Saturday, December 19, 2015

BARNUM'S FREAK: música para la apreciación de lo diferente


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

BARNUM’S FREAK es el nombre de una banda formada en Nápoles a inicios del año 2012 bajo la iniciativa del teclista Sergio Vassetti, el guitarrista Massimiliano Romano y el baterista Salvatore Oroso. “Revolution Loading” es el nombre de su álbum de debut, publicado a fines del año 2014 de forma auto-producida y que solo dura poco más de 32 minutos y medio. Contando con la colaboración del bajista invitado Alessandro Bagagli y las ocasionales intervenciones de la vocalista Manuela Papa, los BARNUM’S FREAK lograron concretar un sonido poderosamente llamativo donde confluyen el sinfonismo de nueva generación con el paradigma progresivo de vieja escuela (PINK FLOYD, GENESIS, GOBLIN), además de una generosa gama de recursos propios de atmósferas psicodélicas; de este modo, el grupo establece razonables aires de parentesco con sus bandas compatriotas LABIRINTO DI SPECCHI y GRAN TURISMO VELOCE. El nombre del grupo se basa en el freak show de Phileas Taylor Barnum, “P.T. Barnum's Grand Traveling Museum, Menagerie, Caravan & Hippodrome”. El rol marginado y vilipendiado del freak dentro de la estructura social, moral y política del mundo “normal” es reivindicado por el grupo como algo que merece ser mirado un poco más a fondo, hasta el punto de descubrir que lo anómalo es imprescindible para la fundamentación y la justificación de lo normal. Además, el título “Revolution Loading” del disco responde al reto filosófico que nos plantea el grupo: pensar la evolución como revolución (re-evolución) a fin de que la marginación y la crueldad dejen de ser parte del centro neurálgico del mundo moderno. Esta idea se refuerza con una cita del clásico del gran Friedrich Nietzsche Más allá del bien y del mal: Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.” Los títulos de las cinco piezas del disco responden al progreso intelectual y emocional que supone ir desde el conformismo acrítico inicial hacia un nuevo y liberador modo de pensamiento en pos de una nueva luz espiritual para el género humano. Bueno, una vez expuestos los delineamientos conceptuales de “Revolution Loading”, pasemos ahora a los detalles musicales en sí mismos.


‘Appearance’ abre el álbum exhibiendo un lirismo que se ubica entre lo sobrio y lo dramático: los aires de familia con el MARILLION de inicios de los 90’s, PINEAPPLE THIEF, algo de IQ y la faceta menos densa de WHITE WILLOW revelan la intención del grupo de explorar la evolución moderna del paradigma sinfónico del rock progresivo. El canto de Manuela ayuda a completar esa aura de dramatismo emocional de la canción, la cual abre finalmente un breve espacio a un estándar pomposo para la coda. Luego sigue ‘Doubt’, cumpliendo con la misión de seguir por esta línea de trabajo pero con una espiritualidad más fastuosa y grácil: ahora es el modelo neo-prog de los 80s’ (MARILLION, IQ) el que sirve de inspiración a la banda en el desarrollo de las ilaciones multi-temáticas. ‘Crisis’ se hace cargo de capitalizar esta estrategia musical y añadirle una dosis extra de punche, especialmente en lo que se refiere al peso particular que tienen los riffs de guitarra en medio de la arquitectura instrumental. Esto no va en desmedro del potencial absorbente de los teclados, cuyas capas, orquestaciones y desarrollos armónicos garantizan que se mantenga el imperio de lo sinfónico, y de hecho, permiten a esta pieza erigirse en el cénit decisivo del álbum. De todas maneras, algo se nota en el bloque sonoro global en cuanto a la capitalización de la pesadez rockera, tal vez con ciertas reminiscencias del RUSH de la etapa 80-82. Cuando surge ‘Awakening’, en buena parte volvemos al lirismo dramático que marcó la esencia musical del tema de inicio, aunque no faltan algunos pasajes más enérgicos que, la verdad, pensamos que podían haberse beneficiado de arreglos más expansivos, y con ello, concretar una magnificencia más completa para esta pieza en particular. Cierra el repertorio ‘NeWay’, un tema que sí exhibe y desarrolla una locuacidad redonda en sus desarrollos temáticos dentro de un esquema de trabajo que combina la estilizada vitalidad del mejor neo-prog, el vigor electrizante del rock duro y la dinámica robusta del space-rock. La guitarra sale al frente con una contundencia nueva dentro de este repertorio para la primera sección; la segunda nos remite a la faceta más etérea de la banda, esta vez con un rol más prominente del teclado.


Un balance final de este disco tiene que ser positivo: “Revolution Loading” es un trabajo musical placentero y llamativo que pone a los BARNUM’S FREAK en un lugar destacado dentro de la provincia de las últimas generaciones de rock progresivo italiano. Este despliegue de vitalidad y musicalidad nos hacen recomendar este disco a todo coleccionista serio de rock progresivo de ayer y hoy.


Muestras de “Revolution Loading”.-

Wednesday, December 16, 2015

RODOLFO MEDEROS: mil cosas mágicas de ayer, hoy y siempre



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El magistral e inquieto bandoneonista bonaerense RODOLFO MEDEROS vuelve a hacer presente su legado de los 70’s con la reedición de “Todo Hoy”, disco que data del año 1978. Si del quinteto que grabó el disco “De Todas Maneras” – firmado por RODOLFO MEDEROS Y GENERACIÓN CERO – sigue Gustavo Fedel haciéndose presente con su piano y sus sintetizadores Mini-Moog y ARP Omni String, el guitarrista, el bajista y el baterista son nuevos rostros dentro del Quinteto: respectivamente, el guitarrista Francisco Aguirre, el bajista Óscar Glavic y el baterista Gabriel Calderaro. MEDEROS, todo un visionario de la fusión jazz-progresiva con raíces tangueras que ya estaba en 1978 cargando con la edad de 38 años, seguía explorando las posibilidades de su instrumento con descarado ímpetu juvenil. Dichas exploraciones se daban dentro de una gama de matices impresionistas y celebraciones expresionistas que hallaban un cómodo asiento en las eclécticas aguas de un sonido donde jazz, rock y folklore se fusionaban con mucho desparpajo y, por supuesto, mucha gracia y mucha inspiración. “Todo Hoy”, al igual que el antes mencionado “De Todas Maneras”, ha sido reeditado por Viajero Inmóvil bajo la afortunada iniciativa de Felipe Abel Surkan, y esta vez cabe hacer también un agradecimiento adicional a Humberto Luna Tirado, un ciudadano de La Plata que es uno de los caballeros melómanos más eruditos del medio (incluso participa en el programa radial Progresiva Setentas, uno de los más sesudos espacios de difusión de la buena música de ayer y hoy): en efecto, Luna Tirado puso a disposición del personal de Viajero Inmóvil su vinilo de “Todo Hoy” para hacer posible esta reedición. Bueno, vayamos ahora a lo estrictamente musical, ¿vale?


