Monday, August 07, 2023

Los movimientos de la magnífica asociación de SONAR con DAVID TORN y J. PETER SCHWALM

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Nos complace mucho presentar hoy un disco muy especial: se trata del nuevo trabajo del ensamble suizo SONAR, el cual se hizo en cooperación con un maestro estadounidense y otro alemán, DAVID TORN y J. PETER SHWALM, respectivamente. El cuarteto conformado por Christian Kuntner [bajo], Manuel Pasquinelli [batería], Stephan Thelen [guitarra y programaciones] y Bernhard Wagner [guitarra y loops] nos brinda otra gran obra de música progresiva experimental tras varios años de hiato debido, entre otras, a la inolvidable pandemia. “Three Movements” es el título de este disco publicado el 23 de junio pasado, el cual consta precisamente de tres piezas que son movimientos de un concepto compositivo bastante ambicioso en cuanto a sus esquemas expresivos. Thelen es el autor de estos tres movimientos, basándose en sampleos realizados por TORN. Los demás músicos involucrados aportaron contribuciones improvisadas sobre los fundamentos plasmados en las composiciones iniciales. La gente de SONAR se reencontró para unir fuerzas e interactuar con TORN y SCHWALM durante el año 202, siendo así que las sesiones de grabación tuvieron lugar em los estudios Tonteich (Küttigen, Suiza), Mainsound (Frankfurt, Alemania) y Powerplay (Maur, Suiza). Las labores de ingeniería de sonido se repartieron entre Kuntner, Reto Muggli y SHWALM. Por su parte, Thelen se hizo cargo de la edición, la preparación de mezclas y la masterización del material aquí contenido. La real tarea de mezclar fue hecha por Markus Reuter y Benjamin Schäfer en el Horus Studio de Hannover, Alemania, entre diciembre del año pasado y enero del presente año 2023. TORN no es un extraño para SONAR, pues ya viene este grupo haciendo un tándem en grabaciones de discos desde el año 2018; por su parte, el prolífico SHWALM ya hizo un fantástico disco a dúo con THELEN en el año 2021 titulado “Transneptunian Planets”. Es de notar que, en los créditos de este álbum, se agradece a Barry Cleveland por los sampleos de gong y guitarra e-bow usados en el Segundo Movimiento, a Benno Kaiser por su ayuda en la acomodación del sonido de la batería, y a Markus Reuter y Trey Gunn por el apoyo y los consejos.


Todo empieza a lo grande con ‘First Movement’, pieza que hace gala de una arquitectura tremendamente ágil, un soberbio dinamismo en los entramados y diálogos entre las guitarras actuantes y un exquisito groove donde el bajo y la batería funden sus propias vibraciones extrovertidas. Todo ello se hace patente casi desde el primer momento tras un efímero preludio marcado por un fulgor industrial de sintetizadores impulsados por una aureola de urgencia. La neurosis centelleante que opera en este talentoso esquema hexagonal pone en evidencia sus parentescos con los paradigmas de KING CRIMSON y STICK MEN a través de un filtro math-rockero mientras exhibe convincentes resonancias prog-psicodélicas. las cuales están firmemente insertas en el ADN de SONAR. Poco antes de llegar a la frontera del décimo minuto, las cosas pasan a un estado de relativo sosiego mientras se abre espacio al protagonismo epilogar de las minimalistas capas de sintetizador y guitarra: el esquema sonoro se ha replegado notablemente hacia una dimensión intangible donde todo parece estar envuelto por un ensueño de augusta nebulosidad. Incluso los persistentes golpes percusivos se toman su tiempo para ir disolviéndose en una fantasía evocadora que es todo lo que queda de lo que se realizó durante la  instauración del cuerpo central. ¿Estamos ahora en el terreno del ambient a lo BRIAN ENO? Probablemente, y resulta un muy sugerente final para este fabuloso inicio del disco. Todo sigue a lo grande con ‘Second Movement’, ítem que toma la posta de los retazos masivamente etéreos con los que concluyó el Movimiento precedente para abrir la puerta a la emergencia de un groove jazz-progresivo en el contexto de una ingeniería sumamente delicada. Las señoriales cadencias que van trazando el camino de expresividad colectiva se asientan y refuerzan con certera precisión mientras los fraseos de las guitarras solistas van proponiendo sus respectivos fulgores, aplicando variados niveles de ingeniería mientras respetan sigilosamente el telar de la comunidad sónica. Cerca de final, todo regresa al sosiego originario, pero esta vez se trata de una atmósfera un poco más densa que la que tuvo el Primer Movimiento, debido a que hay una intención explícita de llenar espacios antes de que todo se finiquite para esta pieza. 


Todo termina a lo grande con ‘Third Movement’. Las acentuaciones sincopadas de una de las guitarras y los aleteos cósmicos compartidos entre otra guitarra y el sintetizador preparan el terreno para la emergencia colectiva que no tardará mucho en dar sus primeros pasos. En efecto, una vez que la dupla rítmica ejecuta un nuevo ejercicio de delicadeza jazz-progresiva, se abre camino a una sutileza cristalina que parece estar escondiendo algo detrás de sí, un efluvio de algarabías cromáticas que se va exponiendo en el núcleo refulgente de a pocos. Cuando la pieza ya está en la frontera de su quinto minuto y medio, se nota que la soltura se ha concretado a un nivel solvente, pero todavía quedan unos minutos más para que dicha soltura se realce en todo su potencial señorío. Es en la frontera del noveno minuto y medio que la intensificación en el swing de la batería reorganiza la ingeniería efectiva para que ese vigor rockero hasta ahora constreñido se eleve con exquisita agilidad y neurótico ingenio. Lo que suena ahora está situado en una cruza entre el paradigma Crimsoniano y el dinamismo space-rockero. Estas agitaciones celebratorias no duran mucho, en verdad, pero dejan un impacto fehaciente que demuestra inmediatamente que era el centro fundamental del desarrollo temático. Las cadencias sutiles del final se hermanan íntimamente con la dimensión cósmica de los bloques arquitectónicos en los que se habían centrado los dos Movimientos anteriores. Todo esto fue lo que se gestó durante la magnífica asociación de los geniales SONAR con los maestros DAVID TORN y J. PETER SHWALM: “Three Movements” es una maravilla de expresiones vanguardistas desde un perfil musical bien definido dentro de la escena progresiva contemporánea. Esta cofradía suizo-germano-estadounidense armada en el país de Carl Gustav Jung y Johann Heinrich Pestalozzi se ha lucido a lo grande con esta obra que consideramos como totalmente recomendable para cualquier fonoteca mínimamente buena dedicada al rock artístico de ayer, hoy y siempre. 


Muestras de “Three Movements”.-

Sunday, August 06, 2023

LARS FREDRIK FRØISLIE: cuatro historias retro-progresivas en solitario



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Nos llegan buenas noticias desde la escena progresiva noruega, pues LARS FREDRIK FRØISLIE, integrante del grupo WOBBLER (y, por un tiempo, de 
TUSMØRKE, además de THE OPIUM CARTEL y WHITE WILLOW), acaba de publicar un álbum en solitario, el cual se titula “Fire Fortellinger”. Este trabajo fue publicado como vinilo (en el habitual color negro, además de otras ediciones en verde y en azul manchado) y como descarga virtual en el blog de Bandcamp del músico el pasado 2 de junio. FRØISLIE se hace cargo de un gran arsenal de teclados, además del canto, la batería Ludwig, la flauta dulce y la tremoloa: los teclados son el órgano Hammond C3, el Mellotrón M400, los sintetizadores Minimoog Model D, Yamaha CP70B, ARP Pro Soloist, ARP Axxe y ARP Solina String Ensemble, el clavinet Hohner D6, el Chamberlin M-1, los pianos eléctricos Fender Rhodes MkII y Wurlitzer 200, y la espineta William de Blaise. El único músico de apoyo es Nikolai Hængsle, quien se hace cargo de los bajos Rickenbacker 4003, Fender Precision, Fender Jazz Bass y Fender Telecaster; conocemos a este músico por ELEPHANT9 y NEEDLEPOINT. El material recogido en “Fire Fortellinger” (Cuatro Historias en español) fue masterizado por Jørgen Træen después de que el propio LARS FREDRIK FRØISLIE se hiciese cargo de la producción y la mezcla del mismo. También es FRØISLIE el autor de la portada del álbum, mientras que Thomas Hagen Kaldhol realizó el diseño gráfico y tomó fotografías adicionales. 
 

