Wednesday, February 16, 2022

FUSIOON: la inmortal leyenda progresiva de Manresa

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos una retrospectiva sobre el legado fonográfico del ensamble catalán FUSIOON, legendaria banda procedente de Manresa (Barcelona) que se erigió a fuerza de creatividad, músculo y tenaz espíritu aventurero como uno de los puntos de referencia más geniales del rock progresivo español durante la primera mitad de los 70s. Con solo tres discos en su haber (constando el primero de versiones de temas ajenos y populares anónimos), este cuarteto conformado por Manel Camp [pianos, órgano, sintetizador, mellotrón y canto], Martí Brunet [guitarras, sintetizador y canto], Jordi Camp [bajo y canto] y Santi Arisa [batería, percusiones y canto] se ha dado maña para dejar un inapelable testimonio de su grandeza artística dentro del ideal del rock progresivo. Desde ya, señalamos a este grupo como nuestro favorito de toda la escena progresiva española de los 70s, así que ya podrá adivinar el público lector cuánto entusiasmo está vertido en este repaso de su discografía. FUSIOON inició sus días con el encuentro de los amigos de infancia Manel Camp y Santi Arisa en 1970, a quienes se unieron pronto el guitarrista Alfred Pla y el bajista Paco Chacón. Este cuarteto original debutó en el Club San Jorge de Manresa. El gran golpe de timón del grupo fue su participación en el Festival de Música Progresiva de Granollers de 1971, donde no solo llamó la atención de la prensa cultural del momento, sino que derivó en las primeras negociaciones para un contrato de grabación: para entonces, la alineación se había renovado con los ingresos de Jordi Camp y Martí Brunet. A fin de cuentas, se dio un contrato con el sello fonográfico Belter, S.A. y la subsiguiente publicación del álbum debut simplemente titulado “Fusioon” en 1972. Éste contenía mayormente versiones de varios temas del folklore popular, además de una pieza académica del gran maestro gaditano MANUEL DE FALLA y otra con un poema de la notable literata gallega ROSALÍA DE CASTRO y música de XOÁN MONTÉS CAPÓN. El cuarteto contó en varias ocasiones con el apoyo creativo del arreglista y director Miquel Casas I Augé. Sónicamente, los aportes ocasionales de un ensamble de cuerdas, una flauta y un saxo ayudan al cuarteto a concretar el sus perspectivas de eclecticismo con abundantes elementos de jazz-rock, psicodelia, vanguardia académica y fusión contemporánea. “Fusioon” contiene un total de 8 temas: repasémoslos uno por uno. 


Con la dupla inicial de ‘Danza Del Molinero’ y ‘Ya Se Van Los Pastores’, el cuarteto ya da plenas muestras del gran nivel de exquisitez musical en torno al cual organiza su línea de trabajo. El primero de estos ítems mencionados exhibe su señorío embrujador esencial bajo el nuevo impulso brindado por los grooves sofisticados y delicados que la banda pone sobre el tapete para guiar el camino hacia un fastuoso final. En cuanto al segundo, éste refleja unas gráciles vibraciones bucólicas oportunamente remodeladas bajo un encuadre sonoro donde confluyen los mundos de COLOSSEUM, SOFT MACHINE y JETHRO TULL: la sofisticación de la avanzada jazz-progresiva y el candor folclórico se funden en una sola energía sónica. ‘Ses Porqueres’ exhibe el impacto de la pieza precedente al desplegar un vigor extrovertido sumamente refinado, aunque con menos eclecticismo. ‘Pavana Española’, por su parte, es un ejercicio de reconstrucción de estándares renacentistas para llevarlos a un terreno de ágil jazz-rock que, de una manera u otra, termina metamorfoseando a la pieza original de una manera creativa y juguetona (un poco al estilo de EKSEPTION). ‘Negra Sombra’ nos devuelve al esquema de trabajo centrado en un colorido calculadamente extravagante que ya se hizo presente en el tema #2, pero incorporando algo de la calidez que signó al tema #1. Cuando llega el turno de ‘En El Puerto De Pajares’, el cuarteto prosigue por la senda de apropiación traviesa y estilizada que ya recorrió en el caso de ‘Pavana Española’, esta vez, con una exuberancia menos ostentosa. De todas formas, es de agradecer que se introduzca un interesante quiebre rítmico en algún pasaje intermedio, así como unos efectivos diálogos entre órgano y saxo en los momentos finales. ‘Rima Infantil’ enfoca su estrategia reconstructiva con un gran bagaje en clave de jazz fusion y una adecuada presencia de ornamentos sinfónicos. ‘El Cant Des Ocells’ se encarga de cerrar el álbum a lo grande. En un espacio de 4 minutos y cuarto, la gente de FUSIOON inicia el asunto con un prólogo tenue y sigiloso que poco a poco va enriqueciéndose con ornamentos percusivos para ganar cierta musculatura, y a partir de ahí, el ensamble pasa a un estupendo ejercicio de rock sinfónico donde parecen cruzarse los mundos de JETHRO TULL, EGG y EMERSON, LAKE & PALMER. El ocasional empleo del compás de 5/4 añade esplendor al esquema sonoro en curso, el cual termina engalanando su propio fulgor expresivo mientras se va acercando al intenso momento final. 


Para promocionar este primer álbum se sacó un sencillo con la patentemente pegadiza ‘Danza Del Molinero’ en el lado A y ‘Negra Sombra’ en el otro lado. Pero, entre lo que quedaba del año 1972 y la primera mitad de 1973, los FUSIOON no se durmieron en sus laureles y sacaron al mercado otros dos sencillos que exhibían una rápida  y lúcida evolución estilística que los convertía a paso rápido en auténticos genios del ideal del rock progresivo. Uno de estos sencillos contenía los temas ‘No Hay Habitación Para...’ y ‘Ciclos’; el otro, ‘Rapsodia Para Un Violín’ y ‘Tocata Y Fuga’ (adaptando la celebérrima Tocata y Fuga en re menor, BWV 565 de JOHANN SEBASTIAN BACH). Debemos detenernos un poco en estas cuatro piezas para detectar esa frenética y fantástica evolución musical que mencionamos hace un rato. ‘No Hay Habitación Para...’ es un viaje sensacional de 4 minutos donde el grupo fehacientemente explora la confluencia de grooves gráciles con ágiles sonoridades marcadas por una predominancia de lo disonante tanto en la instrumentación como en los cánticos, algo así como un encuentro entre FRANK ZAPPA y SOFT MACHINE bajo el inquietante manto gris de un atardecer otoñal. ‘Ciclos’, por su parte, establece una gozosa explosión de cadencias jazz-rockeras con algunos matices folklóricos que permiten a la banda explorar horizontes fusionescos con gran inventiva y un pulso no menos grande. Aquí se destilan remembranzas de la luminosa tarde que precedió al atardecer antes retratado por la paleta sonora de la banda. ‘Rapsodia Para Un Violín’ irá aún más lejos; el cuarteto crea una pieza vitalista donde los aires urbanos y los ornamentos de inspiración académica se fusionan dentro de un sabiamente arquitectónico entramado jazz-progresivo. Algunos efectos de guitarra entran a tallar de manera un poco chocante antes de apoderarse del rol protagónico con un solo expansivo y contundente; un poco más adelante, el órgano y el sintetizador comulgan en un adorno cósmico que pone fin al interludio para regresar al motif central. ‘Tocata Y Fuga’, por su parte, se centra en una atmósfera mucho más ceremoniosa, lo cual permite al grupo afinar su faceta textural. Con estos antecedentes inspiradores, el grupo ya está al 100% preparado para gestar otro disco titulado “Fusioon”, aunque usualmente se le conoce como “Fusioon 2”; es su primera obra maestra y data del año 1974, siendo también publicada por Belter, S.A. Para este disco, Arisa toca algo de guitarra clásica junto a sus habituales ítems de batería y percusiones surtidas. Antes de ver los detalles de este segundo álbum, cabe mencionar el hito que supuso que los FUSIOON fuesen invitados a tocar en escenarios y programas musicales de Brasil en octubre de 1973. Cosas así aumentan la adrenalina y el impulso creativo, lo cual se nota en este segundo “Fusioon”.