‘Y Mil Cosas Más…’ abre el disco con unos aires gráciles y serenos que saben cómo hacerse sentir grandilocuentes sin llegar realmente a los habituales niveles de exceso expresivo a los que suele aludir cuando se habla de lo grandilocuente. El motif recurrente se rehace en varias instancias con un aura mágica, y cuando llega el momento del solo de la guitarra eléctrica, el grupo explora una garra sobria que permite añadir una variante de densidad al asunto. Este comienzo tan fabuloso solo puede ser sucedido por una pieza que se plantee musicalidades ambiciosas, cosa de la que se hace cargo ‘Últimos Días De Marzo’, tema que ocupa un espacio de casi 11 minutos. Portando un talante ceremonioso en las instancias predominantes de su desarrollo temático, ya en su pasaje inicial se impone una atmósfera un tanto sombría bajo la guía del piano, aunque ésta no se centra en lo tétrico ni mucho menos, sino en la oscuridad inescrutable de aquellos rincones del alma en los que ella focaliza su mirada en sus momentos de más sesuda introspección. Entre los albores del quinto minuto y la superación de la frontera del sexto minuto, hay un magnífico solo de guitarra que se extiende desde lo más lánguido hacia lo más esplendoroso, logrando así centrar la instrumentación global hacia una ilación perfectamente fluida de contrastes. Una vez concluido este clímax específico, el ensamble elabora un paisaje sonoro flotante antes de que la sutil emergencia de un tambor marcial abra la puerta hacia la remodelación del primer cuerpo central con el propósito de instaurar el segundo y último clímax. La primera mitad del álbum se cierra con ‘Tema Para Gustavo Y Su Pianoforte’, una pieza monumentalmente sofisticada que focaliza estándares del tango-jazz con recursos estilísticos que parecen tener aires de familia con la academia vanguardista de Bartók y Prokófiev. Los solos de piano y sintetizadores son simple y llanamente magníficos, y qué decir del groove que elabora la dupla rítmica, capaz de preservar constantemente su robusto dinamismo a lo largo de las complejas variantes de swing que tienen lugar desde el primer instante hasta el último. Esplendor jazz-progresivo químicamente puro.

‘Retrato De Mariángela’ es una composición de Mederos para su esposa, lo cual explica su talante evocativo y conmovedor, pero también se respira un aire nostalgia contemplativa, claro está, bajo la guía del bandoneón: este instrumento encuentra el refuerzo idóneo en los sutiles acompañamientos de la guitarra, y cuando ésta se dispara por su cuenta en el momento de su solo, se convierte en el reflejo de un efluvio emocional que hasta entonces había quedado moderadamente contenido. Una vez pasado el fulgor se pasa a un momento de etéreo caos que genera una sensación de expectativa, la misma que se resuelve con un efectivo reprise del motif central. Siendo la pieza más corta y con el título más largo del disco, ‘De Cómo Aquellos Personajes Se Fueron A Comer Después De La Función Y Algunas Cosas Más…’ nos brinda un momento de genial frivolidad a ritmo de polka con sus obligados quiebres armónicos propios de la tradición tanguera. El aire circense está muy bien logrado, incluso gozando de algún matiz surrealista en ciertos detalles. Se trata, a fin de cuentas, de una composición para la banda sonora de la película “Crecer De Golpe”, dirigida por Sergio Renán con un guión basado en la novela “Alrededor de una jaula” de Haroldo Conti. Durando poco menos de 9 minutos, la pieza homónima cierra el repertorio oficial del disco, y lo hace volviendo de lleno a esa sofisticación masivamente ecléctica y elegantemente sensual que atraviesa al paradigma jazz-progresivo en sus momentos de mayor luminosidad. Tendiendo puentes entre la magnificencia señorial de ‘Y Mil Cosas Más…’ y la exuberancia irresistible de ‘Tema Para Gustavo y Su Pianoforte’, lo que nos brinda ‘Todo Hoy’ es una vitalista ilación de motivos y ambientes desde el cual se elabora un significativo retrato sónico del frenesí del mundo moderno, un retrato que permite abrir espacios específicos para momentáneos lucimientos del piano y del bajo. Además, puede ser que aquí tengamos los momentos de mayor vistosidad de parte del bandoneón.

Esta edición trae un bonus track titulado ‘Crecer De Golpe – Soundtracks’: se trata de eso, viñetas musicales de la banda musical de la película antes mencionada. Su misión es básicamente la de completar nuestra investigación melómana en esta fase creativa de RODOLFO MEDEROS y sus asociados del momento. Esta reedición de “Todo Hoy” es una de las más nobles y exquisitas labores de rescate de tesoros inconmensurables de la avanzada musical argentina de los 70’s, y en tanto tal, se recomienda desde este humilde foro al 500%, nada menos que eso.


Muestras de “Todo Hoy”.-
Últimos Días De Marzo [extracto]: https://www.youtube.com/watch?v=ljVApaiO6jY


[Dedico esta reseña con inmenso cariño e infinita gratitud a Humberto Luna Tirado y Felipe Abel Surkan, gente grossa que ayudó a hacer posible mantener viva la huella de esta joya musical.]


Sunday, December 13, 2015

Viajando con nuevos vientos: INTERPOSE+ vuelven al ruedo y lo hacen con todo


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

INTERPOSE+ vuelven al ruedo y lo hacen con todo: al menos, ésa es la evidencia irrefutable de “Memories In The Wind”, su nuevo disco. En efecto, el quinteto conformado por el guitarrista Tanaka Kenji, el teclista Watanabe Nobuo, la vocalista Aruga Sayuri, la bajista Shibata Shinko y el baterista Sato Katsu se hace presente desde este mismo mes de noviembre a través del sello francés Musea Records. Shibata es la nueva integrante del combo, siendo así que también forma parte de ARS NOVA. El disco homónimo del grupo, que data del año 2005, y el segundo de dos años después, “Indifferent”, habían causado buenas impresiones en los conocedores del rock progresivo nipón del nuevo milenio. Con sus creativos y excitantes vaivenes entre las influencias de RETURN TO FOREVER y los legados sinfónicos de YES, EMERSON, LAKE & PALMER y CAMEL, la gente de INTERPOSE+ se alzó como una presencia relevante dentro del versátil y polícromo escenario progresivo del País del Sol Naciente. Entablando confluencias con bandas compatriotas como WAPPA GAPPA, KBB y KENSO, INTERPOSE+ supo crear una voz propia, la cual ya creíamos desertada. Pero no… aquí tenemos en nuestras manos a “Memories In The Wind” para enrostrarnos este error de apreciación… ¡por fortuna! Bueno, veamos ahora los detalles de este disco.


