Saturday, July 20, 2019

Un tiempo nuevo para los cuentos progresivos de ERIS PLUVIA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.


El cuarteto italiano ERIS PLUVIA tiene en el mercado desde hace poco un nuevo muestrario de su visión progresiva con su disco “Tales From Another Time”: para contar más detalles al respecto, el disco nuevo de este grupo fue publicado en el primer día de marzo de este año 2019 por el sello AMS. Contando con la alineación de Alessandro Cavatorti [guitarras], Marco Forella [bajo, piano, teclados y batería], Roberto Minniti [voz] y Roberta Pitas [flautas], ERIS PLUVIA le da un nuevo giro de tuerca a su propuesta retro-prog sinfónica con tenor pastoral. Las letras de las canciones fueron hechas por Cavatorti mientras que casi toda la música fue creada por Forella. En la tercera canción del disco colabora la cantante Ludovica Strizoli. Mucha agua ha corrido bajo el puente desde esos inicios de los 90s cuando el quinteto de Alessandro Serri, Paolo Raciti, Edmondo Romano, Marco Forella y Martino Murtas gestaran ese bello disco folk-progresivo llamado “Rings Of Earthly Light”. Pocos años más tarde,  Serri y Romano dejaron el grupo para formar THE ANCIENT VEIL, lo cual llevó a la entidad de ERIS PLUVIA a un largo periodo de hibernación que terminó en el año 2010 con la creación del disco “Third Eye Light”, en el año 2010. Con las posteriores ediciones de “Different  Earths” (2016) y el actual “Tales From Another Time”, los ERIS PLUVIA logran por fin asentarse bien dentro de la vigente escena progresiva italiana contando con Forella como el denominador común y constante de sus alineaciones variables. De hecho, ahora es el instrumentista más ocupado dentro del proyecto. La línea musical de este colectivo es mayormente relajada y reflexiva, sitúandose a medio camino entre la vieja escuela prog-sinfónica y el sinfonismo moderno con sus justas pinceladas bucólicas y folklóricas. Veamos ahora los detalles de este nuevo disco. 




Con la ilación inicial de una canción que dura poco más de 5 minutos y otra que dura 5 ¾ minutos, la gente de ERIS PLUVIA pone sus cartas musicales sobre la mesa con convincente prestancia. El instrumental ‘When Love Dies’ instala su ambientación melancólica con timbres románticos por vía de una exploración de estilizados ambientes líricos, siendo así que la reinante espiritualidad otoñal va gradualmente arropándose con crecientes recursos de majestuosidad. El moto perpetuo gestado por los teclados y los vientos opera casi como un cosmos que se expande sin perder un ápice de su mágica nostalgia a pesar de la imparable emergencia de la abundancia sonora. ‘Lost In The Sands Of Time’, por su parte, es una gentil balada progresiva que nos remite fácilmente a los paradigmas de GENESIS, LE ORME y CAMEL. La señorial languidez que delinea y cimenta al desarrollo temático asume ciertos recursos de fuerza de carácter cuando la guitarra eléctrica elabora unos muy evocativos solos a lo largo del camino. Ocupando un espacio un poco menor de 17 ¾ minutos, ‘La Chanson De Jeanne’ se erige como la pieza más extensa del repertorio y aparece como dispuesta en tres secciones sin títulos específicos para ninguna de ellas. Todo comienza muy a tono con el tenor general de la canción precedente, aunque se nota desde el punto de partida que el grupo se orienta por un sendero de augustos esplendores melódicos. En algún momento entra a tallar un cálido motif en 7/8 con talante Genesiano desde el cual se aprovecha la entrada del canto femenino: su función básica es la de crear un intermedio que abra la puerta a un cuerpo central contemplativo que mucho tiene de Floydiano. Luego sigue otro motif que empieza con una sección flotante, bien ahondada en climas cósmicos y minimalistas, para luego derivar hacia algo más pastoril con el ingreso de la flauta, la guitarra acústica y el canto femenino; el asunto ahora suena a una cruza entre el GENESIS pre-73 y RENAISSANCE aunque se trata solamente del interludio que traza el impulso para la emergencia de una sección más extensa que se focaliza en un sinfonismo moderno cálidamente arropado por texturas folk-progresivas (algo así como una versión suavizada del estándar de IL CASTELLO DI ATLANTE). La cosa sigue así hasta el final mientras se vuelve a enfatizar el factor Floydiano (incluso con alguna cercanía al modelo de ).



Con el Lovecraftiano título de ‘The Call Of Cthulhu’, el ensamble emprende otro viaje de ambiciosas expansiones prog-sinfónicas: son tres también las secciones que conforman esta segunda suite del álbum, pero esta vez sí hay títulos específicos para cada una de ellas, los cuales son ‘A Stormy Night’, ‘The Secrets Of The Sea’ y ‘The Awakening Of The Gods’. La pieza comienza con una ambientación serena no exenta de matices sombríos, haciendo que cualquier factor siniestro que entre a tallar se revista de estilización y sobriedad al más puro estilo neo-progresivo. Imaginemos una idea perdida de GOBLIN que fue retomada por una asociación de músicos de PENDRAGON y de FANCYFLUID y nos haremos una buena idea del esquema de trabajo aquí empleado, aunque se nota aquí una actitud más dramática. La parte cantada es evocadora y sencilla, bien segura en su retorno al híbrido Genesiano-Floydiano que signó a la canción precedente. De hecho, dado que se impone aquí el realce de atmósferas cinematográficas, los teclados no solo son abundantes en su presencia fáctica sino también cruciales en la dirección que ha de tomar el ensamble instrumental. Poco antes de llegar a la frontera del octavo minuto, el grupo vira hacia un groove moderadamente complejo para armar un motif un poco más denso, lo cual supone una leve variante de densidad para la candidez sinfónica reinante. La sección final retorna al cuerpo inicial con un incremento de las vibraciones cósmicas de las abundantes capas gestionadas por los sintetizadores, algo que dura hasta las instancias finales en las que se apoderan exclusivamente del armazón sónico. Hemos disfrutado de un cénit definitivo del álbum. ‘Last Train To Atlana’ cumple con la misión de abrir un contraste notorio frente a ‘The Call Of Cthulhu’ con una desarrollo de índices melódicos y climas bucólicos, siendo así que las líneas de flauta que asumen buena parte del protagonismo dentro de la amalgama sonora se delinean bajo coordenadas bucólicas muy a lo CELESTE. El último minuto sirve para que el hermanamiento de guitarra acústica y piano salga más al frente, siendo así que este epílogo se alimenta de hermosos retazos armónicos de sintetizador que imitan a las notas más agudas de un oboe. Y qué pena que se trate de un epílogo tan efímero... pero es que llega la hora de la última pieza del álbum. 

