Wednesday, August 20, 2025

GUADALQUIVIR por partida doble



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde el pasado año 2024 tenemos novedades por partida doble desde los cuarteles de los legendarios y aún vigentes GUADALQUIVIR, campeones eternos del jazz-prog con raíces andaluzas. La primera de ellas consiste en el rescate del registro de un concierto que el grupo dio en Bilbao en el año 1980, dentro del contexto de la gira promocional del segundo álbum del grupo “Camino Del Concierto”. La segunda es un disco de estudio de reciente gestación que es un homenaje al maestro inmortal Chick Corea. La iniciativa de ambas publicaciones corría a cargo del sello 5 Lunas. El primero de estos discos tiene el obvio título de “Live Bilbao 1980”, mientras que el segundo ostenta el también obvio título de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea. Ambos ítems fueron publicados por el sello 5 Lunas, el primero en el mismo inicio del año 2024, el otro, el 15 de marzo siguiente. Haciendo un poco de historia, GUADALQUIVIR comenzó sus días en Madrid en 1977 como el quinteto de Luis Cobo “Manglis” [guitarras], Andrés Olaegui [guitarras], Pedro Ontiveros [saxofones y flauta], Jaime Casado [bajo] y Larry Martin [batería] como una propuesta del entonces mánager de TRIANA José Varela. Esto se tradujo en una participación en un festival en el Polideportivo de Móstoles (Madrid) donde el recién nacido grupo compartió cartel con TRIANA, STORM e IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE. Olaegui y El Manglis, amigos de años que ya habían sido colegas en el grupo MANANTIAL, se repartieron las composiciones vertidas en los dos primeros discos, el debut homónimo de 1978 y el antes mencionado “Camino Del Concierto” de dos años después. Ellos fueron publicados por la multinacional EMI a través del sello Harvest. Remitiéndonos al disco que ahora nos ocupa, el sonido directo plasmado en “Live Bilbao 1980” estuvo dirigido por Carmelo Casado y Pablo Sánchez, mientras que Manglis se hizo cargo de la mezcla en su estudio doméstico. La ulterior masterización estuvo en manos de Jesús Arispont en los Masterispont Studios de Sevilla. Salvador Vélez hizo el diseño gráfico.* El disco está dedicado a la memoria de Larry Martin, quien partió al más allá el 9 de marzo de 2013. Vayamos ahora al repertorio mismo.


Todo empieza con la pieza denominada como el mismo grupo. ‘Guadalquivir’ exhibe su grácil solemnidad a través de su encantador desarrollo temático, el cual pone al saxo en el centro protagónico mientras la dupla rítmica elabora grooves razonablemente complejos y la triangulación de las dos guitarras y el bajo añaden recursos de musculatura jazz-rockera. Así las cosas, el viaje grupal afianza su señorío colectivo a lo largo del camino: cómo no, el resultado es que ‘Guadalquivir’ es la apertura perfecta para el ritual sobre el escenario de Bilbao. La ulterior tríada de ‘Noche De Verbena’, ‘Cartuja’ y ‘Ostalinda’ incrementa el aliento de algarabía y jaleo dentro de las coordenadas estéticas del quinteto. El primero de estos temas mencionados conjuga la cabal jovialidad del baile con la intensidad vivaz del calor, creando un embrujador paisaje musical de la disposición a la alegría que siempre se asocia a la dimensión festiva del espíritu flamenco. También hay algunos tintes cuasi-caribeños en el swing principal que avivan eficazmente la expresividad de la pieza. ‘Cartuja’, por su parte, exhibe aires de bulerías con una espiritualidad un poco más grave, pero igualmente abierta a la soltura extrovertida sin reservas. El entramado de las dos guitarra y el saxo afianzan el centro melódico mientras el bajo aporta unos ingeniosos ornamentos al asunto. La soberbia labor de Martin a la batería mantiene todo bien encuadrado mientras la soltura sigue luciendo su gracia esencial. ‘Ostalinda’ eleva los aires de jaleo hacia un fulgor llamativo y candoroso que ya apreciamos en ‘Noche De Verbena’. Las líneas de la flauta despliegan su coquetería con extrema pulcritud performativa para enriquecer el colorido intrínseco al motif central.  Ocupando un espacio de cerca de 10 ½ minutos, ‘La Danza De Los Tigres’, hace gala de su exuberancia melódica sobre un encuadre rítmico intenso y sumamente ágil, el cual se muestra muy nutrido de grooves plenos y pletóricamente vivaces: la batería es un punto de referencia muy destacado dentro del armazón grupal, incluso gozando de un breve solo en medio de la persistente ingeniería rítmica. Aquí está uno de los mejores solos de saxo de todo el concierto, y de paso, también uno de los solos más electrizantes de guitarra.  

  

Los dos siguientes temas son nuevas composiciones de Olaegui de ese tiempo: ‘El Funki Del Verano’ y ‘Campos De Olivo’. El primero de ellos hace honor a su nombre dentro de un enclave claramente definido dentro del estándar del jazz-fusion clásico: ostenta influencias de los RETURN TO FOREVER de 1975 y los WEATHER REPORT de 1978. El swing es muy vitalista y la manera tan elegante de manejarlo permite que el despliegue melódico concebido para la ocasión se elabore con una aureola envolvente mientras se abre espacios oportunos para solos de guitarra y de saxo. En algún momento, el groove de la batería se torna más rockero, haciendo que el desarrollo temático adquiera una densidad extra. En cuanto a ‘Campos De Olivo’, se trata de una composición donde el grupo quiere asentar una cruza entre el jazz-funk ya trabajado en la pieza precedente con el jaleo aflamencado que es tan común en el ideario estético de GUADALQUIVIR. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, emerge un solo de batería que aterriza en un jam jazz-progresivo muy lleno de marcha. Otro momento de notable musculatura de parte de este genial quinteto que, finalmente, redondea la faena con un breve reprise del motivo inicial. Todo termina con el popurrí de ‘El Manglis / Baila Gitana’, tal vez los dos temas más populares del primer álbum. De hecho, ambos son muy representativos de la apuesta de GUADALQUIVIR por complementar claridad melódica con agitaciones libres jazz-progresivas dentro de un marco expresivo signado por la fusión de raíces aflamencadas. Los ornamentos y los desarrollos rítmicos corren fluidamente a través de los bien amalgamados diálogos entre los músicos, haciendo que los pasajes más complejos y los inteligentes juegos de síncopas se sientan totalmente naturales. Una mención especial va para el estupendo solo de bajo que engalana el refuerzo del cuerpo central de ‘Baila Gitana’ antes de que éste llegue a su apoteosis. “Bueno, Bilbao... ¡Muchas gracias!, ¡muchas gracias!” es el afectuoso saludo al público de parte del Manglis antes de presentar a la banda y acometer este broche de oro. 


