Wednesday, December 05, 2018

ACTITUD MODULADA: música progresiva de metamorfosis internas



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace enormemente presentar al ensamble ecléctico ACTITUD MODULADA,un súpergrupo fundado en el año 2015 cuya oferta musical es un terreno de cultivo muy fértil donde conviven progresivamente el jazz-rock, el rock sinfónico de vieja escuela, el hard rock y la fusión contemporánea de raíces folclóricas. Daniel López Gutiérrez fue el iniciador primordial de este proyecto con la mira puesta en un ensamble donde la música hecha, partiendo desde la ideología progresiva, genere metamorfosis desde su núcleo central para expandir su lenguaje hacia otros registros aledaños que ya hemos mencionado antes. Dentro de la logística de ACTITUD MODULADA, López Gutiérrez se hace cargo de los teclados, el mellotrón, el Theremini, el glockenspiel, la percusión menor y los coros, mientras que Alejandro Susti hace la primera vozy tocas las guitarras eléctrica segunda y la electroacústica, Jorge Durand toca la batería y el glockenspiel, Diego Sue hace lo propio con el bajo mientras añade coros, José Salvador Palacios Cussianovich se luce a la guitarra eléctrica primera, Tavo Castillo se reparte entre los roles a la flauta, las guitarras pedal steel y electroacústica, el mellotrón y el Theremini, y Dante “Choclito” Oliveros se hace cargo de casi todas las percusiones. En alguna que otra ocasión, el septeto se reduce a cuarteto según las exigencias propias de alguna pieza determinada (como ya detallaremos más adelante). A inicios del asado mes de octubre, el grupo publicó en varias plataformas digitales el contenido de su homónimo disco de debut mientras aún se hace esperar la edición física del mismo, el cual incluirá un DVD con vídeos de la banda tocando, uno por uno, los temas del disco. El sello mexicano Azafrán Media y el francés Musea Records se hacen cargo conjunto de la producción de “Actitud Modulada”, siendo así que el repertorio tuvo su proceso de masterización en la ciudad de Londres... ¡y nada menos que en los estudios Abbey Road! El ingeniero fue Christian Wright (quien ya trabajó para RADIOHEAD y COLDPLAY, entre otros). Haciendo cuentas, tenemos aquí a integrantes de los legendarios FRÁGIL, un exintegrante de KHARMINA BURANNA y FLOR DE LOTO (dos de las bandas progresivas peruanas más relevantes del nuevo milenio), un exintegrante de STRETCH IT TO THE LIMIT y una figura muy activa en la escena jazzera limeña, un cantautor con varios discos solistas en su haber y uno de los percusionistas más celebrados dentro de la escena rock-fusión que fue integrante de la celebridad nacional LA SARITA.   


Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Actitud Modulada”. Ocupando los primeros 4 ¼ minutos del repertorio, ‘Cuerda Rasgada’ aplica un gancho irresisitible y tremendamente ágil con su sólido ejercicio de jazz-fusión con base de tondero y matices blueseros. Como es natural en estos casos donde el ritmo es la marca distintiva del bloque sonoro, el armazón de batería, percusión y bajo lleva la pauta de manera firme para el convincente desarrollo del núcleo temático. Tras este recurso de contagiosa agitación inicial emerge ‘Demon’, una pieza más sofisticada que enarbola una poderosa encrucijada entre el jazz-rock y el prog con una combinación de gráciles grooves con delicados fulgores melódicos. Las interacciones entre guitarra primera y sintetizador, junto a los momentos de sobrio lucimiento de la primera, arman el cuadro general de la pieza: en algún momento, se abre un breve espacio para el lucimiento del cajón de “Choclito”, seguido éste de otro pasaje donde se establece un duelo entre los Thereminis de Castillo y López Gutiérrez. Con la dupla de ‘Gallinazos’ y ‘10:27’, el ensamble se centra con particular intensidad en el entramado sonoro propiamente estilizado de las coordenadas prog-sinfónicas, logrando así gestar dos de los puntales máximos del álbum. La primera de estas canciones se extiende por poco más de 9 minutos mientras que la segunda casi alcanza los 7 ¼ minutos de duración. En el caso de ‘Gallinazos’, las grandiosas primeras líneas del cuento de JULIO RAMÓN RIBEYRO Los gallinazos sin plumas se exponen a pie juntillas en las primas instancias del canto de Susti: “A las seis de la mañana la ciudad se levanta de puntillas.” Ya para entonces, el armazón sonoro del bloque instrumental ha pasado del sucinto sigilo inicial hacia un primer momento afirmativamente expresionista con un despliegue rotundo de lirismo musical donde la flauta inicialmente opera como elemento líder, pero más tarde hay una posición de predominio compartido entre los teclados y la primera guitarra sobre un compás inusual. La cosa suena a un punto intermedio entre GENESIS, CAMEL y FRÁGIL mientras algunos aspectos fusionescos entran a tallar durante el largo proceso de reforzamiento y remodelación del esquema rítmico y la atmósfera general. El tenor ceremonioso que impone el piano en un viraje sobrio penetrado por un sutil dramatismo sirve para que el cuerpo central regrese con una fuerza nueva. El truculento final del relato original se convierte en un canto de emancipación de la mano de las saltarinas líneas de sintetizador que López Gutiérrez pone al frente (algo que nos recuerda en buena medida a los tiempos del segundo disco de KHARMINA BURANNA). 

