Friday, November 05, 2021

Segundo brote musical en el criadero progresivo de los MYTHOPOEIC MIND

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Es con gran gusto que hoy presentamos esta novedad procedente del criadero progresivo de la banda noruega MYTHOPOEIC MIND, la cual se titula “Hatchling” y salió al mercado el pasado 20 de agosto. La alineación responsable de gestar este disco está conformada por Pål Selsjord Bjørseth [teclados y trompeta], Ola Mile Bruland [bajo sin trastes, contrabajo y eufonio], Steinar Børve [saxofones, sintetizador de viento EWI, teclados, coros y programaciones], Trond Gjellum [batería, percusión y programaciones], Veronika Hørven Jensen [voz y coros] y Anders K. Krabberød [guitarras eléctricas y acústicas]. Para este disco que sucede por dos años y medio al muy interesante álbum debut titulado “Mythopoetry”, el grupo ha decidido expandir su paleta sonora con un uso más meticuloso de los contrastes entre los momentos enérgicos y los más reposados. También la inclusión de Veronika Hørven como vocalista (a quien conocemos del segundo disco de los ya extintos GENTLE KNIFE) ayuda a realzar el lirismo y la elegancia que son partes fundamentales de la propuesta musical de la banda. El material de “Hatchling” fue grabado durante la temporada de pandemia en varios lugares de Oslo y Bergen entre junio de 2020 y marzo de 2021. Todos los temas del disco están compuestos por Børve con la excepción de uno donde comparte la autoría con Bruland. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio en cuestión. 

Con una duración cercana a los ocho minutos, ‘Fear Fiesta’ abre el repertorio y lo hace con un vigor grácil y llamativo, estructurando su desarrollo temático en torno a un híbrido de YES, GENTLE GIANT y algunos detalles extrovertidos de los últimos trabajos de WHITE WILLOW. Desde el inicio con esa fanfarria claroscura hasta el empleo de ornamentos jazz-rockeros en varios pasajes del animado y fresco groove sobre el cual se sostiene consistentemente la canción, todos los arreglos instrumentales y vocales van fluyendo con un fulgor entusiasta que se enriquece bastante con los diversos solos de sintetizador que emergen a lo largo del camino. Tras este estupendo arranque llega el turno de ‘Winter Of ‘73’, un tema penetrado por atmósferas etéreas que se asientan plácidamente sobre un swing fusionesco de tenor cuasi-tribal. Así las cosas, el terreno está preparado para que el ensamble se acerque más a los paradigmas de banas como HOOFFOOT y PANZERPAPPA, aunque cabe señalar que en este entramado late un punche rockero particularmente convincente. Los guitarreos que entran en acción poco antes de que el tema arribe a su ecuador ayudan al bloque sonoro a asumir una garra renovadora; por su parte, los vientos se encargan de guiar el lirismo esencial de la composición con una soltura bien articulada que encaja bien con el señorío general de la arquitectura musical. Dos cúlmenes sucesivos para iniciar el álbum. Las dos piezas siguientes, respectivamente tituladas ‘Fog Vision’ y ‘Cottage Of Lost Play’ coinciden en ocupar un espacio de alrededor de ocho minutos y medio. La primera de ellas se enfoca en atmósferas cósmicas dentro de un esquema modernista que se sitúa a medio camino entre lo misterioso y lo solipsista. El solo introductorio de saxo, el canto solemne y las florituras de bajo se van sucediendo mientras las capas sintetizadas y los efectos de guitarra arman y sostienen la ambientación general de la canción, la cual nos remite a una cruza entre el último disco de TALK TALK, la faceta melódica de los TANGERINE DREAM de fines de los 70s y el minimalismo académico.* De este modo, ‘Cottage Of Lost Play’ aprovecha su turno para seguir por este sendero de serenidad expresiva y darle un giro un poco más colorido, apoyándose en una ingeniería rítmica moderadamente compleja. Aires de familia hay con NECROMONKEY y SUBURBAN SAVAGES, y también se notan algunos dejos del paradigma de MARILLION (sus primeros discos del nuevo milenio). 

La canción homónima es la más extensa del disco con sus poco más de 11 minutos y medio de duración, los cuales son bien aprovechados para que el grupo concrete las resoluciones más épicas de su visión musical. En efecto, ‘Hatchling’ comienza con una evocadora parsimonia pastoral que en no poca medida establece aires de familia con los primeros discos de WHITE WILLOW. La ensoñadora calidez del canto de Hørven brilla mientras se deja arropar por las bases de guitarra clásica y las ocasionales líneas de los vientos. Alrededor de la frontera del cuarto minuto, el groove de la canción se intensifica y el boque instrumental se completa a través de un ejercicio de puro lirismo progresivo, el mismo que está encuadrado dentro de un enclave donde el predominante tenor sinfónico se deja empapar por gotas de rocío folclóricas en varios pasajes estratégicos. Cuando éstos se vuelven predominantes, el grupo vuelve a exhibir su faceta contemplativa. Tras un epílogo solventemente expresivo, la breve coda retorna al primer motif, esta vez con una actitud un poco más adusta. Notamos confluencias con los patrones de CICCADA y de AGUSA. Cierra el repertorio ‘Supreme Vision’, pieza que con sus poco más de cuatro minutos y medio de duración expone un clima sonoro envolvente que evoca el inicio de una gran iluminación, el esplendor creciente de un nuevo grácil amanecer. Las serenas y hermosas líneas del saxo se acomodan bien dentro de la atmósfera ensoñadora y volátil que sirve de fondo para esta enunciación conclusiva. Así concluye la labor creativa que los MYTHOPOEIC MIND volcaron en “Hatchling” para brindarnos uno de los discos más coloridos que han emergido dentro de la provincia escandinava dentro del gran escenario mundial del rock progresivo. Nos complació bastante lo que hemos escuchado aquí y esperamos que este proyecto siga vigente por varios años más.




* ‘Fog Vision’ está dedicada a la memoria de la maestra Lindsay Cooper, quien nos dejó en el año 2013.


Wednesday, November 03, 2021

REDD: el pulido definitivo de la diamantina música del subsuelo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hace varios años hicimos en este blog una retrospectiva sobre el primer álbum del grupo argentino REDD “Tristes Noticias Del Imperio”, la cual dedicamos a la memoria de Juan Bautista Escalante, el baterista-percusionista original del grupo*. Esta vez hacemos una retrospectiva sobre el segundo y último disco de la banda en cuestión, “Cuentos Del Subsuelo”, y también tenemos que hacer una dedicatoria póstuma al respecto: en esta ocasión nuestra actitud de homenaje va para Esteban Cerioni, el bajista permanente del grupo, quien falleció el domingo 17 de marzo del pasado año 2019 a la edad de 63 años, justamente cuando estaba en plena actividad musical en su Tucumán natal. De hecho, estaba en medio de una actuación en un pub, lleno de energía y vitalidad tras haber formado parte de un show de recreación del clásico álbum del grupo argentino VOX DEI “La Biblia”, un show que él tenía en mente repetir en ocasiones futuras próximas como parte de una congregación de músicos. Ya no podrá ser.... y ciertamente son noticias muy tristes para el reino del rock tucumano. Pero es el disco “Cuentos Del Subsuelo” quien, al fin y al cabo, debe ser el protagonista de este texto y en él nos hemos de concentrar. Para el tiempo de “Cuentos Del Subsuelo”, el otrora trío ya se había aumentado a quinteto con la preservación de los integrantes originales Luis Albornoz [guitarras eléctricas y acústica] y Esteban Cerioni [bajo y voz], más las incorporaciones de Óscar Imhoff [voz principal], Marco Pusineri [batería y percusiones] y Juan “Pollo” Raffo [teclados]. Ricardo Gandolfo seguía operando como el poeta del grupo, con sus letras que abarcan temáticas de nostalgia, introspección, mitología y sátira política. Las exigencias de la remodelación de la alineación de REDD se dieron cuando el trío, ya asentado como figura central del rock tucumano, sufrió la partida del baterista-cantante Juan Escalante por causas serias de salud, justo ad portas de la realización del evento Encuentro De Rock junto a la banda rosarina IRREAL y la bonaerense TRIGÉMINO. A fin de poder concretar el evento en los días 19 y 20 de ese mismo de mayo, y también seguir adelante, el baterista de TRIGÉMINO se ofreció a reemplazar a Escalante, y ya al poco tiempo, el grupo convocó a Óscar Imhoff para grabar el nuevo disco, así como al teclista de TRIGÉMINO. Los cinco temas que contiene “Cuentos Del Subsuelo” fueron grabados en los Estudios Take I de Fonema, bajo la supervisión de Jorge Da Silva en octubre de 1979; sin embargo, la publicación del disco en cuestión no pudo concretarse en su momento, salvo en casete de forma artesanal y con tiraje muy limitado a principios de los 80. La primera edición profesional se dio en el año 1996 en formato de CD por vía del sello brasileño Progressive Rock Worldwide, el cual incluía como bonus tracks acompañantes a las cinco canciones del álbum a sendas versiones en vivo de ‘Reyes En Guerra’, ‘Dedos Tristes’ y ‘Matinée’. El concierto parcialmente documentado tuvo lugar en Buenos Aires a fines de setiembre de 1980. Pero mucho más recientemente, el sello argentino Viajero Inmóvil produjo una reedición de este disco con otros bonus tracks: para ser más exactos, en el pasado año 2020. Cerioni se había hecho cargo de la masterización del material, mientras que Gustavo Bolasini hizo el rescate sonoro en junio del mentado año pasado. Bueno, veamos ahora los detalles de esta divina reliquia del rock progresivo argentino de los 70s que ostenta un título bastante dostoyevskiano.