'La Farsa Del Buen Vivir' tiene un esquema rítmico pegadizo, a medio camino entre la psicodelia y el folklore dentro de un esquema jazz-progresivo, y si a eso añadimos los cánticos juguetones que se desarrollan en el camino, tenemos un episodio inicial bastante redondo para el disco en tanto que transmite un aura optimista a la recién iniciada experiencia melómana. Algo a resaltar es el sintetizador que emite unos complementos sonoros adecuados para el dinamismo ofrecido por el órgano. En suma, tenemos aquí 3 minutos y pico muy bien aprovechados progresivamente. A continuación, sigue 'Contraste', pieza de 6 ½ minutos que vira hacia una actitud un poco más ceremoniosa, aunque el asunto no pierde un ápice del dinamismo bien llevado que signó a la pieza de entrada. La complejidad multitemática aumenta su dosis, y dentro de ella cabe destacar tanto los ágiles fraseos que Brunet arranca de la guitarra solista, así como el modo tan fluidamente certero en que el grupo maneja las ingeniosas variantes de ambiente que tienen lugar a lo largo del camino. Los músicos se sienten igualmente cómodos elaborando pasajes alegres y otros pasajes más disonantes (casi paralelos al estándar de unos GENTLE GIANT), manteniendo un pulso vitalista. 'Tritons' (con secciones tituladas ‘1ª Parte’, ‘Estampas’, ‘Variaciones Sobre Un Tema de Tchaikovsky’ y ‘Conclusión’) cierra la primera mitad del álbum replicando vigorosamente la prestancia sofisticada que dio tan buenos réditos en el segundo tema, incluso ampliando el rollo instrumental con su entusiasta ingeniería multitemática. El solo de órgano a cargo de Camp es simple y llanamente monumental, no tiene nada que envidiar a un Dave Stewart o a un Dave Greenslade (sí, el solo tiene una onda afín a lo Canterbury y al jazz-prog británico de esos tiempos). En algún momento se introduce el motif central del popular 3er Movimiento de la excelentísima Sexta Sinfonía del maestro PIOTR ILICH TCHAIKOVSKY, siendo éste usado con pulcro respeto dentro de las exigencias eclécticas de esta pieza en particular; el swing jazzero impulsa un espíritu celebratorio para enrumbar dicha cita académica por un sendero alegremente fulguroso.



La segunda mitad del disco se inicia con 'Diálogos', pieza que comienza con efectos de viento y golpes percusivos de tambor y xilofón, algo muy centrado en la musique concrète para empezar. Mientras la tensión resultante se reafirma, el piano eléctrico arma una escala recurrente que habrá de impulsar la emergencia del cuerpo central, el cual no tarda mucho en centrarse en la amalgama armada entre los pasajes corales y la pulidamente arquitectónica instrumentación rebosante de colorido, antes de que se retome la introducción jazzera precedente con la finalidad de armar un jam mágico y envolvente. ¿Santi Arisa?, ¡un monstruo de la batería! Su combinación de precisión e inteligencia improvisadora son cruciales para la grandeza del bloque sonoro global, el mismo que llega a un estupendo clímax que, en cierta manera frustrante, se agota en un fade-out inoportuno. Esto ameritaba un cierre más conclusivo, al menos, eso nos parece. De todas maneras, se trata de un temazo como la copa de un pino (cierto es que decir esto es una verdad de Pero Grullo sobre cualquier cosa que haya grabado la gente de FUSIOON). El disco llega a su cierre con 'Concerto Grosso', pieza que dura casi 10 minutos y que incluye las secciones ‘Tema Y Variaciones’, ‘Aria’, ‘Rondó’ y ‘Final’. Comenzando con un swing fuertemente fusionesco que encapsula bien los bizarros efluvios de la guitarra y los teclados, la buena vibración está garantizada desde una cruza entre el Canterbury y el jazz-rock con unas pinceladas sinfónicas. Poco antes de llegar al tercer minuto, la cosa se pone un poco más agresiva, con mayor polenta rockera, lo cual da pie a una nueva secuencia de sucesivas variantes progresivas: éstas incluyen elaboraciones de tendencia barroca, una sección minimalista de talante intimista, exhaustivos despliegues de ágil musicalidad donde su funden los universos de EGG y GENTLE GIANT, e incluso arreglos vocales gregorianos (en clave vivaz y jovial). Los últimos dos minutos sirven para retomar el motivo de entrada y aumentarlo con un final “orquestalmente” épico no exento de humor. Solo un final juguetón como éste puede generar un broche de oro coherente para un tema tan vibrante como éste y el disco que hasta ahora nos ocupa. El grupo siguió activo tocando donde hallaba espacios. A pesar de que sus discos no eran éxitos comerciales, tenía ya un público de culto. Un momento especialmente importante en la historia de FUSIOON es su participación en el extenso festival Canet de Rock el 26 de julio de 1975.



“Minorisa” es el testamento final de FUSIOON y no solo es otra obra maestra, es también su obra cumbre. Brunet añade más presencia de sintetizadores a su arsenal y Arisa toca algo de flauta (además de la batería y las percusiones, por supuesto). Publicado a fines de 1975 por Ariola, el nuevo sello fonográfico por el que fichó la banda, “Minorisa” exhibe una expansión contundente de la soltura sofisticada otrora plasmada en el segundo álbum, llevándola a un nivel épico en sus suites homónima y ‘Ebusus’ (ambas compuestas por Camp). Esta última es la que abre el disco, ocupando toda su primera mitad, poco más de 18 ¾ minutos. ‘Ebusus’ es una exquisita extravaganza cuyo amplio espectro sonoro encapsula contrapuntos a lo GENTLE GIANT, refinados vuelos jazzeros que alternan influencias del Canterbury y de WEATHER REPORT, disonancias aguerridas de cierto tenor Crimsoniano, cálidos pasajes de raigambre folclórica, unos cánticos ceremoniosos y otros festivos (uno de ellos es de tenor dadaísta y hace alusión al tumultuoso año 1930, un año muy significativo en la época de pre-Guerra Civil), ornamentos surrealistas de sintetizador y mellotrón, amables estilizaciones sinfónicas, atmósferas psicodélicas disruptivas… Y todo va amalgamándose en una majestuosa ilación que ostenta una peculiaridad muy propia a través de las influencias que pueden notarse a lo largo de excelsa y caleidoscópica maratón musical. El oído despistado puede sentirse aturdido por lo que puede parecer un caótico empastado de ideas diversas al modo de un collage cuya única función es la de causar un impacto superficial, cuando en realidad opera aquí una integralidad lo suficientemente flexible como para encauzar la abundante versatilidad que empuja a la inspiración creativa de los músicos con inteligente osadía y muy buen pulso. Desde el mismo punto de partida, el cuarteto deja en claro cuáles son los niveles de inteligencia y fuerza expresiva que van a adueñarse de la primera mitad de este álbum. Una mención especial va para el onírico pasaje que emerge a poco de pasada la frontera del minuto 12 (tras un adelanto plasmado unos minutos antes), la cual ostenta una espiritualidad onírica que finalmente será reemplazada por el exultante pasaje centrado en el cántico que expone las variantes históricas del nombre Ibiza. Ya a estas alturas, el grupo está bien enrumbado hacia lo que será el fulguroso clímax conclusivo, el cual hace un recuento de algunos pasajes precedentes. Esta suite es de lo mejor que se ha hecho en todos los tiempos y escenarios de la música progresiva creada en la Península Ibérica, y, de paso, funciona muy bien como guía enciclopédica al universo estético de FUSIOON. 

      

De todos modos, esta enormidad no debe hacernos ignorar la otra suite que precisamente se titula ‘Minorisa’ y dura alrededor de 11 minutos: un fabuloso homenaje a la madre tierra de Manresa. Todo comienza con un relativamente sombrío prólogo en base al sintetizador y el bajo, el mismo que pronto abre paso a un segundo preludio centrado en el piano clásico, siendo así que sus fraseos asientan el terreno para el ambicioso cuerpo central que se avecina. Éste se sustenta sobre una confluencia de barroco, cámara contemporánea y fusión folclórica catalana bajo un manto prog-sinfónico bien hilvanado. La interacción entre los músicos es tan sólida y aventurera como en la primera suite, pero hay un mayor espacio de desarrollo para los varios motivos que se van sucediendo. Una mención especial va para el hermoso pasaje pastoral que aparece en algún momento, creando una cautivadora magia arcana que aporta una especie de contrapeso frente a la fastuosidad predominante. El cierre del álbum es un experimento ideado por Brunet en base a la idea de cruzar los idearios de FRIPP & ENO, TANGERINE DREAM y KLAUS SCHULZE: se titula ‘Llaves Del Subconsciente’ y consta de dos secciones respectivamente tituladas ‘Mente’ y ‘Cerebro’. La primera de ellas se focaliza en climas etéreos y oscurantistas en base a capas y líneas de guitarra eléctrica y sintetizador, siendo así que el paisaje sonoro refleja un cuadro nebulosamente solipsista. Por su parte, la segunda sección se enfila frontalmente a lo cibernético con su masivo despliegue de secuencias sintetizadas de loops y golpes percusivos; de esta manera, se abandona lo etéreo y se pasa a un maquinismo rotundo e implacable. Aunque, a simple vista, puede sonar fuera de lugar dentro del contexto general del álbum, esta pieza final en realidad refleja una nueva inquietud creativa que habrá de ser ahondada fuera del multicolor territorio de FUSIOON. Se trata de la despedida más significativa que pueda tener la breve pero impresionante discografía de este brillante e inolvidable cuarteto. En cuanto a la despedida real, ésta tuvo lugar el 24 de febrero de 1976 en el Club Helena de Barcelona, ocasión de su último concierto; el 3 de enero anterior el cuarteto había dado su último concierto en su querida Manresa. 


