Saturday, November 16, 2024

Segunda exhibición del bestiario progresivo de THE CIRCLE PROJECT



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos el agrado de revisar y comentar la segunda exhibición del bestiario progresivo de THE CIRCLE PROJECT, colectivo español de rock progresivo moderno que acaba de publicar el álbum “Bestiario II”, continuación del concepto iniciado por “Bestiario” en el ya relativamente lejano mes de octubre de 2016. Ahora está presente “Bestiario II” desde el 22 de julio para instaurar un enclave importante desde España para el perpetuo ideal del rock artístico en clave progresiva. El músico Rafael Pacha se encargó de la supervisión, producción y dirección musical de “Bestiario II”, disco que brinda 13 semblanzas musicales progresivas de sendas bestias que son descritas alternadamente por Alexandro Baldassarini y María José Vaquero Pichu; los dibujos de las bestias imaginarias son de la autoría de Ángel G. Lajarín. Pacha tocó varios instrumentos en algunos temas del disco; Germán Fafian colaboró cercanamente con Pacha en la organización de las grabaciones y, ocasionalmente, alguna labor de mezcla. La trama conceptual de “Bestiario II” se plantea como sigue: “Ángel descubre viajando por las redes un dibujo de un mapa de finales del siglo XVI por Urbano Monte, un planisferio dividido en sesenta láminas y recientemente ensamblado en formato digital por David Rumsey para la colección de mapas de las bibliotecas de Stanford. Se trata de un misterioso mapa muy exacto para la época que describe zonas y animales jamás vistos en nuestro planeta, por lo que le parece ideal como portada del disco.” La producción ejecutiva del álbum que hoy nos ocupa es Huamaca Brothers Records (subsello de Madre Mine Records & Tapes), conformado en esta ocasión por Paco Asensi, Paco Barroso, Carlos Duro, Pedro Enrique Esteban, Patricia García, Ángel Gómez, Rafael Pacha, Miguel Rodríguez y Alfonso Romero. 


La lista de músicos involucrados a lo largo y ancho de este extenso repertorio de más de 74 minutos de duración es, de por sí, bastante larga: Rafael Pacha [guitarras, teclados, salterio, flautas, flautas dulces, bajo sin trastes, hulusi, zither, violín, viola da gamba, melódica, cuatro y tablas],  Germán Fafian [guitarras, cuatro, teclados, síntesis modular],  José Carballido [guitarra eléctrica, teclados y voz], Carlos Aguilera [sintetizadores], Paco Asensi [teclados y batería], Alessandro di Benedetti [teclados]*, Mario Bocanegra [teclados[, Pablo Canalís [teclados, bajo, concha, waterphone, flauta nativa americana y muestras de sonidos acuáticos], José Cifuentes [flauta y saxo], Raúl Díaz [teclados], Noné Easter [guitarra eléctrica],Chus Gancedo [batería], Oscar García [batería y percusión]. Alberto Mateos [bajo, guitarra, teclados y mandolina], Alfonso Romero [Chapman Stick y bajo], Joaquín Sáinz [guitarra eléctrica], Manuel Soto Noly [guitarra acústica, teclados y programación de ritmos] y Cochè Vil [guitarra eléctrica]. También están las cantantes Alicia Pacha y Claudia Zurdo. Vayamos ahora a los detalles del repertorio. La breve locución de ‘Manual de Criptozoología – Continuación’ inicia las cosas de una manera ceremoniosa para abrir el camino a la dupla de ‘Capítulo 9: Mantícora’ y ‘Capítulo 10: Diaemus Gravida’ se forja con un sistemático lirismo que apunta, simultáneamente, a lo mágico y lo evocador. El primero de estos temas mencionados establece una evocadora confluencia de los paradigmas de HAPPY THE MAN y los STICK MEN con la adición de ciertos elementos Oldfieldianos que resultan muy eficaces a la hora de resaltar los matices folk-rockeros. En cuanto al segundo, se trata de un gentil ejercicio de sinfonismo que se mueve grácilmente a lo largo de la razonablemente sofisticada ingeniería rítmica y la diversidad de ambientes. Lo que suena nos remite a MAGENTA y BIG BIG TRAIN en lo referente a la convivencia de las estilizaciones rockeras con lo pastoral. ‘Capítulo 11: Architeutis Dux -Kraken-’ es una pieza totalmente ajena a lo anterior: oscura, lánguidamente siniestra, atravesada por un aura minimalista que, en algún momento,  acoge el candor de una flauta étnica. ‘Capítulo 12: Pardus Alatus Nero’ comienza con bucólicos aires etéreos tal como se plasman en la delicada asociación entre las guitarras y los sintetizadores. En una segunda instancia, se da un viraje hacia una enérgica exploración de sonoridades sinfónicas con la guitarra eléctrica en el rol protagónico. 
 
 

Llega ahora el turno del ítem más extenso del repertorio, ‘Cap​í​tulo 13: Homo Narcissus -Leno Litore, Assinus Facies-’, que dura casi 9 minutos. Su dinamismo directo halla un perfecto contrapeso en el refinamiento sumamente preciosista con el que se arma la bien estructurada maraña instrumental. El canto es explícitamente enérgico, algo que sustenta a la extroversión esencial de la canción de forma consistente. A poco de pasada la frontera del quinto minuto surge un interludio pastoral que añade variedad al entramado melódico. Lo que suena aquí es una encrucijada entre THE ALAN PARSONS PROJECT, PENDRAGON y GENESIS. ‘Capítulo 14: Meiga’ es una canción conmovedora que se deja perfilar por el canto teatral mientras el hermanamiento de las bases armónicas de los teclados y la guitarra acústica emerge como una agitada neblina emocional. ‘Capítulo 15: Rainbow Leprechaun’ comienza con unas fulgurosas sendas sinfónicas donde conviven lo flotante y lo misterioso, siendo así que el encantador desarrollo temático se asienta con vibraciones un tanto inquietantes. Una vez patente el bloque sonoro íntegro, la aureola sónica adquiere una fastuosidad vivaz que, de a pocos, se delinea dentro de un equilibrio entre lo sinfónico y lo folk-progresivo. Cuando llega el turno de ‘Capítulo 16: Grifelino Coloris’, emergen aires fusionescos filtrados por palaciegos aires renacentistas. Hay un extraño pero magnético exotismo en las síncopas de 6/8 utilizadas en el esquema  rítmico. ‘Capítulo 17: Tardo’ agita el avispero con un electrizante vitalismo sonoro donde confluyen sinfonismo y prog-metal con una espiritualidad augusta y una luminosidad épica. ‘Capítulo 18: Narvalus Transeo’ entra a tallar para acoger varios de los ecos de magnificencia sofisticada de la pieza precedente, pero esta vez con un enfoque neo-progresivo que se adorna eficientemente con enclaves space-rockeros provistos por algunas secuencias sintetizadas. La secuencia de ‘Capítulo 19: Papilio Evanescens’ y ‘Capítulo 20: Draculis Scarabus’ conquista nuevas cimas de fulgor expresivo y diversidad musical para el repertorio aquí contenido. El primero de estos temas mencionados se enmarca dentro una onda ambient que está acicalada por delicadas capas cósmicas; más adelante, algunos adornos de maderas y percusión añaden tintes étnicos al asunto y, de paso, también incrementan el colorido sónico en curso. 

 

El otro tema que acabamos de mencionar cambia de registro para enfilarse por áreas vanguardistas donde el Crimsonismo y el post-rock instauran una sugerente hibridación, la misma que se elabora bajo un ropaje electrónico emparentado con los TANGERINE DREAM y los OZRIC TENTACLES del nuevo milenio. Todo es muy cinematográfico: se deja a las atmósferas mismas erigirse como el foco compositivo para que, dado el momento, la guitarra imponga un solo muscular y neurótico en aras de una ascensión expresionista. ‘Capítulo 21: Auxia’ establece conexiones estilísticas con el ‘Capítulo 18’, incorporando la particular novedad de utilizar vibraciones jazzeras dentro del groove general del jam. De este modo, la composición goza de una frescura bastante llamativa. En el trasfondo de los fraseos de la guitarra solista y las envolventes orquestaciones de los teclados se lucen las líneas del bajo, precisas y con su oportuna cuota de inmersión en el esquema melódico. El epílogo está signado por la alocución de ‘15 Manual De Criptozoología – Final’, dando por concluido este nuevo trayecto del colectivo de THE CIRCLE PROJECT. “Bestiario II” es una obra sumamente meticulosa y diversa; como tal, se destaca por su libre expansión de colores musicales que permite a cada pieza ostentar su propia personalidad mientras el conjunto funciona como un todo inteligentemente polícromo. Totalmente recomendable y, cómo no, totalmente conmovedora la asociación de mentes y corazones que hizo posible este disco. 
 
