Tuesday, May 20, 2025

MARKUS REUTER: creatividad sin tregua para el año 2025



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar lo más reciente del maestro alemán de la Touch Guitar MARKUS REUTER, el mismo que se titula “Truce <3” y tiene como fecha oficial de publicación el 23 de mayo de este año 2025. Dicha publicación está coordinada por la asociación de los sellos Iapetus, Unsung Records y MoonJune Records. Acompañan a REUTER Fabio Trentini (bajo sin trastes y sintetizador) y Asaf Sirkis (batería). Como no puede ser de otra manera, las composiciones y arreglos del repertorio aquí contenido suelen tener como núcleo central a las Touch Guitars de REUTER con sus incorporados procesos de live looping. Todo el material recogido en “Truce <3” fue grabado en directo en el Art Music Studio, que está ubicado en Bassano Del Grappa, en la localidad italiana de Veneto, en los días 11 y 12 de diciembre del pasado año 2024. Los tres músicos se asignan la autoría de cada uno de los diez temas del álbum, habiéndolo hecho desde el enfoque de la creación colectiva espontánea en permanente diálogo. REUTER y Trentini asumieron también las labores de producción y post-producción. Diego Piotto fungió como ingeniero de sonido. El arte gráfica es de la autoría de Ritxi Ostariz. Veamos ahora el repertorio del disco que hoy nos ocupa. 


‘Not Alone inicia el rumbo de las cosas con un despliegue de fuerza de carácter cuyas proyecciones majestuosas están facilitadas por el empleo de un esquema rítmico sosegado y cadencioso. De esta manera, la ebullición rockera se siente razonablemente contenida y la magia inherente a los riffs y los estilizados solos revelan meticulosamente sus detalles. más precisos. La subsiguiente dupla de We Have Your Back e Its Not In The Cards’ se encarga de expandir la línea de trabajo presente por la senda del fulgor extrovertido. El primero de estos temas mencionados elabora un entramado fuertemente impulsado por los señoriales juegos de síncopas armados por la dupla rítmica, siendo así que la Touch Guitar se empodera en el núcleo sonoro de forma paulatina. Hay algo etéreo en sus poderosos retazos y ambientes adicionales. En cuanto a Its Not In The Cards’, se trata de un sólido ejercicio de dinamismo psicodélico de tenor Crimsoniano (a través del filtro de los STICK MEN) que sabe abrirse campo sobre el trasfondo rítmico jazz-progresivo en curso. El colorido suntuoso aportado por las líneas de bajo complementan desde el disenso a los iniciales trazos cósmicos dibujados por la Warr Guitar, todo ello mientras la batería impone un señorío inapelable. Una vez que emerge el solo de la Warr Guitar, la musculatura neurótica diseñada para la ocasión se completa de manera tremendamente convincente. En los minutos finales, el vigor reinante adquiere un cariz grácil. Muy bien aprovechado su espacio de 7 minutos: ¡todo un cénit del álbum! Never Apart’ vuelve a manejar un groove semejante al de la segunda pieza, pero esta vez hay un vigor más explícito de parte de la Touch Guitar y un mayor esparcimiento en el delineamiento del swing. Cuando llega el turno de Crooked’, el trío vuelve a desarrollar un artilugio jazz-progresivo para la elaboración de un jam psicodélico donde lo Crimsoniano coquetea con el estándar del space-rock. Los juegos de fuerzas generados desde cada instrumento particular se asocian con una fluidez tan compacta que el dinamismo resultante puede ostentar un magnetismo especial. El armazón musical llamativo hace gala de su propia fastuosidad mientras deja soltar su nervio incendiario. Otro momento culminante del disco,

Bond’ establece un groove llamativo para instaurar el bloque temático de la Touch Guitar, un bloque que comienza con un talante crepuscular y que gana en musculatura mientras avanza el jam. Es como el hermano feliz del tema inaugural del disco que se hibridiza con la agilidad mesuradamente neurótica del tercero a fin de convertir las misteriosas brumas en un resplandor discretoLove Theme’ se enfila por el discurso del jazz-fusion contemporáneo para permitir a REUTER y sus compañeros de viaje gestar recursos de lirismo que, de alguna forma, lidian con lo introspectivo. Efectivamente, se destilan abundantes aires de vulnerabilidad emocional a partir de los emotivos retazos de la Touch Guitar, y eso que su labor es bastante más contenida que en cualquiera de los temas precedentes. De todas maneras, el sofisticado swing armado por la batería permite que siga prosperando una oportuna dosis de soltura rockera desde el núcleo central de la pieza en cuestión. Guardian Shadow’ asume la función de sintetizar los ambientes centrales de los temas #2 y #3: la garra sutil del primero y la nerviosa vivacidad del segundo conviven dentro de un majestuoso edificio musical donde la soltura colectiva fluye compactamente durante cada instante del desarrollo del motif central. Como siempre, es maravilloso disfrutar de la ágil ingeniería que arman las mentes sofisticadamente asociadas de Sirkis y Trentini mientras REUTER agita los electrizantes temblores de su instrumento con una energía muy particular, alimentada por extremas dosis de elegancia expresiva. El tema más extenso del repertorio es Echo Of Affection’, el cual se extiende por un espacio de 9 ¼ minutos. He aquí un elocuente efluvio de intensos y esclarecidos efluvios sónicos donde las más íntimas inquietudes del espíritu humano hayan una voz significante para que se manifieste al exterior. El circunspecto y bastante abierto swing armado por la dupla rítmica, coqueteando con el free jazz hasta casi rozar lo inerte, permite que se explaye una atmósfera misteriosa y noctámbula destinada a arropar los penetrantes fraseos de la Warr Guitar, la cual toca puntos elevados de magnificencia. Una pieza muy peculiar dentro del tono predominante del repertorio, el cual se cierra con el arribo de ‘Shuffled Fate’. Su manera tan aventurera de replantear el groove paradigmático del funk-rock permite el surgimiento de un recurso de liviana alegría tras el distinguido desgarro manifestado en Echo Of Affection


Todo esto fue lo que se nos brindó con “Truce <3” desde los cuarteles del maestro alemán MARKUS REUTER. Con la cercana complicidad de los excelentes Fabio Trentini y Asaf Sirkis, se gestionó una obra contundente en cuanto a la soltura expresiva y altiva en cuanto a las aspiraciones estéticas propias de una visión avant-progresiva para nuestros tiempos. MARKUS REUTER vuelve a demostrar por enésima vez por qué es una figura líder dentro del rock visionario del nuevo milenio.


Muestras de “Truce  <3”.-

Sunday, May 18, 2025

NEKTAR: una mirada al otro lado y un viaje a Marte

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega un poco tarde, pero llega, a fin de cuentas, esta reseña doble sobre el primer disco de NEKTAR tras el fallecimiento de su guitarrista original Roye Albrighton, titulado “The Other Side”, de fines de enero del año 2020 y el trabajo que le siguió en los últimos días de agosto de 2024, “Mission To Mars”. Empezamos con “The Other Side”, trabajo publicado por el sello Esoteric Antenna, tanto en CD como en doble vinilo (negro o marmoleado en rojo y verde); hay también una edición especial de CD que incluye un DVD con un documental y algunos vídeo-clips. El ensamble que gestó este disco está conformado por Ryche Chlanda [guitarras y voz], Kendall Scott [teclados y sintetizadores], Randy Dembo [bajo, guitarra de 12 cuerdas y pedales bajos], Derek “Mo” Moore [bajo y voz], Ron Howden [batería y voz] y Mick Brockett [recursos visuales], congregada en el año 2019. En efecto, regresaron al ruedo Moore y Brockett, siendo así que Howden ya había vuelto a la banda a poco de iniciado el nuevo milenio. Pero hay todos unos antecedentes previos a esta labor fonográfica que se remontan a unos meses después de la partida de Albrighton: la formación del grupo NEW NEKTAR bajo la iniciativa del entonces teclista de NEKTAR Klaus Henatsch y la complicidad del hijo de Roye, Che Albrighton, a cargo de la batería y las percusiones. Con una conformación completada con el guitarrista-vocalista Alex Hoffmeister y el bajista Tom fry, el grupo publicó el álbum “Megalomania” en 2018, un disco que no fue bien recibido por los fans. Mientras tanto, Howden, estaba empeñado a hacer valer su posición como baterista original y retornado para recuperar a NEKTAR de una manera genuina. Y así se llegó a “The Other Side”, una obra bastante ambiciosa y extensa que incluye el breve registro de una grabación de Albrighton en aquellos años 70, cuando estaba em gestación una canción que tuvo que esperar hasta el año 2020 para que fuese apropiadamente grabada. De hecho, algunas de las canciones contenidas en este álbum tienen su germen en el año 1978, cuando el grupo se desintegró por primera vez (antes de que Albrighton lo retomara efímeramente en el año 1980). Con la vuelta de Moore, el bajista de entonces Dembo siguió formando parte del grupo, de todos modos. No siendo un álbum conceptual de por sí, “The Other Side” tiene un espíritu unitario en sus canciones, las cuales pretenden retratar diversos aspectos de la vida y lo que imaginamos que es el más allá de las puertas de la muerte. El material contenido en “The Other Side” fue grabado en los Shorefire Recording Studios de New Jersey, siendo Joe DeMaio el ingeniero de sonido. El ulterior proceso de masterización estuvo a cargo de Leon Zervos.