Casi completando los 6 ½ minutos de duración, ‘Como La Esmeralda’ abre el álbum con un señorío tan cristalino como convincente, una canción que porta un espíritu reflexivo y una atmósfera crepuscular muy semejantes a las que trazaban el lirismo envolvente de a canción que abría el primer disco de la banda. De hecho, se trata de una canción que ya existía desde los tiempos en que todavía el grupo era un trío con Escalante dentro, y eso se nota mucho en el modo en que su delicado desarrollo temático transita desde su preludio casi pastoril de guitarras eléctrica y acústica con sus muy sobrias puntuaciones de bajo y de piano eléctrico, conduciendo fluidamente hacia la sección cantada. Sí, esta faceta de “Tristes Noticias Del Imperio” seguía muy presente dentro de este segundo disco. Las líneas melódicas de los estribillos se realzan eficazmente con los aterciopelados arreglos de sintetizador y guitarra que le siguen, enfatizando la clave armónica que subyace al desarrollo temático en curso. Algo así como la faceta introspectiva de INVISIBLE a través de un filtro cuasi-Genesiano, más unos detalles estilizados al modo de unos MIA. ‘El Padre De Ícaro’ es la segunda pieza del disco – tenemos que admitirlo, es nuestra canción preferida de todas las que han hecho estos grossos – y el dramatismo inapelable de su temática ya se hace obvia en su propio título. Todo transita por parajes sonoros aún más sutiles y crepusculares que los que habían signado el camino de ‘Como La Esmeralda’, lo cual tiene todo el sentido del mundo pues la letra relata el modo en que el sufriente Dédalo solo haya algo de cobijo emocional durante la oscura quietud de la noche, pues el arribo del sol en cada nuevo amanecer, en vez de esperanza, le devuelve la imagen de ese dios de fuego que mató a su hijo Ícaro: la luz del día significa para él el sepulcro de una vida que no vale la pena vivirse y que acabó antes de su deceso real. Esa fútil negación de la presencia solar también nos recuerda un poco a ese magnífico relato de RAY BRADSBURY El hombre del cohete. El drama del señor duramente golpeado por la vida al presenciar la muerte de su hijo llega a su clímax poético en las palabras desparramadas durante la última estrofa: “Oye la caída final, / cerca del templo frente al mar. / Viejo sentado en su sillón, / Llora y nunca mira el sol.” Las frenéticas amalgamas de sintetizador y guitarra en el epílogo son contundentes e inapelables a la hora de reflejar la furia que subyace a la resignada miseria. Antes de eso, todo era una exhibición de volátiles climas etéreos que solo en una breve ocasión eran interrumpidos por un breve pasaje sinfónico casi de de tenor Genesiano.


‘Los Entretenimientos De Medianoche Del Profesor Frankenstein’ instaura el momentum cabalmente rockero del repertorio. La eficacia con que se impone el gancho vivaz de la pieza realza la cruel ironía de la letra, centrada en una voraz condena de la manipulación mental y emocional de la gente: en el bloque instrumental se da una insospechada confluencia entre CAMEL y CRUCIS. La irrupción de algunos pasajes blues-rockeros de talante tétrico empapado por retazos Crimsonianos y unos efectos sintetizados que acompañan al relato teatral inserto en el intermedio realzan la mentada actitud irónica. A propósito, Carlos Garófalo (músico de TRIGÉMINO) aparecía sobre el escenario actuando como el Dr. Frankenstein cada vez que el grupo tocaba esta pieza en concierto. La segunda mitad del disco está ocupada por la dupla de las hermosas canciones ‘El Asesino Sentimental’ y ‘Dedos Tristes’, dos canciones que reflejan con suma claridad ese aprecio especial que siempre tuvieron los REDD para con las atmósferas reflexivas y las cadencias sobrias a fin de elaborar inspirados recursos melódicos bajo esas coordenadas. Ambas canciones coinciden en explorar escenarios emocionales intensos dentro de un sinfonismo apropiadamente alimentado por grooves jazzeros y cubiertos bajo un manto de urdimbre introspectiva, lo cual redunda primordialmente en la sustentación de matices impresionistas dentro del bloque sonoro. En el caso de ‘El Asesino Sentimental’, se da un despliegue delicadamente contundente de un envolvente aire blues-rockeroero con sobrios ornamentos progresivos y jazzeros (va una mención especial para el fabuloso solo de piano eléctrico que emerge en algún momento). Por su parte, ‘Dedos Tristes’ exhibe una solemne mezcla de vibraciones Spinettianas y ensueños Floydianos. Esa evocación existencialista de que “todo hombres es una pregunta en la oscuridad” es tremendamente conmovedora. En el intermedio encontramos un hermoso solo de guitarra y más adelante, en el jam de cierre, las cosas se agitan en clave jazz-progresiva mientras llega el fade-out. Como dijimos más arriba, la primera edición de este disco incluía unos temas en vivo, y en dos de ellos, ‘Dedos Tristes’ y ‘Matinée’, el grupo se explaya en sus respectivos pasajes instrumentales de cierre, lo cual ayuda mucho a realzar el potencial de liberalidad expresiva que subyace a su fineza melódica. Cabe señalar las peculiares anécdotas de que en algunos conciertos, Lito Vitale (de MIA) reemplazó a Raffo, mientras que un tiempo después, Cerioni formó parte de TRIGÉMINO cuando Raffo ya no era parte del grupo.  


La reedición producida por Viajero Inmóvil en el pasado año 2020, la misma que podemos considerar como la definitiva labor de rescate de este gran diamante fonográfico de REDD, contiene otros bonus tracks, respectivamente titulados ‘El Rincón De Los Objetos’, ‘Jugando Con El Ritmo’, ‘Un Gusto A Campo’ y ‘Viaje’. El primero de ellos es un tema que Albornoz compuso en el año 1979 y que en agosto del 2020 retomó con un arreglo bucólico de guitarra acústica. Los otros tres ítems fueron tomados de un par de conciertos del año 1977, época en la que estaba vigente el trío original (Escenario del Club Caja Popular de Ahorros en el 10 de junio y el Colegio Salesiano Manuel Belgrano en el 7 de setiembre). ‘Jugando Con El Ritmo’ nos muestra un ejercicio distinguido de vibraciones intensamente rockeras que se instalan fluidamente sobre un vivaz swing jazz-rockero, algo así como una reforma radical forma del espíritu general del segundo disco de los compatriotas de POLIFEMO sobre una base rítmica a lo BRAND X. En cuanto al penúltimo bonus, éste es un poco más exploratorio, con una dupla rítmica que gesta y organiza arreglos complejos para un groove relativamente sencillo, mientras la guitarra despliega una generosa variedad de colores. En fin, ‘Viaje’, que dura 9 minutos y medio, se focaliza en una estructuración de dinamismos épicos que oscilan entre lo Spinettiano, lo Floydiano y el heavy prog con fuertes matices jazz-rockeros, siendo así que estos últimos dinamizan soberbiamente el múltiple armazón arquitectónico que se va desarrollando a lo largo del camino. He aquí la segunda parte del legado de los legendarios e inolvidables REDD para su álbum “Cuentos Del Subsuelo”, un disco que mostró una estilizada remodelación de su voz esencial por vía de la logística sonora aumentada en esta fase final de la banda. Se lucieron a lo grande estos reyes del rock progresivo tucumano. Tal como dijimos en el primer párrafo, dedicamos esta retrospectiva a la memoria de Esteban Cerioni, como debe ser. 