   

Por su parte, ‘10:27’ es la versión con letra de lo que en su primera versión fue un instrumental dentro del segundo álbum de KHARMINA BURANNA (“Seres Humanos”, del año 2012). Aquí no solo dura un minuto y medio más que esa primera versión sino que cuenta con una exploración un poco más sesuda de sus matices potenciales debido a los nuevos arreglos para los solos de guitarra y los coloridos que aporta la flauta. Además, los aportes añadidos de la percusión permiten que el swing básico de la canción adquieran una renovadora calidez a lo largo del motif central y una gracilidad refrescante en la muy vigorosa coda. La muy evocativa letra responde al motivo original de inspiración: el nacimiento del hijo mayor de López Gutiérrez. ‘Three Seconds…’, cuya ejecución se reduce al cuarteto de Palacios, López Gutiérrez, Sue y Durand, encarna uno de los puntos estrictamente culminantes del repertorio... si no su cénit decisivo. Esta excelsa composición de Palacios (un maestro por derecho propio) nos remite a una vitalista cruza entre los mundos de ALLAN HOLDSWORTH y la MAHAVISHNU ORCHESTRA con algunos retazos de CAB: sobre la base de un desarrollo temático genuinamente vigoroso se expande grácilmente un esquema rítmico elegantemente autoconstreñido que enfatiza con inteligencia las cadencias centrales de la pieza. Los espacios vacíos que deja Palacio a lo largo del camino resuenan tanto como los sonidos reales. La guitarra marca con paso firme la pauta del motif central, siendo duplicada en ciertos momentos por el sintetizador; por su parte, el dúo de Sue y Durand maneja el swing con impoluta precisión a la hora de manejar la tensión sutil que late en el trasfondo. Parte de esa tensión se libera cuando, cerca del final, Durand elabora un excelente solo de batería bajo la estrecha vigilancia de los instrumentos acompañantes, los mismos que tienen la misión de mantener el foco central de la pieza en medio del explosivo clímax de tambores y platillos que se suelta con señorial desparpajo. Todo termina con una brevísima coda matemáticamente delineada en torno a los acordes finales del motif central. ¡Qué gozada!, ¡realmente, qué gozada! Confesión: es nuestro ítem favorito del disco. 


  

‘Metamorfosis’ ocupa los 5 últimos minutos del repertorio oficial del disco y lo hace con una llamativa mezcla de rock duro melódico y rock progresivo. El swing exuberantemente pulsátil de algunas mudanzas y la precisión de los riffs son esenciales para mantener el punche de la primera mitad. Para la segunda mitad, la canción vira hacia una atmósfera contemplativa que se introduce con equilibrados diálogos entre la primera guitarra y la guitarra pedal steel: de este modo, la variación reflexiva con la que concluye la canción adquiere un fulgor señorial bastante llamativo. A modo de bonus track se nos brinda, dentro de los contenidos del DVD, un remix de parte de THEREMYN_4 de ‘Cuerda Rasgada’, con una versión 45 segundos menor en duración que la original que había abierto el álbum: el procesamiento eléctrónico le da un aire autómata al groove de tondero inicial, dándole una robustez más modernista en esta confluencia de lo telúrico y lo cibernético. Una idea bastante curiosa para darle un epílogo simpático a un disco que, desde su enfoque ecléctico, irradia una prestancia progresiva de gran alcurnia. Con la gente veterana que integra el personal de ACTITUD MODULADA tenemos una garantía asegurada de calidad y versatilidad, garantía cabalmente cumplida en el goce estético que hemos experimentado desde ‘Cuerda Rasgada’ hasta ‘Metamorfosis’. Totalmente recomendado este ítem titulado “Actitud Modulada”: ¡a anotarlo en nuestra agenda de próximas compras melómanas! 


Muestras de “Actitud Modulada”.-

Sunday, December 02, 2018

ALL TRAPS ON EARTH: una nueva luz en el universo progresivo escandinavo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el ameno y revelador momento de presentar a una nueva entidad progresiva sueca: ALL TRAPS ON EARTH. El ensamble se destaca a primera vista por integrar a tres músicos de la significativa banda ÄNGLAGÅRD y la no menos importante THIEVES’ KITCHEN, los cuales son Johan Brand [bajos, pedales bajos, guitarras, mellotrones, piano eléctrico Fender Rhodes, órgano, sintetizadores Moog Voyager y Minitaur, percusión básica y voz], Thomas Johnson [piano clásico, pianos eléctricos Wurlitzer y Fender Rhodes, pianet, clavinet, mellotrón y sintetizador Moog Voyager] y Erik Hammarström [batería, vibráfono, marimba, xilofón, glockenspiel,, tímpanos, campanas tubulares, tarola militar, tam-tam, bloques de madera y gran cassa]. El cuarteto se completa con la presencia de la vocalista Miranda Brand, hija de Johan. Este grupo, cuyo disco de debut “A Drop Of Light” salió al mercado a mediados del pasado mes de noviembre, es, de hecho, un proyecto liderado por Brand: él ha hecho todas las letras y casi toda la música, con aportes colaterales de parte de Johnson. Como si fuera poco tener a disposición tan amplio y meticuloso arsenal instrumental, el cuarteto contó también con las siguientes colaboraciones: Magnus Båge a la flauta; Phil Mercy (de THIEVES’ KITCHEN), a las guitarras; Karl Olandersson, a la trompeta y el fliscorno; Fredrick Lindborg, al clarinete bajo y a los saoxofones barítono, tenor, alto y soprano; y Mathias Bååth, a las flautas alto, tenor y bajo. Los esquemas y parámetros musicales de ALL TRAPS ON EARTH plantean referencias a los paradigmas de WHITE WILLOW, el primer álbum de ANEKDOTEN y, cómo no, a esos dos primeros discos que hicieron ÄNGLAGÅRD y que se convirtieron en piedras fundamentales para el asentamiento y los indicadores del revival progresivo de los 90s, particularmente en esa área denominada retro-prog. Se trata de algo inevitable teniendo en cuenta dónde tocan y tocaron sus camaradas de viaje. Pero ha más que una simple vuelta de tuerca nueva al paradigma retro-progresivo escandinavo en lo que nos ofrecen ALL TRAPS ON EARTH: con un catálogo de cinco composiciones que integran “A Drop Of Light” de las cuales cuatro se explayan en duraciones entre los 13 y los 18 ¼ minutos de duración, los viajes musicales que emprenden los instrumentistas crean híbridos fluidos entre el preciosismo melódico de la tradición sinfónica de primera escuela, la perturbadora garra del rock psicodélico, el etéreo oscurantismo nutrido por una remodelación del paradigma de GOBLIN y el genereso empleo de matices avant-garde. Todo esto hace de la agenda musical de la banda un manifiesto tanto de la serenidad reflexiva del espíritu como del ominoso espíritu que tensa nuestras vísceras. Las ocasionales inclusiones de grooves y ornamentos de orientación jazzera y de ornamentos de vientos beneficia la expansión de un eclecticismo que se hace cada vez más interesante e intrigante a medida que avanza el disco.    