Con los 18 segundos de ‘Indifferent’ se inicia el álbum, una sencilla secuencia de capas de órgano y efectos cósmicos que abre las puertas al arribo de ‘Regenerate The Sky’, una canción imponente que se caracteriza por un groove muy llevadero (predominantemente en 7/8) y elegantes arreglos de los teclados. Los aires de familia con sus compatriotas de WAPPA GAPPA y con el grupo europeo THIEVES’ KITCHEN pueden detectarse en seguida en la forma tan rutilante en que se combina el swing del jazz-rock y la estilización fulgurosa del rock sinfónico, aunque está claro que INTERPOSE es una entidad con una personalidad propia bien definida. Dato curioso: la miniatura introductoria porta el título del anterior álbum de la banda (del año 2007). Luego sigue ‘Entropy’, concepto dividido en tres partes que juntas completan un espacio de casi 8 minutos. Lo que notamos en ‘Entropy’ es un aumento notorio del punche rockero de parte de ensamble, acercándose incluso al paradigma de PLANET X, aunque con una vivacidad melódica más próxima a la de TRIBAL TECH, o sea, no demasiado ostentosa a fin de que el gancho que funciona en el momento no quede eclipsado con toneladas de ornamentos potencialmente distractores. No es así, afortunadamente, pues los instrumentistas se encargan de mantener un núcleo bien delineado en sus mutuas interacciones, todas ellas motivando una musicalidad extraordinariamente meticulosa. Cuando llega el turno de ‘Bewildered Love’, pieza que dura poco menos de 10 minutos, la banda se dispone a desarrollar su faceta serena y contemplativa, lo cual hace dando prioridad a la dimensión jazz-rockera de su propuesta; de hecho, hay un solo de sintetizador que va muy al estilo de JAN HAMMER. Un interludio instrumental crea un paraje psicodélico por breves instantes, pero en vez de ser un cambio de dirección resulta un puente hacia una remodelación más pomposa de la atmósfera inicial. Otro solo de sintetizador, más orientado al estilo de PETE BARDENS, se hace cargo de dirigir el ascenso hacia una expresividad más intensa. Permaneciendo en este clima la canción hasta el final, el clímax conclusivo se engalana con un magnífico solo de guitarra a lo JEFF BECK. ‘Empty Route’, que dura poco más de 10 minutos, a la par que persevera en la espiritualidad contemplativa que marcó a la canción precedente, se centra en una cruza de estándares sinfónicos y jazz-progresivos, lo cual redunda en una dinámica sonora donde confluyen CAMEL, KBB y HAPPY THE MAN.

  

La pieza homónima es otro concepto de tres secciones, esta vez explayándose la ilación de todas ellas en un espacio de casi 13 ¾ minutos: el romanticismo y la conmoción emocional son las pautas de inspiración para el desarrollo multi-temático de esta suite. La iniciativa del primer cuerpo de ‘Memories In The Wind’ la lleva la guitarra acústica, la cual elabora una atmósfera plácidamente introspectiva con el acompañamiento del canto de Sayuri. El segundo cuerpo tiene al ensamble íntegro en actividad, desarrollando un esquema jazz-progresivo muy sobrio, sin florituras mayores, más que nada trabajando con un esquema melódico muy sutil. El tercer y último cuerpo es netamente sinfónico, posiblemente equiparable a SPOCK’S BEARD: los sucesivos solos de sintetizador y guitarra son muy hermosos, dicho sea de paso, siendo el primero enérgico y arquitectónico, mientras que el segundo opta por proyectarse hacia fraseos etéreos no exentos de polenta a lo ALLAN HOLDSWORTH. Nos vamos acercando al final del álbum cuando emerge ‘Awaiting Forever’, la canción más larga con sus más de 10 ½ minutos de duración, desarrolla una atmósfera melancólica en la que confluyen estándares de GENESIS y HAPPY THE MAN, lo cual significa que su lirismo inherente ostenta una arquitectura más majestuosa que las de ‘Bewildered Love’ y de ‘Empty Route’. Manteniéndose casi siempre en compases de 5/4 y 6/4, el cuerpo central preserva un talante evocativo bastante pulcro. Con un dramático viraje inesperado a un interludio instrumental a poco de pasada la barrera de los 5 minutos, el oyente empático se queda en la expectativa de ver cuándo se habrá de retomar el cuerpo central, cosa que no tarda en ocurrir.

   


El disco se cierra con ‘The Harvest’, una canción cuyo prólogo se encuadra dentro de la estructura de balada pero que en realidad se desarrolla con un groove contagioso y llamativo, no ajeno al influjo del CAMEL del “Rain Dances”. Una vez más, disfrutamos de un fabuloso solo de sintetizador en medio de uno de los interludios instrumentales, y sobre todo de un engranaje cuyas piezas están fenomenalmente pulidas. Todo esto ha sido “Memories In The Wind”, el sólido testimonio del feliz retorno de los INTERPOSE+ a la escena progresiva internacional. Mirando hacia Japón gozamos de esta oportunidad de reencontrarnos con una voz importante y representante de la vertiente progresiva de este país a lo largo del nuevo milenio. 

Thursday, December 10, 2015

ALDO PINELLI y sus cuentos musicales de invierno


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos centramos en “Invernalia”, el más reciente trabajo solista del músico argentino ALDO PINELLI, quien, junto a su carrera musical como figura central del grupo HÁBITAT, desarrolla una persistente y consistente discografía solista dentro de la escena progresiva de su país. Es natural que tengamos que mencionar a HÁBITAT cada vez que mencionamos a PINELLI, pero esta vez la cuestión se hace más apremiante toda vez que el enfoque musical de “Invernalia” tiene un talante grupal, o sea, tiene un acento rockero más marcado que en cualquiera de sus discos precedentes – siendo los dos últimos “Temporada De Lluvias” y “Suite Italiana”, de los años 2012 y 2013, respectivamente – y, de ser por este simple factor formal, “Invernalia” podría haber sido firmado por HÁBITAT sin ningún problema. Pero bueno, fue concebido como obra solista y así es justo que quede registrado. Mientras PINELLI se hace cargo de las guitarras eléctricas y acústicas, bajos, teclados, percusiones y canto, le acompañan ocasionalmente Paula Dolcera a la flauta, Eli Minervini al piano, el violinista Sebastián Calise y el baterista-percusionista Roberto Sambrizzi (su colega de HÁBITAT). La mayor parte de las pistas de batería estuvo a cargo de Mario Pugliese. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Invernalia”.  


