Thursday, April 21, 2016

MATTHEW PARMENTER... mirando al ayer y caminando hacia un nuevo mañana


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

MATTHEW PARMENTER, el héroe progresivo de Detroit, el Mimo Ácido Mágico de la escena progresiva estadounidense, acaba de publicar su tercer disco solista “All Our Yesterdays”, publicado a través del sello Strung Out Records (el mismo que se encarga de la obra de DISCIPLINE, banda que él precisamente lidera) durante la primera quincena de marzo último. PARMENTER se encarga del piano, el mellotrón, los sintetizadores, el violín, el saxofón, el bajo y las guitarras acústica y eléctrica – valgan verdades, hay poca presencia de la acústica y la de la eléctrica es manejada con una discreción acorde al limitado nivel de virtuosismo de parte del autor en cuestión. El baterista Paul Dzendzel es el músico invitado para algunas canciones, justamente su colega de DISCIPLINE. Distanciándose mayormente de la arquitectónica sofisticación de “Astray” y del dramático oscurantismo de “Horror Express”, PARMENTER decide en esta nueva empresa musical enfocarse más directamente en su faceta de cantautor, especialmente en lo que se refiere a las expansiones de las ideas musicales en curso. De hecho, la mayor parte de las piezas del álbum está por debajo de los 4 ¼ minutos de duración, superando solo tres de las diez canciones la barrera de los 5 minutos. Al modo de PETER HAMMILL – el referente central de PARMENTER – en los álbumes “Over”, “And Close As This” y “X My Heart”, el buen MATTHEW ha decidido centrarse en la elaboración de canciones con estructuras reconocibles y con inspiración personal, abriendo ciertos espacios bien medidos a la explicitación de ostentaciones esquemas art-rockeras. Veamos ahora los detalles de  “All Our Yesterdays”.


‘Scheherezade’ abre el álbum poniendo sobre el tapete muchos de los recursos estilísticos que hacen de la propuesta musical de PARMENTER algo tan especial y tan magnético. Un tarareo en enérgico falsete y unas espartanas notas de piano impulsan el inicio de una canción en la que la magia solitaria de la introspección adquiere una vitalidad única. Mientras el piano impone el esquema sónico, el amenazante bajo abre poco a poco la puerta a la guitarra y la batería para que el retrato emocional de turno se alimente crucialmente de su propio vigor inherente: dicho vigor se expresa abiertamente pero siempre cuidando de desbordarse innecesariamente. ‘Danse Du Ventre’ agiliza las cosas con una dinámica jazz-fusionesca en su estructura rítmica mientras las armazones de piano, sintetizador y guitarra elaboran un exultante paisaje sonoro signado por lo impresionista. Con la dupla de ‘Digital’ y ‘I Am A Shadow’, PARMENTER sigue explorando varias atmósferas emocionales en aras de enriquecer gravitantemente el repertorio: el primero de estos temas es patentemente ceremonioso, armado en torno al piano y múltiples capas de órgano y sintetizador, algo indudablemente afín al paradigma de PROCOL HARUM y al del GENESIS de la etapa 1970-1; ‘I Am A Shadow’, por su parte, se caracteriza por la exploración de atmósferas etéreas en base a un esquema melódico sobrio y sutil donde se hermanan una ensoñadora orquestación de teclados y una sencilla programación de ritmos (un poco evocando lo que aún quedaba de espíritu investigador en el modelo Genesiano de fines de los 70s).  La quinta canción del disco, ‘All For Nothing’ se toma poco más de 5 minutos para completar su desarrollo temático, pletórico de espiritualidad amenazante que a su vez está arropada por una atmósfera inquietantemente oscura. Esto nos hace recordar a su segundo álbum solista “Horror Express”: ¿no se tratará de un leftover del disco en cuestión?... ¿o tal vez de una canción abandonada para el glorioso álbum de DISCIPLINE “To Shatter All Accord”? Dejamos de especular y vamos a lo concreto: la energía tanática del canto de PARMENTER y el embrujo diabólico de las sucesivas líneas de violín y saxo expresan las aristas más siniestras del mundo musical de nuestro héroe. Un mundo muy Hammilliano, por cierto, pero también afín al RIO francófono y además, hasta cierto punto, a la psicodelia Crimsoniana.

Siendo así que ‘All For Nothing’ instauró un indudable cénit decisivo del álbum, la sexta canción – que justamente da título al álbum – emerge con el propósito de indagar nuevamente en la faceta intimista e introspectivamente misteriosa de PARMENTER. La letra muestra al yo mirándose en el propio espejo mientras se abre a la incertidumbre del futuro, según palabras del propio William Shakespeare, procedentes de un extracto del más famoso soliloquio de esa joya dramatúrgica que es Macbeth. Inmortales y sabias estas urgentes palabras: “To-morrow, and to-morrow, and to-morrow / Creeps in this petty pace from day to day, / To the last syllable of recorded time.” En cuanto a lo estrictamente musical, la canción sigue el paradigma Disciplinero pero con un carácter más constreñido, lo cual se debe al hecho obvio de que es una canción solista: también cabe señalar aires de familia con las baladas del primer álbum solista “Astray”. Y cómo no hacer un capítulo aparte para la tensión amplificada cuando PARMENTER canta por segunda y última vez: It is a tale / Told by an idiot, full of sound and fury /Signifying nothing.” Lo que hace aquí el buen MATTHEW es mostrarnos las marcas indelebles del paso de la oscuridad emocional antes expuestas en ‘All For Nothing’ como si estuviera ahora testificando en el confesionario los temores más genuinos del ego: otro pico del álbum. A continuación sigue la dupla de ‘Stuff In The Bag’ e ‘Inside’, las dos canciones más largas del disco, durando cada una más de 5 ½ minutos. ‘Stuff In The Bag’ nos sorprende con una frontal jovialidad que parece recibir simultáneamente las herencias de los paradigmas clásicos de PAUL MCCARTNEY & WINGS y de ELTON JOHN; por su parte, ‘Inside’ regresa al esquema de balada progresiva volviendo por la senda de ‘Digital’ y ‘All Our Yesterdays’, girando un poco más la tuerca de uno de los estándares de MATTHEW PARMENTER y de DISCIPLINE. ‘Consumption’, breve pieza que ni siquiera llega a ocupar dos minutos enteros de espacio, es una espartana balada folk con base de guitarra acústica, pero claro, no vemos aquí nada de DONOVAN ni CAROLE KING ni IAN ANDERSON ni BOB DYLAN, es pura intensidad airada al estilo de PETER HAMMILL.


‘Hey For The Dance’ es la canción encargada de cerrar el repertorio, y aunque ostenta una inocultable intensidad emocional en el desarrollo de su motif, la canción en sí misma nos transmite calidez serena y optimismo flagrante: lo que hace PARMENTER aquí parece ser la extracción de un aprendizaje de optimismo tras haber ahondado en los aspectos más infernales de la psique humana. La primera sección de esta canción se centra en una exhibición de art-rock pastoral al modo de la época clásica de BARCLAY JAMES HARVEST, para luego derivar en la segunda hacia un espíritu rocanrolero de corte clásico (como lo harían MCCARTNEY & WINGS). Es una pena que el fade-out llegue más pronto de lo necesario, o en todo caso, sentimos que la onda festiva de este pasaje final podría haberse aprovechado de una expansión un poco más laboriosa. De todas maneras, se agradece que con esta actitud tan exultante y un refinamiento tan llamativo se cierre el repertorio de “All Our Yesterdays”, el cual ocupa menos de tres cuartos de espacio… ¡pero qué bien aprovechado fue este espectro temporal para este nuevo enfoque creativo que MATTHEW PARMENTER nos ha exhibido de inicio a fin! Admitimos que no nos impacta tanto como “Horror Express”, mas “All Our Yesterdays” nos parece una joya musical en sí misma. Mientras DISCIPLINE se toma pacientemente su tiempo para remodelarse y preparar la preproducción de su próximo trabajo de estudio – así se anuncia en su página web –, MATTHEW PARMENTER agasaja nuestros oídos y nuestros espíritus con esta exploración sistemática de su faceta de cantautor art-rockero. Muy recomendable este disco, la verdad que sí.


