Tuesday, May 07, 2013

SETNA - regresa la nueva voz del Zeuhl



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complacemos en prestar atención al grupo francés SETNA y su nuevo disco “Guérison”. Seis años después de la edición de su disco debut “Cycle I”, el sello Soleil Zeuhl repite plato con este ensamble dirigido por Nicolas Candé [batería, guitarra de 12 cuerdas y teclados], y que también incluye a Christophe Blondel [bajo], Benoît Bugeïa [pianos eléctrico Fender Rhodes y acústico], Yannick Duchene [voz] y Florent Gac [órgano]. Más precisamente, “Guérison” fue publicado en febrero último. Como en la ocasión anterior, el leit-motiv de SETNA es el de reconstruir y revitalizar los paradigmas de ESKATON, MAGMA y el primer ZAO en aras de mantener viva la hoguera del Zeuhl. Para completar el espectro sonoro del repertorio de este nuevo disco, el quinteto ha contado con la activa participación de varios invitados ilustres como los guitarristas Nicolas Würtz, Tony Quedeville y Samuel Philippot, los teclistas Benoît Widemann y Nicolas Goulay, Julien Molko al clarinete bajo y David Fourdrinoy al vibráfono. Vemos, pues, la presencia de varios nombres ligados a las nuevas generaciones del Zeuhl y el jazz-rock, tanto en grupos (Nicolas Goulay es el director de XING SA, por ejemplo) como en solitario. Repasemos ahora el repertorio de “Guérison”.


‘Cycle II’  da inicio al disco ocupando un espacio de casi 10 minutos y conteniendo tres secciones. La primera instala 6 minutos y pico de climas optimistas y extrovertidos, los mismos que son manejados con exquisita delicadeza a través de su latente intensidad. El aura jazzera del swing básico se realza oportunamente en las dos últimas secciones: cada una de éstas dura 1 minuto y ¾, por lo que se puede asegurar que operan como mecanismos para, sucesivamente, redondear la atmósfera central de la primera sección y virar hacia un cierre sereno y calmado. Esta tercera sección porta una belleza melancólica que resulta impactante a través de su suavidad evocativa. Luego sigue la pieza maratónica ‘Triptyque’, que dura 26 ¼ minutos y contiene tres partes (con sus respectivas secciones particulares). La primera parte empieza creando un aire de expectativa medianamente caótica, signada en buena parte por los efluvios del sintetizador Mini-Moog y las virtuosas florituras de la guitarra eléctrica (muy a lo JOHN MCLAUGHLIN), una apertura que prepara el camino para las cadencias reflexivas de una sección de fuerte tendencia bucólica, la cual se sustenta sobre la presencia importante de la guitarra acústica de 12 cuerdas en la base armónica de la instrumentación global. La idea termina proyectándose hacia ambientes crepusculares donde los arreglos corales flotan cuales sortilegios que están a medio camino entre la rememoración de un paraíso perdido y el simple gozo del momento presente. Mientras la coral va terminando de hilar su propia maraña, la base rítmica va asentando el camino hacia un clímax de elegante densidad donde el contraste entre la fiereza del bajo y la sutileza del vibráfono marca la pauta. La segunda parte de ‘Tryptique’ empieza con una sección de 5 minutos y pico de duración, la misma que gesta una iniciación espiritual en clave de exploraciones del aspecto cósmico del estándar Zeuhl. Widemann se regodea en su Mini-Moog en clave de JAN HAMMER durante el cénit sónico de los últimos minutos, mientras que el resto de instrumentos sostiene una arquitectura hipnóticamente lírica en 7/8. Así las cosas, la siguiente sección crea un groove fantástico que nos lleva al terreno histórico del jazz-fusión de los 70s con su hálito moderado de extravagancia grisácea. La última parte de ‘Tryptique’ empieza con un mantra recurrente que coquetea abiertamente con el acid-folk (al modo de una encrucijada entre ZAO y YATHA SIDHRA), abriendo paso a una sección que evoca un misticismo parcialmente siniestro, aunque mayormente se siente misteriosa. La última sección mantiene el aura de misterio y se aparta de lo siniestro, aportando lo opuesto: luminosidad, pero de una manera delicada que se complemente fluidamente con el equilibrio sónico conquistado por las dos secciones anteriores.


Los últimos quince minutos del repertorio del álbum están ocupados por la pieza homónima, que contiene cuatro secciones. La primera trata se enfila hacia una exploración caótica de atmósferas aleatorias bien sedimentadas en una ingeniería que no permite exabruptos en medio de la anarquía. La segunda sección establece un motivo fusionesco que se muestra a medio camino entre RETURN TO FOREVER y el MAGMA de “Üdü Wüdü”, mientras que la tercera y cuarta se perfilan bajo una orientación más marcadamente jazzera: una vez más, el Mini-Moog de Widemann opera como un ingrediente esencial para que el alimento sonoro se sienta genuinamente consistente. Los parajes finales de ‘Guérison’ exhiben un clima de caos etéreo que despide la expansión global de la pieza con un aire de incertidumbre. ‘Le Parasite’ e ‘Hymne Au Soleil’ son los dos bonus tracks que cierran el disco: el primero se centra mayormente en un ejercicio de free-jazz impulsado desde el imponente centro neurálgico que Candé dispone a través de su batería, mientras que el segundo se hace eco de los aspectos líricos que han aparecido en varias ocasiones a lo largo del repertorio oficial del álbum.

 

Como balance final, solo queda enfatizar que SETNA confirma con éste, su segundo disco, que está en posición de fortalecer su rol como fuerza joven vital para la preservación de la tradición  Zeuhl con una nueva vida en el presente milenio. “Guérison” encarna un despliegue de belleza desafiante elaborada con una fineza artesanal única, una manifestación excelsa de lo que la visión musical de Nicolas Candé puede brindar a los seguidores actuales del rock experimental. ¡Recomendado!


Muestras de “Guérison”.-

Saturday, May 04, 2013

El brillante presente de AND SO I WATCH YOU FROM AFAR



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión traemos a colación al grupo irlandés AND SO I WATCH YOU FROM AFAR y su nuevo disco “All Hail Bright Futures”. Los guitarristas Rory Friers y Niall Kennedy más la dupla rítmica del bajista Jonathan Adger y el baterista-percusionista Chris Wee establece un solvente sucesor de su impresionante disco anterior “Gangs” (de 2011), mostrando ahora una musicalidad que gana en recursos sofisticados, y sobre todo, en ambientaciones coloridamente extrovertidas. ¿Será tal vez la influencia de BATTLES? Queda para la especulación, pero por ahora, limitémonos a observar los desarrollos y recovecos de este nuevo disco publicado a mediados del último marzo por el sello Sargent House.


