Tuesday, October 10, 2023

GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS... y varios ilustres amigos

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da la ocasión de visitar la vanguardia rockera estadounidense y nos topamos con el nuevo disco de GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS, el cual está conformado por el titular Ellett a las guitarras, el sintetizador Mini Moog, el órgano Hammond, el mellotrón y el piano eléctrico Fender Rhodes, Mark Cook a los bajos, y Craig Kahn a la batería. Se trata del segundo trabajo de este ensamble y se llama “Friends”, un nombre muy idóneo pues, a lo largo de los 13 temas contenidos en él, aparecen intervenciones de 22 compañeros de viaje… sí, ¡22! Éstos son Issei Takami (guittarra), Shin Ichikawa (bajo), Thierry Payssan (sintetizadores), Ted Price (órgano Hammond), Marc Ceccotti (guitarra y sintetizadores), Frédéric L’Épée (guitarra), Brian Chapman (guitarra), Lucio Calegari (guitarra), Germán Vergara (guitarra), Juan Pablo (sintetizadores), Álvarez Ortega Bianchi (guitarras), Paul Richards (guitarra), Alfonso Rodenas (guitarra, bajo y piano eléctrico Fender Rhodes), Jim Crawford (guitarras eléctrica y slide), Carl Weingarten (guitarra), Bill Polits (guitarra), Walter Whitney (sintetizadores, percusiones y gong), David Udell (guitarras), Dudley Taft (guitarra), Barry Cleveland (guitarras eléctricas de 6 y 12 cuerdas, bowed y bowhammered), Joee Corso (guitarra) y Aquiles Magaña (guitarra). Vemos nombres asociados a SHYLOCK, BARAKA, EDHELS, MINIMUM VITAL, THE CALIFORNIA GUITAR TRIO, WICKED MINDS, AISLES, etc., así como a veteranos de excelente trayectoria solista como lo son Cleveland y Whitney. La mayor parte de estos amistosos colaboradores es gente conocida por Ellett desde hace décadas por su membrecía en DJAM KARET en relación con la participación de esta banda en festivales extranjeros y en redes de comunicación con sellos de distribución discográfica. 
“Friends” tendrá muy pronto su disponibilidad comercial tanto en CD como en formato de descarga virtual; de hecho, ya está pautada para el 27 de octubre. Sin embargo, desde fines de setiembre se estaba anunciando en las redes la existencia de ítems físicos preparados para la venta. Como sea, se trata de un disco muy especial, no sólo por la cantidad de nombres que congrega, sino también y sobre todo, por los buenos resultados concretados. Ellett es el autor de todos los temas y se hizo cargo de la producción, la mezcla y la masterización de los aportes básicos del trío en estudios de Topanga (California) y Arlington (Texas). Carl Weingarten es el autor de las fotografías. Las intervenciones de tan cosmopolita y dispersa asociación de amigos se grabaron de manera cosmopolita y dispersa: cada músico invitado o grupo de músicos invitados registró su aporte desde su propio estudio personal. A pesar de las distancias geográficas, en palabras del propio Ellett, “se sintió como si estuviésemos tocando juntos bajo un mismo cielo a altas horas de la noche.”
 

El repertorio de “Friends” se inicia con ‘Viewer Discretion Advised’, una canción bastante amena que suena muy afín a la línea de trabajo del JEFF BECK de mediados de los 70 con ribetes añadidos de IRON BUTTERFLY y una labor muy refinada de remodelación sonora (la cual incluye algún efecto cósmico de sintetizador que sobrevuela encima del último solo de órgano). ‘The Many Moods Of Morgan’ sigue a continuación para seguir ahondando en el espíritu extrovertido del tema inicial y darle un pletórico viraje jazz-progresivo al asunto. La elaboración de la ilación de diversos grooves es perfectamente compacta. La labor de la batería se siente bastante versátil aquí al tener que sostener entramados donde se alternan momentos de destaque para la guitarra y piano eléctricos. La ensoñadora coda que cierra este cénit del álbum es simplemente encantadora. Con la dupla de ‘Via Valencia’ y ‘It’s All San Andreas’ Fault’, el ensamble sigue explorando nuevos matices dentro de su ágil ideología sónica. El primero de estos temas mencionados ostenta una aureola contemplativa mientras va asentando su etéreo núcleo melódico sobre un swing razonablemente ágil. En cuanto al segundo, se trata de una inspirada excursión en el jazz-rock que se deja arropar por gentiles y fastuosos ropajes progresivos. Aunque el groove básico es relativamente sencillo, los músicos actuantes se dan maña para brindar un dinamismo preciosita al esquema melódico en curso. ‘TransPacific Highway’ le da un vuelco más aguerrido al esquema sonoro del trío y sus amigos de turno, realizando una llamativa excursión de hibridación entre el jazz-rock y el hard prog. El uso de unos tempos no demasiado trepidantes permite a los riffs de guitarra lucirse de una manera especial. ‘Splitting Hairs’ comienza perpetuando la senda ceremoniosa de la pieza precedente incrementando, mientras tanto, el filo rockero; éste se hace más notorio aún cuando el swing se torna más intenso. Una pena que el fade-out llegue tan pronto, pero, a fin de cuentas, se trata de un estupendo ítem. ‘Maximum Connection’ tiene la presencia del maestro francés Payssan y otros dos amigos más del trío (Polits y Magaña). Lo que hacen los músicos es tomar una idea inspirada en el jam-rock con base boogie para trastocarlo a un ejercicio de lúdica gracilidad en clave prog-sinfónica. Los sintetizadores saben hacer sentir su soltura folk-rockera dentro de este inaudito enclave comunitario. Otro cénit del repertorio.

Llega el turno de ‘Three Parsecs Of Tucson’ y el ahora sexteto de Ellett, Cook, Khan, Weingarten, Whitney y Udel se dedica básicamente a establecer una cruza entre los espíritus expresivos de los temas #1 y #4, más específicamente, combinando la gracia estilizada de éste y el groove alegre de aquél. El cariz atmosférico aportado por el sintetizador ayuda bastante a añadir un aura distinguida al sonido grupal. ‘Maria’s Lakeside Drive’ es el tema con el maestro Cleveland como invitado. Su fundamento estilístico se centra en establecer un punto intermedio entre los parámetros de Jeff Beck y Philip Catherine dentro de una muy dinámica composición de blues-rock cuya estructura temática es signada por un ímpetu ambicioso. Tal vez debió haber durado un poco más, pero es que ya llega el turno de ‘Guitar City’: ostentoso título para una pieza caracterizada por un swing de tipo boogie que es transportado por un fulgor grácil a través de versátiles cambios de motivos. La primera parte es pura luminosidad, la segunda es un inspirado paisaje del atardecer, el epílogo es una breve retoma de la primera parte con una añadida dosis de sofisticación. Situándose en un punto intermedio entre COLOSSEUM II y BECK, BOGERT & APPICE en lo correspondiente al groove creado para la ocasión, ‘Sons Of Sebastien’ persiste en la lógica inaugurada el tema #1 mientras le brinda renovados recursos de exquisitez (en los sintetizadores) y musculatura (en las guitarras). ‘Bueno Sanga’ es la pieza más breve del disco con sus casi 3 minutos de espacio; suena muy cercana al paradigma de los legendarios DIXIE DREGS con adicionales matices derivados de la faceta más sofisticada de otro legendarios, CCR. La siguiente pieza, por el contrario, es el más largo con sus casi 5 ½ minutos de duración, y también es el encargado de culminar las cosas: su título es ‘1960 Ocean Front Walk’. He aquí donde entra en acción Frédéric L’Épée, otrora niño prodigio del prog francés de los 70 y ahora un veterano de gran trayectoria con YANG y su propia carrera solista. Es el clímax conclusivo perfecto para el álbum al estar dispuesto como un enclave señorial de sonoridades evocadoras que van transcurriendo fluidamente por los rieles del sinfonismo relajado, el blues-rock y el jazz-prog con ribetes Canterburyanos. Los diversos solos de guitarra son patentemente electrizantes mientras respetan meticulosamente la atmósfera contemplativa diseñada para la ocasión. 


