Thursday, April 06, 2023

Un nuevo lienzo en la pinacoteca progresiva italiana de INNER PROSPEKT

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la fortuna de presentar el nuevo disco de INNER PROSPEKT, “Canvas Three”, el cual fue publicado el pasado 2 de marzo, hace muy poco. El sello español Somnus Media se encargó de su publicación. Este proyecto del compositor y multiinstrumentista italiano Alessandro di Benedetti sigue adelante con su propuesta progresiva ecléctica donde, a lo largo de su producción fonográfica, se fusionan sinfonismo, avant-prog y electrónica. En el caso específico de 
“Canvas Three”, hay un foco determinante en el predominio del factor prog-sinfónico al igual que en los otros discos titulados “Canvas” (de los años 2020 y 2021, respectivamente). Di Benedetti se encarga de los teclados, la batería, las programaciones y el canto. A su vez, recibe el apoyo de Federico Tetti (guitarras eléctricas), Carmine Capasso (guitarras eléctricas) y Rafael Pacha (guitarras eléctrica, clásica y acústica de 12 cuerdas, viola da gamba, bajo, flauta pícolo, cítara y mandolina). Todo el material recogido en “Canvas Three” fue grabado en el Inner Studio de Roma en el año 2021. Di Benedetti se encargó de todas las composiciones, además del diseño artístico de este disco en cuestión. La imagen de la portada es d la autoría de Giuseppe Carlo Militello. Buen, veamos ahora los detalles del repertorio de “Canvas Three”.
 
Desde el punto de partida,
 ‘Scratches’, que la pieza que abre el álbum, establece una vitalidad contenida que se amolda cómoda y grácilmente sobre un medio tiempo, el mismo que se desarrolla como una compleja ingeniería sonora. Lo que suena es como un híbrido de NOT A GOOD SIGN y KARFAGEN con raíces asentadas en los GENESIS de la fase 1976-78. Con la presencia de las intervenciones locales se crea un aura extrovertida, mientras que los pulcros solos de sintetizador que entran a tallar en más de un paraje estratégico ayudan a reforzar el preciosismo esencial de la composición. Otros solos ulteriores de bajo y de guitarra azuzan la hoguera de elegancia puramente sinfónica que sigue ardiendo con total consistencia. Luego siguen dos temas que duran 11 ¾ minutos y poco más de 11 ¼ minutos, despectivamente. ‘The Island Of Despair’ y ‘A Wordless Fable’. El primero de estos temas mencionados refuerza el tipo de vigor progresivo que se plasmó en el tema de apertura, tenemos aquí un despliegue más fastuoso de los recursos de fineza melódica y calidez atmosférica, algo así como si se hubiese insertado a paso fuerte la influencia de CAMEL en medio de los implementos y artilugios estilísticos con los que opera el ensamble. El rol de los teclados es aún más crucial dentro de la arquitectura grupal – incluyendo un par de hermosos pasajes solistas de piano –, lo cual impulsa oportunamente la gestación de varios ornamentos orquestados. También hay algunos recovecos ocasionales que nos suenan a un prog-folk de raigambre aflamencada y otros relativamente emparentados con el estándar de GENTLE GIANT (y colateralmente, con el de los geniales griegos CICCADA). Definitivamente, se nota que la gama de colores se ha expandido eficazmente dentro de la paleta sonora de Di Benedetti y sus compañeros de viaje. Un cénit decisivo del álbum. Por su parte, ‘A Wordless Fable’ comienza con un prólogo de guitarra clásica, a la cual se van sumando de a pocos capas sintetizadas y ornamentos percusivos, lo cual genera una atmósfera etérea; ésta es breve, pero es lo suficientemente efectiva como para abrir campo a un suntuoso ejercicio de sonoridades prog-sinfónicas que va tendiendo versátiles y diversos puentes hacia los legados de YES, LE ORME, CAMEL y THE ENID. Cuando ya está largamente asentado el ensamble para ir hilando los diversos motivos a lo largo de muy bien perfilados recovecos musicales, las cosas van fluyendo con una agilidad sumamente elegante. También cabe destacar el modo en que ciertos grooves de talante jazz-rockero se integran en la base rítmica.
 
‘The Showdown’ es la pieza maratónica del álbum con su espacio de 20 ¼ minutos. Empieza 
con un talante muy sigiloso en base a parcos acordes de piano, pero tras un golpe de efecto semejante al de un tueno, todo vira hacia un vivaz y jovial despliegue de esquemas melódicos asentados sobre una actitud de sobria candidez. Aquí se da una estupenda confluencia entre esparcimientos caleidoscópicos Yessianos y flotantes fulgores propios del mejor PREMIATA FORNERIA MARCONI. En una segunda sección, el grupo gira hacia una ambientación serena bajo el ropaje de una atmósfera otoñal. A medio camino entre lo reflexivo y lo introvertido, los instrumentos van hilando colectivamente sus aportes con cristalina delicadeza. Ya más adelante, cuando se abre paso un solo de guitarra eléctrica, el groove y la atmósfera se vuelven más fulgurosos mientras la estructura rítmica se mantiene con un perfil sereno. Todo termina derivándose hacia una ambientación ceremoniosa antes de asumir una nueva agilidad para la última sección, la cual nos recuerda parcialmente al swing predominante de ‘A Wordless Fable’. En líneas generales, ya no hay tanto un centramiento en la exploración medida de estructuras complejas, sino más bien una labor de razonables ahondamientos en los bloques melódicos que se van sucediendo a lo largo del amplio espectro temporal que se concede a esta suite.  El final del repertorio llega de la mano de ‘Young Me, Old You’, otro ítem de ambiciosa duración allende la frontera de los 11 minutos. Con un inicio muy semejante al del tema #3, el asunto se va prolongando a lo largo de un sendero folk-progresivo de talante contemplativo, siendo así que las bases de piano se aseguran de que todavía operen algunos recursos prog-sinfónicos dentro del esquema sonoro. Mientras avanza el desarrollo temático de la pieza, entran a tallar algunos ornamentos instrumentales y algunos quiebres rítmicos sutilmente orientados hacia una etérea sofisticación. A poco de llegar a la frontera del séptimo minuto, el factor rockero empieza a apoderarse suavemente de todos los espacios dentro de un enfoque sinfónico moderno. Estamos en un territorio compartido con las bandas connacionales THE ANCIENT VEIL y AURORA LUNARE, siendo así que la banda se siente muy cómoda transitando por este encauzamiento. La envolvente belleza de los solos de guitarra que emergen cerca del final (en compañía de la viola da gamba) se encarga de trazar los últimos surcos temáticos realizados por el ensamble. Una muy cautivadora clausura del repertorio.

Todo esto fue “Canvas Three”, un disco suntuoso y preciosista que mantiene a INNER PROSPEKT como una figura destacada dentro de la escena progresiva italiana contemporánea. Este nuevo lienzo musical de parte de Alessandro di Benedetti y sus colaboradores de turno resulta ser un disco bastante recomendable para cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico. 

