Saturday, May 22, 2021

8 juegos pastorales de JORDSJØ

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Tenemos muy buenas nuevas desde el escenario actual del rock progresivo escandinavo, y es que ya salió al mercado el nuevo disco del dúo noruego JORDSJØ, el cual se titula “Pastoralia”, siendo su sexto trabajo de larga duración. De hecho, era uno de los discos más esperados del año. Incluso con la terrible distorsión de la vida ciudadana que supuso el distanciamiento social a nivel mundial y todo, el grupo no ha dejado de componer, grabar y publicar discos con sostenida regularidad desde aquel año 2015 en que salió su álbum debut homónimo. “Pastoralia” fue publicado por el sello noruego Karisma Records, tanto en formato de CD como de vinilo azul transparente, el pasado 7 de mayo. El dúo conformado por Håkon Oftung [guitarras, flauta, teclados y voz] y Kristian Frøland [batería y percusión] se hizo acompañar por los siguientes colaboradores para este disco que ahora reseñamos: Håkon Knutzen [guitarra], Ola Mile Bruland [soliloquiosy poesía], Vilde Mortensen Storesund [coros], Mats Lemjan [clarinete bajo], Christian Meaas Svendsen [contrabajo] y Åsa Ree [violín y voz]. La hermosa portada de este álbum estuvo a cargo de Sindre Foss Skancke. Siguiendo el sendero trazado por sus dos discos anteriores más celebrados en las redes de difusión del género progresivo (“Jord”, del año 2017, y “Nattfiolen”, del año 2019), este nuevo álbum añade una sonoridad más llena al paradigma retro-progresivo sinfónico con acentos pastorales y talante reflexivo que acerca a JORDSJØ a otras grandes bandas escandinava de gran renombre como AGUSA y WOBBLER, pero que también nos remite a esa década de los 90s (ÄNGLAGÅRD, la trilogía inicial de WHITE WILLOW). Tal como veremos más adelante, el ensamble asume un posicionamiento más ecléctico dentro de sus propios parámetros bien definidos; bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Pastoralia”.



La bella pieza instrumental ‘Prolog’ cumple con la asignación implícita en su título y abre el disco desplegando un colorido sobrio que no deja de ser sólido y convincente, haciendo confluir el swing del jazz y el esplendor del folk-rock dentro de un variado armazón progresivo. Con la fusión de la voz pretérita de unos GRYPHON y el encanto más moderno de los WHITE WILLOW de los tres primeros álbumes, dice mucho este tema en su breve espacio de 2 ¼ minutos. ‘Skumring I Karesuando’ es el primer tema con duración notable del álbum, ocupando un espacio de más de 7 ½ minutos. Su dinamismo está marcado por una eximia aureola de cristalina majestuosidad, la misma que va alternando el desarrollo de sus diversos recursos expresivos por pasajes suntuosos y otros más introspectivos. La estrategia retro-progresiva aquí empleada destila una magia evocadora muy determinante a la hora de elaborar los encuadres de teclados, guitarras y vientos mientras las secciones se van sucediendo con compacta naturalidad. A mitad de camino, las cosas se decantan hacia una ceremoniosidad señorial desde la cual se proyecta un refinado equilibrio entre lo rockero y lo pastoral. Luego sigue la dupla de ‘Mellom Mjødurt, Marisko Og Søstermarihånd’ y la pieza homónima. La primera de ellas establece una sólida capitalización de la exuberancia melódica que marcó a la canción precedente y la lleva hacia un área de incrementada fastuosidad. Eso exige la autoridad de arreglos musicales más complejos (incluyendo un hermoso arreglo de maderas de tenor renacentista en algún lugar del intermedio). Un híbrido entre el GENESIS temprano y BO HANSSON con aires añadidos de CELESTE y JETHRO TULL; sin duda, tenemos aquí un cénit definitorio del álbum. En cuanto a ‘Pastoralia’, ella guarda una mayor cercanía con el aura ceremoniosa del segundo tema del álbum, pero en cuanto a los recursos de densidad y colorido empleados durante la ornamentación de la sucesión de las diversas secciones, el ensamble reitera el vitalismo solemne del tercer tema. Así pues, se da aquí una síntesis entre el espíritu del tema precedente y el núcleo esencial del segundo. Otro momento culminante del álbum. Los pasos de un caminante que se superponen al fade-out de la canción homónima abren el camino para el arribo de ‘Fuglehviskeren’, un ejercicio de prog pastoral a lo ANTHONY PHILLIPS prudentemente agilizado con grooves jazzeros muy delicados al estilo del primer álbum de RAGNARÖK. La primacía de las guitarras acústicas permite que esta pieza brinde un oportuno remanso tras el paso de la antes reinante suntuosidad.
 

‘Beitemark’ vuelve de lleno a las atmósferas señoriales y solemnes despliegues melódicos que signaron la esencia de los temas #3 y #4, a la par que gestiona una agilidad revitalizadora para algunos pasajes estratégicos en base al empleo de algunos arreglos rítmicos de corte jazz-progresivo (algo que nos recuerda a otros nombres grandes del prog escandinavo actual como SARCOPHAGUS NOW y NEEDLEPOINT). Por supuesto, tampoco faltan esos otros parajes sosegados signados por una nebulosidad vibrante y misteriosa, y es justamente en ellos donde se apoya el impulso hacia el magnífico crescendo final. ‘Vettedans’ es el tema más breve del repertorio con su duración de 2 minutos, siendo básicamente una coqueta danza palaciega donde parecen cruzarse los paradigmas de GRYPHON y CELESTE. A pesar de su brevedad, esta pieza no pasa para nada desapercibida. Le sigue el tema más largo, el épico ‘Jord III’, que dura poco más de 10 ½ minutos y que también se hace cargo de cerrar el disco. (Dicho sea de paso, las dos primeras partes están en el álbum “Jord”.) Este tema contiene tres secciones con sus respectivos títulos autónomos: ‘Ut Av Tiden’, ‘Fraktaler’ y ‘Klokker Maner Til Drøm’. Todo empieza con un prólogo de piano que evoca aires de dulce melancolía, y cuando ya el ensamble instrumental entero se hace cargo de remodelar la base melódica en curso, es inevitable que ésta acoja unos aires más densos, palpitando con una majestuosidad que no deja de ser entrañable y afable. Las alternancias de los teclados, las maderas y la guitarra a la hora de dirigir con sus respectivos solos al bloque instrumental están manejadas con impoluta fluidez. A instantes de llegar a la frontera del cuarto minuto y medio, se elabora un cuadro musical de personalidad más grave, algo idóneo para los soliloquios que van emergiendo. Alrededor de la frontera del séptimo minuto y medio, unos suaves toques de percusión tonal que se dejan acompañar por la guitarra y las maderas abren paso al señorial epílogo donde los diálogos entre los instrumentos actuantes asumen un aura aristocrática, la misma que se ornamenta con matices suavemente sombríos. Este truco resulta crucial a la hora de garantizar un eficaz cierre dramático para este tema, una conclusión genuinamente grandilocuente sin llegar hasta lo aparatoso. Un gran final, sin duda.  

  

Como balance final, hay que aseverar que el personal de JORDSJØ se ha lucido a lo grande con “Pastoralia”, tanto así que nos parece que hay que declararlo como su trabajo más notable hasta la fecha. Con discos así, la escena escandinava sigue mostrando su relevancia dentro del gran marco progresivo mundial. 

Thursday, May 20, 2021

NICOLAS TRITSCHLER: un museo de sauces musicales vanguardistas

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Si en el último tramo del pasado año 2020 la banda francesa DUSTMAN DILEMMA nos sorprendió muy gratamente con su álbum “Third Sigh”, ahora es el turno para que uno de sus integrantes se luzca por cuenta propia. Nos referimos a NICOLAS TRITSCHLER y su disco solista “Willows”, el cual fue publicado por el sello Létourneur – el mismo que publica los discos de los antes mencionados DUSTMAN DILEMMA – el 23 de enero último. Todo lo que suena en “Willows” fue compuesto, arreglado, ejecutado y grabado por TRISTCHLER en el estudio La Mouche: los teclados, la guitarra, la batería, el ukelele, el acordeón, e incluso el saxo que le prestó su colega de banda Samuel Frin. También se hizo cargo del canto, aunque en el departamento vocal también contó con la colaboración ocasional de Loreleï Vauclin. La masterización del álbum que hoy reseñamos estuvo a cargo de Antoine Quoniam en el Studio Five Inch. Básicamente, el estilo musical de esta faceta solista TRITSCHLER se centra en una confluencia de ROBERT WYATT y TOM WAITS con un trasfondo del aspecto más etéreo del así llamado rock-in-opposition, alimentado por algunos trazos de Canterbury y otros derivados de la etapa avant-jazz-progresiva de KAYO DOT. De hecho, hay bastantes aires de familia entre lo plasmado en este disco y la faceta más solipsista del reciente tercer álbum de DUSTMAN DILEMMA. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco en particular.
 