He aquí lo que se ha gestado desde los cuarteles de GAYLE ELLETT & THE ELECTROMAGS, quienes se vistieron de gala para juntarse con varios ilustres amigos y dejar que éstos dejen sus respectivas huellas en el mundo musical del trío anfitrión. “Friends” es el testimonio de una cofradía polimórfica y caleidoscópica que se ha movido lúcidamente a través de una ingeniería sónica bien definida dentro de una idea de hacer rock animado con suficientes dosis de preciosismo e inspirada diversidad expresiva. Muy recomendable este trabajo, la verdad que sí. 

Saturday, October 07, 2023

La inconmensurablemente vanguardista creatividad de Guy Segers y la ECLECTIC MAYBE BAND

 
 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡Albricias! ¡Se acaba de publicar el nuevo disco del ensamble ECLECTIC MAYBE BAND! En efecto, este proyecto del absoluto icono de la vanguardia progresiva belga Guy Segers se vuelve a hacer presente dentro de la producción fonográfica progresiva con “Bars Without Measure”, su cuarto disco , el cual promete erigirse como uno de los más brillantes de este año 2023 que ya está en su último tercio. Fue publicado el pasado 19 de setiembre por vía del sello británico Discus Records, como siempre. Con un Segers comprometido con la composición y los arreglos de todos los temas, además de la ejecución al bajo y los instrumentos virtuales, opera también una nutrida selección de grandes personajes: los teclistas Andy Kirk y Catherine Smet; los guitarristas Michel Delory, Pierre Vervloesem, Michel Delville, Matvi Bilis y Ángel Ontalva; los bateristas Sean Rickman, Fabrice Owerzarzak y Dirk Wachtelaer; cantantes de la talla de Julie Tippetts, Dani Klein y Sibel Dinçer. Además, hay una larga serie de instrumentistas de cuerdas y de vientos. Están Pierre Bernard (flauta), Piet Van Bockstal (oboe), Stephan Köhr (fagot), Martin Archer (saxello), Dirk Descheemaeker (clarinete y clarinete bajo), Joe Higham (clarinete, clarinete bajo y saxofón soprano), Mark Bogaerts (saxofones alto y soprano), Dave Newhouse (saxofón barítono), Jean Pierre Soarez (trompeta) y Franck Cottret (trombón). También están Marianne Denoïa (violín), Cécile Broche (violín), Ariane Plumerel (violín), Forrest Fang (violín procesado), Thierry Zaboïtzeff (cello) y Daniel Vincke (saz y canto). Vemos en esta monumental congregación a varios nombres asociados a UNIVERS ZÉRO, ART ZOYD, THE MUFFINS, MANNA / MIRAGE, THE WRONG OBJECT, OCTOBER EQUUS, DAS RAD, etc. Al igual que en los álbumes precedentes, la estrategia consiste en que Segers deje improvisar en el estudio algunos grooves y jams que él delinea de manera básica para que luego se añadan en nuevas pistas varios solos y ornamentos, ya compuestos, ya aleatorios, para que al final vuelva Segers a asumir las riendas desde su rol de arreglista así como un escultor utiliza varios materiales para concretar la forma final de su obra. Se ha mantenido constante la producción de la ECLECTIC MAYBE BAND desde el año 2018, cuando se publicó el álbum debut 
“The Blind Night Watchers Mysterious Landscapes”. De hecho, esta plástica cofradía avant-progresiva ha ido incrementando su cosmopolitismo a lo largo del tiempo. Bueno, veamos los detalles del repertorio de “Bars Without Measure”

Todo comienza con ‘Casanova’, una pieza bastante colorida donde los vientos asumen un ágil protagonismo en lo que es un excelente ejercicio híbrido de Canterbury denso (al modo de una fusión entre NATIONAL HEALTH y THE MUFFINS) y RIO grácil (a lo THINKING PLAGUE). Los efluvios cósmicos del sintetizador y las notables florituras del bajo generan un carácter muy especial para el bloque sonoro íntegro. Un torturado solo de guitarra emerge en las instancias finales para completar la faena. ‘Senseless Ostensibly’ sigue a continuación con la misión de desarrollar un groove jazz-progresivo bastante llamativo, casi tan colorido como el tema de entrada pero con una espiritualidad un poco más solemne, la misma que se resalta eficazmente merced al canto femenino. La dupla rítmica, ostensiblemente vibrante, es un auténtico pilar de la misteriosa extroversión que impulsa al señorial enmarañamiento de los instrumentos actuantes mientras se va reforzando el esquema sonoro. ‘Painting With Illicit Pigment’ es la pieza más extensa del disco con sus 8 minutos y pico de duración. Desde los traqueteos de vientos graves en el pasaje prologar hasta el armado una razonablemente inquietante atmósfera, se advierte el pleno predominio de lo crepuscular a la hora de articular y gestionar los matices y oscilaciones surrealistas que signan a este jam avant-jazz-progresivo. Esto se podría describir como un motif perdido del segundo disco de PRESENT que ha pasado por el filtro de la SUN RA ARKESTRA bajo la mirada de los HENRY COW de 1979. Tres cénit consecutivos para iniciar el repertorio. La dupla de ‘Octopus Lagoon’ y ‘Gratitude’ permite al maestro Segers y sus secuaces seguir expandiendo la aventurera paleta sonora que está a su plena disposición. El primero de estos temas mencionados recibe algunos ecos de la nocturnidad inherente al tema precedente y los lleva hacia un área deconstructiva que, bajo su aparente calma casual, esconde a medias una tensión deconstructiva donde reina una zozobra aristocrática. En cuanto a ‘Gratitude’, se trata de una mezcla de los espíritus dominantes de los dos primeros temas del álbum, renovándolos con el empleo de aires exóticos en el esquema melódico básico y un swing inteligentemente complejo. Durante la segunda mitad, impera un aura de disturbio que obliga a la pieza a elevarse crecientemente por una senda climáticamente neurótica (tal vez a lo ZAPPA). La miniatura de poco más de medio minuto ‘Quarantine’ opera como un recurso de impetuoso caos para cerrar con candado la habitación donde se desarrolló ‘Gratitude’. 

‘A Move To Unchange The Place’ regresa de lleno al mundo de SUN RA (en su faceta más serena) con algunos trazos de WEATHER REPORT y ORNETTE COLEMAN, pero con un aura más controlada que la que usualmente hallamos en los álbumes de este último. El foco se centra activamente en la labor de la dupla rítmica y algunos arreglos de viento, permitiendo que varios solos salgan al frente sin alterar un ápice del paisaje general. Hay un cierto aire de osadía aquí, pero también resulta curioso que este tema resulte tan llamativo como es. Estando así las cosas, emerge ‘Rhésus Rétractible’ con el fin de expresar una musculatura especial con amplios ribetes psicodélicos y un enraizamiento sólidamente concentrado en un ejercicio progresivo donde convergen el jazz-rock experimental y el space-rock. A poco de pasado el ecuador, todo se desmiembra en un desconcierto tan descoyuntado como señorial, el mismo que tiende puentes hacia un segundo jam un poco más solemne. Ahora, las texturas psicodélicas pasan por un filtro nu-jazzero hasta que llega el súbito golpe final. Llega el turno de ‘Are You Out Of My Mind’ y las cosas se enfilan hacia un terreno más majestuoso donde imperan el Canterbury más grácil y el RIO más caleidoscópico en una tirante hermandad. Por lo general, las líneas de maderas y cuerdas brindan subterfugios de cálido sortilegio, mientras que algún breve solo de guitarra añade un filo acerado en medio del refulgente panorama sonoro. Es de notar la vitalidad incrementada que asume la batería mientras la pieza va avanzando. A fin de cuentas, un nuevo cénit del disco. ‘Isolation’ es todo un viaje nostálgico a aquellos tiempos de los cuatro primeros álbumes de UNIVERS ZÉRO (adicionalmente, también de los ART ZOYD de la fase 1980-83): chamber-rock ilustremente enfilado hacia lo oscurantista e insignemente remozado con tonalidades inquietantemente lóbregas. Eso sí, todo esto se plasma con refinamiento impoluto, siendo el fagot el instrumento que opera como guía principal para los demás tras la introducción armada por el ensamble de cuerdas. El final del repertorio llega de la mano de ‘Temporal Trace Of Erich Zann’s Presence’, un ejercicio de brujería organizado por una cofradía de cánticos femeninos exaltadamente amargos, bases de cuerdas solipsistas y sintetizador, y agitados ornamentos de vientos que van aleteando con el auspicio de las intervenciones percusivas. El epílogo de este disco es como una evocación a la oscuridad que se muestra ante nosotros pero que todavía no se decide a ahogarnos en su seno. 

