Thursday, December 15, 2022

HELDON y su última apoteosis

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme placer de presentar el hasta ahora último disco del ensamble francés HELDON, el cual se titula “Antelast” y fue publicado el 25 de agosto de 2022 por vía del sello Bam Balam. Este proyecto fundado en la década de los 70s por el maestro Richard Pinhas fue resucitado por el susodicho para proyectar una nueva serie de viajes musicales cibernéticos con ácidas vibraciones y punzante futurismo, el enfoque particular de HELDON para la vanguardia rockera de ayer y hoy. De hecho, no es ésta la primera resurrección del proyecto de HELDON desde su cancelación ocurrida en 1979, pues Pinhas lo retomó en 1997 y hasta gestó un disco de estudio en el año 2001 titulado “Only Chaos Is Real”, pero, mayormente, el buen Richard ha estado concentrado en hacer discos solistas y en asociación con otros músicos de diversas partes del mundo (Francia, Australia, Alemania, Japón...) Bueno, en esta segunda resurrección de HELDON, Pinhas, como siempre, está a cargo de la guitarra, el sintetizador y los efectos mientras está acompañado por Arthur Nancy [batería y sintetizador] y Florian Tatard [bajo, acordeón eléctrico y sintetizador]. Lo que suena aquí fue registrado en vivo en el local Lieu Unique (LU), ubicado en la bella ciudad de Nantes, en diciembre de 2019; las ulteriores labores de mezcla y masterización estuvieron en manos de Florian Tatard en su estudio, que se llama justamente Florian Studio, en el mes de octubre del pasado año 2021. En cuanto a la composición y la producción de los cinco temas que conforman el repertorio de “Antelast”, el mismo trío de Pinhas, Nancy y Tatard asume el crédito colectivo. Vayamos ahora a los detalles de este disco, ¿vale? 
 

Durando poco más de 14 minutos, ‘Antelast One’ da inicio a las cosas con un vigor filudo que ya reconocemos como algo apropiado por el espíritu histórico de HELDON, especialmente en su trilogía final de la etapa 1976-79. El ensamble se toma un espacio de seis minutos para forjar y caminar la senda hacia el engranaje de fuego futurista donde yacen los cimientos del cuerpo central. Una vez llegado allí, el colectivo despliega una vitalidad incendiaria signada por imponentes vibraciones industriales, las mismas que reflejan una misteriosa mezcla de musculatura y neurosis. La amalgama de futuristas neblinas gestada por la dupla de guitarra y sintetizador halla una eficaz contraparte en la fiera exuberancia creada desde la sección rítmica; de hecho, esta última opera como el motor principal para la elaboración y la persistencia de las llamas que mantiene vivo a este rotundo incendio sónico. Acto seguido, llega el turno de ‘Antelast Two’, ítem que se focaliza mayormente en una actitud más refinada merced al enfoque sincopado de las secuencias sintetizadas. A partir de allí, la guitarra elabora unos fraseos flotantes bastante mágicos mientras la batería centra su labor en la creación de grooves avant-jazzeros, siendo ellos mismos portadores de una garra auténticamente rockera. Si el primer tema ostentaba un dinamismo mecanicista propio del estrés urbano, aquí nos topamos con un paisaje mucho más señorial, y esto se refuerza especialmente con los ornamentos de sintetizador que surgen durante el último tercio. La segunda pieza más larga del álbum es ‘Antelast Three’ con su espacio de poco menos 11 ½ minutos. Esta tercera fase del exhaustivo viaje musical contenido en el álbum sigue, en parte, la lógica del nervio industrial y futurista que marcó la esencia de la primera, pero aquí hay un trabajo más sesudo con el potencial machacón aportado por el esquema rítmico. En efecto, la labor de la batería tiene muchos ribetes tribales a través de su inteligente armazón polirrítmica se adecúa cabalmente al swing de las secuencias sintetizadas. Mientras tanto, la guitarra se enseñorea de la posición de mando para abrir los caminos por donde se explaya el gran bloque sonoro: a veces, su furia parece elevarse por encima de todas las cosas al modo de un fuego cósmico, otras veces, llena espacios transversalmente como si quisiera convertirse en su propio eco. Probablemente tenemos aquí el cénit decisivo del disco. 

Pero aún hay más. ‘Antelast Four’, en cierto modo, sintetiza lo más enérgico de los temas #1 y #3. Más concretamente, remodela el vitalismo registrado en la culminante segunda mitad de ‘Antelast One’ para capitalizarlo con un punche aún más aguerrido, elevando la majestuosidad desarrollada en ‘Antelast Three’ hasta niveles tiránicos, casi llegando al punto de lo directamente belicoso. La máquina deja de contemplarse a sí misma para convertirse en una fuerza antagónica que desafía a todas las esferas del ser de una sola vez. La pletórica articulación de secuencias sintetizadas y arcanos fraseos de la guitarra ostenta una actitud marcial que la batería enerva inmisericordemente con su fiereza habitual. En fin, los últimos 2 ½ minutos del repertorio están ocupados por ‘Antelast Five’. Este epílogo establece el momento más abstracto del disco, una culminación espacial de las agitaciones aplastantes que han determinado las propuestas sónicas de buena parte del repertorio precedente. En conclusión, ésta fue la entera apoteosis que ha brotado desde los renacidos cuarteles de HELDON: “Antelast” es un diamante pulido soberbiamente al estilo clásico del espíritu visionario que ha hecho siempre de HELDON un paradigma muy particular dentro de la vanguardia francesa. Más de 42 minutos de gloria vanguardista en estado químicamente puro bajo la siempre visionaria guía del maestro Richard Pinhas, quien goza de la complicidad de dos músicos más jóvenes que son tremendamente talentosos. Este disco es totalmente recomendable para cualquier melómano que tiene un lado radicalmente aventurero en su mente y en su corazón.

Tuesday, December 13, 2022

El testimonio recobrado de lo que había sido un punto final para el colectivo vanguardista FAUST

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy echamos un vistazo a un disco que es más que simplemente eso; es, ante todo, una reliquia recuperada de ese hundido barco progresivo que fue piloteado por la banda alemana FAUST (con un francés en su alineación) durante su etapa de los 70s. Nos referimos a “Punkt”, un material grabado en mayo de 1974 después del álbum “Faust IV” y que, según se suponía en aquel entonces, iba a ser el verdadero disco de despedida de la banda (su título significa punto final). La conformación de la banda consistía en Werner Diermaier [batería y percusión], Hans-Joachim Irmler [teclados y voz], Jean-Hervé Péron [bajo, corno y voz], Rudolf Sosna [guitarras, teclados y voz] y Gunther Wüsthoff [saxofones y sintetizador]. FAUST era, por aquel entonces, una de muchas bandas de vanguardia que habían logrado fichar por el sello Virgin Records, siendo así que su propuesta musical tan abiertamente versátil desde un enfoque experimental del discurso del rock progresivo había logrado captar la atención de una parte del público melómano allende las fronteras de su Alemania natal. También es verdad que el grupo pasaba por una crisis de comunicación desde el periodo de realización del antes mentado disco “Faust IV”, pero, con todo, el colectivo se dispuso a preparar el disco sucesor... Pero bueno, a fin de cuentas, el grupo perdió el contrato con Virgin antes de terminar el proceso de postproducción, lo cual conllevó que este disco que ahora tenemos en nuestras manos no llegara a ver la luz del día en su momento. Entremos en más detalles históricos (o prehistóricos) de este ítem. Resulta que su existencia no era totalmente ignorada por los seguidores de FAUST: estaba apodado como “The Munich Album” y los integrantes de la banda le llamaban “5 ½”. En aquel entonces, la gente de FAUST volvía a suelo patrio tras una financieramente desastrosa gira inglesa y la disolución de su vínculo con el mánager Uwe Nettelbeck, con la mente puesta en el que iba a ser el segundo disco del grupo para el sello Virgin Records. El lugar de las sesiones de grabación era uno de los Musicland Studios de Munich. Ya estaba muy avanzado el material en un trascurso de 10 días, pero, tras haber escuchado lo que se grabó, Richard Branson, el mandamás de Virgin, decidió rescindir el contrato con el grupo y se rehusó a pagar a los responsables de organizar las grabaciones. Así las cosas, los FAUST tuvieron que cargar con una enorme multa y se quedaron sin poder echar mano a su material grabado. Péron, Irmler y Sosna fueron arrestados y sus respectivas madres tuvieron que pagar la deuda con los gerentes de Musicland Studios para resolver la situación... Y de paso, los tres músicos se apropiaron clandestinamente de las grabaciones. Y aquí estamos con el paso de los años, en un mundo donde “Punkt” ha logrado concretar su existencia formal como ítem fonográfico a mediados del pasado mes de mayo tanto en CD como en vinilo, por vía del sello alemán Boreau B (operante en Hamburgo). Aparecido primeramente en la caja del pasado año 2021  “1971-1974” como uno de varios volúmenes extra, ahora es un redescubrimiento autónomo fundamental para el rock experimental, tal vez el más importante del año 2022. Repasemos ahora los detalles de su repertoiro. 


