Wednesday, December 08, 2021

La undécima peregrinación de MONO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da el turno de presentar “Pilgrimage Of The Soul”, el más reciente trabajo de estudio del ensamble japonés MONO, el mismo que fue publicado el pasado 17 de setiembre por vía de los sellos Pelagic Records (para el mercado europeo), Temporary Residence Limited (para Norteamérica y el resto del mundo) y New Noise (para China). “Pilgrimage Of The Soul” se ha publicado tanto en CD como en vinilo doble (negro pintado, naranja, azul traslúcido con mancha blanca y verde traslúcido con mancha blanca) para el deleite de quienes queríamos tener novedades de parte de este cuarteto conformado por Takaakira “Taka” Goto [guitarra], Tamaki Kunishi [bajo y piano], Hideki Yoda Suematsu [guitarra] y Dominic “Dahm” Cipolla [batería], siendo así que el cuarteto recibió la asistencia de un ensamble orquestal de ejecutantes de violines, cellos, trompeta, corno francés y trombón en varios pasajes del nuevo disco. Jeremy DeVine, Steve Albini y Goto se encargaron de la producción de este álbum grabado y mezclado en el Electrical Studio de Chicago en agosto de 2020; la masterización corrió a cargo de Bob Weston en el mes siguiente en el Chicago Mastering Service. El antes mencionado DeVine, que es fundador y presidente de Temporary Limited residence, se hizo cargo de diseño y la dirección artística de la cubierta de “Pilgrimage Of The Soul” a partir de una imagen creada por Ahmed Emad Eldin. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio de este disco en cuestión, ¿vale?


Con la dupla de ‘Riptide’ e ‘Imperfect Things’ – un tema que dura casi 6 minutos y otro que dura casi 6 ½ minutos –, el ensamble de MONO se dispone a señalar abiertamente el vigor renovador que añade a su habitual esquema sonoro. El tema de apertura, tras un flotante prólogo ostensiblemente marcado por un aura cósmica, instaura un cuerpo central vigoroso y señorial, ostentando una convincente aureola belicosa que, en no poco medida, se sostiene sobre las metrallas de la batería en ciertos pasajes estratégicos del armazón rítmico. Por su parte, ‘Imperfect Things’ establece un equilibrio entre atmósferas etéreas y parajes rockeros marcados por cadencias ceremoniosas, dejando que ambos alternen sus áreas de dominio en la ilación de las dos secciones del tema en cuestión. Cuando la batería impone un groove marchoso que se sitúa a medio camino entre el post-metal y el motorik, el motif permanente adquiere no solo una mayor musculatura sino una luminosidad muy reveladora, lo cual lleva a un reforzamiento de los los ribetes progresivos de la pieza. Tras este cénit llega otro titulado, ‘Heaven In A Wild Flower’, el cual vira totalmente de registro al imponer una aureola celestial con plácidos coqueteos minimalistas; de esta manera, la claridad melódica empleada para la ocasión puede enmarcarse plácida y fluidamente dentro de un encuadre expresivo que exuda vibraciones oníricas por cada poro sonoro de su estructura. Los arreglos orquestales (y la ausencia de batería) añaden un colorido especial al asunto, sin romper con el ambiente de sigilosa ensoñación que establece el envolvente núcleo esencial de la composición, el cual podemos describir como una cruza entre la faceta más introspectiva de SIGUR RÓS y el factor más impresionista de los TALK TALK del último álbum. Una pieza muy hermosa, sí, señor. Cuando llega el turno de ‘To See A World’, el grupo decide remodelar los ecos ensoñadores de la pieza precedente mediante la incorporación de recursos sonoros que apelan a imágenes de un raudo e imponente amanecer. De un sueño misterioso y calmado despertamos a otro sueño más vivaz, cómodamente apoyado sobre las escalas de la segunda guitarra y los refinadamente machacones golpes de la batería para que los restantes ítems del entramado musical se unan en una impoluta organicidad. 
 
‘Innocence’ nos transporta a una síntesis del vitalismo evocador de “For My Parents” (2012) y la suntuosidad estilizada de los dos discos que le precedieron y que, en su momento, asentaron una cima estética para la visión musical de MONO dentro del escenario del así llamado post-rock. Es como si, tras el amanecer opulento reflejado en ‘To See A World’, se estuviese cerniendo sobre nosotros un mediodía nebuloso que ostenta sus agitaciones otoñales. Por un buen tiempo de la primera mitad de esta pieza, la batería gesta cadencias razonablemente complejas, para luego ocultarse por unos segundos para diseñar un swing más contenido desde el cual sustenta las tormentas guitarreras duales sobre las cuales gira la segunda parte. El epílogo con suaves capas minimalistas de teclado y más suaves ornamentos orquestales brinda el cierre perfecto para este tercer cénit del repertorio, un tema realmente fabuloso. El sexto tema del disco es ‘The Auguries’ y su función es la de instalar un recurso de mágica musculatura sónica con unos inocultables matices cinematográficos que, a estas alturas de la historia de MONO, es una marca indeleble de la casa. En lo fundamental, aquí regresan extensiones expresivas de los temas #2 y #4. El penúltimo tema del repertorio es, de hecho, su momento más fastuoso, y ocupa un espacio de más de 12 ¼ minutos de duración. Su título es ‘Hold Infinity In The Palm Of Your Hand’, y su inicio no puede ser más onírico con esa combinación de capas mínimas de teclado, retazos de glockenspiel y parcas escalas de guitarra. Cuando la batería entra en acción para instaurar un groove parsimonioso, la cosa empieza a cobrar forma al modo de un híbrido entre MOGWAI y RED SPAROWES con elementos adicionales procedentes del estándar Floydiano de la etapa 69-71. Para los tres últimos minutos, el grupo y los aportadores de los sonidos orquestales se hermanan en un éxtasis climático que emana una furia intensa y exhaustiva desde el persistente trasfondo contemplativo. Todo termina con el arribo de ‘And Eternity In An Hour’, un tema signado por un espíritu meditabundo donde se destacan unos sobrios fraseos de piano y unos delicados arreglos de cuerdas que se engarzan en una gradual ascensión palaciega. Lo que prima aquí es un espíritu de gozosa serenidad, un hermoso final para un trabajo totalmente bordado.
 

Todo esto es lo que nos brindó el personal de MONO con “Pilgrimage Of The Soul”, testimonio de una nueva peregrinación por los senderos y montes del rock experimental con la alineación renovada desde hace algunos años. Esta banda no ha perdido vigencia ni punche a través de tantos años de carrera donde han desarrollado un camino de empuje hacia y ulterior afianzamiento en la élite del rock vanguardista de nuevo milenio. Totalmente recomendable.
 
 
Muestras de “Pilgrimage Of The Soul”.-

Monday, December 06, 2021

Cuarta serie de perspectivas retro-progresivas desde el cuartel de REGAL WORM


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy nos complace presentar el nuevo disco del ensamble británico REGAL WORM, el cual se llama “The Hideous Goblink” y fue publicado a mediados de octubre último; se trata del cuarto disco de larga duración de este proyecto creado y dirigido por el multiinstrumentista británico Jarrod Gosling, radicado en Sheffield (aunque también ha publicado varios EP desde el año 2013). Este disco sucede por 3 años al muy elogiado 
“Pig Views”, el cual puso a REGAL WORM en la primera línea de la escena retro-progresiva británica. En el caso específico de “The Hideous Goblink”, Gosling hace lo de siempre: componer todo y tocar casi todos los instrumentos. He aquí la lista de su amplio arsenal: guitarras eléctricas de 6 y 12 cuerdas, acústica y e-bo
w, bajos eléctricos, Mellotron M400, órganos Hammond L122, Korg CX3, Philicorda, Elka Space, Vox Continental y Elektronika, sintetizadores Korg MS20, Octave Kitten, Octave Cat y Kawai S100P, generador de tonos, pianet Hohner, vocoder, batería, glockenspiel, percusión, armónica y efectos de sonidos encontrados, además de cantar. Gosling contó con las colaboraciones de Cecilia Fage (voz y arreglos corales), Mike Somerset (saxofón tenor), Graham Mann (trombón), Lucy Board (trompeta) y The Joobz (saxofones, flauta y clarinete. Las piezas contenidas en este repertorio fueron grabadas en diversas sesiones en el estudio Pig View, propiedad de Gosling, en los años 2019 y 2020, estando las últimas sesiones condicionadas por las medidas sistemáticas de precaución salubre en medio de la aún activa pandemia. La hermosa portada y todo el arte gráfico estuvieron a cargo del propio Gosling. El proceso de masterización de “the Hideous Goblink” estuvo a cargo de Dean Honer en el Bowling Green Studio, también ubicado en Sheffield. Este disco fue publicado por el sello Quatermass Records en CD y en vinilo amarillo. Bueno, vayamos ahora a los detalles estrictamente musicales del disco que hoy nos ocupa.
 
