidad en su celebración posmodernista de lo lóbrego y lo arcano. Posteriormente, un swing de tenor jazz-rockero afianzará un cuerpo central vivaz y llamativo.


‘Civic Circus’ es, al igual que el tema precedente, una celebración de ese punto de resurrección que fue el disco de 1999 “The Hard Quest”. En lo que respecta a su propia posición estética, despliega una elasticidad extrañamente jovial, aunque más vale decir farsesca, en la primera parte de su desarrollo temático. Las cosas se van tornando más tensas mientras avanzan los procesos de orquestaciones y diálogos instrumentales. Una vez que irrumpe un pasaje solitario de piano, la pieza se sumerge en una grandilocuente solemnidad que va ganando en furia de forma gradual. Antes de la última nota de este interludio, la calma inicial se retoma a fin de que el golpe conclusivo se engarce discretamente con las armonías de teclado con las que la breve coda retomará el motivo inicial. Pero algo ha pasado, el cierre no es farsesco, parece más bien triste con una aureola de dramática resignación. Acto seguido, nos volvemos a topar con ‘Toujours Plus À l’Est’ y eso significa que el ensamble vuelve a hacer gala de su rara faceta luminosa. En el contexto de esta actuación en vivo y sacando buen provecho del colorido inherente a la logística instrumental del grupo, la composición gana una dosis extra de nervio expresivo. ‘Warrior’ comienza con unos sombríos efluvios minimalistas que van preparando el terreno para la instauración de un groove parsimonioso. La oscuridad reinante delinea a la amalgama instrumental con una aureola de inmensa gravedad, siendo así que muy rápidamente se advierte que lo que opera aquí es una labor de continuo refuerzo de una cadencia marcial. Tras un pasaje climático que se extiende alrededor de la barrera del sexto minuto, se eleva una ingeniería de contrapuntos donde lo dramático y lo neurótico se funden en una sola fuerza expresiva. Los delirios del saxo se hacen eco de las agitaciones puntillosas marcadas por la batería hasta que una sección particularmente tensa se corona con un torturado solo de guitarra. El epílogo capitaliza el espíritu trágico de la composición al modo de una agonía desolada, siendo así que su parsimonia amplificada se manifiesta con un nervio particularmente desgarrador. De hecho, no es muy chocante este epílogo en lo referente a su estructura particular, pero carga sabiamente con el espesor tanático que le precedió durante una buena cantidad de minutos.   


Cerrando el concierto, ‘Dense’ se explaya por un espacio de casi 17 ½ minutos: siendo el estándar inmortal de UNIVERS ZÉRO que es, se une a ‘Présage’ en la emotiva exaltación de la tetralogía inaugural del cuarteto en la fase 1977-84. Desde las instancias iniciales de ‘Dense’ se advierte una monumental garra expresiva de parte del ensamble, la cual se va enfilando a paso firme hacia un imponente enclave onírico a mitad del camino: de aquí resulta una manifestación de ambientes expectantes que terminarán encumbrándose hacia un fulgor inquieto plagado de retorcidos contrapuntos. Una parada poco antes de llegar a la frontera del decimocuarto minuto sirve para implantar una nueva modalidad misteriosa, la cual, a su vez, forja una penetrante coda oscurantista. Un concierto grandioso y grandilocuente. Éstas fueron las experiencias con “Crawling Wind” y “Live At The Triton 2009” que han puesto a nuestro alcance una solvente perspectiva general de los caminos de donde procede la senda histórica de UNIVERS ZÉRO y las vías musicales que ha venido marcando desde su gloriosa resurrección a fines del milenio pasado.