  

El inicio del álbum se da con ‘I’m On Fire’, una canción rotunda en su grácil expresividad, la misma que se ajusta con total precisión al armazón extrovertido desde el cual se definen su motif central y su groove predominante. La banda se siente cómoda creando nexos estilísticos con URIAH HEEP mientras reforma parte de la frescura de aquel álbum “Sounds Like This”; algunos ligeros quiebres en el swing predominante permiten que el ensamble geste ciertos trucos cuasi-barrocos que se ponen en sintonía con estándares típicamente prog-sinfónicos. El intermedio es más notoriamente ceremonioso, un factor que permite a la banda trabajar con climas más contenidos donde el vigor rockero tiene que ser más refinado. Una vez retomada la agitación inicial, la musculatura se siente incrementada mientras la guitarra y el órgano realizan un breve pero interesante duelo. Tras este más que interesante inicio del repertorio, llega el turno de ‘Skywriter’, canción que va a contrapelo de la inaugural al enfilarse por lo reflexivo para encapsular la espiritualidad expresiva de su desarrollo temático. Tras un prólogo sutilmente exuberante, el cuerpo central se instaura con una placidez efectiva mientras el desarrollo temático deja entrever solventes vibraciones dramáticas, al menos, de forma mesurada. Algunos elementos sónicos nos remiten a THE BEATLES de la etapa 1967-69, pero, claro está, el grupo añade una atmósfera estilizada que se perfila en base a sus interacciones; en ellas se incluye un intermedio psicodélico que añade una envolvente musculatura al asunto antes de regresar al cuerpo central para la sección final. Como anécdota especial, esta canción se originó en el año 1978 con el título de ‘Skypilot’, siendo así que esta versión definitiva tiene una letra nueva. El tercer tema es el más largo del disco con sus casi 18 minutos de duración: su título es ‘Love Is / The Other Side’. Todo comienza con un tenor bastante relajado, apelando a un lirismo sencillo marcado por una absorbente candidez emparentada con THE MOODY BLUES. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto  las cosas se agilizan un poco y, sobre todo, adquieren una cierta sofisticación que irá a más cuatro minutos después. Con el tránsito por la frontera del undécimo minuto, un interludio romántico de piano abre el camino hacia una exploración grupal por un sinfonismo meditabundo. El extenso solo de guitarra es fabuloso, prolongándose por un rato más mientras la banda retoma la refinada vivacidad del segundo cuerpo central. 


‘Drifting’ funciona como una balada psicodélica con amplios matices grisáceos, los cuales se tornan filudos en aquellos diversos momentos en los que la guitarra sale al frente con ácidos solos. Los arreglos de los teclados, por su parte, se orientan hacia la instauración de climas sobriamente envolventes y ocasionales solos sutiles que apuntalan las posibilidades cósmicas del encuadre compositivo. Hay confluencias con ELOY y los PINK FLOYD de 1973-75 en toda esta orfebrería que concreta un cénit definitivo del álbum. ‘Devil’s Door’ es, como dijimos en el primer párrafo de la presente reseña, la canción especial donde Albrighton se hace presente póstumamente: siendo una canción cuyos orígenes se remontan al año 1974, el grupo llegó a tocarla en algunos conciertos, pero no se le pudo dar un espacio en los discos que les quedaban por grabar en aquellos tiempos de la alineación originaria. Pero ahora está aquí y se revela otra joya absoluta del repertorio, una composición que tiene un inspirado garbo merced a la efectividad magnética de su desarrollo temático así como a la refinada agilidad de la dupla rítmica, la cual inserta grooves de 5/4 y 9/8 con impoluta fluidez en una serie de coqueteos con el jazz-rock. Las alternancias entre los solos de sintetizador, guitarra y órgano capitalizan sólidamente la magia exhibida a lo largo de la pieza. he aquí el eslabón perdido y ahora recobrado entre “Remember The Future” y “Recycled”, añadiéndose algunas afinidades con los CARAVAN de 1970-72. ‘The Light Beyond’ es un instrumental armado con varios teclados donde las vibraciones cósmicas en curso son manejadas con un refinamiento propio del paradigma prog-sinfónico y con un epílogo de tenor ambient. Teniendo personalidad propia, también funciona como vía de entrada a ‘Look Through Me’, una hermosa balada prog-sinfónica cuyo cuerpo central se basa en el dueto pastoral de canto y guitarra acústica antes de que el ensamble íntegro entre en acción para un emotivo pasaje de cierre. Todo termina con ‘Y Can’t I Be More Like U 2020’, canción que también comienza con un prólogo pastoral de corte introspectivo, preparándose el terreno para la instauración de un motif principal bien ceñido a la faceta líricamente contemplativa que NEKTAR ha convertido en algo propio (con cierta influencia de THE BEATLES, cabe añadir). Cuando un interludio moderadamente ágil entra a tallar, la canción aumenta su majestuosidad antes de retomar el motif central para sus últimos instantes.

  

Todo esto fue lo que “The Other Side” mostró sobre lo que NEKTAR es hoy en día: una entidad rockera que ostenta fuertes raíces en lo que fue su propio asentamiento dentro del gran escenario de la primera generación del rock progresivo de los 70s y que aún tiene bastante empuje creativo para seguir adelante con algunos de sus integrantes originales, mientras los más jóvenes ponen sus propias cuotas importantes de ingenio musical dentro del bloque sonoro. Como dijimos al inicio de la presente reseña, ésta llega bastante tarde, pero todo el entusiasmo apreciativo reflejado en ella es genuino. NEKTAR sigue vivo. Eso sí, esta nueva odisea necesitaba reforzar su trayectoria, y eso implicaba un disco sucesor: éste llegó en el año 2024 bajo el título de “Mission To Mars”. El ensamble consta ahora de Ryche Chlanda, Kendall Scott, Derek “Mo” Moore y el baterista Jay Dittamo, quien toma el lugar del histórico Ron Howden tras su triste fallecimiento ocurrido el 29 de setiembre de 2023. Esto deja a Moore como el único sobreviviente de esa alineación que gestó el legendario “Journey To The Centre Of The Eye”, ese inolvidable álbum conceptual que supuso el debut de NEKTAR en el año 1971. Maryann Castillo colabora con los coros. El proyecto de este nuevo disco comenzó durante esa etapa de distanciamiento social sistemático durante la pandemia del COVID: Moore y Chlanda empezaron a componer riffs y retazos, los cuales pronto llevaron a la propuesta de crear material suficientemente amplio para un nuevo álbum una vez que Scott también aportó ideas a las canciones que se iban marinando y madurando. Claro está, casi toda esta labor de creación colectiva se tuvo que hacer a distancia, pero la comunicación fue fluida y había un fuerte sentido de camaradería. Pronto se dieron cuenta los músicos de que podían gestar un concepto central para las nuevas canciones, un concepto cósmico con intencionalidad humanista. Una vez más, el lugar de grabación estuvo en los Shorefire Recording Studios, el ingeniero de sonido fue Joe DeMaio y el masterizador fue Leon Zervos. La publicación estuvo a cargo de Deko Entertainment. Helmut Wenske es el autor de la portada, como también fue en el caso de “The Other Side”.


