Saturday, July 16, 2016

DJAM KARET y los pantanos del ayer


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos toca echar una mirada al mes de octubre del año pasado 2015 para centrar nuestros ojos y oídos en el disco “Swamp Of Dreams” de DJAM KARET, el cual no fue literalmente un disco nuevo sino una recopilación de piezas no incluidas en álbumes de su catálogo sino en recopilaciones y proyectos especiales. Todas estas piezas han sido remasterizadas para la ocasión. Dado que las fechas de estas seis piezas recogidas en “Swamp Of Dreams” van entre 1990 y 2006, no es de extrañar que veamos a músicos de varias alineaciones en el transcurso del repertorio: dicho sea de paso, el repertorio sigue una secuencia cronológica inversa, comenzando con un tema del año 2006, siguiendo con dos del 2005, un cuarto del 2001 y dos de 1990. La lista de músicos involucrados en la creación de este material está conformada por Gayle Ellet (guitarras eléctricas y acústica, bouzouki, órgano, Moog, mellotrón, piano eléctrico, percusión y grabaciones de campo), Chuck Oken, Jr. (batería, percusión, programaciones de ritmos, sintetizadores análogos y digitales), Mike Henderson (guitarras eléctricas, acústica y slide, sintetizador bajo y efectos), Aaron Kenyon (bajo en un tema) y Henry Osborne (bajo en cuatro temas, bottled y elephant basses, y efectos).

El presente catálogo se abre con ‘Voodoo Chases The Muse’, una pieza enormemente vitalista que se encuadra dentro de una ágil confluencia entre el “cargamontón emocional” del space-rock y la elegante crudeza de la psicodelia progresiva, arropada con una generosa (que no apabullante) presencia de recursos electrónicos. Tenemos aquí algo así como una cruza entre el OZRIC TENTACLES pre-1995, el estándar de UPPER EXTREMITIES y una versión modernizada de GONG. ‘The Shattering Sky’ sigue a continuación para llevarnos hacia parajes sonoros más etéreos, aunque no por ello menos musculares: la presencia de lo electrónico sigue siendo importante en el entramado sonoro que se nos muestra aquí, siendo así que para los últimos dos minutos y medio el ensamble le da un viraje jazz-rockero al desarrollo del jam central. Da una enorme pena que tenga que llegar el fade-out porque realmente el tema tiene mucho gancho. ‘Pentimento’ se centra en un ejercicio de space-rock con raíces fusionescas norafricanas que se hacen sentir tanto en el groove de la dupla rítmica como en los arreglos percusivos. Los fraseos exquisitamente delirantes de la guitarra eléctrica evocan tanto a los vuelos magnánimos de STEVE HILLAGE como a la tensión neurótica de un FRED FRITH. ‘New Light On The Dark Age’ también gesta una ambientación space-rockera sobre una base fusionesca, pero esta vez el elemento exótico está inspirado en el Medio Oriente: el swing creado por la combinación de percusiones grabadas y electrónicas aparece reforzado por flotantes ornamentos de sintetizador. Cuando emerge ‘Inventions Of The Monsters’, nos topamos con una musicalidad serena y envolvente que tiene algo de grisáceo tenebrismo: es como música de fondo para el momento del surgimiento de algo que amenaza con ser terrible pero que aún no sale de su misterio originario.

La pieza que cierra el disco es también la más larga del mismo, y por si fuera poca responsabilidad, también le da título: durando poco menos de 8’50”, ‘Swamp Of Dreams’ comienza con climas cósmicos tan minimalistas como inquietantes, pero pronto emerge un frenesí rockero bastante marchoso que ostenta una sólida confluencia de psicodelia y sinfonismo. Los roles del sintetizador y el mellotrón dentro de la instrumentación global resultan, sin duda, esenciales para que el bloque sonoro se deje arropar por un colorido muy llamativo. También cabe destacar el groove tan fantástico que se instaura desde la batería, el mismo que sirve eventualmente para que el solo de guitarra pueda elevarse con confianza y garra. Así terminan los poco más de 44 minutos que nos ofrece “Swamp Of Dreams”, un ítem en el que la gente de DJAM KARET contempla varios momentos especiales de su creación pasada para beneplácito de todos los que nos ofrecemos como testigos oyentes. Una estupenda mirada a los pantanos musicales del ayer.


Muestras de “Swamp Of Dreams”.-

Wednesday, July 13, 2016

MACROSCREAM: la grandeza impenetrable de la actual escena progresiva italiana


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el tremendo agrado de presentar al grupo italiano MACROSCREAM por motivo del lanzamiento de su segundo disco, el cual se titula al igual que la banda… ¡y vaya si no es bueno este disco! Hacienda un poco de historia, tenemos que MACROSCREAM tiene su germen en la intención del bajista-teclista Alessandro Patierno de formar un grupo en Milán bajo el molde de la vieja tradición progresiva de los 70s desde inicios del milenio: dicha idea empezó a concretarse seriamente cuando entró en escena el baterista Marco Pallotti en el 2008, uniéndose poco después Davide Cirone a los teclados principales y Tonino Politanò a las guitarras. Contando todos ellos con estudios teóricos de música y composición, la idea cogió fuerza muy pronto, y más prontitud trajo el ingreso del violinista Gianpaolo Saracino, quien tenía ya una vasta experiencia en el área del folk-rock. “Sisyphus”, del año 2012, fue su disco de debut, y ahora en el 2016, “Macroscream” nos brinda un rotundamente hermoso catálogo de eclécticos viajes musicales donde el sinfonismo, el jazz-rock y la fusión contemporánea se unen en una compacta expresión progresiva. Todo un golazo para el sello Fading Records. Hoy por hoy, la alineación de MACROSCREAM consta de los mencionados Politanò, Saracino, Pallotti, Patierno (tocando también guitarra clásica, mandolina y algunas percusiones) y Cirone, además del vocalista Luca Marconi. El bloque sonoro que se explaya a lo largo del álbum se completa merced a una generosa lista de músicos invitados a los vientos (los saxofonistas Pierluigi Pensabene y Edoardo Capparucci, el flautista Fabio Angelo Colajanni y la trompetista Francesco Marsigliese), las percusiones (Davide Eusebi y Sanjay Kansa), las gaitas (Daniele Bicego) y los coros (Esharef Alì Mhagag, Awa Koundoul, Chiara Calderale y Ben Slavin). Veamos los detalles de este repertorio ahora mismo, ¿vale?

  

Durando poco menos de 13 minutos, la canción ‘Mr. Why’ abre el álbum con despliegues generosos de grácil coloración musical y de vibraciones humorísticas. El inicio con efectos de estación de metro y alguien caminando daban un probable augurio de teatralización y no nos estaban engañando: el canto de Marconi y los diversos motivos que se van sucediendo cuales trasfondos de escenas de una vida que parece tener mucho de cotidiana pero mucho más de peculiar captan la esencia de un relato cinematográfico. La primera sección está marcada por un ágil groove jazzero que está a medio camino entre la farsa Zappiana y un musical de Gene Kelly, mientras que la segunda sección vira a un dramatismo ceremonioso al estilo de PREMIATA FORNERIA MARCONI. La influencia de la vieja tradición progresiva italiana persiste mientras la tercera sección nos lleva a una aureola de exaltación surrealista: ahora la cosa apunta a un híbrido entre el manierismo hiperbólico de BANCO DEL MUTUO SOCCORSO y el aspecto fusionesco de AREA. El pasaje final nos lleva a una dimensión reflexiva donde la congregación de piano y violín dirige a la instrumentación global. Sigue a continuación ‘Then It Goes Away’, pieza que elabora un aura jazz-rockera imponente y aguerrida, a pesar de que la armazón de los compases sustentadores no es precisamente muy frenética. Estableciendo un entramado sonoro que porta aires de familia con los paradigmas de D.F.A. y DEUS EX MACHINA, también hay campo para la inserción momentánea de un groove de corte reggae. ‘Unquiet’ es el título del tercer tema y se caracteriza por un hermoso despliegue de lirismo, muy en línea con la tradición del prog sinfónico. La pieza exhibe una vitalidad señorial a despecho del empleo de un compás razonablemente reposado para el sustento de su desarrollo temático. La ambientación resultante establece ciertos aires de familia con las líneas de trabajo de NOT A GOOD SIGN y UBI MAIOR, aunque sin duda los recursos jazz-rockeros siguen presentes en los coloridos que aportan los solos de saxo y el Groove ligero que crea el piano eléctrico. Por otro lado, es imposible no pensar en el PFM del “Chocolate Kings” cuando entran a tallar esos hermosos diálogos de guitarra y violín.

