Saturday, September 06, 2025

SHMULIKRAUT: un estupendo viaje avant-progresivo desde Israel hacia el cénit del arte musical



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy es el turno de presentar al grupo avant-progresivo israelí SHMULIKRAUT y su disco debut “Guts Voyage”, el cual fue publicado en su blog de Bandcamp en abril del presente 2025, consiguiendo su edición física a fines de agosto pasado por vía del sello mexicano Azafrán Media (con el apoyo de Musea Records en la distribución europea). Este ensamble conformado por Gal Costa [pianos acústico y Fender Rhodes, sintetizadores y canto], Mor Stanislav Porat [bajo, guitarra, trompeta y canto], Lilla Ashuach [flauta y canto], Gilad Sirota [batería] y Rotem Yakobson Aharoni [clarinete, cello y canto] cultiva una diversa propuesta progresiva donde se interconectan recursos típicos del chamber-rock, el avant-prog, la psicodelia “de tipo krautrock”, el jazz-rock experimental y la fusión contemporánea. El nombre de la banda se inspira humorísticamente en la figura israelí del pop de los 70 Shmulik Kraus, torciendo su nombre para hacer una alusión directa al así llamado krautrock. Para este disco, el ensamble contó con las colaboraciones ocasionales de Madrich Levi (glockenspiel y celesta), Shaul Luria (canto) y la Taftir Band (botellas). El material aquí contenido fue grabado en los Crater Studios de Mitzpé Ramón, Israel, en abril del año 2023: Mitzpé Ramón es una localidad ubicada en el desierto de Néguev, lo cual significa que SHMULIKRAUT porta una voz vanguardista desde fuera de los usuales ámbitos cosmopolitas de las grandes capitales. De hecho, los integrantes de este grupo se conocieron en la Escuela de Jazz de esta ciudad y actualmente son docentes allí. El ingeniero de sonido en las sesiones de grabación de “Guts Voyage” fue Omer Rahamim; los ulteriores procesos de mezcla y masterización estuvieron a cargo de Udi Koomran. Respecto al aspecto gráfico, la fotografía es de Ori Trifman y el diseño gráfico es de Maor Freedman.


El repertorio de “Guts Voyage” se abre con ‘Azykonu’, su pieza más extensa con un espacio de 9 minutos y pico. Su enfoque sonoro, iniciado con un minúsculo prólogo de piano, se basa en un hermanamiento entre prístinos desarrollos melódicos y lúcidos juegos de síncopas y polirritmos en la ingeniería básica. A partir de allí, el grupo elabora un viaje aristocrático por las aguas del chamber-rock en una nave fabricada con materiales de la fábrica del jazz-prog. Hay momentos donde se preserva un ingenioso contraste entre las áridas líneas del bajo y las agudas florituras de la flauta en medio de la orfebrería global del ensamble. El flotante epílogo suelta delicados destellos de disonante inquietud que se hacen eco de la tensión hasta ahora razonablemente contenida. A continuación, emerge ‘Letaot’, un tema totalmente distinto del inaugural: dura medio minuto menos que aquél y refleja cabalmente la ecléctica sofisticación estilística del ensamble. La exuberancia neurótica y desafiante que utiliza la banda para desplegar sus más osadas vibraciones caleidoscópicas la hace transitar de un barroquismo vivazmente pomposo hacia un dadaísmo aún más vivaz que se emparenta con el paradigma histórico de SAMLA MAMMAS MANNA, y desde allí, mudarse a una severidad augusta propia de los UNIVERS ZERO de 1979-86 con algunos matices de AMON DÜÜL II. El hecho de que las vibraciones saltarinas tengan una prevalencia tan bien definida hace que la serie de recovecos multitemáticos se sienta más traviesa que agresiva. Dicho esto, cabe hacer una mención especial a los deliciosamente grotescos solos de guitarra que entran a tallar a mitad de camino, así como al uso de algunos trucos avant-metaleros en una sección solipsistamente parsimoniosa. Hasta ahora, hemos tenido un primer tema marcado por un lirismo bien definido y con un predominio de atmósferas amables, y un segundo totalmente distinto donde tensión y densidad se coadyuvan en la gestación y el delineamiento de una expresión de fuerza majestuosa. ¡Gran primera impresión! Cuando llega el turno de ‘Tinoki’, la banda da rienda suelta a su faceta más genuinamente jovial, haciendo uso de sus estrategicas avant-progresivas para gestar y ordenar unos focos melódicos amables. Algunos de ellos coquetean con lo circense y, de todas maneras, varios arreglos administrados por la dupla rítmica enfatizarán el potencial de tensión del bloque instrumental mientras la flauta se luce como quiere. El momento del solo de piano sirve para que se enfatice algunos traqueteos jazzeros durante la persistencia del cuerpo central. La sección epilogar es un poco más sombría en espíritu, aunque conserva un groove generalmente jovial. La coda consiste en un ejercicio de minimalismo abstracto.

Durando poco más de 2 minutos, ‘Hitgalute’ inicia la segunda mitad del álbum con una espiritualidad serena que se plasma a través de una cálida interacción entre piano, canto y vientos. Los últimos 20 minutos y pico del repertorio están ocupados por las tres Partes de la suite ‘Carsis’. ‘Carsis I’ ostenta una soltura rotunda y señorial desde el primer instante, haciendo de los oleajes del piano y los pilares arquitectónicos de la batería sendas columnas que sustentan la agilidad confluyente de los instrumentos actuantes. El entramado musical es radiante y denso, haciendo gala de su peculiar esplendor a través de su rigurosa ingeniería. He aquí algo así como un híbrido entre los PRESENT de 1980 y los HENRY COW de 1974-75, añadiéndose alguna irrupción fusionesca de inspiración latina para imponer un momentáneo arrojo entusiasta al asunto. Poco antes de llegar a la frontera del quinto minuto, todo se desintegra en un breve momento de caos inesperado, dejando a los instrumentos la labor de tratar de recomponer alguna referencia, pero sus agitaciones se encauzan por lo frontalmente deconstructivo. ‘Carsis II’ comienza con la recomposición buscada, adoptando un talante más solemne que el que signó al cuerpo central de la Parte I. Imprea un aura de misteriosa extravagancia que nos avisa sobre la permanente posibilidad de que todo se deshaga nuevamente: los momentos de focalización y expectación informe se alternan fluidamente, teniendo estos últimos cierto predominio. La irrupción de un encantador solo de piano ayuda a mantener recursos de esplendor en medio de la neblina enigmática. Finalmente, un motif en clave de (pseudo-)blues dirige la senda epilogar sobre un groove reconocible. ‘Carsis III’ agita el cotarro con unos iniciales aires folclóricos claramente filtrados a través del vocabulario progresivo. El ensamble tiende puentes estilísticos con bandas tan diversas como UT GRET, AGITATION FREE y ALAMAAILMAN VASARAT mientras organiza una celebración impetuosa con ribetes surrealistas. El siguiente pasaje retoma un motif de ‘Carsis I’ mientras le añade una dosis extra de fiereza dadaísta, lo cual sirve realmente como puente al pasaje final, uno marcado por una ceremoniosidad razonablemente enérgica. La flauta vuelve de lleno al centro protagónico mientras el resto de los instrumentos articula una maraña neuróticamente disciplinada. Un cierre impresionante, muy impresionante. 


Todo esto fue lo que el personal de SHMULIKRAUT nos brindó con “Guts Voyage”: casi 48 minutos de música progresiva eclécticamente vanguardista que aporta un nuevo fulgor al ideal de crear aventuras especiales dentro del arte musical. Este disco es un cénit decisivo del rock artístico creado en el presente año 2025 y es totalmente recomendable en cualquier fonoteca que se precie de ser buena y rectamente actualizada. 