Con dos breves instrumentales (uno dura un minuto y medio y el otro no llega siquiera a la barrera de los 2 ½ minutos) se ponen las cosas en marcha: ‘La Primera Labradora Espacial’ exhibe una jovialidad entusiasta y llamativa, mientras ‘Cabalgando Sobre Rombos’ desarrolla un aura moderadamente solemne sobre un compás de 5/4. En ambos casos tenemos a la guitarra eléctrica como guía protagónica del encuadre musical, siendo así que se siente Cameliana en la primera de estas dos piezas y Floydiana en la segunda. El primer tema cantado nos viene al encuentro: ‘Pelea En La Cima’ es una canción ágil y estilizada que nos remite instantáneamente al estándar de HÁBITAT. Con una letra que narra intrigas y conflictos en la élite política dentro de un contexto palaciego, cuenta con oportuno interludio marcado por el violín y las capas de teclado, lo cual añade un interesante toque de dramatismo al asunto. Podemos contar con que el oyente empático ya está bastante enganchado a la propuesta de “Invernalia”, y es ahora cuando emerge ‘Vajont, 9 Octubre 1963, 10.39 PM’, pieza que consta de las secciones ‘Vajont’ y ‘Erto Y Casso’. Claramente inspirado en el horrible desastre de la presa construida bajo el Monte Toc, en la provincia italiana de Pordenone, cuyo colapso parcial produjo la fatal inundación de varios pueblos y villas de la zona, este tema está forzado a portar una espiritualidad elegíaca. La primera sección se arma a partir de ceremoniosos retazos de guitarra eléctrica que hilan el transcurso desde una parsimonia cansina hasta una expresividad furiosa, siempre bajo un clima de nubloso minimalismo que anuncia la llegada masiva de La Parca. La segunda sección vira hacia un terreno totalmente diferente: aires pastorales de inspiración renacentista que arman una bella miniatura contemplativa a partir de artilugios de guitarra clásica, percusión y sintetizador. ‘El Reloj De Péndulo’ nos devuelve a los aires de lirismo prog-sinfónico vivaz al modo de HÁBITAT, siendo así que su intermedio transmite un breve recordatorio de las sonoridades etéreamente densas que el grupo priorizó en su más reciente álbum “Artilugios y Artefactos”.

La segunda mitad del repertorio de “Invernalia” se impulsa eficazmente con dos instrumentales muy bien armados. ‘Otro Amor Caído’ es un hermoso instrumental que cae bajo el influjo de CAMEL: es una pena que tan solo dure 2 ¾ minutos, pues el motif de la guitarra solista tiene bastante gancho y los ornamentos provistos por los teclados completan una magia sonora muy efectiva. Por su parte, ‘Onomatopeya’ cuenta con dos secciones: ‘El Narrador De Cuentos’ y ‘Velas Encendidas’. Su espíritu, jovial dentro de pautas serenas desde las cuales se estructura meticulosamente el desarrollo temático, nos remite al GENESIS de la etapa 76-78 y a LE ORME. El equilibrio expresivo establecido entre la guitarra y los teclados permite que se preserve incólume la luminosidad melódica en curso después de que la segunda sección imponga una aureola fastuosa a la instrumentación. Durando casi 8 minutos, ‘Mover La Campana’ se erige como la pieza más extensa del álbum, y de paso, que quede claro que es uno de sus momentos cumbre. El canto de PINELLI desarrolla su relato mientras el bloque instrumental crea armazones melódicas exquisitas, casi siempre empujadas hacia recursos de candidez pero con algunos ocasionales espacios abiertos a la manifestación de climas claroscuros: es en éstos donde los aportes percusivos de Sambrizzi crean un aire denso sobre el cual deben sostenerse las capas de teclado. ‘La Batalla De Los Cinco Ejércitos’ – inspirado por un pasaje crucial de “El Hobbit” de Tolkien – elabora otro cénit decisivo del disco. Recibiendo herencias frontales de los paradigmas prog-sinfónicos de YES y GENESIS, sus múltiples ilaciones temáticas saben encuadrarse en una arquitectura sólida a través de sus contrastadas variaciones de motivos y atmósferas. La sección final está signada por una melodía de gaita – al sintetizador – que anuncia el final de la conflagración y un nuevo periodo de duelo. Concluye el álbum ‘El Banco Del Parque’, pieza melancólica armada sobre el piano, mientras la orquestación de sintetizador y los retazos Hackettianos de la guitarra completan el núcleo temático. Hay, sin duda, un tenor sombrío en la esencia del motivo central, pero éste es manejado con amable elegancia: la soledad del banco bajo un cielo invernal preserva una actitud de señorío en su solitaria quietud.


Todo esto fue “Invernalia”, el muestrario más fastuoso de ideas musicales que ALDO PINELLI proyecta para su trayectoria solista: toda una agradable sorpresa progresiva para fines del año 2015 desde la incansable escena argentina. Gracias a Lizard Records podemos disfrutar los coleccionistas de este bello disco en distribución internacional.


Muestras de “Invernalia”.-


Monday, December 07, 2015

SYMPHONY X: visión de los Infiernos desde el trono hiperbóreo del reino del prog-metal


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

SYMPHONY X viajan al inframundo bajo la guía conceptual de Dante Alighieri (la sección dedicada al “Infierno” en la legendaria obra “La Divina Comedia”) y Jacques Offenbach (la opereta “Orfeo En Los Infiernos”, en base a un libreto de Ludovic Halévy): el resultado es “Underworld”, un disco intenso y exhaustivamente centrado en fusionar el impacto de la aguerrida dupla “Paradise Lost” / “Iconoclast” con los ostentosos avatares prog-metaleros que llenaron a obras magnas precedentes como “V” y “The Odyssey”. Grabado entre setiembre de 2014 y enero de 2015 en el cuartel del grupo, Dungeon, “Underworld” vio la luz del día en julio pasado por vía del sello Nuclear Blast. Siendo como siempre Michael Romeo el director de esta orquesta rokera, su primera visión sobre este disco consistía en una suite continua con canciones individuales como partes de la misma, pero al final la edición se hizo reservando un espacio específico para cada una de las 10 canciones, además de una obertura. Con la estable alineación de Russell Allen [voz], Michael Romeo [guitarras], Michale Pinnella [teclados], Michael Lepond [bajo] y Jason Rullo [batería], este quinteto afincado en Nueva Jersey se muestra dispuesto a permanecer fijo en su trono dentro de la tradición prog-metalera que ya tiene un escenario maduro dentro de la avanzada progresiva mundial. Las ilustraciones de Warren Flanagan y Milena Zdravkovic completan la integralidad conceptual del disco de un modo impresionante dentro del diseño gráfico a cargo de Patrick Zahorodniuk. Veamos los detalles estrictamente musicales de este disco a continuación.


