Wednesday, October 05, 2011

GRAILS y la continua profundidad sonora del nuevo post-rock














HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión traemos a colación a la banda estadounidense GRAILS y su nuevo disco “Deep Politics”, el cual ofrece la propuesta más original dentro de la experimentación post-rockera que se ha venido desarrollando en el mundo durante el transcurso del nuevo milenio. Formado a fines de los 90s, este ensamble instrumental estadounidense GRAILS es una entidad experimental que hemos descubierto recientemente pero que cuyo aporte hemos aprendido a apreciar rápidamente: su esquema post-rockero ecléctico alimentado de elementos psicodélicos, progresivos e indie les ha hecho merecedores de efusivos elogios de parte de la prensa musical underground de su país desde los tiempos de sus primeros EPs (cuando aún se llamaba LAUREL CANYON) y su disco debut “The Burden Of Hope”, ya bajo el nombre definitivo de GRAILS.

Tal como dijimos, su nuevo trabajo de larga duración para el presente año 2011 es “Deep Politics”, una obra sólida y bien armada donde el grupo deja constancia de su garra expresiva, su inteligente manejo de atmósferas y texturas, y su convincente administración del espíritu aventurero hacia el cual el grupo siempre estableció sus miras estéticas. La alineación del grupo contiene a Zak Ryles (guitarras), Emil Amos (batería, guitarras, piano, sintetizador, efectos de cinta), Alex John Hall (guitarras, mellotrón, sintetizador) y William Slater (bajo, piano, sintetizador), contando con las ayudas ocasionales de Ash Black Bufflo al sintetizador y de Timba Harris en los arreglos de cuerda. Para variar, este disco ya ha recibido elogios de parte de la prensa y comunidad internauta de melómanos, y en esta reseña no nos cabe sino unirnos a este clima de apreciación. Vayamos tema por tema para justificar por qué.

‘Future Primitive’ abre el disco con una grisácea solemnidad cósmica, trasladando una atmósfera oscura sin excederse en su potencial opresivo, más bien explayándose en una ambientación reflexiva y misteriosa que es bien llevada por la perfecta amalgama creada por las disciplinadas intervenciones de los instrumentistas y la calculada interacción entre ellos. El uso contenido pero genuino de garra rockera le da un vitalismo especial a la reflexividad reinante. ‘All The Colors Of The Dark’ se encarga de ocupar los siguientes 4 minutos del álbum con una actitud más calmada, ciertamente estandarizada dentro de ciertos cánones habituales del post-rock, aunque añadiendo varios toques progresivo-psicodélicos que vienen bien a la hora de explotar los pasajes más energéticos del jam central en torno al cual gira el bloque instrumental general. Por su parte, ‘Corridors Of Power’ incorporar ciertos aires cibernéticos al asunto, un poco a lo RADIOHEAD post-“OK Computer”, además de notables aportes de las facetas atmosféricas del krautrock electrónico y los elementos más etéreos de unos TORTOISE: esta excursión por estepas de predominio de sintetizadores en vez de guitarreos es muy oportuno cuando se quiere dar un aire diferente al asunto, especialmente cuando se quiere reformular el aire de misterio que conforma una de las piedras angulares de la armazón sónica de la banda. La cuarta pieza es la que precisamente da título al álbum: casi se puede describir como una power-ballad post-rockera con aires de banda sonora aportados por el arreglo de cuerdas que entra en acción en ciertos momentos clave. No me hubiera molestado que este tema en cuestión fuera más extenso – realmente me da la impresión que el momento del cierre llega de una manera un tanto abrupta que no permite cerrar la imagen final a plenitud… pero en cuanto a lo que existe en sí, para nada cabe negar su belleza evocativa ni la refinada elegancia con la que cada uno de los miembros del cuarteto se comporta al servicio del mandato de la estructura compositiva integral de la pieza. Pasando de lo romántico a lo melancólico pero sin perder ciertas conexiones estilísticas con ‘Deep Politics’, ‘Daughters Of Bilitis’ (cover de una composición de Francis Lai para la película “Bilitis”) establece una especie de regreso a la languidez emocional que ya se hizo presente en ‘All The Colors Of The Dark’, esta vez explorando sus matices en función exclusiva, o sea, sin hacer gala de mayores variantes mientras se maneja el motivo central como una letanía introspectiva.

Si ‘Daughter Of Bilitis’ parecía evocar un paseo nocturno por los diversos recovecos oscuramente ensimismados del espíritu, ‘Almost Grew My Hair’ ofrece una actitud muy distinta, una de apertura de la mirada hacia la luz naciente de un nuevo amanecer. No se trata de una pieza realmente celebratoria, pero sí se nota en ella una calidez que, de alguna u otra forma, hace alusión a sentimientos optimistas y al relax emocional: en la primera mitad, notamos cercanías estilísticas con MOGWAI y la faceta más intimista de unos PELICAN, siendo así que las intervenciones más contundentes de la guitarra eléctrica sirven para llenar espacios y manejar de manera refinada la tensión latente que opera colateralmente a la cadencia rítmica de los momentos más relajados. La segunda mitad vira hacia parajes marcados por la densidad emocional, al modo de una advertencia sobre las inquietudes que se avecinan después del relax inicial: este asunto se maneja primero con una tonalidad sobria y un esquema rítmico livianamente reposado, y finalmente se resuelve en un clímax en donde el vigor se establece sin lugar a confusiones pero sin llegar tampoco a sobresaltos particularmente chillones, es como una llamarada final que se hace notar sin provocar un incendio. ¿El fade-out? No me convence del todo, hubiera preferido que llegara más tarde para explorar el momento final con mayor detallamiento, o que se hubiera dado una erupción rockera a lo ISIS o RED SPAROWES… pero bueno, no soy músico o productor de este disco, así que lo más coherente en estos casos es decir. “es lo que hay y ya está”. Los últimos 16 minutos del disco están sucesivamente ocupados por ‘I Led Three Lives’ y ‘Deep Snow’. El primero de estos temas es el más explícitamente vigoroso del repertorio: el paquete sonoro que el cuarteto emite para esta ocasión encajona de manera inteligente los riffs y encuadres armónicos de los guitarreos, todo ello sobre un compás lacónico y persistente cuyo dinamismo letánico sirve para mantener las cosas en un nivel vitalista. Las capas finales de sintetizador suenan a irrupciones tangerine-dreamianas cuya función es la de cerrar los fortines del corazón después de que éste terminó con sus últimas manifestaciones de furia. La verdad que el disco se aproxima a su crepúsculo con ganas de seguir dejando huellas impactantes en el cerebro y el alma del oyente, y el caso de ‘Deep Snow’ cumple a las mil maravillas con la compleción de esta misión. Comenzando con un protagonismo marcado de la guitarra acústica, el tema establece un cruce entre la majestuosidad grisácea de ‘All The Colors Of The Dark’ y el flujo introspectivo de ‘Deep Snow’: en algún paraje intermedio, este cruce se traduce en un estupendo juego de contrastes entre lo solemne y lo extrovertido, un momento realmente sublime que desgraciadamente resulta muy efímero. En general, la pieza sirve para explorar reformados matices dentro de las coordenadas de nostalgia y contemplación que sustentan el genuino leit-motiv del grupo. De esta forma concluye “Deep Politics”, disco que revela un excelente nivel de madurez artística en las huestes de GRAILS y que quizá instaure el cénit decisivo del post-rock para el año 2011. ¡Bien por ellos!


Muestras de “Deep Politics”.-
Future Primitive: http://www.youtube.com/watch?v=wEBWCvj8kBw
Almost Grew My Hair: http://www.youtube.com/watch?v=D5-iC-nc-RQ
I Led Three Lives: http://www.youtube.com/watch?v=t8qxC67Ud1s

Sunday, October 02, 2011

PEANUT BRITTLE SATELLITE - el arte del eclecticismo progresivo en su máxima expresión


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es ocasión del grupo estadounidense PEANUT BRITTLE SATELLITE… simpático nombre para un grupo cuya línea progresiva se sostiene sobre una ecléctica confluencia de psicodelia crimsoniana, space-rock, jazz-prog, extravagancias de moderada inspiración zappiana, algo de R.I.O. de raíces tanto francófonas como estadounidenses, y también fusión de vieja escuela. Formado en Buffalo durante la segunda mitad del año 2007, la banda ha logrado articular un bloque sonoro compacto y enérgico en torno al cóctel sonoro antes señalado, explotando inteligentemente la complejidad propia de sus ideas compositivas y arreglos. Para ello es relevante en gran medida el aprovechamiento de su inusual diversificación instrumental: junto al cuarteto habitual de guitarra, bajo, teclado y batería (Zack Mikida, Ian Machniak, Zach Kushner y Ryan Campbell), hay además un miembro que alterna roles de segundo guitarrista y segundo baterista (Shawn Brandel), además de un violinista que también se desdoble en la percusión tonal (Evan Courtin). De esta manera, el grupo puede trabajar muy solventemente desde el núcleo mismo de su seno sonoro los momentos en los que hay que realzar pulsaciones rítmicas, o aquellos donde hace falta enfatizar el punche rockero por vía del empleo de guitarreos duales, y cómo no, los aportes melódicos del violín en un fino equilibrio con la guitarra y el teclado donde se exploran jams y cadencias con particular insistencia. 2011 es el año de este disco debut titulado “Planet Girth”, el mismo que nos muestra a una banda con las ideas lo bastante claras sobre su camino a seguir y una osadía suficientemente consistente como para encarnar una promesa válida para el presente y el futuro próximo del rock progresivo a nivel mundial.