Muestras de “Crawling Wind”.-

Muestras de “Live At The Triton 2009”.- 

Friday, November 07, 2025

BI KYO RAN: sangre renovada para una voz veterana del prog japonés



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Las buenas nuevas desde la escena progresiva japonesa no cesan: desde el pasado 12 de septiembre está en el mercado el nuevo trabajo del grupo BI KYO RAN. “Bloodliners” es el título del disco en cuestión, el cual fue publicado por el sello June Dream. Operando ahora como el quinteto conformado por Kunio Suma [guitarras eléctrica y acústica, coros, mellotrón y efectos de sonido], Wasei Suma [violín y coros], Tatsuto Shiina [bajo], Ken Tsunoda [batería y percusión] y Harumi Saegusa [primera voz], BI KYO RAN se mantiene como una entidad relevante para el ideal progresivo en la avanzada rockera japonesa. Kunio Suma es el único integrante remanente del trío clásico que gestó “Bi Kyo Ran” y “Parallax” en los 80, ítems muy bien valorados dentro de la generación progresiva japonesa de esa década. De hecho, BI KYO RAN es una figura destaca dentro de la narrativa progresiva japonesa de las cinco últimas décadas aunque su producción fonográfica ha sido inconstante: tras los dos discos arriba mencionados, recién volvió a realizar discos de estudio en los 90, un par, y después de ello, en el año 2002 publicó “Sakigake!! Cromartie High School”, que hasta ahora era su última obra de estudio. Suma ya era integrante del grupo en aquel entonces. Para este disco nuevo que hoy nos convoca, el ahora quinteto contó con las ocasionales colaboraciones de Akira Ishiguro (teclados), Shunji Kageshima (marimba) y Akihito Suzuki (percusión). Yo Ohyama, integrante de ASTURIAS, se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización de “Bloodliners”, cuyo material fue grabado en el Mountain North Studio. 


Los 5 primeros minutos del repertorio están ocupados por ‘Short Film’, una canción aguerrida y llamativa cuyo innegable gancho rockero está capitalizado por el núcleo ostensiblemente pesado que desarrollan los músicos en su muy compactas interacciones. Los aires moderadamente complejos del groove armado por la batería y los poderosos colores que aporta el violín, instauran un vigor dominante a lo largo del desarrollo temático. A continuación, llega el turno de Lock Me’, una pieza que se mantiene obediente a las pautas estilísticas marcadas por la canción original, pero esta vez hay una dosis mayor de sofisticación tanto en la composición del núcleo temático como en la ingeniería rítmica donde éste se instala. La batería en enérgica en sus golpes, pero la raíz de su swing está bien asentada en el patrón jazz-rockero; la presencia de un interludio ceremonio y, más adelante, de un puente fusionesco centrado en el dueto de violín y percusión, ayuda a reforzar el señorío progresivo en curso. También es de notar que hay una neurosis más explícita en los efluvios más electrizantes del bloque instrumental, algo que habrá de influir en el carácter exaltado del solo de guitarra que irrumpe al frente durante el último tercio de la pieza. Un magnífico cénit. ‘Sand Palace’ vira totalmente de registro al centrarse en un esquema sonoro de corte folk-rock mientras instaura un foco melódico alegre y grácil. Todo lo furioso que hubo antes es reemplazado por una alegría ligera que incluye alusiones humorísticas en algunos quiebres melódicos del canto. Los ornamentos de percusión tonal y los virtuosos solos de guitarra acústica aseguran que esta canción vaya más allá de la usual calidez del discurso folk-rockero: es como si una canción pastoral de CURVED AIR hubiese sido remodelada por STORMY SIX. ‘Check 1. 2. 3.’ regresa de lleno al clima de heavy prog que signó convincentemente a la segunda canción del disco. Es como si un blues-rock retorcido rítmicamente por Zappa hubiese sido cedido a una asociación de músicos de la MAHAVISHNU ORCHESTRA y de FAMILY con la intención de emular a los KING CRIMSON de 1974. Una peculiaridad es que un solo de piano eléctrico entra a tallar logra hacerse notar en medio de la rotunda triangulación de guitarra, bajo y batería. Otro cénit del disco. 


Tras un prólogo aristocrático protagonizado por el violín, ‘Exit From Dreams’ desarrolla un encuadre grupal donde se gesta un peculiar ejercicio de chamber-rock cuyas directrices expresivas se acercan, por extraño que parezca, a la dimensión más melancólica del prog sinfónico. Un híbrido muy raro pero que, al fin y al cabo, funciona: los AFTER CRYING de 1989-92 hubiesen sonado a esto de haberse acercado a los paradigmas de NEWS FROM BABEL y ART BEARS. ‘Bloodliner II’ es un ejercicio de fusión étnica elaborado por el matrimonio de concisos fraseos cuasi-jazzeros de la guitarra y suaves agitaciones percusiones menores. ‘The Grimm’ sigue una senda semejante a la de ‘Exit From Dreams’ en lo referente a la espiritualidad ceremoniosa que se traza en el centro melódico, pero esta vez hay una inclinación decisiva hacia el discurso sinfónico. Usando un esquema rítmico de vals orquestal, el grupo hace gala de una solemnidad envolvente mientras el canto refleja una pasión entre lo ensoñador y lo melancólico. ‘Crustal Movement’ es el tema más largo del disco con su espacio de casi 7 ¼ minutos y su función principal es la de volver de lleno a la frescura llamativa que signó a la pieza de apertura mientras incluye algunos factores jazz-rockeros en el groove general de manera convenientemente estilizada. Tal vez estén aquí las intervenciones más espléndidas del bajo, aunque, como ya es recurrente, es el violín quien más se destaca dentro del esquema grupal en sus continuos intentos por disputar el protagonismo a la guitarra. La ilación de esplendores instrumentales que emerge alrededor de la frontera del segundo minuto y medio se explaya con total liberalidad dentro de un controlado uso de ritmos inusuales y suntuosas síncopas, erigiendo a la canción como el último culmen musical del disco. Todavía queda el breve instrumental pastoral ‘Bloodliner I’ que dura menos de 2 minutos; la guitarra acústica despliega una calidez impresionista con matices románticos, un poco a lo ANTHONY PHILLIPS. 