El repertorio del disco se abre y se cierra con sus temas más extenso: uno que dura casi 17 minutos y se titula ‘Rytter Av Dommedag’, el otro que dura poco más de 16 ½ minutos y se llama ‘Naturens Katedral’. ‘Rytter Av Dommedag’ tiene una letra basada en el tiempo legendario del Ragnarök cuando el Rey Rakne hace una alianza con los viejos dioses tras despertar de su montículo funerario. Todo comienza con un tenor ceremonioso muy centrado en una ambientación otoñal, siendo ésta momentáneamente interrumpida por un breve interludio arrollador de ciertos ribetes Emersonianos. La primera sección cantada se explaya en un relax contemplativo adornado con una suntuosidad moderada y apoyado sobre un lento compás que se mantiene atento al desarrollo de las armonías del piano. Alrededor de la frontera del cuarto minuto y medio, las cosas viran hacia un fulgor bastante dinámico que no tarda en centrarse en un recursos de vitalidad al estilo de los primeros años de KAIPA y, en cierta medida, a los YES de la fase 1972-74, especialmente, en lo referente al uso de recovecos explícitamente palaciegos para los solos y orquestaciones de los múltiples teclados en acción. El asunto se extiende hasta concretar una consistencia expresionista donde se alternan recursos barrocos y románticos. La ceremoniosidad inicial regresa para el tramo final con la asunción de masivas remodelaciones suntuosas, las mismas que parecen portar un aura aparatosamente mística. Al llegar el turno de ‘Et Sted Under Himmelhvelvet’ comienza con un enfoque centrado en la reiteración de la faceta solemne de la suite de apertura, pero esta vez se nota que hay unas vibraciones más etéreas en el modo en que operan los primeros solos de sintetizador. Este factor ayuda mucho a situar el contraste que, al poco rato, antepone el pasaje aguerrido y extrovertido que se apodera de todos los espacios. Tras este intermedio emerge un puente ensoñador centrado en tenues capas de teclado y sedosas líneas de flauta, el mismo que se dirige hacia un reprise del motif inicial. ‘J​æ​rtegn’ se enfila por una cruza entre el BO HANSSON de 1973 y los GENESIS de la etapa 1970-72, incluso apelando a ciertas confluencias con QUATERMASS. Transitando de lo cálido y juguetón a lo ascético e introspectivo, la ingeniería instrumental creada para la ocasión no pierde de vista la importancia que suele tener lo dramático en el paradigma sinfónico.  
 

Tal como dijimos más arriba, ‘Naturens Katedral’ cierra el álbum: su letra es una descripción y un elogio de los paisajes invernales en las zonas montañosas de Noruega, los vientos, los ríos, las nevadas, la majestuosidad de los montes y los árboles que hay en ellos, la añoranza de una Noruega antigua donde la vida rural era la única. Comparada con a suite que abrió el álbum, ésta exhibe mayores dosis de vigor rockero a través de sus progresivamente sofisticadas ilaciones de motivos diversos. Algunos parajes emanan unas vibraciones misteriosas que rayan con (nunca se adentran en) lo lúgubre, y son esas mismas vibraciones las que acercan la visión de FRØISLIE a las de otros grandes referentes del prog escandinavo como ÄNGLAGÅRD, WHITE WILLOW (los tres primeros álbumes) y SINKADUS. Alrededor de la frontera del noveno minuto, se impone un intermedio disruptivo impulsado por un ímpetu misterioso, lo cual abre camino a la irrupción de un intermedio plenamente impetuoso. Así las cosas, cuando el asunto vira hacia lo parsimonioso, ya se hace sentir una garra un tanto oscurantista en el modo en que se amalgaman el órgano y el mellotrón. Es el retrato de los peores remezones de una tormenta invernal. Una vez pasada ésta, llega el momento de dar la bienvenida al cielo azul que despeja la atmósfera, y el arsenal de FRØISLIE lo hace con un despliegue de gracilidad melódica que se sitúa en una alternancia entre modismos barrocos y coloridos renacentistas bajo la persistente guía del órgano. Así concluye “Fire Fortellinger”, un disco bastante interesante que revela una faceta más punzante y otoñal de la visión prog-sinfónica de LARS FREDRIK FRØISLIE que la que usualmente transporta a la misión común de los muy celebrados WOBBLER. Aquí hay una fastuosidad que reconocemos desde los discos del grupo mencionado, pero ella es manejada con una actitud más evocadora, abriendo espacio a varios momentos cinematográficamente intensos; cada una de las piezas aquí contenida es prácticamente narrativa traducida al arte del sonido. Nos ha tomado totalmente por sorpresa en el mejor de los sentidos este disco que acabamos de reseñar: lo recomendamos ampliamente para cualquier fonoteca de música progresiva actualizada, y, cómo no, resulta de gran interés para cualquier seguidor de la movida progresiva escandinava de nuestros días. 

Thursday, August 03, 2023

RASCAL REPORTERS y la extraña vigencia de una autoridad avant-progresiva de los EE.UU.

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el nuevo disco del veterano y heroico ensamble estadounidense de música avant-progresiva RASCAL REPORTERS, un caso de extraña y estimulante vigencia dentro del escenario del rock progresivo de su país, ya a varios años de la desaparición de la mitad del dúo originario. El nuevo disco en cuestión se titula “The Strainge Case Of Steve” y fue publicado por el sello Cuneiform Records el pasado 28 de julio. La alineación de Steve Kretzmer [piano, órgano, sintetizadores, clavinet, piano eléctrico, programaciones, efectos de sonido y arreglos corales] y James Strain [guitarras eléctricas y acústicas, bajos con y sin trastes, batería, piano, sintetizadores, órgano, melódica, sitar, tambores gamelanos, sampleos y programaciones] nos ofrece en esta ocasión un copioso repertorio de 16 piezas. Dividiéndose las composiciones y a veces compartiendo el crédito creativo, Kretzmer y Strain preservan la bizarra dignidad de la historia de RASCAL REPORTERS; cuantitativamente hablando, la presencia de Strain es particularmente relevante pues hay un puñado de temas donde él es el único del dúo que ejerce un rol performativo. Aprovechamos esta noción para señalar la presencia de talentosos colaboradores ocasionales: Dave Newhouse (saxofones y flautas), Guy Segers (bajo), Dario DAllessandro (sintetizadores), Kimara Sajn (bajo) y las cantantes Jessica Martin Maresco y Penelope Lovelace. Vemos aquí gente de MOON X, ECLECTIC MAYBE BAND, HOMUNCULUS RES y otras grandes agrupaciones de antaño. El disco fue mezclado y masterizado por Strain a partir de los insumos brindados por todos los músicos participantes desde sus propios estudios privados. Dario DAllessandro se hizo cargo del arte gráfica, mientras que el diseño lo hizo (una vez más) Strain. La preventa de 100 CD físicos se agotó muy pronto para “The Strainge Case Of Steve”, mas no perdamos de vista los detalles de su repertorio