Muestras de “All Our Yesterdays”.-


Monday, April 18, 2016

FRENCH TV: embajadores vitalicios de la élite avant-progresiva mundial


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca complacernos con presentar el nuevo trabajo fonográfico de la rara y talentosa banda avant-progresiva norteamericana FRENCH TV: su nuevo disco “Ambassadors Of Good Health And Clean Living” acaba de salir al mercado en formato físico a inicios de abril, sucediendo a “I Forgive You For All My Unhappiness”, que data del año 2010. Para esta ocasión, el sempiterno bajista y principal compositor del grupo Mike Sary se ha hecho acompañar por el guitarrista japonés Katsumi Yoneda (integrante de TEE - THE EARTH EXPLORER) y por el baterista-percusionista connacional Mike Perry, siendo así que otros dos músicos japoneses asumen las labores a los teclados alternadamente: Ryuji Yonekura (también de TEE) y Takao Kawasaki. Parece mentira que hayan pasado más de 30 años desde aquel homónimo trabajo de debut – más precisamente, del año 1984 –, pues realmente hablar de FRENCH TV es hablar de una banda veterana y señera de la movida rock-in-opposition tras la gloriosa década de los 70s. Si fue con su tercer disco “Virtue In Futility” (del año 1994) que este grupo pudo asentar su identidad con rotunda madurez, cada disco que vino después sirvió para robustecer este asentamiento… y “Ambassadors Of Good Health And Clean Living” no es precisamente una excepción a esta especie de regla. De hecho, anticipamos que será una de las producciones progresivas más gloriosas del año 2016, pero antes de precipitarnos en más elogios introductorios, vayamos a los detalles del disco en cuestión.

Siempre amantes de los títulos graciosos no solamente para sus álbumes, nos pone de buen humor simplemente leer (y ahora escribir) el nombre del tema de apertura del álbum: ‘We’re Putting On Our Bulldog Faces (And Hoping Something Good Happens)’. Durando casi 9 ½ minutos, la pieza se pasea por una ilación relativamente sencilla de motivos ágiles y no especialmente estrambóticos: es como una farsa amable en clave festivalera. Encontramos claras alusiones a los parámetros de NATIONAL HEALTH y HAPPY THE MAN en los diversos índices temáticos que se van sucediendo; particularmente relevantes resultan los ornamentos de teclado y de percusión, pues ellos aportan colores suavemente extravagantes al expansivo núcleo musical de la pieza. A poco de traspasarse la frontera del quinto minuto y medio parece anunciarse un recurso de densidad rockera, pero en realidad se trata de un minúsculo puente hacia nuevas variantes extravagantes, siempre con la cálida amabilidad que hace mucho rato se instauró como leitmotiv. En medio de todos estos ornamentos transgresores que han estado teniendo lugar, la guitarra enuncia algunos trucos Hackettianos en ciertos pasajes estratégicos de la sección final. ‘Friendly Pursuit’ sigue a continuación para emplear más garra rockera y menos tiempo en la instauración y desarrollo de su caprichoso núcleo temático. La banda exhibe su esencial colorido juguetón que tan buenos réditos le rindió en sus discos más logrados del pasado (como “The Case Against Art”, “This Is What We Do” y “The Violence Of Amateurs”), siendo pródigo en trucos Zappianos y virajes extraños como los que hace hacia instancias jazz-progresivas robustas y hacia grooves latinos. El ensamble se mantiene compactamente afiatado a través de todo este carnaval progresivo. Definitivamente, aquí hay una herencia del FRANK ZAPPA 72-75. Para el tercer tema del álbum, que responde al irresistiblemente estrafalario título de ‘Rocka-Saggy-Baby-Bubba-Shaggy-Baba-Boo’, el ensamble comienza este nuevo viaje proyectándose a grandes expansiones temáticas y lo hace esta vez con una gran proyección sinfónica en medio del núcleo combinado de RIO y Canterbury, otra vez con el fantasma de HAPPY THE MAN rondando por allí. Eso sí, los factores deconstructivos no tardan en emerger para implantar un colorido surrealista que toma tanto de HATFIELD AND THE NORTH como de SAMLA MAMMAS MANNA, AKSAK MABOUL y los inolvidables RASCAL REPORTERS. 

Definitivamente, en la secuencia de las piezas segunda y tercera, la gente de FRENCH TV ha venido enlazando nexos familiares con YUGEN y SKE en cuanto a la asunción de la misión de darle una nueva frescura a la vanguardia progresiva para el nuevo milenio, y eso se mantendrá igual en el caso del tema con el que comienza la segunda mitad del álbum, ‘Gee, I Wish We Had One’a Them Doomsday Machine’. Siendo diseñado para ostentar grácilmente las facetas más filudas del ensamble, en él se aprecia cómo el bajo se destaca particularmente dentro del bloque instrumental global, y también advertimos que los guitarreos son de los más agresivos que escuchamos en todo el álbum: respecto a este último detalle, ello nos recuerda al modelo Zappiano de fines de los 70s e inicios de los 80s. El núcleo temático se basa en una alegre mezcla de rock y jazz con varios tintes fusionescos (ya de inspiración latina, ya de inspiración norteafricana) que sirven tanto para agitar las cosas a nivel de groove como para motivar algunos recursos dadaístas en medio del ambiente general, ya de por sí marcado por una extravagante jovialidad. Como sea, también es un hecho relevante el que los invitados a las guitarras y los teclados aporten recursos de un “sinfonismo escondido” a toda esta ecléctica algarabía. ‘Shemp Vs. Classical Economy’ establece un nostálgico viaje a los viejos paradigmas de GILGAMESH y NATIONAL HEALTH, es simple y llanamente un homenaje a las provincias más exquisitas del movimiento Canterbury, un homenaje realmente muy inspirado. Eso sí, algunas variantes temáticas que entran a tallar apelan en cierta medida al oscurantismo propio de la tradición del RIO francófono, pero mayormente sirven para impulsar una potenciación de la riqueza multi-temática en curso. Los últimos 10 ¾ minutos del disco están ocupados por ‘Metronome Crisis’, pieza cuyos parajes iniciales se caracterizan por una frontal calidez que impone una ambientación ligera, aunque en ningún caso relajada, pues siempre se abren surcos y cauces para la incorporación de ornamentos extravagantes, disruptivos como ZAPPA siempre quería en sus composiciones más ambiciosas. ¡Incluso hay una breve miniatura signada por un ritmo andino! Pero bueno, vale reincidir en que el tenor general de este broche de oro es tremendamente similar al de la pieza de apertura, lo cual se traduce en el cierre de un brillante círculo musical para la estructura integral del disco.

Qué bueno es saber que Mike Sary y toda la gente de FRENCH TV siguen bien metidos en su salsa, capaces de insertar y motivar coloridos refrescantes dentro de su variopinta y ya tradicional visión musical. Lo que nos ha brindado “Ambassadors Of Good Health And Clean Living” ante todo es un testimonio de infatigable creatividad que una vez más confirma a los FRENCH TV como portavoces legítimos de la élite avant-progresiva estadounidense de las últimas décadas... aunque esta vez la aventura ha tenido en realidad pasaporte transoceánico. 


Muestras de “Ambassadors Of Good Health And Clean Living”.-
We’re Putting On Our Bulldog Faces (And Hoping Something Good Happens): https://frenchtv.bandcamp.com/track/were-putting-on-our-bulldog-faces-and-hoping-something-good-happens


Saturday, April 16, 2016

El perpetuo asentamiento del mundo musical de POSEIDÓTICA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

POSEIDÓTICA siguen adelante y lo hacen con un disco tan electrizante como señorial: “El Dilema Del Origen”, como siempre, un disco instrumental con inspiración conceptual. Bajo las iniciativas conjuntas del nuevo integrante Walter Broide [batería] y los de siempre Hernán Miceli [guitarra], Martín Rodríguez [bajo] y Santiago Rúa [guitarra], el repertorio de este disco se inspiró en un relato del propio bajista Rodríguez. Dicho relato se sitúa en un tiempo postapocalíptico donde el narrador y sus compañeros se hallan anonadados y perdidos en una confusión mental que les abruma, asustados como están por la violencia que les rodea, pero con una figura femenina cósmica que se identifica como La Hija del Átomo, se les presenta la oportunidad de escapar de eso por vía de un viaje trascendental y definitivo. En este viaje se suceden visiones nuevas y remembranzas de momentos significativos que la memoria había olvidado… y justamente en este despertar de recuerdos renovados, el narrador se pregunta qué significa su existencia, qué paradigmas de significación nuevos estás disponibles, a qué lugares viajar para encontrar la ansiada paz mental. Todo este camino mental se revela como un perpetuo Dilema del Origen, algo tremendamente confuso y, a la vez, motivador. El material se grabó en vivo en los Estudios El Attic (en Buenos Aires) en los días 14 y 15 de diciembre del 2013; los procesos de adición de pistas y la mezcla tuvieron lugar entre los meses de enero y setiembre del año siguiente… procesos un poco extensos, la verdad. En fin, a mediados de abril del 2015 pudo “El Dilema Del Origen” convertirse en una realidad fáctica dentro de la oferta fonográfica argentina a través de la coproducción conjunta de los sellos Exiles Records, Aquatalan Records y Titan Music; también tuvo su edición de vinilo. Vale señalar que el diseño de la caja del CD está muy bien logrado, jugando con varias extrapolaciones de los dibujos al doblarse y desdoblarse: una auténtica obra de arte a cargo de Mariano Valle y Diego Valle. 


