Friday, December 23, 2022

RENAISSANCE: cenizas para un renacimiento de evocaciones antológicas

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos un ítem fonográfico muy especial que fue publicado por el sello Esoteric Antenna en la segunda mitad de abril del pasado año 2021 en formato de doble CD + DVD: se trata de “50th Anniversary: Ashes Are Burning – An Anthology: Live In Concert With The Renaissance Chamber Orchestra”, el cual recoge un concierto que realizó la renacida banda británica RENAISSANCE para conmemorar, tal como dice el título, el quincuagésimo aniversario de su fundación. El concierto en cuestión tuvo lugar en el Keswick Theatre, Glenside, Philadelphia, el 12 de octubre de 2019, un año y medio antes de la publicación de este ítem. Dado que RENAISSANCE, durante su época de mayor pegada comercial, tuvo más recepción en los escenarios estadounidense, era lógico que la celebración de esta efemérides tuviese lugar en este país. La alineación de RENAISSANCE que actúa aquí está integrada por su frontwoman histórica Annie Haslam [voz], Mark Lambert [guitarras y coros], Rave Tesar [teclados y dirección musical], Geoffrey Langley [teclados y coros], Leo Traversa [bajo y coros] y Charles Descarfino [batería, percusión y coros]. También se hace presente la Renaissance Chamber Orchestra, la misma que está conformada por Won Allen (flautas y clarinetes), Bob Magnuson (oboe, corno inglés, flauta y clarinete), Vinnie Cutro (trompeta y fliscorno), Bobby Ferrel (trombón), Joe Deninzon (violín), Eddie Venegas (violín), Orlando Wells (viola) y Leo Grinhauz (cello). Además, aparece un miembro fundador de la banda en dos canciones: Jim McCarty... más detalles luego. Por lo pronto, hagamos un poco de historia reciente de esta importantísima entidad para la tradición progresiva británica desde fines de los 60s. Tras una primera intentona en el año 2000 con el álbum “Tuscany”, Annie Haslam y Michael Dunford (guitarrista y principal compositor del grupo desde los tiempos del tercer disco “Prologe”), volvieron a unir fuerzas a inicios de la segunda década del nuevo milenio para crear un disco de retorno con un nuevo empuje para la reactivación de RENAISSANCE: el disco concluido se llama “Grandine Il Vento” y fue publicado en edición limitada en mayo de 2013, pero mientras se estaba finiquitando la postproducción del disco en cuestión, Dunford falleció (20 de noviembre de 2012). A pesar de esta fatalidad, Haslam y el teclista Rave Tesar (una persona muy importante para el armazón sonoro del actual RENAISSANCE) reorganizaron a la agrupación y, de paso, prepararon una reedición del nuevo disco bajo el título de “Symphony Of Light”, el primer tema del mismo. Con un nuevo ítem fonográfico en el mercado y unas ganas enormes de rendir tributo a Dunford, Haslam, Tesar y co. emprendieron algunas series de conciertos para mantener viva la llama nueva. Así las cosas, en algún momento, tenía que llegar el año 2019, que es el del aniversario #50 del disco debut “Renaissance” (también llamado “Kings And Queens”), publicado en diciembre de 1969. Esto tenía que ser celebrado por todo lo alto.


Veamos ahora el repertorio de concierto aquí registrado. El evento comienza con la deliciosa dupla de ‘Carpet Of The Sun’ y ‘Ocean Gypsy’, dos de las muchas canciones definitorias de la leyenda inmortal de RENAISSANCE: la primera de ellas destila un candor pastoral que se explaya a través de un fineza melódica entrañable, mientras que la segunda se adentra en un terreno más majestuoso en medio de las vibraciones dramáticas que se generan a partir del cósmicamente perpetuo desencuentro entre el sol y la luna. Eso sí, la majestuosidad abierta y directa se eleva hacia un fulgor hermosamente suntuoso cuando el grupo se embarca en sus composiciones más extensas, y la primera demostración de ello se da cuando llega el turno de ‘Running Hard’, la excelente pieza que abre el álbum de 1974 “Turn Of The Cards” (el mismo que inició la trilogía climática que se completa con “Scheherazade And Other Songs” y “Novella”). Así las cosas, el impulso creativo del ensamble y la vitalidad compartida con el público se asientan con firmeza. Tras el despliegue de bucólica ceremoniosidad del cantico anti-capitalista ‘Midas Man’ llega el turno de ‘Symphony Of Light’, una canción muy acorde con la faceta más pomposa de la banda que se inspira en la belleza de los cuadros del maestro LEONARDO DA VINCI. La propia Annie Haslam le menciona como uno de sus pintores favoritos. Tanto esta pieza como ‘The Mystic And The Muse’ (que aparece en el segundo volumen) forman parte de “Grandine Il Vento”, el disco de retorno que se gestó en 2013 en torno a Michael Dunford y Anne Haslam junto a nuevos compañeros instrumentistas y que mencionamos antes. La presencia de estas dos canciones refleja la valía que ellas tienen para afirmar la legitimidad estética de esta idea de unos RENAISSANCE renacidos. Claro está, en el caso particular de ‘Symphony Of Light’, que dura alrededor de 12 minutos, tenemos un nuevo ejemplo de conexiones multitemáticas que se concretan en una elocuente suite progresiva donde el grupo y la orquesta se hermanan para dar un trasfondo ampuloso al magnífico canto de Haslam. La otra canción es un raro pero excelente ejemplo de manejo de variables melódicas densas e inquietantes. En las instancias actuales de la carrera de RENAISSANCE, Annie se hace cargo de las letras.


Una de las más agradables sorpresas del repertorio escogido para esta ilustre ocasión es el espacio que se brinda para “A Song For All Seasons”: tres canciones son tomadas de allí para la segunda parte del evento, la sublime dupla de ‘Opening Out’ y ‘Day Of The Dreamer’ más la épica canción titular. Este álbum de 1978 es percibido como el último que aún preserva el cénit estilístico del paradigma estilístico de RENAISSANCE al recibir los ecos musicales de los cuatro álbumes precedentes. Definitivamente, estas tres canciones pueden demostrar esta noción bajo el calor impulsor de la actuación que tuvo lugar aquí, además de la prestancia esencial de sus desarrollos multitemáticos, transitando fluidamente entre lo grave y lo luminoso en medio de un colorido que se regocija en su propia abundancia. Otra agradable sorpresa – a la que ya aludimos más arriba – es la presencia de un integrante fundador de la banda, el baterista-percusionista y compositor Jim McCarty para dos canciones, tocando ahora la segunda guitarra acústica y haciendo coros. La primera de esas canciones es ‘Island’, extraída del homónimo álbum debut de 1969 y que la propia Annie cantó como parte de su exitosa audición para entrar a la banda el 1 de enero de 1971 (y todo ello mientras aún no se publicaba el segundo disco grabado por la alineación original de RENAISSANCE).* La segunda es la infaltable y extensa coda ‘Ashes Are Burning’, que, con los espacios que abre para los diferentes solos, también permite a Mark Lambert lucirse por única vez a la guitarra eléctrica. Mientras tanto, la presencia de McCarty hace que esta canción simbolice la fusión de las dos grandes épocas del grupo, la de 1969-71 y la de 1972-78. No hay mejor manera de terminar el concierto que ésta, con una canción que comienza con una sucesión de solemnes estructuras melódicas y termina con una vibrante soltura que se extiende sin que nadie, en medio de la gozosa camaradería, quiera que termine. 


Bueno, vamos terminando esta reseña señalando que el personal de RENAISSANCE sigue activo; de hecho, el grupo realizó varios conciertos a lo largo del año 2022 – incluyendo unos donde compartían cartel con CURVED AIR, que también fue reactivado hace unos años por su frontwoman Sonja Kristina – bajo la nomenclatura de Renaissance: The Legacy Tour 2022, en celebración de los 75 años de Haslam. Por nuestra parte, este registro en vivo nos demuestra que, junto a la capacidad de los nuevos músicos de dar nueva vida al legado de sus antecesores, existe todavía una solvente capacidad performativa en la radiante Annie haslam, independientemente de que en algunos momentos se le note, como es natural, el paso de los años y las décadas. Finalmente, dedicamos esta reseña a las respectivas memorias de los grandes personajes que aportaron grandes cosas a la leyenda de RENAISSANCE y que ya no están entre nosotros: Keith Relf († 1976), Betty Thatcher († 2011), Michael Dunford († 2012) y John Tout († 2015).