[Gracias perpetuas a Humberto Luna Tirado por habernos presentado a esta banda hace ya casi 20 años, agradecimiento que se repite para él, Gustavo García, Quique Quagliano y D’Nilson Sáenz por la información adicional que nos brindaron sobre este disco. Por último, cómo no, otro agradecimiento a Felipe Abel Surkan, Gustavo Bolasini y toda la gente de Viajero Inmóvil por realizar esta reedición definitiva.] 


Monday, November 01, 2021

Segundo camino de la eterna genialidad de SAENA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos el enorme placer de presentar el nuevo disco del ensamble mexicano de música progresiva ecléctica SAENA, el cual está actualmente conformado por José Luis Fernández Ledesma [guitarras], Margarita Botello [canto, teclados y acordeón], Adrián Plowes [Warr Guitar] y Eduardo Fierro [batería y percusión]. El disco en cuestión se titula “Días Eternos” y fue publicado por el sello local Azafrán Media el pasado 14 de setiembre. Se trata de un disco muy esperado de parte de todos a los que conocimos su homónimo disco de debut del año 2008, el cual fue gestado con la alineación de quinteto que encapsulaba, junto a los ya mencionados Fernández Ledesma y Botella, al violinista Alejandro Sánchez, al bajista Hugo Santos y al baterista Adrián Zárate. “Días Eternos” es una bendición inmensa para la vanguardia progresiva latinoamericana del presente año 2021, conteniendo material compuesto por el maestro José Luis con los ulteriores arreglos de parte de la banda íntegra. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en el año 2019 bajo la dirección de Plowes, Fernández Ledesma y Sergio López, con las posteriores labores de mezcla estando a cargo de Fernández Ledesma, Plowes y Botella. La masterización fue realizada en la gran ciudad de Nueva York por Oliver Palomares en abril de 2021. El cuarteto contó con las colaboraciones ocasionales de Germán Birngas (saxo soprano), Jerzain Vargas (trompeta) y el antes mencionado Alejandro Sánchez (violín). En su momento, hubo una campaña de preventa que consistía en la inclusión de una ilustración con formato de tarjeta postal junto a los 25 primeros ejemplares.


El repertorio del disco que ahora nos ocupa empieza con ‘Fin De Blues’, tema que dura casi 5 minutos enteros y ostenta un groove ágil y llamativo. Éste sirve para sustentar un despliegue de musicalidades gráciles donde se cruzan lo arquitectónico y lo fluido, dando prioridad a lo muscular, aunque también hay un pequeño espacio para sonoridades etéreas. La estupenda mezcla de estilización prog-sinfónica y soltura jazzera se confabulan para gestar este vivaz inicio del repertorio. El segundo tema, que ostenta el simpático e irónico título de ‘Pos Rock’, instaura la primera instancia de explayada grandilocuencia dentro del disco, elaborando un vitalista ejercicio de jazz-prog sazonado ocasionalmente con atmósferas a lo RIO y trazos de sinfonismo. Tras un breve prólogo fastuoso guiado por el piano, emerge una sección relajada donde la Warr Guitar instaura un solo donde el señorío y el nervio se mezclan de una manera sumamente elegante. Ya más adelante, las vibraciones jazzeras se fortalecen con un muscular solo de batería que se hace acompañar por las texturas emanadas de los otros instrumentos. Una vez que el cuerpo central lleva varios minutos de instaurado, surge un elegante solo de guitarra que opera como un activador de un incremento de la energía expresiva para el ensamble. Todo culmina con una maraña de piano y guitarra a la que la Warr Guitar añade sobrios ornamentos cibernéticos, creándose así un gancho bastante peculiar. Primer cénit del disco. Cuando llega el turno de ‘Musetta’, el grupo se aboca a la exploración de ambientes etéreos, los mismos que van transitando desde pasajes lánguidos a otros más propiamente fastuosos. Hay una cautivadora mezcla de ensueño y dramatismo en el desarrollo temático que tiene lugar. La cuarta pieza del álbum es una de nuestras preferidas del mismo y se titula ‘Por El Aire Vino, Por La Mar Se Fue’, y consta de dos secciones mutuamente diferenciadas a lo largo de sus 12 minutos y pico de duración. La primera de ellas se focaliza en un sofisticado juego de cadencias y colores melódicos que se enraízan firmemente en un señorío sinfónico, abriendo espacios para las seductoras vocalizaciones de Botello a través del encuadre establecido entre el piano y la guitarra. La segunda sección vira hacia un vitalismo sobriamente manejado que se asienta cómodamente sobre un groove fusionesco que coquetea a veces con el reggae. Efectivamente, el ensamble ha transitado de una vivacidad aérea a un cauce delicadamente delineado, estando este último apropiadamente bordado con diversas tesituras aportadas por los teclados.   
 
La dupla de ‘Chivita Al Precipicio’ y ‘Caminos De Agua’ permite al grupo explorar más a fondo las texturas, atmósferas y bloques melódicos al cual es tan adepto. El primero de estos temas mencionados se sitúa en un camino intermedio entre lo solemne y lo jovial, haciendo que su motif central se apoye cómodamente en un colorido bastante dinámico, el mismo que se adapta con total naturalidad a la sofisticada ingeniería rítmica que se creó para la ocasión. Además de hacernos recordar al SAENA del primer álbum, también hay algunos ribetes Genesianos por aquí y por allá. En cuanto a 
‘Caminos De Agua’, éste se centra en una fluidez flotante que nos lleva a un punto intermedio entre el señorío de HAPPY THE MAN y el cromatismo de JETHRO TULL, a la vez que el esquema rítmico va abriéndose camino a través de la ilación de diversos grooves propios del jazz-rock y las texturas de la fusión folclórica contemporánea: algunos de éstos portan una sutileza que estimula la gestación de climas reflexivos, mientras que otros se enfilan hacia una gracilidad más directa con miras a acentuar un fulgor extrovertido que nunca llega a lo chocante. Ya a estas alturas del disco, no nos sorprende que los aportes individuales al entramado integral se enmarañen con un garbo tan compacto, pero cabe destacar a este tema como otro cénit decisivo dentro del repertorio. La pieza homónima es la más larga del álbum con sus poco más de 14 minutos y cuarto de duración, estando también a cargo de cerrarlo con una generosamente expansiva atmósfera de paz contemplativa, una atmósfera adecuada para cerrar todo este catálogo de colores musicales que se ha venido exhibiendo desde el primer instante. En efecto, ‘Días Eternos’ se asienta largamente sobre un serenamente cálido desarrollo temático que se deja arropar por una atmósfera introspectiva y reflexiva, dueña de una diáfana espiritualidad. Cuando entran a tallar los ornamentos de trompeta y de violín, el asunto cobra momentáneos ribetes de estilizada grandilocuencia, momentos de esplendor solar en medio de las predominantes vibraciones crepusculares. Más adelante, un solo de saxo soprano cumplirá una función complementaria al canto de Margarita. Bien es verdad que poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, hay un pasaje donde se alzan brevemente unos torreones de tensa disonancia: es como un interludio estratégicamente disruptivo que deja salir alguna tirantez latente que estaba por allí, misteriosamente oculta hasta ese preciso momento. Pero, insistimos, la paz contemplativa es el rasgo dominante de esta pieza. 


