Wednesday, December 31, 2025

MIRTHRANDIR: candil del año 1976 y retorno lunar del año 1998


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

El 19 de diciembre de 2025 se realizó un milagro en Bandcamp: la publicación de “Luna”, el disco de retorno del legendario grupo progresivo estadounidense MIRTHRANDIR, el cual había sido efectivamente grabado en… 1998. O sea, hemos esperado más de dos decenios para que esto pudiese mostrarse al mundo. Con composiciones del guitarrista Alexander Romanelli, quien se hizo acompañar por sus viejos colegas James Miller [bajo], Simon Gannett [teclados] y Robert Arace [batería], además del vocalista entrante Jamie DeMarco, MIRTHRANDIR se equipó para una resurrección con la cual se perpetuara el legado de su disco del año 1976 “For You The Old Women”. Ese trabajo que supuso un referente de versatilidad melódica y garra rockera bajo el estilizado estándar progresivo, fue gestado por Romanelli, Miller (quien también tocaba flauta), Gannett (órganos Hammond y Farfisa, piano, piano eléctrico Fender Rhodes y sintetizador Mini-Moog), Arace, el otro guitarrista Richard Excellente y el cantante-trompetista John Vislocky III. Ya en aquel entonces era Romanelli el compositor más prolífico de este grupo fundado en Nueva Jersey el año 1973. El debut sobre los escenarios del sexteto original tuvo lugar el 4 de diciembre de 1974 en el Rahway Theater (ahora llamado Union County Art Center).* Otras anécdotas significativas son que el grupo tiene su nombre por una fallida trasnscripción del nombre de Mithrandir, uno de los nombres del brujo Gandalf en El señor de los anillos de TOLKIEN; MIRTHRANDIR se redujo a quinteto cuando Excellente se fue antes de la culminación de la grabación del primer álbum, quedando fuera de uno de sus temas; los músicos solían subirse a una montaña rusa de uan feria de atracciones en Coney Island para agitar las mentes y pensar en nuevas ideas musicales cada vez que había un bloqueo creativo. El material contenido en “For You The Old Women” en los Vantone Sound Studios en 1975, estando Vincent Cass y Peggy Guidice a cargo de las labores de ingeniería de sonido. La portada es de la autoría de Patrick Milbourn y la contraportada, de Harry Meisel. El disco fue publicado de forma independiente y estuvo a la venta, principalmente, en el circuito local, por lo que no fue un éxito comercial. Con la invasión de las redes virtuales, se convirtió en una pieza de colección, con lo cual, el sello Syn-phonic produjo la reedición de 1992 poniéndole una portada nueva. En el año 2024, el sello francés PQR-Disques Plusqueréel hizo una reedición de vinilo con la portada original.


Para el CD de Syn-phonic, la remezcla se hizo en los Waterfront Studios de Hoboken, Nueva Jersey, mientras que la masterización se realizó en los Trutone Studios. La nueva portada es de la autoría de John Modzelewski. Hay que notar que el orden de las canciones varía un poco: por ejemplo, la canción que abre el lado B del lado B se puso ahora al inicio del disco. Bueno, ya es hora de revisar el repertorio de este tesoro progresivo de 1976.** El puntapié inicial del disco lo pone el instrumental ‘Number Six’. Tras una delicada introducción dual de flauta y trompeta, poco a poco se integra el colectivo para transformar esta inicial aureola pastoral en algo más fastuoso en términos sinfónicos, gestándose así una labor muy refinada de orquestaciones.  Con la ulterior ilación de dos motivos rockeros resueltamente sofisticados, el viaje termina con un robusto esplendor que, de a pocos, aterriza en una ambientación etérea. ‘Light Of The Candle’ sigue a continuación para plasmar un dinamismo ágil y frontal donde todo funciona como un reloj: la bien afiatada dupla rítmica sostiene la luminosidad inherente al desarrollo melódico creado para la ocasión, estando los teclados al servicio del color mientras las guitarras portan el punche. Incorporando elementos de jazz-rock y funk a una labor combinada de sinfonismo y hard rock (no muy diferente de la banda compatriota FIREBALLET), la agilidad reinante ostenta un halo muy llamativo donde las vibraciones optimistas, hasta celebratorias, se sueltan con total naturalidad. Tras los golpes conclusivos de esta muy marchosa canción emerge ‘Conversation With Personality Giver’, canción signada por una sofisticada ingeniería melódica donde los alternados piuntos de destaque de la guitarra y los teclados apoyan eficazmente el colorido general del vitalista desarrollo musical: muy a lo YES (en consonancia con la banda compatriota LIFT) y también con guiños a GENTLE GIANT. Los recursos sonoros saben mantener una coherencia integral a través de los cambios de ambiente y las fluctuaciones de los sofisticados esquemas rítmicos que se van hilando.


La segunda mitad del disco se abre con la suntuosa pieza titular. ‘For You The Old Women’ prosigue por la senda del tema #3 para aumentar la complejidad y la suntuosidad. La arquitectura es más pomposa, abierta a una acentuación de los contrastes; también hay un general incremento de la acidez en los parajes más aguerridos, junto a una consistencia un poco menos sólida en la arquitectura íntegra. A despecho de esto último, cabe destacar los peculiares colores que aporta la trompeta a los matices propios del ensamblaje de las guitarras duales y los teclados. También es efectivo el tenor solemne que inunda al último tercio. En general, la composición revela influencias de GENTLE GIANT y GENESIS, además de algunos factores disruptivos livianamente Zappianos. A propósito, esta canción titular está dirigida hacia el sadismo moralista de las viejas chismosas. ¡Toma ya! Durando casi 15 minutos, ‘For Four’ cierra el repertorio con una capitalización envolventementge épica de la magnificencia concretada en las dos canciones precedentes. Al dejarse llevar por una constante aura de solemnidad, los sucesivos índices melódicos oscilan entre la espiritualidad contemplativa y la densidad moderada de una manera muy compacta. Hay pasajes armados como marchas de bolero orquestal con un filtro Genesiano-Crimsoniano, otros centrados en fulgores barrocos donde la banda vuelve a explotar su veta extrovertida, además de algunos puentes delineados por un convincente punche rockero que, ora son de talante estilizado, ora son enfocados en Gentiles contrapuntos. La disolución de la primera generación de MIRTHRANDIR tuvo lugar un año después del lanzamiento de este disco, pero, como indicamos al inicio de esta doble reseña, todavía habían cuentas pendientes en el plan de las Parcas del Rock. Con un quinteto remodelado al 80%, MIRTHRANDIR volvió al ruedo con la serie de nuevas composiciones de Romanelli para concretar el disco “Luna” en la segunda mitad de los 90.