Repasemos ahora
 Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”, firmado por GUADALQUIVIR & FRIENDS. De hecho, aquí opera GUADALQUIVIR con el núcleo triádico de los guitarristas Luis Cobo y Andrés Olaegui, junto a Pedro Ontiveros al saxo soprano, haciéndose acompañar por una enorme cantidad de amigos en la serie de nueve temas elegidos y grabados para el disco. Algunas intervenciones a los teclados son hechas por El Manglis, pero la mayoría fue hecha por invitados.** Poco días después de la triste partida de Chick Corea (que ocurrió el 9 de febrero de 2021). los tres maestros tuvieron la idea de rendirle un tributo musical. El Manglis dirigió los procesos de grabación y mezcla en su estudio doméstico con la asistencia de Luis Cobo Machuca, mientras que la masterización volvió a estar en manos de Jesús Arispont. Tiene sentido narrar una vieja anécdota que involucra al Manglis con el buen Chick. Resulta que allá por el año 1979, Juan Miguel Ramirez de Cartagena, uno de los ejecutivos de EMI España, envió al maestro homenajeado un ejemplar del álbum debut de GUADALQUIVIR y éste lo agradeció con una carta donde reconoce que escuchar el disco le pone muy feliz. Y no sólo eso. En el tema que cierre su álbum del año siguiente “Tap Step”, el cual se llama ‘Flamenco’, Corea cita un pasaje de ‘Baila Gitana’. Vayamos ahora al repertorio del disco. El embrujador y contagioso fervor invertido en ‘Hymn Of The Seventh Galaxy’ lo convierte en el tema idóneo para dar el puntapié inicial a las cosas, pues es justamente éste el que anunció al mundo el arribo de la etapa eléctrica de RETURN TO FOREVER. En esta versión, el impacto continuo del armazón de batería, bajo y palmeo garantiza que el swing refleje toneladas de esplendorosa alegría, la misma que realza el colorido inherente a la composición. ‘Captain Senor Mouse’ sigue a continuación para remodelar esta senda expresiva con una mayor dosis de plenitud jazz-rockera. El dinamismo es, en efecto, más potente. ‘500 Miles High’ vira hacia una solemnidad elegante y envolvente donde el piano eléctrico ocupa el centro protagónico de la ciudadela instrumental. El colectivo actuante respeta fielmente el aura sensual de la pieza original mientras añade un vigor nuevo al asunto. Los sucesivos solos de guitarra y saxo que emergen en el intermedio son muy eficaces para eso. 
 

‘Nite Sprite’ retoma  la magia sonora de cálidos desarrollos melódicos y grooves aún más cálidos, dejándose llevar por su propia agilidad. Las intensas bases percusivas muestran mil y una maneras de traducir el multivalente vocabulario de Chick a la narrativa de las síncopas fusionescas con raíces flamencas. Por supuesto que no puede faltar ‘Spain’ con esa cita inicial del Concierto de Aranjuez de JOAQUÍN RODRIGO que instaura el ambiente general del cuerpo central que el ensamble actuante después reitera. Esa cita aparece, de hecho, dos veces en medio de la orfebrería de algarabía sonora que los músicos gestan en una asociación perfectamente pulcra de irradiaciones confluyentes. El hecho de que el swing esté un poco más calmado en la presente versión permite a los músicos explorar matices dentro del muy famoso esquema melódico en cursi. ‘King Cockroach’ recibe alegremente el impulso de extroversión ya desarrollado en las dos piezas precedentes y regresa al garbo jazz-rockero que antes percibimos en la versión de ‘Captain Senor Mouse’. Hay un solo de sintetizador simplemente portentoso que, por sí mismo, brinda una importante vivacidad al bloque sónico integral; sus vibraciones se dejan sentir en el solo de saxo que viene después. El clásico Coreano de 1978 ‘Humpty Dumpty’ es presentado con un swing más grácil, lo cual permite al complejo esquema rítmico explayarse con solvente fluidez. Los ornamentos del bajo y las líneas del saxo dirigen al alimón el desarrollo temático; y qué decir del fabuloso solo de piano, vital para el reforzamiento del cuerpo central. ‘Love Castle’ exhibe una gracilidad muy semejante, aunque con un despliegue menos fastuoso de elementos sonoros. La belleza de la composición habla por sí misma. ‘Armando’s Rhumba’ tampoco puede faltar, siendo uno de los temas de ese legendario disco “My Spanish Heart. Las efervescencias de garbo caleidoscópico están bien controladas a pesar de que la extroversión en curso parece que está a punto de desbordarse. Pero no, no puede ser, los músicos comparten una inconfundible complicidad donde la inteligencia ingenieril está al servicio de la frescura de las emociones inspiradoras de esta cruza entre lo flamenco y lo latino-caribeño. Gran final del disco, como debía ser.


Todo esto es lo que hemos apreciado de “Live Bilbao 1980” y “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea” desde el cuartel del pasado de GUADALQUIVIR y su fortín presente, respectivamente. Las enormes dosis de belleza y vivacidad que se dejan percibir en estas dos ediciones de 5 Lunas son indicios innegables de que la magia y la creatividad de GUADALQUIVIR son, al fin y al cabo, atemporales, atraviesan varios momentos del tiempo sin quedar reducidos al flujo del mismo. ¡¡Recomendables y aún más allá, imperdibles!!


Muestras de “Live Bilbao 1980”.-

Muestras de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”.- 


* Tal como nos informa Juan Antonio Vergara Soto, el jefe de 5 Lunas“los diseños de la portada se han realizado basándose en fotografías de estudio en b/n y el concepto que el grupo tenía para su próximo disco de estudio.

** La lista completa de colaboradores es: Emilio Fernández de los Santos “Caracafé” (guitarra flamenca), Pedro Sierra (guitarra flamenca), Rafael Marinelli (piano eléctrico y sintetizadores), David Sancho (piano eléctrico y sintetizadores), Jesús Pardo (teclados), Jesús Lavilla (piano eléctrico y sintetizadores), Xavier Capella (piano eléctrico y sintetizador Moog), Josep Max “Kitflus” (piano y sintetizadores), Javier Mora (piano y sintetizadores), Dani García (piano), Chechu Sierra del Pino (bajo), Jesús Arispont (bajo), Tony Cuenca (bajo), Carlos Benavent (bajo), Manolo Toro (bajo), Manuel Reina (batería). Antonio Calero (batería), Manuel Sutil (batería), Antonio Moreno “Tacita” (batería), Chicharo de Jerez (batería), Salvador Niebla (batería), José Vázquez “Roper” (batería), Paco García (batería), Luis Abela (batería), Juan Reina (palmas y jaleos), Pedro Ruiz Blas (voz), Francis Posé (contrabajo), Manolo Calleja (contrabajo), Juan Cerro (guitarra), Javier Paxariño (bansuri), Nantha Kumir (tabla, dolak y kanjira), Tato Macías (congas, cajón, claves y shekere), Jorge Pardo (flauta), Vladimir Dimitrienco (violín y viola), Kike Perdomo (saxo tenor), Juan Moro (saxo tenor), Paco Ibáñez (trompeta), Toni Pallarés (trombón) e Irene Miranda (canto). Sí, aquí hay legendarios integrantes de ICEBERG, ALAMEDA y MANTRA, además del reemplazante de Ontiveros para el tercer disco de GUADALQUIVIR.