Monday, April 03, 2023

La infinita creatividad del bajista y compositor argentino MARCELO YAKKO



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos un estupendo disco argentino llamado “El Viaje Infinito” que es de autoría del bajista y compositor argentino MARCELO YAKKO. Su publicación, en formato exclusivamente digital, tuvo lugar a fines de octubre del pasado año 2022 y tiene la peculiaridad de que todas las cuerdas eléctricas que aquí aparecen emergen de los diversos bajos que utilizó el maestro YAKKO: todos los ritmos, bases armónicas, solos y arpegios proceden de los bajos. El desafío a asumir era el de trabajar con todas las posibilidades del instrumento de 4 cuerdas para que se dé una cabal estructuración de las muchas funciones planificadas para el susodicho instrumento. Los otros instrumentos presentes son la batería, el sintetizador, las programaciones y, ocasionalmente, el bandoneón. Los bateristas Fredy De Seta, Mariano Caralota, Fabián Spataro, Diego Crippa y Juana Martín Hairabedián, y el bandoneonista Mariano Godoy son colaboradores de YAKKO, así como Flor Yakko al canto en un tema. El primero de estos bateristas mencionados estuvo a cargo de la mezcla y la masterización del material contenido en “El Viaje Infinito” en el Estudio DZ, una vez que éste se grabó a lo largo del mes de octubre. El alemán Stephen Keller aportó el arte gráfica de la portada por vía de una autorización que le dio a YAKKO para utilizar la imagen: un robot mirando asombrado el surgimiento de una solitaria flor en el asfalto de un lugar de un mundo post-apocalíptico.  

El repertorio de “El Viaje Infinito” comienza con el tema que justamente da título al álbum, el cual exhibe una energía ágil y encantadora a lo largo de sus casi 5 minutos de duración. El groove de ‘El Viaje Infinito’ es bien llevadero y las omnipresentes florituras de los bajos asumen una oportuna aura barroca que se asienta cómodamente en medio de las capas de teclado, y eso incluye el breve interludio sereno que entra a tallar como un muy eficaz recurso de diversidad. ‘Mister Harris’ sigue a continuación para desarrollar una prestancia más vivaz dentro de un esquema de trabajo donde la fineza propia del discurso prog-sinfónico y la preciosista incandescencia del prog-metal tienen más campo de expresión. Es como si la pieza inicial hubiese diseñado un paisaje específico para que de él brotara la plenitud caleidoscópica y aguerrida encarnada en este segundo tema. Cuando llega el turno de ‘Power Tango’, volvemos a la energía cálida y llamativa del primer tema, pero esta vez con la adición de aires tangueros que son aportados por el bandoneón en algunos pasajes estratégicos. En este contexto, se hace preciso que en algunos momentos la batería elabore algunas cadencias fusionescas en recta consonancia con el espíritu tanguero de la composición central; eso sí, tampoco faltan momentos de nervio rockero que, de alguna manera, nos hacen recordar a bandas coterráneas como DÁNAE y JINETES NEGROS. ‘La Isla De Los Milagros’ vira radicalmente hacia el área del jazz-rock en clave atmosférica con una orientación ensoñadora, casi introspectiva. Los arreglos percusivos y las capas de teclado arman un encuadre evocadoramente exótico sobre el cual se explayan las florituras del bajo, las mismas que concretan un esquema melódico genuinamente hermoso. ‘Entre Calma Y La Furia’ tiene más de lo segundo que de lo primero en su estrategia expresiva, la cual se sustenta sobre una cruza entre las atmósferas y grooves definitorias de los dos primeros temas del álbum. ‘Ciberfunk’ es lo que indica el título, un ejercicio de vibraciones funk dentro de un contexto de jazz-rock donde lo extrovertido se impone mientras se viste con señorial elegancia. Lo que suena aquí no estaría fuera de lugar en un disco de VITAL INFORMATION, por ejemplo.
 
‘Línea Plana’ es una nueva excursión en la faceta más aguerrida del ideario musical de YAKKO y, de hecho, la eleva hacia dimensiones tan guerreras que prácticamente se trata de un ejercicio de prog-metal (aunque sin alguna guitarra de John Petrucci o de Michael Romeo). Los cimientos punzantes del bajo rítmico y las impetuosas virguerías del bajo melódico se interconectan a la perfección en medio del armazón creado por la batería y el teclado. ‘Corazón De Robot’, por su parte, despliega unas bien estructuradas vibraciones jazz-rockeras dentro de una compleja ingeniería rítmica. La sofisticación de la ingeniería sónica en curso es tan patente que casi se puede palpar. Durando poco menos de 5 ½ minutos y siendo la pieza más extensa del repertorio, ‘Liberación’ se encarga de cerrarlo, y lo hace elaborando un compendio de las espiritualidades y sonoridades más majestuosas que han aparecido en varios temas anteriores. Lo que se concreta en este esquema de trabajo es una grácil mezcla de rock sinfónico (a lo YES) y jazz-rock, con ciertos momentos de incandescente nervio rockero. Un gran cierre, al fin y al cabo, para todo esto que salió de los cuarteles del maestro argentino MARCELO YAKKO como repertorio de “El Viaje Infinito”. 40 minutos y poco más de excelente música motivada por un eclecticismo ingenioso, una estupenda muestra de lo que se hace hoy por hoy en la incombustible escena progresiva argentina. Muchas gracias al maestro YAKKO por brindarnos esta obra tan bien lograda. 
 
 
Muestras de “El Viaje Infinito”.-
Mister Harris: https://www.youtube.com/watch?v=ItcPnfSR8lI
La Isla De Los Milagros: https://www.youtube.com/watch?v=r4Ng1Ha7HHY
Liberación: https://www.youtube.com/watch?v=RxM2YAvm3tg

Saturday, April 01, 2023

Pensamientos y plegarias para el perpetuo mito prog-metalero de ANIMALS AS LEADERS


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy presentamos un disco muy especial dentro del área prog-metalera; nos referimos al hasta ahora último trabajo de estudio de la agrupación estadounidense ANIMALS AS LEADERS, el cual se titula “Parrhesia” y fue publicado el 24 de marzo del pasado año 2022 por vía del sello Sumerian Records. Bastante tardía esta reseña, pero ya está aquí. Formado en el año 2007 en Washington, D.C. por el guitarrista Tosin Abasi tras la desintegración de la banda REFLUX, este grupo ha generado un sitial muy importante dentro del gran escenario del prog-metal tanto en los EE.UU. como a nivel internacional, siendo así que su debut fonográfico tuvo lugar dos años después de su fundación. La conformación actual de ANIMALS AS LEADERS se completa con otro guitarrista llamado Javier Reyes y el baterista Matt Garstka. “Parrhesia” es el quinto álbum del trío, el tercero con Garstka en sus filas. La recepción que tuvo este disco en las diversas comunidades y blogs virtuales de música metalera y progresiva ha sido abundantemente positiva, y no es para menos, pues se trata de un disco realmente fabuloso. La producción de este disco estuvo a cargo de Misha Mansoor, quien es, a su vez, integrante del grupo PERIPHERY; también ha aportado algunos arreglos de sintetizador y tocó el bajo ocasionalmente. La mezcla estuvo en manos de Nick Morzov y la masterización fue realizada por Jens Borgen. Bueno, repasemos ahora el repertorio de este disco en cuestión. 