‘Eunoia’ es un preludio inmensamente celebratorio que abre la puerta al arribo de ‘Big Thinks Do Remarkable’, pieza que muestra sin tapujos de ningún tipo la nueva forma de visceralidad luminosa que ASIWYFA trae consigo. La dupla de ‘Like A Mouse’ y ‘Ambulance’ se encarga de mantener el momentum y darle matices renovados y refrescantes mientras tanto: ambas piezas convergen en la intencionalidad de aumentar las dosis de musculatura y explosividad cuasi-neurótica al permanente clima de alegría rockera en la que se concentra el grupo de forma tan solvente. En todo caso, evaluando las diferencias específicas, la robustez se siente más “salvaje” en el primero de estos dos temas, mientras que el segundo ostenta una aureola de sofisticación más pulida. A continuación sigue la secuencia de ‘The Stay Golden Pt. 1’, ‘The Stay Golden Pt. 2 (Rats On A Rock)’ y ‘The Stay Golden Pt. 2 (Trails…)’: la dinámica musical de las dos primeras secciones se focalizan en cadencias de corte Latin-jazz, mientras que la última culmina la serie con una coda atmosférica que, cual flotante nube grisácea, envuelve de serenidad otoñal la progresión básica con la cual llegaba la segunda sección a su propio clímax. Esta tríada supone una cima musical del disco, sin duda.

File:And So I Watch You From Afar - Glasgowbury Music Festival 2009.jpg

‘Mend And Make Safe’ marca una pauta más familiarizada con lo que ASIWYFA ha venido haciendo en discos anteriores, una musicalidad ágil que maneja una densidad sutil a través de su colorido intrínseco. ‘Ka Ba Ta Bo Da Ka’ vuelve de lleno a los aires de calipso y samba, manejándolos con sobriedad calculada en un inicio, para luego proyectarlas hacia una sonoridad rockera plenamente articulada, arrolladora, que no apabullante; ‘Ka Ba Ta Bo Da Ka’ es la coda de la pieza anterior, dándole un viraje psicodélico a las vibraciones tropicales antes desarrolladas, creando así un aparente estado de caos en medio de la algarabía. En esta dupla hallamos otra cima musical del álbum, pero todavía falta un par de temas para llegar al final del repertorio, y el penúltimo es el que justamente le da título: ‘All Hail Bright Futures’ ofrece una expansión de la algarabía predominante desde un ángulo un poco más etéreo, aunque siempre manteniendo una genuina vibración rockera en su esquema rítmico y en la fuerza de carácter delos guitarreos. Ocupando los últimos 7 minutos y pico del disco, ‘Young Brave Minds’ se erige en la pieza más larga del álbum: su dinámica tiene algo de épico, pues es aquí donde el grupo proyecta los esquemas sonoros más sutiles del disco a fin de edificar una aura hímnica que tiene algo de ceremonioso, a despecho del patente posicionamiento de la extroversión.  

Bueno, todo esto fue “All Hail Bright Futures”, el síntoma de sanas y refrescantes renovaciones de las abiertamente multiformes vías de expansión rockera que ofrece el math-rock: AND SO I WATCH YOU FROM AFAR cumple cabalmente con la misión que le corresponde desde su rincón irlandés. ¡Qué buenos estallidos de fuegos artificiales en Belfast!



Muestras de “All Hail Bright Futures”.-

Wednesday, May 01, 2013

STEVEN WILSON, el hombre que nunca se rehúsa a hacer música


 

HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el momento adecuado para hablar de STEVEN WILSON, uno de los más notables y notorios íconos de la música progresiva actual, pues se nos ha ocurrido prestar atención a su más reciente álbum solista “The Raven That Refused To Sing (And Other Stories)”, el tercero de su carrera. Expandiendo su arsenal instrumental con guitarras, teclados y mellotrón (además de alguna intervención al bajo), el buen WILSON se ha hecho acompañar de una buena pléyade de músicos, casi todos ellos viejos colegas suyos de actuaciones que tuvieron lugar para su gira del álbum anterior “Grace For Drowning”: Nick Beggs [bajo, Chapman Stick y coros], Marco Minnemann [batería y percusión], Adam Holzman [órgano Hammond, piano eléctrico y sintetizadores], Guthrie Govan [primera guitarra] y Theo Travis [saxofones, flauta y clarinete]. No solo eso, también cuenta con la leyenda viviente ALAN PARSONS como orquestador de la ingeniería de sonido del álbum. La luz musical de este disco brilla en un contexto en el que WILSON ha decidió dar una temporada de “paro indefinido” a PORCUPINE TREE, mientras crea discos solistas a un ritmo trepidante en paralelo con sus labores de integrante de otros proyectos de larga data (como NO-MAN, BLACKFIELD y STORM CORROSSION) o colaborador en bandas amigas (como OPETH, etc.). ¡Y cómo no mencionar su imparable labor como ingeniero de sonidos en re-ediciones de material de KING CRIMSON, JETHRO TULL, EMERSON, LAKE & PALMER, y más recientemente HAWKWIND!... además del discos solista de IAN ANDERSON “Thick As A Brick 2”. Hay tantas anécdotas que contar respecto a lo que WILSON decide hacer o no hacer, pero en esta ocasión, concentrémonos en “The Raven That Refused To Sing And Other Stories”, ¿vale? Lo primero que diremos es que se trata de un disco conceptual en torno a varios escenarios que involucran fantasmas, varios de ellos con homicidios de por medio: no es la primera vez que WILSON se aplica a crear historias espectrales para su creatividad musical, pero sí la primera vez que dedica todo un disco a ello.


‘Luminol’ abre el álbum ocupando un espacio de poco más de 12 minutos. Desde el primer instante muestra un tremendo ímpetu, particularmente en el entramado rítmico que sostiene el dinamismo interno creado por los instrumentistas en bloque: el esquema sonoro de las secciones más enervadas suenan a una cruza de YES y COLOSSEUM II, mientras que las secciones más relajadas nos transportan al KING CRIMSON primigenio, así como a elementos de GOBLIN. Menciones especiales van a los solos de órgano y guitarra, los cuales aportan una imponente estatura sónica al desarrollo de los jams extrovertidos; otra mención especial va para Jakko Jakszyk, quien en esta canción y otra posterior titulada “The Watchmaker” apoya en los arreglos corales. Luego sigue ‘Drive Home’, una semi-balada que nos remite a la dimensión Floydiana del PORCUPINE TREE pre-“Fear Of A Blank Planet”: la espiritualidad etérea que envuelve al desarrollo melódico de la canción se remodela con tintes épicos cuando entran a tallar los arreglos de cuerdas y el fantástico solo de guitarra que sustenta el inapelable clímax conclusivo. Tras estos casi 20 minutos arrolladores emerge ‘The Holy Drinker’, otra canción de largo aliento: durando 10 ¼ minutos; además, ‘The Holy Drinker’ tiene la peculiaridad de tener al mismísimo ALAN PARSONS aportando uno de los solos de guitarra. La estructura de esta ambiciosa canción comienza con un groove jazz-rockero que suena a un VDGG cuasi-metalizado, lo cual crea una malla para las expansiones de la guitarra, el saxo y el sintetizador en sucesivos solos. Una vez que se articula la parte cantada, el factor rockero se impone de forma decisiva. No es de extrañar que nos recuerde al OPETH reciente así como al PORCUPINE TREE 2005-09, pero también es notable la refrescante novedad que implican las inserciones de dinámicas jazzeras antes mencionadas, así como la vitalidad con la que ciertos pasajes de órgano y guitarra incorporan aires retro-progresivos tan sólidos como convincentes. Poco antes de llegar a la frontera del séptimo minuto, la canción incorpora una atmósfera grisácea y sigilosa, como anunciando la inminencia de un terrible hado. Intuimos que se cocina un momento de exquisita explosividad rockera, y claro, se cumple el augurio a plenitud.