Todo comienza con ‘There She Stands’, pieza que dura casi 10 minutos y que habrá de erigirse como la más extensa del disco. El centro temático es lánguido, fluidamente enmarcado dentro de una envolventemente noctámbula espiritualidad. Algún recurso de expansión sonora brota para tomarnos de sorpresa como una efímera tormenta densa, recurso elaborado bajo la pauta del jazz-prog experimental. De hecho, las vibraciones free-jazzeras que la batería instaura de manera persistente invitaba a que esta irrupción sorpresiva tuviese lugar dentro de un esquema musical que daba exhaustiva prioridad a una introspección minimalista. Luego sigue ‘Those Who Furrow’, tema centrado en las flotantes armonías conjugadas del piano y el sintetizador, en un groove de vals ceremonioso y crepuscular que coquetea sutilmente con lo tenebroso. Mientras avanza el desarrollo temático, las escalas de piano incorporan algunos factores sofisticados sin romper con el aire general de críptico aislamiento. Para las instancias finales, el encuadre de sintetizador y batería impulsa una coda de tenor mesuradamente majestuoso. Al igual que este segundo tema, el que sigue, ‘Dancers And Weavers’, opera como un cénit decisivo del álbum. En este caso, las vibraciones masivamente introspectivas recibidas de las dos piezas precedentes se enfilan hacia una ambientación un poco más luminosa, operando mayormente sobre un compás que alterna tempos de 5/4 y 6/4. Jugando con la exaltación sutil del jazz-prog y el claroscuro denso del chamber-rock al unísono, el armazón instrumental ostenta una vivacidad controlada que se refuerza eficazmente con la reiteración del groove nuclear. Los ornamentos del saxofón añaden un colorido particular al asunto en los momentos donde el canto (casi narrativo) deja de intervenir. Mientras el fade-out desgarra el cuerpo central, emerge una abstracta coda de claro talante deconstructivo que refleja la idea de algo que se está desmoronando lentamente: efectos distorsionados de percusión y acordeón son utilizados para este fin. El breve tema ‘Snaking’ es un ejercicio instrumental de minimalismo repetitivo que se encarga de reorganizar el caos bajo la guía de un mecanismo que mucho tiene de cósmico. Esto suena a un minúsculo retazo perdido de HARMONIA filtrado a través de la faceta más perturbadoramente misteriosa del post-rock.
 
‘Museum’, en muchos aspectos, prosigue por la senda trazada por el segundo tema del álbum, a la vez que retoma el vitalismo controlado que signó al tercero. El rol reforzado del sintetizador dentro del bloque sonoro permite a TRITSCHLER seguir ahondando en los aires cósmicos introducidos en el instrumental precedente. Tal como nos daremos cuenta más adelante, este recurso era la siembra de una próxima irrupción de intensidades expresionistas que forjan el pasaje más fastuoso de todo el álbum; es un pasaje breve pero con suficiente poder para dejar una huella en la mente del oyente mientras el tema siguiente cierra el álbum. En efecto, durando poco menos de 2 ½ minutos, ‘Guts’ cierra el repertorio con un ejercicio de minimalismo cibernético muy a tono con el legado de la música concreta que se proyecta en el estándar del chamber-rock dentro del polivalente universo progresivo. “Willows”, en su espacio de poco más de 35 minutos, nos ha exhibido un exquisito muestrario de música experimental arropada por ambientes que se van turnando entre lo misterioso y lo contemplativo. Solamente nos queda agradecer al músico y compositor NICOLAS TRITSCHLER por crear esta propuesta de tan alto calibre: esta música es todo un paisaje sonoro repleto de sauces melancólicos, este disco es muy cautivador.
 
 
Muestras de “Willows”.-
Those Who Furrow: https://etourneur.bandcamp.com/track/those-who-furrow
Dancers And Weavers: https://etourneur.bandcamp.com/track/dancers-and-weavers

Monday, May 17, 2021

Las nuevas exploraciones de BIZIRIK en el mundo del prog contemporáneo chileno

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy agradable ocasión de echar un vistazo a la avanzada progresiva sudamericana, más específicamente, la chilena, so pretexto de mostrar el nuevo trabajo fonográfico de BIZIRIK, proyecto creado por el músico y compositor Cristián Larrondo (uno de los integrantes de la ya legendaria banda MAR DE ROBLES). El título del disco en cuestión es “Exploraciones Del Fin Del Mundo”, el mismo que fue publicado en el blog de Bandcamp de BIZIRIK el pasado 21 de febrero. Los seis temas encapsulados consisten en sendas partes de la pieza titular, es prácticamente una suite que va mostrando diversas facetas de nuestras actitudes, emociones y pensamientos sobre nuestro entorno y sus etapas quemadas. En palabras del propio Larrondo, se trata de un viaje por mundos desapercibidos que laten constantemente en el seno de nuestra realidad inherente. La Pt. 3 es la menos extensa con una duración de poco más de 8 ¼ minutos, mientras que la más extensa es la Pt. 5, que se extiende hasta los 16 minutos de duración. Toda la instrumentación que utiliza Larrondo a lo largo de “Exploraciones Del Fin Del Mundo” consiste en un Chapman Stick y unos procesadores de Live Looping.
 
‘Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 1’ pone las cosas en marcha con un despliegue de capas sombrías que se van alternando en el explayamiento de nebulosidades misteriosas y hundimientos en los rincones más oscuros del alma. Todo va flotando a través de la mostración y el escondrijo, hasta que poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, se crea un moderado realce de la intensidad expresiva, lo cual permite que se genero un breve momento de luminosidad dentro del muy solipsista esquema sonoro en curso. Las dos siguientes Partes sirven, cómo no, para seguir ahondando en las exploraciones sónicas que Larrondo desarrolla con creatividad y vigor coherentemente pautados bajo las vibraciones predominantemente abstractas que se han delineado específicamente para el álbum. La Parte 2 sigue el sendero de parsimoniosa oscuridad trazada en la pieza de apertura, pero con una dosis un poco mayor de ímpetu elocuente. Las capas sonoras creadas por el Stick se sienten más densas y gruesas; tal vez el fulgor indescifrable que se anunció tímidamente en el intermedio de la Parte 1 se ha apoderado del núcleo central de esta Parte 2. En cuanto a la Parte 3, pasamos ahora a algo un poco más grisáceo bajo un arrollador ropaje de espectral melancolía. Los efluvios sonoros, por lo general, exudan una aureola mas adusta que los que marcaron la espiritualidad general de la Parte 2. La ley del minimalismo reina con una actitud déspota mientras los sonidos que van emergiendo buscan espacios donde asentarse... pero no, la mirada del músico va revisando diversos canales y cavernas sin detenerse demasiado tiempo en ellas. Hay mucha afinidad con la Parte 1 sin tratarse de un retorno a la misma. Cuando llega el turno de ‘Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 4’, Larrondo vira de registro totalmente con miras a edificar una ingeniería temática reconocible desde la que se puede impulsar un groove específico para todos los ornamentos que vayan emergiendo en el camino. Eso sí, el recurrente fraseo inicial se asegura de preservar la templanza espartana que atraviesa a todo el álbum, pero es cierto que aquí opera una dinámica sonora más punzante. Alrededor de la frontera del séptimo minuto, se elabora un solo sobrio y evocador. El cénit del álbum, sin duda.
 
Las dos últimas Partes de estas exploraciones de Stick redondean el concepto del disco con sólida consistencia. ‘Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 5’ prosigue por las sendas de las dos primeras Partes, siendo así que aquí se fusionan la nocturnidad absorbente y la luminosidad sobria. Hay unas instancias donde parece que va a asentarse algún recurso de vitalidad, pero son solo retazos sueltos por aquí y por allá, los mismos que no pueden bloquear la dualidad expresiva de esta pieza. Su extensa duración permite a esta estrategia crear una tensión que, tan absorta como está en la sutileza, es difícil de ignorar. La Parte que cierra el álbum sí se encierra herméticamente en la solemne oscuridad cósmica que signó a la Parte 1, como si su función fuese la de cerrar el círculo de impresiones sónicas que completa el álbum como un todo integral. Esto es lo que se gestó y produjo en los cuarteles de BIZIRIK para la concreción de este disco llamado “Exploraciones Del Fin Del Mundo”, mientras esperamos el arribo del próximo álbum, a ser titulado “Ceremonia II” (que no tarde mucho, por favor). La obra que hemos reseñado aquí se puede apreciar como un momento de recogimiento metafísico antes de que este proyecto vuelva a dar rienda suelta a sus aspectos más notoriamente expresionistas dentro de un enfoque postmoderno del discurso progresivo. ¿Un buen aperitivo? Sí, tal vez, hasta cierto punto, se puede degustar el repertorio contenido en “Exploraciones Del Fin Del Mundo” como algo así, pero que conste que, en un sentido más profundo, se trata de un disco con personalidad propia dentro del universo estético del maestro Larrondo y de BIZIRIK. Tal como lo indica su título mismo, este ítem es un catálogo de exploraciones contemplativas que nos revela magníficamente un enfoque solemne y enigmático del rock experimental del nuevo milenio. Nos ha gustado mucho, la verdad que sí.
 