‘The Hum’ pone el broche final a las cosas como la segunda suite más larga del álbum, durando poco más de 14 ¼ minutos. Sus cinco secciones se titulan sucesivamente ‘A Dream In The Night’, ‘In The Time Of Darkness’, ‘Going Deeper’, ‘10 O’clock P.M. In Katmandu’ y ‘Arriving Morning’. La canción comienza con una introducción instrumental sostenida sobre un compás alegre, el mismo que porta una vivacidad razonablemente festiva. Para cuando emerge la primera sección cantada, todo vira hacia algo introspectivo y contemplativo en base a parcas secuencias de acordes de piano y flotantes cortinas de sintetizador. Una vez que la batería asegura el swing general, el bloque instrumental general regresa a territorio Floydiano con una actitud convincente: eso sí, los solos de guitarra suenan más cercanos al paradigma de Andy Latimer que al de Dave Gilmour. A poco de ingresar a su segunda mitad, la pieza retorna nuevamente al sendero bucólico por vía de una nueva instanciación de armonizaciones de flauta, guitarra acústica y enclaves orquestales de teclado. De todos los momentos acústicos del disco, éste es quizás el más bello: definitivamente, más allá de lo subjetivo de esta observación, su talante es el más conmovedor, pues no solo denota un espíritu de recogimiento sino también de una inspección de los rincones más melancólicos del alma. Cuando la batería vuelve a la acción, y con la flauta ocupando todavía un rol importante dentro de la instrumentación, ahora el grupo elabora un pasaje majestuoso que nos remite a las herencias de CAMEL y de LE ORME con un sabor moderno. El solo de guitarra final ya se enfila hacia el paradigma Genesiano mientras las sencillas cortinas de los teclados se acumulan en un exquisito paisaje fastuoso cuya delicadeza melódica es preservada con impoluto equilibrio. Así se maneja la situación hasta que el fade-out pone punto final al asunto. Todo esto es lo que se contiene en “Tales From Another Time”, un disco bastante hermoso que nos muestra que aún hay un espacio importante para mantener viva la llama del sinfonismo de rectos enclaves melódicos dentro del contexto mundial del rock progresivo contemporáneo. ERIS PLUVIA se mantiene sanamente como un nombre importante dentro del rock artístico italiano.




Muestras de “Tales From Another Time”.-



Wednesday, July 17, 2019

La nueva historia de MÖRGLBL




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de presentar a “The Story Of Scott Rötti”, el más reciente disco del grupo francés MÖRGLBL. El personal de MÖRGLBL, actualmente conformado por el guitarrista Christophe Godin, el bajista Ivan Rougny y el baterista Aurelian Ouzoulias, nos brinda un nuevo catálogo de piezas poderosas y sofisticadas donde la rabia, el vigor y la sorna se revisten de las más exquisitas prendas sónicas. Los orígenes de este ensamble se remontan al año 1997, en Annecy, comuna francesa situada en el departamento de Alta Saboya, de la región de Auvernia-Ródano-Alpes, cuando surgió la idea de desarrollar una propuesta sonora donde se combinen la agilidad del hard rock, la energía del metal, la sofisticación crucial del rock progresivo y la exuberancia robusta del jazz-rock. El trío tuvo un hiato entre los años 2002 y 2006, pero una vez pasado éste, retomó su propio camino y ahora, desde el primer día de febrero último, tenemos a éste, su séptimo disco, “The Story Of Scott Rötti”. De hecho, el grupo tuvo muy pronto una posición de prestigio en los círculos de apreciación de la música progresiva con su primer álbum “The Mörglbl Trio!!”, que data del año 1998, y más adelante, con la excelente acogida que recibieron los discos “Jazz For The Deaf” y “Brutal Romance” (el cuarto y el quinto, respectivamente), los MÖRGLBL se erigieron en figuras notables dentro de la élite jazz-rock-progresiva de Francia. De hecho, fue en “Jazz For The Deaf” que Ouzoulias hizo su debut como baterista del grupo en reemplazo del original Jean-Pierre Frelézeau. “The Story Of Scott Rötti” ya ha tenido varias reseñas positivas en las redes sociales melómanas y en este blog no seremos la excepción, pero antes de hacer el balance final sobre este disco, veamos los detalles de cada una de las piezas que lo integran.


La dupla inicial de ‘2 Flics Amis Amish’ y ‘Anarchytektür’ ocupa un espacio de poco más de 13 ½ minutos, siendo así que esta secuencia musical cumple a cabalidad con la función de introducirnos de ello con el magníficamente osado enfoque artístico planteado por el trío. Con el simpático preludio breve de una caja musical se abren las puertas para la emergencia de ‘2 Flics Amis Amish’, una pieza poderosa y llamativa que se da buena maña para conservar un gancho bastante ágil a través de su razonablemente complejo esquema rítmico. Lo que suena aquí es un híbrido de BOZZIO LEVIN STEVENS y ATTENTION DEFICIT con algunos ligeros toques de los KING CRIMSON de la etapa del “The Power To Believe”. Hay momentos de lucimiento de la batería que no solo sirven para añadir musculatura al asunto sino también una sofisticación excelsa. Un gran golpe inicial de entrecruzamiento entre el jazz-rock y el rock duro. Por su parte, ‘Anarchytektür’ completa el cuadro inaugural con un sólido despliegue de nervio que lleva a los ambientes y grooves predominantes en la pieza precedente hacia una dimensión más vivaz. Durando poco menos de 6 ½ minutos, desarrolla una musicalidad más ágil y más esquemática que la pieza precedente dando un evidente realce a la garra rockera hasta tocar lo metalero, y también la tradición del rock pesado Zeppeliniano. Algún breve pasaje de inspiración india en el intermedio aporta un efímero momento de extravagante relax al asunto. Ahora mismo, la hoguera sónica del trío ha prendido de forma definitiva y ha forjado el primer punto culminante del álbum. El tercer tema del álbum se titula ‘Les Légions Du Rhum’: a través de sus casi 5 minutos de duración, el grupo desarrolla una revisión ligeramente atenuada del portentoso vendaval sónico encapsulado en el segundo tema del álbum. De hecho, su énfasis particular en la dimensión jazzera de su visión musical y el manejo relativamente atenuado de su dimensión fiera hace que sus juegos de alternancias entre pasajes gráciles y filudos funcionen con total fluidez. Eso sí, tenemos aquí uno de los solos de guitarra más poderosos de todo el álbum (que es decir bastante): comienza a poco de pasada la barrera del tercer minuto y es muy breve, pero impacta dentro del esquema global de la pieza. ‘Dark Vädim’ se enfila hacia una parcial retoma del espíritu de ‘Anarchytektür’ pero con un enfoque más afín al rock clásico: tenemos aquí un buen híbrido de JEFF BECK y LED ZEPPELIN, más algunas pinceladas a lo STEVE VAI. El decrecimiento del nivel de sofisticación progresiva repercute en la proyección de un lirismo más marcado para los riffs básicos y el desarrollo temático.