‘The Pin Drop’ es la pieza más breve del disco, durando poco más de 5 minutos: el gancho grácil de su estructura compositiva es manejado con una inteligente alternancia de momentos reposados y explosivos, ostentando siempre un aire de exquisitez en la equilibrada demostración de sonoridades robustas en sus momentos estratégicos. ‘The Watchmaker’ vuelve a la senda de las ambiciones progresivas más explícitas a través de sus más de 11 ½ minutos de duración, y empieza a hacerlo con un extenso esquema introspectivo que tiene mucho del GENESIS y el YES de vieja escuela – sobre todo, el primero). Cuando las cosas empiezan a agilizarse para un interludio relativamente breve, el factor YES se hace predominante y empieza contagiarse de la sinergia recibida de otras ofertas retro-progresivas que pululan desde los 90s. Un pasaje de piano inaugura la tercera sección de la canción, la cual ofrece una cruza de GENESIS, PFM y THE ALAN PARSONS PROJECT (plenitud melódica y sobriedad estilizada), junto a arreglos corales al estilo de THE BEACH BOYS. La coda vira hacia matices Crimsoniano-escandinavos, un recurso idóneo para darle un cierre siniestro al asunto sin romper con la magia melódica previa. ‘The Raven That Refused To Sing’ es la canción que justamente cierra el disco: la tristeza es el color emocional exclusivo en la sencilla paleta melódica con la que se articula esta canción. Hay ciertas señales a lo MARILLION (etapa del “Brave”) y TALK TALK en la atmósfera general, además de aires heredados de la faceta contemplativa y minimalista de PORCUPINE TREE (ese paradigma que WILSON mismo creó y no parece desvanecerse a despecho de la inactividad actual de la banda en sí). Nótese también el poder tan efectivo que tienen los matices post-rockeros provistos por la aureola flotante de la guitarra de Govan, un complemento integral de los crucialmente protagónicos teclados.

  

Todo esto fue “The Raven That Refused To Sing (And Other Stories)”, un disco que desde el primer momento ha satisfecho los rendidos paladares de los fans de STEVEN WILSON en todo lo que hace, pero cuyo encanto también ha cautivado las mentes de quienes por lo general han mantenido una actitud más sobria (o incluso distante) ante la obra de este trabajólico del art-rock contemporáneo. Desde este blog progresivo celebramos la magia particular de este disco, que ya es calificado en muchos sitios internautas como el más redondo hasta la fecha de la trayectoria solista de su autor. ¡Recomendable!


Muestras de “The Raven That Refused To Sing (And Other Stories)”.-
Luminol: http://www.youtube.com/watch?v=_w8SY_9yO8k
The Holy Drinker: https://www.youtube.com/watch?v=_XGb5gCxSjw
The Raven That Refused To Sing: http://www.youtube.com/watch?v=n8sLcvWG1M4

Sunday, April 28, 2013

OXHUITZA - un nuevo soplo de vida musical para la escena progresiva italiana


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy es el turno de presentar al proyecto instrumental italiano OXHUITZA, el cual cultiva una muy interesante línea de trabajo progresiva y acaba de editar su homónimo disco debut en una co-producción de Mirror Records y BTF (y contando con la dirección artística del prog-trabajólico Fabio Zuffanti). La formación de este proyecto se inició a inicios de 2001 bajo la guía de Luca Bassignani [guitarras eléctricas y acústicas], completándose con Rossano Villa [órgano Hammond, mellotrón, Mini-Moog, piano eléctrico Fender Rhodes, vibráfono y percusión], Gabriele Guidi [piano, órgano Hammond y sintetizador Mini-Moog], Carlo Barreca [bajo y flauta] y Christian Giannarelli [batería]. El nombre de esta banda fundada a inicios de 2011 proviene del sitio arqueológico maya El Caracol, situado en Belice. El estilo de OXHUITZA puede muy bien definirse como una estrategia de remodelación de los estándares del prog sinfónico de vieja escuela a través del empleo relevante de recursos y atmósferas propias de la línea psicodélica y del rock duro melódico, generando además un esquema sonoro aggiornado que permite balancear inteligentemente las inclinaciones retro-progresivas que también existen en su ideario sonoro.


Durando 5 ½ minutos, ‘#01’ abre el disco, mostrando un filo rockero bastante pronunciado: a pesar de que la presencia de dobles teclados es fácil de notar, no cabe duda que el vigor del esquema rítmico empleado en buena parte de la pieza y el protagonismo frontal que ocupan os riffs y solos de guitarra conforman el sostén primordial de sus desarrollos temáticos. ‘Luna Di Maggio’ tiene una duración casi igual que ‘01’ pero incluye una más ambiciosa ilación de diversos motivos, los cuales transitan desde ambientes duros de ligero cariz psicodélico hasta otros más abiertamente líricos, pasando por parajes reposados: podemos describir esta pieza como una cruza entre los legados de FINISTERRE y LE ORME reciclados a través de un filtro híbrido del segundo ERIS PLUVIA y del KAYAK actual. De hecho, nos da la sensación de que la estructura multi-temática de ‘Luna Di Maggio’ contaba con suficiente gancho como para que se expandiera un poco más (tal vez un par de minutos más largo), pero como el disco tiene que seguir adelante, emerge ‘Nervi In Fibra Ottica’, un tema bien establecido bajo atmósferas grisáceas, estilizadamente densas, ostentando una arquitectura sónica imponente donde se notan aires de familia con lo hecho por otras bandas actuales como GRAN TURISMO VELOCE y BRIGHTEYE BRISON. También se trata del primer tema del álbum en que el bajista Barreca añade intervenciones de flauta. Siguiendo en parte el impacto de la fastuosidad grisácea del tema anterior, aunque también retomando las pretensiones de musicalidad hiperbólica de ‘Luna Di Maggio’, el cuarto tema ‘Kirky’ supone una pertinente síntesis de lo que es la esencia estética de OXHUITZA. Una vez más, tenemos ante nosotros una pieza que termina dando la impresión de que se culmina muy rápido.
 
 
‘Pixel’ emerge para rizar el rizo de sinfonismo de fuerte raigambre rockera, elaborando un esquema musical que resulta menos expresivo y menos cohesivo como los que hallamos en ‘Kirky’ o ‘Luna Di Maggio’, pero sirven para seguir reforzando pautas recurrentes. ‘Mano Di Luna’ ocupa los últimos 9 minutos y pico del álbum, y supone un oportuno clímax para el mismo. Empieza con una cadencia rockera bien sostenida que suena a una especie de “DEEP PURPLE Yessiano”, además de contar con algunos añadidos oscurantistas semejantes al paradigma de GOBLIN. Luego sigue un interludio más  reposado a lo YES/GENESIS, penetrado por una aureola amable y cándida, para finalmente desembocar en una inmensa letanía marcada por aires etéreamente siniestros: las texturas de flauta y guitarra flotan solventemente sobre las capas de mellotrón y la recurrente arquitectura armada por el trípode de teclado-bajo-batería. La coda añade un factor de cósmico dramatismo sutil al asunto para el verdadero cierre del tema.   


A pesar de durar menos de 40 minutos, “Oxhuitza” es un disco que muestra cabalmente las virtudes centrales de la propuesta progresiva encapsulada en él. OXHUITZA se revela como un nombre importante dentro de la nueva hornada de la escena progresiva italiano del nuevo milenio, uan escena que parece que nunca deja de generar nueva vida en nombre de la incesante revitalización de este género rockero.
 

