HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy presentamos al grupo argentino ASHRAJ y su álbum debut, el cual supone una muestra nueva de poder creativo dentro de la actual escena progresiva de su país. “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!” es el peculiar título
de su disco debut y más peculiares son los seudónimos de los dos integrantes de
ASHRAJ: D'rag^ul, quien se hace cargo de la batería y las percusiones, y Ibn
Picatrix, ejecutantes de la guitarra, los sintetizadores y el bajo, además de
hacer las programaciones de ritmos. Sus nombres respectivos son Gustavo López y Martín “Agharta” Díaz. El disco en cuestión se publicó el 1 de mayo de 2026. He aquí el manifiesto
que ilustra el concepto subyacente al álbum que hoy reseñamos: “En aquella época remota,
había quedado claro para ambos que, ni el Honorable Consejo de los Sabios
Atlantes, ni el Supremo Tribunal Galáctico iban a permitir el resurgimiento de
aquella práctica olvidada. Ibn Picatrix y D’rag’ul serían condenados sin
pestañear al exilio en los confines de la galaxia exterior – o algo mucho peor –
si no abandonaban inmediatamente la práctica de aquel antiguo arte prohibido. La
decisión estaba tomada. Para ellos, no había posibilidad de volver atrás:
Ashraj debía ver la luz, aunque para eso debieran abandonar su hogar, su mundo,
dejar atrás todo lo conocido. La Tierra interior ya no sería su refugio. El
portal se abrirá en la próxima alineación planetaria. ¡La suerte está echada! Ashraj
verá la luz del Sol exterior. Y los antiguos dioses volverán a reclamar su
trono, enterrado por los hombres sin rostro!!!” Una reivindicación de las fuerzas telúricas primigenias de este mundo que habitamos. Repasemos ahora el repertorio específico de “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!”.
El primer tema se titula ‘HH’ y se mete de lleno dentro del discurso space-rockero con sus oportunas estilizaciones progresivas, las mismas que se hacen ostensibles en la forma tan refinada con la que se maneja el groove general. Las percusiones añaden un encanto exótico al swing mientras algunos de los teclados operantes se tornan más envolventes. La sección final regresa al groove inicial para redondear la faena con sólida coherencia. El segundo tema, por su parte, elabora un enfoque más étnico al esquema sonoro del ensamble y lo hace con una soltura más libre: ‘Big Bang’ es su grandilocuente título. La inserción de contundentes solos de guitarra (reminiscente del paradigma de Hillage) añade una razonable musculatura al esquema sónico en curso, el cual llega a expresar una aureola de algarabía telúrica en varios pasajes. Tal vez tenemos aquí un cénit del disco y lo mismo podría decirse de la pieza que viene a continuación, ‘El
Poder Oculto’. Ésta se adentra en formas y vibraciones psicodélicas sobre un esquema rítmico sofisticado, concretando algunas conexiones estilísticas con los OZRIC TENTACLES primigenios en su manera de crear una peculiar magia evocadora en el arte del sonido. Además, algunos aspectos del groove de la batería y ciertas sonoridades del sintetizador nos remiten a los modismos psicodélicos germánicos de los 70 que signaron el camino estilístico de varias bandas emblemáticas del (así llamado) krautrock. Cuando
llega el turno de ‘Pararrayos’, el dúo se dispone a seguir por esta senda mientras hace un manejo más ácido de los guitarreos y orienta los teclados en una posición más envolvente. El compás fusionesco tiene un potente groove tribal. Para, ‘Tempus
Fugit’, tema que, al igual que el precedente, dura 3 minutos y pico, el grupo gesta un ritual psicodélico complejo, rico en vibraciones telúricas mientras hace gestiona una logística futurista donde esas vibraciones reciben versátiles impulsos expresionistas. Suceden muchas cosas en un tiempo no muy largo... especialmente, un nuevo solo fantástico de guitarra. Otro momento culminante del repertorio.
Con la dupla de ‘Tibet’ y ‘Reporte
Meteorológico’, el dúo sigue trabajando con su bien definida paleta sonora. El primero de estos temas regresa al paradigma de OZRIC TENTACLES con una dosis extra de acidez lisérgica que está impulsada por el frenético groove de la batería. Esta vez son los sintetizadores los que portan la guía del entramado sonoro en medio de la machacona vivacidad. El segundo, por su parte, ostenta un bizarro misticismo donde el núcleo space-rockero se sumerge en las aguas deconstructivas del avant-prog. El dúo juega al caos mientras mantiene firmes las reglas para las inmersiones libres en conjunción. ‘Kalimba’
cierra el álbum exhibiendo unos aires de calidez otoñal sobre una sencilla armonía recurrente. Es como un cruce entre los TANGERINE DREAM de inicios de los 80 y el Mike Oldfield de fines de los 70. En menos de media hora, el colectivo de ASHRAJ nos ha brindado una obra musical bastante llamativa, una estupenda muestra de cómo se puede explotar un potencial interesante a las posibilidades abiertas del rock como genuina expresión artística. “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!” puede ser calificado como una muestra fehaciente de creatividad valiente dentro de la vertiente psicodélica del rock progresivo contemporáneo. Muy recomendable... ¡Y esperamos más cosas de la gente de ASHRAJ en el futuro cercano!
Muestras de “¡Zi Dinguir Anna Kanpa!”.-
Tempus Fugit: https://ashraj1.bandcamp.com/track/tempus-fugit

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