Vale la pena mencionar dos publicaciones póstumas y parciales de su discografía: una realizada por el sello Divucsa que es el CD doble “Esenciales” en 2004, con los dos primeros discos; la otra, realizada por el sello británico Finders Keepers Records y que recopila varios temas de sus dos primeros álbumes y los sencillos de 1972 y 1973 bajo el título de “Absolute Fusioon”. Yendo cada uno por su lado tras el fenecimiento de FUSIOON, Brunet se dedicó a la exploración de música electrónica y la ingeniería de sonido, mientras que los hermanos Camp se insertaron de lleno en la escena jazzera (Jordi ha sido integrante del ensamble dirigido por su hermano).* Arisa fue quien obtuvo una mayor proyección comercial al conformar a inicios de los 80s, junto a dos exintegrantes de ICEBERG y uno de GÒTIC, el popular grupo de jazz fusión PEGASUS, el cual logró llamar la atención de cierta porción del público general en medio del auge del heavy metal, la new wave y el tecno-pop. Cada una de estas historias particulares merece su capítulo aparte, pero las mencionamos por encima como colofón de esta revisión general de los tres discos de FUSIOON, al cual, repetimos, percibimos como el grupo más notable de toda la escena progresiva española de los 70s. En estos días (del 28 de enero al 13 de marzo de este año 2022, para ser más precisos), está abierta al público la exposición Ressons de Fusioon en el Centre Cultural El Casino de Manresa en conmemoración de los 50 años de la publicación de su primer disco.** Gracias a Manel, Martí, Jordi y Santi por todo lo que nos dieron mientras tripularon juntos su fantástico buque de inmortal música progresiva. 


Manel, de hecho, está actualmente embarcado en la celebración de tu 75to aniversario (https://manelcamp.cat/projecte-minorisa-carst/).


 

[Parte de esta retrospectiva recoge ideas originalmente publicadas en esta reseña de La Caja De Música: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/Prog/LCDM/Discos/fusioon_fusioon2.html
También mencionamos los aportes tomados de los blogs Rockliquias, La Fonoteca y Paper Blog.] 



[Un saludo público al crack Santi Arisa, quien se lució junto a sus compañeros de PEGASUS en un concierto al aire libre que tuvo lugar en Cádiz a mediados de los 80s. Sí, es verdad, se lució, un servidor que en aquel entonces cursaba el último año de EGB lo presenció.]


Sunday, February 13, 2022

Un ascenso al paraíso avant-progresivo de SIMON STEENSLAND

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy viajamos a Suecia para presentar “Lets Go To Hell”, el disco que lanzó al mercado el magistral multiinstrumentista y compositor SIMON STEENSLAND el 24 de setiembre del pasado año 2021; se trata de su noveno disco de estudio, el cual exhibe un genuino refuerzo de renovación para el ideal progresivo del chamber-rock y el así llamado RIO. El sello productor de “Lets Go To Hell” es Transubstans Records. Este disco sucede a “A Farewell To Brains” (2018) dentro de una trilogía que, esperemos, no tarde mucho en completarse: este nuevo disco es un segundo volumen realmente excepcional, pero ya entraremos en más detalles sobre eso más tarde. Los colaboradores con los que contó STEENSLAND para la grabación de los tres extenso temas de los que consta este disco son: Yann le Nestour (clarinetes alto y bajo), Morgan Ågren (batería y programación de ritmos), Robert Elovsson (teclados), Arvid Pettersson (piano), Karolina Weber Ekdahl (violín), Jasun Martz (teclados), Simon Mårtensson (guitarra) y Carin Blom (armónica de cristal). También aparecen los aportes vocales de Birgitta Linder, Eva Rexed, Sandra Backman, Maia Hansson Bergqvist, Asa Berglund Cowburn, Camilla Larsson, Joel Dannerup, Josefin Ankarberg y Niki Gunke Stangertz, a veces armando cuadros corales, otras veces haciendo recitaciones. El propio STEENSLAND se hace cargo de la guitarra, el bajo, la percusión tonal y algunos teclados. Claro está, todas las composiciones son suyas, así como suyas fueron las labores de arreglos musicales, dirección de los procesos de grabación, mezcla y masterización, en su estudio No Klang, a lo largo de diversas sesiones que tuvieron lugar en los años 2020 y 2021. La única excepción está en los aportes de Ågren, que fueron grabados en su propio Studio Annanstans. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Lets Go To Hell”.


Ocupando un espacio de casi 16 minutos y medio, ‘Schrödinger’s Friend’ nos abre honestamente las puertas al oscurantista y extravagante valle musical que STEENSLAND y sus compañeros recorrerán con entusiasmo y convicción. Tras una breve serie de capas de cuerdas se impone pronto un groove atormentado y siniestro que, a su manera, refleja un vitalismo contundente, por muy mortuorias que sean las vibraciones básicas de sus desarrollos temáticos. Mientras los diversos climas se van sucediendo, el entramado sonoro agita su señorial oscurantismo, atrapado en un terreno híbrido de RHÙN, GUAPO, PRESENT y ARS DE ER. A veces vibran unas cadencias casi marciales, otras veces emergen unas tormentas sónicas donde reina un caos inteligente, y también hay pasajes más calmados donde laten aires de un ominoso misterio que prefiere mantenerse transitoriamente reposado. Cuando unos arreglos corales se unen al ensamble orquestal alrededor de la frontera del noveno minuto, el asunto cobra un nuevo brío, esta vez con algunas texturas traviesas que se añaden al dominante empuje  de lo siniestro, aunque el imperio de lo sutil no tarda mucho en retomar su dominio. Eso sí, su meta es la de fundar las bases para un crescendo ceremonioso que amenaza con transportarnos a zonas más oscuras que cualesquiera por las que hemos transitado antes, armando así un poderoso clímax conclusivo. Una gran cosa esta suite, un gran cénit para iniciar el álbum. Tras esta majestuosa maratón emerge otra titulada ‘The Flagellant March’, cuyos pasajes iniciales siguen fielmente el camino oscurantista de la suite precedente, aunque esta vez con un talante más abstracto, resguardado éste por un minimalismo explosivo. Tras unos parsimoniosos golpes de bajo emerge una orquestación electrizante y exultante que parece plasmar una especie de tortuosa celebración: sí, late algo de jovialidad en medio de la absorbente lobreguez que guía a la ingeniería rítmica y articula el ensamble global. Más que una marcha, parece un aquelarre, especialmente cuando surge un intermedio de teclados y maderas en clave onírica. Una ulterior secuencia de pasajes aguerridos y refrenados completa el diagrama voraz y triunfante que el ensamble maneja con alborotada lucidez, siendo así que todo termina con una coda avant-jazzera remodelada por una estrategia a lo RIO.