Muestras de “50th Anniversary: Ashes Are Burning – An Anthology: Live In Concert With The Renaissance Chamber Orchestra”.-
Running Hard: https://www.youtube.com/watch?v=Vc_Y7sWbob0
Symphony Of Light:  https://www.youtube.com/watch?v=X2Ttr9EYteM
A Song For All Seasons: https://www.youtube.com/watch?v=FCuCZQaUWNU
Ashes Are Burning: https://www.youtube.com/watch?v=pIt2UrzQC6s


* Como anécdota relevante, resulta que McCarty y Keith Relf, el otro compositor de la primera etapa del grupo, mientras estaban coordinando el nuevo camino de RENAISSANCE previamente a la salida definitiva de ambos, atestiguaron esa audición de Haslam y ambos quedaron, como puede suponerse, altamente impresionados por su rango vocal y su carisma.

Wednesday, December 21, 2022

POLY-MATH y un nuevo cénit para el rock progresivo de nuestros días

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos el nuevo disco del grupo británico POLY-MATH, el tercer trabajo de larga duración en lo que va de su carrera y el primero como quinteto: se titula “Zenith” y fue publicado el pasado 18 de noviembre por el sello Nice Weather For Airstrikes. Hoy por hoy, POLY-MATH opera con la alineación de Timothy Laulik-Walters [guitarras], Joseph Branton [bajo], Chris Woollison [batería], Chris Olsen [saxofones] y Joshua Gesner [teclados y sintetizadores]. Las sesiones de grabación para “Zenith” tuvieron lugar en The Ranch Production House, en la campiña de Nursling, Hampshire; las ulteriores sesiones de masterización se realizaron en Hell Yeah Mastering, en Brighton. Además de la edición digital como descarga desde el blog de Bandcamp del grupo, está la edición en vinilo por vía del sello fonográfico antes mencionado. Han pasado nueve años desde que se formó este grupo en la antes mencionada localidad de Brighton con la misión de cultivar una mezcla experimental de prog-metal, jazz-rock, psicodelia y math-rock con miras a enriquecer la actual escena del prog vanguardista y, tal como señalamos más arriba, se trata de su primer trabajo con el formato de quinteto. Esta circunstancia es muy conveniente para focalizar la concreción del crecientemente sofisticado material que la banda ha compuesto para la ocasión; se trata, en efecto, de su disco más ecléctico hasta la fecha, pero mejor vayamos ahora mismo a los detalles del repertorio contenido en él.  
 

Durando poco menos de 4 minutos, la pieza homónima abre el álbum con una genuina declaración de principios sobre varias de las líneas de trabajo principales dentro del disco. Las amenazantes pulsaciones inusuales de la dupla rítmica llevan ya una carga expresiva poderosa que se va enriqueciendo mientras los demás instrumentos se van uniendo. Pensemos en una remodelación math-rockera del legado de GORDIAN KNOT con añadidos ornamentos de avant-prog al estilo de PRESENT y nos haremos una buena idea de lo que es ‘Zenith’. Acto seguido, ‘Velociter’ emerge como el primer cénit auténtico del repertorio, concretando un empuje vertiginoso e incandescente de prog-metal sazonado con traqueteos implacables de math-rock, matices de jazz-rock y ciertos ornamentos psicodélicos. Hay una claridad en el delineamiento de los motivos centrales que refleja muy bien la capacidad que tienen los integrantes individuales de este colectivo para imponer sus aportes dentro de una ingeniería impolutamente coordinada. ‘Charger’ se encarga de dar un viraje al esquema sonoro grupal al adoptar un groove marcadamente sincopado. Este esquema de trabajo obliga al grupo a explorar más a fondo esos climas psicodélicos que también forman parte de su versátil propuesta estética, exploración que se mete en terreno intermedio entre el de KING CRIMSON y el de los STICK MEN. Con la dupla de ‘Canticum II’ y ‘Canticum I’ – así, en orden inverso – se sigue desarrollando matices y recursos de vigor expresivo dentro de su encuadre rockero. El primer ‘Canticum’ se eleva hacia alturas sofisticadamente incandescentes por intermedio de la alternancia entre grooves tribales y otros más majestuosos, siendo éstos capaces de transitar fluidamente desde el área del prog-metal hasta el del jazz-rock y de ahí hasta el math-rock. En línea con los paradigmas de ANIMALS AS LEADERS y CANVAS SOLARIS, el grupo congrega y articula diversas secciones con variados niveles de musculatura, además de un muy inteligente sentido del diálogo en medio de los virtuosismos individuales. En cuanto al segundo ‘Canticum’, éste se encarga de liberar y amplificar la densa garra de la pieza precedente para condensarla en una exhibición de combativa extroversión. 

‘Proavus’ está insertado en la lógica del djent dentro de un dinamismo brutal dentro del estándar prog-metalero. La pieza desarrolla infatigables recovecos sonoros donde las multívocas metrallas de la guitarra y el nervio arquitectónico de la batería asientan un encuadre complejo para la instrumentación global. ‘Mora’ es la única pieza del álbum diseñada para evocar climas relajantes, y lo hace con una combinación de jazz-rock experimental (un groove mesurado con un sutilmente suntuoso juego de síncopas) y post-rock (alternancias entre fraseos minimalistas y pulsiones pluviales de parte de la guitarra). El aura de este tema es notoriamente crepuscular, dispuesto a ejercer flotantes exorcismos de una noche inminente. En fin, ‘Metam’ se encarga de cerrar el repertorio. Comenzando con una parsimonia un tanto siniestra que nos hace recordar al legado de chamber-rock francófono, en una segunda instancia brota y se refuerza una serie de recursos expresivos electrizantes que se asienta cómodamente en una intensa encrucijada entre el prog psicodélico y el stoner, llegando a explicitar una espiritualidad juguetonamente neurótica. Tras este expansivo momentum, el epílogo retoma el motif inicial con una musculatura incrementada que se hace eco del vigor elaborado en la sección intermedia. Todo esto fue “Zenith”, el nuevo boato de esplendor progresivo para nuestros días que se hizo en la fábrica musical de POLY-MATH. Un cénit decisivo para la carrera de la banda, un disco muy filudo, muy poderoso y muy recomendable.
 

Sunday, December 18, 2022

Los esbozos anárquicamente eclécticos del proyecto italiano ORCHESTRE CELESTI



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el más reciente trabajo fonográfico de ORCHESTRE CELESTI, proyecto avant-progresivo italiano fundado y liderado por el multiinstrumentista y compositor Federico Fantacone. Dicho trabajo se titula “Anarchy” y fue publicado el primer día de marzo del presente año 2022 por vía independiente digital; como suele suceder en estos caso, el maestro Fantacone se hace cargo de todas las composiciones contenidas en el álbum que hoy reseñamos. “Anarchy” es el octavo disco de este proyecto que se inició en el año 2006 para promover una propuesta ecléctica de sinfonismo, jazz-prog, ambient, RIO y electrónica. Aquí, Federico Fantacone toca casi todos los instrumentos (Roland, Korg, Moog, Behringer, Waldorf, Boss, además de otros teclados de software) y, además, maneja todos los samples de batería y vientos. Veamos ahora los detalles del repertorio de este disco. 

Las dos partes de ‘Hammers’ ocupan conjuntamente un espacio de casi 11 ¾ minutos de duración, siendo así que la primera de ellas exhibe un intimista ejercicio de atmósferas ensoñadoramente cinematográficas que giran en torno a delicadas escalas de piano eléctrico, mientras que la segunda se enfila crucialmente hacia una equilibrada mezcla de RIO (a lo HENRY COW) y jazz-prog cuyo talante contemporáneo está marcado por el esquema cibernético de la instrumentación. ‘Hammers, Pt. 1’ es, de hecho, la primera pieza del álbum que se sustenta explícitamente en la faceta más propiamente extrovertida del proyecto de Fantacone. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, la pieza recupera esos aires ensoñadores de la Parte 1 con el propósito de gestar un epílogo misterioso arropado por un sobrio señorío. ‘ImpresionistiX’ es el tercer tema del repertorio y cumple con la misión de elaborar un exquisito entramado sonoro donde lo onírico y lo evocador se fusionan en una sola fuerza expresiva. Las atmósferas del prólogo se insertan en lo cósmico mientras que el cuerpo central se enfoca en una cruza entre los paradigmas de los legendarios HAPPY THE MAN y los inolvidables A TRIGGERING MYTH. La compleja estructura compositiva fluye naturalmente hasta el arribo del muy juguetón epílogo. Estos temas #2 y #3 encarnan importantes cúlmenes dentro del álbum. ‘Weaponization’ se centra más en lo sinfónico, usando diversos esquemas románticos para las bases de piano mientras los demás instrumentos aportan matices espaciales que se sitúan a medio camino entre el RICK WAKEMAN de los 90s y los solistas de JORDAN RUDESS. No falta algún que otro sorprendente interludio de inspiración modernista por allí, una refrescante brisa de calculada intensidad que agita las aguas de los motivos principales. ‘Chiaroscuri’, que dura 9 1⁄2 minutos, es la pieza más extensa del álbum, y ciertamente, otro de sus momentos climáticos. Su frontalmente pomposo pasaje de inicio nos lleva a una cruza entre sinfonismo y prog electrónico gestada una soltura fulgurosa y convincente, logrando así que todo el desarrollo multitemático preserve su magnetismo. La palaciega serenidad del epílogo ostenta un gentil remanso crepuscular.   