‘Conflict Cartography’, que dura alrededor de 5 minutos, abre el repertorio con dosis equivalentes de garra rockera y señorío melódico dentro de un encuadre intenso y virtuoso. La exhaustiva dinámica sostenida por la batería abre espacios que son oportunamente llenados por los guitarreos en los riffs, complejos esquemas armónicos y electrizantes solos. Si bien hay un predominio de pasajes fulgurosos dentro del esquema multitemático, a mitad de camino se abre paso una variación relativamente ceremoniosa. De todas maneras, este interludio es funcional a la idea de incorporar variantes interesantes a la estructura integral de la pieza. Gran inicio de álbum. ‘Monomyth’ sigue a continuación para explayarse en una contundente y aguerrida estructuración progresiva donde se alternan momentos dictados por metrallas pesadas y otros organizados en estilizados bloques melódicos. La ingeniería rítmica es prácticamente imposible (a pesar de que lo podemos escuchar) y el manejo del nervio metalero a lo largo de la pieza está milimétricamente calculado hasta el momento del golpe final. La dupla de ‘Red Miso’ y ‘Gestaltzerfall’ sirve para que el trío siga elaborando sofisticadas aventuras sonoras con sólida confianza. El primero de estos temas se centra en el paradigma del jazz-metal mientras explicita algunas confluencias con el patrón del inolvidable proyecto GORDIAN KNOT. Definitivamente, se prioriza la lógica de la contención en el despliegue de electricidad rockera que tiene lugar aquí. ‘Gestaltzerfall’, por su parte, encarna una remodelación de la majestuosidad robusta del tema #2 y lo encauza por una mayor profundidad dentro del sendero musical típicamente progresivo. Ya vemos aquí confluencias con CANVAS SOLARIS (etapa 2006-08) y con FATES WARNING (etapa 1989-94). Dos cénit decisivos del álbum en una secuencia seguida. ‘Asahi’ dura menos de 2 minutos y su foco temático se centra en algo etéreo con delicados ribetes psicodélicos. Así, cuando llega el turno de ‘The Problem Of Other Minds’, la banda asume un nuevo vigor colectivo basado en una retoma de las complejas cadencias que imperaron en el tema #3, las mismas que se encargan de sostener solventemente la urgente calidez vertida en los guitarreos y los loops de trasfondo.  

  

‘Thoughts And Prayers’ le da una renovadora aura de distinción al álbum, y además, es la pieza más extensa del mismo con sus poco más de 5 minutos de duración. Su señorío y su refinamiento se hacen notar pletóricamente desde el inicio del primer riff, siendo así que el bloque temático se deja envolver por una cierta atmósfera reflexiva mientras la garra rockera habitual se deja llevar por la sosegada exquisitez inherente al groove armado por la batería durante la primera mitad. A partir de allí, la pieza da un viraje hacia una explosividad entrecortada y afilada que está convenientemente sustentada por la compleja ingeniería rítmica. Hay algo de fiereza Crimsoniana en algunos pasajes que terminan de definir el afianzamiento del viraje perpetrado. Otro cénit fundamental del álbum. ‘Micro-Aggressions’ es un ejercicio de fusión de los espíritus de los temas #1 y #3 con una dosis extra de fiereza. Los artilugios de djent alcanzan niveles increíblemente suntuosos. El fin del repertorio llega de la mano de ‘Gordian Naught’, un tema que se hace bastante eco de la arquitectura fiera del precedente mientras acoge algunos ornamentos progresivos que signaron a algunos temas anteriores. Es como si esta pieza hubiese estado diseñada para proponer una síntesis final en el momento de la caída del telón. Todo esto fue lo que el colectivo de ANIMALS AS LEADERS nos brindó con “Parrhesia”, uno de los mejores discos de música prog-metalera no solo del pasado año 2022, sino también de los últimos años: en menos de 37 minutos, la gente de ANIMALS AS LEADERS dijo todo lo que necesitaba decir en este momento y lo hizo con genial grandilocuencia. Este grupo ya tenía bastante tiempo gozando de un status de gran referente del prog-metal de estos tiempos y este disco solo puede reforzar aún más su merecido renombre sin lugar para objeciones. ¡¡¡Muy recomendable!!! (signos de admiración correspondientes a la cantidad de integrantes de la banda).

Thursday, March 30, 2023

La maquinaria aventurera del ensamble argentino FRK sigue operando a paso firme

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy estamos de plácemes porque FRK, el ensamble avant-progresivo argentino liderado por el teclista y compositor Enrico Rocca, nos trae un nuevo disco. Éste se titula “Gruv!” y fue publicado por el sello connacional Viajero Inmóvil el pasado 24 de marzo, hace muy poco. El personal permanente de FRK está conformado por el mencionado Rocca, Martín Pereyra [guitarra], Alan Sas [bajo] y Pato Benítez [batería]; además, aparecen en varias ocasiones Martín Cuto [saxo y fiscorno], Sara Marech [saxo], Nico Ruggiero [clarinete y piano] y Álvar Llusá-Damiani [violín]. Casi todos los temas contenidos en este relativamente breve disco (ni siquiera completa la media hora de duración) fueron grabados en La Casa de Música, salvo dos que se grabaron en el Estudio Insólito. Pablo Wyrytowski se hizo cargo de los procesos de mezcla, masterización y producción musical del material aquí contenido. Rocca también se hizo cargo del arte gráfica del álbum, cuyos detalles repasamos a partir de ahora. 


El repertorio de “Gruv!” comienza con ‘Cordobés’, una pieza principalmente caracterizada por una sofisticada y grácil solemnidad, la misma que atraviesa a los diversos grooves con los que se forja su desarrollo multitemático. Esto se torna particularmente intenso en los amplios pasajes donde se impone un swing blues-rockero. Las atmósferas se sustentan sobre una dinámica típicamente progresiva con una buena dosis de ribetes fusionescos, estando ésta apoyada en el rol de los arreglos de vientos. El colorido flotante del epílogo emana de una armonización de teclados muy al estilo RIO de unos AKSAK MABOUL; algo que no se ve venir, pero que resulta bastante efectivo a la hora de completar la ambiciosa faena de este tema de apertura. Luego sigue ‘Sitges’, un tema orientado a la exploración de las vibraciones más ágiles y fulgurosas del paradigma jazz-progresivo, concretando una llamativa y extrovertida gama de colores sónicos de parte del ensamble. La reinante jovialidad es manejada con un extremadamente elegante señorío, el mismo que se ornamente con estupendos solos de guitarra y de sintetizador. Con estos dos primeros temas ya tenemos dos espectros distintos y variados para la estrategia musical del ensamble... ¡Pero aún hay más gozadas en el horizonte próximo! Durando poco menos de 3 minutos, ‘Pájaro Loco’ exhibe una reconstrucción juguetona del jazz clásico con un eficaz énfasis en las vibraciones más explícitamente saltarinas de la ingeniería rítmica. Es como si la pieza precedente hubiese estado anunciando la algarabía expresada en este tercer tema del álbum. ‘Hiromi’ instala un hermoso y cautivador ejercicio de jazz-fusión en clave contemplativa, centrando sesudamente los cromatismos propios de la composición. Esto suena a un híbrido entre GILGAMESH y los SOFT MACHINE de la fase 73-74. En el momento en que emerge un hermoso y rotundo solo de clarinete, la expresividad nuclear de la pieza ve incrementada su luminosidad para beneplácito del esquema sónico integral.


Cuando llega el turno de ‘Jiapeng’, el ensamble regresa de lleno a su faceta más jovial y lo hace en base a un estándar jazz-rockero signado por un tenor funky. Los sucesivos solos de guitarra, de teclado, de saxo y de violín se dejan sentir en medio de los espacios que dejan los intensivos arreglos de vientos. Lo que suena es casi como un homenaje a los legendarios YELLOW JACKETS. ‘Sottile’ es la única pieza del álbum donde no interviene Rocca, pues el solitario piano que lleva al tema sobre sus espaldas es ejecutado por Ruggiero. Curiosamente, él no es el autor de esta pieza, sino que lo son Rocca y Cuto. Sea como fuere, esta pieza nos lleva a la dimensión más introvertida del disco, tal vez siguiendo el patrón del maestro KEITH JARRETT. La miniatura ‘Sitges II’ (dura poco más de un minuto) cierra el repertorio y lo hace realizando un remodelación cuasi-deconstructiva de uno de los motivos centrales del segundo tema del álbum, incluyendo algunas distorsiones de consola de grabación que portan un aura dadaísta. Una perfecta mezcla de jazz-rock y RIO (al estilo de los HENRY COW del primer álbum) para terminar el repertorio con una actitud creativamente traviesa. “Gruv!” es, a fin de cuentas, una obra demasiado breve, pero, lo más esencial es la noción muy positiva de que reafirma el status de FRK como uno de los colectivos más creativos y aventureros dentro de la actual escena progresiva argentina, operando a paso fuerte en nombre de la vanguardia ecléctica. ¡¡Muchas gracias al grosso Enrico Rocca y sus compinches por ofrecernos esta obra totalmente recomendable!!


