Thursday, July 31, 2025

La iluminación progresiva de los estadounidenses MOON LETTERS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

El pasado 16 de junio, hace muy poco, el grupo estadounidense MOON LETTERS publicó por vía independiente su nuevo trabajo fonográfico, el cual se titula “This Dark Earth”. El colectivo conformado por John Allday [teclados, coros y trompeta], Mike Murphy [bajo y coros], Kelly Mynes [batería y percusión], Michael Trew [voz, flauta y congas] y Dave Webb [guitarras y percusión] vuelve a hacer gala de su ingenio melódico para el afianzamiento del ideal del rock progresivo sinfónico. Tras dos discos estupendos como “This Dark Earth” y “This Dark Earth”, ahora, con el turno de “This Dark Earth”, los MOON LETTERS afianzan su posición dentro del gran escenario del rock artístico de su país. Tras las sesiones de grabación para el material aquí contenido, Robert Cheek se hizo cargo de la mezcla en el esstudio ExEx Audio  de Seattle, Washington, haciendo lo propio Eric Broyhill con la masterización. El arte gráfica es de creación conjunta del grupo mismo. Ya es hora de revisar los detalles estrictamente musicales de este disco en cuestión.

La serie de los dos primeros temas nos muestra uno que dura poco menos y otro que dura poco más de 6 ½ minutos, y, dicho sea de paso, son dos cénit del disco: el primero de ellos se llama ‘Energy Of The Heart’ y el segundo, ‘Silver Dream’. Tras un prólogo de talante solemne  el posicionamiento de ‘Energy Of The Heart’ se sitúa en un enclave extrovertido cuyos incesantes fulgores sónicos y refinamientos melódicos se sitúan en una cruza entre YES y FIREBALLET. También se añaden algunos matices a lo ECHOLYN en el pasaje sereno que emerge para definir la envolvente sección epilogar. En lo referente a ‘Silver Dream’, su estructura rítmica es más sofisticada, jugando con grooves más contenidos la mayor parte del tiempo. Los índices melódicos tienen algo de inquietante. En el último tercio se arma un pasaje trepidante que está apropiadamente signado por sucesivos solos de sintetizador, trompeta y guitarra. Todo concluye con un epílogo solemne semejante al de la canción inaugural. ‘Island Of Magic Mirrors’ opera con grooves más exhaustivos, preservando la lógica de las variantes al más puro estilo progresivo. Los arreglos vocales son sumamente líricos; por su parte, el bajo nos regala una de sus labores más contundentes, muchas veces dialogando de cerca con las bases armónicas de la guitarra. ‘Lonely Moon’ es una pieza relativamente breve cuyas cadencias introspectivas se asientan bien bajo una atmósfera pastoral que algo tiene de ensoñador. Los ingeniosos ornamentos de bajo y las etéreas capas de teclado refuerzan las proyecciones de las escalas de guitarra acústica. Se trata de un adecuado recurso de relax contemplativo tras los preclaros ejercicios de señorío rockero diverso que vinieron antes. A partir de allí emerge ‘In The Catacombs’, una canción bastante marchosa que parece tender puentes entre BUBBLEMATH y SPOCK’S BEARD (más algunos elementos de los YES de 1983). La elaboración del complejo armazón rítmico es simplemente insigne, lo cual evita que el carácter llamativo del centro melódico caiga en el facilismo, logrando, más bien, que el jolgorio del momento ostente una genuina sofisticación. Los MOON LETTERS han retomado fehacientemente su vigor expresivo y lo han capitalizado esplendorosamente.

La suite ‘Dawn Of The Winterbird’ dura 17 ¼ minutos y contiene las secciones ‘I Am Not Afraid’, ‘Laughing Stream’ y ‘The Portal’. El esquema de trabajo diseñado para la ocasión se focaliza en un lirismo grácil que adopta varias mutaciones mientras el grupo evita transitar la senda de lo épico y lo pomposo; las vibraciones melódicas se aferran consistentemente a su propia magia particular. Todo comienza con un peculiar despliegue de dinamismo rockero sazonado con algunas cadencias de Latin-jazz, siendo así que el ensamble parece ir ganando en nervio y musculatura mientras el motif se va extendiendo. Una segunda sección es lenta y ceremoniosa mientras preserva algo de calidez expresiva. Esto nos recuerda a los dos últimos álbumes de fines de los 90 de SPOCK’S BEARD, así como al patrón de THE FLOWER KINGS. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, hay una efímera explosión rockera desde la que se impulsa el surgimiento de otra exquisita maraña progresiva. Capitalizando los aires solemnes que signaron a la sección precedente, el grupo organiza un esquema sonoro bastante aguerrido, el mismo que termina concretando una recapitulación de lo más fulguroso por más de un minuto. Con este regreso a algo más fuerte y denso, el grupo se siente capaz de emitir un último recurso de vigor antes de que lo solemne regrese a la senda del estándar más majestuoso del sinfonismo para delinear un razonablemente suntuoso epílogo. Éste es razonablemente extenso, lo cual permite que la ceremoniosidad reinante se asiente de forma bien definida. Todo esto fue “This Dark Earth”, un disco bastante atractivo y refinado que vuelve a poner a la gente de MOON LETTERS en una posición privilegiada dentro de la nueva generación del rock progresivo estadounidense. Bastante recomendable.


Muestras de “This Dark Earth”.- 

Tuesday, July 29, 2025

El jardín progresivo del ensamble griego JUPITER FUNGUS

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos al ensamble griego JUPITER FUNGUS, conformado por Ares Papatriantafillou [teclados, guitarra ocasional y voz] y Fotis Xenikoudakis [flauta y tin whistle], el cual publicó su álbum de estudio de debut “Garden Electric” a inicios de noviembre del pasado año 2024. Llega un poco tarde esta reseña, es verdad. En este disco, el dúo se hace acompañar por George Papageorgiou [bajo, guitarra acústica y glockenspiel], George Emmanuel [guitarra eléctrica] y Nick Vell [batería]. El estilo de JUPITER FUNGUS es de línea sinfónica con cierta tendencia retro que permite a los músicos conectarse con bandas escandinavas y otras pertenecientes a la primera generación del género progresivo dentro de la esfera británica. Se hacen cargo 
de la música de todas las canciones incluidas en el álbum Papatriantafillou y Xenikoudakis; respecto a las letras, éstas son de la autoría de Papatriantafillou con excepción de un tema cuya letra es de Konstantinos Vrettos. El material aquí contenido fue grabado en el Pentragam Music Studio, fungiendo el propio guitarrista George Emmanuel como ingeniero de sonido. Él también se hizo cargo de la mezcla, mientras que la masterización estuvo en manos de Jaime Gómez Arellano en el Orgone Studio. Las partes de batería se registraron en el Dudu Loft Studio y otros detalles sonoros se grabaron en el Seventh Floor Studio. El arte gráfica es de Fotis Xenikoudakis. Bueno, ya es hora de revisar los detalles estrictamente musicales de “Garden Electric”.

