Sunday, September 05, 2021

La unión de la distopia Orwelliana y la música progresiva en manos de los italianos KARMAMOI

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos el enorme gusto de presentar el nuevo disco del ensamble italiano KARMAMOI, el cual se titula “Room 101” y fue publicado a fines del pasado mes de mayo. Por su título mismo, adivinamos que se trata de un álbum conceptual sobre la célebre y trágica novela distópica 1984 del maestro inglés GEORGE ORWELL (novela que ha inspirado discos de diversas figuras como ANTHONY PHILLIPS, DAVID BOWIE, EURYTHMICS para una banda sonora, etc.). Técnicamente hablando, la mencionada novela no marca la secuencia narrativa del álbum en sí misma: más bien, la idea es enfocarse en algunas temáticas sobre la condición humana y la estructura social que atraviesan a 1984 para reactualizarlas en nuestros tiempos y observar las debilidades y temores que nos marcan y acosan cotidianamente. Este disco de KARMAMOI fue lanzado al mercado el pasado 28 de mayo, siendo el quinto de su discografía iniciada en 2011 por su disco homónimo. El personal de KARMAMOI es un trío conformado por Daniele Giovannoni [batería, teclados y coros], Alex Massari [guitarras] y Alessandro Cefalì [bajos]. Además, el conjunto contó con las participaciones ilustres de Adam Holzman (piano y sintetizador Moog), Steve Unruh (violín y flauta), Sara Rinaldi (canto), Emilio Merone (piano y teclados), Valerio Sgargi (canto) y Francesca Zanetta (sintetizador Solina). O sea, hay gente que procede del área del jazz-rock, RESISTOR y QUEL CHE DISSE IL TUONO, aportes enriquecedores desde otras áreas y entidades musicales. Giovannoni se hizo cargo de la producción del disco que aquí reseñamos; también compuso toda la música e hizo casi todas las letras (en tres canciones tuvo la ayuda de Valerio Sgargi). El repertorio de “Room 101” fue grabado en tres estudios, dos romanos y uno londinense: Abbey Rocchi Studios, Millenium Audio Recording y Hermitage Works Studios. La labor de mezcla de todos los aportes del grupo y sus invitados fue realizada por Mark Tucker en el estudio The ARC, ubicado en la localidad británica de Eynsham. El arte gráfica estuvo a cargo de Joel Barrios. Bueno, veamos ahora los detalles específicos de cada tema del álbum.
 

‘Memory Holes’ abre camino a las cosas con un talante modernista que se siente urgente y robusto que nos remite a parentescos muy cercanos con las líneas de trabajo de FROST, los últimos discos de ARENA y la faceta más atmosférica de RIVERSIDE. Los arreglos vocales que no tardan en emerger ayudan bastante a dar un empuje especial al esquema melódico a ser desarrollado dentro del cuerpo central de la pieza. Los cambios de groove dentro de la ingeniería rítmica permiten al bloque sonoro alternar fluidamente pasajes contenidos con otros más propiamente musculares a través de un muy refinado continuum. También se advierte la emergencia de algunas atmósferas claustrofóbicas en algunos breves pasajes estratégicos, los cuales operan como un oportuno preámbulo para la intensidad exhibida en el último tercio de la canción. Luego llega el turno de ‘Drop By Drop’, que es cuando el ensamble remodela la sofisticación progresiva para enfocarla hacia una aureola crepuscular tras el llamativo punto de arranque. Ahora, el esquema sonoro vira hacia una prioridad de lo solemne dentro de una atmósfera que combina lo misterioso y lo lúgubre, alternando esquemas sonoros de temperamento minimalistamente grisáceo y otros un poco más nerviosos; respecto a los primeros, el aporte del violín logra realzar los subterfugios más sutiles de la canción con un colorido extra. Alrededor de la frontera del sexto minuto surge un clímax señorial guiado por la guitarra eléctrica y arropado por unas flotantes orquestaciones a los cuales luego se sumará un apasionado arreglo coral. El asunto suena a un intermedio entre el paradigma de los PINK FLOYD de la fase 73-75 y los PORCUPINE TREE de los tres últimos discos. Dramatismo y distinción se conjugan en esta canción con convincente elocuencia, convirtiéndola en un cénit decisivo del repertorio. ‘Dark City’ recibe los ecos de densa solemnidad de la canción precedente y se regodea cómodamente en torno a ésta por casi tres minutos, hasta que el asunto se torna un poco más aguerrido por un rato, logrando poner algo de variedad al desarrollo temático, abriendo, además, la puerta para que en un pasaje posterior vuelva con una mayor dosis de vigor expresivo.
 
Con sus poco más de 10 ¾ minutos de duración, ‘Zealous Man’ se erige como la pieza más extensa del álbum. El pasaje inicial está delineado por parcas escalas de piano, siendo así que el cuerpo central despliega un nuevo ejercicio de solemnidad crepuscular signado por un punche rockero tan genuino como comedido. Siguiendo fielmente la senda trazada por la pieza anterior, ésta ostenta una mayor magnificencia tanto en los arreglos contrastantes entre los pasajes calmados y los intensos como en su manejo de los diversos motivos en curso. Todo se siente muy suntuoso sin renunciar a la sutileza. Cerca del final, emerge una sección prog-psicodélica (un poco a lo DAAL) que barre radicalmente con todo indicio de lirismo que había aparecido antes. Ahora sí estamos en terreno tenebroso cuando este clímax conclusivo consigna su brío claroscuro. ‘Newspeak’ es un instrumental signado por una languidez etérea al estilo Floydiano, la cual pronto transita hacia algo más cercano a ELOY merced al rol prevalente de los sintetizadores. El epílogo centrado en el piano (con aportes del violín) instaura una espiritualidad contemplativa. La pieza homónima del álbum se basa principalmente en un medio tiempo con algunas disrupciones en el swing que emergen en lugares estratégicos para proveer al esquema melódico de una mayor dosis de tensión. Finalmente, en el último tercio, el groove se pone realmente marchoso y la guitarra realiza el que tal vez sea su solo más vehemente dentro de todo el álbum: el ensamble se acerca sugerente al estándar del prog-metal hasta los golpes finales. ‘Room 101’ opera, en general, como el perfecto antecesor para el último tema del álbum, el cual se titula ‘The New World’ y dura 9 ¾ minutos. Es la pieza con el inicio más extrovertido de todo el repertorio, haciéndose cargo de preservar la vitalidad rockera heredada de la canción homónima, lo cual supone un viraje muy interesante para la instauración de las solemnes secciones cantadas que habrán de surgir a lo largo del camino. Alrededor de la frontera del sexto minuto, la canción regresa a los recursos de solipsismo crepuscular que ya hemos apreciado en varias canciones precedentes, lo cual sirve como puente hacia el ceremonioso y majestuoso epílogo. Una mención especial va para el solo de sintetizador, espléndidamente vivaz y dispuesto a devolver al bloque grupal a la extroversión inicial. Un gran final de álbum, sin duda.
 

Todo esto fue “Room 101”, un disco que instaura un nuevo culmen para la trayectoria de KARMAMOI, una banda que desde hace un tiempo puede ser considerada como portadora de una ilustre veteranía artística dentro de la escena progresiva italiana del nuevo milenio. Su misión de crear una propuesta muy expresiva y grandilocuente a partir de un clásico de la narrativa distópica del siglo XX se cumplió a cabalidad. En conclusión, este álbum conceptual supone un referente importante para el rock artístico del presente año 2021.
 