Muestras de “Gruv!”.-

Tuesday, March 28, 2023

DOOM SALAD: intensidad progresivamente vanguardista en 10 partes

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión presentamos el más reciente disco de la banda estadounidense DOOM SALAD, cultora de una muy interesante propuesta de rock vanguardista ecléctico: el disco en cuestión se titula “Jasshi Jusia Zon” y fue publicado en la víspera de la Nochebuena del pasado año 2022. La alineación triádica de DOOM SALAD consiste en Lane Gardner [guitarra], Mathew Pelton [batería] y Gordon Wery [sintetizadores], siendo su línea de trabajo una de aventureras proyecciones versátiles que se conducen por áreas tales como el jazz-rock contemporáneo, el avant-prog, el math-rock y el prog-metal experimental. A inicios de la segunda década del nuevo milenio emergió esta peculiar banda en Savannah, Georgia, con el formato de quinteto. Hoy por hoy, presume de una nutrida discografía con varios EP y dos CD de relativamente larga duración. El mes de octubre del año 2013 vio el debut fonográfico de DOOM SALAD, “What’s For Dunch?”, un EP bastante cargado de visceral energía rockera con su recto toque de sofisticación; más adelante, en agosto de 2016, el trío publicó “Further, Unafraid, Into The Light”, su primer trabajo con material que dura más de 20 minutos. Este disco ya era un testimonio directo de madurez estilística, la cual se reafirmó muy eficazmente con el EP homónimo que los DOOM SALAD publicaron un mes después. Éste era el último registro fonográfico del trío hasta el arribo del disco que comentamos ahora, por lo que se puede visualizar a “Jasshi Jusia Zon” como un disco de reactivación. Este nuevo material consta de una serie de 10 partes (de la ‘Part I’ a la ‘Part X’) y fue grabado con la ingeniería de sonido realizada por Gardner y Pelton. El ulterior proceso de edición y mezcla fue realizado por este último, mientras que los dos volvieron a unir fuerzas para la masterización. 

Juntas, las dos primeras Partes ocupan un espacio de 5 ¼ minutos, instaurando algunas de las pautas generales para el lenguaje musical del disco. La Parte I comienza con un asalto de neuróticas capas sintetizadas que abren camino a un eficaz groove jazz-rockero, el mismo que está mayormente sustentado por la extrovertida interacción entre la batería y la guitarra. Acto seguido, la Parte II vira hacia un aguerrido ejercicio de psicodelia pesada con talante stoner y algunos matices de brutal prog (al estilo de unos PAK). El evidente incremento de musculatura hace que la expresividad esencial del trío se empuje a sí misma hacia una incandescencia más urgente, la misma que abre espacios al lucimiento de las alucinadas florituras del sintetizador. La Parte III recibe los ecos del vigor constante de esas dos primeras Partes y los remodela drásticamente dentro de un juego de síncopas sofisticadas donde confluyen el jazz-rock contemporáneo y el math-rock: algo así como un híbrido improbable entre LED BIB y DON CABALLERO. A despecho de lo chocante que pueda sonar la neurosis patente en esta pieza, su aura distinguida se impone claramente. La Parte IV regresa en buena medida al territorio de la Parte I mientras añade algunos retazos avant-progresivos al asunto (un poco al modo del FRED FRITH TRIO). Los ornamentos cósmicos del sintetizador aportan vibraciones vivazmente perturbadoras al esquema grupal. Cuando llega el turno de la Parte V, el grupo se enfoca en sintetizar los ambientes y grooves de las dos Partes precedentes, aunque con un swing un poco menos sofisticado. Así las cosas, la Parte VI activa elementos de no wave dentro de un enfoque progresivamente surrealista que se sitúa a medio camino entre el nervio inescrutable de MASSACRE y la faceta más farsesca de DOCTOR NERVE. La Parte VII es la más extensa con sus poco más de 5 ½ minutos de duración, siendo, además, uno de los temas más impresionantes del álbum. Con su combinación de Crimsonismo, RIO y math-rock, su soltura razonablemente amenazante se deja encapsular fluidamente por el inteligente y versátil swing de la batería. La guitarra y el sintetizador se enmarañan en un ciclón sonoro filudo y agitado por un buen rato, antes de acomodarse al groove contenido que la batería arma en la última sección. Todo un cénit del álbum. 

La secuencia de las Partes VIII a la X redondea a la perfección la arquitectura musical diseñada para el disco como un todo. La Parte VIII es un minúsculo interludio – ni siquiera llega a completar el espacio de tres cuartos de minuto – signado por una lógica de formas libres en clave de avant-jazz. A partir de allí, emergen el delirio y la neurosis que ya hemos apreciado en otros temas para que se arme el esquema central de la Parte IX. Más concretamente, hay aires de familia con las Partes II, IV y V, junto a una adición de elementos sónicos drásticos inspirados en el paradigma de los compatriotas UPSILON ACRUX. Tras los traqueteos de free jazz con los que termina la Parte IX, finalmente llega el turno de la Parte X, la misma que ahonda en dichos traqueteos con una garra tan masiva y tan contundente que se llega al abierto coqueteo con el avant-metal durante el desarrollo del no muy extenso jam. El abrupto corte final enfatiza la aureola explosiva diseñada para estas instancias finales del álbum. Todo esto fue “Jasshi Jusia Zon”, un excelente muestrario de rock progresivo experimental y ecléctico que solo requiere de poco más de media hora para ostentar lo mucho que tiene por ofrecer a la provincia más osada del género. El colectivo de DOOM SALAD realmente se ha lucido en este disco que es capaz de engalanar a lo grande cualquier buena colección de art-rock de nuestro tiempo.
 
 
Muestras de “Jasshi Jusia Zon”.-
Part III: https://doomsalad.bandcamp.com/track/part-iii
Part IV: https://doomsalad.bandcamp.com/track/part-iv
Part VII: https://doomsalad.bandcamp.com/track/part-vii

Saturday, March 25, 2023

LIQUID SOUND COMPANY + HERD OF INSTINCT: una asociación progresivamente cósmica

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el disco “Cosmic Worlds”, un ítem muy especial pues es el producto de la asociación del grupo space-rockero LIQUID SOUND COMPANY y del colectivo progresivo ecléctico HERD OF INSTINCT: el primero de ellos fue formado en 1996 por John Perez y Jason Spradlin y tiene 4 discos en su haber; el segundo fue fundado por Mark Cook y el propio Spradlin en 2010 y ya tiene 6 discos en su discografía. Aunque las alineaciones de ambas bandas son actualmente muy diferentes de las originales, la obra fonográfica “Cosmic Worlds” está firmada efectivamente por LIQUID SOUND COMPANY + HERD OF INSTINCT. Esta peculiar y bendecida asociación consiste en Mark Cook [Warr Guitar, guitarra, bajo sin trastes, teclados, simples y programación de ritmos], Bob Fisher [flauta], John Perez [guitarra] y Jason Spradlin [batería y percusión]. Fue en el estudio The Laboratory de Arlington, Texas, que se grabó el material contenido en 
“Cosmic Worlds”, siendo después mezclado y masterizado por el propio Mark Cook. Para esto último colaboró el mismísimo Gayle Ellett (de DJAM KARET y otros innumerables grupos y proyectos). Todos los nueve temas son firmados por el ensamble combinado, que también produjo el álbum.  El arte gráfica estuvo a cargo de Steven Leak. El sello Vistari Records realizó la publicación de este disco el pasado 24 de febrero; vamos a repasar ahora mismo su repertorio. 


