Wednesday, July 12, 2017

"¡Despertad, durmientes!" nos invoca MARK WINGFIELD


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El virtuoso y talentoso guitarrista británico MARK WINGFIELD nos hace volver la mirada y el oído a su territorio solista dentro de la vanguardia jazz-progresiva donde él es una de las personalidades más destacadas desde hace muchos años. Hace poco hizo un fuerte acto de presencia en el disco “The Stone House” como integrante del ensamble WINGFIELD REUTER STAVI SIRKIS, y ahora nos muestra un disco muy vivaz y polícromo que se titula “Sleeper Street”. Nada hay de dormición en este disco titulado así, solo despertares continuos donde nuestros ojos se abren a diversos mundos de sonido y groove: para ello, WINGFIELD se hizo acompañar de grandes músicos como son el saxofonista Iain Bellamy, el teclista Robert Mitchell, el baterista Jeremy Stacey y el contrabajista Yaron Stavi. El disco en cuestión fue reeditado durante la última semana del pasado mes de mayo en su red de Bandcamp, siendo así que su edición original data del año 2010 a través del sello de WINGFIELD Dark Energy Music, a partir de sesiones de grabación que habían tenido lugar el año anterior. Desde ya anticipamos que“Sleeper Street” alberga una magnífica y bella labor de música jazz-progresiva contemporánea, pero mejor vayamos a los detalles del disco mismo, ¿de acuerdo? 

La pieza homónima da inicio al repertorio aprovechando muy bien su espacio de casi 8 ½ minutos. Tras un breve preludio de carácter cósmico, el cuerpo central se instala en base a una vitalidad flotante donde inicialmente se elabora un interesante contrapunto entre el recalcitrantemente intenso swing de la dupla rítmica y las capas de teclado; sobre éstas se van sucediendo los solos de guitarra y de saxo. Más adelante, la pieza vira hacia un espíritu más relajado mientras el nuevo motif se explaya a través de una aureola de cálido ensueño. Durando un poco menos, ‘Eight Shades Of Green’ enfatiza el aspecto más muscular de la pieza de apertura y utiliza su fragor esencial para remontarnos a una mezcla de los paradigmas perennes de la MAHAVISHNU ORCHESTRA y de ALLAN HOLDSWORTH. Durante un interludio en el que la dupla rítmica detiene su labor, la instrumentación gira a una musicalidad etérea antes de retomar la ambientación inicial con una exquisitez aumentada. Para ello, el rol protagónico del saxo y la intensificación de la presencia de los teclados resulta relevante. La miniatura ‘Boston Skyline’ se centra en un minimalismo casi tenebroso, con lo cual abre el camino para que emerja ‘Parallax’, una pieza marcada por una cálida extroversión que es manejada de forma muy bizarra a través de su compleja estructura rítmica. El piano se hace presente como gozando de una fiesta mientras que la guitarra de WINGFIELD, más adelante, se centra en tensiones surrealistas con su garbo tan especial. La dupla de ‘Journey North, Part 1’ y ‘Tetralogical’ comienza con un ejercicio de volátil minimalismo para luego virar a un dinamismo alegre donde las jubilosas interacciones de guitarra, saxo y teclado se esparcen en una elegante complacencia. La atmósfera cordial que exuda el motif es manejado con interesantes variantes que implacablemente nos llevan a ciertos puntos culminantes de intensidad expresiva mientras la pieza se aproxima a su final. Sin duda, tenemos en ‘Tetralogical’ un bello cénit de lirismo dentro del disco.


‘Hush Hush’ es otra breve pieza intermedia que también sirve para instalar un efímero clima de inquietud sombría, con lo cual se prepara el terreno para la emergencia de ‘In The House’ con sus vitalistas expresiones de elegante luminosidad. En cierta medida se conecta su espíritu nuclear con el de ‘Tetralogical’ pero también hay rezagos de ‘Parallax’. En verdad que la compañía de colaboradores de la que goza el maestro WINGFIELD en la presente ocasión le permite establecer algunos puentes con el paradigma de PAT METHENY, pero claro, muy lejos está nuestro héroe británico de convertirse en facsímil de cualquier otro gran personaje de la avanzada jazzera mundial cuando él mismo tiene su propio nicho creativo. ‘Meiko’ regresa de lleno a la zona del lirismo flotante desarrollado sobre una ingeniería rítmica particularmente compleja. Volvemos a la secuencia de miniatura y tema cabalmente desarrollado con la secuencia de ‘Journey North, Part 2’ y ‘The Drawn Conclusion’, siendo así que la primera conserva un cromatismo sereno cuya calma expone un pertinente contrapunto a lo que viene con el siguiente tema. En efecto, el groove esencial de ‘The Drawn Conclusion’ nos hace recordar un poco a la época de mediados de los 70s de los WEATHER REPORT, pero ante todo, nos hace sentir que la esencia histórica de WINGFIELD crea nexos con la última etapa de EARTHWORKS (aquel proyecto final del inolvidable BILL BRUFORD). Claro está, con el rango protagónico que ocupa la guitarra de WINGFIELD en una rivalidad fraterna con el saxo de Ballamy, el entramado instrumental adquiere un nervio muy particular. Los últimos 8 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Crypto Realist’, pieza que reincide grácil y convincentemente en las vibraciones free-jazzeras de ‘The Drawn Conclusion’ mientras incorpora excelsos factores de vibrante lirismo.  El ambiente y el dinamismo empleados aquí son decisivamente más serenos que en otras piezas precedentes del repertorio, lo cual es estrictamente funcional para la designación de una bastante efectiva aureola contemplativa a las instancias finales del álbum. Bien se puede interpretar la armazón de esta pieza como un paisaje de los primeros destellos del nuevo amanecer que se muestra ante los ojos de quienes acaban de despertar de un prolongado letargo invernal. 


En una de sus más bellas cantatas de temática religiosa, el maestro JOHANN SEBASTIAN BACH nos invocaba Wachet auf, ruft uns die Stimme (“Despertad, nos llama la voz”) en el primer tercio del siglo XVIII; ahora, en el nuevo milenio, el maestro de la vanguardia jazz-progresiva MARK WINGFIELD nos hace el mismo clamor con este disco cuya aguda y sinuosa policromía le convierte en una de las reediciones más notables del año 2017. Recomendable al 100%, el álbum “Sleeper Street” nos exhorta a mantener una vigilia atenta con el propósito de disfrutar de un exquisito deleite estético, y de paso, a recordar por qué WINGFIELD merece un lugar en el panteón de los más excelsos creadores de los últimos decenios. 