‘Anisotropic Axon Re-Electroplation, Mvt. 1’ se instala en los primeros 3 minutos y medio del álbum a punta de agilidad y vigor sobre un compás de 3/4 que es explotado de forma luminosamente extrovertida, casi como emulando en sonido la visión del resplandecer de un amanecer instantáneo. Su viraje hacia un relajado pasaje final permite preparar el terreno para ‘Cruisin’’, pieza que desarrolla una efectiva serie de cadencias jazzeras tanto en su swing como en su armazón armónica para que el ensamble se mueva a sus anchas en su labor de mezclar ensoñaciones psicodélicas y neuróticas disonancias en clave chamber-rock. Este estupendo ejercicio de colorido dinámico encapsulado en una arquitectura de controlada energía deja un impacto indudable en la pieza que sigue a continuación, ‘Billie’s Blue Bodega’, pues ésta también da amplia cabida a factores jazzeros y fusionescos en su esquema rítmico y atmósferas instrumentales más recurrentes. Mientras tanto, los roles de la guitarra, teclados, violín y ocasionalmente el bajo, elaboran y afianzan ideas musicales sucesivamente inspiradas en MAHAVISHNU ORCHESTRA, el GONG de Pierre Moerlen y el ZAPPA más lírico, logrando así generar una proyección de genuina calidez dentro del lenguaje psicodélico en curso. ‘Fierce Chemchok Heruka And The Between Deities’ es harina de otro costal, una pieza empieza con un primer motivo marcado por un contundente coqueteo abierto con varios lados oscuros de la experimentación progresiva de vieja escuela (el KING CRIMSON de la etapa Wetton, PRESENT), aunque como se notará poco después, el grupo siempre procura mantener al menos una cierta dosis de resplandor dentro del esquema compositivo de turno, lo cual los emparenta en el segundo motivo más bien con otras propuestas contemporáneas de RIO emergidas en la vanguardia estadounidense (THINKING PLAGUE, CHEER-ACCIDENT). El tercer y último motivo articula una sonoridad retro-progresiva solemne y poderosa, principalmente focalizada en el nervio plasmado en el solo de guitarra y la bien adornada labor del baterista, llegando finalmente a una ambientación climática tremendamente contundente (incluyendo una breve coda de inspiración “Crimsonianamente fracturada”).


En este punto del álbum, la banda se siente en su sazón en cuanto al despliegue de sus más explícitas proyecciones progresivas, y ahora que es el momento de ‘Showdown At The Bump-Bump Ranch’, el sexteto construye nuevamente un sólido ejercicio de jazz-rock psicodélico, haciéndose eco además de los ribetes crimsonianos que ya se inauguraron en la pieza precedente. El encuadre donde los extrovertidos pasajes intensos sostienen la ambientación reposada que domina el jam central está pulcramente logrado al 100%. ¿Parentescos con DELUGE GRANDER y BIRDS AND BUILDINGS? Hasta cierto punto, se podría decir que sí. El bloque dual de ‘Fierce Chemchok Heruka’ y ‘Showdown’ conforma un cénit decisivo y definitorio del repertorio integral del álbum. Acto seguido llega ‘Fear’ para brindarnos otro estupendo momento progresivo, reiterando previas conexiones con el R.I.O. estadounidense contemporáneo a la par que plasma oportunas dosis de colorido y dinamismo en los que salen a relucir retazos zappianos (etapas “Grand Wazzoo” y “One Size Fits All”). Para los dos últimos dos minutos, la banda vira hacia un momento de tensión a través de un pulcro manejo de cacofonías y contrapuntos, generando así un exquisito recurso de explosiva gracilidad disonante. ‘Anisotropic Axon Re-Electroplation, Mvt. 3’ (¿dónde está el ‘Mvt. 2’?... mmmm…) es la pieza encargada de cerrar el álbum. El primer motivo se perfila por el clima de relajado lirismo con el cual había concluido el ‘Mvt. 1’, hasta que pasada la barrera de los 2 minutos, el grupo se impulsa hacia un ambiente más extrovertido, el cual poco a poco va desarrollando un colorido elegante y cándido al estilo del mejor Canterbury, aunque con una instrumentación cuyas dosis de nervio y swing más tienen que ver con el estándar jazz-rockero de raíz estadounidense. El clima de alegría se prolonga hasta el final, incluyendo algunos arreglos intermedios donde la base rítmica se atenúa un poco a favor del realce del piano.

  

Todo esto fue “Planet Girth”, un viaje progresivo lleno de plenitud colorida y robustez que permite a PEANUT BRITTLE SATELLITE merecer, como mínimo, un porcentaje sustancial de nuestra detenida atención. ¡Realmente vale la pena seguirle la pista a este sexteto!


Muestras de “Planet Girth”.-
Fierce Chemchok Heruka And The Between Deities: http://www.youtube.com/watch?v=VljcRmer6uU
Anisotropic Axon Re-Electroplation, Mvt. 3: http://www.youtube.com/watch?v=UgDuzQv5pFQ

Thursday, September 29, 2011

SKE - florecimiento otoñal de una nueva foresta progresiva



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de hablar de SKE, proyecto de vanguardia progresiva liderado por el teclista italiano Paolo “Ske” Botta: el título de este disco debut es “1000 Autunni” y la línea musical desarrollada en él se orienta hacia una el rock-in-opposition con una actitud lo suficientemente anti-dogmática como para incluir fluidamente elementos de jazz-rock, Canterbury, sinfonismo y extravagancias contemporáneas a lo ZAPPA. Para los coleccionistas de progresivo vanguardista de nueva generación, el nombre de Paolo Botta les sonará familiar como parte del personal de YUGEN (actuales campeones del RIO europeo) y como miembro del grupo estadounidense FRENCH TV para el álbum “This Is What We Do”. El bloque sonoro contenido en el repertorio de este disco es realmente rico, calculadamente compuesto y arquitectónicamente cimentado, y a despecho de cualquier estereotipo que se suele asociar al control, se siente vitalista y refrescante al oído atento. Es correcto llamar a SKE como proyecto dirigido por de Paolo Botta en vez de una simple y llana aventura literalmente solista, pues a través de la concreción de todas estas composiciones de su autoría, él deja que cada miembro de su nutrido ensamble de colaboradores (incluidos muchos de YUGEN) aporte su sello personal, especialmente en los departamentos de maderas, piano y percusiones tonales. La nutrida lista de virtuosos acompañantes del Maestro Botta (él mismo a cargo de los órganos, pianos eléctricos y sintetizadores, además de efectos varios) en este registro es como sigue: Fabio Ciro Ceriani (sansula, percusiones), Valerio Cipollone (clarinetes, saxofones), Enrica di Bastiano (arpa), Maurizio Fasoli (piano), Elia Leon Mariani (violín), Nicolas Nikolopoulos (flauta), Giuseppe Jos Olivini (Theremin, percusiones, efectos), Roberta Pagani (voz), Valerio Neth Reina (voz), Matrtia Signò (batería), Markus Stauss (saxofones), Fabrice Toussaint (idiófonos, trombón, percusiones), Pierre Wawrzyniak (bajo), Francesco Zago (guitarras acústicas y eléctricas).


‘Fraguglie’ da inicio al disco con un frontal despliegue de colorido desarrollado dentro de un bloque sonoro donde conviven Canterbury a lo NATIONAL HEALTH, jazz-rock de vieja escuela 70era y modismos gente-giantianos. Al final hay un viraje hacia climas suavemente misteriosos, sutilmente tétricos, algo así como una exploración en los aspectos más etéreos del chamber-rock de tradición francófona. Hay muchos aires de familia con los legados de A TRIGGERING MYTH y D.F.A. en esta espectacular pieza de entrada. ‘Denti’ y ‘Carta E Burro’ son los temas que están a cargo de ocupar los siguientes 10 minutos del álbum: el primero desarrolla vías sonoras de corte RIO en estricta confluencia con el paradigma de YUGEN; el segundo, por su parte, explora matices de tendencia más serena dentro de esta modalidad vanguardista, incorporando en esta ocasión una suerte de confluencia entre el HENRY COW de “Western Culture”, la herencia de RASCAL REPORTERS y las líneas de exploración neo-Canterbury que se han venido plasmando de la mano de varias bandas jazz-prog del nuevo milenio. Respecto a este último tema, cabe recalcar que la mezcla de actitud contemplativa e inquietud mental está lograda con una pulcritud genialmente milimétrica. ‘Scrupoli’ cambia de registro y nos ofrece poco más de 4 minutos de tensión y sorpresa, muy a lo ZAPPA en su sazón más sofisticada. La sensación de bizarra agilidad parece incontenible, pero una escucha mínimamente atenta descubre aquí una finísima arquitectura surrealista que abiertamente desafía las concepciones aburguesadas de orden y armonía, no para destruirlas sino para reconstruirlas. ¿Y qué le sigue a este arrebato de rebeldía progresiva? Un momento de calma, en esta ocasión específica, la bella pieza ‘Delta’.