El repertorio de “Garden Electric” se inicia con ‘Underdog’, una pieza bastante marchosa que suena como un híbrido de los NEKTAR de 1973 y los YES de 1971 mientras los ornamentos de flauta concretan unos colores de corte pastoral un tanto parecidos al paradigma de JETHRO TULL. También podemos advertir cierta afinidad con el telar sónico de unos JORDSJØ, pero con una fibra ostensiblemente más dinámica. Los momentos en que se alternan las solturas de la flauta y la guitarra eléctrica apuntalan el vigor general del ensamble. A continuación, llega el turno de la suite de 13 minutos y pico ‘Circles’, cuyas cuatro secciones portan los títulos autónomos de ‘Theros’, ‘Metoporon’, ‘Chimon’ y ‘Ear’. Desde las primeras instancias se advierte que el grupo  quiere reformular su vitalismo esencial dentro de un esquema rítmico y un groove más sofisticados. Una segunda sección ostenta una agilidad semejante a la del primer tema, pero se nota que el swing es más complejo. Poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto, el asunto vira radicalmente hacia una atmósfera más sosegada donde predomina lo otoñal. La nueva niebla musical se asienta sobre un swing jazz-progresivo, siendo así que los ornamentos de la batería intensifican eficazmente los aires crepusculares en curso. Más adelante, lo sosegado se torna envolvente y ensoñador antes de que emerja una nueva sección extrovertida, la final. Todo el armazón está definido por una majestuosidad dirigida a redondear la faena con inapelable suntuosidad. ‘Past Ground’ comienza con un solemne preludio flotante donde la flauta luce sus retazos sobre un trasfondo de capas minimalistas de sintetizador. El primer motif entra a tallar sobre un ágil compás con predominancia de 7/8, estando la batería a cargo de llenar espacios mientras los teclados y el bajo cubren toda la base armónica. Otro pasaje flotante surge como un puente hacia el cuerpo temático más extenso, un ejercicio de sinfonismo con tintes de heavy prog asentado sobre un medio tiempo. Notamos confluencias con AGUSA y también con NOT A GOOD SIGN en la elaboración de esta estrategia, diseñada con la lógica de una creciente intensidad rockera.
 
Si el grupo ya hizo tres temas de largo aliento, por qué no elaborar y gestar otro más para el cierre del álbum: éste es ‘Thoughts Of Revenge’. En principio, su desarrollo temático y su atmósfera general se orientan hacia la influencia de ELOY con unos arreglos vocales propios del paradigma de NEKTAR. Cuando las cosas se ponen un poco más robustas, el ensamble se acerca un poco a la magnificencia del ambiente principal de la segunda pieza del álbum, pero con un esquema rítmico más notablemente sosegado. De esta manera, el grupo puede insertar algunos pasajes de fuerte orientación cósmica sobre las etéreas capas de sintetizador. Más adelante, entran a tallar colores folk-progresivos bajo la guía de la flauta. El reprise remodela el corpus con una energía más elevada que se basa en el apasionado solo de guitarra. “Garden Electric” es, a fin de cuentras, un disco bastante interesante y enérgico que sirve como muestra fehaciente del aporte que se hace desde Grecia para la vigencia del ideal del rock progresivo sinfónico de ayer, hoy y siempre. El nombre de JUPITER FUNGUS debe estar anotado en nuestras agendas de exploraciones prog-sinfónicas del momento actual porque, en verdad, este álbum es bastante recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico.
 
 
Muestras de “Garden Electric”.-
Circles: https://jupiterfungus.bandcamp.com/track/circles
Past Ground: https://jupiterfungus.bandcamp.com/track/past-ground

Sunday, July 27, 2025

El secreto develado del DARÍO ÍSCARO TRÍO en el año 2024

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega tarde esta reseña, pues se trata de una publicación fonográfica que data de agosto del pasado año 2024, pero al fin llega: se trata de nuestra apreciación del disco “Secreto A Voces” del DARÍO ÍSCARO TRÍO. ÍSCARO es el compositor de todo el material aquí contenido y, cómo no, es el guitarrista; el ensamble se completa con Juan Bayón [contrabajo] y Nicolás Politzer [batería]. Su propuesta se enmarca dentro de un jazz experimental afín a ciertos aires de fusión contemporánea mientras preserva un aura refinada y distinguida. Lo que aquí se escucha fue grabado en la Ciudad de Buenos Aires por Bachi y Paco Amenábar en el Estudio Insigno de Mariano Otero, en varias sesiones entre los meses de setiembre y diciembre de 2023. Los ulteriores procesos de mezcla y masterización tuvieron lugar en junio y julio del año siguiente: Lucas Sanna estuvo a cargo de todo ello en su Rinoceronte Estudio, Ciudad de Buenos Aires. El disco se publicó con formato exclusivamente digital bajo la distribución del sello Viajero Inmóvil. 

El repertorio de “Secreto A Voces” se abre con ‘Adorable Aberración’, tema que originalmente apareció en un disco a dúo de ÍSCARO con Matías Menarguez titulado “Quimera”. Esta versión abre con un breve redoble de batería que instantáneamente resuelve el sereno y solemne groove sobre el cual habrá de plantearse el motif central. Las ocasionales florituras del contrabajo colaboran mucho en la concreción de la exuberancia. ‘Mishiguene Swing’ sigue a continuación para moverse sobre un terreno más grácil, siendo así que hay una mayor sofisticación tanto en el armazón temático como en la ingeniería rítmica. El aura fusionesca exuda un fulgor bastante particular, especialmente cuando irrumpe un alucinante solo de contrabajo. El vitalismo del trío se reviste de una majestuosidad jubilosa en este cénit del disco. La relativamente breve pieza ‘Baires Hora Pico’ nos muestra a una solitaria guitarra creando su propio dinamismo en base a inteligentes ilaciones de escalas que, dentro de su concisa ingeniería, exhibe un embrujo melódico irresistible. Incluso se puede adevertir un ascenso en los índices de jovialidad expresiva con el paso de los segundos. ‘Spinello Nero’, por su parte, se envuelve en un señorío discreto mientras elabora un nuevo ejercicio de exuberancia fusionesca. La labor de la batería es sumamente importante a la hora de concretar la fuerza de carácter ínsita al desarrollo compositivo de la pieza. Mientras tanto, la guitarra y el contrabajo se encargan de animar adecuadamente el núcleo melódico. Otro momento culminante del repertorio. ‘Quimera es el tema más largo del disco con sus casi 6 minutos de duración.... Y sí, se trata de una nueva versión de otro tema aparecido en el álbum “Quimera” que mencionamos antes. En esta versión específica, el trío se dispone a capitalizar el dinamismo ínsito a la composición y darle un colorido peculiarmente intenso dentro de una impoluta arquitectura. La dupla rítmica, siendo tan estrictamente disciplinada como es, maneja su swing con gran soltura, lo cual ayuda grandemente a la guitarra a dibujar los índices temáticos que se van revelando a lo largo del camino. 

‘Salvo’ vira hacia un terreno de elegante serenidad, incluso teniendo un centro melódico que alude explícitamente a un aura introvertida. De todas maneras, algunos ecos de la cálida gracilidad del tema precedente persisten en este bello tema. La miniatura ‘Primavera Tardía’ sirve para que la guitarra vuelva a manifestar unas tonalidades aristocráticas con envolvente pulcritud. De esta manera, llegamos a ‘Todas Las Cosas Que Hago Por Tu Amor’, segundo tema más largo del disco y también el que le da cierre, emerge con la meta de reactivar los aspectos más extrovertidos del armazón triádico de ÍSCARO y sus compañeros de viaje. La ingeniería de los grooves se siente un poco más compleja y versátil que en ‘Quimera’, lo cual redunda en un aumento en los grados de exquisitez y preciosismo dentro del discurso musical del ensamble. Un final totalmente idóneo para el repetorio. No es para nadie un secreto (ya sea discreto o a voces) que DARÍO ÍSCARO es una gran mente creadora y un gran músico, ni tampoco que se asocia con músicos de gran calibre para todos los proyectos en los que se involucra; los Sres. Bayón y Politzer tienen un garbo y una solvencia técnica impresionantes. Lo que tenemos en “Secreto A Voces” es, a fin de cuentas, un disco totalmente recomendable que sólo necesita poco más de 35 minutos para lucir su encanto musical. El DARÍO ÍSCARO TRÍO en una presencia obligatoria en cualquier fonoteca que presuma de ser buena o más.


