Estamos de plácemes en abundancia dentro de la comunidad de amantes del rock artístico porque el genial grupo estadounidense de avant-prog CORIMA acaba de publicar su nueva obra fonográfica. “Hunab Ku” es su título y el sello francés Soleil Zeuhl fue el encargado de su edición. El ensamble conformado por Andrea Calderón [violín y canto], Paco Casanova [teclados, sintetizadores, órgano y canto], Patrick Shiroishi [saxofones, guitarra, glockenspiel y canto], Ryan Kamiyamazaki [bajo] y Gopala Bhakta [batería, tabla, armonio y canto] ha publicado éste, su cuarto disco, el pasado 16 de febrero. Hadon Shimmel se hizo cargo de organizar las sesiones de grabación; posteriormente, Vincent Sicot-Vantalon realizó las labores de mezcla y masterización. Han pasado más de 9 años desde “Amaterasu”, la anterior obra fonográfica de este ensamble radicado en California. El nombre de este nuevo disco procede de la mitología maya, más específicamente, se refiere al principio fundamental de la unidad orgánica del universo: “el orden subyacente, la idea de una única fuerza dinámica de donde emergen todos los movimientos, ciclos y relaciones, refleja el equilibrio, designa el pulso organizador de la existencia, el centro que unifica al mundo y que mantiene a cada parte de él en relación las otras.” Adelantamos que se trata de un trabajo magnífico, pero lo más adecuado es repasar los detalles de su contenido.
Durando 4 minutos y pico, ‘Yok’hah’ abre el
repertorio continuado con autoridad, basando su ingeniería rítmica en un trepidante juego
de síncopas, principalmente bajo una orientación Crimsoniana con tintes de punk-jazz. El empleo de tempos inusuales y la ulterior agitación de un swing más animado hacen que el tema adopte una prestancia surrealista con bastantes matices lúdicos. Éstos aumentan gradualmente en entusiasmo mientras se acerca el final. ‘Xock’ab’ sigue sistemáticamente la senda del primer tema en lo referente a un armazón contundente articulado dentro de una ingeniería sofisticada. Se nota un lirismo más definido, y lo mismo puede decirse de ‘Manla’. Este tercer tema elabora y acoge una paleta sonora más exhaustiva dentro de la persistente algarabía. El vitalismo se siente convincentemente pletórico mientras las exaltaciones del saxofón y el violín conviven con las punzantes florituras del bajo y la muscular plasticidad de la batería. Cuando llega el turno de ‘K’iik’’,
el grupo se dispone a aumentar la aventurera garra predominante para que todo resuene como un aquelarre infernal. A mitad de camino, todo vira hacia un terreno más machacón, visceral sin perder la noción de perversa arquitectura muy propia del Zeuhl. De hecho, lo que emerge aquí es un talante aristocrático con aspiraciones lunáticas. Inmediatamente después de la coda acelerada emerge ‘Inlilnaluk’, tema que preserva los aspectos más oscurantistas y tensos de los temas precedentes, elevándolos a un nivel mayor de densidad expresionista merced al empleo de un groove solemne y amenazante. Los delirios de la guitarra y el sintetizador completan el paisaje con su asertiva furia. Opera aquí un híbrido entre el MAGMA más espectral y el GUAPO más grandilocuente. El solemne epílogo resuena como una apabullante elegía por algo inmenso que se derrumbó sin marcha atrás. Los únicos recursos de luz están en el motif exótico final que prepara el arribo del tema siguiente.
‘Ho-Huitzilopochtli-Tlaloc’ es la pieza más
extensa del álbum con sus cerca de 8 minutos de duración. Tras un prólogo marcado por una magia saltarina, establece notables diferencias de personalidad frente a cualquiera de los tres temas precedentes; su enfoque está más tirado hacia el swing del jazz-prog y el colorido ágil del jazz-fusion heredado de los 70, a la vez que establece nexos estilísticos con ZAO, ESKATON y SUN RA. El delicado y sensual fulgor sostenido sobre un sofisticado swing se enriquece enormemente con las florituras del saxofón. Más adelante, todo se torna más aguerrido, más tribal, lo cual permite a la batería lucirse con incendiario nervio. Es allí que se abre la puerta a ‘Kultunlilni’, tema que cierra
el repertorio. Lo explosivo vuelve al frente en una primera instancia, trabajando con un contexto de caos controlado. Una vez instaurado el motif central, el grupo se desata en una celebración neurótica plagada de espasmos tanáticos donde parece reinar un masivo placer místico: es como una síntesis anfetamínica de los ambientes centrales de las dos primeras piezas del álbum. El abrupto final es muy efectivo. En menos de 40 minutos, la gente de CORIMA ha completado un catálogo de nuevas maravillas avant-progresivas. “Hunab Ku” es una gozada, así de simple: lo que se ha exhibido aquí es un prodigio de intensidad, majestuosidad y policromía vanguardista. En suma, totalmente recomendable: todavía no acaba el segundo mes de 2026 y ya existe este referente culminante para la escena progresiva del año.
Muestras de “Hunab Ku”.-
Inlilnaluk: https://corima.bandcamp.com/track/inlilnaluk
Hi-Huitzilopochtli-Tlaloc: https://corima.bandcamp.com/track/ho-huitzilopochtli-tlaloc

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