 
Durando casi 3 minutos y medio, ‘Action By HAVOC’ abre el repertorio con un despliegue de señorial neurosis que nos remite a una mezcla ágil y furiosa de vibraciones intensas al estilo de GONG (71-73) y agitaciones sofisticadas al estilo de HATFIELD AND THE NORTH, junto a ciertas atmósferas extravagantemente gentiles que nos recuerdan eminentemente al paradigma de HOMUNCULUS RES. El aura de refinamiento que arropa a este exhaustivo caleidoscopio progresivo es imponente, garantizando un gran impacto para la pieza de apertura. ‘The Inner Vacuum’ sigue a continuación para seguir adelante con las vibraciones intrépidas de la canción inicial con miras a explorar más a fondo las posibilidades de jovial psicodelia que están puestas sobre la mesa como un póker de ases: ahora es como si los GONG de los dos primeros álbumes hubiesen viajado en una máquina del tiempo y hubiesen robado un par de maquetas de HARMONIA para llevarlas a su terreno mientras respetan un tercio de sus motivaciones electrónicas. Lo mismo puede decirse de ‘Bonzai Master’, la siguiente canción, aunque, en comparación, ésta ostenta un lirismo más acabado. También podemos notar una sofisticación progresiva más pulida en el armazón tan complejo por donde fluye el desarrollo temático. El cuarto tema del álbum ocupa un espacio un poco mayor de 9 ¼ y se titula ‘Polinators’, siendo así que aprovecha su extensión para impulsar desde su propio seno la emergencia de agitaciones expresivas muy versátiles. Todo empieza en clave serena, ostentando una ceremoniosidad un poco burlona, lo cual asienta el terreno para una sucesión de diversos motivos y atmósferas que van desde lo ceremonioso hasta lo juguetón, incluyendo también un colorido uso de ornamentos electrónicos que beben tanto del space-rock como del krautrock. También hay algunos factores surrealistas que nos recuerdan al legado de los inolvidables RASCAL REPORTERS. ‘Underground Comix’ juega con la faceta más machacona del space-rock (HAWKWIND) en su estructura instrumental, haciendo un abierto contraste con la calidez melódica de los arreglos vocales, los cuales son más afines a la línea del retro-Canterbury (en alineamiento con las bandas compatriotas LOST CROWNS, BIG HOGG y MAGIC BUS). 

El repertorio del álbum concluye con su ítem más extenso, el cual dura 19 minutos y se llama ‘The Satan’, una maratón gestada bajo diversos parámetros de jolgorio, inquietud, fulgor y surrealismo. La idea aquí es llevar hacia la máxima expresión de fastuosidad dentro del disco una estrategia de hibridación del paradigma de GONG pre-1974, el vitalismo deconstructivo de THE RESIDENTS y RASCAL REPORTERS, recursos dadaístas de motivación Zappiana y algunos grooves propios del discurso jazz-progresivo. A través de las variadas secciones que se van hilando, el tenor primordial es de exaltación traviesa; incluso los aportes instrumentales que ostensiblemente portan aires de tensión y densidad están al servicio de la innegociable preservación del fulguroso dinamismo en curso. Hay algunos momentos (como el que emerge a poco de pasada la frontera del séptimo minuto) donde nos topamos con una atmósfera Canterburyana que cruza los paradigmas de HATFIELD AND THE NORTH y de KEVIN AYERS, aportando una frescura vigorizadora para el esquema sonoro global, pero, con todo, el swing abundantemente prioritario es impetuoso y dueño de una magnificencia vivaracha. Y nunca cansa o satura, toda esta serie de piezas extravagantes completa un puzle maravillosamente llamativo. Todo esto fue “The Hideous Goblink”, una magnífica y multicolor obra de música progresiva que es simultáneamente retrospectiva y reactiva. El proyecto de REGAL WORM sigue afianzado en la primera línea del art-rock británico de nuestros tiempos. Si bien no tiene la brillantez ostentosa de su predecesor, este nuevo disco merece nuestra atención plena y nuestro gran aprecio melómano como uno de los mejores discos ingleses de 2021. 


Muestras de “The Hideous Goblink”.-
  

Friday, December 03, 2021

El gran acto de insurgencia musical de COMBAT ASTRONOMY

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hay muy buenas noticias desde las vertientes más aventureras dentro del amplísimo espectro de la música progresiva de nuestros tiempos: nos estamos refiriendo a la publicación del nuevo trabajo fonográfico de COMBAT ASTRONOMY: se titula “Shamanic Insurgency” y fue publicado el pasado 22 de octubre por vía del blog de Bandcamp del susodicho ensamble. Para este momento de la historia vigente de COMBAT ASTRONOMY opera una logística dual conformada por James Huggett [bajo, guitarras y efectos] y Martin Archer [saxofones, órgano y teclados]. En algunas instancias, la trompetista Charlotte Keeffe también añade sus aportes al futurista entramado sonoro que asienta la esencia nuclear de este proyecto. Esta nueva encarnación del grupo permite a su propuesta terca y combativamente vanguardista establecer un dinamismo renovador con respecto a los enfoques más abstractos e impenetrables que se había plasmado en otras obras cruciales dentro del catálogo de COMBAT ASTRONOMY como son “Symmetry Through Collapse” (2017) y “Kundalini Apocalypse” (2013). Ya el pasado año 2020 resultó bastante ocupado con la realización de dos álbumes, “Ahgmat” y “Ultra Vires”, donde Huggett se hacía cargo de toda la instrumentación. En esta nueva situación, y dando amplios espacio a su colega perpetuo Archer para que obtenga su propio lugar dentro de esta etapa particular de COMBAT ASTRONOMY, resulta clara la intención de realizar un enfoque más ecléctico donde el punk-jazz, el prog de línea RIO, el avant-metal y el krautrock comulgen dentro de una maraña sonora resistente y osada. Huggett es un músico oriundo de Gran Bretaña que radica en los EE.UU. desde fines de los 90s (St. Paul, Minnesota), y que también tiene formación en artes visuales: COMBAT ASTRONOMY es su vehículo de expresión y el sello ZOND fue creado por él para la publicación de varios discos de este proyecto, aunque últimamente se ha centrad exclusivamente en la distribución digital. Bueno, pasamos de una vez a los detalles del repertorio contenido en “Shamanic Insurgency”.