‘Fat Delivered’ a inicio a las cosas con un despliegue de señorial gracilidad muy a tono con el legado Canterburyano de HATFIELD AND THE NORTH con añadidos trazos de HAPPY THE MAN y cierta afinidad con HOMUNCULUS RES. El complejo groove fluye compactamente a lo largo del desarrollo temático, estando éste mayormente dirigido por la doble columna de órgano y batería. Acto seguido, ‘A Race Against Time’ se dispone a seguir por esta línea para impulsarla hacia una vivacidad más compleja que se emparenta con NATIONAL HEALTH. La dupla de ‘Papa Norco’ y ‘Beetle Borscht’ sirve para seguir ampliando la paleta sonora del ensamble. El primero de estos temas retoma la espiritualidad predominante del tema de apertura y la lleva hacia una instancia de incrementada majestuosidad en base a un exquisitamente refinado lirismo en su estructura melódica. También beneficia al tema la peculiar agilidad ínsita en el swing de la batería que le da un impulso sofisticado continuo. En cuanto a ‘Beetle Borscht’, se trata de un ejercicio de relajado lirismo que ostenta un aura contemplativa, la misma que adecuadamente se abre con un hermoso prólogo de piano que no hubiese caído mal en un álbum solista de Jan Hammer. Con todo su rebuscamiento, la batería parece flotar en el aire mientras lleva sobre sus hombros al entramado conjunto de los otros instrumentos actuantes. Han sido dos cénit del álbum. ‘Over And Out’ hace y deshace sus grooves básicos siguiendo una lógica Zappiana con leves aproximaciones al patrón de los UNIVERS ZERO del primer álbum, pero con un talante más fulguroso. Eso sí, dicho fulgor agita sus cimientos de calidez melódica con quiebres surrealistas motivados por los imposibles quiebres rítmicos que se van realizando a lo largo del camino. Todo es tensión aquí, pero ésta es manejada con un vitalismo optimista a lo HAPPY THE MAN. ‘The Odor At Tavistock’ se sitúa en una encrucijada entre ZAPPA y los ART BEARS de 1980, aunque con un vigor Canterburyano emparentado con HOMUNCULUS RES. Durando poco más 8 ¼ minutos, ‘How Archontic The Ankle Biters’, se orienta hacia una frontal extravagancia progresiva que ya ha sido anunciada de a poco en piezas precedentes. En todo caso, ‘How Archontic The Ankle Biters’ concreta un enfoque modernista para el discurso avant-progresivo tan propio de la historia de RASCAL REPORTERS (desde los tiempos de “Ridin’ On A Bummer”) con recursos cibernéticos que se sitúan en un área híbrida de nu-jazz y krautrock. Los parajes más etéreos están insertos en un clima jazz-progresivo que se deja arropar por una atmósfera tan extrovertida como nostálgica. Otro cénit del repertorio.
 
  

‘Lady And The Old Codger’ suena como un tributo a THE RESIDENTS que este dúo realizó mientras disfrutaba de una kermesse dominical a la cual llegó después de que una máquina del tiempo le llevara a los tiempos de sus dos primeros casetes. El caos delicadamente controlado nunca se sale de los parámetros trazados en su mapa posmodernista, a pesar de que constantemente parece que está a punto de desbordarse. ‘Unknowable’ hace lucir muy fehacientemente su estrategia de reactivar los sofisticados recursos expresivos de los temas #1 y #3 para sintetizarlos dentro de unos atavíos aristocráticos. Su vitalismo es ágil sabiendo volverse razonablemente comedido en aquellos pasajes donde se acentúan los factores de complejidad rítmica. Otro momento climático del álbum y ya van... Bueno, siguiendo con el repertorio y advertimos que el tema #10 tiene el simpático título de ‘Love Is A Dead Smelly Fish’, siendo su misión la de desplegar un nuevo ejercicio de complejo jazz-prog a través de desafiantes recovecos melódicos y rítmicos que se arman sobre un suelo de síncopas inauditas. ‘I Cries Crimes’ se centra básicamente en reavivar y remodelar los referentes más elegantes de discos precedentes de la banda como “The Foul-Tempered Clavier” y “The Mind Boggles” para brindarles un ornamento extra inspirado en la tradición de jazz fusion de los 70. A continuación, viene una seguidilla de tres temas que duran entre 3 ½ minutos y 3 ¾ minutos: ‘Uh Oh (Lait Suspendu Fermenté)’, ‘Groom Of The Stool’ y ‘Lurking In Shadow Fury’. El primero de ellos tiene un aire de jazz de cabaret deconstruido a través de un filtro híbrido de COS y ZAPPA sobre un terreno común compartido con THINKING PLAGUE. El canto de Jssica Martin Maresco es dulce y, a la vez, dueña de una oportuna dosis de vigor expresionista. El segundo tema mencionado comienza con vibrantes mecanismos deconstructivos que pronto abren la puerta a la emergencia de una relativamente ominosa estructura melódica que deja mostrar algo de lóbrego a través de los luminosos destellos emanados de las claves bajas de los teclados. Algo así como GILGAMESH en clave engañosamente tétrica. ‘Lurking In Shadow Fury’ es una expresión de alegría surrealista que muy bien se puede definir como una mezcla de VON ZAMLA y NATIONAL HEALTH con añadidos matices propios de los mismos RASCAL REPORTERS en los 80. 

  

Ocupando un espacio más generoso de casi 7 ¾ minutos, ‘Guns For Clones’ es un tema donde Strain toca todo lo que suena, al igual que pasó con la pieza anterior. Su esquema expresivo recoge varios ecos de los rincones e instancias más exuberantes de muchas de las piezas precedentes. También hay un interludio denso donde todo parece disolverse suavemente dentro de un purgatorio circense, pero, en realidad, se trata de un reposo caleidoscópico necesario para acometer el siguiente motif, el cual se mueve dentro del terreno habitual del Canterbury drásticamente Zappeado. La sección epilogar ostenta un clima crepuscular sin renunciar un ápice a la exuberancia imperante. El final del repertorio llega de la mano de ‘People Who Eat People’, que es la pieza más extensa del mismo con sus poco más de 8 ¾ minutos de duración. Arrojándose de lleno a parajes y senderos de ágil jovialidad, su ilación de diversos motivos se consigna con aires distinguidos y  aristocrática pulcritud. Hay un indudable subterfugio humorístico en el modo en que se articulan varias líneas melódicas junto a las orquestaciones de teclados que las abarcan, pero también hay momentos en los que sobresale una solemne vehemencia. Estos dos últimos temas, al fin y al cabo, comparten la inquietud de llevar las principales pautas sónicas del álbum hacia un dinamismo superlativo. Han sido más de 77 minutos de grandeza musical los que se nos ha brindado con “The Strainge Case Of Steve”, la nueva obra que los RASCAL REPORTERS han gestado para este año 2023, logrando así mantener vigente su autoridad como figura legendaria dentro de la vertiente avant-progresiva de su país desde hace varias décadas atrás. El hoy es la mayor realidad y, para este dúo, es una manifestación de auténtica vigencia para una visión musical que se mantiene leal a sus raíces mientras cimenta nuevos caminos de expresión. ¡¡Recomendable al 200%!! (Un 100% por cada integrante.)