Veamos ahora los detalles del disco que tenemos en nuestras manos. Durando 18 ¼ minutos, ‘A Drop Of Light’ abre el repertorio trabajando con ese balance antes mencionado entre el ensimismamiento y la inquietud oscurantista, dándose una prioridad (que no es apabullante ni mucho menos) del primero de esos factores. Las etéreas capas de teclado y las suaves armonías del bajo se conjugan con el canto femenino para crear un sigiloso y tenebroso prólogo, el cual habrá de abrir campo a unos recursos de tensión extrovertida poco antes de atravesar la frontera del tercer minuto. es a partir de aquí que el núcleo central se arma sobre una gloriosa lógica de vericuetos y laberintos melódicos donde los mellotrones y el órgano adquieren una suerte de rol protagónico. No faltan espacios para el lucimiento de la guitarra acústica ni tampoco instancias donde todo vira drásticamente hacia una parca introspección, y de hecho, eso es lo que sucede cuando recién se pasa al segundo tercio del tema. Este momento de sigilosa quietud no es sino el preámbulo al sostenido armazón de una nueva serie de pasajes densos y tensos donde se conjugan contrapuntos traviesos y esquemas disonantes señoriales: la adición de percusiones tonales para enfatizar ciertas intervenciones de los teclados ayuda a potenciar el colorido que atraviesa a este grisáceo bosque musical. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 12 emerge otra sección tranquila que ahora instala un esquema de alternancias entre la bruma y el fuego, creándose finalmente un aura dramática para el cierre. Con un espacio dos minutos menor que el de la primera canción, ‘Magmatic Warning’ emerge con la intención de dar prioridad al ominoso oscurantismo para su foco creativo dentro de la recurrente dialéctica serenidad-tensión con la que juega la esencia íntegra del álbum. En comparación con el tema que abrió el álbum, ‘Magmatic Warning’ goza de un foco temático más integrado a través de su diversidad estructural. Sus pasajes vigorosos entran a tallar desde el punto de arranque mientras que los pasajes lánguidos emergen con unas vibraciones espirituales que se sitúan en un punto intermedio entre lo mágico y lo sombrío. Hay un especial protagonismo de los metales, incluyéndose un fabuloso solo de trompeta que dirige el camino hacia un electrizante éxtasis a mitad de camino. Las cosas se remodelan tras esta explosión con un renovador aire de ceremoniosa vivacidad, el cual reviste cabalmente a todos los chocantes cambios de swing que tienen lugar en buena parte de la segunda mitad de la pieza. El epílogo lleva lo ceremonioso a una dimensión fantasmagórica en medio de una magnífica ebullición sonora. Tenemos buenas razones para considerar a esta canción como el cénit del álbum, pero claro, se trata de un diagnóstico muy subjetivo.


‘Omen’, que dura casi 13 minutos enteros, prosigue en buena medida el carácter de la segunda pieza del álbum con la salvedad de que los pasajes más intensos son manejados con una ambientación más austera. Esto conlleva, casi de rebote, un importante énfasis en la faceta tenebrosa de la banda a través de la mayor parte de la paleta sonora que se va desplegando sin cesar. Una vez que el tema asienta y afianza su cuerpo central, el ensamble en bloque se dedica a ejercer una tremendamente inspirada orquestación de pasajes robustos sobre un esquema rítmico repleto de recursos sincopáticos. En este contexto, el ígneo flujo de los motivos sucesivamente interconectados desarrollan una garra maciza e imponente, eso hasta que llega el momento del epílogo y el ensamble se pone a elaborar una coda que apuesta por la búsqueda relativamente prolongada de un sosiego reflexivo. Para los últimos minutos, ‘First Step’ solo dura dos minutos, por lo que lo que tiene que decir se expresa de forma concisa: se trata de un retrato de meditabunda serenidad que se vehiculiza con un soterrado fulgor a través de los delicados fraseos del piano de cola, siendo así que las capas de mellotrón completan la atmósfera con sedosa y grisácea suavidad.  Los últimos 14 minutos del disco están ocupados por el magnífico tema ‘Bortglömda Gårdar’, el cual bien se puede describir como una expresionista síntesis de los ambientes y las estrategias melódicas que se han plasmado sistemáticamente en las dos primeras piezas del álbum. Las escalas de clavinet que abren la canción están diseñadas para reflejar una ambientación palaciega que, lejos de ostentar su áureo brillo, resalta la incertidumbre y la tirantez propias de un castillo embrujado. En efecto, esto que se anuncia se concreta al poco rato de la mano del ensamble en pleno. La majestad y la solemne sinuosidad de los diversos motivos que se van interconectando oscilan entre una extroversión densa y un tenebrismo solipsista… ¡y a veces se mezclan ambas cosas! Vuelven a hacerse presentes los arreglos de metales para dar un colorido extra a cierto pasaje, aunque, claro está, ese matiz de color no está para romper con la tensión predominante sino para realzar su esencial exuberancia. Algunos pasajes de sintetizador que entran a tallar en el último tercio añaden interesantes tonalidades cósmicas al asunto. Cerca del final, algunos gráciles entramados de flauta, mellotrón y sintetizador arman un bosquejo de la delicada interioridad de un alma que ya quiere irse a descansar tras haber presenciado todos los escenarios sónicos exhibidos por el repertorio total. Si ‘Omen’ se centraba principalmente en preservar la cosecha del tema #2 del álbum, ‘Bortglömda Gårdar’ desarrolla la estrategia de crear una tenaz y esplendorosa dialéctica entre los dos primeros temas, para así condensar sus instanciaciones de bruma y resplandor con un vigor tonificado. A fin de cuentas, consideramos que este último tema del álbum  también debe ser considerado como otro culmen expresivo del mismo.