Tras la señorial ceremoniosidad de ‘Dark Vädim’ viene bien agitar las vibraciones de una espiritualidad más extrovertida a fin proponer un cambio de rumbo a este momento del repertorio del disco: ésta es justamente la misión que cumple ‘Döner Dorgazm’ con su llamativo dinamismo y su colorido melódico, los cuales también se apoyan en las influencias de épocas clásicas del rock, pero esta vez con lo que VAI y JOE SATRIANI hacían a fines de los 80s. También hay que anotar que en algunos pasajes estratégicos entran a tallar ciertos elementos prog-metaleros para que el potencial de magnificencia sonora que aquí se perfila halle su expresión crucial a poco de pasado el ecuador del tema. Cuando llega el turno de ‘La Lèpre À Elise’, el grupo se dispone a explorar un swing funk a medio tiempo sobre el cual traza un esquema jazz-progresivo con talante Zappiano (debido más que nada al acento humorístico que tienen los tarareos que acompañan a ciertos fraseos de la guitarra). Eso sí, el factor pomposo no se borra del todo pues en algunos interludios que emergen a lo largo del camino el trío crea unos aguerridos trucos musicales de inspiración djent. Los instantes finales muestran una hermosa y envolvente sucesión de retazos de guitarra. Bajo el simpático título de ‘Crime Minister’ emerge la séptima pieza del álbum, diseñada para seguir ahondando en el elemento jazz-rockero mientras lo somete a un juego de alternancias con pasajes ostentosos donde confluyen la vivacidad grácil del rock pesado clásico y la mágica suntuosidad del prog-metal. Siendo uno de los temas más breves del álbum (dura menos de 4 ½ minutos), dice mucho dentro de su bien encuadrado esquema compositivo. ‘Panzer Kökötier’ se caracteriza por seguir adelante con las vibraciones más extrovertidas del ideario musical del trío, incluso penetrando con una actitud de cálido jolgorio la articulación de los cuerpos centrales que se van sucediendo, respectivamente, en claves de rock duro melódico y blues-rock. He aquí a la hermana menor y más traviesa de ‘Döner Dorgazm’. Nos vamos acercando al final del disco cuando llega el turno de ‘Prog Töllog’, y a despecho de su título, no hay aquí un despliegue de pirotecnias progresivas dentro de la armónica fricción entre el rock pesado y el jazz-rock sino un dominio exclusivo de ese último elemento. Esto suena a una traducción de un jam perdido de los WEATHER REPORT de fines de los 70s a un lenguaje articulado por el diálogo entre la garra de LED ZEPPELIN y el aspecto más filudo de unos BOZZIO LEVIN STEVENS. 


La pieza homónima es la ocupa el penúltimo lugar del repertorio, casi completando los 6 minutos de duración. El monólogo de presentación y el carácter inescrutable del motif inicial de guitarra y bajo nos pone a la expectativa de ver qué es lo que va a suceder, y nos topamos con un nuevo ejercicio de alternancias entre pasajes grácilmente celebratorios con otros marcados por una musculatura guerrera. Dicha musculatura adquiere una dosis acrecentada de incandescencia en un breve interludio metalero que surge poco antes de llegar a la frontera del tercer minuto, interludio que servirá como referencia para otros pasajes posteriores. El factor djent es esencial para buena parte de las labores de la guitarra mientras la batería se moviliza a través de las variantes de compás y de ambiente con solvente fluidez. Es oportuno que la pieza termine con el espíritu calmado con el que había empezado. La miniatura ‘Cor À Cor’ – dura poco más de un minuto y tres cuartos – exhibe un momento humorístico donde la mayor parte del tiempo reina un silencio incontrastable, pero en los últimos 30 segundos surge una melodía circense que parece tocada por kazoos. Un inesperado contraste frente al aura de nobleza que había regido a la ingeniería musical de la pieza homónima. Todo esto es lo que nos ha brindado la gente de MÖRGLBL con “The Story Of Scott Rötti”.


Muestras de “The Story Of Scott Rötti”.-

Sunday, July 14, 2019

El audaz palíndromo de KOUMA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la ocasión de descubrir la música de KOUMA, un talentoso y aguerrido trío francés dedicado a cultivar una explosiva mezcla de punk-jazz, math-rock, rock-in-opposition y noise rock dentro de una amalgama progresiva que hace sentir su robustez continuamente. El disco que ahora nos ocupa se titula “AibohphobiA” y fue publicado a fines del pasado mes de marzo. Este ítem consta tan solo de dos temas, respectivamente titulados ‘Aller’ y ‘Retor’, coincidiendo ambos en durar poco más de trece minutos y medio. El trío decidió que necesitaba menos de media hora para decir lo que tenía que decir en este ítem fonográfico que, desde ya, adelantamos como uno de los referentes más ingeniosos y excitantes de la vanguardia progresiva producida en este año 2019. En cuanto a la historia de este grupo, pues resulta que empezó en el año 2012 como un proyecto colateral de integrantes de otro grupo experimental llamado POLYMORPHIE, por las iniciativas confluyentes de  Romain Dugelay [saxofón barítono y teclados], Damien Cluzel [guitarra barítono] y Leo Dumont [batería]. El debut fonográfico de KOUMA se dio con su álbum homónimo del año 2012, siendo sucedido en el 2014 por “Brazilian Blowout”, y ahora cinco años después, tenemos a “AibohphobiA”, disco que se publicó solamente en vinilo por vía del sello Dur Et Doux, aunque también es descargable a través de su blog de Bandcamp. El título del disco hace alusión a la fobia a los palíndromos. Entremos ahora a los detalles de su lacónico pero audaz repertorio.