Tuesday, August 01, 2023

SOLSTEIN: una excelente aventura noruego-estadounidense

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy nos complace presentar al proyecto jazz-progresivo noruego-estadounidense SOLSTEIN, el cual surgió por las iniciativas conjuntas del multiinstrumentista noruego Jacob Holm-Lupo (el mismo de WHITE WILLOW y THE OPIUM CARTEL) y el baterista estadounidense Keith Carlock (cuyo currículum incluye sesiones con bandas tan legendarias como STEELY DAN y TOTO, así como con la estrella británica STING). Más específicamente, Holm-Lupo se hace cargo de las guitarras eléctrica, acústica y lap steel, varios sintetizadores, el piano eléctrico, el bajo y alguna percusión extra. El disco debut de este proyecto también se llama “Solstein” y se publicó el pasado 7 de julio (hace muy poco) por vía del sello noruego Is It Jazz? Records; está también asequible en el blog de Bandcamp del grupo. Colaboran con estos dos forjadores del proyecto, la mayor parte de las veces, el guitarrista Stian Larsen, los teclistas Brynjar Dambo y Bill Bressler (el primero de ellos, también integrante de WHITE WILLOW), y el percusionista Martin Windstad (Bressler también aporta algo de percusión). Inclusive, los tres primeros colaboran en varias de las siete composiciones contenidas aquí. El enfoque musical de SOLSTEIN va por una línea jazz-rockera de base progresiva y con diversos ornamentos procedentes del space-rock, la electrónica (en su faceta más atmosférica), la faz más relajada del Canterbury y el así llamado nu-jazz: hay confluencias con bandas como MILDLIFE, FONDERIA, TAUK y PERIDONI, así como algunos acentos en climas relajados que también nos remiten a los antes mencionados THE OPIUM CARTEL. También se percibe afinidades con varios nombres del prog de los cuatro últimos decenios como  FARMAOUSE ODYSSEY, ECLAT y OBLIVION SUN. Se trata de un enfoque ecléctico, pero para nada aparatoso: el realce de las armonías básicas de las composiciones siempre se hacen notar a través de los ornamentos, solos y grooves armados para cada uno de los ocho temas que ocupan el repertorio de “Solstein”. The Dude Ranch Studio, ubicado a las afueras de Oslo, es el lugar donde se realizaron los procesos de mezcla y masterización del presente disco, ambos en manos de Lupo. Las grabaciones se dieron en Noruega y los EE.UU. de forma diferida. El diseño artístico estuvo a cargo de Martina WilekBueno.

Yendo ahora a los detalles estrictamente musicales del ítem que ahora nos ocupa, nos topamos primeramente con la ágil y llamativa pieza llamada ‘Intersection’, cuya extroversión fulgurosa se impone en un santiamén tras un breve prólogo cósmico. Bien es verdad que dicho prólogo sirve para instalar ciertas cadencias vivazmente psicodélicas en el trasfondo de la jovialidad reinante dentro del entramado de los múltiples teclados y los guitarreos. ‘Oriental Folk Song’ sigue a continuación para proyectar una espiritualidad más solemne, la cual se alimenta en no poca medida de los recursos space-rockeros que vierten las secuencias armónicas sintetizadas que subyacen a las bases armónicas de los teclados. Con una guitarra que plácidamente obedece los trazos generales del desarrollo melódico, el asunto parece operar dentro de una cruza entre NATIONAL HEALTH y el JEFF BECK de la fase 1975-80. En el turno del solo de sintetizador, la batería decide intensificar el foco del swing, lo cual impulsa un interesante recursos de diversidad. ‘Southwester’ es el tema más largo del repertorio con sus poco más de 6 ¼ minutos de duración y, de hecho, es un cénit muy importante del mismo. Aquí se desarrolla un grácil ejercicio de vibraciones jazz-progresivas cuyo absorbentemente amable talante asume una relevante sofisticación merced a los ingeniosos quiebres rítmicos que tienen lugar en la ingeniería sónica. Un hermoso solo de sintetizador a lo HAPPY THE MAN impone una luminosidad especial en un paraje intermedio del bloque sonoro; acto seguido, llega el turno de un mágico solo de guitarra que se sitúa a medio camino entre los paradigmas de Hillage y Vai. Tal como dijimos antes, se trata de un momento culminante del álbum. Inmediatamente después, con ‘The Night Owl’, el ensamble se dispone a perpetrar una atractiva mezcla de nu-jazz y space-rock donde el imperio de lo electrónico, tanto en la estructuración del ambiente general como en los ornamentos predominantes del motif central, es manejado con suma delicadeza. Si bien el tema dura casi 4 minutos, su intrínseco atractivo le hace parecer que dura menos, todo pasa muy rápido... Pero es que llega ahora el turno de ‘Siriusly’, una pieza diseñada al modo de una síntesis entre la sedosa delicadeza del tema #2 y el centelleante vitalismo del tema #1, añadiéndose algunas bisagras de frontal suntuosidad prestadas del tema #3 para enlazar algunos pasajes. Otra vez tenemos el caso de una pieza que termina antes de que el oyente empático se sienta preparado para decirle adiós. 
 
‘February 9th’ ostenta un aura meditabunda que suena a un Hackett jugando con esbozos Floydianos sobre un socavón de capas etéreas de teclado. En el último tercio, entra a tallar la percusión con el fin de realzar el talante ensoñadoramente misterioso de la pieza con sus sutiles adornos. ‘The Creeper’ cumple con la misión de adentrarse en aires cósmicos en base a un groove a medio tiempo, ligeramente constreñido en su intensidad, pero con suficientes espacios en sus cadencias como para dejar que los instrumentos dialoguen entre sí dentro de una perfectamente armonizada gracilidad. Aires de los OZRIC TENTACLES filtrados a través de un colador elaborado en un telar híbrido de ECLAT y los SOFT MACHINE actuales. ‘Hamada’ ocupa los últimos 5 ¼ minutos del disco y, en buena parte, se centra en perpetuar los aires cósmicos de la pieza precedente, aunque cabe notar que hay un groove un poco más animado, principalmente estimulado por las vibraciones fusionescas empleadas para la ingeniería rítmica. También hay que celebrar la presencia de excelsos solos de guitarra y de sintetizador en el transcurso del jam central, los cuales concretan una muy oportuna acentuación del sobrio esplendor sónico en curso. De hecho, el maestro Holdsworth hubiese estado orgulloso de ser el autor del principal solo de guitarra de esta pieza. Un cénit culminante para concluir las cosas. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Solstein”; poco más de 36 minutos es lo que necesitó el ensamble de SOLSTEIN para crear y grabar este disco que resulta ser uno de los más refinados dentro de la producción progresiva del presente año 2023. Ha sido muy agradable la escucha de este álbum y esperamos que no sea lo único que proceda de esa unión noruego-estadounidense de fuerzas musicales. 
 
 
Muestras de “Solstein”.-
Southwester: https://solstein.bandcamp.com/track/southwester
The Night Owl: https://solstein.bandcamp.com/track/the-night-owl
Hamada: https://solstein.bandcamp.com/track/hamada-2

Saturday, July 29, 2023

TUSMØRKE: evocación progresiva de antiguos rituales de sacrificio

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Con bastante retraso, pero, al fin y al cabo, con la misma convicción que tuvimos hace algún tiempo de que estábamos ante un estupendo trabajo de música progresiva, publicamos la reseña de este disco de estudio de la banda noruega TUSMØRKE que se llama “Nordisk Krim”. Éste fue publicado a fines de febrero del año 2021, tanto en doble CD como en doble vinilo (de color magenta), por el sello Karisma Records. El colectivo conformado por Benedikt “Benediktator” Momrak [bajo, guitarras eléctrica y acústica, sintetizadores MiniMoog, Roland y Waldorf Streichfett String, mellotrón, vocoder, percusión, glockenspiel, saz, zambomba, flautines, caja de ritmos Roland, grabaciones de campo y voz], Kristoffer “Krizla” Momrak [flauta, sintetizador Buchla Music Easel y voz], Martin “HlewagastiR Nordrum [batería y percusión] y Haugebonden Gode Gullstein [órgano, piano eléctrico, sintetizadores MiniMoog y Roland, y mellotrón], recibió el apoyo ocasional de parte de la invitada Åsa Ree al violín, así como del canto de Aya Arabella y Dunya Aurora. Este álbum es una obra conceptual sobre los bog bodies (tales como el Hombre de Tollund en Dinamarca, el Hombre de Gallagh en Irlanday el Hombre de Rendswühren en Alemania), momias naturalmente preservadas en zonas húmedas de personas ofrecidas en sacrificio en rituales religiosos. Cuando se descubrió estas momias, lo primero que se pensó es que eran restos de víctimas de algún criminal, pero, en realidad, el verdadero crimen consistió en alterar los lugares de reposo de estas ofrendas a las viejas divinidades, pues (en palabras de los propios TUSMØRKE) hay que celebrar y respetar la voluntad de estas víctimas de los antiguos ritos porque sus almas están conectadas con las estrellas. En fin... Las sesiones de grabación del material recogido en “Nordisk Krim” tuvieron a Benediktator fungiendo como organizador de la ingeniería de sonido, mientras que Jens Petter Nilsen se hizo cargo del ulterior proceso de masterización. El arte gráfica es de Anne Margrete Sjøflot, mientras que el diseño es del propio Krizla. Buen, veamos ahora los detalles de este disco de TUSMØRKE. 
 