Thursday, September 04, 2025

JON DURANT, COLIN EDWIN y CHRIS MAITLAND: una asociación de geniales transmisiones musicales


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy presentamos un disco muy especial, uno que fue perpetrado por la asociación tripartita del estadounidense JON DURANT, el australiano COLIN EDWIN y el británico CHRIS MAITLAND, obra que se titula “The Baldock Transmission”. La fecha de lanzamiento de este trabajo por vía del sello Alchemy Records está programada para el próximo 7 de noviembre de 2025, aunque las compras de pre-order estarán disponibles desde un mes antes. Como sea, hemos tenido acceso anticipado al material del disco en cuestión y es por eso que la presente reseña llega en estas fechas. DURANT y EDWIN son recurrentes colegas en BURNT BELIEF y el último fue socio de la dupla rítmica de MAITLAND en los primeros discos de PORCUPINE TREE como cuarteto; eso sí, estos dos no tocan juntos desde hace unos 20 años, lo cual hace que “The Baldock Transmission” sea todo un acontecimiento. De hecho, ellos dos dieron el puntapié inicial a este proyecto. DURANT [guitarras y Cloud Guitar], EDWIN [bajo sin trastes] y MAITLAND [batería] cultivan una ingeniosa cruza de jazz-prog, psicodelia y prog-ambient donde los recursos de sobria musculatura y los ornamentos oníricos se hermanan con pulcra soltura. El material aquí contenido fue creado espontáneamente por el trío mientras duraba el proceso de grabación: no hubo composición previa alguna antes de entrar al estudio. Ya en la consola, la adición de sobremezclas fue muy austera.
 

Las cosas se inician con ‘Transmission Resumed’, pieza que dura cerca de 14 minutos. Desde las flotantes y bastante tenues atmósferas que marcan el inicio del tema, se percibe que el centro temático será sobrio y focalizado en un talante contemplativo. En efecto, la serenidad de los fraseos de la guitarra y la delicada elegancia vertida por la dupla rítmica en la elaboración del swing nuclear revelan una estrategia de sigilosa calma de parte de los tres músicos a la hora de establecer su extenso diálogo. Un sutil incremento de la sofisticación expresiva tiene lugar a poco de pasada la frontera del séptimo minuto, lo cual repercute en el hecho de que, poco después, los solos de la guitarra adquieran más garra al alimón de los golpes de la batería y las puntillosas líneas del bajo, siendo éstas cada vez más exuberantes. Este proceso de soltura final que se inicia alrededor de la frontera del undécimo minuto impulsa el armado de un epílogo inteligentemente intenso. Luego sigue ‘Journey To Rhebu’, una excursión en climas meditabundos que se dejan llevar grácilmente sobre un medio tiempo en el compás de 7/8. La calculada y engañosa parsimonia del groove central permite a DURANT articular cautivadores matices y retazos en sus guitarreos; mientras tanto, la dupla rítmica va añadiendo ornamentos estilizados al bien establecido swing. El tercer tema es ‘Stationary Orbit’ y también dura cerca de 14 minutos. Aquí tenemos una expansión sistemática de agitaciones rockeras que se mueve en un bien armado híbrido de jazz-rock y space-rock. El swing de la batería está oportunamente ornamentado y el ingenio melódico repartido entre la guitarra (explícitamente) y el bajo (sutilmente) enriquece cada momento del vivaz jam en curso. A mitad de camino, el trío juega a atenuar moderadamente la intensidad del groove a fin de incorporar unas tonalidades más sobrias a la ingeniería sónica. ‘Mechanical Tears’ se mueve mayormente como un blues-rock progresivo mientras desarrolla atmósferas muy cercanamente emparentadas con el modus operandi de BURNT BELIEF. La extraña aunque inocultable calidez emanada del jam permite al trío jugar con su faceta más lírica, haciendo que los casi 8 minutos que dura la pieza pasen como volando. 
 

Los últimos 20 ½ minutos del repertorio están ocupados por la díada de ‘Lower Constrictor’ y ‘Solar Season Signal’. El enfoque expresivo del primero de estos temas mencionados consiste en meterse más a fondo en la foresta de ceremoniosidad musical heredada del tema anterior a fin de concretar un grácil e introspectivo ejercicio de jazz-fusion. La cualidad taciturna del desarrollo temático se deja arropar por una relajada atmósfera otoñal, la cual se reviste de una oscuridad casi mística. En cuanto a ‘Solar Season Signal’, se trata de una pieza de talante espacial cuyas vibraciones cósmicas orientan su camino bajo un manto de minimalismo atmosférico. Hasta cierto punto, se reanudan aquí los ambientes envolventes que signaron a la pieza de apertura, pero esta vez hay también algo muy diferente: frente a la proactiva serenidad meditabunda de ‘Transmission Resumed’, ‘Solar Season Signal’ indica las instancias iniciales de una luminosidad nueva que aún no se asienta propiamente mientras se evaporan de a pocos las nebulosidades de un periodo nocturno. Como reflexión final, nos complace que esta asociación tan especial de JON DURANT, COLIN EDWIN y CHRIS MAITLAND haya gestado un disco tan bueno como “The Baldock Transmission”. Realmente, muy recomendable para cualquier buena fonoteca actualizada de rock artístico. 


Muestra de “The Baldock Transmission”.- 

Wednesday, September 03, 2025

ALTAIR: una noche mágica del año 1989



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy volvemos a ALTAIR a poco de comentar la reedición de su homónimo disco debut de fines de los 90*: ahora hablaremos de “Noche Mágica”, un registro en vivo de la actuación del dúo catalán en la segunda edición del Festival Noche Mágica. Este Festival Noche Mágica II tuvo lugar en la bella localidad gaditana de Jerez de la Frontera el 22 de septiembre de 1989, en el Parque González Hontoria. En ese evento también participaron ONZA, ROG PATTERSON, GALADRIEL y PENDRAGON. Este disco “Noche Mágica” salió al mercado el 23 de julio último por vía del sello 5 Lunas, siendo un testimonio crucial del vigor mostrado por el dúo de Alfredo Arcusa [batería] e Isabel Muniente [teclados] sobre el escenario 36 años atrás. El productor ejecutivo y responsable de la masterización para este ítem fue José Luis de la Calle. La portada es de la autoría de Manel Rueda, mientras que el diseño gráfico estuvo a cargo de Rafa Tardío. Repasemos ahora los detalles del repertorio de ese concierto.


Un pasaje del tema emblemáticamente titulado ‘Nuevo Horizonte’ inicia el evento con una exhibición de superlativa incandescencia sinfónica para que ‘Tal Como Lo Oyes’ active íntegramente las fichas del juego progresivo que acaba de iniciar su curso. En efecto, aquí se oye un despliegue más detenido y sofisticado de los juegos de luz y vitalismo a los que son muy proclives ALTAIR a la hora de exponer la presencia de su enfoque musical más explícitamente señorial. El empleo de algunos grooves jazz-rockeros de parte de la batería sirven para que el dinamismo general de la pieza asuma una especial majestuosidad mientras recorre una generosa diversidad de recovecos melódicos. Tras este grandilocuente impulso inicial para lo que queda de esta jornada, llega el turno de ‘Estrella En El Camino’, un tema sistemáticamente representativo de lo más grácil que hay en el paradigma musical del dúo. Tras un inicio centrado en delicadas atmósferas cósmicas, el piano pasa al rol protagónico para enrumbar el primer cuerpo central en clave de delicada solemnidad. Siendo así que el asunto se orienta hacia lo Wakemaniano, luego sigue otro motif en clave jazz-progresiva donde se hacen notar algunas influencias de los RETURN TO FOREVER de 1976, antes de que el foco melódico precedente se revise para el armado de la sección epilogar. Las florituras finales del piano portan un encanto irresistible muy apropiado para el cierre aristocrático que la pieza merece. ‘Al Abordaje’ comienza con una cualidad saltarina, haciendo gala de una llamativa extroversión mientras la meticulosamente satinada densidad de los sintetizadores brinda una oportuna dosis de densidad al bloque sonoro. Dicha densidad resulta muy pertinente para el asentamiento de una segunda sección más solemne, la cual aborda un contraste entre la prestancia contenida de los teclados y la ampulosa soltura de la batería. Una tercera sección proyecta cánticos de sirenas bajo un ropaje sombrío antes de que el esplendor regrese al paisaje musical y diseñe un final augusto.** ‘Eddy’s Prelude’ es un magnífico solo de piano (con algún ocasional aporte extra de una orquestación sintetizada) donde Muniente se explaya en diferentes efluvios emotivos: brisas sutiles y oleajes impetuosos van y vienen en el camino hacia la nota final. 

