HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
ANTHONY
PHILLIPS es una figura señorial dentro de la tradición del rock progresivo
sinfónico británico. Ya con tener en su currículum vitae una estadía en los
primeros años de GENESIS como guitarrista y uno de los compositores más
prolíficos de la banda en sus primeros años, su carrera solista tan versátil y
tan prolífica le pone a la altura de otros gigantes como MIKE OLDFIELD y RICK
WAKEMAN… y eso que su labor principal está en la composición de música de
archivo para telefilmes, documentales y cosas así. Además, su álbum solista de
debut “The Geese & The Ghost” es un clásico indiscutible del género progresivo
en los 70s. En fin, lo que nos ha brindado este año el sello Esoteric
Recordings – una sucursal de Cherry Red Records – es una meticulosa reedición
de su cuarto álbum, titulado “Sides”, publicado originalmente en 1979. Este disco procuraba proponer un híbrido de
rock melódico accesible y rock progresivo, siguiendo así la tendencia iniciada
en el segundo álbum “Wise After The Event” (del año 1978). Se trata de una
edición deluxe con 3 CD y un DVD: los
CD recogen una remezcla actualizada del disco, una serie de maquetas
preparatorias y la mezcla del vinilo original, respectivamente, mientras que el
DVD contiene una mezcla de formato surround
sound del disco. PHILLIPS se hace cargo de todas las guitarras y los
teclados, además del bajo en un tema y el cello en otro (bajo el seudónimo de
Vic Stench), y el canto en tres temas (bajo el seudónimo de The Vicar). La
dupla rítmica constante está formada por dos veteranos ilustres de la
vanguardia progresiva británica: Mike Giles (el mismo primer baterista de KING
CRIMSON) y John G. Perry (bajista que pasó por las filas de CARAVAN, CURVED AIR
y la banda de GORDON GILTRAP). También colaboran Ray Cooper (percusiones
diversas), Frank Racotti (tímpanos orquestales), el productor del álbum Rupert
Hine (percusión en la balada ‘Luy Will’ y corno inglés en el poderoso
instrumental ‘Nightmare’… pero bajo el seudónimo de Humbert Ruse), Mel Collins
(saxo), así como los cantantes Dale Newman y Dan Owen (integrantes de un dúo,
pero aquí cantan por separado en un puñado de canciones). Un chiste recurrente
en los créditos de los discos de ANTHNY PHILLIPS es la presencia de un tal
Ralph Bernascone, y “Sides” no es la excepción: se trata de una persona real
pero su presencia en los discos de PHILLIPS es solo una ficción bromista… tanto
así en el caso de este disco que tenemos en nuestras manos que se le atribuye
la intervención vocal en el tema instrumental que cierra el disco.

El
repertorio se inicia con ‘Um & Aargh’, canción ágil y amena con una letra
punzante que exhibe un ácido sarcasmo contra la intervención de la gerencia
corporativa en el proceso creativo del arte: la letra es abundante y exige una
vocalización precisa a la hora de ajustarla al ritmo marchoso de turno. La
letra incluye citas sobre cómo algunos de estos esperpentos enternados y
acorbatados se ponen a cuestionar el que “esta
música sea demasiado buena para la gente” y evaluar que “estas canciones carecen de pelotas”*. El
groove es gentil y pegadizo, al modo del aspecto más asequible del art-rock que
en esos mismos fines de los 70s exploraban CAMEL (post-Bardens) y GENESIS
(post-Hackett). Cabe destacar también el bello interludio contenido antes de
que las olas vuelvan a su cauce marchoso pues incluye un bellísimo solo de
guitarra, flotante y lamentoso para un giro inteligente en medio de tanta jovialidad
burlesca. Tras este brote inicial de humor pop-progresivo siguen las cálidas
baladas ‘I Want Your Love’ y ‘Lucy Will’, siendo así que la primera de éstas
guarda una estilización tremendamente refinada al estilo de THE ALAN PARSONS
PROJECT (en la época del “Eve”) mientras que la última nos suena como una
canción prima hermana de esa estupenda reliquia de GENESIS que es ‘Vancouver’:
PHILLIPS y sus compañeros de turno se esmeran en delinear delicados paisajes al
pastel de la faceta más vulnerable del corazón. ‘Side Door’, por su parte, nos
muestra una vibración flagrantemente popera que coquetea seriamente con grooves
de tendencia funky: el gancho es obvio y hasta alevoso, pero no por ello se
deja de sentir esa fineza propia de PHILLIPS en su faceta abiertamente lírica.
‘Holy Deadlock’ baja un poco las revoluciones para ofrecer una curiosa mezcla
de reggae y jazz-pop, casi como acercándose a esos estándares del pop
extravagante que 10CC convirtió en marca propia. ‘Souvenir’ es un bonus track que originalmente había
aparecido como lado B del single de ‘Um & Aargh’: situado como sexta pieza
del CD, nos revela una calidez introspectiva esencial ya desde los primeros
días de la carrera solista de PHILLIPS. Las líneas de flauta que aporta John
Hackett son útiles para completar algunos matices del interludio instrumental.