Sunday, August 17, 2025

DISCIPLINE: un aria progresiva para el año 2025



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

El pasado 1 de agosto se dio algo estupendo en la escena progresiva estadounidense: la publicación del nuevo disco de DISCIPLINE, el cuarteto actualmente conformado por Matthew Parmenter [voz, teclados, violín, guitarras y pandereta], Chris Herin [guitarras], Matthew Kennedy [bajo] y Henry Parmenter, hijo de Mstthew [batería]. Breadcrumbs es el título de esta nueva obra fonográfcia, la cual fue publicada por el sello ProgRock.com's Essentials. Para esta banda formada en Detroit a fines de los 80, se trata del quinto trabajo de estudio oficial, aunque también publicó un casete independiente a poco de formarse. El buen Matthew Parmenter, compositor y frontman perpetuo de la banda, se hizo cargo de la producción de este disco, el cual fue mezclado por el aclamado Terry Brown y ulteriormente masterizado por Ray Montford. El no menos aclamado Hugh Syme es el autor de la imagen de la portada. 

La pieza homónima ocupa un espacio de casi 17 minutos y es precisamente la encargada de abrir el repertorio. ‘Breadcrumbs cumple cabalmente la promesa de  grandilocuencia inspirada y dinamismo sofisticado desde el punto de partida cuando se instaura un llamativo groove en 7/8, siendo así que cuando entran a tallar la guitarra y la batería, se termina de concretar el motif inicial. El primer cuerpo central refleja una aureola de solemnidad que se deja engalanar por recursos de teatralidad burlesca. A mitad de camino, sobre el apoyo de una letanía de piano, la atmósfera se torna etérea con matices de flotante ensoñación, aunque se preserva lo esencial del colorido sonoro. El canto es persistente sin llegar a ser abrumador, contando la instrumentación con una previsión de enriquecido embrujo. En una segunda instancia, la canción se vuelve más vivaz, algo a lo que contribuye la emergencia de un mágico solo de guitarra. La extensa sección final vira hacia una ceremoniosidad estratégicamente lánguida donde el compás lento en 12/8 es aprovechado por los instrumentistas para gestar un ambiente señorial de tenor envolvente. Una vez más, tenemos a la guitarra luciendo una hermosa serie de líneas que logran plasmar una espiritualidad evocativa. ‘Keep The Change es la canción que viene a continuación y su misión consiste en explorar una dinámica más acústica, casi coqueteando con el country-rock. La parsimonia reinante permite a Matthew Parmenter enunciar la letra con una emotividad contemplativa que se siente muy a gusto expresándose a través del bloque melódico diseñado para la ocasión, hasta que a poco de pasado el ecuador, el esquema instrumental se desvía momentáneamente hacia un subterfugio de sutil densidad. Aunque es breve, funciona muy bien como mecanismo de momentánea tonificación rockera, la misma que es dirigida eficazmente por los fraseos de la guitarra eléctrica. En nuestro parecer, esta canción muestra ciertas cercanías con los paradigmas de las bandas compatriotas ECHOLYN y RESISTOR. 

‘When The Night Calls To Day inicia la segunda mitad del álbum con una recuperación de algunas de las atmósferas predominantes en la pieza homónima, pero esta vez, con una disposición un poco más grácil. Así las cosas, la batería tiene más espacios donde exhibir recursos de soltura a través del bien delineado desarrollo temático y el esquema rítmico inusual. El instrumental ‘Aloft’ se conecta con el sofisticado swing de ‘When The Night Calls To Day para dar rienda suelta a un jam que colorea eficientemente la paleta sonora de la banda con la inserción de solos de guitarra, violín y órgano sobre la sólida arquitectura armónica gestionada por el matrimonio de piano y bajo. Mientras tanto, la batería añade inteligentes ornamentos rítmicos a fin de animar consistentemente el esplendor elegantemente coqueto del swing en curso. Definitivamente, sólo se puede apreciar adecuadamente una pieza en compañía de la otra. Aria concluye las cosas con una nueva manifestación de inquietudes solemnes y ceremoniosos esquemas melódicos que juegan con lo parco revestido de sobria suntuosidad. Siendo el piano el instrumento protagónico que cuenta con la complicidad del órgano para el refuerzo de las bases armónicas, su aura aristocrática puede remitirnos al paradigma de PROCOL HARUM, algo que no es muy ajeno a lo que Parmenter hizo en sus discos solistas. También podemos rastrear algunas huellas de la faceta más intimista del legendario álbum de 1997 “Unfolded Like Staircase”, especialmente en lo referente a los retazos de espectral densidad e sofisticados recovecos melódicos que van surgiendo a lo largo del camino. Un lento swing cuasi-jazzero en 6/8 abre camino a un epílogo introspectivo donde la guitarra y el piano intercambian turnos en el armazón de tonalidades adicionales para el motif que va rumbo al fade-out. Todo esto fue lo que se nos brindó en Breadcrumbs” desde los cuarteles de DISCIPLINE, un disco muy refinado que sigue fielmente la senda estilística de los dos discos precedentes, tal vez con una aureola más grisácea y una soltura más grácil que el penúltimo disco. Como sea, se trata de un nuevo triunfo artístico para este grupo que tiene merecido un lugar privilegiado del rock progresivo de estas cuatro últimas décadas. ¡¡Muy recomendable!!


Muestras de Breadcrumbs”.-
When The Night Calls To Day: https://www.youtube.com/watch?v=WY9N7WC10KQ

Thursday, August 14, 2025

ANCHOR AND BURDEN: una flota alemana inexpugnable surca nuevamente los océanos del rock experimental


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy estamos de plácemes porque se presenta el nuevo trabajo fonográfico del ensamble alemán ANCHOR AND BURDEN, el cual se titula “Sunken Fleet” y fue publicado porvía independiente el pasado 8 de agosto, hace muy poco. El cuarteto conformado por Markus Reuter [Touch Guitars AU8 y S8, y soundscapes], Alexander Paul Dowerk [Touch Guitars S8], Bernhard Wöstheinrich [teclados y artilugios electrónicos] y Asaf Sirkis [batería y percusión] vuelve a lucir sus galones de creatividad vanguardista dentro del rock progresivo contemporáneo. Eso sí, en esta ocasión, el grupo protagonista de hoy decide en esta ocasión explorar áreas más etéreas y otras más inclinadas hacia la avanzada free form con una particular insistencia, por lo que el nervio rockero plasmado en trabajo anteriores a través de robustas estrategias eclécticas aparece ahora de forma mucho más controlada. La autoría de todo el material aquí recogido se atribuye colectivamente a los cuatro integrantes de ANCHOR AND BURDEN. Las sesiones de grabación tuvieron lugarn en los Castle Studios de Röhrsdorf, Alemania, fungiendo Arno Jordan como ingeniero de sonido. La mezcla estuvo a cargo de Stefano Castagna en el Ritmo&Blu Studio, mientras que la masterización fue realizada por Erik Emil Eskildsen. Reuter y Dowerk fungieron como productores. mientras que el arte gráfica es de la autoría de Ruben Pang. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales de “Sunken Fleet”.

