Friday, March 18, 2022

Testimonio del tercer viaje musical de los finlandeses MALADY

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de hablar del grupo finlandés MALADY, conformado por Taavi Heikkilä [saxofones alto y tenor, y clarinete], Babak Issabeigloo [guitarras y voz], Juuso Jylhälehto [batería y sintetizador modular], Ville Rohiola [órgano Hammond, mellotrón, pianos clásico y eléctrico Wurlitzer, sintetizador Minimoog y voz] y Jonni Tanskanen [bajo], por motivo del lanzamiento de su tercer disco “Ainavihantaa”. Más exactamente, este lanzamiento tuvo lugar por vía del sello Svart Records el 10 de diciembre del pasado año 2021, no hace mucho, en realidad. Los orígenes de MALADY se remontan al año 2010 en la capital finlandesa de Helsinki, siendo así que le tomó cinco años al grupo lograr publicar su disco debut, el cual es homónimo. Tres años después salió al mercado “Toinen Toista”, el cual tuvo una buena recepción en las redes de difusión de la música progresiva y el art-rock. “Ainavihantaa”, el disco que ahora nos ocupa, se apoya en la herencia del mencionado segundo álbum para reforzar la línea de trabajo de la banda, enfilada hacia un retro-prog meticulosamente estilizado que también se abre a la absorción de matices propios de la psicodelia de vieja escuela, el jazz-prog, las atmósferas lánguidas usualmente asociadas al post-rock, y también algo del folk. El resultado es típicamente escandinavo, aunque no nos gusta realmente cómo suena esto. Bueno, repasemos ahora los detalles de este disco de MALADY. 


Abre el álbum la pieza titulada ‘Alava Vaara’, cuyos iniciales parajes ceremoniosos redundan contundentemente en una orientación de psicodelia pesada, siendo así que la manera en que la dupla de bajo y batería que abre camino al cuerpo central asegura que se concrete una ambientación misteriosa y solemne para arropar al mismo. Lo que suena es como una cruza post-rockera de MOGWAI y DO MAKE SAY THINK con algunas confluencias con el típico paradigma del revival escandinavo de los 90s (ANEKDOTEN, LANDBERK), además de algunos matices Floydianos de la etapa 69-71. A continuación, llega el turno de ‘Vapaa Ja Autio’; el grupo se dispone a ahondar en la languidez señorial de las vibraciones introspectivas inauguradas en la pieza de entrada mientras añade retazos jazz-progresivos al bloque sonoro general, siendo así que dichos retazos proceden tanto de los colores aportados por el saxo como del groove sobriamente señorial armado por la dupla rítmica. Lo que opera ahora es una labor de remodelación de los legados de ELK y RAGNARÖK, bien afianzada en un lirismo evocador y sereno. Cuando las cosas se agilizan un poco (cerca de la frontera del quinto minuto), el grupo establece un clímax musical que ya parece festivo. He aquí un cénit decisivo del álbum. Con la dupla de ‘Sisävesien Rannat’ y ‘Dyadi’, el ensamble sigue explorando su aleta sonora. El primero de estos temas mencionados regresa al terreno del post-rock progresivamente ecléctico, esta vez enfilándose hacia una cruza con los discursos del space-rock y del sinfonismo de vieja escuela. Sin trabajar con compases frenéticos, preservando una parsimonia envolvente y lírica, el grupo se las arregla para transmitir un aura de fuerza de carácter a través de la persistente atmósfera reflexiva que se proyecta a lo largo de la canción. En cuanto a ‘Dyadi’, éste sí exhibe una espiritualidad un poco más animada, ostentando un esquema melódico muy en sintonía con el revival escandinavo, algo así como una mezcla de FRUITCAKE y LANDBERK. El desarrollo temático es, en sí mismo, sencillo, pero adquiere algunos rasgos de sofisticación merced al rol importante de las capas de mellotrón y las florituras de los vientos. Una canción muy bonita, sin notorios aspavientos y con suficientes dosis de elegancia y preciosismo al más puro estilo prog-sinfónico, los mismos que salen a relucir especialmente en el transcurso del último tercio. 

El instrumental ‘Haavana Väri’ es el ítem más breve con sus 3 minutos y tres cuartos de duración, y, de paso, también es el tema más extrovertido del disco. Con su grácil tempo de 5/4, la situación es perfecta para gestar una hibridación de jazz-prog y sinfonismo de vieja escuela (al modo de unos SARCOPHAGUS NOW). Las conexiones entre la guitarra y el saxofón dirigen firmemente el esquema melódico del cuerpo central. Para cuando llega el turno del solo de órgano, las cosas se serenan para darle un nuevo giro de tuerca a la espiritualidad reflexiva predominante en la idiosincrasia del quinteto, lo cual define el final del tema mismo. Todo culmina con la pieza homónima, la cual sintetiza varios enfoques estilísticos que fueron planteados en el repertorio precedente. En efecto, ‘Ainavihantaa’ comienza con una solemnidad lánguida y misteriosa que nos remite a una cruza entre el paradigma Floydiano pre-73 y el de post-rock, para luego explayarse en una suntuosidad prog-sinfónica que se emparenta tanto con el revival de los 90s como con la nueva generación escandinava de los 10 últimos años (AGUSA, JORDSJØ, etc.). Esta canción de cierre y el instrumental precedente tenían suficiente gancho para ser más extensos, pero así quiso el personal de MALADY que fueran... Y bueno, están bien como están, de todas maneras. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Ainavihantaa”, un disco agradable y de refinada factura que nos permite descubrir (un poco tardíamente) a MALADY como una fuerza creativa bastante interesante dentro de la vanguardia rockera finlandesa. Vale la pena explorar su catálogo entero. 


Tuesday, March 15, 2022

El quinto protocolo del maestro SIMON PHILLIPS

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos “Protocol V”, el nuevo registro solista del magistral veterano británico de la batería SIMON PHILLIPS, un señor versátil que tiene una amplia y versátil trayectoria pero que es, ante todo, un campeón del jazz-rock. Publicado el pasado 4 de febrero por el sello CD Phantom Recordings, este disco nos muestra a un PHILLIPS muy bien acompañado por el tremendamente virtuoso ensamble de Otmaro Ruiz (piano y sintetizadores), Jacob Scesney (saxofones), Alex Sill (guitarras) y Ernest Tibbs (bajo). Conservando a Tibbs de sus anteriores discos “procolarios” y cambiando a los demás para esta ocasión, “Protocol V” es el primero de ellos en el que se incluye a un saxofonista, una idea muy importante para ampliar el espectro sonoro del programa jazz-rockero que PHILLIPS tiene en mente. PHILLIPS compuso algunos temas de este nuevo álbum por su cuenta en un proceso creativo que comenzó en marzo de 2020, mientras que contó con las labores de coautoría de Sill o Ruiz para otros. Incluso hay un tema coescrito con el teclista Jeff Babko 12 años atrás. El material recogido en “Protocol V” fue grabado en el estudio de PHILLIPS Carbonite Sound, ubicado en Ojai, California, a lo largo de la segunda mitad del pasado año 2021. Bueno, vayamos ahora a los detalles del mismo.