Comenzamos con ‘Aller’ y lo hacemos señalando cuán tremendistamente hechizador es el modo que tiene el trío de iniciar las cosas tan frontalmente mediante la instauración de un esquema de trabajo de complejas síncopas propias de una maquinaria sonora señorial y perversa. Las puntuaciones de la batería y los desafiantes juegos de acordes de la guitarra hallan su foco adecuado en las vibraciones emanadas del saxofón, las mismas que exorcizan su potencial rítmico con precisa musculatura. Poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, el ambiente vira drásticamente hacia un momento de solipsismo siniestro, un puente desde el que siembra el terreno para le germinación de una segunda sección que baja un poco el nivel de intensidad en comparación con la primera. El asunto ha dejado de ser abiertamente belicoso para ser tenso e inescrutable, lo cual permite al trío manejar su garra común con más soltura. De este modo, las ocasionales inserciones efímeras de pasajes de parada y climas flotantes no suenan tan chocantes a pesar de su rol eminentemente disruptivo. Ya a partir del noveno minuto, las estrategias sonoras acrecientan la lógica de la repetición machacona y neurótica, logrando crear un matrimonio perfecto entre la dimensión más oscurantista del math-rock y los estándares más ominosos del paradigma Crimsoniano. Con la apabullante repetición de guitarra y tambor con la que termina  ‘Aller’ se abre la puerta a ‘Retour’, el segundo y último viaje musical de este disco: lo único que hace falta es pasar de una nota alta a otra grave con esas vibraciones momentáneamente persistentes. De hecho, ‘Retour’ no tarda mucho en enriquecer este centramiento repetitivo con ornamentos de sintetizador que añaden un cariz espacial al asunto aunque sin romper para nada con el nervio apabullante, al menos por un rato. Con una breve interrupción cósmica, el trío arma un nuevo motif donde explora nuevos recursos de gracilidad que hacen que las nuevas pulsaciones neuróticas asuman un talante un poco más refinado, por decirlo de alguna manera. La densidad y el punche vuelven a las dosis normales de efervescencia maquinista que ya apreciamos en el primer tema a poco de pasada la frontera del quinto minuto, y estando así dispuestas las cosas, el trío asienta un nuevo ejercicio de disciplinarias síncopas neuróticas. Como es de esperar, los momentos de elegante inescrutabilidad belicosa se alternan con breves segmentos minimalistas que incorporan cáusticos ornamentos percusivos. Poco antes de llegar a la frontera del noveno mintuo, se avecina un importante viraje temático cuyo prólogo es un factor abstracto signado por una sutil densidad: el nuevo y final motif da prioridad a ejercicios de grácil musculatura, siempre haciendo de los complejos juegos de cadencias de la batería el crucial empuje de la distinguida garra que el trío asume como irrenunciable marca de la casa. El golpe final es la concreción de un final coherente para la integralidad fundamental del disco como un todo. Posiblemente es muestra mitad preferida del disco.  


Hay un bonus track titulado ‘Fuck Ushima’ que dura 5 ¾ minutos y cuya función consiste en repotenciar la lógica mecanicista de la propuesta musical del grupo según la modalidad math-rockera, pero abriendo algunos espacios para la expresividad de exuberancia, especialmente para la batería. He aquí todo lo que nos ofrece “Aibohphobia”, poco en cantidad pero mucho en calidad y en intensidad expresiva. KOUMA es un grupo que, desde su particular provincia musical, impone su presencia en los lugares más elevados del reino de la vanguardia rockera francesa del momento. Este audaz y frontalmente osado palíndromo avant-progresiva merece toda nuestra recomendación.


Muestra de “Aibohphobia”.-

Friday, July 12, 2019

THE LAZE: una modalidad críptica y ecléctica de prog psicodélico desde Liverpool


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar al septeto británico THE LAZE, el cual practica una modalidad ecléctica y refrescante de rock progresivo vanguardista donde confluyen aires de RIO, de psicodelia, jazz-prog y metal experimental, principalmente. “Cryptic Plumage”, el cuarto y hasta ahora último trabajo fonográfico de larga duración del mencionado grupo, fue publicado a mediados de octubre del pasado año 2018 solamente en formato de casete por vía del sello Extreme Ultimate, aunque también se puso al alcance de los visitantes de su blog de Bandcamp como descarga digital. El sustento teórico para la visión estética de THE LAZE consiste en crear una ingeniería malabarista donde diversos recursos sonoros entren a tallar para hallar sus propias marañas comunicantes dentro de un paisaje musical robusto, versátil y asertivo. El grupo está conformado por G. Hitchmough [batería], R. Hurst [cuerdas, sintetizadores], P. Jones [guitarra], D. Perry [bajo, sintetizadores, voz], J. Roberts [piano, sintetizadores], R. Wilkinson [primera guitarra] y G. Wyn Jones [saxofón]. La carrera fonográfica de THE LAZE empezó con las publicaciones de dos EPs en los años 2003 y 2005, titulados “The.P.” y “Stick It In”, respectivamente, siendo así que en el año 2007 se publicó el primer disco de larga duración bajo el título de “Curse Of The Laze”. Dado que sus integrantes trabajan en otros proyectos, el colectivo de THE LAZE siempre se toma su tiempo para completar cada nuevo disco, pero siempre sabe lucirse, dado el momento. De hecho, este disco que reseñamos un poco tardíamente cosechó varios elogios grandes en diversas páginas web de difusión de rock progresivo, y la cosa fue de total justicia. Bueno, repasemos ahora los detalles del catálogo contenido en “Cryptic Plumage”, ¿vale?



El repertorio comienza con ‘Polygone’, pieza que en sus menos de 3 ½ minutos de duración desarrolla una hipnotizadora demostración de juegos neuróticos y encantadores donde se fusionan los horizontes musicales y atmósferas de ALAMAAILMAN VASARAT, SAMLA MAMMAS MANNA y la faceta circense de FRANK ZAPPA, metiéndose en medio también algunos factores propios del factor más extrovertido de unos PANZERPAPPA. La vitalidad celebratoria y alevosamente grácil del desarrollo temático se despliega sobre un esquema rítmico muy complejo sobre el cual los vientos y los teclados exhiben aires folklóricos. ¡Qué gran inicio del álbum! ‘Totally Sirius’ sigue a continuación para situarse en un terreno totalmente distinto, el de la ceremoniosa gravedad, pero manteniendo impoluta la esquematización de garra distinguida que había signado la esencia de la pieza de apertura. Ahora, el grupo lleva su colorido esencial hacia un sofisticado bosque donde las hileras de árboles sonoros dibujan una encrucijada entre el jazz-prog, el rock-in-opposition a lo SCHERZOO, el tenebrismo de unos FAR CORNER, el avant-metal y el Crimsonismo. Una receta muy ecléctica que, lejos de desbordarse, sirve para que el ensamble calcule la justa medida de las expresividades y las contenciones que han de expresarse a lo largo de la ilación de los diversos motifs. De hecho, en el ecuador de esta pieza hay un momento solemne que irradia una belleza conmovedora. Otro gran tema del disco y recién estamos en sus primeros ocho minutos y medio. ‘Brave, The Petrified Forest’ se caracteriza por llevarnos a los parajes más profundos de la dimensión circunspecta de la posición estética de la banda. Esto se anuncia en cierta medida con su grisáceo prólogo, el cual se sitúa a medio camino entre lo inescrutable y lo siniestro, pero apenas entra a tallar el desarrollo multitemático central, ambos factores desaparecen para ser sustituidos por un talante de señorial solemnidad cobijado bajo ropajes de extravagante majestuosidad. 