 
Muestras de “Exploraciones Del Fin Del Mundo”.-
Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 1: https://bizirik.bandcamp.com/track/exploraciones-del-fin-del-mundo-pt-1
Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 4: https://bizirik.bandcamp.com/track/exploraciones-del-fin-del-mundo-pt-4
Exploraciones Del Fin Del Mundo Pt. 5: https://bizirik.bandcamp.com/track/exploraciones-del-fin-del-mundo-pt-5

Friday, May 14, 2021

La fructífera tercera cosecha progresiva de los griegos CICCADA



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El universo de la música progresiva está de plácemes porque ya se ha concretado el lanzamiento de uno de los discos más esperados del presente año: “Harvest” del grupo griego CICCADA, publicado el pasado 23 de abril por el sello británico Bad Elephant Music. Este tercer disco de larga duración de CICCADA tiene sobre sus hombros el deber de suceder a “The Finest Of Miracles” tras seis años, un álbum permanece en nuestra memoria como uno de los más hermosos muestrarios de folk-prog con tenor ecléctico de los últimos 11 años. Para la realización de “Harvest”, este ensamble ateniense se amplió bastante, constando de las vocalistas Dimi Spela y Evangelia Kozoni, Yorgos Mouhos [guitarras eléctrica y acústicas de 6 y 12 cuerdas, y voz], Nicolas Nikolopoulos [flauta, clarinete, saxofones tenor y barítono, flauta dulce, pianos acústico y eléctrico, órgano, mellotrón, sintetizadores, clavicordio, claviner, glockenspiel y coros], Marietta Tsakmakli [saxofones soprano, alto y barítono, y coros], Aggelos Malisovas [bajos con y sin trastes] y Yiannis Iliakis [batería, percusión y coros]. Todas las canciones contenidas en este nuevo repertorio fueron compuestas por Mouhos y Nikolopoulos, y la verdad que capturan fehacientemente un ingenioso enfoque de la línea musical esencial de CICCADA, dándole un vigor renovado a su esquema sonoro. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco, ¿vale?


La tríada inicial del álbum nos pone frente a nuestros ojos el mapa sonoro general del álbum, comenzando con ‘Eniania (Keepers Of The Midnight Harvest)’ y terminando con ‘The Old Man And The Butterfly’: el primero de estos temas dura poco menos de 7 ½ minutos y el último, poco más de 7 ¾ minutos. La pieza de entrada pone sobre el tapete un despliegue de sonoridades serenas bajo un ropaje preciosistamente exuberante, lo cual se traduce en un cobijo majestuoso para el etéreo desarrollo de los centros temáticos de fuerte carga pastoral. Es como una hibridización entre el paradigma de CELESTE y el patrón de los tres primeros álbumes de WHITE WILLOW, añadiéndose algunos elementos de la faceta más exultante de los dos primeros álbumes de QUIDAM. Las maderas y los saxos se interconectan en su guía compartida para la mayor parte del esquema melódico, mientras que la batería maneja con elegante soltura los cambios de ritmo que surgen en el camino. Por su parte, ‘The Old Man And The Butterfly’ se dedica a enfatizar el colorido vitalista reinante en la canción precedente para brindarle mayores dosis de sofisticación expresiva e intensidad refulgente. A través de una delicada exploración de los filtros neo-Canterburyanos de unos THIEVES’ KITCHEN o unos LOST CROWNS, el grupo inserta unos efectivos aires jazz-progresivos en varios pasajes de la versátil arquitectura rítmica de esta pieza. Un cénit del álbum, así como también lo es el tema que se sitúa en medio de ellos, titulado ‘Open Wings’. Manteniéndose fiel a su ideología de radiantes musicalidades, el grupo realiza el enfoque musical de este segundo ítem del álbum bajo la frontal influencia de los JETHRO TULL de la fase 77-79. La agilidad esencial al espíritu jovial de la composición va discurriendo naturalmente mientras, a mitad de camino, algunos recursos de vigor rockero se entrometen para explorar más a fondo las vibraciones enérgicas que perpetuamente empujan al entramado instrumental mientras las partes vocales elaboran un gentil sortilegio. ¡Recién llegamos al ecuador del disco y ya estamos totalmente impactados por lo que se va mostrando!... Pero todavía hay más. 

‘No Man’s Land’ comienza con un prólogo de temple Floydiano basado en el poderoso lamento de la guitarra eléctrica sobre una capa de órgano, pero pronto emerge un cuerpo central que agita masivamente varias referencias progresivas de los viejos años 70s, los mismos que van desde GRYPHON hasta GENESIS, pasando por JETHRO TULL y GENTLE GIANT. Durante el desarrollo temático, hay una presencia importante de pasajes melancólicos, eficazmente realzados por las vocales femeninas (incluyendo un ceremonioso soliloquio). De todas maneras, no faltan los interludios más animados que se encuadran en complejos esquemas rítmicos. Otro incuestionable culmen del álbum. ‘Who’s To Decide?’ nos sorprende con sus vibraciones jazz-rockeras desde los primeros instantes, marcados por la grácil agilidad de la dupla rítmica. La verdad que esto suena a un inaudito pero muy agradable híbrido de HATFIELD AND THE NORTH y los PREMIATA FORNERIA MARCONI de la fase 74-75. Más adelante hay un ejercicio de estilizada densidad que enriquece al dinamismo integral de la pieza. Dentro de la normativa estética de CICCADA, una pieza así encarna el contraste perfecto frente a las peculiares vibraciones meditabundas de ‘No Man’s Land’. Siendo el tema más largo del repertorio con sus poco menos de 12 ¾ minutos de duración, ‘Queen Of Wishes’ cumple con la función de cerrar a lo grande el álbum, y ya desde el punto de partida, con ese solemne prólogo pastoral marcado por las maderas, el grupo expone claramente sus intenciones. Pronto, las partes cantadas emergen para amalgamarse consistentemente con las marañas instrumentales, estando éstas inmersas en una línea de trabajo que también reconocemos en bandas como JORDSJØ y AGUSA, así como en HÖSTSONATEN: un equilibrio entre lo rockero y lo pastoral dentro de un convincente enclave progresivo que alterna estrategias de ilación y contraste. Básicamente, hallamos aquí una síntesis de las atmósferas centrales de las piezas primera y cuarta, con el plus de que en los pasajes más aguerridos se permite a la guitarra solista mostrar un punche más directo. Todo esto fue lo que se nos brindó en este hermoso álbum titulado “Harvest”, una auténtica cosecha de música progresiva óptimamente exquisita de parte del ensamble griego CICCADA, cumpliendo en gran medida con las expectativas despertadas por el magnífico camino evolutivo que el grupo concretó en la secuencia de sus dos discos precedentes. 

Aunque no es tan brillante como su predecesor, este nuevo álbum hace un generoso derroche de colorido e inteligencia arquitectónica a través de sus inagotablemente floridos desarrollos temáticos; es por ello que no nos deberá extrañar que “Harvest” se sitúe en posiciones muy altas en los rankings progresivos de fines de este año 2021 cuando llegue el momento de esas habituales encuestas. El colectivo de CICCADA ha recogido una fructífera y fenomenal tercera cosecha musical con este trabajo totalmente recomendable para una buena colección de música progresiva; este grupo griego se mantiene firme en la cima del prog europeo de los últimos 11 años.


Wednesday, May 12, 2021

KARABA: la nueva voz del jazz-prog alemán

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la ocasión – un poco tardía, es verdad – de presentar el tercer álbum de estudio de la joven banda jazz-progresiva alemana KARABA, la cual está conformada por Andreas Kainz [piano eléctrico Fender Rhodes, sintetizadores y órgano], Marcel Maier [bajo], Louis Bankvas [guitarra] y Jakob Graf von Thun [batería]. El disco en cuestión se titula “Pheremon Crumble Wax” y fue publicado el 27 de noviembre del pasado año 2020 por el sello Kryptox en formato de vinilo, aunque también se puede escuchar en el blog de Bandcamp del susodicho sello. En el disco que hoy nos ocupa (que la gente misma de KARABA considera como EP), el cuarteto recibió las ocasionales colaboraciones de Marja Burchard al vibráfono y de Sascha Lüer al saxofón. Tras un disco de debut homónimo del año 2014 y un segundo titulado “Schwester Mondreal” que data de 2018 (además de un disco en vivo publicado poco antes del ítem que ahora reseñamos), los KARABA se han ganado un lugar importante dentro de la vanguardia alemana, lo cual les ha permitido participar en varios festivales de rock y de jazz en diversos lugares de Europa antes de nuestro tiempos actuales de distanciamiento social sistemático. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco.