‘Overture’, inmensamente sombrío en su mayestática arquitectura, abre el camino del disco por vía de la anticipación de algunos motivos y riffs que posteriormente serán centrales en un par de piezas posteriores. La dupla de ‘Nevermore’ y la canción homónima asienta, sin lugar a dudas ni confusiones, el tipo de musculatura al cual ya nos tiene acostumbrados el quinteto desde hace muchos años, y también la claridad intelectual para el diseño de los desarrollos melódicos de turno. ‘Nevermore’ ostenta una elegancia sublime en las líneas melódicas vocales y los ornamentos de los teclados, mientras que la triangulación de guitarra-bajo-batería se mantiene fiel a los parámetros del power metal. ‘Underworld’, por su parte, pone más énfasis en lo dramático tanto en el arreglo vocal como en la armazón instrumental global, mezclando barroquismo y talante gótico en su motif central; de hecho, respecto a este último detalle, el lugar relativamente destacado del que gozan las orquestaciones y solos de Pinnella en medio del gran peso de los riffs de Romeo son de gran ayuda. ‘Without You’ gesta momentos de relajada contemplación dentro de una ingeniería melódica refinada que prioriza el factor del hard rock melódico sobre el estrictamente metalero, algo explícitamente exigido por su talante elegíaco. Éste queda debidamente plasmado en líneas como “Flying into the storm, / Hanging on a broken wing. / Onto every life / A little rain must fall” y “Drifting on the sea, / A lonely ship without a sail / Sinking like a stone, / Drowning in despair”Acto seguido, ‘Kiss Of Fire’ nos devuelve a la vitalidad feroz y arrolladora de ‘Nevermore’ con la adición de recursos oscurantistas semejantes a los de la canción homónima. Dada esta expansión de irrefrenable fragor rockero que se extiende por 5 minutos y pico, ‘Charon’ emerge como un oasis de esplendor melódico a la par que preserva la espiritualidad bombástica que se alza predominante a lo largo del repertorio: definitivamente, esta pieza es prima hermana de ‘Underworld’ a la par que anticipa algunos de los recursos más explícitamente fastuosos que habrán de emerger en varios momentos del repertorio posterior.

 

Durando poco menos de 9 ½ minutos, ‘To Hell And Back’ se erige como la canción más larga del disco, portando la misión de aportar una dosis de extra de emotividad al ambiente general del álbum en su sección inicial; más adelante, la evolución temática lleva al realce de los aspectos más estilizados de la musicalidad esencial del grupo, siempre contando con el soporte de los precisos riffs y esquemas armónicos de la guitarra a la hora de sustentar las expresiones de majestuosa pesadez rockera. Con la díada de ‘In My Darkest Hour’ y ‘Run With The Devil’, tenemos sendas manifestaciones renovadoras del power metal sinfónico con raigambre aguerrida que SYMPHONY X viene apuntillando en su legado musical desde los tiempos de “The Odyssey” y reforzando desde “Paradise Lost”. Cabe resaltar específicamente el fabuloso solo de guitarra en el intermedio de la primera de estas canciones, así como el vigor volcánico bien ensamblado del grupo en ambas canciones por igual. Durando casi 7 ½ minutos, ‘Swan Song’ nos revela los mayores recursos de luminosa vulnerabilidad, coqueteando abiertamente con el modelo de la power-ballad mientras se centra en la faceta sinfónica del estándar prog-metalero. A través del uso de compases inusuales y los cambios de ritmo, el piano de Pinnella se mantiene como el ancla para el desarrollo temático. Para el momento final, las últimas palabras de Allen y el solo de Romeo llevan el dramatismo inherente a la pieza a un clímax irresistible antes de que el piano arme la coda en solitario. Cerrando el álbum, ‘Legend’ carga sobre sus hombros la tarea de revitalizar los elementos más expresamente musculares de la estrategia musical desarrollada a lo largo del álbum. La visceralidad que evidentemente marca a los riffs de la siempre incandescente guitarra de Romeo y a la labor de la dupla rítmica se encuadra dentro de una ingeniería musical sólida; de este modo, el teclado se encarga de armar paredes y techos desde donde dicha ingeniería se cuadricula oportunamente. Así las cosas, el intermedio musical donde la guitarra y el sintetizador se ajustan a un duelo de solos gesta una expectativa idónea para el crucial final de la canción y del álbum.
 
 

SYMPHONY X nos han brindado casi 64 minutos de gozada prog-metalera con este dantesco concepto de “Underworld” y por ello les estamos agradecidos: sin duda, Allen, Romeo, Pinnella, Lepond y Rullo siguen siendo grandes figuras de la élite metalera internacional, más aún, majestades hiperbóreas del reino del prog-metal.   


Muestras de “Underworld”.-

Friday, December 04, 2015

Nuevos mecanismos y estrategias para seguir aumentando el corpus de DECIBEL


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El año 2015 supone una nueva instancia para el inacabable corpus de DECIBEL, leyenda viviente de la avanzada progresiva mexicana desde fines de los 70’s. Este ensamble  actualmente opera como trío, con Alex Eisenring, Carlos Robledo y Walter Schmidt tocando sintetizadores, guitarras, bajo y recursos electrónicos. DECIBEL siempre se ha caracterizado por establecer un lenguaje musical muy osado donde se combina rock-in-opposition, electrónica de inspiración krautrockera, exploraciones psicodélicas de formas libres y las tendencias de la academia posmoderna desde John Cage en adelante, y ahora esta propuesta goza de una nueva vitalidad. Lo que nos brinda “Insecto Mecánico” es un ítem doble de gran factura: de hecho, aquí se recoge dos conceptos en uno, siendo el primer volumen bautizado como “Reliquias” y el segundo como “Premoniciones”. Con una miríada de excelsos colaboradores como Carlos Alvarado [percusión], Javier Baviera [saxo tenor], Elliot Levin [saxo tenor y flauta], Ramsés Luna [Wind Midi y saxo soprano], Víctor Robledo [violín], Juan Carlos Ruiz [fagot] y Carlos Vivanco [guitarra y sintetizador], el ensamble realmente está dispuesto a funcionar como algo “más grande” que sí mismo, creando diversas dialécticas en pos de motivar la gestación de la armazón sónica adecuada para cada momento. Esto repercute en la instauración de claves de jazz contemporáneo y pop electrónico en ciertas instancias, lo cual nos lleva al área de un  efectivo eclecticismo. La producción y la masterización estuvieron en manos de Eisenring, siendo Carlos Vivanco el asistente de grabación. Flamel (apodo de Eisenring) hizo el diseño gráfico. Bueno, vayamos a los detalles de este opus, ¿vale? 