‘Sunken Caravan’ da el rumbo inicial a las cosas comenzando con un prólogo sigiloso con cierto talante cibernético, siendo así que los sumamente ingeniosos polirritmos de la batería entran a tallar muy pronto con la misión de instalar las bases para un ritual psicodélico de corte minimalista. El swing tribal del momento se expande como un mantra de aristocráticas agitaciones motivadas por un inteligente juego de síncopas insistentes, y mientras tanto, los demás instrumentos se asocian sistémicamente en la organización de una serie cubista de figuras sónicas donde lo aguerrido se expresa de forma contenida. Los ecos de los paradigmas de los STICK MEN y de los KING CRIMSON de la etapa 1981-84 son muy fáciles de advertir, así como los correlatos ocasionales con las facetas más experimentales de TOOL y ATTENTION DEFICIT. Tras esta sugerente exhibición de vibraciones misteriosas articuladas con estricto rigor matemático, ‘Dagger Dances’ sigue a continuación para proponer un viraje hacia una dimensión más fulgurosa sobre la base de una ingeniería rítmica bastante compleja, siendo así que la combinación de jazz-prog y psicodelia progresiva de corte Crimsoniano está muy bien amalgamada. De todas maneras, el grupo se toma su tiempo para manifestar el foco mismo de la composición; de hecho, se pasa más de 4 minutos elaborando un elegante crescendo antes de llegar a la cima del núcleo central. Una vez delineado éste, la gracilidad conclusiva es totalmente majestuosa. ‘Abandoned Vessel’ es prácticamente un ejercicio de free jazz filtrado a través de una vitalismo prog-psicodélico que no funciona como un armazón sino como un punto de referencia para una sucesión infinita de ascensos y descensos. Los fraseos misteriosamente cautivadores de las Touch Guitars y los ornamentos flotantes de los teclados buscan continuamente el desencuentro a través de diálogos líquidos mientras que la batería se centra en la búsqueda de ese punto de encuentro tan evasivo. Pero sí, sí se llega allí, poco antes de atravesar la frontera del séptimo minuto, y una vez que se dio esa comunión reconocible, la batería dejó la escena para que los otros instrumentos dibujen un epílogo cósmico con ciertos ribetes filudos. 
 
Durando poco más de 13 ½ minutos, ‘Floating Wreckage’ se erige como la pieza más extensa del repertorio. Su instancias iniciales recogen los ecos rotundamente deconstructivos de la pieza precedente, aunque su aureola es notoriamente más envolvente, incluso más reposada: incluso los golpes de batería se usan más como impulsadores de matices que como recursos de fuerza. Poco a poco, las Touch Guitars van armando unas tortuosas marañas sobre el trasfondo de los delicados desarrollos armónicos de los teclados, y cómo no, la batería empieza a ganar nervio y vivacidad mientras va avanzando la labor comunitaria. A poco de llegar a la frontera del noveno minuto, las cosas llegan un pináculo que genera su propio detenimiento a fin de preparara el terreno para un nuevo viaje. A diferencia del primero, que era como un viaje hacia un paraje de luz, esta vez se trata de una expedición por bosques y prados bajo un manto otoñal. Los músicos saben que están pisando terrenos razonablemente seguros y ahora la cuestión es cómo concretar la manera más inteligente de completar la inspección deseada. La compleción se sella con una nota permanente que se extiende por un atmosférico fade-out. Con ‘Pendulum’ llega el cierre del álbum y su manera de enfocarse en una ambientación crepuscular. La serenidad que signa a esta composición llega a niveles de languidez y ceremoniosidad introvertida, algo así como una exploración en una oscuridad que, en lugar de ser sórdida y amenazante, es tranquilizadora mientras señala suavemente una senda hacia la niebla mística. El ostensiblemente calmado swing de la batería realza los fraseos mínimos con los que las Touch Guitars arman el centro temático. Hay algo de exaltación en el modo en que los fraseos se tornan un poco más filudos cerca del final, pero estamos, como se acaba de decir, en el imperio de lo místico. A fin de cuentas, “Sunken Fleet” se destaca como una nueva demostración del tipo de vigor creativo que siempre se puede esperar de un colectivo tan particularmente aventurerovcomo ANCHOR AND BURDEN. Una vez más, tenemos una obra recomendable al 400% (un ciento por cada integrante) para cualquier buena fonoteca dedicada al rock experimental de hoy, ayer y siempre.
 
 
Muestras de “Sunken Fleet”.-
Dagger Dances: https://anchorandburden.bandcamp.com/track/dagger-dances
Floating Wreckage: https://anchorandburden.bandcamp.com/track/floating-wreckage
 

Monday, August 11, 2025

MEZQUITA: hecho en Bornos y Montilla, España



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy estamos con un disco muy especial de MEZQUITA, una de las bandas señeras y más potentes de la primera generación de rock progresivo español con raíces andaluzas. Nos referimos a “Made In Spain”, un ítem fonográfico que encapsula el testimonio de su gira de reunión que tuvo lugar entre los años 2009 y 2010 para celebrar el trigésimo aniversario de su álbum debut “Recuerdos De Mi Tierra”. De hecho, este álbum recoge partes de dos conciertos, uno en el Festival Lago de Bornos (Bornos, Cádiz) del 6 de junio de 2009, el otro, en La Abuela Rock (Montilla, Córdoba) del 3 de marzo de 2010. En lo referente a “Recuerdos De Mi Tierra”, se trata de uno de los más notables y poderosos discos del movimiento del rock andaluz que se expandió en la escena musical española a partir de la segunda mitad de los 70: su publicación se dio el 24 de noviembre de 1979. Un par de años después, en 1981, los MEZQUITA sacaron al mercado Califas Del Rock”, un trabajo un poco menos logrado en comparación, mas no por ello carente de momentos ingeniosos. Ambos ítems fueron producidos por el sello Chapa Discos. Mientras el grupo estaba preparando las maquetas de un tercer disco, el grupo se separó. Los orígenes de la banda se remontan a los tiempos del grupo EXPRESIÓN, el cual cultivaba un hard rock melódico inspirado principalmente en DEEP PURPLE y IRON BUTTERFLY, con algunos matices progresivos por aquí y por allá.* El cuarteto siempre conformado por José Rafael García Roso [guitarras, voz y coros], Francisco López Castillo “Roscka [teclados y coros], Fernando López RojasRandy [bajo, percusión, voz y coros] y Rafael Zorrilla Santiago [batería, percusión y coros] decidió virar hacia un esquema de trabajo que incorporara masivamente elementos de la tradición andalusí con un enclave progresivo mucho más pronunciado, lo cual prácticamente obligó al grupo a rebautizarse. Y el resto es historia, al menos, durante el periodo en que los MEZQUITA gestaron los dos discos antes mencionados. Y como también se dijo más arriba, la gira de reunión para el 30mo. aniversario de “Recuerdos De Mi Tierra”, José Rafael García, Roscka y Randy López se juntaron con Eduardo Viñolo, quien reemplazaba a un Rafael Zorrilla que ya no está entre nosotros desde 2002. El CD “30º Aniversario "En Directo"” vio la luz en el año 2011 por vía independiente, incluyendo dos bonus tracks de estudio; pasando los años, con una remasterización y más bonus tracks de estudio, el sello 5 Lunas convirtió a este documento en “Made In Spain” el último 24 de julio. La edición de CD tiene 5 bonus tracks de estudio y la de doble vinilo, 6. Rafa Tardío estuvo a cargo del diseño gráfico.