  

He aquí lo que nos brindó BI KYO RAN con “Bloodliners”, un disco sugerente y rico en matices que nos muestra claramente que la banda en cuestión ha sabido reinventarse ingeniosamente con esta nueva generación. Haciéndose presente con tanta autoridad estética dentro del escenario progresivo de nuestros tiempos, este disco resulta bastante recomendable para cualquier buena fonoteca de rock artístico.


Muestra de “Bloodliners”.- 

Tuesday, November 04, 2025

La permanente energía creativa del dúo multinacional THE FOREVER MOMENT


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El dúo multinacional THE FOREVER MOMENT hace acto de presencia en la escena progresiva por tercera vez con su nueva entrega “Here To Stay”, publicada el 2 de noviembre pasado, hace muy poco. El dúo conformado por el multiinstrumentista estadounidense Mark Cook y el sintetista canadiense Steven Leak. Que también ha realizado discos firmando con sus nombres específicos, se planteó la misión de gestar un álbum más enérgico que los dos anteriores. Cook se hizo cargo de la Warr Guitar, el bajo sin trastes, los teclados, las guitarras con y sin trastes, sampleos y construcción de ritmos; por su parte, Leak tocó los sintetizadores Arturia Microfreak y Minifreak, las grabaciones de campo, sonidos encontrados y diversos efectos electrónicos de pedales. Esta vez, el dúo contó con las ocasionales colaboraciones de Patrick Gaumond (programación de ritmos), Wilfried Hanrath (guitarra), Ottmar Soulier (teclados) y Juan Dahmen (batería). Leak y Cook coprodujeron el álbum que hoy nos convoca desde sus respectivos estudios domésticos de Ontario y Texas; el primero de ellos estuvo a cargo del arte gráfica. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Here To Stay”.
 

Todo empieza con ‘In Transit’, una pieza etérea que se mueve grácilmente sobre un groove de matices étnicos donde se abre campo al fulgor propio del discurso jazz-progresivo. El entrelazamiento de las bases armónicas de guitarra se siente cómodamente articulado sobre el trasfondo de capas minimalistas de sintetizador mientras el armazón rítmico va ganando en vigor. Los fraseos de la Warr Guitar portan una magia contundente a la hora de colorear el ambiente general. Emerge a continuación ‘Hour Of The Wolf’, una pieza de talante épico con cariz misterioso donde el encuadre de percusiones programadas y sintetizadores abre camino a un ingenioso ejercicio hibridizado de los DJAM KARET de los 90 y los KING CRIMSON de los 80. Aunque tiene un swing menos intrépido que el del tema inaugural, se nota un incremento en el señorío expresivo, el cual se mantiene dentro de un nivel controlado de efervescencia. Muy diferente es ‘The Poison Was In The Wound’, que se mueve dentro de la gallarda prestancia de un heavy prog sofisticado donde la confluencia entre lo psicodélico y lo majestuoso nos remite fácilmente al paradigma de los STICK MEN. Las agitaciones percusivas y los riffs guitarreros sustentan en tándem los cimientos necesarios para que la garra inherente a la composición pueda prolongarse en la agilidad del complejo swing armado para la ocasión. Hay un potente solo de guitarra que resulta bastante cautivador. ‘Fortune’s Dance’ se explaya sobre unas ensoñadoras cadencias étnicas que se emparentan cercanamente con aquellas que sostuvieron el groove del tema #2. Lo particular aquí es que las tonalidades líricas son manejadas con un pulso impresionista bastante firme; de esta manera, el potencial cinematográfico del sencillo fondo temático queda sesudamente explotado. Siguiendo en parte la pauta del tema anterior, pero insuflándole mayores dosis de sofisticación estructural y expresividad rockera, ‘We Are Living In A Time Of Monsters – A New World Is Being Born’ añade una retoma de lo épico. Siendo la pieza más extensa del repertorio con sus 9 minutos de duración, dichas proyecciones épicas cuentan con suficientes espacios de expansión. La confluencia de space-rock y jazz-prog con la que se diseña la ingeniería sónica funciona con impoluta fluidez mientras se alternan pasajes de soltura con otros de sutileza. Los recursos vitalistas destacados en los dos últimos tercios concretan un clímax contundente y relevante para la estructura global del disco.
 