El primer volumen se abre con la pieza que da título a toda la obra: ‘Insecto Mecánico’ muestra de frente un vigor vitalista y extravagante que nos remite al ZAPPA del “Jazz From Hell” y a los primeros discos de los BIRDSONGS OF THE MESOZOIC. En medio del ensamblaje de orquestaciones sintetizadas y secuencias rítmicas programadas, los alucinados solos de guitarra se asientan cómodamente en su bizarro diálogo con los vientos (aportes de saxo tenor y flauta a cargo del invitado Levin). ‘El Eclipse’ va por otro lado y se encuadra en un compás crepuscular de tenor jazzero. Aunque el clima general es más sosegado, la ocasión se muestra propicia para desarrollar texturas inquietantes y grisáceas, y claro que el ensamble y sus invitados de turno – Baviera al saxo tenor y Vivanco a la guitarra – aprovechan la ocasión con gusto. Siendo así que las bases armónicas de los sintetizadores resultan bien asentadas en el núcleo temático, los ornamentos de guitarra, saxo y sintetizador se suceden en una complicidad abstracta efectiva. Pasando a un terreno más adecuado a la electrónica contemporánea e hibridizando este recurso con factores del nu-jazz, ‘Mahabarata’ gesta un momento de pura extroversión que resulta bastante útil para prepararnos ante el arribo de la épica composición ‘Le Vampire Glacé’. En efecto, este tema de casi 9’20” de duración nos lleva hacia un minimalismo intenso diseñado para celebrar la persistencia del orden cósmico en las fronteras de la vida y la muerte. La solemnidad patente en el motif reiterativo exhibe elocuentemente el legado recibido de la primera generación del krautrock electrónico (TANGERINE DREAN, CLUSTER). ‘El Otoño En Pekín’ elabora un atractivo ejercicio de electrónica en una dinámica chill-out, mientras que ‘Anémic Cinema’ se centra en deconstrucciones abstractas donde los efectos sintetizados y samplers de ruidos callejeros se hermanan en un caos reconstruido. El volumen 1 se completa con ‘La Estrella Del Mar’, pieza compuesta por Eisenring y que dura casi 16 minutos. Gestando una confluencia de climas cósmicos al estilo kraut, sutilezas atmosféricas de inspiración space-rockera y vibraciones Crimsonianas en las intervenciones de la guitarra (otra vez, a cargo de Vivanco), ‘La Estrella Del Mar’ motiva una confluencia de lo épico y lo misterioso dentro de una amalgama sonora que se muestra inapelablemente fastuosa. También la presencia de Alvarado motiva un foco importante para el esquema percusivo de la pieza.


Vamos ahora al segundo volumen, “Premoniciones”, el cual se inicia con ‘El Color Que Cayó Del Cielo’, una pieza notoriamente recargada de dinamismos electrónicos donde confluyen el nu-jazz y los inmortales ecos del krautrock sintetizado. Explotando a fondo las vibraciones tan peculiares del compás de 11/8 y sacando buen provecho de los aportes que brindan Vivanco a la guitarra y Levin al saxo tenor, los DECIBEL se aseguran de contar con la arquitectura sónica idónea. Acto seguido, ‘En El Abismo’ nos remite a un terreno musical muy distinto, el del rock-in-opposition con inspiración en los paradigmas de UNIVERS ZERO y ART ZOYD. El fagot de Ruiz sabe imponer su propio carácter en medio de las majestuosas orquestaciones orquestadas creadas por sus egregios anfitriones; Vivanco, por su parte, hace su cuarta de cinco apariciones especiales, esta vez añadiendo aportes de sintetizador. ‘Ley De Murphy’, acto seguido, explora más a fondo los parámetros rebeldes del posmodernismo y se adentra entusiastamente en las aguas de la musique concrete, creando imágenes sonoras de nieblas informes y vibraciones desarticuladas que se van sucediendo en un espacio de 5 ¼ minutos. Un cambio drástico se da cuando emerge ‘Flamel’s Bebop’, una pieza que recurre a la remodelación electrónica de grooves be-bop bajo las coordenadas del nu-jazz dentro de unas pautas chill-techno-pop. ‘Blavatsky’ regresa a los palacios de grandilocuencia cósmica que ya apreciamos anteriormente en ‘La Estrella Del Mar’ y ‘Le Vampire Glacé’, con una mayor inclinación hacia el predominio de texturas etéreas que se dio en la segunda de estas piezas mencionadas. El violín de Robledo se asocia fluidamente con los demás ítems del bloque sonoro. Durando poco más de 10 ½ minutos, ‘Thot «Como Es Arriba, Así Es Abajo»’ nos regresa al terreno del rock-in-opposition en su primera sección, centrándose en lo sombrío y lo inescrutable; la segunda sección vira hacia el paradigma del nu-jazz, logrando con ello darle una vitalidad renovada a las atmósferas centrales con las que se había iniciado el tema. La conclusión del disco llega con ‘Finis Gloriae Mundi’, composición que dura 8 ½ minutos: su estrategia consiste en expandir sus recursos sónicos para reflejar y ornamentar con ingenioso rebuscamiento las innumerables columnas y paredes que pueblan el mundo moderno. 

  

La experiencia de “Insecto Mecánico” ha sido prolongada y consistente, y eso se debe a la manera que tiene el personal de DECIBEL de dirigir y organizar su entusiasta eclecticismo dentro de una apuesta robustamente coherente. Desde el concierto de presentación del mismo que tuvo lugar el pasado 15 de mayo en algún lugar de México, este disco entró por la puerta grande en el catálogo de la música progresiva más interesante del año 2015. Lo que nos han regalado Eisenring, Robledo y Schmidt es un trabajo redondo que merece toda la atención de amantes y coleccionistas de música experimental.


Muestras de “Insecto Mecánico”.-


Wednesday, December 02, 2015

MAXOPHONE – 40 años de un bello microcosmos progresivo italiano


MAXOPHONE fue una de tantas bandas italianas que hicieron su aparición en el mercado discográfico con un excelente disco y luego desaparecieron prácticamente sin dejar huella, o casi: en realidad, lanzaron a la venta un single y la versión inglesa de su LP, antes de llegar a su ya mencionada disolución. Es una tremenda lástima, pues el resultado final de su único disco homónimo es un prodigio repleto de composiciones inspiradas, ejecutadas de forma brillante por los músicos, quienes aparte de encontrar espacios de lucimiento personal, saben entrar en un diálogo mutuo constante y fluido. De hecho, los arreglos instrumentales exhiben una exuberancia que es ocasionalmente realzada por la presencia de una sección de cuerdas, pero dicha exuberancia nunca se desborda, sino que siempre permanece comedida dentro de los parámetros melódicos de cada canción. Su disco homónimo y único, que este año ha cumplido la cuarentena, lleva los estándares del sinfonismo clásico italiano promovido por PREMIATA FORNERIA MARCONI y BANCO DEL MUTUO SOCCORSO hacia niveles magníficos de estilización y musicalidad que el grupo convierte en su propia “marca registrada”. Cualquier influencia de la escena anglosajona que se filtre por allí aparece de manera muy tenue (tal vez algo de GENTLE GIANT o GENESIS). El estilo progresivo de MAXOPHONE se apoya en una amalgama bien armada de academicismo barroco y manierista, jazz-rock de inspiración Cantebury, jazz de vieja escuela, elementos acústicos de tendencia pastoral, y también algunos elementos de blues-rock. Este eclecticismo que se lee tan complicado en el papel resulta muy fluido y bien amalgamado en la realidad sonora. Es que el grupo se formó en Milán en el año 1973 bajo la iniciativa del bajista-guitarrista Alberto Ravasini, el guitarrista-pianista Roberto Giuliani y el baterista-percusionista Sandro Lorenzetti, gente que provenía de academias y talleres de jazz. Sabiendo que sus ambiciones musicales les obligaban a enriquecer su sonido más allá de lo que podían crear como un simple trío, al poco tiempo logró el grupo duplicar su alineación con los ingresos sucesivos de Sergio Lattuada [pianos, órgano, sintetizador ARP y espineta], Leonardo Schiavone [flauta, saxos y clarinete] y Maurizio Bianchini [trompeta, corno, vibráfono y percusión adicional], todos ellos músicos de conservatorio de cámara. Esta amalgama de dos tríos de músicos de dos diferentes vertientes funcionó a las mil maravillas y las ideas no tardaron en fluir a la hora de crear su propio repertorio: los Sres. Giuliani y Lattuada se erigieron como los principales compositores de la música.  Los pasajes vocales, sin estorbar al protagonismo de los pasajes instrumentales, también juegan un rol destacado en el repertorio, en especial la voz ronca y emotiva del bajista Ravisini.