 
Muestras de “Bestiario II”.-


* El mismo Alessandro di Benedetti de INNER PROSPEKT brinda la cuota internacional a este segundo Bestiario progresivo. 

Wednesday, November 13, 2024

Un triángulo completo de la banda retro-progresiva italiana THE WINSTONS


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy prestamos atención al nuevo disco del grupo retro-progresivo THE WINSTONS, el cual se titula “Third”. No es exactamente el tercer trabajo de larga duración de este trío conformado por Roberto Dell’Era [bajo, guitarra, piano y voz], Lino Gitto [batería, percusión y voz] y Enrico Gabrielli [teclados, vientos y voz], pero sí es el tercero con material propio, pues su segundo álbum fue una adaptación de la clásica obra de MUSSORGSKY Cuadros de una exposición firmada en conjunto con el ensamble ESECUTORI DI METALLO SU CARTA. “Third” fue publicado el pasado 18 de octubre y da muestra de una nueva vitalidad que la banda insufla a su propuesta sonora, la cual se centra mayormente en un enfoque retro-progresiva que se deja ornamentar tanto por elementos modernos como por reavivaciones de la psicodelia de fines de los 60. El disco que hoy nos ocupa fue grabado en el Bach Studio de Milán; veamos ahora los detalles del repertorio en él contenido.  
 

‘Break The Seal’ abre el álbum con un ambicioso espacio de 12 ½ minutos; de hecho, es el tema más extenso del mismo y saca un buen provecho de la situación. Tras un prólogo marcado por capas de mellotrón de cuerdas entra a tallar un motif cantado que se mueve cómodamente dentro del retro-Canterbury melódico que ya podemos apreciar en otras bandas afines como MAGIC BUS, HOMUNCULUS RES y NEEDLEPOINT, sólo que la gente de THE WINSTONS brinda su propia espiritualidad lúdica al armazón de sus esquemas temáticos y los sobrios arreglos con que remodelan a éstos. A medida que pasan los minutos, se van sucediendo variados bloques musicales con diversas dosis de agilidad. Alrededor de la frontera del quinto minuto se da un viraje estilizadamente pastoral, y a partir de aquí, se gestan recursos de fastuosidad prog-sinfónica bajo la guía del piano (al modo de una cruza entre GRACIOUS! y los GENESIS de 1970). La sección prologar consiste en una mini-balada en 3/4 situada en una cruza entre los RADIOHEAD de fines de los 90 y el ROBERT WYATT de 1974; la coda psicodélica emana unas intrigantes vibraciones cósmicas, culminando así un excelente inicio del álbum. Sigue la secuencia de ‘Check It Out’ y ‘Song For Mark’. El primero de estos temas mencionados se sitúa sobre un groove jazz-rockero bastante dinámico, siendo sus persistentes síncopas portadoras de una razonable dosis de garra expresiva, algo así como un híbrido entre los IF de los tres primeros discos y los CHICAGO de los discos II-IV. En cuanto a ‘Song For Mark’, vira totalmente de registro para explayarse en una atmósfera relajada e intimista sobre una base bucólica de corte folk. Los ornamentos de percusión, guitarra slide y teclados que emergen a lo largo de la segunda mitad añaden una magia especial a la cálida y sencilla estructura melódica en curso, haciendo que todo suene como un híbrido de Nick Drake y Kevin Ayers. La miniatura ‘Somewhere In The Mediterranean’ es una emulación de un anuncio radial de FM. De allí sigue ‘Abie’, una canción bastante grácil donde la patente ingenuidad del esquema melódico diseñado para la ocasión se enlaza directamente con los legados respectivos de los SOFT MACHINE de 1978 y los CARAVAN de los dos primeros álbumes, además de algunos atisbos de THE BEATLES de 
“Revolver”. La labor de los teclados resulta crucial para mantener intacta la constancia de la llamativa luminosidad de la canción.
 
‘Vinegar Way’ es la segunda pieza más extensa del disco, durando cerca de 11 ¾ minutos. El pasaje inicial, que se toma algunos minutos para explayarse como quiera, se enmarca bajo una atmósfera flotante donde convergen lo místico y lo misterioso, una especie de matrimonio de luz y niebla que signa tanto a las etéreas orquestaciones de teclados (junto a los ornamentos de flauta, guitarra y percusión) como al cántico eficiente. Una segunda sección se moviliza por un groove llamativo donde un jam jazz-progresivo se deja llevar por su propia gracilidad mientras los ornamentos de saxo, flauta y órgano van enriqueciendo eficazmente el núcleo melódico. Hay un encanto irresistible en el modo en que los músicos capitalizan la magia expresiva del encuadre básico de la pieza. Los alucinados vuelos emanados del saxofón en la coda completan el aura juguetona de esta segunda parte del tema. He aquí otro momento culminante del disco. ‘Never Never Never’ es un certero manifiesto de la reactivación de los factores más ágiles y estilizados de la propuesta musical del trío, tendiendo puentes entre el patrón de THE KINKS para la fase 1967-70 y los CARAVAN de 1969. La rasposa agresividad del canto brinda una rara aunque eficaz asertividad a la espiritualidad celebratoria que se establece en el cálido frenesí elaborado por la ingeniería rítmica mientras las escalas y armonías de los teclados disparan cañonazos de color por doquier. Cuando llega el turno de ‘Winstonland’, la banda ejerce una ceremoniosa teatralidad que nos vuelve a remitir a esos tiempos del pop barroco de fines de los 60. Tiene bastante gancho y nos hubiese gustado que durase más de los casi 3 minutos de espacio que el grupo le otorgó, pero es que llega el cierre del repertorio de la mano de ‘Hugging Himself In The Dark Of The Park’, tema que sólo dura alrededor de minuto y medio. Su aleatoria sucesión de efectos de percusiones concretas, efectos de sintetizador, vientos y cuerdas causa un bizarro efecto de desintegración tras el despliegue de extroversión consignado por 
‘Winstonland’. Todo esto fue lo que se nos brindó en este tercer trabajo fonográfico gestado por THE WINSTONS, más de 45 minutos de ingenioso rock artístico donde confluyen armoniosamente lo versátilmente sofisticado y lo ágil. “Third” es, a fin de cuentas, un disco muy bien logrado que confirma a este ensamble como uno de los más creativamente solventes dentro de la vanguardia progresiva italiana de los últimos años. Por lo pronto, el grupo está metido en una gira a lo largo y ancho de su país desde octubre hasta noviembre. Muy recomendable “Third”, de hecho, al 300% (un ciento por cada integrante).
 
 
Muestras de “Third”.-
Break The Seal: https://www.youtube.com/watch?v=jzQoVS6DB78
Vinegar Way: https://www.youtube.com/watch?v=NaZ6o12CPBY
Never Never Never [vídeo-clip]: https://www.youtube.com/watch?v=D6Dvtzjb1d0

Monday, November 11, 2024

El calor del nuevo momento del maestro franco-austriaco THIERRY ZABOITZEFF


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Ya está publicado como ítem digital desde inicios del pasado mes de octubre el nuevo trabajo fonográfico del maestro franco-austriaco THIERRY ZABOIZEFF, estando programada para enero del próximo año su edición física. El disco en cuestión se llama “HEAT” y es un nuevo vehículo para las diestras y sugerentes ejecuciones al bajo, el cello eléctrico y los teclados de parte del incombustible Don THIERRY; además, también realiza algo de canto, aparte de añadir soundscapes y programaciones al entramado instrumental. El material recogido en “HEAT” fue registrado en varias sesiones que tuvieron lugar en la hermosa ciudad austriaca de Salzburgo entre los meses de abril y setiembre del presente años 2024. En esta misma ciudad de nacimiento de JOHANNES CHRYSOSTOMUS WOLFGANGUS THEOPHILUS MOZART plasmó el veterano ZABOITZEFF esta nueva muestra de composiciones enfocadas dentro de un avant-prog modernista con proyecciones electroacústicas que forjó como su voz propia desde esos tiempos de membrecía en el ensamble ART ZOYD. Parece mentira que ya hayan pasado 40 años desde la publicación de su primer trabajo solista “Prométhée” y es toda una bendición para el arte del sonido que este señor pueda todavía, a sus 71 años de edad, preservar buenas dosis de vigor y creatividad. ¿Cómo se cumple esto en el caso específico del disco que ahora reseñamos? Repasemos sus detalles para averiguarlo. 
 