Todo esto es lo que se nos brindó en “Días Eternos”, una nueva obra magnífica curtida por la refinada orfebrería sónica que define la esencia de los cuarteles musicales de SAENA. Este genial grupo mexicano ha gestado uno de los discos más notables de la esfera latinoamericana dentro de la producción progresiva internacional del presente año 2021. Tan frustrante como pudo ser la espera del eternamente próximo disco de SAENA a lo largo del segundo decenio de este milenio, una vez erigido como una realidad concreta, se impuso por mérito propio como una obra maestra del rock artístico contemporáneo. ¡Totalmente recomendable!, ¡totalmente!


Muestras de “Días Eternos”.-
Pos Rock [en vivo en Radio UNAM, 9 de marzo 2018]: https://www.youtube.com/watch?v=dlGFVJ5l8EI
Caminos De Agua [en vivo en Radio UNAM, 9 de marzo 2018]: https://www.youtube.com/watch?v=ZtyMbLvJOVk

Friday, October 29, 2021

La cuarta cosmovisión retro-progresiva de AGUSA

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el deleite de presentar el más reciente lanzamiento fonográfico del grupo sueco AGUSA, integrado actualmente por Mikael Ödesjö [guitarras], Roman Andrén [teclados], Jenny Puertas [flauta], Simon Ström [bajo] y Tim Wallander [batería]. El disco en cuestión lleva el título de “En Annan Värld” y fue publicado el pasado 10 de setiembre por el sello Kommun 2, tanto en vinilo (ediciones diferentes en color negro, verde y verde con manchas anaranjadas) como en CD. El título de este disco significa un mundo diferente en español, y, ciertamente, hay algunas novedades en la alineación del grupo con los ingresos respectivos de Andrén y de Ström. Incluso este último se encargó de hacer la hermosa portada de este disco, el cual sucede por cuatro años a su antecesor homónimo. “En Annan Värld” es el cuarto álbum de estudio de AGUSA y se ha gestado a lo largo de varios años, incluyendo temporadas de grabación y mezcla cuando la actual pandemia ya había comenzado. Contiene una suite por cada uno de sus lados: la primera es exuberante y se regodea a través de la ilación de sus diversos motifs, los cuales se definen por variados esquemas melódicos, ambientes y estructuras rítmicas; la segunda, por el contrario, se enfila por un groove permanente sobre el cual se van sucediendo atmósferas diferentes, aunque, hasta cierto punto, mutuamente emparentadas. Para decirlo con otras palabras, la primera suite es alevosamente fastuosa en la exhibición de sus múltiples recovecos que recogen un osado equilibrio entre el sinfonismo, el folk-prog y el prog psicodélico, mientras que la segunda se encuadra en una espiritualidad más sutil, al modo de un paseo por un bosque que exige una larga jornada para atravesarla hasta su fin, dando prioridad al factor psicodélico en su ingeniería sonora. Siendo el trabajo más ambicioso que el grupo ha proyectado hasta la fecha, de hecho, nos parece su obra más notable en su discografía por ahora existente, además de ser un gran aporte desde las tierras escandinavas a la producción progresiva mundial. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en “En Annan Värld”.


La primera suite se titula ‘Sagobrus’ y ocupa un espacio total de 25 minutos. Unas serenas y reflexivas escalas de guitarra, prontamente acompañadas por sobrias líneas de flauta, dan inicio al álbum con aires bucólicos que nos remiten a los tiempos del GENESIS 70-71 y, en menor medida, a los primeros años de RENAISSANCE. Con la incorporación de la dupla rítmica y la expansión del ro de la guitarra eléctrica con fraseos evocativos, la flauta se suelta un poco más mientras se prepara el terreno para el desarrollo de un bloque sonoro más señorial. De esta manera, el órgano empieza a apoderarse del rol protagónico en el preámbulo a un motif intenso y vitalista (al modo de una cruza entre los PINK FLOYD de la etapa 1971-2, los RAGNARÖK del segundo disco y los inolvidables SINKADUS) que emerge a poco de superada la frontera del quinto minuto. El señorío se ha concretado de una manera convincente, el aura de exaltación llena cada partícula sonora emanada de cada instrumento partícipe, el esplendor reinante está sólidamente sostenido por la dupla rítmica mientras el esquema melódico en curso se refuerza a paso firme. Una nueva sección nos entrega otro ejercicio de garra retro-progresiva en clave sinfónica tras un puente sereno signado por un tenor ceremonioso. Otra sección en 7/8 establece un recurso de densidad apoyado en una mezcla de folk-prog, jazz-rock y ribetes prog-psicodélicos, lo cual ya se sitúa en un terreno híbrido de JETHRO TULL, SARCOPHAGUS NOW y AGITATION FREE. Regresamos a la agilidad, pero esta vez con una gracilidad renovada que permite al vigor expresivo utilizado para la ocasión hacer gala de su luminosidad esencial. Definitivamente, esta suite conquista un cénit fabuloso en estos momentos. La siguiente sección se apoya en un lánguido compás en 5/4 donde la banda exorciza sus fantasmas Yessianos a través de un filtro Floydiano. El solo de guitarra que aquí aparece es uno de los más notables del álbum. Tras un poderoso final, se abre la puerta a la última sección, la cual sustenta una síntesis entre lo sinfónico y lo pastoral a través de un filtro mágico y denso que usualmente asociamos a la tradición prog-sinfónica escandinava, transitando fluidamente de lo solemne a lo vivaz. ¡Qué gran labor la realizada por el personal de AGUSA en esta suite!  

La segunda suite dura un poco menos, casi 21 minutos y cuarto, y se titula ‘Uppenbarelser’. A diferencia de lo que sucedió en la primera suite, la ilación de sus diversas secciones se apoyan un constante swing de 3/4. Tras un preludio etéreo a lo JADE WARRIOR, la batería empieza a trazar un groove tribal mientras el sintetizador y los efectos de guitarra aportan detalles cósmicos. Recién con la intervención del bajo y la pronta intervención de la batería, se empieza a sembrar un primer motif, el cual preserva un aura ensoñadora a través de un lento crescendo que, poco a poco, delinea una estrategia psicodélica de tendencia krautrockera (imaginemos a unos AGITATION FREE tratando de reconstruir el modelo Floydiano de fines de los 70s con la asistencia de algunos integrantes de YATHA SIDHRA y GILA), la cual, a su vez, está sazonada con algunos matices pastorales. Hay un clímax envolvente que se impone con ceremoniosas y grandilocuentes vibraciones antes de llegar a la frontera del octavo minuto, tras lo cual, todo desciende nuevamente hacia ese lugar escondido y misterioso del cual brotaron las primeras cadencias de la suite. Éstas ahora apuestan a un enfoque más modernizado de la psicodelia progresiva a poco de pasada la barrera del décimo minuto y medio, lo cual da pie a que el guitarreo se explaye seriamente en su vigor ácido, algo que había manejado con relativa constricción hasta el momento. La banda ahora establece lazos fraternos con los paradigmas de AUTOMATISM y MY BROTHER THE WIND. Un poco más adelante, las cosas se calman un poco para que puedan lucirse sucesivamente un solo de guitarra acústica y unas texturas de flauta, siendo así que éstas guían el desarrollo del esquema armónico. Así las cosas, la guitarra instaura un estilizado solo de guitarra mientras, en el trasfondo, el órgano también hace unas florituras complementarias al susodicho solo. Cuando la flauta vuelve a convocar a la espiritualidad etérea, la batería vuelve a organizar un groove tribal por un breve instante para que se abra paso a un hermoso epílogo crepuscular dirigido por la guitarra acústica. Nos es difícil no pasar por alto la referencia al MIKE ODFIELD del año 1974 mientras esas hermosas escalas de guitarra acústica se despliegan sobre nebulosas capas de teclado. Y así termina todo... la suite y el disco.   
  