“Maxophone”, que consta de seis temas, se grabó entre los meses de febrero y abril del 1975, siendo publicado a mediados del mismo año por el sello Produttori Associatti. El grupo, que de por sí ya tenía la riqueza y el poder sónico propios de una pequeña orquesta (era más una orquesta de rock que un grupo de rock) contó con colaboradores ocasionales al violín, el cello y el arpa en algunos temas del disco, todo ello en nombre del esplendoroso preciosismo que el sexteto se propuso como meta musical. Para describir de forma resumida el estilo particular que aportó el ensamble de MAXOPHONE a la escena progresiva de su país, se nos ocurre decir que fueron el eslabón perdido entre QUELLA VECCHIA LOCANDA y LOCANDA DELLE FATE pues ostentaban una sensibilidad académica similar a la de los primeros y una conmovedora elegancia arquitectónica similar a la de los segundos. El tema de apertura C’é Un Paese Al Mondo’ se inicia con una solemne y enérgica introducción de piano, tras el cual los demás instrumentos se van sumando hasta conectarse en torno a la melodía principal. La breve sección intermedia tipo dixieland, con el solo de clarinete, es particularmente deliciosa. A continuación sigue el instrumental Fase’, que en un primer momento se sostiene sobre un riff de guitarra eléctrica que marca la dirección de los demás instrumentos: el tono de este tema es primordialmente jazzero, y el solo de vibráfono protagónico durante el pasaje intermedio ayuda a incluir un tono de sutileza en el conjunto. De todas maneras, el primer cuerpo no se demora mucho en reinstalarse y abre campo a algunos lucimientos solistas cuyo propósito global es ornamentar la arquitectura sónica en curso. Al Mancato Cumpleanno Di Una Farfalla’ sigue por una onda más reposada, con una primera sección pastoral de corte barroco que se arma en torno a la triangulación de guitarra acústica, espineta y maderas; luego, la segunda sección se muestra más centrada en el paradigma del jazz-fusión mientras mantiene un sentido sinfónico de la melodía. La decisión colectiva de seguir adelante con esta sección hasta el fade-out definitivo debe obedecer a la necesidad de reflejar un esplendor decisivo frente al cual no hay marcha atrás.


‘Elzeviro’ es tal vez el tema de orientación más agresiva del disco, pero siempre mantiene el espíritu de amplia diversidad temática que domina en el disco. De hecho, aunque ya a estas alturas del disco disponemos de pautas seguras para racionalizar la oferta artística de MAXOPHONE, la cosa es que el grupo se da mañana para sorprendernos de una forma espectacular y rotunda: la ilación de los diversos motivos nos lleva por desarrollos que parecen insospechados en una primera instancia, pero que a la luz de la realización completa de su ingeniería musical revelan una inteligencia impecable. A propósito, qué bella es la guía melódica del corno para el fade-out de ‘Elzeviro’. Intensidad es tal vez la palabra sinónima de MAXOPHONE, pero ésta baja un poco de dosis en el caso de la reposada balada sinfónica ‘Mercanti Di Pazzie’, una canción arropada por una lánguida y envolvente belleza, la misma que expande su potencial de luminosidad en la emergencia de ciertos delicados pasajes barrocos. La aureola de contemplativa melancolía que se impone en los momentos finales es simplemente irresistible. El cierre de “Maxophone” viene con otra canción particularmente sofisticada, ‘Antiche Conclusioni Negre’, la cual recibe sendos legados del vitalismo exquisito de ‘Elzeviro’ y la mágica robustez de ‘Fase’. El colorido de la fanfarria inicial y el groove del pasaje intermedio son nuevos ejemplos del ingenio inmenso que hace de este disco un clásico indiscutible de la primera generación progresiva italiana. La sección final consiste en un etéreo juego coral desplegado sobre un nebuloso y épico fondo de órgano.

  

Existe una edición en CD que incluye los dos temas de su sencillo publicado a inicios de 1977: ‘Il Fischio Del Vapore’, una canción alegre en tiempo de vals que ostenta un claro talante folk-progresivo, y ‘Cono Di Gelato’, una melancólica balada con un notorio tono jazzero que nos puede recordar a los PREMIATA FORNERIA MARCONI del periodo del “Chocolate Kings”, y tal vez un poco a BANCO DEL MUTUO SOCCORSO en su faceta más intimista. Parece ser que para la gestación y los arreglos de estas dos canciones, el grupo decidió apostar por un aligeramiento de sus instintos manieristas a favor de una agilidad más directamente llamativa: eso sí, el nivel de refinamiento en las amalgamas instrumentales ostentan la grácil inteligencia de siempre. También existe otra edición que incluye la versión en inglés íntegra, junto con algunas de las versiones originales italianas: se hizo por vía de Mellow Records en 1993, reeditada en el 2008 por la asociación de AMS y BTF. Como es natural, ésta no es tan recomendable como la original en italiano, pero queda como un testimonio del intento que hicieron los MAXOPHONE por emular las estrategias de internacionalización de sus compatriotas de PFM, BANCO y LE ORME. También existe la edición de CD+DVD “From Cocoon To Butterfly”, publicada en el 2005 por el sello Vinyl Magic en asociación con BTF. El DVD incluye actuaciones en la RAI, entrevistas y una actuación de reunión. Por su parte, el CD incluye, además del disco original y el sencillo de 1977 que antes mencionamos, cuatro maquetas hasta entonces inéditas que muestran a unos MAXOPHONE continuamente creativos, a pesar de que el apoyo discográfico para la realización de un segundo LP nunca se llegó a concretar. Las piezas en cuestión son ‘Kaleidophonia’, ‘L’Isola’, ‘Il Lago Delle Ninfee’ y ‘Dadaidà’: en ‘Kaleidophonia’ tenemos un ambicioso instrumental que explora la confluencia de motivaciones jazzeras, blues-rockeras y manieristas dentro de una sólida visión prog-sinfónica, y ‘Dadaidà’ es una maravilla sónica que oscila entre lo fastuoso y lo delicado con asombrosa fluidez, dando especial prioridad al factor jazzero (a lo Canterbury).