El comienzo del álbum viene de parte de ‘Ruler Describes Shifts’, exhibiendo una viveza robusta y neurótica que llena espacios con su vibrante exultación oscurantista que se acomoda perfectamente al compás complejo creado para la ocasión. Lo que suena es una poderosa mezcla de punk-jazz y math-rock. Los vientos van cumpliendo diversos roles a la hora de complementar los riffs de guitarra o añadir recursos expresivos que, a pesar de la apabullante atmósfera general, hace lucir su talante refinado. Cuando llega el turno de ‘Shrine Warning’ el ensamble se dispone a trabajar con una serie de cadencias más machaconas, las mismas que no llegan a ser totalmente rudas al estar pautadas sobre un esquema rítmico sofisticado. Hay un aura traviesa en esta pieza que reemplaza convincentemente al nervio tormentoso que había marcado al tema de entrada. También hay que decir que los solos de los vientos ostentan un mayor frenesí, trayendo consigo aires avant-progresivos. Primer cénit decisivo del repertorio. El tercer tema del disco es el titular y tiene algo particularmente interesante que decir. En efecto, ‘Shamanic Insurgency’ se mete de lleno dentro de área del metal industrial con ciertos ribetes de punk-jazz operando en algunas tonalidades que entran a tallar por vía de los ornamentos provistos por los vientos, y, por qué no, también algunos aires Crimsonianos propios de la fase 2000-03. ‘Last Witness’ ocupa un espacio de 13 minutos y cuarto y su función principal es la de retomar y reformar el groove principal del primer tema del álbum, pero con un manejo más estratégico de las imparables vibraciones incendiarias que obligatoriamente tienen que entrar a tallar. Esta nueva táctica sonora se apoya en no poca medida en el empleo importante de bases de sintetizador, los cuales llenan el cauce sobre el cual el bajo y la batería programada crean un puente comunicador. Esto hace que el vitalismo en curso que se eleva orgullosamente a lo largo de la amplitud de la presente pieza adquiera algunos ribetes krautrockeros (por así decirlo) en medio de lo que evidentemente es un imperio contundente e intransigente del punk-jazz bajo una legislación progresiva. El epílogo se enfoca en capas cósmicas signadas por una majestuosidad misteriosa, la misma que no suena precisamente ajena al paradigma de los TANGERINE DREAM de la fase 1973-75. Otro excelente cénit del álbum.
 
‘Arc Of Vion’ está a cargo de cerrar el álbum a lo grande con sus 24 minutos y tres cuartos de duración. Todo empieza en clave serena con unos parcos y sosegados acordes de guitarra que se ornamentan con calculados retazos de múltiples saxofones. De esta manera, empieza a armarse el primer groove central de la pieza, el mismo que se caracteriza por una animación ceremoniosa (tras un breve arranque parsimonioso). Suena aquí una grácil e inaudita mezcla de metal industrial con matices psicodélicos, RIO y jazz-prog: el vigor inclemente de lo primero, la reciedumbre retorcidamente tenebrosa de lo segundo y la exquisitez palaciega de lo tercero. Alrededor de la frontera del cuarto minuto y medio, emerge un pasaje astutamente sutil que inserta recursos de cálido lirismo en medio de la garra neurótica que sigue estando bastante controlada en su recreo expresivo. Más tarde, el bloque sonoro se torna un poco más neurótico cuando emergen fieras intervenciones del saxofón, lo cual prepara el camino para el arribo de una nueva sección centrada en la combinación de minimalismo y cadencias jazz-rockeras. Lo que sale de esto es como un ritual tribal que persiste en su solitario solipsismo en medio de un anónimo despliegue de pasajes mecanizados. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 17, los ornamentos de los vientos y de recursos electrónicos (un sintetizador hermanado con una guitarra filtrada) anuncian un nuevo momento de fastuosidad en medio del persistente swing tribal. Siendo así que este momento gesta una ingeniería parcialmente luminosa, todavía se sitúa frente a una atmósfera mecanizada que se rehúsa a ceder un milímetro cuadrado de su espacio. El epílogo flotantemente oscurantista se sitúa a medio camino entre lo surrealista y lo tenebroso, algo así como un híbrido entre los TANGERINE DREAM pre-1973 y los ART ZOYD post-1983. Todo esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles de COMBAT ASTRONOMY con “Shamanic Insurgency”, un disco que dignifica a lo grande al siempre desafiante ideal de la música progresiva radicalmente vanguardista a lo largo de sus más de 55 minutos y medio de duración. Totalmente recomendable este nuevo acto de insurgencia musical gestado en los cuarteles de COMBAT ASTRONOMY.


Wednesday, December 01, 2021

El sagrado banquete progresivo elaborado por los italianos SYNDONE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos complace enormemente presentar el nuevo trabajo fonográfico de una de las más notables bandas progresivas italianas del nuevo milenio: nos referimos a SYNDONE y su nuevo álbum titulado “Kāma Sūtra”, el mismo que fue publicado por el sello Manticore Records el pasado 25 de agosto. El personal de SYNDONE que gestó esta nueva obra está conformado por Nick Comoglio [órgano Hammond, sintetizadores y mellotrón], Riccardo Ruggeri [voz], Marta Caldara [vibráfono y tímpanos], Gigi Rivetti [piano de cola, pianos eléctricos Wurlitzer y Fender Rhodes, órgano Hammond y clavinet], Simone Rubinato [bajos con y sin trastes, y pedales Moog Taurus] y Eddy Franco [batería y percusión]. Como si toda esta logística a manos de esta gente no fuese suficiente, también aparece una nutrida lista de invitados: Riccardo Diggiani al sitar, Annie Barbazza al canto, Gianluca Cagnani al órgano de fuelles, David Jackson al saxofón (el mismo de VAN DER GRAAF GENERATOR), Vincent Boniface a la flauta de cristal, Claudio Adamo a la guitarra barítono, Andrea Manco a la flauta, Luigi Finetto al oboe, y Luigi Picatto al clarinete. No solo eso, sino que también aparece varias veces la Budapest Scoring Symphonic Orchestra bajo la conducción del mismísimo Francesco Zago (sí, ese mismo maestro que es líder de la excelente banda avant-prog YUGEN). A través de estos complicados tiempos de distanciamiento social sistemático, la gente de este grupo asentado en Turín no ha perdido el tiempo a la hora de inspirarse para crear una nueva obra notable dentro de su catálogo histórico, y, durante este proceso, encontrar colaboraciones excelsas. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio de “Kāma Sūtra”.
 
Todo se inicia con ‘It’s Only Make Believin’’, una canción con talante filudo que se explaya sobre un groove que transita entre lo pesado y los juegos de síncopas propios del jazz-rock, más algunos ornamentos ingeniosamente extravagantes que nos remiten al FRANK ZAPPA de fines de los 70s e inicios de los 80s. Es como una confluencia entre ALPHATAURUS y ACCORDO DEI CONTRARI dentro de un escenario sónico que contiene varios factores modernistas. Luego siguen dos temas que duran poco menos de 3 minutos y 2 ½ minutos, respectivamente: ‘Nirvana’ y ‘Carousel’. El primero de ellos exhibe una vivacidad directa con sus mesuradas cuotas de complejidad progresiva (un poco a lo EMERSON, LAKE & PALMER) y una mayor acentuación teatral en el canto y en el entorno instrumental que en la canción de apertura. Por su parte, ‘Carousel’ aumenta la dosis de vivacidad y se explaya en un fulgor agitado e inagotable. La presencia de la orquesta es arrebatadoramente notoria, perfilando muy bien la esquematización y los contornos del desarrollo temático realizado por el ensamble rockero. ‘Into The Kama’ es el primer momento de ceremoniosa introspección del álbum, siendo así que el piano es el encargado de guiar y asentar el esquema melódico de la canción. Ruggeri y Barbazza hacen un hermoso dueto desde el punto de partida, logrando transmitir la melancolía esencial de la canción con un aura conmovedora y señorial. Los ornamentos de los diversos vientos que emergen más adelante ayudan a que el asunto adquiera una exuberancia incrementada. Esto será de gran ayuda cuando llegue el momento del epílogo, cuando todo vira hacia una ambientación grácil y suntuosa de inspiración arábiga. Un momento particularmente notable del disco. ‘Bitches’ comienza con un exótico canto femenino seguido por un arreglo orquestal de tenor romántico, tras el cual se instala un cuerpo central centrado en una atmósfera rotundamente dramática. El medio tiempo pesado permite que las vocalizaciones abran sus propios espacios de lucimiento. 