El repertorio de “HEAT” se inicia con ‘Vague De Chaleur Intense’, una pieza centrada en un ágil y sofisticado dinamismo en clave de chamber-rock tras un breve prólogo narrado. El cercano hermanamiento de las bases armónicas de piano y violoncello establece el desarrollo del foco temático a paso firme. La densidad inherente al croquis compositivo ostenta un peculiar fulgor expresionista. Impactante inicio de álbum que, de alguna manera, nos hace recordar a los ART ZOYD de la fase 1985-87. A continuación, llega el turno de ‘Bulletin Météo’, la pieza más extensa del disco con sus 9 minutos y pico de duración. Una nota grave de piano inicia unas sutiles florituras sobre las cuales se arma un aura de expectativa que se sitúa en una cruza entre lo introspectivo y lo misterioso. Mientras transcurren los minutos, el predominio de los matices cinematográficos acentúa oportunamente el talante atmosférico de la composición con la finalidad de que lo introspectivo se erija como el factor predominante. Los ocasionales recursos de energía expresiva proceden de los ornamentos orquestales impresionistas que van llenando algunos de los espacios indicados por las notas de piano y las armonías de sintetizador que acompañan a éstas. El manejo de percusiones y escalas programadas nos remite, hasta cierto punto, a los TANGERINE DREAM de inicios de los 80. ‘Heatwave Alarm’ se orienta hacia un dinamismo extrovertido y ácido para una idea oscurantista que, al fin y al cabo, es manejado con gancho sobre un esquema bailable. Tensión y magnetismo confluyen con perfecta fluidez en esta pieza signada por un innegable atractivo. ‘Cold Song’ es una composición del maestro barroco inglés HENRY PURCELL que ZABOITZEFF remodela para llevarla a su propio terreno. Esta versión está marcada por una solemnidad grisácea que coquetea mesuradamente con lo tétrico sin llegar a meterse del todo en ello. ‘Echoes’ recibe cierto impacto de la solemnidad sistemática de la pieza precedente, pero la lleva a un área más definidamente lírica, siendo así que el esquema melódico y el arreglo orquestal utilizado con él ostentan un talante evocador.
 
‘Signes Avant-coureurs’ se explaya por un espacio de más de 5 minutos para volver a explayarse en la dimensión más extrovertida de la propuesta musical exhibida en el disco, siendo así que la llamativa soltura bajo la que se enmarca el núcleo temático condensa elementos de electrónica contemporánea y vibraciones fusionescas. Apropiadamente titulado ‘Épilogue’, este tema se encarga de cerrar el repertorio con un aura contemplativa que se deja arropar por un clima crepuscular con algunos matices sombríos que son manejados con mucha sutileza. De hecho, la sobria vivacidad aportada por una secuencia sintetizada bajo la dominante presencia del piano permite que entren a tallar algunos subterfugios de agilidad con los que lo sombrío puede preservarse dentro de una instancia refinadamente latente. Hay un cierto embrujo en los calmos fraseos del piano que nos hace desear que este epílogo durase un poco más... pero esto es lo que hay para la despedida. Todo esto fue, a fin de cuentas, lo que se nos brindó en “HEAT”, una estupenda obra fonográfica que da cuenta, por enésima vez, de la tremenda labor creativa de que es capaz el gran THIERRY ZABOITZEFF.
 
 
Muestra de “HEAT”.-
Vague De Chaleur Intense: https://thierryzaboitzeff.bandcamp.com/track/vague-de-chaleur-intense
Bulletin Météo: https://www.youtube.com/watch?v=hAIUv98PMaY
Signes Avant-coureurs: https://www.youtube.com/watch?v=WYjlWwC6Org

Friday, November 08, 2024

Gozo y expansión del mundo musical de YANG

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Con mucho deleite presentamos hoy “Rejoice!”, el nuevo disco del grupo francés YANG, cultor de una modalidad aguerrida y elegante de prog ecléctico. Se trata de una obra fonográfica muy especial porque cuenta con canto en casi todas las piezas contenidas en ella; aunque su disco precedente “Designed For Disaster” (del año 2022) ya habían algunos temas cantados, la intervención vocal ya es parte de la logística práctica plasmada en “Rejoice!”. El colectivos conformado por Frédéric L’Epée [guitarras, teclados y coros], Laurent James [guitarras y voz], Nico Gomez [bajo y coros] y Volodia Brice [batería] ha contado con la muy proactiva presencia de Carla Kihlstedt (mayormente conocida por ser la violinista de SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM). Este nuevo álbum fue publicado por el sello Cuneiform Records a fines de julio pasado. L’Epée es el autor de todo el material contenido en este nuevo álbum de YANG. Todo lo registrado en las sesiones de grabación fue mezclado por Sebastien Caviggia mientras que la labor de masterización estuvo en manos de Tim Xavier en el estudio Manmade Mastering de Berlín. La hermosa arte gráfica es de la autoría de Peg Pizzadili. Veamos ahora los detalles del repertorio contenido en “Rejoice!”, el cual, dicho sea de paso, dura más de 78 minutos.


Durando 5 minutos y pico, ‘Step Inside’ abre el álbum con un ímpetu extrovertido impulsado por un genuino fulgor de claros matices Crimsonianos (al estilo de los 80). Los arreglos vocales realzan el aura de neurótico júbilo que se preserva con punzante perseverancia desde el primer segundo hasta el último. A continuación, emerge ‘La Quatrième Mort / La Vie Lumineuse’, pieza que comienza con un talante parsimonioso que algo tiene de post-rockero, aunque no tarda mucho en emerger el encuadre progresivo tras revelarse la bien perfilada sofisticación de la ingeniería rítmica. A mitad de camino, el índice expresivo de la canción va ganando en densidad mientras se mantiene la atmósfera central; todo se torna majestuoso bajo un manto crepuscular. Con la dupla de ‘Concretion’ y ‘Get Lost’, el ensamble sigue explorando nuevas ideas musicales. El primero de estos temas mencionados tiene una instancia inicial cercanamente emparentada con el espíritu de la pieza precedente, pero muy pronto se desata un ingenioso y muscularmente vibrante ejercicio de sonoridades y swings jazz-progresivos ornamentados con mesuradas dosis de math-rock. Las marañas de las dos guitarras son manejadas con cristalina tensión mientras los motivos centrales se van hilando continuamente con creciente dinamismo. En cuanto al segundo, se trata de una nueva exploración en los parajes más líricos del ideario estético de YANG: esta vez, el armazón instrumental se pinta con tonalidades grisáceas dentro de un esquema sonoro que permite que el desarrollo temático se encamine como flotando a través de un cielo interior donde sopla una gentil brisa otoñal. ‘Fire And Ashes’ ocupa un espacio de 7 ¾ minutos y demuestra desde sus pasajes iniciales que se enfila hacia el predominio de atmósferas densas, teniendo en cuenta las tensamente minimalistas texturas de guitarra que se elaboran en la introducción. Una vez asentada la sección cantada, la canción asume una parsimonia amenazante que se sitúa a medio camino entre los KING CRIMSON de 1974 y el estándar post-metalero, incluso estableciendo confluencias con los ANEKDOTEN de los tres primeros discos. El sencillo esquema compositivo usa lo sombrío como fuente de vigor expresivo, el cual, a su vez, impele una fastuosidad razonablemente sutil. Todo un cénit del disco, sin duda.