Muestras de “Sleeper Street”.-
The Drawn Conclusion:  https://markwingfield-moonjune.bandcamp.com/track/the-drawn-conclusion   

Sunday, July 09, 2017

BUBBLEMATH: la alucinada renovación molecular del rock progresivo estadounidense


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

BUBBLEMATH es el grupo al cual prestamos hoy toda nuestra atención por causa de su más reciente trabajo fonográfico, el mismo que se titula “Edit Peptide” y fue muy publicado hace muy poco por el sello Cuneiform Records, más exactamente, a fines de mayo pasado. Se trata del segundo disco de este grupo, siendo el primero “Such Fine Particles Of The Universe”… ¡y data del año 2001! Tras este largo paréntesis vuelve al ruedo este grupo con la misma conformación de aquel entonces: Blake Albinson [guitarras eléctrica, acústica y clásica, teclados, saxofón tenor y voz], Jay Burritt [bajos con y sin trastes, contrabajo eléctrico, sintetizador bajo y voz], Kai Esbensen [teclados y voz], James Flagg [batería, percusión y voz] y Jonathan G. Smith [voz, guitarras eléctrica y acústica, flauta, clarinete, campanas, gong, glockenspiel, xilófono, dulcémele, mandolina y banjo]. BUBBLEMATH tuvo su origen en el año 1995 en Mineápolis, Minnesota, logrando agrupar a su alineación definitiva tres años después. El estilo progresivo del grupo es abiertamente ecléctico con una actitud vanguardista que de forma implacable se vale de lo absurdo y lo humorístico para delinear, retorcer, deconstruir y refinar estructuras melódicas, swings, atmósferas y cadencias. En el cosmos musical de BUBBLEMATH no es habitual que una melodía, un esquema melódico o un compás dure mucho a través de los complejos y bien afiatados juegos de diversidad que suelen asentar sus composiciones. Bueno, veamos, apreciemos y degustemos cuidadosamente los detalles de “Edit Peptide”. 


Con la dupla inicial de ‘Routine Maintenance’ y ‘Avoid That Eye Candy’ ya disfrutamos de una exquisita vía de entrada donde podemos empezarnos a acostumbrar a los ingeniosos juegos de policromías que el grupo es capaz de desarrollar en sus esquemas melódicos y sus respectivos arreglos integrales. Nada más ni nada menos que 16 ½ minutos son los que ocupa este par de canciones. ‘Routine Maintenance’ se sitúa cómodamente en los terrenos de GENTLE GIANT y FRANK ZAPPA. Respecto a lo primero, el grupo crea afinidades con los filtros de los primeros ECHOLYN y los actuales ADVENT; respecto a lo segundo, y valiéndose del filtro de sus geniales compatriotas de FROGG CAFÉ y THINKING PLAGUE, el ensamble acentúa solventemente las dosis habituales de neurosis y espíritu travieso que resultan habituales al trabajar con paradigmas musicales tan “retorcidos”. Los guitarreos ostentan una musculatura inapelablemente filuda mientras la dupla rítmica elabora dosis sobrehumanas de enajenada complejidad a lo largo de la pieza. Los momentos más serenos logran efectivamente aliviar la tensión predominante, inevitablemente imperante: de hecho, la sección epilogar es la máxima expresión de este jovial dadaísmo con sus cortantes juegos disruptivos donde los instantes silenciosos empujan eficazmente a los saltarines riffs conclusivos. ¿Cómo hará la banda para seguir adelante con el disco cuando ya en su tema de apertura hay un cénit del mismo? Pues ‘Avoid That Eye Candy’ responde a esta pregunta exhibiendo un grácil ejercicio de jovialidad melódica donde la latente neurosis ahora se recubre de un manto de juguetón optimismo. El bloque rítmico le da un efectivo talante jazz-progresivo a la canción mientras ésta mantiene su lirismo nuclear con una consistencia bárbara. Una vez puestas en claro las reglas de juego de este quinteto, la canción ‘Perpetual Notion’ se encarga de exponer una exhibición matizada del vigor épico y vivaracho que marca las insignias estéticas de cada integrante de BUBBLEMATH. Si las referencias a FROGG CAFÉ y ADVENT siguen sonando casi obligatorias, también hay que hacer referencias a la tradición jazz-rockera en aquellos pasajes donde la dupla rítmica trabaja con un groove recurrente. Claro está, una vez que entran a tallar las variantes rítmicas y de ambiente, lo progresivo impone sus tablas de la ley en directo coqueteo con el rock-in-opposition (en su dimensión jovial). Otro cénit de un álbum que pinta que se va a prolongar como un clímax incesante y persistente: esta canción encarna la noción perpetua de ello. 

La cuarta pieza del disco se titula ‘A Void That I Can Depart To’ y es la segunda más larga del disco con sus 10 minutos de duración. Su línea de trabajo es abiertamente lírica, dejando que la amalgama de todos los motivos que se van sucediendo y alternando fluya con una engañosa apariencia de sencillez. Algunos pasajes incluso nos hacen recordar a la candidez mágica del paradigma Yessiano. Parece que esta sexta canción del álbum ha instaurado un referente importante pues el esquema general de ‘Get A Lawn’ también refuerza notoriamente la lucidez lírica mientras reabre caminos de sofisticada extroversión. La banda está en estos momentos bien metida en la foresta estilística de unos ECHOLYN, dedicada a edificar allí una choza progresiva donde también hay cabida para los delirios policromáticos que habían imperado en la primera canción del disco. Vale la pena resaltar que en ‘Get A Lawn’ hallamos algunos de los mejores solos de sintetizador del álbum. Hay un efecto de sonido de grillos, pequeñas aves y suaves brisas del bosque que une a esta canción con la siguiente, que se titula ‘Making Light Of Traffic’. la misión de esta canción es la de volver de lleno a la polenta electrizantemente ecléctica de las canciones #1 y #3. La majestuosidad y la espiritualidad dadaísta se hermanan de una manera perfectamente compacta mientras la multivocidad musical en curso abre campo para el lucimiento de percusiones tonales y el saxo en medio de los habituales despliegues virtuosos a cargo de las guitarras y los teclados que son de rigueur. Se confirman nuestras sospechas de que el repertorio del álbum es un continuum de plenitudes climáticas que no tienen cómo cesar. Nos vamos acercando al final del repertorio cuando llegamos a la canción que porta el perturbador título de ‘Destiny Repeats Itself’ (¿será una alusión al amor fati que Nietzsche proclama como la entereza moral del Übermensch?). Los mismos efectos de sonido que hilaron el nexo entre las canciones #5 y #6 regresan para introducirnos a esta séptima canción, la cual regresa parcialmente a la faceta jazz-rockera de BUBBLEMATH para darle una renovada intensidad al esquema compositivo ideado para la ocasión.