“A Drop Of Light” es un catálogo de geniales expresiones progresivas que se siente muy placentera desde la escucha #1, mas una apropiada apreciación de su caleidoscópica belleza y de su inteligente artesanía musical exige una notablemente cantidad de atentas escuchas y meticulosas hermenéuticas melómanas. La gente de ALL TRAPS ON EARTH se ha lucido a lo grande con un trabajo bordado. Definitivamente, tenemos aquí una de las publicaciones progresivas más impresionantes que la escena escandinava ha brindado al mundo en este año 2018 que ya pronto se nos va.   


Muestras de “A Drop Of Light”.-

Bortglömda Gårdar: https://alltrapsonearth.bandcamp.com/track/bortgl-mda-g-rdar

Thursday, November 29, 2018

JONATAN PIÑA DULUC y el testimonio de su evolución sustancial



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme agrado de presentar el nuevo disco solista del brillante multiinstrumentista y no menos brillante compositor dominicano JONATAN PIÑA DULUC, el cual se titula “Substancia” y fue publicado en la segunda mitad del pasado mes de octubre. Adelantamos que se trata de una de las más excelsas muestras  de música jazz-progresiva hechas no solo en tierras hispanoamericanas sino también en el mundo entero a lo largo del año 2018. PINA DULUC se hace cargo de todo lo que suena aquí: saxofón tenor, guitarras, bajos, percusiones étnicas, básicas y concretas, efectos digitales y analógicos. O  sea, tenemos a un músico que, al igual que en el caso de “Drip/Culebra” (publicado en julio del pasado año 2017), está en control omnisciente de los procesos de creación y ejecución del material contenido en el orden integral del álbum. En comparación con el mencionado disco del año 2017, “Substancia” se destaca por tener una ingeniería sonora más definida y un equilibrio más ambicioso del eclecticismo dinámico y diligente que signa a la mente musical de este genio dominicano.* Bueno, ya es hora de concluir este preámbulo para ir a los detalles de este disco.



‘Substancia I’ pone en marcha las cosas con una aureola de sigilo que se ajusta a medio camino entre el rock anárquico y un ritual que se anticipa sin aún concretarse, un ejercicio de deconstrucciones free-jazzeras donde inicialmente comparten el protagonismo el saxo y el entramado percusivo, para que luego entre la guitarra a penetrar en este sendero sonoro y erigirse como tercer protagonista. Así las cosas, el saxo se ve obligado a meter más recursos filudos a sus intervenciones a fin de convertirse en el centro neurálgico de la intensidad culminante. El arribo de ‘La Hoja Vertical’ supone un cambio de dirección hacia algo más cálido y más estructurado; se abandona la neurosis aleatoria por un entrañable aire de reflexiva candidez. Siendo un ejercicio de fusión contemporánea dentro de un esquema jazz-progresivo, los recursos de densidad aportados por los guitarreos y los ocasionales cambios de compás enriquecen con un fastuoso dinamismo el muy gentil motif central. En la mayor parte del tiempo, la guitarra y el saxofón operan al unísono como consistentes aliados fraternos. Tenemos aquí un cénit decisivo del álbum, no nos cabe duda alguna al respecto. Con la dupla de ‘Substancia II’ y ‘Substancia III’ tenemos más de 8 minutos de exploraciones robustas y osadas en la faceta posmoderna del rico ideario musical de PIÑA DULUC. En el caso de ‘Substancia II’, la instrumentación va fluyendo en busca de estructuras que pueden surgir en el camino mientras se sabe que ninguna  de ellas va a tener largo alcance. Contando con un punche mayor que la primera ‘Substancia’, aquí disfrutamos de una ingeniosa encrucijada entre free jazz y rock-in-opposition dentro de un enclave cósmico, lo cual aporta un matiz etéreo al vitalismo veleidoso en curso. Lo estructural se asienta un poco más definidamente en ‘Substancia III’ a la hora de asentar algunos pasajes marcados por esquemas rítmicos reconocibles, pero sigue habiendo un convincente imperio de las inquietudes vanguardistas propias del free-jazz. Alguna herencia de los WEATHER REPORT de los tres primeros álbumes repercuten en estas modalidades sónicas que PIÑA DULUC ha delineado y encuadrado para esta cuarta pieza del álbum. 

‘Charm’ tiene una primera mitad que se mete de lleno en el terreno del jazz-fusión contemporáneo con fuerte raigambre en ritmos y climas tropicales, aunque con una apertura razonable a expresiones rockeras que van de la mano de la guitarra. En la segunda mitad, los aires de relajado júbilo que marcaban a punta de serena introspección el rumbo de la primera mitad abren paso a una estrategia de sortilegios aleatorios que apuntan hacia una imagen sonora de reposo. Se trata de un tránsito paulatino por la vía hacia un remanso que viene tras la señorial danza inicial. Una pieza muy bella, y a la vez, muy misteriosa. Con sus poco más de 7 minutos de duración, ‘S.A.C.’ se erige como la pieza más extensa del álbum y también conforma un cénit importante para el esquema de trabajo plasmado en el repertorio como un todo. En efecto, la ingeniería de ‘S.A.C.’ gira en torno a un compás folklórico que marca el groove en las secciones centrales del desarrollo temático, pero dicho desarrollo se sujeta pronto a los juegos de tensiones psicodélicas y avant-progresivas que emergen bajo las guías alternantes de la guitarra y del saxofón. Es en estos momentos de turbulencia (siendo el último de ellos el que signa la electrizante neurosis de la coda) que parcialmente alteran la ingeniería de base donde los arreglos instrumentales se rediseñan para que el caos aparente se remodele como parte de un ordenamiento siempre abierto a la remodelación desde sus propias entrañas. ‘Substancia IV’ realiza una combinación de las esencias sonoras que antes hallamos en las dos primeras ‘Substancias’, con una mayor cercanía a la que abrió el álbum en lo referente al despliegue de inestabilidades posmodernas y un parentesco más abierto con la segunda respecto a los coqueteos con el RIO que allí se plasmaron. Mientras nos acercamos al final del disco, llega el turno de ‘La Hoja Horizontal’ para cumplir con la misión de rizar el rizo de confluencia dialéctica entre el jolgorio y la tensión deconstructiva, algo que ya ha operado en todo el álbum pero que esta vez asigna un cierto predominio de lo primero. Los duelos entre el saxo y la guitarra son simplemente espectaculares a la hora de instalar ciertos aires Crimsonianos al asunto. 

