Saturday, August 08, 2020

OBSKYR: una nueva luz en la escena progresiva sueca



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy se da la ocasión de presentar una estupenda novedad dentro de la actual escena progresiva escandinava: el disco debut homónimo del grupo sueco OBSKYR. El disco del cual hablamos fue publicado a mediados del pasado mes de abril tanto en el blog de Bandcamp del grupo como en formato de vinilo, en una tirada independiente de solo 100 ejemplares (el sello es House Of Obskyr). OBSKYR nació en Estocolmo como un proyecto del guitarrista-teclista Holger Thorsin y el bajista-teclista Petter Broman, contando con varios músicos de apoyo. Yendo a los detalles específicos de la logística sonora exhibida en “Obskyr”, Thorsin toca las guitarras eléctrica y lap steel, el piano eléctrico Fender Rhodes, los sintetizadores y la caja de ritmos, mientras que Broman se hace cargo del bajo y el piano eléctrico Fender Rhodes. Ambos hacen algo de canto con gruñidos en algunos pasajes, mientras que en lo netamente instrumental, se hacen acompañar en algunos temas por Petter Berndalen (batería), Pontus Dahlström (saxofón) y Tomas ”Dr.X” Åkvik (guitarra solista). La propuesta de OBSKYR es de un prog ecléctico donde el sinfonismo, la psicodelia, el jazz-rock y la línea Crimsoniana tienen suficientes campos de expansión para enmarañarse en una sincronía ágil y fluida. El surgimiento de este dúo tuvo lugar hace más de 10 años, aprovechando la amistad y las afinidades melómanas de sus integrantes mientras cada uno de ellos estaba involucrado en otros proyectos musicales (especialmente, en la escena metalera). Bueno, veamos ahora los detalles de “Obskyr”, ¿vale? 


La pieza inicial del disco dura 11 ¾ minutos y es la más extensa del mismo, siendo su título ‘Le Voleur’. Sus tres secciones se titulan ‘Phase I: Dead Planets Gathering’, ‘Phase II: The Whistling Stars Of The Horsehead Nebula’ y ‘Phase III: Battle Of The Space Doctors’. Tras una serie introductoria de capas de sintetizador emerge un cuerpo central punzante a medio tiempo que despliega iguales dosis de garra y elegancia. El índice temático de dicho cuerpo es relativamente sencillo, pero sabe adornarse con fluidos quiebres rítmicos en algunos pasajes, así como explotar el gancho propio de su vigor rockero, especialmente por los ornamentos que dibuja el bajo mientras los riffs de guitarra y las bases del órgano llevan sobre sus espaldas el mayor peso del desarrollo temático. A mitad de camino, el bloque instrumental descansa para que resurjan las capas sintetizadas del inicio, esta vez con una expansión más envolvente y la adición de mágicas florituras de saxofón: esta segunda sección es contemplativa e intrigante, y, de paso, asienta un terreno apropiadamente preparado para la apta retoma de la siguiente sección, la cual vuelve a la holgura del vigor rockero pero con un enfoque más macizo, abriendo espacios para la emergencia y el fortalecimiento de solos de guitarra con total naturalidad. Luego sigue la dupla de ‘Vildsvinsvisan’ y ‘The Long Eared Owl’, la cual tiene la misión de expandir los componentes sonoros que forman parte de la propuesta estilística de OBSKYR. El primero de estos temas ostenta unas vibraciones etéreas dentro de un enfoque prog-psicodélico que impulsa las vibraciones étnicas en las que se inspira la composición. Esto suena a una cruza entre la faceta más introspectiva de GORDIAN KNOT y la línea de trabajo de los legendarios DJAM KARET en sus dos últimos discos. Los diversos retazos y fraseos delineados por las guitarras hallan en la sobria labor de los teclados una figura cómplice idónea mientras los impactantes recursos percusivos se hacen sentir como un ritual de danza cósmica que enlaza a nubes y estrellas de la noche. Por su parte, ‘The Long Eared Owl’ se hace eco de estas inspecciones introspectivas para llevarlas a un terreno más cálido y luminoso, creando para la ocasión un pulcro híbrido de jazz-prog y sinfonismo, no exento de vuelos psicodélicos... eso sí, muy amables, a fin de preservar coherentemente el espíritu contemplativo de la pieza. Siendo como es un tema que se destaca por su peculiar belleza dentro del repertorio de este disco, se erige como un punto culminante del mismo, además de llenar un espacio necesario de contrapunto frente a la aureola extrovertida con la que había comenzado el álbum. 

‘Anti Shadows’ se vuelca por entero al terreno del jazz-prog y lo hace con un esquema de trabajo arquitectónico y tenso, afín a los paradigmas de los STICK MEN y de sus ilustres compatriotas de NECROMONKEY. También hay un simpático interludio breve en clave de surf rock al estilo de THE SHADOWS y THE VENTURES que sirve como ingenioso recurso humorístico. Cuando llega el turno de ‘Vise Versa’, se nota que el colectivo está contento con seguir la línea de trabajo de la pieza precedente, enfatizando el enclave arquitectónico y realzando el potencial Crimsoniano que siempre está presente en este tipo de maniobras. Coqueteando sutilmente con el math-rock y retomando las confluencias con el inolvidable legado de GORDIAN KNOT, el ensamble elabora un núcleo temático que, a pesar de su estructura tensa, se mueve grácilmente a través del espacio de más de seis minutos que tiene. Tras un interludio en el que se detiene el entramado percusivo, se arma una sección final ágil y contundente que remodela la primera sección por vía de un incremento de la musculatura sonora y una mayor sofisticación del groove básico. Otro cénit del álbum, sin duda, su majestuoso vitalismo elaborado con una sentido tan refinado del nervio rockero le hace brillar con luz propia dueña de un fulgor imponente. ‘Half Man Half Me’ se encarga de realizar un nuevo ejercicio de dinamismos jazz-progresivos entrelazados con refinadas estilizaciones sinfónicas y complejos ornamentos de tenor avant-progresivo, algo así como una cruza entre los temas #3 y #5 con una dosis extra de neurosis. El cierre del álbum llega de la mano de ‘The End And The End Again’, una pieza contemplativa y crepuscular que se apoya sobre un sereno swing jazzero. La intervención de un solo a lo STEVE VAI para darle un poco de robustez al asunto es un recurso bastante ingenioso que brinda una interesante diversidad a una pieza que se caracteriza por exhibir una espiritualidad misteriosa, la misma que en un breve pasaje estratégico recurre a instancias disonantes. Un agradable momento de despedida con una mesurada dosis de energía expresiva.

Todo esto es lo que nos ofrecieron OBSKYR con su homónimo disco debut, uno de los más interesantes y reveladores de este año. Nos complace mucho que este dúo ofrezca una nueva fuente de fulgor dentro de la siempre creciente constelación progresiva escandinava; le ha bastado un espacio de poco menos de 41 minutos para lucirlo a placer.      