 
Muestras de “Room 101”.-
Drop By Drop: https://karmamoi.bandcamp.com/track/drop-by-drop
Zealous Man: https://karmamoi.bandcamp.com/track/zealous-man
The New World:  https://karmamoi.bandcamp.com/track/the-new-world

Thursday, September 02, 2021

Cada nuevo disco es un nuevo inicio para el maestro FRANÇOIS THOLLOT

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El incansable compositor y músico francés FRANÇOIS THOLLOT vuelve al ruedo con su nuevo disco “Reboot”, publicado en su blog de Bandcamp a mediados del pasado mes de julio. Este multiinstrumentista que también funge de líder del grupo jazz-progresivo SCHERZOO aprovecha las incómodas condiciones de la pandemia para seguir creando cosas nuevas dentro del escenario progresivo de nuestros días, y ya en el primer mes del presente año había publicado “Happy Lockdown”. Y así, de forma meteórico, se puso a componer y grabar dos discos más antes de que este año llegara a su ecuador: “Virtually Spring” y “Tensions”, en marzo y mayo, respectivamente. Ahora, con “Reboot”, el maestro THOLLOT, quien se encarga de todos los instrumentos y programaciones que suenan en los 10 temas del disco, sigue explorando su particular visión de hibridizaciones dinámicas entre los senderos del Canterbury, el jazz-fusion, el Zeuhl de matices jazz-rockeros y el rock-in-opposition. Este señor ha aprovechado muy bien su tiempo mientras gozaba de varios momentos de inquietud inspiradora. 
 
Durando 6 minutos y pico, la pieza homónima abre el repertorio con un señorial despliegue de sonoridades y cadencias tan gráciles como agitadas, siendo así que los armazones de teclados centran sus desarrollos temáticos en inteligentes juegos atonales que son manejados con cristalina suavidad. Las diversas instancias siguen una ilación perfectamente compacta. Es como si una partitura perdida de Kerry Minnear para los GENTLE GIANT de la etapa 74-76 hubiese sido descubierta y remodelada por una asociación de músicos de ZAO y de HAPPY THE MAN. De verdad que ‘Reboot’ les ha dado un grato inicio a las cosas. ‘Moondance’ sigue a continuación con una relativamente breve exhibición (dura poco más de 2 minutos) de grooves jazz-progresivos al estilo de los LEMMING SUICIDE MYTH. La amalgama de piano y base rítmica es sólida, a la par que preserva unas vibraciones delicadas; suceden muchas cosas dentro en poco tiempo y dentro de una ingeniería férreamente instalada. ‘Pentachromatic’ sigue el sendero de la pieza de apertura y le añade una dosis extra de tensión y otra de contraste. Así las cosas, el encadenamiento de los diversos motivos ostenta una sensación de especial vitalismo, algo que se hace notar en los pasajes finales donde el moto perpetuo irradia algunos matices (más o menos) siniestros. Con la dupla de ‘Sliding’ y ‘Mystery’, THOLLOT sigue explorando con pulso firme sus siempre ingeniosas pautas progresivas. El primero de estos temas nos remite a la calidez sofisticada de unos HAPPY THE MAN sazonada con la sofisticación ágil de unos NATIONAL HEALTH, añadiéndose algo del garbo luminoso de SCHERZOO. El segundo de ellos, por su parte, expone un mayor énfasis en la dimensión jazzera del enfoque jazz-progresivo que THOLLOT hace suyo. Ahora la cosa suena como una inaudita fusión entre los universos de GILGAMESH y de RETURN TO FOREVER. La pieza, una de las más bellas del repertorio, tiene varios momentos gráciles, además de algunos pasajes estratégicos donde emergen recursos de sedosa serenidad. ‘Clamor’ se centra en el jazz-rock, abriendo camino a algunos momentos de frontal lucimiento para el bajo en medio de los sutiles fraseos centrales del teclado.
 
Con el simpático título de ‘Song That I Didn’t Use For Scherzoo’ surge una pieza razonablemente traviesa donde se mezclan el swing jazz-rockero con ribetes Zeuhl, la faceta más refinada del Canterbury (algo así como una cruza entre GILGAMESH y los SOFT MACHINE de la fase 72-73) y la complejidad arquitectónica a lo GENTLE GIANT. Mucha riqueza musical en un espacio de poco menos de dos minutos y cuarto. Con el arribo de ‘Discontinuous’, el disco llega a un cénit sensacional. La estrategia compositiva que funciona aquí es una combinación de los despliegues de señorío exhibidos en los temas #3 y #4, mientras recoge algunos ecos de la intensidad expresionista de la pieza inmediatamente precedente. ‘Behind The Cluster’, mientras tanto, se encarga de ahondar un poco más en la faceta más serena del ideario musical de THOLLOT, aunque es verdad que hay un intermedio rotundo que agiliza las cosas de una manera interesante. El estilizado pasaje final, casi de tenor romántico, concluye la pieza con una actitud fastuosa. ‘Engrenages’ se encarga de cerrar el álbum y también es la pieza más extensa del mismo con sus casi 7 ¼ minutos de duración, aportando el cénit culminante. Portando un vitalismo y un garbo que retoman los aspectos más esenciales de los temas #1, #3 y #7, los diversos bloques sonoros muestran una contundencia convincente a la hora de establecer el entramado de sus mutuos contrastes dentro de una ingeniería jazz-progresiva donde el piano lleva la voz cantante. La alternancia entre pasajes severamente adustos y otros relajados se da con elocuente soltura dentro de una inaudita comunión entre los mundos de PRESENT y KEITH JARRETT. Todo esto fue “Reboot”, lo nuevo de FRANÇOIS THOLLOT: este maestro radicado en Lyon se mantiene activo en lo que se refiere a la creatividad enfocada en la preservación del ideal del rock progresivo, ajustando agendas y estrategias de tal modo que el distanciamiento social sistemático que afecta al mundo entero no le impide crear nuevos discos. Para el maestro THOLLOT, cada disco es como un nuevo inicio. “Reboot” es totalmente recomendable como parte de cualquier buena fonoteca dedicada al rock artístico.
 
 
Muestras de “Reboot”.-
Reboot: https://scherzoo.bandcamp.com/track/reboot
Discontinous: https://scherzoo.bandcamp.com/track/discontinuous
Engrenages: https://scherzoo.bandcamp.com/track/engrenages


Monday, August 30, 2021

ARS DE ER: nuevas visiones desde el otro lado de la experimentación progresiva


HOLA, HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
“Other Side” es el título del nuevo disco de ARS DE ER, el proyecto del compositor y multiinstrumentista bielorruso Arseni Ershov dedicado a prolongar el legado del rock-in-opposition en el nuevo milenio. Publicado a mediados de agosto del presente año 2021, “Other Side” se impone como un sucesor bien diferenciado de los dos discos del pasado año 2020, “Symbole” y “La Métamorphose” (y otros anteriores), pues desarrolla un enfoque renovador para la línea avant-progresiva consustancial a ARS DE ER a través del empleo masivo de recursos electrizantes procedentes del avant-metal. Sí, así como se lee, ARS DE ER se enfila hacia la adquisición de un nuevo e inaudito punche dentro de su panorama avant-progresivo. Pasamos ahora a observar los detalles del resultado de este experimento, o mejor dicho, este renovador enfoque.
 