En suma, la gente de MAXOPHONE nos ha brindado un legado musical rebosante de excelsa belleza que se erige como uno de los más brillantes tesoros perdidos del progresivo sinfónico italiano: 40 años después, la belleza y poder evocativo de su disco homónimo se mantienen incólumes, y es de apreciar enormemente que se haya podido rescatar algo más de su labor por el ideal del rock artístico.


Muestras de “Maxophone”.-
Antiche Conclusioni Negre: https://www.youtube.com/watch?v=VmSvuDj7HD8


[Esta reseña contiene información originalmente publicada en el enlace de Manticornio http://www.manticornio.com/rock-progresivo/M/MAXOPHONE/maxophone-album.php]


Sunday, November 29, 2015

El tiempo preciso para un nuevo ciclo de PULSÓNICA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

La gente de PULSÓNICA sigue aportando cosas interesantes y esenciales para la vigencia de la movida progresiva argentina, y esta vez lo hace brindando un nuevo ítem en su catálogo fonográfico: “Fuera De Tiempo”. Desde su provincia musical donde se gesta una sabia y enérgica mezcla de jazz-rock y fusión contemporánea con preeminencia de recursos percusivos, el ahora cuarteto conformado por Jorge González [batería, timbales, xilófono y glockenspiel], Carolina Cohen [congas y otros accesorios], Marcelo Tubio [guitarras eléctricas y acústicas, programaciones] y Julián Cusmano [bajo] desarrolla un campo de acción más amplio que el ya mostrado en sus dos magníficos discos precedentes – “Movimiento Perpetuo” y “Tribaloide” –, lo cual es un claro indicio de que los PULSÓNICA cuentan con el ingenio y la creatividad suficientes como para seguir creciendo dentro de sus propias pautas estéticas. Para el caso del tema ‘Después De La Lluvia’, el cuarteto se beneficia de la intervención del invitado especial Pablo Iglesias, quien toca vientos andinos.


Abre el repertorio ‘Inestable’, título improbable para iniciar un catálogo tan robusto y tan coherente, pero bueno, tal es el título de esta pieza que explora alternancias de desafiantes grooves y parajes marcados por un lirismo sobrio. Tras un breve prólogo cósmico minimalista, se desarrolla una confluencia de psicodelia progresiva y Latin-jazz está hecha con meticulosidad de orfebre, una meticulosidad que resulta esencial al mismo modus operandi del grupo. Una mención especial debe ir para los solos de Cohen, los cuales reflejan a la perfección el aura de refinada agresividad que exhibe el grupo en bloque. ‘Carrera De Insectos’ sigue a continuación, portando un aura semejante a la de ‘Inestable’, pero esta vez lo lírico es explotado con mayor insistencia y los momentos más filudos portan una dosis más controlada de fuego rockero. Tenemos en estas dos piezas sendos picos del repertorio de “Fuera De Tiempo”... ¡y recién acaba de empezar el disco! La tercera pieza es una peculiar travesura progresiva: una versión de ‘Dueño De Un Corazón Solitario’, o sea, de la canción más emblemática de esa etapa de auto-enajenación de YES bajo el gobierno de Trevor Rabin; bueno, en manos de PULSÓNICA se convierte en un ejercicio de abierto coqueteo con el paradigma de SANTANA mientras algunos guitarreos insertan algunos matices Crimsonianos para capitalizar la vitalidad rockera en curso. La canción original – coescrita por el mencionado Rabin, Chris Squire, Jon Anderson y Trevor Horn – hacía ciertos aspavientos latinos en su groove básico, y ahora tenemos al factor latino saliendo al frente con grácil desparpajo. Cuando llega el turno de ‘Cíclico’, la atmósfera sonora vira hacia un aura de relajada placidez, inclinándose un poco al modelo de PAT METHENY mientras preserva incólume el sentido de sofisticación progresiva. Un pasaje intermedio con osados juegos de síncopas inserta un inesperado recurso de tensión que resulta idóneo para abrir campo a un fabuloso solo de guitarra eléctrica a lo ALLAN HOLDSWORTH, un arrebato de luminosa inquietud que pronto se interrumpe para devolvernos al aura inicial.


La breve pieza ‘Babel’ es un ritual percusivo armado por González y Cohen para cimentar el suelo sobre el cual ‘Jaguar’ ha de celebrar su frenesí de plenitud a través de un groove llamativo. Realmente se siente muy fresco el nervio que el grupo derrocha a la hora de resolver la mezcla de rock duro, fusión y jazz-rock en torno a la cual se desarrolla el cuerpo central de ‘Jaguar’: de hecho, el uso del ritmo de festejo, original del folklore afro-peruano, focaliza en varios parajes esta intensidad tan peculiar. Cerca del final, la fiesta de ‘Babel’ regresa en un breve reprise. ‘Circus’ nos lleva a atmósferas y vigores semejantes a los que ya gozamos en ‘Inestable’ y ‘Carrera De Insectos’, pero con el aliciente de que el elemento jazzero está más reforzado en el armado ecléctico del motif central. El matrimonio del bajo y la percusión tonal resulta vital para buena parte del desarrollo temático, el cual se interrumpe en algún momento cuando irrumpe un efectivo intermedio de inspiración psicodélica. Bajo el simpático título de ‘Qué Tara!’, la octava pieza del disco cumple con la misión de regalarnos un momento de jovialidad rock-fusionesca con mucha polenta: es difícil no notar aires de familia con los paradigmas de JEFF BECK y RUSH en algunos riffs y bases armónicas de la guitarra. ‘Después De La Lluvia’ está a cargo de ampliar el registro expresivo de la banda por vía del empleo de aires andinos en el andamiaje sonoro: tal como mencionamos en el primer párrafo de la presente reseña, Pablo Iglesias se hace cargo de los aerófonos. Enfilándose por los parajes más serenos del lenguaje fusionesco, este tema establece una hermosa confluencia de lo tropical y lo andino a través de una grácil espiritualidad que se siente repleta de momentos envolventes: incluso cuando entra a tallar un solo de guitarra eléctrica, la cohesión interna del reinante clima de serenidad se mantiene consistentemente. Los últimos 7 ¾ minutos del álbum están ocupados por ‘El Pasajero’, pieza que en cierta medida recoge el eco de lo envolvente recibido de ‘Después De La Lluvia’, aunque también se restablece la fulgurosa fastuosidad de ‘Carrera De Insectos’, eso sí, con una musculatura más pronunciada en varios pasajes estratégicos. Es, sin duda, la pieza adecuada para darle un cierre climático al álbum.    

 

“Fuera De Tiempo” es mucho más que un disco bonito o agradable, es una exhibición de fabulosas sonoridades, exultantes ritmos y bien centrados desarrollos temáticos que ostenta una grandeza estética muy pareja de principio a fin. Definitivamente, PULSÓNICA logra confirmar su lugar señero dentro de la vanguardia argentina del momento, y en especial, una posición líder dentro de la movida progresiva del nuevo milenio. ¡Disco recomendado al 100%!


Muestras de “Fuera De Tiempo”.-