Wednesday, October 09, 2024

M’Z: emancipación y dicha de la avanzada progresiva francesa del momento



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El pasado 20 de setiembre se publicó el nuevo disco del ensamble francés M’Z, cultor de una propuesta progresiva ecléctica bajo el mando del guitarrista y compositor Mathieu Torres. El disco en cuestión, que es el cuarto firmado por 
 M’Z, se llama “Emancipés Du Vide?” y se trata de una obra conceptual que gira en torno a. Torres toca todo aquí: las guitarras, el bajo y los instrumentos computarizados que aportan ritmos y orquestaciones. También se hizo cargo él de los procesos de mezcla y masterización de este disco en el que hoy nos fijamos. Siendo Torres no sólo una persona destacada dentro del arte de la música, sino también una persona muy interesada en la filosofía y la sociología con un enfoque abiertamente cuestionador de las diversas malarias de la modernidad y el mundo tecno-céntrico contemporáneo, no nos debe extrañar que “Emancipés Du Vide?” sea un álbum conceptual centrado en el pensamiento crítico. En este caso específico, la idea guía es una reflexión melancólica sobre la inocencia de vivir que inspira, por un lado, la tentación a dejarse llevar por un nihilismo plácido, y por otro lado, implica una desazón ante la falta de libertad efectivo en medio de tantos discursos institucionales y políticos que hablan del ideal de una libertad que es, al fin y al cabo, falaz. El impulso final de la existencia humana debería ser la recuperación de la ingenuidad más sincera y el aprender a valorar la belleza de vivir en acuerdo con el mundo que se nos revela a través de los sentidos. En cuanto a lo estilístico, “Emancipés Du Vide?” ostenta una línea de trabajo más sutil que la concretada en el álbum anterior “La Civilisation De La Graine” (junio del 2022); aquí hay más espacio para la exhibición de motivos y atmósferas contemplativa, pero mejor es que pasemos a los detalles de su repertorio. 
           
Ocupando un espacio de casi 6 ¼ minutos, ‘La Grâce De La Solitude Ou L’anxiété Sociale’ abre el álbum con una elocuencia sobria y señorial, la cual sabe combinar recursos de fineza y vigor expresivo sobre un groove programado a medio tiempo. Las comedidas armonías de la segunda guitarra y las capas del sintetizador abren un sendero idóneo para un primer solo de guitarra bastante cristalino. Ya más adelante, el groove vira hacia una dimensión más intensa, lo cual repercute en una muscular ascensión de la garra rockera, una estrategia vital para asentar una alternancia entre pasajes sutiles y otros más explícitamente aguerridos. El swing de fondo juega con compases inusuales mientras deja fluir la versátil expresividad de la pieza. Muy buen inicio del álbum. El segundo tema se titula ‘Loxapine Te Ghoste’ y su estrategia sónica consiste en establecer un dinamismo frontalmente extrovertido sobre una ingeniería rítmica más permanente que la del tema inicial del álbum. Su fulgor inherente es manejado con suma elegancia a la hora de organizar y articular la dinámica jazz-rockera en curso mientras le añade algunos ornamentos propios del paradigma space-rockero. ‘DramaKing, Le Plaisir D’être En Rupture’ es la pieza más extensa del disco con sus 7 ½ minutos de duración y su misión es la de seguir la huella jazz-rockera del tema precedente para arroparla con una refrescante sofisticación progresiva. El cuerpo central se sitúa en un terreno híbrido de Holdsworth y Beck con algunos guiños a la faceta más experimental de Vai, lo cual significa que hay una altiva fastuosidad que moviliza los arreglos del motif principal. Para el epílogo emerge una secuencia de dos secciones sucesivas signadas por un hard rock sofisticado, sirviendo la segunda como un efímero epílogo. Todo un cénit del álbum. ‘Illusion De Liberté, Mais Quelque Chose D'autre Doit Changer...’, lo que tiene lugar es una conjunción de los patrones de CAB y BOZZIO LEVIN STEVENS con añadidos toques de Vai, una vez más. El neurótico vitalismo que impulsa a los solos y a los virajes temáticos que se van sucediendo es manejado con el mismo pulso firme que ya se hico a todas luces presente en las secciones más aguerridas de los temas #1 y #3. ‘Comptine Pour Âmes En Peine’ se apoya en un swing particularmente sereno, pero también es el que contiene algunos de los solos de guitarra más intensivos y enérgicos en lo que va del repertorio. Algunos efectos cibernéticos de la guitarra instauran un aura un tanto cósmica al entramado sonoro sin distorsionar su esencia.
 
En buena medida, ‘Serais-je Un Jour Plus Attractif Que Ce Néant?’, el tema siguiente, se erige sobre un swing también sereno, pero esta vez hay unas dosis mayores de preciosismo progresivo y exploraciones de rock pesado en el modo en que se va concretando el desarrollo temático. Da la impresión de que en algún momento las cosas se van a intensificar sistemáticamente... Y, en efecto, esto es lo que se da en algunos pasajes intermedios, lo cual se traduce en un abierto coqueteo con el prog-metal (como muchas veces hace el ensamble connacional MÖRGLBL). Cuando llega el turno de ‘Les Aventures De Neurosix Et Psychosix’, vuelve de lleno el señorío incendiario y ambicioso de la cruza entre el jazz-prog y el discurso progresivo contemporáneo con añadidos aires de space-rock. A pesar de las connotaciones psicopatológicas de su título, es más vivacidad que ansiedad lo que se refleja en el espíritu expresivo de esta composición. En la sección final, el bloque instrumental se enfila por la senda de la electrónica bailable con un enfoque denso, nada complaciente: aquí está la psicosis, en el corazón de una fiesta surrealista que magnetiza al cuerpo mientras la mente no entiende lo que está pasando. ‘La Nuit, La Colline A Du Spleen’ vuelve de lleno a la faceta melancólica de la visión musical de M’Z, siendo así que articula un cautivador boceto melódico para la ocasión. Algunos arreglos del esquema rítmico permiten la emergencia de ciertos recursos de agilización en el swing, pero el talante contemplativo sigue incólume. Eso sí, los solos que van emergiendo tienden a ser más fulgurosos que el anterior. La verdad que su espacio de 3 
½ minutos se siente muy breve, nos deja con ganas de más cuando llega el fade-out. Como sea. el momento del cierre ya llega y lo hace de la mano de ‘Le Naïf Adulte’, una pieza alegre que comienza proyectando vibraciones jazz-progresivas donde se agitan algunos leves coqueteos con el Latin-jazz. La dinámica generada por los solos y armonías de la guitarra nos recuerdan a las secciones menos musculares de los temas #5 y #6. También hay algunos virajes temáticos que abren campo a nuevos ejercicios de jazz-rock versátil al propio estilo del maestro Torres, quien demuestra sentirse muy a gusto en medio de movilidades versátiles y compases inusuales. 

Todo esto fue lo que se nos brindó en “Emancip​é​s Du Vide?” desde los cuarteles de M’Z para este año 2024 que ya se encuentra en su último tercio. Este disco es toda una declaración de principios sobre cómo hacer música experimental y creativa con un aporte ecléctico bastante interesante. Definitivamente, se trata de una de las obras más enérgicas que han emergido de la vanguardia progresiva francesa actual en el presente año 2024 (que ya está a pocos meses de fenecer). ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “Emancip​é​s Du Vide?”.-
La Grâce De La Solitude Ou L’anxiété Sociale: https://www.youtube.com/watch?v=anemj8t2NfU
DramaKing, Le Plaisir D’être En Rupture: https://matzizrecords.bandcamp.com/track/dramaking-le-plaisir-d-tre-en-rupture
Les Aventures De Neurosix Et Psychosix: https://matzizrecords.bandcamp.com/track/les-aventures-de-neurosix-et-psychosix