Los primeros 5 ¼ minutos del disco están ocupados por ‘Der Inder’, una pieza de claro talante fusionesco cuyo sencillo motif central, alimentado sutilmente por aires arábigos, se combina fluidamente con gráciles vibraciones de corte space-rockero (en un punto intermedio entre VESPERO y HIDRIA SPACEFOLK). Los ornamentos de la percusión tonal aportan mucho al colorido y las tonalidades que continuamente se van reafirmando mientras dura el jam; también se agradece que la labor del baterista se torne crecientemente sofisticada, lo cual obliga al bajo a crear algunos ornamentos a través de la bien perfilada estrategia monótona que había diseñado para la ocasión. Acto seguido llega el turno de ‘Der Kaelte’, una pieza donde el grupo empieza a dar rienda suelta a sus encuadres jazz-progresivos dentro de lo que muy bien se puede describir como una cruza entre el legado de los cuatro primeros álbumes de EMBRYO y la faceta más sofisticada del Canterbury (estamos pensando en HATFIELD AND THE NORTH y en EGG). Aunque la atmósfera general del centro temático es otoñal y con una cierta dosis de misterio, la ingeniería sonora que el grupo gesta para enriquecerlo y llevarlo hasta proporciones climáticas durante su segunda mitad exuda una exuberancia fulgurosa. Las interacciones entre los instrumentistas es compactamente orgánica mientras se complacen en explotar sus virtuosismos individuales; una mención especial va para la dupla rítmica. Un primer cénit del repertorio. Con la dupla de ‘Levent’ y ‘Spacefunk’, el ensamble se encarga de expandir su paleta sonora mientras refuerza la estrategia estética planificada para el disco como un todo, especialmente en lo concerniente a los ecos recibidos del segundo tema. ‘Levent’ ostenta una espiritualidad alegre y extrovertida que, en cuanto al enfoque temático escogido para la ocasión, nos recuerda a un encuentro entre WEATHER REPORT y los SOFT MACHINE de la etapa 73-76, pero con un vigor añadido que se siente muy contemporáneo, muy emparentado con lo que hacen entidades actuales como ELEPHANT9 y KROKOFANT. Por su parte, ‘Spacefunk’ sigue por una senda muy semejante pero con una agitación un poco más contenida en su primera sección, la cual se acerca mucho a los elementos de funk dentro de la tradición del jazz-fusion de fines de los 70s (un poco a lo PASSPORT con ZAO). La segunda sección se torna un poco más parsimoniosa, aunque el esplendor sonoro sigue vigente: las líneas protagónicas del saxo y los vuelos cósmicos del sintetizador focalizan el colorido general del ensamble.
 

‘Gentrification’ se ocupa básicamente de hibridizar los matices y grooves que signaron a los temas #2 y #3, creando una confluencia perfecta entre la sofisticación del jazz-rock, la estilización del discurso progresivo y el vigor penetrante de la psicodelia. La dupla rítmica vuelve a lucirse a lo grande. Pensando en esta pieza en particular, así como en la segunda y la tercera, posiblemente hubiese valido la pena que duraran un poco más, dado que tienen un magnetismo muy fuerte... Pero así quedaron las cosas. La gente de KARABA se reserva el tema más extenso del álbum para el final: ‘Fiji Fiji’, el cual dura casi 10 minutos enteros. El enfoque creativo empleado por la banda para este intensivo momento final consiste en balancear los empujes propios del jazz-prog y del space-rock, añadiéndose algunos elementos de recia musculatura propias del estándar del punk-jazz. Percibimos aquí influencias de EMBRYO, KHAN, los GONG de la etapa 74-76 y de RETURN TO FOREVER, un fluido encuentro entre el nervio y la majestuosidad a través de las bien hiladas variantes temáticas. El clímax sonoro del intermedio resulta fundamental para insuflar una crucial energía al asentamiento del excelso desarrollo temático de los últimos tres minutos y pico. Esto se nota especialmente en el modo en que el bajo disputa con la guitarra la presencia en la primera línea mientras la batería se complace en articular con recursos intrincados el swing en un tempo inusual. La breve coda retoma una parte del primer motif. ¡Qué gran final para un disco tan genial! Como balance general, “Pheremon Crumble Wax” encarna la resonancia de una labor notable y excelsa de musicalidades jazz-progresivas donde hay vías estratégicas para el despliegue de un firme enfoque ecléctico. El personal de KARABA se ha lucido a lo grande, confirmando que ya está situado más allá del ámbito de las jóvenes promesas de la vanguardia actual: ya es una entidad completamente madurada, aunque todavía radiante de juventud. En poco menos de 36 minutos, “Pheremon Crumble Wax” ha permitido al mencionado grupo lucir su talento e ímpetu creativos con frescura y lucidez, dejándonos con ganas de más. Ojalá no pase mucho tiempo hasta que este colectivo germano produzca y lance su próximo trabajo fonográfico; mientras tanto, recomendamos éste al 100%. Hemos descubierto un poco tarde a esta banda y a esta obra en particular, pero vale mucho la pena investigar en su discografía cuanto antes. 
 
 
Muestras de “Pheremon Crumble Wax”.-
Der Kaelte:  https://kryptox-music.bandcamp.com/track/der-kaelte
Levent:  https://kryptox-music.bandcamp.com/track/levent
Fiji Fiji: https://kryptox-music.bandcamp.com/track/fiji-fiji

Monday, May 10, 2021

Los KROKOFANT se asocian con STÅLE STORLØKKEN y INGEBRIGT HÅKER FLATEN para conjurar la magia de la letra Q

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Con bastante demora llega esta reseña, pero… al final llega: nuestras apreciaciones sobre la cuarta obra fonográfica del ensamble noruego KROKOFANT, o más bien, la primera que realiza este trío en asociación con STÅLE STORLØKKEN y INGEBRIGT HÅKER FLATEN. Esta obra se publicó a fines de setiembre del año 2019 y lleva el título de “Q”. De la mano del sello Rune Grammofon, este disco tuvo sus ediciones respectivas en CD y en vinilo (con logística adicional de parte del sello alemán Optimal Media GmbH para el CD), además de una edición limitada que junta a ambos formatos. Se trata de una ocasión muy especial, pues el trío conformado por Tom Hasslan [guitarras], Jørgen Mathisen [saxofones] y Axel Skalstad [batería y vibráfono] se asoció, tal como dijimos más arriba, con el teclista Ståle Storløkken y el bajista Ingebrigt Håker Flaten, resultado ser, a fin de cuentas, un disco de quinteto. Conocemos a Storløkken por ELEPHANT9, una banda que junto a KROKOFANT y otras, se sitúa en la primera línea de la avanzada jazz-progresiva escandinava de los últimos 20 años. Por su parte, Flaten es un muy ocupado sesionista experto en bajo y contrabajo, actualmente residente en los EE.UU. Grabado y mezclado en el Studio Paradiso de Oslo, todo el material contenido en el disco que ahora reseñamos fue compuesto por Hasslan. Cada uno de los cuatro temas que conforma el repertorio de “Q” lleva ese mismo título como si fuese una parte específicamente ubicada dentro de una idea integral; veamos ahora los detalles estrictamente musicales de estos temas.


Con sus 13 ½ minutos de duración, ‘Q – Part 1’ abre las cosas a lo grande y, de paso, se explaya como la pieza más extensa del álbum. La batería elabora con exultante entusiasmo y electrizante musculatura un poderoso swing en un tempo complejo, empujando a que los demás instrumentos vayan ingresando con la orden de crear y mantener una sinergia vigorosa. El desarrollo temático, en sus pasajes iniciales, tiende a lo parco, pero las capas, solos y ornamentos de los teclados ayudan crucialmente a que dicho desarrollo preserve una inapelable majestuosidad. Una vez madurado el cuerpo central, éste entra a tallar con un derroche de espiritualidad resolutiva. Lo que suena aquí se puede describir como una cruza entre el legado del jazz-fusion de unos WEATHER REPORT pre-75 y unos RETURN TO FOREVER de la etapa 74-76, por un lado, y el estándar del jazz-rock alimentado por la psicodelia progresiva que hallamos en varios nombres notables del nuevo milenio (ELEPHANT9, FIRE!, MACHINE MASS, los propios KROKOFANT). Dicho sea de paso, el impresionante solo de guitarra que se ensancha por doquier mientras la pieza se acerca a su ecuador marca una electrizante mezcla de los paradigmas de McLaughlin y Rypdal. Para no quedarse atrás, cuando llega el momento de lucimiento para el órgano, éste ostenta una convincente agresividad revestida de tonos sombríos. Y bueno, cuando llega el momento del diálogo entre saxo y batería, el asunto vira hacia el free-jazz. Enorme temazo para abrir un álbum que promete brindarnos más cosas estupendas, y, en efecto, ‘Q – Part 2’ sigue a continuación para perfilar y capitalizar la metralla expresiva arrojada por el tema de entrada en un viraje hacia una atmósfera un poco más cálida. De este modo, se enfoca en los colores más extrovertidos que se despliegan en el álbum entero, dentro de un encuadre sonoro y un groove bastante gráciles: varios fraseos de la guitarra se amalgaman alternadamente con los teclados y el saxo. Hay muchos aires de familia con lo que la banda compatriota ELEPHANT9 ha venido haciendo en sus últimos álbumes, aunque cabe señalar que en esta actuación específica de KROKOFANT, hay una garra más explícita. 