La pieza titulada ‘The Sensual Con’ es la encargada de proporcionar un broche fabuloso a un disco que no merecía menos que eso, y cómo se puede hacer eso sino reforzando por última vez los delirios Zappianos y los coqueteos con la dimensión surrealistamente jovial del rock-in-opposition. Ésta es la estrategia que se usa en ‘The Sensual Con’, cuya esencia estructural se sostiene básicamente en una exorbitante síntesis de los delirios exquisitos de la primera canción y las celestiales diabluras de la tercera, mientras recibe algún impacto ocasional de los grooves predominantes en las dos canciones precedentes. Esto fue todo con “Edit Peptide”, un disco que es algo más que un simple disco; es una muestra de laboratorio de cómo varios subterfugios del polivalente discurso del rock progresivo pueden fundirse y remodelarse en una renovación molecular que mantiene a dicho discurso totalmente fresco para el segundo decenio del nuevo milenio. BUBBLEMATH se han lucido al 500% con este disco y al 500% lo recomendamos.

Thursday, July 06, 2017

Segunda fantasía progresiva en la dimensión onírica de KANT FREUD KAFKA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

KANT FREUD KAFKA vuelven a la carga y lo hacen con un bello disco titulado “Onírico”. El líder de esta asociación, Javi Herrera, sigue valiéndose de su arsenal de batería e instrumentos virtuales para focalizar el meticuloso y abundante ensamble instrumental que le acompaña a lo largo del trayecto plasmado en el repertorio de los seis temas de “Onírico”. Se hacen presentes los guitarristas Germán Fafian y Pol Sánchez, el bajista Daniel Fernández Campos, Rafael Pacha al salterio, las guitarras acústicas, la mandolina y el bouzouki, el ensamble de cuerdas conformado por Cecilia Burguera (violín), Mónica Cruzata (viola), Queralt García (cello) y Dick Them (contrabajo), Guillem Vilaral, al oboe y el corno inglés, y Mandharu, a las percusiones. También están la cantante Alia Herrera y la bailarina de claqué Andrea Herrera a disposición de lo que se exija en algún momento del desarrollo del repertorio integrado en “Onírico”, disco publicado a mediados de abril pasado. Veamos ahora los detalles del mismo.


Durando poco menos de 9 ½ minutos, ‘Insomnio De Una Noche De Verano’ abre el repertorio con una prestancia magnífica cuyas múltiples dimensiones de musicalidad ostentan una integral autoridad. El dinamismo recurrente de la pieza es sigiloso y ceremonioso, pero siempre late ahí la tensión de cuando se aguarda alguna repentina irrupción de algo… algo que nos haga levitar o algo que nos haga despertar. La primera sección está dirigida por los fraseos de piano mientras las maderas elaboran sobrias florituras; una segunda sección nos lleva por un sendero cósmico donde los paradigmas del PINK FLOYD de la primera mitad de los 70s, los UNIVERS ZERO y los GENESIS de las mejores épocas se conjugan para pintar un solvente paisaje de intensa interioridad. El solo de guitarra resulta fundamental para gestar una auténtica garra expresiva en medio de este paisaje musical. A continuación sigue el tema ‘Dulces Sueños’, el cual opera inicialmente como desembocadura del etéreo epílogo de la pieza de inicio. Esta vez nos movemos conscientemente en territorio académico, realzándose el aspecto sinfónico del lenguaje progresivo pero con un énfasis en atmósferas llenas de incertidumbre racional y decadencia emocional. La tercera pieza del álbum es también la más extensa del mismo con sus casi 11 minutos de duración y se titula ‘És Quan Dormo Que Hi Veig Clar’. El título es claramente desafiante ante los monstruos de la razón al reivindicar que la claridad exenta de artificios y monstruosidades llega con la entrega total a lo onírico, y mucho de ello se refleja en el esquema sonoro diseñado específicamente para la pieza en cuestión. En efecto, ‘És Quan Dormo Que Hi Veig Clar’ comienza en medio de una neblina grisácea penetrada por una densidad que tiene algo de relajante y también, por contraste, algo de inquietante. En una segunda instancia, el tema vira hacia un clima de rock lento bañado por aguas progresivamente estilizadas que se sitúa a medio camino entre el estándar del CAMEL post-80s y la balada de DREAM THEATER. Cuando las cosas se tornan realmente intensas, la fiereza rockera siempre latente se hace patente con una hidalguía atrapante: lo que suena en este momento es una perfecta cruza de retro-prog (a lo KARMACANIC) y prog-metal meticulosamente labrado por lo melódico. Es una pena que ese interludio no dure un poco más, pero es que es tiempo de que emerja una nueva sección introspectiva, siempre bajo la guía del piano, pasando pronto a un majestuoso clímax final donde la vitalidad melódica se explaya en todo su fulgor. 

Definitivamente, con el tema #3, el repertorio de “Onírico” llega a un cénit definitorio y tenemos a continuación al cuarto tema con el binario título de ‘Vida Y Muerte’ que tiene el designio de suceder a ‘És Quan Dormo Que Hi Veig Clar’. Exhibiendo un nuevo ejercicio de prestancia progresiva bajo el impacto de la segunda sección de ‘Insomnio De Una Noche De Verano’ más el esplendor esencial de la canción precedente, sale bien parado de tal misión. En la parte cantada se da un manifiesto claro de la genialidad creativa del grupo a la hora de desarrollar climas inquietantes bajo una atmósfera relativamente sutil: en tal sentido, los arreglos de cuerdas y la interacción de piano y celesta se hermanan en una contundente armazón sónica que más parece producto del arte de la imagen que del arte del ruido. Según advertimos, el cénit del álbum que estamos reseñando todavía tiene fuelle para seguir ahodando en el presente despliegue de claroscura grandiosidad. Cuando llega el turno de ‘A Nightmare On Major St.’, el ensamble de KANT FREUD KAFKA se dispone a desarrollar una ambientación semejante a varios estándares de los últimos discos de PORCUPINE TREE y la faceta más épica de los solistas de STEVEN WILSON. El asunto pinta ágil y denso simultáneamente, y en el caso de la pieza que se está mostrando ante nuestros oídos, también se nota un acento melancólico en el canto masculino, dejándose lo mágico para el canto femenino. Justamente esta dupla vocal proporciona una vitalista vibración teatral al asunto, el cual también tiene algo de los ISILDUR’S BANE de los últimos tiempos. Las cosas llegan a su momento final con ‘Awakenings’, tema que ocupa un espacio de 9 minutos y que hereda en su prólogo buena parte de la melancolía ceremoniosa de la pieza precedente. Pero nos toma por sorpresa un viraje hacia lo sinfónico desde antes de llegar a la frontera del segundo minuto. La cosa se pone muy a tono con los modelos de CAMEL y GENESIS pero con la presencia de las cuerdas folclóricas también adquieren un agradable matiz bucólico (tal vez en línea con los anglo-escandinavos de THIEVES’ KITCHEN). Los factores aflamencados de guitarra española y zapateo se asientan naturalmente en medio de los respectivos solos de guitarra y de sintetizador. Definitivamente, la poderosa aura de esplendor que transmite el bloque instrumental en curso refleja una atmósfera de nuevo amanecer, una nueva luz que emerge para obligarnos a despertar y abrir los ojos.