Sunday, October 06, 2024

El incesante juego progresivo de los noruegos TUSMØRKE


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
El pasado 30 de agosto salió al mercado el nuevo disco del trabajólico grupo noruego TUSMØRKE, el cual se titula “Dawn Of Oberon”. Se trata del duodécimo trabajo de estudio de la banda y se concreta justamente 12 años después de su álbum debut “Underjordisk Tusmørke”. Usando un poco de esoterismo aritmético, la gente de TUSMØRKE presume del hecho de que este disco está signado por la asociación numérica 12-12-12, lo cual le hace el doble de ocultista que el clásico número del Diablo 666. Karisma Records se encargó de la publicación de este ítem tanto en CD como en vinilo (de color blanco leche). También hay una edición en casete producida por el sello Blek Kopi. La alineación del grupo ha variado un poco respecto a la que operó en disco anteriores: el baterista Kusken se unió a Benediktator [bajo, guitarra, sintetizadores, mellotrón, piano eléctrico, flauta dulce, flautín, caja de ritmos, vocoder, percusión, efectos electrónicos, grabaciones de campo y voz], el Krizla [flautas, percusión y voz] y Herjekongen [Pianos clásico y eléctrico, órgano, sintetizadores y mellotrón], dejando pronto su posición a poco de terminarse la publicación de este disco que hoy reseñamos. La suite precisamente llamada ‘Dawn Of Oberon’ comenzó a surgir en las mentes de los músicos desde hace varios años, nunca saliendo de sus iniciales balbuceos fracturados e incompletos. Una vez que el grupo se dispuso a convertirla en una pieza definida y oportunamente expandida con el nuevo baterista a bordo, el grupo se sintió inspirado para concebir otra pieza de largo aliento, ‘Dusk Of Tawblerawn’, con cinco partes que, en su ilación, encarnan una especie de secuela de la otra suite. La idea central de “Dawn Of Oberon” es una celebración del Síndrome de Peter Pan: nunca crezcas, sólo envejece mientras afrontas la vida como un gran juego. El material contenido en “Dawn Of Oberon” fue grabado en el Studio Zet y en Det Ytre Rommet en varias sesiones a lo largo de los años 2022 y 2023, con la ulterior labor de masterización siendo hecha en Tinfoil Audio. Los ingenieros de sonido fueron Benedikt Momray (el verdadero nombre de Benediktator) y Torstein Kvamme Holum. Bueno, veamos ahora los detalles estrictamente musicales del disco, ¿vale?

 
El repertorio del disco comienza con la magnífica suite homónima que mencionamos antes; tiene una ambiciosa duración de más de 17 ¾ minutos. El inicio de ‘Dawn Of Oberon’ indica ya una actitud celebratoria con fuertes índices bucólicos y un gusto por la sofisticación melódica, muy en consonancia con lo que ya hacen otras bandas escandinavas como WOBBLER y 
JORDSJØ. El uso de diversos cambios de tempo permite que el swing armado por la dupla rítmica tenga suficiente fluidez como para mantener con pulso firme y genuina vitalidad los diversos esquemas melódicos que se van sucediendo. Ya halla un canto o no, la flauta se erige como absorbente y cautivadora protagonista de los índices temáticos. Hay una sensación especial de exultante plenitud en la variante melódico que se arma a partir de la frontera del sexto minuto, y poco después de eso, se da un viraje hacia un ambiente más ceremonioso aunque el groove sigue siendo bastante animado. De todas maneras, el colorido inicial no tarda mucho en regresar al frente y lo hace con un vigor incrementado, siendo así que la batería se torna un poco más agresiva y el órgano asume un rol más destacado dentro del encuadre instrumental. Dentro de este nuevo enclave, el esquema de trabajo grupal se vuelve más denso y los arrebatos celebratorios asumen un talante más neurótico. Una vez que la flauta regresa de su descanso, la banda saca provecho de este nuevo efluvio de fortaleza sonora para ascender hacia una cima de señorial solemnidad de tenor prog-psicodélico (no ajeno al paradigma de RING VAN MÖBIUS). Hay algo de actitud exorcista en los arreglos corales que emergen en los minutos 13 y 14 antes de que el jolgorio bucólico consume un nuevo retorno sobre un mágico uso de compases complejos, siendo así que el persistente señorío logra impulsar un clímax absorbente para las instancias finales. ¡Qué suite tan estupenda! Con el irónico título de ‘Born To Be Mild’ emerge la segunda canción del álbum, la primera de las cinco canciones que conforman el concepto de ‘Dusk Of Tawblerawn’. Siendo ágil y portando un gancho directo en su más  sencillo esquema melódico, para nada se trata de una canción simplona: sus aires gozosos se conecta por igual con los JETHRO TULL de 1978 y los RENAISSANCE del mismo año. Su espiritualidad celebratoria converge intensivamente con los aspectos más extrovertidos de la suite.

 
‘Dwarven Lord’ es una bella balada progresiva cuyo encanto se centra, en no poca medida, en la aureola etérea que los teclados insuflan a las orquestaciones y ornamentos con los que se enmarca el desarrollo temático. Su aura evocadora se vincula al estándar de los GENESIS de la etapa 1970-71. ‘Midsommernattsdrøm’ retoma varios de los recursos épicos desarrollados en la suite de apertura a través de su espacio de poco menos de 8 minutos. Incluso añade dinámicas acentuaciones jazzeras a varios pasajes del groove general, lo cual sirve para asegurar una actitud saltarina para varias de las excursiones lideradas mayormente por el órgano. A veces sentimos que hemos vuelto a los tiempos de RARE BIRD y ATOMIC ROOSTER, pero a través de ese filtro de fulgor mágico y misterioso que es provisto por el patrón prog-sinfónico escandinavo. Ello se nota muy bien en el modo en que se arma el epílogo en el transcurso de los dos últimos minutos. ‘People View’ se caracteriza por trasmitir los aires más parsimoniosos del repertorio. Su talante solemne ostenta una gravedad rotunda que empieza en clave ensoñadora y termina con una fastuosidad absorbente y contundente. PROCOL HARUM a través del filtro de BO HANSSON, así suena este hermoso instrumental. El cierre del disco (y del concepto de ‘Dusk Of Tawblerawn’) llega de la mano de ‘Troll Male’, pieza diseñada para que los aires juglares vuelvan al frente por enésima vez, un amanecer muy asertivo y gozoso tras la nocturnidad contemplativa emanada por la pieza precedente. Los ornamentos percusivos enriquecen el groove predominante en algún pasaje estratégico mientras un elegante solo de guitarra realza la vigente alegría. Los reposados instantes finales ilustran el fin del jolgorio. “Dawn Of Oberon” es, a fin de cuentas, un disco que nos demuestra que estos ilustres trabajólicos de TUSMØRKE siguen siendo capaces de brindar obras musicales sólidas para perpetuar el ideal progresivo en la escena musical escandinava de nuestros tiempos. Siempre apelando a temáticas mitológicas y esotéricas para sustentar su visión mágicamente posmoderna del mundo, este grupo noruego sabe encontrar vías de solvente inspiración con cada nueva obra fonográfica que acomete. Al igual que muchas otras que le precedieron, ésta es bastante recomendable.
 
 
Muestras de “Dawn Of Oberon”.-
Dawn Of Oberon: https://tusm-rke.bandcamp.com/track/dawn-of-oberon 

Thursday, October 03, 2024

La senda jazz-progresiva del trío francés KORKOJ


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
En esta ocasión prestamos nuestra atención al trío jazz-progresivo francés KORKOJ, el cual está conformado por el pianista Frédéric Gablin, el baterista Matthieu Noblet y el bajista Ronan Bedo. Su disco “XI” fue publicado el pasado 6 de setiembre – hace muy poco – por el sello Baboon Fish. Formado en la localidad de Brennes (capital del departamento de Ille y Vilaine, región de Bretaña) en el año 2009, el trío se caracterizó por muchos años por operar como un trío de punk-jazz con elementos psicodélicos donde Gablin tocaba la guitarra. Pues bien, ahora con este trabajo “XI” y un Gablin concentrado en el piano, el esquema sonoro de la banda se ha derivado hacia un jazz-prog con dinámicos ornamentos fusionescos y vanguardistas emergiendo en lugares estratégicos. Específicamente, en el disco que hoy nos ocupa, hay puntos de confluencia con las bandas compatriotas LEMMINGS SUICIDE MYTH y DUSTMAN DILEMMA, así como con los japoneses JIZUE, insertándose también algunos estándares de eso que se ha dado por llamar nu-jazz. En líneas generales, la evolución estilística que la gente de KORKOJ plasma en este disco no es tan dramática; la banda sigue dando muestras de garra y un gusto por dinamismos complejos y aguerridos, pero es que el rol predominante del piano le da un aire más aristocrático al bloque triádico. Por otra parte, el bajo tiene más campo de expansión para hacer virguerías y elaborar efectivos recursos armónicos en esos pasajes donde el piano pasa a un segundo plano para hermanarse con la batería en vez de guitar el núcleo temático. Pero mejor pasemos a los detalles del repertorio, ¿vale?
 