‘You Still Shine’ regresa parcialmente a lo introspectivo, pero con un vigor expresivo especial que es facilitado por el swing en clave blues-rock empleado para la ocasión. Mientras tanto, los arreglos de cuerda preservan un aire distinguido. ‘Sex Toys R Us’ se engarza con la pieza precedente para volver de lleno a la prestancia típicamente progresiva, siendo así que algunas herencias de OSANNA y de IL BALLETTO DI BRONZO se dejan sentir dentro de esta canción hermana de ‘Bitches’. ‘2 Thousand 10’ es una miniatura de casi dos minutos de duración que se acerca a la faceta más atmosférica de los ISILDURS BANE (de 2003 en adelante). ‘Sacred & Profane’ es la canción más larga del álbum, durando casi 7 ¼ minutos. Su estructura musical y su diversidad de atmósferas se centran en una síntesis entre la dimensión enérgica de algunas de las canciones precedentes y el garbo delicado exhibido en otras, aunque se puede notar una priorización del primero de estos elementos. La aureola melodramática de las partes cantadas y las sofisticadas interacciones entre los músicos convierten a esta novena canción del repertorio como el cénit del mismo. ‘We Are The World We Created’ instaura un retorno a la introspección señorial y palaciega, con un foco centrado en la triangulación de piano, orquesta y canto. Más adelante, confluyen la magia del jazz-fusion y el academicismo sinfónico cuando entra en acción el bloque instrumental, primero con una actitud sobria con una función destacada del vibráfono, y más adelante, virando hacia una extroversión refulgente donde conviven los retorcidos solos de sintetizador y las capas orquestales. El cierre del álbum llega con la relativamente breve pieza ‘Peace On Earth’, una balada que perpetúa la atmósfera inicial de la canción precedente para terminar con un efímero golpe rockero de parte de la armazón de guitarra, bajo, batería y órgano. Anecdóticamente, el sello japonés Belle Antique se hizo cargo de una edición especial que incluye un bonus track, el ‘Finale’ de la suite de Pinocho. 

En fin, todo esto es lo que la gente de SYNDONE nos ha brindado con su nuevo álbum “Kāma Sūtra”, un nuevo referente notable dentro de su larga trayectoria para la escena progresiva del nuevo milenio, dentro de la escena italiana como de la internacional. Es un trabajo formidable que nos muestra a la banda dispuesta a acentuar los dinamismos más grandilocuentes de su genuina esencia musical, una muy inteligente estrategia para gestar uno de los discos italianos más impresionantes dentro de la producción progresiva del año 2021.
 
 
Muestras de “Kāma Sūtra”.-
It’s Only Make Believin’: https://www.youtube.com/watch?v=exDn_OPcWJI
Into The Kama: https://www.youtube.com/watch?v=iHXGCvd9psg
Sacred & Profane: https://www.youtube.com/watch?v=6N6HrwiB06c

Monday, November 29, 2021

Y van seis con el maestro FRANÇOIS THOLLOT... ¡Y van seis!

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos detenemos en el sexto trabajo de estudio que el maestro francés FRANÇOIS THOLLOT ha publicado en el presente año 2021... Sí, se ha leído bien, el sexto disco a lo largo de un mismo año. Este disco en cuestión se titula “Separate Strings” y fue publicado en el blog de Bandcamp del propio THOLLOT el pasado 15 de noviembre, a casi dos meses completos de distancia frente al disco precedente “The End Of The Past”. Como siempre, este brillante compositor y multininstrumentista se hace cargo de todo lo que suena aquí: teclados, batería, guitarra, bajo y programaciones. También se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización del material contenido en el álbum dentro de su estudio privado. En comparación con el disco que acabamos de mencionar (el quinto que publicó este señor en 2021), “Separate Strings” da una prioridad mayor a los aspectos más contundentes y expresionistas de su propuesta musical, la cual continúa fielmente ligada al ideal de cruzar el avant-prog, el Zeuhl de raigambre jazz-fusionesca, la faceta más compleja del estándar de la música progresiva de línea Canterbury y algunos tintes de psicodelia estilizada. Una vez dicho esto, también hay espacio para la emergencia y la elaboración de pasajes etéreos e introspectivos. Pero bueno, mejor entremos en los detalles específicos de cada uno de los nueva temas del repertorio de “Separate Strings”, ¿vale?

Durando alrededor de 3 minutos y medio, ‘Infrablitz’ pone el punto de arranque a las cosas y lo hace con una expresividad muy bien definida. El groove es lo suficientemente ágil como para dejar que el hermanamiento entre el desarrollo temático y las bases armónicas se regodee en su esencial jovialidad. El tenor jazz-progresivo aquí operante nos remite al estándar de HATFIELD AND THE NORTH con chispazos añadidos de la estrategia contrapuntística de unos GENTLE GIANT. Luego siguen dos piezas que duran más de 7 minutos: la titular y ‘Arzo’. El enfoque central de ‘Separate Strings’ se apropia de un dinamismo multicolor donde el jazz-prog, el RIO y el sinfonismo se conectan a través de puentes musicales donde encontramos iguales proporciones de swings exquisitos y estilizaciones melódicas, además de algunos pasajes que nos hacen evocar la existencia de un espacio intermedio entre PRESENT y los KING CRIMSON de los 80s. Eso sí, este último elemento es manejado con muy satinada fineza, por lo que es más tensión que oscuridad lo que hay en estos pasajes específicos. Por su parte, ‘Arzo’ sí se enfoca efectivamente en la faceta más propiamente oscurantista del gran panorama estético de THOLLOT. Operando como un cruce entre UNIVERS ZERO y PRESENT más unos añadidos matices a lo YUGEN, este tercer tema del repertorio pone sobre el tapete, sin tapujo alguno excepto el del refinamiento bizarramente estilizado que siempre ha guiado a la inspiración compositiva de THOLLOT, su faceta más propiamente densa y lóbrega. Han sido poco más de 18 minutos gloriosos de música progresiva hasta ahora, y aún nos quedan muchos más por disfrutar. ‘Promenade’ se enfila hacia una comedida agilidad, la misma que se sitúa a medio camino entre el vivaz jazz-prog de unos FORGAS BAND PHENOMENA y la calidez sofisticada de unos HAPPY THE MAN. El tema ‘Duo For Piano And Drums’ es básicamente lo que el título cándidamente dice: un ejercicio de jazz-rock contemporáneo en base a un piano y una batería. Imaginemos un tema perdido del dúo MORAZ / BRUFORD que fue remodelado por LEMMINGS SUICIDE MYTH bajo la guía de KEITH TIPPETT y en nuestra mente encontraremos la clave para comprender de qué va esta pieza.

‘Two Notes’ es otra pieza cuyo título parece ser una descripción de lo que va, pero, en realidad, va más allá de las dos notas con las que se arma la sección prologar. Una vez pasada ésta, el complejo cuerpo central nos revela un ágil y vitalista explayamiento de atmósferas y grooves inquietantes que se sustentan sobre una confluencia de Canterbury, Zeuhl-jazz y modismos atonales a lo GENTLE GIANT. Cuando llega el turno de ‘Zombie Walk’, nos topamos con un despliegue de ambientaciones crepusculares cuyos ropajes sonoros oscilan entre lo ominoso y lo señorial. Los fantasmas de UNIVERS ZERO (y también de los ART ZOYD de la fase 80-82) vuelven a asomarse, pero éstos se exhiben con una suntuosidad tal que las vibraciones aciagas no se tornan omniscientemente abrumadoras. De hecho, resulta crucial que las partes de piano oscilen sueltamente entre lo modernista y lo romántico mientras asienta las bases del bloque general. ‘Victorious Tendoori’ llama particularmente la atención por ostentar una agilidad fulgurosa que a veces llega a puntos de pletórica incandescencia. Siendo el tema más extrovertido del repertorio, su radiante garbo genera un sólido cimiento para su paradigmática mezcla de jazz-prog y Zeuhl. En líneas generales, nos parece que ‘Victorious Tendoori’ asienta otro cénit fundamental del álbum. Siendo la pieza más larga del disco con sus más de 8 minutos y cuarto de duración, ‘Sad And Boring Ambiant Song’ también se encarga de cerrarlo. Tratándose de otro tema con un título de connotaciones descriptivas (con humor autodespectivo incluido), descubrimos que se trata de lo que se dice: un ejercicio de instauración de una atmósfera flotante que se enfoca sobre capas graves de sintetizador y persistentes acordes parcos de piano. A partir de allí, otros ornamentos de sintetizador (algunos cósmicos, otros de corte académico impresionista) y algunos adustos retazos de guitarra (un tanto Frippianos) hacen que la pieza orbite sin parar en torno a un recinto que emana una aureola de desolación y desabrigo. Una idea muy efectiva la de componer una pieza tan masivamente elegíaca como ésta, inundada por efluvios misteriosos, para cerrar este repertorio.