Durando alrededor de 9 ¼ minutos, ‘Morning Land’ abre el repertorio con radiante y precisa soltura, apelando a un esquema sonoro donde se entrecruzan los grooves del jazz-rock y las viscerales distorsiones propias de la psicodelia, algo así como una mezcla de CAN y THE VELVET UNDERGROUND con añadidos retazos de stoner. Las diversas recitaciones que se hacen notar a través de las gruesas murallas de guitarreos y efectos sintetizados aportan un aspecto un tanto farsesco al asunto mientras el swing básico se va reforzando sostenidamente a punta de repetición; con esto último, la persistencia de la garra rockera está garantizada. Muy buen inicio del repertorio. ‘Crapolino’ sigue a continuación para establecer una instancia abstracta donde los efectos electrónicos y los juegos vocales se conjugan en una ceremonia surrealista bien situada bajo un manto de tensión oscurantista. Las vibraciones alienígenas emanadas de esta atmósfera cósmica se explayan a través de un paisaje deconstructivo. El tercer tema del álbum es el más extenso del mismo; se titula ‘Knochentanz’ y se explaya a través de un espacio de 11 ¾ minutos. Todo comienza con un preludio de corno que muy pronto abre camino a la emergencia de un groove machacón, el mismo que sirve como empuje para que se dé una sostenidamente creciente sofisticación en el bloque instrumental. Éste se torna cada vez más grueso y abre puertas a la expansión de colores sónicos, como cuando se da un diálogo entre el corno y el saxo, y también cuando se aumenta la presencia de recursos percusivos. La base rítmica de esta pieza está poseída por un redundante minimalismo mientras la instrumentación gesta un bien cuidado dinamismo desde su propio seno. A mitad de camino, lo machacón adquiere una musculatura nueva, lo cual permite al grupo incrementar la densidad musical de manera perfectamente natural. La sección epilogar se centra en climas cósmicos mientras la batería repite un patrón de redobles que, a su manera, va muy a tono con el vitalismo que ha estado llenando al núcleo central de la pieza... Hasta que todo cesa de manera abrupta. Posiblemente este tema sea el cénit del álbum. 


La miniatura ‘Fernlicht’ abre la segunda mitad del disco estableciendo un encuadre sonoro grave bajo un ropaje misterioso que mucho tiene de crepuscular. Evocador dentro de un enclave frontalmente futurista, el motif central ostenta unas ciertas vibraciones ensoñadoras sin caer en lo explícitamente etéreo. A partir de la mencionada miniatura, ‘Juggernaut’ emerge desde una orilla musical muy distinta, la del blues-rock. Todo empieza con un breve riff frenético de guitarra que bien podría haber pertenecido a una canción de THE KINKS, pero una vez que la guitarra da un quiebre bluesero para anunciar el amalgamiento global del grupo, el asunto se torna más explícitamente psicodélico. De esta manera, se va estableciendo mecanismos emparentados con los respectivos paradigmas de GURU GURU y AGITATION FREE para inyectar una aguerrida inquietud lisérgica al esquema instrumental. ‘Schön Rund’ es la segunda pieza más extensa del repertorio con sus casi 10 minutos de duración y, de hecho, encarna otro momento culminante del disco. Tras una primera instancia donde se suceden un denso bloque espacial y un hermoso pasaje de piano signado por un talante impresionista. Una vez que la batería entra en acción, el grupo se concentra en elaborar unos cuantos jams jazzeros de los cuales emana una iluminación señorial con distantes ribetes crepusculares. Los efectos de sintetizador que brotan en un primer momento concretan unos finos efectos psicodélicos de tenor flotante. Más adelante, el núcleo central y la atmósfera se dejan arropar por una aureola serena por un pequeño rato antes de que el ensamble se atreva a virar hacia una exaltación más propia del discurso del avant-jazz. Es en este momento que las intervenciones del saxo generan exultantes recursos energéticos que permiten al nuevo dinamismo aprovechar su propio empuje integral. El fin del álbum llega de la mano de ‘Prends Ton Temps’: este epílogo regresa a la lógica de la repetición compulsiva con vistas a generar un nuevo paisaje surrealista dentro de un enclave futurista. Está bien logrado el abierto contraste entre los traqueteos casi robóticos y los silencios durante la instauración del cuerpo central, aunque estos últimos son más adelante llenados por emergentes ornamentos percusivos y de órgano. 


Todo esto fue “Punkt”, ese otrora quinto disco no oficial de FAUST que ahora se ha vuelto oficial y ha sido bautizado apropiadamente para la posteridad. Este ítem fonográfico, el cual recomendamos mucho, encarna lo que para los Sres. Diermaier, Irmler, Péron, Sosna y Wüsthoff era supuestamente la instancia final de un camino recorrido. Los posteriores procesos de reunión y bifurcación de FAUST están bien documentados pero, para completar nuestra apreciación de este disco en especial, debemos entender que se trataba, en su momento, del testamento final de la época clásica de FAUST, y ahora tiene el status de testimonio recobrado. ¡Qué bueno que este testamento pueda ser escuchado hoy en día de manera oficial y definitiva!

Saturday, December 10, 2022

PORCUPINE TREE: proceso de una continuación muy esperada

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos en nuestras manos uno de los discos más esperados por la mayoría del público progresivo contemporáneo en este año 2022. Nos referimos a “Closure / Continuation”, el disco de retorno de los veteranos PORCUPINE TREE, que volvió a publicar un nuevo disco tras casi tres lustros de la aparición de 
“The Incident” (y 10 años del registro en vivo “Octane Twisted”) con la reinserción comunitaria de su fundador Steven Wilson, Richard Barbieri (el teclista histórico) y Gaviin Harrison (el baterista desde inicios del milenio). Los detalles de la logística del ahora triádico personal de PORCUPINE TREE son los siguientes: Wilson [voz, guitarras, bajo y piano], Barbieri [teclados y sintetizadores] y Harrison [batería y percusión]. Ausente en este proceso de continuación está el bajista-contrabajista anglo-australiano Colin Edwin, quien no está precisamente privado de ocupaciones musicales con sus actividades en BURNT BELIEF y O.R.K. Recordemos que en el año 2012, Steven Wilson anunció que se concentraría en discos solistas y, tal vez, algunos proyectos colaterales muy ocasionalmente, asegurando que, de todas maneras, PORCUPINE TREE no estaba disuelto. Harrison siguió siendo muy cercano a Wilson, pero éste cortó prácticamente todo contacto con el bajista histórico de la banda Edwin, mientras que Barbieri, por su parte, se mostraba consternado ante esta situación. Los años pasaron y llegó el momento de cerrar el hiato y continuar creando nueva música. Wilson explicó alguna vez que la ausencia de Edwin se debía a que Wilson ya tenía maquetas con las partes de bajo de varias de las nuevas canciones ya escritas y grabadas por él mismo, por lo que la presencia del buen Edwin no era ya imprescindible, a diferencia de las de sus otros dos compañeros. “Closure / Continuation” fue publicado en la segunda mitad del pasado mes de junio por el sello Music For Nations en cooperación con Sony Music en variados formatos: CD, casete y vinilo doble (versiones de color negro, azul, blanco, plateado y verde transparente) con 7 temas, y una edición de lujo con bonus tracks y versiones instrumentales del repertorio central, todo ello contenido en 2 CD y un Blu-ray. El material contenido en este disco fue terminado de grabar en setiembre de 2021 con total secretismo; por eso fue una excitante sorpresa para mucha gente que Wilson, dos meses después, declarara oficialmente que muy pronto habría un nuevo álbum de PORCUPINE TREE. Y aquí está ahora en nuestras manos “Closure / Continuation” y ya es hora de revisar sus detalles. 
 