Muestras de “Secreto A Voces”.-  

Thursday, July 24, 2025

Retorno al viejo sueño prog-metalero de los legendarios DREAM THEATER


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Las siempre agitadas aguas del mar musical de DREAM THEATER, grupo veterano y esencial del prog-metal estadounidense y mundial, traen a buen puerto ese barco que es su nuevo disco “Parasomnia”, el primero del quinteto tras el regreso del baterista-percusionista-corista Mike Portnoy, el decimosexto de estudio en total. La veterana cuadrilla de James LaBrie [voz], John Petrucci [guitarras y coros], John Myung [bajo], Jordan Rudess [teclados] y el “hermano pródigo” Portnoy retoman, en buena medida,  los aspectos y delineamientos más agresivos de los discos que gestó el grupo a inicios del milenio, particularmente, los cuatro últimos antes de la marcha de Portnoy. El disco en cuestión se publicó el pasado 7 de febrero por vía del sello InsideOut Music, tanto en CD como en doble vinilo (azul, verde, traslúcido y azul marmoleado); también hay ediciones extensivas especiales. Fue, como no es de extrañar, todo un acontecimiento para el público devoto de esta línea rockera. Este vigésimo álbum de estudio de DREAM THEATER es un trabajo conceptual sobre los trastornos de sueño, sus maneras de reavivar nuestros temores más íntimos, su potencial de llevarnos hacia mundos paralelos, su aparente carácter mágico, sus replanteamientos del tiempo ignorado. Respecto a la existencia misma de “Parasomnia”, a pocos meses de publicado el disco anterior “A View From The Top Of The World”, el grupo ya había manifestado su deseo de crear nueva música cuando terminase la gira correspondiente, y así las cosas, no fue sorprendente que Petrucci comunicara a la prensa en octubre de 2022 que los DREAM THEATER ya se habían trazado los últimos meses del siguiente año 2023 como tiempo de inicio de composición y grabación del álbum sucesor (aunque, tal como acotó LaBrie poco después, el disco se hubo de gestar recién en el primer tercio de 2024). Lo que sorprendió hasta el punto de dejar patidifusa a toda la comunidad de fans del prog-metal fue el anuncio del regreso de Portnoy a la banda tras su amarga salida una vez terminada la gira del “Black Clouds & Silver Linings”. En retrospectiva, ya había indicios de preclaros acercamientos con la resurrección de LIQUID TENSION EXPERIMENT y la disolución de TRANSATLANTIC, el grupo al cual le había dedicado más tiempo Portnoy desde 2010 (junto a THE NEAL MORSE BAND) en medio de su miríada de actividades musicales. El anuncio de dicho retorno se hizo el 25 de octubre de 2025 junto a la partida de Mike Mangini, el gran soldado de la batería desde los tiempos de “A Dramatic Turn Of Events”. Él se ganó sólidamente el cariño de la imparable hinchada de DT y no hubo mayor drama tras bambalinas. Desde nuestra perspectiva, el maestro Mangini se labró a pulso cada letra de su apellido en grandes letras de oro forjado en el Olimpo dentro de los anales de DT. Desde nuestras perspectiva, tanto en los DVD en vivo donde aparece como en los dos últimos discos de estudio con él, Mangini se erigió como un auténtico campeón del ritmo. Pero ahora es Portnoy quien acompaña a John Peter, John Ron, Jordan Charles y James Kevin. 

 
El material aquí contenido se grabó entre febrero y julio de 2024 en el DTHQ Studio de Long Island, fungiendo Petrucci como productor, tal como lo ha estado haciendo por muchos años. Mientras tanto, Rudess estaba ocupado terminando su nuevo disco solista “Permission To Fly”. Las labores de ingeniería de sonido y co-producción estuvieron a cargo de James Meslin, mientras que la mezcla y la masterización fueron realizadas por Andy Sneap. Hugh Syme es el autor del arte gráfica, él es ya un socio de la banda desde hace bastantes álbumes. Yendo al repertorio concreto de “Parasomnia”, éste se inicia con ‘In the Arms Of Morpheus’, un instrumental de poco más de 5 ¼ minutos cuyas instancias iniciales son de tenor psicodélico tras un prólogo cinematográfico signado por ruidos de ambulancia. Una vez instalado el centro melódico, la banda transita de un pasaje trepidante a otro más solemne. El final de este primer tema se conecta con el siguiente, ‘Night Terror’, el cual despliega una gravedad ceremoniosa en su sección prologar antes de virar hacia un dinamismo electrizante que recoge los ecos de lo que hacían los DT en 2003 y en 2009. A mitad de camino, mientras el swing de la batería se vuelve más versátil, el bloque sonoro hace gala de una gracilidad más sofisticada mientras la musculatura rockera asume un renovado fulgor. ‘A Broken Man’ es un manifiesto implacable de tormentas y sismos desde el cual el grupo da un nuevo giro de tuerca a su aguerrida prestancia, una que se articula en torno a metrallas meticulosamente sistemáticas. Siendo así que hay un aumento de fuerza en el esquema de trabajo pesado, la diversidad multi-temática sigue igual en su potencial sugerente; los aportes de los teclados resultan bastante relevantes para ello debido al fuerte componentes prog-sinfónico de sus cadencias y pautas sónicas. 
 

El cuarto tema del disco es ‘Dead Asleep’ y es el segundo más largo del mismo con sus 11 minutos y pico de duración. Tras un preludio centrado en una orquestación góticamente solemne  y envolventemente melancólica, emerge un nuevo vendaval de metal estilizado donde las recurrentes vibraciones dramáticas se enriquecen con una incendiaria densidad. Las orquestaciones y solos de teclados resultan esenciales para asentar consistentemente el ímpetu del esquema musical en curso. El epílogo expectante de un piano distante y una puerta que se cierra es muy efectivo. ‘Midnight Messiah’ tiene un enfoque más frontal que los temas #2 y #3 tanto en la arquitectura musical como en el armazón rítmico. Tras un prólogo sigiloso, todo se eleva rápidamente hacia un arrebato llamativo; de esta manera, el colectivo se siente cómodo dejándose llevar por la agilidad del momento mientras el cuerpo central se afianza eficazmente en su núcleo operativo. A propósito, la letra escrita por Portnoy para esta canción menciona varios títulos de canciones de previos discos de DT en las que él hizo la letra. Un muy simpático ejercicio de metarrelato. El breve interludio instrumental ‘Are We Dreaming?’ exhibe un breve ejercicio de minimalismo atmosférico que incluye susurros reveladores de una solipsista vulnerabilidad. A partir de allí, ‘Bend the Clock’ gesta una musicalidad envolvente que se explaya fluidamente bajo el ambiente más introvertido que hemos descubierto en este álbum. Así como una bien perfilada sensibilidad melódica, también hay una emotividad señorial operando a paso firme en el meticuloso desarrollo temático. Veamos parte de la letra escrita por LaBrie: “The witching hour begins. / Can’t escape, I find myself again / Prisoner in the end, / Sinking further than I’ve ever been. / And if I, if I could bend the clock, / The passageway of time, / A better place I’d find / And no more, no more paralyzing dreams. / The midnight screams break this hold on me.” 