La dupla de ‘Intro’ y ‘Chaos’ da inicio a las cosas con una rotunda firmeza de carácter. La introducción se centra en una aureola siniestra de tanático sigilo, no ajena al paradigma de los inolvidables SHUB-NIGGURATH, pero luego las cosas se tornan determinadamente focalizadas cuando 
‘Chaos’ exhibe una alternancia de aguerridos pasajes de prog-metal con otros pasajes marcados por una neurosis oscurantista donde el RIO y el avant-metal se funden en una única y compacta hoguera sonora. El despliegue de implacable nervio rockero que aquí se ha manifestado nos ha tomado totalmente por sorpresa, lo cual amplía nuestras expectativas respecto al siguiente tema, el cual se titula ‘Light In The Window’. Esta tercera pieza del repertorio cumple con la función de brindar inicialmente unos paisajes musicales orquestados con una retorcimiento misterioso del estándar romántico sazonado con elementos góticos. Poco antes de pasar por la frontera del tercer minuto, unos parsimoniosos y tétricos riffs de guitarra abren paso a un viraje radical hacia una encrucijada de UNIT WAIL, MESHUGGAH y los KING CRIMSON de la etapa 2000-3. ‘Visions’ se hace cargo de recibir las herencias respectivas de las dos piezas anteriores y acogerlas con un vibrante vigor que sirve, entre otras cosas, para añadir algunos recursos de luminosidad a lo que ya es una neurosis reinante con la cercana complicidad de una excitación metafísica impulsada por la niebla y el fuego del Limbo. Lo peculiar de ‘Visions’ es que se sitúa en un posicionamiento más obediente al estándar del chamber-rock que las dos piezas anteriores en medio de estas circunstancias, más cercana a PRESENT, por así decirlo. Pero no le da la espalda al nervio rockero, solamente le da un cariz más solemne con una mayor presencia de orquestaciones de teclados y un rol más secundario de la guitarra, lo cual se traduce en una remodelación del cénit estético conquistado por ‘Light In The Window’. ‘Waiting For The Beautiful’ es un oasis de relax minimalista que dura 4 minutos, un tema de talante impresionista que coquetea con el minimalismo desde su inmensa y envolvente serenidad.
 
Con sus más de 9 ¾ minutos de duración, ‘Outside The Window’ es la pieza más extensa del álbum. Anunciando con innegable elocuencia el final del relax promovido por la pieza precedente, esta pieza sintetiza con gloriosa grandilocuencia la espiritualidad aguerrida y el despotismo oscurantista que signaron los esquemas musicales de los temas segundo al cuarto. Usando esta estrategia, los diversos desarrollos temáticos que se van conectando transitan de lo bravío hacia lo fúnebre en base a distintos esquemas de expresividad guerrera. El epílogo nos lleva hacia una relativa calma que tiene mucho de sollozante, apoyada en un juego de orquestaciones que tienen algo de cósmico. Nos vamos acercando al final del repertorio cuando llega el turno del ítem homónimo, el cual está conectado a 
‘Outside The Window’ a través de un amenazante retazo de guitarra que empuja a la emergencia de algo nuevo. La vitalidad de ‘Other Side’ ostenta una agilidad muy particular que, hasta cierto punto, nos recuerda a la del tema #4. En lo referente a los espacios llenados por los teclados y la guitarra, el parentesco es con el tema #3. Con el peculiarmente explícito título de ‘Pandemic’ llegamos a la conclusión del disco. Comienza con una generosa serie de capas de teclado de talante mellotrónico (un poco al estilo de los TANGERINE DREAM de la época 73-74), a lo cual le sigue un intermedio minimalistamente cibernético, el mismo que nos conduce a un nuevo ejercicio de avant-prog mezclado con avant-metal, en lo que parece ser un híbrido de PRESENT y MESHUGGAH. El abrupto corte final nos deja con el enigma de hasta cuándo durará este periodo de incertidumbre global para la especie humana. En fin, “Other Side” nos revela cuán inquieta y firme sigue persistiendo la creatividad de Arseni Ershov en pos del ideal de la música progresiva vanguardista a través de estos tiempos de distanciamiento social sistemático. Ha sido una movida muy inteligente la de explorar caminos del metal experimental para ampliar el mapamundi de la experimentación progresiva.

Friday, August 27, 2021

Sexto delirio progresivo de los magistrales KOREKYOJINN



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde Japón llega el nuevo disco de estudio del magistral trío japonés KOREKYOJINN, el sexto cual se titula “Mesopotamia” y fue publicado el pasado 4 de agosto... hace muy poco. Siempre es bienvenido cualquier trabajo musical que nos trae este power-trío conformado por el baterista Tatsuya Yoshida, el guitarrista Natsuki Kido y el bajista Mitsuru Nasunu, una confraternidad avant-progresiva muy duradera de estos veteranos egresados de RUINS, BONDAGE FRUIT y GROUND ZERO. Cada uno de ellos es una personalidad con gran presencia propia en la vanguardia japonesa desde los 90s, cada uno de ellos trabaja en varios proyectos, y cada vez que se juntan, eso solo puede significar que hay buenas noticias para los melómanos adeptos y adictos al prog vanguardista. Se trata de la séptima obra de estudio de KOREKYOJINN, la sexta con material íntegramente nuevo. “Fall Line”, de julio de 2015, era hasta ahora el último trabajo de la banda con nuevas composiciones, siendo así que el siguiente álbum del grupo, que se titula “Kaleidoscope” y fue publicado en marzo de 2017, consistía en versiones acústicas de temas de discos precedentes. En lo referente a los detalles de la publicación concreta de “Mesopotamia”, fue Yoshida quien se hizo cargo de todo: las composiciones, la mezcla y el arte gráfica (también es un ávido fotógrafo). De hecho, es su propio sello Magaibutsu el que se encarga de la publicación digital así como en CD de este nuevo disco. Veamos ahora los detalles específicos del repertorio de este disco, ¿vale? 

La pieza que abre el repertorio se titula justamente ‘Mesopotamia’ –  una de las dos que duran 9 minutos dentro de este repertorio – y su manera de poner en marcha las cosas es inapelablemente incendiaria. El vigor de las interacciones y el empuje aguerrido de la arquitectura sónica se adentra valientemente a lo largo y ancho de los muchos recovecos que se van armando en este laberinto de paredes hechas con el hierro más candente. Los universos del jazz-rock, el heavy-prog, el math-rock y el Zeuhl en clave demencialmente megalómana se conjugan en esta pieza monumental que carga con la ardua tarea de marcar el camino para muchos de los enfoques y grooves a ser concretados en la mayor parte del repertorio restante. A continuación llega el turno de ‘Lucky Dip’, pieza que enfatiza las dimensiones joviales presentes ya en la que abrió el álbum. No solo eso, también se enfila hacia un dadaísmo más marcado a la hora de manejar los contrastes entre los diversos esquemas rítmicos y grooves que se van hilando a lo largo del camino. Incluso se percibe una mayor rigidez en la arquitectura compositiva creada para la ocasión. Con la dupla de ‘Karakorum’ y ‘Junction’, el grupo sigue adelante con sus estilizados y extravagantes viajes de sofisticada garra mientras explora matices diversos. Eso queda bastante claro en el primero de estos temas mencionados, el cual se focaliza en el discurso jazz-rockero y baja un poco las dosis de furia y extravagancia, casi tendiendo puentes con THE ARISTOCRATS y ATTENTION DEFICIT. Bien es verdad que sigue habiendo espacios para las musicalidades desafiantes, como sucede con el neurótico jam de talante Crimsoniano que emerge en el intermedio, así como con el eufórico clímax que signa al epílogo de la pieza. Por su parte, ‘Junction’ establece un enfoque razonablemente sobrio a la estrategia de síntesis de los espíritus predominantes en los dos primeros temas del álbum. Incluye un fabuloso solo de bajo, al cual le sucede uno de los más electrizantes solos de guitarra de todo el álbum.