 

Durando poco menos de 6 ¼ minutos, ‘Yore Touch’, abre el repertorio con convicción dentro de varios estándares del rock progresivo: climas envolventes, actitud ceremoniosa, claridad melódica trazada bajo el patrón sinfónico. Se siente muy al estilo de GENESIS lo que suena aquí, un vitalismo explícito que se manifiesta con un esplendor estilizado y un manejo cuidadoso del sereno esquema rítmico a través de lso cambios de atmósfera; en medio de las gruesas orquestaciones de los teclados, los fraseos y solos de la guitarra saben hacerse notar. El predominio de lo solemne delinea a pulso firme la espiritualidad expresiva de la canción. Luego sigue la dupla de ‘Inner Voice’ y ‘Mistry’, dos canciones de menos duración que sirven para que el grupo siga haciendo gala de su vigor resucitado. El primero de estos temas mencionados es ágil en su ostentación de un dinamismo llamativo donde el patente punche rockero se beneficia de unos arreglos globales bastante señoriales. El canto tarda un poco en entrar, siendo así que su presencia es más como un matiz dentro del gran entramado sonoro. El groove básico de esta pieza nos recuerda, en parte, a SPOCK’S BEARD y a los RUSH de la primera mitad de los 80. En lo referente a ‘Mistry’, se trata de un instrumental situado sobre un swing más ligero: el recurrente groove marchoso es afín a lo que encontramos en muchas instancias de eso que se suele denominar neo-prog. ‘Mimosa Morning / End Of The Day’ es el ítem más extenso del repertorio con su espacio de cerca de 9 minutos. Comenzando con un pasaje pastoral que ostenta sus vibraciones reflexivas asentadas con un lirismo cándido, pronto se abre paso el cuerpo central, el mismo que se explaya en un romanticismo dramático. La suntuosidad del contexto permite a la banda dejarse llevar por sus inquietudes más sofisticadas, siendo así que a mitad de camino la composición vira hacia una intensificación rockera donde hay espacio para algunos solos alternados de guitarra y órgano: de este modo, se organiza una sección final bastante luminosa.  


‘Runway’ es, al igual que el tercer tema del álbum, un instrumental bastanet animado. Las pistas de guitarra tienen suficiente nervio como para gestar una equilibada contraparte a las capas y armonía de los teclados; mientras tanto, la dupla rítmica desarrolla un muy eficaz ejercicio de dinamismo al estilo Yessiano. La coda integra un muy gentil índice folclórico. El cierre del disco viene con su segunda canción más extensa, ‘Another World’, la cual se caracteriza por su muy cordial manera de exhibir sus inclinaciones existencialistas. Las primeras palabras del canto asientan el swing primordial de la canción, con lo cual se calibra instantáneamente el bloque sonoro a ser elaborado colectivamente. El enlace entre la tradición prog-sinfónica de primera generación y el así llamado neo-prog es manejado con cristalina elegancia por el ensamble: los solos y ornamentos de los sintetizadores se explayan fluidamente a lo largo del desarrollo temático hasta que se produce un giro a poco de pasada la frontera del quinto minuto. Una nueva vivacidad entra a tallar sobre una ingeniería rítmica moderadamente compleja, este nuevo fulgor saca al frente una resolución bastante magnética, siendo así que el solo de guitarra que se explaya a lo largo del fade-out opera como un genuino embajador del explendor colectivo. Todo esto fue lo que se nos brindó en el que fue el regreso al ruedo de MIRTHRANDIR: “Luna” es un disco atractivo cuyo punto fuerte reside mayormente en la elegancia de los arreglos y las ejecuciones; aunque no iguala esa grandeza peculiar de “For You The Old Women”, tiene suficiente atractivo musical como para merecer un lugar dentro de cualquier buena fonoteca de rock artístico. Para finalizar esta doble reseña, la dedicamos a la memoria de Alexander James Romanelli (8 de abril de 1954 - 3 de julio de 2025), Muchas gracias a él y a toda la gente que pasó por las filas de MIRTHRANDIR por haber honrado con tanto ingenio y tanta pasión al ideal del rock progresivo. 


Muestras de “For You The Old Women”.-

Muestras de “Luna”.- 

Éste y otros detalles interesantes son presentados en esta reveladora entrevista a Simon Gannett y Mr. John Vislocky junto al integrante de ADVENT Alan Benjamin, quien integró la versión de MIRTHRANDIR del nuevo milenio. Dicha entrevista fue realizada por la gente del blog It’s Psychedelic Baby, en el año 2023: https://www.psychedelicbabymag.com/2023/09/mirthrandir-interview.html

** Cada uno de los cuatro temas cantados del disco tiene un subtítulo. Para la canción titular es ‘A Negative And Positive View In Retrospect’; para ‘Conversation With Personality Giver’, es ‘Talk Between Maker And Taker’; para ‘Light Of The Candle’, es ‘Account Of A Gentleman Who Told Me He Was Christ’; para ‘For Four’, es ‘Concerning Four Women’. Todos estos subtítulos aluden a eventos biográficos significativos para Romanelli y se puede decir que el último es el más entrañable para él mismo.
   

Monday, December 29, 2025

La magia de la letra Q en el rock progresivo argentino



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos al proyecto argentino Q, gestado por el Stickista y bajista Ricky Sáenz Paz, so pretexto de la publicación de su disco también llamado “Q” a fines de noviembre de este año 2025 que ya se nos va, por vía del sello connacional Viajero Inmóvil. Además de tocar el Stick y el bajo, Sáenz Paz también se hace cargo de los teclados, ambientes y coros. Su compañero de trayectos musicales más constante es Martín Fernández (guitarras eléctricas y acústicas). Otros son Dany Ávila (batería, percusiones y hand drum), Javier Miranda (batería), Franco Scaglia (batería), Richard Coleman (guitarra), Jerónimo Duarte (sintetizador, teclados y fliscorno), Melina Xilas (saxo), Andrés Figueroa (clarinete) y Nico Fontimpe (canto). El propio Sáenz Paz es el autor de todos los temas. La propuesta de Q está orientada hacia el paradigma Crimsoniano moderno en una sana confluencia entre el prog psicodélico y el jazz-prog. El material contenido en “Q” fue registrado en diversas sesiones que tuvieron lugar en el Estudio Lamarca y Lamarca Móvil, Sala “QY”, el Estudio A Records (Mendoza) y el Estudio Ber Domínguez (Lobos). Sáenz Paz se hizo cargo de las labores de ingeniería de sonido y mezcla, además de la producción y el diseño del logo en la portada. El ulterior proceso de masterización fue realizado por Gustavo Fourcade en el estudio Steps Ahead Sound. La propuesta de Q está orientada hacia el paradigma Crimsoniano moderno en una sana confluencia entre el prog psicodélico y el jazz-prog.*

