Sigo tan sediento de absoluto como cuando tenia veinte años, pero la delicada crispacion, la delicia acida y mordiente del acto creador o de la simple contemplacion de la belleza, no me parecen ya un premio, un acceso a una realidad absoluta y satisfactoria.
Thursday, October 08, 2020
El retorno de unos gigantes del prog italiano del nuevo milenio: LA MASCHERA DI CERA
Comenzamos revisando la suite ‘Il Tempo Millenario’, que dura casi 21 ¾
minutos y contiene las secciones ‘L’anima In Rovina’, ‘Nuvole Gonfie’, ‘La Mia
Condanna’, ‘Separazione’ y ‘Del Tempo Sprecato’. La suite arranca con una primera sección signada por el empuje asertivo y agurrido que nos remite a una remodelación del paradigma Emersoniano a través del filtro de ALPHATAURUS, y poco más adelante las cosas se calman para que la primera sección cantada se oriente hacia unas delicadas vibraciones introspectivas cuyos implementos centrales son la flauta, el mellotrón y la guitarra acústica: ya opera aquí un híbrido entre CELESTE y los GENESIS de la fase 70-72. La segunda sección cantada se asienta sobre un groove más ágil que organiza una ingeniería sonora que transita entre el sinfonismo clásico, el jazz-prog y la faceta misteriosa de unos VAN DER GRAAF GENERATOR; además, con el mellotrón coral se añaden algunos ornamentos sombríos al desarrollo temático en curso. Los aportes de saxo y flauta encuentran espacios de sobrio lucimiento en medio del armazón discreto concretado por la dupla rítmica y las incesantes bases armónicas y capas de teclado (especialmente, el órgano y el mellotrón). A poco de pasada la frontera del décimo primer minuto, un par de minúsculos interludios sucesivos de piano y clavinet abren paso a otro pasaje de tenor misterioso y matices sombríos, aunque en esta ocasión se advierte un cierto aumento del vigor rockero en el paisaje instrumental que roda al canto de Corvaglia (un canto un tanto furioso en este momento). La siguiente sección regresa de lleno a la extroversión motivada por el cruce de sinfonismo y jazz-prog, una vivacidad intrépida y expresionista que en sus primeras instancias adquiere un impulso especial merced a la intervención de uno de los más notables solos de saxo de todo el álbum... y mas adelante gozaremos de otro solo de saxo brutal. Por su parte, el bajo se hace notar con su generosa dosis de fuzz. Poco antes de llegar a la frontera del minuto 18, la intrepidez aumenta un poco para cerrar este pasaje a fin de abrir camino a la sección epilogar, la cual se caracteriza por una ceremoniosidad contundente y absorbente. La articulación de orquestaciones de diversos mellotrones y un cósmico solo de sintetizador marca el camino para el bloque global mientras Corvaglia termina de cantar todo lo que tiene que decir. Solo con esta suite tenemos la evidencia certera e inconfundible de que la esencia de LA MASCHERA DI CERA ha reflorecido a lo grande... pero, por supuesto, hay más.
Monday, October 05, 2020
La nueva didáctica experimental dentro del mundo jazz-progresivo de SAMUEL HÄLLKVIST
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy presentamos el nuevo
disco del músico sueco SAMUEL HÄLLKVIST, quien radica en Dinamarca; el disco en cuestión se titula “Epik, Didaktik, Pastoral” y fue
publicado el pasado 20 de agosto. HÄLLKVIST es principalmente conocido por ser
el guitarrista de ISILDUR’S BANE, pero también tiene una amplia trayectoria
solista a sus espaldas (además de trabajar en asociación con otros músicos y
liderar efímeros proyectos grupales como SAMUEL HÄLLKVIST CENTER y SAMUEL
HÄLLKVIST DEKORUM). Strictu sensu, el disco que ahora reseñamos es su
quinto trabajo fonográfico solista: el primero, “Variety Of Loud” data del año
2012, y en su momento, los discos “Variety Of Live” (2015) y “Variety Of Rhythm”
(2017) fueron muy bien recibidos por la crítica especializada en rock y jazz de
vanguardia. En “Epik, Didaktik, Pastoral”, él se hace cargo de las guitarras y
de los implementos MIDI, estando acompañado constantemente por el baterista Knut
Finsrud, mientras que Dick Lövgren y Anne Marte Eggen se alternan al bajo para
completar el dúo rítmico. Katrine Amsler se hace cargo del diseño sonoro y las
programaciones en algunos temas; también hay ocasionales aportes de trompeta a
cargo de Yazz Ahmed, Luca Calabrese y Noel Langley. Las sesiones de grabación
de este disco tuvieron lugar en diversas localidades como Halmstad, Copenhague,
Sundon, Milán y Malmö, a lo largo del pasado año 2019, y bueno, el proceso de postproducción y remasterización llevó su tiempo para que estuviese listo para su difusión en el blog de Bandcamp de HÄLLKVIST. En líneas generales, la
propuesta musical aquí expuesta es un jazz-prog sólido y ágil con amplios
ribetes Crimsonianos y modernistas, y también con diversos recursos fusionescos
que permiten que lo caleidoscópico sea el factor primordial en los arreglos
musicales. Bueno, vayamos ahora a los detalles de repertorio de este disco que ahora reseñamos.
Los seis primeros minutos del disco están ocupados por ‘Vägen Som Landet’, un tema ágil cuyo espíritu modernista es encantadoramente grácil, algo así como unos JAGA JAZZIST informados por la faceta extrovertida de TORTOISE y con ciertas reminiscencias de la experimentación electrónica de HERBIE HANCOCK. Hay un innegable aire celebratorio en esta pieza apertura, pero éste se recubre bajo una aureola de señorial sobriedad; de esta manera, el dinamismo intrínseco a la pieza nunca llega al nivel del frenesí, lo cual no impida que sea una apertura perfectamente llamativa para el disco. Luego sigue ‘Utan Vilja’, una pieza más abstracta que la anterior, y a la vez, más compleja tanto en su esquema rítmico como en su desarrollo temático. Bajo el imperio de las síncopas y con el impulso capitalizador de los ornamentos sintetizados (principalmente emulando sonidos de percusión tonal), la pieza puede brindar un peculiar vitalismo a sus propias vibraciones surrealistas. Con la dupla de ‘Dekorum I: HÖG’ y ‘Badboll Gles’, el ensamble se dispone a seguir explorando territorios sonoros una vez que el centro nuclear de sus operaciones ha quedado bien instalado en la secuencia de las dos primeras piezas. En el caso del primero de estos temas mencionados, el asunto se deriva ligeramente hacia un clima otoñal, coqueteando relativamente con lo sombrío mientras se mete de lleno en lo que es un sofisticado ejercicio de expresionismo sonoro inundado de una intensa (que no absorbente) melancolía. Para el último tercio, emerge un breve interludio extrovertido que cumple cabalmente con la función darle un brío renovador a las últimas instancias de la pieza. La coda nos toma por sorpresa con esa aureola mecanizada abstrusa; es tal vez la alegoría de algo que se encierra dentro de sí mismo para abandonarse a un encapsulamiento insalvable. En lo que respecta a ‘Badboll Gles’, aquí se regresa a la estrategia de dinamismos complejos que antes apreciamos en el segundo tema del álbum, pero esta vez, el tenor del desarrollo temático es austero y contemplativo, en cierto sentido, ceremonioso. Dados el amplio predominio de sonidos percusivos digitales y el talante imponente de la secuencia rítmica, todo esto parece referirse a un ritual de reflexión donde lo exploratorio es más importante por sí mismo que lo melódico.