‘Oval Office’ es algo así como el bicho raro del repertorio. Se trata de una suave pieza centrada en grooves de jazz-fusion (incluso con una presencia importante de la guitarra acústica en algunos pasajes) donde el manejo de los momentos exultantes resulta mesurado a la hora de dejar que la contundencia inherente al tema se deje llevar con fluida naturalidad. Los espacios donde predomina lo lírico proporcionan un colorido cándido al asunto. La secuencia de ‘Polite Force’ y ‘Nine Tails’ se encarga de cerrar el repertorio, siendo así que el segundo de estos temas es el otro que dura 9 minutos. El título de la penúltima pieza es un claro homenaje al segundo álbum de esa legendaria banda británica que fue EGG, siendo su esquema de trabajo muy similar a la de la pieza de apertura, pero con un enfoque más cercano al tema #4 en lo referente a los arreglos integrales de todas las ideas y grooves que se van sucediendo. El epílogo ostenta una ceremoniosidad ampulosa y envolvente. Es uno de nuestros temas preferidos del disco junto a los dos primeros y ‘Oval Office’. ‘Nine Tails’ comienza con un solo de guitarra acústica enfocado en un talante fusionesco, y una vez que elabora un motif recurrente, abre a puerta al impetuoso arribo del trío eléctrico, el cual se dispone a elaborar un viaje donde se anudan las estrategias sonoras de los temas #2 y #3. O sea, el dadaísmo robusto de aquél y el señorío relativamente escueto de éste. En algún momento a poco de pasada la frontera del cuarto minuto, emerge un breve pasaje tormentoso que añade una adecuada dosis de desconcierto a la ingeniería musical en curso. Todo esto fue “Mesopotamia”, una nueva exhibición de la peculiar combinación de retorcido ingenio musical e incombustible vigor que siempre ha caracterizado a KOREKYOJINN. Avant-prog marcado por el fuego y los artilugios operativos en la fragua de Vulcano, esto es lo que siempre nos ha brindado el trípode incandescente armado por los Sres. Yoshida, Kido y Nasuno, esto es lo que nos sigue brindando en este nuevo disco con una frescura inapelable. Uno de los mejores discos de este octavo mes del año 2021, de hecho, uno de los mejores discos de lo que va del año, y por eso... ¡¡totalmente recomendable!!



Tuesday, August 24, 2021

La nueva intrusión musical de MACHINE MASS... ¡como sexteto!



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos una muy agradable sorpresa dentro del área avant-jazz-progresiva, el nuevo disco del ensamble belga-estadounidense MACHINE MASS... o mejor dicho, el disco del MACHINE MASS SEXTET, el mismo que se enfila hacia la cima de los más destacados trabajos musicales que aporta Bélgica a la producción vanguardista del presente año 2021. “Intrusion” es el nombre de este disco publicado el pasado 19 de febrero de 2021 por el sello belga Off. Tras hacer varios trabajos como dúo con la compañía invitada de un tercer músico, este ensamble coliderado por los maestros Michel Delville [guitarras eléctrica y sintetizada Roland GR09] y Tony Bianco [batería] opera ahora como un sexteto bien definido, y es por eso que la firma para este ítem fonográfico es como es. El sexteto se completa con Antoine Guenet [piano], Laurent Blondiau [trompeta], Manuel Hermia [saxofones] y Damien Campion [contrabajo]. Guenet no es un extraño dentro del cosmos musical de Delville, pues también es su colega en THE WRONG OBJECT y en THE GÖDEL CODEX. Por su parte, Campion, Hermia y Blondiau tienen muy buenos pergaminos como músicos de sesión e integrantes de diversos ensambles de jazz vanguardista y jazz-rock; los dos últimos son también líderes de sus propios ensambles. La línea de trabajo trazada para este disco del MACHINE MASS SEXTET se centra en un homenaje devoto a la evolución del jazz de vanguardia entre mediados de los 60s e inicios de los 70s: por ello, no resulta realmente anecdótico que el repertorio de las 8 piezas contenidas en “Intrusion” contenga dos versiones de sendos clásicos del jazz. Veamos ahora los detalles de este repertorio más de cerca.

Los dos temas con los que se inicia el repertorio del álbum son ‘Africa’ y la pieza titular, ocupando conjuntamente un espacio de 25 ½ minutos, más o menos. La primera de ellas es una versión de uno de los estándares más famosos y épicos del maestro COLTRANE (originalmente integrado en su álbum de 1961 “Africa/Brass”). Con un respeto sistemático al espíritu y al swing del ítem original, el grupo le da un vigor renovado al usar unos recursos jazz-rockeros propios de los primeros dos álbumes de WEATHER REPORT, lo cual se traduce en un realce explícito y concluyente de los colores esenciales del motif central. Los vientos asumen la mayoría de los lugares protagónicos dentro del desarrollo temático mientras Bianco da dos clases magistrales de virtuosismo individual e inteligencia intersubjetiva en simultáneo. Cuando llega el momento del lucimiento de Delville, éste insufla un aire de neurosis celebratoria al asunto, lo cual añade ingeniosamente un nuevo matiz al bloque sonoro. En cuanto a ‘Intrusion’, su ambiciosa expansión de más de 14 minutos permite al piano abrir con un envolvente y evocador prólogo antes de fungir como soporte central para las expansiones del cuerpo central, fehacientemente impulsadas por los vientos a través del permanente talante crepuscular que marca a la pieza. Compuesta por Guenet, esta pieza nos remite a los primeros trabajos solistas de CHICK COREA y al HERBIE HANCOCK de la etapa 1964-5. Después de todo esto, llega el turno de ‘This Is’, un tema relativamente breve que se centra en un encuadre deconstructivo entre la batería y el saxofón donde se maneja una lobreguez surrealista, la misma que se enfatiza con la intervención de los desgarrados retazos de la guitarra. Un excelente ejercicio de cruza entre free-jazz y prog al estilo RIO. Así las cosas, emerge ‘Not Another Lound Song’, una pieza que remodela la oscuridad reinante en la pieza precedente para llevarla hacia un recinto más apacible, lo cual hace que dicha oscuridad pronto se disuelva para abrir campo a una extraña luminosidad. El hecho de que el groove básico inicial sea calmado permite al ensamble expandir sus exploraciones de texturas con una ingeniosa mezcla de exquisitez y densidad. Poco antes de llegar a la barrera del cuarto minuto, las cosas se agilizan un poco y permiten que el fulgor se revitalice con una calidez nueva. Esta pieza exhibe una traza culminante dentro del repertorio de “Intrusion”.
 
Con la dupla de ‘Intro’ y ‘The Roll’, el ensamble sigue ahondando en el exquisito señorío que ha venido creando a lo largo y ancho del álbum. ‘Intro’ es un espacio para que el contrabajo elabore un colorido lleno de chispa antes de que ‘The Roll’ instaura uno de los momentos más notablemente climáticos del disco. En efecto, este sexto tema del repertorio permite al colectivo establecer un clima de jolgorio vivaz y saltarín que nos lleva de regreso hacia el universo del COLTRANE más aventurero, pero ahora hay una actitud de frontal extroversión en los sucesivos solos de vientos y piano (de hecho, tenemos aquí el más impresionante solo de piano del disco). Por su parte, la guitarra se encarga de asentar texturas cósmicas tras el colorido exultante parapetado en la línea de frente. Nos acercamos al final del álbum cuando llega el turno de ‘E.D.’, otra pieza particularmente destacada. Tras un preludio en clave de free-jazz, el cuerpo central se centra en un ágil ejercicio de tonalidades expresionistas dentro de un festivo ambiente jazz-progresivo. Cuando llega el turno del solo de guitarra, éste exhibe una combinación de esquematismo melódico y fuego psicodélico, el híbrido perfecto de Hendrix y McLaughlin. Todo termina con el arribo de otra versión de un clásico de la tradición del jazz vanguardista: nos referimos a la composición ‘In a Silent Way’ que el maestro JOE ZAWINUL aportó al catálogo de MILES DAVIS para el legendario disco del año 1969 titulado de igual manera. Para esta ocasión, el sexteto decide darle un rumbo más muscular al espíritu originario de la composición, no tanto para convertirlo en algo necesariamente vigoroso, sino más bien para realzar de una forma nueva su sortilegio vanguardista que le llevó a ser un referente para la gestación del así llamado jazz-fusion. Es por eso que el ensamble deja que esta nueva visita a un viejo palacio sonoro se arroje a una estrategia de encuentros organizados a lo largo del trayecto. La labor de la batería combina pasajes de jazz-fusion con otros más centrados en lo tribal, haciendo de sus ondulaciones electrizantes la catapulta para las expresiones de los demás instrumentos. Todo esto fue lo que nos entregó el MACHINE MASS SEXTET con “Intrusion”, una joya enorme que derrocha excelencia, versatilidad y refinamiento en los máximos grados posibles. Un disco totalmente recomendable en cualquier fonoteca donde hay espacio para el jazz-rock y la música visionaria, en general. 