  

‘The Flying Giampy’ está a cargo de establecer, al menos en su mayor parte, un dinamismo sanamente extrovertido que nos retrotrae a los legados de COLOSSEUM y de GENTLE GIANT (época del “Three Friends”), además de algunos resabios del inmortal estándar del Canterbury en su versión más fastuosa (HATFIELD AND THE NORTH, NATIONAL HEALTH). Así las cosas, con el oportuno añadido de la robustez del jazz-rock contemporáneo, tenemos también una conexión con ALTARE THOTEMICO y DEUS EX MACHINA. Para la sección final, el grupo elabora un motivo solemne y ceremonioso con el cual la pieza adquiere una envolvente aureola pomposa, un poco a lo GENESIS. Durando cerca de 11 minutos ‘Goliath’ se explaya en expresionistas luminosidades musicales. Su función principal consiste en desarrollar una genuina síntesis de los aspectos más marcadamente extrovertidos de la rutilante y caleidoscópica vitalidad musical que la gente de MACROSCREAM ha venido marcando como su norte estilístico a lo largo del repertorio precedente. Algunas secciones ciertamente irradian un gozo de vivir único, contagioso, muchas veces humorístico; también cabe señalar que aquí están algunos de los mejores solos de sintetizador del disco. La conclusión, ceremoniosa como es, recibe los ecos del masivo colorido precedente. Los últimos 12 ¼ minutos del álbum están ocupados por ‘Impenetrable Oak Bark’, canción que empieza centrándose en un relax emocional sobrio y envolvente con una sencilla instrumentación protagonizada por la guitarra acústica. Cuando llegamos a la frontera del tercer minuto, el grupo varía de registro hacia una triunfante luminosidad signada por complejos grooves y elegantes interacciones entre guitarra, teclado y violín. Otras dos secciones sirven para que el grupo trabaje con un creciente lirismo desde cuya estilizada placidez se podrá articular la erección del pomposo final de la canción, la cual delinea un preclaro ejercicio de emotividad musical: el dramatismo reinante goza de una vibración grisácea muy efectiva. El fade-out da la impresión de que la tensión emocional en curso se encierra en su propia espiral sin solución de continuidad.

  
  

MACROSCREAM y “Macroscream” son nombres a ser anotados en nuestras agendas de próximas compras progresivas porque tenemos en nuestras manos una joya definitiva del presente año 2016, no nos cabe duda alguna al respecto. Recomendado al 100%.


Muestras de “Macroscream”.-
Unquiet: https://altrockproductions.bandcamp.com/track/unquiet

Sunday, July 10, 2016

El púlsar musical de COUNTER-WORLD EXPERIENCE


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy prestamos nuestros oídos al trío alemán COUNTER-WORLD EXPERIENCE por motivo de su nuevo trabajo “Pulsar”, el cual sucede por cuatro años a su obra anterior “Music For Kings”: “Pulsar” queda registrado como el sexto ítem de estudio en lo que va de su carrera discográfica, siendo publicado a mediados de marzo pasado por vía del sello Haensel & Gretel, en coordinación con MIG para la distribución a gran escala. Benjamin Schwenen [guitarras y efectos], Sebastian Hoffmann [bajo] y Thorsten Harnitz [batería] prosiguen con su misión de mantenerse firmes como una de las figuras más señoriales del ámbito alemán del jazz-prog-metal. Para esta ocasión, el trío contó con las intervenciones de apoyo ocasionales de Christian Meyers (a la trompeta en un tema), Fountainhead (a la guitarra sin trastes en un tema), Steve Die Giorgio (al bajo sin trastes en un tema) y Hannes Gorssmann (a la batería en un tema). Veamos ahora los detalles del repertorio de “Pulsar”, ¿vale?


El repertorio del disco se pone en marcha con la pieza homónima, la cual despliega una estupenda vitalidad en el departamento melódico por vía de la guitarra y los efectos sintetizados, mientras que la dupla rítmica decide elaborar un groove contenido en el sustento de la pieza. Si alguien quería encontrar un híbrido de LIQUID TENSION EXPERIMENT y TRIBAL TECH, pues aquí lo tiene. Acto seguido, ‘Bellatrix’ se encarga de llevar la herencia de robustez estilizada y sobria de la pieza de entrada hacia una dimensión más “barroca”: el colorido que aporta la trompeta ayuda mucho a reforzar el refinamiento musical en curso. La dupla de ‘Helios’ y ‘Merak’ cumple con la misión de expandir la paleta estilística de la banda a paso firme y con convicción. Estableciendo una musculatura imponente tras un breve preludio de carácter etéreo, ‘Helios’ explora a fondo la dimensión prog-metalera del trío hasta llevarla a establecer parentescos con los modelos del DREAM THEATER de los últimos 6 años y de SPECIAL PROVIDENCE. Por su parte, ‘Merak’ nos brinda un agradable ejercicio de jazz-rock donde la ceremoniosa sutileza con que se dibuja el motif central se beneficia del impulso provisto por el groove elegante de la dupla rítmica. ‘Elektra’, el quinto tema del álbum, regresa con todo a la faceta más vitalista de la banda: haciendo una aseverada ostentación de su poder metálico, el trío se centra en su propia capacidad de generar una explosividad rotunda y luminosa. A pesar del atractivo gancho que tiene esta pieza, el grupo decide no extenderla demasiado. ‘Nebula’ sí se extiende por un espacio de 6 minutos, y lo hace creando un clima de serena introspección. Las suaves orquestaciones sintetizadas saben trascender a su trasfondo para envolver a la instrumentación global. ‘Alpha Serpentis’, por su parte, se centra en una pomposidad sinfónica para crear un nuevo ropaje para ese lado muscular de la banda que siempre se rehúsa a desaparecer por mucho tiempo. El desarrollo temático es simplemente impactante, un encuentro inaudito y bien articulado entre la galaxia de DREAM THEATER y el cosmos de KEITH EMERSON.


Si en la dupla de ‘Helios’ y ‘Merak’ tuvimos un clímax de sano eclecticismo, con esta otra dupla de ‘Nebula’ y ‘Alpha Serpentis’ tenemos la mejor exhibición del contraste de luz y sombra que late en el estilo de COUNTER-WORLD EXPERIENCE en lo que va del disco, pero el disco tiene que seguir adelante con ‘Zaurak’, tema que perpetúa en buena medida la sofisticación rutilante de la pieza anterior, además de reforzar las huellas de cálido vigor que se instauraron desde la secuencia de las piezas segunda y tercera del álbum. Así las cosas, la breve pieza ‘Europa’ debe asumir la misión de devolvernos a la faceta textural del grupo: específicamente, se trata de un reservado solo de guitarra con ribetes blueseros que se explaya sobre unas capas cósmicas de sintetizador: casi como un homenaje al paradigma del PINK FLOYD de la época 73-75. Mientras nos vamos acercando al final del disco, ‘Cygnus’ vuelve a la dimensión extrovertida de la banda, pero esta vez con un uso muy medido del fuego rockero. El repertorio concluye con el fuego estilizado y desaforado de ‘Sirius’, pieza que va a tono con los elementos más agresivos del disco. En nuestro balance general de estas dos últimas piezas, sentimos que los solos de guitarra destrozan todo a su paso, pero no al modo de un torbellino que transforma el paisaje inicial en un caos irreconocible sino al modo de una fuerza inteligente que remodela un orden anterior para crear otro nuevo. Todo esto fue “Pulsar”, un disco ameno y efectivo en el cual la gente de COUNTER-WORLD EXPERIENCE saca de sí sus mejores recursos de vigor expresivo. Recomendamos este disco con toda seriedad y toda honestidad a quienes disfrutan de las vertientes jazz-rockera y prog-metalera dentro de la escena del rock artístico de nuestros días.