Todo esto fue lo que salió desde los cuarteles de la ECLECTIC MAYBE BAND encapsulado en “Bars Without Measures”, un disco donde este ensamble liberalmente polimorfo deja, de nuevo, debida constancia de su inconmensurablemente vanguardista creatividad bajo la guía del maestro belga Guy Segers. En definitiva, se trata de una de las obras más notables dentro del territorio experimental vigente en el año 2023. ¡¡¡Totalmente recomendable!!!
 
 
Muestras de “Bars Without Measures”.-
Senseless Ostensibly: https://discusmusic.bandcamp.com/track/senseless-ostensibly
Painting With Illicit Pigment: https://discusmusic.bandcamp.com/track/painting-with-illicit-pigment
Rh​é​sus R​é​tractible: https://discusmusic.bandcamp.com/track/rh-sus-r-tractible
Are You Out Of My Mind: https://discusmusic.bandcamp.com/track/are-you-out-of-my-mind

Wednesday, October 04, 2023

ZHORHANN: una nueva referencia de la vanguardia francesa



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a una fuerza musical llamada ZHORHANN que, desde ya, se revela como un auténtico punto de referencia para la actual vanguardia rockera francesa. Su disco de debut fue publicado hace muy pocos días, el 15 de setiembre, y responde al título de “Ainsi Parlait Hominina”. La publicación corre a cargo del sello Luminol Records. El colectivo de ZHORHANN está conformado por Mathieu Torres [guitarras], Vincent Blandeau [bajo] y Heiva Arnal [batería], siendo el primero el autor de todo el material de la banda. Por supuesto, su nombre nos suena de otros excelentes proyectos franceses como LA THÉORIE DES CORDES y M’Z; de hecho, la estrategia estética de ZHORHANN tiene bastantes aires de familia con la de M’Z. La propuesta de ZHORHANN se sitúa en un entusiasta eclecticismo de jazz-rock, prog-metal, jazz-metal y avant-prog, concretando una visión musical aguerrida y colorida con su buena dosis de desconcierto. “Ainsi Parlait Hominina” se traduce como “Así Hablaron Los Homininos”, un guiño al gran clásico filosófico de NIETZSCHE Así habló Zaratustra. De hecho, lo que reseñamos hoy es un disco conceptual en el que se plasma una narrativa crítica a los ideales abstractos de la Razón que terminan traduciéndose en leyes del mercado, individualismos descentrados y competiciones dogmáticas. Todos ellos, en palabras del propio Torres, “han sido capaces de contaminar todos los pensamientos hasta el punto de prohibir la crítica, negar la crueldad vital en favor de una benevolencia vacua, el marketing y la cerrazón mental”. El ideario de este disco es una defensa de la imaginación requerida para gozar de la vida desde sus más genuinas entrañas y cuestionar nuestro entorno consumista, pero el statu quo persiste en opacar todo este potencial espiritual para reducir todo pensamiento a una búsqueda de solitaria y fantaseada paz. La mezcla del material aquí contenido fue realizada por Hugo Lemercier en el estudio La Mercery de Mirepoix (departamento de Ariège, distrito de Pamiers). La portada es de la autoría de Stephanie Artaud. Veamos ahora los detalles estrictamente musicales de este disco.


Durando poco menos de 9 ½ minutos, ‘L’homme À La Tête De Gélule’ abre el disco siendo el tema más extenso del mismo. Desde las primeras instancias se crea una sólida y fluida ilación de motivos imperiosamente prog-metaleros y otros serenamente jazz-rockeros, lo cual traza la senda musical a través de la cual se va a desarrollar íntegramente el tema en cuestión. Este juego de contrastes hace sentir sus filudas vibraciones todo el tiempo, lo cual realza la esencia tormentosa de los pasajes pesados y el talante evocador de los más ligeros con iguales dosis de eficacia. Acto seguido, llega el turno de ‘Les Filleuls Ancestraux - Partie 1’, cuya estrategia sónica consiste en hacer travesuras con motivos y swings de estilo Dixieland, comenzando con un enclave acústico y, poco después, derivando hacia un excelso y electrizante zig-zag de jazz-rock y metal. Hay un perseverante espíritu lúdico que atraviesa a cada partícula sonora de las interacciones entre los músicos. Con el arribo de ‘Intro – (Si si...)’, el grupo se transporta hacia el territorio de FATES WARNING con amplios resabios del hard rock clásico (en una zona intermedia entre LED ZEPPELIN y URIAH HEEP). A partir de allí, la dupla de ‘Le Flamant Rose’ y ‘Les Filleuls Ancestraux - Partie 2’ exhibe más recursos de expresión diversos dentro del ideario grupal. El primero de estos temas mencionados desarrolla una estrategia de deconstrucción masiva y muscular de un motif que, a pesar de mostrar un núcleo prog-metalero bien definido, pronto es sometido a una cirugía dadaísta que lo arrastra hacia el terreno de MASSACRE y COMBAT ASTRONOMY. Aunque el nervio rockero se halla notoriamente desenfocado, su nueva situación le permite seguir mostrando su brío inherente de una manera distinta. El breve epílogo retorna las cosas a su lugar originario. El segundo tema, por su parte, consiste en un vitalista ejercicio de hibridación entre jazz-prog y prog-metal donde parecen confluir los universos de CANVAS SOLARIS y CAB, añadiéndose algunos elementos de los KING CRIMSON del nuevo milenio dentro del resultado final. Todo un cénit del álbum, sin duda, y tal vez más que eso, su clímax decisivo.
 
‘Egoduc’, en buena medida, sigue por el sendero caleidoscópico de la pieza precedente, aunque con algunos importantes elementos particulares que cabe resaltar: el empleo de modismos propios del rock industrial en algunos arreglos estratégicamente situados; el uso preferente de compases en medio tiempo que se sitúan a medio camino entre los paradigmas del stoner y del heavy metal, y; un esquema sonoro general mayoritariamente centrado en explorar el dinamismo más belicoso dentro del ideario multívoco del trío. También es justo resaltar el alucinante solo de bajo que emerge durante la sección pseudo-reggae. El penúltimo tema del álbum es una versión de una pieza original de M’Z que se titula ‘Sweet Acid’. Tratándose de una pieza centrada en un diagrama lírico muy bien perfilado, su grácil garra rockera opera como un recurso de gentil luminosidad dentro del álbum. Todo termina con ‘Dieu Sirote Le Sang’, tema que ocupa un generoso espacio de 8 ¼ minutos. Su propuesta consiste principalmente en desarrollar una ágil síntesis entre los espíritus predominantes de los temas #1, #3 y #5, siendo así que los contrastes entre las secciones más pesadas y las más ligeras no son tan drásticas como lo suelen ser en el tema de apertura. Se nota que la gente de ZHORHANN ha querido elevar la cuota de sofisticación estructural a la hora de darle este nuevo giro de tuerca a su habitual logística creativa. A poco de cruzar la frontera del tercer minuto, el grupo se pone a coquetear seriamente con el black metal, pero siempre proveyendo a su aventura de un toque progresivo. Ya en su último tercio, la pieza regresa a la senda conocida y se asegura de asentar un cierre fastuoso para sí misma y para el álbum; hay un factor humorístico en el juego de tentativas para los golpes finales de este tema en cuestión. Todo esto es lo que se nos ofreció en “Ainsi Parlait Hominina” desde los cuarteles de ZHORHANN: tenemos aquí una magistral obra de música progresiva experimental y ecléctica que se recomienda totalmente dentro de cualquier colección fonográfica dedicada al rock artístico.
 