‘La Led’ ocupa los primeros 2 ¼ minutos del disco y dice bastante en ese espacio. Su sección prologar exhibe una gracilidad solvente en clave de Latin-jazz antes de regodearse en la sofisticada vivacidad del cuerpo central, el cual une impetuosos efluvios de la batería y el piano. Así las cosas, el terreno está preparado para que la dupla de ‘La Rose Et Le Glaire’ y ‘Quand Harry Rencontre Barry’ abra caminos de expresión cruciales para el grupo. El primero de estos temas mencionados se focaliza en un dinamismo sugerente donde los colores sonoros son más matizados que en el tema de apertura, lo cual lleva a un incremento de los índices preciosistas que siguen operando. Además, el groove se afirma también de forma más permanente, lo cual hace que se sustente una peculiar elegancia en el substrato de la reinante extroversión. Con respecto al segundo de estos temas, se enfoca en una experimentación con síncopas donde el trío decide remodelar su propia fortaleza dentro de una estructura sónica donde se hermanan inteligencia arquitectónica y visceralidad muscular
. Hay algo de sombrío en la ambientación general de esta pieza, pero su peculiar agilidad se traslada a una ingeniería extrañamente vivaz. ‘Varice Des Champs’ desarrolla una aureola crepuscular y solipsista en torno a su sobrio cuerpo central, el cual, siendo estructuralmente sencillo, ostenta una sutil sofisticación capaz de sustentar alusiones a algo sombrío, tornándose inquietante durante la eclosión pulsátil que tiene lugar cerca del final. ‘La Solitude Du Roi’ da un viraje hacia cautivadoras vibraciones melancólicas mientras el trío explora la faceta introvertida de su ideario musical. Cuando este tema detiene abruptamente su clímax conclusivo basado en los oleajes del piano, llega el turno de ‘Camion Benne’, una pieza gestada sobre una cruza entre lo grácil y lo ceremonioso. Ella aporta un aura de nocturnidad que se deja transportar sobre un manto etéreo mientras su esencial espiritualidad contemplativa moldea sólidamente el evocador motif central, que suena como una mezcla de jazz-fusion y math-rock. Pues todo ha estado yendo muy bien todo hasta aquí... ¡Y aún queda más por gozar!
 
Con el hilarante título de ‘Opercule Poirot’ surge una pieza diseñada para retomar la línea de trabajo antes plasmada en el tema #3, siendo así que se añade una dosis extra de vivacidad a la vigente luminosidad encendida con surrealista tensión durante su primera sección. Dado que su estructura compositiva es más versátil, la interacción entre los instrumentos interlocutores maneja la sofisticación melódica del momento con impoluta fluidez. Cuando llega el turno de ‘Korkojazz’, nos topamos con el tema más largo del disco al disponer de 6 ¼ minutos de duración. En ella se condensa buena parte de los factores fulgurosos que ya tuvieron presencia en varios de los temas precedentes, y siendo así que el excelso swing de la batería y las punzantes líneas del bajo se hacen sentir dentro de la ingeniería grupal, también se hace patente la musculatura colectiva a través de sus variantes de groove. Todo un cénit del álbum. ‘Poirot’ es una miniatura crepuscular atravesada por vibraciones nostálgicas que abre el camino para el pronto arribo de ‘Humphrey Bitume’, un tema totalmente distinto que se enfila hacia una espiritualidad celebratoria, ostentando un coqueteo con el Latin jazz. Mientras va avanzando la pieza, su núcleo fusionesco se va enriqueciendo con subterfugios estilizados de tenor progresivo. Hay una prestancia muy especial en los fraseos del piano, como también la hay en ‘La Traversée Du Vide’, la pieza encargada de cerrar el repertorio. Las pulsaciones iniciales del bajo instauran la base sobre la cual el piano deberá iniciar el índice melódico y la batería deberá enrumbar el vitalismo inherente a la composición. La dualidad entre mecanicismo visceral y fineza melódica se da mayormente entre el piano y el bajo, estando la batería a cargo de focalizar la totalidad en un orden reconocible a través de los recovecos multitemáticos. Algunos leves coqueteos con el estándar del Zeuhl hay, sin duda; el abrupto corte conclusivo es muy efectivo. Todo esto fue lo que se nos ofreció en “XI” desde los cuarteles de este trío francés llamado KORKOJ, un muestrario de exquisita música jazz-progresiva. Tratándose de un disco tan lleno de vigor, elegancia y creatividad, resulta totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada a la vanguardia mundial de nuestros tiempos.
 
 
Muestras de “XI”.-
La Rose Et Le Glaire: https://baboonfishlabel.bandcamp.com/track/la-rose-et-le-glaire
Varice Des Champs: https://baboonfishlabel.bandcamp.com/track/varice-des-champs

Monday, September 30, 2024

El nautismo space-rockero de los belgas QUANTUM FANTAY



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos el nuevo disco del grupo belga QUANTUM FANTAY, el cual fue publicado el pasado 14 de junio con el título “Oneironauts”; el sello alemán Progressive Promotion Records estuvo a cargo de eso. Para este disco, la alineación de QUANTUM FANTAY está conformada por Pete Mush [sintetizadores, bajo, flautas y percusión], Tom Tee [guitarras], Jaro [bajo] y Jazzper Coulier [batería]. Adicionalmente, hay intervenciones de algunos invitados, como el mismísimo Ed Wynne de los OZRIC TENTACLES, quien toca la guitarra en un tema. Otros son el flautista Charles Sla, el baterista Louis Van Der Linden (en tres temas) y otro baterista Gino Bartolini (en un tema). O sea, todavía estaba presente el baterista que tocó en el álbum anterior “Yemaya Orisha”, que data de 5 años atrás, mientras se estaba gestando este nuevo disco. Pete Mush se hizo cargo de organizar las sesiones de grabación de todo el material contenido en “Oneironauts” desde su propio estudio Pete’s Mushroomland, ubicado en la localidad de Loreken. Allí también realizó las labores de mezcla, estando las de masterización en manos de Frank Van Bogaert (él mismo, dueño de una carrera en la electrónica y el ambient, además de ser ingeniero de sonido). Este disco en cuestión es un álbum conceptual sobre dos amantes que logran crear un espacio de sueños lúcidos donde puedan vivir su pasión compartida de una manera mágica más allá de las experiencias sensoriales cotidianas. Liya Levet es la autora de los cuadros usados para la portada y la contraportada del álbum, siendo dichos cuadros transfigurados digitalmente por Pieter Pan en el proceso del diseño gráfico. 