Muestras de “Pulsar”.-
Nebula: https://www.youtube.com/watch?v=_foFt4Hq_xw

Thursday, July 07, 2016

MOOGG: todo un lujo italiano


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy agradable ocasión de presentar el segundo disco del grupo italiano MOOGG que se titula “Italian Luxury Style” y que resulta una de las novedades fonográficas más notables de la infatigable avanzada progresiva que se mueve en el país de Italo Svevo y Umberto Eco. Este grupo está conformado por Marco Dolfini [batería, percusiones y canto], Toni Galforini [teclados], Roberto Matiz [bajo] e Ivan Vanoglio [guitarras], y tiene como vecinos estilísticos a grandes figuras actuales del jazz-prog italiano como ACCORDO DEI CONTRARI, ALTARE THOTEMICO y ASSOLO DI BONGO, sin pasar por alto algunos vasos comunicantes con los inolvidables D.F.A. Se trata del segundo disco de la banda: su debut fonográfico tuvo lugar en el 2011 con “Le Ore I Giorni Gli Anni”, pero la banda existe desde el año 2003. En efecto, este grupo inició sus días en ese año como un trío de teclado-bajo-batería para incorporar a un guitarrista un año después: años después, los tenemos encarnando un cénit particular e inmenso dentro de la avanzada progresiva de su país. Especialmente, este segundo disco es todo un lujo: pasamos a ver sus detalles a continuación.  


Ocupando un generoso espacio de casi 11 ½ minutos, ‘Ieri / Italian Luxury I’ abre el álbum con un aire de relejada distinción marcado por el piano eléctrico en el breve prólogo y luego exaltado con gloriosa extroversión fusionesca con el ensamble en pleno actuando con un vitalista jolgorio. Las influencias que el grupo recibe de los legados de RETURN TO FOREVER y WEATHER REPORT son innegables, aunque también se puede advertir matices mediterráneos al estilo de los legendarios exponentes de la primera generación del jazz-prog italiano PERIGEO. Menciones especiales para los solos de sintetizador, que ostentan una perfecta mezcla de virtuosismo y magia lírica. A mitad de camino, la pieza vira hacia un segundo motivo, de tal modo que la extroversión reinante pasa a una atmósfera un poco menos exaltada; así las cosas, los modelos de HATFIELD AND THE NORTH y NATIONAL HEALTH pasan a ser las voces rectoras en la musicalidad en curso. A poco de llegar a la frontera del séptimo minuto emerge por primera vez el canto de Dolfini, el cual motiva no solo el redondeo del nuevo motivo sino que también impulsa la gestación de un fabuloso pasaje instrumental desde donde se ordena el clímax final. Tras este excelente punto de arranque emerge ‘Nani, Verline E Cortigiani’, pieza que comienza recibiendo de frente el impacto de colorido y extroversión de la primera pieza y llevarla hacia una dimensión más incendiaria: esta vez, el énfasis está en lo rockero del jazz-rock, con una guitarra que se expande a placer sobre las bases que elaboran los otros tres instrumentos. Un segundo momento es para los lucimientos respectivos del piano eléctrico y del bajo, y así el ensamble vuelve al modelo de RETURN TO FOREVER en su faceta sosegada. Eso sí, no falta el cierre frenético, algo a lo cual la banda es muy adepta. Durando poco menos de 6 minutos, ‘Turista Per Sempre’ nos muestra sin tapujos la faceta introspectiva de la banda, trabajando un groove lánguido y un desarrollo melódico etéreo e impresionista, muy al modo de GILGAMESH. Más adelante, ‘Due Come Noi’ retomará esta faceta llevándola hacia un ahondamiento en las vibraciones melancólicas que arropan naturalmente a esta estrategia particular. La guitarra acústica y el piano eléctrico comparten el protagonismo sónico mientras el bloque general logra crear una ambientación ensoñadora.


Retomando la ilación normal del disco, nos topamos con ‘L’Estinzione Del Congiutivo’, canción que ostenta una musicalidad muy grácil y luminosa, y definitivamente, su foco está en darle un lirismo refrescante a las coordenadas extrovertidas y expresionistas bajo las que se mueve el cuarteto la mayor parte del tiempo. Los aires de familia Canterburyanos que determinan las vibraciones de la guitarra (ésta nos suena mucho al estilo de Phil Lee) y el dinamismo impoluto con el que la dupla rítmica maneja los complejos compases diseñados para la ocasión generan una magia muy especial desde donde la luminosidad reinante asume también una ligeramente inquietante densidad. El quinto tema del álbum se llama ‘Le Voyage (Pour Christian Vander)’ y ya desde el subtítulo debemos entender los indicios que el grupo parece darnos respecto a su concepción, aunue en verdad, no hay mucho de Magmiano en esta pieza que de por sí ostenta una musculatura bárbara y convincente desde la cual todos los instrumentistas están motivados para poner toda la carne en el asador. En su mayor parte, la pieza en cuestión suena a un híbrido de RETURN TO FOREVER y MAHAVISHNU ORCHESTRA, con algunos matices añadidos en alguna breve sección que se inspiran tal vez en el aspecto jazzero del discurso del Zeuhl – o sea, tiene más afinidad con los proyectos solistas de CHRISTIAN VANDER. Aquí hay un solo de sintetizador tremendamente demoledor, rebosante de voracidad, candente como un sol de verano, imponente como la presencia de un castillo imperial, y también hay una presencia destacada del bajo en la arquitectura grupal. El disco concluye con otra pieza de largo aliento, ‘Italian Luxury II (Include Ritorno A Ieri)’, la cual dura poco más de 10 ½ minutos (es el segundo más largo, dicho sea de paso). Cargando con la misión de redondear el ciclo del repertorio con una exaltación similar a la que tuvo lugar cuando se inició, nos muestra al ensamble desplegando su vigor de siempre con un colorido particularmente exultante los jams que crea sucesivamente. El momento del solo de batería porta una rotundidad fulminante con miras a concretizar el arribo de un espectacular final donde el grupo explora a lo grande una mezcla de nervio y lirismo: jazz-rock y densidad psicodélica se funden en una indivisible unidad sonora. 

  

Como balance final, tenemos en “Italian Luxury Style” un muestrario fabuloso de rutilante música jazz-progresiva, un trabajo fonográfico que ubica a MOOGG como una de las bandas más notables dentro de la actual escena progresiva tanto de Italia como del mundo entero. ¡¡Recomendado al 500%!!


Muestras de “Italian Luxury Style”.-
Due Come Noi: https://mellowrecords.bandcamp.com/track/due-come-noi

Monday, July 04, 2016

HUMAN FACTOR expanden su universo prog-psicodélico


HOLA, AMIGOS DE AUTOPIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El grupo ruso HUMAN FACTOR vuelve a la carga en el presente año 2016 con su nuevo trabajo “Homo Universum”, el cual ahonda seriamente en la confluencia de space-rock y heavy prog que ha marcado su propuesta musical desde siempre (bueno, desde el tiempo de su primer disco “4:Hm.f”), siendo así que ahora este cuarteto decide insuflar renovadores aires del post-rock y del post-metal a su esquema sonoro a fin de enriquecerlo de una manera eficaz y decisiva. Publicado en abril pasado, este disco que tenemos en nuestras manos nos muestra a unos HUMAN FACTOR con las ideas bien claras sobre cómo robustecer su propuesta con miras a afilar sus aristas más fastuosas y refinar su potencial de contundencia sónica. Este cuarteto de Sergey Volkov [teclados y guitarras], Ivan Ivanov [guitarras], Alexander Meshcheryakov [bajo] y Konstantin Shtirlitz [batería] realmente se las trae. 