Bueno, antes de ir al repertorio del disco que hoy nos convoca, hablamos del elefante en la habitación: la portada de “Made In Spain”, junto a su nombre mismo, es un homenaje al legendario álbum doble en directo “Made In Japan de los legendarios DEEP PURPLE. Para la gente de MEZQUITA, lo que hizo este grupo no es sólo una inspiración particular, sino que también significa el surgir del ideal progresivo del rock (junto al rock duro).** Ahora sí, vamos al repertorio. Tras una introducción organizada con minúsculas muestras de canciones de la banda, el grupo acomete las dos canciones de temática amatoria de su álbum debut: Ara Buza (Dame Un Beso) y Desde Que Somos Dos. Ambas canciones tienen en común que operan con dos índices temáticos distintos que se engarzan fluidamente en base a inteligentes arreglos en las bases armónicas. La primera comienza con un groove muy vitalista y continúa con otro donde impera un swing más marcadamente tribal, sumándose a éste un aire de jaleo. La segunda canción tiene un primer motif exuberante y frenético que exhibe una oportuna dosis de sofisticación. En su segunda mitad, el giro temático se arropa con un embrujo grácil y luminoso. Mucho más adelante, notamos que la canción homónima del primer disco de estudio también se realiza con este enfoque, siendo así que la banda explora las expansiones más épicas de esta estrategia. En efecto, ‘Recuerdos De Mi Tierra’ (nuestra canción favorita de todo el catálogo de MEZQUITA) comienza con un primer motif agitado y colorido tras un prólogo expectante, para luego pasar a otro más parimonioso que proyecta una majestuosidad contundente. La parte final es cantada y encarna eficazmente ese embrujo propio de lo arábigo-aflamencado a través del relato de un eclipse lunar. Retomando la secuencia de los temas, ‘El Bizco De Los Patios’ se centra en un asunto de la picaresca popular para seguir dando rienda suelta a una expansión de efluvios melódicos marcadamente arábigos con una fluida mezcla de nervio y vivacidad. El solo de guitarra que emerge cerca del final es simplemente fenomenal. ‘Aguas Del Guadalquivir’ y ‘Así Soy Yo’ son dos temas muy destacados del segundo álbum. El primero de ellos se encamina por una senda cañera y llamativa que permite a los MEZQUITA acercarse bastante a lo que era EXPRESIÓN: la estructura sónica de la canción es muy afín a los paradigmas de DEEP PURPLE y RAINBOW mientras establece confluencias con la banda amiga MEDINA AZAHARA. 


Por su parte, ‘Así Soy Yo’ remodela el fuego emanado de la canción precedente para llevarlo por una manifestación un poco más ágil, siendo así que los arreglos rítmicos ostentan un dinamismo un poco más complejo en algunos pasajes estratégicos. También es de destacar la intensificación de los aires andalusíes en el desarrollo melódico, un detalle crucial para el despliegue de las habilidades técnicas de los músicos individuales y del enclave grupal íntegro. Siendo hora de volver al primer álbum, llega el turno de ‘Suicidio’, y sólo una canción tan intensa y meticulosa en lo que se refiere a un expresividad puede resultar una oportunidad idónea para que el ensamble mantenga fresca la fuerza de carácter ya establecida por la ilación de los dos temas precedentes. La primera sección se basa en un jam bastante cañero que realza eficazmente la dramática espiritualidad de las partes cantadas, un vuelo urgente que motiva la irrupción de otro excelso solo de guitarra. La segunda sección es un poco más reposada, fungiendo como el epitafio rockero para los que se perdieron en el suicidio masivo. A través de la aureola arábiga del motif, el sintetizador insufla unas vibraciones etéreas a un bloque instrumental que coquetea abiertamente con lo Floydiano. El posterior solo de guitarra atenúa un poco la niebla trágica para invocar a una melancolía crepuscular, rumbo a la fanfarria conclusiva. La dupla de ‘Mente De Mi Subconsciente’ y ‘La Montaña, La Ciudad’ signa el regreso a las evocaciones del segundo disco de MEZQUITA‘Mente De Mi Subconsciente’ se caracteriza por establecer una eficaz cruza entre el rock duro clásico y la new wave con una creativa vitalidad que suena a celebración del sol, una fiesta de la iluminación en clave de rock en su sentido más frontalmente puro. Otro solo de guitarra rotundo y electrizante. ‘La Montaña, La Ciudad’ vira hacia un señorío progresivo con inapelable magnificencia. Tras un prólogo flotante que mucho tiene de ensoñador, el cuerpo central se enfoca en una extroversión ceremoniosa cuya longitud hace que los índices melódicos puedan explayarse con firmeza y buen pulso. ‘Resaca Del Amanecer’ es el momento final de la fiesta en vivo y es justamente lo festivo lo que se realza en el dinamismo de esta canción. 


Pasamos a las canciones de estudio, revisamos las cinco que aparecen en la edición de CD: cuatro de ellas se registraron en una sala de ensayos, mientras que otra se grabó en los Estudios Box de Madrid. En todas ellas, el cuarto contó con la colaboración del percusionista Ramón González. Lo principal en ‘La Calle Que No Recorrí’ es su frenesí, algo que activa solventemente el filo rockero de una composición cercana al pop-rock. La pesadez de la guitarra opera como núcleo central. ‘Puertas Abiertas’ y ‘Esclavo De Su Harén’ se orientan directamente hacia el rock fusión en clave celebratoria, lo cual permite al enclave rítmico jugar con síncopas exóticas y sofisticadas. ‘Noche Sin Luna’ asume un talante más ceremonioso y estilizado mientras acoge los ecos de la elegante vivacidad fusionesca que signó a las dos canciones precedentes. En fin, ‘Eso Es Vivir’ completa la faena con una nueva inspección de la fusión andalusí que se empapa de una exhaustiva algarabía. Todo esto es lo que se nos brinda en “Made In Spain”, un testimonio definitivo del legado de MEZQUITA para la historia del rock español. Hace poco, más exactamente, el pasado 29 de junio, el grupo que hoy nos ocupa recibió un premio a su trayectoria en la ceremonia del evento IV Premios Punto de Referencia.*** Algo muy merecido; este disco en vivo de MEZQUITA también merece elogios de parte de los rock-melómanos de todo el mundo. 


Muestras de “Made In Spain”.- 


* Hay un registro del material de EXPRESIÓN titulado “El Eslabón Omeya”. el mismo que fue publicado por el sello Arabiand Rock en el año 2011.