Cuando llega el turno de ‘Dekorum II: MEDEL’, el esquema sonoro en curso se apoya en una suntuosidad que se contrasta frente a lo que se nos mostró en la pieza precedente. Las huellas de los temas segundo y tercero del álbum siguen muy presentes aquí, haciendo que sus respectivas siembras se fundan en este cénit decisivo del álbum. ‘100 Takter Med Piano’ nos lleva de regreso a las vibraciones celebratorias del primer tema sin igualar realmente su exuberancia. Es que HÄLLKVIST y sus compañeros de turno se han centrado en la idea de explotar una idea recurrente de tal manera que su mecanicismo estructural sea superado por los colores de metales, efectos de guitarra y recursos armónicos sintetizados empleados para la ocasión. ‘Blåklocka, Ängsklocka’ se encarga de reiterar varios aspectos etéreos y atmosféricos que hemos apreciado en varias piezas anteriores mientras preserva, hasta cierto punto, el talante mecanicista de la pieza precedente. En todo caso, la estrategia nuclear de este ítem se centra en una labor compositiva un poco más sesuda bajo la influencia del folklore del Medio Oriente. Una pieza muy atractiva cuyo hechizo melódico nos invita a designarla como otro cénit relevante para el disco. Los últimos 10 ½ minutos del disco están ocupados por la secuencia de ‘Dekorum III: LÅG’, ‘Omstart’ y ‘Svedjebruk’. El primero de estos temas se caracteriza por establecer recursos de complejidad sincopada y sobreposiciones de matices que nos hacen evocar un encuentro irreal entre el paradigma de TORTOISE y el de los KING CRIMSON de los 80s. El segundo, que apenas dura poco más de 2 minutos, elabora una ambientación minimalista y sigilosa que raya con lo sombrío: cada golpe de las cuerdas es seco y árido, pero es en los espacios vacíos donde entra algo de calidez que permite a la delicada densidad reinante refrescarse un poco. En fin, ‘Svedjebruk’ trabaja con un groove reiterativo y una serie de orquestaciones machaconas. Lo pulsátil es la orden del día para esta pieza final del álbum, siendo así que se evita lo cargoso debido a la espiritualidad jovial que atraviesa a las mencionadas orquestaciones de cabo a rabo. Eso sí, la jovialidad ostenta un oportuno matiz tenso que le permite ir más allá de lo simplemente ingenuo. Un muy interesante final del repertorio.
Esto es todo lo que se nos brindó en “Epik, Didaktik, Pastoral” de la mano del maestro SAMUEL HÄLLKVIST y sus compañeros de viaje. Con discos tan señoriales y hermosos como éste, la escena escandinava sigue dando pruebas irrefutables de lo creativa y fuerte que es para el reforzamiento del ideal inmortal del rock artístico, esta vez, desde el área jazz-progresiva. Otra joya progresiva del presente año 2020 que recomendamos totalmente.
Muestras de “Epik, Didaktik,
Pastoral”.-
Vägen Som Landet: https://samuelhallkvist.bandcamp.com/track/v-gen-som-landet
Dekorum II: MEDEL: https://samuelhallkvist.bandcamp.com/track/dekorum-ii-medel
Blåklocka, Ängsklocka: https://samuelhallkvist.bandcamp.com/track/bl-klocka-ngsklocka
Friday, October 02, 2020
Cuarto tesoro exhibido desde la nave pirata de los MOON MEN
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy nos complace enormemente presentar el nuevo disco del fabuloso e
inquieto cuarteto estadounidense MOON MEN, colectivo especialista en cultivar
un estupendo híbrido de space-rock, jazz-prog a lo Canterbury, experimentaciones
psicodélicas y avant-prog: nos referimos a “Tales From The Space Pirates”, su
cuarto disco de larga duración, el cual salió al mercado el pasado 18 de
setiembre. Al modo de GONG y varios grupos de línea Zeuhl, el grupo se presenta
con seudónimos para cada integrante y eufemismos dadaístas para designar los
instrumentos a cargo de ellos: Sgt. Cthulhu Moone (Jerry King), se encarga del
bajo, el trombón y algunas guitarras; Eschaton Crater (Bret Hart) es el
guitarrista principal, y además, toca el sintetizador, la armónica y realiza
labores de efectos de sonido y deconstrucción de los ítems grabados desde la
consola; Major Dom Fook (Dave Newhouse, el mismo de THE MUFFINS y MANNA / MIRAGE),
toca diversos teclados y saxofones, además de algo de clarinete; Billzilla (Bill Jungwirth) es el baterista. La edición física de “Tales From The Space Pirates” se reduce a una cantidad de 100 ítems en formato de CD-R con un código para la descarga digital adicional, aunque también puede se comprar la sola descarga digital en el blog de Bandcamp de Newhouse [dirección: https://davenewhouse.bandcamp.com/album/tales-of-the-space-pirates]. En cuanto a los detalles técnicos del disco que ahora reseñamos, éste fue mezclado y masterizado por Ian Beabout (habitual colaborador en estas lides de muchas figuras de la vanguardia estadounidense) en el ShedSounds Studio; mientras tanto, el arte gráfica del álbum fue realizada por Bret Hart, mientras que el diseño del álbum estuvo a cargo de Eric Kearns en PhinBot Graphics. Todas las composiciones son acreditadas al ensamble íntegro, aunque siempre hay uno o dos de sus integrantes con los que la idea se inicia. Bueno, centrémonos ahora en la música misma que aparece en el repertorio, ¿vale?
La dupla de ‘Life Of The Automaton Accountant’ y ‘Andy Had Gills (For
Andy Gill)’ ocupa los primeros 8 ¼ minutos del álbum, instaurando varias matrices
y enfoques sonoros para la estrategia general del álbum. En el caso del primero
de estos temas, el ambiente central es grácil y aguerrido a la vez, debiéndose lo primero al excelso groove jazz-rockero creado por la batería, mientras que lo segundo reposa sobre los hombros de los ornamentos de sintetizador y los flotantes fraseos de la guitarra; estos dos últimos ítems exudan vitalistas dosis de garra en clave cósmica. Por su parte, ‘Andy Had Gills (For Andy
Gill)’ se centra en un encuadre más explícitamente ágil, organizando un clima luminoso y jovial que mayormente se contrasta frente a la moderada densidad que reinó imponentemente en la pieza precedente. Este segundo tema suena a una versión estilizada de los CAN de la época 70-72 a través del filtro Zappiano de fines de los 70s en su faceta más cálida, más algunos oportunos toques de space-rock al estilo de GONG. Hemos tenido dos variantes interesantes para estas instancias iniciales del álbum. ‘Space Hero Theme Song’, que es la pieza más breve del disco con sus
poco menos de 3 minutos de duración, expone muchas cosas. Comienza con una ceremoniosa fanfarria de vientos, cuyo impacto es inicialmente coactado por la irrupción de un motif de tenor free-jazz alimentado por efectos de sonido psicodélicamente estrambóticos, pero mientras éste se va asentando a su propio ritmo, se retoma el motif de la fanfarria inaugural con un talante más lírico, siendo así que la flauta asume el rol protagónico para este factor particular mientras el caos organizado de los demás instrumentos sigue vigente en sus pulsaciones deconstructivas. Convivencia de arquitectura melódica e incertidumbre. ‘Paper Ball For Kitty’ establece un ejercicio de atmósferas Canterburyanas (al estilo de un híbrido de NUCLEUS y los SOFT MACHINE de la etapa 71-73) sobre la base de un groove otoñal propio de los dos primeros álbumes de WEATHER REPORT. La verdad que nos saben a muy poco los cuatro minutos y medio destinados para esta estupenda idea, pero es que ya llega el turno de ‘Sliding On
The Moone’. Este quinto tema del álbum regresa a la agilidad luminosa del ítem #2 y le añade cuotas blues-rockeras por vía de las intervenciones de la armónica y sencillos solos de guitarra dentro de la amalgama sonora. Básicamente, se trata de un jam space-rockero de tenor pop y con los mencionados ornamentos blueseros; la batería se luce a voluntad en sus ornamentos mientras centra la ingeniería rítmica para el bloque performativo.