‘Scogli 1’ es un delicioso ejercicio de cámara vanguardista (con predominio de maderas) que opera como preludio a la dupla de temas que sigue a continuación. Así pues, ‘Sotto Sotto’ comienza dicha dupla desarrollando parajes sonoros calmados signados por un minimalismo cálido, creando así la ambientación propia de una bruma que tiene algo de aureola mística y también algo de misterio inescrutable. El cambio de registro llega con la otra pieza de esta dupla, ‘Mummia’, la cual tiene un muy marcado parentesco con la extroversión de ‘Fraguglie’ y una relativa cercanía a la extravagancia estilizada de ‘Scrupoli’. ‘Scogli 2’ marca otro preludio de fuerte contenido académico (esta vez, sobre la base de un motivo de piano), anticipando así la magia candorosa de ‘La Nefazia Di Multatuli’, pieza que se puede describir como un encuentro entre el SOFT MACHINE de la etapa Jenkins y el primer PICCHIO DAL POZZO, con algunos toques de NUCLEUS. Su lirismo es sencillamente exquisito, ostentando su inherente complejidad sin llegar nunca a las áreas del boato excesivo o las de la prolijidad ostentosa. La secuencia de ‘Scogli 3’ y ‘Rassegnati’ está a cargo de completar los últimos 8 minutos y medio del álbum. El primero retoma los aires de ‘Scogli 2’ aunque con un acento festivo un poco más marcado durante la progresión de su motivo central, lo cual permite al segundo tema realzar la solemnidad grisácea y moderadamente siniestra con la que empieza. El asunto con la sección prologar de ‘Rassegnati’ es engañoso porque el cuerpo central pronto se revela ágil y colorido, haciendo que las alusiones a la inquietud y al desasosiego inherentes a la sofisticada estructura melódica de la pieza ostenten un destello especialmente vibrante en medio de un contexto de tensión permanente. A poco de pasada la barrera del cuarto minuto, la ambientación se torna reposada y lírica, apelando a una bien asentada vulnerabilidad poética que completa la fracción final de la pieza, cuya coda se basa en unos segundos de tensos arrebatos de arpa. A fin de cuentas, se trata de una despedida envolvente y un cierre sorprendente para un álbum que es toda una gozada de vanguardia progresiva tomada muy en serio.


Con “1000 Autunni”, Paolo Botta se afirma como una mente creativa con alas propias: es un disco que recomendamos a ojos cerrados a todo verídico amante de las modalidades más aventureras de experimentación progresiva. ¡Atención a SKE!, ¡una de las indudables grandes sorpresas del año progresivo 2011!


Muestra de “1000 Autunni”.-
Frauguglie: http://www.youtube.com/watch?v=DIOBgvEAWeA

Monday, September 26, 2011

ELDBERG - un torrente islandés de lava nostálgica progresiva


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es momento de ELDBERG, banda islandesa que acaba de hacer su debut fonográfico con un disco homónimo. La tendencia del grupo está totalmente volcada hacia las coordenadas del retro-prog, e incluso este disco cuenta también con una edición en vinilo (de parte del sello Eldbergsútgáfan), detalle que explica la presencia del repertorio, en los créditos de la edición digital, como dividida en dos lados: la edición digital está a cargo del sello chileno Mylodon Records. El teclado, particularmente el órgano Hammond A100, es el ítem más saltante dentro del ensamble instrumental de este quinteto, y no es de extrañar que sea precisamente el teclista Heimir Klemenzson quien asuma la mayor parte de las responsabilidades de autoría de este repertorio. El amor del Sr. Klemenzson por los ambientes añejos de los teclados rockeros está bien reflejado en su arsenal; junto al Hammond también están los pianos eléctricos Wurlitzer 200A y Fender Rhodes Mk. 1, los sintetizadores Roland JP8 y Farfisa Compact Deluxe, y el piano de cola J. Larson & Son. Los demás miembros de la banda son Ásmundur Svavar Sigurðsson (bajos, coros), EyÞór Ingi Gunnlaugsson (voz principal), Jakob Grétar Sigurðsson (batería, vibráfono) y Reynir Hauksson (guitarras eléctricas y acústicas, sintetizador Jupiter JP8). Para el segundo tema del álbum, ‘Hirzla hins algleymda óðs’, interviene brevemente como invitada la saxofonista Eva Guoðríður.


Vayamos al repertorio del álbum en sí. ‘Andriki’ instala un ominoso y enérgico prólogo instrumental que abre una efectiva vía de entrada hacia el espíritu ceremonioso que habrá de imperar en ‘Hirzla hins algleymda óðs’, todo un testimonio de las inclinaciones retro que llevan al grupo a recuperar entusiastamente los estándares de GNIDROLOG, BEGGAR’S OPERA y los antecedentes escandinavos de EIK y TRETTIOÅRIGA KRIGET (etapa del “Krigssång”), amén de ciertos resabios del DEEP PURPLE pre-Gillan. ‘Sunnan við sol, austan við maná’ sigue adelante con esta estrategia, bajando un poco la dosis de energía rockera para incorporar algún dinamismo adicional de tenor jazz-rockero al esquema rítmico, pero básicamente el esquema estilístico es igual. Más bien, el aspecto jazzero se incrementa para la siguiente pieza, el instrumental ‘Flug hugans’, la cual nos puede recordar un poco a COLOSSEUM y al GREENSLADE del primer álbum; este instrumental se engarza con ‘Enginn friður’, canción que empieza como una semi-balada sinfónica al modo de un cruce entre GRACIOUS! y el KAIPA 70ero, terminando después en un estupendo clímax extrovertido. Esta dupla suena muy bien en su ilación integral, e incluso me aventuro a señalar que hubiese funcionado mejor como un único tema donde se ampliaran espacios tanto para las partes instrumentales de aquél y las cantadas de éste para generar un ítem con un desarrollo más épico. ‘Ég er lífsins brauð’ y ‘Hliðarlíf vor tímal’, las dos piezas que completan la segunda mitad del disco, llevan consigo las sonoridades y arreglos más ambiciosos de todo el álbum, explorando con paso firme la dimensión sinfónica del estilo grupal en curso. La primera incluye citas de obras de Wagner y Bach, manteniendo por lo general una buena perspectiva retro a través de sus pasajes serenos y exultantes. La última, que dura 14 minutos y pico, se explaya en las dimensiones más ambiciosas de la banda. Además de las vibraciones sónicas propias del proto-prog británico (GNIDROLOG, y GRACIOUS!), también se hace presente, una vez más, TRETTIOÅRIGA KRIGET en cuanto a puntos de referencia que dejan huella en la musicalidad impetuosa de esta canción. El interludio en clave jazzera es realmente estupendo, así como el impetuoso jam psicodélico que le sigue, liderado por el pulso preciso del guitarrista Hauksson… ¡y debió ser más largo! La sección de cierre tiene una expresividad poderosa, logrando así que el disco concluya con un aire imponente digno de cualquier clásico del sinfonismo escandinavo seminal de Finlandia o Suecia. Para sintetizar la experiencia de esta canción con otras palabras, en un símil pedagógico, ‘Hliðarlíf vor tímal’ es un examen final de aprendizaje retro-progresivo con muy alta nota.

  

En conclusión, este disco resulta un vivaz y entusiasta testimonio de una vertiente retro-prog que no es tan explorada como otras: la que se proyecta en el espejo de los oscilantes vuelos un tanto “rústicos” de la etapa que usualmente se da por denominarse proto-prog, además de un cuidado muy sobrio de los potenciales de sofisticación estructural con los cuales el grupo lidia a todo momento. ELDBERG logra con este disco homónimo, que dura poco más de 40 minutos, plasmar un sendero de nostalgia actualizada bastante interesante para los coleccionistas e investigadores progresivos de hoy en día. 