‘Q – Part 3’ opta por un viraje hacia el sendero de lo ceremonioso. Ofreciendo un perfecto equilibrio entre la aspereza estilizada del punk-jazz y la faceta más serena del paradigma jazz-progresivo, el ensamble se deja llevar inicialmente por un lirismo que resulta renovador frente a las vibraciones vivaces que habían imperado en los dos temas precedentes. El groove tiene, en general, algo de sensual mientras que varios pasajes armados por la triangulación de teclado, saxo y guitarra tienen algo de enigmático. Un pasaje experimental que emerge en el intermedio sirve de cimiento para el armazón de unos aires espectrales al estilo del RIO antes de que el epílogo instaure un regreso al lirismo, esta vez con un nervio notoriamente incrementado.  Al igual que la Parte 1, la Parte 3 conforma otro cénit decisivo del repertorio, mas aún queda terminar con otra pieza estupenda que se titula ‘Q – Part 4’, la cual fue diseñada para sintetizar la musculatura jovial del primer tema y la gracilidad bien perfilada del segundo. Se abre un espacio generoso para el lucimiento del órgano a poco de iniciarse la pieza, aunque, sin duda, se hace sentir la batería bastante destacada dentro del entramado grupal. Un poco más adelante, es el saxo quien se sitúa en el centro protagónico, impulsado por las agitaciones perfectamente estructuradas por la confluencia de los otros instrumentos. Como es de esperar, el grupo arma un intermedio alevosamente desestructurado desde el cual impulsa un clímax fabuloso para redondear la faena en un ejercicio de elegantes exaltaciones incendiarias. Un gran final para esta pieza y también para “Q”, una magnífica obra jazz-progresiva donde los músicos involucrados lograron concretar una excelente mezcla de sutileza atmosférica, color y vigor estilizado. 
Parece que este experimento de tocar con la alineación expandida de quinteto le gustó a KROKOFANT, pues en octubre del pasado año 2020, el trío unió fuerzas con Storløkken y Flaten en un concierto transmitido virtualmente desde el Kafé Hærverk de Oslo. Ya veremos en su momento cómo será el próximo disco de KROKOFANT, pero volverá a ser realizado por el quinteto completado con STÅLE STORLØKKEN y INGEBRIGT HÅKER FLATEN. En fin, que esta reseña llega tarde, repetimos, pero nunca es tarde para explorar y evaluar la grandeza de cualquier obra fonográfica realizada por este genial colectivo noruego. En el transcurso de poco menos de tres cuartos de hora, este ensamble pentapartito se ha prodigado genialmente en la creación de vibraciones revitalizadoras para el paradigma de la vanguardia jazz-progresiva en un desdoblamiento consistente de sortilegios sonoros: debe ser que la letra Q tiene algo magia, quién sabe. Recomendable al 500% (un 100% por cada músico involucrado).

Friday, May 07, 2021

GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR: música para el apocalipsis cívico-político

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme agrado de presentar el nuevo disco del legendario y vigente ensamble canadiense GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR, el séptimo trabajo de larga duración de su carrera: éste se titula “G_d’s Pee at State’s End!” y fue publicado el pasado 2 de abril por el sello Constellation, tanto en CD como en vinilo. Los instrumentistas que conforman la alineación de GY!BE son Aidan Girt [batería], David Bryant [guitarras eléctricas y sintetizador MG-1], Efrim Manuel Menuck [guitarras eléctricas, sintetizador OP-1 y efectos radiales], Mauro Pezzente [bajo], Michael Moya [guitarras eléctricas], Sophie Trudeau [violines y órgano], Thierry Amar [bajo y contrabajo] y Timothy Herzog [batería y glockenspiel]. El grupo incluye oficialmente a Karl Lemieux y a Philippe Leonard, proyeccionistas de filmes de 16mm, como integrantes del mismo. Este disco sucede por casi cuatro años a “Luciferian Towers” y, de varias maneras, encarna un regreso a los enfoques sonoros gestados en sus primeras grabaciones (“F♯ A♯ ∞”, “Lift Your Skinny Fists Like Antennas To Heaven” y “Yanqui U.X.O.”, entre 1997 y 2002), aunque sin renunciar a la reforzada estilización que ha marcado su línea post-rockera de forma recurrente desde el fin de su hiato entre los años 2003 y 2012. El material contenido en “G_d’s Pee at State’s End!” fue grabado en vivo en el estudio Thee Mighty Hotel2Tango, entre el 6 y el 11 de octubre del 2020. Del 12 al 18, el grupo realizó edicionesy sobremezclas, completándose el proceso de masterización poco después en el estudio Greymarket bajo el mando de Harris Newman. En palabras de los propios integrantes del grupo, la música de este nuevo álbum fue compuesta mayormente mientras todavía podía hacer giras: “después lo grabamos portando máscaras, distanciados durante la segunda ola de la pandemia. Era otoño y el sol de los atardeceres era inauditamente gordo y anaranjado. Nosotros procuramos hacer un recuento más luminoso aquí, acurrucados bajo diversos estados de malestar, preocupación y sobrecogimiento.” El grupo también expone un manifiesto severo de corte cívico y político, al igual que en su disco precedente. En el caso presente, el manifiesto es éste: “Este álbum versa sobre todos nosotros que aguardamos el final. Todas las formas vigentes de gobierno son fallidas. Este álbum versa sobre todos nosotros que aguardamos al nuevo comienzo, y está informado por las siguientes demandas: 1) hay que vaciar las prisiones; 2) hay que sustraer el poder de la policía para dárselo a los vecindarios que ella misma aterroriza; 3) hay que acabar con las guerras interminables y otras formas de imperialismo; 4) hay que regular impuestos a los ricos hasta que ellos mismos resulten empobrecidos.” Se trata de un nuevo paso dentro de la concepción posmoderna y de cercanía anarquista sobre los temas políticos y sociales que el colectivo de GY!BE siempre ha tenido como credo conceptual para sus inspiraciones musicales. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de “G_d’s Pee at State’s End!”.


Durando poco más de 20 ¼ minutos, la maratónica pieza cuatripartita ‘A Military Alphabet (Five Eyes All Blind) (4521.0kHz 6730.0kHz 4109.09kHz) / Job’s Lament / First Of The Last Glaciers / Where We Break How We Shine (ROCKETS FOR MARY)’. Todo empieza con un clima minimalista y distante atravesado por voces instructivas radiales, siendo éstas las que impulsan el arribo de efectos de sintetizador con los que se ha de reforzar el aire abstracto de este prólogo. El talante distante se torna crepuscular cuando unas notas graves de contrabajo instalan un solo denso y espartano, el mismo que anuncia con una misteriosa solemnidad el pronto arribo del primer cuerpo central, uno basado en sobrias escalas de guitarra sobre las que se habrá de sostener un denso motif en 6/8. El armazón rítmico se asienta poco antes de llegar a pasar la frontera del octavo minuto tras un crescendo onírico y muy sutil, y es ahora que la ambientación general del ensamble se torna aguerrido, añadiendo una aureola nebulosamente intensa que tiene algo de bélico. Un poco más adelante, el frenesí expresionista se acrecienta por un breve rato, gestándose con esto un puente hacia la siguiente sección que, desde su particularidad, es capaz de aportar un clímax explosivo con personalidad propia. La sección nueva a la que nos referimos antes se explaya en un groove más cadencioso, muy propio de lo que el ensamble de GY!BE hacía en sus tres primeros discos, ya clásicos perennes del post-rock: una mezcla de los estándares Floydiano y Crimsoniano con un enfoque cinematográfico y un empleo estratégicamente disperso de los desarrollos melódicos. Para los últimos minutos, el enclave ceremonioso ya instaurado se torna contemplativo y sereno: tras los últimos embates de los guitarreos y el violín, algunos disgregados efectos percusivos marcan el final de la pieza. Algo así como un cántico simbólico a los últimos instantes en los que el Sol se deja ver en el crepúsculo. Una vez terminada toda esta esplendorosa aventura sonora, llega el turno de ‘Fire at Static Valley’, una pieza centrada sistemáticamente en un lirismo envolvente donde lo onírico y lo furioso parecen fusionarse como una sola corriente de turbias aguas comunicativas. Los sutiles punteos de una de las guitarras y las elegíacas líneas del violín dirigen el constante refuerzo del motif central mientras los dos percusionistas sostienen al bloque general con un swing tanático y parco. 