‘Ride The Whimbrel’ abre el álbum con convincente ímpetu sobre inteligentes armazones rítmicos, ostentando un vigor progresivamente rockero que oscila entre lo fulguroso y lo oscuro con bien lograda fluidez: lo segundo está particularmente realzado por el contenido tanático de las letras y el modo de cantarlas. En líneas generales, opera aquí una cruza entre los estándares de GENESIS (etapa 1970-71), el BO HANSSON de los dos primeros discos, ELK y BLACK WIDOW, tanto en el esquema sonoro integral como en los ambientes consistentemente armados desde los teclados para impactar al resto de los aportes instrumentales. ‘Age Of Iron Man’ sigue a continuación para explayarse grácilmente a través de saltarinas agitaciones folk-rockeras con machaconas vibraciones psicodélicas. Los aportes del violín añaden un señorío muy peculiar al entramado sonoro. ‘Mumia’ sigue adelante con la prestancia folk-rockera pero con una dosis añadida de musculatura expresionista y una acentuación más robusta de las líneas de bajo que ornamentan el esquema rítmico. Con la dupla de ‘Cauldron Bog’ y ‘Dog’s Flesh’, el grupo se dispone a reforzar las pautas estilísticas centrales del álbum. El primero de estos temas mencionados regresa a la calidez altiva del primer tema mientras prosigue su andadura por la senda folk-progresiva del tema precedente, abriendo, además, una ventana a estructuras sónicas un poco densas. Ahora se realiza una cruza entre VAN DER GRAAF GENERATOR, ELK y JETHRO TULL. En lo referente a ‘Dog’s Flesh’, se trata de un instrumental centrado en un motif repetitivo de instrumentos de cuerda sobre el cual se asientan capas y ornamentos de múltiples teclados mientras los punzantes ornamentos percusivos añaden tensión al asunto. Acid-folk progresivamente misterioso. Luego, hay una exploración aleatoria de climas lúgubremente abstractos, muy al estilo krautrockero (una mezcla de ASH RA TEMPEL y CLUSTER), la misma que va invadiendo espacios con un empuje absolutista que le lleva a armar la ingeniería íntegra del epílogo con una espiritualidad tétrica e inquietante. ¡Qué trayecto musical tan genial!
 

Los dos temas siguientes son particularmente extensos, uno que dura 14 ¾ minutos y otro que dura 12 ¼ minutos: respectivamente, ‘Moss Goddess’ y ‘Black Incubation’. El primero de ellos cierra el primer volumen del doble vinilo mientras que el otro abre el segundo volumen. ‘Moss Goddess’ exhibe lo que se le exige prácticamente de forma explícita: una síntesis de los aspectos más densos y etéreos que ya salieron a relucir en los temas anteriores para poder arroparlos bajo una atmósfera particularmente versátil. El aura solemne que inunda a los diversos motifs que se suceden nos remite a los patrones de VDGG (1970-71), GRACIOUS! y ELOY (1973-76). Ya para la sección epilogar, el grupo exhibe unos traqueteos festivos que, aunque no borran realmente las vibraciones ominosas que han predominando a lo largo y ancho de los diversos desarrollos temáticos, le da una extraña jovialidad al asunto, algo así como una celebración distante bajo un ropaje nocturno. ‘Black Incubation’, por su parte, se explaya en una variación más pronunciada de atmósferas y grooves, transitando de lo contenido a la vivacidad y, de allí, a la solemnidad. Sin duda, hay una teatralidad afectada y sentenciosa en algunos pasajes que nos hacen recordar al modelo de ARTHUR BROWN’S KINGDOM COME, así como hay otros pasajes hermanados con los aspectos más suntuosos de la suite precedente. Eso sí, en líneas generales, hay menos densidad: es como si tras la dinámica de ácidos sortilegios que nos trajo el tema anterior haya abierto paso a unas reflexiones posteriores que, ora celebran el fulgor de sus ideas, ora se apartan hacia una nebulosidad para contemplar las cosas en perspectiva. La intensidad aristocrática del epílogo. ‘Et Moselik’ y ‘Heksejakt’ son las dos únicas canciones cantadas en el idioma noruego. La primera de ellas se adentra en una ceremoniosidad un tanto grisácea, pertrechada en una gélida soledad. Los ornamentos simultáneos de la flauta y los sintetizadores son quienes brindan una gama interesante al esquema melódico. La segunda de ellas vuelve de lleno a la intensa jovialidad que signó a la segunda canción del repertorio (y a buena parte de la que lo abrió). 


El último tema del álbum es el más largo del mismo con su espacio de 17 ¾ minutos, y su título es ‘(The Marvellous and Murderous) Mysteries Of Sacrifice’... Un título que señala con inequívoca sinceridad la posición de añoranza moral por las viejas cosmovisiones que, según parece, los ojos de la gente de TUSMØRKE contemplan como una perspectiva dramáticamente constructiva sobre el contacto del ser humano con el más allá. Básicamente, aquí tenemos una ilación de varios jams que se regodean grácilmente en sus variados grooves mientras los aportes de los diversos instrumentos se van engarzando en la gestación de paisajes y esbozos musicales bajo el poderoso sustento brindado por la batería. La voz interviene mayormente para las recitaciones. Los diversos bloques instrumentales vuelven a apelar a influencias recibidas de VDGG, BO HANSSON, KINGDOM COME y JETHRO TULL, haciendo que los niveles de exuberancia explícita vayan acomodándose a las atmósferas que se van sucediendo. La sección iniciada alrededor de la frontera del undécimo minuto es particularmente penetrante, y, de hecho, marca una especie de pauta para otros parajes explosivos que irán surgiendo más adelante. Eso sí, el último de ellos tiene un talante más festivo, afín a la espiritualidad de los tres primeros temas del álbum, cumpliendo con la misión de darle una conclusión mágicamente tortuosa al repertorio. Todo esto fue “Nordisk Krim”, un disco de exquisita factura que confirma a TUSMØRKE como una figura muy importante dentro del escenario retro-progresivo escandinavo. La banda ha seguido activa en estos últimos años, tal como lo demuestra la existencia de “Intetnett” (un álbum conceptual del año 2022 centrado en el pensamiento mágico infantil para hacer una crítica de la sociedad moderna desde allí), así como lo hace la pronta salida al mercado de su nuevo disco “Hestehoven” (programada para la segunda mitad de agosto). Por lo pronto, siempre vale la pena tener en mente a este trabajo fonográfico debido a la majestuosidad tanto de sus estrategias musicales como de su concepto unitario. 