‘Graham Crackers In The Monastery’, más bien, nos devuelve al groove relativamente parsimonioso de la pieza inaugural del álbum, pero esta vez, recogiendo las semillas de extravagante exuberancia del tercer tema del álbum. Las exploraciones relativamente libres de los teclados y los vientos contrastan abiertamente con la disciplina estricta del bajo y el sitar eléctrico, siendo así que con ellas se arma un diálogo dinámicamente integrador. Con la ilación de ‘The Chemicals I
Ate Did It’ y ‘Unknown On The Telephone’, el ensamble sigue explorando caminos de vitalismo ecléctico en clave progresiva. El primero de estos temas se orienta hacia una cruza entre lo melancólico y lo sombrío dentro de un enclave jazz-progresivo arropado por un grueso manto etéreo de naturaleza frontalmente psicodélica. Aquí resuenan ecos de AGITATION FREE, KING CRIMSON y la asociación de THE MUFFINS con HENRY COW. Por parte del segundo de estos temas mencionados, el grupo decide enfocarse en un clima juguetón no demasiado extrovertido, pero sí generoso en alusiones satíricas expresadas cabalmente por las líneas de los múltiples saxos y los guitarreos (tanto eléctricos como acústicos). Imaginemos una partitura perdida del ZAPPA de la etapa 72-73 que fue rescatada, apropiada y remodelada por los HENRY COW durante su última gira... algo así. ‘Space Opera Blues’ vuelve al matrimonio de blues-rock y space-rock con elementos añadidos del dadaísmo combativo de CAPTAIN BEEFHEART. En términos de sofisticación típicamente progresiva, se da aquí un explayamiento de variantes temáticas más ambicioso que en ‘Sliding On The Moone’, lo cual se traduce en un ejercicio arquitectónico mucho más exigente. El grupo
se reserva la pieza más extensa del álbum para el final: ‘Journey To The Plains
Of Obmurd’, que dura casi 8 minutos. Todo comienza con un prólogo expectante que anticipa la instauración de un swing ceremonioso; esto no dura mucho, pero da un apropiado impulso a una base armónica de guitarra para que establezca un punto de referencia repetitivo para un extrañamente cautivador empuje de ornamentos sonoros que se van aunando con una lucidez deconstructiva. Todo se va armando aleatoriamente dentro de una refinada estrategia de interacciones casuales que se van manejando a lo largo del camino, y solo a poco de pasada la frontera del quinto minuto emerge la batería con un groove reconocible, aunque sus mismos ornamentos impiden que el grupo asuma un enfoque ágil. Por el contrario, este recurso no tardó mucho en revelarse como otro evento aleatorio, pasando luego a armar un breve swing tribal con el que invita a sus compañeros a finiquitar sus exploraciones. En perspectiva, advertimos que esta pieza de cierre fue un paseo por el patio de recreo donde se organizó una esquematización osada de los aspectos posmodernistas que muchas de las piezas precedentes operaron como ornamentos; en esta ocasión, ellos tomaron las riendas de la creatividad sonora en curso.
Todo esto es lo que gestó, gestionó y grabó el personal de MOON MEN para “Tales Of The Space Pirates”, una pletórica exhibición de creativos tesoros musicales desde su nave de eclécticas aventuras progresivas. Tal vez resulta nuestro disco favorito de ellos hasta el momento, y realmente exige gran talento y una visión clara sobre el enfoque experimental del rock el haber consumado este disco tan excelso sin haber llegado a ningún tipo de agotamiento con toda la cantidad de discos de larga duración y EPs que los MOON MEN tienen en su haber desde hace solo tres años. Manejando a cabalidad discursos y recursos propios de la psicodelia, el jazz contemporáneo, las tradiciones del Canterbury y el RIO, el blues-rock y el space-rock, este cuarteto sigue firmemente asentado en un lugar destacado dentro de la élite de la vanguardia estadounidense. ¡¡Recomendado al 400!! (Un 100% por cada pirata involucrado en esta labor.)
Muestras de “Tales Of The Space Pirates”.-
Andy Had Gills (For Andy Gills): https://davenewhouse.bandcamp.com/track/andy-had-gills-for-andy-gill
Paper Ball For Kitty: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/paper-ball-for-kitty
Journey To The Plains Of Obmurd: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/journey-to-the-plains-of-obmurd
Tuesday, September 29, 2020
La alquimia musical tras puertas cerradas de QUAESCHNING y REUTER
Hoy tenemos una ocasión especial para disfrutar del encuentro musical entre dos geniales mentes musicales: las de THORSTEN QUAESCHNING y la de MARKUS REUTER. El primero es especialista en experimentaciones electrónicas con un gran momento de membrecía en la legendaria entidad TANGERINE DREAM y el desarrollo de su propio proyecto PICTURE PALACE MUSIC; el segundo es un genio de la Touch Guitar con gran renombre mundial, partícipe en varios grupos, proyectos compartidos (STICK MEN, TUNER, THE CRIMSON PROJEKCT, etc.) y discos solistas. El disco al cual nos referimos en esta ocasión es, estrictamente hablando, de QUAESCHNING, y se titula “Behind Closed Doors With Markus Reuter”, siendo así que la única pieza del álbum es la suite prog-electrónica de casi 49 ½ minutos de duración que se titula ‘Behind Closed Doors 4th June 2020’. En esta sesión que tuvo lugar el 4 de junio pasado en el escenario principal del Centro Cultural ufaFabrik, ubicado en Berlín, el anfitrión QUAESCHNING se hace cargo del sintetizador, el piano, la guitarra eléctrica y el secuenciador, mientras que su invitado de lujo REUTER se hace cargo de su sempiterna Touch Guitar, efectos electrónicos y loops. El proyecto Behind Closed Doors es una iniciativa de THORSTEN QUAESCHNING para crear labores artísticas dentro del área musical bajo las circunstancias de aislamiento social a nivel mundial en las que estamos viviendo ahora; de hecho, la idea surgió en su cabeza durante la primera semana de distanciamiento social en Berlín, y con ello, tras un par de semanas ocupadas en llamadas telefónicas y planificaciones, ya contaba el buen THORSTEN con una nutrida agenda de trabajo. Además de este evento a dúo con el maestro REUTER, se realizaron otros conciertos bajo este formato en los pasados meses de mayo y junio con ilustres invitados como LÜÜL, PAUL FRICK, HOSHIKO YAMANE, FRANZ BARGMANN, BENJAMIN SCHWENEN, SATOSHI OKAMOTO, etc. (o sea, gente involucrada en la electrónica, el krautrock, la psicodelia, el jazz-metal, el prog psicodélico de gran alcurnia germana como AGITATION FREE y ASH RA TEMPEL, y cualquier otra variante de música experimental). La idea es seguir adelante con las experimentaciones musicales buscando estrategias nuevas para que éstas se hagan realidad, pues la agenda se sigue expandiendo por el momento.
Centrémonos ahora en el disco que hoy nos convoca. Todo empieza con una combinación de secuencia y atmósferas sintetizadas con base de notas altas, haciendo que todo se recubra de un minimalismo luminoso y, en cierto modo, cálido. La Touch Guitar no tarda mucho en entrar en acción con la mira puesta en dos cosas simultáneamente: realzar los espacios abiertos por las atmósferas de sintetizador y emitir sobrios fraseos que proyectan un aura de cálida introspección. Un poco más adelante, hay un minúsculo solo aguerrido de REUTER que parece indicar la pauta para que QUAESCHNING intensifique la labor cibernética que está bajo su mando con un incremento del enfoque secuenciado del dinamismo electrónico en curso. De este modo, se crea un nervio futurista que nos remite a un híbrido entre los TANGERINE DREAM de la fase 80-82 y el KLAUS SCHULZE de los últimos 15 años. Así las cosas, bien podría obsequiársenos un solo incendiariamente Frippiano, cosa que, efectivamente, elabora alrededor de la frontera del decimoprimer minuto: se gesta aquí un momento mágicamente climático dentro del cosmos dualista de los Sres. THORSTEN y MARKUS, y lo mismo ocurre instantes antes de pasar la frontera del decimoctavo minuto. El asunto ahora pasa por dejar que el centro temático, a estas alturas, debidamente forjado, oleado y sacramentado, pase naturalmente por diversas fases donde se amalgaman atmósferas y ondas solipsistas que puedan capitalizar el aspecto cósmico, y otros pasajes donde la guitarra o el sintetizador pueden realizar solos que añadan color al paisaje general. De hecho, hay un hermoso solo de sintetizador que entra a tallar poco antes de llegar a la frontera del minuto 21, aportando un refrescante recurso de lirismo al bloque sonoro. Más adelante, poco antes de llegar a la media hora, se germina un solo de guitarra aguerrido y adusto: su brevedad no es óbice para causar un impacto muy peculiar, que es el resguardo sonoro del dúo. En efecto, llega un momento en el que se genera un desierto vacío desde el seno de la secuencia electrónica, lo cual implica que las intervenciones guitarreras ahora operan como ornamentos espartanos y casi solitarios. Poco a poco, a partir de la frontera del minutos 33, las atmósferas cibernéticas vuelven sobre sus pasos para reconstruirse como fundamentos del viaje musical en curso.