Revisamos ahora el repertorio de este disco. Durando poco más de 3 ½ minutos, ‘Q1 (Inicio)’ abre el repertorio con un interesante groove, el mismo que se abre paso tras un breve prólogo espacial. Lo que suena es como una versión más jazzeada del estándar de los STICK MEN. Ostentando mayores dosis de musculatura y un empuje rítmico un poco más intenso, ‘Q2 (Esperando La Luz)’ sigue a continuación para adentrarse en el patrón de los KING CRIMSON de 1981-84 a través de una arquitectura contundente. Ésta se deja atravesar por moderados toques de neurosis expresionista, pero, en general, el patente vigor roquero está bien controlado. Con su espacio de 5 ¼ minutos, ‘Q3 (Desatar)’ se erige como la pieza más extensa del disco. Su espiritualidad es más serena que la de cualquiera de las dos piezas precedentes, lo cual permite al ensamble explayarse más hondamente en una variedad de matices. El tránsito de la ceremoniosidad inicial hacia la luminosa gracilidad posterior se hace con impoluta fluidez. El epílogo grisáceo completa la ingeniería a la perfección. La dupla de ‘Q4 (Ilusión Ascendente)’ y ‘Q5 (Espiral De Ira)’ sirve para que Sáenz y sus compinches sigan explorando grooves y atmósferas dentro de muy interesante enclave estilístico. El primero de estos temas mencionados gesta un recurso de señorial ligereza que, además de conectarse con el aura del tema #1, ofrece un efectivo contrapunto al tema #3. Tras su punzante final emerge el segundo para desarrollar un realce de lo neurótico, tal vez en un leve coqueteo con lo siniestro (a lo KC de 1994-95). ‘Q6 (Dudas Y Reproches)’ nos devuelve convincentemente a la faceta más grácil de Q. Los peculiares colores que aporta el saxofón ayudan a enfatizar el dinamismo colectivo. Con el paso de los minutos, éste va tornándose más explosivo hasta el punto de igualar en incandescencia a varios pasajes de los tres primeros temas. Un cénit decisivo del repertorio.
 
‘Q7 (Aventura)’ instaura un jam ágil con ciertas partes estratégicamente organizadas con un enfoque sofisticado. Hay un cierto coqueteo con el estereotipo del space-rock en los parajes más animados. Cuando llega el turno de ‘Q8 (El Tiempo Como El Viento)’, el ensamble se emfila por la senda del jazz-fusion atmosférico sin soltar realmente lo Crimsoniano: este factor funciona ahora desde el diseño básico. ‘Q9 (Mal Bien)’ también da prioridad inicialmente a lo reposado, pero esta vez es el firme pulso de la batería el que facilita el reemplazo de lo atmosférico por lo jazz-progresivo. La sucesión de solos de fliscorno y guitarra ilumina el tránsito de lo sigiloso a lo intensivo con el que se marca el núcleo central de la pieza. La magia evocadora del epílogo es simplemente cautivadora. Todo termina con ‘Q10 (Floating Away)’,  el único tema cantado del disco. Básicamente, se trata de una balada introspectiva donde predominan las atmósferas contemplativas. La languidez inherente al sencillo desarrollo melódico logra encapsular una espiritualidad serena y melancólica que algo tiene de Spinettiano. Todo esto es lo que salió de los cuarteles musicales del proyecto argentino Q, un punto de referencia importante para el rock progresivo argentino de nuestros días: definitivamente, “Q” resulta ser un ítem muy destacado dentro de la vanguardia rockera tanto en Argentina como en toda Latinoamérica. Fue presentado el pasado 21 de noviembre en un concierto en el Jazz Club de Palermo, Buenos Aires. En fin, se trata de una obra bastante recomendable. 

 


* Por si acaso, y para que no haya confusiones, también existe en Chile otro proyecto progresivo llamado Q. Fundado por el teclista de DELTA Nicolás Quinteros. Tiene un disco en su haber, “Abducción”, el cual fue publicado por el sello Mylodon Records en el año 2011.

Saturday, December 27, 2025

El viaje progresivo de los legendarios ALPHATAURUS en el año 2024



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hace sólo unas semanas que nos hemos percatado de la existencia de esta obra nueva de una legendaria banda progresiva italiana: se trata de “2084: Viaggio Nel Nulla” y el grupo legendario es nada menos que ALPHATAURUS. Este disco está en el mercado desde el 4 de octubre del pasado año 2024 y su publicación se realizó por vía del sello AMS Records tanto en CD como en vinilo. La alineación de ALPHATAURUS que gestó este disco es un sexteto que cuenta con los integrantes originales Guido Wassermann [guitarras eléctrica y acústica, sintetizadores, samplers y coros] y Pietro Pellegrini [órgano Hammond, sintetizadores y samplers], además de Andrea Guizzetti [piano, sintetizadores y coros], Tony Alemanno [bajo], Diego Mariani [batería, percusión y coros] y Franco Giaffreda [voz, guitarra clásica y flauta]. Guizzetti ya estaba presente en el disco de retorno del año 2012 “AttosecondO”, el cual causó revuelo en su momento porque el disco homónimo del año 1973 permaneció en la mente de los coleccionistas como una de las joyas definitivas del prog sinfónico italiano de primera generación. Ahora, con “2084: Viaggio Nel Nulla”, la banda oriunda de Milán abordó un largo proceso de grabación del nuevo material que superó incluso la existencia terrenal de Wassermann, fallecido en 2023. Es un álbum conceptual distópico en un contexto de ciencia-ficción donde se plantean cuestiones sobre el porvenir del ser humano a través del continuo desarrollo tecnológico y su pérdida de contacto con la naturaleza. Ekaterina Reut colaboró ocasionalmente al violín: también aportó Franco Giaffreda un solo de guitarra por allí. Andrea Trapasso, Larsen Premoli y Mirko Ripoldi fueron los ingenieros de sonido para el disco que hoy nos convoca; más adelante, Marco Lacchini se hizo cargo de la masterización. Mariani es el autor de la imagen de la portada y del diseño gráfico. 
 