Ocupando un espacio de 7 ½ minutos, ‘Beyond The Event Horizon’ abre el álbum con una serena calidez desarrollada sobre un groove contenido que, a pesar de no estar exento de vivacidad, despliega solamente una dosis mesurada de musculatura con el fin de preservar con impoluta precisión la sobria espiritualidad en torno a la que se centra el motif. Los guitarreos son más propios del estándar del post-metal que del space-rock, mientras que la labor de los teclados hace buen uso de su potencial orquestal. Tras este evocativo punto de arranque sigue ‘Fifth Dimension’ para aportar una coloración más etérea a un esquema de trabajo que se mantiene incólume y coherente: el empleo de retazos de guitarra para complementar los riffs en simultáneo con las capas de sintetizador es un recurso muy útil para ello. A contrapelo, la dupla rítmica ejerce una musculatura mayor a la empleada en el primer tema, y esto habrá de ser aprovechado por la guitarra para elaborar algunos trucos robustos durante el desarrollo del jam. La tercera pieza del álbum se titula ‘145 Billion’ y cumple con la misión de elaborar un refrescante procedimiento sonoro con el que el cuarteto aumenta sus recursos de energía en el desarrollo temático y sofisticación en la armazón rítmica. La cercanía con el modelo de sus paisanos de VESPERO se puede advertir con facilidad, aunque hay algo más de cercanía con el de los belgas de QUANTUM FANTAY (sus dos primeros álbumes) y los alemanes de SPACE DEBRIS. Con ‘Abandoned… Devanated’, el álbum conquista una suerte de cénit musical, siguiendo así el ímpetu creativo explorado en el tema precedente. En efecto, creando una especie de síntesis entre la sobria y elegante incandescencia de los dos primeros temas y el brío sofisticado del tercero para llevar a esta instancia de “Homo Universum” hacia un clima de arrebatada fastuosidad. Estando el cuerpo central bien dibujado desde temprano, los músicos saben bien cómo dar numerosas vueltas en torno a él y mantener su frescura intacta por varios minutos mientras le añaden capas de multivalente expresividad sonoro. Como dijimos, tenemos en ‘Abandoned… Devanated’ el cénit perfecto del álbum y en ‘145 Billion’ su anunciador idóneo.


Haciendo honor a su título, ‘On The Top Of Light’ nos abre las puertas a la dimensión más mística de la visión musical del grupo: específicamente, su enfoque se centra en un retorno a las vibraciones señoriales y serenas de las dos primeras piezas del álbum con dosis añadidas de luminosidad rockera en los pasajes más musculares. ‘Sails Of The Sun’ instaura un nuevo cénit del álbum con su modo tan creativo y vigoroso de elaborar un despliegue de estilización progresiva para arropar y alzar el cuerpo central del jam en curso. Tenemos aquí una de las mejores labores de los teclados en todo el disco. La pieza que cierra el disco es también la más extensa del mismo, ocupando un espacio de 9 ¼ minutos. El proceso de desarrollo para su dinámica particular se centra en enfatizar las ambientaciones grisáceas que se derivan de los riffs básicos y las labores de los teclados en las orquestaciones y ornamentaciones solistas; estas últimas realzan las bases armónicas en curso. Mientras tanto, la dupla rítmica establece una robusta ingeniería para los cimientos de las susodichas ambientaciones: cabe destacar especialmente la labor de la batería en aquellos pasajes en los que el groove dominante se beneficia de un incremento de la sofisticación. El asunto llega a ponerse épico en varias instancias de la pieza, logrando así conformar un revelador clímax conclusivo para el disco. Todo esto fue “Homo Universum”, un disco intenso e interesante que nos muestra a unos HUMAN FACTOR en una renovadora plenitud creativa.  


Muestras de “Homo Universum”.-
Abandoned… Devanated [video-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=bWla51fV50A
Beyond The Event Horizon [ensayo]: https://www.youtube.com/watch?v=mWj0vllsuaU  


Friday, July 01, 2016

Los dos lados de ANTHONY PHILLIPS, 37 años después

Sides 4 disc deluxe edition

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

ANTHONY PHILLIPS es una figura señorial dentro de la tradición del rock progresivo sinfónico británico. Ya con tener en su currículum vitae una estadía en los primeros años de GENESIS como guitarrista y uno de los compositores más prolíficos de la banda en sus primeros años, su carrera solista tan versátil y tan prolífica le pone a la altura de otros gigantes como MIKE OLDFIELD y RICK WAKEMAN… y eso que su labor principal está en la composición de música de archivo para telefilmes, documentales y cosas así. Además, su álbum solista de debut “The Geese & The Ghost” es un clásico indiscutible del género progresivo en los 70s. En fin, lo que nos ha brindado este año el sello Esoteric Recordings – una sucursal de Cherry Red Records – es una meticulosa reedición de su cuarto álbum, titulado “Sides”, publicado originalmente en 1979. Este disco procuraba proponer un híbrido de rock melódico accesible y rock progresivo, siguiendo así la tendencia iniciada en el segundo álbum “Wise After The Event” (del año 1978). Se trata de una edición deluxe con 3 CD y un DVD: los CD recogen una remezcla actualizada del disco, una serie de maquetas preparatorias y la mezcla del vinilo original, respectivamente, mientras que el DVD contiene una mezcla de formato surround sound del disco. PHILLIPS se hace cargo de todas las guitarras y los teclados, además del bajo en un tema y el cello en otro (bajo el seudónimo de Vic Stench), y el canto en tres temas (bajo el seudónimo de The Vicar). La dupla rítmica constante está formada por dos veteranos ilustres de la vanguardia progresiva británica: Mike Giles (el mismo primer baterista de KING CRIMSON) y John G. Perry (bajista que pasó por las filas de CARAVAN, CURVED AIR y la banda de GORDON GILTRAP). También colaboran Ray Cooper (percusiones diversas), Frank Racotti (tímpanos orquestales), el productor del álbum Rupert Hine (percusión en la balada ‘Luy Will’ y corno inglés en el poderoso instrumental ‘Nightmare’… pero bajo el seudónimo de Humbert Ruse), Mel Collins (saxo), así como los cantantes Dale Newman y Dan Owen (integrantes de un dúo, pero aquí cantan por separado en un puñado de canciones). Un chiste recurrente en los créditos de los discos de ANTHNY PHILLIPS es la presencia de un tal Ralph Bernascone, y “Sides” no es la excepción: se trata de una persona real pero su presencia en los discos de PHILLIPS es solo una ficción bromista… tanto así en el caso de este disco que tenemos en nuestras manos que se le atribuye la intervención vocal en el tema instrumental que cierra el disco.