 
Muestras de “Nordisk Krim”.-  

Friday, July 28, 2023

Un viaje a los tiempos de las divinidades andinas bajo la guía del trío peruano SATÁNICOS MARIHUANOS


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de echar un vistazo atrás en el tiempo cuando era el 11 de junio del año 2019. En aquel entonces, el trío peruano de rock stoner-psicodélico con talante doom SATÁNICOS MARIHUANOS presentó su segundo álbum, titulado “Inmerso En El Ande”, publicado de forma virtual en la fecha antes mencionada y, más tarde, en el mes de julio del año 2022, en formato de vinilo por vía del sello Necio Records. De hecho, se armó un festival en la noche del 16 de julio de ese año para celebrar la presentación de esta edición en vinilo. con las participaciones de PARAHELIO, ARCADA y CHOLO VISCERAL. El ensamble de SATÁNICOS MARIHUANOS, conformado por el guitarrista Gabriel Carcelén, el bajista Andrés Silva y el baterista Renato Sauri, contó en este álbum con unos cuantos colaboradores que hacen sentir bien sus respectivas presencias: Daniel López Gutiérrez (sí, el mismo de ACTITUD MODULADA) tocando sintetizadores en casi todos los temas del disco; Alejandro Cornejo, aportando sonidos ambientales; Úrsula Inga, a la voz en un tema, y; Tania Duarte, a la voz en cuatro. Formado en el año 2013, el grupo publicó en abril del 2017 su homónimo disco de debut, un disco bastante interesante que les permitió llamar la atención a lo grande dentro del circuito underground de su país. Con el segundo disco “Inmerso En El Ande”, el trío dio un paso de gigante en su evolución estilística, dándole una mayor versatilidad y un colorido capitalizado a su siempre robusto enfoque sonoro, logrando incorporar elementos de heavy metal, space-rock y post-metal a su estrategia sónica. La gente de SATÁNICOS MARIHUANOS sabe manejar su formato tripartito, pero las proyecciones hacia donde se expanden las nuevas ideas diseñadas para éste, su segundo disco, estaban pensadas para una logística sónica más amplia. Se trata, sin duda, de uno de los ítems más importantes realizados en el presente año 2019 por un grupo de la nueva hornada peruana del rock experimental. El disco en cuestión tuvo, de hecho, un largo proceso de grabación y posproducción, siendo así que el grupo publicó en su blog de Bandcamp una versión de premezcla tres meses antes de esta edición definitiva. Aquí están los detalles técnicos: Joao Orosco se hizo cargo de la producción y la mezcla; la masterización, por su parte, estuvo en manos de Carlos Flores en Fónica Studios. 

“Inmerso En El Ande” es un disco conceptual cuya narrativa apela a la mística, la tensión y el misterio inherentes al vínculo entre el ser humano y la Madre Naturaleza a través de diversas imágenes simbólicas andinas. En un viaje de autoexploración cuya meta es lograr aceptar y amar los propios demonios interiores, el trayecto nos lleva a unos bosques de piedra cuya oscuridad nos cobija, llegando posteriormente a encontrarnos con Amaru, la gran serpiente que reina con su inmensa sabiduría en el inframundo, el hábitat de los muertos. La visita por este inframundo, cuya ganancia es el aprendizaje de esa sabiduría, culmina con el arribo al lugar donde tendrá habrá de ocurrir la última batalla ante los demonios interiores de vidas pasadas y la presente, culminando todo con un reposo victorioso junto a un río, cobijado por los Apus subyacentes al entorno natural. El primero de los seis temas que conforman este álbum es el que le da título y dura 7 ¾ minutos: ‘Inmerso En El Ande’ se mete de lleno en una dinámica cósmica con una actitud feroz que alimenta eficazmente las vibraciones parsimoniosas del groove escogido, siendo así que la atmósfera densa que se va robusteciendo con el paso de los minutos se beneficia de la exposición frontal de la tensión telúrica que brota desde sus mismas entrañas. Tras este impactante inicio emerge ‘Bosque De Piedras’, una pieza que eleva al esquema sonoro esencial del grupo hacia un señorío muy especial. En efecto, su enfoque musical se centra básicamente en inteligentes alternancias entre pletóricos de pesadez contundente y otros signados por una sutileza empoderada por los espacios vacíos que deja calculadamente a su paso. El pasaje donde entran a tallar vuelos espaciales del sintetizador activa lo que al poco rato será un rotundo ejercicio de fiereza rockera, la misma que se acentuará con arrollador dramatismo al incluirse exacerbadas vocalizaciones de ultratumba, las cuales realizan una mezcla de evocación y exorcismo. ‘Amaru’ se hace cargo de explorar la dimensión más reflexiva de la musculatura rockera del grupo, incluyendo un breve solo de batería que mucho tiene de ritualístico. También hay unas orquestaciones de teclado en el intermedio que aportan un matiz Crimsoniano a través de un filtro gótico. Tras un llamativo solo de guitarra que se impone con impetuosa majestuosidad se arma un jam frenético donde la furia predominante en los temas precedentes es reemplazada por un espíritu de jolgorio. Un cénit decisivo del álbum.

 ‘Catacumba’ abre la segunda mitad del repertorio con sonidos de unos pasos que se adentran a través de cavernas muy peculiares, lo cual abre camino a una inicial exhibición de mágica y pesada parsimonia que porta muchas afinidades con el tema de apertura. Más adelante, todo vira hacia un frenesí absorbente y electrizante que tiene algunos tintes Sabbathianos para, más tarde, desviarse hacia una ceremoniosidad oscurantista desplegada con aguerrido nervio. ‘La Sombra De Más Allá Del Tiempo’ es, con sus 9 ¾ minutos de duración, el tema más extenso del disco, y de paso, uno que sintetiza bravamente varios de los índices más señoriales expuestos en varias piezas anteriores. El solo de guitarra que emerge en el intermedio tiene una exquisitez única, mientras que el solemne puente que surge inmediatamente después revela unas ingeniosas texturas oníricas antes de que un nuevo jam rockero se vuelva a focalizar en enérgicos traqueteos que se ubican entre lo metafísico y lo tanático. Otro cénit fundamental del repertorio. Todo concluye con ‘Yukai’, pieza conectada con la anterior por unos efectos de la vida natural, y cuya propuesta se centra en grooves relajados de talante post-rockero que, a ratos, parecen acercarse a la psicodelia progresiva. Es el momento del remanso conquistado tras largas pugnas afrontadas a lo largo de sinuosos caminos. A fin de cuentas, la experiencia de “Inmerso En El Ande” ha sido exquisitamente brutal y poderosamente esplendorosa, un ítem genuinamente revelador de lo mucho que aporta el colectivo de SATÁNICOS MARIHUANOS al underground peruano de estos años. Este trío cuenta ya con una buena reputación dentro de la avanzada rockera de su país y esperamos más novedades fonográficas de su parte en el futuro próximo. ¡Muy buena labor!


Muestras de “Inmerso En El Ande”.-

Thursday, July 27, 2023

La implosión eclécticamente psicodélica de BÚHO ERMITAÑO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos hoy la que posiblemente sea la mejor noticia emergida desde la avanzada rockera de la psicodelia peruana contemporánea: la publicación del segundo disco (muy esperado disco) de BÚHO ERMITAÑO, banda actualmente conformada por Leo Pando [sintetizadores, Theremín, bajo y guitarra eléctrica], Frank Núñez [guitarra eléctrica, flauta, bajo, sintetizador y coros], Irving Fuentes [charango, bajo, guitarra talk box y canto gutural], Diego Pando [guitarra eléctrica, bajo, voz principal y gritos], Ale Borea [percusiones, loops, zither y efectos] y Juan Camba [batería, percusiones y flautas]. El disco en cuestión se llama “Implosiones” y fue publicado el pasado 23 de junio por el sello Buh Records como descarga digital y en formato de vinilo (edición limitada de 300 ejemplares). Este grupo formado en 2008 nos sorprendió muy gratamente con su disco debut “Horizontes” del año 2014, y ya con tantos años de hiato, hacía falta algo más de parte de su taller de hacer buen rock ecléctico... Y vaya si se lució este ensamble con “Implosiones”, que es una joya: lo decimos ahora para adelantarnos a posteriores descripciones. Yendo a los detalles técnicos del nuevo disco, éste fue producido por Camilo Uriarte y la propia banda, siendo así que las sesiones de grabación tuvieron lugar en Eco Estudio, MCA Studios y el estudio doméstico del baterista-percusionista Juan Camba. El proceso de mezcla fue realizado en el primero de estos estudios mencionados, mientras que el de masterización se repartió entre el Garden Lab Studio y el Eco Studio (a cargo de Alberto Cendra y Camilo Uriarte, respectivamente). About Studio se hizo cargo del arte gráfica. 