 
  

Tras este momento de diversas meditaciones, ‘Sin Presente’ lleva la faceta más enérgica del grupo hacia una elevación especial, llenando al enclave sónico del dúo de esplendor y júbilo. Los trazos y mecanismos expresivos del dúo van de un formalismo inicial de tintes barrocos a una algarabía machacona donde se coquetea con una especie de alborozo cabaretero. Los serpenteantes ornamentos del piano que surgen a lo largo del jam se sostienen fluidamente sobre la sistemática metralla rítmica emanada de la batería de Arcusa. Las ovaciones del público dan testimonio del impacto positivo que ocasionó esto en el público asistente. ‘Oración Del Ermitaño’ es presentada como una pieza recientemente compuesta. Se trata de una pieza muy breve donde lo gótico y lo impresionista se conjugan bajo una magia muy especial: el motif ostenta una gravitas muy bien curtida. Con ‘El Gaucho Matrero’ se cierra el evento: es una adaptación de una de las 3 Danzas Argentinas del maestro ALBERTO GINASTERA. El vitalismo tortuoso de la composición es manejado con una mezcla de arrojo y neurosis bajo el imperio de un resplandor muy particular. Se incluye un fantástico solo de batería que, a su manera, aprovecha su libertad formal para desmontar la meticulosa arquitectura desde donde se iba articuladando el delirante cuerpo central de la pieza en cuestión. Con el regreso de su núcleo central se completa sólidamente el engranaje musical. Tenemos, al fin y al cabo, el testimonio sonoro de esa “Noche Mágica” que formó parte del recorrido de ALTAIR por su misión de mantener vivo el encantamiento del rock progresivo sinfónico en los 80 y los 90. Muchas gracias a la gente de 5 Lunas por rescatar este testimonio y, cómo no, a ALTAIR por su legado musical, el cual no debe en lo absoluto ser olvidado. Un disco, en verdad, totalmente recomendable.


Muestras de “Noche Mágica”.- 


* La retrospectiva de “Altair” se encuentra en el enlace https://autopoietican.blogspot.com/2025/09/altair-memorias-de-un-viejo-horizonte.html

** Este tema y otro que viene después, ‘Oración Del Ermitaño’, tendrán sus propias versiones de estudio en el segundo álbum de la banda “Fantasías Y Danzas” (1999).

Monday, September 01, 2025

ALTAIR: memorias de un viejo horizonte

 

HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy echamos una mirada hacia un pasado diferido dentro de una etapa de la escena progresiva española iniciada a fines de los 80: el tiempo de los inicios de ALTAIR, el cual llevó a la publicación del disco homónimo de debut del año 1990. El dúo barcelonés conformado por el baterista Alfredo Arcusa y la teclista Isabel Muniente comenzó sus días por iniciativa del primero, quien también fungía como principal compositor. El nombre de la banda proviene del vocablo árabe que alude al ave de buen augurio. El manifiesto de ALTAIR es bastante explícito: “ALTAIR es una explosión de Libertad Musical. No es una selección, es una expansión. No es un secreto, es la historia misma. No es una interioridad, es un viaje a través de la oscilante dialéctica que conduce a los dos músicos en un acto puro de performance musical con placer. ALTAIR no es un hecho, es una acción.” Los temas contenidos en “Altair” fueron grabados en la localidad de Manresa en junio de 1989 con la asistencia de Martí Brunet en la ingeniería de sonido. La portada del disco es de la autoría de Manuel Rueda; para la reedición del disco que fue producida por el sello andaluz 5 Lunas el 23 de julio del presente año 2025, el diseño gráfico original de Elvira Soriano fue ligeramente modificado por Rafa Tardío. Sirius Records se hizo cargo de esa producción de 1990, contando la actual reedición con la producción de Arcusa y José Luis de la Calle. La masterización fue realizada por Albert Guitart. Como anécdota significativa, esta reedición de “Altair” está dedicada a la memoria del crack Keith Emerson. 


El repertorio de “Altair” se abre con la pieza idóneamente titulada ‘Nuevo Horizonte’. Este viaje musical hacia el nuevo horizonte titular comienza con un efecto de intereferencia radial estática antes de que la fanfarria sintetizada abra camino a un esplendoro despliegue de fastuosa extroversión. El vitalismo tiene una estructura rítmica relativamente sencilla, pero es la combinación de sofisticación melódica provista por los teclados e inteligencia sincopada de la batería lo que brindan un inapelable señorío al esquema musical en curso. Muy bien aprovechadas las influencias Emersonianas patentes en la composición. ‘Estrella En El Camino’ sigue a continuación para expandir la visión musical del dúo; de paso, se erige como el tema más extenso del álbum con sus casi 7 ¾ minutos de duración. Tras un preludio de carácter cósmico que exuda una cierta aureola de misterio, sigue un puente romántico de piano ornamentado por una ingeniosa secuencia de orquestaciones. Es ya alrededor de la frontera del segundo minuto y medio que se instala firmemente el primer cuerpo central, el cual está marcado por una aristocrática serenidad. A mitad de camino, las cosas viran radicalmente hacia una exultante jovialidad, siendo esta vez el poderoso swing de la batería quien parece dirigir el desarrollo temático, creando así un hermanamiento entre el sinfonismo y el jazz-rock a lo RETURN TO FOREVER. El previo motivo sereno regresa con un porte más sofisticado para el armado de la sección epilogar. ‘Tal Como Lo Oyes’ ahonda fehacientemente en la faceta más celebratoria del ideario musical de ALTAIR y lo hace con una acentuación más clara en las posibilidades que tiene el insertar grooves inspirados en el estándar del jazz-fusion en las bases de esquemas compositivos centrados en el barroco, el romanticismo y el neoclasicismo. La elegante agilidad del motif central se complementa muy bien con la grave suntuosidad de los parajes más palaciegos (muy a lo Wakeman, dicho sea de paso). Llegado el turno de ‘Sin Presente’, el dúo se dispone prestamente a capitalizar y enaltecer las dinámicas multivalentes del paradigma prog-sinfónico desde la perspectiva de la triunfante euforia. Teniendo a lo Emersoniano como referente principal para la composición y los arreglos, el grupo se muestra más vivaz que nunca: he aquí un ejemplo preclaro de lo bien que funciona un Mozart cabarerizado con el aseguramiento de imparables vibraciones festivas. 