El repertorio se inicia con ‘Um & Aargh’, canción ágil y amena con una letra punzante que exhibe un ácido sarcasmo contra la intervención de la gerencia corporativa en el proceso creativo del arte: la letra es abundante y exige una vocalización precisa a la hora de ajustarla al ritmo marchoso de turno. La letra incluye citas sobre cómo algunos de estos esperpentos enternados y acorbatados se ponen a cuestionar el que “esta música sea demasiado buena para la gente” y evaluar que “estas canciones carecen de pelotas”*. El groove es gentil y pegadizo, al modo del aspecto más asequible del art-rock que en esos mismos fines de los 70s exploraban CAMEL (post-Bardens) y GENESIS (post-Hackett). Cabe destacar también el bello interludio contenido antes de que las olas vuelvan a su cauce marchoso pues incluye un bellísimo solo de guitarra, flotante y lamentoso para un giro inteligente en medio de tanta jovialidad burlesca. Tras este brote inicial de humor pop-progresivo siguen las cálidas baladas ‘I Want Your Love’ y ‘Lucy Will’, siendo así que la primera de éstas guarda una estilización tremendamente refinada al estilo de THE ALAN PARSONS PROJECT (en la época del “Eve”) mientras que la última nos suena como una canción prima hermana de esa estupenda reliquia de GENESIS que es ‘Vancouver’: PHILLIPS y sus compañeros de turno se esmeran en delinear delicados paisajes al pastel de la faceta más vulnerable del corazón. ‘Side Door’, por su parte, nos muestra una vibración flagrantemente popera que coquetea seriamente con grooves de tendencia funky: el gancho es obvio y hasta alevoso, pero no por ello se deja de sentir esa fineza propia de PHILLIPS en su faceta abiertamente lírica. ‘Holy Deadlock’ baja un poco las revoluciones para ofrecer una curiosa mezcla de reggae y jazz-pop, casi como acercándose a esos estándares del pop extravagante que 10CC convirtió en marca propia. ‘Souvenir’ es un bonus track que originalmente había aparecido como lado B del single de ‘Um & Aargh’: situado como sexta pieza del CD, nos revela una calidez introspectiva esencial ya desde los primeros días de la carrera solista de PHILLIPS. Las líneas de flauta que aporta John Hackett son útiles para completar algunos matices del interludio instrumental.

Es en la segunda mitad donde hallamos las aristas más eclécticas y reveladoras de la inspiración musical que motivaba a PHILLIPS por aquel entonces, totalmente dispuesta a preservar sus inquietudes aventureras. ‘Sisters Of Remindum’ es un instrumental simplemente fabuloso que se sostiene vivazmente sobre las estilizadas cascadas del piano, mareas sónicas que quedan solventemente cubiertas por las orquestaciones de los sintetizadores. Mientras tanto, mientras la dupla rítmica y las percusiones adicionales  resuelven convincentemente el llenado de espacios, lo cual hace que se enfatice el dinamismo sinfónico nuclear de la pieza; también hay un momento breve de soltura rockera. Aires de familia con los estándares de THE ENID y GREENSLADE se notan de manera clara. Épica y romántica, la canción ‘Bleak House’ está basada en una novela firmada por el maestro literario Charles Dickens: la inspiración llegó a PHILLIPS tras apreciar una versión teatral de la susodicha novela. Haciéndose eco de la abundante magia sinfónica de la canción precedente mientras elabora un irresistible lirismo romántico, esta canción se siente muy cómoda en el parnaso de las mejores composiciones del rock progresivo británico con base de teclados: la manera en que los sintetizadores y el piano eléctrico añaden sus masivos coloridos al piano acústico es colosal. También ayuda el aire señorial del canto de Dale Newman. ‘Magdalen’ dura 7 ¾ minutos y es la pieza más extensa del álbum: se trata de otra balada progresiva, la cual abandona el esplendor épico de ‘Bleak House’ a favor de un manierismo pastoral que se siente muy afín al estándar Genesiano. Los momentos de relajada languidez se proyectan sólidamente en espera de la emergencia de la dupla rítmica para los estribillos y los pasajes de refuerzo del motif central. El clímax conclusivo del disco llega con el fabuloso instrumental ‘Nightmare’: siendo la segunda pieza más extensa del álbum, suena como un cruce de los caminos de STEVE HACKETT y ROBERT FRIPP… así es la fuerza de carácter que impone el motif central a cargo de la dupla de guitarra y guitarra-sintetizador, la cual podemos describir como una imagen sonora de la encrucijada entre ‘Please, Dont Touch’ y ‘Breathless’. El talante ominoso del pasaje central es manejado con sumo refinamiento, aguardando el momento en que el interludio lleve las cosas a una esfera más intensa.


Es toda una experiencia recordar este momento particular de la carrera fonográfica de ANTHONY PHILLIPS como artista de Arista Records, y eso es lo que encontramos en el tercer volumen de esta reedición especial, una remasterización de la mezcla de estéreo publicada en la primera edición de vinilo. El primer volumen nos ofrece una remezcla nueva a partir de las cintas de master originales, y allí encontramos no solo un sonido más prístino para cada uno de los instrumentos utilizados para las piezas del álbum sino también la ausencia de las maracas de Morris Pert para ‘Nightmare’ y la de sus congas para ‘Lucy Will’. Resulta que estos ornamentos percusivos fueron añadidos en posproducción en tomas de estudio sobre las ya existentes pistas definitivas, y dado que éstas fueron las que exclusivamente se utilizaron para la remezcla, entonces no formaban parte de la información sonora de la que dispusieron Jonathan Dann, Simon y Beau Hayworth al preparar esta reedición. En cuanto al segundo volumen, éste contiene maquetas rescatadas y nuevas mezclas instrumentales de las canciones que formaron parte del álbum, además de un par de tesoros rescatados para la ocasión. Por ejemplo, tenemos en dicho volumen 2 una reveladora versión completa de la maqueta original de ‘Um & Aargh’ sin el fade-out: Perry y Giles siguen dando rienda suelta al swing un poco más sin PHILLIPS para improvisar su propia conclusión, la cual llega cuando falta poco para llegar a la frontera del séptimo minuto. También tenemos la versión single de esta canción. Una agradable sorpresa es la canción sobrante ‘Catch You When You Fall’ en una versión netamente instrumental (la letra original era poco satisfactoria para el propio PHILLIPS): aquí se revela como un agradable ejercicio de pop-rock con algunos ribetes progresivos que calzan (una vez más) con el estándar del CAMEL de esa época. Un detalle de especial valía es la inclusión de la bella pieza de piano ‘Before The Night’, la misma que nació como una posible alternativa a ‘Bleak House’, pero que fue abandonada debido a cuán bien evolucionó ésta: de todos modos, ‘Before The Night’ resulta una bella exhibición de serena melancolía con un gran potencial épico. Hablando de ‘Bleak House’, también disfrutamos aquí de una hermosa mezcla con la base de piano y pocos sintetizadores, lo cual nos ayuda a apreciar mejor la imponente belleza de la pieza en su estado más “puro”. ‘Side Door’ también aparece en una maqueta sin el saxo de Mel Collins que se añadió durante el periodo de posproducción. El DVD nos muestra la nueva mezcla con tres alternativas de disfrute audiófilo y poco más, aunque se ven simpáticos los aumentos de las imágenes de la portada del disco cada vez que se recurre a una modalidad de audio. El libro está lleno de información sobre la orientación artística que enfocaba entonces el maestro PHILLIPS, además de sus apreciaciones sobre el negocio musical corporativo, además de algunas fotos interesantes (como una de la fiesta de presentación de “Sides”). También hay un folio con una imagen a escala grande la portada y la contraportada: es una delicia ver los créditos de ese tamaño.


Bueno, todo esto fue nuestro humilde repaso de este clásico de ANTHONY PHILLIPS: se nota que este músico tenía suficiente talento como para salir muy airoso de las presiones a las cuales le sometía la élite ejecutiva de la industria musical – el resultado es muy positivo desde los estándares de la música progresiva. Esta reedición cuatripartita es el pretexto idóneo para disfrutar de estos dos lados de la visión musical de PHILLIPS: el asequible y el exigente.  


Muestras de “Sides”.-
I Need Your Love: https://www.youtube.com/watch?v=VxZsWFw0zDA 
Souvenir:  https://www.youtube.com/watch?v=TtwVCUyn13Y


* Hechos de la vida real: la primera frase se lo dijeron a Perry cuando estaba ya producida la grabación de su primer álbum solista, mientras que la segunda fue sugerida fervientemente al propio Phillips mientras terminaba de grabar su segundo álbum “Wise After The Event”.