‘Macumba’ abre el álbum con un despliegue de  aires exóticos dentro de una ingeniería basada en cadencias de cautivadoramente pesadas que van oscilando entre un talante ceremonioso y un dinamismo un poco más muscular. Tenemos aquí una cruza entre los BLACK SABBATH del quinto álbum y los AMON DÜÜL II del tercero con añadidos acentos de post-metal. Absorbiendo la energía esencial del tema de apertura y dándole unas vibraciones más sofisticadas, ‘Time And Space And Pyramids’ sigue a continuación con un ejercicio de traqueteos rockeros de clara orientación space-rockera. Hay alternancias entre la robustez visceral de unos HAWKWIND y el señorío introspectivo de los PINK FLOYD de la fase 1969-73, todo ello meticulosamente refinado a través del filtro de la psicodelia progresiva contemporánea (MOTORPSYCHO, MOONWAGON). Un primer cénit del álbum. Con la dupla de ‘Armenia’ y ‘Samadhi’, el ensamble sigue solidificando los diversos recursos sonoros que habitan en su ideario estético. El primero de estos temas mencionados ostenta unas vibraciones filudas a través de su solemne espiritualidad, la misma que se deja llevar grácilmente por los aguerridos guitarreos y la razonablemente compleja ingeniería rítmica. Por su parte, ‘Samadhi’ se inserta en una atmósfera un poco más relajada con un luminoso jam que comienza con un talante evocador y después se deriva hacia un sofisticado enfoque prog-psicodélico. En esta segunda instancia, los sintetizadores asumen un rol más significativo mientras abren camino al lucimiento de hermosas florituras de la flauta. ‘Mantra’ se centra básicamente en elaborar una síntesis de los grooves predominantes en los temas #1 y #3, pero con un manejo un poco más controlado del vigor rockero a lo largo de la ilación de sus diversos motifs. De esta manera, el grupo hace más explícito el potencial de majestuosidad que está ínsito en su propuesta musical, especialmente en lo referente a su armazón rítmico. Dicho sea de paso, tenemos aquí uno de los más impresionantes solos de guitarra de todo el disco. 

La pieza justamente titulada ‘Cosmic Worlds’ es la más extensa del disco con sus casi 7 ¼ minutos de duración. Su esquema de trabajo se centra en una convergencia entre los paradigmas de la vieja psicodelia espacial con tendencias fusionescas (AGITATION FREE, AMON DÜÜL II) y el actual space-rock ambiciosamente progresivo (VESPERO, HIDRIA SPACEFOLK, SUPERFJORD). Todo funciona muy bien aquí con esta serie amalgamada de sonidos de guitarras, vientos, sintetizadores, batería y percusiones programadas. Todo se siente robusto y ensoñador a la vez. Todo se confabula para hacer de esta pieza homónima otro cénit fundamental del disco. ‘I Used To Be Happy’ es como si alguna pieza perdida del segundo álbum de los legendarios TANGERINE DREAM hubiese sido recobrada y remodelada por los DJAM KARET de los 90s. Este tema dice mucho en su espacio de casi 3 ¾ minutos... y tal vez debió durar un poco más. Pero bueno, es que llega el turno de ‘Her Name Was Cobra’, el cual es el segundo tema más largo del repertorio con su espacio de poco más de 6 ¼ minutos. Este tema cuenta con un fulgor onírico semejante al de la pieza precedente, pero con unos arreglos expansivos mucho más ambiciosos. La manera de combinar el estándar del space-rock contemporáneo y la faceta más flotante del Crimsonismo post-70s genera un despliegue de magnificencia progresiva muy idónea para realzar los aires orientales que signan al núcleo melódico de la pieza. Las vibraciones señoriales que emergen en la sección epilogar apuntan a lo más aristocrático que se puede hacer dentro de esta línea de trabajo. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘The Awakening’, otra pieza que abre bastante campo a atmósferas exóticas bajo masivos ropajes lisérgicos, esta vez, bajo una aureola crepuscular. La fusión contemporánea de linaje psicodélico ha trazado la senda de estos cuatro últimos temas para que todo termine de una manera grandilocuente, dándose en este último tema un arrebato de envolvente fulgor. “Cosmic Worlds” es, como un todo, un testimonio tajante de lo bien que ha funcionado el tándem de LIQUID SOUND COMPANY + HERD OF INSTINCT, una asociación progresivamente cósmica y eficazmente inspirada. Se trata de un disco muy recomendable dentro de la producción de rock artístico a nivel mundial en lo que va del año 2023.
 
 
Muestras de “Cosmic Worlds”.-
Time And Space And Pyramids: https://herdofinstinct.bandcamp.com/track/time-and-space-and-pyramids
Cosmic Worlds: 
https://www.youtube.com/watch?v=EEyDi4LtBpE

Wednesday, March 22, 2023

ALAS en Rio de Janeiro: memorias del aire, el agua, la piedra y muchas cosas más

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy celebramos la existencia de un ítem fonográfico de suma importancia: se trata del testimonio de la presentación en vivo que el legendario ensamble argentino ALAS realizó en Rio De Janeiro en el año 2003, en el marco del Rio Art Rock Festival. Este disco en cuestión responde al título de “Rio No Solo Es Piedra – En Vivo en Brasil 2003” y fue publicado por el sello Viajero Inmóvil el 11 de noviembre del pasado año 2022. ALAS dio su aporte inicial a la escena progresiva de los 70s con dos álbumes “Alas” y “Pinta Tu Aldea” bajo el formato de trío (aunque el segundo se publicó unos años más tarde después de su proceso de grabación). El triunvirato original de Gustavo Moretto [piano], Alex Sucker [bajo] y Carlos Riganti [batería y percusión] se vio aumentado a quinteto durante su reforma de inicios del milenio con las incorporaciones de Daniel Binelli [bandoneón] y el hijo de Gustavo, Martín Moretto [guitarras]. El contexto de esta actuación era el del muy especial momento de la reunión del grupo que iba más allá del tradicional formato de trío con el que había grabado los dos excelentes discos de estudio que mencionamos antes para convertirse en cuarteto con la inclusión de Martín Moretto. En la grabación definitiva del disco de retorno “Mimame Bandoneón”, Daniel Binelli aparece registrado como invitado especial*, pero por lo que apreciamos en este registro en vivo, era un elemento genuino dentro del colectivo, así que estamos hablando de un quinteto de facto. Binelli no era ningún extraño para la banda pues había colaborado en un tema del segundo álbum mencionado más arriba. Esta actuación fue parte de la edición de 2003 del Festival Rio Art Rock, siendo el lugar el Estadio Canecão de Rio de Janeiro; la fecha exacta fue el 19 de noviembre. Bueno, veamos los detalles del repertorio de este gran evento.