** Aquí hay una entrevista al bajista Randy que es muy iluminadora sobre esta apreciación y otros detalles de la historia de MEZQUITA: https://cordopolis.eldiario.es/n-b/randy-lopez-musico-hubo-complot-acabar-rock-andaluz_128_12396500.html 


Saturday, August 09, 2025

CROMA: recreación de una vieja historia progresiva catalana



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy viajamos al pasado para indagar en el legado que dejó el grupo catalán CROMA dentro de la escena progresiva española de los 70: un grupo que llegó a grabar una maqueta de sus composiciones originales allá por el año 1979, pero cuyo proceso no llevó a un disco propiamente oficial. Poco después de esto, CROMA se disolvió y su legado estuvo durante décadas en peligro de desvanecerse en la noche de los tiempos anónimos. Pero no, eso era inaceptable a los ojos del sello andaluz 5 Lunas. Lo creado por el cuarteto de Josep Maria Trotta [teclados], Lluis Escarrà [guitarras], Josep Fonts [bajo] y Quim Pratdesaba [batería] tenía que ser trasladado a un ítem concreto dentro del mercado fonográfico, sin importar cuán póstumamente fuese: ese ítem se llama Doble Cos” (doble cuerpo en catalán) y fue publicado por el sello antes mencionado en los últimos días de junio del pasado año 2024. Que conste que el cuarteto tenía muy de cerca al técnico de sonido Toni Puig en sus actuaciones en vivo, por lo que no era extraño ver a cinco personas en las fotos promocionales. Los inicios de CROMA se remontan al año 1973 con la asociación de ex-integrantes de ELS LLOPS y de STOCK GLAÇ. A lo largo de los años, el grupo se mantuvo activo en la Península Ibérica y en las Islas Baleares, tanto a nivel individual como compartiendo cartel con ICEBERG, ATILA, TRIANA y otras grandes bandas. En los años 1976 y 1077, CROMA formó parte de la plantilla de grupos progresivos de la Sala Màgic de Barcelona. Otro momento importante de su carrera fue la participación en el Festival Calella Càmping Rock entre el 5 y 7 de agosto de 1977, codeándose con ASFALTO, ATILA, ÑU, TRIANA, BLOQUE, ICEBERG, etc. Las maquetas del año 1979 a las que aludimos al inicio del presente texto se registraron en un magnetófono de 8 pistas en el estudio del músico Joan Amils, ubicado en la localidad de Ripoll, Girona. Por supuesto, Puig fue el técnico de sonido. En los tiempos presentes, el grupo pudo recuperar esas maquetas y pasarlas a un formato digital. Cedemos la palabra al guitarrista Lluis Escarrà: “Con el ordenador en casa, me dediqué a ir puliendo los temas, quitando ruidos y borrando trozos con fallos. También realicé algunas partes de guitarra, bajo y mellotrón, pero lo nuevo no fue ni un 2%”. El arte gráfica de este disco estuvo a cargo de Josep Fonts mientras que Rafa Tardío realizó el diseño gráfico. Pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales de Doble Cos”.
  

La dupla de ‘Intro’ y ‘Ecos’ se encarga de iniciar el rumbo de las cosas. La pieza introductoria se centra en evocadores efluvios románticos del piano que se dejan envolver suavemente por una orquestación minimalista, siendo así que el sintetizador ocupa el lugar protagónico en las instancias finales. A partir de allí emerge el estilizado arrebato rockero de ‘Ecos’, algo muy a lo CAMEL con algunas connotaciones adicionales a ATILA. Se siente demasiado breve, pero es lo que hay. A continuación, llega el turno de ‘Pinotxo’, el tema más extenso del disco con sus 9 1/2 minutos de duración. Se trata de un soberbio trayecto prog-sinfónico que empieza con un prólogo cósmico para luego virar hacia una luminosa suntuosidad tras el empuje inoculado por un tamborileo marcial. Los pasajes extrovertidos y reposados se suceden con impoluta fluidez mientras el ensamble exorciza sus fantasmas Camelianos y Floydianos haciendo un buen uso del ingenio melódico: se pasa de lo vivaz a lo evocador y viceversa con toda naturalidad. La sección epilogar porta una gravitas agitada por una contundente solemnidad que es manejada con cautivadora elegancia. Un cénit del álbum. ‘Croma – Ocells’ exhibe una nueva demostración de vivacidad, añadiendo un cierto matiz lúdico al asunto bajo el comando de la guitarra. Acto seguido, surge ‘Cims’, pieza que, tras un preludio onírico, se centra firmemente en el discurso sinfónico con tonalidades extra de tenor jazz-rockero. La agilidad del groove central ayuda bastante a realzar el alegre encanto del desarrollo temático, algo que refuerza la reactivación de la soltura más fervorosa del grupo. ‘Speed’ sigue por una senda similar a la de ‘Cims’ mientras incrementa la dosis de vitaminas expresivas merced al poderoso swing de la batería; así las cosas, el caleidoscopio sónico del ensamble ensalza su propia paleta expresiva. Una vez más, se nos viene a la mente el paralelo con ATILA. 


‘Danses’ elabora un índice melódico inspirado en el folclor catalán para llevarlo al terreno jazz-progresivo con una base sonora afín a la de GÒTIC y una musculatura paralela a la de los ICEBERG del segundo álbum. Una vez más, la guitarra se luce inmensamente mientras el punche de la batería sostiene al bloque general con eficacia. Bajando un poco la intensidad, aunque persistiendo cabalmente en lo fulguroso, ‘Somni’ se adentra más fehacientemente en el área jazz-progresiva, asentando un recurso de afinidad con el así llamado Canterbury. La vitalidad inherente al núcleo central del jam es manejada con oportuna fineza: lo que suena aquí es como un híbrido entre BRAND X y los SOFT MACHINE de 1975-76, concretando así un culmen definitivo para el repertorio. La miniatura de menos de 2 minutos titulada ‘Bye Bye’ cierra el repertorio oficial con un estilizado juego de exuberancia sinfónica donde las cristalinas florituras y capas de los sintetizadores asumen el protagonismo. Pero todavía queda algo más, el bonus track ‘Recreació’, compuesto y grabado en los 90. Éste es un ejercicio de los teclados para perpetrar una confluencia entre barroquismo y jazz-fusion a lo Corea, dando como resultado un tapiz sónico realmente mágico. Pues nada, que el legado de CROMA ha dejado de ser leyenda para ser historia concreta merced a esta iniciativa del sello 5 Lunas. La existencia de “Doble Cos” es una revancha del destino para develar este interesantísimo testimonio de la escena progresiva catalana de aquellos años 70. Muy recomendable por lo que precisamente, esto es, la recreación de una parte del gran escenario total del rock progresivo catalán que se generó a lo largo de los 70.   


Muestras de Doble Cos.- 

Thursday, August 07, 2025

Cuarta exhibición de grandeza jazzera del cuarteto italiano UJIG



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el cuarto disco del cuarteto ítalo-austriaco UJIG, un proyecto cultor de una propuesta modernista de música jazz-progresiva. “Delta” es el título del disco en cuestión, el mismo que fue publicado el 25 de mayo último por el sello Luminol Records. UJIG está conformado por Konstantin Kräutler [batería], Edoardo Maggioni [teclados], Marco Leo [guitarra] y Cesare Pizzetti [bajo]. La edición física de “Delta” se hizo en vinilo. Los orígenes de UJIG se remontan al año 2004 cuando tuvo lugar en Perugia una clínica de la “Berklee College of Music at Umbria Jazz”. Así de simple y así de crucial fue la germinación de este cuarteto asentado en Umbría con tres músicos italianos y un cuarto austríaco. La propuesta de UJIG está centrada en eso que se suele llamar nu-jazz, pero que con más rectitud podemos describir como una remodelación de la tradición del jazz-fusion dentro de un dialecto musical modernizado que da amplia preferencia a lo atmosférico y lo reflexivo mientras suele edificar las composiciones en base a los grooves del momento. Nos salió un rollo un poco extenso, pero bueno, preferimos descripciones más concretas. El título de este cuarto disco también se corresponde con la cuarta letra del alfabeto griego. 