Muestras de Eldberg”.-

Hliðarlíf vor tíma: https://eldberg1.bandcamp.com/track/hli-arl-f-vor-t-ma

Saturday, September 24, 2011

SUPAY: un viaje de fusiones y confusiones progresivas peruanas


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy haremos un repaso histórico por la obra del grupo peruano SUPAY, un ensamble instrumental de rock progresivo-fusión andina cuya discografía, breve pero muy rica musicalmente, conforma uno de los picos del género dentro de la vanguardia rockera peruana del nuevo milenio. Fundado por iniciativa del guitarrista Luis Proaño, curtido en el undeground metalero de Lima y ansioso por dar nuevos aires a sus inquietudes musicales, SUPAY comenzó como un power-trío, añadiendo al poco tiempo el rol de vientista folclórico a cargo de Williams León (quien no solo es músico sino también pintor de carrera). Las influencias estilísticas del grupo se perfilaron y enriquecieron en orientación hacia el progresivo merced a las sucesivas incorporaciones de un teclista de fuerte personalidad (Gustavo Valverde) y un segundo vientista. Así pues, con el peso de JETHRO TULL, GENESIS, PINK FLOYD, LOS JAIVAS y EL POLEN, más algunos matices del rock pesado de los 70s (DEEP PURPLE), más el empuje interno surgido de la convergencia de seis mentes, SUPAY ya era dueño de una voz propia dentro de la experimentación rockera del Perú; no cabe duda de que la solidez de la dupla rítmica ayudó crucialmente en la solidificación del sonido integral de SUPAY. El año 2004 fue el momento para la concreción del álbum debut de la banda “Confusión”, cuya edición original fue artesanal y de (muy injusto) perfil bajo.


El repertorio de “Confusión” se despliega cohesivamente en torno a un muestrario de ideas melódicas traducidas en una amalgama confluente entre el rock progresivo de línea muscular y los colores y cadencias peculiares del folklore andino: los instrumentos más resaltantes en los desarrollos melódicos son la guitarra primera y los vientos andinos (quenas, zampoñas, toyos, etc.), aunque cabe resaltar principalmente el modo en que el sexteto funciona como una pluralidad homogénea y bien afiatada: cada pieza es una misión afrontada y resuelta de manera unitariamente estratégica. El atractivo tema de inicio ‘Pueblo Mío’, armado desde la sucesión de dos cuerpos mutuamente conectados y diferenciados, funciona como una apropiada iniciación a este concepto, el cual se afianza irrevocablemente con las tres siguientes piezas: ‘Avanzando’, ‘Confusión’ y ‘La Nueva’. Las dos primeras establecen un juego bien amalgamado de motivos dentro de una ilación que vincula con sensibilidad y lógica los diversos motivos que tienen lugar: ‘Avanzando’, en particular, porta un colorido épico que le hace destacar como un cénit dentro de álbum, y el hecho de que dure cerca de 9 minutos ayuda mucho a la generación de espacios para amalgamas bien perfiladas y amplios solos a través de varias secciones temáticas. ‘La Nueva’, por su parte, es un tema más centrado en la faceta introvertida de la banda: también dura cerca de 9 minutos, dicho sea de paso. Tras un hermoso preludio telúrico marcado por los tres vientos (Proaño une su quena a los aportes de los dos vientistas), el cuerpo central se explaya en un jam evocativo en el que la guitarra luce sus matices Blackmore-Gilmourianos, haciendo que sus fraseos parezcan colores de un solitario paisaje nostálgico dibujado con pasión contenida. Algo casi a lo PINK FLOYD-AGITATION FREE con LOS JAIVAS. ‘En el Viento’ e ‘Imperio’ son los temas más juguetones del disco – en cierto modo, ambos resaltan particularmente el legado de JETHRO TULL dentro de este contexto progresivo-andino. El disco concluye con ‘Chicago Chico’, el cual incluye algunas cadencias jazz-rockeras en ciertas intervenciones de la dupla rítmica: su esquema general retoma ambientes de ‘Pueblo Mío’ y ‘Confusión’, lo cual tiene sentido para su rol de epílogo que cierra un círculo musical.

  

Por estas cosas que tiene el destino, el sello chileno Mylodon Records prestó atención a este disco, y se encargó de remasterizar y re-editar “Confusión” con una nueva portada, en el transcurso de los años 2005 y 2006. Mientras tanto, en Lima, SUPAY ya estaba proyectándose hacia la producción y grabación de su siguiente trabajo, a titularse “El Viaje”. Tras la edición promocional de un EP homónimo a inicios de 2007 como anticipo del susodicho proyecto, finalmente el disco completo salió al mercado a mediados del mismo año. ¿Y qué encontramos aquí? Bueno, si “Confusión” mostraba una prístina compenetración entre rock complejo y folklore andino al modo de la integración de lagua y la tierra en el barro, la tendencia prioritaria del viaje musical contenido en “El Viaje” es la de afilar las aristas específicas de cada una de estas dos fuentes a fin de darle a su comunión una directriz más centrada en los contrastes. Ojo, la armonización de ambos elementos nucleares sigue siendo bien lograda, pero lo que pasa es que es trabajada con un enfoque un poco distinto. El resultado es igualmente excelente porque, al fin y al cabo, SUPAY es un grupo con las ideas bien claras en sus expansiones instrumentales – el ensamble es muy solvente, crea ideas inspiradas y sabe a qué atenerse tanto en los momentos de improvisación como en los pasajes más marcadamente líricos. En comparación con el disco debut, aquí se nota una exaltación más pronunciada en las labores de la guitarra, mientras que los vientos andinos siguen conjurando refinadas estrategias de complementación de la magia antigua de lo andino (como lo hacen varios ensambles de folklore y fusión) y la picaresca estilizada de JETHRO TULL. Parece mentira que este disco tan fuertemente expresivo haya sido gestado por la banda en un momento de crisis (partida de uno de los vientistas antes de la grabación, la del teclista después de la grabación, recambios en el rol de bajista).


El disco comienza con el preludio telúrico titulado ‘Ancestro’, el cual abre las puertas a la magia de ‘Alma’, un tema de tendencia melancólica que pronto incorpora variantes un poco más extrovertidas, aunque sin romper con el clima básico: Proaño saca provecho a su rol protagónico sin resultar absorbente. Hasta aquí, tenemos una continuación con la línea de “Confusión”. Es a partir de ‘Supay’ que el ensamble empieza a poner sus nuevas cartas sobre la mesa: los pesados riffs duplicados por la zampoña y la potencia versátil de la dupla rítmica emergen como una explosión de luz desde detrás de las montañas, mientras que los exquisitos ornamentos de teclado se filtran eficazmente bajo los sucesivos solos de guitarra y viento. Dentro de este más amplio espectro del disco de larga duración, 
‘Alma’ puede hacer lucir con más intensidad su lirismo señorialmente polícromo, mientras que ‘Supay’ puede hacer lo propio con su muscularmente sofisticado brío. Más adelante, con ‘Lejanía’ y ‘Resurrección’ tenemos sendos ejemplos de esta misma estrategia, incluso dando más espacio a los jams y potenciando con más tesón la polenta inherente al ensamble, mientras que la complejidad típicamente progresiva alcanza niveles ostentosamente épicos. Estos dos temas son los que tal vez contengan las intervenciones más notables del teclista Gustavo Valverde, dada la variedad de recursos sonoros que utiliza en las orquestaciones, armonías y fraseos en fluido diálogo con la guitarra solista y los vientos. Otros momentos específicos que destacamos son los traviesos retazos de quena que flotan sobre los pesados guitarreos en el clímax sostenido de ‘Lejanía’ y los colores mayestáticos concentrados en el arabesco motivo de apertura de ‘Resurrección’. A pesar de que ambos temas gozan de una duración razonablemente extensa, el oyente puede quedarse con la miel en los labios tras la conclusión de cada uno, pues así de abundante y exuberante es el encanto de cada uno de estos excelentes temas.

  

SUPAY también sabe rendirse cándidamente al suave lirismo de lo andino como en ‘Karnavaloide’, un travieso ejercicio de carnaval andino en clave de world-music, y también en los interludios ‘Ñan Quiska’ (reprise de ‘Ancetro’ con zampoñas) y ‘Guerrero’, sendos tropeles de vientos y percusiones bajo el liderazgo de Williams León. ‘Avanzando II’ es un interludio blues-rock ornamentado progresivamente hasta aterrizar en el motivo inicial de ‘Avanzando’, tema del disco “Confusión” – más que una secuela es un prólogo, y de hecho, esta ítem ya existía en los primeros años de la banda durante su época de sexteto. El disco concluye con la pieza que le da título: ‘El Viaje’. Hay en ella dos secciones bien diferenciadas: una inicial etérea con base bossa nova, en la cual la quema traversa y la zampoña van flotando como en un ensueño; y otra final, que fluye a través de un potente torrente de rock duro psicodélico sabiamente adornado por sonidos cósmicos de sintetizador que parecen anunciar algo fatal y tenebroso que nos aguarda al final del camino. De este modo, la pieza homónima logra capturar en el lenguaje del sonido imágenes que tienen que ver con el tránsito por la vida bajo un inmenso cielo que el ser humano es capaz de definir en su mente a través de los años para luego virar hacia un área indeterminada y oscura cuyas vibraciones ominosas anticipan el rayo final de la muerte que el amor fati asume gallardamente como fin necesario de la vida.