“Onírico” exhibe una evolución de la visión musical de KANT FREUD KAFKA hacia las facetas más atmosféricas e inquietantes que el ensamble dirigido por Javi Herrera se ha planteado como su norte particular dentro de las diversas posibilidades que se abren desde el seno del ideal del rock progresivo... especialmente en nuestros tiempos. La música de KFK aspira a tener una cualidad narrativa en su cosmos de estrategias musicales, y en tal sentido, “Onírico”, su segund a fantasía progresiva, encarna un cumplimiento cabal de esta ambición estética. ¡Disco altamente recomendado! 


Muestras de “Onírico”.-

Monday, July 03, 2017

Se devela un excelente misterio de la nueva vanguardia progresiva argentina: NAU ALETHEIA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme placer de presentar a la joven banda argentina de rock progresivo NAU ALETHEIA, por motivo de la reciente publicación de su primer trabajo de larga duración “Los Misterios De Eleusis”. Más exactamente, dicha publicación tuvo lugar en el pasado mes de marzo por vía del sello Viajero Inmóvil; el grupo ya había publicado previamente un EP homónimo en el año 2016, pero es ahora que se da el verdadero develamiento del grupo (y no olvidemos que aletheia significa verdad como develamiento en la tradición de la filosofía griega antigua). Los integrantes de NAU ALETHEIA son Álvar Llusá-Damiani [violín, guitarras eléctricas y acústicas], Gabriel Herrera [teclados, secuenciador y guitarra eléctrica ocasional], Juan Pablo González [bajos con y sin trastes] y Ezequiel Bonani [batería]. Su propuesta es ecléctica con una versátil apertura a lo sinfónico, lo Crimsoniano y lo fusionesco, abriéndose también a recursos pastorales, fusionescos y de cámara contemporánea con una gracilidad bien compacta. En el transcurso del repertorio contenido en “Los Misterios De Eleusis” – que desde ya calificamos como uno de los ítems progresivos más excelentes que han emergido del país argentino no solo en el presente año 2017 sino en lo que va del nuevo milenio –, el cuarteto protagónico cuenta con las ocasionales colaboraciones de una nutrida cantidad de cómplices de aventuras musicales: el saxofonista Lucas Zampi, los flautistas Emilio Ariza, Camila González y Natalia Abate, el percusionista Adrián Foppiano, el oboísta Lucas Misael Cuadra, el clarinetista Nicolás Ruggiero, el fagotista Ítalo Antúnez, además de los aportes vocales de Tiziana Rocca y Guadalupe Hidalgo. Como se puede anticipar, el grupo apuesta por articular una meticulosa ingeniería de sonoridades polícromas: revelemos ahora los misterios del repertorio de este disco para evaluar con mayor esmero los logros concretos de esta estrategia estética.


La dupla de ‘Nordenskjöld’ e ‘Infancia Diamantina’ ocupa los primeros 11 ¼ minutos del álbum tomando por asalto a nuestros sentidos y cautivándolos en una experiencia melómana pletórica. Las ilaciones multitemáticas están armadas con un espíritu valiente y un desparpajo osado, siempre mediando la inteligencia para que la espiral arquitectónica en curso pueda engranar todos los diversos recursos sonoros en una unidad. Definivitamente, en el caso de ‘Nordenskjöld’ se da una prioridad del factor oscurantista, la misma que sabe otorgar a la abrumadora densidad reinante un aura exquisita. Una vez plasmada esta espiritualidad inquietante, ‘Infancia Diamantina’ emerge en un viraje hacia un lirismo sereno de talante contemplativo, aunque cabe acotar que dicho viraje no es radical pues hay espacios momentáneos para nuevas manifestaciones de aguerrida musculatura; dichos espacios no son interrupciones sino matices refrescantes inesperados. Así las cosas, con la emergencia de ‘Fotofobia’ – que con sus poco más de 7 ¼ minutos de duración se erige en la pieza más extensa del disco – las cosas solo pueden ir engrandeciendo su majestuosidad esencial. La estructura general de esta pieza se centra en el predominio de un sinfonismo elástico y frondoso, situado a medio camino entre lo otoñal y lo siniestro pero manejado con una delicadeza tal que nunca llega a lo chocantemente tétrico. Con el empleo de un breve interludio en clave de hard  rock y de una prestancia vitalista en el ceremonioso epílogo (curioso híbrido de GENESIS y PINK FLOYD), el grupo conquista un cénit decisivo del álbum. ‘La Semana’ sigue a continuación para explorar otras facetas más ágiles de la polivalente agenda musical de NAU ALETHEIA. Esta vez es el dinamismo propio del discurso jazz-rockero el que se encarga de asentar el sofisticado groove de la pieza (una de las mejores intervenciones de la dupla rítmica en todo el disco), siendo así que su diagrama melódico se beneficia con una refrescante vivacidad. Los fraseos del violín, que en los temas #1 y #3 se centraban en matices densos, ahora exhiben una plasticidad fulgurosa. El solo de saxo que entra a tallar en algún momento funciona como complemento perfecto para el violín. 