El disco culmina con ‘Sappy Times With The Regal Caribbean Mannequins’, pieza diseñada para dejar atrás toda señal de inquietante oscuridad y centrarse en lo jubiloso. Este hermoso ejercicio de vivacidad tropical filtrada a través del discurso esencial del jazz-rock funciona muy bien como cierre luminoso. Como balance final, cabe resaltar cuán exquisitas son las ideas y la factura articuladas en “Substancia”, un ítem que condensa el balance perfecto entre osadía, vitalismo y misterio; así, diversas dosis de fulgor y de densidad se van explayando en cada uno de los temas que integran su repertorio. JONATAN PIÑA DULUC se ha lucido a lo grande con este disco, superándose a sí mismo y dejando al oyente empático con ganas de más. Tenemos aquí una de las ofertas más inspiradas de la producción musical vanguardista latinoamericana en el presente año 2018.


Muestras de “Substancia”.-
La Hoja Vertical: https://www.youtube.com/watch?v=ITBPdKaWvxo
Substancia II:    https://jonatanpinaduluc.bandcamp.com/track/substancia-ii
S.A.C.: https://jonatanpinaduluc.bandcamp.com/track/s-a-c


* Palabras de Piña Duluc: «“Substancia” fue compuesto primero. De las sesiones de grabación de “Substancia”, haciendo improvisaciones libres, fue saliendo “Drip/Culebra”. Entonces decidí terminar “Drip/Culebra” y sacarlo primero porque era un disco más diminuto y con menos ambición y porque me parecía mala idea empezar en grande y luego disminuir para el segundo disco. Además, el proyecto de hacer una suite de miniaturas como “Drip/Culebra” se me hizo irresistible e impostergable.  La diferencia es ésa, “Drip/Culebra” es más íntimo y reducido en instrumentación y sonoridad. Y mientras Substancia explora más a lo largo cada idea, “Drip/Culebra” es más escueto, conciso y con menos desarrollo de los temas.»
Fuente de la página web de ESENDOM: https://esendom.com/notas-r/2018/12/17/entrevista-con-jonatan-pia-acerca-de-su-nuevo-lbum-substancia   

Tuesday, November 27, 2018

La ceremonia progresiva de BIZIRIK



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar “Ceremonia”, disco conceptual de la novel entidad progresiva chilena denominada BIZIRIK, el mismo que fue publicado a inicios del pasado mes de setiembre. Se trata de un proyecto de Cristián Larrondo (a quien conocemos de MAR DE ROBLES), quien no solo compone todo el material contenido aquí sino que también se ocupa de toda la instrumentación: Chapman Stick, sintetizadores análogos y virtuales, y percusiones programadas. En palabras del propio Larrondo, este disco “es la primera parte de una trilogía, una historia atemporal que navega por distintos paisajes compartiendo detalles en común, siendo el principal la opresión que vive el ser humano alejado del poder, desde las etnias hasta las culturas contemporáneas”, lo cual se traduce en una reflexión, desde la óptica estética, del viaje del ser humano hacia el mundo que le rodea y donde asienta sus raíces, pero que, a la vez, le hace sentir oprimido. Hay un dramatismo muy explícito en varios pasajes del disco, enfatizado como está por la presencia de samplers de voces. Las muestras de voces que aparecen en el tema #1 pertenecen al legendario Víctor Jara en Perú (año 1973), mientras que las que aparecen en el tema #4 corresponden sucesivamente a escenas de la película Blade Runner, Juan La Rivera en Radio Cooperativa (11 de septiembre de 1973) y Stafford Beer (1974). El material recogido en el repertorio de “Ceremonia” fue grabado en los estudios domésticos del maestro Larrondo en Rancagua y Santiago de Chile. A propósito, el nombre de este proyecto es la palabra libre en euskera. Bueno, vayamos ahora al repertorio en sí, ¿vale?