El repertorio se abre con el fabuloso tema ‘Jagannath’, el cual emerge como una implosión vivaz y festiva tras un breve preludio cósmico sintetizado. Una vez instalado el groove diseñado para que sobre él se asiente el desarrollo apropiadamente focalizado del motif central, los músicos se hermanan con virtuosa agilidad, la misma que ponen al servicio del dinamismo reinante. Por supuesto que hay solos de guitarra, saxo y piano eléctrico que ornamentan el fulgor reinante: este último se dispone con una cierta suavidad, la cual no estorba para nada en la persistente algarabía. Pero… ¡Qué estupenda pieza de entrada! Luego sigue ‘Isosceles’, un tema que también exuda una diáfana espiritualidad alegre, pero esta vez hay un nervio expresivo más filudo y un manejo más sofisticado del swing, así como una complejidad un poco más ostentosa tanto en el foco temático central como en los sucesivos solos de guitarra y de saxofón. Esto suena como una partitura perdida de los RETURN TO FOREVER de 1976 remodelada por los WEATHER REPORT de inicios de los 80s. Dos cenit para empezar el álbum. ‘Nyanga’ se mete de lleno en el área del jazz-fusion contemporáneo en base a ambientes y cadencias orientales. El exotismo patente en la atmósfera sonora gestada por el ensamble es manejado con meticulosa delicadeza, lo cual hace que el preciosismo implícito a los arreglos revele una suerte de talante contemplativo. En el momento del brillante solo de piano que entra a tallar a mitad de camino, PHILLIPS aprovecha la ocasión para brindar una refrescante sofisticación al swing básico. Un poco más adelante, el solo de guitarra impulsa al quinteto a proyectar el único pasaje incandescente de la pieza. Cuando llega el turno de ‘Undeviginti’, el ensamble regresa a la vitalidad celebratoria del que ya disfrutamos en el tema que abrió el álbum, combinada ella con la sofisticación palaciega del segundo. Eso sí, todo ello se sazona con una nueva tanda de colores exóticos en el núcleo central foco melódico (más mesurada que en el tema precedente), lo cual brinda una magia muy especial al asunto. De hecho, PHILLIPS compuso esta pieza tomando agunas notas de una pieza tradicional búlgara. Prácticamente, tenemos aquí una celebración sintética de los tres ítems precedentes. También tenemos un bellísimo – aunque demasiado breve – solo de sintetizador.
 
‘When the Cat’s Away’ es el simpático título de la quinta pieza del repertorio y su dinamismo es, efectivamente, bastante grácil. Aquí tenemos el producto de una cruza entre el jazz-rock contemporáneo y el jazz-rock de herencia 80era. Los aires de familia con VITAL INFORMATION son fáciles de notar. ‘Dark Star’ nos revela el primer (y único) paraje de cálido y entrañable remanso del disco, siendo así que el dueto inicial de piano y guitarra establece la indicación clave para el groove sosegado en 6/8 dentro del cual pronto se enmarcarán las labores de los instrumentistas. Hay un aire muy distinguido en los sutiles arpegios de guitarra acústica que guían el cierre con fade-out de este hermoso tema. Con sus poco más de 11 ¼ minutos de duración, ‘The Long Road Home’ es la pieza más extensa del álbum, y además, también es la encargada de cerrarlo. Hilando y alternando unos cuantos motivos, siendo así que predomina una atmósfera señorial a lo largo de toda esta secuencia, el quinteto explota cabalmente el potencial épico que abriga a este tema tan extenso, dándole incluso algunos toques progresivos a ciertos parajes. Hay un momento muy singular donde se abre campo para un envolvente y estilizado solo de piano, el mismo que aporta una instancia de serenidad en medio de la sobra fastuosidad que tiene lugar aquí. Al igual que en otros temas precedentes del álbum, el saxo oscila entre ser cómplice de la guitarra y complemento de los teclados; lo que hace aquí es realzar su capacidad orquestal a fin de facilitar la fluidez arquitectónica del bloque sonoro general. Todo esto fue “Protocol V”, otro gran disco dentro del curriculum vitae del crack SIMON PHILLIPS; realmente es un disco infaltable en cualquier buena fonoteca dedicada al jazz en general y al jazz-rock en particular. Puede ser que PHILLIPS haya cumplido 65 años hace poco, pero el regalo lo hemos recibido nosotros. 


Saturday, March 12, 2022

BIZIRIK y su nueva serie de observaciones del entorno social

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llegan buenas nuevas desde la vanguardia progresiva chilena con la nueva obra fonográfica de BIZIRIK, proyecto del músico y compositor chileno Cristián Larrondo: esta obra en cuestión se titula “Revelaciones Del Fin Del Mundo” y, por ahora, está publicado solo como descarga digital desde el pasado 7 de enero, en el propio blog de Bandcamp de BIZIRIK. En buena medida, este disco sigue la senda de observaciones críticas sobre nuestro mundo como en el concepto de “Ceremonia”, siendo así que el repertorio contenido en “Revelaciones Del Fin Del Mundo” se aprovecha el momento para seguir explorando con combativa inquietud varios enfoques sonoros novedosos, sugerentes y valerosos. Larrondo, quien en esta ocasión centra su labor en el Chapman Stick y los loops, contó con las colaboraciones del baterista Jesús Parada y del guitarrista Felipe Moreno en algunos temas. El propio Larrondo se hizo cargo del diseño de portada mientras que Catalina Larrondo Orrego hizo lo propio con eldiseño de cuadro psicodélico. Bueno, veamos ahora los detalles de este nuevo repertorio.

Durando casi 11 minutos, ‘La Hora Psicotrópica’ juega con capas, retazos y efectos futuristas que conforman y delinean una ambientación abstracta cuya contemplativa lobreguez se va abriendo paso gradualmente hasta instaurar una excursión prog-psicodélica, la misma que se instala sobre un bien definido groove avant-jazzero. El talante contemplativo se torna más grácil sin dejar del todo la lobreguez prologar. Notamos aquí confluencias con los STICK MEN y la faceta etérea de aquel inolvidable proyecto que fue GORDIAN KNOT. Ya de entrada, un momento culminante del repertorio de este disco. La dupla de ‘Canción De Protesta’ y ‘Fiebre Fatal De Una Pesadilla’ sirve para que el vigor expresivo se vaya revistiendo de nuevas prendas a lo largo del camino. El primero de estos temas mencionados exhibe una paisaje sonoro cáustico y espartano, centrado en el masivo uso de capas lisérgicas que esconden una tensión interior.  Dicha tensión se desata con un muy perfilado refinamiento en el segundo de estos temas (previa irrupción de una parte del famoso discurso final de la sátira política fílmica de CHARLES CHAPLIN El gran dictador). Lo que suena aquí es algo muy emparentado con el paradigma 60ero de los KING CRIMSON; de paso, otros sampleos de narraciones y relatos entran a tallar para reforzar las febriles sensaciones de furia y desazón que de por sí ya están plasmadas en el solemne bloque instrumental. Cuando llega el turno de ‘Naziste Natre’, Larrondo arma una arquitectura parca con su instrumento tras unos instantes marcados por efectos de sonido urbanos; a partir de ahí, algunos ornamentos emergen para aportar trazos de comedido fulgor. ‘Kraut Boy’ recoge las pistas de fulgor sonoro de la pieza precedente y las remodela drásticamente para convertirlas en expresiones gráciles de luminosidad. Hay una calidez patente en esta nueva excursión introspectiva, una ventana abierta de par en par a la luz que emana del exterior. Un encuentro de KRAFTWERK y CAN. El sexto tema del álbum recibe el elocuente título de ‘Nene No Te Vayas De Chile, No Te Vayas Mañana, Ándate Hoy’, una actitud satírica que se traduce instrumentalmente en un ejercicio de vibraciones avant-jazz-progresivas que exuda elegancia. También cabe notar la presencia de algunos matices electrónicos en su pasaje inicial antes de que se instale el cuerpo central.  

La miniatura ‘La Página Negra Del Feudo’ establece un lirismo flotante marcado por un tenor ceremonioso. De esta manera, se abre paso a la propuesta de ‘Diálogos Paganos’, una maraña ceremoniosa donde las inquietudes introspectivas vuelven a asumir un aire adusto y cáustico. Con el arribo de ‘Resiliente Del Fin Del Mundo’, Larrondo y sus invitados desarrollan un vivaz ejercicio Crimsoniano tras un largo preludio de ruidos de calle con proclamas políticas. La complejidad del compás básico y el señorío del solo de guitarra permiten al bloque instrumental gestar una magia muy especial para este momento (el cual nos hubiese gustado que durara un poco más, valgan verdades). La dupla de ‘Distopía Sureña’ y ‘Filtraciones Y Revelaciones’ ocupa el último cuarto de hora del álbum. ‘Distopía Sureña’ despliega un nuevo ejercicio de vibraciones minimalistas que siguen horadando el área introspectiva de la visión musical de Larrondo. Las bases y ornamentos del Stick van elevándose gradualmente hacia un oasis crepuscular apuntalado por una aureola aristocrática, y una vez allí, se queda sondeando los contornos inmediatos con un calculado sosiego. Por su parte, ‘Filtraciones Y Revelaciones’ elabora un desarrollo temático en 10/8 que se centra en un híbrido entre los patrones estéticos de BURNT BELIEF y STICK MEN, una exquisita exhibición de jazz-prog que coquetea con el ambient y se deja empapar por gotas de rocío Crimsonianas. El empleo de sonidos de fondo de noticieros en el epílogo nos recuerda la inspiración socio-política de este nuevo material. En fin, he aquí la experiencia que nos brinda este nuevo trabajo de BIZIRIK: “Revelaciones Del Fin Del Mundo” debe ser reivindicado, ante todo, como un disco excelente y rebosante de auténtica genialidad progresiva. Definitivamente, este proyecto de Larrondo está situado en uno de los más notables posicionamientos dentro de la avanzada rockera chilena de los últimos años.