El repertorio de 63 minutos y pico que se explaya en “Oneironauts” comienza con ‘Flight Into Hive Mind’, que es justamente su tema más extenso con sus poco más de 10 ¼ minutos de duración. Una secuencia sintetizada bastante vivaz, acompañada de florituras cósmicas y sutiles capas de teclado, da inicio al que será un groove predominantemente extrovertido. Sobre el mando ejercido por la doble columna de la batería y el bajo, la omnipresente vivacidad se torna majestuosamente aguerrida merced a la estilizada musculatura de la guitarra. En algunas ocasiones, un teclado o una flauta emerge como sustento melódico, pero la guitarra es la principal guía del desarrollo temático que está muy en línea con lo que llevan haciendo los OZRIC TENTACLES desde inicios del nuevo milenio. Poco antes de llegar a la frontera del sexto minuto, se entromete un swing reggae que sirve para abrir algunos espacios etéreos dentro del dinamismo nuclear del jam. Su cénit final comienza a armarse alrededor de la frontera del octavo minuto, dándose una prestancia enérgica realmente inapelable. ‘Wakening’ es el segundo tema y su misión consiste en trasladar el colorido hacia un ensanchamiento más sobrio, explorando un medio tiempo que añada algunas vibraciones ceremoniosas al persistente ambiente de jovialidad. Hay un solo de guitarra que se impone a mitad de camino como uno de los más notables de todos el disco; en cierto modo, se encarga de impulsar el tenor exultante de la sección epilogar. La dupla de las piezas ‘Mnomic Induction Of Lucid Dream’ y ‘Upwards And Onwards’ sirve para que el ensamble siga explorando sus bien definidos esquemas musicales. El primero de estos temas mencionados es el segundo más extenso del disco con su espacio de 9 minutos y pico. Su función es la de penetrar más a fondo en el potencial fusionesco de la línea de trabajo de la banda, por lo que trabaj con una extroversión comedida mientras la ingeniería rítmica se arma con la idea-guía de hacer lo más sofisticado posible el groove sobre el que se apoya el relativamente sencillo compás. El dinamismo caleidoscópico de la pieza se va haciendo más explícito mientras avanzan los minutos. Un momento culminante dentro del repertorio. En cuanto a ‘Upwards And Onwards’, se trata de un tema que retoma parcialmente el swing central de ‘Wakening’ mientras le brinda un renovador y ecléctico nervio que se basa en la pieza de apertura. Eso incluye la inserción de un pasaje reggae. 
 
El quinto tema del disco se titula ‘Oneironautics’ y nos llama la atención que, desde el punto de partida, el grupo se asiente firmemente sobre un compás inusual mientras da un nuevo giro de tuerca a la estrategia de cruzar la futurista exuberancia sonora del space-rock con el dinamismo señorial del discurso jazz-progresivo. Así las cosas, las secuencias sintetizadas que marcan la pauta de la instrumentación global deben tener la suficiente maleabilidad como para que la ilación de los variados índices temáticos que se van sucediendo fluya con impoluta naturalidad. Hasta que nos acercamos a la frontera del cuarto minuto y medio, que es cuando el ensamble decide virar hacia un jam intrépido y pesado que nos remite, simultáneamente, a los OZRIC TENTACLES de fines de los 80 y los VESPERO de la etapa 2010-13. En este nuevo contexto, la guitarra y el sintetizador se alternan en los lucimientos de solos. Más adelante, las cosas se tornan un poco más serenas para que el epílogo traiga consigo un cierto talante contemplativo. Haciendo destacar sus ornamentos progresivos desde el mismo inicio, ‘Scurdy Flurdy’ reitera el preciosismo estructural de la pieza precedente mientras concreta un refrescante lirismo para organizar los esquemas melódicos que se van apoyando sobre el versátil entramado rítmico. Los iniciales diálogos entre sintetizador y flauta son realmente encantadores. En una instancia ulterior, la banda retoma su dinamismo rockero estilizado que ya trazó la senda de varias piezas precedentes. Cuando llega el turno de ‘Solora’, la línea de trabajo ya nos resulta tremendamente familiar, estando el grupo centrado en crear nuevas expresiones luminosas mientras inserta ocasionales pasajes un poco más comedidos, en este caso, para el pasaje epilogar. ‘Orchid Borealis’, que dura cerca de 8 ¾ minutos, trae consigo el cierre del repertorio. Comienza con los climas más etéreos que hallamos en todo el disco, siendo así que éstos se preocupan por llenar espacios con calculada delicadeza antes de que la batería entre a tallar para marcar una pauta definida para el resto de la instrumentación. Dicha pauta se inicia con un enclave relativamente sereno, el cual será predominante. Predominante, que no invasivo, pues en un par de secciones, la banda asume una vivacidad notoria donde la guitarra y el sintetizador hallan espacios para sus respectivas solturas particulares dentro del armazón colectivo. Esta pieza tiene un lirismo semejante al que nos impresionó tan positivamente en ‘Oneironautics’, tema que consideramos como el culmen decisivo del disco como un todo en tanto que marca de forma pertinente a lo que seguirá después mientras hace gala de su propia gama sónica.

Todo esto fue lo que se nos brindó en “Oneironauts” desde el cuartel musical de los belgas QUANTUM FANTAY para el presente año 2024. Suntuosidad y expresionismo constante en este viaje náutico. En líneas generales, nos parece uno de los trabajos más notables dentro de su larga trayectoria musical y su obra fonográfica iniciada en el primer decenio del nuevo milenio. Hoy por hoy, la entidad QUANTUM FANTAY goza de una veteranía bien definida que merece todo el reconocimiento. Muy recomendable este disco. 

Friday, September 27, 2024

Cuarta estación musical de AURORA CLARA

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la muy placentera ocasión de presentar el nuevo disco del grupo español AURORA CLARA, el mismo que se titula precisamente “IV” a mediados del pasado mes de julio. El sello Youkali Music se encargó de publicar este hermoso disco de AURORA CLARA que, desde ya, instaura una nueva cumbre para su propia discografía. El ensamble conformado por Raúl Mannola [guitarras eléctrica, flamenca, acústicas de 6 y 12 cuerdas], Marco Anderson [batería]. Nill Oliveira [bajo], Juan Carlos Aracil [flauta y percusión] y Denis Bilanin [teclados] cuenta con las ayudas ocasionales de Ován Mellén a las percusiones y Paul Austerlitz al clarinete bajo. Mannola y Aracil se encargaron de la producción de “IV” mientras que Fernando Romero fue el ingeniero de grabación en el Estudio FJR en las sesiones que tuvieron lugar entre los días 8 y 12 de enero del presente año 2024, y después, se hizo cargo de las labores de mezcla y masterización.

El disco comienza con su tema más extenso, ‘The Last Candles’, que dura casi 11 ¼ minutos. Su pasaje inicial es impactante con su gran despliegue de lirismo sobre un sobrio tempo en 7/8. Su elegancia envolvente es muy afín a la escuela de CAMEL de su etapa 1978-81, siendo así que cuando ya se instala el cuerpo central, el esquema de trabajo grupal se vuelve más suntuoso al entrar a tallar elementos fusionescos que enriquecen suntuosamente al cuadro prog-sinfónico en curso. También es verdad que en varios pasajes se da un aumento del vigor rockero, especialmente de parte de la guitarra, algo que se hace particularmente notorio en el ecuador de la pieza; pero ella también sabe conceder espacios sucesivos de protagonismo a la flauta y al sintetizador en aras de dar variados recursos de dinamismo a la riqueza melódica. A continuación, sigue ‘Five Sisters’, un tema bastante ágil y jubiloso que se dedica a fortalecer los elementos fusionescos que ya habían hecho acto de presencia en el tema de apertura, sólo que esta vez no operan como estrategias colaterales para el impulso de un esquema melódico ya estructurado, sino como núcleo central de lo que, al fin y al cabo, es un muy inspirado ejercicio de jazz-rock con fuertes factores jazzeros. Es como si, en un universo paralelo, una partitura perdida del segundo disco de GUADALQUIVIR hubiese sido recuperada por los IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE de 1980... pero con la autoría de AURORA CLARA en este universo, por supuesto. La manera tan pulida en que se concreta la hermandad entre la flauta y la guitarra es crucial para el armazón grupal, el mismo que también permite la emergencia de un hermoso solo de piano eléctrico. Con la dupla de ‘Song To John’ y ‘End Of January’, el grupo explora más a fondo sus habituales inquietudes fusionescas. El primero de estos temas es una versión de una composición de STANLEY CLARKE para “Journey To Love”, su tercer álbum solista; el personal de AURORA CLARA ya lo había versionado en “Transformation”, su primer disco (del año 2019). En esta nueva versión, el esquema sonoro se adentra frontalmente en la foresta del flamenco-fusion con una muy inspirada utilización de cadencias bucólicas donde la doble columna de percusiones y guitarras acústicas sostiene al entramado armado para la ocasión. 

