Tuesday, May 13, 2025

TROJKA: el tercero por cuatro


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el más reciente trabajo del grupo noruego TROJKA, el cual se titula “Strobem​ørke” y fue publicado el 16 de agosto del pasado año 2024, tanto en CD como en vinilo, por el sello Apollon Records. Llega un poco tarde esta reseña, es verdad... Como sea, el ensamble conformado por August Riise [teclados y sintetizadores], Simon Kverneng [bajo y voz], Fredrik Mekki Widerøe [guitarras y voz] y Gjert Hermansen [batería, percusión y voz] vuelve a hacer gala de su habilidad para combinar elementos propios del rock progresivo, el jazz-rock y el pop psicodélico con aires modernistas. En cuanto al factor progresivo específicamente hablando, se hacen notar las influencias de YES, RUSH y KING CRIMSON. En este disco que ahora comentamos, el esquema sonoro de TROJKA, banda que comenzó como trío, aumenta estructuralmente a cuarteto con la adición de Fredrik Mekki Widerøe (a quien conocemos por SEVEN IMPALE y CLOUD PEOPLE). Sus discos anteriores son “I Speilvendthet” (2017) y “Tre Ut” (2019) y llamaron la atención del público underground de su país, siendo así que hubo un público de culto aumentado para cuando salió al mercado el segundo álbum. Ahora, “Strobem​ørke” supone un paso adelante dentro del afianzamiento de su voz propia dentro de la tremendamente prolífica escena rockera escandinava. Njål Paulsberg fue el encargado de la ingeniería de sonido para las sesiones de grabación, así como de la mezcla del disco. La masterización tuvo lugar en Sony DADC. Bueno, pasemos ahora a los detalles de “Strobem​ørke”.

 
‘Aldri/Alltid’ abre el repertorio con una aura exquisita que se inicia con una solitaria batería que marca un groove aproximativo para que los demás instrumentos se les vayan uniendo. Una vez instalado el bloque integral, el cuerpo central se deja llevar por su nostálgico lirismo donde sinfonismo y prog-jazz comulgan fluidamente dentro de un esquema de trabajo plenamente unitario. Las ligeras variaciones de swing que tienen lugar ayudan a crear una dinámica muy interesante. Luego sigue una dupla de canciones que duran entre 6 ½ minutos y 6 ¾ minutos: se titulan ‘Parasitt’ y ‘Romvesen’, respectivamente. La primera de ellas se mueve dentro de una sedosidad sonora muy similar a la de la canción de apertura, aunque con una mayor dosis de solemnidad tanto en los arreglos vocales como en los instrumentales. Cerca del final, una sección animada trae a colación algunos modismos (así llamados) neo-progresivos similares a los que emplean bandas como RPWL y GAZPACHO; su función parece ser la de motivar un cierre razonablemente épico para la composición, brindándole un recurso terminal de ágil fulgor. En cuanto a ‘Romvesen’, su talante parece ser más cercano al de la canción inicial, siendo así que sus grooves y atmósferas asumen liberalmente una sólida aura jazz-progresiva: ésta porta un fulgor moderado que permite que la relativa vivacidad de la composición se mueva sobriamente a lo largo y ancho de sus bien delineados desarrollos melódicos. Algunos cambios de ritmo incrementan el potencial de majestuosidad, siendo ésta llevada a su culmen en la intensa sección epilogar. Hipotéticamente, imaginemos una idea perdida de SARCOPHAGUS NOW que fue remodelada por ACTIONFREDAG para que la canten BRIGHTEYE BRISON, y nos haremos una buena idea de qué va este primer cénit del álbum. ‘Hjerteteppe’ nos remite por igual a los mundos de VESILINJA y los GENESIS de la fase 72-76. Comenzando como una balada, las cosas no tardan mucho en agilizarse de una manera muy estilizada, estando los teclados en una posición líder dentro del bloque instrumental. La secuencia de los variados motivos y ambientes se desarrolla con impoluta fluidez, siendo así que el vigor grupal concreta algunas interesantes cimas expresivas durante la segunda mitad. 

‘En Smak Av Evighet’ se centra básicamente en seguir explorando los recursos de fastuosidad progresiva que signaron decisivamente a los temas #1 y #3. Los modismos Crimsonianos que se imponen en algunos parajes del desarrollo temático son alternados eficazmente con esos otros pasajes gráciles que se asemejan a lo que practican sus compatriotas de NEEDLEPOINT en su faceta más lírica. Cuando llega el turno de la pieza homónima, el grupo decide explorar la faceta más aguerrida de su sofisticada visión estética: en efecto, es ‘Strobemørke’ la pieza más filuda del álbum, lo cual no significa en lo absoluto que la banda renuncie a la prestancia que caracteriza sistemáticamente a sus arreglos instrumentales. El inteligente uso de síncopas de tenor jazz-rockero y la efectiva labor de los teclados en los ornamentos armónicos permiten que el medio tiempo predominante exude una energía expresiva fastuosa. Lo que suena es lo que pasaría si una idea perdida de SEVEN IMPALE hubiese sido sometida a un tratamiento psicodélico bajo la atenta mirada de los ANEKDOTEN de 1999: así resulta ser este culmen decisivo del disco. El repertorio se cierra con su tema más largo, ‘Satans Disko’, el cual dura alrededor de 12 ¼ minutos. Aunque el título parece apuntar al estándar de la música disco, su cuerpo central se centra en un funk retorcido por modismos propios del space-rock contemporáneo, algo así como si el discurso de CLOUD PEOPLE hubiese sido remodelado por una asociación de los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio y los QUANTUM FANTAY de los cuatro primeros álbumes. Más adelante, un intermedio en 5/4 realiza un viraje hacia el jazz-prog con una bien delineada alternancia entre la sutileza y el punche. A partir de allí, la pieza se remodela dentro de un esquema sofisticado en el cual habrá de permanecer hasta el final. Un gran cierre para este gran disco que es “Strobem​ørke”, una obra bien lograda que se nos brindó desde los cuarteles progresivos de TROJKA. Esta banda avanza a pasos agigantados con su nueva conformación de cuarteto para ahondar convincentemente en su propuesta actualizada de música progresiva. La habilidad que tiene el ahora cuarteto para combinar colorido y vivacidad en sus composiciones y arreglos hace que este disco sea bastante recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico de nuestros días.  
 
 
Muestras de “Strobem​ørke”.-
Romvesen: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/romvesen
Hjerteteppe: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/hjerteteppe
Strobemørke: https://trojkabergen.bandcamp.com/track/strobem-rke

Saturday, May 10, 2025

Las nuevas historias del ensamble ruso VESPERO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy traemos a colación las nuevas historias musicales que nos brinda el ensamble ruso de space-rock progresivo VESPERO, que actualmente funciona como el cuarteto de Alexander Kuzevlev [guitarras, saz y mandolina], Ivan Fedotov [batería, percusión y wavedrum], Arkady Fedotov [bajo, sintetizadores, efectos de sonido y flauta dulce] y Vitaly Borodin [violín y sintetizadores]. El título de su nueva obra fonográfica es “Lost Stories Of Kilgore Trout”: ésta fue publicada el pasado 2 de mayo. Siendo el decimoquinto trabajo de estudio de esta veterana banda, es el primero sin el teclista Alexei Klabukov. En este disco participan también los colaboradores Alexey Esin (saxos tenor y dorado, y flauta) y Vladimir Ryabirin (guitarra acústica). Todas las composiciones aquí contenidas son de la autoría colectiva del cuarteto, y como se puede suponer por su simple título, están inspiradas en Kilgore Trout, personaje ficticio surgido de la mente del literato estadounidense KURT VONNEGUT. Las sesiones de grabación para “Lost Stories Of Kilgore Trout” fueron organizadas por Pavel Donskov y el grupo en diversas sesiones que tuvieron lugar en los estudios C300 y VMS de Astrakhan, en los años 2023 y 2024. Las labores de mezcla y masterización corrieron a cargo del guitarrista Alexander Kuzovlev. Nick Samarin fue el autor del arte gráfica. Bueno, ya es hora de revisar los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos convoca.