La última pieza épica del álbum responde al simpático título de ‘Zombie B. Goode’ y dura poco menos de 19 minutos y medio; de hecho, es la más extensa del repertorio. Esta suite muestra su fuego expresivo desde el punto de partida, gestando una atmósfera tensa que casi roza con lo belicoso, pero, en una segunda instancia, todo deriva hacia una armonización de teclados etéreos y percusiones tonales desde la cual brota un momento de remanso antes de que el ensamble regrese a su estilizada furia originaria. Eso sí, no se trata de una reiteración del tormento arrollador del primer tema; está más cerca de la surrealista jovialidad del segundo tema, pero tampoco se trata precisamente de una continuidad de la misma. Lo que opera aquí es una majestuosidad fosforescente a lo UNIVERS ZERO con algunos matices de magnificencia colosal a lo MAGMA y otros matices más cercanos a la deconstrucción rutilante propia del paradigma Zappiano. Es como si el oscurantismo militante de STEENSLAND se hubiese cambiado de prendas para ostentar una sotana repleta de hilos dorados y plateados; es como si las fuerzas amenazantes no estuviesen en posición de ataque sino con una disposición contemplativa, o al menos, eso es lo que parece durante los primeros 10 minutos y medio. A partir de allí, sí se siente la emergencia gradual de una epopeya guerrera, pero, como dijimos antes, la aureola oscurantista permanece en una zona un poco más constreñida que en las dos suites precedentes. El epílogo se divide en dos secciones: una que consta en una erupción orquestal que realmente retoma (efímeramente) el esplendor tanático de la primera suite, y una segunda que consiste en un arreglo coral femenino con inauditas connotaciones angelicales. ¿Son así las voces que nos dan la bienvenida al Infierno? En fin, todo esto fue lo que nos brindaron SIMON STEENSLAND y su ejército de excelso colaboradores nos brindaron con “Lets Go To Hell”, una espléndida muestra de vitalidad del ideal avant-progresivo para nuestro tercer milenio. Escuchar, analizar y dejarse invadir por las excelsas y tortuosas suites de este álbum es algo así como ascender al paraíso avant-progresivo del RIO contemporáneo con el descenso a los infiernos en mente. Totalmente recomendable. 


Muestra de “Let’s Go To Hell”.-
Schrödinger’s Friend: https://transubstansrecords.bandcamp.com/track/schr-dingers-friend


Thursday, February 10, 2022

Segunda apofenia musical de RED KITE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de presentar “Apophenian Bliss”, el segundo disco del genial ensamble jazz-rock-progresivo noruego RED KITE, el cual fue publicado el 19 de noviembre del pasado año 2021. El cuarteto conformado por Even Helte Hermansen [guitarra barítono], Trond Frønes [bajo], Bernt André Moen [piano eléctrico Fender Rhodes] y Torstein Lofthus [batería y percusión] regresa al ruedo con todo en este álbum que destila energía electrizante en varias instancias de su repertorio, aunque también hay campo para climas sutiles, como veremos más adelante. El sello británico RareNoise Records se hizo cargo de lanzar al mercado este disco tanto en CD como en vinilo azul; “Apophenian Bliss” contiene seis temas en el segundo formato, mientras que tiene uno más en el primero. En comparación con “Red Kite”, este segundo álbum ostenta unas sonoridades más punzantes y dramáticas, aunque realmente no hay una ruptura con la siembra realizada con ese álbum. Al fin y al cabo, “Apophenian Bliss” exhibe grandes vuelos jazz-rockeros bajo un ecléctico enfoque que acoge herramientas y recursos del space-rock, el punk jazz y la psicodelia progresiva. Teniendo en cuenta que algunos integrantes de RED KITE también son miembros de BUSHMAN’S REVENGE y de ELEPHANT9, podemos tener por seguro que este grupo se toma muy en serio su misión estética de mezclar el señorío del jazz y el vigor del rock dentro de un entramado intrincado marcado por diseños particularmente experimentales del prog. Todos los temas del disco fueron compuestos por Hermansen excepto el quinto, que es un estándar de autoría del saxofonista Gisle Johansen, una figura notable del avant-jazz noruego desde hace varias décadas. Grabado en el estudio Athletic Sound de Halden, el repertorio de este disco fue posteriormente masterizado en el estudio Oslo Fuzz de la capital noruega. Bueno, veamos ahora los detalles de su contenido, ¿vale?


‘Astrology (The One True Science)’ abre el álbum con un rotundo y contundente despliegue de punche que se asienta sobre un groove ágil y sofisticado. Es como una cruza entre los universos de WEATHER REPORT y MAHAVISHNU ORCHESTRA bajo un ropaje de heavy prog (en paralelo con KOREKYOJINN). Ya desde este punto de partida, la guitarra nos brinda uno de sus mejores solos en todo el álbum. En poco más de 3 minutos y medio, este tema dice mucho. A continuación llega el turno de 
‘This Immortal Coil’, pieza que vira de registro al enmarcarse dentro de una atmósfera ceremoniosa que algo tiene de tenebrista, apostando por una mezcla de avant-jazz y psicodelia progresiva. Los fraseos de la guitarra son menos absorbentes, lo cual permite que los ornamentos y florituras de los teclados se hagan sentir más asertivamente dentro del denso entramado sonoro. Es específicamente la batería quien exhibe mayores dosis de empuje y músculo dentro del bloque grupal, logrando que su incesantemente intrincada labor (un poco al estilo del punk-jazz) sustente el despliegue de nervio expresivo en torno al cual se centra este tema. Primer punto culminante del disco. Con la dupla de ‘Apophenia’ y ‘Red Kite Flight’, el grupo sigue expandiendo su paleta sonora. La primera de estas piezas se caracteriza por una calidez misteriosa, tal vez un tanto parsimoniosa también, siendo así que el patente aire de relax parece tener un contubernio con una tensión latente que sabe mantenerse escondida mientras agita disimuladamente algunos recursos sonoros, como son algunas líneas de bajo y ciertos pasajes del extenso solo de guitarra que emerge con autoridad para erigirse incendiariamente en medio del cadencioso swing. En cuanto a ‘Red Kite Flight’, éste consiste en un ejercicio de free jazz que se asienta cómodamente sobre la hoguera sonora que el ensamble mismo ha encendido, creando una poderosa e ingeniosa cruza entre los legados de JOHN ZORN (época de NAKED CITY), KING CRIMSON (etapa 1973-4) y la faceta más bizarra de SUN RA. Un estupendo y decisivo cénit del álbum.


‘Morrasol’ es el tema más extenso del álbum con sus 11 minutos y pico de duración, siendo así que su enfoque creativo consiste principalmente en recoger la cosecha del tema precedente. Eso sí, dado el espacio con el que cuenta el grupo para decir lo que tiene que decir aquí, el vitalismo deconstructivo reinante se pasea solventemente por varios climas, incluyendo algunos pasajes donde el ensamble dispone de una grácil soltura para crear un swing reconocible. En toco caso, la estrategia general creada para la ocasión es la de remodelar el espíritu ígneo desarrollado en la pieza precedente para trasladarla a un área de vibraciones más fastuosas. El palacio se ha transformado en catedral. Los últimos 10 minutos y tres cuartos están ocupados por la dupla de ‘Sleep Tight’ y ‘Feet Don’t Fail Me Now’. El primero de estos temas mencionados ostenta una aureola onírica en base al tremendamente sutil motif delineado por las parcamente serenas líneas de piano y de guitarra, mientras el bajo puntualiza algunos espacios intermedios y la batería crea unos ornamentos estratégicamente tenues. Definitivamente, tenemos aquí una contraparte total frente a la línea de trabajo de las dos piezas precedentes, un remanso tras la desaparición de las últimas cenizas barridas por una brisa otoñal. Por su parte, ‘Feet Don’t Fail Me Now’ se enfila hacia un torrente de vigor jazz-rockero que se deja alimentar por un groove fusionesco y una garra de talante stoner. Hay un gancho muy particular en esta pieza que mezcla algarabía con neurosis y, de paso, nos obsequia el más fascinante solo de piano eléctrico de todo el disco. Todo esto fue “Apophenian Bliss”, una formidable obra fonográfica que permite al personal de RED KITE superarse a sí mismo en relación con su de por sí excelente álbum debut homónimo de 2019. Totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca de vanguardia rockera y jazzera.