Al igual que sucedió con “Confusión”, “El Viaje” también tuvo su propia remasterización y re-edición con portada nueva por vía de Mylodon Records, concretada en 2008. A pesar de la casi nula atención que SUPAY ha venido recibiendo consistentemente de parte de la prensa musical de su país y la recepción limitada que tuvo de parte del público rockero, los foros internacionales de línea progresiva recibieron de muy buen grado la oferta de SUPAY, resaltando su forma tan ágil y creativa de replantear el discurso ambicioso del estándar progresivo a partir de un compromiso artístico con la tradición andina. Hoy por hoy, SUPAY está en hiato (una situación muy indefinida, es verdad), y no se sabe a ciencia cierta si hay planes de resurrección y remodelación… pero algo sí es cierto en torno a los registros fonográficos que nos han dejado hasta ahora: son unos próceres del rock progresivo peruano de última generación. ¡Es todo un gozo recordarlos y revalorarlos!


Muestras de “Confusión”.-
Avanzando: http://www.youtube.com/watch?v=DPoqJF79oGA
La Nueva: http://www.youtube.com/watch?v=DCQPDkMxb4M
En El Viento: http://www.youtube.com/watch?v=L4xVrc_BNW4

Muestras de “El Viaje”.-
Alma: http://www.youtube.com/watch?v=p5seaUC_yE0
Lejanía: http://www.youtube.com/watch?v=tMmsZe88Jfk
Resurrección: http://www.youtube.com/watch?v=EYIHtsHR6vY


Addendum: Los comentarios sobre ambos discos están inspirados en sendos enlaces del e-zine español La Caja De Música [http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/supay_confusion.html] y el blog mexicano Zafreth [http://zafreth.blogspot.com/2007/06/supay-el-viaje.html]

Thursday, September 22, 2011

"Avant-Folk": la mágica conjunción electroacústica de Macari y Sotelo











HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el momento de hablar del MACARI-SOTELO ENSMABLE ELECTROACÚSTICO, el cual surgió en 2007, según palabras de sus mismos componentes, “como una necesidad de explorar otras formas de composición y ensamble dentro del vasto mundo de los cordófonos… Esta agrupación encuentra su raíz en la fusión de géneros y estilos que han formado a sus integrantes a lo largo de su trayectoria.” Y de hecho, Eblen Macari y Mauricio Sotelo son cualquier cosa menos novatos en esto de la fusión y la vanguardia musical de México: el primero es un veterano guitarrista especializado en la fusión contemporánea de predominancia acústica, y de hecho, su origen libanés le ha permitido contar con una óptica privilegiada para la creación musical de atmósferas añejas bajo una nueva luz a lo largo de su extensa trayectoria; el segundo no es nada menos que el encargado de las cuerdas en CABEZAS DE CERA, una de las bandas más llamativas de la vanguardia progresiva mexicana de los últimos 15 años. El sonido global del MACARI-SOTELO ENSAMBLE ELECTROACÚSTICO tira más del lado de Macari, pero Sotelo es para nada foráneo a estas exploraciones sonoras, pues él siempre ha sido un inquieto lutier de las cuerdas, además de que siempre ha existido un elemento de fusión acústica dentro del caleidoscopio estilístico de CABEZAS DE CERA. El dúo se convierte en trío con la presencia de un hijo de Macari, Eblen Macari M., desde el rol de percusionista: darbuka, cajón peruano, pandero jarocho, platillos y djembé. Este rol que en varias ocasiones se hace destacar en el realce de algunos matices e intensidades en ciertas piezas del repertorio. Pasemos en el siguiente párrafo a describir el repertorio de “Avant-Folk”.

La línea de trabajo es clara desde el mismísimo momento del inicio del álbum y en todo su trascurso: ‘Jarana Avant-Folk’ tiene un aire sereno pero evidentemente ágil, agilidad que incrementa su prestancia y vibración en ‘In Memoriam’, el primer momento plenamente extrovertido del álbum. Con su tránsito hacia una coda calmada, ‘In Memoriam’ deja su legado de expresividad a ‘La Ruda’, pieza que mantiene una sensibilidad colorida, pero con una actitud más controlada que permite al trío incorporar una notable variedad de matices en el trascurso del juego instrumental sin que la ilación se siente forzada. ‘Costa Fenicia’ porta un exotismo cautivante, con un destaque especial de las percusiones en tanto que establecen la definición de la línea argumental de la pieza; por el contrario, en ‘Oceáno Mar’ es la dupla de guitarras la que ocupa el núcleo esencial del esquema sonoro en curso. Lo que viene a continuación es la secuencia de tres piezas sucesivamente tituladas ‘Tríp-’, ‘Ti-’ y ‘Co-’: se trata de una ocasión para que Sotelo luzca su Chapman Stick, primero en una proyección de corte psicodélico, luego elaborando colores espaciales sobre la firme base de los rasgueos de Macari, y finalmente, gestando una celebración folk-rockera que nos recuerda a los momentos acústicos de Cabezas De Cera con algunos matices a lo Tony Levin en su faceta fusionesca. ‘De Beirut A Cosamaloapán’ es una antigua composición de Macari que se rescata para este álbum para que aporte una espiritualidad vigorosa y grácil después de la exploración por recovecos psicodélicos que tuvo lugar en el tríptico temático precedente. En cuanto a ‘Balada’, bueno, no es precisamente una balada sino un despliegue electro-acústico que, una vez más, nos devuelve a la faceta fusionesca de CABEZAS DE CERA. La compleja estructura rítmica de la pieza es manejada con pulcra naturalidad, pero si de complejidad se trata, ‘Brisa’ se lleva la medalla de oro con su alucinantemente sofisticada manera de recrear y reconstruir motivos y cadencias fusionescas en un equilibrio entre energía y delicadeza. Esta pieza puede muy bien describirse como la cumbre climática del disco, recibiendo directamente la herencia de las ambientaciones vibrantes de ‘In Memoriam’ y ‘La Ruda’. Los últimos 6 minutos del álbum están ocupados por ‘Guitarra Avant-Folk’ y ‘Brilarma’, sucesivamente: el primero de estos temas tiene una agilidad ya recurrente en los ambientes prioritarios que hemos apreciado a lo largo del álbum, mientras que el último explora cadencias arábigas con un espíritu un poco más reposado, aunque para nada lánguido.

Esta fue la experiencia de “Avant-Folk”, una experiencia de disfrute de varios modos de celebración del colorido hecho sonido: los dos Macaris y el Sr. Sotelo han gestado una obra tan agradable como aventurera, un tapiz de fusión electro-acústica pintado con los pinceles de la fineza y la lucidez intuitiva.


Muestras de “Avant-Folk”.-
Costa Fenicia: http://www.myspace.com/avantfolkmexico/music/songs/costa-fenicia-mp3-73095987
Brisa: http://www.myspace.com/avantfolkmexico/music/songs/brisa-mp3-73568207

Monday, September 19, 2011

FRACTALE - la expansión del jazz vanguardista francés


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LS SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es la ocasión de hablar del grupo francés de jazz-rock experimental FRACTALE, un proyecto dirigido por el bien recorrido saxofonista Julian Julien. FRACTALE dejó en el año pasado 2010 una estupenda constancia fonográfica de su visión musical con “Suranné”, un EP en vivo que dura menos de media hora, tiempo que resulta suficiente para demostrar su ingenio vitalista para la vanguardia jazzera de nuestros tiempos… ¡y también un tiempo demasiado corto para complacerse en el disfrute de esta peculiar belleza sónica! Los vientos ocupan un protagonismo nuclear en el sonido de FRACTALE, y no m refiero solamente al saxo de Julien, sino a todo un ensamble de metales que incluye a dos saxofonistas (Vivien Philippot y Jon Lopez de Vicuna), dos trompetistas (Patrice Cazeneuve y Jennifer Quillet) y el tubista Lorenz Steinmüller, ensamble que desarrolla sus motivos sobre la base rítmica de Benjamin Vairon y sampleos armados por el mismo Julien.