Los tres primeros temas del repertorio de “Delta” tienen en común que duran 7 minutos y pico: se titulan ‘Deedoo’, ‘Make Make’ y ‘All The Things It Is’. El primero de ellos tiene un inicio bien marcado por un swing definido desde los suaves golpes de la batería y las exquisitas cadencias del piano. De a pocos, la guitarra y el bajo van trazando el núcleo central de la estructura melódica, la cual se enriquece más adelante con un envolvente solo de piano y otro de la guitarra eléctrica que añade una peculiar musculatura al asunto. Prácticamente es como si el guitarrista hubiese venido a esta fiesta musical disfrazado de Al Di Meola. Las cosas regresan al clima inicial con un añadido muy peculiar: florituras de la batería en clave de free jazz. Todo un culmen para dar inicio a las cosas. El segundo tema mencionado se enfila hacia un lirismo más delicado, siendo así que la guitarra se erige inicialmente como el principal punto de referencia para el desarrollo temático, siendo así que el piano surge al frente en algún momento de la segunda mitad para compartir el protagonismo. En general, la pieza ostenta una serenidad etérea muy apropiada para la elaboración de un paisaje sonoro de tonalidades cósmicas: al fin y al cabo, su nombre es el de un planeta enano situado en el Cinturón de Kuiper. Completa la tríada inicial ‘All The Things It Is’, pieza que permite a la banda ahondar aún más en su enfoque evocador. El colorido extra que aporta la trompeta invitada acrecienta la ya operante sofisticación lírica. Si el tema anterior era como una invitación a contemplar los cielos más elevados, éste es un testimonio de miradas interiores donde la pulcritud melódica está al servicio de la intensidad reflexiva. Dicha intensidad se torna un poco incendiaria a mitad de camino cuando emerge un poderoso interludio en 5/4: entre la exuberancia del swing de la batería y el ímpetu de los fraseos de la guitarra se completa el encuadre jazz-progresivo de la instrumentación global. Lo evocador se ha vuelto expresionista hasta casi llega al punto final, que es cuando regresa el groove inicial. Otro cénit del álbum. ‘Maybe’ se enfila hacia una introversión misteriosa que algo tiene de cálido: el diálogo cristalino y plácido entre la guitarra y el piano eléctrico fluye muy bien sobre el trasfondo de capas sintetizadas celestiales. 

‘Zorua’ es el tema más extenso del álbum con su espacio de cerca de 7 ½ minutos. Sus iniciales escalas de guitarra nos permiten adivinar que se avecina algo bastante animado, un espíritu jovial que incorpora algunos ligeros quiebres rítmicos en parajes estratégicos; de hecho, algunas veces, estos quiebres operan como recursos de intromisión de ornamentos aguerridos. Esta pieza contiene el que tal vez sea el solo de piano más bello de todo el disco, y después de eso viene un exultante solo de guitarra que incorpora algunos trucos psicodélicos a su vivaz estructura mientras aún más vivaz batería ornamenta el tempo contenido utilizado para esta instancia específica. Cuando llega el turno de ‘Sema Beyaz’, la banda regresa a los aires de nocturnidad para gestar una atmósfera crepuscular y serena. El canto femenino es un elemento extra ayuda al cuarteto a realzar esa atmósfera, mientras que el solo de trompeta completa eficazmente la sofisticación melódica diseñada para la ocasión. Los cinco últimos minutos del repertorio están ocupados por ‘Prospettive’, pieza que regresa a los aires de exquisitez ensimismada e introspectiva que ya percibimos anteriormente en ‘Maybe’. Esta vez, la aureola experesiva es un poco más grisácea mientras la delicadeza sigue siendo igual. Hemos descubierto a UJIG por “Delta” y podemos decir que estamos muy gratamente sorprendidos por su ingenio para la belleza y el groove dentro del discurso del jazz contemporáneo. Su mezcla de vitalismo, ingenio melódico y delicadeza lo convierte en un disco ciertamente muy recomendable.


Muestras de “Delta”.- 

Wednesday, August 06, 2025

Retrato musical del atardecer de parte del dúo multinacional de PETE SWINTON & STEVEN LEAK


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da el turno de presentar “Blue Evening”, disco a dúo del anglo-húngaro-polaco PETE SWINTON y el canadiense STEVEN LEAK, el cual exhibe una sólida demostración de ambient progresivo con un enfoque contemporáneo. El disco en cuestión fue publicado el día 20 de abril del presente año 2025. La logística sónica se manejó así: SWINTON se hizo cargo de los samples digitales de ehru, cello, guzheng, santoor, saxos barítono y tenor, bansuri y trompeta, mientras que LEAK manejó recursos computarizados de teclado y pedales. Los tratamientos y soundscapes posteriores fueron manejados por ambos en sus respectivos estudios para que fuesen asociados durante los procesos de mezcla y masterización. Vayamos ahora a los detalles del repertorio.
 
‘A Temple In Valley Clouds’ pone el rumbo inicial a las cosas y lo hace con una magnífica exhibición de solemnidad solipsista que se inaugura eficazmente con pasajes graves de sintetizador. Al poco rato, los matices de los vientos y cuerdas exóticos transitan entre el ambiente de bienvenida y la acción de revestimiento para el espíritu del oyente empático. Así las cosas, el tapiz sónico del dúo completa su amable paisaje crepuscular, no exento de misterio, pero, de todas maneras, relajante y tranquilizador. A continuación, emerge ‘Jewelled Smoke Ribbons’, el tema más extenso del disco con sus más de 8 ½ minutos de duración. Conservando la inmensa ceremoniosidad de la pieza inicial, ésta se deja iluminar por un fulgor etéreo cuyos destellos agitan el esquema sónico en curso con grácil vivacidad. Es como si el alma que contempla el cielo surcara por éste como si fuese un océano etéreo y los sonidos de las cuerdas reflejaran tanto el movimiento del oleaje como los vuelos de las aves marinas. El contraste entre el parsimonioso minimalismo de las bases de sintetizador y los aleteos de las cuerdas es manejado de manera muy inspirada. ‘Walking Along An Old Dusty Road’ vuelve al ruedo de las vibraciones cósmicamente telúricas que signaron al primer tema, llegando a pintarlas de tonos oscuros. Aunque el bloque sonoro no llega a ser literalmente amenazante, sí tiene bastante de inquietante en tanto que pinta un paisaje de amorfa incertidumbre. Cuando llega el turno de ‘The Breath Of Your Soft Histories’, la persistencia de los climas oscuros desarrolla un interesante desvío hacia una introspección cósmica, la cual se centra en invocaciones a una proyección astral. Los ocasionales aportes de los sonidos de vientos aportan unas tonalidades muy reveladoras. Definitivamente, hay texturas renovadoras en este ítem.
 
El cierre del repertorio llega de la mano de ‘Coloured Lights In A Dark River’, pieza que dura casi tanto como la segunda. En principio, su estrategia sónica recoge los ecos cósmicos relativamente gentiles del tema precedente, siendo así que se añaden al poco rato varios recursos de flotante vivacidad en forma de fanfarrias oníricas. Éstas se resaltan consistentemente en contraste con los drones graves del trasfondo y se erigen como el vertice rector de la ingeniería sónica. En conclusión,  es una estupenda obra de ambient progresivamente experimental la que nos ofrece el dúo de PETE SWINTON y STEVEN LEAK con “Blue Evening
”. Esta serie de imágenes musicales del atardecer recoge una serie de muy inspiradas inspecciones sonoras de la dimensión mística de la vida.
 