Monday, February 07, 2022

Nuevas inspecciones en la profundidad musical de BELEDO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de presentar a “Seriously Deep”, el más reciente trabajo fonográfico del maestro uruguayo BELEDO, radicado en Nueva York desde hace mucho tiempo. Este disco fue publicado por el sello MoonJune Records el 16 de noviembre del pasado año 2021, y en él BELEDO toca la guitarra, el piano y el sintetizador, a la par que cuenta con el apoyo de una ilustrísima dupla rítmica conformada por Tony Levin (contrabajo y bajo) y Mark Grohowski (batería). Ocasionalmente, también aparecen el vibrafonista Jorge Camiruaga y los vocalistas Boris Savoldelli y Kearoma Rantao. En el repertorio de este álbum encontramos cuatro composiciones de BELEDO, dos hechas conjuntamente por él, Grohowski y Levin, y una versión de un estándar jazzero de los 70s. “Seriously Deep” es un disco muy particular dentro del vigente catálogo de este maestro, pues se nota que aquí predomina un talante aristocrático que, aunque ya estaba presente en discos anteriores (como en “Dreamland Mechanism” de 2016, una obra de ostentoso colorido), resulta ahora bastante absorbente a lo largo de todas las atmósferas que se hacen presentes en a lo largo y ancho del disco. Las sesiones de grabación de este álbum tuvieron lugar en los días 21 y 22 de setiembre de 2020 en el NRS Studio de Nueva York, y en ese mismo lugar se realizó subsiguientemente el proceso de mezcla (en dos turnos, diciembre de 2020 y abril del año siguiente). La remasterización tuvo lugar en otro país, Italia, más específicamente, en el Ritmo & Blue Studio de Pozzolengo, provincia de Brescia, a mediados de mayo de 2021. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de este disco que aquí reseñamos.


El álbum comienza con la pieza homónima, la cual es una composición del maestro contrabajista alemán Eberhard Weber, original del álbum “Silent Feet” (1978). El tratamiento que BELEDO y sus compañeros de viaje hacen de este clásico ‘Seriously Deep’ gira en torno al ahondamiento en diversos matices de una atmósfera rotundamente ceremoniosa desde la que se impulsa continuamente a la carga emocional del esquema melódico en curso. En medio del armazón creado por la exuberante batería y el sobrio piano, la guitarra ocupa el centro y va soleando con imponente garbo mientras explora diversos matices a lo largo del camino. También hay un estupendo solo de contrabajo que, con elegante soltura, apuntala el relax que impera en ese preciso momento, siendo así que luego el piano se encarga de remodelar el enfoque intenso con el que comenzó el tema, llegando a una contundencia climática antes de aterrizar en lo ceremonioso. Los 14 minutos y cuarto que dura esta pieza de entrada se van volando, prácticamente. ‘Mama D’ sigue a continuación con la misión de rendir tributo a la difunta cantante sudafricana Dorothy Masuka. Es una pieza más animada y grácil que se apoya en un groove sofisticado para sustentar la magnética vivacidad emanada del centro temático, algo muy al estilo de un híbrido entre ALLAN HOLDSWORTH y los WEATHER REPORT de fines de los 70s. El canto de Rantao añade una calidez muy oportuna al señorío reinante. ‘Coasting Zone’ se encarga de seguir adelante con el clima de vivacidad instaurado por la pieza precedente, esta vez apelando a un swing más complejo y un vigor un poco más contenido, en comparación. Hay un solo de batería a mitad de camino que emerge no tanto para hacer gala de virtuosismo sino para resaltar texturas del groove constante de la pieza; no hay nada de disruptivo en dicho solo. ‘Maggie
’s Sunrise’ adopta un aire más introspectivo, aunque preservando algo de la llamativa luminosidad que signó a las dos piezas precedentes. Hay una candidez confortante que atraviesa a toda la pieza, particularmente a los solos de guitarra, y también a los ornamentos de vibráfono que se alinean simultáneamente con el piano y con el contrabajo.


Con la dupla de ‘Knocking Waves’ y ‘A Temple In The Valley’ tenemos 20 minutos y tres cuartos de exquisitez sonora en estado químicamente puro. El primero de estos temas mencionados explora y desarrolla esquemas y apuntes sonoros en un terreno fronterizo entre el avant-jazz y la tradición del jazz-fusion de los 70s, más algunos trazos psicodélicos en la sección prologar y en el posterior epílogo. Ahora el espíritu musical reinante es uno de inquietud, activado eficazmente por el vendaval nervioso de la guitarra. En cuanto a ‘A Temple In The Valley’, el trío, acompañado por el envolvente y sólido canto de Savoldelli, elabora un cautivador ejercicio de musicalidades jazz-progresivas donde se encuentran los mundos del Canterbury (a lo HATFIELD AND THE NORTH o IN CAHOOTS) y de RETURN TO FOREVER. El ensamble tiene ante sí un mapa temático bien trazado y sabe cómo colorearlo a punta de buen pulso y fulgor. Hay un esplendor muy especial que permanece latente bajo el ambiente crepuscular que se muestra en el entramado sonoro. ‘Into The Spirals’ trae el cierre del repertorio con un groove extrovertido y un dinamismo bastante alegre: teniendo un desarrollo temático relativamente sencillo, esta pieza cumple eficientemente con la labor de terminar el álbum con un espíritu alegre y vivaz. Todo esto fue lo que nos brindó “Seriously Deep” de BELEDO; éste es un disco hermoso y radiante que da buena cuenta (por enésima vez) del exultante empuje creativo de este eximio integrante de la élite del jazz-rock de estas últimas décadas. Totalmente recomendable. 


Friday, February 04, 2022

El séptimo sello rockero de los daneses PAPIR

 

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Toda nueva desde los cuarteles del grupo danés PAPIR es una buena nueva, así que... ¡Albricias, tenemos a nuestra disposición el nuevo trabajo de estudio de PAPIR! El disco en cuestión ostenta el muy parco título de “7”, algo habitual en la historia vigente del trío conformado por Nicklas Sørensen [guitarras], Christian Becher Clausen [bajo] y Christoffer Brøchmann Christensen [batería]; el disco en cuestión fue publicado el 14 del pasado mes de enero. A pesar del título, se trata realmente del octavo disco de estudio de la banda. El disco que ahora reseñamos fue publicado tanto en CD como en vinilo por el sello alemán Stickman Records, algo también habitual en el modus vivendi de PAPIR. En líneas generales, este disco ahonda generosamente en el factor post-rockero que el grupo ha estado explorando dentro de su histórica propuesta de amalgamiento de space-rock, stoner y psicodelia progresiva de tenor krautrockero guitarra-céntrico, por lo que podemos decir que esta nueva obra es las más gentil dentro de su amplio catálogo iniciado en el año 2010, dos años después de su fundación en la ciudad de Gladsaxe; atestiguamos un momento de renovaciones dentro de la estrategia creativa de la banda. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “7”.


Siguiendo con la tradición de sus discos titulados con números (que son la mayoría), la gente de PAPIR da inicio al disco con la pieza titulada ‘7.1’, esta vez dividiéndola en tres partes a lo largo de sus casi 20 minutos de duración. Todo comienza con unas vibraciones parsimoniosas que permiten el llenado de espacios de parte de los garbosos y flotantes fraseos de la guitarra. A partir de aquí, el ensamble crea momentos alternados de crescendo y autoconstricción que nos remiten a los paradigmas de MONO y de MOGWAI a través del filtro de GOD IS AN ASTRONAUT. A poco de pasada la frontera del sexto minuto y medio, la batería arma un swing un tanto tribal que abre campo al despliegue de un convincente, aunque todavía contenido fulgor sonoro. Los efectos cósmicos del trasfondo ayudan a realzar este ligero viraje sónico, e incluso sirven como impulso latente para un ulterior despliegue de atmósferas señoriales marcadas por una envolvente ambientación cinematográfica, la cual termina apoderándose del esquema musical desde antes de cruzar la barrera del décimo minuto. Para los últimos cuatro minutos y medio, se desarrolla un motif signado por un imponente candor ensoñador, el mismo que se encuadra en una grácil ingeniería persistentemente motivada por el estándar post-rockero. Desde hace rato que la gente de PAPIR se pone a coquetear con el patrón de GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR y lo hace con convincente soltura, ensalzada ésta por el calmado y majestuoso cierre de la suite inicial del álbum. ‘7.2’ entra a tallar para agilizar un poco las cosas, elaborando un ejercicio de space-rock en clave reflexiva sobre un esquema rítmico razonablemente sofisticado. La gente de PAPIR establece confluencias con AUTOMATISM y RED KITE. Este segundo tema hereda parte del fulgor de la suite y lo remodela a través de una aureola de elegante calidez. Cuando llega el turno de ‘7.3’, el ensamble regresa al terreno de lo cósmico y lo onírico que marcó tajantemente a las dos últimas secciones de la suite. Es en este momento que se nos ocurre que el presente disco es, tal vez, una contraparte a su obra anterior, “Jams”, la cual era más consistentemente muscular a través de su paleta sonora. ‘7.3’ ostenta un minimalismo amable y acogedor al modo de un crepúsculo que trae un manto de oscuridad para que cobijemos nuestro remanso debajo suyo. 