La canción homónima da inicio al repertorio con una contagiosa aura extrovertida. ‘Mission To Mars’, que dura casi 9 minutos, desarrolla un groove extrovertido y marchoso muy a lo DEEP PURPLE, destacándose en particular la vitalidad punzante de las líneas de bajo que se explayan en concordancia con el firme sostén rítmico de la batería. Se trata, ante todo, de una canción amena que incluye algunos ocasionales modismos barrocos al órgano y un hermoso solo de sintetizador en el pasaje intermedio; de todas maneras, son los riffs de guitarra quienes dirigen la labor grupal. Es de apreciar que el final de la primera canción tenga un talante ceremonioso, pues de allí emerge la instancia inicial de ‘Long Lost Sunday’, la canción siguiente. Su vitalismo es patente, pero más contenido que el de la pieza titular, lo cual permite que los ornamentos y atmósferas de raíz progresiva se hagan sentir más exhaustivamente. Aunque la ingeniería rítmica y el swing no son especialmente complejos, son manejados con un peculiar señorío; además, se abren ciertos espacios para cautivadores solos y orquestaciones de teclado. El solo de guitarra situado cerca del final embellece el núcleo melódico de la canción. ‘One Day Hi One Day Lo’ es la canción más extensa del repertorio con su espacio de 10 minutos y pico, y es, permítasenos adelantarlo, el cénit del disco. Su tenor solemne y su delicadeza melódica se hacen notar desde el primer instante, siendo así que el desarrollo temático hila con impoluta fluidez las variantes que van a ir surgiendo a lo largo del camino. Alrededor de la frontera del quinto minuto y medio, el ensamble eleva la intensidad expresiva con la elaboración de un puente extrovertido tras haber explorado fehacientemente los terrenos de lo contemplativo. De esta manera, se arma un motif fulguroso que solamente es interrumpido con el armado de un majestuoso tajo tentativo donde se exhibe la perfecta armonización entre la guitarra y el teclado. Este tajo volverá poco después como un puente para la retoma del primer motif para el epílogo. Toco concluye con I’ll Let You In, una balada bastante emotiva que nos recuerda a la que cerró ese emblemático álbum de 1975 “Recycled” (nos referimos a It’s All Over), pero con una espiritualidad más optimista, lo cual la acerca a esa otra balada que cerró “The Other Side”. Se puede decir que la secuencia de las tres últimas canciones de este álbum encapsulan sólidamente la esencia histórica de NEKTAR en su fase 1972-75; para redondear la idea, ésta es la cualidad principal de los dos discos que hemos reseñado conjuntamente en este espacio.

  

En nuestro balance final, “Mission To Mars” resulta un disco menos ambicioso que “The Other Side”, pero funciona muy bien como una continuación del esquema de trabajo gestado en ese año 2020. De hecho, “Mission To Mars” es la declaración de la permanente necesidad que tiene la entidad de NEKTAR de persistir en la vigencia, lo cual le permite reforzar su rol de leyenda perpetua del rock progresivo británico de todos los tiempos. De hecho, la publicación de “Mission To Mars” signa el inicio de una trilogía conceptual.* Con una mirada al otro lado de la vida y un nuevo proyecto de viajar mentalmente hacia otros mundos en la nave atemporal del rock progresivo, NEKTAR da convincentes signos de vida para presumir de que todavía tiene bastante que ofrecer al tiempo presente de la música. Dedicamos esta doble reseña a las memorias de Roye Albrighton y Ron Howden, quienes partieron al más allá en julio de 2016 y en setiembre de 2023, respectivamente. 


Muestras de “The Other Side”.-

Muestras de “Mission To Mars”.-



Thursday, May 15, 2025

UT GRET... Más tarde y más temprano

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos noticias muy especiales desde los cuarteles de la genial banda estadounidense de música avant-progresiva UT GRET. Estas noticias repercuten necesariamente en nuestra apreciación de algo viejo dentro de la trayectoria del susodicho ensamble, pues lo que hoy nos brinda UT GRET a la escena musical del año 2025 es la reedición aumentada de su tercer disco, originalmente publicado en 2010 y titulado “Later Than You Think”. La cosa es que esta reedición incluye un segundo volumen con piezas que fueron grabadas en la misma época del disco antes mencionado, pero que recién ahora salen a la luz: este volumen recuperado tiene el título autónomo de “Better Late Than Never”. Así pues, el “nuevo” disco de UT GRET es un rescate arqueológico titulado “Later Than You Think / Better Late Than Never”. La alineación de aquel disco de estudio que mencionamos en primer lugar constaba de Gregory Acker [flautas, saxofón soprano y percusión], Jackie Royce [fagot, contrafagot, flauta, arpa y percusión], Joee Conroy [guitarra, bajo, sitar, bouzouki y percusión], Steve Roberts [teclados, trompetas y percusión], Steve Good [clarinetes y percusión] y Mark Englert [percusión y diversos instrumentos artesanales]. En cuanto a las piezas recogidas en el volumen “Later Than You Think”, los únicos músicos recurrentes son Joee Conroy [guitarra y bajo], Steve Good [clarinetes] y Stepehen Roberts [teclados y trompeta]. Los demás músicos aparecen de vez en cuando y son Greg Acker [saxofón soprano y flauta], Jackie Royce [fagot], Gary Pahler [batería], James Vaughn [cello], Bob Douglas [batería] y Denny Whalen [batería y recursos electrónicos]. Este segundo volumen recoge algunas sesiones improvisadas en el estudio de ensayos durante el año 2009, así como unas piezas en vivo ejecutadas en el Birmigham Improv Festival de 2010, además de una improvisación de estudio que tuvo lugar en setiembre del año 2023, en el contexto de las sesiones de grabación para un próximo álbum de estudio de UT GRET. Esto último es una indicación de que el ítem que hoy reseñamos es algo más que una recopilación, pues es también un símbolo del nexo entre el ayer y el hoy del ensamble. En cuanto a la bella y elocuente portada de esta edición especial, es de la autoría del músico y artista plástico kazajo Vyacheslav Potapov (quien también ha hecho portadas para COMPASSIONIZER y otros). En cuanto a los datos técnicos de la grabación original, ésta tuvo lugar el 9 de junio de 2010 en una residencia privada de The Highlands de Louisville, Kentucky. El proceso de masterización estuvo a cargo de Howie Gano. 
 

Comenzamos con el repertorio de lo que era ese tercer álbum “Later Than You Think”. La pieza homónima ocupa el monumental espacio de casi 25 minutos y su pasaje prologar consiste en una larga instanciación tentativa donde los vientos, las cuerdas y las percusiones se disponen a tomar pasos seguros rumbo hacia un futuro encuentro. Una ambientación etérea va tomando forma de a pocos mientras el paisaje general se deja inundar por tonalidades ingrávidas. Cerca de la frontera del sexto minuto, todo vuelve a diluirse por un rato para que el ensamble intente un nuevo encuentro específico, esta vez con una mayor dosis de exuberancia, asumiendo ésta puntuales ornamentos exóticos que, de muchas maneras, brinda una gracilidad extra a las interacciones de los músicos. Cuando la flauta asume el rol protagónico con la complicidad del fagot, el colorido se torna más ágil, incluso primaveral, pero no tardan mucho las cosas en deconstruirse una vez más, pero pronto se sucederán dos motivos minimalistas, uno dirigido por el piano y otro por el bouzouki, para que los demás instrumentos instalen sus respectivos visos para enrumbar nuevas proyecciones abstractas. Los recursos de densidad que emergen poderosamente a partir de la frontera del decimonoveno minuto asumen una intensidad dadaísta desafiante. El brío confluyente de las maderas, los bronces y las percusiones dibujan un paisaje de caos tan travieso como amenazante, aunque también hay espacios donde se delinean algunos patrones rítmicos reconocibles. Finalmente, todo aterriza en una calma oscura semejante a la del inicio. ‘Think You Later Than’ es también un extenso viaje que demuestra el talento de las personas involucradas para la aventura del sonido en clave posmoderna. El groove inicial siendo tan complejo como es, exhibe un talante luminosamente celebratorio... sin que por ello deje de ser perturbador de alguna manera. Tras el festival surrealista que ocupa un buen rato, las percusiones deciden parar y volverse más dispersas, lo cual obliga a la ingeniería sónica a rehacerse dentro de una neblina descoyuntada que, en sus sutiles agitaciones, busca un nuevo punto de partida para una próxima comunión; mientras tanto, cada instrumento se aferra a su misión de hacer acto de presencia con la esperanza de una nueva apoteosis expresiva. A poco de pasada la frontera del decimotercer minuto, unas hermosas florituras de flauta entran a tallar para anunciar un indefinido amanecer, siendo así que se gesta un gradual fulgor para una nueva exploración posmoderna merced a las intervenciones adicionales del piano y otras maderas, además de algunos apuntalamientos percusivos. La creciente soltura no se completa con un armazón convencionalmente estructurado, pero queda claro que las últimas notas son de una mañana plena.