En conclusión, el maestro francés FRANÇOIS THOLLOT ha vuelto a hacer lo de siempre, lucirse a lo grande con la expresión de lo que brotaba de sus inagotables fuentes de inspiración musical: “Separate Strings” es uno de los discos más musculares que ha gestado THOLLOT en el presente año 2021, y eso que había bastante espacio para comparaciones en este generoso grupo de seis discos publicados desde el ya relativamente lejano mes de enero. No sabemos cómo seguirá el ritmo de creatividad de este maestro francés en el futuro próximo, pero mientras sirva para mantener con plena vigencia su visión estética de la música progresiva actual, pues que los discos sigan llegando a nosotros cuando tengan que llegar. Por lo pronto, nuestro dictamen final sobre “Separate Strings” es que se trata de una obra totalmente recomendable para los amantes de la música progresiva ecléctica, fresca y contenida dentro de una lógica interna ingeniosamente diversa.



Friday, November 26, 2021

La tercera aventura musical del excelso trío británico DAS RAD

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el tercer disco de DAS RAD, titulado “Laik Tors”, el mismo que fue publicado el pasado 25 de agosto por el sello británico Discus Music, especializado en difundir propuestas vanguardistas de diversas tendencias. DAS RAD es una asociación de tres músicos veteranos y de gran personalidad que saben articular muy bien sus energías performativas y creativas dentro de un entramado experimental y ecléctico donde se cruzan los caminos del avant-prog, el jazz contemporáneo basado en formas libres, la electrónica y la psicodelia de inspiración krautrockera. Los tres integrantes son Nick Robinson [guitarras, teclados y recursos electrónicos], Martin Archer [saxofones, clarinete, flauta dulce, teclados, sintetizador bajo y recursos electrónicos] y Steve Dinsdale [batería, teclados y recursos electrónicos]. En uno de los temas de este disco aparece como invitado Peter Rophone con sus aportes de arreglos corales. DAS RAD comenzó sus días en el año 2018 con un disco homónimo que fue sucedido dos años después por “Adiós Al Futuro” (así, en español). “Laik Tors” es un disco que muestra a plenitud el leitmotiv del grupo como una entidad musical que sabe reforzar su esencia vanguardista continuamente mientras amplia sus recursos eclécticos y explora nuevos caminos de expresión con respecto a los plasmados en los trabajos predecesores. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio en él contenido. 
 

El repertorio del disco que ahora nos ocupa empieza con ‘Offtwerk’, tema que dura poco más de 7 minutos y cuarto. Su swing cadencioso y su manera moderada de manejar la densidad con la que se arropa a las bases armónicas nos remiten a un estupendo híbrido de TORTOISE y PENGUIN CAFE ORCHESTRA con añadidos ribetes de matiz post-rockero. En buena medida, son los vientos quienes asumen un enfoque más proactivo a la hora de modelar e instaurar los ornamentos que se van armando a lo largo del camino. Alrededor de la frontera del cuarto minuto y medio se nota un incremento de la tensión expresiva, pero solo se trata del preámbulo a un epílogo donde predomina un espíritu crepuscular, un epílogo donde el groove inicial se reviste de nebulosa inquietud. El segundo tema del repertorio, el cual ostenta el desafiante título de ‘Satanic Particles’, se centra en un ejercicio de deconstrucciones abstractas donde las interconexiones viabilizadas por los instrumentos van armando sutilezas dadaístas que, en cierta medida, coquetean con lo lóbrego, pero que también exhiben una musculatura genuina. De hecho, esta musculatura permite que esta expansión de señales sónicas que renuncian a las formas pueda preservar consistentemente su heterodoxa manifestación. Con la dupla de ‘Kapow!’ y ‘Lebensmude’, el trío se enfoca en la exploración de un lote más diverso de ambientes y recursos musicales. El primero de estos temas mencionados establece una vitalista cruza de krautrock machacón y avant-prog de tendencia RIO, algo así como un hermanamiento inaudito entre NEU!, MASSACRE y THE MUFFINS (inicios de los 80s), un hermanamiento muy eficaz. Hay una cautivadora mezcla de ensueño y dramatismo en el desarrollo temático que tiene lugar aquí. El segundo de estos temas, por su parte, vira hacia una estrategia de rastreos cósmicos donde los retazos de guitarra y las capas de sintetizador se enmarañan para armar el núcleo central de la pieza. Una vez que la batería establece un groove reconocible en clave jazzera en ciertos pasajes estratégicos, el bloque sonoro se orienta prístinamente hacia una confluencia de jazz contemporáneo y psicodelia progresiva. La sección final es notoriamente deconstructiva, asumiendo una dosis de garra mayor que la que tenía la segunda pieza del álbum. Notamos confluencias con los paradigma de FIRE! y de MORAINE, además de la faceta más etérea del patrón Crimsoniano de inicios del milenio. Hemos disfrutado de dos cénit decisivos del álbum en perfecta sucesión.

El quinto tema del álbum se titula ‘Kopfkino’ y desde su inicio deja evidencias claras de que llegó la hora de poner sobre el tapete las cartas más cálidas e introspectivas de la baraja de DAS RAD. Sobre la base de la guitarra acústica, los efímeros ornamentos de la flauta dulce plantean un breve encauzamiento pastoral, pero pronto todo deriva hacia un esquema prog-psicodélico que coquetea moderadamente con el paradigma post-rockero. Las alternancias entre los solos de guitarra y de saxofón y las apariciones de capas de teclado sirven a veces para indicar una ansiedad latente bajo el reinante paisaje cálido, y otras veces operan como recursos de capitalización para un encuadre ceremoniosamente misterioso. Para el epílogo, la pieza recupera la forma de motif central y retoma algunos elementos pastorales otrora abandonados. Un tema bastante hermoso, cabe decir. Cuando llega el turno de ‘Mauger Hay’, el grupo se dispone a retomar la vitalidad señorialmente densa que antes signó al tema de apertura, siendo así que ahora la musculatura rockera se siente incrementada. A dos tercios del camino, todo se interrumpe momentáneamente para abrir paso a un cántico exótico, pero las disciplinadas pulsaciones del sintetizador bajo garantizan que pronto volverá el punche palaciego a apoderarse de la situación. La séptima pieza del álbum es la que justamente da título al álbum y asienta otro momento culminante del mismo en base a un ejercicio de reactivación de los legados respectivos de TANGERINE DREAM (69-72), FRIPP & ENO y ASH RA TEMPEL. En efecto, ‘Laik Tors’ se edifica con texturas futuristas, las mismas que agrupan atmósferas flotantes que combinan el candor del ensueño y la intensidad de lo inescrutable dentro de un esquema minimalista arropado por una muy delicada exuberancia psicodélica. La emergencia de la batería, empeñada en imponer un compás marcial, añade una extraña agilidad a un asunto tan arrolladoramente lisérgico. La breve pieza ‘Kaprise!’ es una breve ejercicio progresivo que nos sorprende gratamente con sus abiertamente líricas tonalidades. Aunque solo dura un minuto y cuarto, su colorido deja una huella fuerte en la memoria del oyente empático.