Wednesday, June 29, 2016

Todos los colores jazz-progresivos de SUPERFLUOUS MOTOR


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

SUPERFLUOUS MOTOR es, tal como se dijo en otra ocasión hace pocos días, el proyecto jazz-progresivo unipersonal del canadiense Greg Chambers. Prolífico como él solo y empecinadamente misántropo en el enfoque de su carrera musical, el susodicho Sr. Chambers pasó todo el año 2015 trabajando en dos labores, una plasmada en su disco publicado a inicios del año que se titula “Scatterbrain”, y otra que consiste en una suite de poco más de una hora de duración: esta suite se llama “Kaleidoscope” y ocupa todo el disco que se subió a la red de Bandcamp de SUPERFLUOUS MOTOR a inicios de abril pasado. Podemos decir que si aquel disco nos pareció estupendo, este último nos parece aún superior, lo cual es decir muchísimo a su favor. Lamentamos haber conocido tan tarde la obra de SUPERFLUOUS MOTOR, pero ahora que lo hemos hecho, lo designamos como uno de los descubrimientos más notables que hemos disfrutado en los últimos meses. Tal como hemos señalado más arriba, “Kaleidoscope” está ocupado por una suite de cinco secciones que juntas se extienden por un tiempo de más de una hora: Chambers se propuso compones una pieza continua bastante extensa donde la cantidad de motivos reiterados fuese el menor posible. Veamos cómo resultó la idea.


La primera parte del presente concepto de “Kaleidoscope” comienza con un prólogo parsimonioso sustentado sobre una sobria cadencia de piano… pero pronto las cosas se agilizan dentro de un dinamismo colorido y grácil en el que confluyen los paradigmas de WEATHER REPORT (etapa de la segunda mitad de los 70s) y SOFT MACHINE (entre el “Fifth” y el “Seven”). Alrededor de la frontera del séptimo minuto y medio, se vira a un motif aún más ágil dentro del cual las cosas prometen explayarse hacia una exaltación propia del periodo clásico de JEAN-LUC PONTY… pero solo hace durante un breve pasaje, pues en realidad nos hemos encarado ante un puente que nos lleva hacia una sección de talante abstracto y reposado, un poco al modo de una cruza entre JAGA JAZZIST y TORTOISE. Así es como termina la primera parte de este opus, volviendo a la sobriedad inicial pero con una remodelación futurista que se inserta claramente en la faceta etérea del jazz contemporáneo. La segunda parte desarrolla una espiritualidad extrovertida más consistente, ostentando una ampulosidad aguerrida en su manera tan traviesa de hilar la secuencia de motivos. Transitando libremente por los terrenos de RETURN TO FOREVER, FRANK ZAPPA, HERBIE HANCOCK y NIACIN, el esquema sonoro que maneja ahora SUPERFLUOUS MOTOR permite a los motivos sucesivos sacar lustre a todos los rincones (patentes o escondidos) de su fulgor, siendo así que cada motivo instaura una llamarada autónoma dentro de la hoguera global. Durando 8 ¾ minutos, es la parte menos extensa del concepto de “Kaleidoscope”, pero vaya si no suceden muchas cosas en su espacio asignado. El breve epílogo de piano conforma un oportuno recurso de serenidad desde el cual se abre la puerta a la emergencia de la Parte 3, que es la más extensa de todas con su duración de casi 15 ¾ minutos. El pasaje inicial es adorablemente relajado, bien situado bajo las coordenadas de los paradigmas de HAPPY THE MAN y las primeras obras solistas de CHICK COREA. A los dos minutos, la musicalidad vira drásticamente a una ilación de dos secciones donde se trabaja grooves genialmente eficaces en su mezcla de gancho y sofisticación, bien articulados en su establecimiento de vasos comunicantes con el modelo de NIACIN; una tercera sección habrá de reforzar y capitalizar el vigor expresivo en curso para articular un exultante homenaje a RETURN TO FOREVER a través de una ilación de urgentes motivos. Ya podemos decir que el disco ha encontrado un clímax imponente en lo que se refiere a la exteriorización de las aristas más elocuentes de su arquetipo jazz-progresivo. Tras un interludio cósmico, llega la fase final de la Parte 3 con una retoma del modelo de NIACIN, brevemente interrumpida por un meditabundo interludio de piano.

Para cuando se inicia la Parte 4 todavía quedan 25 minutos y pico de la suite. Explorando una vez más el tipo de vitalidad sonora que hemos disfrutado en otros pasajes de las partes precedentes, se nos vuelve a mostrar otro giro a las tuercas de CHICK COREA, NIACIN y HAPPY THE MAN. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio emerge un pasaje arquitectónicamente guiado hacia el modelo del sinfonismo con ribetes space-rockeros, siendo así que la estilización melódica empleada para la ocasión nos muestra un interesante híbrido de PINK FLOYD y TANGERINE DREAM. La siguiente sección nos conduce a un ejercicio de furiosa explosividad jazz-rockera, una llamarada de virtuosismo técnico festivamente empleado para expresar la simple alegría de vivir. En el último minuto las cosas se relajan un poco para ayudar a que se instaure el groove funky-jazzero con el que se inicia la quinta y última parte, que efectivamente resuelve en primera instancia una solución de continuidad con el talante celebratorio de la cuarta. Las variantes temáticas apuestan ora por preservar la luminosidad dominante a través de motivos sostenidos por complejas estructuras rítmicas, ora por crear un sorprendente contraste por vía de un pasaje estilizadamente relajado. Eso sí, el primero de estos recursos es el más recurrente, al menos hasta que llega el pasaje final de piano que replica el inicio de la Parte 1 tras un puente signado por un aura de etéreo sinfonismo. Como fina de cuentas, queda claro que tenemos en “Kaleidoscope” un trabajo musical de varios quilates, una muestra más del nivel tan grande de ingenio musical que posee el cerebro de SUPERFLUOUS MOTOR.


Muestras de “Kaleidoscope”.-


Monday, June 27, 2016

SUPERFLUOUS MOTOR: el complejo cerebro del jazz-progresivo canadiense


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

SUPERFLUOUS MOTOR es un proyecto jazz-rock-progresivo canadiense fundado en el año 2012 en Ontario bajo la iniciativa del multi-instrumentista Greg Chambers. Eso de multi-instrumentista se lo toma el buen Sr. Chambers muy en serio: él se hace cargo de todos los instrumentos que suenan en las grabaciones del repertorio, o sea, los teclados. Éstos sirven para lo normal (pianos, órgano, sintetizadores, arreglos orquestales) y también para emular la guitarra, el bajo y los metales, pero además diseña la programación de las complejas estructuras rítmicas que han de sostener las de por sí exigentes ideas melódicas y las atmósferas con que se arma las composiciones contenidas en este álbum. Se trata, dicho sea de paso, del séptimo trabajo de este proyecto unipersonal (el primero se titula “Shattered Groove” y data del año 2012). “Scatterbreain” es el disco que se publicó en el blog de Bandcamp de SUPERFLUOUS MOTOR (enlace:  http://superfluousmotor.bandcamp.com/) en enero del 2016. Veamos ahora los detalles específicos de lo que se nos brinda con “Scatterbrain”, ¿de acuerdo?