‘Streichfett’ exhibe, en un espacio de casi 8 1⁄2 minutos, otro momento de excelsa fastuosidad, esta vez, centrada en la elaboración de una estructura ambient con relevantes refuerzos electrónicos que coquetean seriamente con el krautrock electrónico orientado a refinamientos melódicos que gente como TANGERINE DREAM practicaba entre fines de los 70s e inicios de los 80s (y también, a veces, VANGELIS en sus partituras para documentales desde los 80s). La sección final es toda una celebración sinfónica fiel a la tradición del género a través de un filtro conjuntamente manejado por THE ALAN PARSONS PROJECT y OMD. ‘Intro To The Phantom Of The Opera’ realza el esquema de trabajo cinematográficamente electrónico para una ingeniería compositiva ostentosamente más diversa que las que articularon los dos temas precedentes. ‘Disorder’ apunta hacia lo mismo y aumenta las dosis de sofisticación estructural, realzando aún más las vibraciones intensamente futuristas de lo electrónico (incluso la primera sección está más emparentada con THE HUMAN LEAGUE que con EMERSON, LAKE & PALMER o YES) mientras maniobra con impoluta fluidez las transiciones entre todas las secciones a fin de que la totalidad conforme una entidad solventemente íntegra. Cuando llega el turno de ‘We Are Not Who We Are’, nos encontramos con un inspirado ejercicio de síntesis de los espíritus de los temas #3 y #4, el mismo que casi iguala la fastuosidad explícita de ellos a través de su espacio de 3 1⁄2 minutos. ‘Piano imPRO-1’ hace honor a su título con una serie de pasajes de piano solitario que se pasean por el romanticismo y el impresionismo con tersa naturalidad. La miniatura ‘[To Be Continued]’ es un delicado ejercicio de travesuras avant-progresivas donde concluyen los mundos de UNIVERS ZÉRO y AKSAK MABOUL, posiblemente estableciendo algunos nexos estilísticos con SCHERZOO y otras bandas de orientación semejante. Todo concluye con el arribo de ‘Take A Knee (Afterward)’, una pieza que rezuma gentileza tanto en su arquitectura compositiva como en el groove usado para la ocasión, groove que se explaya cómodamente sobre un compás inusual. Los pasajes de piano combinan influencias de dos maestros tan dispares entre sí como Rick Wakeman y Kit Watkins.

Todo esto fue lo que se nos brindó en “Anarchy” desde los cuarteles progresivos de ORCHESTRE CELESTI, una obra sumamente interesante que apuesta por esquemas y estrategias de sonidos nuevos dentro de la hibridación entre diversas vertientes progresivas que cuentan con largas tradiciones sobre sus respectivas espaldas. Cada pieza es un cosmos integral en sí misma mientras que el conjunto es como una pinacoteca sónica de esbozos anárquicamente eclécticos que abordan una visión versátil y modernizada para el ideal de la vanguardia progresiva. Totalmente recomendable este disco, así como recomendable es también investigar en toda la discografía que el maestro Federico Fantacone tiene publicada en el blog de Bandcamp de ORCHESTRE CELESTI.


Thursday, December 15, 2022

HELDON y su última apoteosis

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme placer de presentar el hasta ahora último disco del ensamble francés HELDON, el cual se titula “Antelast” y fue publicado el 25 de agosto de 2022 por vía del sello Bam Balam. Este proyecto fundado en la década de los 70s por el maestro Richard Pinhas fue resucitado por el susodicho para proyectar una nueva serie de viajes musicales cibernéticos con ácidas vibraciones y punzante futurismo, el enfoque particular de HELDON para la vanguardia rockera de ayer y hoy. De hecho, no es ésta la primera resurrección del proyecto de HELDON desde su cancelación ocurrida en 1979, pues Pinhas lo retomó en 1997 y hasta gestó un disco de estudio en el año 2001 titulado “Only Chaos Is Real”, pero, mayormente, el buen Richard ha estado concentrado en hacer discos solistas y en asociación con otros músicos de diversas partes del mundo (Francia, Australia, Alemania, Japón...) Bueno, en esta segunda resurrección de HELDON, Pinhas, como siempre, está a cargo de la guitarra, el sintetizador y los efectos mientras está acompañado por Arthur Nancy [batería y sintetizador] y Florian Tatard [bajo, acordeón eléctrico y sintetizador]. Lo que suena aquí fue registrado en vivo en el local Lieu Unique (LU), ubicado en la bella ciudad de Nantes, en diciembre de 2019; las ulteriores labores de mezcla y masterización estuvieron en manos de Florian Tatard en su estudio, que se llama justamente Florian Studio, en el mes de octubre del pasado año 2021. En cuanto a la composición y la producción de los cinco temas que conforman el repertorio de “Antelast”, el mismo trío de Pinhas, Nancy y Tatard asume el crédito colectivo. Vayamos ahora a los detalles de este disco, ¿vale? 
 

Durando poco más de 14 minutos, ‘Antelast One’ da inicio a las cosas con un vigor filudo que ya reconocemos como algo apropiado por el espíritu histórico de HELDON, especialmente en su trilogía final de la etapa 1976-79. El ensamble se toma un espacio de seis minutos para forjar y caminar la senda hacia el engranaje de fuego futurista donde yacen los cimientos del cuerpo central. Una vez llegado allí, el colectivo despliega una vitalidad incendiaria signada por imponentes vibraciones industriales, las mismas que reflejan una misteriosa mezcla de musculatura y neurosis. La amalgama de futuristas neblinas gestada por la dupla de guitarra y sintetizador halla una eficaz contraparte en la fiera exuberancia creada desde la sección rítmica; de hecho, esta última opera como el motor principal para la elaboración y la persistencia de las llamas que mantiene vivo a este rotundo incendio sónico. Acto seguido, llega el turno de ‘Antelast Two’, ítem que se focaliza mayormente en una actitud más refinada merced al enfoque sincopado de las secuencias sintetizadas. A partir de allí, la guitarra elabora unos fraseos flotantes bastante mágicos mientras la batería centra su labor en la creación de grooves avant-jazzeros, siendo ellos mismos portadores de una garra auténticamente rockera. Si el primer tema ostentaba un dinamismo mecanicista propio del estrés urbano, aquí nos topamos con un paisaje mucho más señorial, y esto se refuerza especialmente con los ornamentos de sintetizador que surgen durante el último tercio. La segunda pieza más larga del álbum es ‘Antelast Three’ con su espacio de poco menos 11 ½ minutos. Esta tercera fase del exhaustivo viaje musical contenido en el álbum sigue, en parte, la lógica del nervio industrial y futurista que marcó la esencia de la primera, pero aquí hay un trabajo más sesudo con el potencial machacón aportado por el esquema rítmico. En efecto, la labor de la batería tiene muchos ribetes tribales a través de su inteligente armazón polirrítmica se adecúa cabalmente al swing de las secuencias sintetizadas. Mientras tanto, la guitarra se enseñorea de la posición de mando para abrir los caminos por donde se explaya el gran bloque sonoro: a veces, su furia parece elevarse por encima de todas las cosas al modo de un fuego cósmico, otras veces, llena espacios transversalmente como si quisiera convertirse en su propio eco. Probablemente tenemos aquí el cénit decisivo del disco. 