Muestras de “Obskyr”.-


Thursday, August 06, 2020

LASTRYKO: el ritmo cardíaco del rock experimental polaco actual



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos aquí al grupo polaco LASTRYKO y su segundo trabajo de estudio “Tętno Pulsu” (ritmo cardíaco en polaco), cuya publicación virtual en el blog de Bandcamp del susodicho grupo data del primer trimestre del año pasado 2019. Aunque es un poco tardía esta reseña, el disco antes mencionado fue nuestra vía de introducción al mundo musical de este colectivo afincado en la localidad de Gdynia, el mismo que está conformado por Wojciech Lacki [bajo], Jacek Rezner [batería], Artur Bieszke [guitarras] y Maciej Szkudlarek [sintetizadores].  La línea de trabajo de LASTRYKO está ubicada en el rock psicodélico de raigambre space-progresiva con muchas afinidades con el post-rock, varios retazos de krautrock guitarra-céntrico y algunos elementos de jazz-rock experimental que ocasionalmente salen a relucir. O sea, el personal de LASTRYKO encapsula un esquema de trabajo ecléctico y rico en matices para lo que ha de ser su aporte propio a la escena psicodélica de hoy en día. Los orígenes de la banda se remontan a cinco años atrás, en la localidad de Gdynia, situada en la zona sur del golfo de Gdansk como uno de los balnearios y puertos pesqueros más importantes de Polonia. Tardó un poco que este disco que ahora reseñamos tuviese su edición física, pero a inicios de febrero del presente año 2020, se dio la feliz circunstancia de que el sello británico The Weird Beard lanzara una edición limitada en vinilo rojo de “Tętno Pulsu”. Bueno, ya va siendo hora de pasar a los detalles específicos del disco, ¿cierto?


‘Jeden’, que es el tema más extenso del álbum con sus casi 9 ½ minutos de duración, abre el mismo con un carácter infatigablemente pulsátil que marca a un jam recurrentemente situado bajo el ropaje de un misterio otoñal. Tenemos aquí un perfecto hermanamiento de los lenguajes y los grooves arquetípicos del space-rock y del post-rock, exhibiendo una agilidad llamativa y desarrollando una soltura eficazmente enérgica mientras el cuerpo musical va avanzando a través de su espacio otorgado. Los múltiples efectos de la guitarra llenan espacios con flotante magnificencia, guiando al bloque instrumental global en su bien enfilada fluidez. ‘Dwa’ sigue a continuación para cambiar totalmente de registro, centrándose en el armado de un ejercicio de mecánica soltura que se alimenta de punzantes y vibraciones aguerridas inspiradas en el estándar del stoner. Se da aquí una cruza entre el paradigma de los legendarios NEU! y el estándar heavy psicodélico de entidades más cercanas como CAUSA SUI y THE SPACELORDS. El grupo pone sobre la mesa las cartas más robustas de su baraja sonora. ‘Trzy’ vuelve a ejercer la lógica del cambio de registro y se pone a explorar la faceta introvertida de la banda, gestando un motif etéreo y relajado que se explaya a sus anchas a través de una logística sonora vaporosa; ahora tenemos aquí el perfecto híbrido de AGITATION FREE y MOGWAI, y nos gusta tanto esta pieza que lamentamos que su duración sea tan solo de poco menos de 5 ¼ minutos, pues nos parece que el enigmático y sutil punche de este ítem tiene todo el potencial para sustentar unos arreglos musicales más expansivos desde el seno de su propio núcleo central. De todas formas, cuando llega el turno de ‘Cztery’, el grupo se dispone a crear una síntesis entre las vibraciones otoñales del primer tema y la magnificencia etérea del tercero, por lo que todavía podemos disfrutar de esa latencia misteriosa que nos cautivó. Es de notar que el rol relevante que asume el sintetizador en esta ocasión específica sirve como el pretexto perfecto para que el ensamble desarrolle más sesudamente que en los temas anteriores la expresión de las influencias krautrockeras que porta dentro de su variado ideario musical.


La misión que ha de cumplir ‘Pięć’, el penúltimo tema del repertorio del disco, es el de retomar puramente la senda de la pieza de apertura, aunque con un groove un poco más sofisticado y un enfoque más fulguroso de parte de las intervenciones de la guitarra. Se nota que para este ítem, el grupo busca una reformulación de sus más esenciales exploraciones psicodélicas con talante pos-rockero a fin de brindarles un renovador impulso rítmico de inspiración exhaustivamente jazz-rockera. Esto resulta particularmente revelador en el modo que el armazón conjunto de la batería y la guitarra deja espacios para que el bajo haga lucir las florituras más llamativas que aporta en todo el álbum. Para nosotros, se trata del cénit más electrizante del álbum. Todo culmina con el arribo de ‘Sześć’, la segunda pieza más extensa del álbum con sus ocho minutos y pico de duración. Su misión consiste en redondear la faena de exploraciones musicales que se ha desarrollado a lo largo del repertorio con un masivo retorno a las atmósferas centrales de los temas primero y cuarto, acercándose un poco más al punche de aquél. Todo esto es lo que nos ha brindado el colectivo de LASTRYKO con “Tętno Pulsu”, un disco. El grupo mantiene una actividad creativa con buen pulso, tanto así que desde los primeros días del presente mes de julio ya tiene un nuevo disco titulado “Limbo” en el mercado, el cual pronto reseñaremos aquí. Mientras tanto, nuestro balance general sobre las metas estéticas planteadas en “Tętno Pulsu” es muy positivo, por lo que recomendamos a todos los coleccionistas e investigadores del rock experimental del nuevo milenio que descubran lo que tiene que ofrecer este estupendo grupo polaco.


Muestras de “Tętno Pulsu”.-

EKOS y el instinto de la persistencia dentro de la actual escena progresiva mexicana

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el placer de presentar el más reciente trabajo de EKOS, uno de los nombres más notables de la actual escena progresiva mexicana: el disco en cuestión se titula “Instinto” y fue publicado el pasado 9 de febrero en CD, aunque ya estaba disponible en formato digital desde el primer día del presente año 2020. La alineación de EKOS está conformada por el guitarrista-vocalista Jesús Torres, el bajista Víctor Juárez, la teclista-vocalista Ana Camelo y el baterista Carlos Clériga. Hagamos un poco de historia: el grupo en cuestión  surgió como un grupo tributo a PINK FLOYD en el año 2005 (con nombre claramente alusivo a la épica composición ‘Echoes’ del clásico álbum “Meddle”), y fue recién en el año 2012 que el colectivo mexicano logró publicar su primer disco “Luz Interna”, con material propio compuesto desde el año 2009. La propuesta musical aquí vertida consistía en un prog-metal con ricos matices sinfónicos y algunas influencias de PORCUPINE TREE, propuesta reforzada cinco años después con el álbum “Otra Dimensión”. La alineación del grupo ya estaba asentada con las presencias de Torres, Camelo, Juárez y el baterista Ricardo Castro para el primer disco, pero en el segundo el baterista ya era Clériga. Pues bueno, ahora, con este nuevo disco “Instinto”, la gente de EKOS explora caminos y esquemas un tanto aligerados para su línea de trabajo sin perder para nada su adecuado empuje progresivo. Pasemos ahora a los detalles del repertorio aquí contenido.