En cuanto a ‘End Of January’, se principal misión es la de remodelar el espíritu estético de la pieza #1 en conjunción con el factor jazz-progresivo del tema #2, explayándose en la faceta más contemplativa del grupo; en un interludio, las cosas viran momentáneamente hacia una elevación fulgurosa y vibrante. Los colores aportados por el clarinete bajo son bienvenidos dentro del paisaje sonoro, elevando a esta pieza como un cénit definitorio del álbum como un todo. Cuando llega el turno de ‘Maktub (For Sami And Laura)’, nos recibe un sondeo de atmósferas sugerentes y un tanto misteriosas sobre un flotante trasfondo arábigo, siendo así que el encuadre pastoral de la introducción hace que las florituras comedidas de la flauta asuman una contundente aureola contemplativa. Una vez que la batería y el bajo entran en acción para que se instale el cuerpo central, el tema se convierte en un hermoso ejercicio de sinfonismo con talante melancólico y excelso vigor expresivo: esto último reposa mayormente en el nervio que aplica la guitarra al desarrollo temático, siendo después sucedido por un fabuloso solo de sintetizador que resuena como un eco del paradigma del maestro Jan Hammer. Una vez que vuelve la guitarra al frente, la flauta se le une para realzar los índices líricos de la composición. El cierre del repertorio lo trae ‘One For The Road’, un frenético tema en clave de jazz-rock que se ubica muy cómodamente en una posición intermedia entre los respectivos paradigmas de RETURN TO FOREVER y FOCUS, con algunos toques añadidos de COLOSSEUM II. Siendo tan marchoso como es este tema de cierre, el grupo no se limita a explotar su patente gancho sin más, sino que ornamenta al groove reinante con ocasionales paradas y juegos de síncopas que, al fin y al cabo, generan inteligentes recursos de señorío. En medio de todo esto llega el momento en que, una vez más, se luce el sintetizador con otro solo contundente y virtuoso... ¡Posiblemente es su mejor solo en todo el disco! Bueno, esto fue todo lo que se nos brindó en “IV”.
 
 
Muestras de “IV”.-
The Last Candles: https://www.youtube.com/watch?v=A9PQY5CqrQ8
End Of January: https://www.youtube.com/watch?v=8bAN5sm5Q0Q
One For The Road: https://www.youtube.com/watch?v=wDVrrZZi2i8

Wednesday, September 25, 2024

El ímpetu creativo de la asociación de STEVEN LEAK y OTTMAR SOULIER para el año 2024



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos “There’s More To Light Than This
, un disco de música experimental ecléctica con base electrónica gestado por el dúo del sintetista canadiense STEVEN LEAK y el multiinstrumentista neerlandés OTTMAR SOULIER; este último se encarga de los teclados, las guitarras eléctrica y E-bow, el bajo, las percusiones, la trompeta procesada, los soundscapes y algunos samples, mientras que LEAK incorpora ocasionales ornamentos de sonidos encontrados dentro de su base de datos sonora. Publicado el día 12 de setiembre pasado (hace muy poco), se trata del tercer trabajo fonográfico concretado por este dúo multinacional, sucediendo a “On Wave And Air” por dos meses y a “Atoll” por poco más de cuatro. Siendo OTTMAR un compositor muy prolífico y muy atento a armar asociaciones con otra gente, no es de extrañar que con un fetichista compulsivo de la electrónica como LEAK se pueda armar a dos manos una agenda tan intensiva. LEAK cuenta que su primer encuentro con su socio neerlandés se basó en su mutua admiración por el trompetista John Hassell. En el caso del disco que ahora no ocupa, LEAK envió a OTTMAR unos archivos de soundscapes y ambientes cibernéticos dándole carta blanca para que hiciera con ellos lo que quisiera mientras añadía sus propios aportes instrumentales. En los estudios domésticos de cada uno de ellos se fue concretando este diálogo diferido del cual emergió “There’s More To Light Than This”: es hora de revisar los detalles del repertorio contenido en él. 

Durando poco más de 6 ½ minutos, la pieza homónima abre el álbum con solvente magnificencia en clave surrealista con fuertes componentes cósmicos, los cuales son empleados para manejar crecientes niveles de densidad a lo largo de la controlada diversidad de atmósferas. En el desarrollo temático de ‘There’s More To Light Than This’, lo que comienza como una rara calma ensoñadora pronto habrá de ceder espacio a la expansión de una aureola misteriosa, la cual, a su vez, desde el seno de su propia majestuosidad, genera unos recursos de flotante tensión. Estos coquetean un poco con lo tenebroso por unos instantes, pero pronto regresan a las vibraciones arcanas que conformaron el primer clímax expresivo.  ‘Wave.current’ sigue a continuación para gestar un enclave de mesurada extroversión. La sección prologar se toma su tiempo para dejar exhibir su luminosidad nuclear mientras, de a poco, se impone un groove tribal que permite a la pieza gozar de una espiritualidad ciertamente celebratoria. Mientras tanto, los artificios de los teclados y la guitarra E-bow elaboran una contraparte sombríamente solipsista que, a su manera, impone un notable señorío psicodélico. La dupla de ‘Still Held Stance’ y ‘The Shoreless Dark’ sirve para que el dúo siga explorando. El primero de estos temas mencionados empieza situándose en un terreno intermedio entre los TANGERINE DREAM de la fase 1972-73 y los CLUSTER de los dos primeros álbumes mientras añade matices space-rockeros a la ecuación sónica en curso. Una vez definido un compás cibernético, la inicial neblina ornamentada por aleatorios efluvios cibernéticos adopta una ingeniería más reconocible donde la arquitectura electrónica se deja arropar por una singular ambientación onírica. El predominante factor ceremonioso adopta una efectiva cualidad cinematográfica. En cuanto a ‘The Shoreless Dark’, se trata de una reinserción del enclave étnico que antes definió al tema #2. Los notables incrementos de fulgor y vitalidad ayudan a brindar un genuino calor espiritual al entramado sonoro, el mismo que hace lucir su exótico gancho mientras se va expandiendo a través de espacios bien definidos. Ayudan mucho los sobrios índices melódicos que añaden los sintetizadores a lo largo del camino... Ojalá haya durado un poco más este tema.

Pero es que es el turno de los dos últimos temas del disco, que también son los más extensos del mismo: ‘Marsh Bells’ dura cerca de 7 ¾ minutos mientras que ‘Reckoning Figure’ ocupa un espacio de más de 7 ½ minutos. El primero de ellos, permítasenos adelantarlo, nos parece el más bello de todo el repertorio. Los acordes básicos que arman los cimientos de este viaje introspectivo abren campo a una exploración en atmósferas nocturnales donde el misterio de lo oscuro es abordado con una envolvente serenidad que sabe cómo empoderarse de la ingeniería sónica sin aspavientos, a punta de un inteligente uso de la sutileza. Poco antes de atravesar la frontera del tercer minuto irrumpe una secuencia rítmica parsimoniosa que se aprovecha para dar una renovada luminosidad al asunto, una luminosidad mesurada como lo exige la situación. Los flotantes retazos de la guitarra y el leve acrecentamiento de las bases armónicas permiten al dúo establecer conexiones estilísticas con las facetas más etéreas de colectivos consagrados como DJAM KARET y HERD OF INSTINCT. Tal como dijimos antes, toda una belleza de emprendimiento musical. ‘Reckoning Figure’ empieza en un punto de retorno al origen de este trayecto, o sea, un manejo de atmósferas densas con frontal talante cósmico muy semejante al que se realizó en la pieza de apertura. Eso sí, su particularidad está en que parece recibir varios ecos de la introspección sistemáticamente exhibida en el tema precedente, por lo que su cariz contemplativo es más apacible y menos claroscura. Es por ello que la irrupción de una secuencia cibernética que agita las cosas arriba fluidamente como si se tratara de una dinamismo literalmente emergido desde el subsuelo dentro de un orden predeterminado. El empuje de la guitarra eléctrica genera vibraciones aristocráticas dentro de la maquinaria sonora. Si podemos imaginar cómo hubiese sonado la suite del primer disco solista de PETER BAUMANN en manos de cualquier talentoso ensamble space-rockero influido por DJAM KARET y OZRIC TENTACLES, entonces nos hacemos una buena idea de cómo suena esto. El disco ha terminado con sus dos cénit decisivos. Todo esto fue lo que se nos brindó en “There’s More To Light Than This” desde la confluencia de energías creativas de STEVEN LEAK y OTTMAR SOULIER. Hemos disfrutado de una estupenda muestra de prog-ambient generosamente provisto de artilugios electrónicos, inteligentemente armadas atmósferas y bien articuladas variantes expresivas. Muy recomendable.  