‘Hope Like A Blanket, Like Wings’ establece un momento de remanso contemplativo al modo de una excursión Floydiana sobre un tempo bluesero. Apelando una vez más a las confluencias estilísticas con los DJAM KARET de 1989-97, el dúo gesta una ambientación relajante oportunamente ornamentada con una mesurada densidad. De todas maneras, la gentileza reinante vira hacia un breve arrebato grácil de tenor prog-psicodélico para la sección epilogar. Cuando llega el turno de ‘The Overflowing Presence Of The Present’, el dúo vuelve frontalmente por la senda de la extroversión rockera por vía de un nuevo despliegue de vibraciones jazz-progresivas con raigambre psicodélica. Es como si el fulgor que clausuró a la pieza precedente se remodelara como un jolgorio decidido que está marcado por una vivaz musculatura. ‘Spellbound’ realiza un viaje telúrico que navega sobriamente sobre las aguas del space-rock con un enfoque mundano: una bien equilibrada armonización entre atmósferas flotantes y pulsaciones étnicas dentro de un sumamente refinado armazón progresivo. Los últimos 7 minutos y pico del disco están ocupados por ‘Wish We May, Wish We Might’, una pieza de despedida que se empalma estilísticamente con los ecos del tema precedente y el #5 mientras se reviste de un aura aristocrática merced a las orquestaciones sintetizadas que acompañan a la asociación de percusiones programadas y humanas. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto y medio, se genera una ascensión de los matices sofisticados mientras el centro temático adopta una dosis un poco mayor de densidad. La batería está allí para reforzar inteligentemente el swing plenamente establecido, no para añadir un mayor punche: el talante otoñal de la pieza no lo necesita. En fin, todo esto fue lo salió de los cuarteles bipartitos de THE FOREVER MOMENT con 
“Here To Stay”, un colorido catálogo de exposiciones musicales que refuerza nuestra impresión de que los Sres. Cook y Leak son unos consumados pintores de mágicos paisajes sonoros. ¡Tal vez se trata de la obra máxima de THE FOREVER MOMENT hasta la fecha!


Muestras de “Here To Stay”.- 

Sunday, November 02, 2025

EBLEN MACARI y un producto de 1981 que se recupera para los últimos meses del año 2025


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos en nuestras manos una reedición muy especial: la de “Un Producto De Los Sesentas”, disco debut del maestro mexicano EBLEN MACARI. A despecho de lo que uno pueda deducir del título, se trata de un disco originalmente publicado en el año 1981 y ahora, cuando el año 2025 está en su último tercio, el sello Azafrán Media pudo concretar la osada misión de reeditarla para que se pueda redescubrir cabalmente. En este tesoro musical de la avanzada folk-progresiva mexicana, MACARI se hizo cargo de las guitarras clásica, acústica de 12 cuerdas y procesada, además del bajo y el canto. Sus colaboradores permanentes fueron Óscar Reynoso (cellos, guitarras, percusión y voz) y y Humberto Álvarez (sintetizadores y órgano): Reynoso también asumió el rol de arreglista musical. Jeanette Macari aportó el canto en un tema y Carol McGuire tocó la flauta en otro. En la edición original de 1981, realizada por Producto Especial, el propio MACARI se hizo cargo de la producción mientras la producción ejecutiva corrió a cuenta de Wachin Macari. El material fue grabado en los Estudios Ary entre mayo y octubre del mismo año 1981. Las labores de ingeniería estuvieron en manos de Juan Switalski y Juan Vera. Para esta reedición, el encargado de la producción fue, naturalmente, Juan José Salas, el jefe de Azafrán Media. Eblen Macari Martínez, hijo de EBLEN, realizó las labores de mezcla y masterización, apoyando en el proceso Dough McClement y Brandon Hocura desde Ontario, Canadá. Rafael Junior González hizo el diseño gráfico. Resulta que Eblén hijo encontró las citas originales de este proyecto durante unas colaboraciones con uan disquería de Toronto: allí se hizo un transfer con magnífica calidad, pero quedó guardado por allí para seguir trabajando en ello en algún momento del futuro. Ese momento llegó con Eblen hijo, quien quiso resaltar los colores de la guitarra (el instrumento predominante), los efectos de las voces y espacios nuevos en las mezclas. 