La segunda mitad del álbum comienza con otro mamut musical cuatripartito, esta vez ocupado un espacio de 19 ¾ minutos; se trata de ‘«GOVERNMENT CAME» (9980.0kHz 3617.1kHz 4521.0 kHz) / Cliffs Gaze / Cliffs’ Gaze At Empty Waters’ Rise / ASHES TO SEA Or NEARER TO THEE’. Al igual que la otra pieza monumental del álbum, efectos sonoros dan inicio al tema, esta vez, con voces callejeras que suenan como emanadas de un paraje fantasmagórico. Una vez que las guitarras y el violín dan inicio a la intervención instrumental, todo se inicia con un flujo libre donde las aleatorias intervenciones de las baterías y los bajos brindan sólidos recursos deconstructivos a esta sección inundada por un aire expectante. Al poco rato se instala un motif reconocible al modo de un blues psicodélico en clave típicamente post-rockera. A poco de pasada la frontera del séptimo minuto y medio, mientras se preserva el tempo, los guitarreos transitan hacia unas vibraciones más oscurantistas. Pasando de este modo de un espíritu contemplativo a otro pesimista y agrio, el terreno está preparado para que se sienten los cimientos de una próxima sección minimalista de talante cósmico poco antes de llegar a la frontera del décimo primer minuto. Ahora parece que todo evoca al paradigma exploratorio de los primeros años de TANGERINE DREAM y KLUSTER mientras los mantos sonoros ostentan una especie de perturbación celestial mientras explora los espacios más cavernosos de su faceta introspectiva. En algún momento, cuando emergen unos calmados arpegios de guitarra, se va gestando una última sección que no vemos venir, una muy vibrante y fulgurosa que mezcla el vigor mecanicista de NEU! y la densidad arrolladora de MOGWAI. Tanto la personalidad jovial del motif en curso como el entusiasta swing creado para la ocasión apuntan hacia los sueños de celebración de un triunfo futuro, una magnificencia que nos aguarda en el horizonte cercano. Los efectos de campanas jubilosas que surgen en los instantes finales refuerzan esta intuición. Una vez acabada esta segunda suite, cuando todavía resuena en nuestras mentes el eco de ese jolgorio, emerge ‘OUR SIDE HAS TO WIN (For D.H.)’ como cierre del repertorio del álbum. Sin intervenciones percusivas de ningún tipo, todo el esquema sonoro queda en manos de las capas evocadoras de las guitarras duales, el violín y el contrabajo. En cuanto a lo propiamente estructural, este epílogo del disco ostenta unas tonalidades fluviales donde las notas van sosteniéndose a lo largo de su imparable flujo; en cuanto a su espiritualidad, se trata de un despliegue de matices elegíacos donde se enmarañan los hilos de la nostalgia y de la introspección.

Todo esto fue “G_d’s Pee At State’s End!”, la banda sonora para la hecatombe cívico-política que la gente de GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR percibe como herencia perpetua y peligrosa del ideal político moderno. En cuanto a lo estrictamente musical, se trata de un álbum que combina perfectamente la musculatura ácida y oscurantista de la primera etapa con las inquietudes introspectivas exploradas en los enfoques predominantes que se plasmaron en ésta, su segunda etapa. Un gran trabajo fonográfico que mantiene a este colectivo como una figura señera dentro de la historia y el presente del rock vanguardista en su vertiente post-rockera.
 
 
Muestras de “G_d’s Pee At State’s End!”.-
A Military Alphabet (Five Eyes All Blind) (4521​.​0kHz 6730​.​0kHz 4109​.​09kHz) / Job’s Lament / First Of The Last Glaciers / Where We Break How We Shine (ROCKETS FOR MARY): https://godspeedyoublackemperor.bandcamp.com/track/a-military-alphabet-five-eyes-all-blind-45210khz-67300khz-410909khz-job-s-lament-first-of-the-last-glaciers-where-we-break-how-we-shine-rockets-for-mary
OUR SIDE HAS TO WIN (For D​.​H​.​): https://godspeedyoublackemperor.bandcamp.com/track/our-side-has-to-win-for-d-h


Wednesday, May 05, 2021

La edición definitiva del primer sueño musical de CELESTE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Tenemos hoy la estupenda ocasión de echar una mirada atrás a una página muy especial de la historia de la primera generación progresiva italiana: la página escrita por el grupo CELESTE con la música contenida en el trabajo homónimo originalmente publicado en el año 1976. El colectivo encargado de grabar este clásico del prog pastoral estaba conformado por Mariano Schiavolini [guitarras acústica y clásica, violín, voz y coros], Leonardo Lagorio [pianos acústico y eléctrico, espineta, flauta, saxos tenor y alto, mellotrón, sintetizadores Eminent, ARP Odyssey y 2600, y coros], Giorgio Battaglia [bajo, pedales bajos, guitarras eléctrica y pedal steel, xilófono y coros], Ciro Perrino [batería, percusión, flauta, flauta dulce, mellotrón, xilófono, voz y coros]. El pequeño sello Grog Records se hizo cargo de publicar “Celeste”, con todo el material incluido allí habiendo sigo grabado dos años antes, y a tres años de sus respectivos procesos de composición antes de entrar al Studio G. Muchas veces se la daba a “Celeste” el título alternativo extraoficial de “Principe Di Un Giornio” al igual que la canción que lo abre, por lo que cuando llegó la hora de que Ciro Perrino – el único integrante sobreviviente y activador de la actual fase de renacimiento de CELESTE – preparara una reedición especial con bonus tracks, ésta recibió el título de “Principe De Un Giorno – The Definitive Edition”. La publicación de este ítem estuvo a cargo de Mellow Records a mediados de julio del año 2020, y realmente se trata de una edición definitiva porque ilustra la historia de la banda, todos los aspectos truncos de su sueño estético, e incluso trae curiosos bonus tracks en inglés que muestran la intención del grupo de realizar una versión destinada al gran mercado foráneo, además de un par de piezas que se grabaron para este álbum de debut pero que no entraron en su momento.

 
 
   
Entremos más en detalle en los primeros tiempos del colectivo de CELESTE. El grupo nació como tal en setiembre de 1972 en San Remo, tras la desintegración del grupo IL SISTEMA, donde estuvieron Ciro Perrino y Leonardo Lagorio. El primero, mientras aún seguía en la banda, dedicaba tiempo a la retoma de sus estudios de piano, flauta, oboe, sintetizador y composición, mientras que el segundo pasaba una breve temporada en la recién nacida banda MUSEO ROSENBACH. Tras salir de ésta, Lagorio se reencontró con Perrino y ambos acordaron crear un nuevo proyecto musical donde se explorara a fondo los elementos acústicos y académicos que les interesaban. La idea era crear una música progresiva que estuviese impregnada de espiritualidad mediterránea mientras se enfocaba hacia una fusión entre lo pastoral y lo clásico. Perrino tuvo la idea de quitar el bombo y los rototoms de su batería para que la batería operara más como ornamento percusivo y menos como un instrumento de rock. También estuvo a cargo de buscar otros músicos interesados en formar parte de este proyecto en la Escuela de Música Ottorino Respighi de San Remo, y fue así que se contactó con Mariano Schiavolini, quien pronto se reveló como uno de los compositores más prolíficos de la naciente banda. Además de ser violinista y guitarrista, también era un diestro clarinetista. Lagorio se hacía cargo del piano, la flauta, el saxo y el Moog, mientras que Perrino alternaba roles de percusionista, flautista y mellotronista, además de crear efectos de sonido con su recién comprado sintetizador Davoli. Por medio de audiciones, el trío conoció al bajista Giorgio Battaglia, quien se haría cargo de aportar grooves a las composiciones de la banda. Como el cuarteto quería expandir aún más su paleta sonora a fin de darle una mayor profundidad melódica a sus ideas musicales, convocó también al cellista Riccardo Novero y al jovencísimo Marco Tudini (con solo 14 años de edad) para que aportara también flauta, saxo y percusiones. El grupo no tenía nombre, pero ya tenía composiciones, salas de ensayo y amigos que se quedaban admirados por la belleza del creciente catálogo del sexteto: dichos amigos fueron prestos a señalar que la línea del grupo era folk-sinfónica.
 