Muestras de “There’s More To Light Than This”.-

Monday, September 23, 2024

MALDITO WASABI: el rock argentino como aventura experimental en el año 2023



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy echamos la mirada atrás al año 2023 y nos topamos con MALDITO WASABI y su disco homónimo. El mencionado ensamble está conformado por el guitarrista Jorge Falcón, el bajista Fernando Bruno y el baterista Juan Manuel Montenegro, y su línea de trabajo se encuadra dentro de la experimentación ruidosa del rock con insumos extra derivados de la psicodelia free form y el avant-prog. El disco Maldito Wasabi fue publicado por el sello Viajero Inmóvil a mediados de mayo de 2023 en formato digital, a partir de una sesión improvisada que tuvo lugar en los estudios Cultura En Casa en febrero del mismo año.* El trío se originó en el año 2022 en la localidad de Dolores, Provincia de Buenos Aires, con la mente puesta en desarrollar improvisaciones dentro de un tratamiento deconstructivo del discurso del rock.

Los títulos de los tres temas contenidos en el disco que hoy reseñamos resaltan esa aura casual del enfoque estético adoptado por el trío: ‘Acto 1’, ‘Acto 2’ y ‘Acto 3’. Eso es cada tema, un acto colectivo de encuentros y desafíos mutuos dentro de la camaradería triádica que se mantiene proactiva. ‘Acto 1’ dura 15 minutos y pico, comenzando con unos rasgueos de guitarra y retazos agudos de bajo que, de a pocos, van marcando la guía para un groove que se habrá de concretar una vez que la batería se apropie de un lugar bien definido, al menos por unos segundos. En una segunda instancia, el trío vuelve a fojas cero y pasa a focalizarse en climas abstractos envueltos por una aureola expectante: aquí, lo solipsista y lo surrealista se fusionan en una sola fuerza expresiva. En algún momento, se empieza a hilar un par de jams reconocibles para que el trío edifique senderos rockeros estables con un fuerte contenido psicodélico, pero las cosas no tardan mucho en entrar en una fase de conflagración interna para arrojarse nuevamente a una atmósfera incierta, esta vez con una densidad pronunciada. Se nota la latencia de una cortante musculatura en el modo en que los instrumentos van tantrando posibles confluencias efímeras que se pulverizan en medio de una informe tensión. Finalmente, ésta aterriza en un jam muy agitado cuyo frenesí sustancial halla su contraparte en la soltura común de los tres músicos, los cuales se inhiben de apostar por lo frontalmente electrizante para cobijarse bajo el manto de lo lisérgico. Una vez puestas sobre la mesa las principales reglas del juego, emerge el segundo Acto como el más extenso, ocupando un espacio de casi 15 ¾ minutos). Su enfoque operativo inicial se centra en una acentuación de los recursos de deconstrucción dadaísta con el propósito de potenciar un vitalismo combativamente amorfo donde las asperezas y fragmentos escarpados emanados de la guitarra y el bajo van emergiendo con una garra solipsista; por su parte, los aleatorios ornamentos de la batería oscilan entre lo asertivo y lo arcano. Finalmente, se arma un par de jams space-rockeros sobre un groove avant-jazzero, algo que nos suena un poco a la faceta más cósmica de los primeros discos de los legendarios GURU GURU. De regreso a la incertidumbre, el trío inspecciona una caverna abstracta donde se incluye algunos efectos de radio antes de volver a hacer otro jam, esta vez con un talante parsimonioso que no oculta tener también algo de extraña jovialidad. Para nosotros, es el cénit del disco.

El tercer y último Acto comienza con una sombría parquedad que resulta, al fin y al cabo, engañosa, pues el trío no tarda en armar un esquema de trabajo ceremonioso reconocible desde el cual se gestiona algunas sobrias improvisaciones de parte de la guitarra, además de un breve solo de batería que habrá de emerger más adelante. La labor del bajo es particularmente exuberante, lo cual resulta idóneo para el moderadamente denso ejercicio de cruza entre la psicodelia y el jazz-rock que tiene lugar. En una segunda instancia, se arma un diálogo más animado que suena como una pieza de AHLECHAUTISTAS que fue remodelada por unos discípulos de JOHN ZORN en asociación con algunos músicos de LED BIB. Es en este punto que nos damos cuenta de que el propósito principal de ‘Acto 3’ era el de explotar más a fondo los aspectos más extrovertidos de ‘Acto 2’, aterrizando todo en una saltarina fietsa rockera para la sección prologar. En fin, los nombres de MALDITO WASABI y Maldito Wasabi” deben ser anotados en cualquier bitácora de investigaciones en la vanguardia rockera de América Latina y del mundo entero porque realmente hallamos aquí una fuente de genuina creatividad dentro de las provincias más azarosas del cosmos musical.


Muestra de Maldito Wasabi.-


* En ese mismo evento se grabó imágenes incluidas en un documental sobre la banda titulado Me suena a wasabi, de Tomás Bianchi.

Friday, September 20, 2024

El quinto sueño vanguardista del RON CAINES / MARTIN ARCHER AXIS

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy prestamos atención a la asociación musical denominada RAON CAINES / MARTIN ARCHER AXIS por motivo del último disco que ella ha gestado hasta el momento: “Practical Dreamers”, el mismo que fue publicado en la primera semana de julio del presente año 2024, hace muy poco. No queremos dejar escapar esta obra dentro de las revisiones musicales periódicas de este humilde blog melómano. En 
“Practical Dreamers”, CAINES se hace cargo de los saxofones soprano y alto, mientras ARCHER hace lo propio con la flauta, los clarinetes alto y bajo, la armónica, los flautines, la percusión tonal y los recursos electrónicos. El ensamble operativo para este disco se completa con Hervé Perez (laptop y procesamientos sonoros), Laura Cole (piano), Anton Hunter (guitarra y recursos electrónicos), Michael Bardon (cello), Gus Garside (contrabajo) y Johnny Hunter (batería). Como ya sabemos, CAINES es mayormente conocido por haber formado parte del legendario grupo EAST OF EDEN y ARCHER, por su parte, es un músico veterano dentro de la vanguardia británica de las últimas décadas, además de ser el jefe supremo del sello Discus Music, el mismo que se encargó de publicar este ambicioso trabajo situado en el área del jazz experimental con una actitud de eclecticismo posmoderno y proyecciones avant-progresivas. El material de “Practical Dreamers” surgió a partir de una novedad radical en el modus operandi habitual en discos precedentes de este eje: a diferencia del disco debut del 2018 “Les Oiseaux De Matisse”, que fue gestado a partir de improvisaciones en tiempo real en el estudio de grabación, todos los demás comenzaron con ideas primordiales de Caines a las que se iban sumando otras de Archer y demás instrumentistas durante las tomas iniciales, para luego añadir mezclas en la consola preparada para futuras sesiones. Ahora fue al revés, Archer y Perez recibieron la encomienda de parte de Caines de preparar las bases para una suite de avant-jazz-prog para que él pudiese posteriormente añadir sus solos y texturas de saxo. Archer no toca nada de saxo aquí, nótese en los créditos transcritos más arriba que los clarinetes son los únicos vientos que aporta a la secuencia de siete partes de la suite. Esta estrategia llevó a este disco a mostrar un enfoque sonoro más etéreo que el plasmado en “Port Of Saints o “Blutopia” (de los años 2022 y 2023, respectivamente).