‘Stone Hive’, el cuarto tema del disco, se dedica a hacer una síntesis dinámica y ágil de los espíritus predominantes en las tres piezas precedentes, con un cierto predominio de ‘Totally Sirius’. También es notable la adición de un factor Crimsoniano (fase 73-74), así como la presencia de algunos pasajes cantados con gruñidos. Esto último, que funcionaba en ‘Totally Sirius’ como un recurso de amenazante surrealismo, ahora opera como una sátira frontalmente traviesa. Los arreglos finales de vientos crean una aureola extrovertidas tan llamativa que nos hace desear que el tema durase más… pero se trataba de la coda y no queda nada más que resignarse. Los dos últimos temas del álbum son los más largos del mismo: ‘Roman Hogs’, que dura 6 ¼ minutos, y ‘Scaffolds’, que se extiende por un espacio de casi 10 ¾ minutos. ‘Roman Hogs’ nos toma de sorpresa por su claridad melódica expuesta durante los primeros minutos, estando sólidamente arraigado en el discurso del sinfonismo. Eso sí, una vez iniciado el último tercio, el grupo le da un viraje radical hacia áreas del space-rock y el prog-metal en base a un cambio de esquema rítmico que se siente vigoroso y voraz. Los últimos segundos de la pieza están ocupados por un efectista retorno al sereno motif central. En el caso de ‘Scaffolds’, tenemos una exhibición de vitalidades de variados niveles de intensidad donde se intercalan momentos de jazz-prog. RIO y psicodelia de porte Crimsoniano. A diferencia de otras piezas más breves del disco en las que se reflejó una impaciente necesidad de hacer brotar sus eclosiones de intensidad ecléctica, aquí hay algunas ocasiones en las que un motif específico cuenta con un espacio solvente de expansión y asentamiento. En todo caso, ya reconocemos aquí el enfoque empleado por el colectivo cada vez que crea pasajes pesados, densos, juguetones y gráciles. La solemne sección final es un muy buen ejemplo de cómo transformar una ambientación tenebrista al estilo de UNIVERS ZERO en un ejercicio de prog psicodélico empapado de retazos sinfónicos con una rotunda solemnidad. Lo tenebrista deja de ser amenazante y pasa a ser reluciente de una manera misteriosa.  



En su duración de poco más de 36 minutos, “Cryptic Plumage” nos ha exhibido una excelsa y excitante muestra de música progresiva ecléctica donde el músculo, el garbo y la soltura se han entrelazado hasta formar una sola fuente de energía creativa. El colectivo de THE LAZE se ha lucido a rabiar con su férrea y contundente combinación de fuerza y exquisitez, lo cual se ha traducido en uno de los discos progresivos más notables del año 2018. Es un poco tarde para decirlo pero lo decimos con total sinceridad; quienes aún no conozcan este disco o a este grupo son invitados a descubrirlos cuanto antes. ¡Muy recomendable!


Muestras de “Cryptic Plumage”.-

Tuesday, July 09, 2019

DREAM THEATER: un tiempo nuevo y una fuerza recobrada


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

El gran acontecimiento de hoy es el comentario sobre el más reciente disco de la veterana banda estadounidense DREAM THEATER, campeona histórica y aún vigente fuerza de la escena prog-metalera a nivel mundial. Nos estamos refiriendo a “Distance Over Time”, su nuevo disco que fue publicado el 22 de febrero del presente año 2019 por el sello Inside Out Music: el disco en cuestión fue producido por John Petrucci. El quinteto preserva férreamente la alineación de Petrucci a las guitarras, James LaBrie al canto, John Myung a los bajos, Jordan Rudess a lo teclados, y Mike Mangini a la batería y las percusiones. El lugar de grabación para las canciones contenidas en “Distance Over Time” fue una cabaña en la campiña de Monticello, Nueva York, usándola entre los meses de junio y setiembre de año 2018. La idea de abocarse a la gestación de un nuevo disco tras experimentar con lo teatral y las narrativas ambiciosas con la ópera-rock “The Astonishing” tenía que ser seguida por una estrategia de labores creativas diferentes, y la decisión grupal fue la de recluirse en un local rural para crear la nueva música en un ambiente de aislamiento relajado con muchas vías de comunicación entre los cinco integrantes, concentrándose en lo rockero mientras se redescubría la mentalidad progresiva que signó varios de los momentos máximos e inolvidables de la larga carrera de DREAM THEATER.* El disco ha tenido una muy buena recepción en las redes donde no solo escriben reseñadores sino también fans en las buenas y las malas. En este mismo blog, nosotros acogimos de buen grado al álbum doble “The Astonishing”, pero es honesto reconocer que era una obra que podía también saturar porque en algunas partes caía presa de sus propias ambiciones teatrales; en contraste, Distance Over Time” contiene un repertorio donde todo fluye naturalmente sin saturarse en sus secciones más filudas ni perderse en sus secciones más suaves. La portada, evocativa del monólogo de Hamlet sobre la vanidad de la vida con el cráneo de Yorick, fue hecha por el constante colaborador de la banda Hugh Syme: el cariz robótico de la mano sugiere una variante en la meditación shakespeariana en el sentido de que ahora la cuestión es cómo impedir que la esencia del ser humano se convierta en algo vano en medio de la creciente industrialización de nuestro mundo actual. Bueno, vayamos a los detalles de los temas incluidos en este álbum: 9 en su edición oficial, con un bonus track en la edición especial.



Durando casi 6 ¼ minutos, ‘Untethered Angel’ abre el disco exhibiendo una garra atractiva con una correcta ingeniería metalera y con un uso controlado de los aspavientos progresivos durante el transcurso de su desarrollo temático. Tras una calmada introducción de escalas de guitarra emerge toda la metralla sistemática del ensamble. Es evidente que su gancho rockero directo la convirtió en la canción elegida como primer single promocional del álbum, exhibiendo su garra sobre una ingeniería rítmica razonablemente sofisticada y que no se siente apabullante. Luego sigue ‘Paralyzed’, pieza diseñada para encuadrar el punche metalero más directo de la banda, saca buen provecho del medio tiempo instalado por Mangini para ostentar un aire de solemnidad mientras se afianza el motif central. Cuando llega el turno de ‘Fall Into The Light’, el grupo nos empieza a revelar las dimensiones más fastuosas de este repertorio: le saca buen provecho a su espacio de 7 minutos y pico, y además, cuenta con letra de Myung. La primera estrofa es simplemente genial: “Written on the water, memories dissipate. / Eyes begin to open, darkness drifts away. / Time and space like roses, whose petals drop and fade / And fall into the light as it dreams of yesterday.” Deteniéndonos en lo estrictamente musical, notamos de inmediato que hay una conexión esencial con los modelos de “Images And Words”, de “Octavarium” y de “A Dramatic Turn Of Events” tanto en la estilización fulgurosa de los diálogos entre los instrumentos como en el patente predominio de un talante sinfónico, algo que pasa a su mayor nivel de notoriedad en la irrupción de un hermoso interludio solemne sobre la barrera de los tres minutos y cuarto. A partir de aquí, se  crea un aura majestuosa con una bien calculada prestancia que ulteriormente habrá de proyectar un retorno postrero al motif inicial con una dosis extra de señorío, incluyendo uno de los mejores solos de sintetizador del disco. ¡Un cénit incuestionable del álbum! ‘Barstool Warrior’ sigue en parte la senda de fastuosidad sinfónica dentro del paradigma prog-metalero, algo muy ostentoso y cautivador desde el mismo punto de partida, un genial prólogo instrumental. La letra, centrada en la calamidad vivencial de un alcohólico por causa del ambiente de fatal extrañamiento que crea en torno a sus seres más allegados. El índice melódico de la canción se hace eco de este mensaje mientras va avanzando por un creciente dramatismo, algo propio de las semibaladas.