Todo comienza con ‘3069 (Page 7)’, una pieza centrada en una atmósfera expectante desde la cual se proyecta ciertos aires fusionescos cuya calidez envuelve al encuadre cósmico. De esta manera, el factor prioritario del discurso space-rockero gana mucho en placidez y gracilidad. ‘Mareel’ sigue a continuación para agitar las cosas con un elegante dinamismo que muchas conexiones tiene con la tradición jazz-rockera. El ensamble aprovecha la agilidad que opera explícitamente en el groove central para gestar varios cromatismos de violín, guitarra y flauta. La dupla de ‘SamimiSabimi’ y ‘Waldo’ permite al grupo seguir explorando el esquema sónico diseñado para el álbum. El primero de estos temas tiene una sección prologar dignada por retazos abstractos de tenor aleatorio, el mismo que abre camino a un cuerpo central sofisticado que se inserta dentro de una intrincada ingeniería rítmica en 7/8. Hay un fabuloso solo de guitarra que guía al ecuador climático para luego instaurar un motif exótico cuyo peculiar encanto es aumentado por el sintetizador.  Todo aterriza en un breve momento de minimalismo celestial. En cuanto al segundo, se trata de un ejercicio de lirismo en clave híbrida de psicodelia y jazz-prog. Aunque no se trata de una pieza realmente lánguida, bien puede funcionar como la hermana sobria y reflexiva de la anterior. La secuencia de los temas #2 al #4 concreta un primer momento culminante del álbum. ‘The Pan-Galactic Pawnshop Of The Souls’ ostenta un lirismo bien definido, siendo así que el factor jazzero se ve aumentado ostensiblemente en el swing de inspiración latino-tropical y el comportamiento de los demás instrumentos. La suntuosidad inherente a la composición tiene una prestación bastante grácil. ‘Lingo Four’ sigue parcialmente por la senda del tema anterior, pero tiene un espíritu un poco más otoñal; mientras el esquema grupal da muestras de una agilidad mesurada y renovadora, el señorío melódico se preserva sólidamente en los pasajes estratégicos donde el ensamble debe organizarse de forma reconocible. ‘Dream (In Memory Of Edward Artemiev)’ es una pieza signada por importantes enclaves electrónicos.* Suena algo así como un enlace del KLAUS SCHULZE de 1974-77 con los TANGERINE DREAM de 1976-79, siendo así que el espíritu del armazón musical es explícitamente solemne. El cuerpo central se explaya cómodamente mientras realza insistentemente su misteriosa majestuosidad.

‘Milky Seas’ restablece y renueva los índices temáticos más extrovertidos que formaron parte del repertorio precedente. Las agitaciones que se van armando a lo largo del camino brillan con un fulgor contrastado frente a las sutilezas intimistas del prólogo. los músicos se dedican a cultivar un refinado crescendo que, paso a paso, va soltando una recia espiritualidad; mientras tanto, la batería vuelve a lucirse dentro del gran entramado musical. El modo en que reina un esquema melódico tan bien delineado mientras emana unos aires grácilmente grisáceos nos recuerda a varios temas creados para esos dos discos que ÁNGEL ONTALVA realizó en asociación con VESPERO. Otro cénit del álbum. Cuando emerge ‘Bahia De Darwin’, el grupo regresa a la electrónica de inspiración krautrockera con un enfoque muy diferente al del tema #7, mucho más jubiloso, pero siempre con una calma subyacente y bien definida. ‘Ter Loves Tiwa’ es el último momento realmente exultante del disco, una nueva manifestación de elegante garra prog-psicodélica consistentemente sustentada sobre un compás de 5/4. El violín aprovecha el garbo rutilante del tempo inusual para elaborar una de sus intervenciones más notables dentro del disco. ‘Robot Dervishes’ regresa a los colores particulares de raíz folclórica, creando así una atmósfera cálida para una no menos cálida estructura melódica. El despliegue de tonalidades telúricas se da en un contexto de psicodelia modernista cuya acidez operativa es mantenida bajo un severo control sin cerrar espacios a sus propias proyecciones expresionistas, las cuales se sueltan particularmente en la última mitad. Una mención especial debe ir para el cautivador solo de sintetizador que surge cerca del final. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘3069 (Page 15)’, un tema que empieza recogiendo la sutileza contemplativa del que abrió el álbum para, poco después, remodelarla con una refrescante fastuosidad llena de electrizante agilidad que, aunque no llega a igualar el nervio de otros parajes extrovertidos por los que transitó la banda en algunos temas precedentes, permite al álbum cerrarse con genuinos retazos de fulgor sónico. De hecho, su fuerza de carácter la convierte en la pieza ideal para bajar el telón.

Toda esta fue la experiencia de “Lost Stories Of Kilgore Trout”, el aporte que hace la incombustible banda rusa VESPERO al escenario progresivo mundial en este año 2025 que ya se acerca a su ecuador. Con este álbum, a pesar de la ausencia de su teclista de siempre, el colectivo se muestra plenamente capaz de trazar y colorear nuevas oleadas de sonidos fusionescos dentro de una estrategia space-rockera ecléctica que se viene desarrollando desde 2017 (los tiempos de “Shum-Shir”) y algunos proyectos colaborativos de años recientes. El fondo de la cuestión es que VESPERO, en poco más de 42 minutos, se muestra capaz de avanzar a paso firme a lo largo de su senda de historias progresivas para preservar la vivacidad del ideal del rock artístico. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Lost Stories Of Kilgore Trout”.- 


* EDUARD NIKOLÁYEVICH ARTÉMIEV (en ruso, Эдуард Николаевич Артемьев) fue un compositor ruso de música electrónica, academia vanguardista y bandas sonoras de películas que falleció a fines del año 2022.

Thursday, May 08, 2025

El nuevo foco jazz-progresivo del ensamble noruego SOFT FFOG


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Desde el segundo día del ptesente mes de mayo, hace muy poco tiempo, está en el mercado el segundo disco del grupo noruego SOFT FFOG. Titulado “Focus”, este nuevo trabajo sucede por dos años a ese estupendo álbum debut homónimo que supuso una agradable sorpresa para la escena jazz-progresiva escandinava y también a nivel mundial. SOFT FFOG es un ensamble de músicos que tienen pedigrís individuales impresionantes y de larga data: el guitarrista Tom Hasslan es de KROKOFANT, así como el baterista-percusionista Axel Skalstad, el bajista Trond Frønes también toca en RED KITE y GRAND GENERAL, y el teclista Vegard Lien Bjerkan es integrante de WIZRD. Tal como lo anuncia el mismo grupo, el foco general de este nuevo álbum consistió en la doble estrategia de aumentar la incidencia del viejo jazz-rock de los 70 y suavizar ligeramente la intensidad de las interacciones instrumentales para acercarse más al estándar del retro-prog con miras a conectarse con un mayor aprecio por los núcleos melódicos. En simultáneo, la banda se apresta a preservar su espiritualidad extrovertida en el desarrollo de su organización sónica. “Focus” ha sido publicado por el sello Is It Jazz? Records, tanto en CD como en vinilo azul con blanco. Christian Engfelt fue el encargado de la ingeniería de sonido en las sesiones de grabación del nuevo álbum, compartiendo también las labores de producción junto al cuarteto mismo. Espen Høydalsvik fue el encargado del ulterior proceso de masterización. Bueno, veamos los detalles del disco que hoy nos convoca.
 