 

‘Eddy’s Prelude’ es básicamente una pieza solista de piano con un preludio incandescente incorporado. En efecto, éste nos remite directamente a la luminosidad sistemática de las dos piezas precedentes, pero una vez apagadas las llamas de esa hoguera prologar, se abre paso una hermosa sonata donde Muniente da inicialmente apertura a inquietudes meditabundas. Un poco más adelante, unas escalas más extrovertidas anuncian que algo está cambiando, transformándose este viaje del piano en una serie de esbozos de los efluvios del mundo donde se alternan factores animados con otros más relajados. ‘Plácido Paseo’ cierra el repertorio original de “Altair” con un sistemático ejercicio de recapitulaciones de los grooves y ambientes más extrovertidos de los temas segundo al cuarto. La agitación estructural de la composición permite a la batería de Arcusa abrirse camino en algún momento para ejecutar un explosivo solo antes de que el dúo integral regrese en pleno con otra exhibición de aires festivos. No es muy extensa, pero dura lo suficiente como para redondear la faena del álbum con solvente eficacia. Esta reedición de 5 Lunas trae el bonus track ‘En La Espesura’, registrado de una actuación en vivo del 9 de febrero de 1989, en Barcelona. Resulta muy gratificante que se rescate este ítem, pues revela cuán importantes resultaron piezas como ‘Estrella En El Camino’ y ‘Tal Como Lo Oyes’ en el enraizamiento y la germinación del lenguaje progresivo de ALTAIR. Prácticamente, este bonus puede describirse como una cruza entre los dos temas mencionados con un índice aumentado de musculatura. En varias ocasiones, no sabemos si lo que suena en el soporte de la arquitectura de los teclados es una batería o una explosión de fuegos artificiales de Año Nuevo: así de altivos y urgentes son sus redobles. Todo esto fue “Altair”... y un poco más, gracias a la iniciativa de Juan Antonio Vergara y 5 Lunas. El legado del creativo y gallardo dúo ALTAIR siempre merecerá ser recordado como parte de lquijotesca misión de mantener vivo al ideal del rock artísticamente progresivo allende los 70 dentro de la Europa que le vio nacer. Tan entrañable como recomendable para cualquier buena fonoteca.


Muestras de “Altair”.- 

Saturday, August 30, 2025

PAT METHENY contempla la luna con una guitarra barítono en mano


 
HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
Hoy traemos a colación el más reciente álbum del maestro estadounidense PAT METHENY, titulado “MoonDial” y publicado a fines del mes de julio del pasado año 2024 por BMG en asociación con Metheny Group Productions, tanto en CD como en doble vinilo. Citando la información escrita en la contraportada del disco en cuestión, se trata de una obra de guitarra única donde METHENY toca “una guitarra barítono de nailon Linda Manzer con un Ribbon AEA R88 con un pickup Go Acoustic Audio”. El material contenido en este disco que dura más de 61 minutos fue grabado en su estudio High Rocks en diciembre de 2023, siendo así que el buen PAT también se hizo cargo de la producción. Pete Karam realizó las labores de mezcla, mientras que Ted jensen hizo lo propio con la masterización. Echemos ahora un vistazo al repertorio contenido en “MoonDial”. 


La pieza titular dura poco menos de 6 ½ minutos y se encarga de abrir el repertorio con una innegablemente exquisita aureola de fulgores cristalinos que se explayan con oportuna serenidad. En efecto, ‘MoonDial’ aprovecha el swing de cierto talante de bossa nova sobre el que se sostiene para asentar su sedoso desarrollo temático. ‘La Crosse’ sigue a continuación para establecer una dinámica renovadora respecto a las vibraciones contemplativas vertidas en la pieza inicial. Aunque su delicadeza expresiva es muy semejante a la del tema inicial, el sendero temático que elabora tiene una dosis un poco mayor de extroversión. Un cénit del álbum. El tercer tema es un clásico de la fase pre-eléctrica de RETURN TO FOREVER, a la sazón, ‘You’re Everything’. El buen PAT respeta la cualidad etérea del núcleo central de la composición original para enfatizar las texturas esenciales de la misma con la ventaja que ofrece el mecanismo mismo de la guitarra. Luego sigue otra gema de autoría ajena: la hermosa balada de THE BEATLES ‘Here, There And Everywhere’, compuesta por McCartney en el año 1966. Tratándose de una pieza que, además de contener una belleza cautivadora, juega con ingeniosos juegos de acordes, es de prever que METHENY aproveche la situación para dar a esas ingeniosas ilaciones de escalas unas florituras renovadoras. Los ornamentos nuevos se mantienen dentro de unos parámetros melódicos bien definidos. Cuando llega el turno de ‘We Can’t See It, But It’s There’, la guitarra de METHENY explora las facetas más ceremoniosas de su magia expresiva. Hay un aura grave en el modo en que esta pieza va exhibiendo su encanto sustancial: dice mucho en su espacio de menos de 3 minutos. ‘Falcon Love’ es la pieza individual más extensa del álbum con sus casi 7 ¼ minutos de duración. Su principal función es la de remodelar la sobria exuberancia del tema #2 mientras recoge algunos ecos de la flotante luminosidad que signó al meditabundo tema #1. El popurrí de ‘Everything Happens To Me’ y ‘Somewhere’ (temas compuestos por Tom Adair y Stephen Sondheim, respectivamente) dura un par de segundos menos que ‘Falcon Love’. El factor contemplativo persiste a paso firme mientras proyecta, en esta ocasión, un esquema sonoro un poco más esparcido. Las bases armónicas prácticamente señalan el camino a seguir durante los desarrollos melódicos. 
 
 
Una cálida versión de la canción tradicional ‘Londonderry Air’ permite a METHENY darle un nuevo giro de tuerca a su particular visión del lirismo dentro del lenguaje del jazz-fusion, y como ésta es una ocasión muy dada a lo introspectivo, las ilaciones de notas para el tema central y sus derivaciones se dan con una sutileza muy meticulosa. Una belleza intemporal que este guitarrista sabe incorporar a su ideario con debido ingenio. ‘This Belongs To You’ es una composición de METHENY que data del año 2012 y que él concibió para la UNITY BAND. Tras una primera sección marcada por un sigilo estilizado, llega luego otra donde la guitarra de PAT vira hacia un esbozo temático más reconocible. Cuando llega el turno de ‘Shõga’, nos topamos con una celebración del fulgor de mediodía con una actitud jovial. Los rasgueos gestan el armazón musical con suma elegancia mientras ponen en claro su intención refulgente. ‘My Love And I’ vuelve de lleno a lo introspectivo y se inserta en sus recovecos con una dulzura envolvente: habla por sí solo su hermoso foco melódico. Durando poco menos de 7 minutos, ‘Angel Eyes’ empieza con una sección que recuerda la magia evocadora de la composición precedente, ostentando un hálito aún más etéreo. Luego llega una segunda sección un poco más animada donde el maestro juega liberalmente con el discurso de fusión exuberante que le ha caracterizado a lo largo de toda su carrera hasta ahora. Poco a poco, el ambiente general va girando hacia algo un poco más contenido bajo un manto crepuscular: la nota final es categórica a la hora de cerrar el viaje del momento, el cual supuso el culmen decisivo del disco. Todavía queda algo más, ‘MoonDial (Epilogue)’, y se trata justamente de eso, un final que retoma una de las secciones más serenas de la pieza homónima. Este viaje solitario del maestro PAT METHENY ha plasmado en “MoonDial” un testimonio de la persistente inquietud creativa que sostiene a sus imparables ganas de seguir ahondando en su faceta más contemplativa. Contemplar la luna mientras graba música hermosa de diversas fuentes. Desde el año pasado, el buen PAT se encuentra inmerso en una gira donde se destaca esa faceta de su multivalente personalidad musical: él sabe mantenerse vigente tanto en los registros fonográficos como sobre los escenarios. ¡Que así sea por mucho más tiempo!
 

Wednesday, August 27, 2025

La nueva mitología rockera del cuarteto argentino DÁNAE



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA. 