El quinto tema del álbum se titula ‘Room 137’ y su esquema global instaura un groove un poco más cañero que el de la canción precedente, aunque como ha sucedido con las dos primeras canciones del álbum, sin recurrir a un tempo furioso. Algunos recursos electrónicos del teclado y en el tratamiento de la voz nos hace recordar un poco a los últimos discos de DREAM THEATER con Portnoy, pero aquí la suntuosidad potencial es llevada por derroteros bien controlados. Como dato curioso, la letra de esta canción fue hecha por Mangini. ‘S2N’ – otra canción con letra de Myung – sí hace empleo de pasajes sonoros aparatosos en ciertos momentos estratégicos, y de hecho, exhibe una espiritualidad más extrovertida y aguerrida que cualquiera de las tres canciones precedentes. El vitalismo sofisticado de su compleja ingeniería rítmica y los impetuosos barroquismos empleados por Rudess y Petrucci hacen que los momentos más rudos no apelen a la crudeza pura y dura. Citamos el párrafo final: “Signal to noise defines the reason. / The world keeps turning as we latch on the wheel. / Our wounds begin to heal. / The chatter disappears and the message is revealed.” El solo de guitarra que se impone antes del último estribillo destila una furia erudita que nos remite a un híbrido de STEVE VAI y JOE SATRIANI, mientras que el solo de sintetizador del final nos muestra a un Rudess en un nuevo estado de inspiración hiperbórea. Las dos siguientes canciones, tituladas respectivamente ‘At Wit’s End’ y ‘Out Of Reach’, tienen letra de LaBrie, y la primera de estas dura poco más de 9 ¼ minutos, convirtiéndose en el tema más extenso del álbum. ‘At Wit’s End’, cuya letra está inspirada en el perpetuo drama interior que sufren las mujeres víctimas de abuso sexual y que afecta a todos los aspectos de su vida adulta, exhibe una de las erupciones metaleras más arrolladoras de todo el disco durante sus secciones más aguerridas. La letra es eficazmente conmovedora y citamos aquí la segunda mudanza: “You feel I’m asking too much of you but can’t let go. / Fear breeds the hate and your apathy, empty and hollow. / You lost your face, there’s no getting through. / Why shut me out? / Frantic, disturbed, filled with misery, can’t figure it out.” A mitad de camino, todo se calma para sembrar el camino para un interludio introspectivo, el cual sirve para que LaBrie le dé a su canto un giro vulnerable tras la asertividad agónica que antes fue dominante. De esta forma, la segunda mitad de la canción se va asentando a paso firme en base a los cimientos armónicos del piano y los inquietos solos de guitarra, en camino hacia su emotivo fade-out. Otro cénit del disco.

  

En cuanto a ‘’Out Of Reach’, tenemos aquí una estupenda balada donde los teclados ocupan el rol central dentro de la primera instancia de la amalgama instrumental. Una vez que entra en acción el bloque total de los instrumentistas, la canción adquiere un señorío incrementado pero sin retorcer ni sobrepasar a la tragedia ínsita de la letra, el relato de un alma a punto de perderse en el vacío pero que aún puede aferrarse a las fuerzas que le quedan para salir de su amenazante abismo. ‘Pale Blue Dot’, que ocupa un generoso espacio de más de 8 ¼ minutos, cierra el repertorio oficial de “Distance Over Time” con una pomposidad absorbente y vitalista que sigue la senda iniciada por ‘Fall Into The Light’ para llevarla hacia una dimensión más opulenta y laberíntica. Por momentos, nos recuerda a las secciones más complejas de esa inolvidable suite ‘Octavarium’, y como un todo, nos remite a aires de familia con los momentos más esplendorosos de sus discos de 1992 y 1999 (¿Necesitamos decir sus títulos?). El final de la letra a cargo de Petrucci contiene este clamor humanista: God creators, dream destroyers, / Knowledge seekers and bold explorers, / Hopeful children, mothers and fathers, / Out of this place we call our home. / Adrift in space, we’re on our own, / But who’s out there to save us from ourselves? Diseñada para ser un punto culminante del disco, cumple con su cometido exitosamente, pero todavía queda ebonus track, que se titula ‘Viper King’ y tiene letra de LaBrie. Su manera de combinar un swing llamativo y la pesadez del metal con un aura de distinción nos remite a una encrucijada entre RAINBOW, los DEEP PURPLE de los 80s e inicios de los 90s y el proyecto de LaBrie MULLMUZZLER. A pesar de que los dos primeros temas de este álbum nos agradan bastante, nos parece que muy bien pudo reemplazar a cualquiera de ellos, e incluso erigirse como single promocional; exuda un gancho monumental a través de sus cuatro minutos clavados de duración. En fin, no nos queda sino hacer un balance final bastante positivo sobre este disco nuevo de DREAM THEATER, un trabajo que nos demuestra que los integrantes no nos estaban engañando (ni engañándose a sí mismos) cuando decían que el enfoque musical y compositivo para “Distance Over Time” era el de un retorno al núcleo esencial de su aún vigente legado. Aquí tenemos un estupendo muestrario del oficio y la pericia que tiene el quinteto a la hora de crear un prog-metal ampuloso, meticulosamente melódico y con un elegante uso de la vivaz fuerza rockera propia del género: una fuerza recobrada para su esencia vital. Aquí se ha seguido fielmente la huella de “A Dramatic Turn Of Events” pero con una mayor dosis de frescura, aquí se ha perseverado en la fastuosidad melódica de la ópera-rock “The Astonishing” pero sin caer en los excesos de la misma. Un disco muy bueno que por varias razones puede ser considerado como el mejor que han hecho desde “Octavarium” en una final de fotografía con el antes mencionado “A Dramatic Turn Of Events”.


Muestras de “Distance Over Time”.-
Untethered Angel: https://www.youtube.com/watch?v=gylxuO6dKOw
At Wit’s End: https://www.youtube.com/watch?v=esFpjtPV7TE



* Hay expresiones directas sobre esto en esta entrevista a James LaBrie [https://www.youtube.com/watch?v=X_R1Idf0n-U] y esta otra a Jordan Rudess [https://www.blabbermouth.net/news/dream-theaters-jordan-rudess-on-distance-over-time-this-album-is-a-bit-of-a-return-to-roots-and-getting-back-to-basics/]. La entrevista a LaBrie también indica el concepto de la imagen de la portada del álbum. 