‘Camel’ abre el repertorio con un directo despliegue de gracilidad melódica que nos remite, cómo no, a lo que los legendarios CAMEL hacían en los años 1976 y 1977, a la par que se realiza una serie de grooves afines a los que creaban los también legendarios HATFIELD AND THE NORTH. Por otra parte, el modo en que se organiza el entramado de los aportes sónicos provistos por los instrumentos actuantes ostenta una refinada densidad que ya conocemos como típica del escenario jazz-progresivo escandinavo del nuevo milenio, algo que tiene todo el sentido del mundo cuando tomamos en cuenta de cuáles lugares determinados provienen los integrantes de este ensamble. La labor de la batería es particularmente sofisticada, siendo así que sus insistentes lucimientos permiten mantener la vivacidad del bloque general mientras los sucesivos solos de guitarra y piano eléctricos crean sus propios laberintos mágicos en las posiciones asignadas. ‘Pocus’ sigue a este gran inicio de álbum perpetrando una continuación de los recursos de valiente sofisticación que se elaboraron en la pieza inicial, pero esta vez opera una lógica diferente: los momentos de jazz-rock y jazz-prog (inspirados no en poca medida por FOCUS y SOFT MACHINE) se caracterizan por un fragor más suntuoso mientras se alternan con otras secciones ceremoniosas que se orientan hacia una versión traviesa de sinfonismo. La labor de la guitarra es persistentemente heroica y el solo final de órgano concreta una gesta de magnificencia que influye en el fulgor impactante que caracteriza a la sección final del tema. Un cénit tras otro y ahora es el turno del tema que justamente da título al álbum. Desde el primer instante, ‘Focus’ revela una extroversión y una gracilidad que cándidamente revelan un genuino espíritu celebratorio a través de su gallarda estructura melódica. Eso sí, no tardan mucho las cosas en virar hacia una extroversión traviesamente neurótica muy semejante a la que signó al primer tema del álbum; una mención especial va para el excelente solo de sintetizador que se luce en la segunda mitad, el cual incorpora algunos cromatismos densos a la ingeniería colectiva dentro de un enclave híbrido de Dave Stewart y Patrick Moraz. La secuencia de compases inusuales es manejada con un groove fluido y swings exquisitamente armados por la dupla rítmica. 

Todo ha sido permanentemente exultante y centelleante hasta ahora... y todavía queda un poco más por disfrutar. En efecto, ‘Oh Jimi’ ocupa los últimos 10 ¼ minutos del álbum y se erige como la pieza más aguerrida del repertorio. Varios riffs de guitarra y algunas capas de órgano confluyen en una hermandad de elegante agresividad mientras marcan la pauta de los jams a ser desarrollados dentro de una arquitectura robusta y tremendamente vivaz. El groove predominante es más contenido que el empleado en los temas #1 y #3, siendo así que estas cadencias más espaciadas permiten a los músicos soltarse un poco más en su lado más filudo (especialmente en lo que concierne al bajo con fuzz) mientras preservan su compacta convivencia sónica. Este factor también permite a la batería replantear la dinámica de sus continuas obsesiones de sofisticación. Ya se aleja el grupo de las esferas de SOFT MACHINE y FOCUS para acercarse más a las de esos primeros discos de AGITATION FREE y EMBRYO; incluso son fáciles de notar los empleos de artilugios inspirados en el tercer álbum del mítico HENDRIX y del canon Crimsoniano de la fase 1972-74. Esto último se hace particularmente explícito en el armazón evolucionado duarnte el último tercio de la pieza en cuestión. En fin, todo esto fue “Focus”, una excelente labor de amor por la esencia histórica del ideal jazz-progresivo: en menos de 37 minutos, la gente de SOFT FFOG se ha lucido enormemente con éste, su segundo trabajo fonográfico, el cual es recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al rock progresivo y otras vertientes experimentales. De hecho, es recomendable al 400% (un ciento por cada integrante).
 
 
Muestras de “Focus”.-
 

Monday, May 05, 2025

El alma eternamente progresiva del legendario ensamble italiano CELESTE


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Estamos de plácemes porque ya llegó el día de la publicación del nuevo trabajo fonográfico de la legendaria y reformada banda italiana CELESTE. El ensamble conformado por Ciro Perrino [sintetizadores, Eminent, Solina, Oberheim OBa, Minimoog, ARP 2600 y EMS AKS, mellotrón y percusión], Enzo Cioffi [batería], Francesco Bertone [bajos con y sin trastes], Marco Moro [flautas] y Mauro Vero [guitarras acústicas y eléctricas] lanzó al mercado “Anima Animus” en el último día del pasado mes de abril. Los músicos de apoyo para la grabación del nuevo material han sido Ines Aliprandi (voz), Marco Canepa (piano), Mirco Rebaudo (saxos soprano, alto, tenor y barítono, y clarinete), Paolo Maffi (saxos soprano, alto y tenor), Enrico Allavena (trombón y tuba bajo), Davide Mocini (guitarra de 12 cuerdas) y Marco Fadda (percusión). Como es habitual, hubo una campaña de crowdfunding previa a la realización y la producción del nuevo disco, el cual salió al mercado este último 30 de abril. Se trata del primer disco que CELESTE publica de forma exclusivamente independiente fuera de Mellow Records tras muchísimos años de colaboración. Todos los temas contenidos en “Anima Animus” fueron compuestos por Perrino, como también es habitual. La primera dase de la grabación de disco que hoy comentamos tuvo lugar en enero y febrero de este mismo año 2025 en el Mazzi Studio de Borghetto Santo Spirito, estando Alessandro Mazzitelli a cargo de la ingeniería de senodio; la segunda fase tuvo lugar entre marzo y abril en los Rosenhouse Studios de Vallecrosia, con el antes mencionado Mazzitelli y Andy Senis en la labor de ingeniería de sonido. El propio pianista Marco Canepa realizó el diseño de sonido, siendo así que poco antes del ecuador de abril se completaron las sesiones de mezcla. Massimo Mazzeo hizo el arte gráfica. Bueno, veamos los detalles del disco que ahora nos ocupa, el cual se nos revela como uno de los más logrados de los CELESTE actuales.
 
La pieza homónima, la cual dura poco menos de 8 ¾ minutos, abre el repertorio. ‘Anima Animus’ empieza con una serie de capas de mellotrón donde se nanifiesta una pureza reflexiva, pero no tarda en emerger un cuerpo central suficientemente ágil cuyas vibraciones y texturas exudan una aristocrática alegría. Los bien delinedos trazos de los vientos y los efectivos quiebres marcados por la dupla rítmica empujan el caleidoscopio sónico de la composición. Ya en su segunda mitad, el grupo aumenta la suntuosidad prog-sinfónica del momento en rumbo hacia el golpe final. La coda es envolvente y embrujadora. El tema siguiente es ‘Roots And Leaves’ y su esquema expresivo es frontalmente extrovertido. El aura jovial de la composición se traduce en una jovial interacción entre los instrumentos actuantes donde las flautas y saxos suelen ocupar el rol protagónico. ‘Cosmic Carnival’ tiene unos arreglos percusivos iniciales que apelan a una dinámica eficazmente extravagante, siendo así que los aportes de los teclados y las guitarras impulsan un surrealismo lúdico. Instalado el cuerpo central, el bloque instrumental se asienta sobre un groove grácil y plácido. El colorido añadido por los vientos completa cabalmente la ingeniería melódica diseñada para la ocasión. Un cénit del álbum. ‘De Rerum Natura’ es una composición de 9 minutos y pico que sigue explorando la senda de calidez melódica tan central para el paradigma de CELESTE. El prólogo de suaves líneas de piano es seguido por una figura más ágil desde la cual se gesta un empuje señorial para la cristalina labor orquestal que ve desvelando en torno a los núcleos melódicos sucesivos. El groove es calmado, más los índices temáticos y trasfondos armónicos revelan un ejercicio de meticulosa y variada sofisticación. Cuando llega el turno de ‘Lilith’, el ensamble recoge las señales de comedida extroversión mostradas en la pieza precedente y las apuntala con aires de mayor intensidad y un aura más majestuosa en su enfoque compositivo. El canto femenino es usado como un instrumento más dentro de un entramado que también deja algunos espacios para hermosos solos de guitarra y de saxo. Otro momento culminante del disco.