Otro cénit del disco es ‘Entanglement’, el sexto tema del álbum. Su elocuente espiritualidad toma bastantes trazos del lirismo que signó al tema #4 mientras los remodela con una sobria agilidad sustentada por un swing jazz-rockero que opera con un tempo inusual. Hay una vitalidad implícita en esta canción que nunca se desborda, una luminosidad de fin de otoño que activa algunos instantes primaverales en las secciones más aguerridas sin soltar del todo algunos matices nebulosos. Las florituras del bajo funcionan muy buen como contrapunto ante la arquitectura tribal de la batería. ‘Light As A Cloud’ cumple con la misión de explorar más a profundidad la riqueza potencial de los grooves jazz-progresivos, haciendo ahora que los ecos de la elegancia estructural con los que se definió el tema precedente asuman mayores dosis de fulgor expresionistas, especialmente en lo referente a la intensamente ágil soltura de la batería con la que se ornamenta el de por sí sofisticado swing persistente. La octava pieza del álbum es la que justamente le da título. El esquema sonoro de ‘Rejoice!’ se centra en un dinamismo bien perfilado donde las síncopas aportadas por la dupla rítmica aseguran una aureola señorial para el ensamble íntegro. Tras una sedosa introducción de guitarra, el grupo organiza un trayecto firme cuya inteligente ingeniería facilita la fluidez en los tránsitos de los momentos más extrovertidos a los más contenidos. Los ornamentos de sintetizador refuerzan algunas líneas de las guitarras. ‘Berceuse For The Guilty’ tiene la estructura de una balada progresiva cuyos peculiares detalles expresivos se basan en la convivencia entre las escalas de ambas guitarras y la mesurada gracilidad de la batería. ‘Strange Particles’ es un excitante saludo a la bandera avant-math-rockera que la gente de YANG ha venido izando y agitando desde su origen. Las dos guitarras practican el diálogo y el entrelazamiento en simultáneo mientras hacen de su hermanamiento el núcleo central de la pieza. Algo muy similar sucede con la pieza siguiente, titulada ‘Surrender’, aunque las partes cantadas obligan a manejar la suntuosidad del momento con un incremento de las vibraciones palaciegas. Muy eficazmente, varias de las líneas vocales son acompañadas por retazos de guitarra mientras la urdimbre básica se va desplegando con arquitectónica gracilidad.  
 

Con los dos antecedentes inmediatos, ‘We Are Heralds’ sigue rizando el rizo Crimsoniano (al estilo de los 80) y esta vez lo hace con una vitalidad rotunda, algo que le conecta muy cercanamente con el llamativo tema que abrió el álbum. ‘The Final Day’ es la pieza más extensa del disco con sus casi 11 ½ minutos de duración y es también el encargado de cerrarlo. Todo comienza muy relajado, cálidamente absorbido por unas titilaciones amables que coquetean con el folk-rock, pero que en realidad operan como una comedida labor de siembra de una expresividad que irá liberando una inquietud decisiva de a pocos. Eso sí, no hay arrebatos aparatosos propiamente dichos; lo que emerge a poco de pasada la frontera del cuarto minuto es una serie de pasajes versátiles cuya ilación va concretando un andamiaje progresivo donde el Crimsonismo, el prog-metal y el math-rock terminarán fusionándose en una fuente de reciedumbre sónica. Ésta está diseñada para llenar espacios con elegante garra y estilizada musculatura, yendo en línea directa hacia una sección epilogar donde la garra, aunque se atenúa un poco, deja una decisiva huella de vitalismo mientras se retorna al lirismo con el que armó el prólogo. El definitivo punto culminante para un repertorio cautivador y contundente. Así fue, en conclusión, la exhaustiva experiencia de “Rejoice!”, la nueva obra de la excelente banda francesa YANG; ella refuerza el posicionamiento privilegiado del mencionado ensamble dentro de la avanzada progresiva de los últimos años tanto en su propio país como en el mundo entero. La banda ha sabido crear nuevas sendas expresivas con una renovada energía a fin de enriquecer un mapa musical que ya está bien definido desde hace tiempo; ello se traduce necesariamente en un disco totalmente recomendable. 
 
 
Muestras de “Rejoice!”.-
La Quatri​è​me Mort ​/ ​La Vie Lumineuse: https://cuneiformrecords.bandcamp.com/track/la-quatri-me-mort-la-vie-lumineuse-2
Concretion: https://cuneiformrecords.bandcamp.com/track/concretion-2
Fire And Ashes: https://cuneiformrecords.bandcamp.com/track/fire-and-ashes-2
Entanglement: https://cuneiformrecords.bandcamp.com/track/entanglement-5

Tuesday, November 05, 2024

El actual punto de vista de los legendarios FAUST



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy tenemos grandes novedades, espectaculares realmente, desde la vanguardia rockera alemana de nuestros tiempos: se trata del nuevo disco del legendario grupo FAUST, ese referente infinito de las áreas más dadaístas y eclécticas de la avanzada progresiva germana de primera generación (la del mal llamado krautrock, como es de uso común). El título del disco es “Blickwinkel”, que se traduce al español como punto de vista, siendo una expresión muy idónea pues apunta a la noción de que esta nueva obra fonográfica encarna una perspectiva nueva de parte del colectivo vigente de FAUST sobre el tipo de experimentación musical que quiere germinar de su propio seno hoy en día. Recordemos que el sello independiente alemán Bureau B, asentado en la localidad de Hamburgo, ha estado publicando regularmente recopilaciones de temas residuales y reediciones de viejos discos, siendo así que FAUST, bajo el comando del baterista-percusionista austriaco Werner “Zappi” Diermaier, se rodeaba de nuevos compañeros de viaje junto a su colega de toda la vida, el saxofonista-sintetista Gunther Wüsthoff. Ahora, éste se hace cargo de los efectos de caja musical, mientras que Diermaier añade algunas percusiones concretas a su arsenal. Casi todo el resto del personal que hizo realidad “Daumenbruch” en el año 2022 se vuelve a hacer presente aquí para completar la alineación: Uwe Bastiansen [guitarra, sintetizador y sampler], Elke Drapatz [efectos percusivos], Dirk Dresselhaus [bajo, guitarra y efectos], Jochen Arbeit [guitarra, kalimba, armonio, efectos y percusión concreta] y Sonja Kosche [instrumentos artesanales y percusiones concretas]. “Blickwinkel” fue publicado el pasado 13 de setiembre por el antes mencionado sello Bureau B, tanto en CD como en vinilo. Tal como lo señala la gente del propio grupo, este disco juega con “la sincronicidad y el azar a fin de capturar el momento en una instantánea de 6 pistas marcada por agitaciones industriales, climas inquietantes y motorik psicodélico.” Básicamente, se trató de un proceso de interacciones diferidas que funcionaban como creaciones colectivas sin que uno supiera exactamente lo que iba a aportar alguien más depués. Casi todo el material contenido aquí fue grabado y mezclado en el estudio ZONE de Berlín, estando Dirk Dresselhaus a cargo de organizar las sesiones; Dresselhaus y Diermaier fueron los productores. El material extra se añadió en los estudios domésticos de Wüsthoff, Bastiansen y Arbeit (todos ellos ubicados en Hamburgo). La labor de masterización fue realizada por Detlef Funder en el estudio Paraschall de Düsseldorf. Repasemos ahora los detalles estrictamente musicales de “Blickwinkel”.


‘For Schlaghammer’ pone el rumbo inicial a las cosas con la instauración de un medio tiempo que sirve como base para la instauración de un clima grisáceo y misterioso bajo cuyo manto crepuscular se van asociando los retazos sónicos de las guitarras y los teclados. El arreglo general sigue la lógica de lo nebuloso con alguna instancia sutilmente amable que parece apuntar hacia lo reflexivo, aunque también hay margen para maniobrar algunas vibraciones relativamente sombrías. Mientras todo esto ocurre, la ingeniería circundante irradia un esquematismo industrial imponente por sí mismo. ‘Künstliche Intelligenz’ sigue a continuación para darle un giro más fastuoso y sofisticado al dinamismo futurista introducido por la pieza de apertura. Esta vez, los recovecos expresivos son más intrincados mientras van abriendo surcos y tomando vías inesperadas dentro de un entramado abiertamente surrealista. Las secuencias sintetizadas complementan muy bien el armazón de percusiones habituales y posmodernas que va buscando un punto fijo para iniciar un diagrama definido. Una vez trazado éste, el ensamble se deja llevar por el swing gestado sobre el camino para gestionar y propagar un fulgor particular. Las bases armónicas de los teclados, con su sencillez estructural, impulsan eficazmente el destaque de los ornamentos percusivos y los atavíos de las guitarras y los (aparentes) vientos. Un luminoso cénit del repertorio. ‘Sunny Night’ parece acercarse un poco a la arcana ceremoniosidad de la pieza inaugural, pero más allá de que exista alguna similitud en el groove, la cosa es que la espiritualidad esencial de este tercer tema del álbum se sitúa firmemente en una cruza entre el post-rock y la electrónica minimalista propia de la faceta más históricamente intrigante de FAUST. Los persistentes rasgueos de la guitarra brindan un recurso de cortantes oleajes mientras las percusiones arman unas cadencias semi-tribales: estas últimas funcionan, a fin de cuentas, como el centro temático. ‘Kriminelle Kur’ es un jam de talante space-rockero que coquetea levemente con el stoner a la par que instala un motif razonablemente reconocible. Bajo las pautas generales del álbum, podemos decir que aquí funciona un aura genuinamente jovial, la soltura del grupo irradia una extroversión bastante llamativa.