Durando cerca de 9 minutos, ‘Pista 6’ abre el álbum con imponente prestancia. El prólogo signado por texturas minimalistas de sintetizador y parcas escalas de guitarra  sirve de fondo para la pronta aparición de un canto apasionado. Una vez que entra la guía del bajo, se instala un cuerpo central orientado a una gracil combinación de sinfonismo y  jazz-prog donde el núcleo melódico se desarrolla von eficaz elegancia. El reinante fulgor termina encuadrado en una espiritualidad solemne. La segunda pieza es justamente la homónima: ‘Viaggio Nel Nulla’ se destaca por su sobriamente definido enfoque rockero. Tras un preludio etéreo, el esquema instrumental ostenta una musculatura estilizada en base a una típica fineza progresiva. El lirismo fluye con total naturalidad mientras se establece ciertas conexiones estilísticas con la banda compatriota IL CERCHIO DELL
’ORO. Con el arribo de ‘Flashback (Apocalisse)’, el grupo incrementa la dosis de sofisticación sónica, remodelando el vigor aristocrático de la pieza precedente con un juego de síncopas más pronunciado en la ingeniería rítmica y unas proyecciones un poco más sofisticadas en los recovecos temáticos. Un cénit del álbum. ‘Wormhole’ es el tema más largo del disco con sus 10 ¼ minutos de duración. La suntuosidad cósmica de los arreglos de teclados iniciales delinea el paisaje perfecto para un despliegue de señorío extrovertido que oscila entre lo robusto y lo ensoñador, estando este último factor envuelto por un manto pastoral. Notamos aires de familia con GENESIS y LE ORME, además de ciertos arrebatos Emersonianos en ciertos pasajes aguerridos, durante el desenvolvimiento de las estructuras que se van hilando. Hay una inocultable fuerza de carácter en el modo en que los músicos gestan y manejan los arreglos de esta composición tan ambiciosa. Con el fastuoso epílogo que emerge tras un crescendo bien perfilado se completa otro cénit del álbum que hoy comentamos. 
 
‘Meta E Metà’ es una canción alegre movida por una dinámica un tanto traviesa, tal vez cercana a los legendarios SITHONIA, así como a los propios ALPHATAURUS del año 2012. El órgano y el sintetizador dominan la mayor parte del desarrollo temático inicial para que la guitarra pase a ocupar el rol protagónico en la segunda mitad. El pathos del canto y la algarabía de la batería operan como los máximos exponentes de vitalismo expresivo para el bloque general. El candoroso epílogo cósmico, el cual nos toma de sorpresa, hace brotar los matices melancólicos que habían permanecido escondidos hasta ese momento. Con el muy einsteiniano título de ‘E=mc2’ emerge la pieza que cierra el repertorio y lo hace con una estrategia de exploraciones en áreas bucólicas. La presencia rotunda del elemento pastoral se complementa con el masivo explayamiento de atmósferas orquestales de talante romántico. He aquí la reflexión final para el concepto del disco. Todo esto fue lo que se plasmó en 
“2084: Viaggio Nel Nulla”, el trayecto progresivo que finiquitaron los legendarios ALPHATAURUS en los últimos meses de 2024. Se trata de una obra que destila vibraciones aristocráticas a raudales, dignificando la historia primigenia del grupo. Dedicamos esta humilde reseña a las memorias de Michele Bavaro (1949-2024), Guido Wassermann (1964-2023) y Alfonso Oliva (1953-2022), insignes integrantes de la primera generación del grupo a quienes también está dedicada esta obra fonográfica. Un agradecimiento a toda la gente de ALPHATAURUS de ayer y hoy por la música progresiva tan exquisita que nos han venido brindando a través de diversas décadas.
 
 
Muestras de “2084: Viaggio Nel Nulla”.-
Pista 6: https://alphataurus.bandcamp.com/track/pista-6
Flashback (Apocalisse): https://alphataurus.bandcamp.com/track/flashback-apocalisse
Wormhole: https://alphataurus.bandcamp.com/track/wormhole

Thursday, December 25, 2025

GENTLE GIANT: la experiencia completa de su leyenda del año 1976 sobre los escenarios

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

En esta ocasión apreciamos y celebramos la reedición de uno de los discos de rock progresivo en directo más brillantes de los 70: “Playing The Fool. Un ítem muy significativo para la gente de GENTLE GIANT, que estaba promocionando Interview, su octavo disco de estudio y cuarto con su clásica formación de quinteto. La fraternidad musical de Derek Shulman [voz, saxofón alto, flauta dulce, bajo y percusión], Ray Shulman [bajo, violín, guitarra acústica, coros, trompeta, flauta dulce y percusión], Kerry Minnear [órgano, piano eléctrico, sintetizadores, clavinet, vibráfono, cello, coros, voz adicional y percusión],  Gary Green [guitarras eléctricas, acústica y de 12 cuerdas, flautas dulces, coros y percusión] y John Weathers [batería, vibráfono, tambor medieval, percusión y coros] hace gala de su pletórica comunión artística. La publicación original de “Playing The Fool tuvo lugar el 18 de enero de 1977, y ahora tenemos “Playing The Fool: The Complete Live Experience a nuestra disposición desde el 2 de mayo del presente año 2025. Lo que se registró en la edición original provino de varios conciertos realizados en Düsseldorf, París, Bruselas y Múnich entre el 23 de septiembre y el 7 de octubre de 1976: en ese momento, el grupo estaba concentrado en la segunda mitad de la gira de Interview” tras una primera mitad que duró entre abril y julio y que se realizó en el Reino Unido, algunas ciudades europeas y una larga lista de ciudades norteamericanas antes de cerrar el círculo con su país natal. De hecho, un dato curioso que hay que tener en cuenta es que GENTLE GIANT publicó un bootleg oficial de esa primera mitad de la gira en noviembre de 2014: “Live At The Bicentennial 1776-1976”.* Hay que señalar que en el ítem que hoy nos ocupa aparecen más canciones del álbum Interview”, así que no  hace falta esperar hasta el popurrí de la última canción de ese álbum con la cuarta de “Three Friends” para ver cómo se maneja el nuevo material sobre los escenarios. Hasta entonces, solamente estaba disponible “Live At The Bicentennial 1776-1976” para satisfacer esta curiosidad con tres de sus canciones. A propósito, hay una razón por la cual el disco doble original se titula “Playing The Fool – The Official Live”: se trataba de una pequeña venganza de parte del grupo y el sello Chrysalis contra quienes publicaron dos discos pirata en vivo de la banda en 1975, especialmente “Playing The Fool – A Stake In The Heart”. Además de esta razón, también estaba el precedente del gran éxito comercial del doble en vivo “Frampton Comes Alive” de PETER FRAMPTON, con quien los GENTLE GIANT habían compartido cartel en algunas ocasiones del año 1975 y 1976, antes y después del bombazo. Según Weathers, el grupo sentía que ya era hora de publicar un disco en vivo teniendo en cuenta la fuerza de sus conciertos: “Supimos que nuestro viejos amigos de JETHRO TULL habían instalado su propio estudio de grabación en Fulham y también que contaban con una consola de última tecnología, así que decidimos alquilarla para grabar algunos conciertos de Europa

 