‘7.4’ cierra el repertorio con una nueva vuelta de tuerca a las vibraciones crepusculares de la pieza precedente, pero esta vez hay unas palpitaciones más adustas en el delicado equilibrio gestado por los instrumentos actuantes, siendo así que éstos se congregan en torno a un aura misteriosa que plantea un oscurantismo etéreo. Dicha adustez tiene cierto parentesco con el paradigma histórico del stoner, pero de una manera bastante sutil. A fin de cuentas, “7” debe ser valorado como una planificación sistemática de creación de texturas y matices variados de dominio grisáceo dentro de la esencia prog-psicodélica de la banda. Es un disco muy interesante de por sí y su impacto futuro deberá ser sopesado con el arribo de posteriores álbumes del grupo. Sin igualar a nuestros discos favoritos de PAPIR (del “IIII” al “VI”, totalmente majestuosos), este nuevo disco que nos trae el susodicho trío danés tiene bien merecido un balance general positivo. Al fin y al cabo, este grupo es veterano y aún mantiene grandes dosis de creatividad y de buen oficio; agradecemos los nuevos aires sónicos que nos trae la apertura de este séptimo sello de los PAPIR.


Wednesday, February 02, 2022

Sonido y visión del maestro brasileño FABIO GOLFETTI

 

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Hoy presentamos el disco solista del guitarrista y compositor brasileño FABIO GOLFETTI, el cual se titula “Songs & Visions” y fue publicado en CD y también en formato digital el pasado 24 de enero a través de su blog de Bandcamp. Conocemos a GOLFETTI por su larga membrecía en VIOLETA DE OUTONO desde su posición de líder y también le hemos visto lucirse como uno de los guitarristas de la actual etapa de GONG iniciada poco antes del fallecimiento de su líder histórico Daevid Allen. Su asociación con Allen también estuvo establecida en un proyecto llamado INVISIBLE OPERA en los 90s, por lo que su actual posición en GONG resulta ser una progresión natural a partir de allí. También tiene unos discos solistas en su haber, siendo así que “Songs & Visions” es el resultado de una larga y paciente labor de gestación de piezas instrumentales encuadradas bajo los parámetros cruzados de la psicodelia progresiva de tenor ambient y el avant-jazz, piezas compuestas en medio de los últimos tours y grabaciones de GONG. GOLFETTI se hace cargo de la guitarra y los efectos, contando con la recurrente colaboración de la dupla rítmica conformada por Gabriel Golfetti (bajo) y Giovanni Lenti (batería), ambos integrantes de STRATUS LUNA. También aparecen alguna vez sus colegas de GONG Ian East (saxofón tenor) y Dave Sturt (bajo e-bow), además de João Parahyba a la percusión. El material recogido en “Songs & Visions” fue grabado y mezclado en Brasil y Gran Bretaña entre enero y octubre del pasado año 2021. Cada uno de los colaboradores registró sus intervenciones en sus propios estudios, teniendo en cuenta los condicionamientos logísticos propios de la vigente pandemia. Bueno, revisemos ahora los detalles del repertorio de este disco. 


Inicia el disco a lo grande el hermoso tema de 8 minutos y pico de duración ‘Clouds’, el cual exhibe una rotunda manifestación de vuelos prog-psicodélicos sobre una base avant-jazzera y bajo un manto atmosférico muy propio del terreno ambient. Desde el principio se advierte una cruza entre lo inquietante y lo onírico que, a lo largo de la pieza, va a encauzar el desarrollo temático central. Esta especie de vitalismo cósmico parece dibujar el eslabón perdido entre los paradigmas respectivos de STICK MEN y BURNT BELIEF. Para cuando la batería y el bajo (en ese orden) despliegan sus señoriales virguerías, la ensoñación sónica adopta una musculatura extra que viene muy bien para instaurar un final climático bastante magnético. No se queda muy atrás la pieza siguiente, la misma que se titula ‘Sun Song’ y que establece un viraje hacia el terreno de lo introspectivo. Definitivamente, el porte predominante de este tema es jazzero, lo cual redunda en que su inherente lirismo sea manejado con una gracilidad muy bien perfilada. Notamos confluencias con el paradigma de Mark Wingfield en el modo en que la guitarra guía el desarrollo temático, aunque también cabe destacar el rol del saxofón a la hora de apuntalarlo en ciertos lugares estratégicos. Poco más de 13 minutos y medio de genialidad musical y todavía queda disco para rato. ‘Deep Lake’ sigue ahondando en la dimensión introspectiva y esta vez lo hace con un enfoque crepuscular en base a esa moderada dosis de densidad que aportan los soundscapes de fondo. Mientras tanto, el cuerpo central se concentra en un ejercicio de languidez jazz-rockera que se enriquece con el empuje provisto por los fraseos aguerridos de la guitarra, los mismos que saben también mantener un nivel adecuado de sobriedad. La miniatura ‘From The Moon’ consiste en una sencilla serie de escalas apuntilladas por un espartano solo, lo cual abre el camino para la emergencia de ‘Dreams’, pieza que sintetiza las vibraciones etéreas del tema #2 y la gentileza misteriosa y crepuscular del tema #3. Las tinieblas líricas que trazan el camino del desarrollo temático hallan un amable punto de referencia cuando la triangulación de guitarra, bajo y batería crea una atmósfera híbrida de Floydismo y Crimsonismo.

‘Land’ regresa de lleno a la lógica ambiental con un refuerzo minimalista que establece confluencias tanto con los soundscapes Frippianos como con el paradigma de los TANGERINE DREAM de la etapa 72-74. Esta vez, los matices sonoros en curso no apuntan a lo cinematográfico sino a lo pictórico; las capas filtradas de la guitarra que van flotando cuales nubes de otoño crean una combinación de retazos impresionistas y delicadezas futuristas. Todo sonido que se asienta es efímero, se evapora dejando un rastro breve para los que han de emerger inmediatamente después. Los 8 ¼ minutos finales del repertorio están ocupados por la dupla de ‘Twelve Keys’ y ‘Beyond Nothing. El primero de estos temas plantea un contrapunto ante la pieza precedente con sus refinados traqueteos de free jazz, los mismos que alcanzan un punto de penetrante incandescencia durante la emergencia del electrizante solo de guitarra; por su parte, el segundo de ellos se explaya en una nocturnidad que no esconde su potencial tenebroso, aunque tampoco se regodea en ello. El esquema minimalista de esta pieza final le permite acomodarse ampliamente en el predominio absoluto de la sutileza, el cual cierra todas las puertas a la explicitación. Puertas cerradas con cósmicos portazos de nocturnidad. Así concluye nuestra experiencia con “Songs & Visions” del maestro brasileño FABIO GOLFETTI, un gran disco de jazz-prog psicodélico que, a la vez, guarda una estructura creativa bien focalizada y brinda una variedad controlada de recursos expresivos. Una genial exhibición de creatividad vanguardista para estas instancias iniciales del año 2022.



Monday, January 31, 2022

Historias prog-sinfónicas de los japoneses KIKU LATTE

 

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Nos llega esta grata sorpresa desde Japón: el disco debut del grupo KIKU LATTE, el cual responde al título de “Stories” y fue publicado el 25 de mayo del pasado año 2021. Este quinteto cultor de un prog sinfónico estandarizado está conformado por Kazumi Suzuki [flauta], Yusuke Akiyama [teclados], Takumi Kokubu [bajo], Shingo Yoshida [batería] y Hiroyuki Kato [guitarras y violín]. Los orígenes de este grupo están enraizados en la existencia de un grupo anterior llamado CICHLA TEMENSIS y formado en el año 2006 con el formato de trío: el bajista Kokubu, el baterista Masahiko Noguchi y la flautista Haruna Fukazawa. Entre los años 2007 y 2009, el ensamble grabó dos EP (“Another Triangle” y “Affine Space”) y logró llamar la atención de un público de culto dentro del circuito progresivo de Tokyo e incluso tuvo una muy celebrada participación en el Trieste Summer Rock Festival de 2010. Sin embargo, el grupo detuvo sus actividades en 2012. Llegó el año 2016 y Kakubu retomó el proyecto invitando a nuevos músicos y ampliando la alineación a quinteto, siendo la primera persona convocada la flautista Kazumi Suzuki, quien fue integrante de la inolvidable banda NAIKAKU. Así las cosas, el renacido grupo registró un nuevo EP en 2019 titulado “Fantasia”. La segunda obra gestada por esta formación es “Stories”, un CD propiamente dicho en el sentido de que es su primer trabajo fonográfico que dura más de 40 minutos. Pero, oficialmente, ya estamos hablando de una banda que ha sabido mantenerse mientras cambiaba de nombre: KIKU LATTE, un nuevo nombre, una nueva banda solo en un sentido relativo. Pasemos ahora a los detalles de este disco en cuestión. 