El cierre del disco lo trae su pieza más maratónica, ‘The Shadow Man Incident’, la misma que ocupa un espacio de 19 ½ minutos. Todo comienza con la activación de una cajita musical, la cual pronto abre paso a un despliegue de pesadez frontal cuya rudeza esencial es manejada con suma estilización. Tras una fanfarria metalera que incluye unas vibraciones marciales y un pasaje evocador dirigido por la guitarra, la primera sección cantada se inserta con un aura sigilosa con ciertos ribetes góticos. El compás parsimonioso permite la recta reavivación de los aspectos siniestros que ya aparecieron en canciones precedentes. Alrededor de la frontera del séptimo minuto, el bloque sonoro se arroja a un ímpetu sistemáticamente robusto que está oportunamente ornamentado por los teclados. A poco de pasada la frontera del décimo minuto, un enfoque pulsátil prepara el terreno para la emergencia de un nuevo despliegue de fulgores prog-metaleros: en uno de ellos aparece un hermoso diálogo de guitarra y sintetizador, un momento no muy extenso, pero significativo para el bloque general, pues solidifica el potencial de majestuosidad preciosista destilado en esta polivalente excursión instrumental. De hecho, hay florituras ulteriores del piano de Rudess que aportan un efectivo recurso de contraste al posicionar su cristalina gracilidad frente al cemento armado gestado por la asociación de los otros instrumentos. Por supuesto, no puede faltar un pirotécnico solo de guitarra después de esto. El paraje final se instala en un área más sinfónica mientras retoma algunos de los matices góticos que ya apreciamos en la primera sección cantada. Un último solo de guitarra orienta la senda de opulenta pasión signada por el núcleo compositivo epilogar. La coda repite algunos de los efectos de sonido con los que se inició la primera canción del álbum. Y... “Wake up”: el disco no se contenta con cerrar su círculo sonoro, sino que también lo sella con algo nuevo que escapa a su propia manifestación. ¿Es una invocación al simple acto de despertar al mundo cotidiano de nuestros hábitos de vigilia? ¿O es un despertar a un mundo nuevo e inesperado? Se deja al oyente determinar su respuesta favorita ante esta disyuntiva. 

  

Todo esto fue lo que nos trajo “Parasomnia”, el testimonio patente y claro del retorno que ha perpetrado el colectivo de DREAM THEATER a su viejo sueño prog-metalero generado allá en los 80. Resucitado ese sueño con esta reactivación de su segunda alineación clásica, podemos decir que hay un terreno fecundo capaz de hacer brotar este disco tan intenso y quién sabe cuántos otros en el futuro cercano. Sin pretender iniciar algún debate binario, este nuevo disco del quinteto no nos impresiona tanto como cualquiera de los dos últimos que hizo con Mangini en sus filas, pero, con su larga experiencia y su intacta capacidad creativa, aseveramos honestamente que el personal de DREAM THEATER puede navegar con pulso firme hacia su actual horizonte de nuevos ensueños musicales.

Monday, July 21, 2025

Tercer triunfo de la idea del rock como experimentación de la mano de MALDITO WASABI


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
La vanguardia argentina es realmente imparable, o al menos, eso parece cuando nos topamos con el tercer disco del ensamble experimental MALDITO WASABI, el cual se titula simplemente “3”. El álbum está en el mercado como descarga digital a través del sello Viajero Inmóvil. Este tercer capítulo de la susodicha banda, actualmente alineada por Jorge Falcón [guitarras], Fernando Bruno [bajo y dispositivos electrónicos] y Juan Manuel Montenegro [batería y percusión] nos vuelve a mostrar su gran espíritu de aventura a la hora de combinar recursos del avant-prog, el ruidismo y la psicodelia de raigambre stoner bajo sus propios términos. En esta ocasión, con una musculatura rockera más expansiva que en el álbum precedente. Lo que se recoge en este disco fue grabado, mezclado y masterizado en el Estudio A17 Records durante los meses de marzo y mayo de 2025. Edu Pop y Falcón se hicieron cargo de la mezcla, asumiendo sólo el primero de ellos la labor de masterización. 
 
El repertorio de “3” se inicia con ‘Acto 9’, un jam centrado sobre un groove consistente donde la musculatura se reviste de electrizante fulgor. Los delirantes fraseos sistemáticamente disonantes de la guitarra y el talante punzante de las sofisticadas líneas del bajo se asocian naturalmente sobre el majestuoso swing de la batería. Lo que suena aquí tiene un apego muy cercano a los GURU GURU de los dos primeros discos, así como con la faceta más anarquista de la tradición space-rockera y, cómo no, los descarríos del free jazz a través del filtro del punk-jazz. De hecho, esto último se hace más evidente en el tercio final de la pieza. Impactante inicio de las cosas, pero bueno, todavía quedan más sorpresas por develar y disfrutar en los Actos siguientes. En efecto, la dupla de ‘Acto 10a’ y ‘Acto 10b’ se manifiesta como un par de piezas diseñadas para explorar las directrices más abstractas y surrealistas que forman parte irrenunciable del ideario de MALDITO WASABI. ‘Acto 10a’ juega con pulsiones cibernéticamente filtradas donde la estrageia maquinista sirve para que el trío viaje a sus anchas por la región del futurismo dentro de un vehículo equipado con una ingeniería ruidista. Los incansables drones comandan la siempre inconstante articulación de sonidos de mecanismos, artefactos hospitalarios, atmósferas siderales, motores de vuelo, pulsiones eléctricas, tránsitos furtivos de personas sin identificación, e incluso una voz de mando que combina la parquedad de la orden y la ansiedad de la vigilancia. La variación minimalista que surge a poco de pasado el ecuador de este peculiar viaje sonoro añade un matiz extra de tensión que aterriza en una luminosidad absorbente y aterradora. Por su parte, ‘Acto 10b’ impone un aura un poco más extrovertida para la perpetuación de las abstracciones ruidistas del momento, siendo así que la solitaria guitarra instaura un señorío bizarro y surrealista. Estos efluvios y traqueteos posmodernistas se orientan hacia una zona intermedia entre JOHN ZORN y GROUND ZERO. Algunos fraseos ostentan cierta ceremoniosidad, algunos momentos de extravagante reposo en medio de las aún más extravagantes deconstrucciones que van teniendo lugar.
 
Con sus casi 11 ¾ minutos de duración, ‘Acto 11’ es el ítem más extenso del disco y también es el encargado de cerrarlo. Tras un inicio caótico que juega traviesamente con su propia indefinición al tomar el relevo de ‘Acto 10b’, el trío logra concretar un jam reconocible sobre un tempo moderadamente ágil, el cual permite al bloque sónico transitar fluidamente de la psicodelia progresiva al jazz-rock experimental y viceversa. Es casi como si se hubiese edificado una encrucijada entre KING CRIMSON, ALMENDRA y MASSACRE (el grupo de Fred Frith y Bill Laswell en los 80). Como el vitalismo reinante siempre está sujeto a deconstrucciones ulteriores, la guitarra y el bajo perfilan cuidadosamente los momentos en que gestan inquietantes despliegues lisérgicos y otros donde asumen un posicionamiento más sutil. Sea como sea, ambos puntos de referencia ostentan vibraciones punzantes, jugando con lo inesperado dentro de un contexto de improvisaciones coordinadas. Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, el trío intentsifica las cosas con aguerrida determinación hasta que llega otro paraje deconstructivo, esta vez, con un porte solemnemente cósmico. Un cierre muy impactante del repertorio, sin duda, y posiblemente haya sido éste el cénit de un disco caracterizado por una grandilocuencia uniforme. Como resumen final, lo que se nos ha mostrado en los menos de 40 minutos que dura “3” ha sido otro triunfo de la ideal del rock como experimentación dentro de la escena vanguardista argentina del momento. Un logro más para el currículum de MALDITO WASABI dentro del arte del sonido en su posición más extrema. Una nueva victoria... ¡¡¡Y ya van tres!!!