 


Los 6 primeros minutos del repertorio de “Instinto” están ocupados por ‘Vuelve A Mirar’, una canción motivada por una mezcla de vigor y vulnerabilidad tanto en su desarrollo melódico como en su letra. Estableciendo una impolutamente fluida confluencia entre los matices flotantes de la psicodelia electrónica y el enfoque aguerrido prog-metal (un poco al modo de una cruza entre HAKEN y FROST), el grupo concreta un eficaz ejercicio de punche rockero con una mesurada dosis de sofisticación progresiva para iniciar el álbum. Luego sigue la dupla de ‘Fiel Obsesión’ y ‘Mi Vida En Ti’, dos canciones que ocupan conjuntamente un espacio de más de 9 minutos y permiten a la banda explorar diversas modalidades expresivas. La primera de estas canciones exhibe un dinamismo funky-jazzero cuya enérgica gracilidad es bien aprovechada para sacar filo al desarrollo melódico, el cual siempre se siente bien encauzado. El groove es realmente contagioso, siendo así que la dupla rítmica es la encargada de llevar sobre sus hombros la labor de absorber y dinamizar la fuerza de carácter de la canción. Por su parte, ‘Mi Vida En Ti’ es una balada progresiva donde confluyen el paradigma neo-progresivo de ARENA y el refinado estándar prog-metalero de los FATES WARNING de la etapa 1997-2000. Los ornamentos y bases armónicas de los teclados tienden a dar cierta prioridad a lo industrial, mientras que los guitarreos se sienten cómodos en su misión de gestar un híbrido entre los estilos de Jim Matheos y David Gilmour. El esquema melódico de esta canción es muy atractivo y nos hubiese gustado que durase un poco más, pero es que llega el turno de ‘Creando Vacíos’, que con su ambiciosa duración de casi 14 ¾ minutos, se erige como el ítem titánico del álbum. Con un empuje alturado y elegante, la sección prologar comienza con un medio tiempo emplazado por una musculatura rockera contundente, pero las cosas pronto se calman un poco para derivar hacia un esquema sinfónico de tendencia neo, una vez que llega el momento de que surjan las partes vocales. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, la banda se proyecta hacia un grandilocuente momento de lucimiento técnico y garbo rockero (un poco al estilo de los DREAM THEATER del año 1994), aunque sin romper con el natural desenvolvimiento de la ingeniería multitemática en curso. Tal vez tenemos en este tema el mejor solo de sintetizador de todo el álbum, y cómo no, la guitarra debe también ocupar algunos espacios protagónicos estratégicos con sus riffs y solos, una vez que el grupo retoma una versión más fastuosa y prolongada de la sección cantada. ‘Creando Vacíos’ ha cumplido a cabalidad con su misión de acentuar el lado épico del ideario musical de EKOS.     

        


‘En-Contraste’ es una envolvente balada que nos lleva por el sendero Floydiano (y con algún guiño a la faceta introspectiva de PORCUPINE TREE), siendo así que la guitarra acústica se apropia del núcleo central del encuadre melódico creado para la ocasión. El aura lánguida bajo el cual se dejan arropar el canto y el bloque instrumental parece conjurar plácidas imágenes de ensueño en un momento de serena melancolía: algo pastoril y poético. A su manera, esta canción tiene su propia fuerza de carácter. Con el apto título de ‘Mi Última Voz’ emerge para ocupar los últimos 8 ½ minutos del disco, y ciertamente cierra el disco a lo grande. Su primera sección tiene un talante introspectivo, sostenido éste por un sencillo esquema melódico mientras los ornamentos de teclado completan los espacios aludidos por las escalas de la guitarra acústica; la segunda sección vira hacia un ágil momentum que lleva a la persistente atmósfera flotante de la canción hacia un luminosidad renovadora, siendo así que las capas cósmicas de sintetizador y el intenso swing de la batería operan como las columnas del bloque global. La oportuna coda minúscula de guitarra acústica redondea la faena con un lirismo preciso. Todo esto es lo que se nos brindó en “Instinto”, un disco de fina factura musical que supone un nuevo paso evolutivo para la voz propia del grupo mexicano EKOS. Nos ha gustado mucho este disco y, según nos parece justo añadir, es un muy buen pretexto para que quienes recién conocen a EKOS investiguen en su discografía íntegra. 

 
 
Muestras de “Instinto”.-
Creando Vacíos: https://www.youtube.com/watch?v=Y5vnwAtFS3I
En-Contraste: https://www.youtube.com/watch?v=JPopNUU5y8o
Vuelve A Mirar [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=6yf28LzPM0U  


Tuesday, August 04, 2020

SOLAR CORONA, el candelabro portugués de la nueva generación prog-psicodélica



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy presentamos al grupo prog-psicodélico portugués SOLAR CORONA, el cual está integrado por Rodrigo Carvalho [guitarras y sintetizadores], Julius Gabriel [saxofón y sintetizadores], José Roberto Gomes [bajo] y Peter Carvalho [batería]. Más exactamente, presentamos su disco “Saint-Jean-De-Luz”, el cual se publicó en el Día de Navidad del pasado año 2019... por lo que ya se evidencia cuán tardía es la presente reseña. El título del disco no es caprichoso, pues el grupo grabó este disco en el Drop’In Studio, realizando sesiones en vivo dentro del mencionado local de grabación a partir de ideas a medio definir, y resulta que dicho estudio está ubicado en San Juan de Luz, comuna francesa localizada en la región francesa de Nueva Aquitania, en los Pirineos Atlánticos. El material aquí registrado consiste en jams expandidos in situ en el mencionado estudio; más adelante, los procesos de edición y masterización tuvieron lugar en el estudio C-House de Barcelos, o sea, con el grupo de vuelta al hogar, dulce hogar. Toda la producción precedente de SOLAR CORONA consistía en tres EPs y un disco titulado “Lightning One”, publicados todos ellos entre julio de 2013 y mayo de 2019 con el formato del trío y con Rodrigo Carvalho como único integrante permanente (“Innerspace”, “Outerspace” y “Specimen Days”). Ahora, con este disco que dura poco más de 59 minutos, el grupo no solo ha expuesto un esquema de trabajo más expansivo sino que, además, ha focalizado fehacientemente la madurez de su camino musical prog-psicodélico. Repasemos los logros estéticos de “Saint-Jean-De-Luz” yendo a los detalles de los cuatro extensos temas que conforman su repertorio.                   


Durando poco menos de 13 minutos, ‘Watt’ da inicio al disco con generosos despliegues de ingenio sónico y de musculatura, dejando que las imponentemente flotantes capas de sintetizador y el robusto swing de la batería edifiquen las columnas sobre las que se ha de sostener el jam en curso. Hay que esperar hasta el traspaso de la frontera del quinto minuto para que el saxo asiente bien su lugar protagónico dentro del armazón instrumental y el bajo empiece a elaborar complejas líneas al más puro estilo de HAWKWIND. De hecho, se siente aquí la influencia del grupo mencionado (época 71-73), pero con un filtro modernizado que acerca al cuarteto a las líneas de trabajo de unos RED KITE o unos CAUSA SUI, además de un punche propio del krautrock de talante cósmico (a medio camino entre ASH RA TEMPEL y THE COSMIC JOKERS). Ya a pocos instantes de llegar a la frontera del octavo minuto, el groove se torna más mecánico, lo cual significa que el vitalismo nuclear de la pieza llega a un encuadre machacante. En sus instancias finales, el epílogo de la pieza se adentra en una llanura etérea donde la asociación de las gráciles armonías de guitarra y las capas de sintetizador anuncian a la dupla rítmica que es el momento de marcar un descenso paulatino a una parca nocturnidad. Muy buen tema para abrir el álbum, y acto seguido llega el turno de ‘Lux’. La misión principal de este tema consiste en establecer un juego de pulsaciones lánguidas desde el que se impulsa un bloque general absorto en una mezcla de lo rudo con lo sofisticado; de esta forma, el tenor contemplativo de la pieza asume el adusto calibre de lo terrenal junto al brío impalpable del aire. Con todo lo otoñal que hay en este jam, la fuerza de carácter del ensamble se hace notar sin disimulo: apreciamos aquí conexiones con la tradición de GURU GURU y AMON DÜÜL II, el modelo de los PINK FLOYD de fines de los 60s, al igual que con las voces contemporáneas de KUNGENS MÄN y AUTOMATISM. ‘Lúmen’ cambia totalmente de registro y nos lleva a un groove frenético e incendiario que combina la garra de HAWKWIND, el desenfado de los GONG de los dos primeros álbumes y la faceta más filuda del stoner. Incluso notamos algunas acentuaciones de tipo Motorik (a lo NEU!) en el modo que la batería decide sostener la densa garra del bajo y los sucesivos aportes solistas de la guitarra y del saxo. A veces, el bajo se adueña de la situación con su persistente nervio, alimentado éste por los efectos de fuzz, mientras se entromete en el entramado sonoro vibrando a través de recovecos que él mismo crea. En esta pieza apreciamos un ejemplo perfecto de combinación de inteligencia ingenieril y garra incendiaria.  