Durando casi 4 minutos, ‘Pseudonym’ se hace cargo de abrir el repertorio y lo hace con un vigor frontalmente llamativo, combinando los grooves electrizantes de unos NIACIN y la vitalidad fresca de unos TRIBAL TECH. El sonido del órgano se adueña de casi todos los espacios mientras que la combinación de batería y bajo hace sentir su musculatura sin remilgos de ningún tipo. Luego de esta apertura tan irresistible sigue ‘Impulsion’, pieza que remodela el ímpetu expresivo de la primera pieza para meterla de lleno en una preciosista combinación de instancias jazz-rockeras y matices progresivos inspirados en el Canterbury. Nos toma de sorpresa, y gratamente, el hecho de que Chambers sepa explayarse tan solventemente en esta peculiar dinámica musical. Con la dupla de ‘Downcast’ y ‘Rerouting’ – que ocupa un espacio de 16 ¾ minutos – el esquema de trabajo se abre explícitamente a un imparable eclecticismo, lo cual ayuda muchísimo a sorprender gratamente al oyente empático. El enfoque central de ‘Downcast’ está en un jazz-rock suave y bien focalizado en una ambientación serena, con un protagonismo exclusivo de los teclados; mientras, el recurso del ritmo electrónico ayuda mucho a cimentar una atmósfera de tipo nu-jazz. Por su parte, ‘Rerouting’ lleva lo modernista hacia una fase más vintage, la época del jazz-rock asimilado a los bloques cibernéticos del techno-pop de los 80s (pensemos en lo que HERBIE HACOCK y JAN HAMMER hacían entre mediados y fines de esa década). De todas maneras, la vitalidad colorista y la extensión de la pieza le permiten a SUPERFLUOUS MOTOR crear un aura de señorial prestancia para el cuerpo central. ‘Turnpike’ vuelve al sendero de vitalidad llamativa que antes se había trazado en ‘Pseudonym’, aunque esta vez el despliegue del patente vigor musical se siente un poco más mesurado: el peso de los metales aporta una calidez juguetona al asunto mientras el órgano se vuelve a prodigar en exquisitas florituras cada vez que se le da espacios para hacerlo.

‘Divergence’ se hace cargo de devolvernos a la gracilidad estilizada de ‘Impulsion’: es hora de ponerse la ropa de gala otra vez y crear una hermosa maravilla donde confluyen los mundos musicales de WEATHER REPORT, HAPPY THE MAN y GILGAMESH, pero con una aureola más moderna al estilo de los inolvidables A TRIGGERING MYTH. Se le da muy bien a SUPERFLUOUS MOTOR este enfoque artístico, muy pero que muy bien. Mientras se van disolviendo los efectos de ventisca cósmica con que se cierra ‘Divergence’, emerge ‘Turncoat’ con un ambiente general más ostentoso en lo referente a la elaboración de un swing complejo de corte jazz-rockero y el empleo de variantes al estilo progresivo; incluso parece amenazar con hacerse aparatoso en cualquier momento, pero afortunadamente la pieza se centra en mantener una sólida claridad  en el flujo natural de la creatividad melódica en curso. Los modelos de NIACIN y TRIBAL TECH salen a flote con impoluta solvencia. La pieza a cargo de cerrar el álbum es justamente la que le da título, y además, es la más extensa con sus 10 ¼ minutos de duración. Muy bueno este tema de cierre, rebosante de elegancia, claridad melódica, sofisticación en el armado de las capas y orquestaciones de los teclados así como en el esquema rítmico: Chambers muestra nuevamente que se siente tremendamente cómodo afilando y abordando las aristas más complejas de su visión musical, las cuales ya se habían mostrado en toda su pureza en piezas como ‘Impulsion’ y ‘Divergence’. Se trata indudablemente de un broche de oro para un disco magnífico: “Scatterbrain” es eso, un disco magnífico, y como tal, nos permite hacer de esta labor de descubrimiento de SUPERFLUOUS MOTOR una experiencia melómana excitante y entusiasta. Recomendado al 100%


Muestras de “Scatterbrain”.-


Friday, June 24, 2016

VAULTS OF ZIN: música de las cavernas de la vanguardia estadounidense


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la grata ocasión de presentar al muy peculiar e ingenioso grupo estadounidense VAULTS OF ZIN, cultor de una propuesta robustamente ecléctica donde confluyen avant-metal, rock-in-opposition de tradición francófona, Zeuhl, oscurantismo Crimsoniano y vigor de tenor stoner: de hecho, todo esto se traduce en una de las más tenebrosas y apabullantes propuestas del rock artístico que hemos disfrutado en bastante tiempo. Este cuarteto asentado en la localidad texana de Denton está conformado por Rob Buttrum [batería], Greg Dixon [guitarra y violín eléctrico], Shane Hutchinson [bajo y voz] y Stephen Lucas [sintetizador]. Tanto el nombre de la banda como el título de este segundo disco revelan un interés por la literatura fantástica de H. P. Lovecraft: Kadath es el nombre de la inmensa ciudad escalonada donde habitan los Grandes Dioses, mientras que los Pasadizos de Zin es el nombre de una inmensa caverna en el mundo inferior, situada cerca del cementerio de los gigantescos gugs. Es un hecho que “Kadath” – el segundo disco de VAULTS OF ZIN tras el disco homónimo del año 2011 – está llamando mucho la atención en las redes virtuales de difusión del género progresivo alrededor del mundo desde su publicación en la segunda mitad del pasado mes de marzo, dos años después de sus sesiones de grabación. Dicho sea de paso, también se publica en formato de casete. Tomemos un poco de aire, relajémonos en silencio por un minuto… e inspeccionemos los horados y grutas musicales que se encapsulan en este trabajo. 



Ocupando los primeros 13 ½ minutos de “Kadath”, ‘Amduat’ nos muestra una increíble tormenta musical cuyos implacables filos de aguerrida furia expresan una ostentosa confluencia de PRESENT, los paradigmas de MAUDLIN OF THE WELL, SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM y THE PAX CECILIA, la nueva escuela Zeuhl francoparlante (UNIT WAIL, RHÙN) y el modelo jazz-avant-metalero de CARTEL CARNAGE. El desarrollo de las ilaciones multi-temáticas está diseñado para mostrar la versión más descarnada de los temores y ansiedades más oscuras del hombre moderno, perdido en un mundo cuya faz cruel no es sino la cosecha de su propia siembre. Con el sonido rotundamente distorsionado del bajo y la fiereza cuasi-cósmica de los teclados, podemos advertir que el modus operandi del grupo también tiene ciertas confluencias con el modelo avant-progresivo japonés – estamos pensando específicamente en HAPPY FAMILY, DAIMONJI y KOENJIHYAKKEI. Con una furia más controlada pero igualmente genuina desde sus entrañas más torturadas, ‘Mons Atanua’ permite a la banda explorar más a fondo los rincones abstractos de su electrizante propuesta musical; de hecho, los sonidos de órgano emitidos por el teclado se hacen notar más en medio de las dos columnas majestuosamente impetuosas que construyen respectivamente los guitarreos y la dupla rítmica. Esto quiere decir que, a fin de cuentas, algunos recursos de retorcido sinfonismo entran a tallar dentro del entramado sonoro, aunque sin duda los aires de familia con la vanguardia progresiva japonesa antes mencionada siguen forjando el enfoque central de esta pieza. ‘Anasazi’ vuelve de lleno a la línea de trabajo del primer tema en estado puro, pero esta vez con menos ambiciones expansivas, pues apenas se acerca a los 3 ½ minutos de duración. Neurosis extrema y vitalismo llamativo se conjugan en un despliegue de esplendor torturado. ‘Lankotan’ despliega un acercamiento más sistemático al legado de UNIVERS ZERO, aunque con ese matiz filudamente punzante que le acerca al antes mencionado modelo del avant-prog japonés.