 
Muestras de “Ainsi Parlait Hominina”.-
L’homme À La Tête De Gélule: https://matzizrecords.bandcamp.com/track/lhomme-la-t-te-de-g-lule

Sunday, October 01, 2023

La tercera serie de sueños jazz-rockeros de AURORA CLARA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy llega a nuestro blog esta reseña sobre el estupendo tercer disco del grupo español de jazz-rock fusión con matices progresivos AURORA CLARA, el cual fue publicado en los primeros días de agosto del presente año 2023 bajo el título de “Dreams”. El sello discográfico a cargo de esta publicación es Youkali Music. AURORA CLARA es un colectivo actualmente conformado por Raul Mannola [guitarras eléctrica, clásica y acústica], Juan Carlos Aracil [flauta], Denis Bilanin [piano y teclados], Nill Oliveira [bajo] y Marc Halbheer [batería]; hay un rumano, un suizo y un brasileño en esta alineación, la cual es menos de la mitad española. El propio Raúl Mannola cuenta con una trayectoria aparte como líder de varios ensambles. Para este disco, el grupo recibió colaboraciones ocasionales de parte de Iván Mellén (percusiones), Tino di Geraldo (tabla) y Kai Olander (saxo tenor). En “Transformation” (2019) y “Clear Dawn” (2022), los discos anteriores, este grupo fue instaurando un lenguaje musical que en “Dreams” se refuerza con un fulgor mágico y rotundo. Las composiciones de Mannola surgieron en buena parte durante una estancia de dos meses en Brasil a inicios del año 2022; allí conoció el arte urbano de graffiti de Boletabike, quien es el autor de la hermosa portada del álbum. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en él.   

Buen inicio de álbum con ‘Beyond The Tetrachords’, siendo así que esta pieza impone su presencia desde los iniciales fraseos de la guitarra eléctrica, las cuales invocan la presencia de compañía. Una vez en funciones el ensamble entero, se instaura una vivaz atmósfera fusionesca que se inserta en una cruza entre lo flamenco y lo arábigo, con algunos tintes añadidos de SHAKTI. El desarrollo temático es simplemente embrujador. Las ágiles alternancias entre guitarra y flauta, así como sus mutuos traslapamientos, ostentan una magia inapelable. Las cosas siguen siendo buenas con la secuencia de ‘Para Gato Y Carlos’ y ‘River Of January’. El primero de estos temas mencionados se enfila hacia la faceta más serena del grupo, siendo así que el suave motif central se explaya en vibraciones introvertidas. Los aportes del saxo añaden un color especial a la gama gestada por el bloque instrumental, mientras que el rol de la flauta se concentra en un cristalino lirismo que muy bien nos puede remitir al legado de los legendarios FOCUS. En cuanto a ‘River Of January’, se trata de un ejercicio de jovial fusión con raíces brasileñas, algo que nos puede hacer recordar a los RETURN TO FOREVER de los dos primeros discos, pero también al paradigma de Antônio Carlos Jobim. Apelando a una exuberancia que es, en muchos sentidos, semejante a la del tema de apertura, ‘River Of January’ exhibe una mayor dosis de frenesí en los pasajes más altivos del desarrollo de su groove central. El cuarto tema del disco se titula ‘Dezoito De Setembro’ mantiene la calidez de la pieza anterior, pero con un candor más grácil, coqueteando sutilmente con lo etéreo sin perder la espiritualidad extrovertida. Siendo así que la flauta es el primer instrumento en lucirse en el centro protagónico del ensamble, parece que este movimiento inicial ha de marcar la estrategia general para el armazón integral de este cuarto tema del álbum. También hay que destacar el hermoso solo de piano eléctrico que emerge en algún momento para aumentar el aura señorial del tema. 

‘Deep ’n Blue’ es básicamente una exploración de la dimensión más intimista de AURORA CLARA, un ejercicio de contemplaciones compartidas que parece exorcizar los legados de esos dúos que hizo el gran COLTRANE con MONK y con ELLINGTON. Claro está, la logística grupal se acerca sonoramente más al patrón de unos WEATHER REPORT. Tras un tema tan crepuscular llega el turno de otro momento de júbilo musical, y éste es provisto prestamente por ‘I Remember Shakti’. Tal como lo señala el título, el esquema de trabajo se conecta con el paradigma de SHAKTI mientras proyecta un aura celebratoria, pero también hay aproximaciones a RETURN TO FOREVER. Es increíble el virtuosismo exhibido por la guitarra acústica en el que muy bien puede ser su mejor solo dentro del disco. También hay que señalar la quirúrgica precisión que emana de las percusiones indias a la hora de completar el groove iniciado por la batería... Y no puede faltar un solo de tabla. Portando el cabal título de ‘Epilog’, el breve séptimo tema del repertorio (ocupa un espacio de 2 minutos y pico) es el que le pone el broche final, y lo hace con un talante pastoral. Las meditabundas escalas de la guitarra clásica reciben las complementaciones idóneas de parte de una evocadora flauta. Una maravilla de disco es “Dreams” y es una maravilla que sigan existiendo bandas como AURORA CLARA, así de dispuestas a apostar genuinamente por los ideales de exquisito refinamiento y creativo eclecticismo dentro de la música popular. Este álbum es totalmente recomendable en cualquier colección de música jazz-progresiva y de jazz-fusion contemporáneo. 


Muestras de “Dreams”.-
Beyond The Tetrachords: https://www.youtube.com/watch?v=rtc2Mz2o2bg
River Of January: https://www.youtube.com/watch?v=B0f9HuWhmss
I Remember Shakti: https://www.youtube.com/watch?v=_2AO7FkfB3E

Thursday, September 28, 2023

Tercera fantasía progresiva de los estadounidense THIRTEEN OF EVERYTHING



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tenemos buenas nuevas desde la escena progresiva estadounidense: se trata del nuevo trabajo fonográfico de THIRTEEN OF EVERYTHING, el cual se titula “Time And Other Delusions” y fue publicado el pasado 17 de marzo. Ahora que han pasado varios meses, podemos ya asegurar que se trata de una de las obras progresivas estadounidenses más notables de este año 2023. En el disco que ahora reseñamos, el grupo conformado por Brett Cosby [guitarras], Mick Peters [Chapman Stick, bajos, pedales bajos y voz], Ted Thomas [batería, percusión y voz] y Bob Villwock [teclados] conto con la colaboración del teclista Thad Miller para un tema (el segundo, para ser más específicos). “Time And Other Delusions” sucede a “Our Own Sad Fate”, que data de junio del 2019 y que fue el trabajo por el que la gente de THIRTEEN OF EVERYTHING empezó a obtener algo de reconocimiento significativo en los blogs de apreciación y difusión del género progresivo. Pues bien, este nuevo disco sigue por esa senda de sinfonismo entrecruzado con lo retro y lo neo con un ingenio solvente para crear melodías y grooves atractivos; también se nota que el colectivo de Austin (Texas) se siente plenamente confiado en acometer composiciones de largo aliento y seguir ampliando la presencia de pasajes fastuosos dentro de los esquemas sónicos diseñados para cada ítem de este nuevo repertorio. El arte gráfica es de Fumihito Sugawara. Bueno, veamos ahora los detalles de este disco. 