‘Later Think You Thank’ es la pieza más maratónica de todas al ocupar un espacio de media hora y casi tres cuartos de minuto. En líneas generales, su misión consiste en sintetizar el fulgor pintorescamente osado del segundo tema y la desestructuración combativa del primero. Al igual que lo que sucedió con ‘Think You Later Than’, la primera instancia se asienta sobre un groove bien definido, e incluso se puede decir que hay una mayor dosis de majestuosidad gracias a la presencia del piano. Cuando el ensamble llega a un clímax relativamente bien focalizado, surge un desafío mutuo que descuadra todo para que se arme un momento totalmente distinto de exaltación, una que es bastante inquieta hasta el punto de llevar a una explosión neurótica, la misma que, a su vez, lleva a una implosión que hace que los potenciales sonidos de cada instrumento actuante se queden como piedras y retazos de algunas ruinas antiguas. Este momento de devastación no deja estragos muy duraderos, pero obliga a los músicos a afrontar otro momento de tanteos arrojados a una incertidumbre de señales consistentes. El piano y después la flauta se hacen cargo de iniciar el sendero hacia el futuro nuevo aquelarre, siendo así que este tanteo asume involuntariamente un aura majestuosa: el episodio entre los minutos 13 y 15 pone en evidencia que el rumbo está tomado con claridad de ideas. Una extraña calma pastoral arropa al siguiente momento de aventuras deconstructivas y emergencias surrealistas con los que juegan los instrumentistas, un momento del cual emerge una cadencia monótona sobre la cual se desarrolla un nuevo paisaje integral. El nuevo ejercicio de vitalismo se proyecta hacia un vuelo que termina difuminándose en el éter cósmico de una manera sorprendentemente amable, siendo así que los efluvios de las maderas y los ornamentos percusivos se orientan hacia una transparente introspección. Pero todavía queda un nuevo despertar, un nuevo auge de efluvios expresionistas sobre un trasfondo surrealista, y es justamente por este medio que se arma la sección epilogar. A diferencia de las alusiones matutinas con las que terminó el tema #2, aquí parecen manifestarse las últimas luces del atardecer en una actitud de apertura hacia la pronta magia de la noche. ‘Crater Ban Blue Ink’ concluye el testimonio de ese disco de 2010 con una exhibición de avant-prog destilada a través de una equilibrada fusión entre los paradigmas del SUN RA de 1972-76 y los UNIVERS ZERO de los dos primeros álbumes. Situándose lejos de las aureolas permanentes de tensión y la incertidumbre que impregnaron a los tres ítems precedentes, esta vez todo se sitúa dentro de un solaz noctámbulo. La calma de la noche cubre el misterio tranquilo del reposo contemplativo.
 

Veamos ahora el contenido del volumen adicional “Better Late Than Never”. ‘Still Life’ inicia las cosas con un talante bastante sobrio que se apoya principalmente en las reposadas cadencias del piano, las cuales abren espacios para la expansión de gráciles coloridos que emergen por obra y gracia de los vientos. La estrategia impresionista que se va develando se orienta por unos delicados juegos de disonancias que, oponiéndose a lo chocante, más bien emana un aura elevada, casi mística. ‘The Expansive Void’ es el tema más extenso de este volumen al dura poco más de 15 ½ minutos. El enfoque expresivo de su sección inicial es opulento y, en muchos sentidos, afín a los aspectos más intensos de algunos núcleos posmodernamente expansivos que hemos apreciado en el volumen anterior. Es una garra que nos remite a UNIVERS ZERO y a los ART ZOYD pre-1982. En una segunda instancia, el piano se empodera de la trama solista para proponer una tensión más misteriosa. Una vez que se reintegra el ensamble. la confluencia de esferas sónicas reduce un poco la furia inicial para apuntalar más finamente los recursos de caos racionalizado que se quiere volver a explorar. Todo aterriza momentáneamente en un jam de free jazz al estilo de SUN RA antes de que un saxofón testimonie sus propios fantasmas neuróticos bajo un manto de denso silencio. Aunque cierta compañía surge de a pocos, todo se queda en una serie de emanaciones agónicas. Un interesante final para este ejercicio de improvisación creativa en tiempo real. ‘St. Andrew Runs The Voodoo Down’ asume una prestancia más serena, siendo ésta abordada con un refinado sentido de la majestuosidad. Podemos notar aquí una confluencia entre el paradigma de los WEATHER REPORT de los tres primeros discos y eso que se suele denominar Canterbury (principalmente, NUCLEUS y los SOFT MACHINE de 1971-73). ‘Ship Of Theseus’ e ‘Inevitable Illusions’ siguen adelante con la exploración sesuda en las praderas y bosques de sofisticación avant-jazz-progresiva. El primero de ellos se orienta por un sendero deconstructivo de talante desafiante. No llega a ser una pieza realmente agresiva, pero sí es crucial que la batería use un swing más ágil durante la instauración del cuerpo central, una vez pasados unos largos minutos de devaneos tentativos entre los instrumentos actuantes. 


En cuanto a ‘Inevitable Illusions’ sigue una vía expresiva relativamente afín a la de St. Andrew Runs The Voodoo Down’, pero esta vez con un espesor más aguerrido que se sustenta en los aportes de los vientos. Las elegantemente sutiles líneas de bajo operan como una eficaz contraparte para el mesuradamente ocupado swing creado por la batería. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, el piano eléctrico apunta hacia una efusión más pronunciada del groove predominante mientras el ensamble se detiene en un espacio de expectativas sueltas hasta que, finalmente, los cabos se atan en un jam razonablemente ágil definido por el paradigma tradicional del jazz-fusion con unos matices añadidos de vanguardia. ‘Aporia’ concluye las cosas con un despliegue de lirismo arcano y casi ensoñador dentro de un aventurero encuadre de free jazz. En fin, tenemos aquí no una restauración, sino una reinstalación de una maravilla avant-progresiva por partida doble. Y no sólo eso, “Later Than You Think / Better Late Than Never” es también un recordatorio actualizado de la gallardía atemporal que caracteriza a la voz musical de UT GRET. ¡¡Muy recomendable!!
 