Cierra el repertorio la pieza más extensa del mismo, la cual se titula ‘Candela’ y dura casi 22 minutos. La sección prologar se extiende por casi 7 ½ minutos, estando marcada por capas cósmicas de sintetizador e insistentes pulsaciones de bajo, mientras el saxo se entromete en algunas zonas estratégicas para desarrollar largos procesos de empíreo exorcismo sideral.  Definitivamente, aquí la intención era la de cruzar lo inquietante con lo onírico, situando al oyente atento en una encrucijada entre la suspicaz tensión y la relajada ensoñación. Una vez que la batería instaura un groove reconocible, éste se asienta sobre un medio tiempo donde se combinan el aura misteriosa del post-rock y la faceta sigilosa del arquetipo psicodélico. Las evocadoras líneas del saxofón establecen un lirismo casi mágico mientras las líneas de la guitarra alternan utilizaciones de espirales flotantes con retazos abstractos; por su parte, el bajo se hace sentir como el instrumento que  aporta más punche rockero al bloque sonoro. Poco antes de atravesar la frontera del minuto 14, se da un ligero crescendo en la garra grupal, lo cual permite al jam renovar su expresividad (bien articulada de por sí desde hace rato) y, en particular, a la guitarra, aumentar su musculatura sin quebrantar la armonización de los instrumentos colectivamente actuantes. En los dos últimos minutos, se gesta un clímax contundente antes de que todo se finiquite con una breve coda serena. En líneas generales, el cuerpo central ha extendido cómodamente bajo la atmósfera que él mismo crea en torno a sí mismo, sonando a una cruza entre los paradigmas de SPACE DEBRIS y AUTOMATISM, con matices añadidos de MY SLEEPING KARMA más algunos implementos reiterativos de los inolvidables ASH RA TEMPEL. Todo esto fue lo que el colectivo de SOLAR CORONA concretó en “Saint-Jean-De-Luz”, el decisivo afianzamiento de su espacio propio dentro del gran escenario de música prog-psicodélica a nivel mundial. Aunque esta reseña llega un poco tarde, nuestro entusiasta diagnóstico sobre los méritos artísticos de este disco son muy sinceros. 



Saturday, August 01, 2020

Aquí empieza el camino progresivo de QAMAR



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos la inmensa alegría de presentar a la banda instrumental española QAMAR, so pretexto de la reciente publicación de su disco debut “Todo Empieza Aquí” por vía del sello chileno Mylodon Records; para ser más exactos, dicha publicación tuvo lugar en el primer día del pasado mes de julio. Este ensamble asentado en la bella provincia de Cádiz dentro de la bella Andalucía está conformado por Mario Bocanegra [batería], Selu Algaba [bajo], Alex Álvarez [guitarras] y Javi Paz [teclados]. El disco aquí reseñado fue grabado en los años 2019 y 2020 en diversas sesiones que tuvieron lugar en El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera, siendo así que las labores de mezcla y masterización se repartieron entre estudios de la misma Jerez de la Frontera y el estudio Vértice, ubicado en la ciudad mexicana de Tijuana. A lo largo del disco se han dado colaboraciones ocasionales de parte de Pepe Torres (saxo y flauta), Miguel Bocanegra (guitarra flamenca) y Laura Romani (violín), además de aportes vocales a cargo de Helena Bocanegra, Clara García y Candela Galán. Antes de seguir adelante, hagamos algo de historia sobre lo que aconteció para que naciera QAMAR. Una vez detenido el proyecto SINCOPAO, la dupla rítmica de Bocanegra y Gómez (que también operó en OMNI por un tiempo) se puso a trabajar en una nueva iniciativa que tendría que estar dentro de una línea progresiva bien definida. La cosa cobró forma cuando entró en escena Álvarez, guitarrista jerezano con un background en el metal, pero fehaciente amante del rock progresivo, y así el trío originario empezó a componer material. De todas maneras, aún faltaba un factor como el de los teclados, y mientras el trío se ponía a sopesar con quién ampliar el grupo a cuarteto, llegó el experimentado teclista gallego Javi Paz, quien por cuenta propia tiene proyectos como SUNOTOPIA y JAVI PAZ PACHAMAMA, todo un experto en exploraciones progresivas, alternativas y fusionescas. En cuanto al nombre del grupo, éste significa Luna y también es el nombre de una esclava de Bagdad que era famosa por sus poemas y cantos, quien llegó a Al-Andalus por iniciativa del enamorado señor Ibrahim B. Hayyat. Incluso se la considera una figura pionera del folclore flamenco. Fran J. Ríos se hizo cargo del hermoso diseño gráfico de la portada de“Todo Empieza Aquí”. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio contenido en este disco, ¿vale?        


La pieza que pone en marcha al repertorio se titula ‘Faraón’ y dura poco más de 5 ¼ minutos. Signada por una claridad melódica inspirada en lo arábigo dentro de un discurso sinfónico cómodamente asentado sobre grooves de espíritu andaluz, su desarrollo temático comienza con un aura solemne y luego prosigue por una vía de extrovertida soltura donde la luminosidad antes latente se hace explícita. Los diálogos entre la guitarra y el sintetizador nos remiten a una cruza entre IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE y CAMEL, con un especial vigor expuesto en los fraseos de la guitarra (tal vez afín al paradigma de TRICANTROPUS). Un estupendo inicio de álbum. Sigue a continuación ‘A Través Del Camino’, un título aproximadamente adecuado para el tema pues su colorido melódico sigue en varios aspectos la senda trazada por la pieza de apertura. Básicamente, lo predominante aquí es la espiritualidad solemne mientras se sigue explorando la garra expresiva que define a la esencia colectiva de la banda. Hay algunos aires de familia con los MEZQUITA del primer álbum. El momento en que interviene el saxo invitado sirve de pretexto para que la pieza suelte liberalmente su faceta cañera, la cual he de trazar la ambientación central de la segunda mitad de este tema, muy a lo hard prog (al estilo de los MEDINA AZAHARA de los dos primeros discos). El rol de ‘Guadalete’ (tema llamado como un río gaditano que desemboca en El Puerto de Santa María) es el de centrarse en un ambiente festivo, siendo así que la dinámica claramente extrovertida del foco temático retrata sónicamente el gentil matrimonio entre el flujo del río y el magnífico esplendor de los cielos primaverales y estivales. Tal vez nos hubiese gustado que ‘Guadalete’, con su llamativo gancho, durara un poco más, pero es que ahora llega el turno para el segundo tema más extenso del disco con su espacio de poco más de 8 ¾ minutos. Éste se titula ‘Éxodo’ y en su cuerpo central se focaliza en sacar nuevas aristas a la expresividad vitalista y vivaz del ideario grupal, comenzando con una sección prologar marcada por una electrizante adrenalina, para luego derivar hacia un cuerpo central estilizado y con una emotividad razonablemente contenida. Estos últimos ostentan un clima sosegado en su groove y en su atmósfera, pero sigue siendo un campo fértil para el nervio rockero. Se mezclan los mundos de CAMEL, PINK FLOYD y YES mientras se preserva el talante contemplativo y evocador de la tradición sinfónica española. Un cénit del álbum, no nos cabe duda alguna al respecto.