Pero aún hay más. ‘Antelast Four’, en cierto modo, sintetiza lo más enérgico de los temas #1 y #3. Más concretamente, remodela el vitalismo registrado en la culminante segunda mitad de ‘Antelast One’ para capitalizarlo con un punche aún más aguerrido, elevando la majestuosidad desarrollada en ‘Antelast Three’ hasta niveles tiránicos, casi llegando al punto de lo directamente belicoso. La máquina deja de contemplarse a sí misma para convertirse en una fuerza antagónica que desafía a todas las esferas del ser de una sola vez. La pletórica articulación de secuencias sintetizadas y arcanos fraseos de la guitarra ostenta una actitud marcial que la batería enerva inmisericordemente con su fiereza habitual. En fin, los últimos 2 ½ minutos del repertorio están ocupados por ‘Antelast Five’. Este epílogo establece el momento más abstracto del disco, una culminación espacial de las agitaciones aplastantes que han determinado las propuestas sónicas de buena parte del repertorio precedente. En conclusión, ésta fue la entera apoteosis que ha brotado desde los renacidos cuarteles de HELDON: “Antelast” es un diamante pulido soberbiamente al estilo clásico del espíritu visionario que ha hecho siempre de HELDON un paradigma muy particular dentro de la vanguardia francesa. Más de 42 minutos de gloria vanguardista en estado químicamente puro bajo la siempre visionaria guía del maestro Richard Pinhas, quien goza de la complicidad de dos músicos más jóvenes que son tremendamente talentosos. Este disco es totalmente recomendable para cualquier melómano que tiene un lado radicalmente aventurero en su mente y en su corazón.

Tuesday, December 13, 2022

El testimonio recobrado de lo que había sido un punto final para el colectivo vanguardista FAUST

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy echamos un vistazo a un disco que es más que simplemente eso; es, ante todo, una reliquia recuperada de ese hundido barco progresivo que fue piloteado por la banda alemana FAUST (con un francés en su alineación) durante su etapa de los 70s. Nos referimos a “Punkt”, un material grabado en mayo de 1974 después del álbum “Faust IV” y que, según se suponía en aquel entonces, iba a ser el verdadero disco de despedida de la banda (su título significa punto final). La conformación de la banda consistía en Werner Diermaier [batería y percusión], Hans-Joachim Irmler [teclados y voz], Jean-Hervé Péron [bajo, corno y voz], Rudolf Sosna [guitarras, teclados y voz] y Gunther Wüsthoff [saxofones y sintetizador]. FAUST era, por aquel entonces, una de muchas bandas de vanguardia que habían logrado fichar por el sello Virgin Records, siendo así que su propuesta musical tan abiertamente versátil desde un enfoque experimental del discurso del rock progresivo había logrado captar la atención de una parte del público melómano allende las fronteras de su Alemania natal. También es verdad que el grupo pasaba por una crisis de comunicación desde el periodo de realización del antes mentado disco “Faust IV”, pero, con todo, el colectivo se dispuso a preparar el disco sucesor... Pero bueno, a fin de cuentas, el grupo perdió el contrato con Virgin antes de terminar el proceso de postproducción, lo cual conllevó que este disco que ahora tenemos en nuestras manos no llegara a ver la luz del día en su momento. Entremos en más detalles históricos (o prehistóricos) de este ítem. Resulta que su existencia no era totalmente ignorada por los seguidores de FAUST: estaba apodado como “The Munich Album” y los integrantes de la banda le llamaban “5 ½”. En aquel entonces, la gente de FAUST volvía a suelo patrio tras una financieramente desastrosa gira inglesa y la disolución de su vínculo con el mánager Uwe Nettelbeck, con la mente puesta en el que iba a ser el segundo disco del grupo para el sello Virgin Records. El lugar de las sesiones de grabación era uno de los Musicland Studios de Munich. Ya estaba muy avanzado el material en un trascurso de 10 días, pero, tras haber escuchado lo que se grabó, Richard Branson, el mandamás de Virgin, decidió rescindir el contrato con el grupo y se rehusó a pagar a los responsables de organizar las grabaciones. Así las cosas, los FAUST tuvieron que cargar con una enorme multa y se quedaron sin poder echar mano a su material grabado. Péron, Irmler y Sosna fueron arrestados y sus respectivas madres tuvieron que pagar la deuda con los gerentes de Musicland Studios para resolver la situación... Y de paso, los tres músicos se apropiaron clandestinamente de las grabaciones. Y aquí estamos con el paso de los años, en un mundo donde “Punkt” ha logrado concretar su existencia formal como ítem fonográfico a mediados del pasado mes de mayo tanto en CD como en vinilo, por vía del sello alemán Boreau B (operante en Hamburgo). Aparecido primeramente en la caja del pasado año 2021  “1971-1974” como uno de varios volúmenes extra, ahora es un redescubrimiento autónomo fundamental para el rock experimental, tal vez el más importante del año 2022. Repasemos ahora los detalles de su repertoiro. 


Durando alrededor de 9 ¼ minutos, ‘Morning Land’ abre el repertorio con radiante y precisa soltura, apelando a un esquema sonoro donde se entrecruzan los grooves del jazz-rock y las viscerales distorsiones propias de la psicodelia, algo así como una mezcla de CAN y THE VELVET UNDERGROUND con añadidos retazos de stoner. Las diversas recitaciones que se hacen notar a través de las gruesas murallas de guitarreos y efectos sintetizados aportan un aspecto un tanto farsesco al asunto mientras el swing básico se va reforzando sostenidamente a punta de repetición; con esto último, la persistencia de la garra rockera está garantizada. Muy buen inicio del repertorio. ‘Crapolino’ sigue a continuación para establecer una instancia abstracta donde los efectos electrónicos y los juegos vocales se conjugan en una ceremonia surrealista bien situada bajo un manto de tensión oscurantista. Las vibraciones alienígenas emanadas de esta atmósfera cósmica se explayan a través de un paisaje deconstructivo. El tercer tema del álbum es el más extenso del mismo; se titula ‘Knochentanz’ y se explaya a través de un espacio de 11 ¾ minutos. Todo comienza con un preludio de corno que muy pronto abre camino a la emergencia de un groove machacón, el mismo que sirve como empuje para que se dé una sostenidamente creciente sofisticación en el bloque instrumental. Éste se torna cada vez más grueso y abre puertas a la expansión de colores sónicos, como cuando se da un diálogo entre el corno y el saxo, y también cuando se aumenta la presencia de recursos percusivos. La base rítmica de esta pieza está poseída por un redundante minimalismo mientras la instrumentación gesta un bien cuidado dinamismo desde su propio seno. A mitad de camino, lo machacón adquiere una musculatura nueva, lo cual permite al grupo incrementar la densidad musical de manera perfectamente natural. La sección epilogar se centra en climas cósmicos mientras la batería repite un patrón de redobles que, a su manera, va muy a tono con el vitalismo que ha estado llenando al núcleo central de la pieza... Hasta que todo cesa de manera abrupta. Posiblemente este tema sea el cénit del álbum. 


La miniatura ‘Fernlicht’ abre la segunda mitad del disco estableciendo un encuadre sonoro grave bajo un ropaje misterioso que mucho tiene de crepuscular. Evocador dentro de un enclave frontalmente futurista, el motif central ostenta unas ciertas vibraciones ensoñadoras sin caer en lo explícitamente etéreo. A partir de la mencionada miniatura, ‘Juggernaut’ emerge desde una orilla musical muy distinta, la del blues-rock. Todo empieza con un breve riff frenético de guitarra que bien podría haber pertenecido a una canción de THE KINKS, pero una vez que la guitarra da un quiebre bluesero para anunciar el amalgamiento global del grupo, el asunto se torna más explícitamente psicodélico. De esta manera, se va estableciendo mecanismos emparentados con los respectivos paradigmas de GURU GURU y AGITATION FREE para inyectar una aguerrida inquietud lisérgica al esquema instrumental. ‘Schön Rund’ es la segunda pieza más extensa del repertorio con sus casi 10 minutos de duración y, de hecho, encarna otro momento culminante del disco. Tras una primera instancia donde se suceden un denso bloque espacial y un hermoso pasaje de piano signado por un talante impresionista. Una vez que la batería entra en acción, el grupo se concentra en elaborar unos cuantos jams jazzeros de los cuales emana una iluminación señorial con distantes ribetes crepusculares. Los efectos de sintetizador que brotan en un primer momento concretan unos finos efectos psicodélicos de tenor flotante. Más adelante, el núcleo central y la atmósfera se dejan arropar por una aureola serena por un pequeño rato antes de que el ensamble se atreva a virar hacia una exaltación más propia del discurso del avant-jazz. Es en este momento que las intervenciones del saxo generan exultantes recursos energéticos que permiten al nuevo dinamismo aprovechar su propio empuje integral. El fin del álbum llega de la mano de ‘Prends Ton Temps’: este epílogo regresa a la lógica de la repetición compulsiva con vistas a generar un nuevo paisaje surrealista dentro de un enclave futurista. Está bien logrado el abierto contraste entre los traqueteos casi robóticos y los silencios durante la instauración del cuerpo central, aunque estos últimos son más adelante llenados por emergentes ornamentos percusivos y de órgano. 