‘Octaedro’ sigue en cierta medida la senda trazada por la pieza precedente pero con una robustez rockera más pronunciada y un groove un poco más directo, tanto en los pasajes aguerridos como en los más calmados. Se puede decir que aquí se notan tanto los legados del sinfonismo italiano (OSANNA, ALPHATAURUS) como las confluencias con el prog argentino contemporáneo (LÁQUESIS, ÜNDER LINDEN). Aunque dura más de 4 minutos, ojalá que hubiese durado un poco más porque a verdad es que ‘Octaedro’ goza de un gancho irresistible. Con el engarce de la miniatura ‘Interludio’ y ‘Mates’ tenemos un breve momento de placidez bajo la guía de la guitarra acústica antes de que el grupo vuelva a explorar los motivos más vibrantes de su eclecticismo. ‘Mates’ puede muy bien describirse como una inspirada síntesis de los temas #1, #3 y #5, con un cierto predominio de la aureola lírica del segundo de éstos. bajo el bello título de ‘Y El Verano DejóUna Brisa’ se muestra una bellísima pieza que nos remite al paradigma de ANTHONY PHILLIPS con etéreos añadidos que parecen inspirados en el discurso post-rockero, aunque con un matiz sinfónico inocultable. Una vez más, tenemos aquí una pieza cautivadora que nos deja deseando que se hubiese extendido un poco más, pero bueno, el disco tiene que seguir adelante y ahora llega el turno de ‘Sangre De Estatua’. Este tema tampoco está nada mal, y de hecho, nos parece que instaura otro momento cumbre con su gallardía melódica, la cual tiene mucho de Cameliana y Genesiana mientras se complace en manifestar su estilizada solidez sonora (hay afinidades con sus compatriotas de FOBOS así como con bandas italianas de peso como NOT A GOOD SIGN y PHOENIX AGAIN). El broche de oro de “Los Misterios De Eleusis” llega con la dupla de ‘Infancia Diamantina (Reprise)’ y ‘Menocchio (A Domenico Scandella)’: como es de esperar, la primera de estas piezas da un nuevo giro de tuerca a la faceta pastoral del grupo, mientras que la segunda nos brinda un épico ejercicio de restauración del legado de los inolvidables M.IA. en una ubérrima exhibición de exuberancia melódica. Hay ciertos lugares estratégicos para instalar alguno que otro truco extravagante; también están los arreglos de madera usados para enriquecer generosamente al solventemente afirmado núcleo temático. Un enorme cierre para el disco, sin duda.


Todo esto fue lo que nos brindó “Los Misterios De Eleusis” y la verdad es que no podemos sentirnos más dichosos. NAU ALETHEIA es un grupo que entra a las grandes ligas de la avanzada progresiva contemporánea de forma instantánea y por la puerta grande. Nos da la impresión de que cualquier elogio que podamos añadir o reiterar en esta parte final de la reseña puede sonar redundante o trivial, así que solo nos queda concluir que este disco es recomendado al 300% a todos los acérrimos amantes del rock artístico de todos los tiempos y lugares. Definitivamente, es un triunfo nada misterioso del rock progresivo argentino contemporáneo. 


Muestras de “Los Misterios De Eleusis”.-
Sangre De Estatua: https://naualetheia.bandcamp.com/track/sangre-de-estatua

Saturday, July 01, 2017

El bestiario progresivamente literario de THE CIRCLE PROJECT


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Demorando un poco nuestra tardanza como cantaba Germán Coppini en una de las canciones más populares de GOLPES BAJOS, nos ponemos ahora a reseñar “Bestiario”, un disco publicado en la primera mitad del mes de octubre del año 2016 por un ensamble muy especial: THE CIRCLE PROJECT. Este ensamble surge de la inquietud de varios músicos, melómanos y escritores por aunar las creatividades específicas de la música y la literatura sobre la base de las ambiciones intelectuales del art-rock. El repertorio de “Bestiario”, genuino concept-album, alterna minúsculas secciones narradas y piezas propiamente musicales, lo cual realza oportunamente la inspiración literaria con que se motivó el origen y ulterior desarrollo de este proyecto: es como abrir la caja del espíritu a través de las posibilidades que el arte nos da para entender la realidad de algunos mundos posibles. Los músicos constantes de THE CIRCLE PROJECT son Rafael Pacha [guitarras, teclados, mandolina, banjo, bajo, flauta, percusión, autoarpa, mellotrón], Germán Fafián [guitarras, teclados, bajo, batería y mellotrón] y Raúl Díaz [teclados, batería y pad], siendo cruciales las presencias recurrentes de Ana Marín [bajos eléctricos con y sin trastes] y Javi Herrera [batería y voz]. El nutrido ensamble de apoyo ocasional se completa con José Carbadillo [solos de guitarra], Manoel García [guitarra acústica], Daniel F. Campañá [voz y coros], Aser Nova [batería, berenjenas y cencerro], Clara Morant [voz], Alexandro Baldassarini [narraciones] y Amador Gásquez [voz]. Por supuesto, también hay aportantes creativos en lo literario y para eso está Carlos Romeo, quien se hace cargo de todas las letras (salvo en el sexto tema del álbum ‘Equus Neptunialis’, cuya letra pertenece a Pachas). También aparecen como figuras importantes de la logística de THE CIRCLE PROJECT los productores Ángel G. Lajarín (quien funge también de manager, además de realizar el diseño gráfico y arte del disco) y Patricia García (quien además hizo la transcripción del manual del disco).

Con la ilación del monólogo de ‘Manual De Criptozoología – Prólogo’ y la pieza instrumental homónima se da el puntapié inicial al repertorio: esta última exhibe una musicalidad cristalina bajo la guía de la guitarra solista y con un bien equilibrado ropaje de los diversos teclados que entran en acción. Los aires de CAMEL y GENESIS se hacen notar hasta cierto punto pero el arreglo global se condice más con el paradigma de THE ALAN PARSONS PROJECT. Algo totalmente inesperado, en el sentido de ser una grata sorpresa, nos depara el arribo de ‘Equus Neptunialis’, una pieza majestuosa cuyas vibraciones místicas son manejadas en primera instancia con una luminosidad evocativa y melancólica, pasando finalmente a un clímax bizarro donde las líneas de las guitarras se desdoblan en explosivos retorcimientos flotantes mientras el esquema rítmico labora un groove sutilmente complejo donde el señorío reinante puede acomodar la expansión de su fulgor esencial. ‘Xiuló Farcit’ nos remite a una mezcla de sinfonismo moderno y prog clásico dentro de su esquema de balada: los paradigmas del GENESIS de la segunda mitad de los 70s, el MARILLION de los primeros años y THE ALAN PARSONS PROJECT se conjugan sabiamente bajo una aureola contemplativa que se impone sin aspavientos, simple y llanamente dejándose llevar por la intensidad emocional que brota del desarrollo melódico en curso y del talante apasionado del canto. Por su parte, ‘El Hada De Las Volutas De Humo’ emerge para cumplir con la misión de explayarse en sonoridades etéreas donde lo introspectivo se deja arropar por volátiles capas de teclado, las cuales se ornamentan ocasionalmente con retazos de guitarra y cálidos laminados de flauta. El fulgor bucólico que impera aquí se reviste efectivamente de una amable nebulosidad cósmica. Bien puede ser apreciada esta canción como la otra cara de ‘Equus Neptunialis’.