Para los 15 últimos minutos de la suite, el dúo sigue explorando ambientes y esquemas que se definieron y afianzaron en los 20 primeros minutos, aunque con un peso menor para las intervenciones furiosas de la guitarra; en esta instancia, su función principal es la de gestar retazos ocasionales y proveer recubrimientos nebulosos adicionales a los que ye emergen del sintetizador. Ya nos hallamos en un terreno intermedio entre el futurismo de SCHULZE y la introspección abstracta de FRIPP & ENO. A poco de pasada la frontera del minuto 40, hay un solo muy comedido que emana una majestuosidad calmada, rayana con lo introvertido; se hace a notar pese a la prestancia sumamente gravitante de los envolventes climas cibernéticos. La sección epilogar enfatiza el minimalismo luminoso con el cual comenzó este viaje, aunque se nota la diferencia que marca el despliegue de energía creativa que tuvo lugar en el extendido ínterin; hay una energía renovada en este reprise conclusivo que es imposible de ocultar. Todo esto es lo que se nos brindó en “Behind Closed Doors With Markus Reuter” de parte de la asociación de THORSTEN QUAESCHNING y MARKUS REUTER, uniendo fuerzas e inquietudes en medio de unas inestables y oscilantemente complicadas circunstancias mundiales en las que resulta complicado ponerse a organizar colectivos artísticos y mostrarse ante el público. Pero, con la logística adecuada, las agendas meticulosamente organizadas y el cuidado personal debidos, discos en vivo como éste todavía son viables, y son de agradecer cuando son así de buenos y enérgicos. Hace poco, QUAESCHNING y REUTER volvieron a unir fuerzas, pero esta vez bajo el formato de trío que se completó con el baterista estadounidense SHAWN CROWDER. Ya hay un registro publicado de esa sesión, pero iremos a ello en otra ocasión; por lo pronto, este ítem que acabamos de reseñar supone un signo importante de vitalidad para el ideal del arte musical en clave prog-electrónica. Un disco ideal para los amantes de la experimentación futurista, que no son pocos en el gran hábitat de seguidores y coleccionistas de rock experimental.
La suite.-Behind Closed Doors 4th June 2020: https://markusreuter.bandcamp.com/track/behind-closed-doors-4th-june-2020
Saturday, September 26, 2020
MANNA / MIRAGE: el perfecto autorretrato del avant-progresivo estadounidense contemporáneo
HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy tenemos el enorme gusto
de presentar el nuevo trabajo fonográfico del proyecto liderado por el vientista-teclista Dave Newhouse MANNA / MIRAGE, el cual fue creado para continuar con el legado estilístico
de esa banda luminaria de la vanguardia progresiva que fue THE MUFFINS. El disco
en cuestión se titula “Face” y fue publicado por el sello New House Music –
propiedad de Dave, claro está – a mediados del pasado mes de julio, siendo el
tercer ítem de su vigente discografía. Además de utilizar su habitual arsenal
de teclados, saxofones soprano, alto, tenor y barítono, y maderas, el maestro Newhouse se
hace acompañar a lo largo del álbum por un nutrido personal que incluye a Guy
Segers (bajo), Sean Rickman (batería), Mark Stanley (guitarra), Jerry King (bajo,
guitarra, trompeta y trombón), Bret Hart (guitarra), William Jungwirth
(batería), Forrest Fang (violín), Rich O’Meara (marimba), Nick Prol (canto), Greg
Segal (percusiones concretas, pito de tren y silbato pato) y George Newhouse (batería). Algunos de estos músicos son integrantes o colaboradores de MOON MEN y DIRATZ, dos colectivos de los cuales forma parte el propio Newhouse, y también está aquí el gran Guy Segers, veterano de UNIVERS ZERO y PRESENT, además de gestor de la ECLECTIC MAYBE BAND y otros proyectos vanguardistas notables del nuevo milenio. De todos ellos, King es, además, coautor de un tema junto a Newhouse, quien compuso exclusivamente todos los demás. En cuanto a la portada de “Face”, ella se basa en un cuadro hecho por el ya fallecido pintor italiano Serge
Serghejev; Newhouse se convirtió en un admirador de su obra hasta el punto de
que el material de este disco está inspirado por su abordaje abstracto de las
artes plásticas, y por ello se lo dedica a su memoria. Newhouse dirigió las sesiones de grabación de este material en los Abin Sur Studios de New Market, en el estado de Maryland. Las posteriores labores de mezcla y masterización se realizaron en los Orion Studios de Baltimore, también en Maryland. Bueno, veamos ahora los detalles del disco en sí.
Durando poco más de 8 ¾ minutos,
‘There Was No Flower, And The Autumn Leaves Fall’ abre el repertorio. Los golpes cáusticos de piano imponen un prólogo grave y parsimonioso que no tarda mucho en tornarse solemne con los sucesivos ornamentos de bajo y órgano con los cuales se prepara la decisiva irrupción del bloque instrumental. Una vez sucedido esto, ya no hay marcha atrás en lo relativo a la construcción e instalación de un clima inquietante que se coloca en el intermedio entre lo cálidamente sugerente y lo abiertamente tenebroso, algo así como una fraternidad improbable entre los paradigmas de NATIONAL HEALTH y de PRESENT. Los recursos de densidad que operan a lo largo del desarrollo temático se asientan cómodamente sobre las desafiantes variantes de los siempre complejos swings armados por la dupla rítmica. Los minutos pasan volando con este realmente impactante inicio de álbum. Luego sigue
‘Monkey In His Head’, pieza que empieza con un groove fenomenal que nos remite
a una cruza entre los paradigmas de EGG y de los HENRY COW del primer álbum, algo muy diferente del ambiente central en torno al cual giraba el desarrollo de la pieza de entrada. La
añadida dosis de densidad presente tanto en los fraseos flotantes de la
guitarra como en las sofisticadas líneas de bajo sirve de efectivo contrapunto
al jovial swing mayormente establecido por la batería. Una vez que se detiene
la batería, la segunda parte instaura un minimalista clima sombrío en el que la
densidad ya presente inunda todos los espacios sonoros; ahora hemos entrado al
terreno del patrón Crimsoniano de la fase 73-74 con matices nuevamente añadidos del RIO francófono. Un gran cénit del álbum tras otro en esta dupla inicial que nos deja con la boca abierta. La subsiguiente secuencia de ‘Atomic Buddha’ y ‘Island Of Dr. Noreau’ sirve para que el ensamble
rotante siga explorando estrategias interesantes de creatividad avant-progresiva.
En el primero de estos temas mencionados, la pauta general es la de la extroversión ágil alimentada de una gracilidad exquisita que se explaya fluidamente a lo largo de las variantes de motif y compás. Los momentos reposados en los que el órgano marca la pauta elaboran un sólido vínculo dialéctico con esos otros en los que la dupla rítmica empujan al bloque sonoro a establecer un juego de dinamismos bien perfilados. Es en estos últimos que el saxo brilla con mesurada exuberancia. Por su parte, el segundo
de éstos se centra en una espiritualidad contemplativa en base a la utilización de una atmósfera crepuscular para el cuerpo central, siendo así que el ensamble de vientos dirige su desarrollo temático. El pasaje epilogar vuelve de lleno a la densidad de tenor chamber-rock, un viraje crucial y sorprendente.