 
Muestras de “Blue Evening”.-
Jewelled Smoke Ribbons: https://peteswinton.bandcamp.com/track/jewelled-smoke-ribbons
The Breath Of Your Soft Histories: https://peteswinton.bandcamp.com/track/the-breath-of-your-soft-histories

Sunday, August 03, 2025

El clamor musical de GREAT WIDE NOTHING para el año 2025

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos “A Shout Into The Void”, el nuevo disco del grupo estadounidense GREAT WIDE NOTHING, el cual fue publicado el 2 de mayo pasado por vía del sello Astronomy Recording Music; el sello áMARXE colabora en la distribución. Se trata de una edición limitada de 50 ejemplares que contiene las firmas de los integrantes de la banda en la contraportada. Asentado en Atlanta, Georgia, este grupo consta de los integrantes Daniel Graham [bajo y voz], Dylan Porper [teclados y voz] y Jeff Matthews [batería y voz]. El disco que aquí reseñamos es el que sigue a la doble obra conceptual conformada por “Hymns For Hungry Spirits, Vol. I” y “Hymns For Hungry Spirits, Vol. I”, discos publicados en noviembre de 2020 e inicios de 2023, respectivamente. Tras estas exploraciones existencialistas en los misterios de la trascendencia que supuestamente existe más allá de la vida terrenal, “A Shout Into The Void” contiene una temática más volcada hacia nuestra mundanidad concreta. Haciendo un poco de historia, los orígenes de GREAT WIDE NOTHING se remontan al año 2017 con la idea inicial de fungir como un proyecto solista de Daniel Graham, pero a poco de formado el ensamble, se puso a operar grupalmente. En el año 2019, “The View From Olympus” puso al trío en el mapa con un conjunto de canciones que daban testimonio de los conflictos internos de Graham en conjunción con el cuestionamiento de su fe, siendo esta última temática todavía recurrente en el creciente repertorio del grupo. En líneas generales, la propuesta del grupo se basa en una fusión de retro-prog (con influencias de RUSH, YES y KANSAS) y el AOR de los 80, añadiéndose algunos factores de prog-metal melódico a la ecuación sónica. El material aquí contenido fue compuesto en el año 2024. Veamos ahora los detalles del repertorio de “A Shout Into The Void”
 

Durando cada una poco más de 5 ½ minutos, ‘Utopia’ y ‘Rules Of Engagement’ conforman una dupla muy efectiva para abrir el repertorio del disco que hoy nos ocupa. La primera de estas piezas mencionadas ostenta un groove llamativo y carismático tras un breve preludio de capas de teclado. El vitalismo inherente a los quiebres rítmicos que emergen a mitad del camino permite al ensamble soltar sus más firmes y recurrentes recursos de estilizada garra rockera, la misma que sabe cubrirse bajo un manto de sutileza en aquellos parajes donde el espíritu expresivo se torna más calmado. La furia presente en la letra ayuda a reforzar el talante airado propio de las instancias más incendiarias de la canción; dicha furia se extiende al contundente solo de sintetizador que entra a tallar cerca del final, el cual se redondea con unos ceremoniosos fraseos de piano. En lo referente a ‘Rules Of Engagement’, se trata de un inspirado ejercicio de confluencia entre los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y KANSAS a través de un filtro melódico muy propio de las modalidades más cálidas del revival progresivo estadounidense de los 90 (estamos pensando en MAGELLAN, CAIRO y RELAYER). La ingeniería rítmica no es tan sofisticada como la que articula la canción de apertura, pero se nota que hay una pomposidad más sólida y fortificada en el modo en que se elaboran los desarrollos temáticos. ‘Chain Of Command’ sigue, en buena medida, la línea de trabajo de la canción precedente mientras retoma los masivos recursos de señorío progresivo que signaron el esplendor de la primera. Una vez más, las confluencias con los que nos legó la gente de CAIRO (más algunos aspectos de los DREAM THEATER de 1994 en una versión sin guitarra) salen a la luz para delinear la estrategia estética con la que se pretender armar los arreglos definitivos de la composición. Cuando llega el turno de ‘Brain On Fire’, el grupo decide atenuar la sistemática energía expresiva que se ha plasmado en las canciones precedentes para establecer un viaje un poco más despojado. Imaginemos un encuentro entre los JOURNEY de inicios de los 80 y los YES de 1983 para que nos hagamos una idea muy aproximada de la candidez marchosa que se concreta en esta cuarta canción del álbum.

‘One Thousand Eyes’ es el tema más extenso del álbum con su espacio de casi 7 ¼ minutos: es, de hecho, un instrumental. El ímpetu estilizado que se hace notar desde el mismo punto de arranque nos remite tanto al PÄR LINDH PROJECT como a los DREAM THEATER de fines de los 90, siendo así que el encuadre de los insumos de los instrumentistas funciona como una maquinaria perfectamente precisa. Las interacciones son milimétricamente afiatadas mientras el desarrollo temático va fluyendo con compacta naturalidad. La soltura vertida en los solos y bases armónicas de los teclados hallan el perfecto complemento en la musculatura versátil de la batería, siendo así que el bajo alterna momentos de asociación directa con los primeros y la segunda. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, unas atmósferas flotantes de teclado permiten al bajo realizar un solo interesante mientras la batería renueva su groove con miras a sustentar el próximo momento de soltura incendiaria que se habrá de concretar con un retorno al motif inicial. Cuando llega el turno de ‘The Parting Of Ways’, el trío se arroja a una intrepidez aparatosa que arrastra entusiastamente los ecos de la musculatura pesadamente estilizada del tema #2 y del fulgor melódico del tema #3. La presencia de un extenso solo de sintetizador sobre un swing cuasi-Santanesco añade vibraciones jubilosas a una fiesta rockera que más tiene de intensidad neurótica a través de su patente extroversión. ‘You’re Not In’ reitera esa sofisticada garra airada a la cual ya estamos acostumbrados a estas alturas del partido. También es verdad que este tema se enfila más directamente hacia el factor pop-rockero que el trío sabe manejar a su modo dentro del enclave progresivo donde quiere situarse. El empleo de un tempo inusual en el intermedio instrumental se inserta de manera fluida dentro de la arquitectura sónica. La canción justamente titulada ‘A Shout Into The Void’ es la encargada de cerrar el repertorio. La sección prologar de piano y canto exhibe un talante solemne que, con toda claridad, anuncia el arribo de un cuerpo central que se ajusta a la estructura de una semi-balada de línea AOR, la misma que se deja sazonar por aromas propios del patrón de los GENESIS de los 80 y 90 (y también los parámetros estilísticos de los JOURNEY de Cain y los REO SPEEDWAGON de Cronin). Es el momento de la reflexión final tras la serie de rutilantes arrebatos que emergieron antes. 

Todo esto fue lo que nos brindó el personal de GREAT WIDE NOTHING con “A Shout Into The Void”, un disco bastante interesante donde se combinan a la perfección la estilización progresiva y el gancho melódico. Este grupo sigue avanzando a paso firme en la escena rockera estadounidense.