Comenzamos con la secuencia de los cinco primeros temas. Durando casi 3 minutos, ‘Partie XV’ da inicio al disco con un colorido optimista sobre una contenida cadencia funky, un poco a lo WEATHER REPORT con aires de big band y su oportuna dosis moderada de psicodelia: el núcleo de la composición está indudablemente en esa arquitectura de los metales que porta una cualidad efusiva a través de su persistente vivacidad. Acto seguido emerge ‘Partie VI’ para plasmar una atmósfera muy diferente, armada sobre una calma siniestra, un coqueteo claro con la faceta más minimalista de la tradición chamber-rock, un momento de oscuridad antes de que ‘Partie V’ devuelva la vivacidad expuesta en el primer tema para capitalizarla con un dinamismo más contundente. Un aspecto adicional de esta ‘Partie V’ es que añade una cierta aureola de inquietud por obra y gracia de las envolventes capas de sintetizador desarrolladas a contrapelo de las orquestaciones de saxos; esto, combinado con la cadencia casi “mecanizada” de la base rítmica en sus aspectos más recurrentes, parece establecer nexos con ciertas modalidades del krautrock dentro de un bloque sonoro general que se mantiene firmemente asentado en la ideología jazz-rockera. En el caso de ‘Partie XVI’ sí tenemos un retorno en pleno al vigor colorido de ‘Partie XV’ que se hace eco de la intensidad especial de ‘Partie V’ pero sin mayores atisbos de inquietud. La labor de los saxos se siente más suelta, robusteciendo así los aires celebratorios sobre los que se construyó la idea compositiva. ‘Partie XVIII’ tiene un aire de elegía solemne, al modo de un bolero sinfónico que homenajea la gloria dichosa de una etapa pasada que dejó tras de sí una pesada carga de melancolía: un final estilizadamente explosivo para esta secuencia.




Los dos últimos temas del disco son explícitamente designados como bonus tracks: para estos temas, los músicos de apoyo son Xavier Sibre (clarinete bajo y saxo), Francoise Favreau (batería), Yann Lupu (trompeta) y Laurent Dessaints (saxo). ‘Sans Paiers’ regresa al colorido ágil de los momentos más alegres de la secuencia precedente, estableciendo un interesante punto de encuentro entre el WEATHR REPORT de “Sweetnighter” y el SOFT MACHINE de “Seven”; por su parte, ‘Clémentine’ elabora una idea consistentemente nebulosa sobre una cadencia juguetonamente entrecortada, generando así una imagen sonora de oscura travesura para concluir el álbum, algo así como un “Zeuhl canterburizado” al modo de EGG. De este modo concluye “Suranné”, una exhibición del enorme talento e infatigable espíritu de aventura que Julian Julien exhibe como músico y compositor: este proyecto FRACTALE es, por cierto, un estupendo vehículo de expresión para exponer renovadoras modalidades de jazz vanguardista como ésta. Dijimos en el primer párrafo que menos de media hora era tiempo más que suficiente para que el genio musical se muestre de forma clara e inequívoca… pero cuando hay un repertorio tan bueno como éste… ¡¡qué corto se siente este tiempo!!


Muestra de “Suranné”.-
Partie XV: http://www.youtube.com/watch?v=TAnJMjDNfAQ

Friday, September 16, 2011

L'HERBA D'HAMELÍ - un trayecto progresivo desde Cataluña hasta Siberia


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es ocasión de hablar sobre el grupo catalán L’HERBA D’HAMELÍ, al cual hemos descubierto recién a inicios de año pero que resulta tener una trayectoria musical que se inicia en 2001, con una línea de trabajo predominantemente de folk-rock con matices progresivos, pero durante su evolución se fueron dando las cosas (ida de los músicos de tendencia más folklórica y arribo de nuevos músicos fans del género progresivo) para que L’HERBA D’HAMELÍ forjara un sonido más netamente progresivo, contando con las tradiciones del sinfonismo clásico, el jazz-fusión y las vertientes canterburianas como sus principales referentes. Más información sobre la historia de la banda en el enlace [http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Entrevistas/herbahameli_may09.html]. En este apartado, echaremos un vistazo a sus últimos dos discos hasta la fecha: “Inversa Visual” del año 2009, y “Girafes a Sibèria” del año 2011.


La formación del grupo en “Inversa Visual” es: Carles Pinós (teclados), Dani Fabré (bajo), Guillem Roma (batería y percusión), Valentí Pinós (guitarra eléctrica), Ricard Rius (canto y guitarra acústica) y Guida Maymó (flauta). Fabré y Roma son los únicos que quedan de la primera alineación de la banda. Para iniciar “Inversa Visual”, el grupo asume el desafío de exhibir la extensa suite ‘El Llarg Revolt’ – más de 17 minutos de riqueza musical “al gusto del típico amante del progresivo”. Humor irónico aparte, el hecho es que escuchar esta pieza de largo aliento es una experiencia estimulante y agradable. El desarrollo de cada motivo porta un innegable atractivo melódico y la ilación en la secuencia integral de todos ellos exhibe una impecable labor de arreglo. Las huellas de GENESIS, CAMEL y JETHRO TULL, en confluencia con el lirismo mediterráneo propio de PFM, GOTIC y LE ORME, emergen fácilmente como las claves para entender y disfrutar de la oferta musical del grupo. Los contrastes entre los pasajes intensos y los lentos prácticamente se manejan con suficiente fluidez como para casi no notarse. En algunos lugares se advierten ciertas afinidades con lo que AMAROK hizo en discos como “Quentadharkën” y “Sol De Medianoche”, aunque en lo que respecta al uso que se da a la guitarra eléctrica y los teclados, las afinidades son mayores con ALQUILBENCIL (su segundo álbum) y URBAN TRAPEZE. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, el grupo empieza a desarrollar un jam jazz-progresivo que destila influencias del Canterbury (un poco a lo GILGAMESH, un poco a lo CARAVAN), prolongándose el mismo hasta poco después del decimosegundo minuto y medio. En lo que queda del tema a partir de ahí, el grupo retoma algunas de las atmósferas calmadas precedentes, realzando la faceta pastoral del asunto. Una vez concluida la ambiciosa exhibición de esplendor sonoro de ‘El Llarg Revolt’, siguen tres temas más cortos que para nada desmerecen o trivializan los sueños de música trascendental que la banda se toma muy en serio como ideología artística. ‘Noves Construccions’ comienza con una cadencia muy ágil y amable, propia de un intermedio entre la calidez de CARAVAN y la limpieza melódica de CAMEL (especialmente de la época con Bardens). La inserción de elementos alternadamente mediterráneos y aflamencados en algunas medidas secciones del desarrollo instrumental ayuda bastante a la hora de sacarle el jugo al espíritu ostentosamente alegre de la pieza. ‘Fel-lacions Del Mediterrani’ se focaliza más en lo jazzero, desplegando un gusto inocultable por la tradición jazz-fusionesca otrora encarnada por bandas como ICEBERG, GUADALQUIVIR y WEATHER REPORT, y que ahora tiene a gente como PLANETA IMAGINARIO, AMOEBA SPLIT y GURTH revitalizándola para el nuevo milenio. En esto no se queda atrás L’HERBA D’HAMELÍ, tal como lo demuestra en este muy bonito tema. Los últimos 8 minutos y pico del álbum están ocupados por ‘Picant Pedra’, pieza diseñada para cerrar la experiencia de “Inversa Visual” a punta de solemnidad y fastuosidad propias de la vertiente sinfónica del género progresivo. La sonoridad global de este tema se emparenta con el PFM de “Per Un Amico”, el GENESIS de “Nursery Cryme” y los legados más cercanos de GOTIC y GRANADA. La solemnidad antes mencionada se realza eficazmente con la insistencia del compás lento en el cuerpo central de la composición, pero para nada resulta un tema melancólico o lánguido: se trata más bien de una canción que fomenta una actitud reflexiva en el oyente pero sin perder el vigor propio del sinfonismo progresivo en cuanto al uso orquestal de los teclados, así como en cuanto al refinado uso de las florituras de flauta, sintetizador y guitarra solista en pasajes inteligentemente reservados para ellas.


En fin, “Inversa Visual” significa una experiencia progresiva a carta cabal que dignifica las ideas de melodía, refinamiento y ambición dentro del ámbito del rock aventurero fiel a muchos de los referentes históricos del género, y aún así, fresco y revitalizador. Esta experiencia se capitaliza en el siguiente disco, “Girafes a Sibèria”, para el cual el grupo queda como quinteto tras la partida de la flautista. Este disco tiende a realzar el lado prog-sinfónico del grupo, pero que conste que el enfoque ecléctico sigue ostentando niveles muy solventes de creatividad musical: “Girafes A Sibèria” es pura artesanía hecha sonido. Casi 15 minutos toma disfrutar del tema que abre el álbum, ‘Miradors (De No Veure Res)’, ¡y qué temazo es! Comenzando con un motivo sinfónico en 3/4 donde el teclado marca la pauta melódica con una calidez envolvente muy a lo CAMEL-con-PFM, el terreno está preparado para dejarnos llevar por la magia progresiva en curso; cuando ingresan las secciones cantadas, el colorido esencial de la composición se maneja de una forma más controlada, lo cual repercute en crear un sano equilibrio entre las frases alternadas del sintetizador y la guitarra como en la emergencia de matices jazzeros en la dupla rítmica. Este último detalle se revela posteriormente como crucial cuando se da un viraje temático alrededor de la barrera de los 5’30”: las cosas se intensifican un poco por vía de la emergencia de un swing extrovertido que nos puede recordar al CARAVAN de “In The Land Of Grey And Pink” y al CAMEL de la etapa “Moon Madness”-“Rain Dances” durante un hermoso interludio instrumental que incluye, como un plus, ciertos ornamentos disonantes durante su refinado desarrollo melódico. El resto de la pieza cuenta a estas alturas con una estrategia solvente de articulación entre lo contenido y lo extrovertido que puede asegurar una ingeniosa explotación de la variedad de ambientes. ‘Avui Pollastre’ tiene una orientación bastante homogénea con la del tema de apertura, aunque en esta ocasión los matices fusionescos gozan de una presencia más consistente dentro del bloque sonoro general, además de contar con una muy traviesa sección introductoria que puede muy bien recordarnos al vigor anarquista de un ZAPPA.