Con la dupla de ‘Canción De Bandidos’ y ‘Aurora Australis’ se da inicio a las cosas con un excelso e imponente despliegue de energía y otro tanto de gracilidad. ‘Canción De Bandidos’ tiene un prólogo basado en un juego de pulsaciones electrónicas que pronto abre paso a un groove ceremonioso y etéreamente misterioso. El vigor rockero es manejado con sutileza mientras revela abiertamente su potencial expresivo bajo un ropaje modernista que tiene mucho de abstracto: ello se debe a que las cortinas de teclados y los parcos fraseos del Stick son los que se encargan en exclusiva de dirigir el desarrollo temático. Por su parte, ‘Aurora Australis’ se centra en una aureola más progresivamente compleja que, a la par que preserva algo del talante espacial de la pieza de apertura, se enfila hacia un esquema rítmico más complicado. Su armazón sonoro establece un hermanamiento entre el jazz-rock, el estándar Crimsoniano de los 80s y el prog electrónico con una extroversión parca, siendo así que las ocasionales florituras del Stick son los únicos recursos de cálido colorido que entran a tallar aquí. Ante todo, la función de esta pieza consiste a a empezar a agitar un poco las cosas. Ocupando un espacio de más de 5 minutos, ‘Kénos’ resuelve una expansión de las huellas dejadas por el segundo tema para hacer que éstas se explayen en un dinamismo apropiadamente fulguroso. Se puede decir que es un tema que exuda una ambientación optimista y amable en su núcleo temático mientras desarrolla su groove fusionesco cibernéticamente reciclado. ‘Sistema Viable’ se focaliza más que nunca antes en lo electrónico para darle una aparentemente jovial sacudida psicodélica que en realidad suena a dilatación paranoica. La vehemencia estructural de la pieza, no exenta de gancho, tiene algo de urgente oscurantismo de forma perspicazmente sutil. Las capas que se superponen a las secuencias se sitúan en un punto central entre lo contemplativo y lo ominoso. El concepto específico de esta pieza merece ser detallado aquí.* Resulta que se trata de un relato sonoro de los estados sucesivos de esperanza, caos y miedo, pero el trayecto es narrado musicalmente de atrás hacia adelante. La esperanza es el proyecto en que trabajaba un equipo del Presidente Allende junto a Stafford Beer, inglés que ideó el Modelo de Sistema Viable, lo que se llamó en Chile proyecto Synco. La voz de Beer se oye en el tema, describiendo geográficamente a Chile de norte a sur. Este proyecto cibernético revolucionario murió con el golpe pinochetista, que es lo que se escucha en español a partir de los reportes noticiosos de Radio Cooperativa, cuando aviones y tanques bombardeaban La Moneda. En fin, el miedo es el objeto de la pregunta retórica que el líder de los humanoides plantea: “Es toda una experiencia vivir con miedo ¿verdad? ¡Eso es lo que significa ser esclavo!”

Cuando llega el turno de ‘Mewlen’**, el arsenal de Larrondo se enfila hacia una recuperación y repotenciación de la resolución más sofisticada del ideario de este proyecto: comenzando con un prólogo netamente cósmico, el cuerpo central pronto exhibe un vigor exquisito y absorbente que hace de la pieza un cénit definitorio del álbum. ¡Es una pena que no dure más que los cuatro minutos que se le asignó! Durando poco menos de 6 ¼ minutos, ‘Trifulkación’ se erige como la pieza más extensa del repertorio. Desde su cuerpo central se expanden recursos de grisácea majestuosidad para la maquinaria sonora ostentosamente sostenida por secuencias mientras las capas van flotando y ocultándose una y otra vez. El asunto suena a un viejo jam de GONG de la época 73-4 que se perdió y que luego fue recuperado por el KLAUS SCHULZE de la época 75-78 bajo la guía de ROBERT FRIPP y BRIAN ENO. Ocupando un total integral de poco más de 6 ¼ minutos, la dupla de ‘Bizirik Atera’ y ‘Orbital’ pone el broche final al disco.*** El primero de estos temas mencionados encarna el manifiesto más expresionista de la faceta rockera de este proyecto, dándole unos aires de algarabía jazz-progresiva al motif central para que éste se desarrolle con la debida soltura. Los cambios de ambiente que entran a tallar a lo largo del camino sirven para que el vitalismo esencial de la pieza signe su propia fastuosidad sonora desde la que la sofisticación progresiva en curso pueda exhibir su genuina polenta. Se hacen sentir los ecos de MAR DE ROBLES en cuanto al enfoque progresivo de la combinación de sonidos y ambientes del rock y el jazz-fusión: definitivamente, tenemos aquí otro pico culminante de expresión musical dentro del álbum. En fin, ‘Orbital’ es el epílogo minimalista que juega ampliamente con el poder del silencio para ahogar casi totalmente el azuzamiento del fuego vital que llena el cosmos. De todas formas, a través del muy sigiloso desarrollo breve se nota un aura de reflexivo candor.

“Ceremonia” es, en el balance general, una estupenda gozada de música progresiva ecléctica y peculiarmente vanguardista. BIZIRIK comienza con muy buen pie esta ambiciosa idea de proyectar una obra musical en tres etapas. esta primera etapa nos deja con muy buen sabor de boca y con ganas de más lo más pronto posible. Lo recomendamos al 100% porque es... ¡de lo mejor que ha ofrecido Chile al escenario progresivo internacional en el presente año 2018!


Muestras de “Ceremonia”.-
Bizirik Atera: https://bizirik.bandcamp.com/track/bizirik-atera  


* Un agradecimiento infinito a Cristián Larrondo por facilitarnos las ideas que guiaron a las composiciones de los temas de este disco.


** Mewlen significa viento arremolinado en mapudungun: “Este tema es muy etéreo, su significado parte de la sensación que provoca sonoramente, el estar metido dentro de un remolino de viento flotando.” (Larrondo)


*** “Bizirik Atera significa sobreviviente, y es una reversión del tema ‘Sobreviviente’ del disco “Indígena” de “MAR DE ROBLES, está aquí porque trascendió a otro estado, con otro nombre, y es en parte el protagonista de Ceremonia. Tiene relación con todos nosotros que sobrevivimos al stress diario, de la ciudad, de la sociedad, de un mundo cada vez más individualista, materialista e intolerante, donde el que más tiene es el que más vale. Es el sobreviviente mapuche, el arte, la música, el libre pensamiento.” (Larrondo)

Sunday, November 25, 2018

Los guiones abiertos de FALSOS CONEJOS




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al nuevo trabajo fonográfico del grupo argentino FALSOS CONEJOS, un EP titulado “-_” (sí, así, un guion medio pegado a un guion bajo) El repertorio de cuatro piezas que completa este ítem no llega siquiera a completar un total de 20 minutos… ¡Pero vaya si no es bueno este disco a pesar de su brevedad! Aunque no sabíamos nada de ellos desde la publicación de su grandioso álbum “YYY” en el ya lejano año 2010 (por vía del sello Viajero Inmóvil), la cosa es que este trío actualmente compuesto por el baterista Serginho Moraes , el bajista José Daniel y el guitarrista Leandro Conejo se ha mantenido muy activo en conciertos y festivales realizados en Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay a lo largo de estos años. Los cuatro temas que integran “-_” han sido grabados en una sesión en vivo realizada en abril del año 2017 en el estudio brasileño Fabrica de Sonhos (en São Paulo), donde también se hizo la mezcla. La posterior masterización tuvo lugar en el bonaerense Estudio El Árbol. Hubiésemos soñado con tener un disco nuevo de más de tres cuartos de hora de duración para el retorno de estos FALSOS CONEJOS al mercado fonográfico, pero también un EP de música rock experimental osada y atrevida viene bien. Veamos ahora los detalles de “-_”.