Muestras de “Intrusion”.-
 

Saturday, August 21, 2021

La cuarta temporada de MANNA / MIRAGE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Lo que nos ocupa hoy es el inmenso placer de presentar el nuevo disco del ensamble progresivo MANNA / MIRAGE, creado por el teclista-vientista de THE MUFFINS Dave Newhouse para perpetuar y expandir el legado del mencionado grupo legendario estadounidense. El nuevo disco en cuestión se titula “Man Out Of Time” y ya tiene unos avances publicados en julio y agosto en el canal de YouTube del maestro Newhouse, pero la publicación física tendrá lugar en setiembre próximo. Es el cuarto ítem fonográfico de MANNA / MIRAGE, y desde ya, adelantamos que se trata de uno de los ítems más relevantes e interesantes dentro de la producción progresiva del presente año 2021. Newhouse, como siempre, se hace cargo de los vientos y los teclados, pero, además, también toca la batería en un tema del álbum. En los demás temas de “Man Out Of Time” donde hay batería, ésta está a cargo del genial Sean Rickman. Otros colaboradores son los guitarristas Mark Stanley, Bret Hart y Fred Frith, los bajistas Jerry King, Guy Segers y Dereck Higgins (el primero también aporta algo de trombón y trompeta), y las cantantes Carla Diritz y Alanna Cohen Duvall. También aparecen Rich O’Meara (vibráfono y marimba), Forrest Fang (violín) y Gary Rouzer (cello). O sea, esta pléyade de colaboradores incluye nombres asociados a UNIVERS ZERO, HENRY COW, PAK, ECLECTIC MAYBE BAND, etc. Todas las composiciones contenidas aquí son de la autoría de Newhouse, salvo la segunda, donde la comparte con la antes mencionada Carla Diratz. El diseño de la portada es de Eric Kearns a partir de un cuadro que Anne Hage, la esposa de Newhouse, hizo durante sus estudios de Maestría en Arteterapia. Los procesos de mezcla y masterización de “Man Out Of Time” estuvieron a cargo de Mike Potter en los Orion Studios de Baltimore, Maryland; él ya colaboró en otros discos de MANNA /MIRAGE. Bueno, vayamos ahora al repertorio del disco.


Durando poco más de 4 ¼ minutos, ‘What’s The Big Idea’ da la patada inicial al asunto con un agudo y sofisticado despliegue de refinamiento melódico asentado sobre un complejo groove, todo ello en clave de un híbrido entre el paradigma de NATIONAL HEALTH y la línea de trabajo de HENRY COW en su primer álbum. Todo comienza muy sutil con el liderazgo de la flauta, pero cuando los saxos toman el control y la batería hace gala de su exuberancia, el cuerpo central adquiere una musculatura particular. Se acrecienta razonablemente la intensidad del esquema sonoro cuando la guitarra introduce garbosamente unos fraseos alucinantes. Un gran inicio para el álbum, sin duda. ‘World Song’ sigue a continuación para gestar una atmósfera otoñal y reflexiva que se explaya en un desarrollo temático signado por una solemne languidez. El canto de Diritz se sitúa en medio de lo evocativo y lo hermético, mientras el bloque instrumental se centra en la marcada dualidad entre las espartanas capas del teclado y la suntuosidad de la batería. A contrapelo de lo que se insinúa musicalmente, la letra está inspirada por la esperanza de vencer la pandemia por vía de las campañas de la vacunación y una nueva apreciación de nuestro planeta. ‘In For A Penny’ es un ejercicio de jazz-prog donde se cruzan los caminos de SOFT MACHINE (etapa de los discos cuarto al sexto) y los RETURN TO FOREVER de los dos primeros discos. Para ello, se vale de un motif sencillo instaurado sobre un sobrio swing que alterna compases de 5/4 y 11/8. Los ornamentos brindados por los vientos y la percusión tonal son de gran ayuda a la hora de gestar recursos de fulgor sonoro; el canto femenino en las últimas instancias realzan el lirismo ínsito en la esencia de esta hermosa pieza. ‘Red Ball Express’ es un ejercicio de RIO vivaracho que coquetea levemente con lo anárquico: algo así como la utilización de la lógica de ETRON FOU LELOUBLAN para remodelar una jiga compuesta por JOHN ZORN. Con su espacio de 10 ¾ minutos, ‘Steps Back’ resulta ser la pieza más extensa del repertorio, y, de paso, impone un cénit definitorio del mismo. Con su mezcla de jovialidad y exuberancia que abre espacios para estratégicas irrupciones de ornamentos disonantes y otros filudamente densos, este multívoco tema nos hace evocar lo que sería el tratamiento de una partitura perdida del ZAPPA de la etapa 69-72 en manos de un ensamble de músicos de HATFIELD AND THE NORTH, ZAO y FRENCH TV. 
 
‘Fred’s Dream’ vuelve de lleno a los senderos de vigor explorado que fueron transitados en algunas piezas precedentes, dejando que la triangulación de la dupla rítmica y el piano eléctrico soporten al grácil dinamismo del bloque grupal. Eso sí, este despliegue de agilidad está encuadrado dentro de una atmósfera mesurada, un recurso que resulta muy útil en cierto momento en que la guitarra de Frith entra en acción para adueñarse asertivamente del lugar protagónico. Él sabe adecuar su enfoque tenso y posmoderno a las exigencias específicas de esta pieza. Tenemos aquí otro cénit decisivo del álbum. La dupla final de ‘Silver Age’ y ‘These Days’ sirve para explorar fehacientemente la faceta textural dentro del versátil ideario estético de MANNA / MIRAGE. El primero de estos temas establece una especie de remodelación del discurso de HARMONIA bajo las pautas del nu-jazz, enfocándose en un minimalismo juguetón; por su parte, el segundo asienta un ejercicio de jazz ensoñador donde el piano eléctrico y las percusiones tonales se hermanan con compacta afabilidad mientras dan vueltas al sereno motif en curso. Todo esto fue lo que se nos brindó en “Man Out Of Time”, un estupendo disco que en poco más de 35 minutos dice mucho. Esta cuarta temporada de MANNA / MIRAGE significa otro pasaje triunfal del maestro Dave Newhouse y sus colaboradores de turno dentro del ideal progresivo vanguardista y ecléctico de ayer y hoy. ¡Totalmente recomendable!
 
 
Muestras de “Man Out Of Time”.-
What’s The Big Idea: https://www.youtube.com/watch?v=axDcmgpJWQM
Steps Back: https://www.youtube.com/watch?v=TRSG8bG5GPY
Fred’s Dream: https://www.youtube.com/watch?v=8cg-4ix5mto

Thursday, August 19, 2021

KANSAS y su regreso celebratorio al punto sin retorno

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos en nuestras manos el disco en vivo “Point of Know Return – Live & Beyond” de la legendaria y aún vigente banda estadounidense KANSAS. Se trata de un documento que recoge 22 ítems de 12 conciertos que formaron parte, en los años 2019 y 2020, del Point of Know Return Anniversary Tour de KANSAS. El personal ejecutante del grupo consta de Phil Ehart [batería y percusión], Rich Williams [guitarras], Billy Greer [bajo y voz], Ronnie Platt [teclados y voz], David Ragsdale [violines, guitarra y coros], Zak Rizvi [guitarras y coros] y el entonces nuevo integrante Tom Brislin [teclados principales y coros]. Claro está, tenemos aquí la misma alineación que hizo el muy buen álbum “The Absence Of Presence” en el pasado año 2020. Con Chad Singer estando a cargo de la ingeniería de sonido y la mezcla, Ehart y Williams se hicieron cargo de la producción de “Point of Know Return – Live & Beyond”. Inside Out Music se hizo cargo de publicar este ítem el pasado 28 de mayo en varios formatos: CD doble y caja con vinilo triple + CD doble, siendo así que los vinilos podían ser de color negro, blanco con brillo en la oscuridad o turquesa. Poco después de la publicación de este disco, Rizvi anunció su partida de la banda para centrarse en sus labores anteriores de productor y músico de sesión, por lo que el grupo vuelve a ser un sexteto. Desde ya, los fans de KANSAS le agradecemos todo lo que aportó al grupo, muy fundamental para la vitalidad reactivada en la que se halla el ensamble vigente. Conmovedora anécdota: el grupo dedica este disco a la memoria de Christine Brown, quien por muchos años fue directora de arte gráfica para KANSAS... e incluso llegó a vivir para diseñar el empaque del disco que ahora reseñamos.