Muestras de “Oxhuitza”.-
#01: http://www.youtube.com/watch?v=_0GcYTf0NJo
Mano Di Luna: http://www.youtube.com/watch?v=2w3Vb4BcuMs

Thursday, April 25, 2013

ZLETOVSKO - la nueva manzana dorada del maravilloso jardín progresivo japonés


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión se da el momento de encarar y asumir la experiencia tan especial que brinda la música del aguerrido ensamble japonés ZLETOVSKO, el mismo que nos ha develado su homónimo disco debut, el mismo que fue publicado hace poco por el sello Zelot. Este aquelarre que escogió una palabra del idioma macedonio para su autodenominación está conformado por luminarias de la vanguardia nipona radical tales como Shigekazu Kuwahara [bajo y voz], Isao Horikoshi [teclados y voz], Tatsuya Yoshida [batería, percusión y voz] y Kei Fushimi [guitarra]: todos estos nombres están asociados a RUINS, POCHAKAITE MALKO, KOENJIHYAKKEI, NAIKAKU, e incluso el proyecto cosmopolita del ya fallecido maestro sueco LARS HOLLMER GLOBAL HOME PROJECT. Pero este grupo no surgió precisamente de la mera congregación de estos cuatro amos híper-progresivos: en realidad, las raíces de esta banda emergen de la idea de formar un power-trío a lo ELP/UK allá por 2002, pero tras haberse abortado la idea sin llegar a grabar un solo disco, se retomó en 2009 con la formación actual con miras a ampliar la meta original de una música progresiva filuda a lo ELP/UK con la bizarra inclusión de factores inspirados en las tradiciones de MAGMA, GENTLE GIANT, psicodelia de vieja escuela, la primera generación de rock-in-opposition francófono, SAMLA MAMMAS MANNA y FRANK ZAPPA, además de algunos ingredientes de improvisación abstracta típicos del free-jazz. Al menos, así es como la banda gusta de describirse a sí misma en algunos perfiles publicados en la red. Kuwahara y Horikoshi se reparten las composiciones en exclusividad casi total. Las bases de los temas contenidos en “Zletovsko” fueron registradas en vivo en el estudio Silver Elephant, en febrero de 2011, excepto un par que se registró en julio del año anterior. Los ulteriores procesos de edición, algunas sobregrabaciones y mezcla estuvieron en manos de Horikoshi y Yoshida, en varias instancias entre diciembre de 2011 y setiembre de 2012; esta tarea se realizó en los estudios Zempukuji y Magaibutsu, respectivamente. El arte gráfica es de la autoría de Yoshida. 


Veamos cómo se desarrolla fácticamente esta amalgama conceptual a través del repertorio del álbum “Zletovsko”. ‘Thrush’ abre el álbum con un punche bien enfocado que nos recuerda abiertamente a las líneas de trabajo de KOREKYOJINN y BONDAGE FRUIT, pero con un refinamiento adicional generado a partir de extrañamente efectivos elementos sinfónicos a esta hoguera sónica: de forma específica, estos recursos de refinamiento provienen de los teclados y las calculadas intervenciones de percusiones tonales. Si imaginamos un jam perdido de las sesiones de la joya ELPiana “Brain Salad Surgery” retomado y ligeramente retorcido por una congregación de músicos de MAGMA y HAWKWIND, entonces podemos hacernos una buena idea de lo que nos aguarda. ‘Rat & Dragon’ capitaliza la robustez incandescente e implacable de la primera pieza y la traslada hacia áreas sonoras donde los discursos del jazz-rock y la psicodelia (un tanto Crimsoniana a ratos) se combinan de manera consistentemente frenética. 6 minutos y pico de gloria imponente con cuyo final se engarza ‘Gepek’, pieza que sirve de pretexto para que el cuarteto saque a colación sus propias conexiones con el Zeuhl de última generación: hay mucho de RUINS y de KOENJI HYAKKEI en la manera tan juguetonamente psicótica con que la banda arma la ingeniería del desarrollo temático de ‘Gepek’. ¡Incluso hay momentos de growling en el canto! Hasta ahora, tenemos más de 13 ½ minutos de osada genialidad estruendosa (no estruendo osado, que no es lo mismo, ¿vale?). La secuencia de los cuatro siguientes temas empieza con ‘Improv: Prelude’, tema que se focaliza en un registro más serio, oscuro incluso, aunque todavía repleto de vitalismo: estructuralmente, se trata de un jam de corte jazz-progresivo que incorpora fuertes factores de UNIVERS ZERO, HENRY COW y los vuelos expansivos del KING CRIMSON de la era Wetton (pensamos en ítems como ‘Journey To The Center Of The Kosmos’ y ‘Starless And Bible Black’). Luego sigue ‘The Golden Apples Of The Sun, Pt. 1’, pieza que exhiba una dimensionalidad más focalizada, portadora de una hibridación entre el primer UK, el RETURN TO FOREVER de “Romantic Warriors” y NATIONAL HEALTH, más cierto punche propio de la tradición progresiva de tendencia pesada. Este factor específico es manejado con suficiente elasticidad como para que haga sentir su aguerrido fulgor a través de la tensa sofisticación reinante. 


‘Improv: Interlude’ se explaya en extensos ejercicios de interacciones caóticas basadas en vuelos abstractos de tendencia space-rockera antes de que emerja ‘The Golden Apples Of The Sun, Pt. 2’ para retomar los ambientes y cadencias predominantes de la primera parte. El notable rol de los teclados de Horikoshi (cuyos solos y timbres reflejan una encrucijada de Corea, Jobson y Minnear en clave tormentosa) halla el Némesis perfecto en los alucinantes fraseos que Fushimi extrae de su guitarra cual “Holdsworth del Sol Naciente”. Ya vamos rumbo a los últimos 14 minutos y pico del disco. ‘Zelot’ comienza y termina con un pasaje jazzero de base farsesca, mientras en medio se enfrasca en un caos dadaísta donde la banda celebra la lógica de la deconstrucción free-jazzera con un sentido vanguardistamente retorcido de la algarabía. ‘Bikuni’ vira completamente de registro mostrando una extraña mezcla de PRESENT, ELP y FRANK ZAPPA: un blues siniestro y humorístico a la vez, atravesado por una niebla de limbo mientras los teclados elaboran ornamentos vitalistas y estilizados que no son nada ajenos al patrón Emersoniano. ‘Camel Clutch’ cierra el disco con un pletórico aire de alegría; el motivo central porta un patente espíritu celebratorio, incluso ostentando una aureola circense: es un obvio homenaje al estándar de gozo burlesco y dadaísta de los legendarios SAMLA MAMMAS MANNA en clave de brutal prog. Se añade un sutil toque de musicalidad típicamente prog-sinfónica a fin de asentar un delineamiento preciosista del desarrollo temático. Al establecer un cierto juego de espejos con la intensa jovialidad del primer tema del álbum, se concreta una muy buena idea para clausurar el repertorio de “Zletovsko”: es una suerte de amanecer de un nuevo día después de haber tenido una jornada musical tan diversa e intensiva. ZLETOVSKO ha resultado una tremenda sorpresa para lo que se está creando en este año 2013 desde la orilla avant-progresiva del rock artístico. ¡Imperdible! 