 
Muestras de “Later Than You Think / Better Late Than Never”.-
Think You Later Than: https://utgret1.bandcamp.com/track/think-you-later-than
Later Think You Thank: https://utgret1.bandcamp.com/track/later-thin-you-thank
St. Andrew Runs The Voodoo Down: https://utgret1.bandcamp.com/track/st-andrew-runs-the-voodoo-down
Ship Of Theseus: https://utgret1.bandcamp.com/track/ship-of-theseus

Tuesday, May 13, 2025

TROJKA: el tercero por cuatro


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el más reciente trabajo del grupo noruego TROJKA, el cual se titula “Strobem​ørke” y fue publicado el 16 de agosto del pasado año 2024, tanto en CD como en vinilo, por el sello Apollon Records. Llega un poco tarde esta reseña, es verdad... Como sea, el ensamble conformado por August Riise [teclados y sintetizadores], Simon Kverneng [bajo y voz], Fredrik Mekki Widerøe [guitarras y voz] y Gjert Hermansen [batería, percusión y voz] vuelve a hacer gala de su habilidad para combinar elementos propios del rock progresivo, el jazz-rock y el pop psicodélico con aires modernistas. En cuanto al factor progresivo específicamente hablando, se hacen notar las influencias de YES, RUSH y KING CRIMSON. En este disco que ahora comentamos, el esquema sonoro de TROJKA, banda que comenzó como trío, aumenta estructuralmente a cuarteto con la adición de Fredrik Mekki Widerøe (a quien conocemos por SEVEN IMPALE y CLOUD PEOPLE). Sus discos anteriores son “I Speilvendthet” (2017) y “Tre Ut” (2019) y llamaron la atención del público underground de su país, siendo así que hubo un público de culto aumentado para cuando salió al mercado el segundo álbum. Ahora, “Strobem​ørke” supone un paso adelante dentro del afianzamiento de su voz propia dentro de la tremendamente prolífica escena rockera escandinava. Njål Paulsberg fue el encargado de la ingeniería de sonido para las sesiones de grabación, así como de la mezcla del disco. La masterización tuvo lugar en Sony DADC. Bueno, pasemos ahora a los detalles de “Strobem​ørke”.

 
‘Aldri/Alltid’ abre el repertorio con una aura exquisita que se inicia con una solitaria batería que marca un groove aproximativo para que los demás instrumentos se les vayan uniendo. Una vez instalado el bloque integral, el cuerpo central se deja llevar por su nostálgico lirismo donde sinfonismo y prog-jazz comulgan fluidamente dentro de un esquema de trabajo plenamente unitario. Las ligeras variaciones de swing que tienen lugar ayudan a crear una dinámica muy interesante. Luego sigue una dupla de canciones que duran entre 6 ½ minutos y 6 ¾ minutos: se titulan ‘Parasitt’ y ‘Romvesen’, respectivamente. La primera de ellas se mueve dentro de una sedosidad sonora muy similar a la de la canción de apertura, aunque con una mayor dosis de solemnidad tanto en los arreglos vocales como en los instrumentales. Cerca del final, una sección animada trae a colación algunos modismos (así llamados) neo-progresivos similares a los que emplean bandas como RPWL y GAZPACHO; su función parece ser la de motivar un cierre razonablemente épico para la composición, brindándole un recurso terminal de ágil fulgor. En cuanto a ‘Romvesen’, su talante parece ser más cercano al de la canción inicial, siendo así que sus grooves y atmósferas asumen liberalmente una sólida aura jazz-progresiva: ésta porta un fulgor moderado que permite que la relativa vivacidad de la composición se mueva sobriamente a lo largo y ancho de sus bien delineados desarrollos melódicos. Algunos cambios de ritmo incrementan el potencial de majestuosidad, siendo ésta llevada a su culmen en la intensa sección epilogar. Hipotéticamente, imaginemos una idea perdida de SARCOPHAGUS NOW que fue remodelada por ACTIONFREDAG para que la canten BRIGHTEYE BRISON, y nos haremos una buena idea de qué va este primer cénit del álbum. ‘Hjerteteppe’ nos remite por igual a los mundos de VESILINJA y los GENESIS de la fase 72-76. Comenzando como una balada, las cosas no tardan mucho en agilizarse de una manera muy estilizada, estando los teclados en una posición líder dentro del bloque instrumental. La secuencia de los variados motivos y ambientes se desarrolla con impoluta fluidez, siendo así que el vigor grupal concreta algunas interesantes cimas expresivas durante la segunda mitad. 

‘En Smak Av Evighet’ se centra básicamente en seguir explorando los recursos de fastuosidad progresiva que signaron decisivamente a los temas #1 y #3. Los modismos Crimsonianos que se imponen en algunos parajes del desarrollo temático son alternados eficazmente con esos otros pasajes gráciles que se asemejan a lo que practican sus compatriotas de NEEDLEPOINT en su faceta más lírica. Cuando llega el turno de la pieza homónima, el grupo decide explorar la faceta más aguerrida de su sofisticada visión estética: en efecto, es ‘Strobemørke’ la pieza más filuda del álbum, lo cual no significa en lo absoluto que la banda renuncie a la prestancia que caracteriza sistemáticamente a sus arreglos instrumentales. El inteligente uso de síncopas de tenor jazz-rockero y la efectiva labor de los teclados en los ornamentos armónicos permiten que el medio tiempo predominante exude una energía expresiva fastuosa. Lo que suena es lo que pasaría si una idea perdida de SEVEN IMPALE hubiese sido sometida a un tratamiento psicodélico bajo la atenta mirada de los ANEKDOTEN de 1999: así resulta ser este culmen decisivo del disco. El repertorio se cierra con su tema más largo, ‘Satans Disko’, el cual dura alrededor de 12 ¼ minutos. Aunque el título parece apuntar al estándar de la música disco, su cuerpo central se centra en un funk retorcido por modismos propios del space-rock contemporáneo, algo así como si el discurso de CLOUD PEOPLE hubiese sido remodelado por una asociación de los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio y los QUANTUM FANTAY de los cuatro primeros álbumes. Más adelante, un intermedio en 5/4 realiza un viraje hacia el jazz-prog con una bien delineada alternancia entre la sutileza y el punche. A partir de allí, la pieza se remodela dentro de un esquema sofisticado en el cual habrá de permanecer hasta el final. Un gran cierre para este gran disco que es “Strobem​ørke”, una obra bien lograda que se nos brindó desde los cuarteles progresivos de TROJKA. Esta banda avanza a pasos agigantados con su nueva conformación de cuarteto para ahondar convincentemente en su propuesta actualizada de música progresiva. La habilidad que tiene el ahora cuarteto para combinar colorido y vivacidad en sus composiciones y arreglos hace que este disco sea bastante recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico de nuestros días.  
 
 
Muestras de “Strobem​ørke”.-
Romvesen: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/romvesen
Hjerteteppe: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/hjerteteppe
Strobemørke: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/strobem-rke

Saturday, May 10, 2025

Las nuevas historias del ensamble ruso VESPERO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy traemos a colación las nuevas historias musicales que nos brinda el ensamble ruso de space-rock progresivo VESPERO, que actualmente funciona como el cuarteto de Alexander Kuzevlev [guitarras, saz y mandolina], Ivan Fedotov [batería, percusión y wavedrum], Arkady Fedotov [bajo, sintetizadores, efectos de sonido y flauta dulce] y Vitaly Borodin [violín y sintetizadores]. El título de su nueva obra fonográfica es “Lost Stories Of Kilgore Trout”: ésta fue publicada el pasado 2 de mayo. Siendo el decimoquinto trabajo de estudio de esta veterana banda, es el primero sin el teclista Alexei Klabukov. En este disco participan también los colaboradores Alexey Esin (saxos tenor y dorado, y flauta) y Vladimir Ryabirin (guitarra acústica). Todas las composiciones aquí contenidas son de la autoría colectiva del cuarteto, y como se puede suponer por su simple título, están inspiradas en Kilgore Trout, personaje ficticio surgido de la mente del literato estadounidense KURT VONNEGUT. Las sesiones de grabación para “Lost Stories Of Kilgore Trout” fueron organizadas por Pavel Donskov y el grupo en diversas sesiones que tuvieron lugar en los estudios C300 y VMS de Astrakhan, en los años 2023 y 2024. Las labores de mezcla y masterización corrieron a cargo del guitarrista Alexander Kuzovlev. Nick Samarin fue el autor del arte gráfica. Bueno, ya es hora de revisar los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.