En unas gratas ocasiones, el músico Vittorio Di Scalzi (del afamado grupo NEW TROLLS) curioseó en los ensayos de la joven banda y hasta se puso a tocar partes de guitarra acústica con los integrantes. Otra visita grata fue la de Luciano Cavanna, viejo colega de Perrino y Lagorio en IL SISTEMA, quien les mostró una composición de inspiración bíblica, la cual, a su vez, inspiró al grupo para que focalizara su sonido dentro de un esquema más lleno. Un amigo de la banda fue el que señaló que el sonido de la banda parecía evocar el manto celeste de un pálido y limpio cielo luminoso… Y de aquí surgió la idea de bautizar a la banda como CELESTE. Acto seguido, se le ocurrió a la banda buscar un vocalista, pues se consideraba que debía haber una persona con solvente registro vocal para que pudiese cantar con la debida energía las letras escritas por Perrino para las composiciones de Schiavolini y Lagorio. Con la decisión de que la persona a cargo del liderazgo vocal tenía que ser una mujer, y sin poder encontrarla en Italia, el grupo se mudó brevemente al Reino Unido para realizar audiciones: fue allí que conocieron a Nikki Berenice Burton y la integraron a la banda. Ahora las letras tenían que ser en inglés, y la propia Burton, que tenía aspiraciones de cantautora, pudo proveer las letras con relativa facilidad. El grupo se contactó con el bajista de THE ANIMALS Chas Chadler, no para reemplazar al bajista actual, sino para ver si estaba interesado en apoyar a CELESTE fuera de Italia. Esto último no se concretó, por lo que el ahora septeto regresó rápidamente a Italia. Era el verano de 1974 cuando los CELESTE fueron invitados a formar parte de un festival en Imperia, pero poco después de esta presentación pública, Burton decidió volver a su país para retomar su recién iniciada carrera solista. De todas formas, antes de este suceso, el grupo pudo grabar maquetas de ensayo en el Studio G de Génova, y el sexteto remanente decidió quedarse en la ciudad para aprovechar las ventajas de dicho estudio y, de paso, terminar de componer, arreglar y grabar maquetas de lo que habría de ser su disco debut. El Studio G estaba ubicado en una vieja estructura de una iglesia. En cuanto a la responsabilidad vocal principal, se decidió que Perrino, siendo el autor de las letras, fuese el primer cantante. En italiano, por supuesto. Las sesiones de grabación comenzaron en 1974 y demoraron prácticamente todo el año, contando con Aldo De Scalzi y Renzo Cochis (baterista de J.E.T.) como ingenieros de sonido. Haciéndose todos buenos amigos, De Scalzi pidió a Lagorio y Perroni que tocaran en algunas piezas del primer álbum de la entonces recién nacida banda PICCHIO DAL POZZO. El material completo de “Celeste” tatardó en publicarse hasta que el pequeño sello Grog se fijó en la banda y mostró un momentáneo interés por lanzarlo al mercado: fue enero de 1976. Mientras tanto, el grupo tuvo algunas ocasiones para tocar en vivo, principalmente en festivales; uno de ellos fue el Primo Incontro Di Musica Pop en el Teatro Rossini de Imperia, el 18 de agosto de 1975. A veces, CELESTE tuvo que tocar como trío pues Schiavolini tenía que prepararse para sus exámenes de la academia de música, por lo que Perrini se enfocó principalmente en la batería.  
 
 

Vayamos ahora al repertorio mismo de este clásico. ‘Principe Di Un Giorno’, que es para muchos la canción paradigmática de CELESTE, abre el álbum con un esplendor envolvente y absorbente, comienza con un ensoñador y etéreo preludio de mellotrón sazonado con algunas líneas de violín, a la cual le sigue un primer cuerpo central de corte bucólico donde el canto delicado y elegante se engarza muy bien con la base acústica, grácilmente colorida con hermosos pasajes de flauta. La sección final consiste en un nuevo pasaje pastoral con un rol más atenuado para las percusiones y con sucesivos solos de flauta y saxo, tras los cuales llega un cierre de mellotrón que exhibe la misma majestuosidad con que se había iniciado la canción. Luego sigue ‘Favole Antiche’, una de las dos piezas del álbum que supera los 8 minutos de duración. Su apertura de sintetizadores con tenor cósmico pronto abre paso a una nueva exhibición de lirismo bucólico, aunque, esta vez, enfocada en una exuberancia mucho más pronunciada debido a las múltiples variantes temáticas (que van desde lo renacentista a lo barroco, y de allí a lo romántico), la importante presencia de los teclados en algunos pasajes estratégicos, los efectivos ornamentos aportados por las maderas y la percusión tonal, y, en la última sección, un hermoso solo de piano. La inclusión de arreglos corales y ruidos de conversación añaden vibraciones solemnes al asunto. La otra es ‘Giochi Della Notte’, que abre el lado B del álbum. Al igual que ‘Favole Antiche’, establece un esquema sofisticado centrado en diversidades temáticas y de atmósferas que transitan fluidamente entre las exploraciones bucólicas y el sinfonismo. Los momentos de serenidad sonora se sostienen principalmente por la labor de las guitarras acústicas, pero a lo largo del camino nos topamos con envolventes y dinámicas orquestaciones de mellotrón, solos de flauta y saxo, adicionales bases armónicas de teclado. En algún momento, el piano asume un rol protagónico en solitario para despacharse en un breve interludio de carácter romántico, tras lo cual el ensamble regresa en pleno para desarrollar un ensoñador ejercicio de evocaciones sinfónicas. La última sección retorna de lleno al discurso del folk, con algunos fraseos sobrios de guitarra eléctrica que impulsan un espíritu de cálido jolgorio.
 
Entre estas dos piezas se sitúa ‘Eftus’, una sencilla balada bucólica que a lo largo del camino halla ocasionales recursos de sofisticación por vía de un arreglo renacentista perpetrado por el engranaje de sintetizador y percusión. El colorido aportado por la flauta ayuda crucialmente al efectivo realce de la gracilidad melódica esencial para la pieza. Aldo Di Scalzi aparece como invitado en los arreglos vocales, dicho sea de paso. ‘La Grande Isola’ se hace eco del vitalismo delicado que se vertió generosamente en las dos canciones más largas y lo condensa en un espacio un poco más pequeño, aunque sin dejar de abrir algún que otro espacio a palaciegos despliegues de esplendor progresivo bajo la guía de los teclados. Esto es particularmente notable en el epílogo, donde el solo del ARP 2600 despliega una inapelable majestuosidad. Las infaltables flautas – casi siempre operan a dúo – están allí para expandir los colores inherentes a las secciones más calmadas. Las dos últimas piezas de “Celeste” son ‘La Danza Del Fato’ y ‘L’Imbroglio’. La primera de ellas, tras un inicio de tenor cósmico, instaura un cántico extrovertido que se maneja con lírica serenidad; la segunda ostenta aires de festividad renacentista, resultando muy simpáticos los arreglos de flauta y percusión que enfatizan algunos momentos cruciales del desarrollo melódico. Una despedida con sabor a celebración del disfrute vivido que incluye una nueva participación de Di Scalzi en los farsescos arreglos vocales. Todo esto es lo que nos brinda el repertorio oficial de este disco homónimo de debut de CELESTE. A pesar del poco éxito y comercial y aun menor apoyo del sello comercial que los acogió, los integrantes de la banda siguieron un poco más adelante con el proyecto. Estimulados por algunos elogios recogidos en la prensa musical de aquel entonces, así como por los cambios generales en la escena musical, CELESTE reformuló su propuesta musical para virar hacia un sendero jazz-rockero de base progresiva. Con el ingreso del baterista Francesco “Bat” Dimasi, armando una eficaz dupla rítmica con Battaglia. Por su parte, Perrino limitó su rol percusivo y decidió centrarse en los teclados, el sintetizador, la marimba y la flauta, además del canto; Schiavolini añadió aportes con el sintetizador Eminent además de sus guitarras acústica y electroacústica; y Lagorio se hizo cargo de los saxofones, la flauta y el piano eléctrico Wurlitzer. Así las cosas, entre la primavera de 1976 y la primera mitad del año 1977, el grupo compuso nuevo material que se distanciaba del estilo del primer álbum, algo más sofisticado, a la vez que preservaba la sensibilidad melódica y el gusto por lo atmosférico. El sello Grog seguía terco en su indiferencia por lo que hacía o no hacía el ahora quinteto, por lo que el grupo, tras tener algunas actividades tocando en festivales e invertir la mayor parte del tiempo en ensayos en el estudio de grabación de Perrino, decidió disolverse antes de que el año 1977 llegara a su fin.
 

Tal como lo mencionamos en los primeros párrafos de la presente retrospectiva, existen versiones inglesas de varias composiciones de la banda mientras aún no concretaban un contrato de grabación. De aquí provienen algunos de los bonus tracks de esta edición especial: ‘Prince Of One Day’, ‘Ancient Fables’, ‘Far White Halo’ y ‘The Merchant’, además de una versión instrumental de ‘Aftus’ y un nuevo instrumental titulado ‘Fireflies In The Grass’. Respecto a los cinco primeros temas mencionados, cabe señalar que los esquemas y arreglos instrumentales son más breves que los plasmados posteriormente en el álbum original. En cuanto a ‘Fireflies In The Grass’, se trata de una delicada y cristalina fantasía pastoral donde los duetos de guitarras acústicas y de flautas exhiben un paisaje ensoñador que porta una magia relajante. Los suaves ornamentos del sintetizador Eminent sirven para realzar el lirismo reinante. Los demás bonus tracks son ‘Boswellia Sacra’, ‘Nora’ y una versión instrumental de ‘Favole Antiche’ donde Marco Tudini se hacía cargo de la flauta. Concentrándonos en los dos primeros bonus mencionados, son piezas grabadas para el álbum pero que fueron descartadas a última hora. ‘Nora’ tuvo una resurrección oficial en el repertorio de “Il Principe Del Regno Perduto”, el épico álbum que los reformados CELESTE hicieron el pasado año 2020; en la versión primeriza aquí mostrada, exhibe un colorido juguetón y vivaz de inspiración juglar. Francesco “Bat” Dimasi se hace cargo de la batería. Lo más novedoso para nosotros es ‘Boswellia Sacra’, una pieza señorial que despliega unos cálidos aires palaciegos en base a la tríada fundante de las escalas de piano, las minuciosas capas orquestales de los teclados y el swing sobriamente saltarín de la batería. Todo esto es lo que se nos ofrece en “Principe De Un Giorno – The Definitive Edition”, una perspectiva completa de lo que significó la gestación del homónimo disco debut de CELESTE para la continuidad del ideal progresivo dentro de la escena musical italiana de los 70s. Cabe señalar que, en el año 2010, el sello AMS Records publicó una caja de 4 CDs que incluye este disco y sus bonus tracks, más material de IL SISTEMA y de un grupo posterior creado por Ciro Perrino llamado ST. TROPEZ, el cual se denomina “Celeste 1969 • 1977 The Complete Recordings”. Sea cual sea la reedición ampliada que uno tenga, siempre es lo mas conveniente a la hora de no solo disfrutar de “Celeste”, sino también de comprender sus motivaciones estéticas y averiguar su desarrollo. Éste fue el punto de partida oficial de la aún vigente leyenda de CELESTE.
 