Durando 8 minutos y pico, ‘Harridan’ abre el álbum con convincente grandilocuencia, desplegando una energía muy propia de un grupo que sale del invernadero con ganas inmensas de recibir su nuevo tiempo. Las impetuosas líneas de bajo iniciales abren el camino para que la dupla rítmica asiente un compás inusual que logra dinamizar eficazmente la mezcla de furia y extroversión que caracteriza a la canción. La faceta enérgica de este despliegue de  sofisticación rockera corre principalmente por cuenta del virtuoso Harrison mientras que las capas y ornamentos de los sintetizadores aportan interesantes retazos cósmicos al aguerrido bloque sonoro. La coda calmada nos sorprende con su envolvente aureola de melancolía. Gran inicio de álbum que es seguido por la canción ‘Of The New Day’, la cual recoge ese relevo melancólico y lo lleva hacia un terreno introspectivo, rectamente guiado por un lirismo etéreo que algo tiene de parsimonioso. Las secciones potentes añaden un oportuno toque de psicodelia pesada que remodela estilizadamente el núcleo melódico de la pieza. ‘Rats Return’ sigue a continuación para elaborar un inspirado ejercicio de prog-metal muy al estilo de la etapa 2002-07. La garra explícita de esta canción es manejada con una suntuosidad controlada, que no opacada; la musculatura es tremendamente patente y, de hecho, resulta esencial para la estructura compositiva. ‘Dignity’ se orienta, más bien, hacia la dimensión menos pretenciosa de la fase 1999-2000. Tratándose de la mejor balada del álbum, según nuestro gusto, nos parece atractiva la utilización de los diversos teclados para completar los trazos melódicos diseñados para la ocasión, siendo así que se permite a la canción acoger algunas vibraciones oníricas. ‘Herd Culling’ arriba con ganas de instaurar nuevos recursos de esplendor progresivo, alternando pasajes sutiles marcados simultáneamente por sintetizadores cósmicos y un swing jazz-rockero de la batería con otros abiertamente determinados por un coqueteo con el paradigma del prog-metal. La alternancia entre momentos de inquietud contenida y furia electrizante es manejada con un claro talante épico, el mismo que viene reforzado por el último solo de guitarra. Las grisáceas capas de sintetizador de la coda brindan un oportuno contraste de minimalismo distante. Un cénit muy especial del álbum.


‘Walk The Plank’ tiene un esquema sonoro futurista que apela a un dinamismo casi cinematográfico para encauzar con la asertividad debida las misteriosas palpitaciones emocionales que se traslucen tanto en el canto como en las amalgamas instrumentales. El repertorio oficial del álbum concluye con ‘Chimera’s Wreck’, su ítem más extenso con su espacio de más de 9 ½ minutos. La canción comienza con un núcleo temático suave y sencillo que se sitúa a medio camino entre el misterio y un angustia escondida, siendo así que la intensidad del groove que se da alrededor de la frontera del segundo minuto amenaza con abrir camino a una sección ulterior más aguerrida... pero eso no sucede por ahora. Volviendo al motif inicial y su viraje intensificado, nos damos cuenta de que en esta segunda instancia sí se está gestando un dinamismo nuevo. Para ello, el grupo elabora un crescendo desde el cual se motiva la emergencia de nuevos colores; el terreno está preparado para que el grupo, poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, se eleve hacia un ejercicio de rotunda fortaleza rockera. Atrás quedó esa sección signada por una psicodelia refinada sobre una base jazz-progresiva para ahora soltarse y adentrarse en un territorio más extrovertido. Sin llegar a igualar los niveles de incandescencia que ya se hicieron presentes en los temas #1 y #4, el grupo fabrica un bloque sonoro solventemente voraz mientras lo reviste con un refinamiento propio del sonido que el grupo plasmó en sus discos de la etapa 2005-09. ‘Population Three’ inicia la serie de bonus tracks y, lo decimos de frente, merecía realmente un lugar de privilegio dentro del repertorio oficial porque se trata de un instrumental fabuloso. Recibiendo varios ecos de la faceta más extrovertida de ‘Chimera’s Wreck’, el tema se orienta hacia un señorío más pulido para renovar la suntuosa garra que el trío aún tiene para expresar. La ilación de las diversas secciones está impolutamente perfilada. ‘Never Have’ es una semi-balada que se sitúa a medio camino entre el jazz-prog y el así llamado neo-prog. Se trata de una canción bastante llamativa a despecho de su inusual ingeniería rítmica, algo que no hubiese estado fuera de lugar en alguno de los dos últimos discos que hizo la banda antes de 2022. ‘Love In The Past Tense’ es el último bonus track y su función consiste en tirar más hacia el pop sin perder del todo el empuje progresivo. La complejidad del desarrollo temático y la utilización de esquemas rítmicos inusuales se aseguran de que ello sea así.  
 
  

En fin, todo esto fue “Closure / Continuation”, el testimonio de una continuación muy esperada del espectro musical de los ya legendarios PORCUPINE TREE, un muy álbum que da justa cuenta de la vigencia de la visión musical de Steven Wilson y compañía. En líneas generales, no nos parece particularmente extraordinario, tenemos a otros discos de PORCUPINE TREE en nuestro Top 5 personal de su discografía, pero, sin duda, este disco es un trabajo fonográfico muy bien logrado y que vale la pena tener en cualquier colección de rock (progresivo o no). Para la gira promocional del mismo, el trío estuvo acompañado por el guitarrista Rand yMcStine y el bajista Nathan Navarro. En fin, Steven Wilson no está quieto y ya anunció recientemente que ha iniciado su curso el que será su próximo disco solista; por ahora, “Closure / Continuation” es el presente del cosmos musical de Wilson y sus actuales secuaces. 

 
Muestras de “Closure / Continuation”.-
Harrigan: https://www.youtube.com/watch?v=AW5v4Ohxk5k
Herd Culling: https://www.youtube.com/watch?v=l420X9T1a6E
Chimera’s Wreck:  https://www.youtube.com/watch?v=LO0IV_qeZN4

Wednesday, December 07, 2022

Lo nuevo de MASAL.... ¡Ahora mismo!