Ocupando un espacio un poco mayor de 10 minutos y cuarto, ‘Starvation Hound’ se erige como la pieza más extensa del repertorio y, de paso, también se encarga de cerrarlo. La estrategia central de esta pieza es la de retomar la tarea pendiente de los pasajes más cadenciosos de ‘Lebensmude’ y revestirlos con ornamentos space-rockeros que pasan por los sofisticados filtros del jazz-rock contemporáneo y del avant-prog. Este momento pletórico del repertorio (uno de tantos) apuesta por encontrar vigor expresivo y exuberancia en un terreno crepuscular y ceremonioso, a fin de que el final del disco invoque a una secuencia que va desde la contemplación del anochecer hasta el abandono a los sueños que nos brinda el sosiego nocturno. Todo esto fue lo que el talentoso ensamble de DAS RAD nos brindó con “Laik Tors”, un disco que ilustra a la perfección el tipo de extravagante y extrañamente cautivadora magia que posee la música progresiva vanguardista cuando explora con ahínco e inteligencia su potencial ecléctico. Muy pero que muy recomendable este disco... al 300%, un ciento por cada uno de los genios involucrados en su gestación.

Wednesday, November 24, 2021

Sexta serie de exploraciones progresivas en el seno de NODO GORDIANO

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar el nuevo trabajo del grupo italiano NODO GORDIANO, un ya veterano ensamble dedicado a cultivar una propuesta progresiva experimental y ecléctica. Siendo un disco íntegramente instrumental gestado por la alineación de Filippo Brilli [saxofones tenor, barítono, alto y soprano], Andrea de Luca [sintetizadores análogos y digitlaes, bajo, guitarras eléctrica y acústca, sampleos y efectos] y Davide Guidoni [batería, percusiones acústicas electrónicas, teclados y sampleos], se titula “H.E.X.” y será publicado muy pronto, el primer día del próximo mes de diciembre, para ser más específicos, por el sello Lizard Records. El repertorio consiste de dos extensas suites que duran 26 minutos cada una, siendo así que el ahora trío establece la consigna de seguir explorando en los múltiples y eclécticos recovecos experimentales detallados en su anterior obra “Sonnar” para darles un vuelo mayor, capitalizar el potencial de incrementos de intensidades y densidades sonoras dentro de un discurso progresivo que asevera su propia renovación. Este material fue grabado en el estudio Officine Nodo Gordiano de Roma entre enero y agosto de 2021. De Luca, siendo el permanente líder de este proyecto, se hizo cargo de dirigir los procesos de grabación; por su parte, Guidone realizó el arte gráfica de este álbum que, desde ya, consideramos como una de las máximas expresiones de la experimentación progresiva de este año que ya se nos va. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “H.E.X.”, ¿vale?


La primera suite se titula ‘Heng’ empieza con una secuencia de ruidos de aguas fluviales y secuencias sintetizadas, siendo así que estas últimas se imponen pronto cuando emerge un lisérgico solo de sintetizador (a medio camino entre los TANGERINE DREAM de 1976 y los PINK FLOYD de 1975), el cual, a su vez, abre camino a un primer cuerpo central asentado sobre un compás de 7/8. Ahora las cosas se ponen más propiamente vitalistas, lo cual resulta bastante oportuno para que se dé lucimiento a los solos de saxo que ocupan el núcleo central del ágil entramado sonoro. Su fuerza llamativa no le impide diluirse dentro de una sección cósmica muy al estilo del krautrock cibernético poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, pero esta sección opera, a su vez, como puente hacia una secuencia de otras donde predomina una expresividad ceremoniosa y solemne. Ésta se encuentra marcada por una meticulosa combinación de jazz-rock y prog psicodélico, exhibiendo un nervio más profundo que la primera sección a la par que muestra un vitalismo aminorado. Luego sigue otra sección krautrockera que nos remite a una cruza entre HARMONIUM y CYBOTRON, con una cualidad ensoñadora propia de los TANGERINE DREAM de la fase 75-77; cuando entra en acción la batería, estos climas flotantes y envolventes adquieren un añadido matiz enérgico, lo cual sirve como preparación para una nueva sección suntuosa, esta vez en clave space-rockera. En líneas generales, lo cósmico logra preservarse como base impulsora del grácil groove que se termina por imponer. La mencionada gracilidad permite a la batería usar ornamentos de talante jazzeado a su labor rítmica y al saxo soltarse una vez más con colores tremendamente dinámicos. Mientras avanza esta sección, el enfoque psicodélico vigente va afianzando su propia sofisticación inherente; incluso el bajo perpetra una de sus labores más complejas dentro de esta primera suite. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 19, las cosas se tornan aún más briosas y majestuosas mientras el colectivo añade matices Crimsonianos al asunto. Para los seis último minutos, el grupo se proyecta hacia un continuado predominio de lo electrónico, comenzando con un ejercicio de languidez onírica y terminando con un motif de space-rock amable y sosegado.

La segunda suite se llama ‘Kou’ y sus pasajes iniciales se dan claramente bajo las pautas de la vanguardia electroacústica: una convivencia de capas y ornamentos de sintetizadores con pasajes alternados de guitarra acústica y guitarra eléctrica asegura que se sostenga un sistemático recurso de mágico lirismo, mientras que la presencia de percusiones (tanto reales como programadas) con un domesticado acento tribal garantiza que prospere una especie de estilizado vitalismo en medio y a través de este inicial bloque sonoro que se extiende por casi 7 minutos. Acto seguido, emerge un pasaje abstracto y oscurantista que suena y resuena como una deconstrucción postmodernista de algunos estándares del rock-in-opposition, algo así como una idea perdida de los UNIVERS ZERO de la etapa 79-84 que fue remodelada por los ART ZOYD de la fase 85-87. Cuando los arreglos de múltiples saxofones entra a tallar, el armazón musical se torna señorial, brindando una engañosa capa de fulgor místico a lo que sigue siendo una inquietud oscurantista. Si imaginamos una combinación de los VAN DER GRAAF GENERATOR de la fase 75-76 y THE MUFFINS del primer álbum quienes toman por asalto el escenario iniciado por las emblemáticas bandas europeas continentales que hemos mencionado antes, nos podremos imaginar lo que está sucediendo ahora. En este momento climático de la suite, el groove parece arrastrar una parsimonia sigilosa, aunque ciertos ornamentos de la batería ayudan al esquema rítmico a mantener algunos oportunos rasgos de genuina vivacidad. Alrededor de la frontera del cuarto de hora, el ensamble se complace en regresar a climas abstractos electroacústicos, los mismos que portan algunos ecos de las vibraciones lúgubres precedentes, pero de a pocos se van desprendiendo de éstos para empezar a dar prioridad a climas ensoñadores que están más cercanos al anuncio de un nuevo amanecer metafísico que al testimonio de la nocturnidad mundana. Volvemos al patrón de los ART ZOYD de fines de los 80s con algunos rezagos del krautrock cósmico. Definitivamente, esta suite se distingue de la primera en cuanto a su manera más sutil y comedida de manejar el potencial preciosista y grandilocuente del paradigma progresivo general. La prioridad de los recursos y tácticas avant-progresivos de talante áspero y arisco hace posible la consistencia de esta línea de trabajo. En las últimas instancias, un solo de guitarra de raigambre oriental estimula el empuje de una raga cibernética que añade unos aires casi celebratorios al asunto, algo que nos toma de sorpresa y que se instaura de una manera impolutamente fluida. ¿Será esto como un clímax Oldfieldiano retorcidamente derruido y pervertido por los TANGERINE DREAM de la fase 73-74 en conjunción con sus colegas de YATHA SIDHRA? Posiblemente... Y así termina la segunda suite del álbum.