 
Muestras de “Celeste”.-
Principe Di Un Giorno: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/principe-di-un-giorno
Favole Antiche: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/favole-antiche
Giochi Della Notte: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/giochi-nella-notte
Far White Halo: https://www.youtube.com/watch?v=LGiWJZNukj8
Fireflies In The Grass: https://ciroperrino.bandcamp.com/track/fireflies-in-the-grass-2
Boswelia Sacra: 
https://ciroperrino.bandcamp.com/track/boswellia-sacra

  

Sunday, May 02, 2021

Decimocuarto catálogo de aciertos progresivos del ensamble FRENCH TV

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos complace enormemente, hasta sublimemente, presentar el nuevo trabajo fonográfico del ensamble avant-progresivo estadounidense FRENCH TV, el mismo que se titula “All Our Failures Are Behind Us”. A menos de un año después del disco anterior, el doble álbum “Stories Without Fingerprints”, este ensamble sabe organizar sus asuntos muy bien a través de estos tiempos pandémicos para mantenerse como una fuerza activa dentro de la escena progresiva estadounidense, así como una entidad veterana dentro del espectro internacional del rock artístico. Los FRENCH TV no pierden el tiempo en la labor de ser lo que son, una asociación de personas con coherente vocación para el arte de la música. El nuevo disco fue grabado y mezclado en diversas sesiones realizadas en el estudio Louisville Recording Arts, en el último tramo del año pasado y a inicios del presente año 2021. Asentado en Louisville, Kentucky, este grupo opera actualmente con la alineación de Mike Sary [bajo, loops y simples], Katsumi Yoneda [guitarras], Patrick Strawser [teclados] y Jeff Gard [batería]. El cuarteto vigente se benefició de las colaboraciones ocasionales de Warren Dale [maderas y acordeón], Ludo Fabre [violín] y Apolline Pailler [canto]. El primero de ellos es un magistral multinstrumentista que formó parte de la banda en los primeros años del milenio, haciéndose presente en tres discos: “The Case Against Art” (2001), “Pardon Our French” (2004) y “This Is What We Do” (2006). Este nuevo disco salió al mercado de forma independiente el pasado 20 de abril, y promete erigirse en una de las ofertas progresivas más notables del año… aunque bien es verdad que siempre decimos lo mismo sobre cada nuevo disco que nos brindan Mike Sary & co. En todo caso, vale la pena apuntalar que el ensamble ha decidido reforzar su preferencia por el discurso jazz-progresivo, tal como ha venido haciendo en el bloque de sus cuatro últimos álbumes. Como es natural, el disco que hoy reseñamos fue publicado por el sello Pretentious Dinosaur Records, dirigido por el propio Sary. En cuanto a la autoría de los seis temas contenidos en “All Our Failures Are Behind Us”, está acreditada colectivamente a todos los integrantes del cuarteto junto a Dale y Fabre; repasemos ahora los detalles de cada uno de ellos.
 
Los primeros 6 ¾ minutos del álbum están ocupados por ‘Desire And Consequence’. Una breve secuencia de capas cósmicas de sintetizador a lo JAN HAMMER funge como prólogo para un extrovertido y vivaracho cuerpo central plenamente situado en una encrucijada entre el paradigma de HAPPY THE MAN y el estándar de los WEATHER REPORT de la etapa 77-82. Las variantes de compás fluyen con compacta naturalidad, siendo así que tanto en los pasajes más ágiles como en los más relajados se explaya un recurrente caleidoscopio de tonalidades vitalistas. Ya de entrada, el teclista nos brinda algunos de los mejores solos de sintetizador de todo el álbum. Luego de este refulgente inicio de las cosas sigue el no menos radiante tema titulado ‘The Secret History Of The Fez’, el cual recalca las oscilaciones y sonoridades centrales de la pieza de apertura, pero esta vez con un halo un poco más incrementado de sofisticación estructural. El vuelo compositivo se evidencia aquí más ambicioso, añadiendo algunas travesuras atonales de tenor Zappiano a la activa mezcla de estilizaciones prog-sinfónicas y elegancia jazz-rockera. Sin duda, la destacada presencia del violín en numerosos parajes del desarrollo temático (más la de algunos ornamentos de percusión tonal) ayuda a realzar la majestuosidad esencial de este tema, el cual termina con un epílogo etéreo al estilo de A TRIGGERING MYTH. Ya tenemos un cénit decisivo para el disco integral. El tercer ítem del álbum se titula ‘Los Idiotas’ (sí, así en español) exhibe un juguetón retorno a la faceta dadaístamente circense de la banda, la cual nunca desaparecerá del todo. RIO jovial que destila una extravagante amabilidad y un bizarro sentido de la deconstrucción melódica, a la par que va hilando diversos motivos reconocibles a través de variadas instancias de expresividad, garra y soltura. La música refleja, a la vez, la inocencia lúdica de un espíritu libre y el descaro inconsciente del inconformista. El enfoque persistentemente jazzero que aporta la batería ayuda al bloque sonoro a concretar los vericuetos sonoros con una excelsa gracilidad. Otro momento culminante del disco. ‘Sadly, Time Travel Is Not An Option’ se enfoca en una mezcla de la intrincada magia del tema precedente y la atmósfera refinadamente señorial del segundo. El espíritu de los motifs centrales alterna pasajes nebulosos con otros que destilan una pletórica gracilidad.
 
Durando más de 9 ½ minutos, ‘From Trunk To Tail’ es el tema más extenso del álbum. Comenzando con un breve prólogo sigiloso, pronto la pieza empieza a hilar diversos motivos marcados por variadas atmósferas y esquemas rítmicos, lo cual permite al grupo, por enésima vez, lucir sus galones en el arte de hacer collages sonoros osados que no pierden un ápice de integralidad interna. Varios pasajes son realmente amables, exhibiendo una calidez lírica sobre esquemas jazz-progresivos perfectamente perfilados. Otra vez es el violín quien funge como colega sumamente confiable para que la guitarra y el sintetizador, en sus muchos momentos de lucimiento, lideren el multivalente desarrollo temático. Desde RETURN TO FOREVER hasta CAMEL, pasando por HAPPY THE MAN y NATIONAL HEALTH, el ensamble retoma algunos grooves propios de sus discos de fines de los 90s dentro de su esquema sonoro actual. Este penúltimo ítem del álbum encarna un cénit definitivo del mismo. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘The ¡ÓXÖ! Lesson’, que es, a todas luces, el tema más plagado de matices etéreos de todo el disco. El talante crepuscular del desarrollo melódico y las diversas estructuras cadenciosas que realiza la dupla rítmica enfilan la expresión de un predominante clima reflexivo para el bloque instrumental, lo cual se emparenta directamente con los temas #1 y #5 del álbum. Dicho esto, también cabe indicar que también hay unos pasajes presurosos que añaden una oportuna diversidad al asunto. FRENCH TV y “All Our Failures Are Behind Us” son, en nuestro balance final, dos nombres que tienen que ser anotados con letras grandes y doradas dentro de nuestras agendas melómanas progresivas del presente año 2021. Este ensamble no ha perdido ni una partícula de su maestría para crear música progresiva aventurera de gran nivel y excelente espíritu aventurero. Un disco totalmente recomendable para cualquier fonoteca actualizada de rock artístico: es un catálogo de aciertos progresivos de FRENCH TV, un grupo que nos tiene acostumbrados a tirar al centro de la diana con cada disco que gesta.


Muestras de “All Our Failures Are Behind Us”.-
The Secret History Of The Fez: https://frenchtv.bandcamp.com/track/the-secret-history-of-the-fez
Los Idiotas: https://frenchtv.bandcamp.com/track/los-idiotas
From Trunk To Tail: https://frenchtv.bandcamp.com/track/from-trunk-to-tail