Cuando llega el turno de ‘Die 5. Revolution’, el ensamble ahonda fehacientemente en los detalles noctámbulos y las latencias densas que tan sólo habían sido manejados con diferentes niveles de discreción en los temas precedentes. En esta ocasión, dichos índices sonoros se erigen como directores del entramado instrumental con el que se asientan los cimientos y se edifican las estructuras de la tanática catarsis que define a esta pieza. A poco de pasada la frontera del quinto minuto, la expresividad se intensifica para hacer que lo tétrico se vuelva aún más dominante. Eso sí, no es tanto un espíritu terrorífico sino una efervescencia de fragores misteriosos lo que se señala en lo perpetrado por los músicos: es un enigma irremediablemente inescrutable, no una hecatombe infernal lo que se manifiesta a la mente del oyente. Siendo la pieza más incendiaria del álbum, también es otro cénit del mismo. ‘Kratie’ es la pieza más extensa del repertorio con su espacio de 13 ½ minutos y es también la encargada de cerrarlo. Desde sus primeros instantes, se nota que hay una dimensión importante de esta pieza que se concentra en la idea de seguir sondeando la faceta futurista que ya se exploró tan sesudamente en los tres primeros temas del disco, especialmente en el segundo con respecto al talante extrovertido de los complejo y diversos grooves que se van proyectando a lo largo de tan prolongado espacio. Algunos detalles estrictamente machacones se vinculan estilísticamente con algunos de los esquemas sonoros operativos en esos discos cuarto y quinto de los 70 (“IV” y el póstumamente publicado “Punkt”), los mismos que el ensamble vigente perfila para que convivan con la psicodelia de base cibernético-posmoderna. Con total eficacia es el mecanicismo predominante impelido por algunas florituras sísmicas, un aspecto crucial para el refuerzo del vigor global. He aquí la fastuosa conclusión para este disco que vuelve a poner en la palestra de la actualidad vanguardista rockera a FAUST, una auténtica leyenda viviente que, según se nota por lo que hemos escuchado, aprecia más el seguir vivo que ser una simple leyenda. “Blickwinkel” es, al igual que su antecesor del año 2022, un contundente manifiesto de las credenciales de la legitimidad estética encarnada por esta incombustible banda. ¡¡Totalmente recomendable!!


Muestras de “Blickwinkel”.- 

Saturday, November 02, 2024

Nuevas voces para la feria vanguardista del ensamble británico DAS RAD



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy hacemos una nueva visita a la vanguardia británica del momento y nos topamos con el nuevo disco del colectivo DAS RAD, el cual se titula “Funfair” y fue publicado a fines del último mes de agosto, como siempre, por el sello Discus Music. El grupo, que había comenzado con el trío de Nick Robinson [guitarras y mellotrón], Martin Archer [teclados y vientos] y Steve Dinsdale [batería y teclados] se convirtió en cuarteto con la incorporación de Jon Short [bajo y contrabajo] para el álbum “Veer” (de mayo del 2023), y ahora sigue aumentando para convertirse en quinteto con el ingreso del veterano Peter Rophone aportando su peculiar canto junto a la guitarra acústica portuguesa. Este quinto trabajo fonográfico de DAS RAD es, de hecho, el primero con intervenciones vocales de parte de un integrante específico; todo va creciendo de a pocos en el esquema sonoro de DAS RAD en estos últimos años. Todas las pistas básicas fueron registradas en vivo en el estudio, siguiendo después una serie de ediciones que generaban cierto orden y algunas intervenciones instrumentales adicionales que permitían a los cimientos musicales de turno enriquecerse con un colorido más orquestado. De hecho, poniéndose al mando de las labores de mezcla y posproducción de este nuevo disco, Archer tuvo la última palabra a la hora de editar y ensamblar los trayectos colectivamente improvisados que se dieron en el estudio. Veamos ahora los detalles del repertorio mismo de “Funfair”. 

 
El disco empieza con el medley de ‘The Kindly Ones’, ‘Look In’, ‘Steps Out Of Line’ y ‘Lookout Later’, el cual se extiende por un lapso de casi 31 minutos. Todo comienza con un groove a medio tiempo cuya sutil sofisticación se ajusta muy bien a los tonos lúgubres usados por la guitarra y el bajo desde el punto de arranque, pero al irse sumando los aportes de los saxofones, los efectos de guitarra y los retazos sintetizados, el asunto vira fluidamente de lo tenebroso a lo misteriosamente denso. A poco de pasada la frontera del sexto minuto, entra a tallar el canto para añadir un tenor ceremonioso al asunto. En algún momento, todo se deconstruye para girar hacia el cobijo bajo una atmósfera inescrutablemente noctámbula, lo cual obliga al ensamble a retrotraerse hacia la faceta introspectiva de su estrategia musical. Este pasaje se amplía consistentemente para ir sembrando pacientemente el rumbo más extrovertido de la tercera sección, la cual se mete en el área prog-psicodélica con talante space-rockero mientras ostenta un groove señorial. Los guitarreos son suficientemente poderosos como para exhibir una genuina musculatura rockera, pero su presencia está curtida con suficiente elegancia como para permitir el lucimiento del bajo. Alrededor de la frontera del decimonoveno minuto, la instrumentación regresa al área de la introspección sistemática, pero esta vez, con un enfoque un poco más suntuoso, gestando un contexto lírico adecuado para el canto de Rophone. Lo que sucede en esta instancia es que se está preparando el terreno para armar una ambientación avant-jazz-progresiva con aleatorios matices misteriosos y un talante crepuscular, algo no muy lejano de lo hecho por bandas como FJALL y LED BIB. El epílogo de esta estupenda maratón consiste en un regreso al groove con el que se habían iniciado las cosas, cerrando el círculo musical con solvente ingenio cuando algunos rasgueos de guitarra arman la cosa. El siguiente ítem es ‘Dream Of Golden Sun’ y su esquema de trabajo se sitúa en un terreno híbrido de nu-jazz y prog-ambient, siendo así que la mecánica agilidad de los ornamentos cibernéticos se contrastan muy bien con la arcana magia del canto y los gráciles fraseos de los saxofones. ‘One Star Away’ es una balada ostensiblemente signada por una languidez introspectiva muy en línea con el legado de Nick Drake a través de un filtro experimental que añade texturas fluidamente tenebrosas, las mismas que determinan una extraña aura surrealista para el minimalista foco temático. Hay algo de misterioso en el modo en que aflora la emotividad del momento.
 