Saturday, July 19, 2025

Los materiales de construcción para el edificio progresivo solista de DIEGO PETRINI



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos “La Materia Del Suono”, un disco muy especial porque se trata de un trabajo solista del compositor y multiinstrumentista italiano DIEGO PETRINI. Le conocemos por tocar batería, teclados y percusiones en IL BACIO DELLA MEDUSA, y antes de eso, por su membrecía en ORNITHOS. En este disco publicado por AMS Records el pasado 20 de junio, PETRINI se hace cargo de la batería, los pianos clásico y eléctrico Fender Rhodes, el mellotrón, el sintetizador Moog, la guitarra clásica, las percusiones y el glockenspiel. Él está acompañado por sus compañeros de IBDM Eva Morelli (saxofones soprano y contralto, flauta y theremin) y Andrea Morelli (guitarra eléctrica), Georgio Panico (bajos con y sin trastes) y Claudio Ridolfi (acordeón). Además, en el último tema del disco interviene el legendario Alvaro Fella de JUMBO al canto. La serie de los seis primeros temas se reúne bajo la suite unitaria ‘L’Armonia Della Natura’; los seis últimos se agrupan en la suite ‘Sull’Artificio Dell’Uomo’. “La Materia Del Suono” es presentado como un álbum conceptual de carácter cinemático donde se explora el modo en que el ser humano se vincula con su entorno natural y consigo mismo. Nicola Pännacci se encargó de dirigir las sesiones de grabación y de la ulterior labor de mezcla. La masterización fue realizada por Manuele Pesaresi en el Dyne Engine Studio de Castelfilardo, Ancona. La portada es de la autoría de Tiziano Tardo. Vayamos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.


Durando cerca de 8 ½ minutos y siendo, de hecho, la pieza más extensa del álbum, ‘Come In Mare Le Onde’ pone el rumbo inicial a las cosas. Los iniciales ornamentos cósmicos pronto abren paso a una proyección exótica, la cual, a su vez, sirve como puente hacia una solemne figura de piano. Una vez instalado el bloque instrumental, nos toma por sorpresa un ejercicio híbrido de sinfonismo y Latin-jazz, además de algún interludio de jazz de salón. Lo sereno y lo jovial conviven en un entorno palaciego donde la estilización es la ley irrenunciable. ‘Alla Deriva’ sigue a continuación para reforzar la faceta evocadora heredada de la pieza precedente; mientras lo hace, delinea e instaura un preciosismo melódico bastante cautivador. Cuando el ambiente se torna un poco más agitado, el esquema melódico suelta sus diversos colores, incluyendo varios parajes marcados por una agilidad eficiente. ‘Macchia Verde’ es una pieza ostentosamente aristocrática que dice mucho en su espacio de 2 ½ minutos, un despliegue de magnética exuberancia donde todos los recovecos temáticos se pasean por vías del jazz-rock, el romanticismo y el impresionismo dentro de una luminosa ingeniería progresiva. ‘Immagini Al Tramonto’, que prosigue consistentemente por una senda ecléctica similar a las que signaron a los dos temas precedentes, se orienta hacia ambientes y grooves un poco más sosegados, aunque los fraseos del piano siguen siendo tan suntuosos como siempre. Las sucesivas intervenciones de la flauta y del saxofón ayudan a capitalizar el ingenioso colorido inherente a la composición. Más adelante, el fraternal duelo entre el piano y el bajo marcará el acento jubiloso de la serena sección epilogar. Notamos en estas dos últimas afinidades varios recursos de confluencia con los ensambles connacionales ZAAL y LA DOTTRINA DEGLI OPOSTI. Cuando llega el turno de ‘Etere’, el factor fusioneso se realza notoriamente, siendo así que lo que suena es como si las influencias de RETURN TO FOREVER y WEATHER REPORT hubiesen inundado el jardín de una composición perdida de los BANCO DEL MUTUO SOCCORSO del año 1976. El júbilo de la pieza precedente deja algunos ecos aquí, pero algo ha cambiado: hay más tensión en medio de la algarabía. Este factor resulta bastante relevante a la hora de delinear los contrastes entre los pasajes extrovertidos (incluyendo un interludio en clave de reggae estilizado) y los introvertidos. ‘Sangue Freddo’ se engarza con el final de la pieza precedente para gestar un paisaje de vibraciones reflexivas y contemplativas. Su enfoque sinfónico está notoriamente informado por estándares románticos. 

Revisemos ahora los seis ítems de ‘Sull’Artificio Dell’Uomo’. La dupla de ‘Fragole Di Cinabro’ y ‘Antropomorfa’ permite que siga a paso firme el explayamiento de varios de los recursos musicales que se han venido gestando para el álbum que nos ocupa. El primero de estos temas mencionados consiste en una sonata de piano cuya personalidad evocadora porta una inocultable intensidad emocional. Hay un ansia en los fraseos del piano que casi se puede tocar como si se tratase de un ente tangible. En cuanto a ‘Antropomorfa’, se trata de una pieza que remodela y trastoca esa ansia de una forma sistemáticamente imperial, hilando una sucesión de pasajes góticos, barrocos, jazz-fusionescos y románticos que, a fin de cuentas, nos remite a un híbrido de los legados de Wakeman y Moraz a través del filtro de BMS. Las agitadas escalas de piano que guían al bloque instrumental por el camino del epílogo forjan un recurso de vitalidad muy útil para anunciar el pronto arribo de ‘Sublimazione’, el tema siguiente. Éste funciona prácticamente como una continuación natural de ‘Antropomorfa’, añadiendo en su propio trayecto algunos trucos del folclore urbano y de lo circense. ‘Mimesi’ se orienta hacia una reestructuración de los aspectos más fastuosos que han sobresalido en varios de los temas precedentes, tanto en aquellos pasajes donde opera el piano en solitario como en esos donde el ensamble íntegro realiza su acción sónica. El vitalismo en curso es contundente, orgulloso de su propia riqueza polícroma mientras se asienta sobre su sofisticada ingeniería ritmica. Nos acercamos al final del repertorio cuando emerge ‘La Plastica’, su segundo tema más extenso al ocupar un espacio de casi 8 minutos. Los recovecos de la multivalente composición reflejan un señorío muy semejante al que atravesó a los tres primeros temas del álbum, y también se hermana con la lógica de los traqueteos aristocráticos que configuró la arquitectura del octavo tema. La única pieza cantada es ‘Ciò Che Trascende’ y es la que cierra todo: la sola presencia del ilustre veterano Alvaro Fella resulta bastante significativa. Engarzada con el final de ‘La Plastica’ a partir de unas sobrias escalas de piano, esta canción exhibe una atmósfera meditabunda bajo un ropaje grandilocuente. Si esta canción fuese un santuario donde confluyen lo neoclásico y lo romántico, el canto ocuparía el rol de un sacerdocio que reclama desesperadamente un cambio radical en la conciencia humana. La flauta y la guitarra eléctrica ornamentan pulcramente las bases de piano y mellotrón sobre las que se arma el epílogo. Posiblemente recordemos algo de FINISTERRE y LA MASCHERA DI CERA en estas instancias finales de solemne dramatismo.


Ésta fue la maravilla íntegra que salió de la imaginación y el virtuosismo técnico de DIEGO PETRINI. “La Materia Del Suono” es un disco hermoso y cautivador que se erige como una de las obras más notables dentro de la producción progresiva italiana de este año 2025. Siendo más específicos, se trata de un disco gigantesco que merece ser puesto en un lugar destacado dentro de cualquier buena fonoteca actualizada de rock artístico. ¿Qué otras obras solistas nos deparará el futuro desde el cuartel del maestro PETRINI en la bella localidad de Perugia? Aguardaremos la respuesta con impaciencia. 