Repasemos ahora el repertorio de este ítem. Al igual que en el bootleg del Bicentenario anteriormente mencionado, podemos escuchar la ‘Intro’ completa, una composición bipartita de Minnear y Ray Shulman con clara base renacentista y más evidente tenor posmoderno. Como estaba establecido en el repertorio estándar de esa gira, el grupo inició el concierto con ‘Just The Same’, conectándose inmediatamente con el popurrí ‘Proclamation / Valedictory’. ‘Just The Same’ tiene un esquema rítmico muy contagioso, a despecho de sus razonablemente complejos quiebres en el swing, además de una letra muy asertiva: dos elementos muy apropiados para animar al público así como lo eran para abrir el álbum “Free Hand” (el más exitoso de toda la carrera de GENTLE GIANT). Con las variantes repetidas de las últimas cadencias de esta canción inaugural, el piano eléctrico puede iniciar ‘Proclamation’, canción que llega exactamente hasta su intermedio coral a través de un polivalente y complejo viaje instrumental intermedio, y ese momento se usa para enlazarse con una versión resumida de ‘Valedictory’. Complejidad progresiva ejecutada con inteligente musculatura. ‘On Reflection’, que es arreglada de modo que sólo la parte coral sea cantada como en el disco mientras el inicial entramado de violín, cello, vibráfono y flauta dulce estructura el motif instrumental recurrente, nos muestra al grupo enfocado en su faceta más directamente lírica. Incluso cuando los instrumentos eléctricos retoman el motif instrumental inicial, el esquema sonoro es manejado con cristalina meticulosidad para dejar que el encantados desarrollo melódico despliegue su embrujo sin remilgos. El soliloquio que satiriza la torpeza de un reportero musical mal informado anuncia lo que será ‘Interview’. Con la canción titular del nuevo álbum de aquel entonces, el quinteto desarrolla un nuevo juego de fuerzas que se siente muy cómodamente instalado sobre los inteligentes grooves que articulan la ingeniería rítmica. La energía del momento exige que el solo de piano sea reemplazado por el sintetizador; a su vez, el intermedio está modificado para que el sitar eléctrico de la versión original sea sustituido por el violín eléctrico del buen Ray, mientras John añade unos bien perfilados contrapuntos de vibráfono a las síncopas de clavinet distorsionado que el genial Kerry perpetra con extrema finura.


Dispuestos a celebrar sus dos primeros discos sin Phil Shulman, los GENTLE GIANT dispusieron de un popurrí de ‘The Runaway / Experience’ y una versión expandida de ‘So Sincere’ con un extra de delirios báquicos percusivos. Eso sí, dado que en el concierto de Bruselas hubo un desperfecto con los cables del clavinet de Minnear antes de que el quinteto se pusiera a ejecutar la segunda de estas iniciativas, la actual reedición coloca el dueto de Gary y Ray (guitarra acústica y violín, respectivamente) tocando ‘Sweet Georgia Brown’ en medio de estas dos magnas aventuras. Una buena idea. El famoso (y ligeramente infame) ‘Breakdown In Brussels’ no era totalmente improvisado, pues Gary y Ray usaban este estándar del jazz antiguo en los ensayos previos a los conciertos**. El detalle peculiar es que John aparece también tocando la batería al estilo del jazz de salón: por supuesto, él estaba familiarizado con ‘Sweet Georgia Brown’, pero no la ensayaba con sus dos compañeros, por lo que su arreglo tamboril se excedió... ésa es la parte puramente improvisada de esta gentil peripecia en un momento de inminente peligro de incendio de todos los claves de la artillería instrumental de Minnear. Pasemos a ‘The Runaway / Experience’. Todo comienza con la secuencia rítmica de cristales rompiéndose con los que se inicia el álbum conceptual “In A Glass House”, la primera parte se desarrolla a través de una inteligente y diversa ingeniería de ambientes con una persistente agilidad. La segunda parte transita desde una variante progresiva de barroco hasta un funk-rock contundente que permite a la guitarra de Green salir al frente con sus riffs y fraseos. Pasando ahora a la “canción sincera” de “The Power And The Glory” (vaya, vaya, los cuatro discos de GENTLE GIANT tras la partida de Phil fueron sistemáticamente conceptuales), el quinteto le da un giro jazz-progresivo a su versión en vivo cuando entra a tallar el jam expansivo del estribillo una vez finiquitadas las partes cantadas que comenzaron con un factor pastoral. El triunvirato de Green, Minnear y Weathers gesta un despliegue de dinamismo químicamente puro antes de que la banda íntegra se entregue al orgiático festín de batería y percusiones (timbales, bombos, glockenspiels, etc.) ostentando grooves diversos, reservándose el pasaje final para malabares tribales de inspiración centroafricana. 

  

El exhaustivo popurrí ‘Excerpts From Octopus’ empieza con el tiro de moneda de ‘The Boys In The Band’. El extracto de este instrumental da buena cuenta del ágil esplendor de la composición, pero muy pronto las cosas viran hacia la traviesa calidez del dueto de guitarras acústicas, las cuales remodelan ‘Raconteur Troubadour’ con una coda añadida de ‘Acquiring The Taste’. ¡Entrañable! La agilidad vuelve con la sofisticada ‘Knots’ (un emblema de los contrapuntos vocales e instrumentales de GENTLE GIANT) y ‘The Advent Of Panurge’: en medio de ambos extractos surge un explosivo solo de órgano y sintetizador a cargo de Minnear; en el centro del último extracto se luce un trío de flautas dulces de Gary, Derek y Kerry, uniéndoseles Ray por un rato para completar el cuarteto mientras el tambor medieval de John impulsa una coqueta jiga. ‘Funny Ways’ es la canción del homónimo disco de debut del año 1970 que formó parte por muchísimo tiempo de los repertorios del grupo. El extenso solo de vibráfono añade más exquisitez a una composición de por sí bastante señorial y diversa. La secuencia que va de ‘Timing’ al solo de violín eléctrico del más joven Shulman y de allí a ‘Free Hand’ se informa con una garra sofisticada a más no poder. Además, esa garra se mantendrá incólume con la pieza final del evento, el popurrí ‘Peel The Paint / I Lost My Head’. Vamos por partes. Cuando el quinteto aborda la penúltima canción de su octavo disco, ya desde la pequeña frase de bajo del inicio se advierte el advenimiento de una cascada de arrebatos rockeros.La banda parece coquetear con los estándares de LED ZEPPELIN y DEEP PURPLE en lo referente a la potencia rockera usada para elaborar esta pieza que, en sí misma, no se sostiene sobre un tempo demasiado frenético. El canto de Derek es particularmente aguerrido y no podía ser de otra forma si es que quería hacerse notar.  Cuando llega el festival solitario del buen Ray, su exploración de líneas y efectos de eco incluye un extracto de la muy popular nana francesa ‘Frère Jacques’. Tal como nos informa Weathers, este momento incluía no sólo gesticulaciones burlescas de parte del virtuoso violinista, sino también un par de revolcadas al suelo del escenario.*** ‘Free Hand’ tiene una solidez incendiaria con la que se impulsa el vigor esencial de la canción desde sus propias entrañas; el continuado fragor sónico de ‘Peel The Paint / I Lost My Head’ lo tiene todo a su favor para seguir agitando las llamas rituales que alimentan la fuerza de un quinteto dispuesto a despedirse del muy agradecido público con máxima vivacidad.