Thursday, March 10, 2022

HELMET OF GNATS: bitácora y testimonio de su cuarto viaje musical


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos en nuestras manos el cuarto trabajo fonográfico del cuarteto instrumental HELMET OF GNATS, un ensamble de jazz-rock progresivo asentado en Stamford (Connecticut) y conformado por Chris Fox [guitarras], Matthew Bocchino [teclados], Wayne Zito [bajos] y Mark Conese [batería y percusión]. El disco en cuestión se titula “Travelogue” y fue publicado el 10 de diciembre año 2020 por el sello Ambient Records; llega un poco tarde esta reseña, lo sabemos, pero todos los elogios que aquí se leerán son genuinos. El grupo HELMET OF GNATS se fundó a inicios de los 80s bajo la iniciativa de Foxy Bocchino, ambos amigos de secundaria y luego compañeros de la Berklee College of Music. Con un perpetuo interés por combinar la excelencia del jazz y el vigor del rock y tras un pasado compartido en grupos precedentes, HELMET OF GNATS se hizo realidad en los últimos meses de1982 con el ingreso de otros dos compañeros de la Escuela de Música. Todos siguen juntos hasta el día de hoy. Eso sí, el grupo tardó mucho en realizar su álbum debut, el cual se llama como el grupo y salió al mercado en 1996. Fue su tercer disco, “High Street”, del año 2010, el que les permitió llamar la atención masiva de los blogs dedicados a la difusión del rock progresivo y del jazz-rock; hasta ahora lo consideramos como su mejor obra. Hubo que esperar 10 años para que se lanzara al mercado este cuarto disco “Travelogue”, el cual hereda buena parte del fastuoso colorido del disco precedente, y aunque no iguala su prestancia, sí resulta ser una obra exquisita y contundente. Los tiempos tan complicados en que se terminaron las labores de grabación, posproducción y masterización de este álbum no atenúan para nada su magnífica musicalidad. Veamos ahora los detalles de este disco.

Durando poco más de 9 minutos, ‘Silver Bitches’ abre el álbum con una exhibición de gancho y punche sobre un medio tiempo que permite que se imponga una elegante sobriedad a la hora de elaborar un ejercicio grácil y cálido de sonoridades y vibraciones al más tradicional estilo del jazz-fusion de los 70s y 80s. Tenemos el aura sofisticada de lo primero y el nervio llamativo del segundo, creando así una confluencia entre los paradigmas de RETURN TO FOREVER y THE CHICK COREA ELEKTRIC BAND con un toque extra de JEFF BECK en su faceta jazz-rockera. Luego llega ‘Junk Fish’, un tema más explícitamente alegre, aunque todavía opera sobre un swing contenidamente jovial. En todo caso, se nota que hay una mayor dosis de sofisticación estructural en el desarrollo multitemático, el cual nos remite a un híbrido entre NIACIN, los BRAND X de la etapa 79-82 y los WEATHER REPORT de fines de los 70s. Definitivamente, las florituras inagotables y el duelo entre guitarra y sintetizador son aspectos específicos a destacar. La musculatura invertida con tanta creatividad en este tema lo convierte en un primer cénit revelador del disco. Con la dupla de ‘Travelogue’ y ‘Afternoon T’ gozamos de casi 11 ½ minutos de esplendor musical que permite al grupo capitalizar la diversidad de modalidades de energía expresiva que se encapsula en su estilo. La pieza homónima se explaya en la cálida y estilizada luminosidad que signó a la pieza precedente, aunque ahora es con un esquema melódico menos meticuloso y un mayor espacio para la elaboración de jams jazz-rockeros. Por su parte, ‘Afternoon T’ gesta un ejercicio de gentilezas preciosistas que se ubican a medio camino entre el paradigma de HAPPY THE MAN y el de RETURN TO FOREVER, todo un rutilante despliegue de distinguidas sonoridades y climas jazz-progresivos que se asientan convincente bajo una ambientación de atardecer. Los breves pasajes de talante saltarín reflejan un aura de alegre expectativa ante el pronto arribo de la noche. Otro momento culminante del álbum. ‘Surging Valente’ es básicamente una expresión de primor extrovertido que alienta la expansión de un fulgor sonoro incrementado en comparación con la ilación de las cuatro piezas precedentes, aunque también se notan algunos ecos de os temas #2 y # 3. Tenemos aquí el que posiblemente sea el mejor solo de sintetizador de todo el álbum (cerca del final).

La secuencia de ‘Cuchifrita’s Ballet Lesson’ y ‘American Wood Pts. 1 & 2’ ocupa los últimos 16 minutos y pico del álbum. El primero de estos temas mencionados empieza orientándose hacia el terreno del jazz-fusion con sutiles toques latinos, y el grupo lo hace con una pulcra delicadeza que hace que se manifieste liberalmente un clima relajado. Intimista sin llegar a lo melancólico, hay algo de contemplativo que marca a la primera parte hasta que emerge una segunda sección de tenor jazz-progresivo donde regresan los hidalgos fantasmas de HAPPY THE MAN. La sección final retoma un pasaje centrado en el piano que ya había hecho acto de presencia anteriormente. En cuanto a ‘American Wood Pts. 1 & 2’, el grupo decide terminar el álbum con una última manifestación de efluvios sofisticados, comenzando con la irrupción de un groove bastante ágil que se alimenta cabalmente del gran punche emanado por los guitarreos. En un primer momento, todo es muy directo y sencillo en cuanto al swing, pero más adelante, éste se torna más sofisticado, lo cual abre una caja de Pandora para una conexión de diversos motivos sustentados por grooves variados, pasando de lo grácil a lo ceremonioso de una manera impolutamente fluida. Los sucesivos solos de guitarra y de sintetizador dirigen el cauce expresivo grupal con el propósito final de concluir el tema (y el álbum) con un enfoque imponentemente majestuoso. Todo esto fue “Travelogue”, un disco repleto de elegante virtuosismo y exquisita luminosidad que confirma a HELMET OF GNATS como una de las voces máximas dentro de la escena jazz-rockera estadounidense de estos últimos años. Bastante destacable esta bitácora de este cuarto viaje musical de HELMET OF GNATS, y no son pocos los blogs y páginas virtuales dedicadas al jazz-rock y al prog que han designado a este disco como su obra cumbre hasta la fecha. Pues bien, en este blog nuestro, aunque no nos unimos a dicho veredicto debido a nuestra confesa preferencia por “High Street”, apreciamos enormemente el catálogo musical contenido en “Travelogue” y, por tanto, lo recomendamos para cualesquiera buenas fonotecas de jazz y de rock.