‘Algoritmo’ abre el repertorio del disco con una ambientación telúrica cautivadora, sostenida sobre un groove tribal debidamente cubierto por una amalgama sonora etérea de tendencia inconfundiblemente space-rockera. Acto seguido se inserta la pieza homónima para instaurar un esquema de trabajo incendiario donde los imponentes riffs y progresiones armónicas emanados de las dos guitarras se ajustan a la sólida arquitectura rítmica en curso, la misma que transita fluidamente del 4/4 al 5/4: stoner progresivo químicamente puro diseñado para excitar el corazón del oyente. ‘Holograma’ comienza recibiendo directamente el impacto de expresionista intensidad de la pieza precedente, para luego derivar hacia una atmósfera sobria y sutil de tendencia post-rockera, algo así como reflejando el vaciamiento del holograma tras mostrar todos sus colores. ‘Dinastía Nocturna’ esboza un prólogo minimalista y cadencioso antes de entrar de lleno en un cuerpo central que nos remite a una interesante cruza de estándares psicodélicos y post-metaleros, añadiendo ciertos matices de no-wave al asunto. El bajo sabe hacer notar su presencia en medio de la patente musculatura de las dos guitarras, y eso se debe sin duda al impulso que recibe de la robusta ingeniería rítmica gestada por la batería. Aunque el motivo central goza de una estructura sencilla, el resultado final se siente muy colorido; el talante envolvente y evocativo de la coda realza esta genuina sensación, siendo así que el violinista invitado Federico Terranova aporta interesantes texturas melódicas sobre las escalas de bajo. El momento de ‘El Alma De Las Máquinas’ es uno de nuevas expresiones extrovertidas y robustas, combinando la vitalidad incendiaria del tema homónimo con el rigor vitalista de ‘Dinastía Nocturna’. Los riffs establecen convincentemente el hilo conductor del desarrollo temático, el mismo que se deja transportar como por un tobogán a través de un patrón musical impolutamente definido: definitivamente, los POSEIDÓTICA son expertos en crear fluidez musical en medio de esquemas pesados.

  

Centrándose predominantemente en un esquema rítmico armado sobre los compases alternados de 10/8 y 7/8, ‘Viaje De Agua’ elabora una drástica y rotunda mezcla de math-rock y stoner con un procesamiento muy elegante de la fuerza esencial de la banda. Aquí notamos a unos POSEIDÓTICA que exorcizan gallardamente su faceta más refinada, lo cual les permite explorar matices especialmente estilizados de su propuesta. Una vez más aparece el violín de Terranova como ítem partícipe del entramado sónico, y ciertamente es relevante para la estructura global de la pieza. ‘Segundo Mundo’ se inserta de regreso a la faceta introspectiva de la banda, desarrollando un fabuloso ejercicio de mezcla de space-rock y post-rock bajo una cautivadora armazón progresiva que, en ciertas ocasiones muy medidas, explora recursos de intensidad. ‘El Observador’ perpetúa esta tendencia introspectiva llevándola hacia el terreno de flotantes luminosidades signadas por una envolvente serenidad. ‘Aeroruta’, por su parte, elabora un sólido retorno a la habitual musculatura bizarra de la banda, jugando la baza del rock duro clásico: la pesadez reinante se alimenta de su propio gancho inherente mientras los sucesivos solos de las guitarras entran a tallar para sacarle el jugo al dinamismo en curso. La dupla de ‘Videogame’ e ‘Hija Del Átomo’ ocupa los últimos 6 ¼ minutos del álbum: ambos temas se retuercen soberbia y fulgurosamente en patrones de rock pesado con ribetes stoner, apelando al derroche de vitalidad que es de esperar del grupo. En el caso de ‘Videogame’ tenemos un abordaje totalmente frontal de este tipo de estrategia musical, mientras que en ‘Hija Del Átomo’ hay un epílogo estratégicamente diseñado para abrir campos a atmósferas más matizadas – al estilo del post-metal –, con lo cual se gesta un ambiente oportunamente majestuoso para el cierre del álbum. Así concluye “El Dilema Del Origen”, un disco poderoso y vehemente en cuanto a las ambiciones artísticas que dirigen su esquema musical, pero que sobre todo hay que destacar por su manera tan lúcida de mostrar una perfecta combinación de energía y refinamiento. La gente de POSEIDÓTICA sigue reafirmando su posicionamiento campeón y su vigor incombustible en la cima de la vanguardia rockera argentina: su muscular grandeza no supone dilema alguno, es un hecho evidente y palpable. Recomendamos “El Dilema Del Origen” al 100%.


Muestras de “El Dilema Del Origen”.-



Thursday, April 14, 2016

KAI D'RAÍZ: nuevas raíces para lus nuevos tiempos de la vanguardia argentina



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde Argentina llega KAI D’RAÍZ, un nutrido grupo avant-jazz-progresivo de Buenos Aires formado en marzo del año 2014. El octeto original estaba conformado por Nicolás García Médici [saxos tenor y soprano], Juan Ignacia Sánchez [saxo alto], Pablo Quiñones [trompeta], Manuel Calvo [trombón], Pablo Butelman [guitarra], Emiliano Spadaccini [piano], Fabricio Fuentes Pereira [contrabajo] y Mariano Sánchez Tejeira [batería]. A inicios del año 2015, el grupo publicó en formato físico su disco homónimo de debut, el mismo que había sido grabado el 2 de diciembre del 2014 en Fort Estudios; previamente a la edición física, había sido difundido en la red de Bandcamp del grupo. Estaba claro que el ensamble había logrado forjar en pocos meses un material muy sólido que dignifica notoriamente a la escena contemporánea de su país. García Médici es el autor de todos los temas excepto ‘Espejo’, compuesto por el guitarrista Butelman. Podemos adelantar que la virtud nuclear del estilo así como del talento creativo de KAI D’RAÍZ es la elegancia: elegancia es la palabra que con mayor precisión designa el modo que el grupo tiene de ver el horizonte del sonido articulado y el modo de convertirlo en performance dentro de las coordenadas amplias que ofrecen al unísono el jazz contemporáneo, la fusión y la vanguardia progresiva. El nombre del grupo se inspira en la palabra quechua Kay que significa ser, estar, haber, y con dicho nombre el grupo declara su intención de hacer que su música refleje su asentamiento en las raíces de las diferentes vidas que cada integrante individual trae a la asociación. Bueno, veamos cuáles resultaron ser los rasgos específicos de esta declaración musical. 


‘La Interminable’ abre el repertorio de “Kai D’Raíz” con una aureola de sobria gracilidad, elaborando un esquema de trabajo muy equilibrado en el que los saltarines colores del nutrido ensamble de vientos se compenetran a las mil maravillas con el inteligente swing armado por la dupla rítmica: fungiendo como eficaz embajador entre ambas instancias, el piano asume un rol especialmente protagónico mientras la guitarra se complace en crear intrigantes texturas abstractas. ¡Qué gran inicio!... Pero calma, que aún falta el resto del disco, y de hecho, lo que sigue a continuación es la pieza tripartita que da nombre a la banda: las secciones se titulan ‘Intro’, ‘Transición’ y ‘Fuga’. ‘Kai D’Raíz’ comienza con un talante patentemente sombrío, como asumiendo una actitud sigilosa en un lugar pesadamente nublado que parece esconder un peligro inminente. Pero de repente, con unas exultantes escalas de piano, las nubes se disipan instantáneamente y el ensamble se dispone a retratar un escenario muy distinto, uno iluminado y vibrante de espiritualidad extrovertida. Todo suena muy a la onda del rock-in-opposition ahora, con varios toques Zappianos que entran a tallar con suprema efectividad. Este renovador momentum se refuerza decisivamente cuando se instala una estupenda amalgama de los metales y los latidos arquitectónicos de la batería para la tercera sección, cuyo cuerpo central recupera en cierta medida la ansiedad misteriosa de la primera, pero sin duda ahora la banda está definitivamente concentrada en elaborar sonoridades celebratorias. Variando dramáticamente de registro, ‘Espejo’ se mete en aguas introspectivas para empaparse de vibraciones solipsistas en una conmovedora atmósfera contemplativa. Estando el piano a cargo de sustentar la delicada armazón instrumental global, la guitarra cuenta con espacios suficientes para flotar y dibujar hermosos retazos sónicos en el aire, los mismos que se sienten reforzados por las sobrias intervenciones de los vientistas. ‘Hugo’ también preserva algo de la aureola contemplativa de la pieza precedente, pero esta vez la espiritualidad reinante se siente más relajada. El saxo solista se encarga de transmitir le mayor parte de esta expresividad nuclear de la pieza mientras el contrabajo delinea una base cautivadora.
 