  

Por supuesto, Playing The Fool: The Complete Live Experience” incluye un librillo donde se narran los eventos más saltantes de esta época de la historia del grupo, así como las sensaciones que prevalecían en sus integrantes. Esta nueva mezcla fue realizada por Dan Bornemark, quien ya hace años se hizo cargo de los procesos archivistas de “Under Construction” y “Scraping The Barrel”, y el temprano registro en vivo “King Alfreds College”. Northfield, joven ingeniero de sonido que trabajaba con GENTLE GIANT desde los tiempos de “Free Hand”, no sólo realizó sus habituales funciones, sino que también realizó la logística electrónica cuadrafónica para el sonido grupal, destacándose el momento del solo de violín eléctrico de Ray. Gary y John recuerdan el improbable caso de que alguien robó uno de los altavoces del sistema; también comentan lo importante que era para los músicos situarse en cercanía mutua, pues eso facilitaba la eficacia y la energía en la artillería de canciones tan complejas en un contexto de concierto. “Playing The Fool: The Complete Live Experience” revela, además de dos canciones de “Interview”, versiones distintas de ‘Just The Same’, ‘Proclamation’, ‘Funny Ways’ y el quinteto percusivo de ‘So Sincere’... Y también las presentaciones de Derek (“Guten tag Düsseldorf, bonsoir wherever you are!”). Dan tiene una deuda pendiente consigo mismo respecto a GENTLE GIANT, pues en el lejano año 1976, a sus 11 años de edad, él rehusó una invitación de sus hermanos mayores para ver a la banda en un concierto en Lund para quedarse a ver Los Teleñecos (The Muppets). Con el paso de los años, se hizo amigo de Ray y Kerry, adquirió las cintas maestras del grupo y realizó el proceso de digitalización de esas grabaciones. Cuando llegó la oferta de remezclar y masterizar este disco en vivo, suya fue la idea de reconstruir el orden original y completo del repertorio, pero dado que algunas multipistas estaban perdidas para siempre, hubo que recurrir a versiones de otros conciertos (cosa que se mencionó en el primer párrafo de la presente reseña). En fin, Playing The Fool: The Complete Live Experience” es una reedición magnífica cuyos aspectos revisionistas están suficientemente bien manejados para aclarar y renovar el testimonio de esa cumbre histórica del canon de GENTLE GIANT, leyenda inmortal del rock progresivo británico y una de sus voces más peculiares. 


Muestras de Playing The Fool: The Complete Live Experience”.- 
Just The Same / Proclamation / Valedictory: https://www.youtube.com/watch?v=ubAJtF2i8VA
Peel The Paint / I Lost My Head: https://www.youtube.com/watch?v=6Z3c2GwGI7Y


* El enlace de nuestra reseña sobre ese estupendo CD doble es https://autopoietican.blogspot.com/2015/05/un-3-de-mayo-de-hace-muchos-anos-los.html

** La autoría de este clásico del Dixieland es de Ben Bernie y Maceo Pinkard (música), y Kenneth Casey (letra). 

*** Este detalle y otros que hemos expuesto en la presente reseña nos llegan desde estos reportajes de Louder Sound (https://www.loudersound.com/music/albums/gentle-giant-playing-the-fool-2025) y Guitar World (https://www.guitarworld.com/artists/guitarists/gentle-giant-gary-green-playing-the-fool).

Wednesday, December 24, 2025

FELIZ NAVIDAD 2025 Y UN PRÓSPERO AÑO 2026



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA
 
Hace algunas semanas que llegó diciembre, el mes de la Nochebuena (día 24), Navidad (25) y 31 (Nochevieja), una serie de jornadas festivas que sirven como inspiración para acoger sentimientos de esperanza, hermandad, una celebración de la bonhomía compartida con las personas familiares, allegadas y, en general, camaradas en la condición humana. Siendo un mes típicamente asociado a las Fiestas Navideñas y también a algunas de las temperaturas más bajas en promedio en el (así conceptualizado) Hemisferio Norte de nuestro planeta, las imágenes nevadas conforman un estereotipo recurrente para este último mes del año. ANTHONY PHILLIPS, el magistral compositor y multiinstrumentista británico que alguna vez fue miembro fundador de la legendaria bandfa GENESIS, lo sabía muy bien cuando compuso ‘December’ para cerrar su álbum “Private Parts & Pieces V: Twelve”, el cual contiene 12 piezas ejecutadas exclusivamente a la guitarra acústica de 12 cuerdas, cada una de ellas inspirada en un mes específico.


‘December’ evoca la caída de copas de nieve, la brisa fría y, cómo no, los matices de festivo colorido navideño; es justo por ello que la creación de este tema resultó particularmente compleja para el buen ANT, pues tenía que pensar en variados paisajes sonoros para integrarlos en una composición orgánica en sí misma. El círculo central de la portada de este disco contiene, en el recuadro correspondiente a diciembre, la imagen de color azul grisáceo de unos árboles suavemente cubiertos de nieve. Como ocurrió con otras muchas obras del maestro PHILLIPS, la portada fue realizada por Peter Cross. “Private Parts & Pieces V: Twelve” fue publicado el 17 de enero de 1985 por el sello Passport Records. Las sesiones de grabación habían tenido lugar en septiembre del año anterior en su propio estudio doméstico Englewood, pasando posteriormente a los procesos de edición y mezcla en los Townhouse Studios de Londres y el estudio Sterling Sound de Nueva York. Inicialmente, PHILLIPS ideó este concepto con formato orquestal, pero pronto se percató de la dificultad de contar con esa logística instrumental en el poco tiempo que disponía entre los procesos de composición y grabación. Si bien dijimos que la guitarra acústica de 12 cuerdas es lo único que suena en este hermoso disco, no es totalmente exacto, pues en medio de un pasaje relajado de la pieza ‘October’ suena un portazo: sucedió que un inquilino de la casa de PHILLIPS, llamado Edward Cooper, salía de la casa con eso, un portazo, el mismo que se coló en la grabación. El señor aparece acreditado como Crocodile Cooper en los datos técnicos del disco. Posteriores reediciones en CD de este álbum estuvieron a cargo del sello Virgin Records; más recientemente, apareció como parte de la caja “Private Parts & Pieces V-VIII”.
 