El primer tema se llama ‘Timeline’ y cumple cabalmente con la misión de instaurar varios trazos de la que habra de ser la atmósfera general del disco: hay claros delineamientos melódicos en los motivos, un enfoque sumamente estilizado en las interacciones instrumentales y oportunas dosis de vigor rockero en los momentos más dramáticos. La ingeniería multitemática de esta canción inaugural comienza con una cierta ceremoniosidad hasta que, a mitad de camino, asume una  musculatura que va escalando sostenidamente desde los sobrio hasta lo explícito, algo que impulsa un interludio electrizante antes de que se vuelva al espíritu expresivo inicial para las últimas instancias. Los ornamentos fastuosos de la coda son muestra de que el interludio causó un efecto importante en lo que restaba de la canción. Lo que suena aquí específicamente es como una cruza entre los KANSAS de la etapa 1976-77 y los GENESIS de la etapa 1976-78, añadiéndose algunas confluencias con SPOCK’S BEARD y APOGEE; esta descripción también sirve para la siguiente canción, ‘Alternate Life’, la misma que dura casi 12 minutos. La secuencia del solemne prólogo de piano, el suntuoso intermedio grupal y la primera sección cantada sobre una lenta base de armonías de guitarra está inundada por una grandilocuencia magnética. Los momentos en los que el swing se intensifica trazan una mayor agilidad para el lirismo reinante. Cabe destacar la extensa intersección instrumental donde se alternan pasajes etéreos con otros signados por un dinamismo sofisticado, asentando una vivacidad muy versátil. Han sido dos temas que lograron imponer un atisbo poderoso de lo que habrá de ser la visión completa de este disco. ‘Where The Time Comes’ es un instrumental que establece ciertos parentescos con la banda compatriota ADVENT y los veteranos suecos THE FLOWER KINGS, lo cual significa que el grupo se dispone a elaborar sólidos recursos de realce preciosista al combinar preciosismo sinfónico y cadencias jazz-rockeras. A contrapelo del fulgor un tanto rimbombante del tema precedente, ‘The Penultimate Flight Of Armando The Pigeon’ instaura una gentil placidez. Se trata de una semi-balada progresiva situada a medio camino entre los paradigmas de CAMEL y THE ALAN PARSONS PROJECT con algunos factores a lo KANSAS que ponen grosor a las intervenciones del órgano y los sosegados riffs de guitarra. Una mención especial va para el último solo de guitarra, que es muy hermoso y envolvente, logrando complementar los esbozos armónicos gestados por los teclados.

‘The King Of Istanbul’ regresa a los rumbos de las dos primeras canciones del álbum, enfatizando la fastuosidad de la segunda porque tiene bastante espacio para ello: 10 ½ minutos. En lo particular, se nota aquí un énfasis más recurrente en las vibraciones extrovertidas del esquema de trabajo, lo cual conlleva acercamientos al estándar Yessiano en cuanto a la espiritualidad musical (aunque todavía con varios modismos Genesianos en lo que respecta a los aportes de la guitarra y de los teclados). Nos parece, a fin de cuentas, el cénit decisivo del repertorio. ‘Warmth And Darkness’ es una balada que ostenta un espíritu introspectivo al modo de los MARILLION de la etapa 1985-89. Las flotantes capas de teclados determinan el cauce general del desarrollo melódico, mientras que el electrizante solo de guitarra final ayuda a darle un matiz épico al clímax conclusivo. El disco se cierra con su pieza más extensa: se titula ‘Count All The Days’ y dura poco más de 16 ½ minutos. Situada al final del álbum y con una expansión tan maratónica, claramente esta pieza está diseñada para establecer la explosión de luz musical definitiva con un talante rotundo. En un inicio predomina el nervio rockero enfilado sobre una arquitectura razonablemente, pero más adelante, se prioriza el desarrollo de secciones parsimoniosas que entran a tallar con la función de instaurar un masivo señorío contemplativo. Apoderándose de áreas mayoritarias de los recovecos por los que se conduce el desarrollo multitemático, sus atmósferas delinean la ambiciosa estructura de la canción. Algunos breves interludios enérgicos ornamentan el asunto convenientemente. De paso, cabe señalar que, en este tema, las bases y  solos de sintetizador resultan más relevantes para el empuje del bloque grupal que en cualquier otro de este repertorio. Fueron 68 minutos y pico de muy agradables sensaciones progresivas los que nos brindó el personal de THIRTEEN OF EVERYTHING con este muy bonito disco que es “Time And Other Delusions”. Ésta, su tercera fantasía musical, es una prueba contundente de lo mucho que todavía tiene que ofrecer la escena estadounidense para el ideal progresivo a nivel mundial. Totalmente recomendable. 


Muestras de “Time And Other Delusions”.-

Monday, September 25, 2023

La tercera quimera prog-psicodélica de los peruanos CHOLO VISCERAL

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la alegría del tercer disco (por fin el tercero) del ensamble peruano CHOLO VISCERAL, el cual consta actualmente de Arturo Quispe Velarde [batería y sintetizadores], Sandro Zelaya [guitarras], Manuel Villavicencio Sánchez [bajo] y Mauricio Medina Martínez [guitarras]. El disco se titula “Quimera Huaycotrópica” y ya estaba disponible en las redes desde inicios del pasado mes de julio, pero recién a inicios del próximo mes de octubre tendrá sus respectivas ediciones en CD, vinilo y casete por vía del sello Necio Records. Dentro de la logística sonora utilizada para este disco, la gente de CHOLO VISCERAL recibió las colaboraciones de Santiago Corvalán y Rafael Carranza Inga en la organización de las sesiones de grabación para “Quimera Huaycotrópica”, las cuales tuvieron lugar en los Mixuo Studios, en varios momentos de los años 2022 y 2023. Los productores del disco que ahora reseñamos del mismo son Quispe y Villavicencio, cuya fraternidad de larga data es la base estable de la existencia del grupo. El antes mencionado Carranza se hizo cargo de la mezcla, mientras que la masterización estuvo en manos de Óscar Santisteban. La portada es de la autoría de Rodrigo Mori Franco. Se agradece mucho el que por fin exista “Quimera Huaycotrópica”, un disco que personifica en muchos sentidos una evolución estilística para CHOLO VISCERAL: se trata del primer álbum de estudio sin instrumentos de viento o teclados como parte de la logística instrumental central y marca un viraje hacia exploraciones más pesadas y aguerridas que en cualquiera de sus excelentes discos precedentes (de los años 2013 y 2016, respectivamente). Bien es verdad que el grupo no estuvo precisamente inactivo en estos últimos 7 años, pues ha publicado trabajos en vivo y en un formato más reducido de EP (“Sutilezas” data de mayo de 2019) y single (‘Elemento’ en 2020, una composición de Quispe bien metida en la línea del krautrock), pero es verdad que su presencia estuvo más dispersa. Suponemos que este nuevo periodo de focalización creativa debe mucho al ingreso de los nuevos integrantes Medina y Zelaya. Como ya se notará, se trata del primer disco de CHOLO VISCERAL sin un integrante a cargo de los vientos o los teclados en exclusiva (había un saxofonista en los dos primeros discos, había una sintetista experta en el Theremin en el segundo, incluso hubo un flautista y un teclista por una temporada): esto conlleva una situación en la que el grupo explora su faceta muscular con más ahínco que nunca. Bueno, veamos los detalles de este disco en cuestión.  
 

‘Daga De 7 Filos’ ocupa los primeros 7 ¾ minutos del álbum. Tras unos traqueteos primarios, el grupo arma un primer groove reconocible a través de un esquema sonoro contundentemente pesado y relativamente ágil, bien metido en una cruza entre BLACK SABBATH y CAUSA SUI. Todo va avanzando sostenidamente en un crescendo de explosiva energía rockera. En una siguiente instancia, la pieza vira hacia una sofisticada ingeniería progresiva cuyo aguerrido filo se mueve muy fluidamente sobre el tempo inusual. La última sección se inicia con un ejercicio de stoner absorto en un dinamismo controlado, lo cual abre campo a un interesante diálogo entre las dos guitarras. En el epílogo, se abre un ecléctico viaje de diversos swings que le dan una majestuosidad peculiarmente cortante al cierre multitemático. ‘Algo Anda Mal…’ es el tema que sigue a continuación, centrándose en la combinación de fuerza visceral y sofisticación rítmica, permitiendo al grupo situarse en estrecha hermandad con bandas como MOTORPSYCHO, AUTOMATISM, CUZO y ELECTRIC ORANGE. A medida que se va desarrollando la ingeniería musical diseñada para el momento, el fuego se hace más incandescente, pero sin perder un mínimo ápice del enclave estructural inherente a la pieza. Definitivamente, en su último tercio, ‘Algo Anda Mal…’ gesta un emplazamiento muy poderoso. Todo va de bien a mejor hasta el momento final. ‘Pucusana 420’ comienza con modismos menos frenéticos que los de los temas precedentes, prefiriendo dar prioridad al lirismo de las líneas y riffs de las dos guitarras mientras la dupla rítmica brinda una firme arquitectura a lo que se está haciendo a lo largo del camino. El pasaje intermedio tiene ribetes evocativos en medio de la expresividad contenida que signa a esta pieza; éstos son brevemente interrumpidos por la irrupción de un breve puente exaltado, y una vez que se regresa a la sección anterior, se siembra el terreno para la emergencia de un fiero epílogo. ‘Eros II’* sigue adelante con el lirismo que fue tan relevante en el tercer tema e incluso ahonda más en él, obligando al uso de algunas vibraciones jazz-rockeras dentro del encuadre rítmico armado por Villavicencio y Quispe. Parece ser que la tibia luz del atardecer viene a calmar un poco las cosas tras las variadas manifestaciones de brío rockero que, en mayor o menor medida, marcaron a los tres primeros temas del repertorio.