La misión de ‘Dissolving In The Mirror’ consiste en explorar un impresionismo jazz-progresivo suficientemente audaz como para manejar los índices emocionalmente tensos de la base melódica y el canto con suma elegancia. El momento en que la guitarra eléctrica asume el protagonismo realza el vigor inherente al pathos dominante de la canción. Es como una inaudita y sugerente cruza entre los mundos de UNIVERS ZERO, la KATE BUSH de la primera mitad de los 80 y los ART BEARS del último disco con algún matiz post-rockero. El siguiente tema es ‘Grimbling’ y comienza con un jam blues-psicodélico con ligeros tintes Crimsonianos que avanza a paso firme sobre un swing mesuradamente ágil. Más adelante, la vitalidad abre paso a un puente minimalista marcado por una calculada languidez cósmica, un ensueño apartado que pronto engendra un nuevo momento de vitalismo, esta vez con un diseño más tirado al patrón jazz-rockero. Ahora llega el turno de otro medley, el cual dura poco más de 18 minutos: sus secciones respectivas se titulan ‘Lookout Again’, ‘Funfair’, ‘Impossible Picnic’ y ‘Warfair’. Todo comienza con una actitud sigilosa arropada por una neblina de atardecer, pero no pasa mucho tiempo para que el ensamble instrumental decida impulsar un jam animado que se deja guiar por una luminosidad renovadora y embrujadora. El asunto se extiende lo suficiente para dejar una marca impactante en la mente del oyente antes de que se le muestre otra inspección ingrávida signada por un dadaísmo cósmicamente aleatorio. De a pocos, se define una balada con cimientos avant-jazzeros bajo la guía de Rophone, la cual, aunque mantiene su autonomía expresiva, también opera como siembra para la sección instrumental siguiente, la misma que está marcada por una parsimonia contemplativa en clave prog-psicodélica con añadidos matices a lo krautrock (sea lo que sea que signifique esta etiqueta). La coda flotante concluye las cosas con un contundente sentido de la sutileza. El cierre del repertorio llega de la mano de ‘The Empress At Home’, un ejercicio de tonalidades cristalinas que es gradualmente invadido por una ráfaga de texturas de guitarra eléctrica. Al principio, da la impresión de que esos efluvios cristalinos han sido derruidos, pero en los últimos segundos resurgen para completar la convivencia de luz y bruma.  


A fin de cuentas, el personal renovado de DAS RAD ha gestado una estupenda obra musical con “Funfair”. Este colectivo británico nos sigue sorprendiendo con este nuevo aporte magnífico para la vigencia de la música avant-jazz-progresiva dentro de las actuales escenas del Reino Unido y del mundo entero. ¡¡Totalmente recomendable!!
 
 
Muestras de “Funfair”.-
Medley: The Kindly Ones / Look In / Steps Out Of Line / Lookout Later: https://discusmusic.bandcamp.com/track/medley-the-kindly-ones-look-in-steps-out-of-line-lookout-later
Dissolving In The Mirror: 
https://discusmusic.bandcamp.com/track/dissolving-in-the-mirror

Thursday, October 31, 2024

La travesía nórdica del CLAN ALDO PINELLI


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
La escena argentina es incansable e inagotable, muchas cosas pasan allí todo el tiempo, y en esta ocasión, nos estamos refiriendo al aporte del CLAN ALDO PINELLI para el año 2024, el cual se titula “Nordiska Vatten” (aguas nórdicas en sueco). Éste fue publicado por el sello Lizard Records en el último tercio del pasado mes de marzo. Este proyecto es una extensión de la obra propiamente solista del compositor y multiinstrumentista argentino Aldo PInelli, quien se hace cargo de la guitarra, el bajo, varios teclados y la voz (como es habitual). Los músicos de apoyo son el baterista Roberto Sambrizzi (viejo colega en HÁBITAT), la flautista y cellista Paula Dolcera, la percusionista Silvia Pratolongo y el teclista Carlos Bignani. Todas las composiciones son de Pinelli, siendo así que la mayor parte de este material en particular fue compuesto durante su residencia en el VICC (Visby International Center for  Composers), aunque también hay algunas composiciones originadas en Buenos Aires. La sesiones de grabación para “Nordiska Vatten” se repartieron entre el mismo VICC de Visby, Suecia, y el Melania Studio de Buenos Aires, Argentina, bajo la dirección de Pinelli, con excepción de algunas partes de batería y cello (registradas en La Naranja Studio por Lapo Gessaghi) y otras de flauta (grabadas en el 2.21 Studio por Ale Belmonte). Las labores de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Pinelli. La imagen de la portada es de la autoría de Oscar Bitz (1993). Bueno, veamos ahora los detalles concretos del repertorio.
 
Abre el disco ‘Volando Con El Dragón’, una pieza centrada en las cadencias Crimsonianas de los guitarreos desde su parco prólogo hasta su muscularmente suntuoso cuerpo central. El bloque instrumental destila una innegable elegancia a través del desarrollo temático. Estupendo inicio del repertorio. A continuación, llega el turno de la pieza homónima, la cual dura poco más de 14 ¾ minutos. ‘Nordic Waters’ (se registra así en inglés en los créditos). Su sección inicial se conecta estilísticamente con la faceta orquestal semi-ambient de Anthony Phillips, pasando luego a una sucesión de cristalinos motifs sinfónicos cuya delicadeza expresiva se combina bien con la prestancia propia de los tempos inusuales. El rol específico de la primera guitarra es muy a lo Hackett en su faceta más arcana, haciendo las simultáneas labores de añadir colorido a la instrumentación general y proveer de sutil tensión al potencial expresivo de los núcleos temáticos. También hay algunos interludios misteriosos que transitan de las vibraciones cósmicas del sintetizador a las parcas líneas de un cello, y de allí a una coral onírica. El pasaje epilogar ostenta una grandilocuencia sinfónica donde parecen cruzarse los mundos de GENESIS y THE ENID dentro de un esquema de trabajo que apuesta por una gentil densidad. ‘Eolofonía’ es una exploración en atmósferas minimalistas con un enfoque electrónico, un poco a lo que sería un utópico dueto de Schulze y Fripp. Se manifiesta aquí  una especie de estupor ante un imponente misterio cuya arcana neblina se va explayando sin parar. ‘Juegos De Azar: Partes 1-5’ es una aventura bastante diversa:
 hay pasajes signados por un filtro electrónico de estándares prog-sinfónicos y otros donde se trabaja un folk-rock eclécticamente estilizado. Todos ellos tienen su espacio propio a través de la fina arquitectura de la ilación. ‘Estudio 6’ es una miniatura basada en ágiles escalas de guitarra que van girando en torno a su propio eje con una gracilidad fluida que no está exenta de cierta musculatura.
 
‘Báltico’ regresa a la senda de las exploraciones melódicas en clave ambient-progresiva, esta vez con una envolvente aura de nocturnidad. La ceremoniosidad del momento es palpable mientras llena espacios a paso firme. ‘Una Voz Ritual’ transita por sendas un tanto semejantes, pero hay dos factores diferenciales: la elaboración de una atmósfera cinematográfica y el despliegue de ambientaciones y arreglos misteriosos, a veces, inescrutables. La fraternidad de los teclados y las percusiones se concreta con una fluidez impoluta a través de su disfraz de formas libres, revelando cuán bien estructurado están los efluvios etéreos en curso. Llega el turno de otra miniatura, la cual se titula ‘To Open’, y cuya misión consiste en retomar brevemente las vibraciones etéreas del tema #6. La pieza que trae el cierre del álbum es ‘Medarp Alilui’, siendo así que su esquema de trabajo opera sobre la cruza entre el señorío intrigante de la suite homónima y la estela cinematográfica del tema #7. Se siente una cierta cercanía con el Oldfield de la fase 1980-83 en el manejo de los cautivadores desarrollos melódicos y grooves percusivos. Un muy atractivo cierre para el repertorio. Todo esto fue lo que se nos brindó desde los cuarteles del maestro Aldo Pinelli con “Nordiska Vatten”, un álbum plagado de ideas novedosas dentro del siempre ecléctico enfoque creativo del mencionado Pinelli. Un excelente y peculiar posicionamiento estético de parte del CLAN ALDO PINELLI que recomendamos ampliamente para cualquier buena fonoteca de rock progresivo.
 
 
Muestras de “Nordiska Vatten”.-

Tuesday, October 29, 2024

ALEJANDRO VILALLÓN RENAUD: bitácora musical de aquellos días de cuarentena


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Hoy miramos atrás al primer tercio del año 2023 y nos fijamos en el disco “Tiempos De Cuarentena” del músico mexicano ALEJANDRO VILLAÓN RENAUD, un álbum conceptual centrado en aquella situación de distanciamiento social sistemático a la que nos sometió la pandemia. La publicación fue hecha por el heroico sello connacional Azafrán Media. En palabras del propio compositor, se trata de un homenaje a todos aquellos que, por razones económicas, no pudieron quedarse en casa y tuvieron que caminar por las calles vacías tomando terribles riesgos en medio de la emergencia sanitaria mundial. Experto en la línea electrónica, el arsenal de VILLALÓN para éste, su segundo trabajo fonográfico. consistió en el sintetizador M-Audio Axiom AIR Mini 32 y los programas computarizados Garageband 2009 y Ableton Live 10. Veamos ahora los detalles del repertorio de “Tiempos De Cuarentena”.