Monday, March 07, 2022

La sinfonía kraut contemporánea de WESERBERGLAND

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy recibimos buenas nuevas desde la vanguardia progresiva radical noruega de nuestros tiempos: el nuevo disco de WESERBERGLAND, el cual se titula “Sacrae Symphoniae Nr. 1” y consta de una sola pieza musical que dura casi 40 minutos y se titula igual. Esta entidad que comenzó como una asociación de Ketil Vestrum Einarsen y Mattias Olsson en el año 2017 con a meta de hacer krautrock escandinavo para el nuevo milenio opera actualmente como un proyecto del primero de ellos. Vestrum Einarsen, quien es el autor de esta Sinfonía Sacra, se hace cargo del sintetizador, el teclado computarizado y los efectos de sonido en tiempo real. Quienes le acompañan en esta obra son Gaute Storsve (guitarra), Jan Terje Augestad (piano), Vetle Larsen (batería), Jørgen Mathisen (saxo), Ingebrikt Håker Flaten (bajo), Fillippo Tramontana (corno francés) y Manuel Domeneche (oboe); casi todos ellos son renombrados integrantes de la vanguardia jazzera y progresiva noruega, como, por ejemplo, el saxofonista de KROKOFANT Mathisen. WESERBERGLAND sigue en las suyas, o sea, creando y recreando su propio enfoque de música progresiva modernista de fuerte raigambre krautrockera con relativa obediencia al legado de la Escuela de Berlín, pero también incorporando elementos deconstructivos propios del avant-jazz y el chamber-rock. “Sacrae Symphoniae Nr. 1” se publicó el pasado 18 de febrero, tanto en CD como en vinilo, por vía del sello Apollon Records. Tras la realización y la producción de la grabación de esta Sinfonía, el proceso de mezcla del nuevo disco estuvo a cargo de John McEntire, mientras que la masterización fue hecha por Jacob Holm-Lupo (otro gran figura de la movida progresiva escandinava de las cuatro últimas décadas). El diseño de la portada del álbum es de Henning Lindahl. 

La Sinfonía Sacra comienza con unas filudas y relativamente chocantes capas de efectos computarizados que articulan un paisaje surrealista rayano con lo siniestro pero que, más bien, penetra en el área de un solipsismo inescrutable; sobre ese trasfondo se hacen notar algunas líneas sueltas y muy parcas de guitarra, y un poco más adelante, algunos golpes de platillo. Es como si se estuviese poco a poco despejando un campo libre para que algún motif bien delineado entre a tallar, una sospecha que se confirma mientras los vientos van aportando también unos ornamentos anticipatorios. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, ya está el ensamble íntegro desarrollando una acción avant-kraut-jazzera que nos recuerda a ANNEXUS QUAM con algunas vibraciones vigorosas que proceden de uno de los muchos paradigmas de JOHN ZORN. El asunto no dura mucho, pero es suficiente para encauzar el sendero por el cual transitarán las restantes secciones de la Sinfonía. De hecho, tras un interludio onírico dirigido por los vientos emerge otra sección más mecanizada que se sitúa en una encrucijada entre JAGA JAZZIST, SHINING y CLUSTER. En esta instancia, se da una incendiaria dialéctica entre el nervio bélico de la dupla rítmica y los permanentemente flotantes aportes de la guitarra y los vientos, mientras algunos juguetones efectos cibernéticos se deslizan en el medio. Es la arquitectónica estabilidad que sucede al caótico torbellino que anteriormente apuntaló a nuestras conciencias. Tras un suntuoso y envolvente epílogo para esta sección emerge un pasaje cósmicamente denso que reitera el espíritu general de los 5 primeros minutos. Otro ejercicio de free-jazz psicodélico, más vibrante que el anterior, entra a tallar combativamente en la frontera del minuto 21 y medio, lo cual funciona muy bien como una fuga liberadora para la creciente densidad que se venía dando. Aunque todavía apuestan por la sutileza, las líneas de los vientos se sienten más vivaces, y ahora los efectos de guitarra son más ácidos. Un tercer explayamiento en esta línea regresa a la ambientación relativamente amenazante que signó a la primera sección colectiva, siendo así que éste tiene la función de crear espacios y atmósferas para enfocar buena parte del cierre de la Sinfonía. De hecho, su garra surrealista y deconstructiva impulsa varias de las capas cibernéticas que se expanden tras la parada de la batería: el legado de CLUSTER se hace sentir aquí. Paulatinamente, la tensión oscurantista se va apagando para que prevalezca un sosiego metafísico con miras a un aterrizaje silente. 

“Sacrae Symphoniae Nr. 1” tiene que ser apreciada y valorada como una obra de vanguardia que exuda excelencia a través de todos sus poros aventureros sónicos. Esta obra representa otro magnífico momento para el catálogo de WESERBERGLAND; es un disco muy difícil, pero nos parece que brilla con luz propia dentro de los caminos contemporáneos de la experimentación musical en las veredas más radicales del ideal progresivo. Aguardamos más sinfonías de este proyecto en el futuro próximo. 

Saturday, March 05, 2022

Una excelente elegía progresiva de parte del maestro italiano ALBERTO RIGONI

 

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Hoy tenemos el placer de presentar un disco muy especial: éste se titula “Songs For Souls” y es del maestro italiano ALBERTO RIGONI, habiendo sido publicado de forma independiente el pasado 15 de enero. Es un disco conceptual sobre las diversas fases que se suceden a lo largo de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y de allí a la trascendencia ultraterrena. La inspiración para este concepto es bastante triste: resulta que RIGONI perdió a su padre el 15 de octubre del pasado año 2015, y a pesar de que el propio RIGONI quería tomarse un descanso de la música, este triste evento le inspiró para usar la música como medio para realizar este homenaje a la memoria de su progenitor. RIGONI, quien se hace cargo de los bajos, contó con las colaboraciones de ilustres copartícipes como Jordan Rudess (teclados), Mark Zonder (batería), Jennifer Batten (guitarra), Alessandro Bertoni (teclados), y otros guitarristas connacionales como Tommaso Ermolli, Edoardo Taddei, Fabrizio Leo y Marco Sfogli. Vemos aquí a gente que pertenece a las historias de DREAM THEATER y FATES WARNING, así como gente de sesión bastante ocupada, además de gente con sus propias discografías solistas como Bertoni y Sfogli. RIGONI estuvo a cargo exclusivo de todas las composiciones salvo en los temas #2 y #4, que fueron respectivamente coescritas con Rudess y Bertoni. Como siempre, RIGONI también es responsable de los procesos de producción, mezcla y masterización del material aquí contenido. Bueno, repasemos ahora los detalles del repertorio de “Songs For Souls”.

La dupla de ‘The Miracle’ y ‘L’origin Du Monde’ abre el álbum ocupando un espacio de casi 8 minutos. Todo comienza en clave cósmica con una misteriosa secuencia sintetizada a la que se le une un espartano esquema melódico al bajo. Este entramado prologar tan etéreo abre paso a la emergencia de ‘L’origin Du Monde’, una pieza cristalinamente cálida que se vale de su sosegado groove para desarrollar un motif esencialmente plácido con una fastuosidad típicamente progresiva, muy al estilo de una cruza entre los paradigmas de CAMEL y PINK FLOYD a través del filtro del sinfonismo moderno, siendo las orquestaciones de teclado vitales para esto último. Los solos de sintetizador que se ubican en lugares estratégicos concretan recursos de genuina garra rockera en medio del espíritu predominantemente contemplativo. El epílogo de piano es simplemente genial. Sigue a continuación ‘Youth’, un tema mucho más vivaz con el que RIGONI decide explorar senderos de jazz-rock alimentados por el empuje del hard rock melódico. Con la inserción de unos pocos intermedios más sutiles, la pieza asume un talante esplendoroso. Con el arribo de ‘Talking With My Demons’, el asunto vira hacia una dimensión híbrida de jazz-prog y ambient, siendo así que la línea de trabajo extrovertida que se inició en el tema precedente ahora adquiere un aura sofisticada y radiante. El pasaje de piano que irrumpe para sembrar el camino para el epílogo gesta un señorío extra al desarrollo temático. ‘Suddenly’ se ubica en un paraje emocional menos expresionista, planteando un motif más relajado con el que RIGONI y sus colegas de turno pueden jugar con una cruza de jazz-rock y prog de una manera fluida y controlada. El solo de bajo que surge en el intermedio refuerza el núcleo central de la pieza con convincente elegancia. ‘The Battle’, a pesar de su título, es la pieza más apacible del repertorio, acercándose mucho a la majestuosa placidez que signó anteriormente a ‘L’origin Du Monde’. Hay pasajes más gráciles, además de un estupendo solo de guitarra muy en línea con el estándar del prog-metal, pero la espiritualidad que emana este tema ostenta unos aires reflexivos muy envolventes. Su gancho melódico es tan patente que nos hubiese gustado que durara un poco más.