Los alrededor de 55 ½ minutos que dura este disco están ocupados por la ilación de siete partes del concepto de ‘Practical Dramers’. Como indica su título, ‘Practical Dreamers  Part 1’ es la pieza de apertura y su estrategia expresiva se asienta bajo una atmósfera serena donde los diversos fraseos del saxo van encontrando fácilmente sus espacios de encuentro con las envolventes capas sintetizadas y los ornamentos de la batería, logrando concretar una mezcla de sobriedad y misterio. Es como entrar al mundo del maestro TERJE RYPDAL con la logística de SUN RA, y es así como las cosas se van intensificando sostenidamente para preparar el terreno por donde habrá de brotar ‘Practical Dreamers  Part 2’. En esta segunda instancia del álbum, el esquema de trabajo brinda una magnificencia renovadora a los colores y matices derivados del ejercicio de free jazz que tiene lugar, haciendo que se resalte una especie de júbilo donde el fulgor, a pesar de su talante surrealista, hace gala de los patentes destellos gozosos con los que se nutre su señorial extravagancia. El pasaje epilogar indica un reposo que sigue al paseo bajo la luz. Las secuencias de las Partes 3 y 4 sirven para que el particular colorido gestado por el ensamble siga sacando matices ingeniosos de su propio esquema de trabajo. Las crepusculares líneas del saxo con las que se inicia la Parte 3 aluden a la espiritualidad ceremoniosa de la Parte 1, pero también se nota que hay algunas sutilezas neblinosas que apuntan a un giro nuevo a la expresividad colectiva que se va armando a lo largo del camino. La luminosidad es ahora algo que se hunde en lo minimalista para ocultar una inquietud en su subsuelo. La Parte 4 es notoriamente más asertiva que la precedente, de hecho, es explícitamente grandilocuente en su manera tan filuda e imponente de gestar sus continuas elevaciones de experimentación con signos deconstructivos. Vitalidad posmoderna donde las conexiones entre los instrumentos actuantes de rehacen y deshacen con cada segundo que pasa mientras cada uno de ellos guarda dentro de sí la energía recibida de los demás. Fiesta y salto al vacío a la vez, tenemos aquí un cénit decisivo del álbum. 

Practical Dreamers  Part 5’ es el ítem más extenso del repertorio con sus 11 minutos de duración. En cierta medida, recibe un impacto del fulgor exultante de la Parte 4, pero éste es manejado de manera notoriamente más atenuada a fin de permitir que esta nueva celebración en curso adopte un aura de atardecer en el enfoque, el ordenamiento y la amalgama de todos los aportes que realizan los instrumentos dentro del paisaje general. De esta manera, se concreta una hermandad más explícita con la estrategia sónica plasmada en la Parte 2, edificándola para que se eleve hacia su más excelsa expresión. Es en la Parte 6 que el legado gozoso de la Parte 4 sí halla una continuidad consistente, incluso siendo capitalizado para que ascienda a un nivel incrementado de vivacidad. Esos afanes surrealistas y dadaístas propios del discurso avant-jazzero son inevitables a la hora de realizar un procedimiento musical de tal envergadura experimental, pero se advierte aquí un talante más celebratorio que el expuesto en la mencionada Practical Dreamers  Part 4’. Los últimos segundos indican una despedida introvertida desde la cual deberá la Parte 7 retomar el camino para los últimos pasos de esta aventura fonográfica. Esta Parte 7 cierra el círculo iniciado por la Parte 1, pero con el detalle nuevo de que utiliza un enfoque más lleno en la suma continuada de las pinceladas y retazos que se van plasmando en el óleo grupal. Es un detalle muy interesante que se deje a los destellos de batería y percusión armar el epílogo de este viaje musical. “Practical Dreamers” es, a fin de cuentas, un disco complejo que en su mayor parte sirve como testimonio de un ensamble que se encierra en su propia lógica para tratar de insuflarle nueva vida, pero también tiene una predominante presencia de energía creativa y candor. La asociación de estos dos maestros que dirigen el RON CAINES / MARTIN ARCHER AXIS sigue gestando obras bastante significativas para la vanguardia de este tercer decenio del tercer milenio. Deseamos que ésta no sea la última: nuestro deseo puede ser muy factible, pues ARCHER es un señor muy trabajólico en esto de crear y producir música para el sello Discus Music y CAINES se mantiene muy activo a pesar de estar desde hace tiempo viviendo los años de adultez mayor. Así pues... ¡esperamos más de este eje intergeneracional británico!
 
 
Muestras de “Practical Dreamers ”.-
Practical Dreamers 
 Part 2: https://discusmusic.bandcamp.com/track/glyphx

Tuesday, September 17, 2024

La exquisita proyección de modernas figuras jazz-progresivas del maestro suizo ROLAND BÜHLMANN

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el gusto de presentar el nuevo disco del magistral multiinstrumentista y compositor suizo ROLAND BÜHLMANN, el cual se titula y fue publicado el pasado 23 de junio, hace muy poco. En éste, su sexto trabajo de estudio, BÜHLMANN toca las guitarras, el bajo, el AEON Sustainer, los sintetizadores Korg MS-20 y Logic Software, la kalimba, el kinnor, la churinga, percusiones concretas, e incluso hace algo de canto. Así como todas las composiciones contenidas en “Figurative” surgieron de la mente del buen ROLAND, también se hizo cargo él de la producción y la masterización del disco en cuestión. Adicionalmente, también es el autor de la portada. La ilación conceptual de los temas de este disco se basa en las percepciones y las reacciones a dichas percepciones, reacciones que son inevitablemente de raíz introspectiva y con un alcance muy subjetivo. BÜHLMANN se siente muy cómodo transportando sus equitativos intereses en el jazz-rock contemporáneo y la experimentación progresiva a un terreno modernista donde los amplios recursos electrónicos se enraízan en el ambient y la psicodelia. Veamos ahora los detalles de “Figurative”.


El repertorio de “Figurative” comienza de manera muy ostensiblemente colorida con ‘Pareidolia’, pieza cuyos iniciales efectos de ventisca psicodélica anticipan la emergencia de algo poderoso... y así es. Con una alternancia de elevaciones de guitarra que suenan como un híbrido entre Fripp y Holdsworth y la instauración de atmósferas fusionescas con una fuerte raíz ambient, se nos revela una estupenda cruza de DJAM KARET y STICK MEN. Tras su final modulada como el apagado de una máquina, llega el turno de la pieza homónima, la más larga del disco con sus casi 11 ¾ minutos de duración. ‘Figurative’ muestra de entrada su configuración central desde las secuencias sintetizadas que parecen derivarse de los patrones respectivos de los TANGERINE DREAM de 1980-82 y los OZRIC TENTACLES de hoy en día. El paisaje sonoro ostenta su intrínseca elegancia mientras las líneas de la guitarra van ornamentándolo con un muy pulcra musculatura. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, las pulsaciones space-rockeras y las sutilezas jazz-progresivas gestan más colores sónicos para el refuerzo del centro temático. La gente de HERD OF INSTINCT hubiera estado muy orgullosa de componer esto... pero es de BÜHLMANN. ‘Visions’ se enfila por una remodelación más flotante que las que delinearon los ambientes centrales de cualquiera de las dos piezas precedentes, lo cual sirve para que se resalte más el factor cinematográfico de los arreglos de teclados y esquemas rítmicos cibernéticos sistemáticamente utilizados aquí. Los fraseos de guitarra sirven mayormente para asentar algunas texturas dentro del entramado general, apelando ocasionalmente a la exuberancia virtuosa. Esto es muy afín a lo que últimamente han venido haciendo ensambles como BURNT BELIEF y THE FOREVER MOMENT. ‘Camouflaging’ es otro tema de generosa duración: alrededor de 10 minutos. Su enfoque expresivo tiene una energía novedosa y renovadora en relación con los tres temas precedentes, siendo así que algunos pasajes de guitarra nos remiten, alternadamente, a la faceta más aguerrida de Fripp y a la misteriosa luminosidad que usualmente se asocia al paradigma de Rypdal. La arquitectura sónica se centra en vuelos exóticos donde el elemento electrónico es manejado con una intencionalidad etérea, creándose así una aureola de futurismo ensoñador alimentado por efluvios arcanos, la misma que opera eficientemente como trasfondo para las imparables exhibiciones de la guitarra. El giro que se da poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto activa un fresco ascenso de la majestuosidad en curso, creándose así un nexo con los legendarios TANGERINE DREAM: esto implica una inserción de diversos recursos cósmicos desde los cuales se acentúa la sofisticación estructural. Tal vez está aquí el cénit definitivo del disco.  
 