 

Veamos ahora el contenido específico de este doble álbum. El grupo nos sorprende de entrada con la secuencia de ‘Cold Grey Morning’ y ‘Two Cents Worth’: una vieja composición del grupo que emergió en “Freaks Of Nature” y una canción de “Masque” que nunca tuvo exposición en el largo historial de conciertos de KANSAS. La primera de estas canciones se beneficia de sobrias florituras de guitarra acústica en el intermedio y un final alargado por melancólicas escalas de piano, mientras que el segundo se extiende en un jam donde se alternan solos de violín y de guitarra. ¡Así debió haber sido ‘Two Cents Worth’ en su versión original del ya lejanísimo año 1975! Luego sigue la insigne dupla de ‘The Wall’ y ‘Song For America’, legendarios e inmortales himnos del grupo. Ambas canciones mantienen incólumes sus hechizos respectivos y la banda les da el tratamiento adecuado. En el caso de ‘The Wall’ opera una espiritualidad mística arropada por un barroquismo solemne donde convergen los universos de GENESIS y PROCOL HARUM, mientras que la canción homónima del segundo álbum de KANSAS establece un cénit decisivo dentro de la primera generación del rock progresivo estadounidense. Este himno utópico a la Norteamérica rural con matices ambientalistas recibe el arreglo competo original. Más adelante se dará el turno de otro himno infaltable: ‘Miracles Out Of Nowhere’. Siguiendo por la línea de ‘The Wall’, pero con una exuberancia más marcada y un esquema melódico más ambicioso, esta canción deja clara constancia de su milagrosa lozanía eterna desde el prólogo centrado en la dupla de teclados hasta los golpes orquestales del cierre. En medio de esto está ‘Summer’ (procedente de “The Prelude Implicit”), así como la majestuosa ilación de ‘Musicatto’ y ‘Taking In The View’ (de “Power”, el álbum de 1986 que supuso un breve retorno de KANSAS a la primera final del mercado fonográfico). ‘Summer’ es marchosa y moderadamente sofisticada en su núcleo central marcado por la confluencia entre hard rock melódico y sinfonismo. Por su parte, el instrumental ‘Musicatto’ exhibe una musculatura vibrante que en algún momento inserta ciertos ornamentos célticos (casi a lo JETHRO TULL), mientras que ‘Taking In The View’ muestra su cándida belleza, propia de una balada acústica centrada en la añoranza y la nostalgia.  
  

El segundo CD se explaya en la exhibición íntegra del álbum homenajeado en el momento, “Point Of Know Return”. Este disco recogió la cosecha de grandilocuencia y elegancia del exitoso álbum precedente “Leftoverture” mientras daba prioridad a composiciones más concisas. Terminó teniendo igual o mayor éxito que el LP precedente y reforzó la presencia de KANSAS en la élite del rock estadounidense de la segunda mitad de los 70s. La canción homónima impone su gancho razonablemente sofisticado a través de su prestancia folk-progresiva sustentada bajo una atmósfera country remodelada con grooves heterodoxos. ‘Paradox’ aumenta los decibelios de vigor expresivo en lo que se puede muy bien describir como el homenaje oficial de KANSAS a GENTLE GIANT. La combinación de vigor candente, inteligencia en el manejo de síncopas y la mezcla de armonía y disonancia no falla como idea para diseñar una joya progresiva. Como si esto no fuera suficiente, el fiero instrumental ‘The Spider’ aumenta las dosis de magia ígnea con su complejo esquema rítmico y la autoridad que imponen los teclados a la hora de guiar las intervenciones de los demás instrumentos. Todo lo que sucede en esta pieza de poco más de 2 minutos de duración es como un genuino manifiesto arácnido de cómo se fabrica una maraña progresiva. Lo mejor que ha compuesto en toda su vida el Sr. Steve Walsh. ‘Portrait (He Knew)’, canción inspirada en el genio científico y metafísico de Albert Einstein, es un blues-rock progresivo asertivamente llamativo que concluye con una fuerza contundente y arrolladora. La dinámica extendida de los duelos entre las dos guitarras y el violín le da a la sección final un garbo bien capitalizado. Cuando llega el turno de ‘Closet Chronicles’ – que, admitimos, es nuestra canción favorita de “Point Of Know Return” –, el grupo hace total justicia a los acentos dramáticos de esta oda elegíaca al peculiar personaje Howard Hughes. El cuerpo central con el que se inicia y se cierra esta hermosa canción preserva su cariz épico gracias a los entramados de piano, órgano y sintetizador a los que se acomoda el violín en algunos parajes estratégicos. El dramatismo sistemático de esta canción incluye un fabuloso interludio instrumental en 7/8 que incluye variados vericuetos en los que se resaltan los sucesivos solos de sintetizador, violín y guitarra.

  

La robustez rockera del grupo llega a su cénit absoluto con la emergencia de ‘Lightning’s Hand’, una canción inspirada en la figura mitológica de Thor y que porta a través de su esquema sonoro una pletórica agitación fosforescente. Su garra voraz y su actitud estilizada para manejar las aristas más fornidas del discurso rockero nos remite a un puente entre DEEP PURPLE y un anticipo del estándar del prog-metal… ¡Todavía en 1977! La sección final es una enormidad de furia que se sitúa entre lo celebratorio y lo amenazante. Por supuesto, cuando llega el turno de la balada ‘Dust In The Wind’, el público sabe que está experimentando una nueva evocación del máximo referente popular de la banda. Esta canción nacida a partir de un ejercicio de arpegios de Kerry Livgren se convirtió en un éxito mundial debido a su amplia difusión en medios radiales de diversos tipos como el rock clásico, el pop, el country y el misceláneo. Este cántico a la futilidad de la vida ha sido y sigue siendo atesorada por generaciones de melómanos de variada índole. ‘Sparks Of The Tempest’ es una canción rockera muy llevadera cuya letra está inspirada en la novela de GEORGE ORWELL 1984, pero, en general, funciona como sátira política contra cualquier modalidad gubernamental sustentada por la corrupción, el abuso y el nepotismo. ‘Nobody’s Home’ se encarga de establecer otra excursión a la dimensión más solemne y evocadora del ideario musical de la banda, elaborando un suntuoso lamento por la naturaleza autodestructiva de la naturaleza humana. La letra refleja los sentimientos de frustración y desolación que un extraterrestre benevolente, quien viene a nuestro planeta para transmitir un mensaje de paz y solidaridad, se topa con un escenario post-apocalíptico donde no queda ningún ser vivo. Los teclados dirigen con mano firme el muy inspirado desarrollo temático mientras que el violín se despacha con un infinitamente conmovedor solo en el intermedio instrumental. Este esplendor prog-sinfónico se perpetúa en la última canción del álbum homenajeado, ‘Hopelessly Human’, la canción de temática mística que pone el broche final a “Point Of Know Return”. Sus diversos ejes melódicos se van hilando en un continuum perfectamente orquestado. ‘Carry On Wayward Son’ preserva el avivamiento de la llama que conecta a la hoguera logística del grupo y el deleite fogosamente catártico del púbico. Este primer hit histórico de KANSAS el cierre definitivo y perfecto para cualquier evento del grupo.