‘Jojo’ dura poco más de 9 ½ minutos, lo cual la convierte en la pieza más extensa del disco. Si las dos piezas anteriores estaban marcadas por un espíritu contemplativo, ‘Jojo’ capitaliza toda esta serenidad que ahora se ha hecho predominante y la lleva hacia el terreno del estoicismo plácido. El swing meticulosamente lento sobre el cual se desarrolla el motif central de este tema define un modus operandi autoconstreñido de parte del ensamble; eso sí, en algunos parajes minúsculos se despliega algo de densidad, pero son solo momentos efímeros de inescrutable aturdimiento en medio del sosiego. Los solos de contrabajo y trompeta parecen transmitir las pulsaciones del corazón que acompaña a la mente que observa tranquilamente los rincones más oscuros de sí misma. El pasaje de cierre es arrebatadoramente majestuoso, una bella capilla hecha sonido. En fin, el repertorio del disco concluye con ‘Acechando’, tema que remodela la extroversión sobria y colorida con la cual había comenzado el álbum, dándole así la estructura de un círculo que se cierra. Los sucesivos solos de piano, saxo y trompeta transportan los recursos de vitalidad necesarios para enfatizar los aspectos centrales del motif central. Un gran cierre para un álbum indudablemente hermoso. Nos han causado una muy grata primera impresión estos enormes músicos de KAI D’RAÍZ, un ensamble que recientemente se ha ampliado a noneto con la incorporación de Sebastián Tozzola al clarinete bajo y el saxo barítono. De un grupo tan grosso como éste esperamos que nos pueda dar más sorpresas musicales agradables como ésta: nos alegra mucho haber conocido el repertorio de “Kai D’Raíz”, un disco que ejemplifica a las mil maravillas el tipo de creatividad que late perpetuamente en la escena jazzera vanguardista argentina. Anotemos este nombre en nuestras agendas melómanas: KAI D’RAÍZ… no es una orden, pero casi.


Muestras de “Kai D’Raíz”.-
Kai D’Raíz (Transición + Fuga): https://www.youtube.com/watch?v=vz3-bLfkoiw

Tuesday, April 12, 2016

SQUADRA OMEGA: la mirada campeona del space-rock italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Ha llegado la hora de presentar al grupo italiano SQUADRA OMEGA y su disco “Altri Occhi Ci Guardano”. El ensamble es un cuarteto conformado por OmegaMatt [guitarras, saxo, sintetizadores, efectos electrónicos, percusión, tambores electrónicos], OmegaG8 [bajo, sintetizadores, efectos electrónicos, guitarra acústica, percusión], más los dos bateristas Omega Dav y OmegaFrank. Es el primer trabajo fonográfico de la banda como cuarteto, lo cual significa específicamente que hay dos bateristas en su formación (tiene cuatro discos de larga duración y algunos EP en su haber hasta el momento): girando en torno al dúo de OmegaMatt y OmegaG8, el ensamble tiene al resto de la instrumentación a cargo de otros socios de turno, y hoy por hoy eso significa que cuenta con doble batería. Esto se traduce en una oportunidad magnífica para robustecer el dinamismo inherente a la oferta musical de SQUADRA OMEGA, un grupo que hoy por hoy es una entidad campeona de la provincia space-rockera en la vanguardia italiana. Repasemos ahora los detalles del repertorio de “Altri Occhi Ci Guardano”. 


Las cosas de ponen en marcha con ‘Il Buio Dentro’, que es en realidad un preludio aleatorio en el que el bajo, la guitarra, las baterías y las percusiones eléctricas generan un crescendo que, a pesar de su apariencia oscurantista, más bien refleja el surgimiento de algo nuevo que está dispuesto a brotar a lo grande. Cuando se estructura un jam a partir de la triangulación del bajo y las dos baterías, es el indicio de que acaba de emerger ‘Sospesi Nell’Oblio’. Los efluvios incansables de la guitarra, que oscilan entre lo stoner y lo jazz-rockero, se afianzan sólidamente en medio de las capas y efectos de los sintetizadores, los cuales también cuentan con algunos momentos medidos de protagonismo. La receptividad de los legados de HAWKWIND, AMON DÜÜL II y CAN es evidente, aunque SQUADRA OMEGA porta una prestancia muy particular en la que se crea una exquisitez sonora más curtida que la de los primeros y las dosis de agresividad expresiva son más comedidas que en el caso de los segundos. ‘La Nube Di Oort’ vuelve al factor aleatorio como un epílogo de la pieza anterior, creando así una atmósfera de transfiguraciones atrapadas en sí mismas, retratando el espíritu de una energía perenne que se cierra en sus propios remolinos hasta hallar una nueva forma donde reestructurarse. ‘Il Labirinto’ ocupa un espacio de casi 12 ¾ minutos y lo hace llevándonos a través de incesantes parajes de un laberinto uniforme cuyas paredes emiten una luminosidad mecanicista. Comenzando con un swing blues-rockero y luego pasando a un groove más machacón, la pieza se sigue moviendo sólidamente bajo coordenadas krautrockeras con su generosas dosis de instanciaciones a lo HAWKWIND. ‘Sepolto Dalle Sabbie Del Tempo’ sigue a continuación para seguir ahondando en el factor HAWKWIND con el propósito de capitalizar la aureola extrovertida sistemáticamente expuesta en la pieza anterior, aunque cabe la salvedad de que hay ciertos recursos a lo STEVE HILLAGE que instilan en la pieza una luminosidad muy particular. El arrebato final brinda un oportuno broche a la vitalidad reinante, llevándola hacia un ímpetu que se sitúa entre lo tanático y lo exultante. 

‘Hyosciamus’ es la primera pieza del álbum centrada en el dueto de guitarras acústicas de OmegaMatt y OmegaG8. Los ornamentos de saxo aportan una cualidad etérea al asunto. Gestado para explotar a fondo las vibraciones electrizantes propias de los momentos más neuróticamente grandilocuentes del krautrock, ‘Il Grande Idolo’ nos remite a los paradigmas de AMON DÜÜL II y GILA, con su efectiva articulación de masivos ornamentos cósmicos de los sintetizadores, las capas de guitarra acústica, los efluvios ocasionales de saxo y los arreglos percusivos que ponen especial acento en lo tribal. El hecho de que esta pieza se prolongue hasta los 11 ¾ minutos de duración garantiza que la banda explore sesudamente los aspectos más majestuosos de esa neurosis onírica tan propia del krautrock y el space-rock. Mientras nos acercamos al final del disco emerge la pieza homónima, la cual nos devuelve a los grooves y esquemas sónicos que anteriormente disfrutamos en ‘Sospesi Nell’Oblio’ e ‘Il Labirinto’, y lo hace resaltando sus recursos de magnificencia rockera y extrovertido expresionismo. Son más de 12 ½ minutos de designios vitalistas libremente desarrollados sobre un swing llamativo: si la pieza precedente simbolizaba la maravillada observación de las bellas paredes de un palacio, en ‘Altri Occhi Ci Guardano’ tenemos el fondo adecuado para un paseo relajado por valles y praderas bajo un generoso sol primaveral. El epílogo llega de la mano de ‘Il Rovine Circolari’, el segundo dueto de guitarras acústicas, esta vez más reposado que el primero: la plasmación de calma reflexiva es una invitación a despejar la mente para que se abandone a la corriente que lleva hacia el horizonte de la vigilia tras haberse arrojado a un viaje de secuencias de mil y una imágenes.


Todo esto fue “Altri Occhi Ci Guardano”, el disco idóneo para descubrir a los SQUADRA OMEGA si es que no se lo ha hecho todavía; éste era precisamente nuestro caso y nos ha complacido bastante. Vale la pena investigar en toda la obra que han venido haciendo OmegaMatt, OmegaG8 y sus compañeros de viaje, y cómo no, esperamos que sigan llegando producciones de su parte. 