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la gratísima ocasión de presentar el nuevo trabajo de MASAL, proyecto francés de música progresiva vanguardista y ecléctica que es liderado por el músico y compositor Jean-Paul Prat, residente de Lyon. El disco en cuestión se titula “Ahora” y fue publicado el pasado 18 de noviembre de 2022. Este maestro Jean-Paul Prat, además de componer todo el material contenido en “Ahora”, se hizo cargo de tocar el piano y la guitarra a lo largo del disco. Sus compañeros de viaje fueron Jean Prat (batería, sintetizadores y Therevox), Philippe Bussonnet (bajo), Daniel Roméo (bajo), Jérôme van den Bril (guitarra), Norbert Galo (guitarra), Vincent Brizoux (saxofones alto y soprano), Toine Thys (saxofones tenor y soprano, y clarinete bajo), Paul Hanson (fagot), Edouard Poliquin (xilofón, marimba y vibráfono) y Claire Galo-Place (arpa). Este proyecto fue fundado en 1973, pero fue recién en el año 1982 que pudo debutar fonográficamente con el disco “Masal”, siendo firmado en su momento como un disco solista del propio Jean-Paul Prat. Ubicándonos en nuestro tiempo presente, “Ahora” marca, pues, el cuadragésimo aniversario del primer disco de MASAL como colectivo musical y anticipa el quincuagésimo aniversario de la fundación de éste. Este álbum fue grabado en el Studio Pieuvre de Bruselas, Bélgica, entre agosto del 2020 y febrero del 2021, bajo la labor de ingeniería de sonido de Jean Prat y Emmanuel Prat, y estando la mezcla a cargo de aquél. Las posteriores labores de masterización tuvieron lugar en el Rare Sound Studio (también de Bruselas) bajo la responsabilidad de Rémy Lebbos. Este nuevo disco sucede por más de 4 años y medio a su predecesor “Paysages Du Ciel”, y lo hace siguiendo parcialmente los senderos de palaciega suntuosidad de prog experimental que en el susodicho disco se plasmaron. Bueno, vayamos a los detalles del repertorio contenido en “Ahora”.


‘Printemps Tardif’ abre el álbum con un despliegue de colorido y extroversión que impone un gancho instantáneo. Las vibraciones saltarinas de los vientos anuncian el swing central de la pieza, la cual se sitúa en un grácil y jubiloso espacio de encrucijadas entre los paradigmas de FRANK ZAPPA (etapa 1969-74), COS, GENTLE GIANT y HATFIELD AND THE NORTH. Eso sí, la gente de MASAL brinda a todo esto su toque personal de refinado vitalismo a través de cada sonido emanado de los vientos y las percusiones tonales, mientras el piano se asocia principalmente con la dupla rítmica. ‘Danse Dense’, que dura 9 ¼ minutos, prosigue hasta cierto punto por la senda trazada por la pieza de apertura, pero añadiendo matices y atmósferas renovadoras a su paleta sonora. Con un juego de síncopas más calmado mientras preserva el colorido plasmado en la pieza inicial, este tema elabora e instaura un meticuloso y rutilante esplendor donde la ingeniería orquestal sostenida por la confluencia de los instrumentos actuantes refleja sólidamente una aureola señorial. El pasaje epilogar se aviva a fin de generar aires de jazz-fusion con cierto talante latino, aunque con un tratamiento al modo RIO. He aquí, a fin de cuentas, un cénit crucial del álbum. ‘Aquilon’ se extiende por un espacio de 12 ¼ minutos, siendo así que incluye 5 secciones ‘Prélude Avant La Tempête’, ‘Sweeping Wind’, ‘Danse Du Prince Foudroyé’, ‘Nadie Puede Entender’ y ‘Postlude Après La Tempête’ (sí, la cuarta sección tiene título en español, al igual que el disco). Todo comienza con unos solemnes fraseos de piano que apuntan inicialmente hacia un clima crepuscular, abriendo luego espacios a la emergencia de una ingeniería melódica majestuosa que transita entre lo contemplativo y lo grisáceo. Estableciendo conexiones estilísticas en simultáneo con ZAO y FORGAS BAND PHENOMENA, el ensamble consigna un envolvente esquema jazz-progresivo que mayormente se apoya sobre los encuadres mutuos entre el piano y los saxofones. Cuando la pieza se aproxima a su ecuador, su groove y su colorido ganan en vivacidad sin romper del todo con el aire misterioso que fue tan predominante en sus instancias precedentes. También hay otros momentos donde el asunto se torna un poco denso, pero, en general, el enfoque sónico se centra en mantener la ágil prestancia recién obtenida a través de fluidas variantes temáticas. Cerca del final, la pieza aterriza de regreso a la ceremoniosidad solitaria del piano.

‘Shoot!’ se proyecta haca una síntesis ágil y sobriamente celebratoria de las atmósferas más densas de la suite precedente y los aspectos más ceremoniosos del segundo tema del álbum, mientras realiza un viraje hacia aspectos más oscuros del ideario musical del ensamble. Tal vez hay una relativa cercanía al paradigma de UNIVERS ZERO, especialmente en un interludio brumosamente parsimonioso que emerge justo antes del epílogo, pero se trata solo de algo colateral. Afinidades hay con la tradición del RIO francófono (al cual pertenece MASAL de por sí), sin duda, pero a través de un filtro Zappiano. ‘Danse Des Lucioles’ cumple con la misión de focalizarse expansivamente en varios de los esquemas jazz-progresivos que ya se hicieron presentes en ciertas piezas precedentes a fin de instaurar otra cúspide sónica dentro del repertorio. El enfoque expresivo de esta pieza recoge muchas de las vibraciones joviales de la pieza de apertura, elevándolas a un nivel más elevado de sofisticación al combinarlas con ciertos recursos de electrizante suntuosidad que reciben ecos no tan lejanos del segundo tema. Lo que suena está en plena consonancia con los legados del Canterbury y el jazz-fusion de los 70s con algunos oportunos toques surrealistas que, una vez más, nos remiten a la faceta big band de ZAPPA. El álbum se cierra con su ítem más extenso, ‘Sept Perles De Mer’, el cual dura 14 ¾ minutos. En sus primeras instancias, el vivaz y versátil núcleo musical se perfila hacia una profundización en la ágil diversidad de matices y grooves que ya operó muy eficazmente en el penúltimo tema del álbum, siendo así que ahora el asunto se torna aún más majestuoso. Más adelante, hay pasajes más serenos que se entrometen dentro del flujo multitemático con convincente placidez reflejan un lirismo cristalino desde donde se puede asentar los cimientos para el ulterior surgimiento de recursos de elegante tensión, algo muy propio del discurso avant-progresivo cuando se inserta en alguna vereda del jazz contemporáneo. A partir de ese momento, la espiritualidad melancólica es la predominante en el desarrollo temático, llegando esto hacia una conclusión evocadora y etérea. Así como esta pieza completa el trazo de su propio círculo particular, también gesta un aterrizaje mágico para el caleidoscópico vuelo musical del disco como un todo. 

En conclusión, “Ahora” encapsula brillantemente la nueva manifestación de principios avant-progresivos de MASAL, una entidad veterana que se mantiene vigente a punta de músculo e inagotable creatividad. La verdad que la publicación de este disco es una bendición incalculable para la preservación de la llama musical de los terrenos más experimentales y eclécticos de la escena progresiva de nuestros días, especialmente cuando se trata de algo que salió de los cuarteles de un compositor y un ensamble con toda una historia a sus espaldas. ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “Ahora”.-
Danse Dense: https://masal.bandcamp.com/track/danse-dense
Aquilon: https://masal.bandcamp.com/track/aquilon-2
Danse Des Lucioles: https://masal.bandcamp.com/track/danse-des-lucioles

Monday, December 05, 2022

Tercera transmutación de las pulsiones progresivas del maestro argentino LUIS COLUCCI

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos el muy reciente trabajo fonográfico del maestro argentino LUIS COLUCCI, el cual se titula “Pulsión” y fue publicado el pasado 22 de noviembre de 2022. Como siempre, COLUCCI se hace cargo de toda la instrumentación, además de la imagen de la portada, aprovechando que él se maneja muy solventemente en las áreas de la música tanto como en las artes plásticas. Más específicamente, COLUCCI toca las guitarras, el bajo y los teclados, además de hacer las programaciones de batería. El disco está disponible como descarga digital desde el blog de Bandcamp del sello connacional Viajero Inmóvil. Veamos ahora los detalles de este disco que, a despecho de su brevedad (dura poco más de media hora), tiene bastante que decir respecto a la remodelada visión musical de COLUCCI en relación con la persistente vigencia de la avanzada rockera argentina.  
 