Sunday, July 07, 2019

Crónicas de algo muy grande desde Costa Rica: NÁDAQUI


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace presentar al cuarteto costarricense NÁDAQUI, el cual está conformado por Christopher Montenegro [guitarras], Aarón Ramírez [batería y percusión], Luis Segura [bajo y contrabajo] y Leslie Evans [violoncello]. La razón principal de ello es su disco de debut “Crónicas De La Nada”, recién publicado y para el cual ya está programado un concierto oficial de presentación el próximo 16 de julio, en el Teatro Eugene O’Neill de San José. Las sesiones de grabación para el disco en cuestión tuvieron lugar a lo largo de todo el año 2018 y en los inicios del presente año 2019, en los estudios Music Center Road y El Escondite (este último, propiedad de Ramírez). En un par de temas de este disco, el cuarteto cuenta con las participaciones invitadas de los cantantes Andrés Rodríguez Alfaro y Susanne Montoya. El estilo de NÁDAQUI se basa en una confluencia enérgica de  jazz-rock, prog pesado, psicodelia, fusión y cámara contemporánea, haciendo que la versatilidad obligada por este ambiciosamente polivalente enfoque musical repose tanto en la capacidad virtuosa de cada integrante individual como en los diálogos entre ellos: de hecho, este segundo factor es el más relevante y, tal como advertimos en lo que escuchamos en el repertorio contenido en “Crónicas De La Nada”, las cosas han salido a pedir de boca. Pero bueno, vayamos ahora a los detalles del disco.




Los primeros 5 ½ minutos del disco están ocupados por ‘Cleptomanía’, pieza que comienza con un despliegue frontal del groove central con la sola dupla rítmica, y cuando se une la guitarra rítmica, la metralla rockera inherente a la pieza explora fehacientemente el vigor señorial con el cual se construyó su arsenal. A lo largo del camino se introducen variantes de sofisticación progresiva, esta vez siendo el cello el acicate crucial para el dinamismo de la logística cuatripartita. Ya en la segunda mitad de la pieza, todo el engranaje completo ajusta sus piezas a través de las variantes temáticas que entran a tallar: sobre la frontera del cuarto minuto se elabora la excitante serie de pasajes finales. Tras este estupendo tema de entrada sigue otro que dura poco más de 7 minutos y que se titula ‘Crónica De Un Desamor Trillado’. Esta canción comienza con una sección prologar marcada por un clima otoñal e introvertido, para luego pasar a un ejercicio de vitalidad autoconstreñida que se sitúa en una encrucijada de cámara contemporánea y jazz-fusión, añadiéndose algunos aires farsescos que, curiosamente, nos hacen recordar a FRANK ZAPPA. Esta sospecha se confirma con el carácter saltarín que signa al pasaje final. Las alternancias de los cantos femenino y masculino le dan un aire de extravagante solemnidad al asunto, siendo así que después de la frontera del sexto minuto, el ensamble instrumental elabora una ilación de variados motifs y ambientes. ‘Destiempo’ es un genial solo de batería, así de simple, así de genial. Ramírez se despacha a sus anchas en su manera de exhibir grooves, cadencias y redobles dentro de una parafernalia exquisita y sumamente refinada. Bajo el simpático título de ‘El Son Del Farolito’ se alberga la pieza más extensa del álbum, la misma que dura casi 8 minutos, y su cuerpo central está en clave de bolero bajo un delicado enfoque fusionesco. Las hermosas líneas de cello y el elegante acompasamiento armado por el matrimonio de contrabajo y percusión caribeña permiten que las ocasionales variantes del groove general irrumpan con perfecta naturalidad. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, la guitarra gesta un solo marcado por una tensión sutil para no romper con el esquema de la pieza. 


La primera de dos composiciones académicas que aparecen en “Crónicas De la Nada” es ‘El Vuelo Del Abejorro’, la muy célebre pieza gimnástica de NIKOLAI RIMSKY-KORSAKOV. Los músicos cumplen a cabalidad con esta complejísima misión que se plantearon, y lo hacen con un ingenioso rosario de circunvalaciones rítmicas y atmósferas que van del Latin-jazz a la música circense Zappiana dentro de un entramado surrealistamente travieso. ‘Experiment I’ nos devuelve al vitalismo rockero más fresco y sofisticado en su primera mitad para después focalizarse en lo introvertido y sereno en la segunda. La primera mitad suena casi como un híbrido de BOZZIO LEVIN STEVENS y KING CRIMSON con matices jazz-rockeros dei nfaltable raigambre latina, situándose cómodamente dentro de su propia soltura que se sustenta sobre el híbrido de musculatura y armonía en clave netamente progresiva. El modo en que los momentos más relajados entran a tallar está muy bien logrado dentro de la ingeniería global de la pieza, llevando a un final minimalista y etéreo, ornamentado con vibraciones nerviosas en sus últimos instantes. Con la dupla de ‘Hex Alfa’ y ‘Ironless’, el cuarteto sigue afilando la diversidad de recursos estilísticos con las que arma su propio edificio estético. ‘Hex Alfa’ comienza explayándose en un esquema rítmico lento, el cual motiva estremecimientos melancólicos en el desarrollo del motif en curso; más adelante, las cosas se intensifican notoriamente para trasladar al lirismo reinante a una estepa de vigor electrizante y agitado, aunque siempre respetando la fineza arquitectónica que exige el esquema melódico en curso. Por su parte, ‘Ironless’ se enfila directamente por un derrotero de pura agilidad rockera sobre la base de un armazón rítmico machacón, que no por serlo renuncia a la distinción. La guitarra y el cello se alternan momentos de lucimiento a través de este enclave de entrecruzamiento de los universos de RUSH y BLACK SABBATH. La segunda composición académica presente en el disco es también la que se encarga de cerrarlo: se trata de ‘Variaciones Sobre Un Tema De W. A. Mozart’ y el asunto se presta fácilmente para el lucimiento de barroquismos virtuosos, y es con la inicial guía de la guitarra que el ensamble se asienta en un ágil y aparatoso diagrama sónico que dura alrededor de 3 minutos y tres cuartos. Las potentes vibraciones rockeras ocupan un rol primordial aquí en un rollo muy fiel al estándar del prog-metal, pero también se insertan algunas livianas y efímeras excursiones en grooves jazzeros. De hecho, cuando el cello sale al primer plano por un rato, las cosas se apaciguan para brindar una breve instancia de misteriosa solemnidad. La pieza de MOZART elegida para la ocasión es el célebre Rondo Alla Turca, tercera y última parte de su Sonata para Piano No. 11: no sabemos si el compositor original hubiese estado personalmente complacido con la reconstrucción que los NÁDAQUI hicieron por su lado, pero sí estamos seguros de que sería capaz de reconocer el espíritu de picardía galante que impulsa a estos nuevos arreglos. Un muy simpático modo de acabar un estupendo álbum.


Todas estas fueron las “Crónicas De La Nada” que nos expusieron los músicos de NÁDAQUI. Hay que tomarse muy en serio a este ensamble pues su propuesta musical, signada en gran medida por su tan particular logística, expone una de las presencias más originales y sorprendentes dentro del gran escenario progresivo hispanoamericano. Tenemos aquí un disco muy recomendable para el melómano rockero con ganas de aventuras estéticas tan amenas como serias, un disco que sigue reactivando el ideal del rock artístico para las nuevas generaciones de músicos. 