Muestra de “Zletovsko”.-
Thrush: https://www.youtube.com/watch?v=8Il_kWfZEnM
Rat & Dragon: https://www.youtube.com/watch?v=vCiePwn8Ico

Monday, April 22, 2013

TAYLOR'S UNIVERSE y sus nuevas andanzas progresivas



HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Hoy se da la ocasión tremendamente feliz de hablar del ensamble TAYLOR'S UNIVERSE porque solo un año después de su brillante álbum “Kind Of Red”, vuelve a saltar a la palestra de las máximas expresiones de la música progresiva de nuestros días con su nueva entrega fonográfica “Worn Out”: este disco sirve para que este ensamble dirigido por el danés Robin C. Taylor reafirme su presencia como una fuerza creativa única y rotunda. La portada de “Worn Out” muestra un par de zapatos extremadamente gastados y con cordones raídos; en un contraste infinito, la música encapsulada muestra dosis imponentes de creatividad e ingenio de recursos en estas nuevas andanzas musicales. Los compañeros de aventura de Robin Taylor (quien se multiplica en las guitarras, bajos, teclados y percusiones) son los saxofonistas Jakob Mygind y Karsten Vogel, el trompetista Hugh Steinmetz y el baterista Klaus Thrane; cabe mencionar también la colaboración del guitarrista Jon Hemmersam en un par de solos por allí.


‘Floating Rats’ abre el álbum con un aire de siniestra solemnidad (exhibiendo en su pasaje introductorio una solemnidad cósmica un tanto Floydiana) que parece aludir a las escuelas de PRESENT y UNIVERS ZERO, pero también refleja en su desarrollo temático un esquematismo colorido propio del estándar contemporáneo del jazz-rock contemporáneo, pertinentemente azuzado con ciertas vibraciones coincidentes con las líneas de trabajo de GUAPO (etapa de “Elixirs”) y SCHERZOO. Casi 8 minutos de gloria progresiva donde el concepto de luminosidad musical es recreado de forma radical. Luego sigue ‘Munich’, una pieza que dura casi 10 ½ minutos. Su arquitectura temática vira hacia una dinámica más ágil que el tema de apertura, algo que se nota instantáneamente desde los iniciales arreglos de sintetizador y las hermosas florituras de saxo soprano. Una vez que se termina de instalar el ensamble completo, el desarrollo de los motivos centrales se focaliza en su inherente vitalidad que se alterna entre pasajes movidos y otros contemplativamente contenidos, en una suerte de cruza entre el patrón sublime de HAPPY THE MAN y el lirismo imponente de unos SHADOWFAX. ‘Imaginary Church’, el siguiente tema, apuesta por un peculiar realce del factor jazzero de TAYLOR’S UNIVERSE. Tras un prólogo que ostenta una inteligente ingeniería de síncopas manejadas con una bien perfilada sutileza, el cuerpo central entra a tallar con imponente vigor apelando a cadencias de inspiración bluesera, fraseos de guitarra de inspiración Crimsoniana y flotantes solos de saxo que llena espacios con inapelable fluidez. Es como si la ágil fuerza expresiva de la pieza anterior hubiese sido retomada tras haber sido retorcida con un filo neurótico: eso sí, podemos lamentar que este tema no se haya beneficiado de arreglos más extensos, pero es lo que hay y está muy bien así, de todos modos. En un balance más sistemático, se puede asegurar que esta dupla de ‘Munich’ e ‘Imaginary Church’ sustenta un cénit doble para el repertorio del disco.   

Llegamos al ecuador del álbum con ‘Cruelty In Words’, un tema que abiertamente recupera el aura extrovertida de ‘Munich’, aunque la añade algunos acentos grisáceos en algún pasaje intermedio que surge a partir del motivo central. También entran a tallar unos solos de guitarra muy filudos (a lo FRIPP-con-ZAPPA), cuya misión no es tanto la de establecer contrastes frente al lirismo dominante sino darle una musculatura especial. El momento de ‘Jens In Afghanistan’ es uno particularmente climático. Comenzando con un pasaje marcial que se extiende por 3 minutos y pico, portando un sutil aire de amenaza, la pieza finalmente se asienta sobre un ejercicio de extravagantes disonancias típicamente enraizadas en la tradición del rock in opposition francófono (a lo PRESENT, y también un poco a lo ART ZOYD) sobre un swing jazzero que permite que lo tétrico adquiera algo de esplendor floreciente. Puede sonar paradójico pero a eso suena la segunda sección de esta pieza: a un bosque pletórico de esplendores primaverales donde las plantas y árboles gozan de una vida espectral. ‘Sargeant Pepperoni’ cierra el álbum ocupando un espacio de 8 ½ minutos donde el ensamble establece sonoridades y cadencias que nos recuerdan a MAHAVISHNU ORCHESTRA, WEATHER REPORT y HAPPY THE MAN. La ilación de los dos cuerpos temáticos está muy bien estructurada, permitiendo así que los momentos finales del disco concreticen una fastuosidad contundente y debidamente refinada, una fastuosidad especialmente en el tropel de saxos y trompeta que se extiende a través del fade-out.


En fin, solo nos queda decir para concluir que es de justicia reiterar, y por qué no, ampliar los elogios generales que hicimos sobre este disco en el primer párrafo de la presente reseña, aunque también es verdad que sería un ejercicio retórico vacuo. Limitémonos a señalar que “Worn Out” de TAYLOR’S UNIVERSE es una obra sumamente recomendable para los coleccionistas de rock progresivo y jazz-rock contemporáneo.


Muestras de “Worn Out”.-
Floating Rats: http://www.dailymotion.com/video/x14ck8f_taylor-s-universe-floating-rats_music 
Sergeant Peperoni: http://www.dailymotion.com/video/x14ckia_taylor-s-universe-sergeant-pepperoni_music

Friday, April 19, 2013

El nuevo apocalipsis de COMBAT ASTRONOMY


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUA CÉSAR INCA.
 
Hoy se da el momento de COMBAT ASTRONOMY y su nuevo disco “Kundalini Apocalypse”, el cual sucede a “Flak Planet” tras dos años de su edición. Este grupo de música radicalmente vanguardista vuelve a focalizarse en el núcleo central de Martin Archer [clarinete bajo, saxofones barítono, alto y sopranino, órgano, sintetizadores, efectos] y James Haggett [bajo sin trastes de 5 cuerdas, guitarra]. Cumpliendo en 2013 quince años como ente creativo dentro de la música progresiva de avanzada radical, COMBAT ASTRONOMY nos brinda  este nuevo disco que revitaliza su osada mirada a la mezcla de experimentación electrónica, avant-jazz, Zeuhl, space-rock y metal experimental.