El repertorio del álbum comienza con ‘Encrucijada’, una pieza ágil cuyo desarrollo de manera cabalmente estructurada dentro de una sólida ingeniería de diversos tempos complejos y grooves contrastantes. Ya desde este punto de partida se puede advertir que la visión musical progresiva de COLUCCI ha adquirido una acidez y una garra renovadoras, aunque también es justo señalar que siempre prevalece ese sentido de la distinción que este maestro ha cultivado desde sus días en TÁNGER. Con la subsiguiente dupla de ‘Dos Mil Y Doce’ y ‘Febrero Es Un Largo Domingo’, COLUCCI sigue reforzando matices y enfoques propios del lenguaje diseñado para el álbum. El primero de estos temas mencionados se explaya en una vitalidad expresiva cuyo lirismo está bien delineado a través de sus intenciones expansivas. Esto resulta particularmente notorio en la manera en que el sintetizador acompaña a la guitarra, a veces diseñando florituras efectivas para engalanar el motif básico. Hay una buena mezcla de prog sinfónico y jazz-rock en la estructuración de esta pieza. De hecho, aquí está uno de los momentos culminantes del disco, según nuestro criterio. En lo referente a ‘Febrero Es Un Largo Domingo’, el entramado instrumental y las atmósferas predominantes se retrotraen a una dimensión más reflexiva e intimista, llevando el lirismo introducido en el tema precedente hacia una faceta más evocadora. La manera en que los arpegios de la guitarra acústica operan como recurso de anclaje para la expresión de los demás instrumentos está muy bien proyectada. Así las cosas, el oyente se encuentra frente a un sobrio despliegue melódico que tiene mucho de ensueño de atardecer y también algo de misterio. La verdad que se trata de un tema bastante hermoso. ‘En Camino’ cumple con la función de retornar al fulgor vitalista de los dos primeros temas del álbum, creando así una nueva modalidad de intensidad progresiva, siendo así que los guitarreos ocupan ahora un cierto rol protagónico. También se sienten algunos matices fusionescos en la elaboración del núcleo temático, algo que también sucederá con algunos temas posteriores del álbum. Uno de ellos es el que justamente llega a continuación, el cual se titula ‘Periferia’. Recibiendo fielmente el legado de los dos últimos discos de TÁNGER (además del de la faceta criolla del segundo solista de COLUCCI “Vigilia”, que data de setiembre del pasado año 2021), el colorido coqueto de su desarrollo temático y el encanto su groove aseguran para ‘Periferia’ otra mención destacada dentro del repertorio.

‘Después Y Antes’ regresa a la dimensión introvertida del paradigma estético de COLUCCI, esta vez con un enfoque musical más suntuoso que el que se reflejó en el tema #3. Esta vez, los aportes de la guitarra eléctrica y del sintetizador llenan algunos espacios solventemente mientras la guitarra acústica asume el foco de las bases armónicas como sostén del entramado general. Por supuesto, el empleo de un tempo inusual ayuda a impulsar eficazmente la sofisticación inherente a la composición. El penúltimo tema del álbum es el que justamente le da título. El esquema expresivo que se plasma en ‘Pulsión’ es, en lo esencial, una síntesis bastante ágil de los preciosistas modismos progresivos y los refinados grooves fusionescos que se gestan para la ocasión. Todo culmina a lo grande con el arribo de ‘Transmutación’, y con ello nos referimos al hecho de que este tema se centra en climas crepusculares elaborados con generosas dosis de densidad (un tanto Crimsoniana) que, a lo largo de una exhibición de relativamente parsimoniosa ceremoniosidad, parece reflejar un ensueño un tanto inquietante. Se trata de una tensión meticulosamente estilizada que es manejada con cristalina majestuosidad. Además de los ribetes vanguardistas que emanan de ‘Transmutación’, cabe resaltar que esta pieza instaura un cierre bastante llamativo para el disco como un todo. En fin, esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de LUIS COLUCCI con “Pulsión”, un trabajo fonográfico que nos muestra grandes indicios de renovación dentro del consistente esquema de trabajo estético que siempre ha motivado al ingenio musical de su autor. Definitivamente, este disco es una enormemente agradable sorpresa para la creación progresiva latinoamericana en estas últimas instancias del año 2022. COLUCCI nunca nos falla. 



Saturday, December 03, 2022

Excelsas quimeras jazz-rockeras de DARÍO ISCARO y MATÍAS MENARGUEZ

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUD CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de dar un paseo por las calles, veredas y plazas de la avanzada jazz-rockera argentina de la mano del dúo conformado por DARÍO ISCARO [guitarra eléctrica] y MATÍAS MENARGUEZ [batería]. El motivo para ello es la existencia del disco “Quimera”, el cual fue publicado por el mencionado dúo el 15 de mayo del presente año 2022. Es el primer testimonio fonográfico de esta asociación que ya tiene algún tiempo operando dentro de la escena del jazz contemporáneo argentino. El material contenido en “Quimera” fue grabado en el MM Estudio de Buenos Aires, perteneciente a MENARGUEZ; de hecho, él también se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización del disco en cuestión. Éste se puede adquirir como descarga digital desde el blog del sello Viajero Inmóvil. Bueno, sin más preámbulos, pasemos ahora a los detalles del repertorio de “Quimera”.

La ágil pieza encargada de abrir el repertorio es ‘Situacional’, un vibrante ejercicio de grooves variables que reportan diversos niveles de intensidad, desde lo explícito hasta lo implícito, reflejando un hermanamiento sólido entre los dos instrumentos actuantes. Los mismos recovecos temáticos aportan vigor al esquema sonoro en curso pues lo enfilan con un pulso firme que se refleja vívidamente en el virtuosismo de cada instrumentista individual. ‘Un Cierto Adiós’ sigue a continuación para explayarse por senderos musicales donde el dúo apuesta por un esquema de formas un poco más libres, lo cual obliga a ISCARO y MENARGUEZ a mantenerse atentos a los recursos de complejidad y sofisticación que van emergiendo a lo largo del camino. La idea es básicamente la de perpetrar una lógica deconstructiva mientras se mantiene el norte de establecer una precisión expresiva, sin importar cuán líquida resulte ésta, a fin de cuentas... Y la idea se concreta con inapelable éxito. La tercera pieza del álbum es la que justamente da título al disco. ‘Quimera’ desarrolla una ingeniería ágil y fulgurosa que se centra en expandir las huellas de vivaz extroversión que ya se habían hecho presentes sistemáticamente en el primer tema del álbum, pero, en esta ocasión, dicha extroversión es remodelada con un dinamismo renovado. En varios pasajes estratégicos, la guitarra suena más filuda que antes y la batería ejerce un nervio bastante aguerrido; esto es especialmente válido a mitad de camino, que es cuando las cosas se ponen incandescentes. El quid de la cuestión está en explorar las aristas más filudas del free jazz. Cuando llega el turno de ‘Palle, Dente E Ferro’, el dúo opera con recursos de calidez melódica dentro de un contexto fusionesco, midiendo apropiadamente las dosis de nervio que han de emerger en algunas oportunidades. Siendo obviamente vitalista (algo que la exuberante labor de la batería no nos permite pasar por alto), esta pieza se centra principalmente en realizar una explicitación de fulgores melódicos cautivadores y envolventes, siendo éstos emparentados con la tradición del jazz con base criolla de Argentina. ‘Adorable Aberración’ comienza con un grácil solo de batería que abre el camino a un nuevo ejercicio de matices fusionescos, en muchos aspectos, semejante al que se gestó para la pieza precedente.