Hoy tenemos el placer de hablar sobre el cuarteto argentino DÁNAE so pretexto de la reciente publicación de su tercer álbum “Mitologías” el pasado 18 de agosto por vía del sello Viajero Inmóvil, solamente como descarga digital. Este grupo rosarino conformado por los guitarristas Marcelo López y Pablo López, el bajista Willi Torres y el baterista Roberto “Tato” Ferraris sigue firme en su senda del hard rock progresivo con un sistemático énfasis en la agilidad sofisticada, equiparando, a grandes rasgos, influencias de RUSH, YES, WISHBONE ASH, DEEP PURPLE e INVISIBLE, además de incorporar algunas estructuras estandarizadas del prog-metal. Se ha hecho esperar mucho este disco, teniendo en cuenta que el trabajo anterior de DÁNAE, “Medusa”, data del año 2013. El cuarteto ha contado con la labor cómplice de Palmo Addario de forma masiva: él se encargó de la ingeniería de sonido y la mezcla para las sesiones de grabación de los siete temas contenidos en “Mitologías”, justamente en su estudio Palmo Records. El diseño gráfico es de la autoría de Sergio Rébori. Bueno, vayamos ahora a los detalles del repertorio mismo.

Con la díada inicial de ‘Acrisio’ y ‘Claroscuro’, buena parte de las cartas rockeras del grupo ya están puestas sobre la mesa. El primero de estos temas mencionados se enfila por una sofisticada ingeniería rockera donde los motivos en curso se explayan sobre una arquitectura rítmica razonablemente exigente. Una vez que las guitarras dialogantes han animado el norte melódico, el bajo goza de un espacio de lucimiento. Gran inicio del repertorio. En lo referente a ‘Claroscuro’, su enfoque expresivo se orienta inicialmente por una senda mucho más serena, apelando a un groove etéreo de tenor jazz-progresivo mientras el bajo va anticipando las proyecciones temáticas que pronto habrán de asumir las dos guitarras. Es en este momento que el tema se torna más dinámico, incluso más majestuoso, apuntando a una elevación magnífica. La garra exhibida es aristocrática, dueña de una aureola distinguida. Dos cénit consecutivos para el inicio del album: ¡un acto valiente! Siendo la pieza más extensa del álbum con su duración de casi 7 minutos, ‘Gorgonas’ prosigue un camino expresivo semejante al del tema predecesor. El cuarteto decide darle una catadura más grácil a este nuevo ejercicio de mezcla de hard prog y jazz-rock. La labor de la batería es particularmente  sólida a la hora de sustentar las elegantes vibraciones hermanadas de los instrumentos de cuerda. esa elegancia rockera revestida de sólida musculatura es algo que habitualmente asociamos a las obras más gloriosas de los legendarios RUSH. Cuando llega el turno de ‘Sol’, idóneamente se nos revela un renovador fulgor en el lenguaje del arte del sonido. Altivez contemplativa y claridad melódica operan eficazmente en un primer entramado musical que fluye a lo largo de las variantes de compás que se van armando. En un momento posterior, el ambiente y el groove tornan un poco más musculares, tratándose en realidad de un puente hacia el reprise conclusivo del primer cuerpo central; dicho reprise ostenta un vitalismo muy efectivo a la hora de irradiar un auténtico brío remodelado con estilizado fulgor.

‘Enlaces’ combina sabiamente el factor incandescente de los dobles guitarreos y el tenor imponente de los excelsos grooves organizados por la dupla rítmica, los cuales navegan de lo moderado a lo poderoso y viceversa. Lo que suena aquí se parece un poco a BOZZIO LEVIN STEVENS en su faceta más contundente. Mientras avanza la pieza, el trío va incrementando sus vibraciones pesadas hasta llegar a un epílogo rotundamente vivaz, cerrando a lo grande un viaje que fue complejo a su propia convincente manera. En ‘Cronos’, el cuarteto remodela en buena medida las texturas más señoriales del ideario musical de la banda para gestar un nuevo ejercicio de fluidas mezcolanzas entre lo incendiario y lo elegante. La banda exhibe muy pronto los ecos de la pieza anterior, pero es de notar que el enfoque adoptado en los arreglos se emparenta con el vigor cautivador y señorial de los temas #1 y #2, dejando que el gancho rockero hable por sí solo mientras el cuarteto maneja oportunos despliegues progresivos con mesura. Se nota que hay un refuerzo de lo fusionesco en temas como estos. ‘Artemisa’ trae consigo el cierre del repertorio y lo hace con el despliegue de un punche que ya nos resulta bastante familiar. Prácticamente, lo que opera aquí es una síntesis de las ambiciosas espiritualidades rockeras plasmadas en los tres primeros temas del álbum. Se puede notar en el último tercio un imperio de la solemnidad antes de que la sección epilogar saque a colación un último momento de exhaustiva explosividad. Todo esto es lo que se nos brindó con “Mitologías”, estupenda tercera obra fonográfica de los veteranos DÁNAE que sale al público para insuflar una energía auténtica y totalizante a la actual escena del rock artístico argentino. He aquí un catálogo de mitos rockeros que recomendamos para cualquier buena fonoteca al 400% (un ciento por cada músico).



Sunday, August 24, 2025

Rumores sobre la octava maravilla jazz-progresiva de los noruegos PANZERPAPPA


HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
¡Albricias! Resulta que tenemos que celebrar lo nuevo del grupo noruego PANZERPAPPA, el cual fue publicado por el pasado 22 de agosto – hace muy poco – por el sello Apollon Records, tanto en CD como en vinilo verde.* “Landsbysladder” es el título del disco en cuestión. El ensamble conformado por Steinar Børve [saxofones soprano, alto y barítono, EWI, flauta y sintetizador], Trond Gjellum [batería, glockenspiel, otras percusiones y sintetizador], Anders K. Krabberød [bajos de 5 y 6 cuerdas, y sintetizador], Jarle G. Storløkken [guitarras eléctrica y acústica] y Torgeir Wergeland Sørbye [teclados] nos ha brindado un excelso trabajo que sucede por seis años a “Summarisk Suite”, una de sus obras más aclamadas. El material aquí contenido fue grabado entre los años 2022 y 2025. Permítasenos adelantar que “Landsbysladder” amenaza con merecer igual cantidad de elogios y hasta erigirse como una de las obras progresivas más notables del presente año 2025. Se trata del octavo trabajo de estudio de esta banda que, desde fines de los 90, se caracteriza por cultivar una modalidad jazz-progresiva marcada por una soberbia claridad melódica, arreglos sistemáticamente complejos, grooves ricos y un vitalismo expresionista que muchas veces apela a lo humorístico desde el área avant-progresiva. El quinteto contó con las ocasionales colaboraciones de Rannveig Djønne (acordeón), Håkon Børve (clarinete alto), Silje Hveem Lofthus (flautas soprano y pícolo) y Håkon Stenne (vibráfono y marimba). No sólo eso, Ståle Storløkken, de ELEPHANT9, aporta un solo de sintetizador en el primer  tema del disco. El proceso de mezcla estuvo en manos del baterista Gjellum; el de masterización fue realizado por Kjetil Bergseth.
 

“Landbysladder” significa chismes de pueblo en español y justamente se trata de un álbum conceptual sobre los procesos de susurro, distorsión y remodelación de las anécdotas que conforman los rumores y chismes de un pueblo que, finalmente, se convierten en grandes narrativas que, a su vez, se integran en la historia no oficial de la comunidad. Vayamos ahora a los detalles del repertorio de este disco que hoy nos convoca. Todo comienza con ‘Ah, Nyhetspamp’, pieza que ya muestra esas confluencias de colorido y fluidez que se les dan tan bien a la gente de PANZERPAPPA desde siempre. Apoyándose en un medio tiempo enfilado sobre un compás inusual, el bloque instrumental se mueve cadenciosamente bajo las bien delineadas pautas melódicas. El embrujo emanado de los sucesivos solos de saxofón y de sintetizador refuerza el encantamiento musical en curso. Más adelante, el ensamble va ornamentando la ingeniería sónica para concretar un clímax tan convincente como meticulosamente elegante. Luego sigue el turno de ‘Kuldeskrik’, tema que dura 9 ¾ minutos para erigirse como el ítem individualizado más extenso del álbum. Ya desde los primeros golpes advertimos que se tratavde una extravagantemente exquisita aventura. Tras unas escalinatas de arpegios que exhiben una versión distorsionada de barroquismo, a poco de llegar a la frontera del tercer minuto, la banda gesta una sección ágil y tensa que suena a una cruza entre UNIVERS ZERO, los SAMLA MAMMAS MANNA de fines de los 70 y el ZAPPA de 1972. El siguiente pasaje está en clave de jazz-rock sereno con el saxofón y la guitarra compartiendo el mando del nuevo esquema musical; a partir de ahí, se prepara el terreno para un epílogo intenso donde confluyen lo aguerrido y lo tenebroso con la fineza que naturalmente emerge de los muy cuidadosos entramados entre los músicos de la banda y sus invitados de turno. A fin de cuentas, lo que se concreta íntegramente es un primer culmen del disco. 
 