‘Tunnels And Domes’ se centra fehacientemente en el patrón del Canterbury, estableciendo nexos con los modelos de los SOFT MACHINE del periodo 71-73 y HATFIELD AND THE NORTH, con una buena cuota de vibraciones jazz-progresivas que se sienten muy cercanas al disco debut de THE MUFFINS. Para la sección final, el piano y la guitarra dirigen la proyección de una cálida aureola contemplativa. La pieza incluye un fabuloso solo de guitarra a cargo de Stanley, de los mejores del álbum. De por sí, ‘Tunnels And Domes’ se erige como otro momento culminante del repertorio. ‘Road To Palace Oblivion’ tiene la misión de brindar un recurso de jolgorio casi surrealista con su manera de brindar una versión retorcidamente Zappiana de una ambientación Dixieland dentro de un laboratorio de experimentación sonora administrado por JOHN CAGE, recurriendo a un ensamble de saxofones, percusiones concretas y algún que otro sonido de silbato. La vitalidad candorosa que empuja al desarrollo temático está absorbida por una entrañable espiritualidad lúdica. Hay una naturaleza ambiental en esta pieza que se condice con el objeto de inspiración de la misma: la casa de Tom Scott, el otro teclista-vientista de THE MUFFINS, situada en, y que sirvió para cobijar innumerables sesiones de ensayo para la susodicha banda. El final del disco llega de la mano de ‘Fly Away’, una elegía que Newhouse compuso para su madre; la letra fue escrita recogiendo sus reflexiones sobre este triste e inevitable evento, incluyendo algunas últimas palabras que él realmente dijo a su madre durante ese inevitable trance. La estructura de la canción es de balada progresiva con ciertos tonos jazzeros y una buena deuda con el paradigma de PHILIP GLASS. Aunque el motivo de inspiración es triste, el espíritu de la canción es sereno y con una sobria dosis de majestuosidad. Esto es todo lo que se nos ha brindado en “Face” en el transcurso de 38 ½ minutos, y realmente no hacía falta al maestro Dave Newhouse y sus colaboradores mucho más tiempo para elaborar un trabajo de exquisita factura, tan aventurero como evocador. Como entidad musical, MANNA / MIRAGE ha impuesto una renovada modalidad de osada excelencia con este hermoso y peculiar álbum, totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca de música progresiva de genuina actitud visionaria. En muchos sentidos, este disco resulta ser el perfecto autorretrato del avant-progresivo estadounidense contemporáneo... ¡y eso que tiene a muchos veteranos dentro!
Muestras de “Face”.-
Monkey In His Head: https://www.youtube.com/watch?v=qnDSyfm4wUs
Tunnels And Domes: https://www.youtube.com/watch?v=VU1updaT9VU
Road To Palace Oblivion: https://www.youtube.com/watch?v=0Tv9Ti5KrUM
Tuesday, September 22, 2020
Segunda pócima elaborada por los DAI KAHT con agua del manantial del Zeuhl contemporáneo
HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy tenemos en nuestras manos
el segundo disco del grupo finlandés DAI KAHT, el cual responde al lacónico
título de “Dai Kaht II”, publicado en el primer tercio del pasado mes de marzo
en una doble producción, tanto de forma independiente por los propios DAI KAHT,
como por el sello francés Soleil Zeuhl. La alineación de este grupo cultor de
una modalidad enérgica y colorida de progresivo Zeuhl consta de Alemaahr Kempah
[primera voz, bajo, percusiones, guitarras adicionales, teclados, batería y
efectos de sonido], Willargh Shirow [primera guitarra, voz adicional y efectos
de sonido], Kaszpar Gorkeulhzennh [teclados y efectos de sonido] y Ozamö Sharif
[batería, percusión y voz adicional]. Para la grabación de su segundo álbum, el
cuarteto contó con la colaboración adicional de Zwerie Stöbah a la guitarra rítmica
y la voz adicional, además de una coral conformada por Nina Suokko, Ella Kärnä,
Samuli Aihos, Henna Naukkarinen y Mari Pääkkönen. Todo el material de este
disco – y de toda la discografía del grupo está compuesta por el bajista y
fundador Atte Kemppainen (verdadero nombre de Alemaahr Kempah), y las letras
emplean un lenguaje ficticio llamado Kolöniel... que es básicamente un Kobaïano
finlandés. Ya que estamos con los nombres verdaderos, completamos la
información con los nombres reales respectivos del guitarrista solista, el teclista y el
baterista: Ville Sirviö, Roope Pelkonen y Osmo Saarinen. “Dai Kaht II” fue
grabado en el Taajuusvarjostin Studio en el año in 2018, mientras que los
arreglos corales fueron registrados en el estudio Kulttuuriosuuskunta G-Voima,
en el mismo año 2018. Parece que el grupo se tomó su tiempo para la temporada
de posproducción de este disco, el cual, adelantamos, es uno de los más
interesantes dentro de la línea progresiva experimental de nuestros días. Parece lejano ese año 2013 cuando Kemppainen fundó el grupo y tuvo suerte al encontrar con relativa rapidez a los socios y amigos adecuados para emprender la aventura de hacer un nuevo Zeuhl con una refrescante garra rockera. Para el tiempo de su álbum homónimo del año 2017, el grupo tenía dos guitarristas, mientras que ahora el cuarteto se ha remodelado ligeramente con el ingreso de Roope Pelkonen (o Kaszpar Gorkeulhzennh, si prefieren llamarle así) a los teclados. El hecho de que el líder de la banda también asuma responsabilidades a los teclados y las guitarras adicionales es un síntoma nada confuso de que el ensamble de DAI KAHT apuntaba a un incremento explícito de la suntuosidad para el desarrollo de su peculiar enfoque estilístico. Adelantamos que esta idea ha rendido frutos magníficos, pero mejor vayamos a los detalles del repertorio de “Dai Kaht II” de una vez.
El álbum empieza con ‘Hanšhin’, una pieza que exuda jovialidad y extroversión con una generosa dosis de timbres melódicos bien definidos sobre un groove ágil y llamativo. Es en la suntuosidad extravagante de los cánticos donde residen los acentos experimentales de esta composición, pero, en lo principal, esta canción de apertura parece una gentil mezcla de sinfonismo a lo YES-con-WALLENSTEIN con dosis extra de garra rockera de tenor psicodélico en los guitarreos más unas interesantes irrupciones de intervenciones vocales que buscan instaurar ciertas vibraciones tormentosas. Luego sigue ‘Dai Korönenn’, una pieza que dura casi 8 minutos y que ya instaura el primer momento culminante del repertorio. Aquí se da una muy interesante amalgama de jazz-rock y Zeuhl contemporáneo (al modo de un híbrido entre KOENJI HYAKKEI y ZWOYLD) dentro de un bloque sonoro meticulosamente potente. Los empujes individualizados de la guitarra, el bajo y la batería gestan una proyección musical aguerrida y contundente a lo largo de una arquitectura rítmica compleja, versátil y rigurosa. Los teclados cumplen alternadamente con las funciones de complementar los riffs básicos de guitarra en varios pasajes estratégicos y añadir ornamentos en ciertos parajes en los que el nervio vitalista del ensamble baja un poco su densidad. El talante lúdicamente marcial con el que se marca las pulsaciones neuróticas de la instancia final de la pieza halla un oportuno final abrupto. El rol de ‘Helvet Sttröi II’ consiste en cosechar la siembra de juguetonas tormentas avant-progresivas de la pieza precedente y llevarla hacia un nivel más incendiario de florecimiento surrealista. Las partes vocales son más aparatosas, algunas secciones instrumentales coquetean abiertamente con el punk jazz, y el vitalismo reinante se empapa de un delirio sistemático al modo de una cruza entre RUINS, NI y los ETRON FOU LELOUBLAN de los tres últimos discos. La hoguera sonora del grupo ha visto aquí el auge de algunas de sus llamas más inquietantes en un espacio de cuatro minutos y medio. ‘Willargh’ asume una actitud más solemne y eso se nota mucho desde las parcas y parsimoniosas notas iniciales de guitarra sobre las que se sostiene el preludio. Así las cosas, las amalgamas ocasionales de instrumentos y corales nos remite a una mayestática encrucijada entre MAGMA y AMON DÜÜL II, mientras que el desarrollo temático sobre el que se centra la mayor parte de la segunda mitad se asienta cómodamente bajo las coordenadas híbridas del jazz-rock y el avant-prog. Respecto a esto último, es como si se hubiese retomado algo de la esencia nuclear de la pieza que abrió el álbum y se le hubiese añadido más musculatura.