Los seis primeros minutos del repertorio de “Implosiones” están ocupados por ‘Herbie’, una pieza patentemente movida por cadencias telúricas que se mueven bien arropada por una ambientación etno-psicodélica tamizada por aires de jazz-fusion con raigambre afro-tropical. El vitalismo señorial emanado de la confluencia entre batería y percusión anima oportunamente las intervenciones de las guitarras, así como el sofisticado groove del bajo. Un gran inicio de las cosas que viene sucedido por ‘Explosiones’, una pieza enfilada hacia una cruza entre space-rock y post-rock con algunos retazos krautrockeros (algo así como si se recibiera la herencia de AGITATION FREE a través del filtro de unos CAUSA SUI o unos VESPERO). El talante ceremonioso del pasaje inicial abre de a pocos camino para la ulterior irrupción de un cuerpo central que se enfila hacia sonoridades punzantes que saben expresara su nervio esencial con una oportuna elegancia progresiva. Hay varios pasajes donde los aportes cósmicos del sintetizador trascienden a lo ornamental y se sitúan en el mismo frente que los guitarreos. Es muy valiente iniciar el disco con dos piezas sucesivas que tienen tanta fuerza de carácter. ‘Preludio’ se centra básicamente en una sobriedad intimista que mucho tiene de ensueño en medio de los sonidos de aves que se despliegan en el trasfondo. Las escalas se explayan cristalinamente sobre un valle de serenidad del cual ha de emerger ‘Ingrávita’, un tema que reitera una amplia dimensión de la espiritualidad central de ‘Preludio’, pero con un esquema sonoro más robusto y una incrementada aureola de ensoñación, yendo esta última a la par con el desarrollo del enfoque post-rockero pautado para la ocasión. El lirismo reinante es manejado con soltura en medio de una ingeniería sónica muy meticulosamente armada para no malograr la misteriosa calidez que caracteriza al tema. La adición del zither añade texturas cristalinas a la presencia de las cuerdas dentro del amable esquema melódico que se explaya cómodamente bajo un clima que, en muchos momentos, emana una aura cinematográfica. 


La segunda mitad del repertorio se inicia con su pieza más extensa: ‘Buarabino’, que dura poco más de 8 ½ minutos, exhibiendo trazos de acid-folk y jazz-rock donde dialogan lo asiático, lo andino y lo afro-arábigo en una fusión fraternal. Se tiende puentes entre DZYAN y AMON DÜÜL II. Las transiciones de lo solemne a lo aguerrido y de allí a lo suntuoso se hilan fluidamente bajo una atmósfera mística. Hay un genuino gozo metafísico que se exuda en los pasajes más intensos, especialmente en la sección epilogar. Un cénit decisivo y definitorio del álbum. ‘Entre Los Cerros’ cumple con la misión de explorar fehacientemente la faceta más fulgurosa del ideario estético del ensamble, apelando a ciertas conexiones con el legado de los GONG de la etapa 1971-74 con una óptica enraizada en la psicodelia rockera contemporánea. El álbum llega a su fin con su segundo ítem más largo, que se titula ‘Renacer’ y dura poco menos de 7 ½ minutos. Bajo este título tan peculiar para un tema que cierra un disco se exhibe una muestra señorial de rock-fusión andino con una amplia lucidez psicodélica que, en su mayor parte, se sostiene sobre el engarce entre los elocuentes fraseos de las guitarras y el dinamismo contundente de la tríada rítmica. La musculatura va aumentando mientras el diálogo entre los instrumentos actuantes avanza; incluso el charango encuentra espacios para hacer notar su presencia dentro del fragor colectivo. La convergencia de capas cibernéticas y pulsaciones percusivas marca una excelente coda para este excelso ritual progresivo de exquisita factura. Un gran cierre para el tema y uno portador del fulgor conclusivo que un álbum como éste merece. Todo esto fue lo que nos brindó el ensamble BÚHO ERMITAÑO con “Implosiones”. He aquí un grupo que es uno de los más creativos y versátiles dentro de la actual vanguardia rockera peruana; he aquí un álbum que promete situarse en la cima de la producción peruana de rock experimental del año 2023 una vez que éste llegue a su fin. ¡¡Totalmente recomendable!!


Tuesday, July 25, 2023

THE FILIBUSTER SALOON: un ensamble estadounidense bien enfocado en la temática progresiva

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos a un ensamble estadounidense muy creativo que se llama THE FILIBUSTER SALOON; asentado en la ciudad de Nueva York, THE FILIBUSTER SALOON está conformado por Ben Coniguliaro [batería, percusión y guitarra eléctrica], Quinn Coniguliaro [bajo] y Zachary Detrick [pianos acústico y eléctrico, acordeón y programaciones de MIDI]. “Going Off Topic” es el título de su disco publicado el pasado 28 de junio en su blog de Bandcamp. Conocemos a los hermanos Coniguliaro por los grupos SUN COLORED CHAIR, WYXZ y EYELESS OWL, siendo así que Detrick fue, con ellos, parte del trío nuclear de este último grupo mencionado. Por iniciativa del mismo Detrick, quien es el autor de todo el material aquí contenido, se armó este proyecto en el cual nos fijamos ahora. Hay una larga lista de colaboradores en este disco: Jake Borden (marimba), Harrison Honor (percusión), A. J. Hudson (percusión), Hannah Ishikazi (violín), Nikolai Klotchkov (violín), Joey Lavanas (fagot), Emily Mantone (cello), K. J. McDonald (violín), Jack McGuire (contrabajo), Lucas Sem (marimba), Sonia Susi (violín) y Diego Zavaleta (xilófono). La existencia de este ensamble y de este disco es toda una sorpresa dentro de la provincia estadounidense del universo progresivo activo en el presente año 20233... ¡Y vaya si no es una estupenda sorpresa! Para aclararnos, repasemos los detalles del repertorio contenido en “Going Off Topic”.

La dupla inicial de ‘Sven Svengridsson Uses A Telephone’ y ‘Waltz Of The Toast Fairy’ instaura fehacientemente la declaración de principios estéticos del ensamble. El primero de estos temas mencionados se enfila por una llamativa cruza entre los enclaves de vivaz colorido de HAPPY THE MAN y NATIONAL HEALTH con algunas trazas añadidas del paradigma de GENTLE GIANT. El piano asume un convincente rol líder para la concreción colectiva del desarrollo temático, mientras que las orquestaciones de violín y madera completan el caleidoscópico planificado. En cuanto a ‘Waltz Of The Toast Fairy’, todos esos aires Canterburyanos asumen un aura un poco más sosegada merced a la operabilidad de un enfoque prog-sinfónico en la articulación del esquema melódico. Las interacciones y amalgamas de los instrumentos actuantes fluyen con una delicada muy bien perfilada, incluso cuando emergen algunos breves interludios tensos (algo muy a lo ZAPPA, en verdad). El tercer tema ostenta el estrambótico título de ‘ScorpionCrabFish’ y su esquema sonoro se centra en un ejercicio de frontal vitalismo sobre un groove que, a pesar de su patente sofisticación, es manejado con fulgurosa soltura. Esto suena bastante cercano a una cruza entre BUBBLEMATH, ECHOLYN y FROGG CAFÉ... y sería más cercano si no se diera un tan obvio predominio del piano en la guía melódica del entramado grupal. Admitimos que se trata de una de nuestras piezas preferidas del álbum. ‘Pinball Is For Truckers’ resulta ser la pieza más extensa del álbum con sus 4 ¾ minutos de duración (lo cual no significa realmente mucho con un repertorio de 8 temas que dura, en conjunto, poco más de media hora). Su vitalismo sistemático tiende puentes con la luminosa jovialidad del tema de apertura al modo de un CARAVAN remozado con algunos ornamentos Zappianos en las intervenciones de las percusiones tonales y las maderas. El hecho de que el esquema rítmico sea relativamente sencillo no debe llevarnos a engaño: aquí hay una sofisticada expresión de vibraciones patentemente festivas. 