                           


Las tres últimas piezas del disco corresponden realmente al inicio acústico del repertorio: son ‘People Of The South Wind’, ‘Refugee’ y ‘Lonely Wind’. ‘Refugee’ es una balada de “The Prelude Implicit”. ‘Lonely Wind’ es la conmovedora balada de aquel lejano disco homónimo de la banda grabado en 1973 y publicado al año siguiente. Las tres últimas piezas del disco corresponden realmente al inicio acústico del repertorio: son ‘People Of The South Wind’, ‘Refugee’ y ‘Lonely Wind’. La primera de estas canciones nos llama la atención por su amalgamiento de melodías alegres y letras melancólicas. Se luce a lo grande Brislin en el intermedio con un rimbombante solo de piano. ‘Refugee’ es una balada de “The Prelude Implicit” que aquí se muestra con una expresividad más ligera que la original. ‘Lonely Wind’ es la introvertida balada de aquel lejano disco homónimo de la banda grabado en 1973 y publicado al año siguiente. Su espiritualidad bluesera, bien ornamentada por un diseño sinfónico en su versión de estudio original, se reajusta aquí a un esquema de tenor country, aunque el señorío del violín es el nexo con el refinamiento de la mentada versión original. Todo esto fue “Point of Know Return – Live & Beyond”, el viaje que hizo la actual conformación de KANSAS a través de uno de sus momentos de máxima gloria dentro de la industria musical cuando aún operaba su sexteto clásico de Phil Ehart, Dave Hope, Kerry Livgren, Robby Steihardt, Steve Walsh y Rich Williams. La verdad que la alineación actual no o hace nada mal, y el entonces novicio Brislin se acomodó rápidamente al histórico paradigma progresivo de la banda. No podemos concluir esta reseña sin evocar la triste partida al más allá de Robert Eugene Steinhardt el pasado 17 de julio de 2021, unos meses después de cumplir 71 años, por causa de una pancreatitis que se sumó a sus recurrentes problemas cardíacos desde hace algunos años. La sola presencia de su violín era un elemento fundamental en muchas piezas clásicas del catálogo histórico de KANSAS, y también tenía una presencia escénica que le permitió convertirse en el frontman sobre el escenario. De paso, fue coautor de la canción homónima del álbum aquí homenajeado. Dedicamos esta reseña a su memoria.


Monday, August 16, 2021

El tercer cuento de los franceses NEBULOUS SUN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión presentamos al grupo francés NEBULOUS SUN y su más reciente álbum “First Tale” – el tercero de su trayectoria –, el mismo que fue publicado virtualmente en noviembre del pasado año 2020 y que ahora, desde el pasado 12 de julio, tiene su edición física oficial por vía de la coproducción de Baboon Fish Label y Oh I’m A Baboon!. Este cuarteto conformado por Captain Flapattak [batería y voces], Kevin Brosse [bajo, sintetizador Moog y voces], Jeremie Goubault [primera voz y guitarras] y Charlotte Pace [violín] reside en la bella localidad noroccidental de Rennes y fue fundado a inicios del segundo decenio del nuevo milenio. Su primer ítem fonográfico fue el disco homónimo que data del año 2015, seguido de “The Storyteller” al año siguiente. La línea de trabajo de este grupo se sitúa en una intensa encrucijada entre el RIO, el jazz-prog de tendencia Canterburyana y la psicodelia, añadiéndose ciertos matices de prog-folk dentro de tan suntuoso esquema musical. Para el disco que ahora nos convoca, Brosse se hizo cargo de dirigir las sesiones de grabación que tuvieron lugar en el garaje hermético Flappattak, y el propio Brosse también se hizo cargo de mezclar el nuevo material. El prestigioso productor e ingeniero de sonido israelí Udi Koomran se hizo cargo de la masterización. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “First Tale”.


  

Durando casi 4 ½ minutos, ‘Come To Pass’ abre el álbum con un derroche de vitalidad arropado por una aureola de solemne distinción donde los pasajes enérgicos y los más atenuados se enhebran en una fluidez tremendamente compacta. Esto suena como una refrescante e inaudita mezcla de HATFIELD AND THE NORTH y KING CRIMSON, un pretexto perfecto para que la banda anuncie desde el mismo punto de partida los elementos vigorosos de los que está hecha. Luego llega el turno de la pieza homónima, diseñada para remodelar algunas vibraciones sónicas ya exhibidas en la pieza de entrada y, de paso, erigirse como un cénit destacado del repertorio. En efecto, ‘First Tale’ se caracteriza por una inquietante espiritualidad contemplativa en base a un desarrollo temático signado por un talante evocador. A partir de allí, los parajes serenos y las implosiones ácidas se suceden a través de una ilación pletórica de matices expresionistas. Los excelsos grooves jazz-rockeros que arma la batería para la climática y ambiciosa sección instrumental sirven para que el entramado grupal vaya uniendo sus retazos particulares dentro de una maraña penetrante y exquisita, muy en línea con lo que hacen grupos como POIL, GALACTIC COWBOY ORCHESTRA y THINKING PLAGUE. Todo aterriza en una coda parsimoniosa que se sitúa a medio camino entre lo onírico y lo lúgubre. El tercer tema del disco es también el más largo del mismo con sus 9 ¾ minutos de duración, y se titula ‘Vacuité’. Siendo otro cénit del álbum, comienza con una sección serena que recoge el aura de languidez con la que terminó la canción homónima, aunque muy pronto se enfila hacia un crescendo neurótico desde el que se forja el camino para el asentamiento de otro excelso viaje musical firmemente asentado en el discurso progresivo. Lo psicodélico, lo Crimsoniano y lo deconstructivo al estilo RIO se conjugan dentro de un bastimento vehemente y vivaracho. Notamos ahora algunos retazos de los legados de ETRON FOU LELOUBLAN y MONA LISA en las partes cantadas, mientras que los pasajes instrumentales prosiguen por la misma línea de refinamiento multívoco seguida en la canción precedente. ‘Bargain’ es una gentil semibalada de línea folk-progresiva precedida por un prólogo instrumental nebulosamente sombrío que emana unos aires etéreamente trastornado. Nos parece que esta pieza daba para más de los 4 minutos y medio que el grupo le concedió, pero bueno, así son las cosas.



‘Demiurge’ es el segundo tema más largo con su espacio de casi 9 ½ minutos. Una vez más, tenemos una pieza con un inicio reposado y flotante que, a lo largo del camino, se recubrirá de inquietantes artilugios y electrizantes desarrollos instrumentales. De hecho, puede ser que se trate de la pieza más abiertamente tétrica del disco, pues contiene algunos pasajes muy hermanados con el paradigma de los legendarios PRESENT y de sus contemporáneos THE ORVALIANS (de paso, también con la faceta más oscurantista de los KING CRIMSON de la etapa 72-74). Por otro lado, hay pasajes cantados que tienden a lo austero y lo sobrio, algunos chispazos de cándido lirismo en medio de los predominantes claroscuros que se imponen dentro de la variada arquitectura melódica de la canción. Poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto y medio, el cuarteto nos sorprende armando una sección ágil y juguetona, muy metida dentro de la faceta más traviesa del Canterbury mientras es manejada con la aridez dadaísta de unos ETRON FOU LELOUBLAN. Cierra el repertorio ‘Aim Of Claims’, una balada jazz-progresiva que se sitúa a medio camino entre los paradigmas de JOHN GREAVES y ROBERT WYATT, añadiéndose algunos matices de los SOFT MACHINE del cuarto álbum y otros tantos del estándar folk-rockero (particularmente, de parte del violín). Tal vez tengamos aquí el mejor solo de guitarra de todo el álbum, y, definitivamente, es la canción solemne que opera como broche perfecto para el disco, habida cuenta que su frenética sección epilogar abre camino a otro estupendo ejercicio de exorcismos Crimsonianos. Todo esto fue “First Tale”, el disco con el que hemos descubierto a los NEBULOUS SUN, y, de paso, a un referente muy valioso dentro de la nueva generación de bandas progresivas francesas. En pocas palabras, un disco bastante recomendable para cualquier fonoteca actualizada de art-rock.
 