Es
en la segunda mitad donde hallamos las aristas más eclécticas y reveladoras de
la inspiración musical que motivaba a PHILLIPS por aquel entonces, totalmente
dispuesta a preservar sus inquietudes aventureras. ‘Sisters Of Remindum’ es un
instrumental simplemente fabuloso que se sostiene vivazmente sobre las
estilizadas cascadas del piano, mareas sónicas que quedan solventemente
cubiertas por las orquestaciones de los sintetizadores. Mientras tanto,
mientras la dupla rítmica y las percusiones adicionales resuelven convincentemente el llenado de
espacios, lo cual hace que se enfatice el dinamismo sinfónico nuclear de la
pieza; también hay un momento breve de soltura rockera. Aires de familia con los
estándares de THE ENID y GREENSLADE se notan de manera clara. Épica y
romántica, la canción ‘Bleak House’ está basada en una novela firmada por el
maestro literario Charles Dickens: la inspiración llegó a PHILLIPS tras
apreciar una versión teatral de la susodicha novela. Haciéndose eco de la
abundante magia sinfónica de la canción precedente mientras elabora un
irresistible lirismo romántico, esta canción se siente muy cómoda en el parnaso
de las mejores composiciones del rock progresivo británico con base de teclados:
la manera en que los sintetizadores y el piano eléctrico añaden sus masivos
coloridos al piano acústico es colosal. También ayuda el aire señorial del
canto de Dale Newman. ‘Magdalen’ dura 7 ¾ minutos y es la pieza más extensa del
álbum: se trata de otra balada progresiva, la cual abandona el esplendor épico
de ‘Bleak House’ a favor de un manierismo pastoral que se siente muy afín al
estándar Genesiano. Los momentos de relajada languidez se proyectan sólidamente
en espera de la emergencia de la dupla rítmica para los estribillos y los
pasajes de refuerzo del motif central. El clímax conclusivo del disco llega con
el fabuloso instrumental ‘Nightmare’: siendo la segunda pieza más extensa del
álbum, suena como un cruce de los caminos de STEVE HACKETT y ROBERT FRIPP… así
es la fuerza de carácter que impone el motif central a cargo de la dupla de
guitarra y guitarra-sintetizador, la cual podemos describir como una imagen
sonora de la encrucijada entre ‘Please, Dont Touch’ y ‘Breathless’. El talante
ominoso del pasaje central es manejado con sumo refinamiento, aguardando el
momento en que el interludio lleve las cosas a una esfera más intensa.
Es
toda una experiencia recordar este momento particular de la carrera fonográfica
de ANTHONY PHILLIPS como artista de Arista Records, y eso es lo que encontramos
en el tercer volumen de esta reedición especial, una remasterización de la
mezcla de estéreo publicada en la primera edición de vinilo. El primer volumen
nos ofrece una remezcla nueva a partir de las cintas de master originales, y
allí encontramos no solo un sonido más prístino para cada uno de los
instrumentos utilizados para las piezas del álbum sino también la ausencia de
las maracas de Morris Pert para ‘Nightmare’ y la de sus congas para ‘Lucy
Will’. Resulta que estos ornamentos percusivos fueron añadidos en posproducción
en tomas de estudio sobre las ya existentes pistas definitivas, y dado que
éstas fueron las que exclusivamente se utilizaron para la remezcla, entonces no
formaban parte de la información sonora de la que dispusieron Jonathan Dann,
Simon y Beau Hayworth al preparar esta reedición. En cuanto al segundo volumen,
éste contiene maquetas rescatadas y nuevas mezclas instrumentales de las
canciones que formaron parte del álbum, además de un par de tesoros rescatados
para la ocasión. Por ejemplo, tenemos en dicho volumen 2 una reveladora versión
completa de la maqueta original de ‘Um & Aargh’ sin el fade-out: Perry y
Giles siguen dando rienda suelta al swing un poco más sin PHILLIPS para
improvisar su propia conclusión, la cual llega cuando falta poco para llegar a
la frontera del séptimo minuto. También tenemos la versión single de esta
canción. Una agradable sorpresa es la canción sobrante ‘Catch You When You
Fall’ en una versión netamente instrumental (la letra original era poco
satisfactoria para el propio PHILLIPS): aquí se revela como un agradable
ejercicio de pop-rock con algunos ribetes progresivos que calzan (una vez más)
con el estándar del CAMEL de esa época. Un detalle de especial valía es la inclusión
de la bella pieza de piano ‘Before The Night’, la misma que nació como una
posible alternativa a ‘Bleak House’, pero que fue abandonada debido a cuán bien
evolucionó ésta: de todos modos, ‘Before The Night’ resulta una bella
exhibición de serena melancolía con un gran potencial épico. Hablando de ‘Bleak
House’, también disfrutamos aquí de una hermosa mezcla con la base de piano y
pocos sintetizadores, lo cual nos ayuda a apreciar mejor la imponente belleza
de la pieza en su estado más “puro”. ‘Side Door’ también aparece en una maqueta
sin el saxo de Mel Collins que se añadió durante el periodo de posproducción. El
DVD nos muestra la nueva mezcla con tres alternativas de disfrute audiófilo y
poco más, aunque se ven simpáticos los aumentos de las imágenes de la portada
del disco cada vez que se recurre a una modalidad de audio. El libro está lleno
de información sobre la orientación artística que enfocaba entonces el maestro
PHILLIPS, además de sus apreciaciones sobre el negocio musical corporativo,
además de algunas fotos interesantes (como una de la fiesta de presentación de
“Sides”). También hay un folio con una imagen a escala grande la portada y la
contraportada: es una delicia ver los créditos de ese tamaño.
Bueno,
todo esto fue nuestro humilde repaso de este clásico de ANTHONY PHILLIPS: se
nota que este músico tenía suficiente talento como para salir muy airoso de las
presiones a las cuales le sometía la élite ejecutiva de la industria musical –
el resultado es muy positivo desde los estándares de la música progresiva. Esta
reedición cuatripartita es el pretexto idóneo para disfrutar de estos dos lados
de la visión musical de PHILLIPS: el asequible y el exigente.
Muestras
de “Sides”.-
*
Hechos de la vida real: la primera frase se lo dijeron a Perry cuando estaba ya
producida la grabación de su primer álbum solista, mientras que la segunda fue
sugerida fervientemente al propio Phillips mientras terminaba de grabar su
segundo álbum “Wise After The Event”.