‘El Mundo Perdido’ (así, con el título en español) se apresta a dejarse llevar por vibraciones exóticas dentro del habitual esquema contemplativo. La introducción de percusiones ostenta un encanto peculiar mientras abre la puerta al arribo de una manifestación de serena fastuosidad sinfónica. En contraste con lo anterior, ‘Secret Crime’ se focaliza en un ambiente y un groove más ágil: tendiendo puentes con el soft jazz, el dinamismo melódico de línea sinfónica acoge una cálida algarabía. Las líneas y texturas de los vientos guían el desarrollo temático con alguna ayuda ocasional de parte del canto femenino. Además, hay un solo de batería en la sección final. El último tema del disco también es el más extenso del mismo: se titula ‘Moon And Cloud Dancing’ y ocupa un espacio de 12 minutos, estando diseñado para cerrar el álbum a lo grande. Una introspectiva triangulación de mellotrón, flauta y piano gesta un sugerente prólogo. A partir de allí, emerge un despliegue de masivas exuberancias melódicas, estando articulado por una cadena de atmósferas magníficamente ensoñadoras. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, una muy breve pausa produce el viraje hacia una espiritualidad más contemplativa, arropada por un manto de grisáceo fulgor. Las florituras de la flauta y del saxo soprano ejercen en esta segunda parte un rol más dominante dentro de la orquestación. Los modismos de delicadeza melódica a los que nos tienen acostumbrados el maestro Perrino y sus colegas alcanza un nuevo pico expresivo en esta pieza, la cima definitiva del álbum. Todo esto fue “Anima Animus”, el más reciente indicio de vigencia del alma eternamente progresiva de CELESTE, una banda que ha sabido trascender a su rol inamovible de referencia esencial para el prog pastoral de los 70 para reinventarse como una fuerza genuina en la música de nuestro tiempo. Es verdad que este periodo de reforma de CELESTE ha provisto de una renovadora vitalidad no sólo a su propia entidad, sino también a la escena progresiva italiana del momento. En suma, un disco totalmente recomendable. 
 
 
Muestras de “Anima Animus”.-
Anima Animus: https://celeste4.bandcamp.com/track/anima-animus
Cosmic Carnival: https://celeste4.bandcamp.com/track/cosmic-carnival-2
Moon And Cloud Dancing: https://celeste4.bandcamp.com/track/moon-and-cloud-dancing

Friday, May 02, 2025

Continúa la expansión del cosmos musical de HAWKWIND


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy nos complace muchísimo presentar (y celebrar) la nueva producción fonográfica de la legendaria y persistente banda HAWKWIND, colectivo señor del space-rock y pieza relevante para uno de los márgenes más consistentes del rock progresivo británico de muchísimas décadas… Desde fines de los 60, para ser exactos. El nuevo disco en cuestión se llama “There Is No Space For Us”, el trigésimo séptimo de estudio de su larga carrera; fue publicado por el sello Cherry Red Records el pasado 15 de abril, tanto en CD como en vinilo doble (negro y azul galáctico). Después de un año 2023 que nos brindó el estupendo “The Future Never Waits” y otro año 2024 en el que el grupo sacó al mercado el bastante elogiado disco de estudio “Stories From Time And Space”, seguido de un triple álbum en concierto “Live At The Royal Albert Hall”, la actual congregación de Dave Brock [voz, guitarras, teclados y sintetizador], Richard Chadwick [batería, voz y percusión], Magnus Martin [voz, guitarras, teclados y sintetizador], Doug MacKinnon [bajo] y Tim “Thighpaulsandra” Lewis [sintetizadores y teclados] sigue explorando su revitalizada exhibición de psicodelia enérgica y modernizada tal como lo ha estado haciendo en todos sus discos de estas dos últimas décadas. “There Is No Space For Us” es un álbum conceptual que da un nuevo giro de tuerca a la temática distópica de varios discos precedentes con proyecciones cósmicas de contactos con inteligencias del más allá e incluso algunas reflexiones metafísicas sobre el rol de la humanidad en el mundo actual. La banda íntegra se hizo cargo de las labores de producción.

 
Revisemos ahora cada paso que ha dado la gente de HAWKWIND con este nuevo álbum. Durando poco más de 5 ½ minutos, ‘There Is Still Danger There’ abre el álbum con un despliegue de frenéticas vibraciones cósmicas que no tardan mucho en virar hacia un jam machacón y llamativo. Las agitadas secuencias y atmósferas de sintetizador que se dejan acompañar por una ceremoniosa enunciación anticipan lo que será un festivo vendaval rockero que reconocemos como núcleo esencial del estilo histórico de la banda. Las cosas se apaciguan poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto. Con esto, se instaura una ambientación contemplativa y, de paso, se prepara el camino para el arribo de ‘Space Continues (Lifeform)’, tema instrumental encargado de recoger esa garra esencial precedente y ornamentarla con una muscular sofisticación psicodélico-electro-progresiva. Se trata de una genuina declaración de modernización space-rockera para la preservación del legado aún vigente de HAWKWIND, un enfoque que se enriquece bastante con el tipo de sofisticada vitalidad que la dupla rítmica elabora para el desarrollo temático. ‘The Co-Pilot’ surca la senda de una aureola cósmica distinguida, siendo así que los recursos musicales son más refinados y el desarrollo temático da muestras de señorío incrementado. De esta manera, la banda se dispone a explorar sesudamente matices renovadores dentro de su bien delineada ingeniería sónica. Las agitaciones en clave de jazz-fusión latina de la arquitectura rítmica sostienen los efluvios de las guitarras y los teclados muy solventemente. De a pocos, el entramado grupal va ganando brío sin quebrar la prestancia reinante. El cuarto tema del disco se titula ‘Changes (Burning Suns And Frozen Waste)’ y es el más largo del mismo con su espacio de 9 ¼ minutos. En él, los cinco músicos deciden dar un nuevo impulso hacia una fastuosidad creciente y flameante. Combinando nervio, gracia, frenesí y zarandeos cósmicos, la pieza sintetiza todo lo ocurrido antes mientras opera con generosas dosis de lozanía y presión a fin de realzar el gancho frontal de la composición y sus ocasionales variantes. Se agitan algunos fantasmas de la fase 74-75. En bloque, esta secuencia de los cuatro primeros temas es sencillamente gloriosa... pero, que conste que todavía queda más por disfrutar.
 

La quinta pieza del repertorio es justamente la titular: en poco menos de 3 ¾ minutos, ‘There Is No Space For Us’ se explaya en la faceta más lírica de HAWKWIND. Todo comienza con atmósferas pastorales basadas en rasgueos de guitarra acústica y fraseos de guitarra de tenor bluesero, para luego elevarse hacia un ejercicio de rock progresivo con mesuradas gradaciones de densidad psicodélica. Tras una explosión, la canción desemboca en una conexión con ‘The Outer Region Of The Universe’, un instrumental envolvente que establece climas etéreos no muy lejanos al paradigma de los TANGERINE DREAM de la fase 1979-83. La contenida vitalidad de la pieza se sostiene mayormente sobre el trípode conformado por las inmensas capas de sintetizadores, las elegantes líneas de bajo y el delicado swing de la batería. Los estilizados solos de guitarra aportan colores extra al bien logrado paisaje musical. ‘Neutron Stars (Pulsating Light)’ revitaliza y agudiza la fiera vivacidad que hemos hallado en los pasajes más agresivos de las dos primeras piezas del álbum. Lo que suena es prácticamente un retorno a esa inolvidable época de los paradigmáticos discos segundo y tercero de HAWKWIND: un esquema rítmico tribalmente punzante, un dinamismo básico en los riffs de guitarra, ensanches flotantes y densos en los ornamentos de sintetizador. ‘A Long, Long Way From Home’ cierra el álbum con un espíritu elegíaco, volviendo de lleno a la dimensión pastoral que fue tan importante en la estructura de la pieza homónima, quedándose en él con un conmovedor garbo. El aura reflexiva está intensificada por el esquema rítmico lánguido, mientras que los solos de guitarra van planeando oníricamente sobre el reposado cuadro introvertido. Todo esto fue lo que se nos brindó con “There Is No Space For Us” desde los cuarteles del veterano ensamble de HAWKWIND. La riqueza musical y el vigor aquí mostrados no sólo demuestran que la visión musical de HAWKWIND se halla en un estado de perpetua gracia creativa, sino que también sigue existiendo un espacio sólido y amplio para su propuesta en la escena actual del rock artístico a nivel mundial. Muy recomendable, la verdad que sí: nos atrevemos a aseverar que se trata del disco mejor logrado de la última trilogía. 
 