Todo esto fue “En Annan Värld”, esta estupenda obra retro-progresiva de AGUSA que ayuda decisivamente a la susodicha banda a mantener su sitial dentro de la élite de la escena escandinava de nuestros tiempos, escena que se ha mostrado muy vital en el presente año 2021. Lo dijimos al inicio de la presente reseña y lo recalcamos en estas palabras finales: nos parece la mejor obra de este grupo hasta la fecha y, por tanto, la recomendamos para cualquier buena fonoteca progresiva.
 
 
Muestra de “En Annan värld”.-
Sagobrus: https://agusaband.bandcamp.com/track/sagobrus


Wednesday, October 27, 2021

El trepidante presente del maestro FRANÇOIS THOLLOT

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Ha vuelto a las andadas el infatigable compositor y músico francés 
FRANÇOIS THOLLOT, quien es líder del proyecto SCHERZOO además de contar con una copiosa discografía solista. Su nuevo disco es una obra hermosa donde cumple con su sempiterna misión de remodelar y cruzar los senderos del Zeuhl jazzeado, el Canterbury, el RIO , el jazz-fusion y el sinfonismo. El disco en cuestión responde al título de “The End Of The Past” y está publicado en su blog de Bandcamp desde el pasado 20 de setiembre. Aprovechando los espacios libres de su agenda personal que emergieron de esta inconveniente y peligrosa pandemia, THOLLOT ha compuesto y grabado en su residencia de Lyon varios discos a lo largo del presente año 2021, comenzando con “Happy Lockdown”, siguiendo luego “Virtually Spring”, “Tensions” y “Reboot”. Como es habitual, el buen FRANÇOIS se hizo cargo de todo lo que suena aquí: teclados, batería, bajo, guitarra, además de los procesos de mezcla y masterización. El caso del disco que nos ocupa ahora, “The End Of The Past”, es un poco semejante al segundo de los discos que acabamos de mencionar porque el factor de los matices jazzeros ha gozado de cierto realce en los grooves y atmósferas mayoritarios de las composiciones aquí contenidas. Veamos ahora mismo sus detalles específicos dentro del gran conjunto.  

La dupla inicial de ‘Hey, I’m A Gangsta!’ y ‘Thinking Of Everything’ indica buena parte del tenor general del álbum, un énfasis del aspecto jazz-rockero dentro del prog ecléctico que el maestro THOLLOT se ha impuesto como misión musical tanto en sus discos solistas como en grupo. Simpático el título de la pieza inicial del álbum, pero su filo expresivo se centra en algo mucho menos agresivo de lo que indica literalmente su título: se trata básicamente de un ejercicio de refinada cirugía musical con una estrategia jazz-rockera de algunos esquemas amablemente disonantes que bien podrían haber salido de la mente del legendario teclista de GENTLE GIANT tras pasar varias horas escuchando discos de WEATHER REPORT. En los pocos momentos en que la intensidad contenida se suelta un poco, el asunto vira hacia el territorio de POTEMKINE. En cuanto a ‘Thinking Of Everything’, THOLLOT decide elaborar un enfoque un poco más ágil que se siente cercano a HAPPY THE MAN, aunque con algunos finos ribetes oscurantistas que suenan un tanto emparentados a ZAO. Con el arribo de ‘She Knows I’m Addicted To The Beat’, el disco llega a su primer cénit decisivo, empleando un espacio de casi seis minutos y tres cuartos para viajar por unas atmósferas solemnes que el encuadre de piano eléctrico y batería gesta y organiza a través de una fluida ilación de grooves y motivos que los otros teclados llenan solventemente. Dando prioridad a una atmósfera misteriosa que levemente coquetea con lo siniestro, el armazón melódico que se va desarrollando a lo largo del camino preserva incólumes sus recursos de exquisitez. Todo se enfila por un área más o menos serena hasta que los últimos minutos abren camino a la irrupción de un ímpetu claroscuro, el mismo que signa el magnífico epílogo. ‘Gum Lost’ se proyecta hacia una retoma de los ambientes y cadencias predominantes en el tema #2, aunque ostenta una dosis un poco mayor de exuberancia progresiva. Cuando llega el turno de ‘Protect The Dragon’, los matices extrovertidos derivados de la pieza precedente se capitalizan con grácil consistencia, lo cual permite al tema mencionado exhibir e instituir una ambientación sofisticada que, en algunos pasajes, recurre a una musculatura señorial para fortalecer su inherente asertividad. Regresan las influencias de HAPPY THE MAN y ZAO.

‘Anthropocène’, tema que no llega a completar los 4 minutos de duración, pone sobre el tapete una ágil mezcla de colorido y solemnidad dentro de un refinado engranaje jazz-progresivo donde los aportes de los teclados viajan por trayectos meticulosamente arquitectónicos. ‘The Streets Ampty And Full’ regresa mayormente a la agilidad exquisita del primer tema mientras se deja empapar por el rocío extrovertido de los temas #4 y #5. ‘Heart Attack’ es la pieza más extensa del álbum con sus poco más de 7 minutos de duración, otro cénit del mismo, sin duda. Su estrategia creativa es la de enfatizar los aspectos más fulgurosos de los temas precedentes y articularlos dentro de una conexión multitemática que se organiza de tal manera que las vibraciones extrovertidas mantienen intactas sus dosis de fastuosidad y embrujo. Algunos pasajes suenan un poco tétricos en lo estructural, pero son manejados con cristalina fluidez a través de su oscura suntuosidad. De hecho, este ítem opera como el clímax fundamental y definitivo del álbum. La pieza homónima cierra el álbum con coherente esplendor mientras se enfoca en la faceta más crepuscular del disco. En efecto, ‘The End Of The Past’ se orienta primordialmente hacia lo contemplativo dentro de una atmósfera serena que, a ratos, tiene algo de etéreo. Es en el pasaje final donde las ondas armadas por los teclados impulsan un cierre intenso para la pieza. FRANÇOIS THOLLOT ha vuelto a crear una estupenda obra jazz-progresiva con “The End Of The Past”, siempre lo hace, parece incapaz de fallar. Quinto triunfo artístico en este año 2021. Él ya es dueño de una voz propia dentro de la vanguardia francesa del nuevo milenio desde hace varios años; con cada nuevo disco gesta nuevas ideas musicales bajo las coordenadas de esa voz y ésa es siempre una buena noticia para el ideal del rock progresivo en Francia y en el mundo entero.
 
 
Muestras de “The End Of The Past”.-
She Knows I’m Addicted To The Beat: https://scherzoo.bandcamp.com/track/she-knows-im-addicted-to-the-beat
Protect The Dragon: https://scherzoo.bandcamp.com/track/protect-the-dragon
Heart Attack: https://scherzoo.bandcamp.com/track/heart-attack

Sunday, October 24, 2021

ÁNGEL ONTALVA y su perspectiva desde la torre de la vanguardia progresiva ecléctica

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Buenas noticias, realmente muy buenas noticias desde la escena progresiva vanguardista española: llega a nosotros el nuevo disco del maestro ÁNGEL ONTALVA, el cual se titula “Angel On A Tower” y fue publicado por el sello OctoberXart Records el pasado 16 de agosto. ONTALVA, siempre a cargo de la guitarra, se hace acompañar por ilustres invitados como son Yolanda Alba (flauta), John Falcone (fagot y contrafagot), Pablo Hernández Ramos (saxos alto y soprano), Wadim Dicke (contrabajo), Víctor Rodríguez (teclados), Amanda Pazos Cosse (bajo) y Avelino Saavedra (batería). Con Francisco Macías fungiendo como productor de este ábum que hoy reseñamos, ONTALVA, como es habitual, se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización del material aquí contenido, y, cómo no, también se realizó las ilustraciones y el diseño artístico de la cubierta del CD. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Angel On A Tower”, el cual, adelantamos, nos parece una obra cumbre dentro del amplio catálogo de ONTALVA tanto en grupos como en asociaciones y en su rol solista.