Muestras de “Crónicas De La Nada”.-



[El colectivo de Autopoietican agradece a Ernesto Sarmiento por habernos presentado a esta banda, y por ello, es de justicia que se le dedique la presente reseña.]



Thursday, July 04, 2019

RING VAN MÖBIUS: un nuevo sol en el firmamento progresivo noruego


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos a RING VAN MÖBIUS, que es un grupo noruego dedicado a cultivar una meticulosa y entusiasta modalidad de rock retro-progresivo con un enfoque prioritario en el marco psicodélico, y alimentándose ingeniosamente de la atemporal inspiración que se puede recibir de las primeras generaciones de rock progresivo, psicodelia post-68 y space-rock. El trío en cuestión está ubicado en la localidad de Kopervik, en ciudad costera del oeste de Noruega. La alineación de RING VAN MÖBIUS está conformada por Thor Erik Helgesen [órgano Hammond L100, piano eléctrico Fender Rhodes, clavinet, sintetizadores Moog Satellite y Korg MS20, y voz], Håvard Rasmussen [bajo y efectos de sonido] y Dag Olav Husås [batería, tímpanos, percusiones y efectos de sonido]. Ocasionalmente, el trío cuenta con la colaboración del saxofonista Karl Christian Grønhaug. “Past The Evening Sun” es el título del disco que este trío publicó el 25 de mayo del pasado año 2018, tanto en formato de vinilo como de CD, a través del sello Apollon Records: el trío tuvo una seria actividad dando conciertos en los años 2017 y 2018, lo cual les permitió pulir como deseaba el material que tenía compuesto. Medio en broma aunque con más dosis de honestidad, los RING VAN MÖBIUS proclaman que hacen rock progresivo procedente del año 1971 pero que recién se llevó a cabo en nuestros días. En fin, veamos ahora los detalles de “Past The Evening Sun”, ¿vale?



Helgesen es el autor de todo el material contenido en este disco. Durando casi 21 ¾ minutos, la suite homónima ocupa toda la primera mitad del disco. Las seis partes en las que consiste ‘Past The Evening Sun’ responden sucesivamente a los títulos de ‘The Pathfinder‘, ‘The First Curse’, ‘The Constant’, ‘In Retrospect’, ‘The Second Curse (Convulsion)’ y ‘Terminus’. La suite comienza con un pasaje marcado por delineamientos de sintetizador y capas de órgano filtradas por efectos densos, preparándose así el terreno para que la dupla rítmica entre con furia a poco de pasada la frontera del primer minuto: así las cosas, el entramado sonoro establece un estupendo híbrido de NEKTAR, ELK y EMERSON, LAKE & PALMER. El hecho de que el groove esté a medio tiempo ayuda mucho al grupo a darle un aire señorial a su garra natural; también ayuda a la fluidez en la inserción de las secciones cantadas, las cuales asumen un aire de parsimonia Floydiana. Luego sigue una sección sustentada sobre un tempo de 12/8 en la cual el grupo decide agilizar las cosas notablemente, y de paso, añadir un toque de inquietud por vía de una expresión de extraña furia en el canto y la inserción de ominosas capas de mellotrón en medio de la autocomplaciente algarabía del órgano. Cosas como ésta nos recuerdan a lo que SINKADUS y ANGLAGARD hacían en el escenario del revival progresivo escandinavo de los 90s, pero con una garra que bebe de las fuentes de los VAN DER GRAAF GENERATOR de la fase 70-71 y de los DEEP PURPLE pre-Gillan. La intervención del saxo es un elemento fundamental para completar el cuadro sonoro diseñado para la ocasión. En el ecuador de la suite, el grupo gesta una nueva sección entra al territorio de ELOY con su consabido matiz Floydiano, aunque gradualmente todo transita hacia terrenos más sofisticados y fastuosos mientras se preserva la ambientación serena e introspectiva. Más aún, ésta se intensifica en la siguiente sección cantada, la cual tiene en su armazón instrumental un protagonismo especial del mellotrón y el clavinet. Alrededor de la frontera del minutos 17 y medio, el grupo regresa a los ejercicios de densidad y de furia, esta vez con una aproximación al patrón del space-rock. 


   

‘End Of Greatness’ abre la segunda mitad del disco con unos aires de balada de COLOSSEUM que recibe una remodelación crucial por el primer KING CRIMSON y los GENESIS de la fase 70-72. El estatuto predominante del mellotrón (que en sí mismo, según su evocativa espesura, parece sacado de algún álbum de THE MOODY BLUES de 1969) resulta crucial a la hora de instaurar el desarrollo temático, aunque también merece destacarse la labor del bajo a la hora de acentuar algunos espacios cuando refuerza el efecto de fuzz. A despecho de su estructura sencilla, el núcleo melódico de esta canción resulta eficaz a la hora de plasmar una atmósfera de melancólica belleza. Ocupando un espacio de poco menos de 12 minutos, ‘Racing The Horizon’ cierra el repertorio realizando una correcta síntesis final de las atmósferas y esquemas sonoros predominantes a lo largo del repertorio precedente. La sección prologar es un alegre ejercicio de vitalismos Emersonianos matizados con factores a lo BEGGAR’S OPERA y que incluso coquetea sutilmente con elementos folklóricos. La sección cantada central vira hacia un despliegue de vibraciones reflexivas sobre un compás lento (muy a lo ELOY de la fase 73-74), y después de ella, el grupo retorna al motif prologar y le insufla un nervio renovado. Luego sigue un muy ambicioso pasaje instrumental que crea un puente entre GNIDROLOG y VAN DER GRAAF GENERATOR con algunos matices jazz-progresivos que coquetean con lo Canterburyano (un poco al estilo de los momentos más exultantes del segundo disco de SOFT MACHINE). Los aires de languidez contemplativa regresan con la segunda sección cantada, aunque esta vez regresan recargados con una fastuosidad incrementada, no solo porque las bases de teclado destilan una mayor musculatura y porque el canto adquiere un talante un poco más furioso, sino también porque el saxofón añade recursos expresivos muy útiles para la ocasión. De hecho, la presencia de sus sobrias florituras para los últimos momentos del pasaje instrumental precedente fue también muy útil para guiar la transición. El grupo sigue explorando su musculatura reflexiva mientras transporta esta última sección lenta hacia una conclusión vorazmente cósmica. Bueno, todo esto es lo que el colectivo tripartito de RING VAN MÖBIUS nos ha brindado con su disco “Past The Evening Sun”, uno de los más intensos y entrañables que se han hecho en tierras escandinavas dentro de la región retro-progresiva durante el pasado año 2018. Llega con más de un año de retraso esta reseña pero en ella expresamos con total honestidad que nos parece bastante recomendable, especialmente para los nostálgicos de los esquemas sonoros y las atmósferas del rock progresivo de primera escuela. 


Muestra de “Past The Evening Sun”.-