 
Muestras de “First Tale”.-
First Tale: https://nebuloussun.bandcamp.com/track/first-tale
Vacuité: https://nebuloussun.bandcamp.com/track/vacuit
Aim Of Claims: https://nebuloussun.bandcamp.com/track/aim-of-claims


Friday, August 13, 2021

Los escoceses BIG HOGG y su desfile sonoro para el año 2021

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la muy agradable ocasión de presentar “Pageant Of Beasts”, el nuevo trabajo fonográfico del estupendo ensamble retro-progresivo escocés BIG HOGG, el mismo que fue publicado el pasado 18 de junio por el sello Bad Elephant Music. Se trata del tercer disco de estudio de la banda (que también tiene en su haber un recopilatorio de viejas canciones de sus primeros años, entre 2010 y 2012), el mismo que le permite reforzar y afianzar su bien definido esquema estético. Asentado en la ciudad de Glasgow, este colectivo está conformado por la nutrida alineación de Justin Lumsden [guitarras y voz], Sophie Sexon [flauta y voz], Ross McCrae [trombón y piano eléctrico], Richard Merchant [trompeta, corneta y fliscorno], Nick Gaughan [batería, percusión, sintetizadores y coros] y Martin Beer [bajo, contrabajo y arpa]. En la séptima canción del álbum, Gaughan también se hace cargo de las guitarras, el bajo y los teclados. Además de contar con un arsenal sonoro de por sí copioso, el grupo contó con las colaboraciones ocasionales de Lavinia Blackwall (canto), Mike Hastings (guitarras acústica y fuzz), Phil Cardswell (trompeta), Rory Clark (fliscorno), Georgia Seddon (canto) e Ian Sexon (narraciones). En “Pageant Of Beasts”, la gente de BIG HOGG sigue explorando su sistemática nostalgia por los primeros años del movimiento Canterbury con matices añadidos del space-rock y la pscodelia de fines de los 60s, siempre procurando generar un encuadre sonoro refinado y equilibrado. Este enfoque los emparenta con otras estupendas bandas retro-progresivas del momento como LOST CROWNS, HOMUNCULUS RES y NEEDLEPOINT. Gaughan y McCrae se encargaron de organizar las sesiones de grabación en el propio estudio de la banda, The Space, y Lummsden se les unió para el proceso de mezcla. La masterización corrió a cargo de Kev Feazey. Veamos ahora los detalles de su repertorio.
 

Con el medio minuto de ‘Golden Beasts’ arrancan las cosas. Esta miniatura prologar instaura un ceremonioso arreglo de metales, una gentil fanfarria que abre la puerta al arribo de ‘Here Come The Moles’, un tema bastante ameno que combina la gracilidad jovial de unos CARAVAN, la exquisitez de unos HATFIELD AND THE NORTH y la densidad ágil del paradigma Zappiano, más algunos ornamentos sintetizados de tenor space-rockero. En los últimos minutos, el fulgor rockero asciende de una manera bastante creativa. ‘Man Overboard’ sigue a continuación para dar un viraje notorio hacia algo más juguetón y menos aguerrido, aunque todavía muy afín a varias líneas de acción de la tradición Canterbury. El uso de compases inusuales en algunos pasajes estratégicos añade una sofisticación particular al asunto. Hay muchos aires de familia con los italianos de HOMUNCULUS RES en esta canción, la cual se impone como un culmen particular del álbum que estamos reseñando aquí. La dupla de ‘Smoking Again’ y ‘Willow’s Song’ sirve para que el ensamble siga explorando enfoques sonoros con generosa liberalidad. El primer de estos temas se centra en una cruza entre los COLOSSEUM de la época con el frontman Chris Farlowe y CATAPILLA; el segundo de ellos es una semibalada de talante space-rockero que parece extraída del segundo álbum de GONG para ser remodelada por los CURVED AIR de los dos primeros álbumes. ‘Red Rum’ es una grácil y galante aventura instrumental jazz-progresiva que nos lleva a un camino intermedio entre el ZAPPA de 1972 y HATFIELD AND THE NORTH, con un cierto énfasis en el lirismo señorial de estos últimos. ‘All Alone Stone’, con sus poco menos de 5 ½ minutos y medio, resulta ser la canción más extensa del disco. Lejos de proyectarse hacia algún viaje épico, más bien se trata de una balada al estilo del primer disco de CARAVAN con algunos ornamentos de vientos que realzan matices centrales del esquema melódico en curso. La conjura coral del cierre añade un aire traviesamente misterioso al asunto.
 
‘Magistellus’ perpetúa el sendero de vibraciones reflexivas desarrollado en las dos canciones precedentes, pero esta vez con una aureola más sofisticada que le permite exhibir atisbos de esplendor señorial en medio de la espiritual constreñida que atraviesa a toda la canción. Ojalá hubiese sido más larga porque nos parece que tiene un gancho bastante cautivador; es otro cénit del álbum, pero el grupo decidió que solo tenía que durar cuatro minutos y cuarto... Y está bien, es lo que hay. Cuando llega el turno de ‘Wyverns’, el colectivo ahonda aún más en lo contemplativo mientras los arreglos instrumentales se prodigan en la elaboración de un clima sonoro signado por una psicodelia progresivamente estilizada. Más que ornamentos, los posicionamientos del sintetizador y de los vientos son enclaves melódicos y orquestaciones que sustentan sólidamente al desarrollo temático. La breve pieza ‘Bouffant Tail’ es un sorprendente collage distorsionado de sonidos aleatorios de vientos, teclados, batería y guitarra acompañado de un sortilegio satírico: casi como una idea de GONG llevada hacia una expresión salvaje de free-jazz. Se trata de un intermedio que nos toma totalmente por sorpresa antes de que emerja ‘Cat Fool’ para exponer un ejercicio de lirismo tremendamente gentil: algo así como unos CARAVAN en clave Motown. Una vez más, tenemos aquí una canción con bastante gancho que podría haber durado un poco más, pero eso es asunto decidido exclusivamente por el grupo. El epílogo de tres cuartos de minuto titulado ‘Too Much Belly Not Enough Paw’ nos lleva de regreso al inicio, una gentil fanfarria de trombones. Todo esto es lo que el ensamble de BIG HOGG nos ha ofrecido con su nuevo álbum “Pageant Of Beasts” un paso adelante en su evolución artística dentro de sus propios parámetros. No siendo un disco muy largo, dura poco más de 39 minutos, pero se da abasto para contener suficiente riqueza sónica y, de este modo, resultar muy recomendable para engalanar cualquier fonoteca progresiva mínimamente exhaustiva. A través de las cortinas hechas con telas de diversas influencias retro se deja ver la luz de creatividad propia de este colectivo escocés al cual siempre debemos prestar debida atención. Este disco ha sido un auténtico desfile de exquisitas piezas musicales.
 
 
Muestras de “Pageant Of Beasts”.-
Here Come The Moles: https://bighogg.bandcamp.com/track/here-come-the-moles
Man Overboard: https://bighogg.bandcamp.com/track/man-overboard
All Alone Stone: https://bighogg.bandcamp.com/track/all-alone-stone
Magistellus: https://bighogg.bandcamp.com/track/magistellus