Durando tres minutos, ‘Paradise Flying Snake I’ abre el álbum con una grácil prestancia que se explaya generosamente en su propia exuberancia que nos remite a una cruza entre el paradigma de NATIONAL HEALTH y los HENRY COW del primer álbum, más algunos leves toques Zappianos intercalados aquí y allí (a través del filtro modernizado de unos FRENCH TV). Una apertura rotundamente llamativa sin paliativos. ‘Seafoam’, breve pieza que ocupa un espacio de poco menos de 2 minutos, opera como un catalizador de sensaciones serenas a través de su refinada y cristalina arquitectura melódica, la cual se siente muy afín al legado Canterburyano. El tercer tema del disco es justamente el titular, y, de paso, instaura uno de sus momentos culminantes. En efecto, ‘Angel On A Tower’ se explaya en un colorido musical encuadrado en una dinámica flotante que expresa un talante contemplativo signado por una sobria majestuosidad. Las delicadas florituras de flauta que ocupan el centro temático inicial y las de fagot que les siguen establecen un lirismo que se sitúa a medio camino entre lo ensoñador y lo inescrutable. Pero... algo sucede en la frontera del segundo minuto que hace el swing incremente su intensidad para que las interacciones entre los instrumentos adquieran una renovada fastuosidad. Definitivamente, esto huele a los OCTOBER EQUUS de la etapa 2011-13. Con la dupla de ‘Lena Pillars’ y ‘Footsteps’, ONTALVA y sus compañeros de viaje se dedican a seguir explorando numerosos avatares sonoros dentro del enfoque polícromo del álbum. El primero de estos temas mencionados se centra en una atmósfera relajante que se sitúa en una cruza entre lo contemplativo y lo misterioso. Los fraseos de la guitarra, sencillos como son, marcan la pauta para el flotante ambiente general gestado por la interconexión de los instrumentos actuantes. Incluso cuando cerca del fina emerge un solo de guitarra un poco más robusto, la atmósfera sónica preserva su delicada introspección esencial. En cuanto al segundo de ellos, su enfoque es el de un estoicismo disonante que, al ser portador de una agilidad muy controlada, siempre tiene ese aire de estar enraizado en un ímpetu que solo se muestra parcialmente. Una excelente combinación de colorido expresionista y placidez impresionista dentro de un contexto de RIO jazzeado. Ambos temas (especialmente, el primero) nos recuerdan al hasta ahora último disco de OCTOBER EQUUS.  


‘Doppelganger’ es un grácil ejercicio de cruza entre el RIO contemporáneo a lo UT GRET y el avant-prog a lo ECLECTIC MAYBE BAND, siendo así que su motif central está empapado de oleajes mediterráneos. El cuerpo central es ostensiblemente cadencioso, pero a leguas se nota que late permanentemente una sensación de urgencia. También cabe mencionar el empleo de algunos efectos cósmicos de guitarra para encauzar la prestancia extrovertida del cuerpo central. Otro estupendo cénit del álbum. ‘Maybe’, se encarga de llevar al álbum hacia una cumbre de gallarda ceremoniosidad en base a un desarrollo melódico bien asentado en una interesante variedad de matices y grooves. Posiblemente tenemos aquí a un hijo bastardo de los temas #1 y #5, con añadidos matices de HENRY COW (los dos primeros discos)... ¡Y salió bien parado! Cuando llega el turno de ‘Deep Low’, composición conjunta de ONTALVA con Falcone, Pazos, Rodríguez y Saavedra, el ensamble edifica algunos de los recovecos más complejos y abstractos de todo el álbum, diseñados éstos para transmitir una inconfundible aureola de grisácea inquietud. Con su duración de poco más de 6 ½ minutos, ‘Roads To Sunrise Cities’ es la pieza más extensa del repertorio, instalando un cénit más del mismo. Sus instancias etéreas y misteriosas establecen singulares recursos sonoros que a veces nos remiten a la faceta impresionista del jazz contemporáneo y, en otras, exhiben una intensidad fulgurosa propia del space-rock progresivo en su dimensión más estilizada. ¿Será tal vez esto último un factor heredado del intercambio estético que ONTALVA vivió en sus asociaciones con los músicos de VESPERO y MAAT LANDER? Dejamos allí la pregunta, pero, de paso, decimos que en este tema nos topamos con algunos de los más impresionantes solos de ONTALVA en todo el disco. ‘Sarisin’ es un arreglo de una pieza tradicional turca en clave jazz-progresiva desde la que sea crea un puente entre el paradigma de SLIVOVITZ y la escuela Canterburyana. La exuberancia del espíritu mediterráneo es palmaria, siendo ella manejada con una elasticidad juguetona. A contrapelo, ‘Land Of Opportunities’ ostenta una espíritu más etéreo, aunque también notamos en su desarrollo temático algunos trazos fusionescos llenos de una magia peculiar. Los retazos alegres del final de este tema preparan el camino para el arribo de ‘Paradise Flying Snake II’, epílogo de “Angel On A Tower”. ONTALVA y sus secuaces vuelven al vitalismo exuberante de la Parte I y le añaden una chispa incrementada, un jolgorio muy particular. Gran cierre para un genial repertorio.  


Todo esto fue lo que se nos brindó desde los inagotables cuarteles de creatividad musical de ÁNGEL ONTALVA empaquetado en este hermoso disco que es “Angel On A Tower”, una gozada total que dura unos muy placenteros tres cuartos de hora. Tal como los señalamos en el primer párrafo de la presente reseña, se trata de una de sus obras más notables de toda su carrera, y ello es debido a las enormes dosis de dinamismo y colorido que se plasman en los esquemas musicales creados a lo largo del repertorio. De lo mejor que ha brindado España a la escena progresiva del presente año 2021, una de muchas obras cumbre del infatigable y consistente maestro ONTALVA.  
 
 
Muestras de “Angel On A Tower”.-
Paradise Flying Snake I: https://octoberxart.bandcamp.com/track/paradise-flying-snake-i
Angel On A Tower: https://octoberxart.bandcamp.com/track/angel-on-a-tower
Doppelganger: https://octoberxart.bandcamp.com/track/doppelganger
Roads To Sunrise Cities: https://octoberxart.bandcamp.com/track/roads-to-sunrise-cities-2


Thursday, October 21, 2021

KOSMOGON: comunión sueca para la restauración del legado del krautrock electrónico

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da el turno de presentar “Mässan”, el álbum debut del dúo instrumental sueco KOSMOGON, uno de los más gratamente sorprendentes del presente año 2021. Éste está conformado por la pianista de formación clásica Sophie Linder y el veterano del rock progresivo y la electrónica Nicklas Barker, a quien conocemos como uno de los miembros fundadores de ANEKDOTEN, MORTE MACABRE y MY BROTHER THE WIND, además de algunos trabajos solistas. La misión musical específica de KOSMOGON es la de rescatar y revitalizar el legado del krautrock electrónico de la Escuela de Berlín (los TANGERINE DREAM de la etapa 71-76, el KLAUS SCHULZE de la etapa 74-77, el paradigma de ASHRA, algunos aspectos de los CLUSTER de la etapa 1972-74). Por ello, el arsenal de Linder consistió en un Mellotrón, un sintetizador Logan String Melody y efectos electrónicos, mientras que el de Nicklas Barker incluyó un Mellotrón, un órgano Farfisa, un sintetizador ARP Odyssey y efectos de grabación. “Mässan” fue grabado en el otoño de 2020 en el Magic City Studio de Stockholm/Åre, situado en un valle a las afueras de la capital sueca. Su propuesta conceptual es un homenaje a los paisajes rurales de Suecia, haciendo que los bloques sonoros que se van sucediendo a lo largo de las dos suites que lo conforman operen como elementos estéticos que retratan el atardecer, la noche y el amanecer del día siguiente. El sello fonográfico encargado de publicar este álbum el pasado 27 de agosto fue Tonbad Grammofon, en formatos de CD, vinilo y casete. Pasemos ahora a los detalles de su contenido.