La envolvente pieza ‘Lydia’ tiene como función principal la de derivar todos los recursos sonoros de la banda hacia una exploración en su faceta instrospectiva, siendo así que el cuarteto decida gestar un equilibrio entre lo jazzero y lo sinfónico. Sobre la flotante y lánguida ingeniería de la dupla rítmica y las sobrias bases del piano se erigen unos meditabundos fraseos de la guitarra, todo ello durante los poco menos de cuatro minutos que dura la parte prologar. Una vez instalado el cuerpo central, el asunto se torna un poco más luminoso, pero más que nada se trata de recubrir de moderada fastuosidad a la invariable melancolía que se ha erigido en brújula expresiva para esta bella composición. Durando diez minutos y medio, ‘As Bruxas’ es una pieza diseñada explícitamente para que QAMAR explore a fondo su faceta épica. La obertura se sostiene bajo un clima majestuoso donde se conjugan lo ceremonioso y lo mágico mientras un sortilegio nos anuncia el comienzo del fulguroso primer cuerpo motivo, centrado en una mezcla de MEZQUITA y CAMEL. Las intervenciones ocasionales de la flauta son útiles para llenar los espacios proyectados por las bases armónicas y orquestaciones de lo diversos teclados actuantes, y el solo de guitarra que viene después ostenta una fastuosidad bastante muscular, alternando matices arábigos y barrocos mientras se adueña del foco protagónico. El segundo motivo es una balada sinfónica ceremoniosa que tiene algo de calidez, aunque el canto de Candela Galán evoca el poder de la magia para estimular al espíritu humano y lamenta el castigo de una bruja a la hoguera. La pieza culmina con un breve ‘Qamar’ establece una muy inspirada cruza entre el enfoque estilizado sinfonismo (no exento de nervio rockero), factores flamencos y elementos arábigos durante su minucioso desarrollo melódico. La participación del saxofón añade un esplendor caleidoscópico a uno de los pasajes más exultantes del tema, mientras que un pasaje un poco más sosegado, la guitarra flamenca, el violín y la flauta ayudan a preservar el candor requerido para la ocasión dentro del armazón instrumental. Como dijimos hace un rato, este tema es un culmen musical como la copa de un pino.     
                       

El final del repertorio llega de la mano de ‘Añoranza’, pieza coordinada por etéreos entramados de guitarra acústica y piano sobre los que emerge una recitación árabe. Ésta tiene algo de sortilegio y también algo de evocación relajante, una luz encarnada en una voz humana que, en simultáneo, ilumina todos los rincones de la conciencia y nos recubre mientras nos dejamos abandonar al reposo. Aquí termina la experiencia de “Todo Empieza Aquí”, el refinado y hermoso álbum que nos brinda el personal de QAMAR. Este disco pletórico de estilizada fluidez melódica y elegancia se convierte instantáneamente en un referente crucial para la música progresiva española del presente año 2020. ¡¡Totalmente recomendable!!    



Thursday, July 30, 2020

Paradero en el Planeta Tierra de MAGIC BUS



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy nos complace presentar el nuevo trabajo fonográfico de la banda retro-progresiva MAGIC BUS, el cual se titula “The Earth Years” y ha sido publicado hace muy poco tiempo, específicamente, el pasado 19 de junio; es el cuarto álbum del grupo. El sello Back To The Garden Records se encargó de su producción en CD y en vinilo mientras que la edición virtual es suministrada por la propia banda desde su propio blog de Bandcamp. El ahora quinteto conformado por Paul Evans [voz y guitarras], Terence Waldstädt [guitarras y coros], Jay Darlington [teclados y coros], Wihll Mellorz [bajo] y Connor Spring [batería y coros] sigue en buena medida la senda de su fantástico disco anterior “Phillip The Egg” (2017), mientras se dedica a explorar parajes más sutiles dentro de su bien definido ideario musical, articulado en torno a una confluencia de Canterbury melódico, folk-rock, sinfonismo primitivo y prog psicodélico temprano. Como dijimos antes, se trata del primer trabajo del grupo como quinteto, siendo así que en los tres álbumes precedentes también había una integrante a cargo de las flautas (Viv Goodwin-Darke). El único momento en el que aparece un instrumento de viento es en la segunda canción del álbum, donde emergen algunas líneas de flauta dulce a cargo de Chris D’Adda. Este señor también fungió como ingeniero de sonido y mezclador del álbum; “The Earth Year” fue grabado en los Vale Studios, siendo poco después masterizado en los mismísimos Abbey Road Studios, nada menos. 



El repertorio de ocho piezas que compone este nuevo álbum comienza con ‘Easy Om’, canción que en su espacio poco menor de 3 minutos instala un ambiente de estilizada extroversión, impulsada por una delicada ingeniería melódica donde la diversidad de motivos y esquemas rítmicos crea una luminosidad juguetona. Muy al estilo de los dos primeros discos de CARAVAN con algunos toques de los SOFT MACHINE del primer álbum, y cómo no, también varios aires del paradigma de KEVIN AYERS. Tras este estupendo inicio llega el segundo tema, el mismo que se titula ‘Inca Trail’. Su atmósfera es más serena y su esquema sonoro incorpora elementos folk-rockeros; mientras el desarrollo temático se concentra en crear una aureola ceremoniosa, alterada efímeramente por un interludio marcado por un fulgor grácil y sobrio, el bloque instrumental deja fluir un esplandor tan plácido como majestuoso. Hay un encanto sinfónico en el modo en que los arreglos de teclado y el solo de guitarra que emerge a mitad de camino se conectan dentro del encuadre global, y lo mismo funciona cuando llega el turno del solo de sintetizador final. Un cénit del disco, sin duda, Para cuando llega el turno de ‘Setting Sun’, el grupo se adentra más aún en el camino de serena introversión que se inició en la canción precedente. Notamos aquí una combinación del espíritu Yessiano del primer álbum con la faceta bucólica de los PINK FLOYD de la fase 1970-72; eso sí, un breve pasaje disruptivo centrado en un armazón disonante de teclados nos toma de sorpresa antes de llegar a la frontera del segundo minuto, pero, en realidad, se trata de un recurso para ayudar a la canción a adquirir una pequeña dosis extra de musculatura, algo que para nada altera el carácter bien definido de su núcleo melódico. ‘The Road To La Mezquita’ ostenta una mayor dosis de agilidad, aunque ésta se reserva para los momentos más saltarines, pues se trata de una canción diseñada a través de la ilación de diversos motivos. En varios momentos, el entrelazamiento de los dos guitarras asume un aire sutilmente aflamencado, pero lo que predomina principalmente es la interacción entre las armonías de guitarra, las líneas de bajo y las bases de teclado. La sección epilogar, resuelta en un clima ceremonioso que retoma el breve motivo inicial, se asienta muy cómodamente bajo la guía de las bases de teclado, las mismas que abren campo para las sobrias florituras finales de la guitarra. 