Tras este perpetuo clímax oscurantista con sistemático ribetes infernales que se exhibe en la primera mitad del álbum emerge una pieza diseñada para ocupar toda la otra mitad: nos estamos refiriendo a ‘Moongate / Heart Girth With A Serpent’. Ocupando el maratónico espacio de 22 minutos, esta pieza desarrolla los matices más eclécticos del mundo musical de VAULTS OF ZIN. Si se mantiene persistente la presencia de todas las referencias estilísticas que impactaron en la inspiración para el repertorio precedente, también advertimos aquí una ampliación aventurera y osada de otros recursos que provienen tanto del kraut guitarra-céntrico (GURU GURU, AGITATION FREE) como del post-rock, además de algunos rudimentos densamente tensos tan propios del KING CRIMSON de la etapa 73-74. Su pasaje inicial es majestuosamente arquitectónico, como si evocara la inteligencia mórbida de un monarca monstruoso, mientras el siguiente se expande en un swing más libre, coqueteando con los parajes más profundos de una árida estepa cubierta por una neblina infernal. A medio camino entre la engañosa languidez y la deconstrucción, la fuerza vital del grupo apuesta por lo tenue y lo atmosférico en la frontera del décimo primer minuto, lo cual – descubriremos después – otorga un momento de densa introspección para recargar baterías y gestar una ulterior arremetida de demencia espantada que no puede dejar de torturarse con su propia oscuridad infernal. Por lo pronto, esta colisión de KING CRIMSON, UNIVERS ZERO y GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR llega al punto de germinar una ambientación incierta elaborada con sobria creatividad… y eso que hablar de algo sobrio en este contexto musical puede sonar un poco incongruente. Cuando los últimos golpes completan el tanático ramalazo de pasión rockera, advertimos que “Kadath” es un disco tan difícil como motivador, tan torturado como liberador: sin duda, es toda una experiencia descubrir a VAULTS OF ZIN, y en tanto tal, nos ha complacido bastante. Música para oídos valientes y espíritus curiosos por entender el lado más salvajemente luciferista de la experimentación rockera.  


Muestras de “Kadath”.-


Tuesday, June 21, 2016

La cifra binaria para la oferta progresiva de AKT


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la muy placentera ocasión de presentar el tercer disco del grupo italiano AKT, el cual se titula “II”: este detalle del título tan peculiar para un tercer álbum se aclara inmediatamente cuando decimos que se trata de un disco conceptual en torno a la lógica de lo binario, y así, resulta que el número 3 se traduce en el dibujo de  unidades (11=3). Este grupo formado a fines del milenio pasado en la localidad de Boloña históricamente había operado como trío conformado por Marco Brucale, Simone Negrini y Alessandro Malandra, pero ahora aumenta al doble su membrecía con los respectivos ingresos de Elianto Puro [piano, melódica, sintetizador Moog y mellotrón], Achille Ottani [guitarra eléctrica y banjo] y Paolo Fiandra [vibráfono, xilófono, flautas dulces y traversa]. Brucale se centra en el canto y las guitarras acústica y clásica, mientras que Malandra hace lo propio con los bajos eléctrico y acústico, y Negrini sigue focalizado en sus funciones de cantante, baterista y percusionista. El esquema de trabajo del ensamble resulta, obviamente, beneficiado con un aumento en las dosis de dinamismo interior y expansiones sónicas. De hecho, si anteriormente la gente de AKT practicaba estándares del art-rock en el jardín de las vibraciones reflexivas sobre un pasto de serenidad contemplativa, ahora usa sus incrementados recursos musicales para aventurarse hacia un eclecticismo patentemente vitalista que, a fin de cuentas, redunda en una especie de refrescante renacimiento para la visión estética de la banda.

‘Coincidenze’ es la canción que abre el disco: su espacio de 5 minutos y pico. Su carácter diversos se muestra frontalmente con su introducción de claro tenor avant-progresivo, el cual ulteriormente se enriquece con recursos de un sinfonismo cálido y apasionado que entran a tallar mientras emergen las primeras secciones cantadas. Para la segunda mitad de la canción, el grupo gesta dócilmente un clímax rockero encuadrado en una ingeniería robusta; es una pena que tal clímax sea tan breve, pero también se agradece que el aterrizaje final llegue en base a la triangulación de bajo, percusiones tonales y flauta. La segunda pieza se titula ‘Stazione’ y su misión inicialmente consiste en suceder a la impactante canción de entrada con una extensa ambientación de estaciones ferroviarios y gente paseando, algo muy acorde con su título. Pasa un rato antes de que se abra campo a la misma actuación del ensamble, el cual elabora un desarrollo temático instrumental que empieza de forma exultante y termina con un talante introspectivo. Durando 9 ½ minutos, la canción homónima se centra en una perfecta combinación de sinfonismo de vieja escuela y jazz-prog, abriendo caminos a sonoridades modernas que guardan cierta empatía con lo que hacen sus compatriotas de GRAN TURISMO VELOCE. El grupo engarza con suprema fineza recursos que proceden de diversas fuentes como las escalas de guitarra acústica, las vibraciones tribales de las percusiones y las texturas de sintetizador, antes de que se termine de instaurar un hermoso cuerpo central que se siente tan envolvente como enérgico. Para dar forma completa al desarrollo de este cuerpo, el grupo crea un intermedio de tenor expectante (aunque se pueda sospechar en un inicio que sea sombrío, pero no resulta así): de este modo, se refuerza el esquema instrumental con miras a una fastuosa clausura. El momento de ‘Frenetica Dialettica Dell’Etica’ es uno de calidez sinfónica al modo de un CAMEL contaminado por aires de FINISTERRE sobre la base de un esquema rítmico complejo: durando 2 ¾ minutos, su misión principal es la de anunciar el próximo arribo de ‘Convoglio’, canción que se caracteriza por una placentera aureola reflexiva que es patentemente típica del paradigma prog-sinfónico italiano en las últimas tres décadas. La inserción de un excéntrico interludio instrumental entre los dos últimos estribillos establece un oportuno aire de sorpresa al más puro estilo progresivo. 

‘Scambio’ es una delicada balada de corte acústico cuya serena emotividad aparece debidamente envuelta por retazos de guitarra eléctrica y capas de sintetizador, mientras la sección percusiva se reparte entre cristalinas notas de glockenspiel y medidos golpes de percusión electrónica. ¿Podría tal vez definirse esta canción como una remodelación del paradigma de RADIOHEAD bajo una iluminación neo-progresiva? ‘Binario Morto’, por su parte, refleja un dinamismo contenido que en parte está signado por las vibraciones reflexivas ya expuestas en ‘Scambio’: evocando por igual a estándares de CAMEL, NODO GORDIANO y LABIRINTO DI SPECCHI, el grupo desarrolla un sólido híbrido de sinfonismo, avant-prog y psicodelia modernista en la cual se exhibe una musculatura cautivadora. No falta espacio para algún breve pasaje pastoral, pero éste sirve eficazmente como preámbulo al clímax conclusivo. Cierra el repertorio del álbum ‘Passaggero’, canción que también es la más larga del disco con sus 12 ½ minutos de duración. Centrándose cabalmente en recursos propios del prog sinfónico, su primera sección consiste en una bella sonata basada en escalas de guitarras acústicas sobre las cuales se extienden capas y orquestaciones de teclados (al modo de una cruza entre la faceta pastoral de PREMIATA FORNERIA MARCONI y el modelo esencial de GENESIS), siendo así que el cuerpo central despliega un esquema sonoro más fastuoso, aunque sin romper en lo absoluto con el aura contemplativa que se impuso desde el prólogo. El paso sosegado del compás en 6/8 realza la vibración melancólica reinante. Poco antes de pasar la barrera del quinto minuto, el grupo elabora un breve momentum cibernético desde el cual se anuncia la próxima emergencia de la segunda sección, en la cual la guitarra eléctrica adopta una dimensionalidad Gilmouriana y asume un posicionamiento protagónico. El cuerpo central regresa en todo su esplendor mientras añade ocasionalmente algunos ornamentos jazzeros a su desarrollo temático. Nos toma por sorpresa la vitalidad neurótica que adquiere la instrumentación en sus instancias finales, pero un segundo repaso de la misma nos hace advertir que esta irrupción se dio de forma muy calculada. El epílogo está marcado por efectos de bajada del tren y apertura de las puertas de la estación, cerrándose todo con etéreos ornamentos de sintetizador.

Con este disco que más que obra sonora parece una labor de orfebrería, AKT demuestra que no solo se expande cuantitativamente sino también cualitativamente: el grupo ha logrado plasmar en “II” el cénit creativo que surge desde el centro de su mente colectiva y la pasión de sus almas asociadas en una comunión progresiva de gran envergadura. En este trayecto musical por el que nos ha guiado la gente de AKT, realmente nos hemos sentido como pasajeros privilegiados.


Muestras de “II”.-