Llegamos al ecuador del disco con el arribo de ‘Zöbehr-Daï’, el segundo tema más largo del disco con su duración de casi 11 ¾ minutos, y de paso, también otro cénit fundamental del mismo. Ya desde el punto de arranque, con esa parodia circense de masivo mitin político, el grupo elabora un viaje musical signado por una mezcla de intrépida garra y arrebatada furia, pero el esquema estructural de la pieza consiste en una osada alternancia de pasajes arrolladoramente intensos y otros de cariz más calmado. En estos últimos se da una prioridad a cadencias jazzeras de talante relativamente etéreo, introspectivos de cierta manera; por su parte, aquéllos se reparten entre parajes cerebralmente diseñados para gestar enclaves de señorial tensión (al modo de una remodelación Crimsoniana del paradigma Zeuhl) y otros que se explayan en exaltaciones vibrantes que exploran un encuadre vanguardista de la psicodelia pesada. Definitivamente, hay una inmensa genialidad en la manera en que el grupo logró articular una coherente versatilidad dentro del dinamismo polivalente que se diseñó para la ocasión. ‘Wehr Mahrü’ realiza su esquema temático siguiendo, en su mayor parte, la senda de las proyecciones más huracanadas de ‘Zöbehr-Daï’, aunque también incluye un interludio un tanto cósmico a fin de manejar con soltura al maelstrom sonoro que se erige como centro logístico de las interacciones entre los instrumentos actuantes. En general, este tema nos recuerda a los POIL de los primeros álbumes. Dicho sea de paso, aquí hallamos el solo de teclado más impresionante del álbum. El penúltimo tema de “Dai Kaht II” es el más extenso del mismo, ocupando un espacio de 12 ¾ minutos. Su estrategia compositiva es básicamente la misma que la utilizada en la otra pieza épica del álbum, aunque aquí se nota una prioridad especial en el espacio otorgado a las secciones extrovertidas y enérgicas. En cuanto a su distintivo particular, observamos que en este tema hay algunos elementos bastante notables de Latin-fusion y rock sinfónico en los pasajes más definidamente melódicos de este tema, pero, claro está, la extravagancia majestuosa y saltarina del avant-prog es quien lleva las riendas del esquema de trabajo. En todo caso, se nota en cada tramo individual de este tema que se ha dado una sesuda labor compositiva dentro de un engranaje meticulosamente ensamblado. En cierto sentido, esta pieza funciona como síntesis de los temas primero, segundo y cuarto del álbum. Sería un gran final para el álbum si es que el grupo no hubiese decidido cerrarlo con un octavo tema, el magnífico ‘Hertz Kömatt’.
‘Hertz Kömatt’ instaura una variante parcialmente aligerada de la expresividad rimbombante que ha prevalecido majestuosamente a lo largo del disco. El motif central, guiado por la guitarra, nos recuerda al ZAPPA de la etapa 76-79 a través de un cálido filtro del hard rock clásico, mientras que los arreglos vocales alternan referencias a TALKING HEADS y a ETRON FOU LELOUBLAN. Nos toma por sorpresa esta clausura del álbum, pero es bienvenida: la interpretamos como un ejercicio de placidez para despedir la espiral de festivales surrealistas que, con diversas dosis de tensión, densidad y jovialidad, se había articulado con los siete temas precedentes. Todo esto fue lo que se nos brindó a lo largo y ancho de “Dai Kaht II”, uno de los discos más notables dentro de la producción avant-progresiva mundial en lo que va del presente año 2020 (y ya estamos a punto de entrar en su último trimestre). El personal de DAI KAHT se ha lucido a lo grande, demostrando que bajo su mando, las aguas del manantial del Zeuhl contemporáneo todavía son capaces de regar cosechas de música de gran alcurnia dentro de las áreas más experimentales del rock progresivo.
Muestras de “Dai Kaht II”.-
Dai Korönenn: https://daikaht.bandcamp.com/track/dai-kor-nenn
Zöbehr-Daï:
https://daikaht.bandcamp.com/track/z-behr-da
Hertz Kömatt: https://daikaht.bandcamp.com/track/hertz-k-matt
Monday, September 21, 2020
Registros del paseo musical de los LASTRYKO por el Limbo
HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Hoy volvemos al
cuarteto polaco LASTRYKO a pocas semanas de haber reseñado tardíamente su
segundo disco “Tętno Pulsu” (originalmente publicado en su blog de Bandcamp en
marzo de 2019); ahora, con mayor puntualidad, reseñamos su tercer disco “Limbo”,
el cual se publicó en el susodicho blog el pasado 3 de julio. Este disco también tendrá su pronta edición en vinilo por vía del sello peruano Necio Records, en un tiraje limitado de 300 ejemplares de color claro: definitivamente, ya tenemos anunciada aquí una pieza de colección del rock contemporáneo. El cuarteto conformado por Wojciech Lacki [bajo], Jacek Rezner [batería], Artur Bieszke [guitarras] y Maciej Szkudlarek [sintetizadores] mantiene con vigente vitalidad sus deseos de explorar diversas aristas de la música progresiva sinfónica y del rock experimental contemporáneo para seguir madurando su voz personal y ecléctica. El material contenido en el repertorio de “Limbo” fue grabado en el estudio Vitage Records, ubicado en la localidad de Porażyn (centro-oeste de Polonia) bajo el mando técnico de Szymon Swoboda. La posterior labor de mezcla fue realizada nada menos que por The Norman Conquest, el apodo del estadounidense Norman Teale, ingeniero de sonido y músico especializado en sintetizadores y filtros computarizados. Por su parte, el músico y productor John McBain, tambipen estadounidense, en el afamado estudio de su propiedad JPM Mastering. Definitivamente, la gente de LASTRYKO se ha proyectado sesudamente en la ampliación de sus nexos artísticos con otras figuras de la vanguardia internacional con este nuevo disco. Bueno, veamos ahora los detalles del repertorio aquí contenidos, ¿vale?
Durando casi 5
minutos, ‘C•A’ abre el disco con una exhibición de cálido lirismo dentro de un enfoque post-rockero agilizado por el groove de tenor jazzero que elabora la batería. Las notas fluyen grácilmente a través de la muy amable atmósfera que envuelve y arropa al entramado sonoro; los breves pasajes aguerridos sirven para afianzar el aura extrovertida que se impone naturalmente durante el desarrollo temático. Con la dupla de ‘Firmament’ y ‘8 Kropel’ – que ocupa
conjuntamente un espacio de más de 12 ½ minutos – el grupo se dispone a seguir
explorando sus recursos sonoros a paso firme. El primero de estos temas mencionados se impulsa hacia un músculo y una agilidad más acrecentados que los de la pieza precedente, aunque la atmósfera con que se opera aquí sigue siendo amable. Una peculiaridad determinante está en el rol del bajo, el cual tiene un sonido más afilado y asume un rol muy proactivo en las ornamentaciones exigidas mientras el esquema de trabajo saca a relucir diversas variantes de motivos y esquemas rítmicos. También se nota que la labor del sintetizador se siente más a la hora de acompañar varios delineamientos melódicos dirigidos por la guitarra. Tenemos aquí un primer y decisivo cénit del álbum. Por su parte, ‘8 Kropel’ organiza y estructura un enfoque space-rockero, muy en línea con lo que hacen grupos como SOLAR CORONA y SHAMAN ELEPHANT cuando se ponen a exorcizar los espectros de HAWKWIND y el dinamismo mecanicista de NEU!. Algo parecido hace el personal de LASTRYKO ahora, aunque con su propia personalidad, permitiendo a los guitarreos proyectar un colorido flotante al asunto. La segunda mitad del álbum se
abre con la secuencia conceptual homónima que integra a un total de cuatro
piezas, siendo las dos primeras ‘Limbo•’ y ‘Limbo••’ (ésta, la pieza más
extensa del disco con sus casi 7 ¾ minutos de duración). El primer ítem es un prólogo abstracto absorbentemente minimalista, un ejercicio de ruidismo controlado por una nebulosa sobriedad. El segundo sí exhibe un cuerpo temático reconocible, y su esquema de trabajo consiste en capitalizar el aguerrido nervio mecanicista heredado del tercer tema del álbum. El grupo lleva este sendero space-rockero hacia una instancia más sofisticada merced a la relevante presencia de las texturas y solos de sintetizador antes de que la guitarra asuma su habitual rol protagónico. El fragor grupal está genialmente sostenido durante todo el trayecto, obligando a crear un cierre caótico; otro cénit definitivo del álbum.