‘Kundalini Dub’ abre el disco con una robusta demostración de cadencias y pulsaciones mecanizadas al modo de un Zeuhl electrónico que ostenta orgullosamente sus conexiones con el discurso del rock industrial y los aspectos más oscuros del krautrock. Acto seguido, ‘Path Finders’ nos brinda 7 ¼ minutos de amenazantes aureolas sónicas que se alternan entre ropajes minimalistas etéreos y erupciones guerreramente avasalladores. En ambas piezas, COMBAT ASTRONOMY cuenta con la valiosísima colaboración de la genial Elaine DeFalco (THINKING PLAGUE, 3 MICE), quien pone sus vocalizaciones al servicio de las atmósferas y manipulaciones cibernéticas que se crean y recrean a fin de sostener las atmósferas opresivas e inquietantes tan propias del ideario musical del dúo.  ‘Recoil’  sirve para que estos aires de amenaza y siniestra fatalidad continúen asentándose de forma inequívoca y rotunda, mientras que ‘Quiet Murphy’ establece una dinámica un poco más aligerada, en base a un swing llamativo donde se realiza una perversa cruza de nu-jazz y jazz-rock electrónico. Así las cosas, la pieza titulada ‘Telos’ entra a tallar para exponer una versión peculiarmente sofisticada de las atmósferas y cadencias opresivas que habían operado como leyes naturales en la gestación y elaboración de los tres primeros temas: las coordenadas de la oscuridad vitalista y el esplendor tanático articulan las marcas esenciales de este cénit del álbum. El segundo tema más largo de “Kundalini Apocalypse” es ‘Orchard Of The Snakes’, que dura 10 ¾ minutos. En el trascurso de su primera sección, esta pieza perpetúa el clímax insolentemente oscuro que la anterior había asentado de forma convincente, evocando imágenes de pasadizos laberínticos que atraviesan los insondables parajes de la sinrazón; para su segunda sección, la pieza vira hacia un despliegue de capas y efectos minimalistas, al modo de una contemplación insoslayable que tiene lugar tras comprender algo trascendental en la conclusión de un viaje.


Con una cadencia ritualística que tiene algo de tribal, ‘Wrong Wheels’ emerge de las últimas cenizas de ‘Orchard Of The Snakes’ con la meta de instaurar una neurosis acrecentada que insufla de misteriosa vitalidad la siniestra espiritualidad imperante. La alevosa monotonía machacante de la línea de bajo aporta un contraste de ominosa tensión frente al lirismo bizarro aportado por el núcleo melódico del sintetizador. Acto seguido, ‘Sequence Seven’ retoma el aura de oscurantista sofisticación que ya se había hecho presente anteriormente en ‘Telos’, lo cual permite al dúo de Archer y Haggett focalizarse concienzudamente en el factor jazzero de su visión artística: resulta oportuno, entonces, que el epílogo de esta pieza sea precisamente el Reprise de ‘Telos’, un arreglo de vientos que le da un giro crepuscular a uno de los motivos centrales del ‘Telos’ original. En fin, el álbum se cierra con su tema más extenso, ‘Cave War’, el cual dura casi 14 minutos. Esta pieza es, por así decirlo, un mamut cuya materia está hecha de materia negra y flujos eléctricos, una ambiciosa expansión de los esquemas, ritmos y atmósferas antes predominantes en ‘Telos’ y ‘Orchard Of The Snakes’, llevándolos a su máxima expresión de magnificencia épica. Un elemento particularmente relevante para este fin está encarnado en los arreglos corales que se añaden a la amalgama instrumental: bajo la dirección de Archer, la anti-coral JUXTAVOICES elabora lunáticos cánticos que parecen exhortar a una masa de espectros a inundar maquinarias con soplos de vida fantasmagórica. Enfocándonos en la estructura compositiva de la pieza en sí, las variaciones de ambientes están manejadas con contundente fluidez y la arquitectura compleja exigida por las ideas centrales se siente muy orgánica en su concreción.

Todo esto fue “Kundalini Apocalypse”, nuevo testimonio del ingenio bizarro y desafiante de COMBAT ASTRONOMY: una hora y pico de música atrozmente genial. Mientras siga existiendo esta iniciativa musical de Martin Archer y James Haggett, la idea de hacer música como rabiosa reacción ante esto que llamamos “realidad” seguirá teniendo validez y autoridad estética.
 

Muestras de “Kundalini Apocalypse”.-
Kundalini Dub: http://combat-astronomy.bandcamp.com/track/kundalini-dub
Talos:  http://combat-astronomy.bandcamp.com/track/telos  
Cave War: http://combat-astronomy.bandcamp.com/track/cave-war

Tuesday, April 16, 2013

STRETCH IT TO THE LIMIT: el nuevo rostro del jazz-rock vanguardista peruano


HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de hablar sobre STRETCH IT TO THE LIMIT, un joven power-trío peruano que encarna una de las propuestas más vitalistas y energéticas de la vanguardia peruana actual: una manera revitalizadora de jazz-rock perfilada con sanas ambiciones art-rockeras. Conformado desde mediados de 2009 por José Salvador Palacios [guitarra], Laura Robles [bajo] y Giancarlo Pucci [batería], STRETCH IT TO THE LIMIT y ha podido hacer realidad el primer trabajo de estudio en el presente año 2013, el mismo que se titula “Zombie “Extraterrestre” Ryan” y que fue presentado en un estupendo concierto en vivo a inicios de este abril en el local La Noche (distrito de Barranco en Lima). Este trío reúne a músicos de formaciones musicales bastante diversas, como la música de cámara, fusión afroperuana y andina, rock, jazz y funk: incluso Palacios es profesor en la Escuela de Música de la Pontifica Universidad Católica del Perú. El repertorio de “Zombie “Extraterrestre” Ryan” recoge toda esta diversidad de experiencias, proveniendo de registros realizados en vivo en el Estudio Elías Ponce de Lima, y posteriormente masterizado en el Soundgarden Tonstudio de Hamburgo. Tras exponer estos detalles técnicos, vayamos a la música misma para indagar en la factualidad de las señales estéticas antes mencionadas.


‘Animal’ abre el álbum poniendo toda la carne en el asador: electrizante groove donde se hermana el vigor del rock y el dinamismo contagioso del funk, guitarreos que transitan entre riffs pesados y exigidos fraseos propios de las facetas más incandescentes del discurso estándar del jazz-rock, interesantes virajes y quiebres progresivamente ingeniados en el desarrollo temático que se va hilando. Luego sigue ‘Chechu’ para completar la primera impresión a los oídos del oyente: su motivo central está centrado en mostrar el contraste entre la faceta más abiertamente lírica de la banda y su sentido de travesura, incluso apoyándose en recursos sonoros de raigambre space-rockera y Latin-jazzera en ciertos momentos estratégicos a fin de afianzar esta ingeniería de contrastes. ‘Comercial 1’ y ‘Comercial 2’ son sendas miniaturas de funk-rock a cargo exclusivo de la dupla rítmica, cuyas juguetonas estructuras dan pie a momentos de humor dadaísta. La primera de estas miniaturas precede a ‘D.E.M.I.’, pieza que comienza portando un aura reflexiva en su bien armada musicalidad: el uso del compás en 5/4 permite generar cadencias inusuales, y de esta manera, brindar un extra de luminosidad a la base melódica del motivo central. Luego, deriva hacia un área muy distinta, agresiva y visceral aunque sin perder el aire de distinción que había marcado el desarrollo performativo previo. Cabe destacar especialmente en esta segunda sección la rotunda electricidad sonora que emerge y se articula desde la batería de Pucci: ¡brutal! ‘Funkete’ es otro pretexto para que la banda exprese su lado más puramente lúdico, mientras que ‘Carlos Fernández Concha’ gestiona una interesante mezcla de jazz-rock medianamente introspectivo y entretejidos Crimsonianos.