‘Un Antes Y Un Después De Gustavo’ nos brinda inicialmente un cuadro de exquisita agilidad con versátiles desarrollos, situándose en una especie de cruza entre el paradigma de LARRY CORYELL y el patrón estético más reciente de PAT METHENY. Más adelante el dúo vira hacia un ejercicio de formas libres que transforma la agilidad frontal de antes en una esquematización posmodernista de aleteos sónicos. ‘Cincuentos’ es una pieza en 5/4 que suena a una especie de inusitada cruza entre los paradigmas de DAVE BRUBECK y de la MAHAVISHNU ORCHESTRA debido a su magnética mezcla de vivacidad y colorido. Es el último momento de auténtica extroversión dentro del disco, algo que el dúo aprovecha para crear una arquitectura intensa sobre un groove bastante pletórico. Dicho groove está claramente delineado con una aguerrida sofisticación y, en sí mismo, añade colorido al cuadro musical fusionesco que el dúo realiza con muy firme pulso. ‘Queridos Viejos’ es el tema encargado de cerrar el repertorio y lo hace con un despliegue de lirismo brumoso donde se respiran aires crepusculares, algo así como una despedida a los últimos retazos de luz del atardecer para disponerse a dar la bienvenida a la inminente noche. Si bien hay algunos aires sutiles de nostalgia en el enfoque expresivo que ahora utiliza el dúo, no hay melancolía sino un espíritu gentilmente celebratorio en el modo en que se maneja el núcleo temático de esta pieza. De hecho, la transparencia lírica nos remite nuevamente al paradigma de METHENY. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Quimera” desde los cuarteles del dúo de los dos maestros DARÍO ISCARO y MATÍAS MENARGUEZ; un disco totalmente recomendable para los genuinos amantes del jazz-rock y del jazz-fusion de hoy y siempre. 



Thursday, December 01, 2022

Las formas acuáticamente progresivas del mundo musical de VP

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy viajamos a un lugar y a un tiempo, Kazajistán en el año 2012. Más precisamente, nos referimos a VP y su álbum de prog ecléctico “Water World” el cual fue publicado en el mes de enero de ese mencionado año 2012 en el blog de Bandcamp correspondiente. VP es el proyecto unipersonal del compositor y multiinstrumentista kazajo Vyacheslav Potapov, residente de Almatý. Este disco llegó a tener su edición física en el año 2017, la cual está totalmente agotada (o casi). VP se encargó de todos los instrumentos que aparecen en este disco: guitarras, piano, bajo, teclados digitales, batería y programaciones de ritmos. También se hizo cargo del arte gráfica; de hecho, siendo un excelente pintor y dibujante, también ha hecho portadas para discos de otros grupos (p.e., COMPASSIONIZER). Grabado entre otoño del 2011 y el mismo enero de 2012 cuando se subió a Bandcamp, “Water World” es un álbum conceptual que expone la narrativa de un barco perdido cuyos tripulantes terminan desembarcado en una isla desconocida. Resulta que ésta está habitada por personas de doble cara (al estilo de Jano) y se genera un conflicto entre ambos bandos. En general, toda la obra fonográfica que tiene en su currículum VP vale la pena de ser explorada, aunque lleva muchos años sin producir nueva música. Discos como “The Lunar Stone” y “At Sunset Of Days” (de los años 2007 y 2004, respectivamente) son algunas de sus mejores creaciones fonográficas, según nuestro humilde parecer, aunque es justamente “Water World” la que nos parece la obra maestra de VP. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en él.

Todo se inicia con la breve ‘Intro (Unusual Island)’, un tema ceremoniosamente centrado en fraseos impresionistas de piano cuyos vacíos están oportunamente llenados por ruidos atmosféricos de una playa. De este modo, se abre camino a la emergencia de la magnífica pieza ‘Vegetational Town’, la cual incluye las secciones a y b, respectivamente tituladas ‘Great & Magnificent’ y ‘Stem (including: Invasion Of The Field Mice)’. La primera de estas secciones externaliza una ágil mezcla de avant-prog y jazz-rock experimental con sus adecuadas y misteriosas dosis de misterio, las mismas que revelan líneas de parentesco con los legendarios COS y con los no menos legendarios RATIONAL DIET a través de un filtro contemporáneo afín a los paradigmas de SCHERZOO y A TRIGGERING MYTH. Las florituras del piano y los engranajes de la batería encauzan sólida y fluidamente el exigente desarrollo temático en curso. Por su parte, la guitarra establece limpios fraseos en torno a los cuales se refuerzan las vibraciones elegantes que emanan del esquema melódico. La segunda sección de ‘Vegetational Town’ está focalizada en atmósferas ensoñadoras de tenor jazz-progresivo en base a un esquema rítmico constreñido. La evocadora expresividad de la guitarra se asienta sobre las capas orquestales de teclado con suma comodidad mientras el desarrollo temático va ganando gradualmente en fastuosidad, la cual empieza a alcanzar un cierto de clímax a poco de pasada la frontera del cuarto minuto. Hay algunas confluencias con OCTOBER EQUUS (en su faceta más meditabunda). ‘Night Revelation Of Antackena’ es un cénit decisivo del disco porque su bien llevada mezcla de colorido y densidad está perfectamente sustentada sobre un ejercicio híbrido de prog y jazz-fusion donde la envolvente exuberancia de aquél y la grácil magia de éste se convierten en una sola fuerza expresiva. El siempre refulgente diálogo entre el armazón de teclados y el esquema percusivo permite que esta pieza sea, en sí misma, una celebración de la luminosidad con un toque extra de llamativa extravagancia. ‘Geyser’ comienza con un enfoque distinto, penetrando en terrenos relativamente oscurantistas aunque los niveles de garra y tensión no llegan a ser apabullantes. Volvemos aquí a la cercanía con SCHERZOO añadiéndose ciertos elementos del paradigma de PRESENT. Solo para el pasaje epilogar es que el bloque instrumental retoma el fulgor sistemático que caracterizó al tema precedente.

‘Games Of Herbs’ sigue explorando recursos de agilidad y calidez con generosos despliegues de colorido sonoro. Lo que se muestra aquí es un híbrido de GENTLE GIANT y HAPPY THE MAN con unos leves toques añadidos de Canterbury. Los poco menos de 4 minutos que dura este tema pasan demasiado rápido, pero es que llega el turno de ‘Wandering’, una pieza diseñada para sintetizar dinámicamente los impactos respectivos de los tres temas anteriores a través de un croquis musical que alterna pasajes celebratorios con otros misteriosos que parecen anticipar una inminente neblina. La versátil vivacidad del bajo y la percusión permiten que la pieza preserve un vigor consistente a través de sus ingeniosas variedades. Los últimos 10 1⁄4 minutos del repertorio están ocupados por la suite homónima. ‘Water World’ consta de las secciones ‘i. The Taming Of The Geysers’, ‘ii. ... And On The Water Surface’ y ‘iii. Detection’. Su estrategia expresiva se concentra en retomar varias directrices de la primera sección de ‘Vegetational Town’ para, a partir de allí, capitalizar el potencial exuberante del discurso del jazz-fusion mientras el esquema melódico ostenta un preciosismo bien perfilado desde una confluencia entre el prog sinfónico de vieja escuela y el chamber-rock en su versión más caleidoscópica. Hay una vitalidad contagiosa ínsita en las secciones centrales de las dos primeras partes. Los pasajes donde se alternan los lucimientos de la guitarra y el piano se hilan con impoluta fluidez. El epílogo es un reprise del primer tema del álbum, completando así el círculo en torno al que se estructura el repertorio del álbum. Todo esto fue lo que VP nos brindó con “Water World”, un disco que reseñamos muy tarde pero que siempre será de interés revisar, como lo es, en general, todo el legado existente de VP hasta la fecha.  