Durando 2 ¼ minutos, ‘-______’ abre el EP con una pulsión nerviosa contundente que está marcada por la batería en un ejercicio de furia relativamente controlada. Bajo su gobierno, las labores respectivas del bajo y la guitarra consisten en alimentar este nervio y modelar un motivo contundente mientras crean un hermanamiento permanentemente robusto. La operación de la base rítmica sigue una secuencia de Fibonacci decreciente (comenzando con la ilación de 21/4, 13/4, 8/4, 5/4, 3/4 y 2/4), lo cual constituye la base para el garbo complejo del que se alimenta la tortuosa gracilidad de la pieza en cuestión.* Tras este punto de arranque tan muscular, ‘_-_____’ sigue a continuación para crear y gestionar una ingeniería más sofisticada donde confluyen la magia del jazz-rock y la turbulencia emocional de la psicodelia bajo el arropamiento de una exuberancia inteligentemente sutil: el armazón sonoro se siente señorial sin recurrir a la fastuosidad preciosista. Aquí, el compás predominante es de 5/4 con añadidos de 6/4. ‘ __-____’, la pieza más extensa del EP con sus casi 6 minutos de duración, explora una interesante encrucijada de math-rock a lo GIRAFFES? GIRAFFES! y krautrock guitarra-céntrico a lo NEU! con ciertos matices jazz-rockeros que entran a tallar en algún interludio flotante. La amalgama ecléctica en curso integra a la perfección el desarrollo temático con sus variantes que entran a tallar: el dinamismo progresivo está muy bien plasmado en las ágiles interacciones entre los tres instrumentistas. Todo termina con ‘___-____’, pieza diseñada para potenciar el aura de ingeniosa y juguetona diversidad de grooves y esquemas musicales que signaron al ítem precedente. En todo caso, se nota que aquí se abren más espacios a la expansión de compases rítmicos inusuales (5/4, en este caso) así como a la elaboración de secciones más constreñidas. En buena parte del transcurso de ‘___-____’, la batería focaliza su labor en el asentamiento de un swing fusionesco. Sorprendiendo al oyente, la coda vira drásticamente a un ejercicio de jolgorio pulsátil muy semejante a lo que fue el vitalismo estructural del primer tema del EP, usando ahora un tempo de 7/8. Los ácidos efectos cósmicos que interfieren en los últimos instantes añaden aires de alborozado surrealismo al asunto, un recurso muy efectivo a la hora de explotar el dinamismo desatado de la coda en cuestión. 



Todo esto fue “-_”, un disco que borra las imprecisiones de los paréntesis y los cuestionamientos de los signos de interrogación respecto a la presencia del trío FALSOS CONEJOS como una fuerza creativa relevante para la vanguardia rockeras sudamericana. En este pequeño repertorio (que ojalá hubiese sido el doble o el triple de largo, como mínimo, tal como expresamos en un ansia retórica del primer párrafo) se exhibe una serie de aventuras rockeras donde los guiones se abren hacia un muy vitalista y variado horizontes de experimentaciones progresivas eclécticas. Gracias a la gente de FALSOS CONEJOS por esto... ¡y que nos brinden cosas nuevas lo más pronto posible!


[Gracias a Xanvic Sanc por facilitarnos una de las fotos que ilustran esta reseña: va dedicada a él.]

* Agradecemos a la gente de FALSOS CONEJOS por facilitarnos información técnica sobre los núcleos rítmicos utilizados para los temas de este fabuloso EP.

Thursday, November 22, 2018

OVRFWRD: el rock progresivo como manifiesto democrático



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos el nuevo trabajo de estudio de los estadounidenses OVRFWRD, el mismo que se titula “Blurring The Lines... A Democracy Manifest” y acaba de ser publicado por el sello Rock Slacks Music, más exactamente, en el penúltimo día del pasado mes de setiembre. El ensamble conformado por Rikki Davenport [batería y percusión], Kyle Lund [bajo], Mark Ilaug [guitarras] y Chris Malmgren [teclados] ha decidido prooyectar una maduración estilística de su propia voz progresiva realizando labores creativas por tres frentes: el refuerzo preciosista de su faceta más aguerrida; el manejo menos ostentosos de los recursos de complejidad atmosférica y arquitecturas rítmicas; la incorporación de aires más sistemáticamente eclécticos en base al empleo importante de estratagemas jazz-rockeras y fusionescas. ¿No será que los OVRFWRD estaban focalizando sus mentes y espíritus en la misión conjunta de realizar su mejor álbum hasta la fecha? No responderemos ahora a esta pregunta que nos volveremos a formular en el párrafo final de la presente reseña, pero sí diremos que lo que escuchamos en “Blurring The Lines... A Democracy Manifest” resulta ser una de las manifiestos más contundentes de inspiración progresiva que han emergido en el escenario estadounidense a lo largo del presente año 2018 (ya metido en su recta final). Lo que hace unos meses disfrutamos en su disco en vivo “Occupations Of Inhabited Space” era la labor de un ensamble que hacía una fiesta en honor a su actual estado de gracia creativo. Bueno, centremos ahora nuestra atención y nuestros oídos a los detalles de “Blurring The Lines... A Democracy Manifest”, ¿vale?