‘Limbo•••’ cierra la puerta del final caótico de la parte precedente para variar totalmente de registro por vía de la creación de una lánguida atmósfera cósmica que nos remite a una cruza entre los AGITATION FREE de los dos primeros álbumes y los PINK FLOYD de la fase 68-71, todo ello a través de un elegante filtro post-rockero. También notamos alguna afinidad con el space-rock sofisticado de unos AUTOMATISM o unos KÜNGENS MAN. El cierre
llega de la mano de ‘••••’, la pieza más lánguida del álbum, diseñada para plasmar un paisaje crepuscular en la frontera entre el otoño y el invierno. La oscuridad inminente no es la propia de una situación ominosa, sino, todo lo contrario, un relax emocional inmediatamente anterior al reposo dormido. Si el penúltimo ítem sonaba como una música de fondo para nuestras reflexiones con la perspectiva noctámbula que nace a partir de los últimos instantes del atardecer, este último resuena como una exhortación a dejarnos llevar por el reposo. Como balance general, apreciamos a “Limbo” como un disco rebosante de vigor y frescura dentro del panorama actual de la vanguardia psicodélica europea. Aunque este paseo musical por el Limbo de los LASTRYKO no nos parece que iguala al señorío del disco precedente “Tętno Pulsu”, se le acerca mucho y, por tanto, merece elogios de parte de los coleccionistas e investigadores en el space-rock progresivo y ecléctico de nuestros días. Definitivamente, este grupo merece nuestra atención.
Muestras de “Limbo”.-
Saturday, September 19, 2020
El postrer opus de CTHULHU RISE
HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
En esta ocasión presentamos el
EP que publicó el grupo instrumental ucraniano CHTULHU RISE a inicios del
presente año 2020, más exactamente, el 23 de enero; el EP en cuestión se porta
el categórico título de “Last” y consta de tres piezas cuyas duraciones oscilan
entre los 6 ½ minutos y los 9 minutos. El cuarteto conformado por el
guitarrista Ivan “S_D” Serdyuk, el teclista Stanislaw “Beaver” Bobritsky, el
bajista Alexander Chub y el baterista Andriy “Gone” Prischenko recibió el apoyo
ocasional del saxofonista Lisovsky Pavel en el primer tema de este disco. No solamente en el explícito título del disco que ahora reseñamos parece que tenemos el indicio de que se trata del disco de despedida de este excelente grupo, sino que lo anotado por el mismo grupo en su blog de Bandcamp apunta a esa idea. En efecto, las palabras allí expuestas aseveran que este disco representa el último esfuerzo por descifrar la Señal Submarina emitida por Cthulhu (siguiendo la mitología de horror del maestro H. P. LOVECRAFT), siendo así que, con el paso del tiempo, es inevitable que la Señal se apodere del alma de uno independientemente del equipamiento de defensa con el que cuente:
En esta ocasión presentamos el
EP que publicó el grupo instrumental ucraniano CHTULHU RISE a inicios del
presente año 2020, más exactamente, el 23 de enero; el EP en cuestión se porta
el categórico título de “Last” y consta de tres piezas cuyas duraciones oscilan
entre los 6 ½ minutos y los 9 minutos. El cuarteto conformado por el
guitarrista Ivan “S_D” Serdyuk, el teclista Stanislaw “Beaver” Bobritsky, el
bajista Alexander Chub y el baterista Andriy “Gone” Prischenko recibió el apoyo
ocasional del saxofonista Lisovsky Pavel en el primer tema de este disco. No solamente en el explícito título del disco que ahora reseñamos parece que tenemos el indicio de que se trata del disco de despedida de este excelente grupo, sino que lo anotado por el mismo grupo en su blog de Bandcamp apunta a esa idea. En efecto, las palabras allí expuestas aseveran que este disco representa el último esfuerzo por descifrar la Señal Submarina emitida por Cthulhu (siguiendo la mitología de horror del maestro H. P. LOVECRAFT), siendo así que, con el paso del tiempo, es inevitable que la Señal se apodere del alma de uno independientemente del equipamiento de defensa con el que cuente: “Tras todos estos años hemos padecido tanto sufrimiento que nos hemos visto en la necesidad de parar. mas no es el fin pues todo está allí todavía. Alguien tendrá que retomarlo. Gracias a todos los que nos han seguido hasta este momentos.” Las palabras nos parecen elocuantemente claras: “Last” es el testamento de un grupo valioso como CTHULHU RISE, cultor de una mezcla de jazz-rock y prog-metal con serios acentos vanguardistas. De hecho, el grupo ya llevaba un par de años sin tocar en vivo, así que su última labor grupal fue la de registrar este excelente canto de cisne cuyos detalles pasamos a repasar de inmediato.
‘Opus 43’ – el ítem más largo
del repertorio – pone en marcha las cosas con un poderoso golpe de efecto que instaura el campo libre para que instale rápidamente el cuerpo central: una combinación de jazz-rock y prog-metal con la inserción de ágiles pasajes de corte funky-jazz sobre un compás inusual y otros de tenor latino-fusionesco. Estos últimos también se explayan sobre una ingeniería rítmica compleja, y además, ostentan un gran nervio de parte de los guitarreos, lo cual permite que la fluidez del desarrollo temático preserve su cristalina impolutez. Con la alternancia de solos de teclado y guitarra se enriquecen las variantes del centro temático. Un detalle relevante es que a poco de llegar a la frontera del cuarto minuto, las cosas se calman notoriamente para que el saxofón entre en acción con una actitud evocadora; este pasaje no dura mucho pero permite un oportuno momento de relax antes de que la predominante y absorbente garra rockera vuelva con todo. Tras este electrizante inicio de álbum sigue una pieza más decididamente lírica llamada ‘Opus 44’. Notándose las influencias de los paradigmas de EMERSON, LAKE & PALMER y LIQUID TENSION EXPERIMENT en el manejo del nervio expresivo de la amalgama instrumental, en lo referente al espíritu de la composición, éste se halla más cerca de los RETURN TO FOREVER de la etapa 74-76 y NIACIN (tal vez también algo del PONTY de fines de los 70s). Estilización pletórica e inteligencia arquitectónica para el manejo fluido de todos los quiebres rítmicos que tienen lugar: he aquí la suma de los elementos esenciales de esta composición. Para nosotros, se trata del cénit decisivo del repertorio. En fin, ‘Opus
45’ pone el broche final creando una especie de síntesis de las dos piezas anteriores al combinar la fastuosidad progresiva absorbida por esquemas jazz-rockeros de ‘Opus 44’ con la contundente opulencia de ‘Opus 43’. Las partes de órgano van muy en línea de Emerson y Rudess mientras que la dupla rítmica se sitúa eficaz y orgullosamente en un terreno intermedio entre RETURN TO FOREVER y DREAM THEATER. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto y medio, el ensamble elabora un breve pasaje relativamente sutil para que se noten las ágiles bases de piano eléctrico y unas florituras de bajo, todo ello mientras la guitarra gesta un solo de guitarra misterioso y disonante.
Todo esto es lo que nos brindó el colectivo de CTHULHU RISE con “Last”, una obra de pequeña duración pero con mucha exuberancia musical que ofrecer. De hecho, este postrer opus encarna una gran despedida a lo grande de parte de este grupo ucraniano que ha brindado tantas muestras de ingenio, musculatura y vigor dentro del escenario presente de la música progresiva ecléctica. Gracias por este disco y por todos los anteriores al colectivo de CTHULHU RISE.