Cuando llega el turno de ‘Hyosube’, el grupo vuelve a subir la dosis de expresividad rockera, siendo así que el empleo de un compás no demasiado rápido conlleva un realce dramático: para este fin, el canto funciona a las mil maravillas, así como el solo de guitarra. El dinamismo del desarrollo temático es manejado con buen pulso, algo que nos prepara para recibir la ambientación central de la siguiente canción, ‘Pectoide Verde’: ésta apunta a un vigor más pronunciado que el de la canción precedente pero su agilidad tiene una orientación decididamente centrada en un intermedio entre el AOR y el pop-rock. Podemos ver aquí una mezcla del ASIA de los dos primeros álbumes y el FOREIGNER de la época 81-84. Los dos temas más extensos del disco son ‘Umátodo Obscuro’ y ‘Nubes Vivere’, durando casi 9 minutos y 8 minutos, respectivamente. ‘Umátodo Obscuro’ brilla con luz propia a punta de aguerrida vitalidad; en efecto, tenemos aquí a la canción más filuda del álbum mientras elabora un ambiente sólidamente pulido bajo pautas típicamente progresivas. Aunque su musculatura no llega a igualar a la de ‘Hyosube’, sin duda hay aquí una acentuación épica en la ilación de los diversos motivos melódicos, a veces creando algunos matices tétricos. Ya desde el tono calmado del prólogo se sospechaba que un despliegue de intensidad rockera nos aguardaba en el horizonte próximo, y las sospechas se confirman cabalmente. Mientras se instaura un interludio etéreo que combina lo manierista con lo espacial, se prepara el terreno para un glorioso cierre en clave neo-progresiva (como el mejor PENDRAGON) para los tres últimos minutos. Por su parte, ‘Nubes Vivere’ se remonta hacia la dimensión más vulnerable de la naturaleza humana explotando el formato de balada sinfónica en un punto intermedio entre los GENESIS de fines de los 70s y los CAMEL de la etapa 76-78. Muy efectiva la realización de las alternancias entre los cantos masculino y femenino, así como el juego de mutuas transversalidades entre las guitarras y los teclados, lográndose así un equilibrio melódico envolvente. Para el epílogo instrumental, el bloque sonora adopta una agradable aureola pastoral que nos hace recordar un poco al modo del lado folk de YES. Los últimos tres cuartos de minutos del disco están ocupados por la narración final de ‘Manual De Criptozoología – Epílogo’, siendo su aura netamente melancólica a través de su patente ceremoniosidad. 

Enormemente agradable ha resultado este paseo por el catálogo de bestias y criaturas musicales diversas que el colectivo de THE CIRCLE PROJECT ha diseñado para nosotros, los amantes del rock en general y los apreciadores del art-rock en particular. “Bestiario” tiene en la versatilidad de sus coloridos sónicos y la refinada estilización vertida en la ilación del repertorio sus cualidades más saltantes.  


Muestras de “Bestiario”.-

Wednesday, June 28, 2017

TAPROBAN y la pugna por llegar a las estrellas


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

TAPROBAN es el nombre de una banda italiana formada en Roma en la segunda mitad del último decenio del milenio pasado, y ahora lo traemos a colación por motivo de su más reciente trabajo fonográfico “Per Aspere Ad Astra”. Habiendo iniciado su existencia como cuarteto, el grupo pasó rápidamente a funcionar como trío, siendo así que cada uno de sus discos de estudio ha sido grabado con este formato: “Per Aspere Ad Astra”, que es el quinto disco de la banda, sucede por un lapso de 4 años al precedente, titulado “Strigma”, mientras que éste salió al mercado 7 años después del tercero, “Posidonian Fields”. Tras haber mantenido un ritmo sostenido de un disco por cada dos años para sus tres primeros trabajo, la actividad de los TAPROBAN se hizo más espaciada, pero siempre mantuvieron incólume su compromiso con el paradigma del rock sinfónico, creando así cercanas afinidades con otras abundantes bandas compatriotas que han venido emergiendo desde el revival de los 90s. El grupo está actualmente conformado por el trío de De Rossi, Roberto Vitelli [bajo, pedales bajos y guitarras] y Ares Andreoni [batería y percusiones], y desde ya anticipamos que lo que nos ha brindado esta gente con “Per Aspera Ad Astra” resulta bastante interesante para los perpetuos amantes del progresivo sinfónico, pero mejor vayamos ahora a los detalles del disco... que dicho sea de paso, contiene algunas versiones nuevas de piezas originalmente incluidas en discos precedentes.


El álbum comienza a lo grande con ‘Outside Nowhere’, tema que dura nada menos que un cuarto de hora. Comenzando con un despliegue sinfónico regido bajo las pautas de las viejas escuelas de GENESIS y LE ORME, y caracterizado por una majestuosidad envolvente y serena, el cuerpo central se instala poco después a punta de ferviente luminosidad manierista en la que las persistentes influencias de LE ORME ahora se alimentan de añadidos toques al estilo de sus compatriotas de METAMORFOSI y el modelo Yessiano de la fulgurosa época 1971-2. Luego sigue otro motif en 9/8 donde el grupo explora unos matices más sobrios de su persistente pomposidad, casi haciendo una cruza entre GENESIS y TRIUMVIRAT. Su función es la de exponer un pasaje expresionista motivado por una especie de relax contemplativo antes de que la fastuosidad manierista vuelva al ruedo en todo su esplendor. Finalmente, el epílogo, construido sobre un compás lento bañado de estilizada ceremoniosidad, se centra en un lirismo. La miniatura ‘Fragments of Life’ brinda un recurso de lirismo pastoral en base al matrimonio del flotante sintetizador y las sobrias escalas de guitara acústica, siendo su función principal la de guiarnos hacia la emergencia de ‘Il Difficile Equilibrio Tra Sorgenti d’Energia’, tema que encarna el primer momento cumbre del disco. Su combinación de exquisito vitalismo e inspirada musculatura a la hora de hilar los diversos motifs que completan el conjunto melódico de la pieza sirven para exponer un recto ejercicio de esplendores y tensiones bajo un excelsamente inspirado ejercicio de sinfonismo. El solemne señorío que se impone en la sección final resulta vital para redondear la faena con admirable solvencia. Esto suena muy propio del peculiar universo italiano, tanto en su vieja escuela (ALPHATAURUS, METAMORFOSI, MUSEO ROSENBACH) como en las áreas de las nuevas generaciones (LA MASCHERA DI CERA, NUOVA ERA). ‘Ves Ml’ TaHghach’ prosigue por la huella del fantástico tema que acaba de concluir y capitaliza las enormes vibraciones fastuosas que conforman su núcleo sonoro para darle un nuevo giro de tuerca vigoroso al paradigma del sinfonismo de tenor pesado cuya raigambre en la primera generación progresiva italiana ya ha sido mencionada.