Ocupando un espacio de casi 7 ¼ minutos, ‘Wretch’ inicia el disco en clave ceremoniosa con ciertos matices sombríos que se se van sembrando en el camino, pero siempre manteniendo una sobria agilidad a través del persistente medio tiempo en 6/8. La guitarra se decide exclusivamente por lo lírico mientras que los teclados se desdoblan en agresivas bases armónicas de órgano y gráciles solo de sintetizador. En bloque, lo que suena parece un híbrido entre KARMACANIC, MAGELLAN y los GENESIS de la segunda mitad de los 70s. Sigue a continuación ‘Return To Splendor’, una pieza mucho más aguerrida y extrovertida, además de ostentar una atmósfera más fastuosa a lo largo de su pesadez rockera. El esquema rítmico oscila entre un metal lánguido y un jazz-rock de tenor funky con bastante marcha: es el punto de equilibrio entre el paradigma de LIQUID TENSION EXPERIMENT y los DREAM THEATER de la fase 1999-2005. A mitad de camino, todo se detiene sobre una cortina etérea de sintetizador para que unas románticas escalas de piano y unos sutiles fraseos de guitarra inauguren una nueva sección que emerge envuelta bajo un manto de estilizado misterio, el mismo que se va quebrantando mientras el cuarteto resuelve un bien esquematizado crescendo heavy-progresivo. Un cénit decisivo del disco, sin duda. La miniatura ‘Kilauea’ consiste en un solo de guitarra acústica cuya calidez lírica tiene mucho de pastoral: el matrimonio perfecto de STEVE MORSE y ANTHONY PHILLIPS. ‘The Trapper’s Daughter’ se desarrolla dentro de una fluida combinación de jazz-rock, prog de tintes pesados y ornamentos electrónicos de inspiración industrial: ahora la banda se pasea cómodamente por los terrenos de PORCUPINE TREE y LEPROUS mientras le da varias vueltas al sencillo jam básico dejando que el mismo vigor grupal sirva como recurso de sofisticación. La coda acústica nos toma de sorpresa, queriendo retratar sónicamente lo que queda del paisaje tras el paso de una fuerza natural rotunda y contundente. ‘Forbidden Valley Opiate’ es una de las piezas con mayor gancho del disco, volviendo de lleno al sendero del prog-metal mientras ornamenta el desarrollo temático con trucos preciosistas de talante sinfónico. Su claridad melódica tiene mucho de envolvente aún cuando está empapado del vigor expresivo tan recurrente en el esquema de trabajo de la banda, y esa misma claridad hace sentir convincentemente sus vibraciones refinadas. La hermandad con ‘Return To Splendor’ es evidente, así como los resabios del vibrante eclecticismo que los OVRFWRD mostraron fehacientemente en sus dos primeros álbumes (en especial, el segundo). 

Siendo la pieza más extensa del álbum con sus 8 minutos de duración, ‘Cosmic Pillow’ se inicia con una peculiar exploración de atmósferas fusionescas con el masivo empleo de sitar y tablas para la primera sección, una primera sección serena e introvertida que preserva una suerte de espiritualidad expectante. Luego, para las dos siguientes secciones, la banda recurre a las variantes más aguerridas de su visión progresiva, comenzando con un vivaz ejercicio de jazz-rock remodelado con tonalidades pesadas sobre un compás moderadamente complejo, y terminando con una excursión aguerrida que guía al parsimonioso jam final hacia una ambientación arrolladoramente dramática. Otro cénit del disco. La dupla de ‘Another Afterthought’ y ‘Handful Of Infinity’ se hace cargo de extender los recursos estilísticos que la banda va recreando a lo largo del camino. En el caso del primero de estos temas mencionados, el grupo elabora una expedición sinfónica ágil y colorida en una primera instancia para luego desviarse hacia una pletórica combinación de heavy prog y post-rock bajo un ropaje psicodélico. Por su parte, ‘Handful Of Infinity’ se concentra en lo sinfónico mientras despliega una cándida luminosidad melódica en su núcleo temático. No faltan las demostraciones de vigor rockero pero la calidez es lo predominante aquí. ‘Taiga’ se caracteriza por una gracilidad que se sitúa a medio camino entre lo sinfónico y lo cósmico, incluyéndose también aspectos de esa sutileza lánguida y entrañable que es parte esencial de las modalidades más amables del post-rock. Las orquestaciones de los teclados son relevantes para crear el escenario donde puedan lucirse las calculadamente sobrias líneas solistas de la guitarra. Con el arribo de ‘Mother Tongue’ llegamos a un tercer punto culminante del disco. Marcado por su estilizada pesadez estructural y su vitamínica robustez a través de su confluencia de prog-metal y jazz-rock, este tema cuenta con una ingeniería suficientemente sólida para que sus varios motivos y atmósferas se engarcen equilibradamente. Muy bien aprovechados sus 7 ¼ minutos de duración. 


Nos acercamos al final del repertorio de la breve ‘Wretch Reprise’, cuyas vibraciones plácidas preparan el terreno para la última pieza, titulada ‘Usul’. Ésta se orienta hacia un clima sereno e introvertido en una primera instancia, no muy lejos del paradigma Floydiano, pero más adelante remodela la serenidad persistente con una mayor fuerza de carácter, lo cual hace que la segunda sección se torne más sofisticada y pomposa. Son las bases armónicas del piano y las ominosas capas de los teclados los que ocupan el rol protagónico dentro del bien afiatado entramado instrumental. Fueron 54 ¼ minutos de estupendas y ambiciosas musicalidades progresivas desde donde se muestra no solo el nivel de pudiente veteranía del que gozan los OVRFWRD sino también las auténticas ganas de seguir enriqueciendo el motor de paradigma sónico. “Blurring The Lines... A Democracy Manifest” es un genuino manifiesto del nivel de madurez estilística que este talentoso colectivo ha concretado por vía del refrescamiento de sus propios conceptos de la música progresiva. ¿Será éste su mejor disco hasta la fecha? Nos atrevemos a decir que sí, un sí rotundo que conlleva que recomendemos este disco al 100%. ¡Gracias a la gente de OVRFWRD por esto!



Muestras de “Blurring The Lines... A Democracy Manifest”.-
The Trapper’s Daughter: https://www.youtube.com/watch?v=0E7iqNXYC1U