Muestras de “La Materia Del Suono”.-  

Thursday, July 17, 2025

LAS OREJAS Y LA LENGUA: evocaciones de una inobjetable grandeza del prog vanguardista argentino

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy echamos un vistazo a una parte importante del rock progresiva vanguardista argentino de inicios del milenio, más exactamente, los años 2002 y 2003. Estos fueron los años en los que el genial grupo argentino LAS OREJAS Y LA LENGUA sacó al mercado, por vía del sello Viajero Inmóvil, sus dos discos: “La Eminencia Inobjetable” y “Error”, respectivamente. Formado a mediados de los 90s con la intención y el entusiasmo de crear una música rock ecléctica insuflada con agilidad y buen humor mientras investiga en experimentaciones con el RIO francófono, el Canterbury, la fusión contemporánea, el jazz-rock y elementos electroacústicos, todo esto se terminó traduciendo en una propuesta avant-progresiva muy particular. Para “La Eminencia Inobjetable”, la conformación de LAS OREJAS Y LA LENGUA era: Rogelio Corte [flauta y exclamaciones], Fernando de la Vega [batería], Nicolás Diab [bajo, contrabajo, guitarra acústica, mandolina, piano, voz, máquina de ritmos y cintas], Diego Karzmierski [piano, sintetizadores y secuencias] y Gastón “Gato” Leiras [guitarra eléctrica, bandurria, mandolina, voz, cintas, batería adicional y arreglos corales]. Para “Error”, el grupo quedó transformado en el cuarteto de Diego Suárez [flauta y pícolo], Kazmierski [sintetizadores, pianos acústico y eléctrico Fender Rhodes, y órgano], De la Vega [batería, xilofón y grifería] y Diab [bajo, guitarras acústica y eléctrica, bandurria, mandolina, contrabajo y piano eléctrico Fender Rhodes]. Pero primero hagamos un poco de historia. Es el año 1992 y los guitarristas “Gato” Leiras y Federico Marquestó convocan al baterista Fernando De la Vega y al bajista Nicolás Diab para sumarse a un proyecto de orientación pop-rock, pero pasan unos años y la cosa se convierte en algo mucho más sofisticado, especialmente cuando ya estando a bordo el teclista Diego Karzmierski  y el flautista Rogelio Corte. La banda decide proyectarse solamente en lo instrumental y, de a pocos, meterse en lo experimental desde un enfoque ecléctico que, ya para los meses de marzo y abril de 1996, se convierte en marca de la casa. Ése fue el tiempo de la grabación y la mezcla del álbum debut “La Eminencia Inobjetable”, ya sin Marquestó en la banda. El ahora quinteto contó con las colaboraciones ocasionales de los instrumentistas Pablo Petito (fliscorno y trompeta), Lena Tempich (arpa de boca), David Langer (derbake) y Horacio Straijer (marimba); también se hicieron presentes Moxi Beidenegl y Renata Frigeiro con sus aportes vocales. 


Este primer disco comienza con ‘Así Suenan Tus Ojos’, tema que se inicia con un hermoso motivo muy evocador e intimista, para luego continuar un interludio potente que, aunque mantiene un tenor flotante, explora recursos de robustez prog-psicodélica. Finalmente, el tema se cierra con una retoma del motivo inicial. El segundo tema, titulado ‘Las Mil Y Una Formas De Acabar Con La Tragedia De Occidente’, exhibe un tono más ostentosamente picaresco y burlón, lo cual se condice bastante con el mensaje que porta la sección coral, una invitación a dejar de lado los monstruos de la Razón Moderna y recomenzar desde cero con una mayor amplitud de criterios para la Humanidad – “Y mañana despierta usted y descubre que todo lo que había planeado por la noche con método y razón era sólo una absurda fantasía.” El modo en que la dupla de guitarra y flauta dirige el motivo central permite al ensamble moverse con elegante agilidad que, de una manera muy peculiar, parece cruzar los mundos de los belgas COS y del legendario FRANK ZAPPA. He aquí un cénit de un disco cuyos momentos de mayor complejidad se basan en la tensión mutua que subyace a la convivencia de diversas ideas temáticas que se van sucediendo y expandiendo. Un espíritu semejante al de estos dos primeros temas del disco lo encontraremos después en ‘Saltar y Brincar’ y ‘Gastando las Vacaciones Limpiando Casas’, aunque llevando el nivel de sorpresa hacia un grado más osado, incluso incorporando un aire adicional de pulcra agresividad en algunas secciones. El primero de estos temas mencionados tiende puentes entre el jazz-fusion de base tanguera y el Crimsonismo; hay un estupendo manejo del contraste entre la grácil flauta y la neurótica guitarra. En cuanto a ‘Gastando Las Vacaciones Limpiando Casas’, se trata de una excursión por el área de los HENRY COW de los dos primeros discos, estando el bajo a cargo de dirigir la mayor parte del centro temático. ‘Guaresimia’ es también una pieza cuya complejidad estructural merece destacarse. La banda va pasando por diversos motivos con una fluidez impresionante. La sección epilogar, marcada por el contrapunto armado entre el trío de mandolina, contrabajo y bandurria frente al piano acústico; es impactante en su tramposa sencillez, la cual nos remite parcialmente al patrón de GENTLE GIANT en su manera tan Stravinskyana de explorar lo pastoral.


Pero, sin duda, las mayores dosis de complejidad están en ‘Ignacio’ e ‘Irremediable Muerte Del Sr. Sandoval Y Su Chica La Sodomita’. ‘Ignacio’ es el ítem más firmemente encaminado por senderos de densa expresividad, logrando penetrar en áreas más inquietantes que otras piezas precedentes que también exploraron áreas intrépidas y versátiles. Por su parte, el segundo de estos temas mencionados se centra en crear un ambiente surrealistamente festivo, lo cual permite que lo lúdico y lo perturbador se amalgamen como un único brote de energía sónica. Un par de pasajes de ‘Irremediable Muerte Del Sr. Sandoval Y Su Chica La Sodomita’ serán retomados y reformulados en una pieza de “Error” cuyo título alude también al tal Sr. Sandoval. ‘Fugaz En La Ciudad Antigua’, el cuarto tema del repertorio, es una especie de nocturno basado en un motivo de mandolina y guitarra acústica, sobre el cual se suman tenues cortinas de teclado y suaves líneas de flauta y fliscorno, contando con un fondo de lluvia tormentosa: se produce una extraña comunión entre instrumentación y fuerzas de la naturaleza en esta composición que suena a un retazo de avant-tango deconstruido por la PENGUIN CAFE ORCHESTRA. También hallamos en este disco piezas cortas consistentes en soundscapes programados con teclados cibernéticos: tales son las miniaturas #5 y #8, ‘$ 5.000 De F. Kropfl’ y ‘Anzuelo Para Fennanno’, respectivamente. Momentos de minimalismo posmoderno en medio del lirismo ecléctico de LOYLL. ‘Teletito’ es una palabra que parece evocar pura ingenuidad, y, en efecto, la pieza así denominada posee un candoroso encanto que es realmente irresistible: sus poco menos de 3 minutos de duración se nos hacen muy breves. Es una versión de una composición original del difunto musico/compositor argentino RODOLFO ALCHOURRON, un maestro a carta cabal – de hecho, la gente de LOYLL dedica la edición de este disco a su memoria. Cierra el álbum ‘Igual Que Ayer O Peor’, tema de poco más de minuto y medio que consiste en un ácido viaje psicodélico a lo CAN con ribetes jazz-rockeros. Se trata de un bonus track del CD posteriormente publicado cuando el personal de LOYLL quedó reducido a un trío de bajista, teclista y baterista; suena adicionalmente la flauta de Diego Suárez. En efecto, a poco de terminar de grabarse el disco, Corte y Leiras habían abandonado el ensamble y éste se aferraba a la vida en medio de la incertidumbre y las inconstancias de sus propias circunstancias. Por lo pronto, quedaba claro que el bajista De la Vega tendría que ocuparse de todos los instrumentos de cuerda. 