Los cuatro siguientes temas se integran dentro del concepto unitario que da título al disco: sus títulos respectivos son ‘Landsbysladder Petty Four’, ‘Landsby Intermezzo’, ‘Landsbysladder Pas De Deux’ y ‘Landsbyminiatyr’. Comenzamos con ‘Landsbysladder Petty Four’, cálida y gozosa composición con aires circenses que está muy compenetrada con el espíritu de los legendarios SAMLA MAMMAS MANNA mientras añade una dosis extra de vigor rockero al asunto. Ya para su último tercio, el grupo aumenta ligeramente sus agitaciones a fin de insuflar un mayor júbilo a la ya existente fiesta sónica. El ‘Intermezzo’ es un peculiar e inspirado ejercicio de enclaves disonantes con una actitud impresionista. Situándose entre lo misterioso y lo inescrutable, la confluencia de los múltiples teclados porta un señorío especial, pero hay un giro extrovertido en las intancias finales que nos toma por sorpresa en el mejor de los sentidos. Una composición muy traviesa, en verdad: a pesar de la masiva predominancia de sintetizadores, su núcleo melódico se siente muy cordial. El tercer tema de la serie ostenta una gracilidad refrescante que nos remite a los paradigmas de HATFIELD AND THE NORTH y NATIONAL HEALTH  en lo referente al manejo de recovecos y contrapuntos temáticos en un contexto de satinada complejidad, además de algunos trazos Zappianos en cuestiones de contrapuntos aventureros. Las sedosas líneas gestadas por los vientos, la guitarra y los teclados se articulan con impoluta fluidez sobre una arquitectura rítmica signada por una intrincada prestancia. ‘Landsbyminiatyr’ es más breve y delicada, prodigando sus vibraciones sobrias dentro de un enclave prog-folk alimentado por algunas señas de SAMLA MAMMAS MANNA. ‘På Jolla, Til Nordafjell’ ocupa los últimos 8 minutos y pico del repertorio y es la pieza más luminosa del disco. Sin igualar la vivacidad del tema #2, refleja una genuina calidez a lo largo y ancho de su desarrollo temático. De hecho, el tema asume un incremento de musculatura en su segunda mitad, lo cual ayuda a reforzar su gancho intrínseco. Otro momento culminante para el cierre de todo. 


Todo esto fue “Landsbysladder”, el formidable nuevo disco de PANZERPAPPA, una auténtica octava maravilla fonográfica dentro de su trayectoria de más de dos décadas. El grupo no pierde su agudeza ni su creatividad después de todos estos años de andanzas dentro de las esferas más osadas del panorama progresivo europeo del nuevo milenio. La verdad que este disco, tal como lo anunciábamos en el primer párrafo de este texto, amenaza muy seriamente con convertirse en una de las obras máximas de la vanguardia progresiva de este año 2025. ¡¡Recomendable al 500%!! (Un ciento por cada músico involucrado.)
 
 
Muestras de “Landsbysladder”.-
Kuldeskrik: https://panzerpappa.bandcamp.com/track/kuldeskrik
Landsbysladder Pas De Deux: https://panzerpappa.bandcamp.com/track/landsbysladder-pas-de-deux
På Jolla, Til Nordafjell: https://panzerpappa.bandcamp.com/track/p-jolla-til-nordafjell


* También hay una edición digital deluxe que incluye una versión en vivo de ‘Landsbyminiatyr’ como bonus track.

Friday, August 22, 2025

OTTMAR SOULIER / STEVEN LEAK: posibilidades y realidades del ambient progresivo



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.
 
A mediados del pasado mes de julio se publicó 
“Possibilities”, el cuarto trabajo fonográfico del dúo conformado por el sintetista canadiense STEVEN LEAK y el multiinstrumentista neerlandés OTTMAR SOULIER. SOULIER se hace cargo de las guitarras eléctricas, los bajos, los pianos, los sintetizadores, las percusiones acústicas y electrónicas, el dulcémele, los secuenciadores, la trompeta filtrada con efectos de consola y recursos atmosféricos; LEAK se encarga de los sintetizadores Arturia Minifreak y Microfrak. Este dúo ya tiene un campo bien andado dentro de la experimentación electrónica dentro del estilo ambient progresivo. Lo registrado aquí fue grabado en los respectivos estudios domésticos de ambos músicos en un tándem a distancia entre los Países Bajos y Canadá. SOULIER fue quien se hizo cargo de las labores de mezcla y masterización. En líneas generales, esto que nos ofrece hoy el dúo es una eficiente muestra de dinamismo convincente dentro de las áreas electrónicas donde se mueven. La estrategia empleada aquí consistió en que el primer paso lo daba LEAK con el envío de siete soundscapes a SOULIER para que éste, con ansoluta carta blanca, remodelara lo que quisiera y añadiera su propia instrumentación según lo creyera pertinente. Repasemos ahora el resultado plasmado en el repertorio mismo.

Durando poco más de 6 ¾ minutos, ‘There’s This Side’ da el rumbo inicial a las cosas con un masivo despliegue de atmósferas y vibraciones misteriosas que se explayan a paso firme bajo un ropaje marcado por una nocturnidad. Hay una genuina fuerza de carácter latiendo en los sustentos de los recursos sonoros que se van sucediendo. Con la presencia de algunos arpegios de guitarra entran algunos elementos de sereno lirismo dentro de un flujo instrumental que va ganando en fulgor mientras pasan los minutos. ‘Chances’ sigue a continuación para abrir camino a un ejercicio de cruza entre lo cibernético y lo místico. La amalgama de secuencias sintetizadas (muy a lo JARRE) arma un groove llamativo con un claro talante futurista, el cual reclama una fuerte reivindicación de lo tecnológico como algo mágico a su manera; mientras tanto, las capas sintetizadas exhiben una serie de esplendores ensoñadores que apelan a una espiritualidad trascendente, una evocación de contemplaciones de lo que está más allá de las experiencias concretas cotidianas. Una pieza que está en las antípodas de la que abrió el álbum. Tras un preludio marcado por ruidos oficinescos, ‘Dreamed The Impossible’ despliega su esquema minimalista bajo una atmósfera flotante. ‘Choices We Make’ comienza explayándose por ambientes muy similares a los que conformaron el núcleo central de la pieza precedente, para luego virar hacia una expansión de vibraciones neuróticas merced a la irrupción de una intensa secuencia rítmica. Para el último minuto y medio, las cosas se ponen un poco más filudas como si se diera un acercamiento al patrón del space-rock. Cuando llega el turno de ‘Sea Of Possible Changes’, el dúo regresa a su estrategia de armado de capas minimalistas de tenor cósmico. La ulterior incorporación de un ritmo electrónico tribalmente cadencioso motiva un razonable incremento de densidad en esas capas, así como el ingreso de sugestivas armonías de teclado. Dos momentos culminantes del repertorio que han sido situados el uno tras el otro.