Todo comienza de forma muy vibrante con ‘Aire’, como no podía ser de otra manera, dada la naturaleza ágil y expresionista de esta pieza. Sigue ‘Pinta Tu Aldea’ a continuación para añadir una dosis generosa de sofisticación a esta velada musical, una sofisticación que se entrega a una soltura muy dinámica dentro de un enfoque muy respetuoso de los estándares integrales del discurso del jazz-fusion. Si el primer tema se caracterizaba por una gracilidad altamente llamativa, el segundo ostenta un señorío crucial a través de los diversos recovecos que recorren los motivos centrales. El interludio introspectivo se siente muy evocador y el solo de bajo que viene a continuación es simplemente formidable. A fin de cuentas, se trata de uno de los momentos más destacados de este recital. ‘Mimame Bandoneón’ elabora un realce particular del factor fusionesco con ese despliegue de colores tan propios de la tradición tanguera, explotando con cristalina sutileza las vibraciones más melancólicas de la idiosincrasia porteña. La dupla rítmica se encarga de animar mesuradamente las cosas por vía de su exquisito swing, mientras que el piano y el bandoneón esbozan los colores protagónicos del cuadro colectivo. Los ornamentos de la guitarra, siendo sutiles. completan el paisaje con adecuada e inteligente fineza. Con la dupla de ‘Dos Mil Uno’ y ‘Silencio De Aguas Profundas’, el ensamble va explorando y exhibiendo más matices de su muy rica paleta sonora. El primero de estos temas mencionados exhibe una exultación cadenciosa y caleidoscópica que se emparenta sólidamente con los paradigmas del PAT METHENY GROUP y del trío acústico de CHICK COREA. Eso sí, con su buena dosis de colorido porteño, la cual inunda todos los enclaves temáticos y grooves que se van sucediendo. Majestuosidad y candor unidos en una sola fuente de expresión en lo que es otro cénit rotundo del concierto. En cuanto a ‘Silencio De Aguas Profundas’, el grupo se dispone a desarrollar una amalgama de matices impresionistas bajo una atmósfera otoñal que parece tapar algunos dulces misterios bajo su tersa neblina. Los breves pasajes donde hay algo de intensidad son manejados con perfecto pulso.

‘Somos Lo Que Somos’ es un homenaje de las manifestaciones masivas de los manifestantes caceroleros de Argentina durante la debacle económica de fines del año 2001. El propio Riganti está equipado con un par de ollas dentro de su arsenal percusivo, y son ellas las que marcan el inicio de la ingeniería rítmica sobre la que se ha de desarrollar el cuerpo melódico (mientras reclama su dinero). Como es habitual, el piano y el bandoneón funcionan como cómplices fraternales mientras la guitarra llena ciertos espacios con retazos adecuados. Más adelante, hay un breve pasaje tenso donde la disonancia guía el camino de regreso al motivo inicial y su coda correspondiente. Abriéndose con un estupendo solo de Riganti, ‘La Caza Del Mosquito’ se centra en la segunda parte de la composición original, la cual se basa en un vivaz ejercicio de remozamiento de aires afro-brasileños. Es simbólico que el cierre del concierto venga de la mano de la suite inicial del primer álbum de estudio de ALAS: ‘Buenos Aires Solo Es Piedra’. Al igual que en el caso de la pieza titular del segundo álbum del grupo, la prestancia de la versión original adquiere una renovadora calidez con la logística usada por este quinteto. En todo caso, la susodicha calidez posee una mayor intensidad aquí merced a las naturales exigencias de la estructura compositiva. Las ovaciones finales son entusiastas ante el derroche de colorido e ingenio que se dio aquí. En fin, lo que hay en “Rio No Solo Es Piedra – En Vivo en Brasil 2003” es un testimonio de la incombustible brillantez que siempre caracterizó al cosmos musical de ALAS, un referente total dentro de la vanguardia argentina de los 70s y que tuvo a bien reformarse a inicios del nuevo milenio. Teniendo en cuenta la perspectiva que nos dan el tiempo y la razón estética con la existencia del disco de retorno “Mimame Bandoneón”, este ítem fonográfico es el documento revelador de la vivacidad operante en la remodelación que experimentó ALAS al volver de las cenizas cual ave fénix de la fusión progresiva argentina. ¡¡Totalmente recomendable!!



* Pedro Aznar, integrante de ALAS durante la temporada de segundo álbum, también fue invitado en ese disco tocando la melódica y cantando en un tema del mismo... Y de paso, también fue el encargado de la mezcla.  

Sunday, March 19, 2023

El ecléctico puzle del maestro CLINT BAHR

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega un poco tarde pero, al fin y al cabo, llega esta humilde reseña sobre “Puzzlebox”, disco del taentoso multiinstrumentista y compositor estadounidense CLINT BAHR, el mismo que fue publicado por el sello MoonJune Records el último día del mes de marzo del pasado año 2022. La asociación de BAHR con el mencionado sello se inició en el año 2003 con la publicación del disco de TRIPOD, trío fundado por este músico. A lo largo de la selección de 12 temas que nos trae el disco que ahora reseñamos, BAHR se multiplica en los bajos de 4, 6, 8 y 12 cuerdas, el Chapman Stick, las guitarras acústica y eléctrica E-bow, el mellotrón, los pedales bajos Moog Taurus, la tambura, el baglama raz, la flauta de madera, el piano, el armonio, el Theremin, el canto y algunas percusiones. También cuenta con un colectivo de grandes nombres en la lista de músicos de apoyo: David Jackson (flautas y saxos), Mike Hough (batería), Jeff Schiller (saxos barítono y tenor, oboe y clarinete), David Cross (violines), Dan Parkington (sitar y violín), Dick Griffin (trombón), Billy Ficca (batería), Marilyn Crispell (piano), Colin Carter (canto) y Peter Banks (guitarra). O sea, tenemos a gente de VAN DER GRAAF GENERATOR, KING CRIMSON, FLASH (incluyendo a su difunto guitarrista fundador) y TELEVISION dentro del personal. El material recogido en “Puzzlebox” fue grabado y mezclado en los Pyramid Sound Recording Studios, a lo largo de varios años; la producción corrió a cargo de Todd Hemleb y el propio BAHR. Lo que encontramos aquí es un despliegue ecléctico de ideas enfocadas hacia el jazz vanguardista, el prog psicodélico la fusión contemporánea y el rock duro de claras connotaciones experimentales, pero mejor entremos en los detalles de este disco.


Da inicio al repertorio de “Puzzlebox” la miniatura ‘Tabula Rasa’, una exhibición de onírica expectativa marcada por frontales aires orientales manifestados en la interacción entre las cuerdas y las flautas. ‘New Design’ se explaya por un espacio de 5 ¾ minutos para gestar un ejercicio de rock sofisticado y ceremonioso que sabe dejarse llevar por su propio vigor interior en varios pasajes estratégicos. También hay inteligentes juegos de síncopas que emergen en los parajes más exaltados. Dentro de su bien delineado desarrollo temático, lo que suena aquí parece una cruza entre los STICK MEN y la DAVID CROSS BAND con algunas sazones extra sacadas del paradigma de VAN DER GRAF GENERATOR (fase 75-76). ‘Plate’, que dura más de 7 ¾ minutos, sigue a continuación para asentarse en un ejercicio de retazos de free jazz al piano y el saxo mientras el violín implementa traviesos coloridos fusionescos y la dupla rítmica asienta una base prog-psicodélica en clave contemporánea. Es como si los mundos de SUN RA y ORNETTE COLEMAN se hubiesen fundido en una luz que inunda imponentemente el laboratorio de MORAINE. Se trata de un cénit del álbum. ‘Shelter’ es una canción bastante amena que ostenta la energía extrovertida propia del rock clásico de los 70s mientras la traslada a un esquema de trabajo más sofisticado de lo habitual y le añade ciertos factores humorísticos a lo FRANK ZAPPA. La pieza más larga del álbum ocupa un espacio de 10 ¾ minutos y se titula ‘As Tympani Melt In The Greek Heat’. Su misión es la de trabajar con una refinada densidad dentro de un esquema de trabajo donde se cruzan el RIO a lo HENRY COW y el avant-jazz contemporáneo (DAVID TORN, FRED FRITH TRIO); esto se concreta en un impulso de oleadas y efluvios inescrutables que alimentan la susodicha densidad. El enfoque sonoro se centra en el realce de los liberales aportes del trombón, el saxo y el piano en medio de un jam proyectado hacia la continua creación de gentiles desafíos y motivadoras deconstrucciones. Otro momento bizarramente destacado del disco. En abierto contraste con el colorido posmodernista de la pieza precedente, ‘Fall From Grace’ se instala bajo una atmósfera crepuscular con un talante estilizadamente fiero. El medio tiempo de la ingeniería rítmica abre un generoso campo para que los guitarreos hagan relucir su filo, el cual se siente un tanto Zeppeliniano. El canto es airado con un cierto matiz poético: cortesía de Colin Carter.