La dupla de ‘Barleycorn’ y ‘Squirrel’ sirve para que el ensamble ajuste aún más las tuercas de su maquinaria estilística, lo cual se traduce en la edificación de los momentos más rotundamente climáticos del álbum. El primero de estos temas mencionados entra con todo en lo que a músculo rockero se refiere desde el mismo punto de arranque, instalando una ágil mezcla de ATOMIC ROOSTER y EGG para el prólogo instrumental. El canto entra a tallar durante un breve pasaje pastoril que, tal como descubriremos poco después, opera como puente hacia un cuerpo central bastante dinámico que traza un vuelo instrumental bastante grácil, bien metido en su groove jazz-progresivo con una dinámica retro bastante estilizada. Por su parte, ‘Squirrel’ (la canción más extensa del álbum con sus 7 minutos de duración) se explaya en un muy elegante dinamismo centrado en una mezcla de Canterbury (HATFIELD AND THE NORTH, CARAVAN) y sinfonismo (YES pre-72, CRESSIDA), a la vez que recoge algunos ecos de la luminosidad sistemáticamente articulada de la canción precedente. El aura vitalista que se respira mientras esta canción va llenando los espacios de su propio encuadre multitemático tiene aires de familia con lo que hacen otros grupos, como sus compatriotas de LOST CROWNS, así como los escandinavos SARCOPHAGUS NOW y NEEDLEPOINT. Estas dos canciones contienen varios de los solos de guitarra más floridos del álbum, y en su mutua ilación arman el clímax definitivo del repertorio Bajo el místico título de ‘We Are One’ surge la canción que cierra el álbum, una balada sinfónica propia de la vieja escuela de THE MOODY BLUES, con algunos toques de la faceta lírica de PINK FLOYD y de los YES pre-71; aparte del uso de algunos sobrios quiebres rítmicos que se emplea en algunos parajes estratégicos, el bosque sonoro de esta canción se centra en una introspectiva calidez, la cual es acogida mayormente por las capas de órgano sobre las que se sustentan las líneas vocales de Evans. El fantasma de KEVIN AYERS vuelve a flotar como una brisa fuerte en su canto. Todo esto fue lo que se nos brindó en el repertorio de “The Earth Years”, un disco muy bonito que sabrá mantener a los MAGIC BUS como figuras centrales dentro del retro-prog británico de nuestros días.




Tuesday, July 28, 2020

ARTAUD y el encantamiento de las flores artificiales




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Volvemos al intenso y mudable cosmos musical del ensamble de rock experimental peruano ARTAUD para presentar su más reciente trabajo fonográfico, el cual se titula “Campo De Flores Artificiales” y fue publicado a mediados del pasado mes de abril en el blog de Bandcamp de este proyecto dirigido por Erick Baltodano, en formato virtual. También aparece en el blog de Bandcamp de Discos Astromelia, siendo así que la edición física de este ítem está programada para el próximo mes de octubre. Se trata de un disco registrado durante un concierto de esquema multimedia que tuvo lugar en algún momento del pasado año 2019 en el Teatro Limbo Astral (donde antes estaba el Cine Ayacucho), el mismo que incluía, aparte de la música ejecutada por los integrantes del ensamble en ese momento, proyecciones fílmicas, recitaciones de poemas y performances de tenor teatral. Entrando en más detalles, aparte de Baltodano a la guitarra, integran el ensamble actuanteen esa ocasión Franz Raido Núñez [guitarra], Boris Baltodano [bajo]. Pedro Fukuda [batería], Silvana Tello [Theremín], Ale Borea [percusión, efectos y voz] y Sebastián Quispe [teclados]. También hay una aparición especial de Camilo Uriarte a la guitarra, mientras que Santiago Vera ofrece recitaciones de sus poemas Esos procesos demoran, Variaciones de un texto para leer, cantar, mirar y contar, Fuentes del derecho y Fuera de precio. Tras grabarse este registro, el mencionado Uriarte se hizo cargo de los procesos de mezcla y masterización mientras compartía con Erick la labor de producción. En cuanto al diseño gráfico, éste estuvo a cargo del propio Erick Baltodano.  



El repertorio de este álbum consiste en dos piezas de amplio desarrollo, uno que dura casi 29 minutos y otro que dura poco más de 28 ¼ minutos. El primero se titula ‘Sketches De Oaxaca / Noches De Xochimilco / Alice Coltrane Flota En Toluca Lake’. La primera instancia se desarrolla dentro de un enfoque avispado y ágil donde lo machacón y lo onírico se conjugan fluidamente dentro de una festiva mezcla de space-rock y krautrock a lo NEU! Poco a poco, el frenesí de la batería y los ornamentos computarizados van incrementando su intensidad en aras de que el bloque sonoro concrete una especie de exultante ascenso espiritual, hasta que llega el momento de parar un poco las cosas y llevar lo lisérgico a un paraje deconstructivo. Es en este momento que las cosas viran hacia un ambiente misterioso, casi solipsista, un momento de exploraciones aleatorias que se meten a plenitud en el flujo de la psicodelia free-form. En este momento, las parcas notas de la guitarra y la sutil gracilidad del bajo van tanteando el armazón desde el cual habrá de emerger la siguiente sección, y es aquí donde el reacomodo de la sección rítmica proporciona una estrategia inspirada en el free jazz mientras que los efectos de guitarra y de teclado asientan una ambientación de psicodelia ensoñadora. Tenemos aquí algo así como un híbrido entre la faceta introspectiva de ASH RA TEMPEL, los PINK FLOYD de la fase 68-71 y la etapa de los cinco primeros años de POPOL VUH. A pesar de que el recubrimiento del esquema sonoro en curso es patentemente sombrío en la forma, el trasfondo es más bien reflexivo, con lo cual se ahuyenta cualquier peligro de tensión oscurantista. Mientras el jam avanza, va aumentando de forma contenida el potencial vigor rockero de los instrumentos en su interacción, lo cual se traduce en la concreción de una mayor densidad mientras la atmósfera central se preserva coherentemente. El frenesí inicial ha dejado camino libre a la introspección y a las cavilaciones enigmáticas. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 21, las cosas vuelven a intensificarse, esta vez con un despliegue de neurosis agitada y electrizante donde se recupera parte de las vibraciones extrovertidas de la primera sección, a la par que se explora recursos de creciente densidad a fin de remodelar la introspección precedente con renovadores aires de luminosidad. Una vez que asume una mayor soltura el potencial de garra rockera que está flotando en el aire, el grupo desarrolla una mezcla de músculo y donaire hasta llegar a una efectiva coda de carácter lánguido. Fenomenal, realmente fenomenal esta primera mitad del disco.    

El segundo viaje musical es ‘Popular Y Porvenir’, y es aquí donde hay algunas intervenciones vocales bajo la modalidad de recitación. A poco de instalarse un complejo groove de percusiones, guitarra, bajo y teclado, un poema nos confronta con los aspectos más indefinidos de la presencia y la movilidad de la personalidad humana. Mientras tanto, el ensamble arma una mezcla de psicodelia progresiva, acid-folk y exploraciones de formas libres, algo muy a tono con las herencias krautrockeras de AMON DÜÜL II y ASH RA TEMPEL. Una serie de cadencias reconocibles se va asentando mientras un segundo poema sobre las circunstancias del fortalecimiento de la propia identidad va enriqueciendo el sendero sonoro a través del cual van caminando y dialogando los instrumentos dentro de su bien amalgamada cohesión estructural. Un tercer poema que relata el contraste entre el acto propio de existir y la conceptualización de la existencia abre paso a una sección instrumental serena y lírica, marcada por una belleza sosegada cuyas principales fuentes melódicas son marcadas por las flemáticas y estilizadas intervenciones del sintetizador en compañía de precisos toques de guitarra y bajo. Otros recursos sónicos provistos por la guitarra, el canto y el Theremín generan retazos abstractos de mágica ensoñación, los mismos que evocan un paisaje propio de las últimas horas del atardecer. Es allí que la batería resurge para establecer un tenue swing jazzero, siguiendo la pista del piano eléctrico. Lo que suena ahora es un híbrido de TORTOISE y GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR, más algunos toques de jazz-prog. Muy a tono con la nueva atmósfera musical, la nueva recitación evoca el poder del ensimismamiento mientras el bloque instrumental se va disgregando poco a poco. La noche ha llegado y su manto negro despliega estrellas marcadas por ásperos efectos electrónicos que quiebran, en los segundos finales, el sosegado silencio que había sido paulatinamente conquistado. Si en la primera suite se dio un fastuoso despliegue de viajes instrumentales donde los recursos de la diversa paleta sonora estaban al servicio de la capitalización de las atmósferas predominantes en cada sección, la segunda sección está focalizada en la elaboración de texturas y dinamismos un poco más fluidos, teniendo en cuenta que las recitaciones mismas invitan a algo un poco más introspectivo. 