La primera suite se titula precisamente ‘Mässan’ y dura 25 minutos. Su inicio minimalista organizado desde flotantes capas de sintetizadores y ruidos de aves cantando abre pronto camino a un explayamiento masivo de climas cósmicos, los mismos que denotan una excelsa mezcla de fulgor y densidad. Poco antes de la frontera del tercer minuto y medio, emerge un motif basado en escalas recurrentes, el cual centraliza un nuevo ímpetu para la señorial densidad que se va reforzando a cada instante. Para la siguiente sesión, lo atmosférico se apodera tanto del núcleo temático como de sus ornamentos, haciendo que lo etéreo marque el signo del entramado de las capas sintetizados y lo volátil haga lo propio con el ambiente sonoro que se va desarrollando. Con una nueva secuencia de base se origina una nueva sección donde ase abre campo a acicalamientos de órgano y sintetizador; éstos promueven una dinámica espacial arropada por una cristalina aureola introspectiva cuyos matices fastuosos provienen de los mellotrones. Lo fastuoso persiste una vez silenciada la secuencia, pero ahora con una tonalidad tendiente a lo pastoral (desde la posición de las abstracciones electrónicas, claro está). Poco a poco, la suite se va hundiendo en su ansiado remanso de silencio. Por su parte, la suite ‘Somnus’ dura casi 23 minutos. A contrapelo de la primera suite, que fue concebida con un norte de esplendor palaciego alimentado por ocasionales cromatismos futuristas de gran carácter, esta segunda suite se aboca frontalmente hacia la senda del más misterioso impresionismo, centrado abrumadoramente en un aura solipsista y sutil. Todas las capas y texturas que van atravesando y llenando los lacónicos y ensoñadores parajes pictóricos que el personal de KOSMOGON traduce a sonidos ostentan una cualidad fluvial, como un flujo bien encauzado de aguas pulcramente circulatorias. Las ondas provistas por algunos ocasionales ornamentos sintetizados arrojan una luminosidad especial al asunto sin llegar a ser imponentes. Alrededor de la frontera del décimo minuto, el bloque sonoro se atenúa levemente, lo cual permite que el talante misterioso se acreciente en proporción inversa. Otro pasaje aún más atenuado emerge en el minuto 13 con miras a gestar un ambiente grisáceo que se apoya en una nebulosidad impulsada por una huella más gruesa del minimalismo reinante. Esto es algo momentáneo, pues el bloque sonoro pronto regresa a la prestancia misteriosa con la que empezó: así las cosas, los dos últimos minutos de esta suite se enfocan en la expresión de una luminosidad renovadora que nos recuerda al prólogo de la suite homónima. Esto le da un breve giro glorioso a lo que predominantemente fue algo claroscuro y otoñal.
 
Todo esto fue lo que el dúo KOSMOGON nos brindó con “Mässan”, una sólida y muy inspirada labor de restauración del legado del krautrock electrónico para el siglo XXI desde la provincia escandinava del actual escenario progresivo internacional. Barker y Linder se han lucido enormemente en esta comunión musical que concreta la visión de un nuevo aliento para la avanzada cósmico-electrónico enraizada en tierras germánicas desde fines de los 60s. Sumamente interesante y recomendable este disco. 
 
 
Muestra de “Mässan”.-
Mässan: https://kosmogon.bandcamp.com/track/m-ssan


Tuesday, October 19, 2021

El veterano caballero británico PETER HAMMILL y sus añoranzas de lo ajeno y lo propio

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El maestro PETER JOSEPH ANDREW HAMMILL, nacido el 5 de noviembre de 1948 en Ealing, en el Oeste de Londres, se mantiene activo en su trayectoria solista (aparte de sus ocasionales conciertos del triádico VAN DER GRAAF GENERATOR) y el más reciente indicio de ello está concretado en su primer álbum de versiones, el cual se titula “In Translation” y salió al mercado a inicios de mayo último por vía de su propio sello Fie! Records, como es habitual. También como es habitual, este disco en cuestión fue grabado en su estudio Terra Incognita, ubicado en la localidad de Bath, su lugar de residencia desde hace varias décadas. Tampoco es novedoso que él se haya hecho cargo de todas las instrumentaciones, aparte del canto. Hemos sabido bastante de PETER HAMMILL en estos dos últimos años al colaborar con el dúo THE AMORPHOUS ANDROGYNOUS en el disco “We Persuade Ourselves We Are Immortal” (noviembre de 2020) y su segundo disco en asociación con el grupo escandinavo ISILDURS BANE, pero en “In Translation” tenemos una obra con un significado muy peculiar. O, mejor dicho, doble significado, pues el buen PETER es plenamente consciente de cuán afectadas han quedado el contacto humano y la comunicación por el aislamiento social preventivo durante la pandemia del Covid, y también de cómo el Brexit ha saboteado las oportunidades de los británicos para viajar con soltura a Europa para ampliar sus horizontes culturales y enriquecer sus espíritus. Él, como líder de VAN DER GRAAF GENERATOR y como solista, tenía como parte de su rutina el viajar por aquí y por allí, encontrando importantes experiencias vivenciales y motivos de inspiración. Esta doble fuente de nostalgia influyó crucialmente en el espíritu de los arreglos utilizados para estas versiones. Aunque no todas las canciones versionadas son europeas, HAMMILL declara que este disco es su testimonio como británico de su sensibilidad europea, aunque sus derechos como británico hayan quedado mutilados. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de este disco.



Todo comienza con ‘The Folks Who Live On The Hill’, una canción extraída del amplio catálogo de Kern y Hammerstein que impone su propio lirismo, sustentado como está por unas vibraciones melancólicas que se sienten muy amables y cándidas. Luego sigue ‘Hotel Supramonte’, un clásico del cantautor italiano FABRIZIO DE ANDRÉ. Aquí se recubre de una aureola misteriosa que no llega a ser tétrica, pero sí inquietante, debido a lo penetrante que es la motivación evocadora que le da HAMMILL a su peculiar arreglo parsimonioso. Mientras avanza el desarrollo temático, los arreglos corales y los ornamentos de teclado van aportando una transitoria calidez al asunto, aunque las capas finales de guitarra eléctrica ahondan solventemente en la espiritualidad renovada que gesta HAMMILL para la ocasión. ‘Oblivion’ es la primera de dos piezas compuestas por el pionero del tango-fusión ASTOR PIAZZOLLA. Esta versión juega con la intrínseca intensidad de la composición original (y sus sucesivas versiones cantadas en varios idiomas) y sus complejos recovecos melódicos. El hálito flotante y la serenidad fluida con la que se manejan los arreglos instrumentales conforman un adecuado contrapunto al canto de HAMMILL. ‘Ciao Amore’, la trágica balada de Luigi Tenco, adopta aquí un foco sobriamente deconstructivo que transita entre lo dramático y lo etéreo por vía del encuadre señorial que adoptan las bases de piano y las orquestaciones de teclado. El canto de HAMMILL asume a veces un aire de declamación espectral, algo que halla su contraparte en las gentiles escalas de teclado en la coda. ‘This Nearly Was Mine’ forma parte del copioso catálogo de Rodgers y Hammerstein, y al igual que pasó con la canción de apertura, HAMMILL guía con relativa fidelidad el esquema melódico original para enfatizar su evocador lirismo. ‘After A Dream’ se hace cargo de aportar uno de los momentos más gráciles del álbum en base a la cualidad saltarina que HAMMILL emplea para el piano mientras organiza, con suma delicadeza, el canto central y los arreglos corales.
 
‘Ballad For My Death’ es la otra pieza de PIAZZOLLA que forma parte de este catálogo, y ahora el maestro HAMMILL echa mano de su gusto por la cámara contemporánea a través del filtro progresivo para darle un planteamiento propio al colorido esencial de la versión original. Se nota que el buen PETER se siente entusiasmado a la hora de abrir paso a algunos matices intensos de su canto, pero también deja que el piano se explaye como una extensión de su canto durante la sección intermedia. ‘I Who Have Nothing’ es una balada clásica del pop anglosajón que en realidad es una versión de la canción italiana ‘Uno Dei Tanti’: aquí hay un arreglo un poco más normal, por así decirlo, y para ser más específicos, diremos que lo que suena es propio de las baladas de los discos que HAMMILL ha venido haciendo desde fines de los 90s. ‘Il Vino’ ostenta aires folclóricos italianos a través de un filtro surrealistamente circense que no hubiese estado fuera de lugar en la banda sonora de una película de Fellini. ‘Lost To The World’ cierra el álbum con espléndida magnificencia, como debe ser con esta canción original del maestro GUSTAV MAHLER ‘Ich Bin Der Welt Abhanden Gekommen’. Es el tema más extenso del repertorio con sus más de 6 minutos de duración, y HAMMILL aprovecha el momento para darle a esta pieza solemne un enfoque crepuscular que, al tener ciertos recursos innegablemente fastuosos, impulsan mezcla de efusividad y ensimismamiento que resulta, a la vez, extraña y cautivadora. El tenor deconstructivo del bloque instrumental ayuda a reforzar dicha mezcla con un aura de ensueño. Todo esto es lo que se nos brindó en “Lost In Translation” de la mano de un nostálgico PETER HAMMILL, un veterano caballero de la vanguardia rockera quien ha sistematizado, a lo largo de esta serie de composiciones ajenas, su propia manera de adaptarlas a su paradigma estético y sus perspectivas existenciales.
 