A continuación viene una secuencia de tres breves instrumentales. ‘Belts & Braces’ instaura un regreso al discurso avant-jazz-progresivo y lo hace con una actitud más celebratoria que la que se concretó en el tema #5. ‘Triangles, Circles And Squares’ se orienta hacia un sesudo ahondamiento en la faceta más abstracta e inquieta del disco, algo que se perpetúa fehacientemente en ‘Oslo’. Este último tema incluye un seductor y misterioso soliloquio de Stephanie Feyne (también autora de la portada del disco). Kicking The Wasps Nests’ es una canción bastante marchosa que coquetea abiertamente con las tradiciones del hard rock y el space-rock, a la vez que hace gala de su peculiar gancho. El solo de saxo que entra tallar a mitad de camino añade una aureola distinguida a la musculatura patente y contundente que signa a la canción. ‘Lifeguard In The Rain’ es todo lo contrario: una canción evocadora centrada en la conjunción de armonio y guitarra acústica a la hora de instaurar el motif central. Es como una exploración en el área del folk-rock con leves matices psicodélicos. Continuando por esta senda reflexiva y completando definitivamente el círculo trazado por el repertorio del álbum, ‘Tabula Rasa 2’ retoma la atmósfera onírica planteada por la pieza inicial y recibe ciertos matices cristalinos merced a las intervenciones del violín. Todo esto fue lo que el maestro CLINT BAHR y sus colaboradores nos brindaron con “Puzzlebox”, un disco rebosante de ecléctica creatividad que resultó ser una de las novedades más interesantes del pasado año 2022. Este debut solista de BAHR tomó varios años para completarse, pero esperamos que sus siguientes trabajos (o proyectos) no se hagan esperar tanto. Este puzle musical nos deja con ganas de más.  



Thursday, March 16, 2023

La excelsa isla avant-jazz-progresiva del ensamble francés FREE HUMAN ZOO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy especial ocasión de presentar al grupo francés de música avant-jazz-progresiva FREE HUMAN ZOO y su álbum “The Mysterious Island”, una auténtica maravilla que se publicó el pasado 3 de febrero.* Haciendo un poco de historia, FREE HUMAN ZOO fue fundado es el año 2011 por dos amigos de infancia, Gilles Le Rest y Laurent Skoczek, siendo así que desde el año 2013 pudo comenzar a concretar sus ideas por primera vez con el EP “Aïki Dõ RéMy”, (publicado al año siguiente), el cual fue sucedido por los álbumes “Freedom, Now!” y “No Wind Tonight…” (de los años 2016 y 2019, respectivamente). Ahora, por vía del sello Odusseia, el grupo ha publicado “The Mysterios Island”. La alineación actual de FREE HUMAN ZOO consta de Le Rest [batería, glockenspiel, otras percusiones, canto y recitaciones], Skoczek [trombón y efectos], Béla Bluche [bajo y contrabajo], Alexis Delva [guitarras], Matthieu Metzger [saxofones alto y soprano] y Camille Petit [piano y teclados]. Ha habido colaboraciones vocales de parte de Stella Vander (sí, ella), Marie-Caroline Revranche y Marcus Linon (hijo de Stella y Francis Linon), además de Jocelyn Mienniel a las flautas. Resulta que este vínculo con Francis Linon y Stella Vander viene desde que el ensamble FREE HUMAN ZOO firmara un contrato de grabación con el sello EX-TEENSIONS Records (a su vez, subsidiaria del sello Seventh Records). Eso sí, el disco que ahora reseñamos fue publicado por el sello Odusseia. La impresionante arte gráfica de “The Mysterious Island” pasó por varias manos: Alphonse de Neuville, Édouard Riou, Jorge Molina, Charles Barbant y Jules Férat. A través del continuum conformado por las 14 piezas contenidas en este álbum, hay algunas que se destacan simbólicamente por estar dedicadas a alguien en particular: la #7 está dedicada a la memoria de Manu Dibango, saxofonista camerunés radicado en Francia y que fue una figura importante dentro de la escena jazzera europea; la #9 está dedicada al legendario Christopher Daevid Allen, el hombre de GONG; en fin, la antepenúltima está dedicada a Louis. Bueno, vayamos a los detalles del repertorio entero. 


‘Incipit’ es el prólogo de poco más de minuto y medio: ruidos de cálidas mareas en una playa sobre los cuales se explayan un breve monólogo, unas cautelosas líneas de piano y unas minimalistas notas de violoncello. A partir de aquí se expande la secuencia de ‘L’île Mystérieuse (L’Isola Misteriosa – Part 1)’, ‘L’île Mystérieuse (L’Isola Misteriosa – Part 2)’ y ‘L’île Mystérieuse (L’Isola Misteriosa – Part 3)’. La Parte 1 ostenta un aura ceremoniosa arropada por una sobriedad expresiva que se sitúa entre lo introspectivo y lo místico. Al inicio, la pieza prosigue por la línea contemplativa de la pieza inaugural, pero en una segunda instancia, el bloque instrumental entra a tallar para instaurar un ejercicio de jazz contemporáneo bajo un enfoque meticulosamente melódico. Estamos aquí en un terreno intermedio entre el paradigma de NUCLEUS y los WEATHER REPORT del primer álbum. Al llegar el turno de la Parte 2, las cosas se sofistican un poco más por vía de un tratamiento impresionista del discurso jazz-progresivo. El hermoso motivo central es ornamentado con mesurada majestuosidad y los cánticos muestran un calculado aumento de apasionamiento. De esta manera, cuando emerge la Parte 3, ese tentativo desborde halla su oportuna contraparte cuando el ensamble regresa a la dimensión introspectiva que prevaleció en la Parte 1 dentro de un retorno masivo al patrón del jazz-fusion de los 70s. Eso sí, hay unos instantes finales de tensión vocal que abren la puerta a ‘L’Essentielle Ascension’, tema que sustenta la primera expresión de vivaz luminosidad del álbum. El lado jazzero de MAGMA, las aventuras jazz-progresivas al estilo de los SOFT MACHINE de la fase 1971-73 y la prestancia de SUN RA se funden en una sola energía sónica en la amalgama grupal que tiene lugar aquí. Las enhebradas solturas de los vientos, la guitarra y la batería cuentan con la firmeza del ancla fabricada con las cadencias hermanadas del piano y del bajo. Cuando llega el turno de ‘La Splendeur Du Volcan’, esas mismas cadencias que llegaron a apoderarse del espacio central de la pieza anterior llegan a erigirse como un motif en sí mismo. El fulgor permanece imponente a través de su inacabable florecimiento... hasta que un sereno pasaje liderado por el piano deja que sus espacios vacíos siembre el terreno para el pronto arribo de ‘Les Vasques D’Eau Turquoise’, un tema signado por una encantadora gracilidad que guarda ciertos tintes Motown en su groove básico. Dicho sea de paso, hay un fabuloso solo de bajo a mitad de camino, y más adelante, un explosivo solo de saxofón que dirige un crescendo absorbente y contundente. 