Todo esto fue “Punkt”, ese otrora quinto disco no oficial de FAUST que ahora se ha vuelto oficial y ha sido bautizado apropiadamente para la posteridad. Este ítem fonográfico, el cual recomendamos mucho, encarna lo que para los Sres. Diermaier, Irmler, Péron, Sosna y Wüsthoff era supuestamente la instancia final de un camino recorrido. Los posteriores procesos de reunión y bifurcación de FAUST están bien documentados pero, para completar nuestra apreciación de este disco en especial, debemos entender que se trataba, en su momento, del testamento final de la época clásica de FAUST, y ahora tiene el status de testimonio recobrado. ¡Qué bueno que este testamento pueda ser escuchado hoy en día de manera oficial y definitiva!

Saturday, December 10, 2022

PORCUPINE TREE: proceso de una continuación muy esperada

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos en nuestras manos uno de los discos más esperados por la mayoría del público progresivo contemporáneo en este año 2022. Nos referimos a “Closure / Continuation”, el disco de retorno de los veteranos PORCUPINE TREE, que volvió a publicar un nuevo disco tras casi tres lustros de la aparición de 
“The Incident” (y 10 años del registro en vivo “Octane Twisted”) con la reinserción comunitaria de su fundador Steven Wilson, Richard Barbieri (el teclista histórico) y Gaviin Harrison (el baterista desde inicios del milenio). Los detalles de la logística del ahora triádico personal de PORCUPINE TREE son los siguientes: Wilson [voz, guitarras, bajo y piano], Barbieri [teclados y sintetizadores] y Harrison [batería y percusión]. Ausente en este proceso de continuación está el bajista-contrabajista anglo-australiano Colin Edwin, quien no está precisamente privado de ocupaciones musicales con sus actividades en BURNT BELIEF y O.R.K. Recordemos que en el año 2012, Steven Wilson anunció que se concentraría en discos solistas y, tal vez, algunos proyectos colaterales muy ocasionalmente, asegurando que, de todas maneras, PORCUPINE TREE no estaba disuelto. Harrison siguió siendo muy cercano a Wilson, pero éste cortó prácticamente todo contacto con el bajista histórico de la banda Edwin, mientras que Barbieri, por su parte, se mostraba consternado ante esta situación. Los años pasaron y llegó el momento de cerrar el hiato y continuar creando nueva música. Wilson explicó alguna vez que la ausencia de Edwin se debía a que Wilson ya tenía maquetas con las partes de bajo de varias de las nuevas canciones ya escritas y grabadas por él mismo, por lo que la presencia del buen Edwin no era ya imprescindible, a diferencia de las de sus otros dos compañeros. “Closure / Continuation” fue publicado en la segunda mitad del pasado mes de junio por el sello Music For Nations en cooperación con Sony Music en variados formatos: CD, casete y vinilo doble (versiones de color negro, azul, blanco, plateado y verde transparente) con 7 temas, y una edición de lujo con bonus tracks y versiones instrumentales del repertorio central, todo ello contenido en 2 CD y un Blu-ray. El material contenido en este disco fue terminado de grabar en setiembre de 2021 con total secretismo; por eso fue una excitante sorpresa para mucha gente que Wilson, dos meses después, declarara oficialmente que muy pronto habría un nuevo álbum de PORCUPINE TREE. Y aquí está ahora en nuestras manos “Closure / Continuation” y ya es hora de revisar sus detalles. 
 

Durando 8 minutos y pico, ‘Harridan’ abre el álbum con convincente grandilocuencia, desplegando una energía muy propia de un grupo que sale del invernadero con ganas inmensas de recibir su nuevo tiempo. Las impetuosas líneas de bajo iniciales abren el camino para que la dupla rítmica asiente un compás inusual que logra dinamizar eficazmente la mezcla de furia y extroversión que caracteriza a la canción. La faceta enérgica de este despliegue de  sofisticación rockera corre principalmente por cuenta del virtuoso Harrison mientras que las capas y ornamentos de los sintetizadores aportan interesantes retazos cósmicos al aguerrido bloque sonoro. La coda calmada nos sorprende con su envolvente aureola de melancolía. Gran inicio de álbum que es seguido por la canción ‘Of The New Day’, la cual recoge ese relevo melancólico y lo lleva hacia un terreno introspectivo, rectamente guiado por un lirismo etéreo que algo tiene de parsimonioso. Las secciones potentes añaden un oportuno toque de psicodelia pesada que remodela estilizadamente el núcleo melódico de la pieza. ‘Rats Return’ sigue a continuación para elaborar un inspirado ejercicio de prog-metal muy al estilo de la etapa 2002-07. La garra explícita de esta canción es manejada con una suntuosidad controlada, que no opacada; la musculatura es tremendamente patente y, de hecho, resulta esencial para la estructura compositiva. ‘Dignity’ se orienta, más bien, hacia la dimensión menos pretenciosa de la fase 1999-2000. Tratándose de la mejor balada del álbum, según nuestro gusto, nos parece atractiva la utilización de los diversos teclados para completar los trazos melódicos diseñados para la ocasión, siendo así que se permite a la canción acoger algunas vibraciones oníricas. ‘Herd Culling’ arriba con ganas de instaurar nuevos recursos de esplendor progresivo, alternando pasajes sutiles marcados simultáneamente por sintetizadores cósmicos y un swing jazz-rockero de la batería con otros abiertamente determinados por un coqueteo con el paradigma del prog-metal. La alternancia entre momentos de inquietud contenida y furia electrizante es manejada con un claro talante épico, el mismo que viene reforzado por el último solo de guitarra. Las grisáceas capas de sintetizador de la coda brindan un oportuno contraste de minimalismo distante. Un cénit muy especial del álbum.


‘Walk The Plank’ tiene un esquema sonoro futurista que apela a un dinamismo casi cinematográfico para encauzar con la asertividad debida las misteriosas palpitaciones emocionales que se traslucen tanto en el canto como en las amalgamas instrumentales. El repertorio oficial del álbum concluye con ‘Chimera’s Wreck’, su ítem más extenso con su espacio de más de 9 ½ minutos. La canción comienza con un núcleo temático suave y sencillo que se sitúa a medio camino entre el misterio y un angustia escondida, siendo así que la intensidad del groove que se da alrededor de la frontera del segundo minuto amenaza con abrir camino a una sección ulterior más aguerrida... pero eso no sucede por ahora. Volviendo al motif inicial y su viraje intensificado, nos damos cuenta de que en esta segunda instancia sí se está gestando un dinamismo nuevo. Para ello, el grupo elabora un crescendo desde el cual se motiva la emergencia de nuevos colores; el terreno está preparado para que el grupo, poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, se eleve hacia un ejercicio de rotunda fortaleza rockera. Atrás quedó esa sección signada por una psicodelia refinada sobre una base jazz-progresiva para ahora soltarse y adentrarse en un territorio más extrovertido. Sin llegar a igualar los niveles de incandescencia que ya se hicieron presentes en los temas #1 y #4, el grupo fabrica un bloque sonoro solventemente voraz mientras lo reviste con un refinamiento propio del sonido que el grupo plasmó en sus discos de la etapa 2005-09. ‘Population Three’ inicia la serie de bonus tracks y, lo decimos de frente, merecía realmente un lugar de privilegio dentro del repertorio oficial porque se trata de un instrumental fabuloso. Recibiendo varios ecos de la faceta más extrovertida de ‘Chimera’s Wreck’, el tema se orienta hacia un señorío más pulido para renovar la suntuosa garra que el trío aún tiene para expresar. La ilación de las diversas secciones está impolutamente perfilada. ‘Never Have’ es una semi-balada que se sitúa a medio camino entre el jazz-prog y el así llamado neo-prog. Se trata de una canción bastante llamativa a despecho de su inusual ingeniería rítmica, algo que no hubiese estado fuera de lugar en alguno de los dos últimos discos que hizo la banda antes de 2022. ‘Love In The Past Tense’ es el último bonus track y su función consiste en tirar más hacia el pop sin perder del todo el empuje progresivo. La complejidad del desarrollo temático y la utilización de esquemas rítmicos inusuales se aseguran de que ello sea así.  
 