Muestras de “Altri Occhi Ci Guardano”.-


Sunday, April 10, 2016

Es hora de descubrir a DINNER


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

DINNER es un grupo japonés conformado por los guitarristas Oba y Harada, el baterista Takahashi y el bajista Ogata: así es, los integrantes solo usan sus apellidos en los créditos de su disco “Time To Share It”, publicado por Nomadic Records en el año 2014. Se trata del cuarto ítem de su catálogo, el cual incluye también a sus álbumes “B5 No Saka”, “And… Hearing Things” y “Rock Disco”. El grupo crea una confluencia de post-rock y math-rock con algunos matices de rock duro sofisticado dentro de la mezcla que permiten a los músicos mantener su estrategia sonora bien enraizada en una musculatura genuina y motivadora, a la par que conserva su sano y vigoroso eclecticismo. Lo que descubrimos en “Time To Share It” es un muestrario perfecto del esquema musical que la banda proyecta hacia la avanzada rockera de su país: en otras palabras, DINNER se caracterizan por realizar una modalidad vigorosa de post-rock que no se niega a establecer contactos claros con estándares del math-rock y la psicodelia progresiva. Repasemos ahora los detalles de su repertorio.


‘Voice’ es el preludio del álbum: durando poco menos de 2 ½ minutes, comienza con efectos de guitarra en reversa y luego sigue con una armazón etérea cuyo núcleo está en la dupla de guitarras acústicas. En realidad, la idea es que se allane el camino para la próxima irrupción de ‘Building’, una pieza articulada sobre un esquema rítmico vivaz: la alternancia entre pasajes extrovertidos y contenidos está manejada con impecable pulcritud, dando espacio predominante al compás de 5/4. ‘Out Line’ porta un aura sofisticadamente extrovertida igual a la de la pieza precedente pero esta vez el grupo ajusta las clavijas rockeras de su esquema sónico con mayor fruición en los momentos más filudos. También se nota una mayor soltura en el modo en que la batería desarrolla los grooves exigidos por cada ocasión. El grupo se siente cómodo trabajando con compases inusuales, y eso se sigue notando en el siguiente tema, titulado ‘GlassChair’. Durando casi 6 ¼ minutos, se trata de la pieza más larga del álbum: su función principal es la de completar cabalmente el retrato general de la visión musical de la banda con un ejercicio de dinamismos rockeros exultantes dentro de un marco sofisticado. ‘NothingRiver’ coquetea levemente con estándares del hard rock – hay algunos trucos a lo STEVE VAI en algunos fraseos de la primera guitarra, pero básicamente, el tema trata de capitalizar los ecos de energía estilizada vertidos en la secuencia de los dos precedentes. ‘Okay’ cambia de registro en clave de balada acústica cantada, incorporando suaves aportes percusivos en el camino; a continuación se engarza ‘ForeThe Light’ para recapitular y revitalizar el punche rockero de la banda, y lo hace con un frenesí frontal que los emparenta con sus compatriotas de TÉ y los británicos de AND SO I WATCH YOU FROM AFAR.

Con la dupla de ‘Elf And Maze’ y ‘PlasticNoise’, el cuarteto continúa desarrollando estrategias para fortalecer su atrapante propuesta de sofisticación rockera, por lo que podemos degustar de ideas refrescantes una vez que estamos de lleno en la segunda mitad del álbum. Ambos temas incorporan buenas dosis de groove jazz-rockero, siendo ‘Elf And Maze’ el que redunda en realzar la faceta luminosa del sonido grupal, mientras que ‘PlasticNoise’ se mete con razonable solvencia en las aguas de lo fusionesco en varios pasajes estratégicos. ‘Will To Sense’ se hace eco de esta actitud de búsqueda de revitalizaciones y por ello asume un tenor fastuoso en el que las variaciones de motivos y ambientes apuntan hacia un crescendo expresivo contundente. La labor del bajista resulta sumamente efectiva en el sostén de la filuda sección final. ‘A Place’ es otro tema cantado, siendo su bloque instrumental un retoma del espíritu general de ‘Elf And Maze’, y al igual que ‘Will To Sense’, articula su variedad multi-temática en torno a la elaboración de un crescendo expresivo: esta vez, la parte agresiva final exalta las aristas filudas de los riffs guitarreros. ‘Save’ cierra el álbum como un espejo del prólogo ‘Voice’: es una etérea pieza acústica cerrada por efectos de guitarra en reversa, completando así el círculo de las inquietudes artísticas del grupo. DINNER nos ha parecido un buen descubrimiento y recomendamos a los coleccionistas progresivos que tengan equitativas afinidades por el math-rock y el post-rock que le echen un buen vistazo auditivo a “Time To Share It”.


Muestra de “Time To Share It”.-


Friday, April 08, 2016

QUAKER: memorias de una autocrítica progresiva


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión nos metemos en los pasadizos de los recuerdos y nos remontamos a inicios de la primera década del presente milenio con el grupo argentino QUAKER y lo que fue su debut fonográfico con el disco “Autocrítica”. El cuarteto, fundado en La Plata a inicios del milenio, grabó este ítem que fue publicado por el sello Viajero Inmóvil en agosto del año 2005: estaba compuesto por los guitarristas Papo Manes y Jerónimo de la Arena, el bajista Federico Caselli y el baterista Luciano Caselli. Como colaboradora ocasional fungía la teclista Carolina Becerra, aportando ornamentos y matices al de por sí solvente sólido entramado del cuarteto para el segundo tema del álbum. El núcleo sonoro de QUAKER, banda que en su momento encarnó una de las revelaciones más potentes de la escena progresiva argentina del nuevo milenio, estaba empapado de afluencias Crimsonianas que alternaban entre el legado de la época 73-74 con la fase 80era de tan significativo hito del rock progresivo, pero también había espacio suficiente para la elaboración de ambientes densos y engañosamente lánguidos a lo post-rock y grooves de tenor jazz-rockero. Lo primero se hace evidente, en líneas generales, en el modelo artístico de QUAKER es la manera tan calculada de construir una ingeniería envolvente en base a los juegos armónicos, contrapuntos y polifonías de los dos guitarristas, e inmediatamente después se abren a nuestro oídos las construcciones de compases ingeniosos (habitualmente no demasiado frenéticos) de parte de la dupla rítmica para sustentar ambientes psicológicos que exigen nuestra activa participación como oyentes. El resultado final se traduce en una serie de excursiones musicales diseñadas para impactar en el cráneo del oyente e invitar a su cerebro a viajar hacia esferas recónditas del yo interior y del universo circundante, evocando lo misterioso sin dejar de hacerse sugerente, no llegando nunca a lo tenebroso aunque sí coqueteando muchas veces con el claroscuro.

‘Frühstück’ da inicio al repertorio con una uso particularmente ingenioso del vigor expresivo del grupo: manejando compases no muy frenéticos y poniendo énfasis en lo sutil a la hora de desarrollar el motif central, el grupo se da maña para mostrar una musculatura inapelable tanto en la ingeniería dialogante de las dos guitarras como en el sustento rítmico que ostenta una agilidad sobria y elegante. Para el asentamiento del pasaje final, sobre la frontera del quinto minuto, el ensamble cambia levemente de registro para elaborar un ejercicio de filuda implosión con el fin de crear un clímax específico en la conclusión. Ya con dos piezas que siguen después, ‘Autocritica?’ y ‘Russian Mountain’, la banda nos obsequia algunos de los pasajes más intensos del disco a partir de la capitalización de la magia sónica expuesta en ‘Frühstück’, que nos impactó como una tremenda vía de entrada. En el caso de ‘Autocrítica?’, tenemos un caso severo de neurosis modernista al modo de las polifonías arquitectónicas del paradigma Crimsoniano de los 80s, alternándolas a veces con matices sombríos a lo post-rock. Antes de que la batería entre en acción, para lo cual se toma un notable tiempo de espera, las guitarras exploran un dinamismo impresionista; ya con el grupo íntegramente en acción, el esquema Crimsoniano en curso adquiere un groove abiertamente sofisticado que permite al aura de la pieza sacar de sí toda su luminosidad latente. Por su parte, ‘Russian Mountain’ establece un serio y magnético híbrido de psicodelia progresiva pesada y stoner, siempre metiendo algunos matices jazzeros al esquema rítmico para que el evidente despliegue de vigor incendiario no se salga de control. En medio de estas dos piezas se sitúa ‘Memorias De Un Pato De Hule’, la cual se centra en el discurso jazz-rockero con la exploración de climas serenos e introspectivos. A despecho de la aureola reflexiva que ostenta el motif central, la batería elabora varios momentos vigorosos que, a pesar de sonar paradójico, resultan convincentes a la hora de resaltar ciertas instancias expresivas de la pieza. Siendo el tema menos extenso del álbum con sus poco más de 3 ¼ minuto de duración, ‘Hanoi’ se preocupa bastante por trabajar la faceta psicodélica del grupo, siempre con un énfasis en el modelo Crimsoniano, aunque también podemos encontrar parentescos colaterales con el krautrock guitarra-céntrico de unos GURU GURU.