‘Silence’ es una pieza psicodélica introspectiva que se centra en el bajo: es un ejercicio de ambient dentro de un contexto oscuramente ensoñador, no tanto una invitación al silencio como una capa protectora del mismo hilvanada con telas sónicas. ‘Keep On Fighting’ da un giro de 180° para trasladarse hacia el terreno del prog-metal, concretando una peculiar cruza entre los paradigmas de SYMPHONY X y los FATES WARNING de la etapa 1989-94. A través de a fluida ilación de los cambios de swing, la pieza mantiene altos niveles de incandescencia rockera con perfecta consistencia. ‘Peaceful Acceptance’ es un hermoso y relajado nocturno centrado en el dueto de bajo y piano, el cual opera como un contrapunto de relax entre la furia del tema anterior y ‘Souls Never Die’, el cual trae el cierre del repertorio. Este último tema traza una senda intermedia entre el refinamiento melódico del prog sinfónico y la garra fastuosa del prog-metal. La mezcla de exquisitez y suntuosidad que tiene lugar a través del hilo conductor de todos los motivos hace que esta pieza cierre el disco con un aura celebratoria y vibrante. Todo esto es lo que se nos ha brindado en “Songs For Souls”, una excelente elegía progresiva que, en kenos de 40 minutos, nos muestra por enésima vez cuán inspirado y versátil es ALBERTO RIGONI como músico y como compositor.


Wednesday, March 02, 2022

THE SPACELORDS y la séptima expansión de su especie rockera

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el más reciente trabajo fonográfico del trío alemán THE SPACELORDS, el cual se titula “Unknown Species” y fue publicado a inicios de diciembre del pasado año 2021, tanto en CD como en vinilo (en respectivos colores azul y violeta con amarillo rociado), todo esto por vía del sello Tonzonen Records. Las ediciones de vinilo eran limitadas y ya están agotadas en el momento en que se publica la presente reseña. Este trío conformado por Hazi Wettsein [guitarras y efectos], Marcus Schnitzler [batería, percusión y sintetizador] y Akee Kazmaier [bajo, órgano y efectos] sigue explorando diversos recursos progresivamente eclécticos dentro de su centro neurálgico estilístico que es el space-rock. Los tres se acreditan la autoría de los tres temas aquí contenidos. “Unknown Species” es el séptimo trabajo de estudio de este grupo originado en 2008 en la localidad de Reutlingen ha vuelto a lucir su solvencia en el manejo expansivo de la sofisticación sonora dentro de la psicodelia espacial, logrando engarzarse muy bien con las sensaciones de plenitud reflejadas en sus dos álbumes precedentes “Water Planet” (2017) y “Spaceflowers (2020). Las publicaciones de este último álbum mencionado y el que ahora nos ocupa es una afortunada muestra de que nuestros tiempos de pandemia mundial no han afectado en nada a la creatividad del trío. Veamos ahora los detalles del disco que ahora nos convoca. 


Abre el disco ‘F.K.B.D.F.’, una pieza que ostenta una estructura sonora firme desde el breve ornamento sintetizado que inicia las cosas, pues casi al instante se instaura un groove a medio tiempo con suficientes dosis de sofisticación como para permitir que el bajo diseñe unas coloridas líneas de base mientras la guitarra va armando y remodelando bastantes riffs y solos a lo largo del camino. De esta manera, se desarrolla recursos de exquisita musculatura a lo largo del jam. Ya en el transcurso de los dos últimos minutos, el asunto baja un poco sus dosis de densidad para realzar el rol del bajo y los parcos ornamentos cósmicos trazados por el sintetizador. Sigue a continuación el tema justamente titulado ‘Unknown Species’, el mismo que dura poco menos de 15 minutos. Su groove es mucho más calmado que el del primer tema, lo cual abre campo a la exploración de atmósferas misteriosas y vibraciones etéreas dentro de un encuadre sonoro que se halla en la encrucijada entre el krautrock a lo ASH RA TEMPLE, el patrón general del stoner y la ambientación típica del post-rock (una estrategia híbrida que tiene confluencias con bandas como PAPIR, SPACE DEBRIS y AUTOMATISM). La primera maniobra es la de recurrir a fraseos flotantes a fin de añadir una faceta onírica al bloque sonoro; más adelante, tras un breve momento donde algunas capas cósmicas de sintetizador asumen el foco sónico, la guitarra se enfila hacia una serie de riffs diseñada para que el ambiente general gane en rudeza. No dura mucho este momentum, pero sí logra plasmar ecos para el ulterior desarrollo del jam, siendo así que la batería y las percusiones pasan a enriquecer eficazmente el predominantemente parsimonioso swing mientras la guitarra delinea unos fraseos espartanos de cariz Floydiano. Sospechamos que todavía falta una instancia de contundencia rockera en el horizonte cercano, y no nos equivocamos porque, poco antes de atravesar la frontera del minuto 13, el trío aumenta la intensidad sonora hasta llegar a coquetear con el paradigma de BLACK SABBATH. De esta manera, la pieza homónima diseña el camino hacia un llamativo clímax conclusivo y logra conquistar un fuego sónico suficientemente fiero para el epílogo.

Todo la segunda mitad del álbum está ocupada por ‘Time Tunnel’, una maratónica pieza que dura casi 20 minutos y medio y que se instala cómodamente como el cénit del repertorio. La sección prologar está guiada por la guitarra acústica sobre un trasfondo de agua corriendo por un canal fluvial; cuando entra a tallar la dupla rítmica, lo hace con unas cadencias delicadas muy a tono con el estándar del acid-folk. A partir de la frontera del tercer minuto, el trío se prepara para dar un cuidado viraje eléctrico a asunto, todavía de a pocos, pero sin ocultar para nada sus intenciones. Ya un poco más adelante, el trío arma un jam situado en algún lugar entre la sistemática sofisticación space-rockera del tema #1 y la parsimonia aguerrida y misteriosa del tema #2. Lo que suena desde el área del minuto 7 está emparentado con HAWKWIND, pero con un punche menos explícito, un poco más sutil en su auténtica explosividad, sustentando el nervio sonoro que conforma la esencia estética del grupo con una especial estilización. Poco antes de llegar a la frontera de los 13 minutos y medio, el colectivo regresa de lleno al territorio pesado, siendo así que el trío va cerrando un pasaje y entrando a otro más filudo (especialmente, en lo referente a los efectos punzantes que usa el bajo). La guitarra gesta ahora sus líneas más rabiosas dentro de todo el álbum, siendo así que todo apunta hacia un escueto y directo golpe final. El epílogo se centra en el retorno de la guitarra acústica, esta vez con el trasfondo de una relativamente densa brisa cósmica y un mecanismo de relojería. Todo comenzó con una placidez bucólica y terminó con una ensoñación metafísica, y lo que ocurrió en medio fue un extenso ejercicio de space-rock progresivamente dinámico. ‘Time Tunnel’ es una manifestación de plenitud épica y energía expresiva ecléctica que sitúa cada una de sus piezas dentro de un todo convincentemente integrado. En fin, esto fue lo que THE SPACELORDS nos brindaron con “Unknown Species”, un disco que resulta ser uno de los más destacados dentro de su amplia trayectoria. Este ensamble veterano ha sabido cómo dar nueva vida a su bien delineada visión musical y expandir los horizontes progresivos de su esencia space-rockera. Un gran disco, sin duda.