  

En fin, todo esto fue “Closure / Continuation”, el testimonio de una continuación muy esperada del espectro musical de los ya legendarios PORCUPINE TREE, un muy álbum que da justa cuenta de la vigencia de la visión musical de Steven Wilson y compañía. En líneas generales, no nos parece particularmente extraordinario, tenemos a otros discos de PORCUPINE TREE en nuestro Top 5 personal de su discografía, pero, sin duda, este disco es un trabajo fonográfico muy bien logrado y que vale la pena tener en cualquier colección de rock (progresivo o no). Para la gira promocional del mismo, el trío estuvo acompañado por el guitarrista Rand yMcStine y el bajista Nathan Navarro. En fin, Steven Wilson no está quieto y ya anunció recientemente que ha iniciado su curso el que será su próximo disco solista; por ahora, “Closure / Continuation” es el presente del cosmos musical de Wilson y sus actuales secuaces. 

 
Muestras de “Closure / Continuation”.-
Harrigan: https://www.youtube.com/watch?v=AW5v4Ohxk5k
Herd Culling: https://www.youtube.com/watch?v=l420X9T1a6E
Chimera’s Wreck:  https://www.youtube.com/watch?v=LO0IV_qeZN4

Wednesday, December 07, 2022

Lo nuevo de MASAL.... ¡Ahora mismo!

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la gratísima ocasión de presentar el nuevo trabajo de MASAL, proyecto francés de música progresiva vanguardista y ecléctica que es liderado por el músico y compositor Jean-Paul Prat, residente de Lyon. El disco en cuestión se titula “Ahora” y fue publicado el pasado 18 de noviembre de 2022. Este maestro Jean-Paul Prat, además de componer todo el material contenido en “Ahora”, se hizo cargo de tocar el piano y la guitarra a lo largo del disco. Sus compañeros de viaje fueron Jean Prat (batería, sintetizadores y Therevox), Philippe Bussonnet (bajo), Daniel Roméo (bajo), Jérôme van den Bril (guitarra), Norbert Galo (guitarra), Vincent Brizoux (saxofones alto y soprano), Toine Thys (saxofones tenor y soprano, y clarinete bajo), Paul Hanson (fagot), Edouard Poliquin (xilofón, marimba y vibráfono) y Claire Galo-Place (arpa). Este proyecto fue fundado en 1973, pero fue recién en el año 1982 que pudo debutar fonográficamente con el disco “Masal”, siendo firmado en su momento como un disco solista del propio Jean-Paul Prat. Ubicándonos en nuestro tiempo presente, “Ahora” marca, pues, el cuadragésimo aniversario del primer disco de MASAL como colectivo musical y anticipa el quincuagésimo aniversario de la fundación de éste. Este álbum fue grabado en el Studio Pieuvre de Bruselas, Bélgica, entre agosto del 2020 y febrero del 2021, bajo la labor de ingeniería de sonido de Jean Prat y Emmanuel Prat, y estando la mezcla a cargo de aquél. Las posteriores labores de masterización tuvieron lugar en el Rare Sound Studio (también de Bruselas) bajo la responsabilidad de Rémy Lebbos. Este nuevo disco sucede por más de 4 años y medio a su predecesor “Paysages Du Ciel”, y lo hace siguiendo parcialmente los senderos de palaciega suntuosidad de prog experimental que en el susodicho disco se plasmaron. Bueno, vayamos a los detalles del repertorio contenido en “Ahora”.


‘Printemps Tardif’ abre el álbum con un despliegue de colorido y extroversión que impone un gancho instantáneo. Las vibraciones saltarinas de los vientos anuncian el swing central de la pieza, la cual se sitúa en un grácil y jubiloso espacio de encrucijadas entre los paradigmas de FRANK ZAPPA (etapa 1969-74), COS, GENTLE GIANT y HATFIELD AND THE NORTH. Eso sí, la gente de MASAL brinda a todo esto su toque personal de refinado vitalismo a través de cada sonido emanado de los vientos y las percusiones tonales, mientras el piano se asocia principalmente con la dupla rítmica. ‘Danse Dense’, que dura 9 ¼ minutos, prosigue hasta cierto punto por la senda trazada por la pieza de apertura, pero añadiendo matices y atmósferas renovadoras a su paleta sonora. Con un juego de síncopas más calmado mientras preserva el colorido plasmado en la pieza inicial, este tema elabora e instaura un meticuloso y rutilante esplendor donde la ingeniería orquestal sostenida por la confluencia de los instrumentos actuantes refleja sólidamente una aureola señorial. El pasaje epilogar se aviva a fin de generar aires de jazz-fusion con cierto talante latino, aunque con un tratamiento al modo RIO. He aquí, a fin de cuentas, un cénit crucial del álbum. ‘Aquilon’ se extiende por un espacio de 12 ¼ minutos, siendo así que incluye 5 secciones ‘Prélude Avant La Tempête’, ‘Sweeping Wind’, ‘Danse Du Prince Foudroyé’, ‘Nadie Puede Entender’ y ‘Postlude Après La Tempête’ (sí, la cuarta sección tiene título en español, al igual que el disco). Todo comienza con unos solemnes fraseos de piano que apuntan inicialmente hacia un clima crepuscular, abriendo luego espacios a la emergencia de una ingeniería melódica majestuosa que transita entre lo contemplativo y lo grisáceo. Estableciendo conexiones estilísticas en simultáneo con ZAO y FORGAS BAND PHENOMENA, el ensamble consigna un envolvente esquema jazz-progresivo que mayormente se apoya sobre los encuadres mutuos entre el piano y los saxofones. Cuando la pieza se aproxima a su ecuador, su groove y su colorido ganan en vivacidad sin romper del todo con el aire misterioso que fue tan predominante en sus instancias precedentes. También hay otros momentos donde el asunto se torna un poco denso, pero, en general, el enfoque sónico se centra en mantener la ágil prestancia recién obtenida a través de fluidas variantes temáticas. Cerca del final, la pieza aterriza de regreso a la ceremoniosidad solitaria del piano.

‘Shoot!’ se proyecta haca una síntesis ágil y sobriamente celebratoria de las atmósferas más densas de la suite precedente y los aspectos más ceremoniosos del segundo tema del álbum, mientras realiza un viraje hacia aspectos más oscuros del ideario musical del ensamble. Tal vez hay una relativa cercanía al paradigma de UNIVERS ZERO, especialmente en un interludio brumosamente parsimonioso que emerge justo antes del epílogo, pero se trata solo de algo colateral. Afinidades hay con la tradición del RIO francófono (al cual pertenece MASAL de por sí), sin duda, pero a través de un filtro Zappiano. ‘Danse Des Lucioles’ cumple con la misión de focalizarse expansivamente en varios de los esquemas jazz-progresivos que ya se hicieron presentes en ciertas piezas precedentes a fin de instaurar otra cúspide sónica dentro del repertorio. El enfoque expresivo de esta pieza recoge muchas de las vibraciones joviales de la pieza de apertura, elevándolas a un nivel más elevado de sofisticación al combinarlas con ciertos recursos de electrizante suntuosidad que reciben ecos no tan lejanos del segundo tema. Lo que suena está en plena consonancia con los legados del Canterbury y el jazz-fusion de los 70s con algunos oportunos toques surrealistas que, una vez más, nos remiten a la faceta big band de ZAPPA. El álbum se cierra con su ítem más extenso, ‘Sept Perles De Mer’, el cual dura 14 ¾ minutos. En sus primeras instancias, el vivaz y versátil núcleo musical se perfila hacia una profundización en la ágil diversidad de matices y grooves que ya operó muy eficazmente en el penúltimo tema del álbum, siendo así que ahora el asunto se torna aún más majestuoso. Más adelante, hay pasajes más serenos que se entrometen dentro del flujo multitemático con convincente placidez reflejan un lirismo cristalino desde donde se puede asentar los cimientos para el ulterior surgimiento de recursos de elegante tensión, algo muy propio del discurso avant-progresivo cuando se inserta en alguna vereda del jazz contemporáneo. A partir de ese momento, la espiritualidad melancólica es la predominante en el desarrollo temático, llegando esto hacia una conclusión evocadora y etérea. Así como esta pieza completa el trazo de su propio círculo particular, también gesta un aterrizaje mágico para el caleidoscópico vuelo musical del disco como un todo. 