Mientras el grupo viaja continuamente desde lo interior hasta lo exterior y viceversa, no nos debe sorprender que sean las cadencias introspectivas los factores que inundan sistemáticamente los esquemas respectivos de los dos siguientes temas, ‘Melos Per Manencia’ y ‘Arsis’. ‘Melos Per Manencia’ enfatiza la relevancia de las tonalidades de tinte jazz-rockero, con lo cual permite que entren algunos halos de luz del atardecer en medio de la grisácea ambientación que predomina en la pieza, especialmente en lo referente a la polenta mesurada que se emana de los solos alternados de ambas guitarras. ‘Arsis’, por su lado, explora lo introspectivo yendo por la senda de lo sombrío, casi tentando lo siniestro pero con un aire de misterio que más parece del Purgatorio que del Limbo. Las abstracciones Frippianas de los ornamentos de guitarra y las vibraciones minimalistas de inspiración post-rockera conviven fluidamente en medio de la etérea densidad que marca a la pieza. Los últimos 7 ½ minutos del disco están ocupados por ‘A Zurda Y Siniestra’, tema que se explaya en un núcleo abiertamente Crimsoniano aunque en algún momento interrumpe esta estrategia para elaborar un ambiente fusionesco de talante relajado y sereno. Para la retoma del núcleo central, el grupo decide aumentar la polenta y explorar su faceta más explosiva. Los parcos aplausos del final conforman un curioso truco humorístico tras el último despliegue de fragor rockero. En suma, este disco es uno de tantos síntomas de vigor y creatividad renovada que han venido evolucionando y asentándose en la provincia progresiva argentina a lo largo del presente milenio. “Autocrítica” nos ha mostrado a unos QUAKER pugnantes por lograr gestar algo original a partir de las fuertes influencias que asimilan, y ciertamente lograron su cometido al plantear una oferta musical refrescante a través de sus retratos sonoros que transitan infatigablemente entre lo observacional y lo catártico.

Pocos años después de la publicación de este disco, QUAKER se reformuló como trío y pasó a llamarse justamente QUAKER TRÍO, concentrando su labor creativa bajo las coordenadas del jazz-rock. Unos años después, el grupo pasó a quinteto y asumió el curioso nombre de QUINTETO QUAKER TRÍO, donde se mantenía activos el baterista Luciano Caselli y el guitarrista Jerónimo de la Arena, añadiéndose las presencias del pianista Ignacio Stoppani, el bajista Fernando Alonso y el vocalista Diegomartez. Este dato es materia para explayarse en otra publicación: por ahora, nos limitamos a expresar nuestra dulce nostalgia por lo que hicieron los integrantes del colectivo QUAKER en su etapa progresiva; es una pena que “Autocrítica” sea el único designio que nos legó la alineación vigente en dicha etapa, pero quien pueda conseguir un ejemplar de este disco, pues no se lo piense dos veces, que sin duda gozará mucho de este testimonio de la avanzada rockera argentina de inicios del tercer milenio.


Muestras de “Autocrítica”.-


Wednesday, April 06, 2016

HENRY KAISER y RAY RUSSELL: genios gestores de una música perturbadora y celestial


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El estadounidense HENRY KAISER y el inglés RAY RUSSELL, dos genios veteranos y consumados de la improvisación y la experimentación dentro de los varios discursos del jazz-rock contemporáneo, se unen en el año 2014 para gestar un disco desafiante e incendiario, “The Celestial Squid”, el cual es publicado por el sello Cuneiform Records en febrero del 2015. La trayectoria de HENRY KAISER (nacido en California en setiembre de 1952) incluye una vasta discografía tanto solista como en asociaciones con otros grandes de las vanguardias jazzera y rockera (dúos sucesivos con FRED FRITH, DEREK BALEY, DAVID LINDLEY y JIM O’ROURKE, el cuarteto FRENCH FRITH KEISER THOMPSON, tríos con SANG-WON PARK y CHARLES K. NOYES y con JIM O’ROURKE y JOHN OSWALD, etc.). Por su parte, RAY RUSSELL (nacido en Londres en abril de 1947) comenzó su carrera a lo grande erigiéndose como niño prodigio de la vanguardia jazzera británica a fines de los 60s, para convertirse en una de las referencias más notables del movimiento jazz-progresivo y el jazz experimental que busca formas nuevas de improvisación y regenerar el músculo del discurso rockero. Definitivamente, un disco concebido por este par tiene que ser todo un evento. Acompaña a este dúo de maestros un ensamble de lujo: el bajista Michael Manring, el contrabajista Damon Smith, el cuarteto de saxofonistas Steve Adams, Joshua Allen, Phillip Greenliar y Aram Shelton, y los dos bateristas Weasel Walter y William Wuinant. Las piezas que integran este disco fueron grabadas en vivo en sesiones de grabación que tuvieron lugar en los Fantasy Studios de Berkeley (California), en abril del 2014. Veamos ahora los detalles de su repertorio, ¿vale?


El repertorio del disco comienza con ‘GuKTen LIMPo’, pieza vigorosa cuya prestancia extrovertida se hace sentir abiertamente bajo vibraciones neuróticas, pero dichas vibraciones son manejadas con una estilización meticulosamente exquisita. Con esa manera Crimsoniana de filtrar el legado de la faceta rockera del jazz vanguardista de DAVID TORN, la dupla de KEISER y RUSSELL halla la manera perfecta de empezar a interactuar dentro de un entramado en el cual sus compañeros de viaje pueden revelar sus propios recursos individuales: de hecho, uno de los saxofonistas es el autor de esta pieza de entrada. La segunda pieza, que se titula ‘In Another Life’, vira totalmente de registro para llevarnos a un viaje sonoro a través de climas etéreos signados por una densidad nebulosa que parece anunciar una especie de peligro latente, aunque tal vez se trate más de un retrato de ansiedades autoexploratorias del lado más oscuro del alma que de un peligro en sí mismo. Lo que queda claro es que esta pieza compuesta por RUSSELL desarrolla un ambiente netamente introspectivo en el cual las guitarras, el bajo y las baterías se integran dentro de la elaboración de texturas libres siendo así que los ornamentos de los vientos sirven para aportar algo de luminosidad redentora al asunto: algo, no mucho, lo nebuloso se tiene que imponer, incluso tornándose más robusta a lo largo del último minuto y medio. Tras este genial ejercicio de abstracción musical emerge la composición de KAISER titulada ‘That Darn Squid’ (originalmente titulada como el álbum mismo) para volver a mostrarnos un giro dramático de los eventos: la situación actual está marcada por un talante dadaísta bastante afilado, una mezcla incandescente e insolente de psicodelia y vanguardia jazzera con enormes toques inspirados en la tradición del free-jazz. El pasaje introductorio que anuncia la ulterior instalación del cuerpo central habla por sí mismo. Si alguna vez uno se preguntó a qué sonaría un híbrido de KING CRIMSON, HENRY COW, SUN RA y DAVID TORN, pues aquí tenemos en buena parte la respuesta idónea. Tras un breve solo de batería, el pasaje final se resuelve en un jam de alegres tonalidades desde las cuales los músicos redondean la tensión emocional reinante y que no parece dispuesta a irse en una actitud aminorada.