 
Muestras de “There Is No Space For Us”.-
There Is Still Danger There: 
https://hawkwindofficial.bandcamp.com/track/there-is-still-danger-there

Tuesday, April 29, 2025

Transición y renovación de la banda española EKZILO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Ya está culminando el primer tercio del año 2025 y siguen llegando estupendas novedades desde varios frentes de la escena progresiva internacional; en esta ocasión, nos estamos refiriendo al cuarteto español EKZILO y “Quantum Phase Transition”, su reciente segundo álbum. La actual conformación de EKZILO consta de José Ruiz [guitarras eléctricas y flamenca], Paul Rodríguez [teclados y canto], Ángel Veas [bajo] y Abelix Tudela [batería]: este último es el nuevo integrante de la banda. Ese álbum debut homónimo del año 2020 nos dejó una muy grata impresión en su momento y ahora tenemos a “Quantum Phase Transition” como un manifiesto de confirmación de la creatividad y la agilidad que aporta este grupo a la escena progresiva española del momento. La publicación se dio el último 18 de abril por vía del sello Astronomy Recording Music. Todas las composiciones son de Ruiz mientras que los arreglos son realizados colectivamente. El proceso de mezcla del material aquí contenido fue realizado a dos bandas: por Santi García (Ultramarinos Costa Brava) y Carlos Santos (Sandman Studios). Ulteriormente, la masterización se puso en manos de Víctor García en el primero de los estudios antes mencionados. El arte y diseño gráficos son de la autoría de Iago Méndez. Bueno, repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de “Quantum Phase Transition”.

Los primeros 9 minutos y pico del álbum están ocupados por el poderoso tema ‘Patibulum’, el cual parece asentarse en un punto de confluencia entre PENDRAGON, RIVERSIDE y OPETH: de eso se trata, una cruza entre la calidez del neo-prog más gentil y el nervio aguerrido del prog-metal, más algunas trazas de una senda intermedia. La composición misma es bastante sencillo en lo estructural, pero la interacción entre los músicos concreta una sofisticación razonable para el desarrollo temático, cuyo swing se mantiene constante a través de su recorrido integral. El grupo vira de registro con el arribo del segundo tema, el cual se titula ‘La Fábrica De Barro’. Ya desde las primeras instancias se nota que el cuarteto se enrumba por un dinamismo prog-sinfónico muy afín a los CAMEL de la segunda mitad de los 70, y de paso, establece nexos estilísticos con bandas como OMNI  y TRICANTROPUS. El vitalismo inherente a la composición es manejado con refinada exquisitez en base al sólido hermanamiento que hay entre el groove armado por la dupla rítmica y las bases armónicas de los teclados; dentro de esta matriz, los sucesivos solos de guitarra y de sintetizador van añadiendo variados recursos de fuerza de carácter. Una hermosa pieza cuya estela es, en parte, perpetuada por la siguiente, que se llama ‘Dunas’. En efecto, el armazón sonoro profundiza su caminata en el esquema de trabajo prog-sinfónico usando esta vez unas vibraciones rítmicas un poco más gráciles, las mismas que coquetean levemente con el jazz-rock. De hecho, este detalle permite al colectivo establecer su estructura comunitaria con una soltura nueva, la misma que se abre a variantes de groove en algunos pasajes estratégicos. En líneas generales, la guitarra tiene un lugar más protagónico dentro del entramado grupal. ‘Brujería’ es el cuarto tema del álbum y su función consiste en recibir los ecos de los dos temas precedentes para crear una arquitectura musical donde se combinen los discursos del prog y del jazz-fusión con raíces aflamencadas. La inclusión de un breve clímax percusivo y de un señorial solo de guitarra flamenca refuerzan solventemente esta estrategia creativa. La sección epilogar redondea la suntuosa faena musical.  

‘Evolution’ es la maratón de más de 18 ¾ minutos donde el grupo desarrolla los aspectos más masivamente ambiciosos de su ecléctico enfoque sobre el rock progresivo. Todo empieza con una sección prologar serena y relajada que invita a una espiritualidad contemplativa, siendo así que pronto emerge la faceta más propiamente extrovertida del grupo... y eso incluye algunos gruñidos propios del black metal; mientras tanto, el bloque instrumental se enfoca mayormente en una prolongación de los aires híbridos ya plasmados en los temas #3 y #4, calculando meticulosamente en qué pasajes se ha de realizar alguna que otra avalancha rockera. Hay una aristocrática apoteosis de teclados donde se hermanan el romanticismo refinado del estándar Genesiano y los vuelos cósmicos de talante Floydiano, tras el cual, una figura razonablemente sofisticada de bajo inicia el rumbo de otra sección animada de línea jazz-progresiva. Los sucesivos solos de teclado y guitarra activan eficazmente los índices temáticos con los que se arma el bloque sónico en curso. Dado que aquí se nota que hay un mayor despliegue de musculatura rockera, el terreno está sembrado para que el epílogo elabore recursos de estilizada garra expresiva: la voracidad majestuosa de dicho epílogo transporta al cuarteto a terrenos Yessianos dentro de un clímax contundente. Un viaje por varios lugares con la guía de un mapamundi de sonidos articulados. La miniatura oportunamente titulada ‘Epílogo’ se encarga de cerrar el repertorio con una guitarra solitaria que da rienda a una soltura pastoral marcada por una interesante riqueza de matices. Así fue nuestra experiencia con “Quantum Phase Transition”, el magnífico segundo álbum de EKZILO, un estupendo grupo que establece una transición hacia un área más abarcadora de sus inquietudes progresivamente eclécticas, así como una renovación dentro de sus inquietudes centradas en el refinamiento melódico. Muy recomendable. 


Muestras de “Quantum Phase Transition”.- 

Sunday, April 27, 2025

PERFECT: el baluarte de las experimentaciones rockeras progresivas en Ohio

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión viajamos a Ohio para prestar atención al grupo estadounidense PERFECT so pretexto de la publicación de su más reciente trabajo fonográfico “Monkey Jockey Man And The Safari Tick Sugar”, la cual tuvo lugar el 19 de enero del pasado año 2024. La presente reseña es un poco tardía, cierto. Este ensamble conformado por Sam Holik [guitarras y efectos de sonido], Jake Ross [batería], Sam Colgrove [bajo y teclados], Ian Palmerton [voz, guitarra y percusión] y Sean Morton [teclados] cultiva un híbrido de avant-prog, jazz-rock experimental, psicodelia y brutal prog. Los orígenes de PERFECT se remontan al año 2017 con la formación del trío PERFECT GIRL con Holk, Ross y el saxofonista-bajista Tony Batey con una propuesta de hard rock con elementos funk y punk. Con la partida de Batey y el ingreso de Colgrove, el grupo redujo su nombre a PERFECT y, de paso, tomó la decisión de reorientar su senda estética por una vía más frontalmente experimental, buscando estructuras complejas y absorbiendo influencias de las tradiciones progresiva y jazz-rockera. Al remodelado trío se unieron el vocalista-guitarrista Palmerton, el teclista Michael Weber y el saxofonista Eric Perez, completando el sexteto que gestó el álbum homónimo de debut en el 2022. Con nuevo teclista y sin saxofonista, la gente de PERFECT nos brinda un manifiesto bien definido de su meta musical dentro de la vanguardia estadounidense. El material contenido en 
“Monkey Jockey Man And The Safari Tick Sugar” fue grabado en el estudio Akron Recording Company, estando Carey Haren a cargo de las labores de mezcla y masterización.  
 