 
Muestras de “Lost In Translation”.-
Hotel Supramonte: https://www.youtube.com/watch?v=w_35mNgfrSo
Ballad For My Death: https://www.youtube.com/watch?v=_ogxQ-Ox9ME
Lost To The World: https://www.youtube.com/watch?v=Y2ZDY-gYBds

Sunday, October 17, 2021

Nuevo testimonio de la vigilia creativa de LUIS COLUCCI

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión volvemos a un viejo conocido nuestro, el talentoso músico y artista plástico argentino LUIS COLUCCI, a quien conocemos de aquellos días del grupo TÁNGER (uno de los más notables del revival progresivo porteño de inicios del nuevo milenio) y también por sus discos solistas. Nos alegra poder hablar de su obra solista en plural porque “Vigilia”, su nuevo disco publicado virtualmente por el sello local Viajero Inmóvil el pasado 22 de setiembre, sucede por más de siete años a su antecesor “Secuencia”. Lo que hoy por hoy “Vigilia” exhibe es un catálogo de piezas musicales que se alejan un poco de la prioridad de esquemas y ambientes arquitectónicos en nombre de una expansión más ambiciosa de sus horizontes estilísticos. Si “Secuencia” había enfatizado lo arquitectónico, este nuevo disco nos brinda una propuesta más ecléctica y una generosa cantidad de pasajes enérgicos y vibrantes; pero no solo eso, también un enfoque refinado y suntuoso para los desarrollos melódicos creados para la mayor parte de este nuevo material. COLUCCI se hizo cargo de todos los instrumentos presentes en el álbum: bajo, guitarra, teclados, metalofón y programaciones de ritmos. También se encargó de los procesos de mezcla y masterización de las 10 piezas incluidas en el álbum. Claro está, él es el autor del óleo sobre tela que ocupa la portada del disco, óleo que se llama Polis; Alexis Gurman realizó el diseño gráfico. Bueno, repasemos ahora los detalles del repertorio contenido en “Vigilia”.

La pieza homónima, que dura poco más de 5 minutos, abre el repertorio y lo hace con todo, estableciendo un posicionamiento vigoroso y contundente cuya claridad melódica le sirve para mantener su fastuosidad inherente con consistente fortaleza. La inserción de un interludio sutil (incluso crepuscular) permite a la pieza comprometerse con un vitalismo progresivo de gran alcurnia, y, de hecho, condiciona la emergencia de una sofisticación incrementada cuando, al poco rato, lo vigoroso vuelve a salir al frente hasta el momento final. ¡Enorme inicio del álbum!* Luego sigue ‘Contraexpansión’, pieza que nos lleva en simultáneo a los territorios del Crimsonismo 80ero y los STICK MEN por vía de los contrapuntos y capas de las múltiples guitarras actuantes. La neurosis propia de este enfoque arquitectónico es manejada con suficiente delicadeza para que la musicalidad mantenga su aura distinguida sobre un swing jazz-progresivo, pero, aún así, la fuerza expresiva se hace presente con un fulgor genuino. Cuando llega el turno de ‘Simetrías’, COLUCCI apela directamente a la faceta urbana de su visión musical, metiéndose de lleno en la elaboración de un exquisito ejercicio de fusión contemporánea con fuertes vibraciones melódicas y su oportuna cuota de musculatura rockera. El lugar predominante de los teclados aporta un matiz cálido al asunto, y por qué no, también estilizadamente pomposo. ‘Abril Marzo’ es una pieza que, en su mayor parte, transita por el mismo sendero que la precedente, pero con unos explayamientos expresionistas más diversos y una cercanía especial con la sofisticación sistemática que signó al tema de apertura. Algunos de los desarrollos melódicos de guitarra más hermosos del disco están contenidos aquí. Con la dupla de ‘Confluencia’ y ‘Vértigo’, el maestro COLUCCI sigue viajando por sus coordenadas estéticas con aseverativa versatilidad. El primero de estos temas mencionados establece una grácil cruza entre lo Crimsoniano y la fusión contemporánea, siendo así que este segundo factor permite que la claridad melódica se exteriorice de una manera sumamente elocuente, tanto en los pasajes ágiles como en los más contenidos. Las acentuaciones de metalofón añaden un color extra a varios pasajes. En cuanto a ‘Vértigo’, éste realiza una efectiva y llamativa síntesis entre el brío del tema #1, las cadencias refinadas de los temas #3 y #4, y la exquisita soltura del tema #2. Si la pieza homónima era un cénit de esplendor sostenido, ‘Vértigo’ es un culmen de fulgor delicadamente dosificado a través de sus pulcramente delineados recovecos.
 
Una sección muy especial del álbum es la conformada por la triada de ‘Momento 1’, ‘Momento 2’ y ‘Momento 3’. El primer Momento se mueve bajo unas coordenadas de gracilidad matizada que, a través de su aparente aspereza, refleja una faceta pulcra del jazz-fusion de inclinaciones tangueras. El segundo Momento adopta un talante más crepuscular, orientándose hacia un solipsismo que coquetea con lo lóbrego: dura solo dos minutos y pico, pero inunda sus tenues espacios con una inquietud sobriamente oscurantista que se acerca levemente al RIO.** El tercer Momento vira ostensiblemente hacia una contraparte vivaz, haciendo que la inquietud precedente se deje arropar por una jovialidad extraña, casi surrealista. El final del repertorio llega de la mano de ‘Treinta Y Dos’, una pieza donde se vuelve a explorar lo Crimsoniano desde un enfoque generosamente informado de vibraciones jazz-rockeras. La jovialidad permanece y se deja alumbrar por un espíritu celebratorio, aunque éste no deja de asumir algunos recursos neuróticos en ciertos pasajes estratégicos. Todo esto es lo que LUIS COLUCCI nos trajo con “Vigilia”, un nuevo ejemplo de su maestría pudiente y señorial dentro del gran escenario del rock progresivo argentino del nuevo milenio. Las palabras son pocas a la hora de hacer justicia a los niveles de creatividad que COLUCCI ha plasmado en este álbum, el cual nos lleva a terrenos más exuberantes que los mostrados hace algunos años en su debut solista... Y todo esto se ha lucido cabalmente en un espacio menor que 40 minutos. Con este nuevo testimonio de su vigilia musical, COLUCCI se ha superado a sí mismo; es de lo más bonito que se ha hecho en Argentina este año 2021 para el ideal del rock artístico.
 
 
Muestras de “Vigilia”.-
Vigilia: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/vigilia
Abril Marzo: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/abril-marzo
Vértigo: https://viajeroinmovilrecords.bandcamp.com/track/v-rtigo


* Según el testimonio del propio COLUCCI, ‘Vigilia’, ‘Vértigo’, ‘Simetrías’ y ‘Abril Marzo’, que ahora se grabaron con pequeñas modificaciones en sus respectivas estructuras musicales, iban a formar parte del inconcluso quinto álbum de TÁNGER: “El primero lo llegamos a tocar en vivo una vez y el segundo y el tercero tuvieron un par de ensayos.”

** Esta peculiaridad de ‘Momento 2’ se debe a que COLUCCI concibió en esta pieza una especie de pequeño y breve homenaje a la música fúnebre que WITOLD LUTOSŁAWSKI escribió a la memoria de BÉLA BARTÓK.