Durando 13 ½ minutos, ‘The Enumeration’ es una nueva idea compositiva de Adams que entra a tallar con la misión de generar nuevos recursos de eclecticismo y esquemas libres en el repertorio. Para buena parte de su esquema de trabajo, el ensamble vuelve al terreno introspectivo pero esta vez no atravesamos parajes densos e inquietantes sino que nos dejamos llevar por imágenes sonoras aleatorias: el rol protagónico de la guitarra acústica se erige como centro neurálgico de la autoconstricción predominante. Entrando a fondo en la dinámica del free-jazz, tenemos aquí un despliegue de matices serenos que van generando sus propios encuadres a lo largo del camino desde las intimistas vibraciones que van emanando de los diversos instrumentos; de hecho, cada uno de éstos afianza su individualidad dentro de la colectiva creatividad deconstructiva, pero poco antes de llegar a la frontera del décimo minuto, el ensamble se conecta en un clímax desenfadadamente neurótico. ‘Victims’ sigue a continuación, siendo la pieza menos extensa del álbum con sus poco más de 9 ¾ minutos de duración. Su estrategia se hace abierto eco de lo realizado en la pieza anterior y se impulsa hacia una retoma de lo que se hizo en ‘In Another Life’. ‘Disinterested Bystander’ ostenta una estructura ciertamente definida. El esquema rítmico se orienta al típico swing del cool jazz, pero sin duda la vitalidad exhibida por las dos guitarras porta un nervio típicamente rockero, lo cual repercute necesariamente en los ocasionales ornamentos de la batería así como en la actitud bizarramente robusta del cuarteto de saxos cuando entra en acción durante un momentum estratégico. De todas maneras, también hay espacio para pasajes calmados, estando uno de ellos marcado por un sobriamente intenso solo de saxo tenor.


‘Construction #14’ es la pieza más larga del álbum – dura 15 ½ minutos – y también es la que lo cierra. El factor de experimentación libre jazzera vuelve a instalarse y lo hace con una intensidad nueva, una ferocidad que sabe extraer de las osadas ideas musicales en función sus destellos más electrizantes. Dado que se basa en una composición del baterista Allen, no nos ha de sorprender el que los entramados percusivos se hagan notar tan notoriamente en el fragor integral perpetrado por el ensamble. Hay un pasaje que se inicia instantes previos a la frontera del décimo minuto en el que las guitarras establecen su diálogo más enloquecido de todo el álbum, algo que vino oportunamente precedido por una sección marcada por un frenético solo de saxo. Claro está, con el arribo del clímax final, la amalgama de tambores y platillos ejerce casi un rol líder a la hora de delinear la explosión concluyente. Así fue este viaje musical con el que la dupla de HENRY KAISER y RAY RUSSELL, junto a sus aventureros compañeros de trayecto, nos brinda un frontal desafío melómano. “The Celestial Squid” es algo más que un disco o un disco extravagante, raro, peculiar… es una declaración de principios sobre el rol transgresor que nunca debe abandonar al arte contemporáneo: es un disco genialmente perturbador y celestial.


Muestras de “The Celestial Squid”.-
That Darn Squid [video-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=J9Nm66DdxNc


Sunday, April 03, 2016

VASIL HADŽIMANOV BAND o la música como expresión de vida


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el momento de viajar a la escena jazz-rockera de Serbia y presentar a la VASIL HADŽIMANOV BAND y su disco “Alive”, el cual, en efecto, es en vivo: se registra en este catálogo de 8 piezas las actuaciones que tuvieron lugar en el contexto de una gira nacional que tuvo lugar en octubre del 2014. La alineación liderada por el teclista Vasil Hadžimanov se completa con las presencias del bajista Miroslav Torivac, el baterista Peđa Milutinović, el guitarrista/percusionista Branko Trijić y el percusionista/vocalista Bojan Ivković; además, el saxofonista estadounidense David Binney aparece como invitado de lujo en casi todos los temas. Binney es un señor que ya tiene a sus espaldas una gran trayectoria en bandas, asociaciones momentáneas y discos solistas, y con su presencia en estos eventos de la VASIL HADŽIMANOV BAND proporciona recursos de impacto sonoro para alternar solos con la guitarra y el teclado o para llenar espacios de los teclados, según se dé el caso. Siendo este ítem el primero de la VASIL HADŽIMANOV BAND que publica el sello MoonJune Records, se trata de la sexta placa de su carrera fonográfica, la cual se inició con el disco del 2001 “11 Razgola Za…”: ahora que se da una oportunidad de oro para conocer a este ensamble en una difusión internacional, el hecho de que se trata de un disco en vivo garantiza que esta carta de presentación se caracterice por gozar de niveles intensos de frescura y vitalidad a lo largo del repertorio.


Los primeros 11 minutos y pico del repertorio están ocupados por la grácil pieza ‘Nocturnal Joy’, el cual despliega un colorido tan focalizado como contundente en el desarrollo de su esencialmente sencillo núcleo temático. El piano es el instrumento protagónico, aunque también hay un hermoso pasaje solitario de saxofón que sirve como empuje para el armado de un ulterior pasaje intenso de todo el ensamble antes de aterrizar en un breve reprise del motif central. Luego sigue otra extensa composición – esta vez de 10 minutos y pico – titulada ‘Zulu’, la cual emana una aureola más vibrante que la de la pieza de entrada. Al igual que en ‘Nocturnal Joy’, la dupla rítmica se hace notar enormemente en la armazón del llamativo swing sobre el cual puede elaborarse la dinámica de la instrumentación global; la maquinaria grupal tiene a toda su tubería al rojo vivo. Cabe notar que esta vez es la guitarra el instrumento que asume el rol frontal al principio, un factor relevante a la hora de crear una musculatura tan electrizante, aunque tampoco faltan espacios para la elaboración de parajes más relajados: en este caso, hay un breve cántico de corte ritual a cargo del percusionista que sirve para exorcizar el embrujo de la calma espiritual antes del siguiente arrebato. Con la dupla de ‘Dolazim’ y ‘Odlazim’, la misma que ocupa un espacio de 17 ½ minutos, la banda sigue explorando diversos matices de su vigor creativo esencial. Efectivamente, ‘Dolazim’ explora climas etéreos en un ejercicio de total rendición a las atmósferas aleatorias sobre las que se enfoca históricamente el paradigma del free-jazz; incluso cuando un motif en 6/8 se construye a partir de la frontera del tercer minuto y medio con una bien dibujada agilidad, el talante etéreo permanece incólume en su magia cautivadora. Por su parte, ‘Odlazim’ se hace eco del groove final de la pieza precedente y nos brinda un hermoso ejercicio de introspecciones jazz-progresivas con una dimensión fusionesca que combina aires de la Europa Oriental y del Oriente Próximo... y además se añade algunos detalles psicodélicos que vienen muy bien. El esquema rítmico evoca sensualidad y mística a la vez, mientras el teclado y la guitarra elaboran delicadas interacciones desde las cuales se colorea la atmósfera general: tenemos aquí una perfecta conjunción del WEATHER REPORT 74-75 y del SUN RA de inicios de los 70s.

‘Tovirafro’ emerge para volver por la vía abierta de la extroversión, y lo hace metiendo un poco de groove funky al asunto; en todo caso, el nivel de exaltación expresiva está oportunamente dosificado, es un aire de sobria alegría el que se elabora aquí. Las intervenciones del sintetizador portan la herencia de JAN HAMMER mientras que el guitarreo se centra en la creación de un nervio mesurado en el pasaje donde entra a tallar la intervención vocal. Todavía se sienten en algo los ecos de la dupla precedente, al fin y al cabo. Acto seguido, ‘Razbolfe Se Šimšir List’ vira hacia el otro extremo, el de la introspección contemplativa que esconde su mirada bajo las sombras de sus añoranzas más íntimas. En este clima de plácida serenidad, los instrumentos se dan maña para gestar algunos momentos sutilmente tortuosos en los que la calma reinante parece estar a punto de ser amenazada por una tormenta inesperada. Tras esta gran labor de impresionismo expectante emerge ‘Uaiya’, pieza que retoma en buena parte la influencia de WEATHER REPORT (tanto de la época del “Night Passage” como de la gloriosa etapa con Pastorius); definitivamente, las musas de la extroversión han lanzado llamas muy inspirativas para los cerebros de los músicos, destacándose especialmente el bajista Torivac con un solo fenomenal en medio del groove general. Cierra el repertorio la pieza más extensa del mismo, ‘Otrikće Snova’, la cual recoge mucho del groove general sobre el que se había desarrollado la dupla inicial del álbum, con la salvedad de que está más cerca de ‘Zulu’. El dinamismo y la soltura del piano eléctrico de HADŽIMANOV reciben un notable impacto del legado de CHICK COREA, mientras que los responsables de la armazón rítmica introducen algunos oportunos y amenos acentos latinos al asunto. El posterior solo de saxo orienta la capitalización del vigor reinante, dejándose las últimas instancias para que la batería se luzca dentro de la disciplina asentada por el esquema de trabajo íntegro de la banda.