 

El repertorio de “Monkey Jockey Man And The Safari Tick Sugar” empieza con ‘Christ Excavations’, justamente su tema más extenso, el cual dura poco más de 16 ½ minutos. Las instancias iniciales son agresivamente caóticas con la presencia de un breve sismo sónico que, de pronto, abre paso a un groove variado y razonablemente complejo en clave jazz-progresiva que parece inventar un espacio intermedio entre ECHOLYN y THE MARS VOLTA. Una vez abierta esta puerta, la banda camina sucesivamente por varios senderos musicales que la llevan de un paraje sereno a otro más vivaz y, de allí, a otros que exhiben diversos niveles de tensión psicodélica. La consigna es crear un collage de prog psicodélico, jazz-rock, rock experimental Zappiano, math-rock al estilo de AHLECHAUTISTAS y rock agresivo con cierto talante deconstructivo, un collage que, de alguna manera, contenga una fluidez bien definida a la hora de armar el sinfín de ilaciones multitemáticas que se va armando a lo largo de estas valientes excavaciones musicales. Tras una sección instrumental particularmente juguetona, emerge una capa sonora abstracta que, al modo de un oleaje cibernético, concluye las sesudas labores de esta suite. Tremendo inicio del álbum y ‘Acoustic Encryption’ sigue a continuación para elaborar más detalles significativos respecto a la capacidad del ensamble de mezclar vibraciones jazz-progresivas con traqueteos math-rockeros. Algunos pasajes específicamente musculares y la mayor parte de las intervenciones del canto aseguran un brío genuino para la composición, aunque la ingeniería global es un poco más dispersa que la de la suite precedente. ‘Ugly Cane Day’ es una composición más compleja que la precedente, jugando con texturas sofisticadas mientras maneja una garra y una agudez bastante explícitas a la hora de encuadrar los motivos centrales. Cuando llega al turno de ‘Tick Sugar’, la gente de PERFECT se dispone a explorar sesudamente el área del ruidismo con un nervio deconstructivo bastante osado, jugando con lo tétrico y lo dadaísta al unísono. A través de los inquietantes y convulsos efluvios sonoros se revela un espíritu distinguido de parte de los músicos arrojados a lo más extremo e insolente de lo dionisíaco. 
 
Ocupando un espacio de 10 minutos, ‘A Wreath Of Virtuous Infinite (The)’ es la segunda pieza más larga del disco. Su enfoque temático primordialmente se basa en hacer confluir los aspectos más exquisitos y vibrantes de los temas #1 y #3 dentro de una arquitectura consistente que se da abasto para acoger y acoplar todos los índices temáticos que van emergiendo a lo largo del camino. Hay un aura de extravagante extroversión que permite al fulgor general del bloque instrumental asentarse con firmeza a través de la extensa duración de la pieza. Y cuando llegamos a la frontera del quinto minuto y medio... toda esta enrevesada danza musical se corta abruptamente para abrir paso a un inesperado intermedio minimalista, aunque éste no dura mucho. Eso sí, deja una huella en la mente del oyente empático mientras el grupo recupera los grooves primordiales con ágil prestancia y animada premura. ¿Qué significó ese intermedio? Posiblemente, una travesura de tensión, porque no se trató de un momento de relax, definitivamente. En esta segunda parte del tema se contiene uno de los más elegantes solos de guitarra de todo el disco, así como también unas metrallas brutales que definen el juego de contrastes entre lozanía ingenua y fragor bélico con el que se arma el epílogo. Todo se termina con el arribo de ‘Miserable Circuit’, una pieza de tenor atmosférico que resuena como un esbozo perdido de CLUSTER & ENO remodelado a través del paradigma ambient. Las capas de teclados arman un sencillo motif que va flotando con un aura aristocrática. Recién con este disco hemos descubierto a PERFECT y la ocasión resultó perfecta para que se nos desvelara este interesante baluarte de la avanzada rockera estadounidense de nuestros tiempos. En nuestro balance final, “Monkey Jockey Man And The Safari Tick Sugar” es un disco bastante recomendable para cualquier colección de rock artístico que se precie de ser buena o más. Vigor expresivo y sofisticación valiente al servicio de la visión progresiva del rock.
 
 
Muestras de “Monkey Jockey Man And The Safari Tick Sugar”.-
Christ Excavations: https://perfectohio.bandcamp.com/track/christ-excavations
Ugly Cane Day: https://perfectohio.bandcamp.com/track/ugly-cane-day
A Wreath Of Virtuous Infinite (The): https://perfectohio.bandcamp.com/track/a-wreath-of-virtuous-infinite-the

Thursday, April 24, 2025

ALAS: el alto vuelo de la movida progresiva argentina de los 70

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. INCA.

Hoy echamos un vistazo a un tiempo y un lugar del pasado: el lugar, Argentina, el tiempo, uno de exploraciones musicales eclécticas dentro del circuito del rock de los 70. Yendo a lo más concreto, nos centramos en los dos primeros álbumes que realizó el trío ALAS, el cual fue fundado por el teclista-vientista Gustavo Moretto en el año 1974 tras su periplo en el ensamble de jazz-fusion ALMA Y VIDA. Asociándose con él el baterista-percusionista Carlos Riganti y el bajista-guitarrista Álex Zucker, se concretó el leitmotiv de una propuesta rockera progresivamente ecléctica que beba tanto de la escena europea como de la avanzada jazz-rockera estadounidense del momento, todo ello sobre unos fuertes cimientos de las diversas tradiciones folklóricas (porteña y otras varias). Riganti provenía de MATERIA GRIS, la cual tiene el mérito de haber gestado la primera ópera-rock de Argentina (“Oh, Perra Vida De Beto”); por su parte, Zucker venía de apoyar al popular dúo de folk-rock PEDRO Y PABLO. Experiencias distintas que convergieron en un camino común de nuevas ambiciones sonoras con el impacto de las composiciones que surgían de la mente de Moretto. A poco de fichar por el sello EMI, tuvo lugar el debut fonográfico de ALAS, un single del año 1975 cuyo lado A estaba ocupado por ‘Rincón, Mi Pequeño Rincón’, una balada progresiva de tenor porteño: la suavidad evocadora del canto está oportunamente arropada por un sedoso armazón instrumental que utiliza el nivel adecuado de señorío para impulsar el ánimo nostálgio de la letra: “Dónde está mi vieja ropa, / Más pequeña, más rota. / Dónde están mis veranos. / Y mi madre nos daba aire, / Y yo el día en las piedras, / Y yo amaba la vida / Y yo amaba la tierra.” El lado B contenía el animado instrumental ‘Aire (Surgente)’. Para efectos descriptivos, diremos que  suena como una composición perdida de HATFIELD AND THE NORTH que fue reavivada por la banda de JAN HAMMER para anticiparse a los CAMEL de 1977. Un esquema ingenieril de índole jazz-progresiva que recibe una buena dosis de dinamismos fusionescos mientras refuerza continuamente sus índices melódicos con elegante vivacidad al más puro estilo progresivo. 