Todo esto es lo que el personal de ARTAUD gestó en ese magnífico recital que ahora queda registrado en “Campo De Flores Artificiales”: el despliegue musical aquí plasmado es un vigoroso y ecléctico ritual de encantamiento psicodélico que marca un paso importante para el continuo desarrollo de la generación actual del rock experimental peruano.


Muestra de “Campo De Flores Artificiales”.-
Sketches De Oaxaca / Noches De Xochimilco / Alice Coltrane Flota En Toluca Lake:

Monday, July 27, 2020

El catálogo de residencias terrenales de ARTAUD




HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el enorme agrado de presentar el segundo disco del ensamble de rock experimental peruano ARTAUD, y lo hacemos con cierta demora porque este álbum en cuestión data de inicios de noviembre del pasado año 2019, habiendo sido publicado por el sello nacional Astromelia Records. De por sí la edición es muy exuberante, con formato de gatefold e incluyendo tanto una serigrafía como un póster pequeño. Se titula “Residencia En La Tierra” y supone un paso adelante en cuanto al manejo más férreo y más versátil de las estructuras musicales osadas y enérgicas que el líder de este ensamble, el guitarrista Erick Baltodano, tiene proyectadas para el mismo. Se trata, en palabras del propio Baltodano, de un disco conceptual “sobre 6 experiencias humanas de hoy para conservar o eliminar en el futuro”. Para esta ocasión, el personal de ARTAUD incluyó al líder guitarrista Erick (quien toca también algunas partes ocasionales de teclado), el bajista Boris Baltodano, el guitarrista Tomás Orrego, la teclista Patricia Saucedo y el baterista-percusionista Israel Tenor. Entre los colaboradores, el más presente es Camilo Uriarte, quien se hace presente en 5 de las 6 piezas del álbum, ya sea a la guitarra, al bajo o al teclado. Otros colaboradores son Nuria Zapata (voz), José Morón (voz), Silvana Tello (Theremín), Chiara Rizo Patrón (violín) y Victoria Guerrero (voz). El repertorio contenido en “Residencia En La Tierra” fue grabado en Eco Estudio, siendo así que Erick se encargó de los procesos de mezcla y masterización. Él y Uriarte dirigieron el proceso de producción. Hay un poema del maestro chileno PABLO DE ROKHA titulado Canto del macho anciano que engalana al disco, siendo así que sus primeras líneas proclaman: “¿En qué bosques de fusiles nos esconderemos de aquestos pellejos ardiendo? / Porque es terrible el seguirse a sí mismo cuando lo hicimos todo, / lo quisimos todo, lo pudimos todo y se nos quebraron las manos, / las manos y los dientes mordiendo hierro con fuego; / y ahora como se desciende terriblemente de lo cuotidiano a lo infinito, ataúd por ataúd, / desbarrancándonos como peñascos o como caballos mundo abajo, / vamos con extraños, paso a paso y tranco a tranco midiendo / el derrumbamiento general, calculándolo, a la sordina, / y de ahí entonces la prudencia que es la derrota de la ancianidad.” Se puede ver en estas palabras un manifiesto sobre el espíritu que atraviesa al disco que ahora reseñamos, un espíritu que va y viene de lo espectral a lo efusivo. Bueno, veamos ahora los detalles de “Residencia En La Tierra”.             



‘La Noche Boca Arriba’ da inicio al álbum con una primera instancia marcada por cortantes ornamentos sigilosos, los cuales parecen exorcizar algún tipo de oscurantismo, pero una vez instalado el cuerpo central, nos topamos con un lánguido groove psicodélico envuelto por una atmósfera donde se cruzan el krautrock guitarra-céntrico y el post-rock. Dentro del bloque sonoro general, una guitarra crea fraseos flotantes mientras la otra sustenta las bases armónicas del jam, siendo así que el bajo se pasea entre ambas con valiente autoafirmación. La pesadez reinante hace sentir su esplendor majestuoso a lo largo y ancho de su inquietante parsimonia. Sigue a continuación ‘Cruzando El Agua’, una pieza diseñada para reconstruir el  músculo surrealista del tema de inicio para llevarlo a un camino incendiario de llamas avasalladoras. Juntando los paradigmas de HAWKWIND y de CAUSA SUI sobre un swing machacón, las guitarras hilan sus propios desafíos particulares con un nervio contundentes y un dinamismo virtuoso. Durando casi 9 ½ minutos, ‘Berlín’ emerge como uno de los momentos más señorialmente climáticos del álbum. Todo comienza con una recitación femenina acompañada por fraseos sutiles de piano eléctrico, y cuando ya se arma el bloque instrumental entero, el ambiente evocador adquiere una garra renovadora mientras se explaya generosamente sobre un swing lento y cándido. Lo que suena aquí es como un híbrido de los PINK FLOYD de fines de los 60s, AGITATION FREE y los primeros discos de MOGWAI, a la par que establece vasos comunicantes con los paradigmas de RED KITE y ELECTRIC ORANGE. La aspereza combativa de la poesía de la narradora hace un efectivo contrapunto al talante contemplativo exhibido por el enfoque instrumental, aunque ésta está muy lejos de ser sereno; mientras su fuerza expresiva impulsa un crescendo de su punche, se gesta una desafiante mezcla de tensión y densidad. Ella es Victoria Guerrero y el poema, titulado igual que la pieza, es de su autoría. Cuando todo este esplendor rockero surrealista se apaga, el piano eléctrico vuelve a ser el único instrumento actuante, invitando al reposo definitivo. Todo un cénit del álbum.                               

‘Odas Elementales’ es tal vez la pieza con más gancho del álbum, contando con un swing muy grácil elaborado por la dupla rítmica mientras las guitarras arman una multitud de capas luminosas exuberantes en su penetrante y vehemente vivacidad. Las huellas de GURU GURU y THE COSMIC JOKERS se hacen sentir mientras la imponente extroversión en curso empuja a los instrumentos a llenar espacios con rabiosa agudeza. La coda minimalista de teclados establece un efectivo contraste sonoro donde se nos invita a la introversión, una calma etérea tras el fragor sonoro causado por la fusión de tierra y fuego que había marcado al cuerpo central. Otro cénit del álbum, no nos cabe duda. Cuando llega el turno de ‘Magnetizado’, el grupo regresa al entusiasmo muscular y cósmico de la segunda pieza tras un preludio volátil; ahora la táctica consiste en explotar el potencial de riqueza expresiva a partir de un motif muy sencillo a fin de que el bloque instrumental pueda asentar cómodamente su neurótico moto perpetuo. Esta nueva proyección hacia un vitalismo aplastante se explaya cómodamente en su entusiasta rotación sobre su propio eje. Durando casi 16 minutos, ‘Concierto Final’ honra su propio título cerrando el repertorio de “Residencia En La Tierra”, y lo hace a lo grande, con una hidalguía feroz y colosal. Los aires belicosos que se respiran desde la primera instancia comienzan con un tenor surrealista y onírico, pero poco antes de llegar a la frontera del cuarto minuto, la ingeniería sonora se alimenta del empuje propio que tiene el caos controlado desde el cual se dirige la amalgama de instrumentos. Todo esto suena a una cruza entre MAUDLIN OF THE WELL y THE PAX CECILIA. Los exorcismos rabiosos de Morón (autor del poema que él mismo recita) exhiben una fiereza desenfrenada mientras que las intervenciones del violín ayudan a completar el cuadro de vibrante oscurantismo con el se arma la ingeniería sonora. Dentro de estas pautas de delirio infernal, la batería se suelta para dialogar frontalmente con los guitarreos y, de paso, emplazar el terreno de angustia y tanática catarsis sobre el cual se asienta el cuerpo central de la pieza. Si todas las piezas precedentes habían contado con un enfoque reconocible en sus grooves y ambientes, esta última pieza se centra en crear una atmósfera monumentalmente amenazadora. Una interesante manera de poner punto final al álbum.   