El tercer tema, ‘Ocicis Per Una Llebre’, es otro de largo aliento: dura poco más de 13 minutos. Su tenor general está más por el lado del jazz-rock progresivo que por lo sinfónico, aunque el estándar de precisa definición melódica de esta segunda vertiente todavía se hace patente en los parajes más contemplativos. Pero como se dijo, el elemento predominante es de raíz jazz-rockera, y como referentes de aire de familia en esta descripción podemos mencionar a GOTIC, al PFM de “Chocolate Kings”, a GREENSLADE, y en una etapa más cercana a nosotros, a D.F.A. Los vuelos instrumentales aprovechan sus turnos con solvente destreza sin llegar nunca a la pirotecnia gratuita: a través de las variantes de ambiente y ritmo que tienen lugar, hay una estupenda labor de cohesión subyacente que en manos de la gente de L’Herba d’Hamelí se convierte en todo un ejemplo de buen oficio progresivo. ‘Girasol’ es una breve balada progresiva que porta esa nostalgia flotante que GENESIS convirtió en su momento de mayor gloria creativa en marca de la casa, pero no se trata de una canción autónoma sino de la antesala a la pieza que está a cargo de ocupar los últimos 12 minutos del álbum, ‘Malastruc (Girafes A Sibèria)’. El engarce se da con un motif en 11/8 que exhibe una innegable aureola cameliana-yessiana con su dosis extra de dinamismo particular propio del prog sinfónico sur-europeo (PFM, GOTIC, IMÁN, APOTEOSI). La misión principal de ‘Malastruc (Girafes A Sibèria)’ es la de completar coherentemente el ambicioso cuadro sonoro cuyos paisajes y contornos principales ya han quedado ampliamente resueltos por los tres primeros temas del álbum: el mayor parentesco se da con ‘Miradors (De No Veure Res)’, y de hecho, hay momentáneo sobresalto donde L’HERBA explora su filo más agresivo, portando una muscularidad inquietante que se enraíza en un punto intermedio entre el crimsonismo temprano y la psicodelia de vieja escuela. ¿Por qué no hay más momentos así?, ¡realmente les salen muy bien! A pesar de esta observación minúscula, cabe priorizar la justa apreciación del modo en que el grupo sabe elaborar un sólido rollo musical en consonancia con la consistencia de una expresividad compositiva bien inspirada: el brillante tono épico que se da en los últimos minutos de ‘Miradors (De No Veure Res)’ no deja duda alguna al respecto.


El balance general sobre esta dupla de “Inversa Visual” y “Girafes A Sibèria” es altamente positivo, como debe ser cuando un álbum de música progresiva destila tanta musicalidad en base a un repertorio inmensamente repertorio, amén de un perfectamente afiatado ensamble que se hace cargo de concretar todas estas ideas en un bloque sonoro exquisito. Con estos dos discos, L’HERBA D’HAMELÍ refuerza su posición como uno de los nombres más destacados de la escena progresiva desarrollada en Cataluña durante los últimos años.


Muestras de L’HERBA D’HAMELÍ.-
‘El Llarg Revolt’: http://www.dailymotion.com/video/xiq462_l-herba-d-hameli-el-llarg-revolt_music
‘Fel-lacions Del Mediterrani’: http://www.youtube.com/watch?v=-duqH6xQobM
Extracto de ‘Miradors’: http://www.myspace.com/herbahameli/music/songs/miradors-extracts-mp3-81614620

Tuesday, September 13, 2011

CHEER-ACCIDENT, riqueza musical sin dudas ni atenuantes











HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Esta ocasión es el momento del grupo estadounidese CHEER-ACCIDENT y su nuevo álbum “No Ifs, Ands Or Dogs”. Tras haber instalado una relevante piedra angular de su faceta más experimental con “Introducing Lemon” (del año 2003), y más tarde desarrollar una versión más colorida de la misma en “Fear Draws Misfortune” (de hace 2 años), la misión de la banda era la de mantener el momentum y la frescura en el esquema sonoro de sus aventuras por áreas del progresivo de vanguardia dentro de su bien enraizado rock razonablemente ecléctico. En este sentido, su nuevo trabajo fonográfico “No Ifs, Ands Or Dogs” era como una pequeña “prueba de fuego”. ¿Y cómo resultó esta ordalía específica? Pues bastante exitosa, por lo que se puede comprobar a partir de lo escuchado. El trío básico de Thyme Jones (batería, teclados y trompeta), Jeff Libersher (guitarras, bajo, trompeta y teclados) y Alex Perkolup (bajo y guitarra) se rodea de una amalgama sonora de teclados y vientos a cargo de llenar espacios y aportar matices enriquecedores en momentos clave, pero queda claro que CHEER-ACCIDENT no quiere instalarse en la esencia del chamber-rock, sino empaparse de él al modo en que le caen gotas de rocío, mientras dosifica las reglas de juego del RIO que quiere utilizar para expresar su sentido de la aventura. La actual hermandad de CHEER-ACCIDENT se completa con Dudley Bayne (teclados y trombón) y Carmen Armillas (voz), además de contar con las ocasionales adiciones sónicas de parte de Andrea Faught (voz y teclados), Lise Gilly (saxofones), Todd Rittmann (guitarra), Erik Lavergne (guitarra slide), Tony Young (bajo), Noah Tabakin (saxofón barítono) y el canto de Teria Gartelos Stamatis y Laura Boton.

‘Drag You Down’ abre el disco con una canción muy ganchera en base a un riff básico y un compás semi-funky bastante llamativos, aunque los ornamentos de metales y los sutiles matices arábigos de la línea vocal añaden una conveniente rareza al asunto. ‘Trial Of Error’ cambia totalmente registro hacia una suerte de RIO a-lo-Art Bears semi-tecnificado al modo de JAGA JAZZIST y algún ocasional toque kraut a lo FAUST: un híbrido que resulta en una exhibición ágil de tensión, una manifestación exquisita de inquietud. ‘This Is The New That’ se engarza al tema precedente para seguir explorando y ahondando en la tensión presente, trasladándolo hacia sonoridades más orgánicas y una estructura rítmica más compleja, ahora sí en mayor cercanía hacia los patrones oscurantistas de PRESENT y la tensión lúdica de 5’UUs. El guitarreo resulta especialmente vital en este ejercicio de opresión emocional y desafío mental, un elemento recurrente en la ideología anti-aburguesada del rock in opposition. Es en este estado de cosas que se da la secuencia de ‘Pre-Somnia’, ‘Sleep’ y ‘Barely Breathing’. El primero es un preludio dirigido por densas capas de guitarra a las cuales pronto se une el ensamble íntegro, para que luego el segundo capitalice la atmósfera resultante de una manera extrovertida, asentando así una directa afinidad con varios de los momentos más coloridos de los dos álbumes precedentes de la banda; finalmente, ‘Barely Breathing’ retoma el estándar de la psicodelia surf en lo que parece un homenaje a la faceta más experimental de los BEACH BOYS, no exento de cierto humorismo a lo ZAPPA. La dupla de ‘Life In Pollyana’ y ‘Death By Pollyanna’ comienza con un ejercicio de RIO colorido (al modo de una cruza entre ‘Drag You Down’ y ‘This Is The New That’) y termina con un viaje musical arquitectónico que ciertamente acusa cierto influjo de la psicodelia crimsoniana, aunque los aires de familia se relacionan más generalmente con THINKING PLAGUE. El breve tema ‘Drug You Down’ consiste en un arreglo coral reciclado a partir del tema de apertura sobre un jam rockero de corte no-wave, un curioso prólogo a ‘Salad Dies’, poderosa pieza instrumental que establece un macizo híbrido del KING CRIMSON 73-74 y el PRESENT clásico. ‘Post-Somnia’ es un interludio con tufillo math-rock, el cual abre la puerta para otro homenaje al pop tradicional, esta vez en base a la psicodelia beat: ‘Cynical Girl’, un delicioso híbrido de Motown con THE BEATLES 66-68. Los últimos 10 minutos del álbum están ocupados por la tríada de ‘Go Gaunt Green’, ‘Empty Province’ y ‘Provincial Din’. El primero es un prólogo marcado por una elegante fanfarria de corte canterburiano (al modo de la big band de Keith Tippett), contrastado con la densidad grisácea y vitalista de ‘Empty Province’, pieza muy afín a los estándares de THINKING PLAGUE y 5’UUS, así como a la tradición de ART BEARS, manejando muy bien los tiempos de consonancia y los de explosividad; finalmente, ‘Provincial Din’ se encarga de tomar la posta de la tensión articulada de ‘Empty Province’ y darle un acento épico merced a la adición de una fastuosa coral, arreglos percusivos y orquestaciones de teclado, antes de que la coda se proyecte hacia atmósferas espaciales enraizadas en la psicodelia electrónica de línea krautrock.