Que el nacimiento del niño Jesús, el acto de hacerse carne de parte de Dios con el que se inició su impacto concreto en la historia del hombre, se haya asignado a fines de diciembre procede de la decisión del emperador romano Constantino de Constantino, primero en legalizar el cristianismo en el Imperio, estableciendo el 25 de diciembre para la conmemoración del nacimiento de Jesús. Esa fecha ya era conmemorativa para la tradición religiosa pagana: era el día del Sol Invictus, el momento de la cada nueva reaparición gloriosa de Apolo. La imagen del Sol Invictus era muy recurrente en la idiosincrasia romana precristiana: su imagen aparecía en las monedas del Imperio y los domingos eran días de descanso dedicados a honrarlo. Además, en la época del solsticio de invierno, los días más oscuros del año cuando el sol sale más tarde y se pone más temprano, las labores agrícolas se detenían momentáneamente, lo cual implicaba que los campesinos y esclavos pudiesen postergar sus labores cotidianas. Con el cambio de la situación política y cultural, ahora se trataba de la evocación periódica de la Natividad de Jesús. El papa Julio I ratificó la designación hecha por los integrantes del Primer Concilio de Nicea, en el año 325, del 25 de diciembre como nacimiento oficializado de Jesús hecho hombre. Fue durante el pontificado de su sucesor Liberio – en el año 354 – cuando se fijó oficialmente como una festividad oficial de la Iglesia separada de la Epifanía.*
 
A disfrutar de…
December: https://www.youtube.com/watch?v=Ot6sCriAXnA 
 


Monday, December 22, 2025

WEB WEB: apoteosis del jazz-prog alemán en el año 2025



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

En esta ocasión presentamos al ensamble alemán de música jazz-prog psicodélica WEB WEB, un cuarteto actualmente consistente en Roberto Di Gioia [teclados, bajo, batería y percusión], Tony Lakatos [saxo tenor y flauta], Christian Von Kaphengst [bajo y teclados] y Peter Gall [batería y teclados]. Su disco más reciente es “Plexus Plexus” se publicó el pasado 25 de abril, tanto en Cd como en vinilo, y resulta ser una de las sorpresas más agradables de la vanguardia germana de este año 2025 que ya se nos va. El grupo recibe el apoyo del guitarrista J. J. Whitfield en varios de los temas contenidos en “Plexus Plexus”. Radicado en Múnich, WEB WEB inició sus días en la segunda década del nuevo milenio y en 2017 tuvo su debut fonográfico con “Oracle”  y se ha mantenido imparable en su prolijidad, siendo este nuevo disco el séptimo en su haber. Di Gioia fungió como productor del álbum en cuestión mientras que Jan Krause fue el ingeniero de sonido; ambos se hicieron cargo del proceso de mezlca, mientras que la masterización fue realizada por Lopazz / Stef en el estudio Mixmastering de Heidelberg. El arte gráfica es de la autoría de Jan Steins. Bueno, pasemos ahora a los detalles estrictamente musicales de “Plexus Plexus”.


Abre el álbum ‘Apotheosis’, una pieza bastante vivaz que ha de marcar buena parte de las pautas ambientales y grooves que inundarán el repertorio del disco que hoy nos ocupa. Aquí se expande un espacio bastante solvente para el continuo refuerzo del swing diseñado para la ocasión y, sobre todo, la manifestación de variados ornamentos de sintetizador y ágiles florituras del bajo. Hay muchas conexiones con los CAN de 1974-75, así como con XHOL CARAVAN y los LARD FREE del segundo álbum. Luego sigue ‘The Madness Of Ajax’, una pieza ágil donde el travieso lirismo de la flauta y el firme dinamismo de la batería diseñan conjuntamente el encuadre general del grupo. Hay muchas reminiscencias de los EMBRYO pre-75 en esta encantadora excursión que tal vez pudo extenderse un poco más allá de sus 2 minutos de espacio... pero es que llega el turno de ‘Sacred Tree’. Este tercer tema del disco establece una atmósfera noctámbula y meditabunda donde los flotantes fraseos del piano eléctrico se combinan naturalmente con las misteriosas líneas del saxo. He aquí un ensueño de anochecer hecho música al cual sigue ‘Mysia’, una pieza que nos llama la atención por sus notorias vibraciones retro, las cuales se encuadran en un jazz-pop psicodélico propio de esa pródiga etapa 1966-70 dentro de la vanguardia europea. Incluso la ingeniería de sonido imita esa estructura mono que nos hace sentir literalmente como que estamos viajando en el tiempo. La miniatura ‘Sun-Hero’ exhibe una especie de continuación del fulgor ligero exhibido en la pieza precedente, añadiendo un destaque de la batería y creando un bloque sonoro más compacto. A partir de ahí emerge ‘Bird’s Lament’, un tema que retoma los aires de contemplativa languidez que signaron al tema #3 y los eleva hacia un expresionismo cálido en clave jazz-progresiva, portando los ecos del paradigma de EXMAGMA, además de algunos retazos de la señorial candidez de unos PASSPORT. Otra miniatura titulada ‘Royal Princess’ irrumpe para plasmar un paisaje melancólico en base a serenas interacciones entre flauta y piano eléctrico. ‘Morning Ritual’ da inicio a la segunda mitad del repertorio con un ejercicio de tribalismo cuidadosamente estilizado al modo de un jam perdido de WEATHER REPORT que fuese reformado por EMBRYO. Una mención especial va para la labor del bajo. ‘Nyx’ transita por una senda muy similar, aunque cabe notar que el groove es más suelto. También se advierte un uso un poco más denso de los efectos de sintetizador.  