Como dijimos en el primer párrafo, el material contenido en este álbum es un catálogo de residencias musicales donde el personal de ARTAUD y sus colaboradores ocasionales proyectan un enfoque particularmente férreo y versátil para su ideario de rock experimental ecléctico. “Residencia En La Tierra” es una obra muy relevante para entender la creativa ebullición estética que late continuamente en el underground peruano.


Muestras de “Residencia En La Tierra”.-
Odas Elementales:  https://artaud.bandcamp.com/track/odas-elementales       
         

Friday, July 24, 2020

THE BREATHING EFFECT: música para una fotosíntesis progresivamente moderna



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión tenemos el nuevo disco del grupo estadounidense THE BREATHING EFFECT, el cual se titula “Photosynthesis” y fue publicado el día 27 del pasado mes de marzo. Este proyecto está armado por un dúo de músicos afincados en Los Ángeles, California, quienes son Eli Goss [voz, sintetizadores, guitarras eléctrica y acústica, efectos, programación de ritmos] y Harry Terrell [batería, percusión, bajo, sintetizadores, guitarras eléctrica y acústica, coros]. A lo largo del repertorio de “Photosynthesis”, el dúo cuenta con las ocasionales colaboraciones de Andy McCauley (bajo), Moki Kawaguchi [teclados], Alec Santamaria (violín y viola) y Tal Katz (cello). Se trata del tercer disco de estudio de este dúo, que debutó con un EP homónimo en el año 2014, y también tiene un disco en vivo en su curriculum vitae, “Live At KXLU 88.9 FM 12.7.17” (publicado en febrero de 2018). Este dúo practica un art-rock ecléctico donde lo sinfónico, lo electrónico, el jazz-rock y el aspecto intimista de la experimentación psicodélica se conjugan con impoluta fluidez; el esquema sonoro resultante de la suma y la integración de todos estos ingredientes se traduce en algo refinado e intenso a la vez. Hemos descubierto a este grupo por vía de este disco y estamos convencidos de que vale la pena explorar toda su discografía. “Photosynthesis”, aparte de estar disponible en el blog de Bandcamp del dúo, también cuenta con una edición limitada en vinilo por vía del sello Alpha Pup Records. 


La pieza homónima abre el álbum con un espacio de poco menos de 2 ½ minutos, desarrollando una especie de minueto bucólico donde la guitarra acústica asiente grácilmente el centro temático bajo el ropaje de flotantes y sutiles orquestaciones de sintetizador. La dupla de ‘Echo Mountain’ y ‘Heliotrope’ abre rumbos para expansiones musicales más ambiciosas, las mismas que el dúo resuelve con gratificantes dosis de colorido y versatilidad. En efecto, la primera de estas canciones desarrolla una estupenda mezcla de sinfonismo y jazz-prog para que el desarrollo melódico se exprese con un suave fulgor cristalino. Los efectos cósmicos de sintetizador ornamentan dicho desarrollo melódico con relativa sutileza: una eficacia relevante sin tener que recurrir a lo rimbombante. Por su parte, ‘Heliotrope’ establece una mezcla instrumental de psicodelia progresiva y nu-jazz donde es ya el teclado y no la guitarra acústica quien tiene el rol predominante en el armado del núcleo temático. Es aquí que el dúo se explaya solventemente en su faceta más contemplativa, siendo así que el esquema sonoro creado para la ocasión combina el flujo calmo de un gentil riachuelo y la vivacidad etérea de la brisa de aire primaveral. Tenemos en esta dupla un decisivo cénit múltiple del álbum. ‘Blue’ suena como una balada perdida de los PORCUPINE TREE de la fase 1996-2000 que ha sido remodelada por la banda compatriota PERIDONI bajo la dirección de RADIOHEAD: una expresión de melancolía azuzada por una fogata celestial, un canto desde dentro que asciende hacia las estrellas. La función de ‘In The Morning’ es la de ahondar en esa melancolía para exhibir un preciosista ejercicio de psicodelia electrónica sobre un groove programado de tenor jazzero. Nos parece que esta canción tiene un gancho especial que pudo ser explotado más allá del espacio de 3 ¾ minutos que le otorgó el dúo, pero es que ahora llega el turno de ‘Shapes That Change Shape’. Esta sexta pieza del álbum conforma otro momento culminante del álbum al desarrollar intensas exploraciones space-rockeras con amplio predominio de los teclados y su manera tan progresivamente funcional de hacer fluir el espíritu moderadamente sofisticado de su desarrollo temático, plenamente centrado en la creación de ambientaciones cibernéticas. 


‘Glass Dance’ cumple con la misión de retornar a la ambientación central de ‘Heliotrope’, realzando un poco más la intención de plantear un esquema musical sofisticado mientras preserva esa aureola espacial tan convincente. Acto seguido, ‘Lavender’ – pieza que dura alrededor de 3 ½ minutos, al igual que la precedente – nos muestra al dúo volviendo a su faceta bucólica. Esta balada acústica nos remite a un encuentro entre el estándar de los MARILLION del nuevo milenio GENESIS y la faceta introvertida STEVEN WILSON. El canto es lírico y frágil, lo cual ayuda bastante a realzar el talante persistentemente intimista de la canción. ‘Goodnight, I Love You’ se encarga de exhibir una nueva vuelta de tuerca a la faceta más experimental del dúo, y esta vez notamos que hay una exploración particularmente sesuda de elementos abstractos. No opera aquí un núcleo temático per se sino una atmósfera sideral que apunta hacia un híbrido entre los TANGERINE DREAM de la primera mitad de los 80s y la vertiente electrónica del jazz contemporáneo. Durando poco menos de 5 ¼ minutos, ‘Memory Sequence’ cierra el álbum explorando el territorio sónico y emocional que ya se había plasmado anteriormente en ‘In The Morning’, con la ventaja de que ahora cuenta con mayor espacio para las expansiones de su curso temático y el reforzamiento de su ingeniería nuclear, tanto en los arreglos de teclados como en su groove. Hay un dinamismo patente aquí que permite a la pieza tener un brillo particular, pero también se nota claramente que late una fuerte inquietud en el canto. Un gran cierre para un disco muy bueno que nos sorprende con su manera de plantear un modernismo refrescante para el ideal del rock artístico. Toda una labor de meticulosa de artesanía en vidrio progresivo resultó ser “Photosynthesis”, pero que conste que el grupo ha seguido produciendo nueva música a lo largo del año. En efecto, poco más de un mes después de la publicación de “Photosynthesis”, el grupo grabó un repertorio de 17 breves piezas bajo el título de “Solarpunk Playlist”, y un mes más tarde, con la inspiración de las recientes protestas raciales, hizo el EP “I’ve Never Seen The Northern Lights”. Con lo que hemos comentado sobre “Photosynthesis”, esperamos que haya quedado en claro cuál es la línea de trabajo ecléctica y modernizada que desarrolla la gente de THE BREATHING EFFECT para la escena progresiva de nuestros días. 



Muestras de “Photosynthesis”.-
In The Morning [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=yrYLPsyLMHY