Muestra de “Last”.-
Opus 44: https://cthulhurise.bandcamp.com/track/opus-44
Wednesday, September 16, 2020
ILLEGAL ALIENS: un tesoro recuperado desde aquel lejano territorio de la vanguardia progresiva estadounidense de los 70s
HOLA, AMIGOS DE
AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
Esto que presentamos es algo
fenomenal, simple y llanamente fenomenal, y usamos este adjetivo en el sentido de
lo peculiarmente ingeniosa que fue la vanguardia rockera estadounidense de los
70s: nos referimos a bandas como HAPPY THE MAN, YEZDA URFA, THE MUFFINS, y ya
con un perfil más notorio, FRANK ZAPPA. En relación con el tercero de los grupos
antes mencionados, traemos a colación a un colectivo llamado ILLEGAL ALIENS,
que incluía a la mayor parte de los integrantes de la alineación original de THE
MUFFINS en simultáneo. Por iniciativa del teclista-vientista Dave Newhouse, se
ha reeditado recientemente (el pasado 7 de agosto, para ser exactos) una
recopilación de grabaciones realizadas por ILLEGAL ALIENS entre los años 1975 y 1978 en The Animal Nations, bajo el título de “Territory”. Esto vio la luz por primera vez muy tardíamente, en el año 1989, en formato de casete. Ahora, bajo la remasterización realizada por Ian Beabout en el ShedSounds Studio, y con su portada rediseñada por Eric Kearns en el estudio de diseño PhinBot Graphics, este testimonio de ILLEGAL ALIENS vuelve a la luz en formato de descarga desde el blog de Bandcamp del maestro Newhouse. El personal permanente de
ILLEGAL ALIENS estaba conformado por un ensamble de músicos versátiles: el antes mencionado Newhouse [teclados, vientos, bajo y guitarra],
Billy Swann [bajo, teclados y batería], Scott Raffel [vientos, batería, violín
y teclados] y Steve Feigenbaum [guitarras]. Todo este arsenal sonoro está
complementado ocasionalmente por las apariciones momentáneas de Gary Mayne (batería),
Reid Brown (trompeta), Barney Jones (guitarra) y Laurie Liebenson (saxo soprano). Como dato entrañable, la publicación de este material está dedicada a la memoria de uno de los integrantes del grupo, Scott Raffel. Bueno, vayamos ahora a los detalles de “Territory”, ¿vale?
‘Captains In Council’ abre el
repertorio y lo hace a lo grande, creando un sublime ejercicio de cálidos dinamismos y grooves jazz-progresivos que nos remite tanto a los espíritus de los discos cuarto al sexto de SOFT MACHINE como al paradigma de WEATHER REPORT. En medio de todo el ensamblaje instrumental que tiene lugar, se nota que las columnas de Hércules del bloque sonoro son el piano eléctrico y la batería. El saxofón añade un colorido extra con sus ocasionales florituras, un tanto graves en su ceremoniosa expresividad. ‘Code Napoleon’ se instala en un terreno más espartano con su esquema compositivo más cáustico, pero la forma de traducir el mismo a la concreción performativa se hace con tanta soltura que, en buena medida, se puede decir que lo que ha hecho el grupo básicamente ha sido remodelar la agilidad de la pieza de apertura para llevarla por una senda más mecanicista. Esa agilidad se siente bastante en los ornamentos percusivos que se suman a la estricta labor ingenieril de la bateria. La dupla de ‘4 Rooms’ y ‘2 Cities’ está a cargo
de exhibir más aristas experimentales de parte del ensamble. El primero de estos temas mencionados se impulsa hacia la lógica deconstructiva propia de unos HENRY COW con algunos matices añadidos del lirismo bizarro de inspiración Zappiana (especialmente en esos pasajes en los que la percusión tonal asume un rol protagónico). Por su parte, el segundo de ellos se explaya en un ejercicio vanguardista que enlaza la fase cósmica de SUN RA con el posmodernismo académico propio de la musique concrète. Cuando llega el turno de ‘Sputnik’ (tema engarzado con ‘2 Cities’), el grupo está listo para volver a ejercitarse en la instalación y el desarrollo de un swing llamativo y reconocible, situándose a medio camino entre la soltura jovial del primer tema del repertorio y la extroversión mecanicista del segundo. Con el arribo de ‘Happy Charlies’, la jovialidad sigue adelante y lo hace con una estrategia muy específica de crear un motif Zappiano y elaborarlo con un arreglo al estilo de un híbrido de HATFIELD AND THE NORTH y EGG. La conclusión del cuerpo central está guiado por un festival percusivo mientras que el epílogo está signado por un delicado juego disonante de maderas. Todo un cénit del álbum, una de nuestras piezas firmemente favoritas del álbum.
La miniatura ‘Student Page’ y
‘The Forgotten Man’ completan conjuntamente un espacio de poco más de tres minutos y medio. ‘Student Page’ es un pasaje solitario de piano eléctrico ensimismado en su propias vibraciones introvertidas, mientras que ‘The Forgotten Man’ es una versión free-jazzera de la faceta más etérea de HENRY COW. ‘Hour Of Vienna’ sigue explorando esta estrategia sónica con una ampliación notoria del espíritu deconstructivo, siendo así que los músicos hacen de su búsqueda de diálogo el núcleo de su propio motivo común. Lo único constante está en las misteriosas pulsaciones del bajo, cobijadas en su propio minimalismo. Durando poco más de 11 minutos, ‘Journals’
es el ítem más extenso del disco. Ya a estas alturas, el grupo ha establecido apropiada y claramente su lenguaje, así como su habilidad para incorporar creativas variantes dentro del mismo, por lo que esta pieza sirve, en buena medida, como la definitiva declaración de principios estético de los Sres. Fiegenbaum, Newhouse, Raffel y Swann. El grupo transita fluidamente a través de la nutrida y veleidosa ilación multitemática, pasando del jazz-prog de modalidad Canterbury a una psicodelia progresiva de matices Crimsonianos, con algunos parajes fusionescos que parecen coquetear extravagantemente con el acid folk, otros arrojados a exploraciones free form donde se combinan lo árido con lo distinguido (casi al modo de una cruza entre FAUST y HENRY COW). Tal vez tenemos aquí los mejores solos de guitarra del disco (uno iniciado a la altura de la frontera del octavo minuto, el otro, alrededor del noveno minuto y medio) con una estupenda maniobra para hilvanar los paradigmas de Fripp y de Frith; de hecho, el último de estos solos articula el centro del clímax concluyente de la pieza. Con todo lo que se ha plasmado aquí, vemos que el grupo se esmeró por mostrar su potencial épico de una manera suntuosa; el cénit definitivo de este repertorio. Otra miniatura es ‘Battle Language’, la cual consiste en un breve ejercicio de grooves ágiles donde se preserva el aspecto más vigoroso de la pieza precedente; es una pena que no dure más tiempo, pues el motif es muy atractivo de por sí, pero ya llega el turno de la última pieza de este repertorio, la misma que se titula ‘Wands’. La base del desarrollo temático se focaliza en un solipsista e intrigante dueto de saxos que gesta una vía intermedia entre lo dadaísta y lo tenebroso. En algún momento irrumpen ornamentos de órgano y percusión, pero principalmente, la estructura de la pieza se centra en cómo, poco a poco, se suelta uno de los saxos para elaborar un clima de juguetona tensión que sirve para matizar crecientemente ese factor tenebroso que al inicio ocupaba un rol prominente. Un desafiante ejercicio deconstructivo para concluir este paseo por una nave perdida en las profundidades del mar de la vanguardia estadounidense de los 70s.
Los nombres de ILLEGAL ALIENS y “Territory” deben ser anotados en cualquier agenda de búsqueda de cualquier amante de la música progresiva vanguardista. Cada byte contenido en la reedición de este tesoro recuperado desde aquel lejano territorio de la vanguardia progresiva estadounidense de los 70s vale su peso en oro.
Muestras de “Territory”.-
Captains In Council: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/captains-in-council
Happy Charlies: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/happy-charlies
Journals: https://davenewhouse.bandcamp.com/track/journals
* El enlace es https://davenewhouse.bandcamp.com/album/territory
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