Las cosas viran hacia un esquema más cibernético con la consiguiente dupla de ‘Nexus’ y ‘D.I.A.N.A.’, la cual ocupa un espacio total de 9 minutos. ‘Nexus’ exhibe un clima abiertamente futurista donde los solos y ornamentos progresivos de los sintetizadores se encuadran en una peculiar mezcla del VANGELIS de los 80s y los PINK FLOYD de la etapa del “The Division Bell”. Cuando los teclados pasan a centrarse en la creación de capas envolventes, el saxofón del invitado Antonio Marangolo aporta unas florituras efectivas, y sí se anuncia el arribo de la sección cantada. Ésta pudo haber sido más larga pues el canto, sin ser particularmente virtuoso, encajaba muy bien dentro de la plasticidad cáusticamente plástica de la pieza. Pero bueno, la canción está diseñada para que el canto tenga una presencia muy breve a fin de que pueda instalarse para el epílogo un envolvente pasaje de piano. Por su parte, ‘D.I.A.N.A.’ (título que responde a las siglas de ‘Domotic Interface Artificial Neurological Android’) prosigue por esta línea cibernética e incluso ahonda en ella al modo de una cruza entre la dimensión electrónica de THE ALAN PARSONS PROJECT y la faceta más fastuosa de lo que aún quedaba de grandeza en los TANGERINE DREAM del periodo 80-83. Como su motif es repetitivo, aquí sí notamos que hay un aprovechamiento justo del tiempo empleado. ‘Agata Lost In The Mirror Whale’ es la pieza a cargo de devolver al ensamble de TAPROBAN al sendero del sinfonismo, y lo hace promoviendo una soltura sobria donde la grandilocuencia de turno se deja insuflar de una luminosa serenidad. En los pasajes finales, la reinante serenidad se alimenta de una mesurada dosis de vigor en una suerte de fulgor climático que, de todas formas, habrá de desembocar en un breve momento de calma. ‘Entwinings’ es un bello instrumental de corte Genesiano basado en orquestaciones mellotrónicas que se impulsan desde las escalas de piano que se explayan en el pilar. Se engaza este tema con el último del disco, el cual se titula ‘Octopus!’ y dura poco más de 6 ¼ minutos. Su prestancia extrovertida recibe herencias bien definidas de las piezas #3 y #4, con lo cual cumple con lo que parece ser su misión: completar el círculo del despliegue sonoro diseñado para el disco.



En nuestro balance final de “Per Aspera Ad Astra”, debemos apreciar a éste como un disco que tiene como mérito principal el de crear un puente entre la línea retro-progresiva y la más futurista dentro del actual enclave de la escena progresiva sinfónica italiana. La gente de TAPROBAN se ha lucido solventemente con este nuevo disco, el cual no defraudará a los acérrimos seguidores del rock sinfónico de ayer, hoy y siempre. 


Muestras de “Per Aspera Ad Astra”.-
Il Difficile Equilibrio Tra Sorgenti d’Energia: https://www.youtube.com/watch?v=2fPDKIAPMGc 

Monday, June 26, 2017

Los genios naturales de FRED FRITH y JOHN BUTCHER


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos remontamos al año 2014 para redescubrir la labor del fabuloso dúo de FRED FRITH y JOHN BUTCHER, tal como fue plasmada en el disco “The Natural Order”, disco publicado en noviembre del susodicho año 2014  a partir de una serie de improvisaciones grabadas durante una sesión que había tenido lugar 5 años antes – 11 de octubre del 2009, para ser exactos –, las mismas que pasaron a ser posteriormente mezcladas y masterizadas en muy espaciadas labores de ingeniería que tuvieron lugar en los años 2012 y 2013. El sello Northern Spy se hizo cargo de la publicación oficial de “The Natural Order” en la fecha antes indicada. Bueno, veamos ahora los detalles de esta extravagante exhibición de genialidad del avant-jazz.


‘That Unforgettable Line’ instaura un preciosamente perturbador inicio de las cosas con un ejercicio de zumbidos surrealistas; de esta forma, el terreno está preparado para la emergencia de ‘Delirium Perhaps’, un tema cuya ingeniería se centra en un despliegue de alucinadas oscilaciones abstractas cuya intensidad está a medio camino entre la ebullición y la ansiedad. Los siguientes 10 minutos del repertorio están ocupados por la dupla de ‘Dance First, Think Later’ y ‘Faults Of His Feet’. El primero de estos temas capitaliza el dinamismo extrovertido de la pieza precedente hasta llevarlo a renovados niveles de furia bizarra dentro del imperante deconstructivismo combativo del cual FRITH y BUTCHER son orgullosos embajadores. Los rasgueos finales de guitarra dan un aura majestuosa al epílogo. Por su parte, ‘Faults Of His Feet’ opera sobre un limbo de sigilosas incertidumbres que poco a poco van orientándose por su propio camino de luz hacia un foco preciso (en el sentido menos convencional de este adjetivo). La exhibición de frenesí sonoro desde poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto parece manifestar una actitud celebratoria de la certeza encontrada. Y tras el jolgorio llega una calma de tenor bastante lírico, por cierto. El quinto tema del álbum es el más extenso, ocupando un espacio de 13 ½ minutos y ostentando el sugerente título de ‘Colour Of An Eye Half Seen’. Su esquema de trabajo parece sintetizar los de los dos viajes precedentes, dando cierta prioridad al talante exploratorio de ‘Faults Of His Feet’. Pero además, está la novedad de que los músicos ponen la comunión de sus ingenios individuales al servicio de la investigación en las claves más sutiles y etéreas de su mapamundi común. Los momentos de exaltación de los fraseos del saxo o los efectos de guitarra más agresivos son muy breves y muy distanciados, prefiriéndose trabajar con climas cuyas patentes señales inquietantes sean enmarcadas en un encuadre flotante. He aquí la expresión esencial del arribo de la psicodelia dentro del discurso del free-jazz contaminado por el inmortal ideario de la musique concrete.  