Siendo la pieza más larga del disco con sus 7 ¾ minutos de duración, ‘Roll The Dice’. Se trata de una excursión por los más suntuosos parajes del bosque psicodélico en su variante electrónica. Tras un breve prólogo expectante, una serie de secuencias va asentando el armazón del cuerpo central. Dentro de un esquema sonoro que suena como una cruza entre TANGERINE DREAM y VANGELIS, el señorío inherente al esquema musical reinante se enriquece con sobrios ornamentos de piano y un sugerente solo de guitarra. La sección final trastoca la suntuosidad cósmica en curso para erigirla en una evocación aristocrática. He aquí el cénit definitivo del álbum. ‘And There’s The Other Side’ se centra en el groove tribal para encauzar su núcleo central, el cual incorpora elegantes fraseos del dulcémele. ‘A Whole World Of Possibilities’ se encarga de cerrar el repertorio elaborando una síntesis de los matices y atmósferas que sustentaron los temas #1 y #5, situándose más cerca del primero, a fin de cuentas. Toda esta es la realidad concreta de “Possibilities”, el más reciente fruto de la regular colaboración entre OTTMAR SOULIER y STEVEN LEAK. Estos dos músicos provenientes de países tan distintos tienen en común una genuina preocupación por dignificar el potencial estético del ambient progresivo y se ponen a trabajar en ello con tesón, consistencia y talento creativo. Anticipamos que este proyecto todavía dará lugar a más discos en los años por venir. Por lo pronto, es muy recomendable esta obra, la verdad que sí. 


Muestras de “Possibilities”.-  

Wednesday, August 20, 2025

GUADALQUIVIR por partida doble



HOLA, AMIGOS DE AUTOPOIETICAN, LES SALUDA CÉSAR INCA.

Desde el pasado año 2024 tenemos novedades por partida doble desde los cuarteles de los legendarios y aún vigentes GUADALQUIVIR, campeones eternos del jazz-prog con raíces andaluzas. La primera de ellas consiste en el rescate del registro de un concierto que el grupo dio en Bilbao en el año 1980, dentro del contexto de la gira promocional del segundo álbum del grupo “Camino Del Concierto”. La segunda es un disco de estudio de reciente gestación que es un homenaje al maestro inmortal Chick Corea. La iniciativa de ambas publicaciones corría a cargo del sello 5 Lunas. El primero de estos discos tiene el obvio título de “Live Bilbao 1980”, mientras que el segundo ostenta el también obvio título de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”. Ambos ítems fueron publicados por el sello 5 Lunas, el primero en el mismo inicio del año 2024, el otro, el 15 de marzo siguiente. Haciendo un poco de historia, GUADALQUIVIR comenzó sus días en Madrid en 1977 como el quinteto de Luis Cobo “Manglis” [guitarras], Andrés Olaegui [guitarras], Pedro Ontiveros [saxofones y flauta], Jaime Casado [bajo] y Larry Martin [batería] como una propuesta del entonces mánager de TRIANA José Varela. Esto se tradujo en una participación en un festival en el Polideportivo de Móstoles (Madrid) donde el recién nacido grupo compartió cartel con TRIANA, STORM e IMÁN CALIFATO INDEPENDIENTE. Olaegui y El Manglis, amigos de años que ya habían sido colegas en el grupo MANANTIAL, se repartieron las composiciones vertidas en los dos primeros discos, el debut homónimo de 1978 y el antes mencionado “Camino Del Concierto” de dos años después. Ellos fueron publicados por la multinacional EMI a través del sello Harvest. Remitiéndonos al disco que ahora nos ocupa, el sonido directo plasmado en “Live Bilbao 1980” estuvo dirigido por Carmelo Casado y Pablo Sánchez, mientras que Manglis se hizo cargo de la mezcla en su estudio doméstico. La ulterior masterización estuvo en manos de Jesús Arispont en los Masterispont Studios de Sevilla. Salvador Vélez hizo el diseño gráfico.* El disco está dedicado a la memoria de Larry Martin, quien partió al más allá el 9 de marzo de 2013. Vayamos ahora al repertorio mismo.


Todo empieza con la pieza denominada como el mismo grupo. ‘Guadalquivir’ exhibe su grácil solemnidad a través de su encantador desarrollo temático, el cual pone al saxo en el centro protagónico mientras la dupla rítmica elabora grooves razonablemente complejos y la triangulación de las dos guitarras y el bajo añaden recursos de musculatura jazz-rockera. Así las cosas, el viaje grupal afianza su señorío colectivo a lo largo del camino: cómo no, el resultado es que ‘Guadalquivir’ es la apertura perfecta para el ritual sobre el escenario de Bilbao. La ulterior tríada de ‘Noche De Verbena’, ‘Cartuja’ y ‘Ostalinda’ incrementa el aliento de algarabía y jaleo dentro de las coordenadas estéticas del quinteto. El primero de estos temas mencionados conjuga la cabal jovialidad del baile con la intensidad vivaz del calor, creando un embrujador paisaje musical de la disposición a la alegría que siempre se asocia a la dimensión festiva del espíritu flamenco. También hay algunos tintes cuasi-caribeños en el swing principal que avivan eficazmente la expresividad de la pieza. ‘Cartuja’, por su parte, exhibe aires de bulerías con una espiritualidad un poco más grave, pero igualmente abierta a la soltura extrovertida sin reservas. El entramado de las dos guitarra y el saxo afianzan el centro melódico mientras el bajo aporta unos ingeniosos ornamentos al asunto. La soberbia labor de Martin a la batería mantiene todo bien encuadrado mientras la soltura sigue luciendo su gracia esencial. ‘Ostalinda’ eleva los aires de jaleo hacia un fulgor llamativo y candoroso que ya apreciamos en ‘Noche De Verbena’. Las líneas de la flauta despliegan su coquetería con extrema pulcritud performativa para enriquecer el colorido intrínseco al motif central.  Ocupando un espacio de cerca de 10 ½ minutos, ‘La Danza De Los Tigres’, hace gala de su exuberancia melódica sobre un encuadre rítmico intenso y sumamente ágil, el cual se muestra muy nutrido de grooves plenos y pletóricamente vivaces: la batería es un punto de referencia muy destacado dentro del armazón grupal, incluso gozando de un breve solo en medio de la persistente ingeniería rítmica. Aquí está uno de los mejores solos de saxo de todo el concierto, y de paso, también uno de los solos más electrizantes de guitarra.  

  

Los dos siguientes temas son nuevas composiciones de Olaegui de ese tiempo: ‘El Funki Del Verano’ y ‘Campos De Olivo’. El primero de ellos hace honor a su nombre dentro de un enclave claramente definido dentro del estándar del jazz-fusion clásico: ostenta influencias de los RETURN TO FOREVER de 1975 y los WEATHER REPORT de 1978. El swing es muy vitalista y la manera tan elegante de manejarlo permite que el despliegue melódico concebido para la ocasión se elabore con una aureola envolvente mientras se abre espacios oportunos para solos de guitarra y de saxo. En algún momento, el groove de la batería se torna más rockero, haciendo que el desarrollo temático adquiera una densidad extra. En cuanto a ‘Campos De Olivo’, se trata de una composición donde el grupo quiere asentar una cruza entre el jazz-funk ya trabajado en la pieza precedente con el jaleo aflamencado que es tan común en el ideario estético de GUADALQUIVIR. A poco de pasada la frontera del tercer minuto, emerge un solo de batería que aterriza en un jam jazz-progresivo muy lleno de marcha. Otro momento de notable musculatura de parte de este genial quinteto que, finalmente, redondea la faena con un breve reprise del motivo inicial. Todo termina con el popurrí de ‘El Manglis / Baila Gitana’, tal vez los dos temas más populares del primer álbum. De hecho, ambos son muy representativos de la apuesta de GUADALQUIVIR por complementar claridad melódica con agitaciones libres jazz-progresivas dentro de un marco expresivo signado por la fusión de raíces aflamencadas. Los ornamentos y los desarrollos rítmicos corren fluidamente a través de los bien amalgamados diálogos entre los músicos, haciendo que los pasajes más complejos y los inteligentes juegos de síncopas se sientan totalmente naturales. Una mención especial va para el estupendo solo de bajo que engalana el refuerzo del cuerpo central de ‘Baila Gitana’ antes de que éste llegue a su apoteosis. “Bueno, Bilbao... ¡Muchas gracias!, ¡muchas gracias!” es el afectuoso saludo al público de parte del Manglis antes de presentar a la banda y acometer este broche de oro. 