Monday, November 28, 2022

THE TANGENT: impresiones progresivas sobre los malos tiempos de nuestra humanidad

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETCAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el más reciente trabajo fonográfico del veterano grupo multinacional THE TANGENT, el cual se titula “Songs From The Hard Shoulder” y fue publicado por una coproducción de Inside Out Music y Sony Music en la primera mitad de junio de 2022, tanto en CD como en doble vinilo (colores negro y azul, respectivamente). THE TANGENT opera como quinteto, siempre liderado por Andy Tillison [voz y teclados], y actualmente completado por Luke Machin [guitarras eléctricas y acústicas, y coros], Jonas Reingold [bajo, pedales bajos y coros], Theo Travis [saxofones y flautas] y Steve Roberts [batería y percusión]. Es el disco #12 que marca un hito importante: el vigésimo aniversario de su primer álbum, aquel que fue concebido como una casual colaboración entre músicos de PARALLEL OR 90 DEGREES y THE FLOWER KINGS después de una fructífera conversación entre Tillison y Roine Stolt tras las bambalinas de un festival de rock progresivo. Mucha agua ha pasado bajo el puente de THE TANGENT y muchos músicos han entrado, salido y regresado a sus filas desde aquel lejano año 2002... y es grato advertir que este grupo aún tiene cosas interesantes que decir dentro de la élite progresiva europea de nuestros días, habiendo pasado solo dos años desde “Auto Reconnaissance”, el disco anterior“Songs From The Hard Shoulder” es una nueva exhibición grandilocuente de ese peculiar híbrido de prog sinfónico retro y jazz-prog que el grupo ha convertido en su ADN. El material contenido en él, compuesto por Tillison durante la pandemia a lo largo de los años 2020 y 2021, en MBL Productions de North Yorkshire, los Soulshine Studios de Trowbridge y en Raingold Music de Viena, Austria. De hecho, éste es un disco conceptual sobre el desmoronamiento de nuestras percepciones de la vida moderna, nuestros planes de vida y nuestra condición humana por causa del distanciamiento social sistemático. El propio Tillison se hizo cargo de la producción y la ingeniería de sonido con la asistencia de Machin. Sara Mirabbasi se hizo cargo de las ilustraciones de la portada y la funda interior, mientras que las manipulaciones fotográficas fueron hechas por Tillison. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de “Songs From The Hard Shoulder, ¿vale?


La dupla inicial del disco consiste en dos piezas que duran 17 minutos y pico y 17 minutos exactos, respectivamente: la primera se titula ‘The Changes’, la segunda, ‘The GPS Vultures’. Irrumpiendo con un prólogo marcadamente ceremonioso, ‘The Changes’ (un testimonio de lo que significó para la banda existir como tal a través de la distancia) instaura prestamente la atmósfera general de la pieza, la cual se mueve entre lo parsimonioso y lo fastuoso en base a un esquema rítmico signado mayormente por vibraciones contenidas. De hecho, éstas, cuando se inclinan hacia lo lento, permiten que la guitarra haga lucir sus diversos fraseos solistas y que el groove reciba varios ornamentos a fin de brindar aires sofisticados al sonido grupal. Por otra parte, cuando el groove se agiliza, la banda se sumerge en cálidas ambientaciones jazz-progresivas que se sitúan en un campo intermedio entre la exuberancia estereotípica de YES y el vitalismo distinguido del Canterbury (a lo CARAVAN y a lo NATIONAL HEALTH). Se nota que Tillison se siente más cómodo desplegando solos y armonías de teclado en circunstancias así. Poco antes de pasar por la frontera del décimo minuto, una secuencia rítmica entra a tallar para añadir matices modernistas al asunto, algo a lo que el solo de Hammond hace un sobrio contrapeso con su tenor patentemente retro. Ya en los últimos minutos, se consuma una pulcra alianza entre lirismo y agilidad. Efectivo inicio de álbum. El enorme instrumental ‘The GPS Vultures’ emerge a continuación para seguir fielmente la senda trazada por la pieza de apertura, usando una estrategia de realce del factor jazz-rockero dentro del entramado sonoro y la ingeniería rítmica creada para la ocasión. De hecho, nos parece que, en líneas generales, esta pieza ostenta una majestuosidad más pronunciada y mejor activada que la de ‘The Changes’, y todos los vericuetos temáticos que tienen lugar a lo largo de los primeros minutos parecen anunciar esto con juguetona alevosía. Hay concordancias con las líneas de trabajo de bandas como ZOPP (con quienes colaboró Tillison, dicho sea de paso) y ACCORDO DEI CONTRARI. A partir de allí, van hilándose e interconectándose los diversos motivos, los cuales incluyen alusiones al discurso del jazz-fusion con aires aflamencados y arábigos en algunos parajes estratégicos, así como recursos nostálgicos a paradigmas tan disímiles como los de EMERSON, LAKE & PALMER y CAMEL. En algún momento alrededor de la frontera del duodécimo minuto y medio, Machin exorciza simultáneamente los espectros de Howe y Hackett con un brillante solo de guitarra acústica que, a su vez, cumple con la función de abrir la puerta a un nuevo despliegue de magnificencia colectiva.


La impactante maratón ‘The Lady Tied To The Lamp Post’ se explaya por un espacio de más de 20 ¾ minutos. ‘His Way Home’, ‘The Hardest Shoulder’‘Origins Movie’, ‘The City Slumbers’, ‘The Avatars Of Our Accounts’, ‘Halflifecycle’, ‘Lovely Sunny Bournemouth’ y ‘His Way Home (Part Two)’ son los títulos respectivos de cada sección contenida en esta suite. Todo empieza con una aureola crepuscular de fuertes ribetes meditabundos, la cual se deja arropar por un manto de grisáceo distanciamiento que se explaya como si fuese un extraño ensueño. De todas maneras, pronto el grupo hará valer su capacidad de generar colorido, dinamismo y musculatura con las siguientes secciones de la suite, manejando variados esquemas rítmicos y explotando fehacientemente el poderío de los guitarreos, las bases de órgano y la base rítmica, mientras el saxo aporta inteligentes cromatismos al asunto. También se nota una genuina rabia en el canto de Tillison. Para cuando el grupo regresa a un compás lento, las cosas son diferentes: la fastuosidad típicamente prog-sinfónica que venía ampliando espacios a lo largo del camino dejó una huella de imponente fulgor para lo que sigue, una sucesión de solos en medio de un paisaje musical intenso que resuena como un híbrido de los YES de 1974 y los GENESIS de la fase 1972-73 (con la adición de algunos bizarros efectos cósmicos que parecen más propios de TANGERINE DREAM). También hay algunos leves coqueteos con el prog-metal en ciertos pasajes agresivos, pero nunca llega el grupo a adentrarse cabalmente en ese territorio. Al momento en que regresa el canto, se rehacen las vibraciones crepusculares del inicio, pero con la grácil aparición de elegantes florituras de flauta antes de que el quinteto regrese de lleno a la extroversión pura y desnuda. Varios de los motivos centrales desarrollados con anterioridad se retoman con un vigor nuevo hasta que llega el momento del ceremonioso epílogo, el cual cumple con la tarea de cerrar el círculo dibujado por la suite. ‘Wasted Soul’ trae el cierre oficial del repertorio con gentiles aires de R’n’B que son manejados con una prestancia preciosista que podemos reconocer en algunos viejos referentes del así llamado proto-prog, pero que también notamos ocasionalmente en discos de ECHOLYN. Los pretenciosos fraseos del Hammond y algún vitalista solo de guitarra que se entromete por allí nos recuerdan que se trata de un grupo progresivo quien está haciendo esto. 