Lo que tenemos en ‘Génesis’ es una pieza organizada en dos secciones. La primera de ellas recibe abundantes ecos del tema anterior y le añade una frescura renovadora mientras la dupla rítmica elabora un swing un poco más sofisticado. Los fraseos de las primeras guitarras que se turnan asientan firmemente unas líneas evocadoras y llamativas, siendo así que cuando el tema se acerca a su ecuador, ellas se tornan un poco más enérgicas. La segunda sección se adentra clara y decididamente en la fiereza espasmódica que signó al tema de apertura, aunque esta vez se nota que hay un manejo un poco más estilizado de la vivacidad rockera. La coda consiste en una grisácea atmósfera sintetizada que nos remite al viejo paradigma del krautrock cibernético. El final del repertorio llega de la mano de ‘Furiosa’, cuyo inicio se conecta con el último instante de ‘Génesis’. Se trata de una pieza bastante marchosa que, a través de diversos ambientes sucesivos que se asientan sobre diferentes niveles de intensidad rockera, exhibe una arquitectura bastante sólida: es prácticamente como la exposición de una síntesis de los aspectos más extrovertidos del disco. A poco de llegar a la frontera del cuarto minuto, surgen unos recovecos heavy-progresivos que aportan un fulgor muy especial antes del frenesí final. La artificiosa opacidad que marca a los últimos segundos funciona muy bien como un recurso ingeniosamente desconcertante. Bueno, he aquí todo lo que se nos ha brindado con “Quimera Huaycotrópica”, el nuevo disco de CHOLO VISCERAL que los vuelve a situar en la vitrina de la genuina vigencia dentro de la vanguardia rockera peruana. Desde la perspectiva de la producción progresiva internacional para el presente año 2023, la existencia de este disco (a ser presentado oficialmente en un concierto limeño programado para inicios del próximo mes de octubre) es una muy grata noticia. Totalmente recomendable para los amantes de cualquier modalidad de rock artístico que apueste por la mezcla de vitalidad y sofisticación.
 
 
Muestras de “Quimera Huaycotr​ó​pica”.-
Daga De 7 Filos: https://cholovisceral.bandcamp.com/track/daga-de-7-filos
Algo Anda Mal…: https://cholovisceral.bandcamp.com/track/algo-anda-mal
Génesis:  https://cholovisceral.bandcamp.com/track/g-nesis


* Había un tema titulado ‘Eros Vaporwave’ en el EP “Sutilezas”.

Friday, September 22, 2023

Progresiones hipnagógicas de PIXIE NINJA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar el nuevo trabajo del ensamble escandinavo PIXIE NINJA. Este trío noruego-sueco conformado por Jostein Haugen [guitarra, bajo y teclados], Marius [guitarra, bajo y teclados] y Mattias Olsson [batería, percusión, glockenspiel y programaciones] hace un fuerte acto de presencia en la producción fonográfica del presente año 2023 con “Hypnagogia”, disco publicado el pasado 8 de setiembre por el sello noruego Apollon Records en formato de CD y de vinilo (color mármol o translúcido). La logística sonora exhibida aquí se incrementa con las ocasionales colaboraciones de Jørgen Munkeby a los instrumentos de viento eléctrico y el canto. Todo el material contenido en “Hypnagogia” fue compuesto íntegramente por el trío, siendo grabado en los estudios Nobø Studios, ubicados en la localidad noruega de Rognan. Algunas sesiones adicionales tuvieron lugar en el Suecia, más específicamente, el estudio Roth Händle V, ubicado en la localidad de Sollentuna. Todo esto fue realizado entre abril de 2021 y julio de 2022. El proceso de mezcla estuvo a cargo de Mattias Olsson y Stefan Fandén, mientras que la ulterior labor de masterización corrió a cargo de Thomas Plec Johansson. Se nota que Olsson siempre (o casi siempre) tiene interés en ser algo más que un instrumentista en cualquier grupo o proyecto del que forma parte. Siendo el tercer disco de PIXIE NINJA, es el primero donde el grupo funciona exclusivamente con su trío originario, pues en los dos anteriores operaba como cuarteto con la presencia de un teclista (Johan Hals Jørgensen en “Hypnagogia”, Fredrik Kingwall en “Colours Out Of Space”). A despecho de esta ligera reducción de personal, el grupo se da maña para crear su esquema sonoro más majestuoso hasta la fecha. Repasemos ahora el repertorio de este nuevo disco. 

    

Da el puntapié inicial ‘Thanatosis’, tema que dura cerca de 8 minutos y cuyo enfoque central es el de exhibir climas y atmósferas futuristas con fuertes enclaves electrónicos a lo largo de una progresivamente hilada diversidad de grooves. Hallamos pasajes ágiles y otros más etéreos, además de excelente aportes de saxofón que imponen su presencia a poco de iniciada la pieza en cuestión. En todo caso, hay una especie de combinación de lo enérgico con lo grisáceo que impera en los esquemas temáticos que se van sucediendo con un comedido esplendor y una convincente densidad. El segundo tema, titulado ‘Silver Paper Unicorns’, se encarga de encauzar los tintes cinematográficos del esquema instrumental de la banda que se ya se habían hecho presentes en la pieza de apertura, esta vez con una aureola más grave y un señorío más absorbente. El camino hacia el climático epílogo exhibe un fulgor peculiar que es fruto de una cruza entre NECROMONKEY y los TANGERINE DREAM de fines de los 70. La dupla de ‘Pandæmonium’ y ‘Danse Macabre’ se hace cargo de expandir la gama sonora del ensamble con ingenio controladamente liberal. El primero de estos temas mencionados se orienta frontalmente hacia lo cósmico de una manera que nos remite a los legados de JEAN-MICHEL JARRE y VANGELIS, estando dicho núcleo cósmico sostenido por vibraciones rítmicas cibernéticas que se instalan dentro de la electrónica contemporánea. En cuanto a ‘Danse Macabre’, se trata de una exhibición de space-rock melódico con una envolvente expansión progresiva, la misma que se encarga de insertar masivas dosis de misteriosa ceremoniosidad en la segunda mitad del desarrollo temático. Al modo de una hibridación entre los PORCUPINE TREE del nuevo milenio, DAAL y WHITE WILLOW, esta pieza destila un estilizado vigor rockero, pomposidad sinfónica y agitación oscurantista: este último factor es el más llamativo de todos, lo cual da un encanto muy particular a este tema, uno de los más notables del disco según nuestra opinión. ‘Ora Antarctica’ da un viraje hacia lo etéreo y lo envolvente dentro de las pautas estilísticas de PIXIE NINJA, o sea, aspectos estandarizados de la tradición electrónica a través de un filtro de tenor ambient progresivo.
 
Las dos últimas piezas del repertorio son ‘Alpha Waves’ y ‘Oneironaut’, siendo esta última la más extensa del mismo con su espacio de poco más de 9 minutos. 
‘Alpha Waves’ se encarga de expandir las atmósferas futuristas desarrolladas en los dos primeros temas del álbum y los traslada hacia una atmósfera llamativa donde los aspectos más señoriales se expresan con un brío renovador. Básicamente, aquí se da la perfecta síntesis entre la suntuosidad del tema #1 y la mágica gracilidad del tema #2, añadiéndose tesituras del STEVE HILLAGE de la etapa 1977-78. Un grandilocuente y decisivo clímax del disco. ‘Oneironaut’ se caracteriza por establecer una vía de nueva exploración en el lenguaje del space-rock con fuerte (que no exclusiva) presencia electrónica. El motif central se instala y expande sobre un esquema rítmico ágil que nos recuerda bastante a los patrones de QUANTUM FANTAY y los OZRIC TENTACLES. Eso sí, poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, el ingreso de la batería con miras a reforzar el esquema rítmico también aumenta la musculatura de la pieza, haciendo que los sintetizadores incrementen sus capas. Con esto, la gran ingeniería sintetizada adquiere un nervio envigorizado, casi como adquiriendo vida propia para empoderarse proactivamente de su lugar en el microcosmos ideado para esta última pieza del álbum. Los ecos de las últimas secuencias armónicas de los sintetizadores le dan un efectivo matiz flotante a este conclusivo efluvio de energía expresiva. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Hypnagogia” desde los cuarteles de PIXIE NINJA, un catálogo de inspiradas progresiones musicales que se insertan firmemente dentro de estrategias sónicas contemporáneas. Si la alucinación hipnagógica es una distorsionada experiencia auditiva, visual o táctil que se produce poco antes del inicio del sueño, este disco hipnagógico es algo muy concreto dentro de la más tangible de las experiencias melómanas. Recomendable al 300% (un 100% por cada integrante). 