                       
 
Finalmente, el disco debut directamente titulado “Alas” salió al público por vía del sello EMI. Dos suites por lado, ‘Buenos Aires Sólo Es Piedra’, con las secciones ‘Tango’, ‘Sueño’, ‘Recuerdo’, ‘Trompetango’, ‘Tanguito’ y ‘Soldó’; ‘La Muerte Contó El Dinero’, con las secciones ‘Vidala’, ‘Smog’, ‘Galope’, ‘Mal-ambo’, ‘Vidala Again’, ‘Amanecer / Tormenta’ y ‘Final’. En el álbum, la logística instrumental era así: Moretto a los pianos clásico Steinway y eléctrico Fender Rhodes, los sintetizadores ARP 2600, ARP String Ensemble y Moog, el órgano Hammond, la trompeta, la flauta dulce, el violín y el canto; Zucker a los bajos Fender Jazz Bass y Rickenbacker, y las guitarras Gibson Les Paul y Fender Stratocaster, y; Riganti a la batería y las percusiones (bombo legüero, gong, maracas, castañuelas, campanas tubulares, silbatos, triángulos y pito). Como se ve, está garantizada una ingeniería sonora bastante fastuosa. La temática apocalíptica de ambas suites refleja fidedignamente la tragedia argentina en su tensión social y turbulencia política de aquel entonces.* Comenzamos con ‘Buenos Aires Sólo Es Piedra’. Las cosas comienzan con agitadas vibraciones que se mueven con una extraña y compleja sensualidad en base al entramado de piano eléctrico, bajo y batería, el cual instala uno de los motivos centrales sobre un groove razonablemente sofisticado, al cual el órgano y el sintetizador añaden una densidad extra. Imaginemos una idea suelta de WEATHER REPORT replanteada por los SOFT MACHINE de 1971-73 con un par de músicos de RETURN TO FOREVER como invitados. Los recovecos que arma la banda a lo largo de su propio laberinto palaciego aterrizan en un momento introspectivo alrededor de la frontera del tercer minuto. Hay algunos sospechosos retazos desosegados en este ensueño sónico, los mismos que se sueltan un poco más adelante en un ejercicio de abstracciones aleatorias donde soplan aires de deconstrucción surrealista; éstos llevan a un crescendo tétrico que convoca visiones fantasmagóricas. Abierta la puerta a un nuevo motivo ágil, éste se desarrolla con magnífica soltura mientras deja algún espacio para unos interludios etéreos: la alternancia perfecta entre florecimiento primaveral y niebla otoñal. Hay un solo de trompeta hermoso y evocador que emerge a poco de pasada la frontera del undécimo minuto, en uno de los pasajes calmados. Tras éste, emerge una nueva sección extrovertida, un breve momento de resplandor que motiva el retorno del motivo inicial (en clave un poco más neurótica) de esta ofrenda musical, siendo así que el último lazo lo ata un hipnótico y parco fraseo de piano eléctrico.  


La segunda suite dura cerca de 18 minutos y es nuestra favorita, aunque, para hablar con justicia, el disco es una gozada irrefutable en su forma íntegra. La primera sección de ‘La Muerte Contó El Dinero’ tiene la manifestación de un testimonio desgarrador al modo de una lánguida elegía: “Se quiebra el cielo en cortezas de cal. / Cubren las tumbas trozos de altamar. / Siembran dolores de parto animal. / Lloran los niños su hambre invernal.” Los ornamentos de percusión y guitarra añaden un sutil colorido a este sobrio relato de fatalidad. Y luego emerge un monumental apocalipsis cuasi-Emersoniano bajo el mando principal del órgano y con una robusta columna de ágiles grooves armados por la dupla rítmica. Los añadidos percusivos aportan vibraciones criollas al susodicho groove en una doble exhibición de extroversión y neurosis. Esa misma doble exhibición aumentará su dosis de musculatura cuando, con el incremento del tempo y de la garra expresiva, se arma una agitada orgía de solos sucesivos de sintetizador y órgano tras un nuevo momento de canto (“Veo la tierra sufrir / Y sus cosechas morir / Pues muchos quieren ser dueños de Dios / Y de su estómago y su voz / Y de la carne de los pueblos.”) También hay una ocasional intervención de la guitarra que, de alguna manera, parece emular las cadencias típicas de un piano eléctrico; un detalle, pero uno muy importante dentro de la meticulosa arquitectura que se va reforzando continuamente mientras la potencia reinante va avanzando a paso firme. Tenemos aquí la perfecta encrucijada entre los ELP de 1973 y los RTF de 1973-75. Una vez que se para todo, el motivo contemplativo del prólogo regresa de forma reducida para abrir paso a una serie de improvisaciones etéreas, las cuales incluyen algunas angelicalmente traviesas líneas de flauta dulce. Tras un efecto sintetizado de trueno y mientras se van alejando unas mágicas florituras de bajo, se asienta un fabuloso solo de batería que libera la tensión precedente mientras crea una muscular inquietud propia. El eco del último golpe de batería impulsa el frenético reprise de los dos motivos iniciales de la segunda sección, siendo así que todo desemboca en un clímax apoyado sobre una consistente nota aguda hasta que todo se termina evaporando en un vacío insondable. Esa intrigante nota aguda repetida es como el registro de los últimos gritos de doloroso terror antes de ser absorbidos por el descendente serpenteo de la muerte. ¡Qué bárbara exaltación de cromatismos progresivos! Con el paso del tiempo, “Alas” llegó a ser un disco muy bien considerado por coleccionistas: ulteriores ediciones de CD incluyen el lado B del single debut. Confesamos que éste es nuestro disco argentino favorito de los 70, así de simple.


La historia de “Pinta Tu Aldea”, el segundo álbum de ALAS, se inició cuando ya Zucker había abandonado el trío para mudarse a los Estados Unidos para seguir estudios musicales y formar el grupo MELANGE. Era verano de 1977 y le reemplazó el niño prodigio Pedro Aznar. La distribución instrumental en el material grabado para “Pinta Tu Aldea” fue así: Moretto a los pianos, el órgano, los sintetizadores, la trompeta y la flauta; Aznar al bajo, la guitarra acústica, y ocasionalmente, el sintetizador y la flauta, y; Riganti a la batería y la percusión. Aznar tenía entonces 17 años y había formado parte de MADRE ATÓMICA, banda que todavía tendría que esperar algunos años para debutar fonográficamente, ya sin él. En aquel tiempo, Aznar era un declarado fan de ALAS y era un gran sueño hecho realidad formar parte del renovado trío. Su ingreso al trío dio nuevos bríos al conjunto al convertirse instantáneamente en un socio creativo ideal para Moretto. En este segundo disco aparecen algunos invitados: los maestros bandoneonistas Daniel Binelli y Néstor Marconi, y la flautista Cecilia Tanconi (a la sazón, integrante del inmenso ensamble avant-progresivo BUBU). El título del disco alude a la declaración del maestro literato ruso LEÓN TOLSTÓI “pinta tu aldea y pintarás el mundo”. Esa sola frase podría ser una reseña de este segundo disco de ALAS: una pintura donde un paisaje del contexto propio se concreta con colores que se abren cosmopolitamente a las más exquisitas ambiciones del arte del sonido. La portada es de la autoría de Rodolfo Ochambela. El repertorio del disco se inicia con la monumental composición ‘A Quiénes Sino’, la cual dura poco menos de 10 minutos. Al fin y al cabo, es un tema que funciona como una conexión entre el posicionamiento eclécticamente progresivo del primer álbum y las ambiciones de fusión contemporánea proyectadas para este nuevo álbum. Tras un prólogo cósmico donde las capas y ornamentos de múltiples sintetizadores arman un flotante trasfondo para sucesivos solos etéreos de trompeta y flauta, el trío entra en acción de manera contundente para plasmar a paso firme un perfecto híbrido de los RETURN TO FOREVER de 1976, el estándar de ELP y los YES de 1974. La dupla rítmica funciona con una musculatura que, además de ser obviamente compacta, sabe ser maleable para los sofisticados quiebres que se dan en el swing en varios pasajes estratégicos. Los lucimientos individuales del ARP, el órgano y el piano resuelven el núcleo melódico y lo ornamentan con arrebatada prestancia. Aunque “Alas” es nuestro disco favorito del trío como un todo integral, es esta composición que abre “Pinta Tu Aldea” nuestra gesta particular preferida dentro de todo el catálogo de ALAS en los 70.
 