Muestra de “Unknown Species”.-
Time Tunnel: https://thespacelords1.bandcamp.com/track/time-tunnel


Sunday, February 27, 2022

11 instantáneas jocosas del avant-prog alemán contemporáneo hechas por CHOCLAT FROG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos esta reseña (un poco tardía) sobre uno de los discos alemanes que más gratamente nos sorprendieron en el pasado año 2021: nos referimos a “Snapshot” de CHOCLAT FROG, dúo conformado por los hermanos Rainer [batería, percusión, teclados, voz, algo de guitarra y programación] y Tim Ludwig [bajos, casi todas las guitarras y voz adicional]. El disco en cuestión fue publicado a mediados de junio de 2021. Los orígenes de CHOCLAT FROG están en la desintegración del grupo THE STOCK, trío afincado en la localidad de Bad Camberg (distrito de Hesse), tras el abandono del guitarrista una vez acabadas las sesiones de grabación de su único disco “Humanize”, el cual fue publicado en 2018. Los dos miembros restantes decidieron seguir adelante con otro nombre colectivo, e incluso han incluido en este álbum una pieza existente mientras aún estaba vigente THE STOCK. Las composiciones y letras que forman parte del repertorio de “Snapshot” son de la coautoría de ambos integrantes del grupo, siendo así que Reiner fue el principal realizador de los procesos de grabación, mezcla y masterización en los Homerun Studios, en varias sesiones dispersas entre 2018 y 2021; por su parte, Tim se hizo cargo del collage de la portada y del diseño artístico. Los invitados ocasionales del dúo fueron los guitarristas Christof Engel (el mismo que fue integrante de THE STOCK), Dietmar Appel y Uwe Grunert; también estuvieron Floyd Anthony y Monica Ludwing para hacer algunos aportes vocales por aquí y por allí. En ciertas instancias, las letras incluyen citas de personajes eruditos tan diversos como JOHN LOCKE, JEAN-PAUL SARTRE, FRIEDRICH NIETZSCHE, JEAN SIBELUIS y LUÍS VAZ DE CAMÕES. “Snapshot” es de por sí un muy inspirado álbum conceptual donde cada tema individual es una parte de un todo y las transiciones entre tema y tema son muy sutiles: la idea básica es la de brindar retratos de varios aspectos de la vida, al modo de un continuum similar a la sucesión de varios programas televisivos, dando prioridad a esos aspectos propios del estrés del mundo moderno y los actuales problemas de desapego e incomunicación que afectan a nuestra cotidianeidad pandémica. Bueno, vayamos ahora a los detalles de este disco.


‘Part I (Opposites)’ ocupa los seis primeros minutos del repertorio y su comienzo con ruido de numerosa gente conversando en un bar promete algo ágil para el inicio... Y, en efecto, se cumple la promesa con un exquisito ejercicio hibridizador de jazz-rock, prog y elementos Zappianos al estilo de la etapa 1979-82. El swing general es relativamente sencillo, pero sus elaborados juegos de síncopas permite que los instrumentos y los cánticos brillen con excelsa extroversión. ‘Part II (Army Of The Wise Guys)’ sigue a continuación para explayarse en el legado de vigor sofisticado y burlón dejado por la pieza inaugural, llegando ahora a nuevos niveles de sofisticación estructural. La garra y la neurosis están aumentadas hasta el punto de sonar como un KING CRIMSON metaleramente remodelado, mientras que los diversos quiebres rítmicos asientan una ingeniería sesudamente compleja. Eso sí, la gracilidad expresiva del dúo permanece intacta. ‘Part III (Philosophers)’ comienza con una breve incursión en un terreno deconstructivo de tenor RIO antes de volver al vitalismo sobrio y cínico que hasta ahora impera déspotamente en la elaboración de las ideas musicales y sus ulteriores arreglos. Algo así como una cruza entre ZAPPA y ATTENTION DEFICIT, con algunos ornamentos de teclados que concretan matices sinfónicos dentro del entramado sonoro global. Esto último sirve primordialmente para enrumbar a la pieza hacia un epílogo oportunamente exultante. Cuando llega el turno de ‘Part IV (Useless Talk)’, el dúo se dispone a jugar explícitamente con recursos más líricos mientras baja un poco el nivel de garra rockera (antes de la explosiva sección final) a fin de realzar texturas jazz-progresivas a lo Canterbury. No ocurre lo mismo con los ribetes satíricos, lo cual se evidencia con la presencia de unos monólogos que ostentan a todas luces una solemnidad fingida. ‘Part V (Need To Survive)’ es un ejercicio de heavy prog con bastante gancho en su muy marchoso desarrollo instrumental, a veces, bastante cercano al paradigma de los RUSH de la fase 75-81. En cuanto a las intervenciones vocales, éstas se sienten más burlonas que en cualquiera de los temas precedentes.
 
La miniatura de un minuto y medio ‘Part VI (Everything…)’ consiste en un despliegue muy bien cuidado de vibraciones sinfónicas que muy bien hubiesen podido formar parte de un disco de CAMEL o YES si no fuese por esas persistentes (y ya amistosas) invocaciones Zappianas. Así, se abre la puerta para el arribo de ‘Part VII (Monsters – I Need More Bucks!)’, una pieza que bien puede catalogarse como introspectiva bajo los estándares de CHOCLAT FROG. El talante general de la pieza es de línea jazz-rockera, incorporando algunos coqueteos con el paradigma satírico de unos MR. BUNGLE a lo largo del camino. La labor de la batería es una de las más intricadas dentro del álbum; por su parte, las numerosas intervenciones del sintetizador y del piano aplican unos recursos preciosistas que, en cierta medida, nos remiten al paradigma de GENTLE GIANT a través del filtro del Canterbury en su faceta más señorialmente relajada. Una mención especial debe ir para el solo de guitarra, quizá el más notable de todo el repertorio: poderoso y filudo. Con la dupla de ‘Part VIII (Metropolis)’ y ‘Part IX (The Drinker)’, el dúo sigue explorando los matices y focos sonoros de su propuesta estética. La Parte VIII recibe varios ecos de la pieza precedente mientras trae a colación una vivacidad renovadora, además de otro excelente solo de guitarra. En cuanto a la Parte IX, ella establece un perfecto equilibrio entre el empuje del jazz-rock, el garbo neurótico de KING CRIMSON (tanto de los 80s como de los 90s) y el nervio típico del heavy prog. El pasaje final comienza en clave free-jazz y termina con vibraciones Crimsonianas. ‘Part X (Bastard Neighbor)’ retoma las líneas de trabajo de las Partes II y III, añadiéndoles algo de la musculatura recogida de las dos inmediatamente precedentes. Los soliloquios, satíricos como siempre. portan ahora un filo más agresivo, algo airado que no puede realmente esconderse bajo el manto cínico que arropa al repertorio íntegro. El álbum concluye con su pieza más extensa, la cual dura 8 ¾ minutos y responde al título de ‘Part XI (Where Language Ends Music Begins)’. Resulta ser también la pieza más épica, lo cual resulta de su manera de condensar las facetas y recursos más complejos de todo el repertorio precedente: trazas de GENTLE GIANT, KING CRIMSON, PRIMUS, THE ARISTOCRATS y ZAPPA se integran dentro de un retorcido fulgor pletórico de majestuosas agitaciones. Un gran final para un disco tan peculiarmente magnífico. 

 
Ésta fue la experiencia de “Snapshot” tal como fue concebida por CHOCLAT FROG y brindada al mundo para nuestro deleite melómano. Hemos disfrutado de un disco bastante peculiar, repleto de ingenio y vigor dentro de un enfoque de combinación de varios frentes estilísticos progresivos que se siente muy propio. Un catálogo de 11 instantáneas jocosas sobre la sociedad actual traducidas a un sofisticado lenguaje rockero. Concluimos esta reseña reiterando dos cosas que señalamos en el primer párrafo: este repertorio es de lo mejor que brindó Alemania a la producción progresiva del pasado año 2021 y funciona muy bien como álbum conceptual de inapelable orientación ecléctica. ¡Totalmente recomendable!
 