En conclusión, “Ahora” encapsula brillantemente la nueva manifestación de principios avant-progresivos de MASAL, una entidad veterana que se mantiene vigente a punta de músculo e inagotable creatividad. La verdad que la publicación de este disco es una bendición incalculable para la preservación de la llama musical de los terrenos más experimentales y eclécticos de la escena progresiva de nuestros días, especialmente cuando se trata de algo que salió de los cuarteles de un compositor y un ensamble con toda una historia a sus espaldas. ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “Ahora”.-
Danse Dense: https://masal.bandcamp.com/track/danse-dense
Aquilon: https://masal.bandcamp.com/track/aquilon-2
Danse Des Lucioles: https://masal.bandcamp.com/track/danse-des-lucioles

Monday, December 05, 2022

Tercera transmutación de las pulsiones progresivas del maestro argentino LUIS COLUCCI

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el muy reciente trabajo fonográfico del maestro argentino LUIS COLUCCI, el cual se titula “Pulsión” y fue publicado el pasado 22 de noviembre de 2022. Como siempre, COLUCCI se hace cargo de toda la instrumentación, además de la imagen de la portada, aprovechando que él se maneja muy solventemente en las áreas de la música tanto como en las artes plásticas. Más específicamente, COLUCCI toca las guitarras, el bajo y los teclados, además de hacer las programaciones de batería. El disco está disponible como descarga digital desde el blog de Bandcamp del sello connacional Viajero Inmóvil. Veamos ahora los detalles de este disco que, a despecho de su brevedad (dura poco más de media hora), tiene bastante que decir respecto a la remodelada visión musical de COLUCCI en relación con la persistente vigencia de la avanzada rockera argentina.  
 
El repertorio del álbum comienza con ‘Encrucijada’, una pieza ágil cuyo desarrollo de manera cabalmente estructurada dentro de una sólida ingeniería de diversos tempos complejos y grooves contrastantes. Ya desde este punto de partida se puede advertir que la visión musical progresiva de COLUCCI ha adquirido una acidez y una garra renovadoras, aunque también es justo señalar que siempre prevalece ese sentido de la distinción que este maestro ha cultivado desde sus días en TÁNGER. Con la subsiguiente dupla de ‘Dos Mil Y Doce’ y ‘Febrero Es Un Largo Domingo’, COLUCCI sigue reforzando matices y enfoques propios del lenguaje diseñado para el álbum. El primero de estos temas mencionados se explaya en una vitalidad expresiva cuyo lirismo está bien delineado a través de sus intenciones expansivas. Esto resulta particularmente notorio en la manera en que el sintetizador acompaña a la guitarra, a veces diseñando florituras efectivas para engalanar el motif básico. Hay una buena mezcla de prog sinfónico y jazz-rock en la estructuración de esta pieza. De hecho, aquí está uno de los momentos culminantes del disco, según nuestro criterio. En lo referente a ‘Febrero Es Un Largo Domingo’, el entramado instrumental y las atmósferas predominantes se retrotraen a una dimensión más reflexiva e intimista, llevando el lirismo introducido en el tema precedente hacia una faceta más evocadora. La manera en que los arpegios de la guitarra acústica operan como recurso de anclaje para la expresión de los demás instrumentos está muy bien proyectada. Así las cosas, el oyente se encuentra frente a un sobrio despliegue melódico que tiene mucho de ensueño de atardecer y también algo de misterio. La verdad que se trata de un tema bastante hermoso. ‘En Camino’ cumple con la función de retornar al fulgor vitalista de los dos primeros temas del álbum, creando así una nueva modalidad de intensidad progresiva, siendo así que los guitarreos ocupan ahora un cierto rol protagónico. También se sienten algunos matices fusionescos en la elaboración del núcleo temático, algo que también sucederá con algunos temas posteriores del álbum. Uno de ellos es el que justamente llega a continuación, el cual se titula ‘Periferia’. Recibiendo fielmente el legado de los dos últimos discos de TÁNGER (además del de la faceta criolla del segundo solista de COLUCCI “Vigilia”, que data de setiembre del pasado año 2021), el colorido coqueto de su desarrollo temático y el encanto su groove aseguran para ‘Periferia’ otra mención destacada dentro del repertorio.

‘Después Y Antes’ regresa a la dimensión introvertida del paradigma estético de COLUCCI, esta vez con un enfoque musical más suntuoso que el que se reflejó en el tema #3. Esta vez, los aportes de la guitarra eléctrica y del sintetizador llenan algunos espacios solventemente mientras la guitarra acústica asume el foco de las bases armónicas como sostén del entramado general. Por supuesto, el empleo de un tempo inusual ayuda a impulsar eficazmente la sofisticación inherente a la composición. El penúltimo tema del álbum es el que justamente le da título. El esquema expresivo que se plasma en ‘Pulsión’ es, en lo esencial, una síntesis bastante ágil de los preciosistas modismos progresivos y los refinados grooves fusionescos que se gestan para la ocasión. Todo culmina a lo grande con el arribo de ‘Transmutación’, y con ello nos referimos al hecho de que este tema se centra en climas crepusculares elaborados con generosas dosis de densidad (un tanto Crimsoniana) que, a lo largo de una exhibición de relativamente parsimoniosa ceremoniosidad, parece reflejar un ensueño un tanto inquietante. Se trata de una tensión meticulosamente estilizada que es manejada con cristalina majestuosidad. Además de los ribetes vanguardistas que emanan de ‘Transmutación’, cabe resaltar que esta pieza instaura un cierre bastante llamativo para el disco como un todo. En fin, esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de LUIS COLUCCI con “Pulsión”, un trabajo fonográfico que nos muestra grandes indicios de renovación dentro del consistente esquema de trabajo estético que siempre ha motivado al ingenio musical de su autor. Definitivamente, este disco es una enormemente agradable sorpresa para la creación progresiva latinoamericana en estas últimas instancias del año 2022. COLUCCI nunca nos falla. 



Saturday, December 03, 2022

Excelsas quimeras jazz-rockeras de DARÍO ISCARO y MATÍAS MENARGUEZ

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUD CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de dar un paseo por las calles, veredas y plazas de la avanzada jazz-rockera argentina de la mano del dúo conformado por DARÍO ISCARO [guitarra eléctrica] y MATÍAS MENARGUEZ [batería]. El motivo para ello es la existencia del disco “Quimera”, el cual fue publicado por el mencionado dúo el 15 de mayo del presente año 2022. Es el primer testimonio fonográfico de esta asociación que ya tiene algún tiempo operando dentro de la escena del jazz contemporáneo argentino. El material contenido en “Quimera” fue grabado en el MM Estudio de Buenos Aires, perteneciente a MENARGUEZ; de hecho, él también se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización del disco en cuestión. Éste se puede adquirir como descarga digital desde el blog del sello Viajero Inmóvil. Bueno, sin más preámbulos, pasemos ahora a los detalles del repertorio de “Quimera”.

La ágil pieza encargada de abrir el repertorio es ‘Situacional’, un vibrante ejercicio de grooves variables que reportan diversos niveles de intensidad, desde lo explícito hasta lo implícito, reflejando un hermanamiento sólido entre los dos instrumentos actuantes. Los mismos recovecos temáticos aportan vigor al esquema sonoro en curso pues lo enfilan con un pulso firme que se refleja vívidamente en el virtuosismo de cada instrumentista individual. ‘Un Cierto Adiós’ sigue a continuación para explayarse por senderos musicales donde el dúo apuesta por un esquema de formas un poco más libres, lo cual obliga a ISCARO y MENARGUEZ a mantenerse atentos a los recursos de complejidad y sofisticación que van emergiendo a lo largo del camino. La idea es básicamente la de perpetrar una lógica deconstructiva mientras se mantiene el norte de establecer una precisión expresiva, sin importar cuán líquida resulte ésta, a fin de cuentas... Y la idea se concreta con inapelable éxito. La tercera pieza del álbum es la que justamente da título al disco. ‘Quimera’ desarrolla una ingeniería ágil y fulgurosa que se centra en expandir las huellas de vivaz extroversión que ya se habían hecho presentes sistemáticamente en el primer tema del álbum, pero, en esta ocasión, dicha extroversión es remodelada con un dinamismo renovado. En varios pasajes estratégicos, la guitarra suena más filuda que antes y la batería ejerce un nervio bastante aguerrido; esto es especialmente válido a mitad de camino, que es cuando las cosas se ponen incandescentes. El quid de la cuestión está en explorar las aristas más filudas del free jazz. Cuando llega el turno de ‘Palle, Dente E Ferro’, el dúo opera con recursos de calidez melódica dentro de un contexto fusionesco, midiendo apropiadamente las dosis de nervio que han de emerger en algunas oportunidades. Siendo obviamente vitalista (algo que la exuberante labor de la batería no nos permite pasar por alto), esta pieza se centra principalmente en realizar una explicitación de fulgores melódicos cautivadores y envolventes, siendo éstos emparentados con la tradición del jazz con base criolla de Argentina. ‘Adorable Aberración’ comienza con un grácil solo de batería que abre el camino a un nuevo ejercicio de matices fusionescos, en muchos aspectos, semejante al que se gestó para la pieza precedente.