La pieza homónima sigue a continuación para asentar firmemente la línea de fusión contemporánea con la que el trío quería operar en esta nueva etapa. En efecto, ‘Pinta Tu Aldea’ destila raudales de vibraciones tangueras con un enfoque vanguardista donde afloran coloridas aureolas de jazz contemporáneo. Ya desde los instantes iniciales se nota que el bandoneón es más que un instrumento invitado, es realmente un cómplice de los otros que aportan los músicos del grupo. Los aires porteños que son tan explícitos en los cuerpos melódicos centrales se sumergen y explayan fluidamente en el delicado y complejo entramado de torcimientos de los groove y ambientes diseñados bajo la lógica del jazz-fusión contemporáneo. Las calculadas florituras del bajo resultan esenciales para el realce de los índices temáticos centrales; además, realiza un solo alucinante cerca del final. La inserción de un evocador solo de piano eléctrico añade un cariz contemplativo a una composición cuyo tenor predominante es polícromo y expresionista. Prácticamente, la portada del disco es el reflejo visual de los sonidos aquí articulados.  ‘La Caza Del Mosquito’ se interna decididamente en áreas de la fusión brasileña mientras preserva otros del folklore argentino. Tras un inicio expectante, se arma un trípode consistente de piano, la guitarra acústica de Aznar y la flauta de la ilustre invitada Tenconi para desarrollar un viaje de señorial sensualidad sobre un swing tan decisivo como delicado. Los ocasionales ornamentos de sintetizador y percusión añaden tonalidades interesantes al asunto, y aún más los solos de bajo y piano eléctrico que entrarán a tallar más adelante. La sección epilogar retoma el centro temático del prólogo bajo un ropaje un poco más suntuoso, pero suficientemente comedido para ajustarse al espíritu general de la composición. 

  

El álbum se cierra con ‘Silencio De Aguas Profundas’, su ítem más extenso al tener una duración de 13 ½ minutos. El matrimonio del piano eléctrico de Moretto y la flauta de Aznar establece un prólogo etéreo y ensoñador que alude a cosas misteriosas y escondidas. Una segunda sección se enfila por la senda de la fusión porteña con un pronunciado talante ambiental dentro del área jazz-progresiva; las líneas del bandoneón flotan juguetonamente con variados niveles de expresividad antes de que todo se apague por un segundo para ceder el protagonismo al piano clásico, terminando por unírsele la guitarra acústica. Alrededor de la frontera del octavo minuto, las cosas se van agilizando notoriamente a despecho de la ausencia de batería, se muestra una juguetona luminosidad en medio de las aguas profundas del ingenioso desarrollo multitemático. El terreno está preparado para que se dé un momento de suntuosidad progresiva bajo el mando de los sintetizadores (¿Un encuentro de Jan Hammer y Patrick Moraz?). La sección epilogar regresa a los flotantes aires porteños que emergieron en un momento anterior. Muy interesante paraje culminante para “Pinta Tu Aldea”... aunque nos queda la pregunta de cómo hubieran funcionado algunas secciones con la inclusión de la batería y, en general, una dosis notable de ornamentos percusivos. Así se registró ‘Silencio De Aguas Profundas’ para la posteridad y, a fin de cuentas, ya está hecho. A pesar de ser un producto ya completo en el año 1977, “Pinta Tu Aldea” recién fue publicado en el año 1983. Podría haberse publicado, a más tardar, a inicios del años siguiente, pero Moretto decidió viajar a Boston para seguir con sus estudios musicales a inicios de 1978, lo cual dificultó la logística para la publicación oficial de dicho ítem. Una vez salido al mercado el segundo disco en cuestión, la escena musical y el público melómano de Argentina estaban centrados en otras vertientes expresivas, lo cual hizo que “Pinta Tu Aldea” pasara injustamente desapercibido. Moretto siguió adelante con su periplo académico que le llevó al New England Conservatory y al Departamento de Música de la Columbia University. Aunque se terminó oficialmente la historia de ALAS en algún momento de la segunda mitad de los 70, los imprevisibles designios del destino tenían planeados algunos episodios de resurrección. Es más, a inicios del nuevo milenio, el sello EMI publicó un doble CD con los dos primeros discos más las dos canciones del single de 1975 dentro de su colección Archivos EMI, además de un ítem (extrañamente) titulado “Grandes Éxitos” con las dos suites del primer álbum, el lado A del single inaugural y 3/4 partes del segundo álbum. En ese tiempo tuvo lugar la reunión de ALAS con la base del trío originario más el guitarrista Carlos Riganti (hijo de Gustavo) y el bandoneonista Binelli supuso una serie de actuaciones dentro y fuera de Argentina**; además, se produjo un tercer álbum de estudio “Mímame Bandoneón” en el año 2005. 

  

Una excelente novedad reciente relativa a la apreciación del legado de ALAS es que en marzo de este año 2025, el sello argentino Viajero Inmóvil publicó una reedición del segundo álbum con los temas remasterizados por Gustavo Bolasini y bajo la producción de Felipe Abel Surkan. También contiene un bonus track rescatado de la etapa con Zucker, ‘Mambrú Perdió La Guerra’, el cual se extrae de una actuación en el Auditorio Belgrano del año 1974. Aunque la calidad del audio no es particularmente buena, es un vestigio claro de los niveles de energía y espíritu aventurero que ALAS siempre supo insuflar a su excelsa propuesta musical. Se nota el despliegue de complejidad compositiva de este tesoro recobrado de ALAS: hay secciones bien diferenciadas entre sí que van formando un todo cohesionando, un vitalismo peculiar en el modo en que se va diversificando la dupla rítmica, esa alternancia de pasajes robustos con otros más envolventes que emanan de los teclados, una peculiar ceremoniosidad en los muy líricos pasajes cantados. La vivacidad del jam sobre el que se arma la sección precedente al epílogo ensoñador ostenta un fulgor bastante celebratorio, lo cual ayuda al susodicho epílogo a edificar un clímax efectivo. Las ovaciones que se escucha son totalmente merecidas. Pues bien, que sirva esta magnífica reedición de “Pinta Tu Aldea” para recuperar sólida y definitivamente la memoria del alto vuelo para la movida progresiva argentina de los 70 que supusieron los dos discos de ALAS, entidad suprema de la vanguardia musical sudamericana de ayer y hoy. Y hablando de hoy, resulta que ALAS tiene programada una participación en el magno evento Héroes del Rock Nacional este próximo 3 de mayo en el Teatro Ópera de Buenos Aires. ¡Es imperdible!


Muestras de ALAS (1975-82).-
La Muerte Contó El Dinero: https://www.youtube.com/watch?v=guScno3-rL0


[Algunas de las  ideas vertidas en la presente retrospectiva están inspiradas en estas dos reseñas originalmente publicadas en La Caja De Música: https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/alas_alas.html y https://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/alas_pintatualdea.html] 


* Hay una interesante y meticulosa entrevista al maestro Moretto en este enlace del blog Intersticio: https://iculturarock.blogspot.com/2024/02/buenos-aires-es-solo-musica-entrevista.html

** La actuación de ALAS en Río de Janeiro en noviembre de 2003 se publicó fonográficamente 20 años después bajo el título de “Rio No Solo Es Piedra”. Nuestra humilde reseña del disco en cuestión se halla en este mismo blog y está en el enlace https://autopoietican.blogspot.com/2023/03/alas-en-rio-de-janeiro-memorias-del.html