Todo comienza con ‘Nuevo Amanecer’, una pieza eminentemente centrada sobre unas ágiles secuencias que van emanando unas vibraciones extrovertidas con fulgurosa certeza. El creciente llenado de espacios se concreta con un calculado incrementos sostenido de capas sonoras que hacen que el enclave musical en curso se acerque al paradigma del space-rock. Muy efectivo inicio. El siguiente tema del disco es el segundo más extenso del mismo con sus 8 ½ minutos de duración; su elocuente título es ‘Último Día Normal’. Portando un dinamismo similar al de la pieza inicial, esta vez su espiritualidad es un poco más tensa así como las atmósferas conjuradas por el núcleo temático ostentan unas agitaciones más sombrías. A través de la sofisticación progresiva que va proyectándose a lo largo del cuerpo central, el cual se explaya en una cruza entre el Vangelis de la fase 84-85 y el Tim Blake del segundo álbum, el persistente vitalismo cibernético asume un aura ceremoniosa. ‘Sombras’ prosigue por la senda ceremoniosa del tema anterior para elevarse hacia una solemnidad más oscura, creando una mezcla de misterio y nebulosidad desde la cual emerge una secuencia de escalas sintetizadas a lo TANGERINE DREAM (1974-76). Ésta se erige como fuerza guía para una ingeniería sónica que utiliza varios enclaves que emulan voces y corales. De a pocos, la ilación de los temas se ha ido apartando de la luminosidad inaugural para meterse en cavernas donde reina un aura trágica que, a pesar de no llegar a tornarse arrolladora, se adueña de los ambientes predominantes y las matrices expresivas. ‘Monstruo Invisible’ es la pieza más larga del repertorio con su espacio de más de 9 ¾ minutos, siendo su misión la de aumentar el impacto de los recovecos dramáticos que se han ido gestando y reforzando en los dos temas anteriores. En las instancias iniciales, todo flota en un cielo arcano donde cualesquiera atisbos de luz van alejándose más y más para dejarnos un panorama de absorbente nocturnidad. Eso tétrico que operaba a nivel latente en ‘Sombras’ asciende a lo patente con un nuevo tipo de luz, un centelleo que refleja una opacidad inaudita. A poco de pasada la frontera del cuarto minuto, emerge un recurso deconstructivo cuya función consiste en edificar un nuevo horizonte de desasosiego bajo un manto majestuoso cuyos telares son matices espectrales con diversos niveles de densidad. El Klaus Schulze de la fase 74-76 es evocado como un referente especial. 

‘Flores En El Pavimento’ sirve para reorientar los recursos de densidad emanados de las dos piezas precedentes para remodelar, hasta cierto punto, el fulgor con que se inició el disco y que ya parecía irremediablemente derrocado. Eso sí, esta nueva luz no se mueve sobre secuencias definidas, sino a través de capas orquestales cuyo talante minimalista permite que las notas decurrentes se noten individualmente en medio del entramado sonoro. ‘Ecos’ combina efectos de campanadas con orquestaciones flotantes al estilo de ‘Flores En El Pavimento’, pero esta vez con una espiritualidad más grave. Parece que en estos ecos convergen irradiaciones de tragedias pasadas con meditaciones deseosas de un futuro mejor. Cuando llega el turno de ‘Un Nuevo Día’, opera un nuevo sentido de urgencia, un renovado empuje expresivo que sí se conecta más intensamente con el esplendor de la pieza inicial del álbum a pesar de que sus bases cibernéticas son desemejantes a las de ésta. En todo caso, se arma aquí un swing sintetizado reconocible cuyas pulsaciones tienen mucho de maquinista, aunque la orquestación nuclear y los ornamentos exhiben una vivacidad orgánica muy refinadamente perfilada. El arribo de ‘Contacto’ conlleva el cierre del repertorio: su estructura musical se siente muy emparentada con el Jarre de la fase 84-88, siendo así que las síncopas armadas cibernéticamente motivan una agilidad peculiarmente sofisticada para el armazón temático. Éste es suntuoso y grácil a la vez, asumiendo una fastuosidad de tenor cinematográfico donde lo alegre y lo melancólico se combinan fluidamente. El perfecto clímax final para el repertorio de un disco totalmente recomendable en cualquier buena fonoteca de vanguardia musical de hoy en día. ALEJANDRO VILLALON RENAUD se ha lucido bastante con esta bitácora de “Tiempos De Cuarentena”. Llega un poco tarde esta reseña pero eso no es óbice para que se lo pueda elogiar como se debe, una inspirada labor de música progresiva electrónica disponible para dignificar cualquier buena fonoteca.
 
 
Muestra de “Tiempos De Cuarentena”.-
Nuevo Amanecer: https://www.youtube.com/watch?v=OiU10Bvxm0s

Sunday, October 27, 2024

Segundo acto de la utopía vanguardista de MALDITO WASABI



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

En esta ocasión volvemos a visitar la escena vanguardista de Argentina y nos topamos con el nuevo disco del colectivo MALDITO WASABI, el cual se titula “Utopía Sessions” y fue publicado hace muy poco, el 6 de octubre, para ser más específicos. El trío de guitarra-bajo-batería que había gestado el disco homónimo del pasado año 2023 ahora se metamorfosea en una alineación aumentada y un poco distinta: Jorge Falcón [guitarra y efectos], Fernando Bruno [bajo y efectos], Juan Miguel Nogara [Korg Minilogue XD con pedalera de multiefectos Boss ME-80], Abigaíl Barrabán [violoncello] y Agustín Arnau [Kaossilator con Logic Pro y Korg Nanopad]. Lo que aparece en este álbum es justamente lo aludido en su título mismo: lo hecho en un concierto que tuvo lugar en el Centro Cultural La Utopía y el Divisadero, en Dolores, Provincia de Buenos Aires, en setiembre de este año 2024. Este lugar utópico se convirtió en un albergue de anarquismo inteligente merced al hecho de que lo que hacían estos cinco músicos era directamente producto de la composición colectiva espontánea en tiempo real, siendo así que lo que emergía espontáneamente pronto hallaba un foco en base a las interacciones del momento. El registro fue realizado por Eduardo Cortés en multitrack para A17, siendo así que él y Jorge Falcón realizaron la ulterior labor de mezcla. Teniendo en cuenta que los tres temas del homónimo álbum de debut tenían títulos de Actos numerados, el primero de este segundo álbum se llama ‘Acto 4’ y así van titulándose los otros cuatro temas: veamos ahora sus detalles específicos. 

‘Acto 4’ se explaya por un espacio de cerca de 10 ½ minutos. Comienza con un vitalismo mecanicista cuyas vibraciones mecanicistas hallan su complemento idóneo en los retazos emanados por el cello. Mientras el ensamble se va acercando a la frontera del cuarto minuto, su ingeniería sonora va cobrando un vigor de a pocos definido, llegando a gestar un vértice solemne donde se conjugan las vibraciones cibernéticas del (mal llamado) krautrock electrónico y la sombría espiritualidad del post-rock a través de un filtro psicodélico. Así las cosas, el ensamble está preparado para intensificar la situación sónica con la edificación de un epílogo desestructurado donde la potencialidad posmoderna se concreta a paso firme. A continuación llega el turno de ‘Acto 5’, que dura casi 18 minutos y es la pieza más extensa del disco. Dada la maratónica duración de este viaje musical, el ensamble se da el lujo de abordar sus facetas más grandilocuentes durante sus diversas transiciones desde las abstracciones cibernéticas hacia una modalidad contemporánea de ácida garra Crimsoniana, y de allí a un poderoso jam donde se conjugan la energía del space-rock y la garra muscular del punk-jazz. Mientras se arma un efectivo contrapeso mutuo entre el vigor de la triangulación de guitarra, batería y cello y el esquematismo modernista de los recursos computarizados, nos damos cuenta de que tiene lugar una exquisita proyección avant-progresiva donde los recursos eclécticos que están a disposición de los músicos son aprovechados con un fulgor muy peculiar. El vitalismo operante se prolonga por una generosa cantidad de minutos, logrando reforzar a cada instante la patente algarabía del momento. Poco antes de llegar a la frontera del noveno minuto, las cosas se calman para virar hacia una introspección misteriosa que, de manera gradual, asume aires ceremoniosos que algo tienen de estilizado a pesar de la situación de espontaneidad en la que emergen. A lo largo de una zona de transición donde parece que son conjurados los fantasmas de TANGERINE DREAM y ASH RA TEMPEL, se siembra el camino para otro próximo jam space-rockero, esta vez gestado con un groove más contenido y una prevalencia de índices cinematográficos. Éstos son patentemente etéreos, pero con un persistente filo tenso e incendiario. Todo un cénit del evento, un culmen de inspiradas exhortaciones musicales.