 
Muestras de “Snapshot”.-
Part II (Army Of The Wise Guys): https://choclatfrog.bandcamp.com/track/part-ii-army-of-the-wise-guys
Part VII (Monsters – I Need More Bucks!): https://choclatfrog.bandcamp.com/track/part-vii-monsters-i-need-more-bucks
Part VIII (Metropolis): https://choclatfrog.bandcamp.com/track/part-viii-metropolis
Part XI (Where Language Ends Music Begins): https://choclatfrog.bandcamp.com/track/part-xi-where-language-ends-music-begins


Thursday, February 24, 2022

El holograma prog-psicodélico de KHADAVRA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de presentar el tercer (y hasta ahora último) disco del ensamble prog-psicodélico sueco llamado KHADAVRA, el cual responde al título de “Hologram” y fue publicado por vía independiente a inicios de agosto del pasado año 2021. La alineación del grupo consiste actualmente en el cuarteto de Seb Sebsinsky Eriksson [guitarras, voz, sitar, mellotrón, sintetizador y percusión], Alexander Eriksson [batería, voz, glockenspiel y otras percusiones], Jón Klintö [bajo, canto gutural, susurros y guitarra acústica] y Nils Erichson [teclados, mellotrón y sintetizador Moog]. El vasto material contenido en “Hologram” fue gestado y grabado durante los tiempos de pandemia, por lo que da gusto que todos los inconvenientes existenciales y logísticos producto de la actual pandemia no hayan supuesto un obstáculo real para que la gente de KHADAVRA pudiese concretar la gestación, la grabación y la concreta publicación de este excelente ítem fonográfico. Por ahora, solo está disponible en formato digital a través del blog de Bandcamp del grupo, pero a inicios del pasado mes de enero ha trascendido que el sello Black Widow está preparando una edición física de este álbum en vinilo. Su anterior obra del año 2019 “Hypnagogia” había mostrado a un grupo muy inspirado y lleno de energía, y ahora esto se incrementa para el disco que estamos reseñando ahora. En esta ocasión, el cuarteto contó con las colaboraciones ocasionales de Liv Fridén (flauta), Ole Mathis Haglund (guitarra y coros), Ola Lindqvist (flauta) y Nils Erichson (teclados), aunque en este último caso, se trata de un exintegrante que grabó algunas cosas antes de irse del grupo. Bueno, veamos ahora los detalles del disco en cuestión.


La miniatura ‘Stundom’ abre el álbum con una etérea serie de capas sintetizadas que van in crescendo, y así se prepara el camino para ‘Shapeshifter’, un poderoso tema que hace gala de una sofisticación versátil proyectada hacia variantes de ritmo y ambiente que van surgiendo a lo largo del camino. Los contrastes entre los muy suntuosos pasajes aguerridos y los más sutiles están manejados con perfecta compacidad. Las confluencias con MOTORPSYCHO y ARABS IN ASPIC son fáciles de notar. Con el arribo de ‘Lucid Parasitosis’, el ensamble se focaliza en rumbos melódicos y atmósferas de inspiración oriental, alternando pasajes de tenor acid-folk con otros más filudos donde se impone el paradigma stoner. Su encanto esencial está bien manejado a través de su espacio de poco menos de 5 minutos. El ambicioso y épico tema ‘Possession’ se erige como el más extenso del álbum son sus poco más de 16 minutos y cuarto de duración, siendo así que recoge una síntesis ampulosa y maratónica de la magia exótica de la pieza precedente y la sofisticación señorial del segundo tema del álbum. También se nota que hay algunos coqueteos con el post-rock en algunos pasajes donde la predominante densidad adquiere unos matices oscurantistas. Por supuesto, no faltan pasajes donde la batería impone un swing inusual mientras los demás instrumentos van maquinando por dónde pueden intercalar algunas variantes. Son varios los momentos en los que los teclados se hacen sentir en medio de los vigorosos aportes de la guitarra y la batería, y justamente reposa sobre sus hombros la capacidad del bloque sonoro global de retener y capitalizar sus urdimbres sonoras más estilizadas. A lo largo de los diversos recovecos de esta maratón se dejan sentir añoranzas de AMON DÜÜL II, AGITATION FREE y PINK FLOYD, filtradas éstas a través de los patrones modernizados de SPACE DEBRIS y HYPNOS 69. La sección final está en 6/8 y exhibe una espiritualidad conmovedora que se apoya en un lirismo efectivo. ‘Zoning Out’ se emplaza en un ejercicio de space-rock aguerrido y algo machacante, no ajeno al modelo de HAWKWIND pero sin dejarse absorber por él. Las vibraciones festivas que atraviesan a cada poro sónico de esta pieza son inocultables. 

La dupla de la miniatura ‘10102020’ y ‘Katla’ (otro tema extenso que ocupa un espacio de 14 minutos y medio) permite al personal de KHADAVRA expandir sus recursos estilísticos con soltura. ‘10102020’ es una cálido dueto de guitarras acústicas, mientras que ‘Katla’ se proyecta a una ambiciosa concatenación de diversos motivos y atmósferas. El prólogo, ostensible cósmico, se sitúa en un terreno intermedio entre los paradigmas de los legendarios OZRIC TENTACLES y de VESPERO, para luego abrir vasos comunicantes con la psicodelia de talante retro y el heavy prog. Algunas secciones signadas por un swing de inspiración bluesera sirven como breves estaciones de grácil ceremoniosidad en medio del nervio predominante. En líneas generales, tenemos aquí un space-rock estilizado y obediente al preciosismo progresivo de ayer y hoy. La sección final exhibe una dualidad de solemnidad y tensión oscurantista que casi suena a un híbrido de ANEKDOTEN y TOWN PORTAL: nos toma por sorpresa la emergencia de este fuego tan particular en el tramo final, así como lo hace también el soliloquio en forma de arenga en torno al cual se arma la coda. ‘Anhedonia’ es una balada pastoral en clave de acid-folk que no hubiese estado fuera de lugar en un álbum de HAWKWIND pre-75 o en el tercer álbum de AMON DÜÜL II. Mientras ostenta su talante evocador, el armazón de los teclados parece diseñado para cubrir con un manto lisérgico el entramado de canto y dueto de guitarras acústicas. El instrumental ‘Vemod’, si bien tiene un arreglo musical distinto del que se realizó para ‘Anhedonia’, retiene sus vibraciones contemplativas y les da una nueva faz merced al rol protagónico que ocupa la guitarra eléctrica, y, sobre todo, por el sofisticado dinamismo que se proporciona a los arreglos desde donde se encuadran todos los motifs sucesivos. El cierre del álbum llega de la mano de la pieza homónima, la cual dura 9 minutos y cuarto. ‘Hologram’ se caracteriza por explorar las aristas más propiamente melódicas del ideario musical de la banda. Contiene secciones cantadas reconocibles, así como pasajes instrumentales signados por una mesurada sofisticación que sustenta los versátiles traspasos del space-rock al motorik y, de allí, al post-rock, que el ensamble ejecuta con una bien lograda fluidez. 

“Hologram” es, ante todo, uno de los más logrados discos de psicodelia progresiva que se han hecho en el fenecido año 2021. Definitivamente, es una obra con la que los KHADAVRA se han superado a sí mismos; por el momento, es su obra cumbre. Este holograma musical nos ha dejado muy gratamente sorprendidos y solo nos queda recomendarlo para cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico de nuestros tiempos. 



Monday, February 21, 2022

La infinita creatividad de FRANÇOIS THOLLOT

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

La verdad que la creatividad del maestro francés FRANÇOIS THOLLOT es infinita, y, de hecho, nunca mejor dicho, pues la más reciente obra fonográfica de este multiinstrumentista y compositor francés se titula “Infinite”. Este disco publicado en el blog de Bandcamp de THOLLOT el 17 de enero pasado prosigue con una ilación inagotable de álbumes que el susodicho maestro ha venido publicando desde enero de 2021 en medio de la prolongada pandemia que asola a nuestro mundo. Como es habitual, THOLLOT se hizo cargo de los teclados, el bajo, la batería, la guitarra y las programaciones, y también realizó las labores de mezcla y masterización del material aquí contenido en su estudio de Lyon.