Los focos de mayor musculatura sónica están encarnados en ‘Conoce A La Súpervaca’, ‘Morados’ y la versión de la composición de PAT METHENY ‘Question & Answer’ que STRETCH IT TO THE LIMIT retitula como ‘Q&A’: esta última mantiene una fidelidad razonable a la idea musical original pero con la intención de motivar una personal concepción de energía expresiva propia de la banda. ‘Morados’ incorpora sonoridades inconfundiblemente metaleras (vinculadas al estándar de la más añeja escuela de BLACK SABBATH) en su sección introductoria antes de que la banda se proyecte hacia un jam donde la vitalidad juguetona de PRIMUS y la neurosis intensa de KING CRIMSON se conjugan a la perfección. Por su parte, ‘Conoce A La Súpervaca’ exhibe una tremenda dosis de sofisticación musical con la incepción de riffs Zeppelinianos y complejas cadencias de raigambre progresiva en aras de generar un fragor rockero vital desde donde se activan los jams de turno. Los matices a lo PRIMUS también se hacen presentes en esta pieza. El repertorio del disco se completa con ‘Zombie Ryan’, composición hecha en homenaje al que fue el entrañable gato de la bajista Robles: durando menos de dos minutos, encapsula una ingeniosa dinámica de quiebres rítmicos para un motivo reiterativo, el mismo que finalmente se cierra con una furiosa coda minúscula.


Todo esto fue “Zombie “Extraterrestre” Ryan”, un repertorio donde se demuestra los importantes niveles de creatividad que siempre vienen emergiendo desde la vanguardia peruana: en este caso, hay que valorar a STRETCH IT TO THE LIMIT como un referente obligado del art-rock-jazz en el colectivo hispanoamericano.


Muestras de “Zombie “Extraterrestre” Ryan”
D.E.M.I. [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=vaq343vmIss
Conoce A La Súpervaca: http://stretchittothelimit.bandcamp.com/track/conoce-a-la-supervaca
Animal [en vivo con la colaboración del trombonista Johannes Lauer]:  http://www.youtube.com/watch?v=yuFHJlVOHcE

Sunday, April 14, 2013

Bestias y agitaciones - el retorno de FLOTANTE




HOLA AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

FLOTANTE es una banda que podemos señalar como un importantísimo punto de referencia para el progresivo de línea fuerte que tanto se ha venido cultivando desde la época del revival de la última década del pasado milenio. Sus integrantes son los guitarristas Camilo Acevedo Saiz y Patricio Cortés Estay, el bajista Leonardo Cortés Estay y el baterista Felipe Morros Martel. Abordando la cuestión de su propuesta progresiva particular, se nota que el cuarteto está en buena consonancia con sus compatriotas de EXSIMIO y TRYO (su dimensión rockera), así como recibe influencias de PRIMUS, el KING CRIMSON de los 80s y 90s, con la adición de ágiles estándares del math-rock, el prog-metal y el jazz-rock (a lo TRIBAL TECH, por ejemplo).  

Flotante Flotante album cover

El material de su disco debut de 2002 “Flotante” fue grabado en dos ocasiones en vivo, los días 7 de junio de 2001 y 4 de abril de 2002 en la Sala Musicámara de la Dirección de Extensión y Comunicación de la Universidad de Valparaíso: las piezas grabadas en la primera sesión cuentan con una producción de sonido menos eficaz que las que fueron grabadas en la segunda, pero el repertorio general del disco transmite la energía y visión experimental que el grupo ostenta como bandera. La vibración incandescente y directa de un concierto se hace patente en los viajes instrumentales de la banda, pero el uso de trucos cibernéticos para filtrar de manera ingeniosa los sonidos de guitarra ayuda crucialmente a la elaboración de una sofisticación plena y aguda, y esto último se condice bastante con las aspiraciones estéticas a las que apunta FLOTANTE. De entrada, “Flotante”, como ítem fonográfico, fue una motivadora sorpresa progresiva para aquel año 2002. Dando inicio al álbum, ‘Nuestros Secretos Más Hediondos’ comienza con unas monolíticas líneas de bajo que parecen anunciar el arribo de una revelación, y justamente es un aire de creciente explicitación lo que se arma con el crescendo elaborado por las guitarras y recursos percusivos que se aúnan al bajo hasta llegar al cuerpo central, basado en el machacamiento de unos riffs pesados portadores de un grisáceo gancho. Tras esta entrada, nos topamos con una pieza más vigorosa titulada ‘Siquiatras’, donde la banda explora una peculiarmente ágil combinación de swing jazzero, prog-metal técnico y funk. Los solos de guitarra que salen al frente ayudan a la pieza a capitalizar su gancho. ‘Último Suspiro’ se apunta hacia una fusión de crimsonismo ochenteno y Exsimio, basándose en la expansión y mantenimiento de atmósferas a través de un espectro restringido de progresiones de acordes. Las cosas se trasladan a un ambiente más amable, y hasta frívolo, con la pieza pertinentemente titulada ‘Ligera’, un ejercicio de funky-jazz melódico que suena a un tema del JAN AKKERMAN ochentero (pero sin solo de guitarra). ‘Bestias’ toma la posta del tema inmediatamente anterior en cuanto al recurso de cadencias funky, pero esta vez se trata tan solo de un elemento del pilar sonoro que sostiene toda una exhibición psicodélica de space-rock: desde los breves climas cibernéticos de apertura hasta las etéreas líneas dibujadas por los solos de guitarra, tenemos aquí una manifestación de lo pletórico y lo celebratorio, que en sus momentos más intensos adquiere tonalidades de tipo heavy/stoner.


‘Esa Húmeda Burbuja’ es un viaje cálido de tenor introvertido, basado en simples juegos de acordes armados en serena comunión por las dos guitarras y el bajo: el uso de contrapuntos se hace de manera muy tenue, conservando la intención introvertida de la pieza. ‘Tara’n Da’ nos devuelve a la faceta extrovertida del grupo, con su jugosa conjunción de elementos Crimsonianos, “primusescos” y math-rock. ‘Dejen Entrar a esas Chicas que Aumentan el Consumo’ hace gala de la frescura pícara de su título y se manda con otro viaje musical extrovertido, esta vez enraizado en sonoridades tradicionales del rock duro, sonando a una suerte de cruza entre LED ZEPPELIN y JEFF BECK. ‘Flotante’ y ‘Bichos’ son sendos prototipos de ambientes irreales y cautivadores creados con el ADN de la psicodelia progresiva, o sea, ítems que reflejan la mayoría de los puntos fuertes de la banda. Cualquiera de estas dos piezas hubiese encajado a la perfección en su segundo (y superior) disco “En la Agitación” de haber portado ciertos ornamentos de sonoridad más pesada. En fin, el disco cierra con ‘Ujú’, un jam de base funk-rock que alza vuelo merced a los híper-Frippianos fraseos dibujados por la expansiva intervención de la segunda guitarra solista. Esta pieza cumple muy bien con la dualidad neurosis/alegría como para ofrecer un cierre que impresione al oyente.