‘Acto 6’ pone más énfasis en la lógica de las exploraciones cibernéticas, jugando no ya a la deconstrucción, sino a la contemplación de una vaga infinitud donde los brotes sonoros que se llevan a cabo no aspiran a convertirse posteriormente en cascadad esquemáticas o efluvios. Nada de eso, son brotes en sí mismos y así van sucediéndose hasta el instante final. ‘Acto 7’ también ocupa un espacio bastante generoso, esta vez de poco más de 12 ¼ minutos y es la antítesis total del Acto precedente. Muy pronto halla esta exploración musical un foco y un swing en aras de motivar un jam space-rockero con impulsos prog-psicodélicos al modo de una cruza entre HAWKWIND y la faceta industrial de JOHN ZORN a través del filtro de CLUSTER. En una segunda instancia, el ensamble se deja arropar por una neblina un tanto amenazante que, hasta cierto punto, nos retrotrae al paradigma de UNIVERS ZERO y otras grandes figuras del chamber-rock francófono de los 70 y los 80. El imperio de lo minimalista acrecienta esa aura siniestra que no tarda mucho en erigirse como motif; en este contexto, el violoncello se convierte en el centro nuclear del desarrollo temático que ha de plasmar un paisaje introspectivo para el cautivador epílogo. Otro cénit del evento. Trae el cierre del repertorio ‘Acto 8’, pieza diseñada para remodelar algunas de las vibraciones fulgurosas que signaron el groove central del Acto anterior, un nuevo amanecer que sucede a la nocturnidad inmediatamente precedente y cancela el evento con inspiradores centelleos. Los cuasi-Frippianos fraseos de la guitarra ayudan bastante a aportar una visceralidad penetrante al bloque global a contrapelo del mecanicismo rítmico que entra a tallar en buena parte del tema. El delirante diálogo entre bajo y violoncello que marca a la sección final es una nueva modalidad de agitada extroversión dentro de esta trama. He aquí, a fin de cuentas, un muy inspirado acto de expresiones sónicas dentro de la real utopía vanguardista del ensamble MALDITO WASABI. Lo que se nos ha mostrado en “Utopía Sessions” es el testimonio de una vivacidad única que pertenece a una entidad muy propia dentro de la vanguardia rockera actual de Argentina; su nombre es MALDITO WASABI y merece un lugar de preferencia en nuestra agenda de descubrimientos melómanos dentro de las áreas más arriesgadas del rock artístico de Sudamérica y el mundo entero.

Friday, October 25, 2024

Duraciones y expansiones del grupo iraní QUARTET DIMINISHED

 


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Nos llegan buenas noticias desde Irán con el nuevo disco de QUARTET DIMINISHED, el ensamble jazz-progresivo conformado por Ehsan Sadigh [guitarra], Mazyar Younesi [piano y canto], Soheil Peghambari [clarinete bajo y saxo soprano] y Rouzbeh Fadavi [batería]. Se trata de “Deerand”, cuarto trabajo fonográfico de la banda que fue publicado el 19 del pasado mes de setiembre por el sello MoonJune Records, sucediendo por tres años al disco precedente “Station Three”. Las sesiones de grabación del material contenido en “Deerand” se remontan a los días 20 y 21 de diciembre del 2022 en el estudio La Casa Morada de Banyeres del Penedes, Catalunña, España, estando Jesús Rovira a cargo de la ingeniería de sonido. El proceso de mezcla estuvo a cargo de Stefano Castagna en el estudio Ritmo&Blu mientras que el de masterización estuvo en manos de Erik Emil Eskildsen. Hay dos ilustres invitados ocasionales en este disco: Markus Reuter, quien toca la Toiuch Guitar U8 y crea algunos soundscapes, y Tony Levin, quien hace lo propio con el contrabajo eléctrico y el Chapman Stick. El título del disco que hoy reseñamos es la palabra persa para referirse a la duración de un tono musical; justamente, el título indica la que será buena parte de las estrategias musicales aquí plasmadas, mucho más sutiles al darse una focalización preferencial a los tonos y no tanto a las construcciones melódicas. Ya es hora de pasar a los detalles estrictamente musicales del repertorio.
 
La pieza homónima inicia con patente grandilocuencia el repertorio ocupando un monumental espacio de casi 25 ¾ minutos. La sección inicial de ‘Deerand’ se centra en intervenciones minimalistas de piano y soundscapes que gestan una atmósfera expectante bajo un manto crepuscular. Alrededor de la frontera del quinto minuto, los demás instrumentos empiezan a emerger para generar nuevos retazos sónicos que, de a pocos, abrirán caminos de soltura impresionista a través de un bien definido discurso prog-psicodélico. A partir de ahí, emergen dos motivos sucesivos cuyo tenso garbo suena a una cruza entre los KING CRIMSON de 1974 y los PRESENT de los 80, aunque con una frescura dinámica que se siente más conectada con los estándares de bandas como MACHINE MASS o MORAINE. El rol protagónico de la guitarra obliga a ésta a soltar sus recursos más imperiosamente tortuosos. Entre ambos efluvios del ensamble hay algunos intervalos marcados por una aureola flotante y etérea. Las dos siguientes excursiones, que cuentan con el saxofón como guía principal, retoman el dinamismo Crimsoniano en combinación con unas travesuras atonales que hacen que también se inserte algo de la jovialidad Zappiana en medio de la densidad reinante. Es en este momento que el piano asume un señorío renovador mientras se prepara el terreno para la última sección, la cual transita desde una solemne vehemencia hacia una interioridad misteriosa, sirviendo ésta como vía de acceso a la coda basada en una retoma del factor crepuscular que vuelve al frente tras muchos minutos. Tras esta estupenda maratón llega el turno de ‘Tehran II’ (hay un tema llamado ‘Tehran’ en el álbum debut de la banda que data del año 2015), una pieza que renuncia a la lógica exuberante que signó al tema de apertura para enrumbarse por la senda del ambient posmodernista bajo una densa frazada oscurantista. Todo comienza con un tenor bastante sombrío, lo cual arma un crescendo inquietante que, de golpe, termina desviándose hacia algo más volátil, una atmósfera misteriosamente cósmica que va creando el encuadre sonoro para una interacción densa y lóbrega. Regresan los fantasmas del chamber-rock francófono y se ponen a danzar cuando surge un nuevo crescendo que remodela el primero con urgente tirantez a fin de clausurar este peculiar trayecto sónico. 
 
‘Mirror Side’ recibe algo de los ecos noctámbulos de la pieza precedente, pero esta vez se centra en la misión de expresar vibraciones minimalistas donde se cruzan la sobriedad y la melancolía. Esta pieza no es precisamente mucho más luminosa qua la precedente, pero hay un cierto fulgor en los muy comedidos armazones de piano y guitarra que permiten un contrapunto idóneo ante los inquietantes ornamentos de los soundscapes. El cierre del disco llega de la mano de ‘Allegro Per Il Ré’, una nueva versión de un tema originalmente aparecido en ese primer álbum que mencionamos más arriba. Para esta ocasión, la banda suelta varios elementos de su faceta extrovertida para que este viaje fusionesco pueda establecer una paleta sonora suficientemente nutrida como para erigir una ingeniería vitalista. Algo de la densidad sistemática que marcó a las secciones más exultantes del primer tema del álbum regresa para dirigir las interacciones entre los músicos, pero ahora hay un norte nuevo, uno con intencionalidad explícitamente majestuosa. Todo esto es lo que la gente de QUARTET DIMINISHED nos ha brindado con su nuevo álbum “Deerand”, un disco plagado de contundencia dentro de su sistema de exploraciones vanguardistas dentro del paradigma jazz-progresivo. De lo más intrigante y desafiante que se ha publicado en el presente año 2024, totalmente recomendable para cualquier buena fonoteca de música visionaria dentro del jazz y el rock.
 
 
Muestras de “Deerand”.-
Deerand: https://4tetdiminished.bandcamp.com/track/deerand
Tehran II: https://4tetdiminished.bandcamp.com/track/tehran-ii