 

El extra del disco es una versión del clásico de U.K. ‘In The Dead Of Night, esa emblemática suite que abría el primer álbum del entonces cuarteto de Eddie Jobson, Bill Bruford, Allan Holdsworth y John Wetton; a esta versión, el quinteto añade la sección ‘Tangential Aura’. El primer tercio de esta extensa versión (dura más de 16 minutos) sigue con relativa fidelidad al esquema original, pero apenas concluido el motivo principal, la banda hace unas excursiones space-rockeras con elementos del krautrock electrónico, de la psicodelia Floydiana de la etapa 69-71 y del nu-jazz. Tales excursiones están a cargo de darle una nueva dimensión a las bases armónicas de la segunda parte de la suite original, explayándose en varios pasadizos hasta retomar el estribillo para la coda. En fin, todo esto fue lo que la gente de THE TANGENT nos brindó con “Songs From The Hard Shoulder”, un álbum que reafirma por enésima vez el paradigma progresivo de la banda a la par que refuerza ciertos mecanismos de expresión que ya se habían estado desarrollando en un par de discos precedentes. Un trabajo totalmente recomendable que dignifica ampliamente el ya extenso legado viviente de esta banda británico-sueca.


Muestras de “Songs From The Hard Shoulder”.-
The GPS Vultures: https://www.youtube.com/watch?v=nAnVWB1W6nc       
The Lady Tied To The Lamp Post: https://www.youtube.com/watch?v=DqfUOjVHEQI

Friday, November 25, 2022

VESPERO: sesiones para realizar nuevas aventuras space-rockeras


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Buenas nuevas desde la Federación Rusa, y es que siempre son buenas cuando se trata de un nuevo lanzamiento fonográfico que sale de los cuarteles del veterano grupo VESPERO. El nuevo trabajo de este colectivo conformado por Ivan Fedotov [batería, percusión y efectos electrónicos], Arkady Fedotov [bajo y sintetizador], Alexander Kuzovlev [guitarras, saz y mandolina], Alexey Klabukov [teclados, sintetizadores, acordeón y flauta de Pan] y Vitaly Borodin [violín y acordeón] se titula “Isosessions” y fue publicado el pasado 17 de noviembre, hace muy poco. El quinteto gozó de las colaboraciones ocasionales de Sonya Vlasova (canto) y Alexey Esin (gusli, mandolina eléctrica y EWI); de esta manera, el grupo pudo enriquecer el esquema sonoro esencial para su propuesta de space-rock progresivo con amplias facetas cibernéticas y ricos matices de inspiración étnica. De hecho, este disco se caracteriza por dar un peso muy especial al aspecto fusionesco de la enérgica visión musical del grupo, alg que ha estado in crescendo desde algunos álbumes precedentes. Todas las composiciones aquí contenidas fueron compuestas por VESPERO salvo la tercera, para la cual el invitado Esin tuvo una importante labor de coautoría. Las sesiones de grabación encarnadas en “Isosessions” tuvieron lugar en varias locaciones entre abril y junio del año 2020; las ulteriores labores de mezcla y masterización corrieron a cargo de Alexander Kuzovlev, un colaborador muy habitual de esta banda que ya ha cumplido el decimosexto aniversario de la publicación de su primer disco. La verdad que VESPERO es un grupo bastante trabajadora y que cuenta con bastante material para publicar: su disco anterior Sonĝo” data de solo un año y un mes atrás, y contenía material grabado también en el año 2020. En cuanto a la hermosa portada de “Isosessions” es de autoría de Ekaterina Gradova. 

El repertorio de “Isosessions” comienza con ‘Sfumato’, pieza que dura alrededor de 8 ½ minutos y que es la segunda más extensa de todo el álbum. El carácter contenido de sus cadencias básicas hace que su compás inusual pueda ser manejado con sobriedad, lo cual ayuda bastante a explotar los matices cósmicos que entran a tallar continuamente mientras el jam avanza de principio a fin. Los colores aportados sucesivamente por la mandolina, el violín y el bajo añaden calidez al esquema musical general. Acto seguido, con la dupla de ‘Al Dafirah’ y ‘Lebedivo’, el grupo se arroja a nuevas exploraciones sónicas que reflejan el nivel de riqueza de sus texturas sónicas. El primero de estos temas mencionados realza notoriamente las tonalidades fusionescas plasmadas en el tema de apertura, lo cual empuja a la banda a adentrarse en la vereda del jazz-prog con fuertes vibraciones étnicas (de estilo meso-oriental) en medio de controlados ornamentos electrónicos. ‘Lebedivo’, por su parte, nos brinda el primer momento de auténtico vigor rockero dentro del álbum. Su prólogo cósmico es seguido por un enclave etéreo de fuertes connotaciones pastorales, pero cuando entra en acción la batería para reforzar el inusual tempo con el que el grupo va a elaborar la ingeniería central de la pieza, el grupo se focaliza en un despliegue preciosista de su musculatura esencial. Mientras tanto, la logística preserva sigilosamente el colorido exótico que ya signó a las dos piezas precedentes. Una mención especial va para los solos de violín y de guitarra eléctrica, que son de los mejores de todo el álbum. ‘Samaväya’ capitaliza la gama de exaltaciones expresivas ínsita en los dos temas que le precedieron y les proporciona una incrementada majestuosidad que sustenta un señorío consistente para el esquema melódico en curso. Un cénit definitivo del disco. ‘Myth Of Uqbar’ es el ítem más largo del álbum con sus 8 ¾ minutos de duración. Básicamente, la estrategia de esta pieza consiste en establecer una síntesis de los grooves y atmósferas de los dos primeros temas del álbum, añadiendo un particular filo psicodélico al encuadre sonoro global. Prácticamente, acid-folk con cimientos space-rockeros.
 
‘Cydonia’ se encarga principalmente de remodelar y amplificar los recursos de vigor y musculatura que ya estuvieron presentes en el tema #3 para impulsarlos con una densidad renovadora. Dicha densidad sirve para revestir al sonido grupal de una suntuosidad muy especial. ‘Cloudarias’ regresa de lleno a la cálida exploración de tonalidades y matices étnicos, aspirando a reflejar una ambientación crepuscular mientras saca el jugo a los chispazos de gentil fulgor que emanan de las cuerdas, el acordeón y las percusiones. Los últimos 7 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Zinnia’, otro momento culminante del repertorio. El inicio del tema se centra en un minimalismo envolvente de carácter sideral, el mismo que refleja una intensiva sensación de expectativa de un modo afín al paradigma del krautrock electrónico. Ad portas de llegar a la frontera del tercer minuto, la percusión entra a tallar con el fin de remodelar el engranaje instrumental hacia una proyección psicodélica arropada bajo una aureola de etérea sofisticación. Alrededor de la frontera del quinto minuto, esto que se anuncia termina por concretarse, lo cual significa que el grupo puede elaborar otro ejercicio de vigor rockero bajo ágiles coordenadas progresivas. De esta manera, el álbum concluye con vibraciones exultantes. Todo esto fue lo que la gente de VESPERO nos brindó con “Isosessions”, una nueva muestra de embrujo space-rockero de parte de este talentoso y veterano ensamble ruso. El área progresiva donde opera esta veterana agrupación sigue gozando de un poderoso colorido merced al comando creativo que ésta ejerce a la hora de gestar y producir cada nuevo disco, cada nueva serie de sesiones viajeras dentro de las coordenadas del space-rock progresivo. Totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo y afines.
 
 
Muestras de “Isosessions”.-
Lebedivo: https://music.vespero.ru/track/lebedivo-2
Samaväya: https://music.vespero.ru/track/samav-ya-2
Myth Of Uqbar: https://music.vespero.ru/track/myth-of-uqbar-2
Zinnia: https://www.youtube.com/watch?v=g8_C7ESAb6g