Todo comienza con ‘3069 (Page 7)’, una pieza centrada en una atmósfera expectante desde la cual se proyecta ciertos aires fusionescos cuya calidez envuelve al encuadre cósmico. De esta manera, el factor prioritario del discurso space-rockero gana mucho en placidez y gracilidad. ‘Mareel’ sigue a continuación para agitar las cosas con un elegante dinamismo que muchas conexiones tiene con la tradición jazz-rockera. El ensamble aprovecha la agilidad que opera explícitamente en el groove central para gestar varios cromatismos de violín, guitarra y flauta. La dupla de ‘SamimiSabimi’ y ‘Waldo’ permite al grupo seguir explorando el esquema sónico diseñado para el álbum. El primero de estos temas tiene una sección prologar dignada por retazos abstractos de tenor aleatorio, el mismo que abre camino a un cuerpo central sofisticado que se inserta dentro de una intrincada ingeniería rítmica en 7/8. Hay un fabuloso solo de guitarra que guía al ecuador climático para luego instaurar un motif exótico cuyo peculiar encanto es aumentado por el sintetizador.  Todo aterriza en un breve momento de minimalismo celestial. En cuanto al segundo, se trata de un ejercicio de lirismo en clave híbrida de psicodelia y jazz-prog. Aunque no se trata de una pieza realmente lánguida, bien puede funcionar como la hermana sobria y reflexiva de la anterior. La secuencia de los temas #2 al #4 concreta un primer momento culminante del álbum. ‘The Pan-Galactic Pawnshop Of The Souls’ ostenta un lirismo bien definido, siendo así que el factor jazzero se ve aumentado ostensiblemente en el swing de inspiración latino-tropical y el comportamiento de los demás instrumentos. La suntuosidad inherente a la composición tiene una prestación bastante grácil. ‘Lingo Four’ sigue parcialmente por la senda del tema anterior, pero tiene un espíritu un poco más otoñal; mientras el esquema grupal da muestras de una agilidad mesurada y renovadora, el señorío melódico se preserva sólidamente en los pasajes estratégicos donde el ensamble debe organizarse de forma reconocible. ‘Dream (In Memory Of Edward Artemiev)’ es una pieza signada por importantes enclaves electrónicos.* Suena algo así como un enlace del KLAUS SCHULZE de 1974-77 con los TANGERINE DREAM de 1976-79, siendo así que el espíritu del armazón musical es explícitamente solemne. El cuerpo central se explaya cómodamente mientras realza insistentemente su misteriosa majestuosidad.

‘Milky Seas’ restablece y renueva los índices temáticos más extrovertidos que formaron parte del repertorio precedente. Las agitaciones que se van armando a lo largo del camino brillan con un fulgor contrastado frente a las sutilezas intimistas del prólogo. los músicos se dedican a cultivar un refinado crescendo que, paso a paso, va soltando una recia espiritualidad; mientras tanto, la batería vuelve a lucirse dentro del gran entramado musical. El modo en que reina un esquema melódico tan bien delineado mientras emana unos aires grácilmente grisáceos nos recuerda a varios temas creados para esos dos discos que ÁNGEL ONTALVA realizó en asociación con VESPERO. Otro cénit del álbum. Cuando emerge ‘Bahia De Darwin’, el grupo regresa a la electrónica de inspiración krautrockera con un enfoque muy diferente al del tema #7, mucho más jubiloso, pero siempre con una calma subyacente y bien definida. ‘Ter Loves Tiwa’ es el último momento realmente exultante del disco, una nueva manifestación de elegante garra prog-psicodélica consistentemente sustentada sobre un compás de 5/4. El violín aprovecha el garbo rutilante del tempo inusual para elaborar una de sus intervenciones más notables dentro del disco. ‘Robot Dervishes’ regresa a los colores particulares de raíz folclórica, creando así una atmósfera cálida para una no menos cálida estructura melódica. El despliegue de tonalidades telúricas se da en un contexto de psicodelia modernista cuya acidez operativa es mantenida bajo un severo control sin cerrar espacios a sus propias proyecciones expresionistas, las cuales se sueltan particularmente en la última mitad. Una mención especial debe ir para el cautivador solo de sintetizador que surge cerca del final. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘3069 (Page 15)’, un tema que empieza recogiendo la sutileza contemplativa del que abrió el álbum para, poco después, remodelarla con una refrescante fastuosidad llena de electrizante agilidad que, aunque no llega a igualar el nervio de otros parajes extrovertidos por los que transitó la banda en algunos temas precedentes, permite al álbum cerrarse con genuinos retazos de fulgor sónico. De hecho, su fuerza de carácter la convierte en la pieza ideal para bajar el telón.

Toda esta fue la experiencia de “Lost Stories Of Kilgore Trout”, el aporte que hace la incombustible banda rusa VESPERO al escenario progresivo mundial en este año 2025 que ya se acerca a su ecuador. Con este álbum, a pesar de la ausencia de su teclista de siempre, el colectivo se muestra plenamente capaz de trazar y colorear nuevas oleadas de sonidos fusionescos dentro de una estrategia space-rockera ecléctica que se viene desarrollando desde 2017 (los tiempos de “Shum-Shir”) y algunos proyectos colaborativos de años recientes. El fondo de la cuestión es que VESPERO, en poco más de 42 minutos, se muestra capaz de avanzar a paso firme a lo largo de su senda de historias progresivas para preservar la vivacidad del ideal del rock artístico. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Lost Stories Of Kilgore Trout”.- 


* EDUARD NIKOLÁYEVICH ARTÉMIEV (en ruso, Эдуард Николаевич Артемьев) fue un compositor ruso de música electrónica, academia vanguardista y bandas sonoras de películas que falleció a fines del año 2022.

Thursday, May 08, 2025

El nuevo foco jazz-progresivo del ensamble noruego SOFT FFOG


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Desde el segundo día del ptesente mes de mayo, hace muy poco tiempo, está en el mercado el segundo disco del grupo noruego SOFT FFOG. Titulado “Focus”, este nuevo trabajo sucede por dos años a ese estupendo álbum debut homónimo que supuso una agradable sorpresa para la escena jazz-progresiva escandinava y también a nivel mundial. SOFT FFOG es un ensamble de músicos que tienen pedigrís individuales impresionantes y de larga data: el guitarrista Tom Hasslan es de KROKOFANT, así como el baterista-percusionista Axel Skalstad, el bajista Trond Frønes también toca en RED KITE y GRAND GENERAL, y el teclista Vegard Lien Bjerkan es integrante de WIZRD. Tal como lo anuncia el mismo grupo, el foco general de este nuevo álbum consistió en la doble estrategia de aumentar la incidencia del viejo jazz-rock de los 70 y suavizar ligeramente la intensidad de las interacciones instrumentales para acercarse más al estándar del retro-prog con miras a conectarse con un mayor aprecio por los núcleos melódicos. En simultáneo, la banda se apresta a preservar su espiritualidad extrovertida en el desarrollo de su organización sónica. “Focus” ha sido publicado por el sello Is It Jazz? Records, tanto en CD como en vinilo azul con blanco. Christian Engfelt fue el encargado de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación del nuevo álbum, compartiendo también las labores de producción junto al cuarteto mismo. Espen Høydalsvik fue el encargado del ulterior proceso de masterización. Bueno, veamos los detalles del disco que hoy nos convoca.
 