La misión principal de ‘Premiers Craquements’ consiste en tomar la posta climática de ‘Les Vasques D’Eau Turquoise’ con un incandescente jam que, debido a su esencial musculatura, resulta idóneo para albergar un excelente solo de guitarra. Es como si los ESKATON del primer álbum y los MAGMA de la fase 74-76 se hubiesen hibridizado con toda la naturalidad del mundo. ‘Eruption’ perpetúa este dinamismo y lo eleva hacia un garbo progresivo notablemente incrementado. Aunque hay ciertas connotaciones amenazantes en el modo en que el piano y el bajo se engarzan en el empuje del cuerpo central de esta pieza, la vivacidad exuda una extraña y, a la vez, inocultable aureola festiva. ‘Ton Nom Est Personne’ marca el regreso de los arreglos vocales y lo hace de una forma masiva, ocupando ahora el centro neurálgico del esquema melódico de turno. La pieza ceremoniosamente exorcista que viene a continuación se titula ‘Les Mouettes De L’Île (I Gabbiani Dell’Isola)’ y está marcada por una majestuosidad progresiva que emana de su propia serenidad. Las florituras del piano hallan una adecuada complicidad en las de la batería mientras los vientos ornamentan el desarrollo temático con un mágico talante aristocrático. El centro coral es menos expansivo que en la pieza precedente, pero también resulta relevante para el paisaje sonoro integral. El conclusivo y minúsculo solo de batería es funcional a la siembra de las evocadoras vibraciones de ‘L’île Mystérieuse (L’Isola Misteriosa – Part 4)’, las cuales reposan mayormente sobre la labor del piano. ‘La Nef Des Hommes De L’Ombre (La Nave Dei Pirati)’ irrumpe con una bien perfilada autoridad, la cual exhibe un señorío tan puntilloso como delicado a la hora de apoyar el entramado de guitarra y vientos sobre un swing cuasi-marcial. Una orquestación catártica que llega al punto de lo tanático con el caos controlado del intermedio, antes de que el swing se remodele con un aire un tanto juguetón. Durando 8 minutos y segundos, ‘Excipit’ cierra el repertorio con una ambientación muy peculiar. La narrativa del soliloquio masculino y los sortilegios de los susurros y cantos femeninos se dejan llevar mientras los instrumentos actuantes gestan ornamentos y efectos que evocan un manto de arcana oscuridad que se ha ceñido sobre la playa que se había manifestado al inicio del álbum. Nada queda del relax del prólogo: ahora todo es inquietud ante algo que ha surgido y que no soltará nunca su mando sobre las cosas vivientes.
 
 

Toda esta fue la magnificencia de “The Mysterious Island”. la misma que brotó de las mentes y músculos del colectivo francés FREE HUMAN ZOO. Un excelso disco que brilla con luz propia dentro de la producción progresiva de los primeros meses del año 2023; es más, amenaza con erigirse en una de las obras cumbre del año entero. ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “The Mysterious Island”.-
L’Essentielle Acension: https://www.youtube.com/watch?v=JKv7eFKlUsw
Le Splendeur Du Volcan: https://www.youtube.com/watch?v=9HSn09TtnKc
Eruption: https://www.youtube.com/watch?v=RLNKUgoU8e4
Les Mouettes De L
’Île (I Gabbiani Dell’Isola): https://www.youtube.com/watch?v=Z2vB4_Ai-F4


* Hubo una limitada edición previa disponible para suscriptores en diciembre del pasado año 2022. 
 

Tuesday, March 14, 2023

CDG PROJECT: nuevas visiones de omnipresencia prog-metalera

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Con un poco de retraso llega esta reseña sobre el más reciente trabajo del ensamble argentino de prog-metal CDG PROJECT, el cual está liderado por el teclista y compositor Cristian del Giorgio, y completado por el baterista Patricio Sozzi (coautor del material contenido en este álbum). El disco en cuestión se llama “Visions” y fue publicado a mediados de noviembre del pasado año 2022 por el sello mexicano Azafrán Media, contando con la ayuda del sello francés Musea Records para la distribución. CDG PROJECT es la continuación de lo que en su momento fue el grupo RETSAM SURIV, el cual gestó “Exégesys” y “Danger” en los años 2009 y 2014, respectivamente, dos estupendas muestras de prog-metal melódico y virtuoso. El debut del CDG PROJECT se dio en el año 2018 con “Ascension” y, ahora, “Visions” concreta una renovada expansión de la visión musical de Di Giorgio. Colaboradores ocasionales en este disco son los guitarristas Chowy Fernández y José Arenas. El material aquí contenido fue mezclado y masterizado por Yeff Marval en los K4 Media Studios de Argentina; por otro lado, el diseño gráfico estuvo a cargo de Martín Almada y Rafael Junior González. 

El repertorio de “Visions comienza con ‘Destiny Forged’, un tema que impone toda su fuerza expresiva en un espacio de 6 ¾ minutos. Empezando con una orquestación masiva, el bloque sonoro pronto se sumerge en un esquema sofisticado signado por grooves ágiles que se alternan con parajes ceremoniosos. Mayormente, los primeros sirven para reforzar el engranaje grupal mientras que los segundos forjan espacios para contundentes solos de sintetizador. El solemne epílogo aporta un aura reflexiva al sólido desarrollo multitemático. Muy buen inicio de álbum en el que se nota un enraizamiento en el legado de los DREAM THEATER de 1994. ‘Transcendence’ sigue a continuación para asentarse en un ejercicio de incrementada capitalización del vigor rockero esencial del grupo. Así las cosas, la suntuosidad y la garra tienen que aumentar sus dosis de robusta expresividad, algo en lo que ayudan mucho los virtuosos solos de guitarra que emergen como contrapuntos de los solos de teclado cuya presencia es obligatoria. También se advierte la presencia de algunas cadencias jazz-rockeras en algunos lugares estratégicos del groove creado para la ocasión. ‘Natural Immunity’ se explaya por un tiempo de alrededor de 7 ½ minutos para dar un viraje de explícito señorío a la estrategia estilística del CDG PROJECT. Comenzando con una atmósfera serena que se apoya en una amalgama etérea de arpegios y capas de teclado, la pieza asienta las bases para un ulterior despliegue de exquisitez melódica. Una vez asentados los cimientos del nuevo viaje prog-metalero, el dúo se dispone a dar rienda a las influencias recibidas de lo DREAM THEATER del periodo 1999-2005. La sección final retoma la ambientación inicial con unos ornamentos extra de sintetizador. Se trata de un cénit del álbum. ‘Omnipresent’ tiene la misión de instaurar otro ejemplo de mágica e intensa incandescencia al más puro estilo del grupo. El enfoque sonoro se centra en los aspectos más solemnes de la pieza inaugural del álbum en síntesis con el contundente groove de la segunda.
 
‘Dromomaniac’ es posiblemente la pieza más aguerrida del álbum, una inagotable fuente de metrallas prog-metaleras que se instalan ágilmente sobre la razonablemente compleja ingeniería rítmica creada para la ocasión. La pieza homónima es la más extensa del álbum con sus casi 8 ¼ minutos de duración y, de paso, también es la encargada de darle el broche final. ‘Visions’, en lo esencial, recoge lo más vitalista de las expresiones de imponente ceremoniosidad de otros temas precedentes y lo traduce a un barroquismo sistemático bajo las coordenadas del prog-metal melódico. Si se quiere, se puede ver aquí la cruza perfecta entre el paradigma de Rick Wakeman y la faceta más señorial de Jordan Rudess. A través de su ostentosos fulgor, esta pieza de cierre se da maña para exhibir recursos evocadores, logrando así resaltar el talante preciosista de su ambiciosa arquitectura melódica. Es muy buena idea cerrar el repertorio con la pieza más progresivamente climática. En fin, “Visions” es una obra muy llamativa y muy efectiva a la hora de mostrar las particulares virtudes inherentes a la propuesta prog-metalera del CDG PROJECT. Sin alcanzar la frontera de los 40 minutos, este disco exhibe suficientes dosis de creatividad y energía expresiva como para ser considerado como un ítem muy valioso dentro de la actual escena rockera argentina.