En conclusión, tenemos en “No Ifs, Ands Or Dogs” un afianzamiento convincente y enérgico de CHEER-ACCIDENT como referente importante de la vanguardia progresiva estadounidense de los últimos años (aún si la banda explícitamente muestra amplios recelos ante esta etiqueta), pero sin duda que su eclecticismo basado esencialmente en la confluencia de varias líneas de investigación progresiva de vanguardia los convierte en portavoces idóneos de inquietudes sónicas renovadas y revitalizadas. ¡Sigamos prestando atención a esta banda!


Muestras de “No Ifs, Ands Or Dogs”.-
Drag You Down + This Is The New That: http://www.youtube.com/watch?v=0bLnOXWBx3Y

Saturday, September 10, 2011

RESISTOR abre vías hacia una nueva isla musical de rock artístico


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es la locación de sacar a colación al ensamble estadounidense RESISTOR, ensamble instrumental liderado por el inquieto y aventurero músico Steve Unruh. Todo empezó de la forma más sencilla y casual, lo cual no se condice simbólicamente con el tipo de sofisticación vibrante que este cuarteto insufla a sus vuelos instrumentales, sólidos, versátiles, llenos de nervio y sobre todo, de niveles impresionantes de inventiva y afinidad espiritual que hacen que permiten al ensamble articularse en una magia compartida a través de sus casi siempre improvisadas ideas musicales. En algún momento del año 2005, el susodicho Sr. Unruh decidió que tenía ganas de formar parte de un proyecto musical donde tocara principalmente la guitarra eléctrica, encontrando pronto un aliado en su amigo ingeniero electrónico Rob Winslow. Mientras iban armando sus primeros jams, uno de los electricistas operarios del estudio de ensayo resultaba ser también baterista, de nombre Barry Ferrands: sabido el dato, casi al instante se convirtió en el tercero a bordo. Cuando las primeras composiciones ya se perfilaban en sus formatos definitivos, se sentía la necesidad de un cuarto miembro, un teclista de preferencia… pero esta cuarta entidad resultó ser otro guitarrista, Fran Turner. Así las cosas, el terreno estaba preparado para el disco debut homónimo de 2008, seguido por “Rise” dos años más tarde, y ahora en 2011, “The Secret Island Band Jams” constituye la tercera placa de parte de Steve Unruh y sus compinches. La presencia de Turner permite a Unruh dar rienda suelta a su solvencia con otros instrumentos como el violín y la flauta, un factor que repercute notablemente en el realce de coloridos sonoros dentro del encuadre específico de la banda, un encuadre progresivo donde se desarrollan parajes eclécticos de psicodelia, jazz-rock, rock duro clásico, aventuras cuasi-fusionescas y jam. Pasamos a comentar el tercer disco a continuación.


En medio del ruido del mar movido por fuentes vientos de la costa, ‘Voyage 7’ abre el disco con un grácil ejercicio de space-rock en 7/4 que suena a algo intermedio entre el GURU GURU jazz-rockero y PHISH. ‘Picadora’ y ‘Piezo Fury’ ocupan conjuntamente los siguientes 10 minutos del disco: el primero de estos temas establece un clima lírico bastante cálido sobre un compás de 5/4, especialmente apoyado en el rol principal del violín, un ítem de tendencia sinfónica; el segundo se enfila hacia un jazz-fusión aflamencado que nos recuerda fácilmente a los ensueños hispánicos de un John McLaughlin, pero con una base rítmica encuadrada dentro de un discurso propiamente rockero, lo cual sirve de perfecto sustento para el perfil asumido por la guitarra eléctrica en su dialogante antagonismo frente a la acústica. El momento de ‘All Systems Go!’ es uno de cambiar de rumbo para enfilarse hacia un macizo ejercicio de rock duro con tremendo gancho, al estilo clásico de los 70s (GRAND FUNK RAILROAD, JEFF BECK), mientras que por contraste, ‘Dream Of The Arctic Tern’ se encarga de crear y sostener una aura de relajada y contemplativa serenidad en clave de jazz-rock lento con sutiles tendencias folk-psicodélicas que nos remiten de alguna manera a EAST OF EDEN o a KEBNEKAJSE. El solo de flauta que emerge en medio tiene un tufillo tulliano imposible de ocultar, aunque con un carácter más atenuado. ‘Santa Anna’ se encarga en su primera parte de recoger y amplificar el espíritu space-rock que ya había insertado la pieza inicial, con la salvedad de que el esquema rítmico es más pausado, algo que el ensamble aprovecha muy bien para darle un realce más notorio a los solos y riffs guitarreros, a la par que el grupo en bloque explora matices envolventes. La adición de inquietantes líneas de violín en algunos pasajes añade una conveniente magnificencia al asunto. La segunda parte está diseñada sobre un incremento notorio del timbre rítmico de la batería y una agresividad más frontal de las guitarras y el bajo: aquí hallamos un intermedio entre el ASH RA TEMPEL cañero y el estándar del sonido stoner contemporáneo. Un final arrolladoramente electrizante para los primeros 32 minutos del disco.


Pero… todavía quedan 26 minutos de experiencia sónica con RESISTOR, aunque es irrefutablemente legítimo decir ya que la propuesta de esta banda concretiza exitosamente su misión ecléctica. Lo que queda de viaje comienza con los 3 ¾ minutos de ‘Quirk’, un tiempo dedicado a la serenidad contemplativa en clave de suave y lento rock, elegantemente sazonado con savia lírica a cargo del violín: parece todo un homenaje a FOCUS con retazos de RÄGNAROK. A continuación sigue ‘Sleepytime’, con la misión de continuar por la misma senda introspectiva, incluso ahondando en la sensación de languidez emocional inherente a esta actitud: teniendo una bien amalgamada estructura armónica compartida entre las dos guitarras, una precisa dupla rítmica que consistentemente mantiene una cadencia contenida y la inserción de un breve y evocativo, ‘Sleepytime’ recapitula a las mil maravillas los espíritus nucleares de ‘Quirk’ y ‘Dream Of The Arctic Tern’. Finalmente, el último cuarto de hora del álbum está ocupado por ‘Double Ascent’. Se trata de un buen espacio de tiempo para explorar un viaje musical dado, y en este caso, tenemos una aventura psicodélico-progresiva de alto nivel que comienza con un bien encajado matrimonio entre las bases sostenidas por el doble guitarreo y las musculares florituras de flauta: un híbrido entre EAST OF EDEN, JETHRO TULL y FOCUS. Más adelante, poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, las cosas se intensifican momentáneamente hasta el punto de reconectarse con la psicodelia heavy más disciplinadamente jazz-rockera, el cual, a su vez, es sucedido por un etéreo motivo de corte space-rock. La secuencia de estos dos motivos funciona como una ilación de puentes duales hacia la emergencia del segundo motivo del tema, uno marcado por matices de rock duro y stoner en su recuperación del vigor sónico del primer motivo. Unruh aprovecha la ocasión para desarrollar un intenso solo de violín, mientras que sucesivos solos de guitarra exploran caminos intermedios entre los explorados por los legendarios Dave Gilmour y Jeff Beck durante los románticos años 70s. Con el efecto final de oleaje se retoma el ambiente que precedía al inicio del primer tema del álbum, pero esta vez la marea fluye por sí sola, sin ser atormentada por los dioses del viento.


Un señor disco es “The Secret Island Band Jams”, sí, señoras y señores, un discazo que a muchos les puede servir como vía de entrada al mundo musical de RESISTOR; quienes ya estén familiarizados con la obra precedente de este proyecto no se sentirán para nada decepcionados. ¡¡Muy recomendable!!


Muestras de “The Secret Island Band Jams”.-
Picadora: http://www.youtube.com/watch?v=666axZG4UQg
Double Ascent: http://www.youtube.com/watch?v=6pY35beOJ2A