Todo esto es lo que se nos ha brindado en “H.E.X.” desde los cuarteles de NODO GORDIANO. Como dijimos más arriba, este trabajo es uno de los más notables que se han gestado dentro de la variopinta escena progresiva italiana para la producción progresiva mundial de 2021. Va nuestro agradecimiento a los Sres. De Luca, Brilli y Guidoni por este deleite melómano tan especial. Totalmente recomendable este disco. 

Sunday, November 21, 2021

Trascendiendo al aislamiento con la música de BURNT BELIEF

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy es el turno de “Mutual Isolation”, el nuevo álbum del dúo australiano-estadounidense BURNT BELIEF, conformado por los genios Colin Edwin y Jon Durant (éste, dueño de una amplia trayectoria como solista y en proyectos momentáneos de música experimental, aquél, famoso por su membrecía de larga data en PORCUPINE TREE). En este disco publicado el pasado 22 de octubre por el sello Alchemy Records, Durant se hace cargo de las guitarras eléctrica y acústica, las Cloud Guitars, la guitarra sin trastes y los teclados, mientras que Edwin hace lo propio con el contrabajo y las programaciones de ritmos. El dúo amplía el espectro sonoro de sus composiciones conjuntas con las participaciones de Vinny Sabatino (batería), Andi Putato (percusión) y Aleksei Saks (trompeta). Este disco, el cuarto dentro del currículum de este ensamble en cuestión, es una exhibición de un muy inspirado eclecticismo donde confluyen el jazz-prog, la psicodelia progresiva que oscila entre el ambient y lo cuasi-Crimsoniano, el avant-jazz y la fusión contemporánea, con algunos trazos ocasionales de prog sinfónico. Pero antes de entrar en los detalles de cómo funciona este enfoque musical, hagamos un poco de historia: el dúo se formó a mediados de 2012 y logró publicar a fines de ese mismo año su homónimo disco de debut, el cual les permitió asentar su propio lenguaje dentro de la avanzada fusionesca progresiva de raigambre etno-ambient (es así que como Durant y Edwin describen su propuesta). En una secuencia regular de dos años en medio, el dúo realizó otros dos álbumes (titulados “Etymology” y “Emergent”, respectivamente), y ya tuvimos que esperar 5 años para que “Mutual Isolation” saliera a la luz. Este disco, tal como se alude sin mayores disimulos en su mismo título, fue gestado, grabado y producido en estos tiempos de distanciamiento social sistemático, teniendo como inspiraciones centrales las ideas de un entendimiento universal y una conexión global a través de la distancia. Por otro lado, para un grupo acostumbrado a trabajar a larga distancia, las imposibilidades logísticas generadas por la pandemia no conformaron un obstáculo demasiado dramático de por sí. Alchemy Records es el sello de Durant y él se suele encargar de las fases de mezcla y masterización de cada trabajo de BURNT BELIEF. Bueno, veamos ahora los detalles de “Mutual Isolation”, ¿vale?

Ocupando un espacio de 7 ½ minutos, ‘Where It All Began (For TR)’ da inicio al álbum y lo hace con un despliegue de agradables cadencias jazzeras arropadas por capas psicodélicas elaboradas en la dimensión más etérea del discurso progresivo. Las atmósferas ondulantes que se van exhibiendo se benefician de la sobria calidez emanada de los aportes de la trompeta y el contrabajo mientras la batería brinda el toque de exquisitez vigorosa con el cual se completa la paleta sonora de la pieza. Cómo no, los fraseos de guitarra que salen al frente a poco de pasada la frontera del tercer minuto añaden más calidez durante sus momentos de lucimiento. A propósito, TR es el maestro Terje Rypdal, nada menos. Luego sigue ‘Month Of Moonlight’, una pieza gentil y cristalinamente señorial que se asienta muy cómodamente en un territorio intermedio entre el jazz-prog (al estilo de un BELEDO o un DEWA BUDJANA) y el nu-jazz. Su relativamente sencillo lirismo fluye con total naturalidad a través de la precisa arquitectura armada por el ensamble, la cual tiene algo de otoñal con algunos chispazos de fulgor primaveral. Por su parte, ‘Rosso Portofino’ instaura una atmósfera progresiva solemne y un groove ceremonioso con el fina de encuadrar con extrema fineza el casi minimalista bloque temático que se ha de explayar por un poco más de 5 minutos. La dupla de ‘Resistential’ y ‘Perilous Terrain’ permite a Durant, Edwin y sus colaboradores seguir explorando las diversas atmósferas que tienen en mente con la soltura de la que tenemos más que suficiente evidencia en este momento. El primero de estos temas mencionados se enfila hacia un ejercicio de nu-jazz que abre grandes espacios al empleo de recursos modernistas dentro del entramado sonoro. Si ‘Rosso Portofino’ ostentaba unas vibraciones que mostraban una espiritualidad contemplativa, las de ‘Resistential’ se decantan claramente hacia lo introspectivo (nos recuerda en algo a ZAAL con un toque de TORTOISE). En cuanto a ‘Perilous Terrain’, éste se sitúa dentro de un dinamismo oscilante entre lo contenido y lo enérgico, alternando pasajes marcados por retazos ensoñadores y otros con un groove más sólido. Todo un cénit del álbum. 
 
‘The Evolution Of Disintegration’ desarrolla un nuevo viaje por los parajes más introspectivos del cosmos musical de BURNT BELIEF en base a un núcleo temático que está penetrado de cabo a rabo por una atmósfera envolventemente evocadora. La serenidad con la que opera la dupla rítmica resulta crucial a la hora de encauzar el delicado proceso melódico, el mismo que se sostiene firmemente sobre los embrujadores solos de guitarra. Lo que sonó aquí está muy cercano al MIKE OLDFIELD de los 90s y la faceta serena de los STICK MEN, y, de hecho, cimentó otro momento culminante para el repertorio. ‘Precipitation’ trabaja sobre un compás de 10/8 para proyectar un nuevo ejercicio de ambient progresivo con raigambre de jazz contemporáneo y un delicado cuidado por que la atmósfera central se haga notar. Tenemos aquí una pieza prima hermana de la cuarta del presente repertorio. Cuando llega el turno de ‘Divine Rascal’, el ensamble se dispone a retornar un convincente retorno a la dimensión más extrovertida de su patrón estético, y lo hace elaborando un gentil ejercicio de jazz-prog melódico sazonado con una sobria gracilidad. El groove de la batería hace notar su palaciega sofisticación en medio del bloque sonoro integral, lo cual resulta bastante útil a la hora de enfatizar las dominantes cadencias fusionescas sobre las que se apoya el ambiente jovial de la composición. Esto suena a una cruza entre el patrón del NICOLAS MEIER WORLD GROUP y el paradigma de TREY GUNN. ‘Expanse’ es la pieza más extensa del álbum con sus casi 11 ½ minutos de duración, y también se encarga de cerrarlo a lo grande. Su grandilocuencia es expresada con una resolución serena que oportunamente comienza con capas cibernéticas de la Cloud Guitar en armonía con unos lacónicos fraseos de piano. De esta manera, el terreno está preparado para que emerja, como de a pocos, un esplendor que resulta misterioso y asertivo a la vez, algo bastante cinematográfico. La presencia del contrabajo sirve tanto para enriquecer el groove en curso como para colaborar con el armazón de la ingeniería melódica. Los ornamentos de guitarra nos remiten a una versión domesticada de la psicodelia progresiva de inspiración Crimsoniana, mientras que  las secuencias sintetizadas refuerzan los abstractos aires de ambient sobre los que se apoya la inspiración musical. Tal como dijimos, un exquisito ejercicio de grandilocuencia que flota en el aire explayándose por todos lados con poderosa sutileza.
 
Todo esto fue “Mutual Isolation”, otro gran triunfo para el ideal del jazz-prog ecléctico dentro de la producción de música vanguardista del presente año 2021. El ensamble de BURNT BELIEF se ha lucido a lo grande aquí, brindándonos uno de los discos más hermosos y evocadores del año. Recomendable al 300% (un ciento para Durant y otro para Edwin, más un tercer ciento repartido entre sus ilustres colaboradores) en cualquier buena fonoteca dedicada al género progresivo y otros afines.