Wednesday, September 20, 2023

AKKU QUINTET y su nueva instalación de arquitectura progresiva


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión echamos un vistazo a la escena progresiva suiza y nos topamos con algo muy interesante: el nuevo lanzamiento fonográfico de AKKU QUINTET, ensamble liderado por el baterista Manuel Pasquinelli (también integrante de SONAR). La alineación pentagonal de AKKU QUINTET se completa con Maja Nydegger [piano y sintetizadores], Michael Gilsenan [saxofones y efectos], Markus Ischer [guitarra] y Andi Schnellmann [bajo]. El disco nuevo al cual nos referimos se titula “Kinema” y fue publicado el 15 de setiembre pasado, hace muy pocos días: la publicación se dio tanto en CD como en vinilo, de manera independiente. El material contenido en “Kinema” fue íntegramente compuesto por Pasquinelli. Las sesiones de grabación tuvieron lugar entre los días 17 y 19 de enero de 2021 en los Mazzive Sound Studios, en Bellmund. La ingeniería de sonido y la mezcla estuvieron a cargo de Chris Diggelmann, mientras que Serge Christen fue quien realizó la ulterior labor de masterización. El arte gráfica es de Sandro Galli. Bueno, vayamos ya a los detalles del repertorio de “Kinema”.
 

‘Zephyr’ abre el disco y es el tema más extenso del mismo con su espacio de alrededor de 13 ½ minutos. Su sección prologar se basa en la interacción entre sobrias líneas de piano y suaves intervenciones de la batería, siendo así que estas últimas instauran un groove cálido para el ensamble entero a lo largo del desarrollo temático central. Lo que impera es la candidez en medio de las vibraciones geométricas con las cuales se hila la maraña colectiva; con ulteriores ornamentos del saxo y la guitarra se va añadiendo matices al centro temático. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, la atmósfera se torna mucho más etérea, rayando con lo crepuscular: el saxo ocupa ahora el centro protagónico mientras las bases de piano apelan al legado de PHILIP GLASS. Tras este interludio, regresa el esplendor anterior con un fulgor más contundente, el mismo que aterriza en un atardecer introspectivo. Aquí operó una vitalidad evidente pero inteligentemente dosificada; este inspirado ejercicio de confluencias entre el nu-jazz, el math-rock y la psicodelia progresiva de talante ambient exhibe confluencias con el paradigma de BURNT BELIEF. Luego sigue el tema homónimo, el cual cumple muy bien con su misión de expandir la ingeniería sónica del grupo. Efectivamente, ‘Kinema’ apela a tonalidades un poco más misteriosas, incluyendo algunos tintes del Canterbury más intimista (los SOFT MACHINE de la fase 1976-80), sin que falten esos juegos de síncopas meticulosamente orquestados que también son tan propios de la esencia estética de SONAR. En este caso particular, es de resaltar el extraño magnetismo que ejerce la complicidad entre guitarra y saxo a la hora de poner al frente sus sutilmente punzantes intervenciones armónicas. Específicamente, algunos pasajes de guitarra ostentan una densidad surrealista, lo cual obliga a la dupla rítmica a incrementar sigilosamente su poderío sin romper con el cristalino equilibrio de esta atmósfera seductoramente grisácea. 
 

Tras haber apreciado dos cénit musicales tremendos, lo que queda del disco está dominado por ‘Ink’, concepto compartimentado en tres piezas individuales que duran 1’39”, 7’21” y 4’52”, respectivamente. ‘Ink Part 1/3’ es un minúsculo ensueño enigmático que se deja envolver por una delicadeza nocturna. A partir de ahí, ‘Ink Part 2/3’ emerge con la misión de articular una externalización grácil de la faceta más colorida de la banda, siendo así que se nota una mayor asertividad de parte de los instrumentos actuantes (dentro de los bien definidos parámetros del ensamble). Se advierte la presencia de algunos modismos Crimsonianos a través del filtro de los STICK MEN en aquellos pasajes estratégicos en los que el grupo decide explayarse en su potencial musculatura. La sofisticación estructural se incrementa en su último tercio, lo cual va a la par con la intensificación del factor jazz-rockero. ‘Ink Part 3/3’ finiquita el concepto tripartito con una continuación del ambiente sofisticado con el que terminó la parte precedente, haciendo que las nuevas intervenciones de la guitarra, el sintetizador y el saxo elaboren unas orquestaciones bizarramente densas. Mientras tanto, la dupla rítmica gesta briosos recursos en un swing diseñado para sustentar un brumoso clímax. El final del repertorio llega de la mano del relativamente breve tema ‘Morph’ (dura 2 ½ minutos), el cual, tras un breve preludio aleatorio, se centra en un abordaje delicado de complejas síncopas a fin de resaltar las amables líneas rectoras en manos de la confraternización de guitarra y saxofón. Todavía queda un bonus track que es una versión acortada de ‘Kinema’ donde se pone énfasis en el cuerpo central a fin de destacar sus momentos más enérgicamente llamativos. Todo esto fue “Kinema”, la nueva instalación de arquitectura progresiva concebida por el ensamble suizo AKKU QUINTET, un disco bastante vibrante que exhibe con indudable claridad el gran nivel de creatividad avant-progresiva que mantiene este ensamble suizo para beneplácito del ideal del rock artístico en nuestro tiempos. Totalmente recomendable.
 
 
Muestras de “Kinema”.-
Zephyr: https://akkuquintet.bandcamp.com/track/zephyr
Kinema: https://akkuquintet.bandcamp.com/track/kinema

Monday, September 18, 2023

El poderoso aguacero progresivamente psicodélico del trío noruego KANAAN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos el más reciente trabajo del trío jazz-psicodélico-progresivo noruego KANAAN, el cual está integrado por Ask Vatn Strøm [guitarras eléctrica y acústica], Ingvald André Vassbø [batería y percusiones] y Eskild Myrvoll [bajo, guitarra, sintetizadores, armonio y efectos de sonido]. El disco en cuestión se titula “Downpour” y fue publicado el 5 de mayo pasado por el sello Jansen Records, tanto en CD como en vinilo rojo (edición ya agotada). Para uno de los temas de este disco, el trío contó con la ilustre colaboración de la magistral Hedvig Mollestad, toda una institución viviente del jazz-rock escandinavo contemporáneo. Prácticamente, todo lo que suena en este disco fue grabado en el estudio Athletic Sound, salvo el cuarto tema y las partes de teclado, que se registraron en los RCS Studios. El posterior proceso de mezcla para “Downpour” tuvo lugar en Studio Paradiso, mientras que la masterización estuvo en manos de Christian Obermayer. La imagen y el diseño del arte gráfica estuvieron a cargo de Robin Gnista. Se trata del quinto trabajo de estudio de esta banda fundada en Oslo en el año 2018 con la misión de realizar una propuesta psicodélica progresivamente ecléctica donde se incorporan elementos del jazz-rock, el krautrock guitarra-céntrico y el post-rock. Veamos los detalles del disco que ahora reseñamos.