Repasemos ahora
 “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”, firmado por GUADALQUIVIR & FRIENDS. De hecho, aquí opera GUADALQUIVIR con el núcleo triádico de los guitarristas Luis Cobo y Andrés Olaegui, junto a Pedro Ontiveros al saxo soprano, haciéndose acompañar por una enorme cantidad de amigos en la serie de nueve temas elegidos y grabados para el disco. Algunas intervenciones a los teclados son hechas por El Manglis, pero la mayoría fue hecha por invitados.** Poco días después de la triste partida de Chick Corea (que ocurrió el 9 de febrero de 2021). los tres maestros tuvieron la idea de rendirle un tributo musical. El Manglis dirigió los procesos de grabación y mezcla en su estudio doméstico con la asistencia de Luis Cobo Machuca, mientras que la masterización volvió a estar en manos de Jesús Arispont. Tiene sentido narrar una vieja anécdota que involucra al Manglis con el buen Chick. Resulta que allá por el año 1979, Juan Miguel Ramirez de Cartagena, uno de los ejecutivos de EMI España, envió al maestro homenajeado un ejemplar del álbum debut de GUADALQUIVIR y éste lo agradeció con una carta donde reconoce que escuchar el disco le pone muy feliz. Y no sólo eso. En el tema que cierre su álbum del año siguiente “Tap Step”, el cual se llama ‘Flamenco’, Corea cita un pasaje de ‘Baila Gitana’. Vayamos ahora al repertorio del disco. El embrujador y contagioso fervor invertido en ‘Hymn Of The Seventh Galaxy’ lo convierte en el tema idóneo para dar el puntapié inicial a las cosas, pues es justamente éste el que anunció al mundo el arribo de la etapa eléctrica de RETURN TO FOREVER. En esta versión, el impacto continuo del armazón de batería, bajo y palmeo garantiza que el swing refleje toneladas de esplendorosa alegría, la misma que realza el colorido inherente a la composición. ‘Captain Senor Mouse’ sigue a continuación para remodelar esta senda expresiva con una mayor dosis de plenitud jazz-rockera. El dinamismo es, en efecto, más potente. ‘500 Miles High’ vira hacia una solemnidad elegante y envolvente donde el piano eléctrico ocupa el centro protagónico de la ciudadela instrumental. El colectivo actuante respeta fielmente el aura sensual de la pieza original mientras añade un vigor nuevo al asunto. Los sucesivos solos de guitarra y saxo que emergen en el intermedio son muy eficaces para eso. 
 

‘Nite Sprite’ retoma  la magia sonora de cálidos desarrollos melódicos y grooves aún más cálidos, dejándose llevar por su propia agilidad. Las intensas bases percusivas muestran mil y una maneras de traducir el multivalente vocabulario de Chick a la narrativa de las síncopas fusionescas con raíces flamencas. Por supuesto que no puede faltar ‘Spain’ con esa cita inicial del Concierto de Aranjuez de JOAQUÍN RODRIGO que instaura el ambiente general del cuerpo central que el ensamble actuante después reitera. Esa cita aparece, de hecho, dos veces en medio de la orfebrería de algarabía sonora que los músicos gestan en una asociación perfectamente pulcra de irradiaciones confluyentes. El hecho de que el swing esté un poco más calmado en la presente versión permite a los músicos explorar matices dentro del muy famoso esquema melódico en cursi. ‘King Cockroach’ recibe alegremente el impulso de extroversión ya desarrollado en las dos piezas precedentes y regresa al garbo jazz-rockero que antes percibimos en la versión de ‘Captain Senor Mouse’. Hay un solo de sintetizador simplemente portentoso que, por sí mismo, brinda una importante vivacidad al bloque sónico integral; sus vibraciones se dejan sentir en el solo de saxo que viene después. El clásico Coreano de 1978 ‘Humpty Dumpty’ es presentado con un swing más grácil, lo cual permite al complejo esquema rítmico explayarse con solvente fluidez. Los ornamentos del bajo y las líneas del saxo dirigen al alimón el desarrollo temático; y qué decir del fabuloso solo de piano, vital para el reforzamiento del cuerpo central. ‘Love Castle’ exhibe una gracilidad muy semejante, aunque con un despliegue menos fastuoso de elementos sonoros. La belleza de la composición habla por sí misma. ‘Armando’s Rhumba’ tampoco puede faltar, siendo uno de los temas de ese legendario disco “My Spanish Heart”. Las efervescencias de garbo caleidoscópico están bien controladas a pesar de que la extroversión en curso parece que está a punto de desbordarse. Pero no, no puede ser, los músicos comparten una inconfundible complicidad donde la inteligencia ingenieril está al servicio de la frescura de las emociones inspiradoras de esta cruza entre lo flamenco y lo latino-caribeño. Gran final del disco, como debía ser.


Todo esto es lo que hemos apreciado de “Live Bilbao 1980” y “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea” desde el cuartel del pasado de GUADALQUIVIR y su fortín presente, respectivamente. Las enormes dosis de belleza y vivacidad que se dejan percibir en estas dos ediciones de 5 Lunas son indicios innegables de que la magia y la creatividad de GUADALQUIVIR son, al fin y al cabo, atemporales, atraviesan varios momentos del tiempo sin quedar reducidos al flujo del mismo. ¡¡Recomendables y aún más allá, imperdibles!!


Muestras de “Live Bilbao 1980”.-

Muestras de “Ole Corea! – Homenaje A Chick Corea”.- 


* Tal como nos informa Juan Antonio Vergara Soto, el jefe de 5 Lunas, “los diseños de la portada se han realizado basándose en fotografías de estudio en b/n y el concepto que el grupo tenía para su próximo disco de estudio.”

** La lista completa de colaboradores es: Emilio Fernández de los Santos “Caracafé” (guitarra flamenca), Pedro Sierra (guitarra flamenca), Rafael Marinelli (piano eléctrico y sintetizadores), David Sancho (piano eléctrico y sintetizadores), Jesús Pardo (teclados), Jesús Lavilla (piano eléctrico y sintetizadores), Xavier Capella (piano eléctrico y sintetizador Moog), Josep Max “Kitflus” (piano y sintetizadores), Javier Mora (piano y sintetizadores), Dani García (piano), Chechu Sierra del Pino (bajo), Jesús Arispont (bajo), Tony Cuenca (bajo), Carlos Benavent (bajo), Manolo Toro (bajo), Manuel Reina (batería). Antonio Calero (batería), Manuel Sutil (batería), Antonio Moreno “Tacita” (batería), Chicharo de Jerez (batería), Salvador Niebla (batería), José Vázquez “Roper” (batería), Paco García (batería), Luis Abela (batería), Juan Reina (palmas y jaleos), Pedro Ruiz Blas (voz), Francis Posé (contrabajo), Manolo Calleja (contrabajo), Juan Cerro (guitarra), Javier Paxariño (bansuri), Nantha Kumir (tabla, dolak y kanjira), Tato Macías (congas, cajón, claves y shekere), Jorge Pardo (flauta), Vladimir Dimitrienco (violín y viola), Kike Perdomo (saxo tenor), Juan Moro (saxo tenor), Paco Ibáñez (trompeta), Toni Pallarés (trombón) e Irene Miranda (canto). Sí, aquí hay legendarios integrantes de ICEBERG, ALAMEDA y MANTRA, además del reemplazante de Ontiveros para el tercer disco de GUADALQUIVIR.