‘Camel’ abre el repertorio con un directo despliegue de gracilidad melódica que nos remite, cómo no, a lo que los legendarios CAMEL hacían en los años 1976 y 1977, a la par que se realiza una serie de grooves afines a los que creaban los también legendarios HATFIELD AND THE NORTH. Por otra parte, el modo en que se organiza el entramado de los aportes sónicos provistos por los instrumentos actuantes ostenta una refinada densidad que ya conocemos como típica del escenario jazz-progresivo escandinavo del nuevo milenio, algo que tiene todo el sentido del mundo cuando tomamos en cuenta de cuáles lugares determinados provienen los integrantes de este ensamble. La labor de la batería es particularmente sofisticada, siendo así que sus insistentes lucimientos permiten mantener la vivacidad del bloque general mientras los sucesivos solos de guitarra y piano eléctricos crean sus propios laberintos mágicos en las posiciones asignadas. ‘Pocus’ sigue a este gran inicio de álbum perpetrando una continuación de los recursos de valiente sofisticación que se elaboraron en la pieza inicial, pero esta vez opera una lógica diferente: los momentos de jazz-rock y jazz-prog (inspirados no en poca medida por FOCUS y SOFT MACHINE) se caracterizan por un fragor más suntuoso mientras se alternan con otras secciones ceremoniosas que se orientan hacia una versión traviesa de sinfonismo. La labor de la guitarra es persistentemente heroica y el solo final de órgano concreta una gesta de magnificencia que influye en el fulgor impactante que caracteriza a la sección final del tema. Un cénit tras otro y ahora es el turno del tema que justamente da título al álbum. Desde el primer instante, ‘Focus’ revela una extroversión y una gracilidad que cándidamente revelan un genuino espíritu celebratorio a través de su gallarda estructura melódica. Eso sí, no tardan mucho las cosas en virar hacia una extroversión traviesamente neurótica muy semejante a la que signó al primer tema del álbum; una mención especial va para el excelente solo de sintetizador que se luce en la segunda mitad, el cual incorpora algunos cromatismos densos a la ingeniería colectiva dentro de un enclave híbrido de Dave Stewart y Patrick Moraz. La secuencia de compases inusuales es manejada con un groove fluido y swings exquisitamente armados por la dupla rítmica. 

Todo ha sido permanentemente exultante y centelleante hasta ahora... y todavía queda un poco más por disfrutar. En efecto, ‘Oh Jimi’ ocupa los últimos 10 ¼ minutos del álbum y se erige como la pieza más aguerrida del repertorio. Varios riffs de guitarra y algunas capas de órgano confluyen en una hermandad de elegante agresividad mientras marcan la pauta de los jams a ser desarrollados dentro de una arquitectura robusta y tremendamente vivaz. El groove predominante es más contenido que el empleado en los temas #1 y #3, siendo así que estas cadencias más espaciadas permiten a los músicos soltarse un poco más en su lado más filudo (especialmente en lo que concierne al bajo con fuzz) mientras preservan su compacta convivencia sónica. Este factor también permite a la batería replantear la dinámica de sus continuas obsesiones de sofisticación. Ya se aleja el grupo de las esferas de SOFT MACHINE y FOCUS para acercarse más a las de esos primeros discos de AGITATION FREE y EMBRYO; incluso son fáciles de notar los empleos de artilugios inspirados en el tercer álbum del mítico HENDRIX y del canon Crimsoniano de la fase 1972-74. Esto último se hace particularmente explícito en el armazón evolucionado duarnte el último tercio de la pieza en cuestión. En fin, todo esto fue “Focus”, una excelente labor de amor por la esencia histórica del ideal jazz-progresivo: en menos de 37 minutos, la gente de SOFT FFOG se ha lucido enormemente con éste, su segundo trabajo fonográfico, el cual es recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al rock progresivo y otras vertientes experimentales. De hecho, es recomendable al 400% (un ciento por cada integrante).
 
 
Muestras de “Focus”.-
 

Monday, May 05, 2025

El alma eternamente progresiva del legendario ensamble italiano CELESTE


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Estamos de plácemes porque ya llegó el día de la publicación del nuevo trabajo fonográfico de la legendaria y reformada banda italiana CELESTE. El ensamble conformado por Ciro Perrino [sintetizadores, Eminent, Solina, Oberheim OBa, Minimoog, ARP 2600 y EMS AKS, mellotrón y percusión], Enzo Cioffi [batería], Francesco Bertone [bajos con y sin trastes], Marco Moro [flautas] y Mauro Vero [guitarras acústicas y eléctricas] lanzó al mercado “Anima Animus” en el último día del pasado mes de abril. Los músicos de apoyo para la grabación del nuevo material han sido Ines Aliprandi (voz), Marco Canepa (piano), Mirco Rebaudo (saxos soprano, alto, tenor y barítono, y clarinete), Paolo Maffi (saxos soprano, alto y tenor), Enrico Allavena (trombón y tuba bajo), Davide Mocini (guitarra de 12 cuerdas) y Marco Fadda (percusión). Como es habitual, hubo una campaña de crowdfunding previa a la realización y la producción del nuevo disco, el cual salió al mercado este último 30 de abril. Se trata del primer disco que CELESTE publica de forma exclusivamente independiente fuera de Mellow Records tras muchísimos años de colaboración. Todos los temas contenidos en “Anima Animus” fueron compuestos por Perrino, como también es habitual. La primera dase de la grabación de disco que hoy comentamos tuvo lugar en enero y febrero de este mismo año 2025 en el Mazzi Studio de Borghetto Santo Spirito, estando Alessandro Mazzitelli a cargo de la ingeniería de senodio; la segunda fase tuvo lugar entre marzo y abril en los Rosenhouse Studios de Vallecrosia, con el antes mencionado Mazzitelli y Andy Senis en la labor de ingeniería de sonido. El propio pianista Marco Canepa realizó el diseño de sonido, siendo así que poco antes del ecuador de abril se completaron las sesiones de mezcla. Massimo Mazzeo hizo el arte gráfica. Bueno, veamos los detalles del disco que ahora nos ocupa, el cual se nos revela como uno de los más logrados de los CELESTE actuales.
 
La pieza homónima, la cual dura poco menos de 8 ¾ minutos, abre el repertorio. ‘Anima Animus’ empieza con una serie de capas de mellotrón donde se nanifiesta una pureza reflexiva, pero no tarda en emerger un cuerpo central suficientemente ágil cuyas vibraciones y texturas exudan una aristocrática alegría. Los bien delinedos trazos de los vientos y los efectivos quiebres marcados por la dupla rítmica empujan el caleidoscopio sónico de la composición. Ya en su segunda mitad, el grupo aumenta la suntuosidad prog-sinfónica del momento en rumbo hacia el golpe final. La coda es envolvente y embrujadora. El tema siguiente es ‘Roots And Leaves’ y su esquema expresivo es frontalmente extrovertido. El aura jovial de la composición se traduce en una jovial interacción entre los instrumentos actuantes donde las flautas y saxos suelen ocupar el rol protagónico. ‘Cosmic Carnival’ tiene unos arreglos percusivos iniciales que apelan a una dinámica eficazmente extravagante, siendo así que los aportes de los teclados y las guitarras impulsan un surrealismo lúdico. Instalado el cuerpo central, el bloque instrumental se asienta sobre un groove grácil y plácido. El colorido añadido por los vientos completa cabalmente la ingeniería melódica diseñada para la ocasión. Un cénit del álbum. ‘De Rerum Natura’ es una composición de 9 minutos y pico que sigue explorando la senda de calidez melódica tan central para el paradigma de CELESTE. El prólogo de suaves líneas de piano es seguido por una figura más ágil desde la cual se gesta un empuje señorial para la cristalina labor orquestal que ve desvelando en torno a los núcleos melódicos sucesivos. El groove es calmado, más los índices temáticos y trasfondos armónicos revelan un ejercicio de meticulosa y variada sofisticación. Cuando llega el turno de ‘Lilith’, el ensamble recoge las señales de comedida extroversión mostradas en la pieza precedente y las apuntala con aires de mayor intensidad y un aura más majestuosa en su enfoque compositivo. El canto femenino es usado como un instrumento más dentro de un entramado que también deja algunos espacios para hermosos solos de guitarra y de saxo. Otro momento culminante del disco.