Friday, November 19, 2021

La definitiva reactivación de URBAN TRAPEZE

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy tenemos la muy grata ocasión de presentar uno de los ítems españoles más especiales que se publicaron dentro del escenario mundial del rock progresivo: la nueva, decisiva y definitiva edición de “Reactivated Tarkus”, obra fundamental del quinteto español URBAN TRAPEZE, radicado en la localidad de Manresa (Barcelona). Este colectivo conformado por Daniel Seglers [teclados y voz], Juan Camilo Anzola [batería], Jan Satorras [guitarras], Daniel Fernández [bajo y coros] y Marc Viaplana [flautas] ya contaba en su haber con dos discos, uno de estudio del año 2006 titulado “Reactivated Tarkus (Rehearsal)” y otro casi íntegramente en vivo del año siguiente titulado “Single & Live”, pero el grupo no llegó vivo al segundo decenio del nuevo milenio. En fin, resulta que en el año 2015 los URBAN TRAPEZE decidieron reunirse para celebrar el décimo aniversario de su fundación, pero el asunto tuvo que posponerse hasta el 2016, pero bueno, la cosa es que todo derivó hacia la concreción de este vinilo y CD que lleva el título de la composición más ambiciosa y extensa dentro del repertorio de la banda. Este edición se fue preparando a lo largo de la segunda mitad del pasado año 2020 y salió al mercado a inicios del 2021 por vía independiente, con una cantidad limitada de 550 ejemplares. El disco de vinilo se centra en tres piezas, las mismas que fueron grabadas en el estudio BBSwing, con la ingeniería de sonido realizada por Jordi Buch mientras la producción estaba a cargo del propio grupo. El arte gráfica del vinilo, que es de funda doble, es de Ramiro Giménez y Bruno Alix, quienes se inspiraron en la que hizo en su momento William Neal para el legendario segundo álbum de EMERSON, LAKE & PALMER. Bueno, veamos ahora los detalles de esto que es el testamento definitivo y definitorio de “Reactivated Tarkus”, ¿vale?
 

El lado A del vinilo contiene la suite ‘Reactivated Tarkus’, que dura más de 20 ½ minutos y contiene seis secciones respectivamente tituladas ‘Revenge / Coda’, ‘Ironfish’, ‘Quicksands’, ‘Pyramid’, ‘Desert’s Wind’ y ‘Spider Of Fire’ (Nótese que la cuarta sección es nueva en relación con la versión de la suite registrada en el año 2006.) Tras unas capas flotantes de teclado ornamentadas con retazos de guitarra y agitaciones de platillos emerge un intenso y exultante bloque instrumental que se desenvuelve muy bien mientras se apoya sobre un swing tan fluido como sofisticado, algo muy marcado por la cruza entre los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER en su edad de oro y los YES de la etapa 71-74. Ya cuando van emergiendo e instalándose las partes cantadas, algunas de ellas adquieren una dosis extra de pesadez rockera sin dejar el sinfonismo a la par que se adaptan a los esquemas rítmicos más parsimoniosos que se van tornando predominantes: algo de QUATERMASS por aquí, algo de DEEP PURPLE por allá, y algunos cautivadores solos de sintetizador que ostentan su herencia Wakemaniana. Tras el arribo de una breve sección urgente y voraz, se desarrollan otras secciones temáticas introvertidas, muy emparentadas con lo Floydiano, siendo así que la atmósfera crepuscular que se va desarrollando adquiere algunos matices bucólicos por vía de las exquisitas intervenciones de la flauta. Mientras se suceden sendos solos de piano eléctrico y de guitarra, el asunto adquiere una incrementada dosis de vigor expresivo, haciendo que el aspecto ceremonioso del sonido grupal se torne más suntuoso, algo así como un híbrido de ELOY con COTÓ EN PÈL, más algunos recursos Yessianos añadidos para asegurar que el epílogo conquiste un clímax ambiciosamente estilizado. Muy bien lograda esta suite, pero, en nuestra humilde opinión, la actitud ecléctica de URBAN TRAPEZE recién podrá mostrarse más solventemente en varios de los otros temas del disco, así que... ¡Allí vamos!
 
El lado B contiene las piezas ‘Dreams & Legends In The Iceberg’s Heart’ y ‘My Body’ (including ‘The Submission’). Ambas aparecieron por primera vez en “Single & Live”, pero esta vez el grupo las ha expandido, refinando inteligentemente los elementos melódicos y grooves inherentes a las mismas, llegando hasta los 9 minutos de duración en un caso y los casi 11 en el otro. ‘Dreams & Legends In The Iceberg’s Heart’ se focaliza en una sucesión de pasajes serenos y otros alborozados: los primeros ocupan el centro de su desarrollo temático y se centran en un esquema sonoro donde se cruzan los paradigmas Genesiano y Caravanesco, con algunos tintes extra de SUPERSISTER. El primero de los pasajes extrovertidos, que no es muy largo, se encauza por un dinamismo juguetón al estilo de los HATFIELD AND THE NORTH. El segundo apuesta por una solemnidad sinfónica a lo YES con algunas remodelaciones Floydianas. Por su parte, ‘My Body’, se orienta entre dos frentes estéticos: uno Canterburyano donde predomina la influencia de la faceta más sofisticada de CARAVAN; otra sinfónica donde impera un híbrido de la jovialidad de JETHRO TULL, la majestuosidad de YES y la vibrante imponencia de FOCUS. Un gran cierre para el repertorio central de este disco, sin duda. El quinteto se siente muy cómodo transitando por todos estos meandros musicales tan complejos que ha diseñado para la ocasión. El CD añade más material musical, el mismo que procede de un concierto que el grupo dio el 3 de abril de 2005 en el local La Gramola de Manresa, el mismo que fue recogido en partes de sus publicaciones precedentes. El asunto comienza con las tres primeras secciones de ‘Tarkus Reactivated’, algo que no impide al grupo exhibir una muestra cabal del colorido y la energía propias de la composición entera. Luego sigue ‘Answer?’, una pieza que empieza como una balada sinfónica, sobriamente alumbrada por una atmósfera pastoral, para terminar con un ágil vuelo de cariz inconfundiblemente Canterburyano bajo un ropaje Emersoniano que añade garra al asunto.
 

La pieza justamente titulada ‘Urban Trapeze’, la cual reincide convincentemente en el factor Canterbury, esta vez con una autoridad más galopante que nos remite al paradigma de EGG (y, en algo, también a NATIONAL HEALTH); de allí viene un fabuloso solo de batería que se extiende por un espacio de 4 minutos y tres cuartos, el mismo que sirve para que Anzola haga gala de su destreza jazzera. Los últimos 12 ½ minutos del evento – o por ahí – están ocupados por un jam jazz-progresivo titulado ‘Evolution’, el cual combina el señorío de unos FOCUS de la época 72-73 con la elegancia vivaz de unos  PREMIATA FORNERIA MARCONI de la fase 74-75, más algunos matices space-rockeros que emergen en algunos pasajes estratégicos. La parte simpática de esta pieza es que, aparentemente, el flautista había sido olvidado por el resto de la banda cuando finalizó el extenso solo guitarra (uno muy fabuloso, dicho sea de paso) con las añadidas virguerías de la batería, por lo que el propio Viaplana tuvo que usar un par de notas de su instrumento para recordar a los otros cuatro músicos que era su turno. Todo esto es lo que nos brindaron los URBAN TRAPEZE con la edición definitiva y ampliada de “Reactivated Tarkus”, un aporte sumamente importante y significativo para la siempre efervescente escena progresiva española. Este ítem es muy recomendable para cualquier colección dedicada al rock artístico.


Muestras de “Reactivated Tarkus”.-
Reactivated Tarkus: https://www.youtube.com/watch?v=RKAVT0hy6Gg
Evolution: https://www.youtube.com/watch?v=lfBVh7vLxnI