“La Eminencia Inobjetable” recién podrá publicarse en el año 2002 por vía del sello connacional Viajero Inmóvil, pero mientras todavía estaba el mundo viviendo los últimos años de los 90, el trío remanente de Diab, De la Vega y Kazmierski estaba preparando nuevo material para el que tendría que ser su segundo disco “Error”. El flautista Suárez no tardó mucho en convertirse en el nuevo integrante de LOYLL En algún momento del año 2000, cuando Leiras volvió momentáneamente de su residencia berlinesa a Argentina, fundó junto a Marcelo Aguirre el sello Buchstabieren Sie Bitte! para publicar “La Eminencia Inobjetable” en una primera edición en CD-R. Mientras tanto, lo más básico de “Error” quedaba grabado y mezclado a inicios del año 2001. El disco fue presentado en El Club del Vino y La Carbonera, aunque la nueva actividad de la banda se quedó a medias por un largo viaje de Diab. Recién en el mes de julio de 2002 se retoma el material del segundo disco para darle los retoques finales, y un año después, se convierte en un CD concreto por vía de Viajero Inmóvil, una vez más. Como ya se había difundido por este sello el disco precedente, las expectativas del público de culto hambriento por apreciar las nuevas propuestas de avant-prog eran crecientes. Eso sí, los LOYLL de “Error” apuestan por un esquema de trabajo, en general, más adusto y grisáceo, incluso con más recursos de tensión, aunque siempre manteniendo el interés por perpetrar heterodoxas y bien cuidadas cruzas entre modismos del avant-prog, la psicodelia, el jazz-rock, la fusión contemporánea y la experimentación dadaísta. A despecho de su lacónico título, “Error” es todo un acierto en forma de replanteamiento masivo de los horizontes precedentes: esta vez, toda la instrumentación corre a cuenta de Diab, Kazmierski, Suárez y De la Vega. ‘Eufórico Tribilín’ da inicio al repertorio con una actitud jovial que es mayormente guiada por las líneas de flauta, siendo así que el bloque instrumental se sitúa en un intermedio entre el jazz-prog (al estilo Canterbury) y la vivacidad directa de unos ART BEARS. ‘Suricata’ realza el factor jazzero dentro de un entramado avant-progresivo donde lo inquieto (y casi siniestro) se fusiona con lo humorístico: los músicos usan algunos trucos de improvisación controlada sin perder el foco de los motivos centrales. Todo un cénit del disco que, dicho sea de paso, es su tema más extenso con su espacio de poco más de 7 ¼ minutos. Acto seguido, llega el turno de ‘Leandra’, un tema centrado en ambientes más calmos basados en las interacciones entre la bandurria y los suaves fraseos de la guitarra eléctrica. Un interludio extrañamente caótico interviene para crear una surrealista densidad, un aspecto disruptivo que no hubiera estado fuera de lugar en algún disco de FAUST, por ejemplo.


‘Leandra’ persiste, al menos en parte, en este terreno de peculiar sosiego, llegando incluso a una lánguida melancolía, la cual se ornamenta con una irrupción de arcana tensión a mitad de camino. 
‘Verónica G’ vira hacia un área de señorío sónico donde conviven la aureola contemplativa del post-rock y la majestuosidad mística de la tradición progresiva en su faceta más lírica. Las orquestaciones de los teclados ostentan una densidad sumamente elegante mientras las florituras de la flauta se enmarcan dentro de una aristocrática aura ensoñadora, exhibiendo auténtica fuerza de carácter mientras expone su esencia cristalina. Hay algo un tanto semejante en la atmósfera central de ‘Hermanas Colgantes’, la séptima pieza del álbum: se mantiene la etérea densidad, se sigue trabajando con un lirismo pulcro que algo tiene de misterioso, la flauta sigue reinando con preeminencia dentro del envolvente desarrollo temático. Algunos pasajes estratégicos sirven para insulfar eficaces recursos de tensión dentro del sofisticado armazón musical en curso. ‘Ahora Sí, Chau’ trama un enfoque gentil de lo surrealista: centrándose inicialmente en la base de guitarra acústica, mandolina y bandurria, el trasfondo de las capas minimalistas de sintetizador aluden a un paisaje onírico que finalmente se tornará travieso merced a la inesperada irrupción de rebotes de una pelota de ping-pong. Sí, así como suena, una exquisita travesura manejada con irónica delicadeza al más puro estilo de LOYLL. En su espacio de poco menos de 4 minutos, ‘Disposable Blood Oxigenator’ cumple con la misión de encapsular una síntesis de los centros nucleares de los temas #3, #4 y #7; futurismo gentil y preciosismo introspectivo con ribetes impresionistas. La sucesión de dos temas que duran cerca de 7 minutos, ‘La Autopsia De Sandoval’ y ‘Córdoba, Óscar’, completa el repertorio de “Error”. Aquél gesta una labor de recuperación y remodelación de los exultantes fulgores jazz-progresivos que signaron a los dos primeros temas del álbum. Además, tal queda implícito en el título, se retoma un motif del penúltimo tema del primer disco bajo un patrón de caos controlado. La sección epilogar se explaya en un señorío intenso que algo tiene de crepuscular. En cuanto a ‘Córdoba, Óscar’ – asumimos que es un homenaje al portero colombiano que jugó un tiempo en el Boca Juniors – se trata de una especulación sobre lo que el inmortal ZAPPA hubiese decidido hacer al explorar el post-rock con matices a lo FAUST. Las emisiones vocales del nombre del protagonista y los tratamientos de consola para los vuelos del pícolo concretan espacios surrealistas en medio de la bien perfilada acidez que delinea los jams armados por los demás instrumentos. Todo termina con un monótono groove extravagante sobre el que se desarrolla un procesión de nombres. Gran ágape que funciona como óptimo punto final.


A poco de terminada la fase de gestación de “Error”, el grupo pasó unos años más con una nueva conformación de quinteto con la incorporación del violinista Juan Bisso, y poco después, el regreso del Gato Leiras. Todo esto tuvo lugar entre los años 2004 y 2007, temporada en la cual se grabó el material del futuro tercer disco “Dos Mil Cuatro Buenos Aires”... ¡En el año 2024!* La insistencia de la gente del sello Viajero Inmóvil (a la sazón, Felipe Abel Surkan) hizo que se concretara como un ítem físico lo que, al fin y al cabo, fue el testamento final de un grupo visionario que dijo tanto en tan pocos discos. Pero esa es otea his. Ciñéndonos a todo lo que recordamos, apreciamos y atesoramos de esas dos primeras evocaciones de la inobjetable grandeza artística de LAS OREJAS Y LA LENGUA, podemos con rectitud denominar a esta banda como legendaria dentro de la música progresiva hecha en Argentina en los 90 y en los primeros años del nuevo milenio. “La Eminencia Inobjetable” y “Error” son dos discos fabulosos que son igualmente ricos en ingenio melódico y facotr sorpresa, dos catálogos de tremenda inspiración para la estética musical de la vanguardia rockera sin temores de ningún tipo y con espíritu consistentemente ecléctico. Nunca se deberá olvidar lo que nos legan los Sres. De la Vega, Diab, Kazmierski, Leiras, Corte y Suárez en estas dos magnas obras. A propósito, ya está a la vuelta de la esquina la edición en vinilo de “La Eminencia Inobjetable” por vía del debutante sello Irregular Records. ¡Que se siga manteniendo viva la memoria de todo esto!