Los primeros 11 minutos y cuarto del álbum están ocupados por la dupla de ‘Wolf’ y la pieza homónima. El primero de estos temas instaura un groove solemne para que el bloque sonoro, dominado por las gráciles armonizaciones de los teclados, se regodee en la elaboración de retratos sonoros plagados de vibraciones otoñales. Sus cadencias grisáceas tienen incluso algo de tenebroso en ciertos matices que entran a tallar a lo largo de la arquitectura temática. En cuanto a la pieza homónima, ésta expone uno de varios puntos máximos del disco. En efecto, ‘Infinite’ recoge la herencia de refinada y cristalina de la pieza de apertura con la finalidad de remodelarla dentro de una atmósfera más patentemente jovial, llegando a sonar bastante juguetona en varios parajes. La evidente vitalidad que signa al bloque sonoro no es siempre portado de una soltura total, pues, a veces, hay una actitud comedida en el despliegue de color plasmado en el bloque musical. De todas formas, hay que acotar que cuando la guitarra entra en acción, el swing se agita notablemente y abre camino a un clímax excelsamente ajetreado. ‘Time Lag’ es una pieza aún más ambiciosa en la que THOLLOT exhibe algunas tonalidades épicas dentro de su persistente ideario estético avant-Canterbury, añadiendo elementos Crimsonianos al swing básico y al desarrollo temático; así, la extroversión que ingresó en la pieza homónima adquiere asume ahora un talante tenso. También hay un interludio a lo GENTLE GIANT que permite a la pieza asumir una especie de señorío contemplativo para empezar a armar otro momento marcado por tensiones ostentosas. Hay que destacar que, en muchos momentos, la batería disputa el rol protagónico del armazón sonoro con los solos de teclado. Otro cénit del álbum. El breve tema ‘Leak’ exhibe unas avispadas influencias del paradigma de HAPPY THE MAN a través del filtro de NATIONAL HEALTH: un exquisito ejercicio de jazz-prog. ‘Fourth Dimention’ es un tema que ocupa un espacio de más de 9 minutos al igual que ‘Time Lag’. Su función es la de establecer una síntesis entre ‘Time Lag’ e ‘Infinite’ en cuanto a la magnificencia explícita de los múltiples desarrollos temáticos, añadiendo un vigor más fulguroso al asunto. Incluso notamos algunas confluencias con FRENCH TV, RASCAL REPORTERS y ZOPP, lo cual nos parece un recurso bastante refrescante dentro de los parámetros estéticos que maneja THOLLOT. Y va otra joya individualmente destacada dentro de este repertorio. 

‘Doubt’ regresa de lleno a territorio jazz-progresivo con connotaciones Canterburyanas: su esquema de trabajo se basa en las confluencias entre HAPPY THE MAN, HATFIELD AND THE NORTH y los SOFT MACHINE de la etapa 73-76. Su bizarra agilidad y sus expresivos juegos de disonancias se traducen en una magia caleidoscópica y una vivacidad rutilante. Durando poco más de 9 minutos y medio, ‘Rebound’ es el tema más extenso del repertorio y también es el encargado de cerrarlo. La mayor parte de sus grooves y esquemas melódicos tiene líneas de parentesco con ‘Time Lag’, aunque también hay algunos espacios abiertos para que entren a tallar algunas cadencias tensas semejantes a las que hallamos en el tema #3. En conclusión, “Infinite” es una nueva muestra de la infinita creatividad progresiva que este maestro francés llamado FRANÇOIS THOLLOT ofrece al art-rock de nuestros tiempos.


Muestras de “Infinite”.-



Friday, February 18, 2022

SEAORM en el altar de la inolvidable música vanguardista hispano-rusa

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de hablar sobre “Forgotten Shrines”, el segundo álbum del colectivo hispano-ruso SEAORM, el mismo que fue publicado el 29 de diciembre del pasado año 2021. Habiendo surgido como un trío hace un puñado de años, ahora SEAORM opera como un cuarteto conformado por Ángel Ontalva [guitarra], Ark Fedotov [bajo, sintetizadores y efectos], Ivan Fedotov [batería] y Víctor Rodríguez [teclados]: o sea, los dos hermanos de OCTOBER EQUUS y los dos hermanos de MAAT LANDER. En el disco precedente “Olkhon” (fines de 2020), el cual nos causó una gratísima impresión, Ontalva era el único español de la partida, pero con el ingreso de una cuarto integrante a los teclados, SEAORM se apropia de una ingeniería sonora más llena y exuberante dentro de su propuesta space-rockera con amplios tintes progresivos. Los cuatro músicos firman la autoría de cada uno de los tres temas contenidos en este disco publicado por el sello OctoberXart Records. El arte gráfica estuvo a cargo del propio Ontalva (algo muy habitual en estas producciones); también estuvo él a cargo de la mezcla y la masterización del material aquí contenido, mientras que Francisco Macías fungió como productor ejecutivo. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio del disco que ahora reseñamos, ¿vale?


La monumental pieza homónima de 20 minutos de duración nos brinda un panorama bastante completo del enfoque estético que el aumentado ensamble proyecta para el álbum en general. En efecto, ‘Forgotten Shrines’ empieza con unos climas cósmicos ensalzados con una envolvente aura de ensoñación. Pronto entran a tallar la guitarra y la batería para realizar recursos de majestuosidad y de gracilidad, respectivamente, aunque también hay que tener en cuenta que la maraña de teclados asume un rol crucial a la hora de gestar y elaborar contornos progresivos bajo los cuales la dinámica grupal va gradualmente asumiendo incrementados niveles de energía. A poco de pasada la frontera del quinto minuto, el ambiente se centra firmemente sobre una cruza de space-rock, jazz-fusion y prog psicodélico, siendo así que el vigor reinante es manejado con pulcra fineza. Más adelante, las cosas viran hacia una atmósfera electrónica con matices folklóricos (algo que ya vimos en el primer disco), algo que permite al ensamble asentar las bases para un nuevo motif de raigambre prog-psicodélica donde la guitarra y el sintetizador alternan turnos en el rol directivo del centro nuclear del bloque instrumental. Lo que se edifica aquí hasta el final de la pieza es una señorial y envolvente arquitectura donde se unen lo luminoso y lo futurista; es algo así como una encrucijada entre VESPERO y los TANGERINE DREAM de la etapa 1978-82. ‘Animas In The City Of Stones’ se focaliza más fehacientemente en el estándar del space-rock en cuanto al groove central, aunque resulta inocultable el dinamismo señorial que imponen los teclados y la guitarra cuando insertan matices jazzeros dentro del viaje sonoro armado por el entramado grupal. El expectante preludio prepara el terreno para lo que será un trayecto sostenidamente apoyado sobre unos cadenciosos tempos que se valen de su propia sofisticación estructural impulsa la versátil y colorida complejidad del jam. Hay algunos momentos relativamente sutiles, otro pasaje particularmente incendiario a mitad de camino, y varios otros situados en una posición intermedia de expresionismo. Es tal vez nuestra pieza favorita del álbum. 

El repertorio se cierra con ‘The Garden Of Lost Memories’, una pieza que comienza con una aureola similar a la del prólogo del tema anterior, aunque con un talante más sombrío. Una vez instalado el cuerpo central, el clima sonoro se siente más abrigador, envuelto bajo un manto de contemplativa solemnidad, aunque todavía guardando ciertas vibraciones crepusculares dentro de sí, lo cual permite que ciertos ornamentos de sintetizador penetren con un filo contenidamente inquietante. Alrededor de la frontera del quinto minuto y medio, la batería entra a tallar con la misión de elaborar un swing de tenor avant-jazzero, lo cual influye relevantemente en la gestación y la persistencia de una nueva y definitiva aureola contemplativa. Los fraseos de la guitarra son realmente conmovedores mientras la batería va aumentando el impacto de los ornamentos que imprime en su groove. El epílogo diseñado en base a capas de sintetizador brinda un cierre cósmico al asunto, algo muy oportuno para la pieza más introvertida del álbum. Esto es lo que el personal de SEAORM nos ha brindado con “Forgotten Shrines”: este colectivo hispano-ruso se ha ganado en poco tiempo un lugar destacado dentro del parnaso del rock experimental europeo de los últimos años. ¡Totalmente recomendado!


Muestra de “Forgotten Shrines”.-
The Garden Of Lost Memories: https://octoberxart.bandcamp.com/track/the-garden-of-lost-memories