‘El Mundo Perdido’ (así, con el título en español) se apresta a dejarse llevar por vibraciones exóticas dentro del habitual esquema contemplativo. La introducción de percusiones ostenta un encanto peculiar mientras abre la puerta al arribo de una manifestación de serena fastuosidad sinfónica. En contraste con lo anterior, ‘Secret Crime’ se focaliza en un ambiente y un groove más ágil: tendiendo puentes con el soft jazz, el dinamismo melódico de línea sinfónica acoge una cálida algarabía. Las líneas y texturas de los vientos guían el desarrollo temático con alguna ayuda ocasional de parte del canto femenino. Además, hay un solo de batería en la sección final. El último tema del disco también es el más extenso del mismo: se titula ‘Moon And Cloud Dancing’ y ocupa un espacio de 12 minutos, estando diseñado para cerrar el álbum a lo grande. Una introspectiva triangulación de mellotrón, flauta y piano gesta un sugerente prólogo. A partir de allí, emerge un despliegue de masivas exuberancias melódicas, estando articulado por una cadena de atmósferas magníficamente ensoñadoras. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, una muy breve pausa produce el viraje hacia una espiritualidad más contemplativa, arropada por un manto de grisáceo fulgor. Las florituras de la flauta y del saxo soprano ejercen en esta segunda parte un rol más dominante dentro de la orquestación. Los modismos de delicadeza melódica a los que nos tienen acostumbrados el maestro Perrino y sus colegas alcanza un nuevo pico expresivo en esta pieza, la cima definitiva del álbum. Todo esto fue “Anima Animus”, el más reciente indicio de vigencia del alma eternamente progresiva de CELESTE, una banda que ha sabido trascender a su rol inamovible de referencia esencial para el prog pastoral de los 70 para reinventarse como una fuerza genuina en la música de nuestro tiempo. Es verdad que este periodo de reforma de CELESTE ha provisto de una renovadora vitalidad no sólo a su propia entidad, sino también a la escena progresiva italiana del momento. En suma, un disco totalmente recomendable. 
 
 
Muestras de “Anima Animus”.-
Anima Animus: https://celeste4.bandcamp.com/track/anima-animus
Cosmic Carnival: https://celeste4.bandcamp.com/track/cosmic-carnival-2
Moon And Cloud Dancing: https://celeste4.bandcamp.com/track/moon-and-cloud-dancing

Friday, May 02, 2025

Continúa la expansión del cosmos musical de HAWKWIND


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy nos complace muchísimo presentar (y celebrar) la nueva producción fonográfica de la legendaria y persistente banda HAWKWIND, colectivo señor del space-rock y pieza relevante para uno de los márgenes más consistentes del rock progresivo británico de muchísimas décadas… Desde fines de los 60, para ser exactos. El nuevo disco en cuestión se llama “There Is No Space For Us”, el trigésimo séptimo de estudio de su larga carrera; fue publicado por el sello Cherry Red Records el pasado 15 de abril, tanto en CD como en vinilo doble (negro y azul galáctico). Después de un año 2023 que nos brindó el estupendo “The Future Never Waits” y otro año 2024 en el que el grupo sacó al mercado el bastante elogiado disco de estudio “Stories From Time And Space”, seguido de un triple álbum en concierto “Live At The Royal Albert Hall”, la actual congregación de Dave Brock [voz, guitarras, teclados y sintetizador], Richard Chadwick [batería, voz y percusión], Magnus Martin [voz, guitarras, teclados y sintetizador], Doug MacKinnon [bajo] y Tim “Thighpaulsandra” Lewis [sintetizadores y teclados] sigue explorando su revitalizada exhibición de psicodelia enérgica y modernizada tal como lo ha estado haciendo en todos sus discos de estas dos últimas décadas. “There Is No Space For Us” es un álbum conceptual que da un nuevo giro de tuerca a la temática distópica de varios discos precedentes con proyecciones cósmicas de contactos con inteligencias del más allá e incluso algunas reflexiones metafísicas sobre el rol de la humanidad en el mundo actual. La banda íntegra se hizo cargo de las labores de producción.

 
Revisemos ahora cada paso que ha dado la gente de HAWKWIND con este nuevo álbum. Durando poco más de 5 ½ minutos, ‘There Is Still Danger There’ abre el álbum con un despliegue de frenéticas vibraciones cósmicas que no tardan mucho en virar hacia un jam machacón y llamativo. Las agitadas secuencias y atmósferas de sintetizador que se dejan acompañar por una ceremoniosa enunciación anticipan lo que será un festivo vendaval rockero que reconocemos como núcleo esencial del estilo histórico de la banda. Las cosas se apaciguan poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto. Con esto, se instaura una ambientación contemplativa y, de paso, se prepara el camino para el arribo de ‘Space Continues (Lifeform)’, tema instrumental encargado de recoger esa garra esencial precedente y ornamentarla con una muscular sofisticación psicodélico-electro-progresiva. Se trata de una genuina declaración de modernización space-rockera para la preservación del legado aún vigente de HAWKWIND, un enfoque que se enriquece bastante con el tipo de sofisticada vitalidad que la dupla rítmica elabora para el desarrollo temático. ‘The Co-Pilot’ surca la senda de una aureola cósmica distinguida, siendo así que los recursos musicales son más refinados y el desarrollo temático da muestras de señorío incrementado. De esta manera, la banda se dispone a explorar sesudamente matices renovadores dentro de su bien delineada ingeniería sónica. Las agitaciones en clave de jazz-fusión latina de la arquitectura rítmica sostienen los efluvios de las guitarras y los teclados muy solventemente. De a pocos, el entramado grupal va ganando brío sin quebrar la prestancia reinante. El cuarto tema del disco se titula ‘Changes (Burning Suns And Frozen Waste)’ y es el más largo del mismo con su espacio de 9 ¼ minutos. En él, los cinco músicos deciden dar un nuevo impulso hacia una fastuosidad creciente y flameante. Combinando nervio, gracia, frenesí y zarandeos cósmicos, la pieza sintetiza todo lo ocurrido antes mientras opera con generosas dosis de lozanía y presión a fin de realzar el gancho frontal de la composición y sus ocasionales variantes. Se agitan algunos fantasmas de la fase 74-75. En bloque, esta secuencia de los cuatro primeros temas es sencillamente gloriosa... pero, que conste que todavía queda más por disfrutar.
 

La quinta pieza del repertorio es justamente la titular: en poco menos de 3 ¾ minutos, ‘There Is No Space For Us’ se explaya en la faceta más lírica de HAWKWIND. Todo comienza con atmósferas pastorales basadas en rasgueos de guitarra acústica y fraseos de guitarra de tenor bluesero, para luego elevarse hacia un ejercicio de rock progresivo con mesuradas gradaciones de densidad psicodélica. Tras una explosión, la canción desemboca en una conexión con ‘The Outer Region Of The Universe’, un instrumental envolvente que establece climas etéreos no muy lejanos al paradigma de los TANGERINE DREAM de la fase 1979-83. La contenida vitalidad de la pieza se sostiene mayormente sobre el trípode conformado por las inmensas capas de sintetizadores, las elegantes líneas de bajo y el delicado swing de la batería. Los estilizados solos de guitarra aportan colores extra al bien logrado paisaje musical. ‘Neutron Stars (Pulsating Light)’ revitaliza y agudiza la fiera vivacidad que hemos hallado en los pasajes más agresivos de las dos primeras piezas del álbum. Lo que suena es prácticamente un retorno a esa inolvidable época de los paradigmáticos discos segundo y tercero de HAWKWIND: un esquema rítmico tribalmente punzante, un dinamismo básico en los riffs de guitarra, ensanches flotantes y densos en los ornamentos de sintetizador. ‘A Long, Long Way From Home’ cierra el álbum con un espíritu elegíaco, volviendo de lleno a la dimensión pastoral que fue tan importante en la estructura de la pieza homónima, quedándose en él con un conmovedor garbo. El aura reflexiva está intensificada por el esquema rítmico lánguido, mientras que los solos de guitarra van planeando oníricamente sobre el reposado cuadro introvertido. Todo esto fue lo que se nos brindó con “There Is No Space For Us” desde los cuarteles del veterano ensamble de HAWKWIND. La riqueza musical y el vigor aquí mostrados no sólo demuestran que la visión musical de HAWKWIND se halla en un estado de perpetua gracia creativa, sino que también sigue existiendo un espacio sólido y amplio para su propuesta en la escena actual del rock artístico a nivel mundial. Muy recomendable, la verdad que sí: nos atrevemos a aseverar que se trata del disco mejor logrado de la última trilogía. 
 
 
Muestras de “There Is No Space For Us”.-
There Is Still Danger There: 
https://hawkwindofficial.bandcamp.com/track/there-is-still-danger-there