La miniatura de poco menos de tres cuartos de minuto ‘Prologue’ instaura un clima circense en base al sonido de un organillo sobre un tempo de 3/4, con lo cual abre la puerta al solvente y estilizado colorido de ‘Puppets’, la pieza que pone sobre el tapete un vitalista ejercicio de sinfonismo que se revela como ágil portador de variantes melódicas y grooves sofisticados. Los legados de sus ilustres bandas compatriotas BELLAPHON y PAGEANT se hacen notar, así como algunas afinidades con el paradigma de SOLARIS. El vigor con que se realiza el epílogo refleja eficazmente una exaltación de la luminosidad predominante a lo largo de la pieza. ‘Blanketed In Morning Fog’ comienza con solitarias líneas de flauta que anticipan el arribo de un cuerpo central sereno marcado por una gracilidad cálida que, en parte, se sustenta sobre las vibraciones bucólicas de la composición. Cuando llega el turno de ‘The Maze’, el grupo se dispone a gestar una ágil cruza de prog sinfónico y jazz-rock, con cierto predominio de este segundo factor. Lo cierto es que ya empieza a inclinarse hacia el modelo de los KENSO de los discos segundo al cuarto, aunque tampoco faltan instancias líricas propias del patrón Yessiano. ‘My Story’, ejecutado solamente con flauta, bajo y guitarra, es un breve tema de apenas 2 ¼ minutos de duración que exhibe un bello paisaje musical introspectivo de la mente. La quinta pieza del álbum es la más extensa del mismo (dura más de 10 minutos y medio) y se titula ‘The Encounter Suite’. Sus cuatro secciones se titulan ‘Birth’, ‘Move’, ‘Astray’ e ‘Insight’, respectivamente. Esta suite comienza con una aureola extrovertida y celebratoria, derrochando un espíritu primaveral que se complace con las expansiones de su propio fulgor interno: primero, todo opera a un nivel un poco ceremonioso, pero después, la soltura es absorbente e imparable, incluso con una dupla rítmica que recurre en algún momento a la utilización de un swing fusionesco. Más adelante, el ensamble vira hacia un motif solemne y lento, arropado por una ambientación envolvente. Las sobrias líneas de la flauta y las serenas orquestaciones del teclado guían al esquema grupal. Cuando el grupo regresa a lo extrovertido, lo hace con una estilización renovada que recoge vívidamente los ecos del clímax expresivo que marcó a los últimos minutos de la extroversión originaria. Con un breve retorno del motif solemne y una breve coda de piano al estilo de LISZT, las cosas terminan con un cariz impecablemente elegante.  
 
La dupla de ‘Astral Wind’ y ‘Turquoise Wind’ permite al grupo al seguir explorando sus inquietudes preciosistas. El primero de estos temas nos brinda un gentil ejercicio jazz-progresivo donde el piano se encarga de establecer el núcleo central del bloque integral. La espiritualidad del desarrollo melódico destila vibraciones alegres, pero el groove contenido que arma la dupla rítmica lleva a la pieza por el sendero de la tierna melancolía. Un bello tema, sin duda. Por su parte, el segundo consiste en una ceremoniosa balada sinfónica situada a medio camino entre las respectivas facetas introspectivas de CAMEL y FOCUS (en sus primeros años). Se hace notar un bello solo de guitarra acústica que, por un rato, interrumpe el protagonismo de la flauta para realzar la sigilosa estilización con la que se encauza el desarrollo temático. El penúltimo tema del disco se titula ‘Muzaki’ y es un nuevo ejemplo de cómo los integrantes de la banda se armonizan mutuamente sobre un terreno común, desarrollando un esquema temático ágil y colorido. El final del disco llega de la mano de una versión del primer hit de FOCUS ‘House Of The King’ (composición de Jan Akkerman que data del ya lejanísimo año 1970), una versión un poco más larga que la original, lo cual permite al grupo regodearse un poco con la grácil algarabía que caracteriza a su desarrollo melódico. Esto es lo que nos ofrece el ensamble de KIKU LATTE con “Stories”, un disco refinado y atractivo que se apoya convincentemente en el ideal de mantener encendida la legendaria antorcha del rock progresivo sinfónico. Vale la pena prestar atención a esta banda.


Friday, January 28, 2022

Segunda experiencia progresiva de los argentinos BLACK EXPRESSION

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy volvemos a visitar el territorio musical del grupo argentino BLACK EXPRESSION para apreciar el resultado de su segunda experiencia, su segundo álbum que justamente se titula “Más Experiencia”, el mismo que, por ahora, se mantiene solamente como publicación virtual en el blog de Bandcamp de la susodicha banda. Se ha vuelto a lucir a lo grande este colectivo conformado por Eduardo Martínez [guitarras eléctrica y acústica, y bajo], Pablo Martínes [piano, sintetizadores Mini Moog y ARP 2600, pad, órgano Hammond y sintetizadores digitales] y Gabriel Bikerway [batería, vibráfono y otras percusiones] en este disco publicado el 10 de diciembre del pasado año 2021. Si su primer disco “Regreso A Casa” encarnó el momento de la irrupción de sus mecanismos creativos, “Más Experiencia” refleja una maduración y una expansión sólidas de su visión musical dentro de su propuesta esencial, basada en la confluencia de prog sinfónico, prog-metal y heavy prog, añadiendo algunos trazos ocasionales de hard rock clásico y jazz-rock. Este nuevo disco, al igual que el primero, fue grabado,  mezclado y masterizado en el estudio Mind Music de Buenos Aires  En líneas generales, apreciamos el despliegue de versatilidad sónica que se vierte aquí, pero mejor vayamos ahora a los detalles específicos de cada tema contenido en este repertorio, ¿vale?

Ocupando un espacio de poco más de 6 minutos, ‘Envuelto En Misterio’ abre el repertorio del disco. Su sereno prólogo suena realmente envuelto en misterio con sus suaves vibraciones crepusculares, pero cuando entra en acción la batería, el desarrollo temático vira hacia una agilidad convincente que muy pronto da inconfundibles señas de vigor señorial. Tenemos aquí una confluencia entre LIQUID TENSION EXPERIMENT, los GENESIS de la fase 76-78 y los PORCUPINE TREE de la etapa 2002-09. La parafernalia de los guitarreos y los teclados es indudablemente enérgica, pero el lucimiento principal en medio del entramado sonoro global está en manos de la dupla de batería y bajo. A continuación llega el tema más extenso del disco, ‘Abajo’, el mismo que dura 13 minutos y medio, más  menos. La introducción está dirigida por majestuosas capas orquestales de sintetizador que se enriquecen con los ornamentos de percusión tonal y tambor, y ya pasada la frontera del segundo minuto, todo está preparado para que el trío se focalice en un ejercicio estilizadamente aguerrido de prog-metal sabiamente ornamentado con refinamientos propios de la tradición del prog sinfónico. Teniendo en cuenta que la espiritualidad predominante en los desarrollos melódicos es oscura e inquietante, el grupo sabe darle un dinamismo efectivo al asunto a través de los recovecos temáticos que se van hilando a lo largo del camino. De hecho, hay algunos pasajes intermedios que exploran atmósferas etéreas, lo cual ayuda bastante a realzar el vitalismo predominante. He aquí un cénit del álbum. La dupla de ‘999’ y ‘Esperando Ayuda’ abre campos de expresión para el ensamble. El primero de estos temas mencionados tiene un gancho irresistible y un nervio igual de magnético, casi al modo de un híbrido entre el JEFF BECK GROUP y el estándar de DEEP PURPLE con una remodelación jazz-progresiva que penetra al cuerpo integral del sofisticado groove predominante. Por su parte, ‘Esperando Ayuda’ se enfila hacia un esquema sonoro más modernizado (hay confluencias con FATES WARNING, DREAM THEATER, HUMAN FACTOR y CANVAS SOLARIS) donde los elementos de prog-metal y heavy prog se dejan empapar por lloviznas de prog psicodélico. Otro momento culminante del repertorio. 