“Flotante” es un muy buen disco debut, tal vez un tanto prisionero de las pautas musicales que el grupo demarcó para su propia visión musical – los ingredientes son suficientemente variados, pero a veces nuestra atención puede desviarse porque podemos sentirnos a veces tentados a pensar que hay dos peligros en este álbum: un cierto dejo a monotonía y una exploración de la potencia rockera solo a medias. Por lo demás, el vigor y la visión vanguardista están allí, presentes sin atisbo de duda – en todo caso, hubo que esperar al segundo disco “En La Agitación” (editado por Mylodon Recrods en 2006) para ser espectadores auditivos del florecimiento de la banda en una madurez multicolor, marcada por el robustecimiento de una mayor versatilidad de la misma propuesta progresiva de la banda. Cabe destacar, como primera aproximación a este segundo disco, la apuesta por una tensa armonización entre el jazz-rock, la psicodelia crimsoniana, el prog metal, el rock duro, el ruidismo y el post-rock; la tensión inherente a esta amalgama estilística funciona como un núcleo duro en torno al cual se da el desarrollo y las variantes de las ideas musicales que van surgiendo, expandiéndose y acomodándose en cada pieza del repertorio. La solvencia técnica de cada componente individual de este cuarteto se hace notar a todo momento, pero para nada resulta que el virtuosismo se despega bajo la lógica del lucimiento autoindulgente: por ejemplo, las dos guitarras apelan más a la complementación mutua en el armado de armonías básicas y texturas que en duelos kilométricamente exhibicionistas, aunque hay siempre espacio para solos bien armados. También se nota en la labor de la sección rítmica una versatilidad pasmosa tanto en el manejo de cadencias de tendencia jazzera como en la soltura feroz durante los pasajes más potentes, y esto se extiende hacia esos momentos lánguidamente nublosos en los cuales la base rítmica debe “esconderse” como un fantasma tras una bruma onírica. El trabajo melódico no es lo primordial, sino la construcción y reforzamiento de ambientes, alusiones y expresiones sutiles que dan la tramposa impresión de incompletitud. Por último el arsenal de la banda se amplía con la incorporación de teclados, percusiones (tanto convencionales como concretas), flauta dulce y efectos computarizados.


“En La Agitación” se abre con ‘El Desayuno del Oso’, un tema repleto de cadencias amables y moderadamente ágiles, aunque por alguna razón creo encontrar una cierta vena tétrica en el asunto, una vena escondida que se manifiesta como un claroscuro más que como una tiniebla abismal. Más explícitamente amables son los climas sonoros creados por los acordes duales de ‘Pasos Elefantásticos’ durante su primera porción. Eso hasta que surge la porción conclusiva, más marcada por lo metalero, aunque su tempo lento da la noción de ser un síntoma de energía contenida. Con ‘Sonar’ tenemos la primera muestra abierta de frenesí, aunque ésta todavía emerge de forma matizada por la aplicación de cadencias funk y jazz en la guitarra rítmica y la batería. La estructura global me recuerda a una mezcla de ATTENTION DEFICIT, TRYO y el PRIMUS pre-“Brown Album”, siendo así que los solos de guitarra que surgen en la segunda mitad del jam permiten llevar momentáneamente al tema a niveles de mayor incandescencia. Los últimos minutos están dedicados a un epílogo de música concreta basado en ruidos de percusiones industriales, notas aleatorias de quena y un rumiante zumbido de sintetizador. ‘El Beso del Gorila’ es una breve pieza al estilo del KING CRIMSON del “Three of a Perfect Pair” con algo de TRYO; su función es la de servir como preludio a ‘Soy el Peque’, una de las piezas más explosivas del disco y que, desde ya, señalo como un pico indiscutible del mismo. Esta pieza navega sobre un motivo principal de jazz-rock que dispone a su antojo de complejos juegos de síncopas y neuróticos fraseos solistas de guitarra en un clima de extrovertido entusiasmo. La presencia de un interludio repetitivo y machacante de tenor prog-metalero nos puede remitir a DON CABALLERO hibridizado con DREAM THEATER: este interludio, lejos de ser un adorno gratuito, funciona como mecanismo de oxigenación para el motivo principal, pues el solo de guitarra final parece arrastrar consigo la llama alocada del mencionado interludio. Y dicho sea de paso, este interludio contiene una de las ejecuciones más impresionantes del baterista Felipe Morros. En resumen: ¡qué gran tema!, todo un paradigma del súmmum de exaltación sónica de la que es capaz esta congregación de mentes aventureras que es FLOTANTE.


‘La Patá del Zancudo’ comienza muy a lo LED ZEPPELIN, y esto supone una marca permanente hasta el final, a pesar de la aparición de ciertos climas menos explosivos en la sección intermedia. El solo de guitarra me recuerda a una fusión de Gary Moore y Jeff Beck. Es cuando termina que nos encontramos con un epílogo minimalista etéreo que crea un eficaz golpe de efecto. ‘Fat James’ comienza con el grupo dispuesto a explorar en los meandros de climas lánguidos e introspecciones otoñales, con lo cual tenemos coqueteos con los estándares del post-rock. Pero estos coqueteos se finiquitan cuando entra a tallar un segundo motivo elaborado a partir del math-rock con un nervio propio del prog-metal. El factor prog-metalero se realza notoriamente con el siguiente motivo, el cual apela a una contundencia frontal sin recurrir a un tempo acelerado, aunque el armado del solo de guitarra es más afín al post-rock cañero de EXPLOSIONS IN THE SKY y MOGWAI. ‘Bichos’ comienza con un despliegue de ruidismo al modo de un telón que se abre para la emisión de un jam psicodélico que abriga mayor energía que la que se hace patente. Este tema, al igual que cualquiera de los dos primeros, ejemplifica a la perfección la usual dinámica de interacción a la que Acevedo y Cortés son prioritariamente adeptos. ‘Bichos’, sin ser facilista, resulta fácil de digerir, en principio, y en conjunción con ‘Fat James’, genera un clímax particular en el disco. El álbum es cerrado por ‘Tema con el Pez’, un efectivo ejercicio de post-rock en clave onírica en el cual el trompetista Patricio Carrasco opera como algo más que un simple invitado, es un auténtico co-protagonista. Su instrumento marca las notas centrales del motivo elemental mientras las cortinas de sintetizador y los soundscapes de guitarra tejen una luminosidad cósmica misteriosamente inquietante. El tempo cansino marcado por la dupla rítmica se presta muy bien al realce del espíritu irreal que emana desde los altavoces del equipo estereofónico. De este modo concluye “En la Agitación”, un disco en el que FLOTANTE capitalizó su ingenio musical y su versatilidad.



¿Y qué es de FLOTANTE ahora? Pues resulta que el baterista Felipe Morros está organizando una temporada de reencuentro para romper con un periodo de hibernación de FLOTANTE que ha durado cuatro años. Por lo pronto, ya está programado un concierto de reunión en la Sala SCD Bellavista de Santiago para el próximo 13 de mayo. ¡Celebremos el retorno de esta estupenda entidad de la vanguardia progresiva chilena!

Muestras de la obra de FLOTANTE.-
Ujú: https://soundcloud.com/#flotante/uh
Bestias: https://soundcloud.com/#flotante/bestias
Soy El Peque [en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=-oF9ixo61UU
Echidna’s Arf [versión de FRANK ZAPPA en vivo]: http://www.youtube.com/watch?v=JFZVoVjdKNU


Varios contenidos de esta retrospectiva de FLOTANTE están basados en los siguientes enlaces de la red de La Caja De Música: http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/flotante_flotante.html + http://www.dlsi.ua.es/~inesta/LCDM/Discos/flotante_enlaagitacion.html