Muestras de LAS OREJAS Y LA LENGUA (2022-2023).- 


[Esta retrospectiva está, en buena medida, basada en estas dos reseñas originalmente publicadas en la página web La Caja de Música: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/lasorejasylalengua_laeminencia.html y https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/lasorejasylalengua_error.html]


* Nuestra reseña de “Dos Mil Cuatro Buenos Aires” está en este enlace: https://autopoietican.blogspot.com/2024/05/desde-el-ano-2004-para-el-ano-2024-el.html

Monday, July 14, 2025

Un nueva afirmación de la evolución del cosmos folk-prog-metalero de FLOR DE LOTO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hay novedades importantes en la escena rockera peruana: se trata del lanzamiento al mercado del nuevo disco de FLOR DE LOTO a fines del pasado mes de enero, disco que se titula “Cosmos” y cuya publicación estuvo a cargo del sello polaco Oskar Records. Se trata del octavo disco de estudio con material nuevo dentro de una trayectoria que incluye diez discos de estudio y dos ítems en vivo. El disco que hoy comentamos existe tanto en formato de CD como de vinilo. La alineación que hizo realidad este nuevo trabajo consiste en Alonso Herrera [voz, guitarras y algo de teclados], Alejandro Jarrín [bajo], Sergio “Checho” Cuadros [quenas, zampoñas y flauta], Álvaro Escobar [batería] y Diego Sánchez [teclados]. Hay algunas ayudas vocales: Mike DiMeo canta una de las dos canciones con letra en inglés, en la otra canta Ray Alder, Ingrid Castro apoya en los coros en una tercera canción. Hablando en términos generales, el enfoque creativo planteado centraliza una confluencia entre el estilizado garbo de “Eclipse” (2018) y el electrizante vigor de “El Árbol De La Vida” (2016). De paso, Cuadros consolida su lugar dentro del bloque sonoro grupal, haciendo que sus aportaciones se hagan sentir categóricamente en medio de los descomunales despliegues de vivacidad rockera que atraviesan al repertorio de forma sistemática. El disco fue producido por el colectivo de FLOR DE LOTO mientrsd Roy Z, Ray Alder, Mike DiMeo y henriken Fern+andez aportaron arreglos. El material contenido en “Cosmos” fue grabado en el Estudio Dragonverde de Lima, estando Eddie Plengue y Rafael Solorio a cargo de la ingeniería de sonido. La ulterior labor de masterización estuvo en manos de Ryszard Kramarski en el LYNX Studio. La portada es de la autoría de Mark Astorga, mientras que el diseño gráfico fue realizado por Rodrigo Zegarra. Bueno, veamos ya los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.

 
‘Éxodo’ es la miniatura de casi minuto y medio que inicia el rumbo de las cosas, una pequeña muestra de vibraciones cósmicas se sintetizador sobre la que se luce la exuberancia lírica de las maderas andinas como flotante a través de un mágico éter. A partir de esas insinuaciones de las madreas andinas se abren las puertas para el motif central de ‘(R)Evolución’, una canción marcada por una mezcla emocional de rabia y asertividad (“Humanizados al vernos caer / vulnerables sin distinguir la piel. / Futuro incierto, el mundo vuelve a arder. / Ola tras ola, se pierde la fe.”). Sobre un esquema rítmico  y un juego de riffs bien asentados en el discurso metalero, los quiebres melódicos y la virtuosa vitalidad de los vientos aseguran la presencia  del elemento progresivo a través del filtro épico del metal neo-clásico. De hecho, el mencionado filtro se refuerza eficazmente en el intermedio instrumental, el cual ostenta un tenor neoclásico. La canción homónima cuenta con el canto de Mike DiMeo contiene un manejo un poco más sofisticado del persistente empuje prog-metalero, siendo así que la musculatura aumenta mientras la majestuosidad del enclave grupal maneja una mayor versatilidad de grooves. La dupla de ‘Ahorita Voy’ y ‘Sobreviviré’ permite a la banda seguir ahondando en la arquitectura musical diseñada para el disco como un todo. El primero de estos temas mencionados es una composición de Checho: su impactante inicio exhibe el factor más cristalino de los vientos andinos, utilizándolo como iniciador del groove general mientras cada noa se suelta con cristalina pulcritud. Una vez instalada la senda para el desarrollo temático, la banda da rienda a una sofisticada vivacidad con un celebratorio colorido cuyas expansiones están dirigidas por los vientos andinos a paso firme. La labor de la batería asevera un fornido señorío para el bloque sonoro, el cual se beneficia también de un estupendo solo de teclado que surge en el camino. Exquisita composición que se erige como un cénit decisivo del álbum. En cuanto a ‘Sobreviviré’, se trata de una balada con claras proyecciones heroicas donde la gente de FDL da rienda suelta a esa faceta lírica que nunca falta en sus discos. El acompañamiento del canto femenino ayuda bastante a realzar el testimonio de vulnerabilidad vertido en la letra. (“Entre la niebla y el estruendo / Encuentra paz mi pensamiento. / El legado de mi vida / Es el camino hacia lo eterno.”)


‘Nuevo Amanecer’ se enfila nuevamente hacia los confines del prog-metal melódico con un nervio muy semejante al de ‘(R)evolución’, pero con un vitalismo señorial más afín a lo que antes apreciamos en ‘Cosmos’. La sucesión de solos de vientos y guitarra en el intermedio es suficientemente altiva como para generar un breve momento de agitaciones rítmicas antes de la irrupción del último estribillo. Cuando llega el turno de ‘Ecos Del Pasado’, el grupo se dispone a realizar otros excelso vuelo instrumental donde el despliegue de magia melódica es manejado con la prestancia habitual que ya conocemos de muchos discos que han antecedido al que ahora nos ocupa. En un espacio de poco menos de 4 ½ minutos, la banda concreta una bien definida amalgama de vibraciones célticas y embrujos andinos bajo un sólido ropaje rockero. Los trucos cuasi-tribales que gestiona la batería en varias instancias y los elegantes ornamentos del bajo que entran a taller en muchos pasajes estratégicos resultan cruciales para impulsar y completar la exuberancia inherente al esquema compositivo, el cual tampoco es ajeno a excursiones paradigmáticas dentro de la tradición metalera. ‘Reino Del Dolor’ se ajusta adecuadamente al patrón del rock melódico en clave de prog-metal que la gente de FDL viene perfeccionando consistentemente desde los tiempos de su cuarto álbum “Imperio De Cristal” (2011). Siendo así que los vientos siguen ocupando un lugar bastante protagónico dentro de la labor de acicalamiento del desarrollo temático, la batería cumple con la función de ornamentar ingeniosamente el impacto machacón de la ingeniería rítmica diseñada para la ocasión. Durando poco más de 7 ½ minutos, ‘Crossfire’ es la canción más larga del repertorio y también es la que le da cierre; también es aquí donde canta el legendario Ray Alder. Tras un solemne prólogo de piano se instala el primer índice melódico por vía de los vientos andinos. El desarrollo temático está prístinamente delineado mientras el bloque instrumental mide las rectas expresiones de fuerza rockera a través de la señorial ingeniería melódica. El solemne interludio realza la majestuosidad lírica en curso. Prestemos atención a parte de la elocuente letra: “I was awakened by the sound of crossfire. / Same waving flag for mother nation and sires. / Headlines just words of deception / To brainwash the masses, such a cynical weapon. / Scarred by their broken promises, / The people’s pride washed away into darkness. / Just like pawns on a chessboard, / They’re moved along, but they don’t see / What they’re heading toward. Un último cénit para el cierre del álbum.
 

Todo esto es lo que se nos ha brindado en “Cosmos”, la nueva afirmación de la permanente evolución estilística de FLOR DE LOTO, banda que refuerza su posición de gallarda y poderosa veteranía dentro de la avanzada rockera peruana. Su línea de trabajo folk-prog-metalera concreta aquí una nueva referencia importante para el reto de hacer rock artístico en el Perú y, en general, en toda Latinoamérica. El grupo se ha estado manteniendo ocupado dando conciertos en su país y en Chile, y octubre próximo tiene fechas pautadas para conciertos en Ecuador, Colombia y Costa Rica. En cuanto a este disco en sí mismo, es muy recomendable para cualquier fonoteca actualizada en las propuestas de rock más ambiciosas de Latinoamérica.