 
El repertorio comienza con ‘Black Time Fuzz’, estando su prólogo marcado por las vibraciones punzantes de un bajo masivamente distorsionado, el cual, a su vez, marca el groove central que habrá de reforzarse cuando el ensamble íntegro entre en acción para instaurar el cuerpo central. Así las cosas, el esquema sonoro resultante se mueve cómodamente a través de una cruza de psicodelia pesada y jazz-rock con evidentes toques añadidos de stoner. El trío está, definitivamente, bien enfocado en sus conexiones estilísticas con AUTOMATISM y CAUSA SUI. Acto seguido viene un cénit del disco, ‘Amazon’, donde participa como invitada la antes mencionada Hedvig Mollestad. El groove es ahora un poco más mesurado, aunque mantiene una leal dosis de garra a la hora de asentar el motif central. Con unos aires retro que nos remiten a HAWKWIND y LED ZEPPELIN en simultáneo mientras refuerza sus confluencias jazz-progresivas con RED KITE, el ensamble ahora cuatripartito despliega una majestuosa musculatura donde los recursos paradigmáticos del hard rock clásico y el space-rock (en su faceta más belicosa) se fusionan en una única fuerza expresiva. Algunos fraseos de la guitarra y el swing general de la batería se encargan de preservar el ideario jazz-rockero en medio de este aguerrido incendio sónico. Cuando llega el turno de ‘Downpour’, la banda decide enfilarse por su faceta más sofisticada. En efecto, la pieza homónima comienza con una fehaciente exploración en grooves y ambientes enraizados en el estándar avant-jazzero para gestar un razonablemente ejercicio de lirismo progresivo donde opera una luminosidad que algo tiene de envolvente, pero que, sobre todo, se manifiesta como portadora de un talante contemplativo. El vigor de la batería sigue como siempre, pero ostenta una soltura nueva, la misma que le permite reactivar su musculatura esencial cuando los guitarreos se tornan más incendiarios y signan el viraje hacia un paraje tormentoso. El motif central regresa para el epílogo con un vigor renovado. Otro momento culminante del disco. ‘Psunspot’, una miniatura de un minuto y pico, se explaya en climas cósmicos. Emerge ‘Orbit’ con la misión de crear un jam enérgico mas no demasiado trepidante, dividiéndolo en dos momentos: uno que establece un perfil bien definido para el vigor rockero en curso, otro posterior donde las cosas se ponen más incendiarias, casi como regresando al esquema de trabajo del tema #2. 
 
El final del disco llega con la ilación de las dos partes de ‘Solaris’: ‘Solaris Pt. 1’ dura 7 ¾ minutos y ‘Solaris Pt. 2’ dura poco más de 7 ½ minutos. La Primera Parte de ‘Solaris’ se inicia con una atmósfera sigilosa que se centra en un filtro post-rockero de la dimensión más etérea del space-rock paradigmático (con matices añadidos de jazz-rock), lo cual sirve para que el trío, una vez pasada la frontera del tercer minuto y medio, se sienta seguro en su concreción inicial del motif con el que impulsará el inminente jam. Para los dos últimos minutos y medio, la vitalidad esencial del trío emergerá como un electrizante amanecer donde la luz campeona todavía carga con algunos remezones crepusculares mientras va activando su creciente musculatura. La Segunda Parte de ‘Solaris’ establece un dinamismo muy semejante al de la Primera, pero esta vez se agudiza el nervio rockero merced a los traqueteos oscuros e infernales que emanan del groove constreñido armado por la batería. Así las cosas, los riffs de guitarra se tornan más ceremoniosos mientras que los solos gozan de la oportunidad de gestar una refrescante exuberancia. El trío está totalmente dispuesto a finalizar el repertorio del disco con un brío tan impactante como inquietante, una furia señorial que se reviste de ácida aspereza. Se trata, ni más ni menos, de stoner embarnizado con psicodelia progresiva. Todo esto fue lo que se nos ofreció con “Downpour” desde los cuarteles de KANAAN, un poderoso aguacero de música progresivamente psicodélica que les permite mantenerse en un sitial privilegiado dentro de la avanzada rockera noruega del momento.

Sunday, September 17, 2023

Primer volumen de la nueva visión paradisíaca de los japoneses MONO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Llega un poco tarde esta reseña, pero llega: se trata de la más reciente obra fonográfica de MONO, veterana banda japonesa dedicada a cultivar un rock experimental ecléctico donde se concreta una cruza entre post-rock, psicodelia y ambient bajo un encuadre progresivo. No se trata de un disco de larga duración, sino de un EP: se titula “Heaven Vol. 1” y es una primera entrega de un proyecto conceptual que todavía habrá de completarse con próximas entregas. El concepto es la celebración de la luz de la existencia, una luz libre de tristeza y ansiedad que ilumina nuestras conexiones con otras personas: es toda una novedad que la gente de MONO proponga una idea así de frontalmente optimista como inspiración para nueva música, pero es realmente indicativo de algo constructivo para su energía creativa. El cuarteto actualmente conformado por los guitarristas Takaakira Taka Goto y Yoda, la bajista-pianista Tamaki y el baterista Dahm sigue adelante con la logística sonora inaugurada en su álbum “Pilgrimage Of The Sun” (2021), incorporando sintetizadores dentro de su esquema de trabajo. Goto es el autor de todo el material contenido en “Heaven Vol. 1” y tanto él como Jeremy DeVine se encargaron de la producción de este álbum que fue publicado en vinilo azul digital el mismo Día de Navidad del pasado año 2022. La edición original es independiente, pero Pelagic Records se encarga de su distribución europea. Las sesiones de grabación tuvieron lugar en el Studio Forty-4 salvo en el caso de las partes de batería, las cuales se registraron en el Golden Hive Studio. Jeremy DeVine y Rafael Anton Irisarri realizaron la mezcla mientras que la masterización estuvo en manos de este último, todo ello en el Black Knoll Studio en octubre de 2022. La hermosa portada del disco que hoy presentamos procede del cuadro Snow Ghost de Eliana Reiman-DeVine, mientras que Jeremy DeVine, una vez más, hizo el diseño gráfico. Repasemos ahora los detalles del repertorio de este EP.  


Siendo el tema más largo del repertorio con sus 10 minutos y pico de duración, ‘Lucia’ inicia las cosas con una gentil placidez que no está exenta de garra expresiva, eso sí, una garra muy meticulosamente calculada. Tras un breve preludio flotante trazado por un suave bucle sintetizado, el cuarteto entra en acción con un medio tiempo prolijamente adornado por el baterista mientras el jam va avanzando. Sobre las capas formadas por las armonías minimalistas del sintetizador y los nebulosos rasgueos de una guitarra, la otra guitarra se multiplica en la doble misión de dibujar la base melódica y crear ulteriores ornamentos para la misma. A mitad de camino, el groove recibe un impacto de creciente intensidad psicodélica merced a los contundentes ornamentos que impone la batería, haciendo que el bloque sonoro geste un rotundo crescendo con total comodidad. El pasaje epilogar se empapa de una ceremoniosidad bastante útil a la hora de brindar una dosis extra de fulgor al jam renovado. Una gran pieza, sin duda. 
‘Smile’ sigue a continuación para expresar, en un espacio menor de 4 minutos, una atmósfera introspectiva y contemplativa arropada por un lirismo sereno. Un ejercicio de post-rock insuflado con delicadas sutilezas a lo nu-jazz. Tratándose de una pieza tan bella, resulta muy llamativa de por sí, y es una pena que no dure más, pero es que llega el turno de ‘Silent Embrace’ para que cierre el EP. Este tercer tema comienza con un evocador motif de piano, el mismo que no tarda en recibir el apoyo de la batería que aporta un swing tremendamente arquitectónico; así las cosas, el ensamble está preparado para completar el envolvente paisaje musical con otra gama extra además de los colores iniciados por el piano. Todo es muy atmosférico y todo se vuelve más ensoñador cuando irrumpen unas tenues capas orquestales, y también cuando algunas notas flotan fugazmente mientras se acaban las últimas del piano.  

Todo esto es lo que hay en “Heaven Vol. 1” de MONO y está bastante bien, dejándonos con ganas de más en los próximos lanzamientos fonográficos conectados con este concepto. Este grupo sabe conservase lozano y vibrante en el tiempo presente tras muchos años de trayectoria. Estemos pendientes de los próximos episodios de este paradisíaco proyecto musical. 


Muestra de “Heaven Vol. 1”.-