‘Iniciación’ es la segunda pieza más larga del álbum con sus 12 minutos y cuarto de duración. Su esquema de trabajo consiste en una amalgama equilibrada de prog-metal y prog sinfónico, algo que, en buena medida, supone una retoma de la estrategia musical concretada en el segundo tema del álbum. Con todo, la peculiaridad de ‘Iniciación’ reside en que los pasajes más aguerridos ostentan una dosis mayor de nervio, incluso algunas vibraciones más aparatosas. Bien es verdad que la labor de los teclados resulta extremadamente crucial a lo largo de esta pieza, tanto en las bases armónicas de las partes más pesadas como en las orquestaciones refinadas que protagonizan los momentos de talante sinfónico. Y, cómo no, también hay un magnífico solo por ahí. Todo llega a su fin con el arribo de ‘Inconcluso’, un tema que, a contrapelo de su título, se siente perfectamente perfilado en su desarrollo musical, sostenido en una ingeniería sonora compacta. Tras un pasaje inicial asentado sobre un medio tiempo y que parece anunciar una atmósfera oscurantista, el grupo abre campo a la expansión de varios motivos vigorosos cuya palaciega fastuosidad se apoya tanto en los refinados solos de guitarra y de sintetizador como en los ocasionales quiebres rítmicos que arma la batería. La polenta que opera aquí nos recuerda un poco a la de los húngaros SPECIAL PROVIDENCE, además de varios ecos de los dos primeros temas del repertorio. Un cierre bastante llamativo para un álbum donde los BLACK EXPRESSION parecen estar dando un paso adelante dentro de su maduración estilística, la bandera que ha estado ondeando desde el primer tema de este disco. “Más Experiencia” no es solo el título del nuevo trabajo fonográfico de los argentinos BLACK EXPRESSION; también es la declaración de su significativo crecimiento estético a partir de la siembra cosechada en el álbum debut, que de por sí era estupendo. Hay que prestar atención a este grupo que se refuerza como uno de los más notables de la nueva hornada progresiva argentina. 



Tuesday, January 25, 2022

Engranaje #14 de hibridaciones musicales en la fábrica prog-psicodélica de ELECTRIC ORANGE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy toca el turno de los alemanes ELECTRIC ORANGE y su más reciente trabajo fonográfico, el cual se titula “Psi-Hybrid” y fue publicado el 15 de octubre del pasado año 2021 en CD y en doble vinilo (por los sellos Studio Fleisch y MPL, respectivamente). El cuarteto conformado por Werner Wieczorek [bajo], Georg Monheim [batería, glockenspiel, tímpanos y tambor de hojalata], Dirk Bittner [guitarras, dobro, cítara, canto, percusión, armonio y samples] y Dirk Jan Müller [sintetizadores, órgano, piano eléctrico, sintetizador modular y samples] estuvo ocasionalmente acompañado por Harald Königs, quien aportó algo de saxofón y de flauta bajo en algunos temas de este álbum, el mismo que designamos ya como la obra cumbre hasta el momento de este ensamble asentado en la localidad de Aachen. Banda veterana que publica discos desde la primera mitad de los 90s, “Psi-Hybrid” es su decimocuarto trabajo de estudio. El disco fue grabado en Studio Fleisch y masterizado en dos tramos, según la edición en CD o en vinilo: en el primer caso, el proceso tuvo lugar en el Mastering Ranch del legendario Eroc, en el segundo, en el estudio MPL. También desde ambos estudios emergieron las diversas ediciones del presente álbum, cuyos detalles repasaremos ahora mismo.


Con la miniatura ‘Report’ comienza el disco, consistiendo ella en una superposición de relatos con voces femeninas sobre un muy sutil trasfondo cibernético. Así se prepara el terreno para la emergencia de ‘Dilectric’, una pieza a medio tiempo que se instala en una encrucijada entre GILA y los PINK FLOYD de la fase 69-70 a través de un filtro psicodélico al estilo de SPACE DEBRIS con ciertos resabios añadidos de MY SLEEPING KARMA. La batería mantiene una elegantes vibraciones tribales a lo largo del jam central mientras el órgano y la guitarra van focalizando el núcleo central. Esta última espera que llegue el momento de exhibir algunas exaltaciones estratégicas para los esporádicos realces de su riff. Cuando llega el turno de ‘Season Of The Bitch’, el grupo se dispone a explayarse en un jam space-rockero claramente más aguerrido en su forma, aunque el fondo y el trasfondo siguen estando enfocados en grooves y cadencias relativamente sosegadas a medio tiempo. La ampulosidad de los ornamentos de teclado (capas orquestales y efectos lisérgicos) halla una adecuada extensión en las florituras aportadas por el saxofón. La estrategia psicodélica aquí utilizada se siente más moderna, cercana a los paradigmas de los legendarios OZRIC TENTACLES y de QUANTUM FANTAY, incorporando un tenue groove jazz-rockero mientras preserva una moderada dosis de garra expresiva. Tenemos aquí un cénit del álbum. ‘Shingle Robe’ mantiene la intensidad del momento capitalizándola con una densidad especial que se manifiesta tanto en el vigorizador ímpetu de la dupla rítmica como en la incrementada sofisticación utilizada en el enmarañamiento de los instrumentos actuantes. ‘Phenomenon’, por su parte, recibe los ecos de la sofisticación gestada en los dos temas anteriores y la lleva a un terreno más cercano al paradigma de HAWKWIND, pero aún conservando un aura distinguida. ‘Psycho Harmony’ se basta con su espacio de poco más de 4 minutos y medio para ofrecer un viraje hacia atmósferas etéreas y misteriosas por vía de una mezcla de ambientes predominantemente cibernéticos y esquemas rítmicos de línea étnica.

‘Mesocarp Blues’ recoge en cierta medida algunas semillas de la pieza precedente y las siembra en el terreno sonoro que anteriormente signó al tema #1, a la par que le añade recursos telúricos en clave de fusión contemporánea (un poco a estilo del recordado JULIAN JULIEN) y de jazz-rock en su faceta contemplativa. Esto suena a algo así como un jam perdido de los AMON DÜÜL II del cuarto álbum que fue encontrado y remodelado por la asociación del mencionado JULIEN y DENNIS REA con la colaboración de algunos integrantes de TORTOISE que siguen las instrucciones de dar prioridad al discurso progresivo en el arreglo final. Otro cénit fundamental del álbum. La dupla de ‘Subcutaneous Star’ y ‘Wacky Amoebatrons’ sirve para que el ensamble siga explorando variados mecanismos expresivos dentro de la estructura general del álbum. El primero de estos temas mencionados está claramente emparentado con el talante evocador y mágico de ‘Mesocarp Blues’, aunque ostenta un nivel un poco menor de exuberancia sónica. Este factor hace que la pieza se sienta más misteriosa y nebulosa en comparación con la festiva aureola de esplendor vespertino que le precedió. Una vez más, los elementos étnicos se amalgaman muy bien con los bloques instrumentales ensimismados en su propia aureola psicodélica. Por su parte, ‘Wacky Amoebatrons’ (la pieza más extensa del repertorio con sus 11 minutos y pico de duración) establece una especie de síntesis entre los temas #2 y #3 tanto en lo referente a la ambientación general como al groove, el cual vuelve a enfocarse en el factor rockero a través de su contenido dinamismo. Hay una musculatura siempre latente a través del explayamiento del jam central, algo que se refuerza con el esquema rítmico creado para la ocasión, muy rico en síncopas. Además, algunos recursos envolventes de los teclados reaparecen desde su hogar previamente establecido en el tema #3. El cierre del álbum llega de la mano de ‘Erusamu Basement’, el cual recoge dentro de sí la recapitulación definitiva de todos los aspectos noctámbulos y misteriosos del repertorio precedente, penetrando en lo sombrío pero con una actitud asertiva que se apoya en la interacción entre guitarra y batería. Se puede decir que aquí laten algunos aires post-rockeros, pero esto es principalmente space-rock con un talante crepuscular.

Todo esto es lo que el colectivo de ELECTRIC ORANGE nos brindó con “Psi-Hybrid”, una labor excelsa y exquisita de psicodelia progresiva que dignifica grandilocuentemente la tradición particular de esta banda germana dentro de la vanguardia rockera desde los 90s hasta nuestros días. Totalmente recomendable; de hecho, nos parece lo mejor que se produjo en el país de Novalis y Goethe en la escena progresiva mundial del año pasado.