‘Un Antes Y Un Después De Gustavo’ nos brinda inicialmente un cuadro de exquisita agilidad con versátiles desarrollos, situándose en una especie de cruza entre el paradigma de LARRY CORYELL y el patrón estético más reciente de PAT METHENY. Más adelante el dúo vira hacia un ejercicio de formas libres que transforma la agilidad frontal de antes en una esquematización posmodernista de aleteos sónicos. ‘Cincuentos’ es una pieza en 5/4 que suena a una especie de inusitada cruza entre los paradigmas de DAVE BRUBECK y de la MAHAVISHNU ORCHESTRA debido a su magnética mezcla de vivacidad y colorido. Es el último momento de auténtica extroversión dentro del disco, algo que el dúo aprovecha para crear una arquitectura intensa sobre un groove bastante pletórico. Dicho groove está claramente delineado con una aguerrida sofisticación y, en sí mismo, añade colorido al cuadro musical fusionesco que el dúo realiza con muy firme pulso. ‘Queridos Viejos’ es el tema encargado de cerrar el repertorio y lo hace con un despliegue de lirismo brumoso donde se respiran aires crepusculares, algo así como una despedida a los últimos retazos de luz del atardecer para disponerse a dar la bienvenida a la inminente noche. Si bien hay algunos aires sutiles de nostalgia en el enfoque expresivo que ahora utiliza el dúo, no hay melancolía sino un espíritu gentilmente celebratorio en el modo en que se maneja el núcleo temático de esta pieza. De hecho, la transparencia lírica nos remite nuevamente al paradigma de METHENY. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Quimera” desde los cuarteles del dúo de los dos maestros DARÍO ISCARO y MATÍAS MENARGUEZ; un disco totalmente recomendable para los genuinos amantes del jazz-rock y del jazz-fusion de hoy y siempre. 



Thursday, December 01, 2022

Las formas acuáticamente progresivas del mundo musical de VP

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy viajamos a un lugar y a un tiempo, Kazajistán en el año 2012. Más precisamente, nos referimos a VP y su álbum de prog ecléctico “Water World” el cual fue publicado en el mes de enero de ese mencionado año 2012 en el blog de Bandcamp correspondiente. VP es el proyecto unipersonal del compositor y multiinstrumentista kazajo Vyacheslav Potapov, residente de Almatý. Este disco llegó a tener su edición física en el año 2017, la cual está totalmente agotada (o casi). VP se encargó de todos los instrumentos que aparecen en este disco: guitarras, piano, bajo, teclados digitales, batería y programaciones de ritmos. También se hizo cargo del arte gráfica; de hecho, siendo un excelente pintor y dibujante, también ha hecho portadas para discos de otros grupos (p.e., COMPASSIONIZER). Grabado entre otoño del 2011 y el mismo enero de 2012 cuando se subió a Bandcamp, “Water World” es un álbum conceptual que expone la narrativa de un barco perdido cuyos tripulantes terminan desembarcado en una isla desconocida. Resulta que ésta está habitada por personas de doble cara (al estilo de Jano) y se genera un conflicto entre ambos bandos. En general, toda la obra fonográfica que tiene en su currículum VP vale la pena de ser explorada, aunque lleva muchos años sin producir nueva música. Discos como “The Lunar Stone” y “At Sunset Of Day’s” (de los años 2007 y 2004, respectivamente) son algunas de sus mejores creaciones fonográficas, según nuestro humilde parecer, aunque es justamente “Water World” la que nos parece la obra maestra de VP. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en él.

Todo se inicia con la breve ‘Intro (Unusual Island)’, un tema ceremoniosamente centrado en fraseos impresionistas de piano cuyos vacíos están oportunamente llenados por ruidos atmosféricos de una playa. De este modo, se abre camino a la emergencia de la magnífica pieza ‘Vegetational Town’, la cual incluye las secciones a y b, respectivamente tituladas ‘Great & Magnificent’ y ‘Stem (including: Invasion Of The Field Mice)’. La primera de estas secciones externaliza una ágil mezcla de avant-prog y jazz-rock experimental con sus adecuadas y misteriosas dosis de misterio, las mismas que revelan líneas de parentesco con los legendarios COS y con los no menos legendarios RATIONAL DIET a través de un filtro contemporáneo afín a los paradigmas de SCHERZOO y A TRIGGERING MYTH. Las florituras del piano y los engranajes de la batería encauzan sólida y fluidamente el exigente desarrollo temático en curso. Por su parte, la guitarra establece limpios fraseos en torno a los cuales se refuerzan las vibraciones elegantes que emanan del esquema melódico. La segunda sección de ‘Vegetational Town’ está focalizada en atmósferas ensoñadoras de tenor jazz-progresivo en base a un esquema rítmico constreñido. La evocadora expresividad de la guitarra se asienta sobre las capas orquestales de teclado con suma comodidad mientras el desarrollo temático va ganando gradualmente en fastuosidad, la cual empieza a alcanzar un cierto de clímax a poco de pasada la frontera del cuarto minuto. Hay algunas confluencias con OCTOBER EQUUS (en su faceta más meditabunda). ‘Night Revelation Of Antackena’ es un cénit decisivo del disco porque su bien llevada mezcla de colorido y densidad está perfectamente sustentada sobre un ejercicio híbrido de prog y jazz-fusion donde la envolvente exuberancia de aquél y la grácil magia de éste se convierten en una sola fuerza expresiva. El siempre refulgente diálogo entre el armazón de teclados y el esquema percusivo permite que esta pieza sea, en sí misma, una celebración de la luminosidad con un toque extra de llamativa extravagancia. ‘Geyser’ comienza con un enfoque distinto, penetrando en terrenos relativamente oscurantistas aunque los niveles de garra y tensión no llegan a ser apabullantes. Volvemos aquí a la cercanía con SCHERZOO añadiéndose ciertos elementos del paradigma de PRESENT. Solo para el pasaje epilogar es que el bloque instrumental retoma el fulgor sistemático que caracterizó al tema precedente.

‘Games Of Herbs’ sigue explorando recursos de agilidad y calidez con generosos despliegues de colorido sonoro. Lo que se muestra aquí es un híbrido de GENTLE GIANT y HAPPY THE MAN con unos leves toques añadidos de Canterbury. Los poco menos de 4 minutos que dura este tema pasan demasiado rápido, pero es que llega el turno de ‘Wandering’, una pieza diseñada para sintetizar dinámicamente los impactos respectivos de los tres temas anteriores a través de un croquis musical que alterna pasajes celebratorios con otros misteriosos que parecen anticipar una inminente neblina. La versátil vivacidad del bajo y la percusión permiten que la pieza preserve un vigor consistente a través de sus ingeniosas variedades. Los últimos 10 1⁄4 minutos del repertorio están ocupados por la suite homónima. ‘Water World’ consta de las secciones ‘i. The Taming Of The Geysers’, ‘ii. ... And On The Water Surface’ y ‘iii. Detection’. Su estrategia expresiva se concentra en retomar varias directrices de la primera sección de ‘Vegetational Town’ para, a partir de allí, capitalizar el potencial exuberante del discurso del jazz-fusion mientras el esquema melódico ostenta un preciosismo bien perfilado desde una confluencia entre el prog sinfónico de vieja escuela y el chamber-rock en su versión más caleidoscópica. Hay una vitalidad contagiosa ínsita en las secciones centrales de las dos primeras partes. Los pasajes donde se alternan los lucimientos de la guitarra y el piano se hilan con impoluta fluidez. El epílogo es un reprise del primer tema del álbum, completando así el círculo en torno al que se estructura el repertorio del álbum. Todo esto fue lo que VP nos brindó con “Water World”, un disco que reseñamos muy tarde pero que siempre será de interés revisar, como lo es, en general, todo el legado existente de VP hasta la fecha.