Todo esto fue “Alive”, nuestra vía de acceso al mundo de la VASIL HADŽIMANOV BAND: hemos tardado mucho en descubrir a este ensamble serbio de jazz-rock contemporáneo, pero ahora que lo hemos hecho, tenemos la perspectiva perfecta para aseverar que se trata de un muy importante punto de referencia para la vanguardia musical de hoy en día. Una música que, ante todo, está atravesada de cabo a rabo por la expresión de vida. ¡Recomendado al 100%! 


Muestras de “Alive”.-

Thursday, March 31, 2016

Extinción y eternidad de FULANO


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El grupo chileno FULANO se va por la puerta grande del mundo fonográfico con “Animal En Extinción”, demostrando justamente que su instancia ontológica es todo lo opuesto al título del nuevo disco: bueno, es verdad que hoy por hoy FULANO es una entidad extinta, pero a lo que hacemos referencia con la primera frase es al hecho de que el vigor creativo del que hizo gala este colectivo desde que puso en marcha su periodo de remodelación era muestra de cualquier cosa menos de agonía y decadencia. Eso sí, la trágica y prematura muerte de Vivanco en enero del 2003 llevó a una fase de desintegración y dispersión para el mundo musical de FULANO que se tradujo en carreras solistas y en la formación de nuevos ensambles (MEDIABANDA, por ejemplo). Tras este desarrollo de los eventos, resulta natural que la reformación de FULANO, iniciada en el año 2009, se centrara en tantear nuevas posibilidades en medio de un futuro poco cierto, creando poco a poco nuevas canciones aunque sin llegar a grabar un nuevo trabajo de estudio. Al final, la misión pasó a ser el ver cómo se cerraba de una forma adecuada y coherente esta carrera musical signada por la inquietud experimental, el eclecticismo, el fuego creativo y la expresividad contestataria. El ensamble que grabó este disco está integrado por Jorge Campos [bajos, contrabajo, sintetizadores y coros], Cristian Crisosto [saxos soprano y alto, flauta, flauta bajo y coros], Felipe Muñoz [teclados], Paquita Rivera [voz y coros], Cristóbal Dahm [saxos tenor, alto y barítono, y clarinete], Álvaro Poblete [batería] y Rafael Chaparro [saxo tenor y coros]. “Animal En Extinción” fue publicado por el sello El Templo Rekords a fines del año 2015: a mediados del diciembre siguiente, FULANO dieron un concierto en el Cine Arte Alameda de la ciudad de Santiago para presentar el disco y hacer su retirada oficial. 


Veamos ahora los detalles del disco en cuestión. La breve pieza ‘Solo Quería Decirte Que…’ – de autoría del maestro Vivanco – abre el disco cual diminuto prólogo en clave de jazz relajado antes de que ‘Fábula Y Fantasía’ irrumpa con su grácil ingeniería marcada por complejas síncopas e inteligentes juegos de matices. Los arreglos de los vientos simultáneamente crean coloridos de trasfondo y complementan la labor de la dupla rítmica, siendo así que cuando los teclados empiezan a ocupar un rol más protagónico dentro del bloque instrumental general se crea un momento climático muy especial. Eso sí, este momento climático tiene como principal función la de fungir como puente hacia una remodelación más dinámica del motif central, y es a partir de aquí que se crea vías para expresiones más libres de los músicos y las partes cantadas: el que haya un relato en el trasfondo del canto de Rivera da un talante dadaísta al asunto. Vale mencionar especialmente a un hermosamente intenso (aunque demasiado breve) solo de sintetizador cerca del final. ‘Late Cerebro’ se hace cargo de capitalizar el convincente vigor que empapó a la pieza precedente y llevarlo hacia más exquisitas instancias de vigor: los solos de saxofón, la robusta armazón rítmica y los poderosos ornamentos de los teclados conforman el paisaje sónico perfectamente idóneo para el urgente canto de Rivera. La agitada coda sirve para cerrar el esquema temático de la pieza con una cierta actitud sorpresiva, aunque sin duda se siente muy coherente dentro de la ingeniería musical. Cuando emerge ‘Conservadores Por El Cambio’, el grupo se focaliza en un groove funky que se sitúa a medio camino entre la tradición Motown y el paradigma del FRANK ZAPPA de la primera mitad de los 70s: da gusto ver cómo el espíritu combativo del canto de Rivera se amalgama con la majestuosa armazón instrumental, la misma que incluye un bello solo de saxofón soprano a lo Wayne Shorter. ‘Viaje Al Silencio’ sigue por esta misma línea de mensajes combativos (incluyendo algunas frases airadamente soeces) mientras los adornos instrumentales y vocales se orientan por senderos más complejos, estableciendo abiertamente aires de familia con los modelos de HENRY COW (los dos últimos discos) y THINKING PLAGUE, aunque sin perder del todo la inspiración de la tradición fusionesca de los 70s.

Con el muy elocuente título de ‘La Tonada Amarga De La Vida Del Tercer Mundo’, la sexta pieza del álbum nos confronta inicialmente con una aspereza musical diseñada para remecer nuestras conciencias con un punche convincente (a veces coqueteando con el paradigma Magmiano a través del filtro de sus compatriotas de AKINETÓN RETARD). Más adelante, cuando se asienta el cuerpo central, el grupo se centra en un swing llamativo donde va edificando recursos de fluido lirismo en medio del patente derroche de energía expresiva: técnicas del jazz-fusion y del rock-in-opposition se hermanan en los pasajes más cálidos, los mismos que sirven de acicate para la gestación e instauración del fastuoso arreglo de metales en torno al cual se centra el clímax conclusivo. ‘Nada Cuadra’ es una breve pieza marcada por un cautivador colorido centrado en el inmortal paradigma académico modernista de Varese (a través del filtro de ZAPPA): no es un interludio ni nada por el estilo, es una miniatura que instaura un viaje musical con una plenamente autónoma autoridad. Cuando surge ‘Jaco Dance’, el grupo hace gala de su sentido tremendamente sofisticado de la musicalidad. Muñoz se hizo cargo del fabuloso solo de Mini-Moog que nos quita el habla. La dupla de ‘Mina Inmune’ y ‘Selah… Deténgase Y Escuche’ completa el repertorio del disco, y curiosamente se trata de una dupla muy antagónica. ‘Mina Inmune’ se desarrolla en un ritmo hip-hop latino desde el cual el ensamble elabora un empuje farsesco con su correspondiente letra contestataria: dando la espalda a su faceta más habitualmente sofisticada, el grupo se dedica a afilar su dimensión más ácidamente puntiaguda en esta particular travesura musical. Como invitado especial para la ocasión funge el pianista Francisco Loyola para aportar una frescura dinámica al asunto. Por su parte, ‘Selah… Deténgase Y Escuche’ es un ejercicio expresionista de delicados fraseos de piano alimentados por capas orquestales de sintetizador que realzan apropiadamente la cualidad etérea de la melodía básica: bien se puede describir como un homenaje simultáneo a la faceta introspectiva del inmortal JOE ZAWINUL y al lirismo exquisito de LYLE MAYS.


Fueron 40 minutos de grandeza musical los que nos ha regalado la gente de FULANO por vía de “Animal En Extinción”, tal vez muy poco minutos para quienes nos acostumbramos a espacios más generosos dentro del formato de CD, pero de lo que no cabe duda es que se trata de un fabuloso muestrario de la visión ecléctica que siempre han ostentado FULANO en la experimentación progresiva y la vitalidad aventurera en los discursos del jazz y del rock modernos. Cualesquiera intentos de elogio sistemático que intentemos plasmar en esta reseña se pierden en la imprecisión cuando intentamos explicar cuán bien lograda es esta obra fonográfica de esta banda emblemática de la avanzada musical chilena. Parece mentira que estén tan lejanos esos años de la segunda mitad de los 80s cuando esos significativos discos que fueron “Fulano” y “En El Bunker” entraron de lleno en el colectivo del underground chileno para mostrar una nueva forma de hacer arte experimental en la música. FULANO se van por la puerta grande dejando atrás un castillo artístico esplendoroso que ellos construyeron a lo largo de varias décadas de labor artística: se van para conquistar la decisiva y definitiva eternidad.


Muestras de “Animal En Extinción”.-
Fábula Y Fantasía [en vivo, abril de 2013]:https://www.youtube.com/watch?v=rRJUvGvOvJ4
Conservadores Por El Cambio [en vivo, abril de 2013]: https://www.youtube.com/watch?v=65WrQFvJuAU


[Dedicamos esta reseña a los amigos Felipe Morros Martel y Jorge Campos Astorga, quienes hicieron posible nuestro acceso a este excelente disco.]