  
 
El inicio de este legendario producto se da con la evocadora pieza ‘Contra La Seducción’, la cual se arroja plácidamente a la etérea espiritualidad bucólica que se apoya en los delicados arpegios y fraseos de la guitarra clásica por un espacio de minuto y medio. El canto exhibe una controlada fuerza de carácter mientras se hace eco de la mente del inmortal BERTOLT BRECHT: la voz es asertiva sin romper con el sedoso lirismo del esquema melódico. Veamos parte de este sublime poema: “No te dejes engañar / con que la vida es poco. / Bébela a grandes tragos. / No bastará / Cuando tengas que perderla.” Lo que sigue es ‘Lamento (A La Italiana) / Sin Dios Y Sin Vos Y Sin Mí’. La primera sección sigue brevemente la senda trazada por la pieza de apertura, aunque con aires más etéreos, mientras que la segunda elabora unas señoriales rememoraciones bajo el mando de un embrujador canto femenino que dialoga con la de MACARI. ‘Satisfacciones’ también recoge un poema del maestro BRECHT en su letra: “La primera mirada por la ventana al despertarse. / El viejo libro vuelto a encontrar. / Nieve. / El cambio de las estaciones. / El periódico. / El perro. / La Dialéctica.” La verdad que la calmada agilidad de las escalas de la guitarra se enfatiza fluidamente con la irrupción de los elementos percusivos, los cuales sostienen un cauce idóneo para los efluvios de dichas escalas. Algo resuena aquí a lo SIMON & GARFUNKEL mientras se van desarrollando esas cadencias propias de los folklores criollos hispanoamericanos; mientras tanto, las flautas que emergen cerca del final completan el hermoso paisaje musical. El arribo de ‘Solo Y Solidario’ refuerza cabalmente el dinamismo iniciado por la canción precedente, aunque con una soltura un poco más contenida. De este modo, los aportes de los teclados realzan su inherente ceremoniosidad: la secuencia de estas dos canciones es simplemente magnífica.... ¡Y ojalá hubiesen sido un poco más largas! ‘Cuando Se Hacen Canciones’ reitera esa cálida suntuosidad avant-folclórica mientras navega por refinadas aguas orquestadas que se hilan desde el cello. La sección epilogar es un intenso repliegue espectral que nos toma por sorpresa. La miniatura ‘Final’, signada por arreglos orquestales, pone fin a la primera mitad del álbum con un despliegue de estilizadas cadencias guiadas por una serenidad contemplativa con retazos crepusculares. 

‘Kohoutek’ es la pieza más extensa del repertorio con sus 8 minutos de duración. Tras un preámbulo vanguardista de teclado, emerge una nueva elaboración de aristocráticos efluvios de guitarra acústica donde se hermanan impresionismo y posmodernismo bajo una atmósfera donde lo bucólico se refleja en agitaciones diversas. El predominio de pasajes vitalistas que ostentan su arquitectura atonal cumple con la misión de plasmar una inquietud urgente: los juegos de las guitarras se orientan por arrojos genuinamente tensos que, a su vez, no pueden ocultar la suprema elegancia ínsita en la esencia sónica de los instrumentos actuantes. Algo muy afín a la faceta pastoral del maestro ANTHONY PHILLIPS. Otro cénit del álbum. ‘Yo No Nací En La Huasteca’ nos sorprende en el punto de arranque con un prólogo de tenor barroco al teclado antes de que los guitarreos básicos desplieguen una remodelación de la prestancia pastoral que ya fue rectora de los núcleos melódicos de las canciones #3 a #5. Las ocasionales intervenciones del teclado y la presencia del cello completan el desarrollo temático con un cariz prog-sinfónico. El repertorio se cierra con el arribo de ‘Hemos Olvidado / Lejos De Olvidarnos’, canción que da el último giro de tuerca al esquema pastoral marcado por un sereno lirismo. La sección epilogar ostenta una mayor solemnidad, la cual se contrasta con la delicada gracilidad del cuerpo central. Como balance final, es una gran noticia para los coleccionistas y apreciadores de las música de vanguardia de toda índole que se haya rescatado “Un Producto De Los Sesentas”, un hermoso disco que nos muestra la sensibilidad creativa que EBLEN MACARI siempre tuvo a su lado desde el inicio de su carrera fonográfica. Muy recomendable tener esta obra en una buena colección fonográfica. Gracias a la gente de Azafrán Media por facilitar la existencia de este significativo ítem en formato de CD.
 
 
Muestras de “Un Producto De Los Sesentas”.-
Cuando Se Hacen Canciones: https://www.youtube.com/watch?v=eEdJWJFVegE
Yo No Nací En La Huasteca: https://www.youtube.com/watch?v=Mdih6DJvW08