  

Con la dupla de ‘Garden Of Hesperides’ y ‘Cheiron’, el ensamble sigue explorando su paleta de copiosos colores musicales. El primero de estos temas mencionados exhibe un paisaje sonoro de talante abstracto donde la tensión latente opera con oportuna constricción, haciendo que los instrumentos actuantes no se desborden en una neurosis imponente; más bien, ellos se refugian en los márgenes de la inquietud a fin de hacer que lo misterioso predomine sobre lo sombrío. En lo referente a ‘Cheiron’, se trata de un retorno frontal a la faceta más ágil del ideario musical de WEB WEB, más específicamente, es un recuento del esquema de trabajo que ya vimos concretado en la pieza inaugural del disco. Lo propio de este tema es que ostenta una dosis un poco mayor de musculatura en el armazón sónico, especialmente en lo concerniente a las labores de la batería. Se puede decir prácticamente lo mismo de ‘The Argonauts Assemble’, tema que añade algunos retazos del así denominado nu-jazz a su groove fundamental. En medio de ambos se sitúa el tema extravagantemente titulado Sha-Sa-Vish-Nu-Ka-Di’, el cual devela un jam prog-psicodélico con matices motorik: se trata de un híbrido entre NEU! y LARD FREE con algunos colores de la faceta más etérea de HARMONIA. ‘Infant At The Time’ trae consigo el cierre del disco y lo hace con un enfoque lírico bastante conmovedor. Tanto el enclave melódico como el moderadamente grácil esquema rítmico ostentan un ambiente cinematográfico con proyecciones contemplativas marcadas por una tendencia moderadamente minimalista. El talante repetitivo del arreglo global repercute en el aura de ensueño que es principalmente llevada por las sencillas líneas de la flauta. Todo esto fue lo que el colectivo de WEB WEB nos brindó con “Plexus Plexus”, una exquisita obra fonográfica que dignifica a la escena jazz-progresiva alemana de nuestros tiempos.


Muestras de “Plexus Plexus”.- 

Saturday, December 20, 2025

El calor humano del ALEX SKOLNICK TRIO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy nos metemos en el mundo jazz-rockero del ALEX SKOLNICK TRIO y nos ponemos a apreciar su más reciente producción fonográfica “Prove You’re Not A Robot”, la misma que fue publicada a inicios del pasado mes de noviembre por el sello Flatiron Recordings y con el cual MoonJune Records apoya en la distribución. El ensamble conformado por el mencionado Alex Skolnick [guitarras], Nathan Peck [bajo y contrabajo] y Matt Zebroski [batería] perpetró este disco en los Spain Recording Studios de Nueva York, estando Nik Chinboukas a cargo de la mezcla; más adelante, la masterización se realizó en Roger Lian Mastering. Nacido el 29 de septiembre de 1968, Alexander Nathan Skolnick tiene su proyección más masiva en el área del thrash metal por su membrecía en TESTAMENT, pero él es suficientemente ecléctico como para acomodarse en el jazz-fusion con su TRIO y con su participación en JANE GETTER PREMONITION, la música acústica en algunos trabajos solistas, el prog-metal en SAVATAGE y la TRANS-SIBERIAN ORCHESTRA, y cómo no, dándose espacio para aventurarse en el jazz-prog y el prog experimental en ensambles como ATTENTION DEFICIT y PAKT. El debut del ALEX SKOLNICK TRIO tuvo lugar en 2002 con el álbum “Goodbye To Romance: Standards For A New Generation”, siendo entonces John Graham Davis el bajista. Peck participa en el ensamble desde el segundo álbum “Transformation” (del año 2004). Centrémonos ahora en lo que está contenido en “Prove You’re Not A Robot”.


La pieza homónima abre el repertorio siendo, además, la más extensa de la misma con sus más de 8 ½ minutos de duración. ‘Prove You’re Not A Robot’ se destaca por la manera tan sobria con que desarrolla su muy vivaz groove, siendo así que la pulcritud de los fraseos de la guitarra y los inteligentes ornamentos del bajo se engarzan fluidamente sobre el sofisticado swing armado por la batería. Hay algo de Coryell y otro tanto de Martino en el modo en que Skolnick elabora los animados recovecos de su instrumento; eso ayuda a la reserva de un pasaje de lucimiento para la batería en algún momento del último tercio. A continuación, sigue ‘Breakdown’, un clásico del primer disco de TOM PETTY AND THE HEARTBREAKERS. En manos del AST, esta pieza se convierte en un ejercicio ingeniosamente grácil de jazz crepuscular con calculados momentos saltarines. El lirismo originario de la composición ve realzado su potencial evocador mientras el trío despliega una ambientación reflexiva a paso firme. La dupla de ‘Infinite Hotel’ y ‘Armando’s Mood’ sirve para que el trío siga elaborando sus dinámicas sonoras. El primero de estos temas mencionados exhibe una exaltación razonablemente controlada al modo del McLaughlin solista de fines de los 70 con una dosis extra de experimentación disonante en clave jazz-rockera. Hay un fulgor especial en los guitarreos que encuentra un oportuno paralelo en el esquema de diligentes florituras que se arma desde la batería. El pasaje final es extravagantemente humorístico. Un cénit decisivo y desafiante del álbum. En cuando al segundo, se trata de una mezcla del muy popular tema solista de Steve Howe ‘Mood For A Day’ (aparecido en el álbum de YES “Fragile”) y de la composición de Chick Corea ‘Armando’s  Rhumba’ (de su célebre doble álbum “My Spanish Heart”). Lo que resulta de esta peculiar idea es una exploración de ambientes gentiles donde lo introvertido se deja alumbrar por un centelleo cristalinamenre delicado. Hay un recurso de extroversión reservado para la fulgurosa coda. ‘The Polish Goodbye’ sigue la senda trazada por el primer tema del álbum, eso sí, subiendo un poco el nivel de agilidad expresiva a fin de resaltar el garbo propio del desarrollo temático. Una bella composición, sin duda.  

  

Cuando llega el turno de ‘Asking For A Friend’, el trío vuelve a explorar matices introspectivos y lo hace con un pulcro manejo de sutilezas temáticas, el cual se asienta sobre un swing lento muy bien perfilado. Las notas de la guitarra salen al frente de una forma muy etérea, al modo de una brisa otoñal desde la cual se revela la nostalgia inherente al mundo. ‘Parallel Universe’ se explaya en una intensidad expresiva que permite al ensamble desarrollar un enfoque temático bastante llamativo. En sí, se trata del tema con encanto más liviano del disco. Todo concluye con ‘Guiding Ethos’, tema centrado en explorar más a fondo la faceta extrovertida mostrada en el ítem precedente para darle un groove más sofisticado, un poco a lo Pat Metheny de los 70-80. La labor de la batería llena por doquier los espacios que se abren a la par de las expansiones de los diálogos entre los instrumentistas involucrados. Los arreglos del motif central ostentan su señorial exuberancia, la misma que sabe contenerse apropiadamente dentro de la ingeniería colectiva. Otro hermoso cénit, esta vez, para bajar el telón. Todo esto fue lo que se nos brindó con “Prove You’re Not A Robot” desde los cuarteles del ALEX SKOLNICK TRIO, una estupenda obra de jazz-fusion contemporáneo estadounidense que exhibe el indudable calor humano que opera en el ensamble desde su formación. Una gran obra de jazz-fusion para lo que queda del año 2025: ciertamente, muy recomendable.


Muestras de “Prove You’re Not A Robot”.- 
Prove You’re Not A Robot [video-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=SyiYdbAT1UQ