Dando un giro importante a la cosas, ‘Dale Takes A Walk At 3am’ se mete de lleno en el terreno del chamber-rock caleidoscópico. La actitud celebratoria permite al grupo, en su asociación con el acompañante ensamble de cuerdas, tender puentes simultáneos con SKE y STOP MOTION ORCHESTRA; además, los aportes percusivos realzan muy eficazmente la agilidad esencial de la composición. ‘Ponderosa Pine Sol’ es una grácil y cautivadora pieza que nos vuelve a remitir a los paradigmas de HAPPY THE MAN y NATIONAL HEALTH con una dosis extra de sofisticación ensalzada en la arquitectura rítmica, la cual nos recuerda bastante a las empleadas en los temas #1 y #3. ‘New Haven Left-Handed Jamboree’ establece una cruza entre el preciosismo clasicista del tema #5 y la calidez señorial del tema #2, mientras que el tema que cierra el álbum, titulado ‘JFK Jr. (aka Elvis Presley)’, regresa de lleno a la exploración de influencias Zappianas dentro de un esquema sonoro emparentado con FROGG CAFÉ. La amalgama grupal sabe transitar fluidamente a través de los exigentes (y hasta casi imposibles) meandros del laberinto musical creado para esta instancia final del álbum. La amable coda de piano brinda una relajada suavidad al asunto, al modo de una despedida discreta tras un exquisito jaleo. De este modo termina “Going Off Topic”, el primer testimonio de larga duración de esta emergente entidad progresiva estadounidense que es THE FILIBUSTER SALOON. Este ensamble ha requerido de poco más de media hora para dar cabal muestra de cuán bien enfocada está su temática musical progresiva para beneplácito de la avanzada rockera de su país y del mundo entero. Totalmente recomendable... ¡Y a esperar más cosas de ellos!
 
 
Muestras de “Going Off Topic”.-

Saturday, July 22, 2023

RHÙN: nueva aserción desde el universo avant-progresivo en clave Zeuhl

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Echamos una mirada a la escena avant-progresiva francesa, la cual siempre ha sido particularmente fértil y lo sigue siendo en lo que va de este milenio no tan nuevo. Notamos ahora que hay una gran razón para sentirnos de plácemes: el colectivo RHÙN, conformado por Captain Flapattak [batería y voz], Retsim Käh [bajo y voz], Charlotte Pace [violín], Chfab Kaouenn [teclados y voz], Jean Bonëth [saxofones alto y barítono] y Ludal Le Chacal [teclados y voz principal], ha publicado su nuevo álbum “Tozïh” el pasado 23 de junio (hace muy poco). El sello encargado de la edición y la distribución de este disco es Baboon Fish. El material recogido en “Tozïh” fue grabado en el estudio Paul Le Flem School (ubicado en Servon sur Vilaine), siendo después mezclado por Kevin Brosse y masterizado por Christophne Menanteau. 
Benoît Favière fue el encargado de realizar el arte gráfica. En líneas generales, adelantamos que en “Tozïh” se encapsula un fabuloso muestrario de Zeuhl revitalizado para nuestros tiempos a través de un meticuloso filtro jazz-progresivo, lo cual significa una exitosa concreción de la cosecha sembrada en anteriores registros, particularmente, su disco de hace 10 años “Fanfare Du Chaos”. Ese álbum nos dejó con ganas de más y tuvimos que esperar un decenio entero para tener nuevas noticias de la gente de RHÙN. Bueno, la espera ya terminó, así que pasemos ahora a celebrar la existencia de este disco. El asunto incluso pinta mejor si es que advertimos que el material recogido y grabado en las sesiones aludidas más arriba daba para un doble álbum, pero con miras a dar una debida experiencia de apreciación y descanso a la audiencia, se decidió dividirlo en dos discos distintos con diferentes fechas de publicación. He aquí el primer disco gestado en estas sesiones y vamos ahora a los detalles de su repertorio específico.


“Toz​ï​h” comienza con la monumental suite de 21 ½ minutos titulada ‘Ehm​ë​t Um Rh​ë​t Sam’. Tras unos minutos iniciales muy calmadamente minimalistas que parecen conjurar una lóbrega fatalidad cuyos preparativos se están justamente ocultando, la sostenidamente creciente densidad se rehúsa a explorar una esperada explosión y prefiere aterrizar en un aterciopelado groove jazz-progresivo que despliega notables confluencias con los paradigmas de MAGMA, ZAO y ESKATON. Poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto y medio, entra recién en acción el canto, y es allí donde el ensamble se dispone a mostrar parte de su artillería pesada, gestando con ello un aquelarre grisáceamente intenso, un poco amenazante, nunca desbordado. Los motivos se van sucediendo bajo una estrategia de solidez mágicamente oscurantista que sabe alternar diferentes dosis de extroversión: están los pasajes donde los hermanamientos de vientos y violín dirigen aparatosas iniciativas orquestales sobre un swing razonablemente animado, otros momentos sutiles que manifiestan un relax engañador, y también hay varios en los que los arreglos corales salen al frente para anunciar alguna ceremoniosa hecatombe del espíritu humano ante la inmensidad inasible del cosmos. Se da una muy cuidada armonización entre los dos teclados actuantes mientras el bajo mide sigilosamente en qué pasajes viene bien lucir sus cortantes pulsaciones (a veces, Käh parece un discípulo del maestro 
Thierry Zaboïtzeff). En el transcurso de los cinco últimos minutos de la suite, el ensamble se concentra en reforzar algunos motivos centrales y apuntalar su propia posición dentro del paradigma del Zeuhl, añadiendo algunos aspectos del RIO oscurantista a lo UNIVERS ZÉRO. Sorpresivamente, la coda se enfila hacia una exaltación luminosa que nos toma por sorpresa, una jovialidad en dos partes que nos obliga a repensar lo que hemos escuchado hasta entonces. ¿No será que todo esto fue como el diario de una búsqueda que podía conducirnos a algo potencialmente atroz y que terminó siendo constructivo y liberador? ¿Todo lo anterior fue el testimonio de un conflicto que, finalmente, llevó a una victoria que hay que celebrar?

Lo que sabemos es que el segundo ítem del disco, ‘S​é​dalg Rhëvé (incl​.​Ygahpoporhtna Lrig)’, que dura poco menos de 11 ¾ minutos, tiene unas instancias iniciales que recogen la vitalidad jovial con la que concluyó ‘Ehm​ë​t Um Rh​ë​t Sam’ para trabajar con ella de una manera muy sesuda. La fehaciente labor del saxofón y el constante ingenio de la batería permiten que los aires del free jazz se prodiguen en la focalización del entramado sonoro en curso. Así las cosas, parece ser que la incertidumbre crepuscular que marcó a la suite precedente en su mayor parte es reemplazada por una algarabía surrealista, pero no tardan mucho en emerger recursos de inquiero deconstructivismo para trastocar el escenario sónico y apelar a una solemnidad voluminosa. Tras ello surge otro pasaje vivazmente arquitectónico que se siente un poco travieso y bastante farsesco, el cual, a su vez, sirve como un puente para el reprise final del pasaje solemne. Siendo el tema más breve del álbum con su espacio de 5 minutos y pico, ‘Eripme Cirtcele’ pone fin a las cosas con una enérgica recapitulación de grooves y motivos que ya se hicieron presentes en algunos momentos precedentes del álbum. Se nota que aquí está planteado asentar y formar una holgura climática donde el dinamismo inherente a la ingeniería rítmica está organizado para evocar imágenes embrujadoramente lúdicas dentro de un circo cimbreante que tiene algo de diabólico en sus agitaciones. El golpe final brinda un oportuno cierre súbito al asunto... Bueno, a dos asuntos, el tema y el disco. Todo esto fue lo que se gestó en los cuarteles de RHÙN con “Tozïh”, un disco realmente sensacional que, en menos de 40 minutos, dice algo tremendamente sustancial para la perenne preservación del ideal de la vanguardia progresiva francesa. ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “Tozïh”.-
Ehmët Um Rhët Sam: https://rhunmusic.bandcamp.com/track/ehm-t-um-rh-t-sam