‘Hesychasm’ se inicia como lo más introspectivo con lo que nos topamos en lo que va del repertorio de este disco. El swing en 5/4 creado maquinalmente sustenta las envolventes capas de teclado mientras los guitarreos van trazando cautelosamente los resabios necesarios para apuntalar el sencillo motif central. Más adelante, todo vira hacia una suntuosidad explícita que remodela las atmósferas reinantes para que éstas asuman una densidad nueva, lo cual determina el rol incrementado de los guitarreos. Todo se ha vuelto más extrovertido sin perder del todo la magia evocadora del inicio, ésta todavía opera en los alegatos nostálgicos mostrados por la segunda parte del esquema melódico. ‘Exteroception’ se orienta por una hibridación de los ambientes centrales de los dos primeros temas del álbum, enfatizando la exploración de los ribetes más sutiles de la parafernalia electrónica a fin de que lo cósmico pueda asentar su potencial de lirismo. 
El trayecto es generoso (dura 9 ¾ minutos, más o menos) y eso ayuda al refuerzo continuo de las cadencias y centros temáticos diseñados para la ocasión; de esta manera, los explosivos solos de guitarra que emergen durante el último tercio se hacen notar con autoridad. El cierre del repertorio lo trae ‘Onomatopoeic’, la pieza más consistentemente introspectiva dentro del mismo. La dinámica relajada de esta composición nos remite a una inaudita confluencia entre los mundos de MIKE OLDFIELD y DJAM KARET bajo un ropaje de vibraciones contemplativas. En los momentos donde se introducen hermosas florituras de guitarra, se advierte que la ingeniería musical cuenta con suficiente compacidad como para no permitir que aquellas no rompan con el clima ensoñador que define la esencia de la pieza misma. En conclusión, “Figurative” es un disco que irradia formas y estrategias novedosas para la música jazz-progresiva que busca caminos de músculo y creatividad para la avanzada musical de nuestros días. La presencia de esta obra y otras del crack ROLAND BÜHLMANN es totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca dedicada al rock y al jazz de nuestros tiempos.

Sunday, September 15, 2024

Los asuntos progresivos de la veterana banda FRENCH TV a fines del año 2023

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Tal como lo indica el título de la presente reseña, hoy hablaremos de un disco publicado a fines del año 2023, más exactamente, el día 17 de setiembre. “A Ghastly State Of Affairs” es el título del disco, el decimoquinto de su larga carrera cuyos orígenes se remontan a la primera mitad de los 80, siendo Cuneiform Records el sello a cargo de su publicación. Como siempre, el colectivo de FRENCH TV está liderado por Mike Sary [bajo, loops y simples], completándose con Katsumi Yoneda [guitarras], Patrick Strawser [teclados] y Fenner Castner [batería]. Adicionalmente, hay colaboraciones de parte de Kenji Imai (flauta), Warren Dale (saxos) y Ludo Fabre (violín). Todos los temas contenidos en “A Ghastly State Of Affairs” son de la coautoría de Sary, Yoneda, Strawser y Castner. Lo registrado aquí surgió de varias sesiones de grabación que tuvieron lugar en Lousiville Recording Arts entre los años 2021 y 2023, y allí mismo se hizo la labor de mezcla. Howie Gano se hizo cargo de la ulterior masterización. La línea de trabajo plasmada en “A Ghastly State Of Affairs” se focaliza muy definidamente en la que ya se ha estado realizando en sus discos precedentes de los años 2020 y 2021, “Stories Without Fingerprints” y “All Our Failures Are Behind Us”: un refuerzo de la faceta jazz-progresiva que forma parte de una amalgama estilística mayor. La gentileza predomina en medio de las ambiciones estilizadamente tortuosas que suelen acomodar y arreglar las composiciones, pero mejor es que veamos los detalles del repertorio en sí. 


Durando alrededor de 18 ½ minutos, ‘Every Morning I Wake Up And Take My Hat Off To All The Beauty In The World’ abre el álbum con un esplendor mayúsculo. Tras un misterioso prólogo signado por un minimalismo expectante, se abre, de a pocos, un camino de fulgor sónico cuya calidez se refleja cabalmente en la gentil cruza de jazz-prog y sinfonismo desde la que se van explayando los motivos sucesivos. Alrededor de la frontera del séptimo minuto, las cosas se agilizan un poco para situarse muy cerca del estándar del PAT METHENY GROUP de inicios de los 80 con algunos matices añadidos desde la influencia de HAPPY THE MAN. El swing no es demasiado intrépido, pero se nota claramente que la sola majestuosidad del entramado instrumental tiene una fuerza de carácter muy peculiar. Más adelante, el aspecto jazzero se acentúa mientras las contenidas vitalidades de la flauta y el piano se asocian en un lirismo realmente cautivador, y ya en cercanía a la frontera del minuto 12, surgen recursos de preciosista suntuosidad que se enfilan hacia un clímax prog-sinfónico al modo de los YES de 1973-74. Una vez que la guitarra clásica se sitúa en un posicionamiento solitario, es el momento de otra estrategia de reconstrucciones líricas del amalgamiento de jazz-prog y sinfonismo con el que se había iniciado el tenor general de la pieza, esta vez con una dosis un poco mayor de luminosidad. ‘Baby, You Fill Me With Inertia’ es la segunda pieza del repertorio y su misión principal es la de instaurar un clima de júbilo a través de una serie de motivos diseñados en base a los paradigmas de FRANK ZAPPA, NATIONAL HEALTH y WEATHER REPORT: están esos joviales dinamismos trazados con delineamientos atonales, están esas manifestaciones de suntuosidad melódica sobre una base jazz-progresiva y están esos grooves cuyo magnetismo responde a la inteligente exploración de la faceta más saltarina de la tradición del jazz-fusion. Hay pasajes donde la soltura llega a ser exaltación gozosa, siendo ellos capaces de asociarse con el flujo multitemático mientras insertan giros inesperados al contexto orgánico del entramado instrumental. Así fueron las cosas con los dos temas más largos del disco y el asunto pinta muy bien.
 

El tercer tema del álbum se titula 
‘Drunkard’s Train To Westchester’ y su esquema de trabajo consiste básicamente en remodelar las atmósferas y el lirismo sistemático del tema de entrada para brindarles más vivacidad. Así, el ensamble concreta una pujanza y un colorido bastante convincentes dentro de un enclave grupal donde el bajo gesta algunas de sus mejores líneas de todo el álbum. Eso sí, no faltan esos parajes un poco más sutiles que instauran momentáneos recursos de diversidad al contexto total de la pieza. Realizar un epílogo flotante con cierto tenor cósmico es un buen golpe de efecto que parece retratar el final de un trayecto y la llegada de la hora de descansar tras el mismo. ‘The Mayor Of Ding Dong City’ comienza con la firme aseveración de un medio tiempo donde los riffs de guitarra y las contenidas florituras del bajo operan eficazmente bajo las ceremoniosas orquestaciones de teclado y la fortaleza explícita de la batería. De esta manera, se establece la columna vertebral de los viajes temáticos que irán emergiendo a lo largo del camino. Hay una vivacidad muy semejante a la del tema precedente, pero el hecho de que el swing sea notablemente más contenido permite a la banda explorar más a fondo las texturas potenciales de los variados focos temáticos. ‘My Boys Awake At Night ‘Cuz They Nocturnal’ trae consigo el cierre del álbum y lo hace con un ensalzamiento, al unísono, de los aspectos más gráciles del primer tema y la gracia caleidoscópica de los dos siguientes. La presencia del violín ayuda mucho al entramado global para dar solvencia expresiva lo que se va hilando sobre el terreno; de hecho, se luce en un excelente solo al estilo de la MAHAVISHNU ORCHESTRA a poco de pasado el ecuador de la pieza. Antes de eso, nos topamos con un hermoso solo al estilo de Jeff Beck, y en varias instancias, con ciertos juegos de síncopas muy propios del ideario Zappiano. Tenemos en esta pieza una genuina labor de inspirada síntesis de los eventos musicales esenciales del repertorio precedente, una muy oportuna manera de concluir “A Ghastly State Of Affairs”, un hermoso álbum que dignifica la extensa y aún vigente leyenda de FRENCH TV.