‘Turning Away In Time’ sucede al precedente ejercicio de densos y nebulosos retazos siderales con la estrategia de ahondamiento en los aspectos más sutiles del enfoque musical en curso. Con su parca duración de 3 minutos, su atmósfera grisácea se siente, en cierto modo, cálida y relajada, incluso ostentando algunos momentos de auténtico lirismo. Con la dupla de ‘The Welts, The Squeaks, The Belts, The Shrieks’ y ‘Butterflies Of Vertigo’, el dúo sigue expandiendo los recursos y perífrasis posmodernos que guían a su particular aventura. ‘The Welts, The Squeaks, The Belts, The Shrieks’ no es una pieza mucho más extensa que la precedente, pero es, sin duda, totalmente distinta: su enfoque es aguerrido y saltarín desde una alborotada neurosis que parece hallar en las libres formas no un mecanismo de expresión sino un camino de furia surrealista. Mientras tanto, ‘Butterflies Of Vertigo’ exhibe un posicionamiento de retorno a las vitalidades cautivadoramente bizarras de los temas 2-4, siendo así que las diferentes atmósferas que se van sucediendo saben encontrar su suelo común en una imparable vivacidad inquietante. Los climas sugerentes que se van armando durante el último minuto y cuarto crean una soltura renovadora bastante convincente. ‘Be Again, Be Again’ encarna otro momentum de majestuosa exaltación deconstructiva donde la faceta más furiosa del dúo se impone con un señorío tan extravagante como rutilante. Hay líneas de saxo que exploran matices que parecen verídicamente irreales mientras las cuerdas de la guitarra se remontan a nuevos universos sonoros., cosmos nada cósmicos cuya regla absolutista es que ninguna estructura debe durar mucho. En cuanto a su magnificencia sonora integral, se puede definir a ‘Be Again, Be Again’ como el acabamiento de la cosecha de ‘Colour Of An Eye Half Seen’ que se había iniciado con ‘Turning Away In Time’. En fin, durando casi 9 minutos, ‘Accomodating The Mess’ se hace cargo de cerrar el repertorio con una estrategia de realce de los aspectos más flotantes de la línea trabajo que se articuló a lo largo del álbum. De hecho, hay una intensidad más filuda en los juegos con los intervalos silenciosos, lo cual sirve como innegable catapulta para los chispazos expresionistas de los sonidos reales.


Todo esto fue “The Natural Order”, un testimonio bastante gráfico del modo en que el caos se erige como un nuevo cosmos bajo nuevas concepciones de la orientación y el enfoque dentro del siempre impredecible (y siempre inquietante) mundo del free-jazz contemporáneo. Este orden natural explayado a través del arte del ruido no es sino la revelación de los genios naturales de FRED FRITH y JOHN BUTCHER. Ni más ni menos. 


Muestras de “The Natural Order”.-

Saturday, June 24, 2017

ATAVISMO o la acción de la pasión prog-psicodélica contra la inercia


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de celebrar la música del grupo ATAVISMO, uno de los más notables de la actual avanzada rockera del sur de España (el grupo en cuestión es de Algeciras, provincia de Cádiz), por motivo del reciente lanzamiento al mercado de su segundo disco “Inerte”. Ha sido el sello sueco Temple Of Torturous Records el que se hizo cargo de publicar este trabajo tanto en CD como en vinilo: la fecha de la publicación fue el 7 de abril pasado. La alineación de ATAVISMO congrega a expatriados de VIAJE A 800 y MIND!, y ya tiene en su CV un disco precedente del año 2015 que se titula “Desintegración”, además de un EP compartido con el grupo GRAJO y algunas otras ediciones breves. Para ser más específicos, los integrantes de este ensamble son Pot [guitarra, sintetizadores y canto], Pow [batería y canto] y Matt [bajo]. La verdad que es un grupo que vive día a día para crear aportes nuevos para el ideal del rock progresivo psicodélico.


Pone en marcha las cosas ‘Pan Y Dolor’, un temazo que funciona a las mil maravillas como punto inaugural de la experiencia de “Inerte”. En efecto, su vitalidad esencial está plagada de gancho y contagioso fulgor rockero. Se hacen notar ciertos ribetes aflamencados en muchos de los fraseos elaborados por la guitarra mientras la dupla rítmica preserva un cálido pulso en el sustento del esquema temático creado para la ocasión. La alternancia de secciones instrumentales y cantadas va fluyendo con un encanto arrollador hasta que a mitad de camino todo se detiene para virar hacia un dinamismo cósmico cuya imperiosa languidez nos remite tanto al estándar del post-rock como a aquella añeja magia tan significativa que nos dejó el paradigma de los PINK FLOYD de la etapa 69-75. Tras este interludio se retoma el primer cuerpo musical pero con el debido impacto recibido por aquél: de esta forma, el tajante final se siente particularmente conmovedor. A continuación, el grupo nos brinda ‘El Sueño’ – a la sazón, el tema más extenso del disco con sus poco más de 11 ¼ minutos de duración –, una pieza que cumple con la señorial misión de crear un cénit majestuoso para la ideología estética de ATAVISMO. Metido en una encrucijada entre las tradiciones del stoner, el rock pesado clásico y el space-rock, el encuadre sonoro gestado por el grupo va fluyendo ágil y robustamente sobre un groove razonablemente complejo que va alternando entre los compases de 6/4 y 5/4. ‘La Maldición Del Zisco’ nos lleva de la mano hacia la segunda mitad del repertorio y lo hace con un swing ostentosamente cadencioso que permite a los aportes de guitarra y sintetizador trabajar con texturas a la hora de instalar el centro temático. Por su parte, la dupla rítmica hace gala de una firmeza constructiva para que el swing pueda sostener la consistencia de la pieza mientras se prepara a abrir caminos para la emergencia de maniobras sonoras más musculares durante las instancias finales. Hasta aquí hemos llegado a reconocer afinidades con las aristas más aguerridas de unos MOGWAI y el filo exquisito de unos RUSSIAN CIRCLES. 

‘Belleza Cuatro’ nos transporta por dimensiones oníricas que se reparten igualmente por lo mágico y por lo surrealista. El esquema de trabajo que emplea el grupo aquí tiene raíces en el legado acid-folk del krautrock (AMON DÜÜL II, GILA, AGITATION FREE) así como en las aristas místicas del estándar post-rockero. Es una pena que este tema no dure más de los 5 ¼ minutos que el grupo le ha otorgado pero así ha sido el designio del grupo y el disco debe ir camino hacia sus tramos finales. En efecto, invadiendo los últimos 10 ½ minutos del disco, ‘Volarás’ cumple con la misión de darle un oportuno broche final al repertorio con una nueva exhibición rotunda de hechizo psicodélico. La primera sección desarrolla un clima majestuoso con abundantes matices etéreos sobre un swing tribal, traduciéndose todo el conjunto sonoro en un envolvente clima cinematográfico. El viraje a la segunda sección de la pieza se inserta en una remodelación del paradigma Floydiano a través del filtro de lánguida distinción que brota del post-rock en su versión más cósmica. El cántico se hace notar como la expresión de una añoranza por una calma espiritual que está empezando a ser conquistada. El sencillo motif en curso es acentuado eficazmente por los sobrios fraseos de la guitarra solista, los cuales flotan como nubes sobre el groove general. Con este tipo tan recio y dinámico de vitalismo musical que practica, el trío ATAVISMO tiene garantizado un lugar importante dentro de la primera línea de la avanzada prog-psicodélica española: este reciente lanzamiento llamado “Inerte” ha de cimentar este posicionamiento mientras nos brinda grandes deleites melómanos contra la inercia y la desidia. La música de 1ATAVISMO es acción en estado puro. ¡Atención seria a este grupo!


Muestras de “Inerte”.-